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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Enfoque ético del dolor]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Pain is a scourge for mankind; treat it is the physician´s duty but it should be done following ethical principles. This paper was intended to evaluate the ethical principles referred to pain that will strenghten its diagnosis and treatment and make them more harmonic. A wide updated literature review was made using the national medical information network and its important links. Pain classification from the etiological and pathological viewpoints, its most effective treatment and the ethical implications inherent to it were shown. It may be concluded that the general principles of ethics are definable and perfectly applicable to the field of pain diagnosis and therapy, and that their observance & application in terms of the patient´s pain may significantly influence the quality of rendered services]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify">Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico “Hermanos Ameijeiras” </p> <h2 align="justify">Enfoque &eacute;tico del dolor </h2>     <p align="justify"><a href="#cargo">Idoris Cordero Escobar<span class="sup">1 </span></a><span class="sup"><a name="autor"></a></span></p> <h4 align="justify">Resumen </h4>     <p align="justify">El dolor constituye un flagelo para la humanidad, tratarlo es un deber del m&eacute;dico, pero se debe hacer tomando como premisa los principios &eacute;ticos. Este trabajo se realiz&oacute; en inter&eacute;s de evaluar los principios de la &eacute;tica en el campo del dolor, lo cual fortalecer&aacute; y har&aacute; m&aacute;s arm&oacute;nico su diagn&oacute;stico y tratamiento. Se realiz&oacute; una amplia y actualizada revisi&oacute;n bibliograf&iacute;a, mediante la red nacional de informaci&oacute;n m&eacute;dica y sus importantes enlaces. Se muestra la clasificaci&oacute;n del dolor desde el puno de vista etiopatog&eacute;nico, su tratamiento m&aacute;s eficaz y las implicaciones &eacute;ticas que conlleva. Se puede concluir que los principios generales de la &eacute;tica son definibles y perfectamente aplicables en el campo del diagn&oacute;stico y tratamiento del dolor y que su atenci&oacute;n y aplicaci&oacute;n puede influir de forma significativa en la calidad de los servicios prestados. </p>     <p align="justify"><em>Palabras clave</em>:  Dolor, sufrimiento, principios &eacute;ticos. </p>     <p align="right"><em>“Etica es una responsabilidad extendida    <br>   ilimitadamente,  hacia todo lo que vive”</em>     <br>  <em>Albert Schweitzer </em><em></em></p> <h4 align="justify"><em> </em>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">Desde los or&iacute;genes de la comunidad, el hombre se ha guiado en su comportamiento por normas gestadas de las valoraciones, que en el orden individual y colectivo, surgieron del an&aacute;lisis de las situaciones a las que deb&iacute;a enfrentarse. El estudio de estas normas es, precisamente, el objeto de estudio de una de las disciplinas te&oacute;ricas m&aacute;s antiguas de la humanidad, la &eacute;tica, la cual se define como el conjunto de reglas que gu&iacute;an la conducta entre los hombres de una misma profesi&oacute;n, de esta manera, la &Eacute;tica M&eacute;dica es el conjunto los principios que rigen la conducta profesional del m&eacute;dico, la cual se relaciona con la conducta humana, m&aacute;s espec&iacute;ficamente con el comportamiento del hombre. </p>     <p align="justify">Existi&oacute; en Babilonia un rudimento de normas de conducta para la actuaci&oacute;n m&eacute;dica denominado el C&oacute;digo de Hammurabi, as&iacute; llamado en honor a su Rey. Constaba de 282 p&aacute;rrafos, de los cuales 11 correspond&iacute;an a la pr&aacute;ctica m&eacute;dica y veterinaria, donde se invocaba el principio de la Ley del Tali&oacute;n. </p>     <p align="justify">Los problemas &eacute;ticos, suscitados por la praxis m&eacute;dica, son muy antiguos y se remontan a la &eacute;poca de <em>Hip&oacute;crates, </em> quien se&ntilde;al&oacute; que la &eacute;tica m&eacute;dica se utiliz&oacute; para di&shy;scernir entre lo bueno y lo malo y emple&oacute; criterios de car&aacute;c&shy;ter naturalista para lo que se plante&oacute; adem&aacute;s, que el deber del m&eacute;dico era hacer el bien.<span class="sup">1</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Ninguna profesi&oacute;n fue tan consciente de los problemas &eacute;ticos de su ejercicio, como la medicina. Desde el Juramento Hipocr&aacute;tico, testimonio m&aacute;s antiguo que expresa preocu&shy;paci&oacute;n &eacute;tica por el ejercicio de la medicina, muchos documentos fueron escritos por diferentes culturas. </p>     <p align="justify">Posteriormente entran en vigencia los c&oacute;digos de deontolog&iacute;a m&eacute;dica, que inspirados en este Juramento, recogen de forma pormenorizada, las exigencias tanto m&eacute;dicas como legales, de los m&eacute;dicos en el ejercicio de su profesi&oacute;n. En ellos se delinea una imagen del enfermo, como aquella persona que se entrega confiadamente ante un m&eacute;dico, porque este es todo sabidur&iacute;a y posee capacidades t&eacute;cnicas y principios &eacute;ticos que ayudan al paciente a recuperar su salud; pero estos c&oacute;digos no respetan la autonom&iacute;a ni la decisi&oacute;n del paciente. </p>     <p align="justify">El inter&eacute;s por este tema, estuvo marcadamente presente en la moral cat&oacute;lica y en su afirmaci&oacute;n del valor de la vida humana, pero el tratamiento de los problemas relacionados con la profesi&oacute;n m&eacute;dica, salt&oacute; el c&iacute;rculo de la moral religiosa para abrirse a un campo m&aacute;s amplio, en el contexto de sociedades progresivamente plurales. En ellas, fue necesario dar una respuesta &eacute;tica a un problema que ya no pod&iacute;a plantearse &uacute;nicamente dentro de las distintas confesiones religiosas, una reflexi&oacute;n &eacute;tica que conciliara el pluralismo social existente.<span class="sup">2-5</span> </p>     <p align="justify">Comenzaron los enfermos ha tener conciencia plena de su condici&oacute;n de agentes morales aut&oacute;nomos, libres y responsables que no quieren establecer con sus m&eacute;dicos, relaciones como las de padres a hijos. La gran cr&iacute;tica a estos principios fue el paternalismo a que se enfrentaba el paciente. </p>     <p align="justify">En 1973, en Estados Unidos y en 1984 en Espa&ntilde;a, se aprob&oacute; la Carta de los Derechos de los Enfermos para el primero y la Ley de Sanidad para el segundo, que constituyeron un hecho de extraordinaria trascendencia, porque signific&oacute; un paso de avance importante en un nuevo marco para encuadrar las relaciones entre enfermos y profesionales de la salud.<span class="sup">4</span> </p>     <p align="justify">A partir de entonces, cobr&oacute; gran valor el llamado <em>consentimiento informado</em>, en el cual el paciente debe recibir informaci&oacute;n acerca de su enfermedad y ratificar cualquier procedimiento que le sea indicado. </p>     <p align="justify">El gran problema de la medicina a trav&eacute;s de su historia, fue humanizar la relaci&oacute;n entre los trabajadores de la salud y el enfermo y actualmente contin&uacute;a siendo la principal dificultad bio&eacute;tica: intentar humanizar las relaciones entre aquellas personas que poseen conocimientos m&eacute;dicos y el ser humano, fr&aacute;gil, angustiado, que vive el duro golpe de una enfermedad.<span class="sup">2</span> </p>     <p align="justify">Especial enfoque merece, el tratamiento del paciente con dolor. Desde &eacute;pocas remotas, <em>Hip&oacute;crates </em> se&ntilde;alaba: <em>...tarea divina es aliviar el dolor</em><span class="sup">5</span> y este es otro ac&aacute;pite importante que abarca la especialidad m&eacute;dica: aliviar el dolor ya sea durante el posoperatorio, el dolor agudo, cr&oacute;nico o el dolor por c&aacute;ncer. </p>     <p align="justify">La respuesta del organismo, frente a cualquier agresi&oacute;n se ha estudiado por diferentes autores, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os,<span class="sup">6-8</span> sin embargo, la modificaci&oacute;n de esta respuesta por algunos de los elementos que violan la integridad del ser humano, no se ha precisado en su totalidad. </p>     <p align="justify">Es objetivo de este trabajo evaluar los principios de la bio&eacute;tica en el campo del dolor, lo cual fortalecer&aacute; y har&aacute; m&aacute;s arm&oacute;nico su diagn&oacute;stico y tratamiento. </p> <h4 align="justify"><strong>El tratamiento del dolor </strong></h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Desde &eacute;pocas remotas, el hombre tuvo siempre dentro de sus preocupaciones cient&iacute;ficas c&oacute;mo abordar y dar respuesta a las interrogantes del diagn&oacute;stico y tratamiento del dolor. </p>     <p align="justify">La sociedad actual, se caracteriza por el &eacute;nfasis en la tecnolog&iacute;a, el cambio acelerado y la deshumanizaci&oacute;n.<span class="sup">9-12 </span></p>     <p align="justify">La anestesiolog&iacute;a y reanimaci&oacute;n, como rama de las ciencias m&eacute;dicas, no se excluye de esta afirmaci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;l es el tratamiento del dolor? &iquest;Cu&aacute;les son los dilemas &eacute;ticos que giran en su entorno? </p>     <p align="justify"><em>Guerrero</em>,<span class="sup">11</span> se&ntilde;ala que la humanidad desde tiempos antiguos ten&iacute;a profundos conocimientos respecto al dolor y el sufrimiento. Este &uacute;ltimo como producto acabado de lo que se podr&iacute;a llamar el dolor total. </p>     <p align="justify">En 1973, en Seatle, durante el I Simposium sobre el Dolor, se cre&oacute; la <em>International Association </em><em> for the Study of Pain </em>(IASP, por sus siglas en ingl&eacute;s), la que define el dolor como “una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada con una lesi&oacute;n h&iacute;stica presente o potencial o descrita en t&eacute;rminos de la misma”. La palabra <em>desagradable </em>incluye sentimientos como el sufrimiento, la ansiedad, la depresi&oacute;n y la experiencia subjetiva que integra una serie de pensamientos, sensaciones y conductas que modulan el dolor. </p>     <p align="justify">El dolor es una experiencia personal, multidimensional, subjetiva, compleja y &uacute;nica para cada enfermo.<span class="sup">11</span> Aqu&iacute; comienza el primer dilema &eacute;tico, impl&iacute;cito en las siguientes interrogantes: &iquest;se utilizan analg&eacute;sicos potentes para el tratamiento del dolor, espec&iacute;ficamente en aquel cr&oacute;nico o por c&aacute;ncer? &iquest;Cu&aacute;l de ellos utilizar? </p>     <p align="justify">&iquest;Anest&eacute;sicos locales, antiinflamatorios no esteroideos (AINES), opioides menores, mayores, bloqueos anest&eacute;sicos? &iquest; Se    <br>  trata a los pacientes o se esperamos que sufran hasta el final de sus d&iacute;as? </p>     <p align="justify">Su santidad <em>Juan Pablo II, </em> en la Carta Apost&oacute;lica <em>Salvifici Doloris, </em>se refiri&oacute; al sentido cristiano del sufrimiento humano. El 11 de febrero de 1984 citaba que este era verdaderamente sobrenatural y a la vez humano: </p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Es sobrenatural, porque se arraiga en el misterio divino de la redenci&oacute;n del mundo y es tambi&eacute;n profundamente humano, porque en &eacute;l el hombre se encuentra a s&iacute; mismo, su propia humanidad, su propia dignidad y su propia misi&oacute;n.<span class="sup">13 </span></p> </blockquote>     <p align="justify">Quiz&aacute;s el m&aacute;s apremiante de los dilemas &eacute;ticos, es sobre si utilizar la morfina o no. Si se analiza la clasificaci&oacute;n del dolor, desde el punto de vista etiopatog&eacute;nico, se encuentra el dolor posoperatorio, visceral, m&uacute;sculo esquel&eacute;tico, inflamatorio, neurop&aacute;tico y es interesante como los opioides son el denominador com&uacute;n del tratamiento de todos, a excepci&oacute;n del inflamatorio, que generalmente se trata con buenos resultados con el uso de AINES (tabla). </p>     <p align="center">Tabla. Tipos de dolor y tratamiento </p> <table width="200" border="1" align="center">   <tr>     <td>    <div align="center">Tipos de dolor</div></td>     <td>    <div align="center">Tratamiento m&aacute;s eficaz </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Posoperatorio</td>     <td>Opioides, AINES, bloqueos</td>   </tr>   <tr>     <td>Visceral</td>     <td>Bloqueos, opioides</td>   </tr>   <tr>     <td>M&uacute;sculo esquel&eacute;tico</td>     <td>AINES, opioides</td>   </tr>   <tr>     <td>Inflamatorio</td>     <td>AINES </td>   </tr>   <tr>     <td>Neurop&aacute;tico</td>     <td>Anticonvulsivantes, antidepresivos y opioides</td>   </tr> </table>     <p align="left">Los opioides parenterales se usan muy frecuentemente para calmar el dolor; pero han sido objeto de investigaci&oacute;n y controversias durante muchos a&ntilde;os. </p>     <p align="justify">En una edici&oacute;n de la revista JAMA en 1941 se plante&oacute; que el uso de opioides en los pacientes con c&aacute;ncer terminal era condenable y deb&iacute;a evitarse, pues la morfina pose&iacute;a efectos indeseables en los pacientes y creaba una f&aacute;cil adicci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Otros autores,<span class="sup">14-16</span> a mediados del siglo pasado, refirieron que los opioides potentes, con incrementos de sus dosis acortaban la vida del enfermo y suprim&iacute;an actitudes terap&eacute;uticas &uacute;tiles por considerarlas exageradas. Este principio debe estar fundamentado en las teor&iacute;as vigentes de la &eacute;poca. <em>Paracelso </em> dec&iacute;a que “el veneno estaba en la dosis”. Esto se ha demostrado cient&iacute;ficamente que es incierto, sin embargo, cualquier elemento que no tenga su indicaci&oacute;n precisa, va en contra de los principios &eacute;ticos. </p>     <p align="justify">Otro dilema est&aacute; comprendido en la preparaci&oacute;n y el desempe&ntilde;o del personal que atiende a estos pacientes, en especial aquellos en estadios terminales de su enfermedad. El m&eacute;dico en formaci&oacute;n, como forma de aprendizaje est&aacute; condenado a repetir y esta curva de aprendizaje conduce en ocasiones a la iatrogenia. </p> <h4 align="justify"><strong>Discusi&oacute;n</strong></h4>     <p align="justify">A la luz de los conocimientos &eacute;ticos, el deber del m&eacute;dico desde la antig&uuml;edad, ten&iacute;a como principio hacer el bien al enfermo y el del paciente era aceptarlo. La moral de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, deb&iacute;a ser pues, una t&iacute;pica moral de beneficencia. Lo que el m&eacute;dico pretend&iacute;a lograr, era un bien objetivo, la restituci&oacute;n del orden natural, por lo que deb&iacute;a imponerlo al enfermo, aun en contra de su voluntad. Este principio aboga porque los intereses fundamentales y leg&iacute;timos del hombre sean atendidos y que en la medida de las posibilidades sean evitados los da&ntilde;os. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Etimol&oacute;gicamente, autonom&iacute;a significa facultad para gober&shy;narse a s&iacute; mismo. Es una capacidad que emana de los seres humanos para pensar, sentir y emitir juicios de lo que considera bueno. Simboliza el derecho moral y legal de los enfermos, de optar por sus propias decisiones, sin restricciones ni coerciones, por m&aacute;s bienhechoras que estas sean. Es un hecho, que debe generar en otras personas, el deber de respeto. La autonom&iacute;a se pone a la vanguardia de la &eacute;tica m&eacute;dica, en sus aspectos morales y filos&oacute;ficos.<span class="sup">12</span></p>     <p align="justify">El fundamento legal de la autonom&iacute;a, se asienta en el derecho a la intimidad y este se aplica al derecho de la decisi&oacute;n; pero la autonom&iacute;a y la beneficencia pueden sobreponerse o incluso contradecirse. Porque no siempre lo que para el m&eacute;dico es bueno, lo es para el enfermo y viceversa. En los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, la autonom&iacute;a, parece haber desplazado a la beneficencia, como primer principio de la bio&eacute;tica m&eacute;dica. </p>     <p align="justify"><em>Pellegr&iacute;n,</em><span class="sup">6</span> se&ntilde;ala que los principios &eacute;ticos contempor&aacute;neos, llevan la importancia de la autonom&iacute;a a extremos morbosos. El derecho legal a la autodeterminaci&oacute;n y a la intimidad, ha sido una poderosa restricci&oacute;n para el paternalismo tradicional y ben&eacute;volo del m&eacute;dico y un impulso a la doctrina del <em>consentimiento informado</em>, que se ha convertido hoy, en el requisito central de todas las decisiones m&eacute;dicas moralmente v&aacute;lidas. </p>     <p align="justify">El m&eacute;dico tiene la responsabilidad de ser sensible al estado de dependencia, de vulnerabilidad y de temor del paciente. Es su deber compartir con el enfermo, lo que se ha dado en llamar  asociaci&oacute;n contractual. La bio&eacute;tica est&aacute; llamada, a entender los problemas y a solucionarlos.<span class="sup">11</span> </p>     <p align="justify">Estas ideas, permiten comprender, la &iacute;ntima vinculaci&oacute;n que existe entre ciencia y moral y a su vez la medida en que el progreso cient&iacute;fico se ve, cada vez m&aacute;s influenciado por la valoraci&oacute;n moral. Se acepta que la ciencia l&oacute;gicamente, es un sistema estructurado de conocimientos verdaderos y que su objetivo fundamental radica en descubrir las leyes objetivas de los fen&oacute;menos y encontrar su explicaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">La moral, en cambio, refleja la realidad desde el punto de vista de las necesidades, intereses y valores humanos, en forma de principios, normas y juicios de valor, resulta que la propia realidad es modelada, valorada y vivenciada, a su vez que el ideal moral apunta hacia la valoraci&oacute;n humana de los fen&oacute;menos sociales y la verdad cient&iacute;fica, hacia la comprensi&oacute;n adecuada de la realidad por el hombre. </p>     <p align="justify">Todo conocimiento, por te&oacute;rico que sea, est&aacute; relacionado con la vida, con el quehacer pr&aacute;ctico, con el destino de las personas, pues el conocimiento pone de manifiesto la realidad y condiciona la posibilidad de influir sobre la misma.<span class="sup">12</span> </p>     <p align="justify">Debido a su conexi&oacute;n con la pr&aacute;ctica, todo conocimiento cient&iacute;fico tiene una relaci&oacute;n directa con el destino de los hombres. De ah&iacute; que la actitud frente a la ciencia constituya una actitud frente al hombre y por ende tenga un aspecto moral. </p>     <p align="justify">El desarrollo tecnol&oacute;gico en el campo de la medicina, exige una nueva apreciaci&oacute;n de los valores tradicionales humanistas y &eacute;ticos. Por ello, toda actividad cient&iacute;fica debe orientarse por el reconocimiento del individuo como valor supremo, pues precisamente, el ser humano, su vida, su bienestar y salud, su cultura, libertad y progreso son los que le conceden sentido moral a la ciencia.<span class="sup">13 </span></p>     <p align="justify">El impacto que en estos momentos, produce el desarrollo de la ciencia y la tecnolog&iacute;a en la &eacute;tica, se expresa en la ampliaci&oacute;n del saber &eacute;tico y en el surgimiento de nuevos problemas que se manifiestan en la aparici&oacute;n de nuevos valores. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El progreso de la ciencia debe colocarse entre una de las causas m&aacute;s activas y poderosas del perfeccionamiento de la especie humana y al crecer la parte m&aacute;s accesible de la ciencia, aumentar&aacute; lo que cada uno necesita saber para conducir en la vida y ejercer su raz&oacute;n con independencia. </p>     <p align="justify">Otro elemento &eacute;tico a analizar es la justicia. En el marco de la atenci&oacute;n de la salud, justicia generalmen&shy;te se refiere a lo que los fil&oacute;sofos llaman <em>justicia distributiva</em>, la distribuci&oacute;n equitativa de bienes escasos en la comunidad. </p>     <p align="justify">En los a&ntilde;os 80 del siglo pasado, predomin&oacute; el debate sobre la asignaci&oacute;n de los recursos escasos y se plante&oacute; un problema de justicia en todos los pa&iacute;ses.<span class="sup">12,13 </span></p>     <p align="justify">La teor&iacute;a de la justicia, conocida como de f&oacute;rmulas abstractas: <em>Dar a cada cual lo suyo, tratar a los pacientes de igual forma, </em> representan f&oacute;rmulas convencionales, que no dan respuestas concretas a la interrogante, acerca realmente de lo que se debe dar, o el sentido en que son iguales los enfermos o las enfermedades a tratar. </p>     <p align="justify"><em>Justicia</em>, es el nombre de una nueva filosof&iacute;a de salud, que propone la bio&eacute;tica, la cual es producto de la sociedad del bienestar postindustrial y la expansi&oacute;n de los derechos humanos de la tercera generaci&oacute;n hacia la paz, el desarrollo del medio ambiente y el respeto del patrimonio com&uacute;n de la humanidad, que marcan la transici&oacute;n del estado de derecho, al estado de justicia. </p>     <p align="justify">Ya no s&oacute;lo se trata de un derecho individual a la salud, ni el derecho a la asistencia sanitaria, sino a las obli&shy;gaciones de una macro &eacute;tica justa de la responsabilidad, frente a la vida amenazada. </p>     <p align="justify">Desde que el paciente ingresa en cualquier hospital, alejado de su hogar, de su familia, de sus costumbres cotidia&shy;nas, es decir, del medio del que proviene, se enfrenta a otro, el cual generalmente le resulta hostil, pues irrumpe en su privacidad y lo somete a un r&eacute;gimen de vida diferente. Desde el anuncio de la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica o el proceder intervencionista, comienza a ser agredido, por una serie de ele&shy;mentos totalmente desconocidos y que interfieren, en su autonom&iacute;a, en su integridad.<span class="sup">11-14 </span></p>     <p align="justify">Resulta necesario tambi&eacute;n, determinar la competencia individual. Esto es muy importante, pues se realiza para conocer que nivel tienen los pacientes para determinar o rechazar un tratamiento que es necesario y eficaz para su salud. </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n el Prof. <em>Diego Gracia, </em> de la Universidad de Madrid, los niveles de competencia se determinan porque si un paciente es capaz hay que respetarle su decisi&oacute;n. En cuanto a la ponderaci&oacute;n de valores ambos, m&eacute;dico y paciente, est&aacute;n en un mismo nivel y es necesario  empezar a pensar que la no maleficencia y la justicia son principios que tienen que predominar pues se encuentran por encima de la beneficencia. Estos pacientes, se ubicaban en la categor&iacute;a donde los criterios de competencia son la compresi&oacute;n reflexiva y cr&iacute;tica de los enfermos y su tratamiento, la decisi&oacute;n racional basada en consideraciones que incluyen creencias y valores. En esta categor&iacute;a se incluyen adultos con mayor&iacute;a de edad legal, y enfermos reflexivos y autocr&iacute;ticos poseedores de elementos maduros de compensaci&oacute;n.<span class="sup">13-15</span> </p>     <p align="justify">La autonom&iacute;a, beneficencia y justicia forman una tr&iacute;ada donde sus elementos se interrelacionan de forma indisoluble, y son principios que deben aplicarse de forma sistem&aacute;tica en la pr&aacute;ctica anestesiol&oacute;gica diaria en general y del dolor en particular. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Las tres cuartas partes de los pacientes que son vistos en cuidados paliativos presentan dolor y en el 15 %, es severo o de mal pron&oacute;stico.<span class="sup">15</span> </p>     <p align="justify">En la actualidad, se dispone de tratamientos eficaces para el dolor cuya utilizaci&oacute;n garantizar&iacute;a su control en los pacientes, sin embargo, en muchas ocasiones no se aplican debido a las falsas creencias que existen por parte de los sanitarios y de la poblaci&oacute;n en general sobre sus posibles consecuencias. </p>     <p align="justify">Se concluye que los principios generales de la bio&eacute;tica son definibles y perfectamente aplicables en el campo del diagn&oacute;stico y tratamiento del dolor. La consideraci&oacute;n de estos principios en la actividad diaria, influir&aacute; de forma significativa, en la calidad de los servicios prestados a los enfermos. </p> <h4 align="justify"><strong>SUMMARY </strong></h4> <h6>Ethical approach to pain  </h6>     <p align="justify">Pain is a scourge for mankind; treat it is the physician&acute;s duty but it should be done following ethical principles. This paper was intended to evaluate the ethical principles referred to pain that will strenghten its diagnosis and treatment and make them more harmonic. A wide updated literature review was made using the national medical information network and its important links. Pain classification from the etiological and pathological viewpoints, its most effective treatment and the ethical implications inherent to it were shown. It may be concluded that the general principles of ethics are definable and perfectly applicable to the field of pain diagnosis and therapy, and that their observance &amp; application in terms of the patient&acute;s pain may significantly influence the quality of rendered services. </p>     <p><em>Key words</em>: Pain, suffering, ethical principles. </p>     <p><strong>REFERENCIAS BIBLOGR&Aacute;FICAS </strong></p>     <!-- ref --><p> 1. Gracia D. Bio&eacute;tica m&eacute;dica. Washington DC: OPS;1990 (Publica&shy;ci&oacute;n cient&iacute;fica No. 527). <!-- ref --><p> 2. Gafo FJ. Diez palabras claves en bio&eacute;tica. Madrid: Editorial Verbo Divino;1993. <!-- ref --><p> 3. Scholle CS. Introducci&oacute;n a la Bio&eacute;tica. Washington DC: OPS;1990 (Publica&shy;ci&oacute;n cient&iacute;fica No. 527). <!-- ref --><p> 4. Saas HM. Fundamentos filos&oacute;ficos y su aplicaci&oacute;n a la Bio&eacute;tica. 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Cuestiones de justicia en la prestaci&oacute;n de servicios de salud. Washington DC: OPS;1997 (Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica No. 527). <p>Recibido: 27 de abril de 2006. Aprobado: 30 de junio dde 2006.     <br> <em>Idoris Cordero Escobar</em>.  Hospital C.Q. “Hermanos Ameijeiras”. San L&aacute;zaro 701, Centro Habana. La Habana 10200, Cuba. </p>     <p align="justify"><span class="sup"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">DrCs. Vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Anestesiolog&iacute;a y Reanimaci&oacute;n. Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico “Hermanos Ameijeiras”. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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