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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La sobrevivencia fetal en Cuba]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Fetal survival in Cuba]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro de Estudios Demográficos  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The present paper approaches the study of pregnancy as a process of change of states with three basic stages: entry, permanence and exit. This process, is assimilated by a survival study, in which the permanence is identical to the survival function of the life table. By virtue of this particular similarity, estimations of the vital risks (fetal death, live birth), as well as of the permanence function, according to gestational age in the initial, intermediate and final years of the period 1989-1997, are made. It was concluded that the progress experienced in fetal survival was modest, in spite of the fact that it was positive. Some important differentials in fetal survival were also identified by attributes such as age of the pregnant woman, previous history of pregnancies (number of deliveries, abortions, still births), and the weight of the product of conception]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos de la Universidad de La Habana </p>     <p><a href="#asterisco" class="Estilo1">La sobrevivencia fetal en Cuba* </a><a name="titulo"></a></p>     <p><a href="#cargo">MsC. Lorenzo I. Herrera Le&oacute;n<span class="superscript">1</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen</h4>     <p align="justify">El presente trabajo aborda el estudio del embarazo como un proceso de cambio de estados con tres etapas b&aacute;sicas: entrada, permanencia y salida. Dicho proceso, se asimila a un estudio de sobrevivencia, en el cual la permanencia es id&eacute;ntica a la funci&oacute;n de sobrevivencia de la tabla de vida. En virtud de esa singular similitud, se realizaron estimaciones de los riesgos vitales (muerte fetal, nacido vivo), as&iacute; como de la funci&oacute;n de permanencia, en funci&oacute;n de la edad gestacional, en los a&ntilde;os inicial, intermedio y final del per&iacute;odo 1989-1997. Del an&aacute;lisis efectuado se concluy&oacute;, que el progreso experimentado en la sobrevivencia fetal, aunque positivo, fue muy modesto. Igualmente, se identificaron algunos diferenciales importantes en la sobrevivencia fetal, mediante atributos como la edad de la embarazada, la historia previa de embarazos (acumulado de partos, abortos, nacidos muertos) y el peso del producto de la concepci&oacute;n. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Salud sexual y reproductiva, sobrevivencia fetal, riesgos, diferenciales, Cuba. </p> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">El tr&aacute;nsito por el per&iacute;odo intrauterino y la calidad del mismo es a la vida como los cimientos lo son para un edificio. Constituye la base de la existencia exterior; una vida fetal satisfactoria sin dudas es garant&iacute;a de una excelente supervivencia infantil y tiene repercusi&oacute;n en la salud y el desarrollo adecuado del individuo en toda su vida. Son muchas las consecuencias que implica un deterioro en las condiciones prenatales, como mayor incidencia de bajo peso, retraso en el desarrollo, una mayor propensi&oacute;n a la mortalidad infantil, etc. Inclusive, si se pretende continuar con la disminuci&oacute;n del nivel de la mortalidad infantil-que de hecho cada vez ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil hacer dado los baj&iacute;simos valores de la tasa-habr&aacute; que incursionar con m&aacute;s profundidad en el estudio de la vida fetal, analizar m&aacute;s integralmente los procesos que acontecen en ella, y continuar brindando una atenci&oacute;n obst&eacute;trica a la embarazada cada vez de mayor rigor y calidad. De hecho, se dedican cuantiosos recursos de salud al desarrollo de actividades para la atenci&oacute;n de la embarazada, que van desde la captaci&oacute;n precoz durante el primer trimestre del embarazo; las consultas prenatales (cuya tasa anual supera la cifra de 10 por cada parto); los ultrasonidos diagn&oacute;stico y de pilotaje, este &uacute;ltimo realizado a la totalidad de la embarazadas, etc&eacute;tera. </p>     <p align="justify">El estudio de la vida fetal, podr&iacute;a ocupar el lugar que actualmente posee el de la mortalidad infantil. Si se toman en cuenta los bajos niveles de mortalidad neonatal precoz en la actualidad y su inclinaci&oacute;n mantenida al descenso, puede inferirse que la tendencia futura de la mortalidad perinatal estar&aacute; determinada por el comportamiento de la mortalidad fetal tard&iacute;a. </p>     <p align="justify">Por otro lado, en los tiempos actuales, en los que ha descendido notoriamente tambi&eacute;n la fecundidad, un embarazo deseado adquiere una relevancia no antes dispensada, por lo que cualquier cuidado que demande merece ser priorizado. Esto es particularmente importante, toda vez que las mujeres o parejas que desean tener hijos, anhelan, l&oacute;gicamente, que el embarazo llegue a feliz t&eacute;rmino. </p>     <p align="justify">De hecho las estimaciones de los riesgos vitales durante el embarazo son de crucial importancia. A partir del conocimiento de las probabilidades de muerte fetal se pueden conformar o detectar grupos de riesgo durante el embarazo, atendiendo a las caracter&iacute;sticas de la embarazada (historia previa reproductiva, incluidos embarazos y muertes fetales anteriores) y el producto de la concepci&oacute;n. No menos importante es conocer las probabilidades de nacido vivo seg&uacute;n esas caracter&iacute;sticas, que proporcionar&iacute;an elementos para formar grupos de riesgo de la mortalidad infantil (recordemos que aquellos nacidos vivos con edad gestacional y peso precoces, son fuertes candidatos a morir durante el primer a&ntilde;o de vida y muy probable que lo hagan en los primeros d&iacute;as a partir del nacimiento). Esta &uacute;ltima indagaci&oacute;n tambi&eacute;n puede ser abordada a partir de la mortalidad infantil, pero es preferible hacerlo desde el embarazo, pues se tendr&iacute;an m&aacute;s posibilidades de actuaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Otra raz&oacute;n por la cual la estimaci&oacute;n del riesgo de muerte fetal en ocasiones es acompa&ntilde;ada de la estimaci&oacute;n del riesgo de nacido vivo, se apoya en el hecho de que los riesgos vitales est&aacute;n en competencia (de hecho se refieren a eventos antag&oacute;nicos) por lo que, en caso de pretenderse realizar estimaciones sin interferencia de eventos perturbadores, deben contemplarse ambos.<span class="superscript">1</span> </p> <h6>Breve panor&aacute;mica de los estudios que hacen referencia a la vida fetal </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Entre las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os cincuenta y setenta, los trabajos que de una u otra manera, abordan la vida fetal, tocan las estimaciones del riesgo de muerte fetal y la incidencia de aborto espont&aacute;neo y, no son pocos los que tratan de encontrar factores causales o asociados a la defunci&oacute;n fetal; el estudio del peso durante el embarazo tiene gran relevancia. Se estudian correlaciones de variables biol&oacute;gicas con el aborto. Otros abordan el hecho de las anomal&iacute;as anat&oacute;micas y cromosom&aacute;ticas. Son, en general, estudios de corte cl&iacute;nico- epidemiol&oacute;gico. Existe una amplia bibliograf&iacute;a clasificada anal&iacute;ticamente sobre el tema, que abarca trabajos realizados entre las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os cincuenta y finales de los sesenta. Nombres como <em>French</em>, <em>Bierman</em>, <em>Henry</em>, etc, prestigian esta &eacute;poca.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">M&aacute;s adelante, aparecen trabajos que contin&uacute;an con esta tendencia a la vez que hacen &eacute;nfasis en la conceptualizaci&oacute;n y medici&oacute;n de la edad gestacional, el crecimiento y el desarrollo fetal, los cuidados prenatales, etc. As&iacute; aparecen estudios, que enriquecen la literatura al respecto como el de <em>Kramer</em>.<span class="superscript">3 </span></p>     <p align="justify">En Cuba dan cuenta de esto diversos trabajos, referidos a la mortalidad perinatal, en los cuales se describe el riesgo de muerte seg&uacute;n atributos de la madre y el producto de la concepci&oacute;n, se incursiona en la detecci&oacute;n de factores de riesgo, apoyada en el uso de algunos modelos de regresi&oacute;n.<span class="superscript">4,5</span> M&aacute;s recientemente en la investigaci&oacute;n de la mortalidad fetal tard&iacute;a en Manzanillo y en Guanabacoa en los cuales se abordan estimaciones de tendencia en el tiempo de la tasa.<span class="superscript">6,7</span> </p>     <p align="justify">Tradicionalmente para la estimaci&oacute;n del riesgo de mortalidad, tanto perinatal como fetal, han predominado los estudios que hacen uso de la tasa de mortalidad cl&aacute;sica (cociente donde el numerador lo ocupan las defunciones y el denominador los nacidos vivos m&aacute;s estas primeras). Esta medida se ha utilizado combinada con diversas categor&iacute;as de variables como peso del feto, edad de la madre, etc. En el mundo es extensa la bibliograf&iacute;a al respecto y nuestro pa&iacute;s no ha sido una excepci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Es indiscutible que dichos estudios han hecho aportes importantes y enriquecido la literatura sobre la tem&aacute;tica que nos ocupa, pero por lo general ofrecen estimaciones puntuales del riesgo de muerte fetal que de hecho est&aacute;n referidas a categor&iacute;as de variables explicativas cuya capacidad descriptiva depende en gran medida de la factura de dichas categor&iacute;as, ejemplo de ello es la consideraci&oacute;n de intervalos amplios del tiempo de gestaci&oacute;n (menos de 20 semanas, 20 a 27 semanas, 28 y m&aacute;s). </p> <h6>El estudio del embarazo como proceso  </h6>     <p align="justify">Tomando en cuenta lo que podr&iacute;a significar un mayor caudal de conocimientos sobre la vida intrauterina, lo que aportar&iacute;a en t&eacute;rminos de elementos para la elevaci&oacute;n de la calidad de vida del feto durante el embarazo y su repercusi&oacute;n en la sobrevivencia del nacido vivo, se plantea el estudio del embarazo enfocado como un proceso en el cual se producen cambios de estados, siguiendo una serie de etapas como se expresa a continuaci&oacute;n: </p> <ul>       <li> Entrada al proceso. </li>       <li> Permanencia en el proceso. </li>       <li> Salida del proceso. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La entrada a &eacute;ste est&aacute; dada por un n&uacute;mero de mujeres que se embarazan en un per&iacute;odo de tiempo determinado, que puede ser un a&ntilde;o calendario. La etapa de permanencia en el estado inicial como embarazadas, constituye una importante fase de este proceso, donde ocurre una serie de cambios cuantitativos y cualitativos tanto a la futura madre como al producto de la concepci&oacute;n (cambios hormonales, aumento del peso, crecimiento y desarrollo del embri&oacute;n hasta convertirse en feto, etc.). Finalmente, ocurre la expulsi&oacute;n del producto de la concepci&oacute;n, con el cual finaliza el proceso. Como resultado de la salida puede tenerse un nacido vivo o una defunci&oacute;n fetal. </p>     <p align="justify">Al ser la permanencia una funci&oacute;n del tiempo, es f&aacute;cil asumir su descripci&oacute;n mediante un modelo de sobrevivencia de una cohorte, donde sus efectivos est&aacute;n expuestos a los riesgos de expulsi&oacute;n, como nacido vivo o muerte fetal. </p>     <p align="justify">Este enfoque tiene la ventaja, sobre la forma tradicional de estimaci&oacute;n, de abordar el conocimiento de los riesgos vitales como probabilidades en funci&oacute;n del tiempo de embarazo y describir la permanencia del embarazo como la funci&oacute;n de sobrevivencia asociada a estos. Por a&ntilde;adidura, esta alternativa posee una gran capacidad descriptiva, lo que promete brindar un gran caudal de conocimientos sobre el tema que nos ocupa. </p>     <p align="justify">Entre las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os cincuenta y setenta, aparecieron trabajos de autores que fueron pioneros en la descripci&oacute;n de la mortalidad fetal con esta perspectiva. El estudio realizado en el archipi&eacute;lago de Hawai en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cincuenta en el que se utiliz&oacute; la t&eacute;cnica de la tabla de vida tuvo gran impacto en una serie de estudios realizados posteriormente.<span class="superscript">8</span> Luego se sumaron otros autores que siguieron esta l&iacute;nea investigativa: una investigaci&oacute;n realizada en la isla de Kauai; otra en la ciudad de Nueva York por los a&ntilde;os sesenta; en la Martinico en los a&ntilde;os setenta fue conducido un estudio de la mortalidad intrauterina, entre otros.<span class="superscript">2,9,10</span> En Cuba, existen algunos antecedentes de este tipo de estudio, en los cuales se aborda la mortalidad intrauterina para una cohorte de embarazadas, a partir de la vig&eacute;sima semana de gestaci&oacute;n.<span class="superscript">11,12 </span></p>     <p align="justify">En la mayor&iacute;a de los casos, estas investigaciones hicieron &eacute;nfasis m&aacute;s en las estimaciones de los riesgos vitales del embarazo, especialmente en el de mortalidad, que en la funci&oacute;n de permanencia. Esta &uacute;ltima tiene la virtud de resumir el efecto depredador de los riesgos de expulsi&oacute;n y constituir una forma concreta de evidenciar el progreso de la evoluci&oacute;n fetal. Adem&aacute;s, por lo general muchos de esos trabajos est&aacute;n referidos a universos peque&ntilde;os y muestras reducidas, lo que hace que las estimaciones de los riesgos no sean confiables.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">El presente trabajo se propone como objetivo describir el proceso de embarazo en t&eacute;rminos de los riesgos vitales y la permanencia fetal, en el per&iacute;odo comprendido entre los a&ntilde;os 1989 y 1997, en Cuba. </p> <h4>M&eacute;todos </h4> <h6>Universo de estudio  </h6>     <p align="justify">El universo de estudio comprende a todas las embarazadas con 20 o m&aacute;s semanas de gestaci&oacute;n, en los a&ntilde;os inicial, intermedio y final del per&iacute;odo 1989-1997, en Cuba. </p>     <p align="justify">Fue precisamente en este lapso cuando el pa&iacute;s sufri&oacute; una de las crisis socio- econ&oacute;micas m&aacute;s profundas, conocida como Per&iacute;odo Especial, y a pesar de las grandes carencias, se convalid&oacute;, una vez m&aacute;s, la solidez del sistema de salud cubano: un descenso de la mortalidad infantil equivalente a menos de la mitad del valor de la tasa de 1989 y la ubicaci&oacute;n de este indicador por primera vez, por debajo de 10 defunciones por cada mil nacidos vivos; el riesgo de muerte neonatal precoz lleg&oacute; a ser casi la mitad del valor en el a&ntilde;o inicial. Parece ser que el entorno socioecon&oacute;mico desfavorable, no indujo un deterioro de los determinantes de la salud infantil, que pudiera retrotraer el avance alcanzado. </p>     <p align="justify">No obstante, la tasa de mortalidad fetal tard&iacute;a, despu&eacute;s de algunos vaivenes, se situ&oacute; solamente siete d&eacute;cimas por debajo de la correspondiente a 1989, siendo significativo de que a&uacute;n prevalece su fuerte determinante biol&oacute;gico. </p> <h6>Fuentes de informaci&oacute;n </h6>     <p align="justify">Las dos fuentes de datos que se utilizaron en esta investigaci&oacute;n fueron las bases de datos construidas, a partir del certificado m&eacute;dico de defunci&oacute;n perinatal (modelo 8-1110) y del <em>modelo </em>oficial de inscripci&oacute;n de nacimiento (modelo 8-100), en la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas del Ministerio de Salud P&uacute;blica y en la Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas respectivamente. De la primera, se obtendr&aacute; a su vez la informaci&oacute;n correspondiente a las defunciones fetales de 20 semanas y m&aacute;s. Dichas bases de datos fueron sometidas a una evaluaci&oacute;n de calidad de la informaci&oacute;n y como resultando de dicho an&aacute;lisis se concluy&oacute; que estas poseen la calidad requerida para abordar un estudio como el que se propone.<span class="superscript">13 </span></p> <h6>T&eacute;cnicas y procedimientos </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El proceso de sobrevivencia en el que act&uacute;a un riesgo de exclusi&oacute;n, parte del supuesto que una cohorte inicial de individuos va reduci&eacute;ndose paulatinamente en la medida que los efectivos van saliendo de observaci&oacute;n por el efecto del riesgo mencionado en el transcurso del tiempo (duraci&oacute;n), hasta un punto en que la cohorte se extingue o el riesgo desaparece. En el caso de existir una exposici&oacute;n a varios riesgos, el proceso se describe con la llamada tabla de mortalidad o de vida de decremento m&uacute;ltiple, en la cual las salidas de observaci&oacute;n dependen de la actuaci&oacute;n de varios riesgos de exclusi&oacute;n. </p>     <p align="justify">Para dar respuesta al objetivo planteado se confeccionaron tablas de vida de doble decremento,<span class="superscript">1,2 </span>de manera que se tome en cuenta la actuaci&oacute;n del riesgo de mortalidad fetal y de nacido vivo, en los a&ntilde;os 1989, 1993 y 1997. Se utiliz&oacute; como variable de duraci&oacute;n, la edad gestacional, medida en semanas completas. </p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n se introdujeron ciertos atributos de la embarazada y el producto de la concepci&oacute;n, lo cual enriqueci&oacute; la descripci&oacute;n: edad de la madre; algunas caracter&iacute;sticas de la historia personal de embarazo y caracter&iacute;sticas del feto. </p>     <p align="justify">Se confeccionaron gr&aacute;ficos para representar los riesgos de expulsi&oacute;n seg&uacute;n el tipo de hecho vital (nacido vivo, muerte fetal) y la curva de sobrevivencia de los embarazos en curso. </p>     <p align="justify">Se hizo uso tambi&eacute;n de una serie de indicadores que describen el proceso, como media y mediana de la permanencia en el estado de embarazo, y ciertas medidas de posici&oacute;n como percentiles de la distribuci&oacute;n. </p>     <p align="justify">El procesamiento de la informaci&oacute;n as&iacute; como los gr&aacute;ficos se realizaron con el sistema SPSS, versi&oacute;n 10.0 (men&uacute; Survival) y MS Excel. </p>     <p align="justify">Las figuras y tablas presentadas, tienen como fuente de procedencia la elaboraci&oacute;n a partir de la informaci&oacute;n de los certificados de nacimiento y defunciones perinatales, contenidos en las bases de datos mencionadas en el ac&aacute;pite Fuentes de Informaci&oacute;n. </p> <h4>Resultados  </h4>     <p align="justify">Con la finalidad de realizar el an&aacute;lisis del proceso del embarazo con una nueva alternativa, se han construido diversas tablas de vida de doble decremento. </p>     <p align="justify">La &oacute;ptica de la tabla de vida ofrece la posibilidad de dar estimaciones del riesgo de ocurrencia de los eventos nacido vivo y muerte fetal <em></em>en forma de probabilidades; tambi&eacute;n brinda la oportunidad de observar c&oacute;mo se va extinguiendo una cohorte de embarazos seg&uacute;n la edad gestacional, en la medida que van ocurriendo las expulsiones de nacidos vivos y defunciones fetales. Por tales razones se admite que el poder descriptivo de esta modalidad de an&aacute;lisis es muy alto. </p>     <p align="justify">Las figuras 1 y 2 muestran estos detalles con bastante claridad. En estas est&aacute;n representadas las probabilidades de ocurrencia de los dos eventos mencionados, que al actuar sobre una cohorte original de 1 000 embarazos, generan los nacimientos y las defunciones fetales que dan origen a la curva de sobrevivencia de la figura. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0106106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0106106.jpg" width="163" height="123" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 1 Probabilidades de muerte fetal. Cuba, a&ntilde;os: 1989, 1993, 1997. </p>     <p align="center"><a href="f0206106.jpg"><img src="f0206106.jpg" width="151" height="101" border="0"></a></p>     <p align="center">Fig. 2. Probabilidades de nacido vivo. Cuba, a&ntilde;os: 1989, 1993, 1997. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0306106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0306106.jpg" width="157" height="105" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 3. Funci&oacute;n de permanencia de embarazos. Cuba, a&ntilde;os: 1989, 1993, 1997. </p>     <p align="justify">La probabilidad de que un embarazo finalice en un mortinato presenta un crecimiento acelerado hasta la semana 25, que le confiere una forma c&oacute;ncava a la curva de riesgos. En esta etapa, el riesgo de mortalidad pasa de 1 defunci&oacute;n fetal por cada 100 000 embarazos a 100. Este comportamiento est&aacute; determinado por un r&aacute;pido incremento de la frecuencia de muertes desde valores muy bajos, lo que podr&iacute;a indicar una mejora en la captaci&oacute;n del dato a medida que uno se acerca a la semana 25. Luego la curva desciende en el tramo 28-35 semanas, a partir de donde se eleva en forma casi exponencial, llegando a su m&aacute;ximo, 1 000 defunciones por cada 100 000 embarazos. </p>     <p align="justify">Es interesante destacar como en el segmento desde la vig&eacute;sima semana de gestaci&oacute;n hasta aproximadamente la 26, predominan las expulsiones en forma de muerte fetal. En general, no se perciben grandes diferencias en el riesgo de muerte entre los a&ntilde;os comparados, aunque la curva de 1989 se dibuja por encima de las otras dos, a partir de la semana 30 &oacute; 31. </p>     <p align="justify">En este mismo orden, la curva de las probabilidades de que acontezca un nacimiento es creciente casi en forma lineal (por supuesto, bajo el efecto atenuador de la escala logar&iacute;tmica), lo que refleja que tiene un comportamiento exponencial en una escala lineal. A pesar de que las curvas de los tres a&ntilde;os se entremezclan, parece ser que es al a&ntilde;o 1997 al que corresponden los menores riesgos de este evento en las duraciones intermedias. Igualmente, en las primeras semanas cercanas a la vig&eacute;sima ocurren algunas fluctuaciones, presumiblemente debidas a la escasa frecuencia del evento. </p>     <p align="justify">La figura 3 muestra el desgaste producido, por el efecto de las salidas del proceso, a una cohorte artificial que comienza en la vig&eacute;sima semana de gestaci&oacute;n con un efectivo de 1 000 embarazos. Ya a partir de la semana 24 la sobrevivencia fetal es superior para el a&ntilde;o 1997, pero &eacute;sta no se logra s&oacute;lo por un riesgo menor de mortalidad, sino tambi&eacute;n por un riesgo sostenidamente menor de expulsi&oacute;n de nacidos vivos en las duraciones intermedias, que se eleva ya en las &uacute;ltimas semanas. Este hecho conserva a la cohorte de ese a&ntilde;o con ventaja en la permanencia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Lo anterior refleja un modesto progreso, toda vez que las expulsiones de nacidos vivos en ese &uacute;ltimo a&ntilde;o acontecen menos en edades gestacionales para las cuales el producto de la concepci&oacute;n es considerado a&uacute;n no a t&eacute;rmino. Evidentemente, esos nacidos vivos tendr&aacute;n tambi&eacute;n una liger&iacute;sima ventaja al enfrentar los retos durante su primer a&ntilde;o de vida. </p>     <p>Una visi&oacute;n tambi&eacute;n ilustrativa del tiempo de permanencia en el estado de embarazo se tiene al observar los valores medios para los distintos eventos (tabla 1). </p>     <p align="center">Tabla 1. Tiempo medio de permanencia* del embarazo seg&uacute;n resultado </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="114">    <p align="center">A&ntilde;o </p></td>     <td width="117">    <p align="center">Mediana Sobrevivencia </p></td>     <td width="114">    <p align="center">Media     <br>         NV</p></td>     <td width="114">    <p align="center">Media     <br>         NV</p></td>     <td width="114">    <p align="center">Media     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         Expulsi&oacute;n </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">1989 </p></td>     <td width="117" valign="top">    <p align="center">39,90 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">39,65 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">33,42 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">39,55 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">1993 </p></td>     <td width="117" valign="top">    <p align="center">40,02 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">39,76 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">32,69 </p></td>     <td width="114" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">39,65 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">1997 </p></td>     <td width="117" valign="top">    <p align="center">40,07 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">39,89 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">32,63 </p></td>     <td width="114" valign="top">    <p align="center">39,79 </p></td>   </tr> </table>     <p align="center"><span class="superscript">*</span> Semanas. </p>     <p align="justify">La sobrevivencia media del embarazo ha tenido ganancias modestas en ocho a&ntilde;os. El valor medio del tiempo en que se expulsa un nacido vivo as&iacute; como el tiempo mediano de permanencia de un embarazo han aumentado muy poco y el primero no supera a&uacute;n las 40 semanas. La &uacute;ltima medida es buena por el hecho de que est&aacute; menos marcada por los valores extremos de las observaciones. </p>     <p align="justify">Por otra parte, los embarazos que terminan en p&eacute;rdida fetal ocurren a una edad gestacional ligeramente menor que al principio del per&iacute;odo de estudio. Esto es un s&iacute;ntoma favorable con respecto a la viabilidad: el feto que presenta problemas en su desarrollo es expulsado m&aacute;s tempranamente o por el contrario es salvado. En general, la estad&iacute;a en el vientre de la embarazada de un futuro mortinato es alrededor de siete semanas menos que para los destinados a nacer vivos. </p>     <p align="justify">Las tasas totales de los dos eventos vitales estudiados resumen un poco lo que se ha comentado hasta este punto. Las mismas se obtienen tomando el total de eventos de cada tipo al t&eacute;rmino de la total extinci&oacute;n de la cohorte de embarazos (anexo 1). Los cambios experimentados son muy modestos pero favorables (tabla 2). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla 2. Tasas<span class="superscript">*</span> de eventos vitales a partir de la vig&eacute;sima semana de gestaci&oacute;n </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="192">    <p align="center">A&ntilde;o </p></td>     <td width="192">    <p align="center">Nacido vivo </p></td>     <td width="96">    <p align="center">Defunci&oacute;n fetal </p></td>     <td width="96">    <p align="center">Total de embarazos </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="192">    <p align="center">1989 </p></td>     <td width="192">    <p align="center">984,73 </p></td>     <td width="96">    <p align="center">15,27 </p></td>     <td width="96">    <p align="center">1 000 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="192">    <p align="center">1993 </p></td>     <td width="192">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">984,91 </p></td>     <td width="96">    <p align="center">15,09 </p></td>     <td width="96">    <p align="center">1 000 </p></td>   </tr>   <tr>     <td width="192">    <p align="center">1997 </p></td>     <td width="192">    <p align="center">985,56 </p></td>     <td width="96">    <p align="center">14,44 </p></td>     <td width="96">    <p align="center">1 000 </p></td>   </tr> </table>     <p align="center"><span class="superscript">*</span>Por 1000 embarazos</p>     <p align="justify">La tasa de nacido vivo aumenta ligeramente y consecuentemente, la de muerte fetal experimenta una disminuci&oacute;n equivalente en valor absoluto a la anterior, ya que ambas est&aacute;n obligadas a sumar el total de embarazos (1 000). </p>     <p align="justify">Una visi&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s detallada del patr&oacute;n de sobrevivencia del embarazo se logra al analizarla mediante algunas variables de la historia de embarazo, a saber: edad de la madre, peso al momento de la expulsi&oacute;n, el n&uacute;mero de partos previos, nacidos muerto anteriores, lugar del parto, n&uacute;mero de abortos y el tipo de embarazo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el anexo 2, aparecen una serie de figuras de la curva de sobrevivencia seg&uacute;n estas variables. En el caso de los tres grupos en que se ha clasificado la edad, se aprecia de forma permanente, un ordenamiento de menor a mayor de la sobrevivencia, comenzando por las mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, seguidas de las m&aacute;s adultas y luego el grupo de 20-29 a&ntilde;os; aunque verdaderamente, las diferencias no son muy notables. En la tabla 3 vemos que tanto las tasas totales de nacidos vivos y de mortalidad, son similares para los grupos &lt; 20 y 20-29 a&ntilde;os, explic&aacute;ndose esta situaci&oacute;n s&oacute;lo por una menor permanencia del embarazo en las menores. En este mismo orden de cosas, 30 y + refleja las menores tasas de nacimientos y las m&aacute;s altas de defunciones, pero las expulsiones en este grupo son en promedio m&aacute;s tard&iacute;as, asegur&aacute;ndose as&iacute;, el segundo lugar en la sobrevivencia fetal. El n&uacute;mero de partos previos y el de abortos, exhiben comportamientos similares, el gradiente de la sobrevivencia pasa de menor a mayor al transitar hacia la categor&iacute;a m&aacute;s baja. En efecto, la mortalidad es creciente seg&uacute;n el n&uacute;mero acumulado de estos hechos y, complementariamente, la natalidad decreciente (tabla 3). </p>     <p align="center">Tabla 3. Tasas totales de expulsi&oacute;n, por mil embarazos a partir de la vig&eacute;sima semana de gestaci&oacute;n, seg&uacute;n variables y resultado del embarazo. A&ntilde;os 1989, 1993 y 1997 </p> <table width="200" align="center" cellspacing="3">   <tr>     <td rowspan="2">Variable</td>     <td>    <div align="center">Evento </div></td>     <td colspan="3">    <div align="center">Nacidos vivos </div></td>     <td colspan="3">    <div align="center">Defunci&oacute;n fetal </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">A&ntilde;o </div></td>     <td>    <div align="center">1989 </div></td>     <td>    <div align="center">1993 </div></td>     <td>    <div align="center">1989 </div></td>     <td>    <div align="center">1997 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1993</div></td>     <td>    <div align="center">1997 </div></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="3">Edad de la madre </td>     <td>    <div align="left">&lt; 20 </div></td>     <td>    <div align="center">986,24 </div></td>     <td>    <div align="center">985,42 </div></td>     <td>    <div align="center">984,58 </div></td>     <td>    <div align="center">13,76 </div></td>     <td>    <div align="center">14,58 </div></td>     <td>    <div align="center">15,42 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">20-29 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">985,64 </div></td>     <td>    <div align="center">986,33 </div></td>     <td>    <div align="center">987,37</div></td>     <td>    <div align="center">14,36 </div></td>     <td>    <div align="center">13,67 </div></td>     <td>    <div align="center">12,63 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">30 y + </div></td>     <td>    <div align="center">978,45 </div></td>     <td>    <div align="center">979,25 </div></td>     <td>    <div align="center">981,85 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">21,55 </div></td>     <td>    <div align="center">20,75 </div></td>     <td>    <div align="center">18,15 </div></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="3">Partos previos </td>     <td>    <div align="left">0 </div></td>     <td>    <div align="center">986,38 </div></td>     <td>    <div align="center">986,27</div></td>     <td>    <div align="center">987,29 </div></td>     <td>    <div align="center">13,62</div></td>     <td>    <div align="center">13,73 </div></td>     <td>    <div align="center">12,71 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="left">1-2 </div></td>     <td>    <div align="center">983,71</div></td>     <td>    <div align="center">985,16 </div></td>     <td>    <div align="center">984,71 </div></td>     <td>    <div align="center">16,29 </div></td>     <td>    <div align="center">14,84 </div></td>     <td>    <div align="center">15,29 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">3 y + </div></td>     <td>    <div align="center">976,08 </div></td>     <td>    <div align="center">973,94 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">973,23 </div></td>     <td>    <div align="center">23,92 </div></td>     <td>    <div align="center">26,06 </div></td>     <td>    <div align="center">26,77 </div></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="3">Abortos </td>     <td>    <div align="left">0 </div></td>     <td>    <div align="center">987,05 </div></td>     <td>    <div align="center">987,48 </div></td>     <td>    <div align="center">988,64 </div></td>     <td>    <div align="center">12,95 </div></td>     <td>    <div align="center">12,52 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">11,36 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">1-2 </div></td>     <td>    <div align="center">981,65 </div></td>     <td>    <div align="center">982,47</div></td>     <td>    <div align="center">982,66</div></td>     <td>    <div align="center">18,35 </div></td>     <td>    <div align="center">17,53 </div></td>     <td>    <div align="center">17,34 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">3 y + </div></td>     <td>    <div align="center">974,96 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">974,71 </div></td>     <td>    <div align="center">977,19 </div></td>     <td>    <div align="center">25,04 </div></td>     <td>    <div align="center">25,29 </div></td>     <td>    <div align="center">22,81 </div></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="2">Lugar del parto </td>     <td>    <div align="left">Hospital </div></td>     <td>    <div align="center">984,90 </div></td>     <td>    <div align="center">985,15 </div></td>     <td>    <div align="center">985,73 </div></td>     <td>    <div align="center">15,10 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">14,85 </div></td>     <td>    <div align="center">14,27 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">Otro centro salud </div></td>     <td>    <div align="center">905,29</div></td>     <td>    <div align="center">911,59 </div></td>     <td>    <div align="center">934,13 </div></td>     <td>    <div align="center">94,71 </div></td>     <td>    <div align="center">88,41 </div></td>     <td>    <div align="center">65,87 </div></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="2">Tipo de embarazo </td>     <td>    <div align="left">Sencillo </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">985,43 </div></td>     <td>    <div align="center">985,73</div></td>     <td>    <div align="center">986,41 </div></td>     <td>    <div align="center">14,57 </div></td>     <td>    <div align="center">14,27</div></td>     <td>    <div align="center">13,59</div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">M&uacute;ltiple </div></td>     <td>    <div align="center">922,41 </div></td>     <td>    <div align="center">916,01 </div></td>     <td>    <div align="center">925,47 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">77,59 </div></td>     <td>    <div align="center">83,99 </div></td>     <td>    <div align="center">74,53 </div></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="2">Nacido muerto </td>     <td>    <div align="left">0 </div></td>     <td>    <div align="center">985,83 </div></td>     <td>    <div align="center">986,35 </div></td>     <td>    <div align="center">987,07</div></td>     <td>    <div align="center">14,17 </div></td>     <td>    <div align="center">13,65 </div></td>     <td>    <div align="center">12,93 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="left">1 y +</div></td>     <td>    <div align="center">918,35 </div></td>     <td>    <div align="center">895,39 </div></td>     <td>    <div align="center">856,98 </div></td>     <td>    <div align="center">81,65 </div></td>     <td>    <div align="center">104,61</div></td>     <td>    <div align="center">143,02 </div></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="3">Peso </td>     <td>    <div align="left">&lt; 2 500 </div></td>     <td>    <div align="center">873,55 </div></td>     <td>    <div align="center">884,96 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">871,20</div></td>     <td>    <div align="center">126,45 </div></td>     <td>    <div align="center">115,04 </div></td>     <td>    <div align="center">128,80 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">2 500-3 499 </div></td>     <td>    <div align="center">995,44 </div></td>     <td>    <div align="center">996,14 </div></td>     <td>    <div align="center">995,43 </div></td>     <td>    <div align="center">4,56 </div></td>     <td>    <div align="center">3,86 </div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4,57</div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">3 500 y +</div></td>     <td>    <div align="center">996,52 </div></td>     <td>    <div align="center">997,32 </div></td>     <td>    <div align="center">997,16 </div></td>     <td>    <div align="center">3,48 </div></td>     <td>    <div align="center">2,68 </div></td>     <td>    <div align="center">2,84</div></td>   </tr> </table>     <p align="left">Para cada una de las cuatro restantes variables, la brecha entre las curvas por categor&iacute;as es m&aacute;s pronunciada. Por ejemplo, la ventaja de la permanencia de un embarazo sencillo sobre uno m&uacute;ltiple, puede ser tan amplia como 200 o m&aacute;s embarazos en curso adicionales, en las duraciones alrededor de las 36 a 39. Sin dudas este acontecer tiene plausibilidad biol&oacute;gica. El embarazo m&uacute;ltiple es supuestamente m&aacute;s riesgoso que el sencillo por toda una serie de elementos fisiol&oacute;gicos y un grado de ocupaci&oacute;n ventral mayor. De hecho, la probabilidad de mortalidad fetal es cinco veces m&aacute;s alta que la de embarazo simple. </p>     <p align="justify">El lugar del parto presenta una brecha que probablemente no pueda explicarse s&oacute;lo con decir que el hospital es un centro de mayores recursos materiales y de m&aacute;s alta calificaci&oacute;n profesional, que otras instituciones de salud. La probabilidad de mortalidad fetal se eleva cinco veces para una expulsi&oacute;n ocurrida fuera del hospital, lo que quiz&aacute;s est&eacute; diciendo que estos partos corresponden a embarazadas con alto riesgo de p&eacute;rdida fetal y que de repente, tengan que acudir de urgencia a la instituci&oacute;n de salud m&aacute;s cercana. Por el contrario, una historia anterior de p&eacute;rdidas fetales es perfectamente coherente con la diferencia observada entre madres con 0 y 1y+ nacidos muertos previos. La predisposici&oacute;n gen&eacute;tica, entre otras, es un importante componente que hace que en la b&uacute;squeda del nacido vivo a trav&eacute;s de diversos embarazos, se repita una secuencia de p&eacute;rdidas fetales. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Pero es el peso al momento del parto, quien exhibe el m&aacute;ximo diferencial en la sobrevivencia fetal fundamentalmente entre las categor&iacute;as extremas. En efecto, no existen dudas sobre lo que el peso representa como reflejo del crecimiento y desarrollo fetal, por lo que han de esperarse diferencias notables en el resultado del embarazo, en dependencia de la magnitud de &eacute;ste. En los tres a&ntilde;os analizados, el riesgo de p&eacute;rdida fetal es m&aacute;s de 30 veces superior para las expulsiones que ocurren con un peso menor que 2 500 gramos, con respecto a aquellas con 3 500 o m&aacute;s gramos. </p>     <p align="justify">En esos tres puntos temporales analizados, se observan incrementos discretos de la tasa de mortalidad fetal en las embarazadas menores de 20 a&ntilde;os, en aquellas con 3 &oacute; m&aacute;s partos, en las que su producto de la concepci&oacute;n pes&oacute; menos de 2 500 gramos y m&aacute;s marcadamente, en las que han fallado al menos una vez en lograr un nacido vivo. </p>     <p align="justify">En cierta medida, estas categor&iacute;as no son totalmente excluyentes, y alguna interrelaci&oacute;n debe ligarlas. Evidentemente muchas embarazadas comparten varias caracter&iacute;sticas; por ejemplo, las madres clasificadas en 1 o m&aacute;s nacidos muertos previos, son parte del conjunto que ha tenido varios partos previos y muy probablemente muchas de ellas hayan tenido resultados con bajo peso. </p> <h4>Discusi&oacute;n </h4>     <p align="justify">Los resultados obtenidos evidencian que el nivel de la mortalidad fetal ha experimentado una evoluci&oacute;n muy lenta aunque favorable y as&iacute; lo ha hecho tambi&eacute;n la natalidad. Consecuentemente, la supervivencia del embarazo ha mostrado un t&iacute;mido signo de progreso: al disminuir la mortalidad fetal y aumentar la estad&iacute;a para la expulsi&oacute;n de un nacido vivo, &eacute;sta se ubica en edades gestacionales m&aacute;s favorables y por tanto, se espera que el individuo tenga una mayor calidad de vida. Esta situaci&oacute;n implica una exposici&oacute;n menor al riesgo de mortalidad infantil. </p>     <p align="justify">Las curvas de riesgos vitales en funci&oacute;n de la edad gestacional muestran una configuraci&oacute;n peculiar en cada caso, sostenida en los tres a&ntilde;os analizados. Las estimaciones de riesgos de expulsi&oacute;n de eventos vitales se hacen m&aacute;s confiables a partir de la edad gestacional 25 &oacute; 26. </p>     <p align="justify">Aunque antes de las 26 semanas de gestaci&oacute;n, hay un predominio de eventos fatales, los nacidos vivos que acontecen en ese intervalo, son fuertes candidatos a experimentar mortalidad infantil, debido a inmadurez en el desarrollo, por lo que este hecho, y esas expulsiones no constituye en nada una se&ntilde;al de progreso y puede incrementar los costos de la atenci&oacute;n neonatal en la medida que se intente alargar su vida. </p>     <p>Los diferenciales en cuanto a la sobrevivencia del embarazo no han mostrado cambios significativos en el per&iacute;odo de estudio. En este sentido, los m&aacute;s importantes se verifican entre las categor&iacute;as de lugar del parto, tipo de embarazo, n&uacute;mero de nacidos muertos previos y muy acentuadamente en peso al momento del parto. </p>     <p align="justify">Con el &aacute;nimo de realizar la detecci&oacute;n de factores responsables de diferenciales importantes en la sobrevivencia fetal, deben dise&ntilde;arse de manera multivariada estudios que contemplen el control de variables confusoras. Espec&iacute;ficamente, con la variable lugar del parto se produce un diferencial cuyo origen se sospecha que puede estar inducido por un efecto de confusi&oacute;n por parte de otros factores. </p>     <p>El estudio debe continuarse para a&ntilde;os m&aacute;s recientes, de manera de captar la evoluci&oacute;n m&aacute;s actualizada de este importante proceso que es el embarazo. </p>     <p align="left">Anexo I. Tablas de mortalidad intrauterina de doble decremento. Cuba, <strong></strong>a&ntilde;os 1989, 1993 y 1997 </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla 1. Mortalidad intrauterina (doble decremento). A&ntilde;o 1989 </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0406106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0406106.jpg" width="676" height="507" border="0"></a></p>     
<p align="center">Tabla 2. Mortalidad intrauterina (doble decremento). A&ntilde;o 1993 </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0506106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0506106.jpg" width="354" height="224" border="0"></a></p>     
<p align="center">Tabla 3. Mortalidad intrauterina (doble decremento). A&ntilde;o 1997 </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0606106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f0606106.jpg" width="342" height="220" border="0"></a></p>     
<p align="left">Anexo 2. Funciones de permanencia del embarazo seg&uacute;n variables de la historia de embarazo y caracter&iacute;sticas del fetos </p>     <div align="center">       <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f2ane106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f2ane106.jpg" width="134" height="338" border="0"></a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f2ane106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f2ane106.jpg" width="131" height="330" border="0"></a></p>       
<p align="center">Fig. 1. Sobrevivencia seg&uacute;n edad de la madre. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fig. 2. Sobrevivencia seg&uacute;n n&uacute;mero de partos previos. </p> </div>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">       <p><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f3ane106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f3ane106.jpg" width="141" height="339" border="0"></a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f4ane106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f4ane106.jpg" width="148" height="337" border="0"></a> </p>       
<p>Fig. 3. Sobrevivencia seg&uacute;n n&uacute;mero de abortos previos. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fig. 4. Sobrevivencia seg&uacute;n lugar del parto. </p>       <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f5ane106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f5ane106.jpg" width="149" height="382" border="0"></a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f6ane106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f6ane106.jpg" width="164" height="371" border="0"></a></p>       
<p align="center">Fig. 5. Sobrevivencia seg&uacute;n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fig. 6. Sobrevivencia seg&uacute;n n&uacute;mero     <br>     tipo de embarazo. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de nacidos muertos previos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>       <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v32n1/f7ane106.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/f7ane106.jpg" width="159" height="353" border="0"></a></p> </div>     
<p align="center">Fig. 7. Sobrevivencia seg&uacute;n peso al nacer. </p> <h4>Summary</h4> <h6>Fetal survival in Cuba </h6>     <p align="justify">The present paper approaches the study of pregnancy as a process of change of states with three basic stages: entry, permanence and exit. This process, is assimilated by a survival study, in which the permanence is identical to the survival function of the life table. By virtue of this particular similarity, estimations of the vital risks (fetal death, live birth), as well as of the permanence function, according to gestational age in the initial, intermediate and final years of the period 1989-1997, are made. It was concluded that the progress experienced in fetal survival was modest, in spite of the fact that it was positive. Some important differentials in fetal survival were also identified by attributes such as age of the pregnant woman, previous history of pregnancies (number of deliveries, abortions, still births), and the weight of the product of conception. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><em>Key words</em>: Sexual and reproductive health, fetal survival, risks, differentials, Cuba. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Chiang CL. Life Table and Mortality Analysis. Geneve: World Health Organization, 1969. </p>     <p> 2. Leridon H. Aspectos biom&eacute;tricos de la fecundidad humana. San Jos&eacute;: CELADE; 1977 (Serie D. No. 1031). </p>     <p> 3. Kramer MS. Intrauterine growth and gestational duration determinants. Pediatrics 1987; 80: 502-11. </p>     <p> 4. Rojas O. Investigaci&oacute;n Perinatal. La Habana : Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1981. </p>     <p> 5. Bayarre H. Nivel, estructura y factores de riesgo de la mortalidad perinatal y sus componentes. Trabajo para optar por el T&iacute;tulo de Especialista de 1er grado en Bioestad&iacute;stica. La Habana : Facultad de Salud P&uacute;blica; 1989. </p>     <p> 6. Garc&iacute;a Arias D, Rosell&oacute; Salcedo O, Mart&iacute;nez Barreiro A. </a>Estudio cronol&oacute;gico de la mortalidad fetal tard&iacute;a y la mortalidad infantil en Manzanillo. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2001;27(1):57-61. </p>     <p>7. &Aacute;lvarez Ponce V, Mu&ntilde;iz Rizo M; Rodr&iacute;guez P&eacute;rez A, Vasallo Pastor N. An&aacute;lisis de la mortalidad fetal tard&iacute;a. Rev Cubana Obstet Ginecol, 2000; 26(1):36-40. </p>     <p> 8. French FE, Bierman JE. Probabilities of fetal mortality. Public Health reports, 1962;77(10):835-47. </p>     <p> 9. Yerushalmy J, et al. Longitudinal studies of pregnancy on the island of Kauai . Am J Obst Gynec . 1956;71:80-96. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 10. Shapiro S, Jones E, Densen P. A life table of pregnancy terminations and correlates of fetal loss. Milbank M.F.Q., 196 2;40(1):7-45. </p>     <p> 11. Herrera L. Estudio de la mortalidad intrauterina en una cohorte de embarazos. Trabajo realizado para optar por el t&iacute;tulo de M&aacute;ster en Estad&iacute;stica. La Habana : Facultad de Econom&iacute;a; 1996. </p>     <p> 12. Rubio D. Caracterizaci&oacute;n de la vida intrauterina en una cohorte de embarazos. Cuba, 1997-1998. Trabajo para optar por el T&iacute;tulo de Especialista de Primer Grado en Bioestad&iacute;stica. La Habana : Facultad de Salud P&uacute;blica; 1999. </p>     <p> 13. Herrera L. Breve exploraci&oacute;n de los registros vitales en Cuba: el caso de los nacidos vivos y las defunciones fetales. La Habana : Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos; 2002. </p>     <p>Recibido: 11 de julio de 2005. Aprobado: 1ro. de agosto de 2005.     <br> <em>Lorenzo I. Herrera Le&oacute;n</em>. Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos. Ave. 41 No. 2003 e/ 20 y 22. Playa. Zona postal 13. Ciudad de La Habana, Cuba. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#titulo">*</a></span><a href="#titulo">Presentado en el Simposio “Celestino &Aacute;lvarez Lajonchere In Memoriam”, Salud Sexual y Reproductiva. La Habana, 14 de julio de 2005. </a><a name="asterisco"></a>    <br> <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&aacute;ster en Ciencias. Profesor Auxiliar. Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos, Universidad de La Habana. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
