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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Humanismo y gestión de salud: pasado, presente y futuro]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[After a brief mention of Thomas´ disease, the situation accounting for the world tendency to deteriorating interpersonal relations in health management was assessed. Criteria about the breakdown of psychosocial aspects at the new cultural and spiritual levels were expounded. The increasing overlapping of strata involved in the integrated condition of the human being as well as the significance of identifying the qualitative leap that occurs when one sees the other people´s needs as if they were own were underlined. The latter is considered the basis of the service vocation and its variant in the healthcare field, that is, medical vocation. Commments were made on the relevance of humanism, spirituality and ethics for all healthcare workers and on what they mean for patients and relatives alike. Some measures were suggested to prevent humanism from vanishing and no longer existing as a fundamental frame for health management]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Psiqui&aacute;trico de La Habana </p> <h2>Humanismo y gesti&oacute;n de salud: pasado, presente y futuro </h2>     <p><a href="#autor">Ricardo Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez<span class="sup">1</span></a><a name="cargo"></a> </p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">Luego de una breve menci&oacute;n introductoria de la enfermedad de <em>Tom&aacute;s, </em> se valoran las situaciones que explican la tendencia mundial al deterioro de las relaciones interpersonales en la gesti&oacute;n de salud. Se exponen criterios sobre el desglose de lo psicosocial en los nuevos niveles cultural y espiritual. Se insiste en la gran imbricaci&oacute;n de estratos en la condici&oacute;n de integral del ser humano, as&iacute; como en el significado de identificar el salto cualitativo que se produce cuando se logran asumir como propias las necesidades de otros, aspecto que se considera la m&eacute;dula de la vocaci&oacute;n de servicio y de su variante en el campo de la salud: la vocaci&oacute;n m&eacute;dica. Se comenta la relevancia del humanismo, la espiritualidad y la &eacute;tica en todos los trabajadores de la salud, as&iacute; como su alto significado para pacientes y familiares. Se proponen algunas medidas a tomar para evitar que el humanismo involucione y desaparezca como marco inexcusable de la gesti&oacute;n de salud. </p>     <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Humanismo, espiritualidad y &eacute;tica, gesti&oacute;n de salud. </p> <h4 align="justify">Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">Una tr&aacute;gica epidemia se expande por los pa&iacute;ses industrializados, con posibilidades de convertirse en endemia y trascender en breve al tercer mundo. Este flagelo, de car&aacute;cter emergente, todav&iacute;a parcialmente oculto, de pron&oacute;stico catastr&oacute;fico, tiene como mecanismo patog&eacute;nico la erosi&oacute;n progresiva del marco interpersonal de la gesti&oacute;n de salud y afecta tanto a los profesionales y t&eacute;cnicos, como a los pacientes, sus familiares y otros usuarios <strong>. </strong><em></em></p>     <p align="justify">El trastorno, ha recibido la denominaci&oacute;n cl&iacute;nica de <em>burnout, </em>s&iacute;ndrome de agotamiento, y menos felizmente, fatiga de compasi&oacute;n,<span class="sup">1,2 </span>pero cuando alcanza rango epid&eacute;mico e incorpora el conflicto de identidad profesional junto a la indiferencia ante las responsabilidades integrales, deviene enfermedad de <em>Tom&aacute;s, </em>(recuadro) como acertadamente proponen <em>Mariano Hern&aacute;ndez </em> y <em>Luis G&eacute;rvas,</em><span class="sup">3-6</span> psiquiatra e internista espa&ntilde;oles, pioneros en la descripci&oacute;n de la afecci&oacute;n que denominaron as&iacute; en alusi&oacute;n al m&eacute;dico frustrado de la novela de <em>Milan Kundera </em> "La insoportable levedad del Ser".<span class="sup">7</span> </p> <table width="200" border="1" align="center">   <tr>     <td>    <p align="left">&nbsp;La enfermedad de <em>Tom&aacute;s    <br>                 <br> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em><em>Tom&aacute;s </em> es el personaje central en el libro "La insoportable levedad del ser " de <em>Milan    <br> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Kundera </em>. Se trata de un neurocirujano de limitada vocaci&oacute;n m&eacute;dica y con serios    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;conflictos de identidad profesional, que luego de una etapa de apat&iacute;a abandona su     <br> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;profesi&oacute;n para convertirse en camionero. </p>         <p align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ref: RBA Editores, Barcelona. 1993. </p></td>   </tr> </table>     <p align="justify">Este hallazgo cl&iacute;nico-sociol&oacute;gico es la m&aacute;s cruda expresi&oacute;n actual de la repercusi&oacute;n del neoliberalismo sobre la praxis m&eacute;dica y de la consecuente tendencia de los profesionales y t&eacute;cnicos a subvalorar el significado del humanismo, la espiritualidad y la &eacute;tica en la gesti&oacute;n de salud. </p>     <p align="justify">Cientos de milenios antes del surgimiento del hombre, resulta esperable que alg&uacute;n australopiteco avanzado sintiera compasi&oacute;n ante la enfermedad de otro prehom&iacute;nido y optara por sentarse junto a &eacute;l, para protegerle, alimentarle y esperar su curaci&oacute;n o su muerte. Este sentarse junto al enfermo o herido, era el &uacute;nico medio a su alcance para expresar, mucho antes de que aparecieran la conciencia, el pensamiento abstracto y la palabra, su alta sensibilidad "australopiteca" y su incondicional disposici&oacute;n de ayuda. </p>     <p align="justify">En este esbozo de lo que hoy denominamos gesti&oacute;n de salud, estaban ya presentes las tres condiciones indispensables para el desarrollo exitoso de la trascendente misi&oacute;n preventiva, curativa y de rehabilitaci&oacute;n que descansa en los hombros de los que integran el equipo de salud, ellas son: el humanismo, la espiritualidad y la &eacute;tica.<span class="sup">8</span> </p>     <p align="justify">Cuando <em>Jos&eacute; Mart&iacute; </em> expres&oacute; su aspiraci&oacute;n a que "... la primera ley de los cubanos fuese el culto a la dignidad plena del hombre", y en el transcurso de su corta vida demostr&oacute; cuanto se preocup&oacute; por el bienestar y desarrollo de los que integran esa gran patria que para &eacute;l fue la humanidad y ofreci&oacute; con su vida ejemplar los elementos suficientes para que se pudiera identificar el humanismo en la conducta de aquel prehom&iacute;nido, quien adem&aacute;s, con su actitud compasiva, disposici&oacute;n solidaria e involucraci&oacute;n ante la tragedia, hizo incuestionable sus potencialidades para <em>asumir como propias las necesidades de un semejante</em>, un mill&oacute;n de a&ntilde;os antes de que dicha virtud se identificara como la esencia conceptual de la espiritualidad en el ser humano. Y que decir del contenido &eacute;tico de un comportamiento pautado por la bondad, la justicia y sobre todo por el principio de tratar a otros como quisi&eacute;ramos ser tratados de estar en su situaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">El prop&oacute;sito de esta ponencia es invitar a la reflexi&oacute;n sobre: </p> <ul>       <li> Si la praxis actual del equipo de salud en los medios neoliberales, donde se extiende la enfermedad de <em>Tom&aacute;s</em>, sigue el derrotero trazado por los m&aacute;s primitivos antecesores de la profesi&oacute;n m&eacute;dica, o si corre el riesgo de involucionar. </li>       <li> Si existen posibilidades de que lleguen a afectarnos las tendencias internacionales a subvalorar el humanismo, la espiritualidad y la &eacute;tica en la praxis del equipo de salud. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Cu&aacute;l es la conducta a seguir para que todos los trabajadores de la salud sean cada vez m&aacute;s conscientes del alto significado de estas pautas de comportamiento para alcanzar el prop&oacute;sito de elevar progresivamente el nivel de salud de la poblaci&oacute;n. </li>     </ul> <h4 align="justify">Una aproximaci&oacute;n hist&oacute;rica </h4>     <p align="justify">Una valoraci&oacute;n retrospectiva permite establecer que despu&eacute;s de la llamada etapa de compa&ntilde;&iacute;a, posiblemente presente desde el prehom&iacute;nido, vino la etapa m&aacute;gica en la que el shaman pretendi&oacute; usar poderes sobrenaturales en su primitiva gesti&oacute;n de salud y sum&oacute; a los efectos placebo impl&iacute;citos en su <em>role social, </em> recursos como la sugesti&oacute;n y la catarsis, muchos milenios antes de que fueran descritos como "herramientas" psicoterap&eacute;uticas. </p>     <p align="justify">El desarrollo del animismo, con el consecuente polite&iacute;smo, condicion&oacute; la aparici&oacute;n de la etapa m&iacute;stica donde se invoc&oacute; la ayuda de los dioses y proliferaron las ofrendas y sacrificios. Posteriormente, la areola m&aacute;gico-m&iacute;stica de la relaci&oacute;n fue progresivamente atenuada, y se produjeron aportes cient&iacute;ficos relevantes de <em>Hip&oacute;crates, Galeno, Avicena, Maim&oacute;nides </em>y otros, pero en el medioevo, cuando todo era visto en raz&oacute;n de Dios, se estableci&oacute; la etapa clerical al ser los sacerdotes quienes asumieron el rol m&eacute;dico.<span class="sup">9</span> </p>     <p align="justify">Fue finalmente con el renacimiento que se reestablece el car&aacute;cter cient&iacute;fico natural de la gesti&oacute;n m&eacute;dica y se delimita la etapa profesional . Durante un proceso de transici&oacute;n que dur&oacute; siglos, se atenu&oacute; el halo m&aacute;gico-m&iacute;stico y se reafirm&oacute; el rango cient&iacute;fico del ejercicio de la medicina, con el prototipo del m&eacute;dico de familia del siglo <tt>XIX</tt> y principios del <tt>XX</tt>, per&iacute;odo durante el cual sus concepciones fueron sucesivamente somatistas, psicologistas y psicosomatistas hasta la cristalizaci&oacute;n -mediada por los aportes de psicoanalistas culturalistas y fil&oacute;sofos marxistas- de la etapa integral. </p>     <p align="justify">Este m&eacute;dico, que ejerc&iacute;a en peque&ntilde;os poblados era un ejemplo en relaci&oacute;n con la integraci&oacute;n que lograba en su labor, pues ten&iacute;a en cuenta los aspectos biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos, sociales, culturales y espirituales, de sus usuarios e influ&iacute;a positivamente sobre ellos haciendo gala de una brillante inteligencia emocional.<span class="sup">10</span> Pese a su &eacute;nfasis en el diagn&oacute;stico y tratamiento, esbozaba ya acciones promocionales-preventivo-protectoras, y como caracter&iacute;stica central de su gesti&oacute;n social estuvo como norma el priorizar las gratificaciones vocacionales sobre las materiales. Estas virtudes, junto a su proverbial bondad y sabidur&iacute;a lo hicieron erigirse, sin propon&eacute;rselo como un paradigma de humanismo, espiritualidad y &eacute;tica en la profesi&oacute;n m&eacute;dica. La involucraci&oacute;n incondicional en las problem&aacute;ticas de sus pacientes y familiares, alcanz&oacute; su cl&iacute;max hist&oacute;rico. </p>     <p align="justify">Despu&eacute;s vino la industrializaci&oacute;n acelerada, la migraci&oacute;n a las grandes ciudades y la centralizaci&oacute;n e institucionalizaci&oacute;n de los servicios m&eacute;dicos con el consecuente alejamiento del paciente y su familia, as&iacute; como con la reducci&oacute;n extraordinaria del caudal de informaci&oacute;n y potencialidades integrales de los profesionales. La comunicaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente redujo notablemente su profundidad y el profesional comenz&oacute; a ser influido por la ola creciente de tecnificaci&oacute;n que al ser mal incorporada, lo condujo a pensar que sus objetivos se limitaban a la atenci&oacute;n de los problemas que sus sofisticados equipos detectaran y a utilizar para su soluci&oacute;n, igual "aparataje" instrumental. La concepci&oacute;n del hombre involucion&oacute; hasta asumirse como "un conjunto de &oacute;rganos" y en las motivaciones para abrazar la profesi&oacute;n se apreci&oacute; en algunos futuros profesionales, la peligrosa tendencia a priorizar lo econ&oacute;mico sobre lo compasivo human&iacute;stico. En incre&iacute;ble paso de retroceso, el objetivo m&eacute;dico fue otra vez tratar enfermedades y no enfermos. </p>     <p align="justify">En esta etapa de alto tecnicismo, se produjo la primera gran crisis de humanismo de la profesi&oacute;n m&eacute;dica, proliferaron las s&uacute;per especialidades, y se expandi&oacute; el equipo de salud; pero en el trayecto hacia lo multidisciplinario se quiso prescindir del cl&iacute;nico coordinador e integrador, por lo que la relaci&oacute;n profesional, despersonalizada y dispersada, result&oacute; sepultada por toneladas de papeles con gr&aacute;ficas e informes de exploraciones cada vez m&aacute;s complejas, orientadas al nivel molecular en detrimento de la integraci&oacute;n humana. </p>     <p align="justify">Ese m&eacute;dico s&uacute;per tecnificado pero deshumanizado, se erigi&oacute; en ant&iacute;tesis del m&eacute;dico de familia hasta que el renacer del m&eacute;dico generalista contempor&aacute;neo, posibilit&oacute; la esperada s&iacute;ntesis derivada del rescate de los recursos psico-socio-espirituales de su antecesor y del uso racional de los formidables avances diagn&oacute;sticos, farmacol&oacute;gicos e instrumentales, impl&iacute;citos en la revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica.<span class="sup">11 </span></p>     <p align="justify">El actual m&eacute;dico de familia es el prototipo de esta relevante fase que proponemos llamar etapa del generalista equipado, capaz de un ejercicio regionalizado y sectorizado, que posibilita el reencuentro humano con los usuarios, de los que deviene guardi&aacute;n permanente de su salud, en una relaci&oacute;n profundamente humana s&oacute;lo factible en un contexto macrosocial diametralmente opuesto al neoliberal, por ser la salud un derecho fundamental del pueblo, a la vez que responsabilidad priorizada del Estado. Un medio social donde el hombre deja de ser lobo del hombre gracias a un sistema de producci&oacute;n social, donde la ayuda mutua y la preocupaci&oacute;n por "los humildes de esta tierra" -con los que ech&oacute; su suerte <em>Jos&eacute; Mart&iacute;- </em>deviene pauta de conducta y manantial inagotable de la espiritualidad humana. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">No fue igual, sin embargo, la suerte corrida por la gesti&oacute;n integral de salud en otros medios, pues pocas d&eacute;cadas despu&eacute;s, aparecieron en el primer mundo nuevos factores -esta vez predominantemente socioecon&oacute;micos- que comenzaron a incidir negativamente tanto sobre los facultativos como sobre los pacientes y familiares. </p>     <p align="justify">De una parte, las corrientes neoliberales que con sus concepciones de que los estados son ineficientes y corruptos, los libera impl&iacute;citamente de una de sus mayores responsabilidades, que es el garantizar la salud de la poblaci&oacute;n. Surgen las empresas intermediarias privatizadas y mercantilizadas, los servicios m&eacute;dicos se hacen inaccesibles para grandes sectores de la poblaci&oacute;n cada vez m&aacute;s olvidados y v&iacute;ctimas del nuevo orden social mundial matizado por el &iexcl;S&aacute;lvese quien pueda!, entra en escena la prensa sensacionalista, y la relaci&oacute;n profesional tradicional comienza nuevamente a deteriorarse en su segunda crisis de humanismo, pero esta vez caracterizada por afectarse tanto las potencialidades interpersonales de los integrantes del equipo, como la de los pacientes y familiares. </p>     <p align="justify">Por otra parte, el desarrollo de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, la trasplantolog&iacute;a, el estudio del genoma humano, la fertilizaci&oacute;n <em>in vitro, </em> y la aparici&oacute;n de nuevos fen&oacute;menos como el alquiler de &uacute;teros, el tr&aacute;fico de &oacute;rganos, la compra de sangre, la definici&oacute;n de muerte cerebral, las t&eacute;cnicas de resucitaci&oacute;n y de mantenimiento de las funciones vitales, hacen surgir nuevos dilemas &eacute;ticos.<span class="sup">12</span> La relaci&oacute;n profesional se afecta todav&iacute;a m&aacute;s, se incrementan los errores m&eacute;dicos -que ahora se difunden y aprovechan por abogados especializados en reclamaciones- y los usuarios, abandonados a su suerte por los estados y tambi&eacute;n expoliados por los monopolios privatizadores de la salud, se hostilizan ante los facultativos al responsabilizarlos err&oacute;neamente por el caos asistencial existente en muchos pa&iacute;ses, con independencia de su poder&iacute;o econ&oacute;mico. </p>     <p align="justify">Todav&iacute;a m&aacute;s tr&aacute;gico es que, la ancestral actitud de escrutar las acciones del m&eacute;dico en busca de mensajes pron&oacute;sticos extraverbales, comienza a ser sustituida por una vigilancia hostil -a veces asesorada por "expertos" en reclamaciones- orientada a la detecci&oacute;n de errores m&eacute;dicos que pueden ser demandados como mala pr&aacute;ctica. Esta situaci&oacute;n desafortunadamente nada excepcional, implica el riesgo de que la relaci&oacute;n profesional se transforme en el futuro en "relaci&oacute;n m&eacute;dico-demandante en potencia", donde las actitudes compasivas del "prestador de ayuda" se reducir&iacute;an por sus defensas ante usuarios recelosos e hipervigilantes sobre su actuar m&eacute;dico, por motivaciones ajenas al tradicional y comprensible prop&oacute;sito de inferir su pron&oacute;stico. </p>     <p align="justify">De no ser superada esta tendencia, la cautela ante cualquier pr&aacute;ctica riesgosa se exagerar&iacute;a en el facultativo hasta conducirlo a la abstenci&oacute;n, el consentimiento informado alcanzar&iacute;a rangos burocr&aacute;ticos y extram&eacute;dicos con la consecuente distorsi&oacute;n de sus encomiables objetivos, todo ello en detrimento de las potencialidades compasivas del facultativo, as&iacute; como de sus actitudes de beneficencia, justicia y de inter&eacute;s por profundizar en el contacto humano. Dejar&iacute;a de gratificarse as&iacute; a nivel emocional y moral la vocaci&oacute;n m&eacute;dica de servicio, la hostilidad rec&iacute;proca ser&iacute;a cada vez mayor, y la crisis &eacute;tico human&iacute;stica y espiritual llegar&iacute;a a ser insalvable. </p>     <p align="justify">Es importante, a continuaci&oacute;n, dedicar unos p&aacute;rrafos a resaltar la importancia de la espiritualidad en el sujeto-objeto de la misi&oacute;n social y sobre todo en los que se honran con el calificativo de trabajadores de la salud. </p>     <p align="justify">La pregunta a debate podr&iacute;a ser: &iquest;es realmente necesario ir m&aacute;s all&aacute; de la actual concepci&oacute;n bio-psico-social del hombre? La respuesta que proponemos ser&iacute;a NO, excepto en el &aacute;mbito de la formaci&oacute;n de recursos humanos para la gesti&oacute;n de salud. </p> <h4 align="justify">El Hombre COMO UNIDAD BIOL&Oacute;GICA, PSICOL&Oacute;GICA, SOCIAL, CULTURAL Y ESPIRITUAL </h4>     <p align="justify">Los argumentos para justificar este nuevo desglose ser&iacute;an: </p> <ul>       <li> La crisis de humanismo, por la que atraviesa actualmente en muchos pa&iacute;ses, <em>"la m&aacute;s humana de las profesiones"</em>. </li>       <li> La necesidad de insistir en el significado simult&aacute;neo de los objetivos instructivos y educativos. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> El destacar la &iacute;ntima relaci&oacute;n existente entre objetivos educativos y desarrollo cultural y espiritual de los educandos. </li>     </ul>     <p align="justify">En efecto, aun cuando el m&aacute;s desarrollado de los seres vivos, puede identificarse indistintamente mediante las definiciones de "ser social" o "bio-social", diferentes necesidades socio-hist&oacute;rico-conceptuales, acusadas sobre todo en el campo de la formaci&oacute;n m&eacute;dica y de las gestiones preventivas, curativas y de rehabilitaci&oacute;n, determinaron denominaciones m&aacute;s complejas, orientadas a destacar con objetivos did&aacute;cticos, aspectos a veces peligrosamente subvalorados. </p>     <p align="justify">Surgieron as&iacute; t&eacute;rminos cada vez m&aacute;s diferenciados como: unidad "bio-psico-social" que destaca lo psicol&oacute;gico pese a considerarlo impl&iacute;cito en lo bio-social, y finalmente las concepciones que ponen en relieve otros aspectos como la "bio-psico-socio-cultural" y la "bio-psico-socio-espiritual", que pretenden subrayar especificidades incluidas en lo psicosocial. Lo cultural y lo espiritual han sido empero, reflejados en la literatura internacional como sin&oacute;nimos, sin afectar realmente las necesidades formativas en campos del saber ajenos a la medicina, donde lo cultural y lo espiritual se usan indistintamente, para designar ideolog&iacute;as, creencias, conocimientos, convicciones, creatividad cient&iacute;fica y art&iacute;stica, tradiciones, necesidades, intereses, valores, motivaciones, virtudes, actitudes, emociones, sentimientos, costumbres, apreciaci&oacute;n est&eacute;tica, preferencias, habilidades y h&aacute;bitos, parcial o totalmente desvinculados de las necesidades personales mas perentorias en los niveles biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico y social. </p>     <p align="justify">Creemos sin embargo, que la nueva escisi&oacute;n, que tambi&eacute;n responde a objetivos did&aacute;cticos es actualmente imprescindible en el campo de la salud y la enfermedad. </p>     <p align="justify">En la definici&oacute;n martiana de lo espiritual se induce a las personas a comportamientos ajenos a sus necesidades corporales y en el hombre primitivo se puede reconocer que durante su desarrollo filogen&eacute;tico se superponen, a partir de sus necesidades corporales -de absoluta perentoriedad- otras necesidades personales, que delimitan un espectro cuyos polos extremos son las necesidades biol&oacute;gicas -seguidas, en orden de exigencia decreciente, por las psicol&oacute;gicas, sociales, culturales- y espirituales. </p>     <p align="justify">Para la delimitaci&oacute;n conceptual de las necesidades propiamente culturales y las n&iacute;tidamente espirituales, el aspecto m&aacute;s importante es el salto cualitativo expresado cuando las necesidades personales llegan a subordinarse a las necesidades de otros, condici&oacute;n esencial para caracterizar la vocaci&oacute;n m&eacute;dica y tambi&eacute;n la acepci&oacute;n del polo espiritual en la condici&oacute;n de integral del ser humano. </p>     <p align="justify">La formidable imbricaci&oacute;n de estos dos niveles, cada vez mas alejados de las necesidades primarias, se hace cierta cuando se reconoce en lo cultural el pre&aacute;mbulo inductor de lo espiritual, aunque en forma no excepcional pueden existir trabajadores de la salud dotados de una vasta cultura y carentes de esa empat&iacute;a que posibilita la compasi&oacute;n, la disposici&oacute;n solidaria y el alto nivel de involucraci&oacute;n interpersonal indispensables para el pleno y exitoso cumplimiento de la gesti&oacute;n de salud. </p>     <p align="justify">Este desglose necesario dentro de la categor&iacute;a psicosocial, permite tambi&eacute;n identificar la m&aacute;s pura condici&oacute;n de la interacci&oacute;n de ayuda en materia de salud: una relaci&oacute;n interpersonal de servicio que no debe aspirar a reciprocidad alguna. La profunda vocaci&oacute;n permite sentirse pagado lo bastante con la dicha de una madre, con una cara que sonr&iacute;e porque ya no padece, o con la paz de un moribundo a quien se oculta la llegada de la muerte, y estas virtudes -destacadas por <em>Esculapio</em>- son las que matizan el comportamiento de los profesionales de la salud internacionalistas, de las monjitas cuyo estoico trabajo tantas veces ha destacado el Comandante en Jefe, y es lo que inexcusablemente hacen todos los que se consideran dignos de haber abrazado la profesi&oacute;n m&eacute;dica. &iquest;Cabr&iacute;a entonces alguna limitaci&oacute;n para reconocer la identidad conceptual entre espiritualidad y vocaci&oacute;n m&eacute;dica? &iquest;O para aceptar que los paradigmas de espiritualidad en otros &aacute;mbitos de la vida en sociedad, son los h&eacute;roes y los m&aacute;rtires, donde el sacrificio de sus necesidades personales -subordinadas a necesidades ajenas- alcanza su cl&iacute;max? </p>     <p align="justify">Algunos pensamientos vinculados con la profesi&oacute;n m&eacute;dica permiten tambi&eacute;n expresar la importancia de lo cultural y lo espiritual en la formaci&oacute;n del facultativo, as&iacute; como la trascendencia de lo cultural en el desarrollo de la espiritualidad. El "no s&oacute;lo de pan vive el hombre", "ser culto para ser libre" y el c&eacute;lebre aforismo de <em>Letamendi </em>"El que s&oacute;lo medicina sabe, ni medicina sabe" hablan por si solos de la relevancia de lo cultural, mientras que el "haz bien y no mires a quien", "el sentir la bofetada en la mejilla ajena" y "el estar junto al deber y no junto al provecho" expresan la sensibilidad, compasi&oacute;n, e involucraci&oacute;n desinteresada de los integrantes del equipo de salud, mientras que "el saber dar sin recordar y recibir sin olvidar" pudiera aplicarse como pauta espiritual en la relaci&oacute;n maestro-disc&iacute;pulo desde <em>Hip&oacute;crates </em> a la fecha. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el campo de la filosof&iacute;a, lo estrictamente cultural estar&iacute;a m&aacute;s vinculado a la teor&iacute;a de la informaci&oacute;n, a la l&oacute;gica y la est&eacute;tica, mientras que lo conceptuado como espiritual se acercar&iacute;a m&aacute;s a la &eacute;tica, la deontolog&iacute;a y axiolog&iacute;a.<span class="sup">13</span> </p> El reconocimiento de que el humanismo, la espiritualidad y la &eacute;tica resultan t&eacute;rminos intimamente relacionados y que en muchos casos abarcan campos superpuestos, ser&iacute;a tan justificado, como aceptar que el desarrollo de estas virtudes en los miembros del equipo de salud resulta una tarea tan trascendente como esforzada y permanente.<span class="sup">14 </span> <h4 align="justify"><strong>LA RELACION DEL </strong><strong> PERSONAL DE LA SALUD CON SUS USUARIOS </strong></h4>     <p align="justify">Treinta a&ntilde;os atr&aacute;s se public&oacute; el trabajo titulado: "Las relaciones con el paciente en el marco institucional"<span class="sup">15</span> donde se enfatiza la relevancia de perfeccionar las relaciones interpersonales de servicio de todos los integrantes del equipo institucional que  se considera integrado por el chofer de ambulancia, el jardinero, el portero, el camillero, el personal de admisi&oacute;n, archivo e informaci&oacute;n, as&iacute; como ascensoristas, trabajadores del <em>pantry, </em> auxiliares de limpieza, estudiantes de nivel t&eacute;cnico y superior, t&eacute;cnicos diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos, trabajadores sociales, enfermeros (as), m&eacute;dicos, residentes, profesores, vicedirectores y directores, se destaca  -y se ratifica ahora - que estos y muchos otros trabajadores de la salud que se proyectan hacia la atenci&oacute;n primaria, deben desarrollar cada vez m&aacute;s sus potencialidades interpersonales ya que la ampliaci&oacute;n del espectro de gestiones derivadas de concepciones promocionales, preventivas, protectoras, curativas, diagn&oacute;sticas, terap&eacute;uticas rehabilitadoras, docentes, investigativas, periciales, gerenciales y editoriales, condicionan que todos los participantes en las diferentes tareas, deben ser capaces de ubicarse en cada momento de la vida laboral en la situaci&oacute;n de los usuarios de los servicios de salud. </p>     <p align="justify">En el terreno asistencial es importante tambi&eacute;n el efecto "terap&eacute;utico" impl&iacute;cito en la amabilidad y solidaridad de un camillero, del personal de admisi&oacute;n e informaci&oacute;n, en fin, de todos aquellos, que en representaci&oacute;n de las instituciones de salud son conscientes del alto significado del cumplimiento de sus tareas, de su trato respetuoso y sol&iacute;cito con pacientes, familiares o usuarios presuntamente sanos. Los colectivos morales a cuya generalizaci&oacute;n se aspira, son actualmente la mas n&iacute;tida expresi&oacute;n de la cristalizaci&oacute;n de estos conceptos y la piedra angular de la ofensiva por la excelencia en los servicios de salud. </p>     <p align="justify">Sin embargo, es necesario reconocer que el nivel de involucraci&oacute;n -en base a la formaci&oacute;n recibida y el rol desarrollado- es significativamente mayor en aquellos con rango t&eacute;cnico o profesional y que el cumplimiento estricto de los preceptos de la &eacute;tica m&eacute;dica es por ello su responsabilidad fundamental. Los restantes trabajadores deben empero responder a los principios generales de la &eacute;tica interpersonal y  tener conciencia de sus potencialidades espont&aacute;neas de ayuda, impl&iacute;citas en el desarrollo de su espiritualidad, en el cumplimiento estricto de sus funciones y deberes, en la superaci&oacute;n constante de su educaci&oacute;n formal y cultural y de su disposici&oacute;n solidaria incondicional, todo ello a la medida de sus posibilidades en cada perfil de trabajo. </p>     <p align="justify">Unos diez a&ntilde;os atr&aacute;s se aplic&oacute; como actividad pr&aacute;ctica en psicolog&iacute;a m&eacute;dica, una encuesta a 30 pacientes hospitalizados en el servicio de medicina interna de un hospital cl&iacute;nico quir&uacute;rgico de La Habana. Los resultados del instrumento term&oacute;metro aplicado -con el diez como m&aacute;s alta valoraci&oacute;n- se exponen en la tabla. </p>     <p align="center">Tabla. Significaci&oacute;n conferida y calificaci&oacute;n otorgada por los pacientes, a las relaciones humanas de miembros del equipo institucional <strong>&nbsp; </strong></p>     <div align="center">   <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">     <tr>       <td width="640" valign="top">    <div align="center">Categor&iacute;a laboral</div></td>       <td width="640" valign="top">    <div align="center">Significado conferido </div></td>       <td width="640" valign="top">    <p align="center"> Calificaci&oacute;n otorgada </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="640" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="left">Porteros y camilleros</div></td>       <td width="640" valign="top">    <div align="center">7,6</div></td>       <td width="640" valign="top">    <p align="center"> 6,0 </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="640" valign="top">    <div align="left">Informaci&oacute;n y admisi&oacute;n</div></td>       <td width="640" valign="top">    <div align="center">7,8 </div></td>       <td width="640" valign="top">    <p align="center">6,4 </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="640" valign="top">    <div align="left"><em>Pantry </em> y auxiliares generales</div></td>       <td width="640" valign="top">    <div align="center">8,0 </div></td>       <td width="640" valign="top">    <p align="center">6,4 </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="640" valign="top">    <div align="left">T&eacute;cnicos laboratorio y rayos x</div></td>       <td width="640" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">8,3 </div></td>       <td width="640" valign="top">    <p align="center"> 6,6 </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="640" valign="top">    <div align="left">Personal de enfermer&iacute;a</div></td>       <td width="640" valign="top">    <div align="center">9,1 </div></td>       <td width="640" valign="top">    <p align="center"> 7,4 </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="640" valign="top">    <div align="left">Personal m&eacute;dico</div></td>       <td width="640" valign="top">    <div align="center">9,5</div></td>       <td width="640" valign="top">    <p align="center">  8,1 </p></td>     </tr>   </table> </div>     <p align="justify">Las gestiones para elevar a nivel mundial la espiritualidad, el humanismo y la &eacute;tica de todos los implicados en la atenci&oacute;n a la salud resultan por tanto fundamentales, como tambi&eacute;n lo es lograr en el trabajo cotidiano <em>esa cascada de actitudes positivas </em> inexcusablemente originada en la ejemplaridad interpersonal-&eacute;tico-human&iacute;stica y en la expresi&oacute;n consistente de la vocaci&oacute;n de servicio, desde los niveles de mayores responsabilidades y desarrollo profesional, vale decir, desde el director, vicedirectores, y los m&aacute;s experimentados profesores, hasta el m&aacute;s modesto de los t&eacute;cnicos y alumnos, cascada que permita incorporar dichas actitudes -por la v&iacute;a del ejemplo-a los restantes trabajadores del centro. </p>     <p align="justify">Para ser fieles al aforismo martiano de sentir la bofetada en la mejilla ajena y reflexionando sobre el problema a escala internacional, se destaca que la elecci&oacute;n de la profesi&oacute;n m&eacute;dica es primordialmente determinada por mecanismos vocacionales de servicio, pero a ellos se agregan motivaciones vinculadas a la comprensible aspiraci&oacute;n de prestigio y estatus, inherentes a una misi&oacute;n de altas exigencias y notable significado social, mecanismos motivacionales cada vez m&aacute;s perentorios, que se frustran en pa&iacute;ses donde la formaci&oacute;n m&eacute;dica, lejos de ser gratuita, requiere la inversi&oacute;n de grandes sumas monetarias y donde profesionales y usuarios sufren las consecuencias de una praxis cada vez m&aacute;s sometida a la tr&aacute;gica y estresante exposici&oacute;n a los medios masivos de comunicaci&oacute;n, frecuentemente carentes de &eacute;tica, rebosantes de sensacionalismo y responsables en alto grado, del creciente fen&oacute;meno de las demandas por mala pr&aacute;ctica, determinante de la fat&iacute;dica transformaci&oacute;n de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente en "relaci&oacute;n m&eacute;dico-demandante en potencia". Esta situaci&oacute;n  interpersonal resulta nada facilitadora de la imprescindible compasi&oacute;n y disposici&oacute;n de ayuda ante el sufrimiento del enfermo.<span class="sup">15</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El ejercicio actual de la medicina tiende peligrosamente en dichas latitudes, a obstaculizar tanto la gratificaci&oacute;n vocacional como las de tipo socioecon&oacute;mico en los trabajadores de la salud y dicha situaci&oacute;n es ya ca&oacute;tica en los medios neoliberales donde la enfermedad de <em>Tom&aacute;s </em> es cada vez mas frecuente, con el triste vaticinio de que si se fracasa en su enfrentamiento, el resultado ser&aacute;, de una parte la universalizaci&oacute;n del conflicto de identidad profesional en los facultativos, y de otra, la masificaci&oacute;n catastr&oacute;fica de pacientes y familiares frustrados en su aspiraci&oacute;n de ser atendidos por profesionales que respondan a sus expectativas cient&iacute;ficas y &eacute;tico-human&iacute;sticas. </p>     <p align="justify">A estos factores se suma la angustiosa conciencia de ser asfixiados por la red de un injusto sistema de servicios de salud que afecta en grado progresivamente tr&aacute;gico al m&eacute;dico y sus usuarios, como destacan en su magn&iacute;fico libro titulado "People <em>versus </em>Managed Care", <em>Rodrigo Mu&ntilde;oz </em> y <em>Harold Eist, </em> expresidentes de la Asociaci&oacute;n Psiqui&aacute;trica Americana.<span class="sup">16 </span></p>     <p align="justify">Estas cruentas realidades son tambi&eacute;n consecuencias en muchos medios, de la ense&ntilde;anza profesional para enfrentar un ejercicio sometido a las leyes del mercado, lo que implica la tendencia a priorizar la informaci&oacute;n sobre la formaci&oacute;n, la t&eacute;cnica sobre la compasi&oacute;n, la instrucci&oacute;n sobre la educaci&oacute;n, y la habilidad sobre la sensibilidad. Egresan as&iacute;, m&eacute;dicos cada vez m&aacute;s actualizados pero menos compasivos, cada vez m&aacute;s t&eacute;cnicos pero menos involucrados, cada vez m&aacute;s entrenados pero menos disponibles, cada vez m&aacute;s equipados pero menos integrales, cada vez m&aacute;s automatizados pero menos humanizados y cada vez mas ocupados pero menos sacrificados. </p>     <p align="justify">&iquest;Qu&eacute; hacer para evitar el cataclismo que se avizora en el presente siglo? Vale decir &iquest;c&oacute;mo impedir que a nivel mundial, el ejercicio de la profesi&oacute;n m&eacute;dica se convierta en una batalla entre el equipo de salud y sus usuarios? &iquest;Qu&eacute; hacer para evitar que se desaprovechen los formidables efectos terap&eacute;uticos de las relaciones interpersonales positivas con pacientes y familiares? &iquest;Cu&aacute;l debe ser el aporte para reforzar el marco humanitario de las gestiones, situaci&oacute;n que conducir&iacute;a a una frustrante atenci&oacute;n robotizada? &iquest;C&oacute;mo impedir que se desdibujen las fronteras entre la medicina humana y la veterinaria? &iquest;Qu&eacute; hacer para lograr que el humanismo, la espiritualidad y la &eacute;tica en la atenci&oacute;n m&eacute;dica no se conviertan en virtudes museables? </p>     <p align="justify">Entre las acciones tomadas a nivel internacional para enfrentar la situaci&oacute;n que amenaza a todos, se cuentan el reforzamiento de las normativas &eacute;tico-deontol&oacute;gicas, la consolidaci&oacute;n de las comisiones de &eacute;tica m&eacute;dica, el desarrollo de asociaciones de usuarios, el surgimiento de pautas bio&eacute;ticas para las decisiones de conciencia en campos de las ciencias biol&oacute;gicas -relacionadas con la vida en su origen o final y con las acciones sobre el medio- en gestiones que de no ser moralmente asesoradas mediante instrumentos y acciones precisas, implicar&iacute;an grandes riesgos para las presentes y futuras generaciones.<span class="sup">17 </span></p>     <p align="justify">Faltan, sin embargo, las medidas orientadas a superar el marco neoliberal macroecon&oacute;mico, y a combatir eficazmente el injusto orden social mundial que da la espalda a los m&aacute;s necesitados. </p>     <p align="justify">Resulta adem&aacute;s, indispensable detener de inmediato la nefasta proliferaci&oacute;n de las empresas privatizadoras intermediarias y garantizar la cobertura m&eacute;dica a la totalidad de la poblaci&oacute;n, objetivo inalcanzable mientras los justos reclamos de estadistas conscientes del significado humano impl&iacute;cito en elevar la salud de sus pueblos, no sean o&iacute;dos por la comunidad internacional. </p>     <p align="justify">Pero falta, adem&aacute;s -y esto es tambi&eacute;n muy importante- educar a la poblaci&oacute;n para que gane conciencia de la importancia de la voluntad pol&iacute;tica para resolver el abandono estatal de la salud y tambi&eacute;n para que comprenda que no son los miembros del equipo m&eacute;dico los responsables del caos asistencial, ni de la progresiva limitaci&oacute;n de las prestaciones de servicios por los facultativos, igualmente "apresados y explotados" por las empresas tipo <em>Managed Care </em>o similares, a expensas del crudo enriquecimiento individual de sus directivos.<span class="sup">16 </span></p>     <p align="justify">Deber&aacute; tambi&eacute;n erradicarse totalmente la exposici&oacute;n del trabajo m&eacute;dico a los medios de difusi&oacute;n y controlar la proliferaci&oacute;n de legistas que hacen su modo de vida estimulando demandas exageradas y finalmente resulta necesario utilizar todos los medios para desarrollar en los miembros del equipo de salud y en sus usuarios la conciencia plena de que el humanismo, la espiritualidad, y los comportamientos &eacute;ticos en las relaciones profesionales exigen una interacci&oacute;n humana rec&iacute;procamente respetuosa, afable, de empat&iacute;a y cort&eacute;s. As&iacute;, para prevenir y erradicar la enfermedad de <em>Tom&aacute;s </em> resulta imprescindible dedicar los mayores esfuerzos a luchar doblemente por mantener el estatus e imagen p&uacute;blica del facultativo, y por estimular cotidianamente la vocaci&oacute;n m&eacute;dica y el desarrollo de los m&aacute;s altos valores espirituales del estudiante. </p>     <p align="justify">Como integrantes de sociedades cient&iacute;ficas, colegios m&eacute;dicos, y comisiones de &eacute;tica, hay que ser abanderados en el m&aacute;s en&eacute;rgico enfrentamiento a la explotaci&oacute;n mercantilista de los profesionales y usuarios de la salud y a la invasi&oacute;n del sagrado ejercicio por la prensa amarilla. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Como profesores, recordar a <em>Letamendi, </em> para formar m&eacute;dicos que sepan mucho m&aacute;s que "s&oacute;lo de medicina", que sigan siempre los principios &eacute;ticos de "hacer bien sin mirar a quien" y que sepan "comportarse ante sus pacientes y familiares como si fuesen sus seres m&aacute;s queridos"; siempre estar&aacute;n presentes los pensamientos de <em>Bol&iacute;var </em>y <em>Mart&iacute; </em>sobre la imprescindible solidaridad internacional y se mantendr&aacute; -a toda costa- la ejemplaridad personal al recordar que cada uno de los actos m&eacute;dicos, adem&aacute;s de pautados por valores espirituales, es continuamente observado y asimilado como ejemplo a seguir por los educandos. Finalmente, es importante no olvidar el c&eacute;lebre aforismo de <em>Jos&eacute; de la Luz </em> y <em>Caballero, </em> "instruir puede cualquiera, pero educar, s&oacute;lo aquel que sea un evangelio viviente.<span class="sup">18</span> </p> <h4 align="justify">SUMMARY </h4> <h6>Humanism and health management: past, present and future  </h6>     <p align="justify">After a brief mention of <em>Thomas&acute; </em>disease, the situation accounting for the world tendency to deteriorating interpersonal relations in health management was assessed. Criteria about the breakdown of psychosocial aspects at the new cultural and spiritual levels were expounded. The increasing overlapping of strata involved in the integrated condition of the human being as well as the significance of identifying the qualitative leap that occurs when one sees the other people&acute;s needs as if they were own were underlined. The latter is considered the basis of the service vocation and its variant in the healthcare field, that is, medical vocation. Commments were made on the relevance of humanism, spirituality and ethics for all healthcare workers and on what they mean for patients and relatives alike. Some measures were suggested to prevent humanism from vanishing and no longer existing as a fundamental frame for health management. </p>     <p><em>Key words</em>:  Humanism, spirituality, ethics, health management, present and future situation. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p>1. L&oacute;pez Ibor JJ. Trastornos mentales y del comportamiento. Descripciones cl&iacute;nicas y pautas para el diagn&oacute;stico. Madrid: Editorial Forma;1992. <!-- ref --><p>2. American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders. 4th ed.Washington DC: The Association;1994. <!-- ref --><p>3. Hern&aacute;ndez Monsalve LM, G&eacute;rvas J. El estr&eacute;s de los profesionales sanitarios: un riesgo y un problema laboral. En: Riesgos del trabajo del personal sanitario (cap39). Madrid: Interamericana Mc Graw Hill;1993. <!-- ref --><p>4. G&eacute;rvas J, Hern&aacute;ndez Monsalve LM. Tratamiento de la enfermedad de Tom&aacute;s [editorial]. Med Clin (Barcelona). 1989;93(6):572-5. <!-- ref --><p>5. G&eacute;rvas J, Hern&aacute;ndez Monsalve LM. La autoestima de los m&eacute;dicos y la reforma sanitaria [editorial]. Med Clin (Barcelona). 1994;103(5):421-2. <!-- ref --><p>6. G&eacute;rvas J, Hernandez Monsalve LM. La apat&iacute;a, la dejadez y la falta de perspectivas marcan a muchos m&eacute;dicos espa&ntilde;oles. Bolet&iacute;n Profesi&oacute;n Medica, 20 Febrero 1989. <!-- ref --><p>7. Kundera M. La insoportable levedad del ser. Barcelona: Editorial Tusquets;1986.    <!-- ref --><p>8. Gonz&aacute;lez R. Humanismo, espiritualidad y &eacute;tica m&eacute;dica. La Habana: Editora Pol&iacute;tica;2005. <!-- ref --><p> 9. _____. La Psicolog&iacute;a en el campo de la salud y la enfermedad. La Habana : Editorial Cient&iacute;fico T&eacute;cnica;2005. <!-- ref --><p>10. Goleman D. La inteligencia emocional. Javier Vergara, editor. Buenos Aires,1996.    <!-- ref --><p> 11. Gonz&aacute;lez R. Terap&eacute;utica Psiqui&aacute;trica B&aacute;sica Actual. La Habana: Editorial Ciencias M&eacute;dicas; 1999. <!-- ref --><p> 12. Kottow M. Introducci&oacute;n a la bio&eacute;tica. Santiago de Chile: Editorial Universitaria;1995. <!-- ref --><p> 13. Rosental M, Lud&iacute;n P. Diccionario Filos&oacute;fico. La Habana: Edici&oacute;n Revolucionaria, Instituto Cubano del Libro;1981. <!-- ref --><p> 14. Gonz&aacute;lez R. Lo espiritual en el contexto de la relaci&oacute;n profesional del equipo de salud. Educ Med Sup. 2004;18(1). <!-- ref --><p> 15. ______. Las relaciones con el paciente en el marco institucional. Rev Cubana Med. 1976;15(4):345-50. <p> 16. Mu&ntilde;oz R, Eist H. People <em>vs. </em> Managed Care.Washington DC:  Alliance Care;2000. </p>     <!-- ref --><p> 17. Mella C. &Eacute;tica M&eacute;dica, algunas reflexiones. Santo Domingo: Editorial Alfa y Omega;1990. <!-- ref --><p> 18. Gonz&aacute;lez R. Valores humanos y &eacute;tica en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica contempor&aacute;nea. La Habana : Editorial F&eacute;lix Varela;1996 (bolet&iacute;n del Ateneo Juan Cesar Garc&iacute;a). <p align="justify">Recibido: 27 de abril de 2006. Aprobado: 30 de junio de 2006.     <br> <em>Ricardo Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez. </em>Avenida de La Independencia No. 26520. Boyeros. La Habana 19220, Cuba. </p>     <p align="justify"><span class="sup"><a href="#cargo">1</a></span><a href="#cargo">DrC. Presidente de la Comisi&oacute;n Nacional de &Eacute;tica M&eacute;dica. Profesor, Facultad Universitaria de Ciencias M&eacute;dicas "General Calixto Garc&iacute;a I&ntilde;iguez" y Hospital Psiqui&aacute;trico de La Habana.</a><a name="autor"></a> </p>      ]]></body><back>
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