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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los registros médicos en Cuba]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Ex-directora Nacional de Estadística del MINSAP  ]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Politécnico de la Salud Tania La Guerrillera  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Cuba has relatively long work experience with population-based registries, particularly mortality registers. In spite of this, poor coverage and lack of comprehensive information had been permanent characteristics for over a century. At the colonial times, seven population censuses were conducted, two of them in the 18th century. During the 17th and the 18th centuries, the data sources for health statistics were baptism, burial, admission to and discharge from hospital register books. In the 19th century, Superior Health Board provisions about death certification, and the foundation of the Academy of Physical and Natural Sciences of Havana made it possible the submission of many scientific papers on health problems. These papers together with death notices used to be published in the medical journal of that time. In the 20th century, the collection of death certificates from the whole country was finally organized to provide nationwide statistics and notifiable disease reports and data whereas data collection was set to be only obtained from hospitals under the Public health and Welfare Department. In the 60's, the sub-register of death was set at 10% and that of notifiable diseases at a much higher percentage. Birth statistics had never been published before whereas health resource and service statistics were incomplete. At the triumph of the Revolution, all the centers that rendered medical care to the population were incorporated into the Ministry of Public Health; besides, a governing body of the national statistics area was created. The joint work of the General Division of Statistics of the Central Planning Board (JUCEPLAN) and of the Ministry of Justice and the Ministry of Public Health allowed the latter to develop a work strategy to extend register coverage to almost 100 % and to perform research works aimed at evaluating coverage and the quality of the gathered data]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;</p><h2>Los registros m&eacute;dicos  en Cuba </h2>    <p> <a href="#cargo">Norma E. R&iacute;os Massabot,<span class="superscript">1</span>  Rosa Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez Viera<span class="superscript">2 </span>y Elia  Rosa Jorge P&eacute;rez<span class="superscript">3</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>  Resumen</h4>    <p> Cuba posee experiencia de trabajo relativamente prolongada con  los registros demogr&aacute;ficos y, dentro de &eacute;stos, con los de mortalidad.  A pesar de ello, la deficiente cobertura y la falta de integridad de la informaci&oacute;n  han sido caracter&iacute;sticas constantes que se mantuvieron por m&aacute;s de  un siglo. Durante la etapa colonial se realizaron 7 censos de poblaci&oacute;n,  dos de ellos en el siglo <font size="-1">XVIII.</font> En los siglos <font size="-1">XVII</font>  y <font size="-1">XVIII</font> las fuentes de informaci&oacute;n para las estad&iacute;sticas  de salud fueron los libros registros de bautizos, enterramientos, ingresos y egresos  de hospitales. En el siglo <font size="-1">XIX</font> las disposiciones de la  Junta Superior de Sanidad, sobre la certificaci&oacute;n de la muerte y la fundaci&oacute;n  de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas F&iacute;sicas y Naturales de La Habana,  propiciaron la realizaci&oacute;n de numerosos trabajos cient&iacute;ficos sobre  los problemas sanitarios. Estos y las tablas mortuorias de La Habana fueron publicadas  en las revistas m&eacute;dicas de la &eacute;poca. No es hasta el siglo <font size="-1">XX</font>  que se organiza la recolecci&oacute;n de los certificados m&eacute;dicos de defunci&oacute;n  de todo el pa&iacute;s y se obtienen estad&iacute;sticas nacionales, se establece  el reporte de enfermedades de declaraci&oacute;n obligatoria y recolecci&oacute;n  de informaci&oacute;n solamente de los hospitales dependientes de la Secretar&iacute;a  de Sanidad y Beneficencia. Alrededor de los a&ntilde;os 60 se consider&oacute;  el subregistro de defunciones en un 10 % y el de enfermedades de declaraci&oacute;n  obligatoria mucho m&aacute;s alto. Nunca se publicaron estad&iacute;sticas de  nacimientos y las de recursos para la salud y servicios prestados a la poblaci&oacute;n  eran incompletas. Al triunfo de la Revoluci&oacute;n se incorporan al Ministerio  de Salud P&uacute;blica todos los centros que brindaban atenci&oacute;n m&eacute;dica  y se cre&oacute; un organismo rector de las estad&iacute;sticas del pa&iacute;s.  El trabajo conjunto de la Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;sticas de la  Junta Central de Planificaci&oacute;n (JUCEPLAN) y los Ministerios de Justicia  y Salud P&uacute;blica, permiti&oacute; a este &uacute;ltimo desarrollar una estrategia  de trabajo para alcanzar cobertura en los registros cada vez m&aacute;s pr&oacute;xima  al 100 % y desarrollar investigaciones para evaluar &eacute;sta y la calidad de  la informaci&oacute;n obtenida.</p>    <p><i>Palabras clave</i>: Registros m&eacute;dicos,  estad&iacute;sticas de salud, estad&iacute;sticas vitales, mortalidad.</p><h4>  Introducci&oacute;n </h4>    <p>Se denominan registros m&eacute;dicos a los formularios  en que se inscriben de modo ordenado y se hace constar las observaciones o eventos  relacionados con la salud humana, los que permiten organizar y controlar a los  anteriores y los que sirven para compilar y trasmitir estad&iacute;sticas de salud.</p>    <p>A  principios de la d&eacute;cada del ochenta del siglo pasado, a los Departamentos  de Estad&iacute;sticas de las unidades del Sistema Nacional de Salud, se les cambi&oacute;  el nombre por el de Registros M&eacute;dicos. Este &uacute;ltimo es m&aacute;s  usado en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina para denominar la unidad organizativa  que tiene bajo su responsabilidad el control de los pacientes inscriptos, la entrega  de turnos para servicio ambulatorio, el control de pacientes hospitalizados, el  archivo de historias cl&iacute;nicas y procesar la informaci&oacute;n para calcular  los indicadores que permiten evaluar las actividades que realiza la instituci&oacute;n.</p><h4>Desarrollo  de los Registros M&eacute;dicos hasta el a&ntilde;o 1958</h4>    <p>En una breve revisi&oacute;n  hist&oacute;rica se evidencia que la certificaci&oacute;n obligatoria de la defunci&oacute;n  por el m&eacute;dico que atendi&oacute; al paciente, fue una aspiraci&oacute;n  sostenida de la Junta Superior de Sanidad, que se fund&oacute; en Cuba en 1826,  aunque la obligatoriedad s&oacute;lo se oficializ&oacute; a finales de 1842 y  fue legalizada y publicada en la prensa para general conocimiento el 22 de enero  de 1843.<span class="superscript">1</span> Esta Ley de la corona espa&ntilde;ola  constaba de cinco art&iacute;culos, estableciendo el primero el deber del m&eacute;dico  de certificar las causas que ocasionaron el deceso; el segundo prohib&iacute;a  a los curas p&aacute;rrocos extender el permiso de enterramiento sin el certificado  m&eacute;dico; el tercero exig&iacute;a a los hospitales llevar un registro de  las defunciones, el cuarto y el quinto se refer&iacute;an a la muerte sin asistencia  y a las muertes violentas, respectivamente. En 1845 se publicaron estad&iacute;sticas  de mortalidad de La Habana con tasas basadas en el censo de 1841.<span class="superscript">2</span></p>    <p>El  primero de enero de 1885 se estableci&oacute; el Registro Civil, pasando al mismo  extender la orden de enterramiento, funci&oacute;n que antes desempe&ntilde;aba  la iglesia. En 1891 se implant&oacute; el modelo impreso de certificaci&oacute;n  de defunci&oacute;n, pues hasta entonces se extend&iacute;a en cualquier papel.</p>    <p>En  ning&uacute;n momento aparecen en el siglo <font size="-1">XIX</font> publicaciones  de mortalidad de todo el pa&iacute;s, salvo para las grandes epidemias, en particular  de fiebre amarilla y viruela, as&iacute; como la morbilidad por lepra, por la  que desde el siglo <font size="-1">XVII</font> se mostraba gran preocupaci&oacute;n.  Las publicaciones sobre la situaci&oacute;n de salud de ciudades y divisiones  administrativas aisladas, sin embargo, son numerosas e incluyen hasta pol&eacute;micas  en los peri&oacute;dicos sobre causas de muerte despu&eacute;s de 1790. Con frecuencia  se calculaban tasas generales y espec&iacute;ficas, ya que desde 1774 se realizan  censos de la Isla con cierta regularidad.<span class="superscript">3</span></p>    <p>El  20 de julio de 1901, mediante un decreto publicado en la Gaceta Oficial, entr&oacute;  en vigor el Sistema Internacional de Nomenclatura de Enfermedades y de Causas  de Defunci&oacute;n, Clasificaci&oacute;n de Bertill&oacute;n, seg&uacute;n fue  aprobado en la Conferencia de Par&iacute;s, en agosto de 1900. La traducci&oacute;n  cubana de esta primera clasificaci&oacute;n tiene una extensi&oacute;n de 37 p&aacute;ginas  y una p&aacute;gina anexa con la clasificaci&oacute;n de defunciones fetales (Le  Roy y Cassa J. Desarrollo de la estad&iacute;stica demogr&aacute;fica de la Isla  de Cuba. Trabajo presentado al II Congreso Cient&iacute;fico Panamericano, celebrado  en Washington. Secci&oacute;n del 30 de diciembre de 1915. Tomado de la reproducci&oacute;n  en Bibliograf&iacute;a 1). A partir de entonces y, a pesar de algunos retrasos  en las traducciones, hasta que las mismas se hicieron por la Organizaci&oacute;n  Mundial de la Salud, se han seguido las revisiones aproximadamente decenales de  la Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades (CIE) hasta la actualidad.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al  proclamarse la Rep&uacute;blica de Cuba en 1902, el aparato administrativo del  Estado se organiz&oacute;, siguiendo el modelo de los Estados Unidos de Am&eacute;rica,  cre&aacute;ndose diferentes secretar&iacute;as. En relaci&oacute;n con la estad&iacute;stica  no fue creada ninguna dependencia especial que dirigiera o coordinara esta actividad,  asign&aacute;ndosele a cada secretar&iacute;a del Estado la realizaci&oacute;n  de las estad&iacute;sticas en relaci&oacute;n con las actividades que le correspondieran.  Por ello las estad&iacute;sticas de mortalidad quedaron bajo la responsabilidad  de la Junta Superior de Sanidad y las de nacimientos en la Secretar&iacute;a de  Justicia.<span class="superscript">4</span></p>    <p>En septiembre de 1904 la Junta  Superior de Sanidad emiti&oacute; por primera vez un informe de la mortalidad  general del pa&iacute;s de los a&ntilde;os 1902 y 1903, aclarando que faltaba  informaci&oacute;n de algunos municipios. En un documento complementario del 12  de abril de 1905 se incluy&oacute; la informaci&oacute;n pendiente.<span class="superscript">5</span>  El jefe de estad&iacute;stica, doctor <i>Jorge Le Roy</i> <i>y Cassa</i>, que  ocup&oacute; este cargo hasta su muerte en 1934 y autor de los informes que presentamos,  comentaba a&ntilde;os despu&eacute;s en el II Congreso Cient&iacute;fico Panamericano,  celebrado en Washington en diciembre de 1915, sobre: La falta de uniformidad y  lo incompleto de los datos.<span class="superscript">3</span></p>    <p>A pesar de  las deficiencias, algo queda claro; de 25 512 defunciones reportados en 1902,  en una poblaci&oacute;n ligeramente superior a 1 572 787 habitantes que hab&iacute;a  arrojado el censo de 1899, la primera causa de muerte era la tuberculosis con  4 001 defunciones (codificaci&oacute;n 26-35 de la CIE-1, Bertill&oacute;n), lo  que constituye el 15,7 % del total de muertes y tasa para la poblaci&oacute;n  estimada de 1902 de 241,1 por 100 000 habitantes. La segunda causa era enfermedades  del aparato circulatorio (c&oacute;digos 77-86), con tasa de 174,9 y la tercera  las enfermedades diarreicas que, a&uacute;n cuando s&oacute;lo inclu&iacute;a  a los menores de 2 a&ntilde;os, presentaban una tasa referida a la poblaci&oacute;n  total de 136,4 por 100 000 (cod. Bertill&oacute;n 105). Le segu&iacute;a en orden  decreciente, bronquitis y neumon&iacute;a, t&eacute;tanos, meningitis y malaria  (paludismo). La mortalidad infantil en el a&ntilde;o 1899 fue de 224,7 por mil  nacidos vivos. Para 1907 fue de 213,0.<span class="superscript">4</span></p>    <p>La  Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia fue creada el 28 de enero de 1909  y en abril de ese mismo a&ntilde;o aparece el primer n&uacute;mero de Sanidad  y Beneficencia, que constitu&iacute;a el Bolet&iacute;n Oficial de la Secretar&iacute;a.  Esta revista contiene diferentes secciones y, entre ellas, la Secci&oacute;n de  Estad&iacute;stica con sus cuadros estad&iacute;sticas de mortalidad y enfermedades  transmisibles. Esta publicaci&oacute;n se mantuvo hasta 1959 (Espinel Blanco JA.  Sistema de Informaci&oacute;n Estad&iacute;stico de Defunciones. Defunciones Perinatales  y Nacimientos de Cuba. Instituto de Desarrollo de la Salud).</p>    <p>Para los a&ntilde;os  finales de esta primera d&eacute;cada del siglo <font size="-1">XX</font> las  primeras causas hab&iacute;an cambiado significativamente. En 1910 no aparece  el t&eacute;tanos en las 10 primeras causas de muerte despu&eacute;s que se extendi&oacute;  a todo el pa&iacute;s la cura s&eacute;ptica gratuita del cord&oacute;n umbilical,  gracias a las m&uacute;ltiples gestiones personales del doctor <i>Carlos J. Finlay</i>,  entonces al frente de la sanidad en Cuba. Las enfermedades diarreicas para todas  las edades, pasaron al primer lugar con la extraordinaria tasa de 355,2 por 100  000 habitantes. La tuberculosis baj&oacute; al segundo lugar con una tasa de 147,5,  seguida de las enfermedades del coraz&oacute;n. Los tumores malignos comenzaban  su ascenso, ocupando entonces el octavo lugar (Informe anual sanitario y demogr&aacute;fico  de la Rep&uacute;blica de Cuba. Serie de publicaciones de principios del siglo  XX. Biblioteca de la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica de Salud  P&uacute;blica).</p>    <p>A pesar de que en la primera mitad del siglo pasado se  incrementaron las comunicaciones de todo tipo y otros adelantos de la &eacute;poca  favorecieron la extensi&oacute;n de la cobertura del registro de mortalidad alrededor  del a&ntilde;o 1960, el subregistro se consider&oacute; en un 10 % a juzgar por  las comparaciones de la estructura y caracter&iacute;sticas de la mortalidad y  la estructura y caracter&iacute;sticas de la secuencia de los censos de 1899,  1907, 1919, 1931, 1943 y 1953.<span class="superscript">6</span></p>    <p>Durante  la d&eacute;cada del cincuenta se produjo un marcado retraso en la elaboraci&oacute;n  de las estad&iacute;sticas de mortalidad. Los certificados de defunci&oacute;n,  que se recib&iacute;an directamente de los municipios, se dejaron de codificar  desde 1954.</p>    <p>En 1936 la Secretar&iacute;a de Sanidad implant&oacute; en los  hospitales de su dependencia el Modelo No. 10 para la recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n  sobre el movimiento hospitalario (ingresos, egresos vivos y fallecidos, n&uacute;mero  de camas y d&iacute;as pacientes), actividades de consultas externas, operaciones,  partos realizados, y otras actividades.<span class="superscript">7</span> El resto  de los centros asistenciales con camas (cl&iacute;nicas mutualistas, cl&iacute;nicas  privadas, hospitales de patronatos, hospitales universitarios, hospitales dependientes  de los gobiernos provinciales o municipales) elaboraban sus propias estad&iacute;sticas  pero no informaban a la Secretar&iacute;a de Sanidad.</p>    <p>En cuanto a la organizaci&oacute;n  del archivo de historias cl&iacute;nicas y el control de estas exist&iacute;an  formas diferentes: los hospitales dependientes de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica  en su mayor&iacute;a, les asignaban a cada paciente un n&uacute;mero cada vez  que ingresaban no coincidentes con los anteriores, por ello no era necesario el  tarjetero &iacute;ndice de pacientes, generalmente eran encuadernadas en varios  tomos al finalizar cada a&ntilde;o. En otros no exist&iacute;a un archivo centralizado  y las historias cl&iacute;nicas estaban ubicadas en el servicio que atend&iacute;a  al paciente. Las cl&iacute;nicas mutualistas usaban el sistema de numeraci&oacute;n  &uacute;nica, el n&uacute;mero de las historias cl&iacute;nicas correspond&iacute;a  con el n&uacute;mero del carn&eacute; del abonado y el del recibo de pago mensual.  Ambos documentos deb&iacute;an presentarse para recibir el servicio solicitado  y permit&iacute;an extraer la historia cl&iacute;nica del archivo. </p>    <p>La codificaci&oacute;n  de los diagn&oacute;sticos de egreso se realizaba en pocos hospitales y no se  utilizaron las revisiones de la Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades  habilitadas para morbilidad desde la sexta revisi&oacute;n.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La informaci&oacute;n  sobre el n&uacute;mero de nacimientos era incompleta. Un alto porcentaje de los  nacimientos se inscrib&iacute;an fuera del plazo legal (1 a&ntilde;o) en los per&iacute;odos  llamados de pr&oacute;rrogas (no exist&iacute;a sanci&oacute;n por realizar la  inscripci&oacute;n vencido el plazo). En estos per&iacute;odos se inscrib&iacute;an  personas mayores de 1 a&ntilde;o, incluyendo adultos. No se utilizaba la definici&oacute;n  de nacido vivo recomendada por los organismos internacionales, continuaba la definici&oacute;n  existente desde la &eacute;poca de la colonia espa&ntilde;ola, en la que no se  informaban como nacido vivo los que fallec&iacute;an antes de las 24 horas. Estas  se inclu&iacute;an en las estad&iacute;sticas de defunciones fetales; por tanto,  formaban parte del subregistro de las estad&iacute;sticas de nacimientos y de  las estad&iacute;sticas de defunciones generales.</p>    <p>La actividad de convertir  en estad&iacute;sticas de salud los eventos registrados en los centros asistenciales  no estaba asignada a un departamento en espec&iacute;fico, cada departamento realizaba  la compilaci&oacute;n de su actividad. Los centros asistenciales y las oficinas  locales de salubridad no contaban con personal preparado para registrar y revisar  la calidad de la informaci&oacute;n que trasmit&iacute;an a la Secretar&iacute;a  de Sanidad y Beneficencia. El n&uacute;mero reducido de formularios oficiales  para registrar informaci&oacute;n con frecuencia escaseaban.</p>    <p>Las publicaciones  de datos sobre desarrollo econ&oacute;mico y social del pa&iacute;s durante los  primeros 60 a&ntilde;os del siglo <font size="-1">XX</font> fueron pocas. En 1914  se confeccion&oacute; el primer Anuario Estad&iacute;stico de Cuba con los datos  facilitados por las oficinas del gobierno o contenidas en publicaciones oficiales.<span class="superscript">5</span>  La Comisi&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica y Reforma Econ&oacute;mica public&oacute;  un Anuario Estad&iacute;stico para los a&ntilde;os 1927-1933.<span class="superscript">5</span>  La Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica del Ministerio de Hacienda edit&oacute;  en 1952 un Anuario Estad&iacute;stico de Cuba; el segundo en 1956 los que continuaron  hasta 1959.<span class="superscript">5</span> Las estad&iacute;sticas de nacimientos  no fueron publicadas y las estad&iacute;sticas de mortalidad se publicaron hasta  1952, las del a&ntilde;o 1953 fueron publicadas en el &uacute;ltimo n&uacute;mero  del Bolet&iacute;n de Sanidad y Beneficencia del a&ntilde;o 1959.</p><h4> Desarrollo  a partir de 1959</h4>    <p>A partir de 1959 se inician grandes transformaciones pol&iacute;ticas,  sociales y administrativas en el pa&iacute;s. Con anterioridad a esta fecha no  exist&iacute;a un verdadero sistema de estad&iacute;sticas general y de salud  en particular. La nacionalizaci&oacute;n de cl&iacute;nicas mutualistas y privadas,  la incorporaci&oacute;n al Ministerio de Salud P&uacute;blica de los diferentes  patronatos, del hospital universitario, de hospitales p&uacute;blicos de otros  niveles de direcci&oacute;n y las casas de socorro, adem&aacute;s la centralizaci&oacute;n  normativa &uacute;nica del Sistema Nacional de Salud y la descentralizaci&oacute;n  de actividades ejecutivas a los distintos niveles de la estructura del sistema,  favorecieron desde un principio la organizaci&oacute;n de las estad&iacute;sticas  de salud en todo el territorio nacional con car&aacute;cter uniforme.<span class="superscript">8</span></p><h6>  Formaci&oacute;n de recursos humanos</h6>    <p>La falta de personal capacitado en  estad&iacute;stica de salud, oblig&oacute; a enviar estudiantes a las escuelas  de M&eacute;xico, Brasil y Chile, los que a su regreso fueron los profesores de  los cursos nacionales que comenzaron en 1961: El curso de Auxiliares de Estad&iacute;stica,  en la Escuela Sanitaria, y el de Admisi&oacute;n, Archivo y Estad&iacute;stica  Hospitalaria, en el hospital &quot;Comandante Manuel Fajardo&quot; (&Aacute;lvarez  Dedien Y. Ex-jefe de Estad&iacute;stica del Hospital Infantil Sur de Santiago  de Cuba. Comunicaci&oacute;n personal), ambos en La Habana. A estos cursos asist&iacute;an  alumnos de todo el pa&iacute;s, en su mayor&iacute;a trabajadores de la salud.  A partir de 1962 se unificaron, aumentando su duraci&oacute;n de 10 semanas hasta  6 meses. Ya en 1965 eran m&aacute;s de 100 las personas formadas en estas t&eacute;cnicas  que ocuparon cargos a nivel de provincia y las unidades hospitalarias m&aacute;s  complejas y otros niveles territoriales intermedios.</p>    <p>Con la ubicaci&oacute;n  de este personal en las reci&eacute;n creadas Direcciones Regionales de Salud  (en aquella &eacute;poca para el Ministerio de Salud P&uacute;blica se denominaban  regiones a los espacios territoriales coincidentes con las provincias, excepto  la provincia de Oriente, que por su extensi&oacute;n estaba dividida en dos: Oriente  Norte con centro en Holgu&iacute;n y Oriente Sur con centro en Santiago de Cuba)  ya en 1962 se cambia el flujo de la informaci&oacute;n de directo al Nivel Central  hacia las regiones, donde eran objeto de una primera revisi&oacute;n y se realizaban  tablas estad&iacute;sticas de inter&eacute;s regional.</p>    <p>En 1964 se inician  los cursos de segundo nivel, a los que asistieron los graduados de auxiliares.  En estos cursos se formaron los profesores de las escuelas de auxiliares de las  provincias y ya en 1966 exist&iacute;a una escuela de auxiliares de estad&iacute;stica  en todas las provincias, excepto en Matanzas y Holgu&iacute;n. Los cursos de segundo  nivel s&oacute;lo se impartieron en La Habana. En 1970 se cambian los planes de  estudio para un curso de 3 a&ntilde;os de duraci&oacute;n y graduado con nivel  de T&eacute;cnico en Estad&iacute;stica de Salud; el primero y tercer a&ntilde;o  en las aulas y el segundo a&ntilde;o con trabajo en el Departamento de Estad&iacute;stica  de una instituci&oacute;n de salud. En 1981 comienza un nuevo plan para la formaci&oacute;n  de t&eacute;cnicos de la salud con alumnos procedentes del sistema general de  educaci&oacute;n, el que se mantuvo hasta 1991 en que se abandon&oacute; la formaci&oacute;n  para la incorporaci&oacute;n al Sistema Nacional de Salud de graduados de Estad&iacute;sticas  Econ&oacute;micas. Se reinicia la formaci&oacute;n de t&eacute;cnicos de estad&iacute;sticas  de salud en 1998 (R&iacute;os Massabot NE. Ponencia de Mesa Redonda III Congreso  de Bioestad&iacute;stica. La Habana, 2000). En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os  ochenta se iniciaron los cursos posb&aacute;sicos para graduados de t&eacute;cnicos  con varios perfiles de salida, entre ellos el perfil docente para los profesores.</p>    <p>En  1963 se efectu&oacute; un curso de codificaci&oacute;n de mortalidad para personas  de los departamentos de estad&iacute;sticas de las provincias, las que a partir  de esta fecha comienzan a clasificar las causas de muerte y a realizar tablas  de mortalidad a este nivel.</p>    <p>La formaci&oacute;n de codificadores de morbilidad  comenz&oacute; en 1968 con la 8va. Revisi&oacute;n de la Clasificaci&oacute;n  Internacional de Enfermedades (CIE). Ya para ese a&ntilde;o varios hospitales  codificaban por la 7ma. Revisi&oacute;n CIE. En 1979 se realiz&oacute; el cambio  para la Novena y en el 2002 para la D&eacute;cima Revisi&oacute;n.</p>    <p>Se incorpora  la ense&ntilde;anza de la estad&iacute;stica a los planes de estudios de la Escuela  de Medicina en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada del sesenta, a los  cursos de formaci&oacute;n de enfermeras a finales de la misma d&eacute;cada,  a las residencias m&eacute;dicas de Administraci&oacute;n de Salud, Epidemiolog&iacute;a,  Higiene y Nutrici&oacute;n y a la mayor&iacute;a de los cursos para t&eacute;cnicos  medios en la d&eacute;cada del setenta.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el primer quinquenio de la d&eacute;cada  de los a&ntilde;os setenta se inici&oacute; la especializaci&oacute;n de m&eacute;dicos  y estomat&oacute;logos en Bioestad&iacute;stica, incorpor&aacute;ndose al desarrollo  de los registros m&eacute;dicos y estad&iacute;sticas continuas en el segundo  quinquenio de la propia d&eacute;cada.</p>    <p>Durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os  ha continuado la formaci&oacute;n de cubanos en los cursos para t&eacute;cnicos  medios y cursos de postgrado universitario de Estad&iacute;stica de Salud, Registros  M&eacute;dicos, Demograf&iacute;a y Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades  en Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, M&eacute;xico, Per&uacute;,  Rusia y Venezuela. Bioestad&iacute;sticos y Matem&aacute;ticos que laboran en  las estad&iacute;sticas de salud, han alcanzado el doctorado en Ciencias en Checoslovaquia,  Rumania, Rusia y Cuba. En igual per&iacute;odo el pa&iacute;s recibi&oacute; asesor&iacute;as  de expertos en esas mismas disciplinas, en su mayor&iacute;a funcionarios de organismos  internacionales y especialistas de alto nivel en estad&iacute;sticas e investigaci&oacute;n  en salud.</p><h6>Organizaci&oacute;n de los niveles administrativos de las estad&iacute;sticas</h6>    <p>En  septiembre de 1959 se crea la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica,  adscripta al Ministerio de Econom&iacute;a, hasta que se crea la Junta Central  de Planificaci&oacute;n (JUCEPLAN), la que es reorganizada y, a partir de 1962,  se le denomin&oacute; Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica de la JUCEPLAN.  Desde 1960 inicia la captaci&oacute;n directa de informaci&oacute;n primaria sobre  matrimonios, nacimientos (inscripciones) y de defunciones del Registro Civil.  En estos primeros a&ntilde;os cooper&oacute; con el Ministerio de Salud en la  puesta al d&iacute;a de las estad&iacute;sticas de mortalidad y en la publicaci&oacute;n  de los datos de todos estos a&ntilde;os.</p>    <p>Las funciones que ten&iacute;a  la direcci&oacute;n de estad&iacute;stica de la JUCEPLAN pasaron por la Ley de  Organizaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n Central del Estado, del a&ntilde;o  1976, al Comit&eacute; Estatal de Estad&iacute;stica, como el organismo encargado  de dirigir, ejecutar y controlar la aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica del  Estado y del Gobierno en materia de estad&iacute;stica oficial del pa&iacute;s,<span class="superscript">4</span>  siendo el encargado de la captaci&oacute;n, procesamiento y publicaci&oacute;n  de la informaci&oacute;n y para ello cre&oacute; el Sistema de Informaci&oacute;n  de Estad&iacute;stica Nacional (SIE-N). La informaci&oacute;n que suministra este  sistema no es suficiente para algunos organismos; por tanto, &eacute;stos necesitan  informaci&oacute;n m&aacute;s detallada; para conseguirla, cada organismo propon&iacute;a  para su aprobaci&oacute;n al Comit&eacute; Estatal de Estad&iacute;stica un sistema  de informaci&oacute;n no contenida en el SIE-N, el mismo recibe el nombre de Sistema  de Informaci&oacute;n de Estad&iacute;stica Complementario (SIE-C).<span class="superscript">9  </span>Este sistema es tambi&eacute;n de cobertura nacional y a partir del a&ntilde;o  2001 su aprobaci&oacute;n pas&oacute; a ser del nivel de cada jefe de organismo.  Las funciones del Comit&eacute; Estatal de Estad&iacute;stica, desde 1994, las  ejerce la Oficina Nacional de Estad&iacute;stica del Ministerio de Econom&iacute;a  y Planificaci&oacute;n.<span class="superscript">10</span></p>    <p>Todos los indicadores  estad&iacute;sticos necesarios para la direcci&oacute;n y la administraci&oacute;n  del Ministerio de Salud P&uacute;blica, deben estar contenidos en el SIE-N y el  SIE-C. Los datos de ambos sistemas son publicados anualmente. Las principales  publicaciones son: El Anuario Estad&iacute;stico de Cuba, El Anuario Demogr&aacute;fico,  El Anuario Estad&iacute;stico de Salud, e Indicadores B&aacute;sicos del Pa&iacute;s.  Cada provincia publica sus indicadores b&aacute;sicos.</p>    <p>El Departamento de  Estad&iacute;stica del Ministerio de Salud P&uacute;blica modific&oacute; su estructura  organizativa para otra capaz de dar respuesta al procesamiento, no solo de estad&iacute;stica  de mortalidad y enfermedades de declaraci&oacute;n obligatoria, sino que adem&aacute;s  permitiera elaborar y publicar las estad&iacute;sticas de recursos, servicios  prestados, los indicadores que permitan evaluar los diferentes programas y desarrollar  investigaciones a partir de los registros continuos. Se implant&oacute;, un sistema  de supervisi&oacute;n de la calidad de los registros y procesamiento de los datos  estad&iacute;sticos para las provincias y sus unidades. A inicios de los a&ntilde;os  setenta cambi&oacute; de denominaci&oacute;n para Direcci&oacute;n Nacional de  Estad&iacute;stica. Similar estructura y procederes se establecieron en las provincias.  En la d&eacute;cada del setenta se fueron incorporando diferentes medios de procesamiento  automatizados en el nivel central y algunas provincias e instituciones nacionales.  En el segundo quinquenio de los a&ntilde;os 80 se introdujo en los departamentos  de estad&iacute;stica de las provincias las primeras microcomputadoras personales,  que fueron utilizadas para resumir la informaci&oacute;n de las unidades, enviando  los ficheros con bases de datos y otros ya procesados a la Direcci&oacute;n Nacional  de Estad&iacute;sticas para obtener cifras nacionales. A finales de la d&eacute;cada  del noventa las microcomputadoras comenzaron a utilizarse para organizar registros  y estad&iacute;sticas en algunos hospitales.</p><h6> Los registros de morbilidad,  recursos y servicios</h6>    <p>Durante el primer quinquenio de la d&eacute;cada del  sesenta se dise&ntilde;aron los formularios b&aacute;sicos que conforman la historia  cl&iacute;nica; se cambi&oacute; el formato de telegrama para la notificaci&oacute;n  de Enfermedades de Declaraci&oacute;n Obligatoria para tarjeta, la que se mantiene  hasta hoy con ligeras modificaciones. El modelo No. 10 (para hospitales) sufri&oacute;  cambios. Se cre&oacute; un formulario para la recolecci&oacute;n de actividades  de los policl&iacute;nicos, servicio de nueva concepci&oacute;n en el pa&iacute;s,  instalados en las antiguas casas de socorro y en los locales en que funcionaron  cl&iacute;nicas mutualistas peque&ntilde;as.</p>    <p>La necesidad de evaluar la  diversidad de programas que el Ministerio de Salud P&uacute;blica inici&oacute;  durante los primeros a&ntilde;os del triunfo revolucionario, oblig&oacute; a crear  registros primarios y formularios de trasmisi&oacute;n de informaci&oacute;n de  un nivel a otro, los que fueron aprobados por la Direcci&oacute;n de Estad&iacute;stica  de JUCEPLAN para su implantaci&oacute;n el 1ro de enero de 1966.</p>    <p>En el primer  quinquenio de los a&ntilde;os sesenta, a partir de las indicaciones de la Organizaci&oacute;n  Panamericana de la Salud (OPS) y la experiencia de los primeros graduados, se  elabor&oacute; un Manual de Normas y Procedimientos para los Departamentos de  Estad&iacute;stica de Hospitales, los que fueron revisados durante la Reuni&oacute;n  Nacional de Administraci&oacute;n de Salud P&uacute;blica, celebrada en junio  de 1968.<span class="superscript">11</span> En esta reuni&oacute;n tambi&eacute;n  se discuti&oacute; una ponencia sobre indicadores de salud de la poblaci&oacute;n.  Lo aprobado de ambos documentos fue de obligatorio cumplimiento. En 1971 se revisaron  las normas de hospitales y se crearon las del policl&iacute;nico. En 1984 se realiz&oacute;  la revisi&oacute;n y aprobaci&oacute;n de ambas normas y se crearon y aprobaron  las de Centros de Higiene y Epidemiolog&iacute;a.<span class="superscript">12</span></p>    <p>Las  normas discutidas corresponden a la estructura, subordinaci&oacute;n, funciones,  organizaci&oacute;n y control de las actividades relacionadas con la inscripci&oacute;n  y admisi&oacute;n de pacientes, organizaci&oacute;n y control de archivos de historia  cl&iacute;nica y archivo general, control y entrega de turnos de consulta externa  y aspectos muy generales de la Secci&oacute;n de Estad&iacute;stica, lo que oblig&oacute;  a partir de 1969 a emitir para cada uno de los programas que desarrolla el Ministerio  de Salud P&uacute;blica, que se eval&uacute;an mediante un sistema de indicadores,  un manual llamado Sistema de Informaci&oacute;n Estad&iacute;stica (SIE) y a continuaci&oacute;n  el nombre del programa. Estos documentos contienen los objetivos, el control sem&aacute;ntico  de las variables que se registran, los procedimientos de registro y recolecci&oacute;n  y los principales indicadores a calcular de acuerdo con los objetivos a evaluar.  Estos documentos de normaci&oacute;n permiten a los supervisores comprobar la  cobertura y la calidad de la informaci&oacute;n.</p><h6>Registro de nacimientos</h6>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por  la Ley 1175 de 19 de marzo de 1965 se implant&oacute; en el pa&iacute;s la definici&oacute;n  de nacido vivo de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS): Nacimiento  vivo es la expulsi&oacute;n o extracci&oacute;n completa del cuerpo de la madre,  independientemente de la duraci&oacute;n del embarazo, de un producto de la concepci&oacute;n  que, despu&eacute;s de esta separaci&oacute;n, respira o manifiesta cualquier  otro signo de vida, tal como: palpitaci&oacute;n del coraz&oacute;n, pulsaci&oacute;n  del cord&oacute;n umbilical o contracci&oacute;n efectiva de alg&uacute;n m&uacute;sculo  sometido a la acci&oacute;n de la voluntad, haya o no sido cortado el cord&oacute;n  umbilical y est&eacute; o no adherida la placenta. Todo producto de tal nacimiento  es considerado como un nacido vivo.</p>    <p>La Ley 1215, promulgada el 21 de octubre  de 1967, contribuy&oacute; a la eliminaci&oacute;n del subregistro ya que establece  la obligatoriedad de la inscripci&oacute;n en el Registro Civil de toda persona  nacida viva. Dicha ley, reglamentada en la Resoluci&oacute;n No. 169 del 20 de  noviembre del propio a&ntilde;o, expresa en su apartado segundo: cuando el parto  tuviere lugar en una instituci&oacute;n de asistencia m&eacute;dica del Ministerio  de Salud P&uacute;blica, la inscripci&oacute;n del reci&eacute;n nacido se practicar&aacute;  en la propia instituci&oacute;n, siempre antes del egreso del reci&eacute;n nacido  y dentro de un t&eacute;rmino m&aacute;ximo de 20 d&iacute;as posteriores al parto.<span class="superscript">9</span></p><h6>  Registro de defunciones</h6>    <p>En la pr&aacute;ctica, se conoc&iacute;a en 1960  la existencia de peque&ntilde;os cementerios en zonas monta&ntilde;osas o apartadas,  en los que se realizaban enterramientos sin certificaci&oacute;n m&eacute;dica.  Con el establecimiento del Servicio M&eacute;dico Rural, la creaci&oacute;n de  hospitales en las monta&ntilde;as, la cobertura del pa&iacute;s con servicios  m&eacute;dicos y la ampliaci&oacute;n constante de las comunicaciones, todo lo  anterior desapareci&oacute; en pocos a&ntilde;os. No obstante, a&uacute;n subsist&iacute;an  algunos tr&aacute;mites legales que en la pr&aacute;ctica obstaculizaban la accesibilidad  de la poblaci&oacute;n para su cumplimiento tal como la legalizaci&oacute;n de  la firma del m&eacute;dico que exped&iacute;a el certificado de defunci&oacute;n,  pues solo exist&iacute;an para este fin oficinas radicadas en las poblaciones  cabeceras de cada municipio del pa&iacute;s. En municipios muy extensos o monta&ntilde;osos,  en &eacute;pocas de lluvias, crecida de los r&iacute;os y otras dificultades,  este tr&aacute;mite se hac&iacute;a en la pr&aacute;ctica casi imposible de cumplir,  convirti&eacute;ndose de hecho en una fuente de subregistro.</p>    <p>El 15 de diciembre  de 1968 se firm&oacute; la Resoluci&oacute;n Ministerial de Salud P&uacute;blica  No. 513, que entrar&iacute;a en vigor el 1ro. de febrero de 1969, en la cual se  habilitan como centro de registro y recolecci&oacute;n de certificado de defunci&oacute;n  a las instituciones de salud a trav&eacute;s de los directores de hospitales y  de policl&iacute;nicos de todo el territorio nacional, as&iacute; como los jefes  de archivo y estad&iacute;sticas de sus respectivas dependencias, para garantizar  la legalidad de las certificaciones m&eacute;dicas de defunci&oacute;n expedidas.<span class="superscript">13</span>  Con la cobertura territorial que ya alcanzaba el sistema de salud, los tr&aacute;mites  se simplificaron enormemente. De 126 oficinas en el pa&iacute;s, se lleg&oacute;  r&aacute;pidamente y sin costo adicional apreciable a m&aacute;s de 600.</p>    <p>Los  registros de mortalidad ya para 1970 alcanzaron la cobertura total del pa&iacute;s  y una integridad cercana al 100 %. Este hecho, unido a que en enero de 1973 se  implant&oacute; el certificado de defunci&oacute;n perinatal y ya exist&iacute;a  un registro adecuado de los eventos relacionados con ese per&iacute;odo de la  vida, permite realizar la investigaci&oacute;n perinatal en 1973, y que Cuba fuera  invitada como uno de los 9 pa&iacute;ses participantes en la investigaci&oacute;n  internacional, auspiciada por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS),  titulada: &quot;Social and Biological Effects on Perinatal Mortality.<span class="superscript">14</span></p>    <p>En  1974 se realiz&oacute; la primera evaluaci&oacute;n de la cobertura de la Certificaci&oacute;n  M&eacute;dica de la Defunci&oacute;n por la Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica,  de la JUCEPLAN. La metodolog&iacute;a empleada fue directa y consisti&oacute;  en la comparaci&oacute;n mediante apareamiento de listados. Al conjunto de registros,  en que de una u otra manera se anotan las defunciones, se le denomin&oacute;,  a los efectos de la investigaci&oacute;n, Registro no Oficial en oposici&oacute;n  al Registro Oficial de Defunciones. El Registro no Oficial incluy&oacute; los  Comit&eacute;s de Defensa de la Revoluci&oacute;n (CDR) y la Asociaci&oacute;n  Nacional de Agricultores Peque&ntilde;os (ANAP), los enterramientos en los cementerios  y el Registro de Consumidores y el Registro Oficial incluyo los dos originales  del certificado de defunci&oacute;n, o sea, el destinado al Ministerio de Salud  P&uacute;blica y el destinado al Registro del Estado Civil. De la confrontaci&oacute;n  entre las dos v&iacute;as oficiales del certificado de defunci&oacute;n y de &eacute;stas  con las listas no oficiales, se arriba a conclusiones muy consistentes sobre el  subregistro de defunciones en el pa&iacute;s (Junta Central de Planificaci&oacute;n.  Direcci&oacute;n Central de Estad&iacute;stica. Informe sobre la evoluci&oacute;n  de los Registros de Defunciones Vigentes. Prueba Piloto. Regi&oacute;n Escambray.  Departamento de Demograf&iacute;a. Abril, 1974). Durante el semestre abril-septiembre  de 1974 se realiz&oacute; el estudio nacional, comprob&aacute;ndose que durante  el mismo hab&iacute;an fallecido 28 037 personas en el pa&iacute;s, de las cuales  26 992 estaban registradas oficialmente y 1 045 no lo estaban, para un subregistro  del 3,7 % de los fallecidos (Comit&eacute; Estatal de Estad&iacute;stica. Direcci&oacute;n  de Demograf&iacute;a. Evaluaci&oacute;n en 1974 de los Registros de Defunciones).</p>    <p>Ese  mismo a&ntilde;o, la se&ntilde;ora <i>Ruth Rice Puffer</i>, exdirectora de Estad&iacute;stica  de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS) e investigadora internacional  en ese campo, analiz&oacute; en Cuba, como consultora de la OPS, los procedimientos  para mejorar la calidad de las estad&iacute;sticas vitales con &eacute;nfasis  especial en la infancia y concluy&oacute; en su informe a la organizaci&oacute;n  que: mediante el estudio de los procedimientos y, en uso de la documentaci&oacute;n  disponible, el registro de los nacimientos y defunciones es pr&aacute;cticamente  completo en Cuba.<span class="superscript">15 </span></p>    <p>El estudio realizado  en 1974, sirvi&oacute; de acicate para continuar perfeccionando el registro y  evidenci&oacute; en qu&eacute; direcci&oacute;n se deb&iacute;a trabajar. Se repiti&oacute;  la evaluaci&oacute;n con similar metodolog&iacute;a acortando el tiempo de estudio,  pues en nuestro medio no se ha encontrado algo que indique que el subregistro  se distribuya aleatoriamente en el tiempo. Esta evaluaci&oacute;n arroj&oacute;  un subregistro del 0,5 % (Informe de trabajo de 1984; Archivo de la Direcci&oacute;n  Nacional de Estad&iacute;stica).<span class="superscript">11</span> De una cobertura  de la certificaci&oacute;n m&eacute;dica de la defunci&oacute;n de aproximadamente  el 90 % en 1960, se lleg&oacute; al 96,3 % en 1974, alcanzando el 99,5 % en 1980.</p>    <p>En  1988 se organiz&oacute; en la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica  el Centro Cubano de la Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades, el  que inici&oacute; sus actividades con una investigaci&oacute;n, que ten&iacute;a  como objetivo realizar evaluaci&oacute;n de la calidad de los datos generales  de las causas de defunci&oacute;n registrada en el certificado m&eacute;dico.  Para cumplir los objetivos propuestos, se obtuvo una muestra de los fallecidos  mayores de un a&ntilde;o de julio-octubre de 1988. La representatividad de la  muestra fue satisfactoria al compararla con los datos nacionales de ese mismo  a&ntilde;o. Entre el conjunto de datos generales que fueron verificados, la coincidencia  en zona de residencia urbano o rural, la edad, el sexo y lugar de fallecimiento,  fue superior al 98 %; y en municipio de residencia, la ocupaci&oacute;n y el estado  conyugal mostr&oacute; una coincidencia ligeramente menor. La coincidencia de  la causa b&aacute;sica de muerte del certificado original y la determinada por  los &aacute;rbitros, cuando la comparaci&oacute;n se realiz&oacute; empleando  la lista de tabulaci&oacute;n de 163 grupos de causas, el informe de la OMS de  mortalidad, fue de 63,1 %. Los principales motivos de no coincidencia fueron:  11,2 % valoraci&oacute;n m&eacute;dica diferente del caso por el &aacute;rbitro;  9,5 % certificaci&oacute;n m&eacute;dica incompleta, por falta de diagn&oacute;stico  en la cadena o de localizaciones anat&oacute;micas incompletas y 8,7 % el &aacute;rbitro  cont&oacute; para la redacci&oacute;n de su certificado con los resultados de  la necropsia y el m&eacute;dico certificante no.<span class="superscript">16</span></p>    <p>El  centro cubano continu&oacute; su trabajo con una investigaci&oacute;n sobre causas  m&uacute;ltiples de muerte,<span class="superscript">17</span> particip&oacute;  en el estudio puente entre la 9na. y la 10ma. Revisi&oacute;n de la Clasificaci&oacute;n  Internacional de Enfermedades; actualmente con participaci&oacute;n activa en  el Forum de CIE de habla hispana, con sede en Washington, y en el Mortality Forum,  con sede en Suecia (Mesa Machado AC. Especialista en Estad&iacute;sticas Vitales.  Comunicaci&oacute;n personal).</p><h4> Consideraciones finales</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al finalizar  el siglo <font size="-1">XX</font> los Registros M&eacute;dicos contaban con cobertura  total del pa&iacute;s, integridad muy pr&oacute;xima al 100 % e informaci&oacute;n  de calidad. El nivel alcanzado pone de manifiesto c&oacute;mo el Ministerio de  Salud P&uacute;blica, en particular, y el estado cubano, en general, han intervenido  en la evoluci&oacute;n de los mismos por estar &iacute;ntimamente vinculados a  la gesti&oacute;n de salud y sus resultados.</p>    <p>En este primer quinquenio del  siglo <font size="-1">XXI</font> ha continuado el incremento de profesionales  y t&eacute;cnicos cada vez m&aacute;s calificados y un desarrollo acelerado de  la automatizaci&oacute;n a nivel de los centros asistenciales. Lo anterior facilita  la captaci&oacute;n de mayor n&uacute;mero de indicadores para una evaluaci&oacute;n  integral de los servicios, &eacute;stos pueden ser nuevos o de mayor especificidad  de los ya existentes.</p>    <p>Mantener con estos cambios los niveles de integridad  y calidad exige de los Departamentos de Registros M&eacute;dicos de los centros  de salud, de los Departamentos de Estad&iacute;stica de las Direcciones Municipales  y Provinciales del Poder Popular y de la Direcci&oacute;n de Estad&iacute;stica  del Ministerio de Salud P&uacute;blica, sistematizar las supervisiones en cuanto  al cumplimiento de las definiciones de las variables que se utilicen y de los  procedimientos para el c&aacute;lculo de los indicadores.</p><h4>Summary</h4><h6>Health  registries in Cuba</h6>    <p>Cuba has relatively long work experience with population-based  registries, particularly mortality registers. In spite of this, poor coverage  and lack of comprehensive information had been permanent characteristics for over  a century. At the colonial times, seven population censuses were conducted, two  of them in the 18th century. During the 17th and the 18th centuries, the data  sources for health statistics were baptism, burial, admission to and discharge  from hospital register books. In the 19th century, Superior Health Board provisions  about death certification, and the foundation of the Academy of Physical and Natural  Sciences of Havana made it possible the submission of many scientific papers on  health problems. These papers together with death notices used to be published  in the medical journal of that time. In the 20th century, the collection of death  certificates from the whole country was finally organized to provide nationwide  statistics and notifiable disease reports and data whereas data collection was  set to be only obtained from hospitals under the Public health and Welfare Department.  In the 60's, the sub-register of death was set at 10% and that of notifiable diseases  at a much higher percentage. Birth statistics had never been published before  whereas health resource and service statistics were incomplete. At the triumph  of the Revolution, all the centers that rendered medical care to the population  were incorporated into the Ministry of Public Health; besides, a governing body  of the national statistics area was created. The joint work of the General Division  of Statistics of the Central Planning Board (JUCEPLAN) and of the Ministry of  Justice and the Ministry of Public Health allowed the latter to develop a work  strategy to extend register coverage to almost 100 % and to perform research works  aimed at evaluating coverage and the quality of the gathered data.</p>    <p><i>Key  words</i>: medical registers, health statistics, life statistics, mortality. </p><h4>  Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    <!-- ref --><P> 1. Castro y Bachiller R. Centenario  del nacimiento del Dr. Jorge Le Roy y Cassa. Cuadernos de Historia de la Salud  P&uacute;blica No. 37. Publicaci&oacute;n del Consejo Cient&iacute;fico del Ministerio  de Salud P&uacute;blica. La Habana, 1968.<!-- ref --><P> 2. Cowley Angel L. Ensayo Estad&iacute;stico  M&eacute;dico de la Mortalidad de la Di&oacute;cesis de La Habana, durante el  a&ntilde;o 1843. Habana: imprenta del Gobierno; 1845.<!-- ref --><P> 3. Centro de Estudios  Demogr&aacute;ficos (CEDEM). Universidad de La Habana. La Poblaci&oacute;n de  Cuba. La Habana: Editora Ciencias Sociales; 1976.<!-- ref --><P> 4. Cuba. Extracto del  informe presentado por la Delegaci&oacute;n Cubana en la 30 sesi&oacute;n de la  Comisi&oacute;n Permanente para la Estad&iacute;stica del Consejo de Ayuda Mutua  Econ&oacute;mica. Estad&iacute;stica, No. 1, 1979.<!-- ref --><P> 5. Junta Superior de  Sanidad de la Isla de Cuba. Informe Bianual Sanitario y Demogr&aacute;fico de  la Rep&uacute;blica de Cuba. A&ntilde;os 1902 y 1903. Tomado de la reproducci&oacute;n  en Carlos J. Finlay, obras completas.<!-- ref --><P> 6. Anuario Demogr&aacute;fico de  Cuba. Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica. La Habana: Junta Central  de Recuperaci&oacute;n; 1962.<!-- ref --><P> 7. L&oacute;pez Serrano E. Desarrollo hist&oacute;rico  de las estad&iacute;sticas sanitarias en Cuba. Rev Cubana Administ Salud 1976;(2)103-112.<!-- ref --><P>  8. R&iacute;os Massabot NE, Tejeiro Fern&aacute;ndez A. Evoluci&oacute;n de la  Mortalidad en Cuba. Un trienio de cada d&eacute;cada del Per&iacute;odo Revolucionario.  Rev Cubana Med Gen Integr 1990; (supl): (n&uacute;mero monogr&aacute;fico). <!-- ref --><P>  9. Sabad&iacute; Rodr&iacute;guez E. Caracter&iacute;sticas del Sistema Estad&iacute;stico  Nacional de Informaci&oacute;n. Rev Estad&iacute;st 1,1976;(1):79.<P> 10.  Art&iacute;culo 3 del Decreto Ley 147 del 21 de abril de 1994, de la Reorganizaci&oacute;n  de los Organismos de la Administraci&oacute;n Central del Estado.</P>    <!-- ref --><P> 11. Normas  de Estad&iacute;stica para Hospitales. Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica.  La Habana: Ministerio de Salud P&uacute;blica; 1972.<!-- ref --><P> 12. Normas de Registros  M&eacute;dicos. La Habana: Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas; 1984.<!-- ref --><P>  13. Resoluci&oacute;n Ministerial de Salud P&uacute;blica No. 513 dic. 15, 1968.  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Aprobado: 23 de mayo de 2005.    <br> <i>Norma  E. R&iacute;os Massabot</i>. Calle 15 No. 6609 entre 66 y 68. Playa. Ciudad de  La Habana. Cuba. E-mail: <a href="mailto:mail:eneida.rio@infomed.sld.cu">eneida.rio@infomed.sld.cu</a></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Doctora  en Ciencias M&eacute;dicas. Ex-directora Nacional de Estad&iacute;stica del MINSAP.    <br>  <span class="superscript">2</span>Profesora del Polit&eacute;cnico de la Salud  &quot;Tania La Guerrillera.&quot;    <br> <span class="superscript">3</span>Especialista  Principal. Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica del MINSAP.</a><a name="cargo"></a>  </p>      ]]></body><back>
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