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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pautas conceptuales para futuros estudios nacionales de la eficiencia en los servicios médicos primarios]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM) Vicedirección de Epidemiología y Salud Pública ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The demand for healthcare services are increasingly growing and the available resources are dwindled. The need for the government to restrict health service cost led to, among other things, the strengthening of primary care services together with the optimal use of resources. The present paper was aimed at updating the main theoretical elements that support the importance and usefulness of efficiency as a required attribute of modern healthcare systems, particularly at the primary level of care. There is a consensus that efficiency of this level of care is based on longitudinality, continuity, the filtering role of these services and their global vision of the patient. On the other hand, this category holds the double condition of end and means at the same time in order to improve healthcare services. However, with a view to systematizing the assessment of this category and using it as a tool in the management of health care units, it is necessary to avail of a tool that comprises the best pieces of experience gained in this field and can be applicable to the Cuban healthcare system]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a (INHEM) </p> <h2 align="left">Pautas conceptuales para futuros estudios nacionales  de la eficiencia en los servicios m&eacute;dicos primarios </h2>     <p><a href="#autor">Anai Garc&iacute;a Fari&ntilde;as<span class="superscript"><strong>1</strong></span> y Adolfo Gerardo &Aacute;lvarez P&eacute;rez<span class="superscript"><strong>2</strong></span></a><a name="cargo"></a> </p> <h4>Resumen </h4>     <p>La demanda de los servicios de salud se hace cada vez mayor y los recursos con los que se cuentan son menores. La necesidad de los gobiernos de contener el gasto en salud suscit&oacute;, entre otros, el fortalecimiento de los servicios del nivel primario de atenci&oacute;n y dentro de estos constituye un reto propiciar el &oacute;ptimo empleo de los recursos. La presente publicaci&oacute;n pretende actualizar los principales elementos te&oacute;ricos que fundamentan la importancia y utilidad de la eficiencia como atributo necesario de los sistemas de salud modernos, y en particular en el nivel primario de atenci&oacute;n. Existe consenso en que la eficiencia de este nivel de atenci&oacute;n se basa en la longitudinalidad, la continuidad, el papel de filtro de estos servicios y en la visi&oacute;n global que se tiene del paciente. Por otra parte la categor&iacute;a eficiencia exhibe la doble condici&oacute;n de fin y medio para lograr el perfeccionamiento de los servicios de salud. Sin embargo, para regularizar la evaluaci&oacute;n de esta categor&iacute;a y lograr que se emplee como un instrumento en la gesti&oacute;n de las unidades de salud se hace necesario contar con una herramienta que incorpore las mejores experiencias descritas en este campo y a su vez sea aplicable al sistema de salud cubano. </p>     <p><strong><em>Palabras clave: </em></strong> Atenci&oacute;n primaria de Salud, eficiencia en servicios de salud, evaluaci&oacute;n de servicios m&eacute;dicos. </p> <h4>Introducci&oacute;n</h4>     <p>El aumento sostenido de los costos de la atenci&oacute;n de salud es hoy una preocupaci&oacute;n mundial y no s&oacute;lo debido al nivel alcanzado por el mismo, sino a la incertidumbre en cuanto a eventuales crecimientos futuros y a la inexistencia de un l&iacute;mite conocido y un referente &quot;ideal”.<span class="superscript">1,2 </span></p>     <p>Se han descrito diversos factores como mediadores de este fen&oacute;meno de crecimiento irreversible y sostenido de los costos de la atenci&oacute;n de la salud, entre ellos se han se&ntilde;alado:<span class="superscript">3</span> </p> <ul>       <li>Cambios demogr&aacute;ficos que se traducen en poblaciones de edad m&aacute;s avanzada. </li>       <li>Evoluci&oacute;n del cuadro de morbilidad, hacia las enfermedades cr&oacute;nicas y minusval&iacute;as que acompa&ntilde;an al envejecimiento y que a menudo se agravan a causa de factores relacionados con el modo y el estilo de vida. </li>       <li>Adelantos de la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica que conducen a sistemas de diagn&oacute;stico y asistencia m&aacute;s complejos y a una ampliaci&oacute;n del alcance de la atenci&oacute;n m&eacute;dica. </li>       <li>Mayores expectativas del&nbsp; <a></a>p&uacute;blico y de los profesionales en relaci&oacute;n con los adelantos tecnol&oacute;gicos, una mayor confianza, para el alivio de las enfermedades y el bienestar del paciente, en los servicios de salud estructurados y centrados en la familia y la comunidad que en los mecanismos no estructurados. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Mayores desembolsos por concepto de salarios y sueldos como consecuencia de un proceso de actualizaci&oacute;n de honorarios en el sector de la salud, as&iacute; como de una mayor especializaci&oacute;n y un alto grado de competencia. </li>       <li>Transferencia de la financiaci&oacute;n de la asistencia m&eacute;dica del pago directo por el usuario a planes de seguro de enfermedad y pago por el Estado. </li>     </ul>     <p>La demanda de servicios de salud se hace cada vez mayor y los recursos con los que se cuentan son menores. De esto se ha derivado que los gobiernos se enfrenten al proceso de tener que priorizar para poder asignar los recursos. Enti&eacute;ndase, adem&aacute;s, que bajo este proceso de asignaci&oacute;n subyace un sacrificio, pues una vez destinado un recurso para un fin, este no podr&aacute; ser utilizado nuevamente. Ante esta situaci&oacute;n los economistas han se&ntilde;alado que “lograr una mayor eficiencia con los recursos existentes deber&iacute;a ser el mejor criterio de priorizaci&oacute;n”.<span class="superscript">4</span> </p>     <p>La necesidad de los gobiernos en todo el mundo de contener el gasto en salud tambi&eacute;n suscit&oacute; un debate sobre la necesidad de trasformar conceptual, estructural y funcionalmente los sistemas de salud y sent&oacute; su base principal en la instrumentaci&oacute;n de la estrategia de la atenci&oacute;n primaria; con lo que todos los pa&iacute;ses se vieron llamados a dedicar mayores recursos humanos y materiales y a dar mayor importancia a los servicios del nivel primario de atenci&oacute;n de salud, no s&oacute;lo como posible medida de impacto econ&oacute;mico sino como base imprescindible para el logro de la meta “Salud para Todos”.<span class="superscript">5</span> </p>     <p>El Sistema de Salud Cubano ha sentado sus bases desde sus or&iacute;genes en la estrategia de la atenci&oacute;n primaria de salud (APS). Uno de los primeros pasos en su instrumentaci&oacute;n se dio en los a&ntilde;os setenta con la creaci&oacute;n de los policl&iacute;nicos, a lo que le sucedi&oacute; en los a&ntilde;os ochenta la creaci&oacute;n del modelo de salud familiar que a su vez se fortaleci&oacute; en los a&ntilde;os noventa. Durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os el gobierno cubano ha creado las bases para un desarrollo s&oacute;lido de los servicios del nivel primario de atenci&oacute;n.<span class="superscript">5</span> </p>     <p>Durante ese mismo per&iacute;odo la pol&iacute;tica del estado cubano ha sido la de mantener y aumentar los recursos destinados a la salud. Esto se refleja en el gasto por habitantes que pas&oacute; de 111,31 pesos en el a&ntilde;o 1995<span class="superscript">6</span> a 180,26 pesos en el 2003,<span class="superscript">7</span> a pesar de la crisis econ&oacute;mica que enfrent&oacute; el pa&iacute;s en esa etapa y que llev&oacute; a que s&oacute;lo en el quinquenio 1989-1993 su PIB mostrara un descenso de 35 %. </p>     <p>No obstante, el uso eficiente de los recursos que el pa&iacute;s destina a los servicios de salud siempre ha sido y ser&aacute; una premisa del gobierno. Si bien desde el punto de vista macroecon&oacute;mico se han logrado niveles elevados de eficiencia reconocidos a nivel mundial,<span class="superscript">8</span> en el nivel microecon&oacute;mico, todav&iacute;a queda mucho por hacer. </p>     <p>En el presente trabajo se pretende actualizar los principales elementos te&oacute;ricos que fundamentan la importancia y utilidad de la eficiencia como atributo necesario de los sistemas de salud modernos, y en particular para los servicios del nivel primario de atenci&oacute;n. </p> <h6>Conceptos b&aacute;sicos. Eficiencia. Eficiencia en salud </h6>     <p>Eficiencia es un t&eacute;rmino de uso com&uacute;n al cual suelen d&aacute;rsele variados significados. El diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola la define como la “virtud y facultad para lograr un efecto determinado” pero en su acepci&oacute;n m&aacute;s t&eacute;cnica la eficiencia contempla tambi&eacute;n el esfuerzo que se hace para lograr un efecto. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los or&iacute;genes econ&oacute;micos del t&eacute;rmino eficiencia se hallan en la teor&iacute;a del bienestar y m&aacute;s concretamente en la formulaci&oacute;n paretiana. La misma define que siempre y cuando se cumplan los supuestos de: a) competencia perfecta del mercado, b) ausencia de bienes p&uacute;blicos y c) ausencia de externalidades; el consumidor y el productor llegan a una situaci&oacute;n en la cual ninguno de los factores de producci&oacute;n puede ser reasignado sin que uno de ellos este mejor que el otro a costa del bienestar del perdedor. Esto es llamado eficiencia de <em>Pareto, </em> la cual no es una soluci&oacute;n &uacute;nica sino que depende de la distribuci&oacute;n del ingreso. </p>     <p>Otra definici&oacute;n dada para la eficiencia desde la visi&oacute;n de las ciencias econ&oacute;micas ha sido la de: “t&eacute;rmino relativo y abstracto que pretende medir, mediante un cociente, la relaci&oacute;n que se establece entre los recursos (<em>inputs) </em> y los productos, intermedios o finales (<em>output </em>, <em>outcomes</em>), que se desean alcanzar”.<span class="superscript">4</span> </p>     <p>En Econom&iacute;a, en general, se aceptan tres niveles b&aacute;sicos de eficiencia: eficiencia t&eacute;cnica, eficiencia de gesti&oacute;n y eficiencia econ&oacute;mica y se incorporan adem&aacute;s al concepto de eficiencia los t&eacute;rminos eficiencia estrat&eacute;gica y eficiencia operativa.<span class="superscript">4</span> (<em>Galv&eacute;z AM. </em> Concepto de eficiencia en el contexto de la salud p&uacute;blica cubana. Taller. Aspectos macroecon&oacute;micos de la eficiencia en salud. Febrero, 1999, Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. La Habana). </p>     <p>Le eficiencia t&eacute;cnica se alcanza cuando a partir de una cantidad dada de recursos se logra obtener el m&aacute;ximo de resultados.<span class="superscript">4</span> Se entiende entonces que una intervenci&oacute;n es t&eacute;cnicamente ineficiente cuando los mismos resultados pueden obtenerse consumiendo menos cantidad de al menos un tipo de los recursos necesarios. </p>     <p>La eficiencia de gesti&oacute;n o productiva se refiere a la maximizaci&oacute;n de los resultados en salud dado un costo, o la minimizaci&oacute;n del costo a partir de un resultado en salud deseado.<span class="superscript">4</span> En este caso esta medida de la eficiencia se aplica en escenarios donde para lograr un mismo resultado en salud se pueden emplear varias alternativas que necesitan diferentes recursos. De aqu&iacute; que el an&aacute;lisis se basa en el costo relativo de esos diferentes insumos para determinar la eficiencia de cada una de las variantes. </p>     <p>La eficiencia econ&oacute;mica o asignativa tiene en cuenta no s&oacute;lo la eficiencia productiva con la que los sistemas de salud obtienen sus resultados sino tambi&eacute;n el c&oacute;mo estos se distribuyen en la comunidad.<span class="superscript">9</span> Enti&eacute;ndase que la eficiencia asignativa es mayor en tanto la asignaci&oacute;n de los recursos maximice los resultados alcanzados desde la perspectiva de la sociedad en general. </p>     <p>En salud la eficiencia se refiere a la producci&oacute;n de servicios de salud, al menor costo social posible. Se plantea adem&aacute;s que la eficiencia se entiende como la medida en que las consecuencias de un proyecto de salud, deseables o no, est&eacute;n justificados o no desde el punto de vista econ&oacute;mico (<em>Galv&eacute;z AM. </em> Concepto de eficiencia en el contexto de la salud p&uacute;blica cubana. Taller. Aspectos macroecon&oacute;micos de la eficiencia en salud. Febrero, 1999, Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. La Habana). </p>     <p>En el glosario de t&eacute;rminos publicado por la OMS la eficiencia se define como <em>la capacidad para producir la “m&aacute;xima salida” a partir de determinada “entrada</em>”. La propia OMS, se&ntilde;ala que el concepto de “eficiencia del sistema de salud” es equivalente a lo que llaman “desempe&ntilde;o global” y que &eacute;ste se define a partir de los resultados alcanzados por un sistema a partir de determinado nivel de recursos.<span class="superscript">10</span> </p>     <p>De los diferentes conceptos enunciados se deriva que para medir la eficiencia de un sistema o de un subsistema de salud cualquiera habr&aacute; que tener por lo menos informaci&oacute;n sobre los recursos empleados y los resultados alcanzados. </p>     <p>En cuanto a los resultados que forman parte de este cociente (resultados/recursos) no existe una manera &uacute;nica de definirlos. En primer lugar porque la decisi&oacute;n sobre estos no est&aacute; solamente en manos de los m&eacute;dicos y otros profesionales vinculados a esta disciplina ya que la salud es una aspiraci&oacute;n de todas las personas. En segundo lugar, porque la salud es un concepto que integra el resultado de las interacciones del hombre y los grupos sociales con el medio donde viven, bien desde el punto de vista econ&oacute;mico, social, cultural y f&iacute;sico y le corresponder&iacute;a a la sociedad como un todo, la responsabilidad de definir el resultado que se debe alcanzar en materia de salud.<span class="superscript">11</span> En el caso particular del nivel primario de atenci&oacute;n resulta a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil si se tiene en cuenta la naturaleza multidisciplinaria de la misma. </p> <h6>Antecedentes de la estrategia de APS </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los or&iacute;genes del t&eacute;rmino atenci&oacute;n primaria se encuentran, desde el punto de vista hist&oacute;rico, en el decenio de 1960 a 1970 en el marco pol&iacute;tico de la guerra fr&iacute;a.<span class="superscript">12</span> Un rol muy importante jugaron los misioneros m&eacute;dicos de los a&ntilde;os sesenta. Estos trabajaron en los pa&iacute;ses en desarrollo y centraron sus esfuerzos en el entrenamiento b&aacute;sico de trabajadores comunitarios equipados con medicamentos esenciales y m&eacute;todos simples (<em>Paterson G </em>. The CMC store, 1968-1998. Peri&oacute;dico Contact 161-2, 1998, 3-18). </p>     <p>En esa misma &eacute;poca se produjo una expansi&oacute;n masiva de los servicios de medicina rurales en China, propiciando que los trabajadores sanitarios vivieran en el mismo lugar donde brindaban sus servicios. Esto favoreci&oacute; la medicina preventiva y permiti&oacute; se combinaran las alternativas occidentales con las tradicionales.<span class="superscript">13</span> </p>     <p>En 1970 en el peri&oacute;dico “ Contact” <em></em>se emple&oacute;, probablemente por primera vez, el t&eacute;rmino atenci&oacute;n primaria de salud (APS). En la Vig&eacute;simo Octava Asamblea de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud en 1975 se habl&oacute; de la creaci&oacute;n de programas nacionales en atenci&oacute;n primaria de salud, y en 1976 la Asamblea lanz&oacute; la propuesta “Salud para todos en el a&ntilde;o 2000”.<span class="superscript">12 </span></p>     <p>En 1978 en Alma-At&aacute;, tuvo lugar la conferencia internacional de atenci&oacute;n primaria de salud, cuya declaraci&oacute;n sent&oacute; las bases para el desarrollo de esta estrategia sanitaria. Las principales ideas expuestas en aquella reuni&oacute;n fueron: el empleo de tecnolog&iacute;as apropiadas, la oposici&oacute;n al elitismo m&eacute;dico y el concepto de salud como una herramienta para el desarrollo socioecon&oacute;mico. Seg&uacute;n la Declaraci&oacute;n de Alma At&aacute;, la atenci&oacute;n primaria de salud, es &quot;asistencia sanitaria esencial basada en m&eacute;todos y tecnolog&iacute;as pr&aacute;cticas, cient&iacute;ficamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad, mediante su plena participaci&oacute;n y a un costo que la comunidad y el pa&iacute;s puedan soportar, en todas y cada etapa del desarrollo, con un esp&iacute;ritu de autorresponsabilidad y autodeterminaci&oacute;n&quot;. La APS fue designada el nuevo centro de los sistemas p&uacute;blicos de salud, para lo cual se necesitaba un acercamiento intersectorial y un trabajo mancomunado entre prestadores p&uacute;blicos y privados.<span class="superscript">12 </span></p>     <p>En 1979, en la Trig&eacute;simo Segunda Asamblea de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud se aprob&oacute; una resoluci&oacute;n declarando a la APS como la llave para lograr un nivel aceptable de salud para todos.<span class="superscript">14</span> Sin embargo, m&uacute;ltiples fueron las interpretaciones que posteriormente se le dieron al t&eacute;rmino y a pesar del entusiasmo internacional fue muy dif&iacute;cil lograr su aplicaci&oacute;n. La declaraci&oacute;n de Alma-At&aacute; fue duramente criticada y tildada de idealista e inalcanzable en los plazos propuestos. Una nueva alternativa se propuso y se denomin&oacute; “atenci&oacute;n de salud primaria selectiva”. </p>     <p>Esta vez se trataba de un paquete de intervenciones t&eacute;cnicas de bajo costo para asir los principales problemas de salud en los pa&iacute;ses pobres. En un principio las intervenciones no estaban del todo establecidas; luego se redujeron a cuatro grupos que se denominaron GOBI: monitoreo del crecimiento, t&eacute;cnicas de rehidrataci&oacute;n oral, lactancia materna e inmunizaciones.<span class="superscript">12 </span></p>     <p>Todav&iacute;a hoy el debate persiste y versa sobre tres aspectos fundamentales: &iquest;qu&eacute; significa APS?, &iquest;c&oacute;mo esta debe ser financiada y c&oacute;mo debe ser organizada? Existen al menos dos perspectivas bien definidas para el an&aacute;lisis de estos puntos. Para los m&aacute;s radicales la APS implica una revoluci&oacute;n social, para otros, es una adici&oacute;n a los servicios m&eacute;dicos existentes, el primer contacto m&eacute;dico, una extensi&oacute;n de los servicios m&eacute;dicos hacia &aacute;reas rurales o un paquete de intervenciones espec&iacute;ficas e incluso algunos la consideraron medicina de segunda clase.<span class="superscript">15 </span></p>     <p>La realidad de los pa&iacute;ses, sobre todo del tercer mundo, es que las metas de salud no se han alcanzado y ninguno de los modelos ensayados han dado los resultados esperados. En 1997 la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud adopt&oacute; una nueva meta denominada esta vez “Salud para Todos en el Siglo 21”.<span class="superscript">12 </span>A la luz del tercer milenio la estrategia de la APS contin&uacute;a como uno de los principales t&oacute;picos en la agenda de los pa&iacute;ses de las Am&eacute;ricas y en especial de la OPS , muestra de esto es la resoluci&oacute;n CD44.R6 del a&ntilde;o 2003,<span class="superscript">16</span> donde el Consejo Directivo de la OPS /OMS solicita a los Estados Miembros que: “hagan esfuerzos porque el desarrollo de la atenci&oacute;n primaria cuente con los recursos necesarios que asegure su contribuci&oacute;n a la reducci&oacute;n de las desigualdades en salud; renueven su compromiso con el fortalecimiento a largo plazo de las capacidades en lo que respecta a los recursos humanos requeridos; reconozcan el potencial de la misma para llevar a cabo una reorientaci&oacute;n de los servicios con criterio de promoci&oacute;n de la salud; promuevan el mantenimiento y fortalecimiento de los sistemas de informaci&oacute;n y vigilancia y respalden la participaci&oacute;n activa de las comunidades locales en la atenci&oacute;n primaria de salud”. De igual forma, solicita la organizaci&oacute;n, entre otros aspectos, “que eval&uacute;en los diferentes sistemas basados en la APS, que identifiquen y difundan informaci&oacute;n sobre las mejores pr&aacute;cticas con miras a mejorar la aplicaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas pertinentes; pongan &eacute;nfasis renovado en el apoyo para la aplicaci&oacute;n de modelos localmente determinados que sean flexibles y adaptables y organicen una consulta regional para la definici&oacute;n de futuras orientaciones estrat&eacute;gicas y program&aacute;ticas en relaci&oacute;n con la atenci&oacute;n primaria de salud”. </p> <h6><strong>La APS </strong><strong> en Cuba </strong></h6>     <p>En Cuba, el desarrollo de la APS ha tenido caracter&iacute;sticas muy particulares que parten de la propia concepci&oacute;n del sistema de salud cubano. Este refleja a la sociedad socialista cubana como un todo. El sistema es financiado por el Estado y se basa en las necesidades de la poblaci&oacute;n y no en las relaciones de solvencia financiera. La atenci&oacute;n m&eacute;dica y dental es un derecho constitucional por el que no se le cobra directamente a los pacientes, los que a su vez no pagan ninguna contribuci&oacute;n espec&iacute;fica por ello.<span class="superscript">17</span> </p>     <p>Sus or&iacute;genes datan de enero de 1960 cuando se aprueba la Ley 723 que crea el Servicio M&eacute;dico Social Rural (SMSR), que ofrece a todos los reci&eacute;n graduados de medicina, contrato con salario muy atractivo y estimulante para su tiempo y para un reci&eacute;n graduado y fue este el primer programa de impacto en lo relativo a la APS y a la salud p&uacute;blica en general. Coincidiendo con la implantaci&oacute;n del SMSR en las peque&ntilde;as ciudades, cabeceras de municipios, se crearon las Unidades Sanitarias. En 1964 se cre&oacute; una instituci&oacute;n que fue el centro de la APS en a&ntilde;os sucesivos y es el Policl&iacute;nico Integral. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s surgi&oacute; un nuevo modelo de APS, que se llam&oacute; “Medicina en la comunidad” y a su unidad base, “Policl&iacute;nico comunitario”.<span class="superscript">18 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la actualidad en el centro del programa de salud cubano aparece el m&eacute;dico y la enfermera de la familia y el equipo del policl&iacute;nico, los cuales atienden a la comunidad. La atenci&oacute;n primaria mantiene una relaci&oacute;n estrecha con la atenci&oacute;n m&eacute;dica secundaria especializada y con la terciaria altamente especializada en los policl&iacute;nicos y en los hospitales, donde las avanzadas mediciones de diagn&oacute;stico se llevan a cabo junto con los complicados tratamientos quir&uacute;rgicos y m&eacute;dicos. </p>     <p>En tanto las principales causas de morbilidad y mortalidad se desplazaron hacia las enfermedades cr&oacute;nicas no trasmisibles, se impuso la necesidad de una nueva organizaci&oacute;n de la atenci&oacute;n m&eacute;dica y que el entrenamiento de los m&eacute;dicos fuera cualitativamente superior. El m&eacute;dico ten&iacute;a que estar preparado tanto para la medicina preventiva como para la curativa y estar en una estrecha relaci&oacute;n con las personas que atend&iacute;a. </p>     <p>El programa de salud primario se desarroll&oacute; gradualmente. Desde 1984, con la experiencia en el policl&iacute;nico de Lawton y su posterior generalizaci&oacute;n a todo el pa&iacute;s, el equipo de salud de la APS pas&oacute; a formar parte de la comunidad donde laboraba. Esta tendencia modific&oacute; la calidad y la cantidad de las prestaciones m&eacute;dicas a partir de un fortalecimiento de las de car&aacute;cter ambulatorio. El policl&iacute;nico, en esta nueva etapa, se constituy&oacute; en la base de apoyo y control del m&eacute;dico de la familia.<span class="superscript">19 </span></p>     <p>El m&eacute;dico de la familia junto con la enfermera trabajan en un consultorio y cubren un bloque de la ciudad o de un poblado en las zonas rurales. Generalmente, viven donde trabajan; se asigna un consultorio y apartamentos para las familias del m&eacute;dico y de la enfermera. Dependen de un salario y sus apartamentos est&aacute;n exentos de renta. El m&eacute;dico de la familia tiene la responsabilidad de velar por la salud de un n&uacute;mero determinado de familias o personas, desde la infancia hasta la ancianidad. Estas son atendidas tanto en su consultorio como en visitas a las casas. </p>     <p>El m&eacute;dico cubano que trabaja en el nivel primario de atenci&oacute;n de salud, adem&aacute;s del tratamiento al enfermo, emplea muchas horas en la medicina preventiva; en la prevenci&oacute;n primaria o completa, mediante la educaci&oacute;n y la promoci&oacute;n de la salud para cambiar los estilos de vida, las inmunizaciones, las medidas higi&eacute;nicas para el vecindario; en la prevenci&oacute;n secundaria de las enfermedades asintom&aacute;ticas por medio de su temprana detecci&oacute;n organizada (por ejemplo del c&aacute;ncer, de las enfermedades cardiovasculares, de la diabetes); y en la prevenci&oacute;n terciaria para el tratamiento continuo de las enfermedades sintom&aacute;ticas para reducir las complicaciones y las incapacidades.<span class="superscript">20 </span></p>     <p>El m&eacute;dico de la familia recibe un entrenamiento de 3 a&ntilde;os para convertirse en especialista en Medicina General Integral. La palabra &quot;integral&quot; se refiere a una combinaci&oacute;n de los puntos de vista biol&oacute;gicos con los sociales y psicol&oacute;gicos. Est&aacute; preparado tanto para la medicina curativa como para la preventiva. Como parte del equipo de atenci&oacute;n para la salud, los profesores e instructores del policl&iacute;nico local van con regularidad al consultorio del m&eacute;dico de la familia. Ellos son especialistas en Obstetricia y Ginecolog&iacute;a, Pediatr&iacute;a, Medicina Interna y Psicolog&iacute;a y participan como asesores y profesores del m&eacute;dico de la familia.<span class="superscript">20 </span></p>     <p>Dentro de las actividades m&aacute;s importantes que realizan los m&eacute;dicos de los servicios primarios de salud en Cuba est&aacute;n: la atenci&oacute;n prenatal, la atenci&oacute;n al lactante y al ni&ntilde;o, la educaci&oacute;n y la promoci&oacute;n de la salud individualmente, en grupos y en la comunidad, el seguimiento de todas las personas bajo su cuidado a trav&eacute;s de un sistema de dispensarizaci&oacute;n y el &quot;diagn&oacute;stico anual&quot; de la situaci&oacute;n de salud en la comunidad, el cual se presenta anualmente por el m&eacute;dico de familia ante su comunidad en busca de un an&aacute;lisis cr&iacute;tico y de sugerencias. </p> <h6><strong>La eficiencia de los servicios m&eacute;dicos primarios. Bases te&oacute;ricas. Situaci&oacute;n en Cuba </strong></h6>     <p>Seg&uacute;n <em>Vicente Ort&uacute;n </em> la eficiencia de los servicios m&eacute;dicos primarios se basa en la longitudinalidad, la continuidad, el papel de filtro de estos servicios y en la visi&oacute;n global que se tiene del paciente.<span class="superscript">21</span> En algunos pa&iacute;ses este papel de filtro s&oacute;lo opera en la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica en tanto propicia un pago menor cuando se llega al especialista como es el caso de Canad&aacute; y Noruega. </p>     <p>Es precisamente en la posibilidad del m&eacute;dico general de dar seguimiento tanto a los problemas concretos de salud de las comunidades (continuidad) como al individuo dentro de su comunidad a lo largo de la vida (longitudinalidad) que reside las mayores reservas de eficiencia de la atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria. </p>     <p>En primera instancia, en relaci&oacute;n al proceso diagn&oacute;stico puede afirmarse que el seguimiento continuo del individuo realizado por el m&eacute;dico comunitario o de familia permite acopiar informaci&oacute;n sobre los factores de riesgo a los que este se expone, las predisposiciones gen&eacute;ticas del mismo y de esta forma le permite hacer un ejercicio diagn&oacute;stico m&aacute;s certero. Esto se traduce en un aumento en la probabilidad de las enfermedades en los pacientes remitidos, lo que tambi&eacute;n contribuir&aacute; a justificar los m&eacute;todos diagn&oacute;sticos y la terap&eacute;utica asumidos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En relaci&oacute;n a mantener una visi&oacute;n global del paciente se sabe que esto supone un incremento de eficiencia y se ha se&ntilde;alado entre otros elementos las tendencias internacionales a retomar la visi&oacute;n global del enfermo desde una &oacute;ptica integradora, la concertaci&oacute;n del gasto sanitario en un n&uacute;mero reducido de pacientes y a la mejor situaci&oacute;n del m&eacute;dico general para desempe&ntilde;ar el rol de agente del paciente. </p>     <p>Existen estudios previos que apuntan hacia el reforzamiento de la atenci&oacute;n primaria a partir de razones tecnol&oacute;gicas, demogr&aacute;ficas, sanitarias y econ&oacute;micas.<span class="superscript">22,23</span> Por otra parte la experiencia aportada por empresas l&iacute;deres en la prestaci&oacute;n de servicios de salud se basa en el principio de que cada paciente debe tratarse en el nivel asistencial adecuado.<span class="superscript">19 </span></p>     <p>La eficiencia de los servicios primarios de salud se basa en la capacidad resolutiva de los m&eacute;dicos, en tanto resuelvan adecuadamente los problemas de salud que les competen, y remitan a aquellos pacientes realmente meritorios. </p>     <p>Emp&iacute;ricamente se ha encontrado que aquellos sistemas con una mejor atenci&oacute;n primaria son m&aacute;s eficientes. Ejemplo de ello es la reforma exitosa realizada en el Reino Unido, donde se dio mayor poder decisorio a este nivel de atenci&oacute;n. </p>     <p>Por otra parte se ha demostrado que los m&eacute;dicos seleccionan mejor que los propios pacientes aquellos que necesitan de una atenci&oacute;n secundaria o de urgencia hospitalaria, as&iacute; como que los m&eacute;dicos generales suelen emplear menos recursos y menos tecnolog&iacute;a que los especialistas incluso para tratar los mismos problemas. </p>     <p>Resulta imprescindible lograr que la poblaci&oacute;n reconozca a los servicios primarios de atenci&oacute;n como el primer contacto con el sistema sanitario para que la resolutividad del servicio y su eficiencia sea la m&aacute;s cercana a la m&aacute;xima. </p>     <p>En Cuba, la premisa de contar con una APS eficiente se rige por el principio de que el paciente reciba todo cuanto sea necesario para restablecer su salud, el an&aacute;lisis econ&oacute;mico de las conductas m&eacute;dicas no significa gastar menos, sino obtener mayores beneficios sociales con menos costos. No se trata de la asignaci&oacute;n o no de recursos, sino de utilizarlos en funci&oacute;n del impacto que se necesita alcanzar con las acciones y de la medici&oacute;n de los resultados o beneficios a trav&eacute;s de los cambios en la situaci&oacute;n de la morbilidad.<span class="superscript">24</span> </p>     <p>Del modelo cubano de desarrollo de la atenci&oacute;n primaria y del &eacute;xito de su trabajo depende la eficiencia general del sistema al reducir demandas sobre otros niveles del sistema de mayor complejidad y por lo tanto de mayor costo. </p>     <p>Seg&uacute;n <em>G&aacute;lvez</em>,<span class="superscript">8</span> en el contexto cubano pueden identificarse dos direcciones de trabajo en aras de superar los niveles de eficiencia alcanzados y de eliminar las brechas que puedan afectarla. Una, dirigida a los aspectos t&eacute;cnico-organizativos del Sistema Nacional de Salud y una segunda, hacia la identificaci&oacute;n de las entidades y actividades espec&iacute;ficas donde se deben priorizar los esfuerzos. En relaci&oacute;n con el primer aspecto, se&ntilde;ala entre otros, el desarrollo de los sistemas de informaci&oacute;n y dentro de estos la b&uacute;squeda de indicadores que abarquen no s&oacute;lo la dimensi&oacute;n cuantitativa de las actividades realizadas, sino que de alguna forma logren reflejar la calidad de los servicios brindados y el impacto sobre la salud de la poblaci&oacute;n. En relaci&oacute;n con el segundo aspecto, hace especial &eacute;nfasis en la APS y afirma que elevar la eficiencia en este nivel constituye a&uacute;n un desafio para los economistas de la salud en Cuba. </p>     <p>Si bien se ha reconocido que la capacidad resolutiva de los servicios primarios de atenci&oacute;n ser&iacute;a la mejor medida de sus resultados (para los fines de la eficiencia), generalmente el abordaje de la relaci&oacute;n recursos-resultados se ha realizado a partir de estudios ecol&oacute;gicos o mediante la evaluaci&oacute;n de aspectos parciales que si bien tienen una validez limitada intentan mostrar c&oacute;mo se comporta este indicador en esas &aacute;reas. Dentro de los aspectos que con mayor frecuencia se estudian est&aacute;n: la adecuaci&oacute;n del ingreso hospitalario y las urgencias, la satisfacci&oacute;n del paciente, el uso de la tecnolog&iacute;a, la calidad de la prescripci&oacute;n y el gasto por persona.<span class="superscript">19 </span>En el caso de Cuba, los estudios realizados eval&uacute;an aspectos como: la satisfacci&oacute;n del paciente, la calidad de la prescripci&oacute;n y la demanda de la atenci&oacute;n de urgencia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><em>Chang </em> y otros<span class="superscript">25</span> demostraron la insatisfacci&oacute;n de los pacientes con determinados servicios brindados en los policl&iacute;nicos principales de urgencia del municipio “10 de Octubre”. Por otra parte <em>Pereda </em>y otros<span class="superscript">26</span> demostraron que el mayor porcentaje de la demanda asistencial en el &aacute;rea de medicina interna de los servicios de urgencia del hospital &quot;Dr. Luis D&iacute;az Soto&quot; y del policl&iacute;nico &quot;Dr. Mario Escalona&quot; estaba formado por las urgencias primarias y las no urgencias de pacientes que acud&iacute;an al hospital por decisi&oacute;n propia y con afecciones que no requer&iacute;an atenci&oacute;n hospitalaria pues ten&iacute;an soluci&oacute;n en el nivel primario. En relaci&oacute;n con la dispensarizaci&oacute;n, pilar fundamental del trabajo del m&eacute;dico y la enfermera de la familia en Cuba, un estudio realizado en el municipio “Plaza de la Revoluci&oacute;n” se&ntilde;ala que aproximadamente la sexta parte de los pacientes del &aacute;rea no estaba dispensarizada. Adem&aacute;s se&ntilde;ala que la norma establecida de un 100 % de la poblaci&oacute;n a dispensarizar no es posible cumplirla.<span class="superscript">27</span> La calidad de la prescripci&oacute;n m&eacute;dica tambi&eacute;n enfrenta una situaci&oacute;n dif&iacute;cil, sobre todo en la APS donde a ra&iacute;z de m&uacute;ltiples factores econ&oacute;micos y sociales, el m&eacute;dico de la familia ha perdido actualizaci&oacute;n en el tema, adolece de falta de materiales actualizados de consulta y mantiene arraigados malos h&aacute;bitos como la receta por complacencia al paciente.<span class="superscript">28</span> </p>     <p>Seg&uacute;n <em>Sans&oacute; </em> y otros,<span class="superscript">29 </span>el nivel de resolutividad para los m&aacute;s prevalentes problemas a los cuales se enfrentan hoy los equipos de salud en la APS cubana, es m&aacute;s bien bajo. Las principales afecciones cr&oacute;nicas no transmisibles que padece nuestra poblaci&oacute;n, no siempre pueden ser bien estudiadas en todas las &aacute;reas de salud o desde ellas. En este sentido, las dificultades econ&oacute;micas que limitan la adquisici&oacute;n de reactivos, medios de cultivo, material para radiograf&iacute;a o equipos, pudieran esgrimirse como la g&eacute;nesis de este fen&oacute;meno. Ciertamente, y muy a pesar de los especialistas, son limitados los recursos de que se dispone en estos tiempos de per&iacute;odo especial, pero al parecer el problema se agrava a partir de que no est&aacute;n correctamente distribuidos, y que la organizaci&oacute;n del sistema no es realmente &oacute;ptima en este sentido. A tenor con este &uacute;ltimo planteamiento, vale la pena se&ntilde;alar que los autores del presente art&iacute;culo no han encontrado publicado un estudio cubano que eval&uacute;e de manera integral la eficiencia de las unidades que conforman hoy la APS en el pa&iacute;s. </p>     <p>Finalmente se puede concluir que la categor&iacute;a eficiencia, en el marco de la salud p&uacute;blica actual, exhibe una doble condici&oacute;n de fin y medio para lograr el perfeccionamiento de los servicios de salud y en especial aquellos que articulan el nivel primario de atenci&oacute;n. Por otra parte para regularizar la evaluaci&oacute;n de esta categor&iacute;a y lograr que se emplee como un instrumento en la gesti&oacute;n de las unidades de salud, se hace necesario contar con una herramienta que incorpore las mejores experiencias descritas en este campo y a su vez sea aplicable al sistema de salud cubano. </p> <h4>Summary</h4> <h6>Conceptual guidelines for future national studies of the primary medical service efficiency</h6>     <p>The demand for healthcare services are increasingly growing and the available resources are dwindled. The need for the government to restrict health service cost led to, among other things, the strengthening of primary care services together with the optimal use of resources. The present paper was aimed at updating the main theoretical elements that support the importance and usefulness of efficiency as a required attribute of modern healthcare systems, particularly at the primary level of care. There is a consensus that efficiency of this level of care is based on longitudinality, continuity, the filtering role of these services and their global vision of the patient. On the other hand, this category holds the double condition of end and means at the same time in order to improve healthcare services. However, with a view to systematizing the assessment of this category and using it as a tool in the management of health care units, it is necessary to avail of a tool that comprises the best pieces of experience gained in this field and can be applicable to the Cuban healthcare system. </p>     <p><em><strong>Key words:    </strong></em>Primary health care, health services efficiency, medical services evaluation. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <p>1. Llambias J. Los desaf&iacute;os inconclusos de la salud y las reflexiones para el futuro en un mundo globalizado. Rev Cubana Salud P&uacute;b. 2003;29(3):236-45. </p>     <p>2. Buglioli M. La salud por el mundo. El gasto no deja de crecer. Agosto 2000 [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en: <a href="http://www.escenario2.org.uy/numro2/buglioli.html">www.escenario2.org.uy/numro2/buglioli.html </a></p>     <p>3. Fresno C. Sistemas de atenci&oacute;n de salud (1). Rev Cubana Salud P&uacute;b. Enero 1996 [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en:<a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/spu/vol22_1_96/spu05196.htm "> http://www.bvs.sld.cu/revistas/spu/vol22_1_96/spu05196.htm </a></p>     <p>4. Palmer S, Torgerson DJ. Definitions of efficiency. BMJ. 1999;318:1136. </p>     <p>5. Cosme J, C&aacute;rdenas J, Miyar R. Econom&iacute;a y salud: conceptos, retos y estrategias. La Habana:OPS/OMS;1999 (serie desarrollo de la representaci&oacute;n OPS/OMS Cuba No.22). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>6. Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Ejecuci&oacute;n del presupuesto y gastos por habitantes, 1958-1995. Anuario Estad&iacute;stico 1995 [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/cgibin/wxis/anuario/?IsisScript=anuario/iah.xis&tag5001=mostrar&#094;m58&tag5009=STANDARD&tag5008=10&tag5007=Y&tag5003=anuario&tag5021=e&tag5022=1995&tag5023=58 ">http://bvs.sld.cu/cgibin/wxis/anuario/?IsisScript=anuario/iah.xis&tag5001=mostrar&#094;m58&tag5009=STANDARD&tag    <br>   5008=10&tag5007=Y&tag5003=anuario&tag5021=e&tag5022=1995&tag5023=58 </a></p>     <p>7. Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Ejecuci&oacute;n del presupuesto y gastos por habitante 1959, 1960, 1965-2003. Anuario Estad&iacute;stico 2003 [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/cgi-bin/wxis/anuario/?IsisScript=anuario/iah.xis&tag5001=mostrar&#094;m1061&tag5009=STANDARD&tag5008=10&tag5007=Y&tag5003=anuario&tag5021=e&tag5022=2003&tag5023=1061 ">http://bvs.sld.cu/cgi-bin/wxis/anuario/?IsisScript=anuario/iah.xis&tag5001=mostrar&#094;m1061&tag5009=STANDARD&tag5008=10    <br>   &tag     5007=   Y&tag5003=anuario&tag5021=e&tag5022=2003&tag5023=1061 </a></p>     <p>8. Galv&eacute;z AM. El concepto de eficiencia en el contexto de la salud publica cubana (tesis). La Habana: Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica;2002. </p>     <p>9. Drummond M. Output measurement for resurce-allocation decision in health care. In: McGuire A, Fenn P, Mayhew K, editores. Providing health care. The economics of alternative systems of finance and delivery. Oxford: Oxford University Press;1991. </p>     <p>10. World Health Organization. Concepts, methods and debates [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en: <a href="http://www.who.int/health-systems-performance/concepts.htm ">http://www.who.int/health-systems-performance/concepts.htm </a></p>     <p>11. Jim&eacute;nez RE. Indicadores de calidad y eficiencia de los servicios hospitalarios: una mirada actual. Rev Cubana Salud P&uacute;b.2004;30(1):17-36. </p>     <p>12. Cueto M. The origins of primary health care and selective primary haelth care. Amer J Public Health. 2004;94(11):1864-74. </p>     <p>13. Sidel VW. The barefoot doctors of the people&acute;s republic of china. The New Eng J Med. 1972;286:1292-300. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>14. WHA 32.30, formulating strategies for health for all by the year 2000, world health organization, 32nd world health assembly, Geneva, 7-25 may 1979 [serie en Internet]. [citada 25 Jun 2004]. Disponible en: <a href="http://policy.who.int/cig-bin/om_isapi.dll?Infobase=WHAsoftpage=Brwse_Frame_Pg42">http://policy.who.int/cig-bin/om_isapi.dll?Infobase=WHAsoftpage=Brwse_Frame_Pg42</a> </p>     <p>15. Stephen WJ. La atenci&oacute;n primaria m&eacute;dica y el porvenir de la profesi&oacute;n m&eacute;dica. Foro Mundial de la Salud. 1981;365-85. </p>     <p>16. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud /Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. 44.o Consejo directivo. 55.a Sesi&oacute;n del Comit&eacute; Regional. Resoluci&oacute;n CD44.R6. Atenci&oacute;n Primaria de Salud en las Am&eacute;ricas: las ense&ntilde;anzas extra&iacute;das a lo largo de 25 a&ntilde;os y los retos futuros [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en: <a href="http://www.paho.org/spanish/DD/PIN/aps_resolucion.htm ">http://www.paho.org/spanish/DD/PIN/aps_resolucion.htm </a></p>     <p>17. George Eisen MD. La atenci&oacute;n primaria en Cuba: el equipo del m&eacute;dico de la familia y el policl&iacute;nico. Rev Cubana Salud P&uacute;b. 1996;22(2):4-5. </p>     <p>18. Rojas Ochoa F. Or&iacute;genes del movimiento de atenci&oacute;n primaria de salud en Cuba. Rev Cubana Med Gen Integr. 2003;19(1), [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol19_1_03/mgi10103.htm ">http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol19_1_03/mgi10103.htm </a></p>     <p> 19. Rojas Ochoa  F. La necesidad de una adecuada interrelaci&oacute;n consultorio-policl&iacute;nico-hospital. Rev Cubana Med Gen Integr. 2002 [serie en Internet]. [citada 27 Ene 2005]. Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol18_5_02/mgi0152002.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol18_5_02/mgi0152002.htm</a></p>     <p>20. Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Medicina General Integral: Programa de Especializaci&oacute;n. La Habana: MINSAP;1989. </p>     <p>21. Ortun V, G&eacute;rvas J. Fundamentos y eficiencia de la atenci&oacute;n medica primaria. Med Clin (Barc). 1996;106:97-102.</p>     <p>22. Tomlinson B. Report of the inquiry into london&acute;s health service, medical education and research. Londres: HMSO;1992. </p>     <p>23. Culley GA. “Friendo chicken” medicine: the business of primary care. J Farm Pract. 1994;38:68-73. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>24. Hidalgo P. Palabras de apertura del IV Simposio Internacional de Econom&iacute;a de la Salud. MEDISAN. 1998;2(4):5-6. </p>     <p>25. Chang M, Alem&aacute;n MC, Ca&ntilde;izares M, Ibarra AM. Satisfacci&oacute;n de los pacientes con la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Rev Cubana Med Gen Integr. 1999;15(5):541-7. </p>     <p>26. Pereda J, D&iacute;az I, Pereda R, Sosa A. &quot;Filtro sanitario&quot; en las urgencias m&eacute;dicas. Un problema a reajustar. Rev Cubana Med. 2001;40(3):181-8. </p>     <p>27. Sans&oacute; F, Fern&aacute;ndez A, Larrinaga M. La dispensarizaci&oacute;n: entre lo normado y lo posible. Rev Cubana Med Gen Integr. 1999;15(6):605-12. </p>     <p>28. Sans&oacute; F. &iquest;Est&aacute;n nuestros m&eacute;dicos en condiciones de realizar con calidad el acto de la prescripci&oacute;n? Rev Cubana Med Gen Integr. 2002;18(2). </p>     <p>29. Sans&oacute; F, Batista R. Hacia una mayor capacidad resolutiva y calidad de la atenci&oacute;n en nuestra medicina familiar. Rev Cubana Med Gen Integr. 2001;17(3):213-5. </p>     <p>Recibido: 31 de mayo de 2005. Aprobado: 23 de junio de 2005.    <br> <em>Anai Garc&iacute;a Fari&ntilde;as. </em> Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a (INHEM). Vicedirecci&oacute;n de Epidemiolog&iacute;a y Salud P&uacute;blica. Infanta No.158 e/ Clavel y Llin&aacute;s. Centro Habana. La Habana 10300, Cuba.     <br> Tel&eacute;f.: 53-7-878 8479&nbsp; e-mail: <a href="mailto:alastor@infomed.sld.cu ">alastor@infomed.sld.cu </a></p>     <p><span class="superscript"><strong><a href="#cargo">1</a></strong></span><a href="#cargo">Licenciada en Ciencias Farmac&eacute;uticas. M&aacute;ster en Econom&iacute;a de la Salud. Aspirante a Investigadora. Profesora Asistente. INHEM.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <span class="superscript"><strong>2</strong></span>Licenciado en Educaci&oacute;n. M&aacute;ster en Salud P&uacute;blica. Especialista en Salud Internacional. Investigador Agregado. Profesor Asistente. INHEM.</a><a name="autor"></a> </p>      ]]></body>
</article>
