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</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v32n1/vineta11.jpg" width="330" height="47"></p>     
<p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica </p>     <p><a href="#asterisco" class="Estilo1">Mis recuerdos del Profesor Lajonchere<span class="Estilo2">*</span> </a><a name="titulo"></a></p>     <p><a href="#cargo">Francisco Rojas Ochoa<span class="superscript">1</span> </a><a name="autor"></a></p>     <p align="justify">No pretendo un paneg&iacute;rico bien logrado de <em>Celestino Tom&aacute;s &Aacute;lvarez Lajonchere</em>, esto lo hizo el historiador m&eacute;dico del Ministerio de Salud P&uacute;blica, el Profesor <em>Gregorio Delgado Garc&iacute;a </em>, en ocasi&oacute;n de confer&iacute;rsele a nuestro homenajeado la condici&oacute;n de Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Salud P&uacute;blica, en una fecha como la de hoy y en celebraci&oacute;n tambi&eacute;n del D&iacute;a Mundial de la Poblaci&oacute;n, en 1996. </p>     <p align="justify">S&iacute; puedo ampliar algunos detalles de las palabras que entonces pronunciara el Profesor <em>Delgado Garc&iacute;a</em>, que est&aacute;n publicadas en el Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica No. 84, de 1998, p&aacute;ginas 160 a 167, con el t&iacute;tulo “Profesor Celestino &Aacute;lvarez Lajonchere, Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Salud P&uacute;blica”. Para esto referir&eacute; algunos recuerdos de mis contactos de trabajo y personales con <em>Lajonchere </em>, que as&iacute; era como todos le llam&aacute;bamos, pues no era hombre que gustara de pergaminos a&ntilde;adidos a su nombre. Esto es expresi&oacute;n de una cualidad muy distintiva de <em>Lajonchere</em>, su modestia. </p>     <p>Mis m&aacute;s viejos recuerdos de &eacute;l se relacionan con su trabajo como Responsable Nacional de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a del Ministerio de Salud P&uacute;blica, cargo al que lo hab&iacute;a llamado en 1962 el Ministro <em>Jos&eacute; R. Machado Ventura </em>. En funci&oacute;n de esta responsabilidad visitaba frecuentemente las provincias, yo en esos a&ntilde;os ocupaba el cargo de Director de Salud P&uacute;blica de la Provincia de Camag&uuml;ey. </p>     <p align="justify">Un asunto de alta prioridad nos ocupaba en aquellos a&ntilde;os. Esto era el conjunto de las acciones dirigidas a reducir la mortalidad materna y de ellas tres componentes relevantes: la discusi&oacute;n sobre muertes maternas, las medidas para el control del aborto y la creaci&oacute;n de los hogares maternos. </p>     <p align="justify">Con el prop&oacute;sito de conocer con la mayor precisi&oacute;n posible las causas de las muertes maternas, <em>Lajonchere </em> dise&ntilde;&oacute; un m&eacute;todo de discusi&oacute;n para estos casos, que en sus inicios dirigi&oacute; personalmente en todos los lugares donde ocurr&iacute;a la muerte, con una orientaci&oacute;n educativa y profil&aacute;ctica, incluyendo en su an&aacute;lisis los factores sociales concurrentes. Este ha sido un m&eacute;todo eficaz en la reducci&oacute;n de estas muertes. Desde sus inicios se hizo obligatorio por resoluci&oacute;n ministerial, a instancias del profesor. </p>     <p align="justify">En la lucha contra el aborto tuvo <em>Lajonchere </em> que emplear a fondo su poder educativo y persuasivo, sobre todo frente a las autoridades pol&iacute;ticas. La ideolog&iacute;a de la joven revoluci&oacute;n condenaba el aborto en su concepto establecido en la sociedad burguesa de aborto criminal, la prensa se pronunciaba en esa direcci&oacute;n con una pretendida posici&oacute;n moralista. Las iglesias lo condenaban tambi&eacute;n. Pero se impuso la concepci&oacute;n cient&iacute;fica y social de flexibilizar la interpretaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n vigente y llevar a los hospitales p&uacute;blicos, que en poco tiempo ser&iacute;an todos, la pr&aacute;ctica de la interrupci&oacute;n de embarazos, dentro de determinadas regulaciones y en un medio t&eacute;cnicamente seguro y realizado por profesionales bien entrenados. Las complicaciones y muertes causadas por el aborto provocado se redujeron en corto plazo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A esta lucha se asoci&oacute; estrechamente la pol&iacute;tica de introducir y extender el uso de medios modernos de anticoncepci&oacute;n, de los que padec&iacute;amos una cr&oacute;nica escasez y retraso en la tecnolog&iacute;a disponibles. En Camag&uuml;ey se elaboraba un anillo de hilo de pescar sint&eacute;tico enrollado, dejando un asa libre, para colocarlo como dispositivo intrauterino. </p>     <p align="justify">De estos a&ntilde;os es la idea de las que surge el Hogar Materno. Esta idea fue la que me propuso <em>Lajonchere </em> en 1962 en una de sus visitas a Camag&uuml;ey. Se trataba de asegurar el parto en los hospitales, atendido por personal calificado y con los recursos de estas instituciones a mano, de las embarazadas que viv&iacute;an en &aacute;reas rurales apartadas, a veces incomunicadas durante d&iacute;as. Para esto propuso crear instalaciones que recibieran a estas mujeres desde su lugar lejano de residencia a un lugar inmediato o cercano al hospital donde tendr&iacute;a lugar su parto. No ser&iacute;an parte del hospital, no se regir&iacute;an por las regulaciones de las internadas en estos centros, vivir&iacute;an en las condiciones m&aacute;s parecidas posibles a sus hogares, recibir&iacute;an libremente a sus familiares y se desarrollar&iacute;a para ellas un programa de educaci&oacute;n para la salud orientado a su condici&oacute;n del momento. Tambi&eacute;n se les brindar&iacute;a asistencia m&eacute;dica seg&uacute;n sus necesidades. Aceptamos esa idea y aprovechando la coyuntura favorable de una hermosa y espaciosa residencia de un acaudalado propietario de la provincia que abandon&oacute; el pa&iacute;s se instal&oacute; en ella, con el nombre de Casa Bonita el primer Hogar Materno, de los que hoy se cuentan ya 280, que han evolucionado notablemente en su concepci&oacute;n, ya no se proponen s&oacute;lo ampliar la cobertura geogr&aacute;fica del parto institucional, juegan un papel importante en el control del riesgo obst&eacute;trico, m&eacute;dico y social, lo que explica que la Ciudad de La Habana disponga de 24 hogares. La primera experiencia divulgada por <em>Lajonchere </em> en otras provincias fue el origen de la red actual. </p>     <p align="justify">Renovadas y m&aacute;s estrechas relaciones de trabajo me acercaron a <em>Lajonchere </em> cuando en 1966 ocup&eacute; la Direcci&oacute;n de Estad&iacute;stica del Ministerio de Salud P&uacute;blica. Fueron muchos los temas que nos ocuparon, como el control estad&iacute;stico y del flujo de informaci&oacute;n de las pruebas citol&oacute;gicas en busca de c&aacute;ncer c&eacute;rvico uterino, las estad&iacute;sticas sobre mortalidad materna, las de los hospitales y servicios de obstetricia y ginecolog&iacute;a, pero desde este momento de la nueva salud p&uacute;blica cubana los problemas de salud y poblaci&oacute;n ocuparon su pensamiento, que conoc&iacute;, sobre todo en las discusiones que se desarrollaban en el grupo o Comisi&oacute;n de Poblaci&oacute;n adscrita al Comit&eacute; Central del Partido Comunista de Cuba, que presid&iacute;a el doctor. <em>Juan Mier Febles </em>. Fue este un lugar que cont&oacute; con su saber y dedicaci&oacute;n en momentos muy importantes en que se decid&iacute;a las conductas sobre anticoncepci&oacute;n, aborto, protecci&oacute;n legal de la mujer y la maternidad. </p>     <p align="justify">Su inter&eacute;s en el tema poblaci&oacute;n lo llev&oacute; a profundizar en el conocimiento y medici&oacute;n de la fecundidad de la poblaci&oacute;n cubana. Fue con su apoyo y cooperaci&oacute;n que <em>Luisa &Aacute;lvarez V&aacute;zquez </em> realiz&oacute; las tres primeras encuestas cubanas de fecundidad, que permitieron una primera aproximaci&oacute;n a la medici&oacute;n de &eacute;sta. </p>     <p>Poco tiempo despu&eacute;s comprendi&oacute; la importancia que en materia de poblaci&oacute;n y salud reproductiva ten&iacute;a la educaci&oacute;n sexual. Y emprendi&oacute; una nueva faceta en su trabajo, muy variada, y que ocup&oacute; su mayor atenci&oacute;n en la etapa final de su vida. </p>     <p align="justify">Empez&oacute; a comprometer su dedicaci&oacute;n en una tarea que parec&iacute;a poco importante y que otros esquivaban. Se trataba de visitar en la noche escuelas en el campo donde sosten&iacute;a encuentros con los alumnos y profesores. Ense&ntilde;&oacute; y seg&uacute;n me dijo aprendi&oacute; mucho en estos encuentros. Un impulso mayor a esta actividad la consigui&oacute; con el apoyo de la Federaci&oacute;n de Mujeres Cubanas y en especial de su Presidenta <em>Vilma Esp&iacute;n Guillois </em>. </p>     <p align="justify">La colaboraci&oacute;n de un grupo de especialistas de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana elev&oacute; el nivel de las discusiones y de la calidad de las acciones. La traducci&oacute;n de obras de estos autores, en especial las de <em>Schnabl </em> y <em> Bruckner </em>, fueron un acierto, y en esto influy&oacute; de modo decisivo la gesti&oacute;n de <em>Lajonchere</em>. </p>     <p align="justify">Fue delegado de Cuba a Conferencias Mundiales de Poblaci&oacute;n. A su ponencia en la de Bucarest le di espacio en la revista que hab&iacute;a fundado ese a&ntilde;o. Su t&iacute;tulo “La poblaci&oacute;n, la familia y el bienestar humano”. Rev Cub Adm&oacute;n Salud 1974;1(1):25-7. </p>     <p align="justify">Lajonchere alcanz&oacute; tambi&eacute;n a gozar de popularidad, dada por la frecuencia con que la prensa reclamaba su concurso, en especial la televisi&oacute;n donde m&aacute;s de 10 veces ocup&oacute; un programa de 27 minutos. En alguna ocasi&oacute;n lo acompa&ntilde;&eacute; en el estudio. Por la elegancia y &eacute;tica en que presentaba sus ideas fue que venci&oacute; las posiciones conservadoras que pretendieron limitar sus ense&ntilde;anzas. Fueron de gran “impacto” sus explicaciones sobre el uso de m&eacute;todos anticonceptivos y su reivindicaci&oacute;n del disfrute del sexo por las personas ancianas. </p>     <p>Esta notable labor era coordinada desde la Presidencia del Grupo Nacional de Trabajo de Educaci&oacute;n Sexual, que ocupaba desde su creaci&oacute;n, y que era un grupo interdisciplinario e intersectorial. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En este breve recuento puede apreciarse la decisiva contribuci&oacute;n de Lajonchere al desarrollo de la educaci&oacute;n sexual, considero que fue el principal impulsor de esta tarea en Cuba y que su dedicaci&oacute;n abri&oacute; el avance de esta disciplina que en sus inicios era mal comprendida y obstaculizada. </p>     <p align="justify">En una ocasi&oacute;n como esta es oportuno un modesto, pero digno homenaje a quien mucho contribuy&oacute; a introducir y desarrollar en la salud p&uacute;blica cubana los estudios de poblaci&oacute;n y lo que hoy llamamos salud sexual y reproductiva. </p>     <p>11 de julio de 2005     <br> D&iacute;a Mundial de la Poblaci&oacute;n </p>     <p>Recibido: 11 de julio de 2005. Aprobado: 1 de agosto de 2005.     <br> <em>Francisco Rojas Ochoa</em>. E-mail: <a href="mailto:rojaso@infomed.sld.cu">rojaso@infomed.sld.cu </a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#titulo">*</a></span><a href="#titulo">Presentado en el “Simposio Celestino &Aacute;lvarez Lajonchere In Memorian”. Salud Sexual y Reproductiva. La Habana, 14 de julio del 2005. </a><a name="asterisco"></a>    <br> <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Profesor, Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
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