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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El descenso de la fecundidad en Cuba: de la Primera a la segunda transición demográfica]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The decrease of fertility in Cuba: from the first to the second transition]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro de Estudios de Población y Desarrollo Oficina Nacional de Estadísticas ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Ferltility in Cuba is the variable inciding the most on the increase of its population. The reduction experienced by it since the middle of the 1960s persists at present and it is an example of an interrelation between population and development, where the advances attained in education, in health, in general, and in reproductive health, in particular, and in social security and assistance, together with the deep changes occurred in women's conditions, explain a new process in the context of the developing countries and, specially, in our region, where no country has descended from the replacement levels in its transition of fertility (less than a child per woman). For some of them, it is a very advanced pattern of behavior that outlines some elements of what has been called the second demographic transition, which has also been accompanied for some years with a high fertility in the adolescence, a structure of contraceptive methods that is not completely favorable, a reccurrence of abortion above the desired, and other aspects, that are analyzed as a whole in this paper. The main stages of this decrease and behavior , their impact on the low growth and on the increasing aging of the population, and the perspectives of this evolution that tend to intensify it are also dealt with]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Salud sexual y reproductiva]]></kwd>
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<kwd lng="es"><![CDATA[transición demográfica]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/vineta2.jpg" width="330" height="47"></p>     
<p>Centro de Estudios de Poblaci&oacute;n y Desarrollo </p>     <p><a href="#asterisco" class="Estilo1">El descenso de la fecundidad en Cuba: de la Primera a la segunda transici&oacute;n demogr&aacute;fica* </a><a name="titulo"></a></p>     <p><a href="#cargo">Juan Carlos Alfonso Fraga<span class="superscript">1</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen</h4>     <p align="justify">La fecundidad en Cuba es la variable que m&aacute;s ha incidido en el crecimiento de su poblaci&oacute;n. La contracci&oacute;n experimentada por esta a partir de mediados de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta del siglo pasado contin&uacute;a en la actualidad, constituye un ejemplo de una interrelaci&oacute;n de poblaci&oacute;n y desarrollo, en donde los avances educacionales, en salud en general y reproductiva en espec&iacute;fico, en seguridad y asistencia social y sobre todo en los profundos cambios en la condici&oacute;n de la mujer, explican un proceso que resulta in&eacute;dito en el contexto de los pa&iacute;ses en desarrollo y en particular en nuestra regi&oacute;n, en donde todav&iacute;a ning&uacute;n pa&iacute;s ha descendido de los niveles de reemplazo en su transici&oacute;n de la fecundidad (menos de una hija por mujer). Para algunos, ello constituye un patr&oacute;n de comportamiento muy avanzado que delinea algunos elementos de lo que se ha dado en llamar la segunda transici&oacute;n demogr&aacute;fica pero que a su vez ha estado acompa&ntilde;ada en algunos a&ntilde;os de una alta fecundidad en la adolescencia, una estructura de m&eacute;todos anticonceptivos no del todo favorable, una recurrencia a la interrupci&oacute;n del embarazo m&aacute;s alta de lo deseado, y otros aspectos, que de conjunto se analizan en este trabajo, recorriendo las principales etapas de ese descenso y comportamiento, su impacto en el bajo crecimiento y creciente envejecimiento poblacional y las perspectivas de esta evoluci&oacute;n que tienden a intensificarlo. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Salud sexual y reproductiva, fecundidad, transici&oacute;n demogr&aacute;fica, envejecimiento poblacional, Cuba. </p> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">El trabajo que se presenta resulta una versi&oacute;n actualizada en algunas de sus partes de la expuesta en junio del 2003, en el Seminario Internacional “La Fecundidad en Am&eacute;rica Latina y el Caribe: Transici&oacute;n o Revoluci&oacute;n”, realizado en la sede de la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago de Chile. Este seminario fue patrocinado por el Centro Latinoamericano de Demograf&iacute;a (CELADE) y la Universidad de Par&iacute;s, en un esfuerzo por analizar de forma conjunta por investigadores, acad&eacute;micos y especialistas de la regi&oacute;n y de otras partes del mundo la evoluci&oacute;n de la fecundidad en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, y sus impactos y consecuencias. </p>     <p align="justify">Se analizaron varios pa&iacute;ses y entre ellos el de Cuba, el cual sin dudas resulta significativo por el avance en su transici&oacute;n y haberse adelantado a la regi&oacute;n en casi un cuarto de siglo en alcanzar los niveles de reemplazos en la evoluci&oacute;n de la fecundidad. Los resultados de este seminario fueron publicados en el libro “La Fecundidad en Am&eacute;rica Latina: &iquest;Transici&oacute;n o Revoluci&oacute;n? Series, Seminarios y Conferencias No. 36. CELADE. Santiago de Chile, mayo del 2004. </p>     <p align="justify">Partiendo de tales antecedentes y teniendo en cuenta las caracter&iacute;sticas de este simposio, se consider&oacute; procedente su presentaci&oacute;n en el pa&iacute;s, dada la relaci&oacute;n con el resto de los temas a tratar y con la obra del doctor <em>Celestino &Aacute;lvarez Lajonchere</em>, en donde su trabajo y ense&ntilde;anzas han contribuido hoy d&iacute;a a hacer de Cuba, el pa&iacute;s de transici&oacute;n demogr&aacute;fica y epidemiol&oacute;gica m&aacute;s avanzado del Continente, destac&aacute;ndose especialmente en ello la transici&oacute;n de su fecundidad. </p>     <p align="justify">Este trabajo fue elaborado a fin de diagnosticar y presentar internacionalmente un proceso que ha conllevado en su evoluci&oacute;n a que desde hace m&aacute;s de veinticinco a&ntilde;os-un cuarto de siglo-la fecundidad se encuentra por debajo de los niveles de reemplazo y los pron&oacute;sticos, no se&ntilde;alan un cambio de esta tendencia en los pr&oacute;ximos cincuenta a&ntilde;os. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Esta in&eacute;dita situaci&oacute;n en el marco de un pa&iacute;s en desarrollo, pobre y con caracter&iacute;sticas muy propias, a partir del r&eacute;gimen social que preconiza e impulsa, merece estudiarse analizando sus antecedentes, determinantes contextuales y pr&oacute;ximos, sus tendencias perspectivas, e impactos, fundamentalmente en relaci&oacute;n con el envejecimiento poblacional que para el 2050, se pronostica en m&aacute;s de un 34 % de la poblaci&oacute;n de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s en relaci&oacute;n con el total de su poblaci&oacute;n. En esos momentos Cuba ser&aacute; el pa&iacute;s m&aacute;s envejecido de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, conjuntamente con Barbados y estar&aacute; entre los m&aacute;s envejecidos del Mundo. </p>     <p align="justify">En todo caso lo interesante no es solo valorar c&oacute;mo ha sido, sino tambi&eacute;n el por qu&eacute; de ese comportamiento. Hasta la d&eacute;cada del noventa del pasado siglo, investigadores cubanos y de otros pa&iacute;ses, tuvieron una prol&iacute;fica producci&oacute;n de estudios espec&iacute;ficos sobre la fecundidad en los cuales bajo distintas percepciones, se ratific&oacute; este descenso y su mantenci&oacute;n en el siglo xxi . En la actualidad se contin&uacute;a con la investigaci&oacute;n del tema en estudios de Salud Reproductiva. </p>     <p align="justify">No obstante lo anterior lo que pudiera denominarse el caso cubano en cuanto a la transici&oacute;n demogr&aacute;fica y espec&iacute;fica de su fecundidad, no ha sido lo suficiente tratado en eventos y comparaciones internacionales sobre el tema. Al parecer el no haber participado el pa&iacute;s, en las Encuestas Mundiales de Fecundidad (WFS) y en las que le continuaron de Demograf&iacute;a y Salud (DHS), explicar&iacute;an esta contradicci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Para suplir estas faltas de inserci&oacute;n en investigaciones internacionales, a las cuales las instituciones e investigadores cubanos son ajenos, se han desarrollado en el pa&iacute;s en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas un grupo importante de investigaciones y estudios sobre fecundidad, abortos y anticoncepci&oacute;n y m&aacute;s recientemente sobre salud reproductiva, que aportan un suficiente cuerpo de conocimientos para la interpretaci&oacute;n de un proceso que si bien puede considerarse aleccionador y paradigm&aacute;tico, incluye un grupo de desarticulaciones en algunos grupos, por ejemplo, fecundidad en la adolescencia, que aunque atenuado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, presenta valores mayores de lo deseado. </p>     <p align="justify">Varios de estos estudios e investigaciones, sobre todo los de representatividad nacional, como la Encuesta Demogr&aacute;fica Nacional de 1979 y las Encuestas Nacionales de Fecundidad de 1987 y de Migraciones Internas de 1995, son utilizados en este an&aacute;lisis, a lo que se contin&uacute;a con otras investigaciones m&aacute;s recientes sobre abortos y salud reproductiva de fines de los a&ntilde;os noventa del siglo pasado y los primeros del actual. </p>     <p align="justify">Se trata de evidenciar un proceso mediante constataciones e interpretaciones, que llevaron a Cuba en las d&eacute;cadas de 1970-1980 a uno de los avances en la transici&oacute;n demogr&aacute;fica m&aacute;s acelerados y homog&eacute;neos de la historia demogr&aacute;fica contempor&aacute;nea.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">A la vez analizar lo que sucede en la actualidad en la fecundidad donde el descenso presente se sostiene, profundiza y ampl&iacute;a su matiz con rasgos espec&iacute;ficos de lo que se ha denominado como la segunda transici&oacute;n demogr&aacute;fica, que se define en su concepci&oacute;n por una ruptura alta y mantenida de uniones, un n&uacute;mero considerable de hijos tenidos fuera de un matrimonio formalizado, una postergaci&oacute;n del nacimiento del primer hijo, una evitabilidad del segundo o m&aacute;s un aumento del celibato, en determinadas cohortes, un envejecimiento de la fecundidad y sobre todo lo comentado de lo muy bajo de sus niveles y la perspectiva de su evoluci&oacute;n. Componentes que en Cuba est&aacute;n presentes en algunos casos con sus peculiaridades y patrones y en otros no. </p>     <p align="justify">Por &uacute;ltimo presentar valoraciones sobre sus pron&oacute;sticos e impactos, interrelacionados con el amplio espectro de programas sociales que se llevan a cabo en la actualidad, que unido al entorno socioecon&oacute;mico y demogr&aacute;fico del pa&iacute;s, deben intensificar ese proceso. </p> <h4>El perfil sociodemogr&aacute;fico del pa&iacute;s. Su evoluci&oacute;n y consecuencias </h4>     <p align="justify">En 1997 la poblaci&oacute;n de Cuba arrib&oacute; a 11 millones de habitantes, trece a&ntilde;os antes en 1984 hab&iacute;a arribado a 10 millones, en el pron&oacute;stico no se deben alcanzar nunca los doce millones e inclusive, de cumplirse estos en alg&uacute;n momento, alrededor de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas la poblaci&oacute;n de Cuba debe comenzar a decrecer en forma absoluta. En la actualidad se aproxima lentamente a 11,2 millones. </p>     <p align="justify">Este comportamiento, pr&aacute;cticamente &uacute;nico en el contexto de los pa&iacute;ses en desarrollo, caracteriza una transici&oacute;n demogr&aacute;fica muy avanzada, en la cual la fecundidad, como principal variable demogr&aacute;fica actuante en el crecimiento de la poblaci&oacute;n, ha tenido una disminuci&oacute;n significativa, que para muchos ha sido de las m&aacute;s intensas a nivel internacional, la cual tambi&eacute;n ha caracterizado la evoluci&oacute;n de la mortalidad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Lo interesante del caso cubano, es que este comportamiento, aunque con antecedentes hist&oacute;ricos de relativos bajos niveles, se ha concentrado fundamentalmente en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os, lo que resulta m&aacute;s significativo con una tendencia creciente a la homogeneizaci&oacute;n seg&uacute;n diferentes estratos sociales, territo&shy;riales, etc&eacute;tera. </p>     <p align="justify">Por tal raz&oacute;n se afirma que dentro del mundo en desarrollo, el caso de Cuba se destaca tanto por la naturaleza temprana del inicio de la transici&oacute;n demogr&aacute;fica a principios del siglo xx como por su culminaci&oacute;n acelerada y homog&eacute;nea en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Contem&shy;plada desde una perspectiva hist&oacute;rica continua, la transici&oacute;n demogr&aacute;fica cubana puede considerarse como una transici&oacute;n h&iacute;brida pues combina determinantes tradicionales, gracias a un proceso avanzado de modernizaci&oacute;n urbana, y contempor&aacute;neos, fruto del cambio en la condici&oacute;n de la mujer y el acceso generalizado a los nuevos medios anticonceptivos.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">En este marco la conocida interrelaci&oacute;n poblaci&oacute;n-desarrollo, se torna precisa ya que evidentemente esta conceptualizaci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica, parte de una pol&iacute;tica social, cuyos componentes b&aacute;sicos de salud, educaci&oacute;n, seguridad y asistencia social, em&shy;pleo, etc. han tenido una difusi&oacute;n e impacto universal y por tanto igual incidencia han causado sobre las variables demogr&aacute;fi&shy;cas, conllevando a un paradigma de transici&oacute;n demogr&aacute;fica, en la cual &eacute;sta, al igual que la transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica, pueden darse por concluidas dado los bajos y sostenidos niveles de las variables demogr&aacute;ficas fundamentales, la fecundidad y la mortalidad. En este sentido, se presentan rasgos en la actual evoluci&oacute;n sociodemogr&aacute;fica cubana de lo que se ha denominado la segunda transici&oacute;n. </p>     <p align="justify">Hip&oacute;tesis o conceptualizaci&oacute;n te&oacute;ricas aparte, el hecho es que Cuba se caracteriza por presentar una evoluci&oacute;n sociodemogr&aacute;fica similar a la de los pa&iacute;ses desarrollados, ejemplific&aacute;ndose en valores de indicadores como la fecundidad donde su tasa global es de 1,54 hijos por mujer, la mortalidad, donde la esperanza de vida al nacimiento es de 77,0 a&ntilde;os, la geri&aacute;trica de 21 a&ntilde;os y la mortalidad infantil de apenas 5,8 por mil nacidos vivos, todos ellos valores referidos al a&ntilde;o 2004. </p> <h4>La poblaci&oacute;n y su transici&oacute;n </h4>     <p align="justify">La poblaci&oacute;n de Cuba se increment&oacute; en el siglo anterior en m&aacute;s de 9,5 millones de habitantes, sus etapas de crecimiento m&aacute;ximo han estado asociadas a cambios sociales y a hechos importantes de su historia. </p>     <p align="justify">En la actualidad, el crecimiento de la poblaci&oacute;n de Cuba es muy bajo y en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os ha oscilado en tasas inferiores al 1 % anual, con valores extremos de 0,1 en 1994 y en el 2004 respectivamente.<span class="superscript">2,3</span> La contracci&oacute;n de la fecundidad como reafirmaci&oacute;n de una tendencia de dos d&eacute;cadas y media atr&aacute;s cuando descendi&oacute; del reemplazo, m&aacute;s la presencia de un saldo migratorio negativo, aparecen como los factores prin&shy;cipales. La mortalidad por su parte se mantiene en niveles bajos y estables. </p>     <p align="justify">En lo que pudiera definirse como la &uacute;ltima etapa de la transici&oacute;n y uno de sus efectos principales, se presenta el envejecimiento de la poblaci&oacute;n; sin duda la principal caracter&iacute;stica demogr&aacute;fica de Cuba en la actualidad, y tambi&eacute;n perspectivamente, dada sus implicaciones econ&oacute;micas y sociales. </p>     <p align="justify">Poco m&aacute;s de 1,7 millones de personas ten&iacute;an 60 y m&aacute;s a&ntilde;os en el 2004, el 15,4 % de la poblaci&oacute;n. Si en m&aacute;s de 100 a&ntilde;os de historia poblacional en el pa&iacute;s, el crecimiento promedio anual fue de aproximadamente 1,5 % el de la poblaci&oacute;n de adultos mayores, fue de 1,9. En otras palabras si la poblaci&oacute;n total se multiplic&oacute; por 7, la de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s lo hizo por 19. En aproximadamente 100 a&ntilde;os la edad promedio de los cubanos pas&oacute; de 24,1 a 36,3 a&ntilde;os; pero lo m&aacute;s importante es que en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas es cuando ese aumento fue mayor. Si entre principios de siglo y 1970 la edad media pas&oacute; de 24,1 a&ntilde;os a 27,0, entre ese &uacute;ltimo a&ntilde;o y el 2004 el aumento fue de 9,3 puntos para llegar a ser el valor se&ntilde;alado (tabla 1). </p>     <p align="center">Tabla 1. Evoluci&oacute;n de la estructura (%) por edades de la poblaci&oacute;n, a&ntilde;os seleccionados. Cuba <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="106" valign="top"></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">&nbsp; </p></td>     <td width="422" colspan="4" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Edades </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106">    <p align="center">Fuentes/ a&ntilde;os </p></td>     <td width="106">    <p align="center">Total </p></td>     <td width="106">    <p align="center">0-14 </p></td>     <td width="106">    <p align="center">15-59 </p></td>     <td width="106">    <p align="center">60 y + </p></td>     <td width="106">    <p align="center">Edad media     <br>         (a&ntilde;os) </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>1907 (1) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">36,6 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">58,8 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">4,6 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">24,1 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>1919 (1) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">42,3 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">52,9 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">4,8 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">23,7 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1931 (1) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">37,4 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">57,5 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">5,1 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">24,7 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>1943 (1) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">35,5 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">58,9 </p></td>     <td width="106" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">5,6 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">25,7 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>1953 (1) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">36,2 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">56,9 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">6,9 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">26,6 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>1970 (1) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">36,9 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">54,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">9,1 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">27,0 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>1981 (1) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">30,3 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">58,8 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">10,9 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">29,5 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1991 (2) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">22,4 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">65,5 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">12,1 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">32,9 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>2001 (2) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">21,1 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">64,6 </p></td>     <td width="106" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">14,5 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">36,1 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="106" valign="top">    <p>2004 (2) </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">100,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">19,6 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">65,0 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">15,4 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">36,3 </p></td>   </tr> </table>     <p align="center">(1) Censos de Poblaci&oacute;n y Viviendas; (2) Sistema de Informaci&oacute;n Estad&iacute;stico Nacional.     <br>   Fuente: Ob. cit. 2 y 3. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Perspectivamente este comportamiento debe intensificarse y para el 2025, se pronostica que casi uno de cada cuatro cubanos tendr&aacute; 60 y m&aacute;s a&ntilde;os de edad, para ese entonces la edad promedio ser&aacute; de alrededor de 44 a&ntilde;os y Cuba tendr&aacute; todas las caracter&iacute;sticas de un pa&iacute;s envejecido, como sucede en varios pa&iacute;ses desarrollados en la actualidad. Ese es el efecto principal de la transici&oacute;n de la fecundidad y obvia&shy;mente la sociedad tendr&aacute; que adecuar sus acciones, desde el punto de vista de su funcionamiento econ&oacute;mico, social, cultural, etc&eacute;tera (tabla 2). </p>     <p align="center">Tabla 2. Poblaci&oacute;n proyectada 2010-2030. Grupos de edades seleccionados. Cuba</p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p>&nbsp; </p></td>     <td width="262" colspan="4" valign="top">    <p align="center">Ambos sexos </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p>&nbsp; </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p>&nbsp; </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p>&nbsp; </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p>&nbsp; </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51">    <p align="center">A&ntilde;os </p></td>     <td width="72">    <p align="center">Total </p></td>     <td width="63">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">0-14 </p>     </td>     <td width="63">    <p align="center">15-59 </p>     </td>     <td width="63">    <p align="center">60 y m&aacute;s </p>     </td>     <td width="64">    <p align="left">Ambos sexos 75 y m&aacute;s </p></td>     <td width="71">    <p align="left">Mujeres 15-49 </p></td>     <td width="83">    <p align="left">Edad media de          la poblaci&oacute;n total </p></td>     <td width="106">    <p align="left">Relaci&oacute;n de dependencia    <br>        0-14+60     <br>       y m&aacute;s/15-59 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2010 </p></td>     <td width="72" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">11344,1 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">1981,8 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">7396,6 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">1965,7 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">550,3 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">2996,1 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">38,7 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">53,4 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2015 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">11419,9 </p></td>     <td width="63" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">1881,9 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">7340,3 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">2197,7 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">633,9 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">2804,4 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">39,8 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">55,6 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2020 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">11474,7 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">1790,9 </p></td>     <td width="63" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">7227,3 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">2456,5 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">754,5 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">2544,9 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">41,4 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">58,8 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2025 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">11479,0 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">1738,7 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">6844,5 </p></td>     <td width="63" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">2895,8 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">880,7 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">2346,8 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">43,6 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">67,7 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2030 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">11414,2 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">1677,9 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">6321,8 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">3414,6 </p></td>     <td width="64" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">979,6 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">2273,8 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">44,1 </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">80,6 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="638" colspan="9" valign="top">    <p align="center">Estructura (%) </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2010 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">100 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">17,5 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">65,2 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">17,3 </p></td>     <td width="64" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">4,9 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">26,4 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">- </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">- </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2015 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">100 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">16,5 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">64,3 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">19,2 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">5,6 </p></td>     <td width="71" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">24,6 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">- </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">- </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2020 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">100 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">15,6 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">63,0 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">21,4 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">6,6 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">22,2 </p></td>     <td width="83" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">- </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">- </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2025 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">100 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">15,1 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">59,6 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">25,2 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">7,7 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">20,4 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">- </p></td>     <td width="106" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">- </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="51" valign="top">    <p align="center">2030 </p></td>     <td width="72" valign="top">    <p align="center">100 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">14,7 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">55,4 </p></td>     <td width="63" valign="top">    <p align="center">29,9 </p></td>     <td width="64" valign="top">    <p align="center">8,6 </p></td>     <td width="71" valign="top">    <p align="center">19,9 </p></td>     <td width="83" valign="top">    <p align="center">- </p></td>     <td width="106" valign="top">    <p align="center">- </p></td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fuente: C&aacute;lculos realizados basados en: Cuba: Proyecci&oacute;n de la Poblaci&oacute;n. Nivel Nacional y Provincial. Periodo 2006-2030. Oficina Nacional de Estad&iacute;stica/Centro de Estudios de Poblaci&oacute;n y desarrollo (ONE/CEPDE). La Habana, 2004. </p> <h4 align="left">Las consecuencias de una transici&oacute;n avanzada. El envejecimiento </h4>     <p align="justify">Bajos niveles de fecundidad y mortalidad de forma continua en el tiempo, conllevan a una estructura etaria, envejecida y a su vez ello se interrelaciona en un proceso de poblaci&oacute;n y desarrollo, con aspecto de &iacute;ndole econ&oacute;mica, social, demogr&aacute;fica, etc&eacute;tera. </p>     <p align="justify">Para el a&ntilde;o 2015, este proceso significar&aacute;, una poblaci&oacute;n de 60 y m&aacute;s a&ntilde;os, ascendente a casi 2,2 millones de habitantes, o lo que es igual en t&eacute;rminos relativos un 19,2 % de la poblaci&oacute;n; lo importante de este comportamiento es que en ausencia de acontecimientos imprevistos, debe suceder ya que esa poblaci&oacute;n en la actualidad transcurre su vida . Para ese entonces la poblaci&oacute;n de esas edades se habr&aacute; duplicado en relaci&oacute;n a cinco d&eacute;cadas atr&aacute;s y tambi&eacute;n ser&aacute; superior en t&eacute;rminos absolutos y relativos a la pobla&shy;ci&oacute;n de 0-14 a&ntilde;os, que para el propio 2015 representar&aacute; solamente el 16,5. </p>     <p align="justify">Independientemente de la exactitud de estos pron&oacute;sticos, el envejecimiento poblacional es un hecho concreto en Cuba, dado entre otros factores por el desarrollo social alcanzado y su interrelaci&oacute;n con la evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica y su situaci&oacute;n actual y pers&shy;pectiva plantea decisivos retos para la pol&iacute;tica social del pa&iacute;s y para la sociedad en su conjunto. </p>     <p align="justify">Las consecuencias del envejecimiento est&aacute;n directamente vincula&shy;das con cambios en la estructura social y de manera espec&iacute;fica, con aspectos relacionados con el cuadro de salud de la poblaci&oacute;n, los recursos laborales, la seguridad social, la composici&oacute;n fami&shy;liar, todos ellos entre otros factores b&aacute;sicos en la din&aacute;mica social y econ&oacute;mica. </p>     <p align="justify">Dos de ellas por su efecto en el proceso, merecen comentarse brevemente. Se trata del envejecimiento de las poblaciones econ&oacute;micamente activa (PEA) y en edad reproductiva. </p>     <p align="justify">Interesante y complejo resulta sin dudas el hecho de que a nivel global la PEA de Cuba, incrementar&aacute; notablemente su edad media para llegar a ser cercana a los 42 a&ntilde;os en el 2015. Este comportamiento no debe verse como algo negativo <em>a priori</em>, sino que en una poblaci&oacute;n que ha aumentado significativamente su calificaci&oacute;n laboral debido a los avances educacionales, el hecho que su relaci&oacute;n de dependencia (personas de 0-14 y 60 y m&aacute;s/15-59) haya variado y las personas que laboran o est&aacute;n en condiciones de hacerlo a partir de esas edades sean en estos a&ntilde;os y en los inmediatos posteriores, m&aacute;s que los que no est&aacute;n en condiciones, crea la relaci&oacute;n m&aacute;s favorable de los &uacute;ltimos treinta y cinco a&ntilde;os para el logro de producciones de bienes y servicios, capaces de asimilar cambios en la estructura por edad de la poblaci&oacute;n. Situaci&oacute;n que con relativa poca variaci&oacute;n se mantendr&aacute; hasta al menos el 2015. Es lo que se conoce por el bono o dividendo demogr&aacute;fico, el cual debe ser aprovechado y que se ver&aacute; favorecido, por las menores demandas que una contracci&oacute;n significativa del arribo de poblaciones a edades educacionales y activas traer&aacute;, sin que en ese per&iacute;odo se produzca una salida significativa de las poblaciones de edades que ya lo est&aacute;n, facilitando una recalificaci&oacute;n del capital humano del pa&iacute;s, proceso intensificado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. </p>     <p align="justify">Ello es posible ratificar que ser&aacute; as&iacute;, porque unido a una mantenci&oacute;n de muy bajos niveles de fecundidad, se presentar&aacute; un descenso y envejecimiento de la poblaci&oacute;n en edad f&eacute;rtil, fundamentalmente la femenina, la que procrea, que de alrededor de un 27,0 % del total en la actualidad, descender&aacute; a un 20,4 hacia el 2025. En t&eacute;rminos absolutos significa un descenso de m&aacute;s de 600,0 miles de mujeres en edades reproductivas (15-49 a&ntilde;os) y un desplazamiento etario interno hacia las de mayor edad y por tanto menos fecunda dentro de este per&iacute;odo. </p>     <p align="justify">En resumen la fecundidad entendida como procreaci&oacute;n efectiva tiende a ser menor, como continuidad de un proceso mantenido desde d&eacute;cadas que al un&iacute;sono ha sido homog&eacute;neo, en sus niveles territoriales y socialmente y por tanto no se debe prever recuperaci&oacute;n por parte de grupos o cohorte alguna. La fecundidad ser&aacute; muy baja y envejecida y en consecuencia el pa&iacute;s tambi&eacute;n lo ser&aacute;, ello sin duda es un reto para la sociedad en su conjunto. </p> <h4>La fecundidad. Sus niveles y determinantes en el tiempo </h4> <h6>Los niveles </h6>     <p align="justify">Desde la primera d&eacute;cada del siglo xx la fecundidad descendi&oacute; de un nivel alto con una tasa global de fecundidad (TGF) de 6,0 hijos por mujer y una tasa bruta de natalidad (TBN) de 47,6 nacidos vivos por 1 000 habitantes (1907) a un nivel bajo valorado, &eacute;ste &uacute;ltimo a escala internacional (TGF 1,54 y TBN de 11,3 en el 2004). Este descenso no fue continuo. Hasta la mitad de la d&eacute;cada del cincuenta, la TGF, declin&oacute; en forma significativa para llegar a 3,51 en 1953, un proceso adelantado en el tiempo con respecto a Am&eacute;rica Latina, que lo present&oacute; d&eacute;cadas despu&eacute;s.<span class="superscript">2,3</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">De este valor, en lo que pudiera calificarse una etapa de interludio demogr&aacute;fico, la tasa ascendi&oacute; a registros relativamente altos a mediados de los a&ntilde;os sesenta (TGF de 4,72 en 1963). Desde ese a&ntilde;o como tendencia, desciende a un ritmo intenso hasta el a&ntilde;o 1981, cuando la TGF fue de apenas 1,61, con disminuci&oacute;n del nivel de reemplazo desde 1978, en el que la TGF fue de 1,91. Desde 1981, la tasa vuelve a ascender ligeramente, para llegar a una cima de 1,93 hijos por mujer en 1985 y de ah&iacute; a una sima 11 a&ntilde;os despu&eacute;s de 1,44 en 1996, el valor m&aacute;s bajo alcanzado hasta el momento. Los valores de la TBN para el per&iacute;odo reflejan una tendencia similar.<span class="superscript">1,3 </span></p>     <p>De ese a&ntilde;o a la fecha, la TGF , se mantiene en niveles bajos, oscilando entre 1,54 y 1,64. En el 2004 fue de 1,54 hijos por mujer. </p>     <p>La tendencia de a&ntilde;os pivotes del descenso, se representa en la figura 1. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0102106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0102106.jpg" width="178" height="153" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fuente: Ob. cit. 1-3.     <br>   Fig. 1. Comportamiento de la tasa de fecundidad, entre 1907 y el 2004. Cuba.</p>     <p align="left"> Como antecedente de la temprana y posterior transici&oacute;n acelerada de la fecundidad en Cuba, deben precisarse varios factores recogidos en la literatura que tanto por investigadores cubanos como de otras nacionalidades se ha elaborado sobre el tema.<span class="superscript">4-6 </span></p> <h4>Algunos determinantes contextuales </h4>     <p align="justify">Como se conoce, Cuba concluye su etapa de conflagraciones independentistas a finales del siglo xix , para ese entonces se estimaba que la natalidad era ligeramente superior a los 30 nacimientos por cada 1 000 habitantes, lo que se relaciona con las condiciones impuestas por las guerras independentistas. A principios del siglo pasado, el aumento en el n&uacute;mero de nacimientos pospuestos del per&iacute;odo precedente, de conjunto con el crecimiento econ&oacute;mico que sigue a la penetraci&oacute;n del capital norteamericano, en especial en la industria azucarera, hacen que esta tasa aumente su valor. Con posterioridad, hay un descenso interrumpido en la d&eacute;cada del treinta, por un relativo estacionamiento. Se ha hecho notar tambi&eacute;n que en este comportamiento influye la significativa entrada de inmigrantes hasta esos a&ntilde;os, que adem&aacute;s de pr&aacute;cticamente duplicar la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, crea importantes cambios en su estructura por sexo y edad, color de la piel, nivel educacional y distribuci&oacute;n y urbanizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n. Es el inicio de la transici&oacute;n, por dem&aacute;s temprana en el continente y similar a la ocurrida en otros pa&iacute;ses que recibieron el impacto de flujos parecidos en volumen y calidad de la inmigraci&oacute;n.<span class="superscript">7 </span></p>     <p align="justify">Hacia los a&ntilde;os cincuenta, la fecundidad contin&uacute;a con un descenso ya menos pronunciado, el cual hace que a fines de la d&eacute;cada la TGF sea de valor realmente bajo (3,68 en 1955-1960) en el contexto latinoamericano (fig. 2). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0202106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0202106.jpg" width="165" height="141" border="0"></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fig. 2. Tasas globales de fecundidad en pa&iacute;ses seleccionados de Am&eacute;rica Latina, 1955-1960. </p>     <p align="justify">La Revoluci&oacute;n alcanza el poder en 1959. A partir del siguiente a&ntilde;o se produce una marcada alza de la fecundidad que se prolonga hasta mediados de los a&ntilde;os sesenta. Varios son los factores que inciden en este comportamiento y varios son tambi&eacute;n los estudios que lo han identificado y analizado. En esencia, estos factores se relacionan con efectos del comienzo de un profundo cambio social, experiencia similar a la ocurrida en otros pa&iacute;ses, y que crean una mayor seguridad econ&oacute;mica, social y pol&iacute;tica y una movilizaci&oacute;n generalizado en la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, la m&aacute;s postergada, al concretarse aspiraciones populares relacionadas con la salud, educaci&oacute;n, el empleo, la seguridad social y otros logros que est&aacute;n presente ya en este per&iacute;odo. </p>     <p align="justify">A ello habr&iacute;a que agregar otros aspectos, y que son el aumento de los matrimonios y uniones, la falta de medios anticonceptivos y una mayor restricci&oacute;n para la pr&aacute;ctica del aborto, que como determinantes inciden directamente en el aumento de los niveles de la fecundidad. </p>     <p align="justify">A partir de 1965 se registra un descenso de la fecundidad. En 1981 la TGF ya es de 1,61, valor muy bajo y cercano al presentado por pa&iacute;ses desarrollados y cuyos condicionantes reflejan un comportamiento singular en el contexto de los pa&iacute;ses latinoamericanos y en general de los pa&iacute;ses en desarrollo. Otros son los factores actuantes que los mencionados hasta este momento. </p>     <p align="justify">La profundizaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de los cambios sociales en esos a&ntilde;os, propician, entre otros, un cambio del papel de la mujer, al darle oportunidades de concretar sus aspiraciones e insertarse de forma activa en el plano social, incluido su acceso al trabajo fuera del hogar y a las posibilidades de superaci&oacute;n educacional, cultural y pol&iacute;tica. L&oacute;gicamente, este es un proceso lleno de resistencias y limitaciones, en que incide la influencia de la tradici&oacute;n y la cultura presente, en mayor o menor medida, pero lo cierto es que ya para 1975 el 27 % de la fuerza de trabajo del pa&iacute;s era femenina y en el a&ntilde;o 2003 llega a ser del 38 % del total.<span class="superscript">8</span> Con prevalencia en sectores b&aacute;sicos como salud y educaci&oacute;n, y en las actividades profesionales y t&eacute;cnicas, lo cual resulta un ejemplo tambi&eacute;n de la concreci&oacute;n de oportunidades educacionales. M&aacute;s del 60 % de los profesionales y t&eacute;cnicos del pa&iacute;s en la actualidad son mujeres. </p>     <p align="justify">Por otra parte, el desarrollo de la salud, con un sistema de cobertura total en su acceso para la poblaci&oacute;n de forma gratuita, hacen que la vida del ni&ntilde;o y su cuidado sean parte medular de los programas de salud; lo que incide en un descenso de la mortalidad infantil y, por tanto, no resulta necesaria una fecundidad alta para reemplazar a los que mueren, a lo que se une la eliminaci&oacute;n del trabajo infantil y de la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola familiar, lo que hace que no se pueda atribuir al ni&ntilde;o valor econ&oacute;mico alguno. </p>     <p align="justify">En consecuencia, todo apunta a una expectativa de familia peque&ntilde;a, a la cual contribuye una mayor difusi&oacute;n de m&eacute;todos anticonceptivos y la definici&oacute;n de una pol&iacute;tica de despenalizaci&oacute;n respecto al aborto. En este proceso tambi&eacute;n se han mencionado como factores que contribuyen a la declinaci&oacute;n de la fecundidad algunas condiciones materiales de vida, principalmente el d&eacute;ficit de viviendas y la fragilidad familiar que puede indicar altas tasas de divorcialidad y de separaci&oacute;n de uniones. Los estudios y an&aacute;lisis realizados no aportan pruebas concluyentes en este sentido, y si bien no hay duda de que influyen en el comportamiento, no son los factores determinantes. </p>     <p align="justify">En 1987, la Encuesta Nacional de Fecundidad, se&ntilde;alaba entre los factores principales, declarados por las mujeres expuestas (en edad f&eacute;rtil, no esterilizadas y en uni&oacute;n en el momento de la encuesta) para no tener hijos los factores que se relacionan en la tabla 3. </p>     <p align="center">Tabla 3. Factores declarados para mujeres expuestas* para no tener hijos </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="391" valign="top">    <p align="center">Factores </p></td>     <td width="221" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Ponderaci&oacute;n (%) </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="391" valign="top">    <p>1. Tama&ntilde;o de familia alcanzado </p></td>     <td width="221" valign="top">    <p align="center">24 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="391" valign="top">    <p>2. Edad en el momento de la investigaci&oacute;n y posibles problemas de salud </p></td>     <td width="221" valign="top">    <p align="center">26 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="391" valign="top">    <p>3. Razones econ&oacute;micas </p></td>     <td width="221" valign="top">    <p align="center">13 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="391" valign="top">    <p>4. Problemas de viviendas </p></td>     <td width="221" valign="top">    <p align="center">8 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="391" valign="top">    <p>5. Resto (p&eacute;rdida de vida social, edad resto de los hijos, trabajo fuera del hogar y otros) </p></td>     <td width="221" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">29 </p></td>   </tr> </table>     <p align="center">* En edad f&eacute;rtil no esterilizadas y en uni&oacute;n en el momento de la encuesta. </p>     <p align="justify">Trece a&ntilde;os despu&eacute;s en el 2000 en otras investigaciones realizadas por el Ministerio de Salud P&uacute;blica se presentaban las estructuras, pero en este caso calculadas sobre el total de mujeres en edad f&eacute;rtil y no solamente las expuestas, lo cual introduce algunas variaciones en la comparaci&oacute;n, pero no en la tendencia <span class="superscript">9</span> (tabla 4). </p>     <p align="center">Tabla 4. Factores declarados para mujeres en edad f&eacute;rtil para no tener hijos </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="289">    <p align="center">Factores </p></td>     <td width="158">    <p align="center">Ponderaci&oacute;n (%) </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="289" valign="top">    <p>1. Tama&ntilde;o de familia alcanzado </p></td>     <td width="158" valign="top">    <p align="center">30,5 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="289" valign="top">    <p>2. Edad </p></td>     <td width="158" valign="top">    <p align="center">20,0 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="289" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. Interrumpe desarrollo personal </p></td>     <td width="158" valign="top">    <p align="center">13,4 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="289" valign="top">    <p>4. Problemas de vivienda </p></td>     <td width="158" valign="top">    <p align="center">13,3 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="289" valign="top">    <p>5. Pareja no estable </p></td>     <td width="158" valign="top">    <p align="center">7,4 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="289" valign="top">    <p>6. Otras causas </p></td>     <td width="158" valign="top">    <p align="center">15,4 </p></td>   </tr> </table>     <p align="center">Fuente: Ob. cit.9. </p>     <p align="justify">Los mismos no han variado sustancialmente y evocan causas menos carenciadas como las m&aacute;s importantes en aquellos a&ntilde;os y en la actualidad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Factores como haber alcanzado el tama&ntilde;o de familia deseado; trabajo fuera del hogar; p&eacute;rdida de vida social y otras similares afloran en un contexto donde los avances de la mujer en la vida laboral y social del pa&iacute;s replica la numerosa evidencia internacional, en la cual la educaci&oacute;n y la participaci&oacute;n femenina en la actividad econ&oacute;mica y social se asocian con la conducta reproductiva, incidiendo en la declinaci&oacute;n de la fecundidad. </p>     <p align="justify">En 1981 en datos obtenidos del Censo de Poblaci&oacute;n levantado ese a&ntilde;o y ratificados como tendencia progresiva despu&eacute;s por la Encuesta Nacional de Fecundidad de 1987, ya se ten&iacute;a que alrededor del 60 % de las mujeres urbanas, en edades reproductivas (20-45 a&ntilde;os), participaban en la actividad econ&oacute;mica fuera del hogar, con avances que pr&aacute;cticamente duplicaba este valor en las zonas rurales. La fecundidad no s&oacute;lo descend&iacute;a sino tambi&eacute;n se homogeneizaba territorial y socialmente.<span class="superscript">10</span> </p>     <p align="justify">Este proceso ha continuado y entre 1970 y el 2004, la fecundidad de las mujeres rurales, ha descendido con mayor intensidad que la de las urbanas y si en el primero de esos a&ntilde;os la tasa de fecundidad general de la zona rural era 17 puntos mayor (141,4 <em>versus </em> 124,9) en el 2004 es de 9 puntos (49,4 <em>versus </em> 40,1) (fig. 3). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0302106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0302106.jpg" width="184" height="149" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 3. Tasa de fecundidad general por zonas urbana y rural. Cuba. </p>     <p align="justify">En el anterior contexto, las diferencias territoriales tambi&eacute;n son m&iacute;nimas. El &iacute;ndice de dispersi&oacute;n, de las tasas de fecundidad territoriales, se ha venido achicando y en la actualidad (2004) no hay provincia cubana que su TGF, sea superior a 2,00 y la mayor dispersi&oacute;n respecto a la tasa nacional, es de 0,16 puntos por defecto y 0,22 por exceso. En otras palabras entre la tasa menor y mayor esa diferencia es de 0,38 puntos, en 1970, era superior a 1,12 puntos.<span class="superscript">11 </span></p>     <p align="justify">Cubriendo todo este descenso y homogeneizaci&oacute;n social y territorial, se encuentra el aumento del nivel educacional de la poblaci&oacute;n y en particular la poblaci&oacute;n femenina y dentro de ella la de edad reproductiva. </p>     <p align="justify">La educaci&oacute;n como se conoce resulta una variable inversamente profesional al nivel de la fecundidad, ello ha sido descrito repetidamente y constituye un eje b&aacute;sico sobre el cual se describe el curso de la fecundidad de un pa&iacute;s y la influencia de un determinante contextual que la establece con car&aacute;cter definitorio. </p>     <p align="justify">Un breve an&aacute;lisis de esa incidencia en un per&iacute;odo crucial del descenso de la fecundidad en Cuba 1965-1978, en donde se pasa de una fecundidad medianamente alta (TGF ˜ 4,0) a una baja (TGF &lt; 2,0), permite ilustrar este proceso y comprender la magnitud del mismo y su sostenibilidad e intensificaci&oacute;n hacia la actualidad. </p>     <p align="justify">Para ello los trabajos que el Centro Latinoamericano de Demograf&iacute;a (CELADE), patrocin&oacute; en la d&eacute;cada del ochenta, mediante la utilizaci&oacute;n del denominado m&eacute;todo de hijos propios (Proyecto Investigaci&oacute;n Fecundidad Hijos Propios para Am&eacute;rica Latina [IFHIPAL]), constituye un modelo vigente sobre el cual establecer esas precisiones. Para un conocimiento mayor y las ventajas y limitaciones de este m&eacute;todo pueden verse los trabajos de <em>Chackiel </em>y para los resultados del caso cubano <em>Behm </em> y <em>Alfonso </em> y <em>Alfonso </em> y <em>Tozo.</em><span class="superscript">12,13</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el caso del IFHIPAL de Cuba, montado sobre la Encuesta Demogr&aacute;fica Nacional de 1979, se obtienen los resultados para el per&iacute;odo 1965-1978 que se observan en la figura 4. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0402106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0402106.jpg" width="181" height="146" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fuente: Ob. cit. 5.     <br>   Fig. 4. Tasa global de fecundidad por nivel de educaci&oacute;n de la mujer. Cuba. 1965-1978.</p>     <p align="justify">Las tendencias expuesta en la figura 4 muestran que al comienzo del per&iacute;odo, la educaci&oacute;n define subpoblaciones con fecundidades marcadamente diferentes. En tanto que las mujeres con educaci&oacute;n universitaria hab&iacute;an llegado ya a un nivel de reemplazo, la tasa era superior a 6 hijos en aquellas con menos de cuatro a&ntilde;os de escolaridad. Las mayores reducciones de la fecundidad se observan a medidas que la mujer asciende en el nivel de educaci&oacute;n primaria, de tal modo que al llegar a la educaci&oacute;n media inferior, la tasa ha bajado a la mitad. En el per&iacute;odo 1965-1978, la tendencia es tambi&eacute;n diferencial. En los tramos de educaci&oacute;n media y universitaria la fecundidad tiene escaso cambio, en tanto que los grupos con educaci&oacute;n primaria se est&aacute;n incorporando mantenidamente a un r&eacute;gimen de menor fecundidad. En las mujeres con menos instrucci&oacute;n, &eacute;sta incorporaci&oacute;n al descenso es m&aacute;s tard&iacute;a, s&oacute;lo a partir de 1966-1967. </p>     <p align="justify">Despu&eacute;s de 1972, el proceso de descenso de la fecundidad se intensifica y se generaliza, comprendiendo incluso a las mujeres de mayor educaci&oacute;n. En aquellas con menos escolaridad, el proceso es muy marcado y reduce r&aacute;pidamente el atraso que hasta ese momento hab&iacute;an mostrado. Al final del per&iacute;odo, las mujeres con educaci&oacute;n media o universitaria, ten&iacute;an tasas inferiores a dos hijos, con tendencia asint&oacute;tica y escasa diferencia entre ellas. Estas mujeres significaban m&aacute;s del 4,8 % de las de edad f&eacute;rtil hacia 1978. Las mujeres con educaci&oacute;n primaria incompleta a&uacute;n muestran tasas algo superiores a tres hijos, pero en r&aacute;pido descenso. Este grupo comprend&iacute;a un tercio de las mujeres de 15-49 a&ntilde;os al t&eacute;rmino del per&iacute;odo, es decir 1978. </p>     <p align="justify">Si entre 1965 y 1978, los diferenciales de fecundidad seg&uacute;n nivel de instrucci&oacute;n, se redujeron de 4,3 puntos en las respectivas TGF de las menos y m&aacute;s educadas a 1,7 puntos; para 1987, momento del levantamiento de la Encuesta Nacional de Fecundidad era de apenas 1,3 puntos, con una ponderaci&oacute;n absolutamente diferente, en donde ya las mujeres de educaci&oacute;n media y superior representaban m&aacute;s del 65 %. </p>     <p align="justify">Para el 2004, la distribuci&oacute;n de la fecundidad por tramos educacionales, ha dejado en los de ninguno y primaria incompleta un resto de apenas 0,72 % de las mujeres con hijos tenidos en ese a&ntilde;o.<span class="superscript">2,3</span> La TGF de 1,54 hijos por mujeres es en la pr&aacute;ctica la de las mujeres con nivel medio y superior, ya que representan el 92 % del total. La fecundidad cubana es baja, ya que &eacute;sta lo es en tramos educacionales avanzados es decir la enorme mayor&iacute;a del que presentan las mujeres en edad reproductiva. </p>     <p align="justify">As&iacute; es en la actualidad y continuar&aacute; siendo perspectivamente, con una tendencia a una agrupaci&oacute;n en las mujeres con nivel medio superior y universitario. </p>     <p align="justify">Con todo y aunque con una ponderaci&oacute;n muy baja con respecto al total, la educaci&oacute;n incide en diferenciales sobre todo en grupos m&aacute;s vulnerables como resultan las adolescentes. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Si bien las tasas de fecundidad en la adolescencia y la proporci&oacute;n de nacidos vivos de madres adolescentes han disminuido sensiblemente, en este &uacute;ltimo caso en el marco del envejecimiento de la poblaci&oacute;n en edad reproductiva, los niveles registrados deber&iacute;an ser menores acorde a la fase de la transici&oacute;n de la fecundidad por la que transcurre el pa&iacute;s (fig. 5). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0502106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0502106.jpg" width="144" height="144" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fuente: Ob. cit. 2, 3.     <br> Fig. 5. Tasa de fecundidad y proporci&oacute;n de nacimientos de madres adolescentes. Cuba. </p>     <p>Tanto en estudios en los a&ntilde;os ochenta y los noventa del siglo xx y los primeros del actual, en la adolescencia es donde se registran las principales desarticulaciones o paradojas del proceso general de la transici&oacute;n de la fecundidad en Cuba. En un entorno de equidad, en la adolescencia en parte de sus integrantes es donde se concentran algunos rasgos de inequidad.<span class="superscript">14-16 </span></p>     <p align="justify">Por ejemplo en la Encuesta Nacional de Fecundidad, 1987, se verificaba en las adolescentes urbanas de menor nivel de instrucci&oacute;n, que representaban el 8 % del total de adolescentes con el 13 % de sus hijos y quienes mostraban una tasa de fecundidad muy superior al promedio de las mujeres de otros estratos sociales. En estos grupos de j&oacute;venes se concentraba gran parte de la fecundidad diferencial responsable de que el grupo de mujeres de menos de 20 a&ntilde;os contribuyeran en aquellos momentos con una quinta parte del total de nacidos vivos. </p>     <p align="justify">Similar comportamiento, aunque con ponderaciones m&aacute;s bajas respecto al total, se constatan en investigaciones m&aacute;s recientes y en ellas, la variable nivel de instrucci&oacute;n resulta la principal discriminante en ese comportamiento. En esas investigaciones se se&ntilde;alan dificultades en esas mujeres, de algunos mecanismos preventivos. Estas mujeres tienden a reproducir de manera intergeneracional conductas de sus entornos familiares y sociales, entre las que destacan el inicio muy temprano de las relaciones sexuales, con embarazos precoces e hijos no deseados. </p>     <p align="justify">Las diferencias detectadas entre la fecundidad deseada y no deseada de las adolescentes no se debe a una conducta desviada del patr&oacute;n general sino a una inequidad relativa en su incorporaci&oacute;n a la regulaci&oacute;n eficaz de la fecundidad no deseada que ha provocado la desarticulaci&oacute;n de estas mujeres del proceso de homogeneizaci&oacute;n de la conducta reproductiva com&uacute;n al resto de las cubanas.<span class="superscript">17 </span></p>     <p align="justify">Es un aspecto, que aunque amortiguado y disminuido, por efectos precisamente de los avances en la educaci&oacute;n en general y de la sexual en particular no deja de ser preocupante por sus impactos negativos en estas madres y su descendencia (fig. 6). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0602106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0602106.jpg" width="188" height="118" border="0"></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fuente: Ob. cit. 2, 12, 19.     <br>   Fig. 6 Tasa de fecundidad por edad. Cuba.</p>     <p align="justify">Es decir la fecundidad desciende, se homogeneiza y a la vez se envejece, ello ratifica su impacto en el comportamiento etario de la poblaci&oacute;n y su elevado e intenso proceso de envejecimiento poblacional. </p> <h6>Los determinantes pr&oacute;ximos </h6>     <p align="justify">Como se ha analizado la fecundidad en Cuba descendi&oacute; del nivel de reemplazo en 1978. En s&oacute;lo tres lustros la TGF pas&oacute; de un valor superior de cuatro a menos de dos; proceso gestado en un contexto favorable con pol&iacute;ticas sociales de promoci&oacute;n de la mujer que indiscutiblemente lo intensificaron y modelaron, para hacer de Cuba en la actualidad y perspectivamente el pa&iacute;s de menor fecundidad en Latinoam&eacute;rica. </p>     <p align="justify">En este entorno, resulta sin dudas importante analizar aspectos relacionados con la regulaci&oacute;n de la fecundidad en espec&iacute;fico de la utilizaci&oacute;n de la anticoncepci&oacute;n, el uso del aborto y otros factores, precisando su efecto inhibidor mediante la medici&oacute;n de sus determinantes pr&oacute;ximos. </p>     <p align="justify">Para ello se dispone de fuentes que abarcando el per&iacute;odo 1972-2001, hacen posible valorar estos resultados, en el contexto de las pol&iacute;ticas que lo propiciaron y que contin&uacute;an en la actualidad. En ese per&iacute;odo se levantan en el pa&iacute;s a distintos niveles territoriales ocho encuestas que permiten analizar el tema.<span class="superscript">18</span> De su informaci&oacute;n puede precisarse que: </p> <ul>       <li> A partir de los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada del sesenta y con la prioridad otorgada a la salud de la madre y el ni&ntilde;o y la reorganizaci&oacute;n de los sistemas de salud se crearon las bases, para el desarrollo posterior de la planificaci&oacute;n familiar. </li>       <li> En esos a&ntilde;os se introducen los dispositivos intrauterinos, se comienza la fabricaci&oacute;n de p&iacute;ldoras, y a mediados de los a&ntilde;os setenta se inician los programas de educaci&oacute;n sexual y ya desde los a&ntilde;os sesenta se garantiza que el aborto, m&eacute;todo tradicional y de uso extensivo de regulaci&oacute;n de la fecundidad en el pa&iacute;s en la primera mitad del siglo xx, estuviera disponible en condiciones de salud y cuidados m&eacute;dicos garantizados, recogiendo a la vez informaci&oacute;n sobre su pr&aacute;ctica. </li>       <li> Primero en los planes estrat&eacute;gicos de planificaci&oacute;n familiar y con posterioridad en los de salud reproductiva, siempre estuvo presente, que el ejercicio de todos sus componentes se hiciera sobre la base del derecho y la libre elecci&oacute;n de la familia, la pareja y de la mujer y que el uso de la anticoncepci&oacute;n y el aborto fuera una actuaci&oacute;n consciente a partir de acciones de informaci&oacute;n, orientaci&oacute;n y educaci&oacute;n utilizando las bondades y cobertura del Sistema Nacional de Salud, en lo cual la aparici&oacute;n y desarrollo del M&eacute;dico de la Familia (uno cada 120 familias) a mediados de los a&ntilde;os ochenta, desempe&ntilde;&oacute; un destacado rol. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Ya desde inicios de los a&ntilde;os setenta, se comienzan a constatar, conocimientos altos sobre anticoncepci&oacute;n y su uso. Los m&aacute;s conocidos y utilizados eran los dispositivo intrauterinos (DIU), as&iacute; como los diafragmas, preservativos, jaleas, supositorios vaginales y otros m&aacute;s tradicionales. Para los a&ntilde;os ochenta, las encuestas de fecundidad de esos a&ntilde;os muestran que se consolidaba el conocimiento de los m&eacute;todos modernos, incluyendo el de las p&iacute;ldoras lo que era consistente con su mayor disponibilidad. </p>     <p align="justify">La generalizaci&oacute;n del conocimiento de los m&eacute;todos de planificaci&oacute;n familiar en Cuba, se confirma por los datos obtenidos en la encuesta nacional que se realiz&oacute; en 1987. El 99 % de las mujeres encuestadas mencionaron al menos un m&eacute;todo espont&aacute;neamente, y con ayuda pr&aacute;cticamente el 100 % conoc&iacute;a como m&iacute;nimo un m&eacute;todo eficiente. Los m&eacute;todos modernos mostraron el grado m&aacute;s alto de conocimiento, del 96 a casi el 100, mientras que los tradicionales ten&iacute;an un nivel de conocimientos del 60 al 70 y otros m&eacute;todos qu&iacute;micos y el diafragma registraron un conocimiento del 53 al 64 %. </p>     <p align="justify">Recientes estudios,<span class="superscript">9,16</span> ratifican este comportamiento y evidencian aumento en conocimiento del preservativo al igual que en su uso. M&aacute;s del 95 % de las mujeres entrevistadas hab&iacute;an utilizado alg&uacute;n m&eacute;todo, la gran mayor&iacute;a calificados como eficiente. Si en 1987, el 88 % de las mujeres en riesgo, declaraban que utilizaban un m&eacute;todo en los 2000, se eleva a 94 %, con un componente muy importante, la homogenizaci&oacute;n entre zonas urbana y rural, algo ya registrado desde 1987. </p>     <p align="justify">Ya en los a&ntilde;os noventa, se consideraba que Cuba en la regi&oacute;n pose&iacute;a un eficiente Programa de Planificaci&oacute;n Familiar,<span class="superscript">19</span> el cual es insertado dentro de su estrategia de salud reproductiva y encuentra un marco propicio en una mujer y una familia educada, y por tanto, receptiva a los objetivos propuestos. </p>     <p align="justify">La variaci&oacute;n de la TGF por el nivel de desarrollo y la magnitud del esfuerzo de la planificaci&oacute;n familiar, muestra c&oacute;mo en Cuba, esta variaci&oacute;n es de las m&aacute;s altas, sin tener que recurrir a un esfuerzo calificado como intenso, en un per&iacute;odo crucial del descenso de la fecundidad<span class="superscript">20</span> (fig. 7). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0702106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0702106.jpg" width="216" height="146" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 7. Reducci&oacute;n de la tasa global de fecundidad seg&uacute;n el esfuerzo de planificaci&oacute;n familiar, 1960- 1965 a 1980-1985. Pa&iacute;ses seleccionados. </p>     <p align="justify">Otra manera de valorar el efecto de la anticoncepci&oacute;n en una forma m&aacute;s integral, es incluyendo de conjunto el aborto y la proporci&oacute;n de mujeres en uni&oacute;n principalmente, en otras palabras los determinantes pr&oacute;ximos. </p>     <p align="justify">Para Cuba, el efecto de esos determinantes se ha evaluado en 1972 (encuestas locales de fecundidad); 1981 (Censo de Poblaci&oacute;n y Viviendas de 1981); 1987 (Encuesta Nacional de Fecundidad) y para el 2000 se presenta una evaluaci&oacute;n preliminar sobre la base del denominado Estudio Territorial sobre Salud Reproductiva, realizado en dos provincias del pa&iacute;s y cuyo informe final se edit&oacute; en el a&ntilde;o 2003 y en la actualidad se prepara la reedici&oacute;n de este estudio en otras tres provincias. </p>     <p align="justify">Entre 1972 y el 2000, la fecundidad en Cuba descendi&oacute; de una TGF de 3,77 a 1,58 hijos por mujer, una reducci&oacute;n de un 58 %, sin dudas la que puede calificarse de muy intensa, si se tienen en cuenta los niveles de los cuales se parte. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los &iacute;ndices obtenidos demuestran el peso significativo de la utilizaci&oacute;n de la anticoncepci&oacute;n en este comportamiento, la cual en los cuatro momentos de la aplicaci&oacute;n del modelo ocupa el primer lugar, seguido de la recurrencia al aborto inducido en los tres &uacute;ltimos a&ntilde;os y la proporci&oacute;n de mujeres en uni&oacute;n, esta &uacute;ltima la de menor cambio relativo. </p>     <p align="justify">Si se tomaran los dos a&ntilde;os extremos, se tendr&iacute;a entonces que si en 1972 la proporci&oacute;n de casadas ten&iacute;a efecto de un 31 % en el 2001 era de un 39, valor que por su comportamiento a partir de 1981 pudiera ser indicativo de un incremento de la ruptura de uniones y una mayor frecuencia de mujeres no casadas o unidas. </p>     <p align="justify">El &iacute;ndice de no contracepci&oacute;n, por su parte, corrobora el aumento en el uso de anticonceptivos el cual pasa de un efecto inhibidor del 48 al 77 %; de mayor significaci&oacute;n que el del aborto que de un 21 pasa a un 34. Debe se&ntilde;alarse que entre 1987-2001 el efecto de este &uacute;ltimo &iacute;ndice en la fecundidad tuvo una peque&ntilde;a declinaci&oacute;n, lo que pudiera relacionarse con el mayor uso de anticonceptivos y un menor n&uacute;mero de abortos al aplicarse desde esos a&ntilde;os la t&eacute;cnica de regulaci&oacute;n menstrual, en donde se estima que un 0,67-0,70 de ellos, ser&iacute;an abortos y el resto irregularidades menstruales. Al igual que sucede en otros pa&iacute;ses la anticoncepci&oacute;n ha sido la principal responsable de la declinaci&oacute;n de la fecundidad en Cuba, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Pudiera afirmarse que es causante de alrededor de un 60 % de ese descenso (tabla 5). </p>     <p align="center">Tabla 5. &Iacute;ndice de variables intermedias de la fecundidad. Cuba (1972; 1981; 1987 y 2001) </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="131">    <p align="center">&nbsp; </p></td>     <td width="481" colspan="9">    <p align="center">A&ntilde;os </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="135" colspan="2">    <p align="center">&nbsp; </p></td>     <td width="122" colspan="2">    <p align="center">1972 </p></td>     <td width="112" colspan="2">    <p align="center">1981 </p></td>     <td width="123" colspan="2">    <p align="center">1987 </p></td>     <td width="112" colspan="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">2001 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="135" colspan="2">    <p align="center">&Iacute;ndice </p></td>     <td width="57">    <p align="center">Valor </p></td>     <td width="63">    <p align="center">Orden </p></td>     <td width="53">    <p align="center">Valor </p></td>     <td width="56">    <p align="center">Orden </p></td>     <td width="57">    <p align="center">Valor </p></td>     <td width="63">    <p align="center">Orden </p></td>     <td width="53">    <p align="center">Valor </p></td>     <td width="57">    <p align="center">Orden </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="135" colspan="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Proporci&oacute;n de casadas </p></td>     <td width="57">    <p align="center">0,69 </p></td>     <td width="63">    <p align="center">2 </p></td>     <td width="53">    <p align="center">0,65 </p></td>     <td width="56">    <p align="center">3 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">0,63 </p></td>     <td width="63">    <p align="center">3 </p></td>     <td width="53">    <p align="center">0,61 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">3 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="135" colspan="2">    <p align="center">No contracepci&oacute;n </p></td>     <td width="57">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">0,52 </p></td>     <td width="63">    <p align="center">1 </p></td>     <td width="53">    <p align="center">0,26 </p></td>     <td width="56">    <p align="center">1 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">0,25 </p></td>     <td width="63">    <p align="center">1 </p></td>     <td width="53">    <p align="center">0,23 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">1 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="135" colspan="2">    <p align="center">Aborto inducido </p></td>     <td width="57">    <p align="center">0,79 </p></td>     <td width="63">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">3 </p></td>     <td width="53">    <p align="center">0,60 </p></td>     <td width="56">    <p align="center">2 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">0,63 </p></td>     <td width="63">    <p align="center">2 </p></td>     <td width="53">    <p align="center">0,66 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">2 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="135" colspan="2">    <p align="center">Infertilidad por parto </p></td>     <td width="57">    <p align="center">0,90 </p></td>     <td width="63">    <p align="center">4 </p></td>     <td width="53">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">0,90 </p></td>     <td width="56">    <p align="center">4 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">0,90 </p></td>     <td width="63">    <p align="center">4 </p></td>     <td width="53">    <p align="center">0,90 </p></td>     <td width="57">    <p align="center">4 </p></td>   </tr> </table>     <p align="center">Fuente: Ob. cit. 4, 6, 22 y c&aacute;lculos realizados por el autor a partir de estudios territoriales sobre salud reproductiva, cuya base informativa se capt&oacute; en el 2001. </p>     <p align="justify">Evidencias de lo anterior es el aumento en la utilizaci&oacute;n de m&eacute;todos anticonceptivos, comentado con anterioridad y el descenso en indicadores de la pr&aacute;ctica del aborto inducido. En 1980 estos fueron de 42,1 por cada 1 000 mujeres de 12-49 a&ntilde;os, 76,1 abortos por cada 100 partos y 43,1 por cada 100 embarazadas. A partir de ese a&ntilde;o se incrementan los valores hasta mediados de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta en que se inicia un descenso pr&aacute;cticamente sostenido hasta el a&ntilde;o 2004 en que la tasa de abortos por cada 1 000 mujeres en edad f&eacute;rtil es de 20,9, una de la m&aacute;s baja reportada, 52,5 por cada 100 partos y de 34,4 por 100 embarazadas. No obstante ello, el aborto sigue siendo considerado en un nivel alto en el pa&iacute;s.<span class="superscript">21 </span></p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>The decrease of fertility in Cuba : from the first to the second transition </h6>     <p align="justify">Ferltility in Cuba is the variable inciding the most on the increase of its population. The reduction experienced by it since the middle of the 1960s persists at present and it is an example of an interrelation between population and development, where the advances attained in education, in health, in general, and in reproductive health, in particular, and in social security and assistance, together with the deep changes occurred in women's conditions, explain a new process in the context of the developing countries and, specially, in our region, where no country has descended from the replacement levels in its transition of fertility (less than a child per woman). For some of them, it is a very advanced pattern of behavior that outlines some elements of what has been called the second demographic transition, which has also been accompanied for some years with <strong></strong>a high fertility in the adolescence, a structure of contraceptive methods that is not completely favorable, a reccurrence of abortion above the desired, and other aspects, that are analyzed as a whole in this paper. The main stages of this decrease and behavior , their impact on the low growth and on the increasing aging of the population, and the perspectives of this evolution that tend to intensify it are also dealt with. </p>     <p><em>Key words</em>: Sexual and reproductive health, fertility, demographic transition, population aging, Cuba . </p> <h4 align="justify">Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 1. Fondo de Naciones Unidas para la Infancia /Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas/Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas/Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos/Ministerio de Salud P&uacute;blica, Cuba, transici&oacute;n de la fecundidad. Cambio social y conducta reproductiva. UNICEF/FNUAP/ONE/CEDEM/MINSAP. La Habana, 1996. </p>     <p> 2. Cuba. Anuario Demogr&aacute;fico de Cuba 2004. La Habana : Editorial Estad&iacute;stica; 2004. </p>     <p> 3. _____. Estudios y datos sobre la poblaci&oacute;n cubana 2004. La Habana: Editorial Estad&iacute;stica; 2004. </p>     <p> 4. Behm H, Alfonso JC. Cuba . El Descenso de la Fecundidad entre 1964 y 1978, Comit&eacute; Estatal de Estad&iacute;sticas y Divisi&oacute;n de Poblaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n de la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe, La Habana y San Jos&eacute; de Costa Rica, 1981. </p>     <p> 5. Hollerbach P, D&iacute;az-Briquets S. “Fertility Determinants in Cuba”, Committee on Population and Demography. National Academy Press, Washington , DC. 1983. </p>     <p> 6. Catas&uacute;s S, Farn&oacute;s A, Gonz&aacute;lez F, Lima J. La Reproducci&oacute;n de la Poblaci&oacute;n y el Desarrollo Socioecon&oacute;mico en Cuba”. La Habana: Editorial CEDEM; 1987. </p>     <p> 7. Hern&aacute;ndez R. El Proceso de la Revoluci&oacute;n Demogr&aacute;fica en Cuba. La Habana: Editorial Universitaria; 1984. </p>     <p> 8. Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas. Anuario Estad&iacute;stico de Cuba 2003. La Habana: Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas 2004. </p>     <p> 9. Gran M. Interrupci&oacute;n Voluntaria de Embarazos y Anticoncepci&oacute;n. Dos M&eacute;todos de Regulaci&oacute;n de la Fecundidad (tesis). Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. La Habana: 2002. </p>     <p> 10. Gonz&aacute;lez F, Ramos O. Cuba: Balance Demogr&aacute;fico Estimado, 1900-1959. Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos de Cuba y Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas. La Habana : Editorial Universitaria; 1997. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 11. Cuba. Anuario Demogr&aacute;fico de Cuba de 1982, Instituto de Investigaciones Estad&iacute;stica. La Habana: Editorial Estad&iacute;stica; 1983. </p>     <p> 12. Chackiel J. Hijos propios: an&aacute;lisis metodol&oacute;gico de las aplicaciones de los pa&iacute;ses del panel de Am&eacute;rica Latina. Santiago de Chile: Centro Latinoamericano y Caribe&ntilde;o de Demograf&iacute;a. 1979. </p>     <p> 13. Alfonso JC, Tozo S. Evoluci&oacute;n de la Fecundidad de la Mujer Cubana , Editorial Estad&iacute;stica, La Habana: 1985. </p>     <p> 14. Comit&eacute; Estatal de Estad&iacute;sticas. Encuesta Nacional de Fecundidad de 1987” . Informe final. La Habana: Editorial Estad&iacute;stica; 1991. </p>     <p> 15. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas Temas de Estad&iacute;sticas de Salud. Panorama de Salud de los Adolescentes Cubanos, La Habana: Editorial Salud; 2000. </p>     <p> 16. Centro de Estudios de Poblaci&oacute;n y Desarrollo-Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas. Informe sobre Estudios Territoriales sobre Salud Reproductiva. La Habana : 2003. </p>     <p> 17. Cuba. La Fecundidad retrospectiva y el deseo de tener hijos de las mujeres en uni&oacute;n matrimonial. Encuesta Demogr&aacute;fica Nacional, 1979. La Habana: Editorial Estad&iacute;stica; 1983. </p>     <p> 18. Alfonso JC, Mac Donalds A, Sosa M. Apuntes para el Estudio de la Fecundidad en Cuba. La Habana : Editorial SODUDEF; 1996. </p>     <p> 19. Prada, E. La Planificaci&oacute;n Familiar en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, Reuni&oacute;n de Expertos Preparatoria de la Conferencia Internacional de Poblaci&oacute;n y Desarrollo de 1994. Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Santiago de Chile: 1992. </p>     <p> 20. Catas&uacute;s S, Alfonso JC. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas, Anuario Estad&iacute;stico de Salud 2004, La Habana: 2005. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 21. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas, Anuario Estad&iacute;stico de Salud 2004, La Habana : 2005. </p>     <p>Recibido: 11 de julio de 2005. Aprobado: 1ro. de agosto de 2005.    <br> <em>Juan Carlos Alfonso Fraga</em>. Centro de Estudios de Poblaci&oacute;n y Desarrollo. Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas. Paseo No. 60 entre 3ra. Y 5ta. Plaza de La Revoluci&oacute;n. Ciudad de La Habana. CP 10400. Cuba. E-mail: <a href="mailto:juancarlos@one.gov.cu">juancarlos@one.gov.cu </a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#titulo">*</a></span><a href="#titulo">Presentado en el Simposio “Celestino &Aacute;lvarez Lajonchere In Memoriam”, Salud Sexual y Reproductiva. La Habana, 14 de julio del 2005. </a><a name="asterisco"></a>       <br>   <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Director. Centro de Estudios de Poblaci&oacute;n y Desarrollo. Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas. </a><a name="cargo"></a>      ]]></body>
</article>
