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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ética en el cuidado del paciente grave y terminal]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[An analysis was made on the fundamentals of ethics and their association to medical services. Abstract thought sciences were compared with natural sciences, thus noting that the postulates of the former should prompt good judgements of the physician at the patient´s bedside. A new health concept includidng the ethical condition of the person was stated. The importance of anthropological substantiation of ethics was stressed by partly using Xavier Zubiri´s argumentation and personalism arguments in order to analyze the main principles of ethics that should be taken into account in treating both the seriously-ill and terminally-ill patient. The concept of ethics based on values and virtues was analyzed, trying to substantiate these expressed concepts and relate them to intensive care and palliative care. The concept of moral responsibility by H. Jonas , the phenomenon of humanistic control of science as well as their ethical implications observed in taking care of the seriously-ill patient were also discussed. It was stated that delving more into Cuban cultural ethics and the ethical formation of health professionals is a necessity, taking into consideration that they constitute in one way or another the ethical foundations of the Cuban nation. The ethical bequest inherited from Felix Varela and José de la Luz y Caballero was also explained]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify">Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico "Hermanos Ameijeiras" </p> <h2 align="justify">&Eacute;tica en el cuidado del paciente grave y terminal </h2>     <p align="justify"><a href="#cargo">Ren&eacute; Zamora Mar&iacute;n<span class="sup">1 </span></a><span class="sup"><a name="autor"></a></span></p> <h4 align="justify">Resumen </h4>     <p align="justify">Se realiza un an&aacute;lisis de los fundamentos de la &eacute;tica y su relaci&oacute;n con las ciencias m&eacute;dicas. Se comparan las ciencias del pensamiento abstracto con las ciencias naturales y se constata que los postulados de la primera deber&aacute;n iluminar los juicios de valor del facultativo a la cabecera del paciente. Se expresa un concepto de salud, donde se resalta adem&aacute;s la condici&oacute;n &eacute;tica de la persona. Se resalta la importancia que posee la fundamentaci&oacute;n antropol&oacute;gica de la &eacute;tica utilizando parte de la argumentaci&oacute;n de <em>Xavier Zubiri </em> y del personalismo, para de esta forma analizar los principios fundamentales de la &eacute;tica que se debe tener en cuenta, tanto en el paciente grave como en el terminal. Se analiza el concepto de la &eacute;tica basada en los valores y en las virtudes, tratando de fundamentarlos y relacionarlos con los cuidados intensivos y los cuidados paliativos. Se analiza el concepto de responsabilidad moral de <em>H. Jonas </em> y el fen&oacute;meno del control human&iacute;stico de la ciencia, as&iacute; como sus implicaciones de car&aacute;cter &eacute;tico que se observa en la atenci&oacute;n del paciente grave. Se expone la necesidad de una mayor profundizaci&oacute;n en la &eacute;tica propia de la cultura cubana y en la formaci&oacute;n de los profesionales de la salud, teniendo en cuenta que de alguna forma constituyen referentes &eacute;ticos de la naci&oacute;n cubana. Se explica el legado &eacute;tico heredado de <em>F&eacute;lix Varela </em> y <em>Jos&eacute; de la Luz </em>y <em> Caballero </em>. </p>     <p align="justify"><em>Palabras clave</em>:  &Eacute;tica, relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, paciente grave, paciente terminal, cuidados intensivos, cuidados paliativos. </p>     <p align="right"> <em>"Pero ante todo hay que pensar    <br>    en el medio de curar el     <br>   entendimiento     y de purificarlo,     <br>   hasta donde sea    posible al comienzo,    <br>   de modo que conozca las cosas    <br>    f&aacute;cilmente,sin errar y lo mejor posible........"</em></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right">  <em>Spinoza</em>.  Reforma del Entendimiento </p> <h4 align="justify">Introducci&Oacute;n </h4>     <p align="justify">Las investigaciones con seres humanos ocurridas durante los &uacute;ltimos lustros, los adelantos cient&iacute;fico-t&eacute;cnicos, la misma evoluci&oacute;n del concepto de muerte, comprendido actualmente como un proceso, m&aacute;s que como un evento aislado, as&iacute; como la prolongaci&oacute;n artificial de la vida en el marco de los cuidados intensivos y otros, han propiciado que la medicina, considerada antes como una mezcla de arte y de ciencia, por dedicarse a una actividad eminentemente humanitaria y altruista, hoy d&iacute;a posea una fuerte carga experimental y permita que surjan extrapolaciones desde el laboratorio de investigaciones que necesitan ser iluminadas por una reflexi&oacute;n &eacute;tica que posibilite la preservaci&oacute;n de la dignidad de la persona humana, "la cual es mucho m&aacute;s que un sujeto de experimentaci&oacute;n y el l&iacute;mite de sus fronteras no se encuentra en el &aacute;mbito de lo posible, sino de lo debido" (<em>Zamora Mar&iacute;n </em> R. Algunos aspectos sobre fundamentaci&oacute;n bio&eacute;tica en el mundo y en Cuba contempor&aacute;nea. Conferencia pronunciada en el Evento Bio&eacute;tica-Holgu&iacute;n, Academia de Ciencias. 15 al 18 de Octubre de 2003). </p>     <p align="justify">En estas situaciones surgen dilemas &eacute;ticos importantes que deber&aacute;n ser clarificados, de forma particular cuando el paciente se encuentra gravemente enfermo. En este momento se sit&uacute;a el facultativo ante la disyuntiva de escoger lo que &eacute;l entiende como bueno, con respecto a su paciente. Esta es la raz&oacute;n por la cual se necesita una reflexi&oacute;n que posibilite, de acuerdo a una fundamentaci&oacute;n adecuada, un <em>acompa&ntilde;amiento cualificado </em> de los enfermos. No existe un &aacute;mbito del actuar humano libre, en el que lae &eacute;tica no tenga algo que hacer y muy particularmente en el paciente grave o aun moribundo, lo expresado adquiere una gran connotaci&oacute;n e importancia. El m&eacute;dico deber&aacute; encontrarse siempre a la cabecera del paciente en las decisiones m&aacute;s escabrosas, ayudando a clarificar conceptos y ayudar a promover al hombre sufriente, dentro de la propia enfermedad, sobre todo cuando parezca que la vida ya haya llegado a su fin. </p>     <p align="justify">El concepto de salud que las ciencias m&eacute;dicas definen, visto de forma integral, deber&aacute; tener como primicia la inclusi&oacute;n de los valores que la &eacute;tica propone y no s&oacute;lo los que la definici&oacute;n de salud tradicionalmente ense&ntilde;a. No basta con aspirar a un estado de bienestar f&iacute;sico, psicol&oacute;gico y social, se necesita, adem&aacute;s, poseer un talante &eacute;tico-moral en la relaci&oacute;n del hombre consigo mismo y con el entorno que lo rodea. </p>     <p align="justify">Lo mencionado conlleva a una idea de contenido humanista de lo que deber&iacute;a ser un m&eacute;dico, o mejor a&uacute;n, un profesional de la salud: "no basta con ser s&oacute;lo un buen m&eacute;dico, necesitamos adem&aacute;s ser m&eacute;dicos buenos" (<em>Zamora Mar&iacute;n R. </em> &Eacute;tica: el coraz&oacute;n de la Bio&eacute;tica. Conferencia pronunciada en el taller "Cultura, Fe y Solidaridad: alternativas emancipatorias para un mundo globalizado". 25 de Mayo. Memorias en edici&oacute;n), capaces de ajustar las conductas tanto a los postulados de la buena pr&aacute;ctica de la ciencia particular que corresponda, as&iacute; como a los de una sana &eacute;tica, enriquecida con los principios y virtudes que se aprecian en la historia y cultura cubanas. </p>     <p align="justify">El Prof. <em>Daniel Alonso </em> muy probablemente, vislumbr&oacute; estas ideas desde su inicio, y con justicia las consider&oacute; un paradigma por el cual se deber&iacute;a luchar a toda costa, en Cuba, en la promoci&oacute;n de los profesionales. </p> <h4 align="justify">&Eacute;tica y fundamento de la verdad </h4>     <p align="justify">La &eacute;tica estudia con las luces de la raz&oacute;n, las exigencias morales que se derivan de la naturaleza humana. La medicina en cambio, estudia la prevenci&oacute;n y la curaci&oacute;n de las enfermedades cuando esta misma naturaleza se encuentra deteriorada o amenaza estarlo por alguna raz&oacute;n. Ambas son ciencias, si se consideran como un conjunto ordenado de verdades ciertas y universales que se pueden demostrar y  fundamentar gracias al conocimiento de sus causas. Sin embargo, la primera es de tipo especulativa o filos&oacute;fica, pero de car&aacute;cter pr&aacute;ctico que "no se detiene en la contemplaci&oacute;n de la verdad, sino que aplica ese saber a las acciones humanas".<span class="sup">1</span> Se ocupa de las acciones libres del hombre , pero como ciencia normativa, le proporciona los elementos necesarios para obrar el bien. </p>     <p align="justify">La voluntad juega un papel muy importante en la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de esta disciplina, ya que no es f&aacute;cil ajustar la conducta a un cierto orden si la primera no est&aacute; en condiciones de aceptarlo. Por esta raz&oacute;n <em>Arist&oacute;teles </em> en su "&Eacute;tica a Nic&oacute;maco" (Lib. 1. 1094 2-3) dec&iacute;a que no la estudiamos "para saber que es la virtud, sino para aprender a hacernos virtuosos y buenos; de otra manera ser&iacute;a un estudio completamente in&uacute;til". </p>     <p align="justify">Algunos fil&oacute;sofos como <em>M. Scheler </em> y <em>Kant </em> han considerado que el conocimiento de la realidad s&oacute;lo es posible, mediante los datos que suministran las ciencias experimentales y que, por lo tanto, s&oacute;lo una consideraci&oacute;n aprior&iacute;stica de la &eacute;tica, har&iacute;a posible emprender el camino del conocimiento objetivo de la verdad que ense&ntilde;a; es el camino del positivismo. Al respecto, los juicios de valor, que ense&ntilde;a la &eacute;tica, exigen un conocimiento del hombre de forma integral, as&iacute; como de su naturaleza y de las propias exigencias que de ella dimanan. Ya es conocida la aseveraci&oacute;n de que para encontrarse en posesi&oacute;n de la verdad es necesaria una "adecuaci&oacute;n" o concordancia de la realidad, con la mente que la percibe,<em>adequatio intelectus et rei</em>.  Es la postura del realismo. Esta forma mencionada de concebir la realidad se da en el ser humano concreto, ocurre en un contexto socio-cultural determinado y de acuerdo con el momento hist&oacute;rico que le ha tocado vivir. </p>     <p align="justify">De lo anterior se desprende la idea de que la realidad, constituye el fundamento de la verdad, que es a lo que toda ciencia aspira en la naturaleza, tanto la &eacute;tica como la medicina. Es el entendimiento el que se conforma con la realidad de las cosas y no viceversa. La realidad no siempre coincide con la apariencia, ya que si esto fuera cierto, no habr&iacute;a necesidad de hacer ciencia. Sin embargo ambas ciencias aspiran a dos tipos de verdades diferentes. La medicina desea alcanzar una verdad formal, pretende establecer los v&iacute;nculos y condiciones necesarios para que el hombre pueda vivir en un estado de bienestar consigo mismo y con la naturaleza, la &eacute;tica, en cambio, aspira alcanzar una verdad moral que sin dejar de ser real, nunca podr&aacute; objetivarse en los an&aacute;lisis de un laboratorio, aunque s&iacute; en la conducta humana. </p> <h4 align="justify">La &eacute;tica basada en una antropolog&iacute;a filos&oacute;fica</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Afortunadamente gracias a la imaginaci&oacute;n y tambi&eacute;n al intelecto, se puede alcanzar posibilidades m&aacute;s all&aacute; de aquellas que <em>a priori, </em> ser&iacute;an las m&aacute;s seguras y confiables, el hombre gracias a su racionalidad es capaz de inventar su propio futuro, aun cuando se encuentre anclado en el hecho biol&oacute;gico que lo conforma. Esta posibilidad real se logra alcanzar, gracias a la trascendencia que posibilita la condici&oacute;n humana. </p>     <p align="justify">De forma indudable el hombre como hu&eacute;sped in&eacute;dito en el cosmos, es "el &uacute;nico ser que ve desde dentro".<span class="sup">2</span> Al respecto el fil&oacute;sofo jud&iacute;o <em>Hans Jonas </em> ha dicho: "Hay algo transinstintivo en el ser humano, que trasciende la animalidad y lo convierte en algo enormemente probl&eacute;mico".<span class="sup">3</span> Esto es su interioridad. Es la diferencia sustancial que tiene con referencia al resto de sus cong&eacute;neres. As&iacute;, estos atributos de individualidad y racionalidad, logran constituirse en dos pilares b&aacute;sicos, que en el orden de la fundamentaci&oacute;n &eacute;tica son de extraordinaria importancia porque lo hacen tributario de <em>estima, custodia y realizaci&oacute;n. </em><em></em></p>     <p align="justify">Estos tres corolarios que expresan la estimativa moral del cuidado al hombre enfermo, adem&aacute;s se dan en el marco que brinda el principio de solidaridad. Este principio se aprecia, sobre todo, cuando el m&eacute;dico o el profesional de la salud encuentran en el enfermo, al "homo desnudo y vulnerable" en el que solamente se puede constatar su indigencia. Esta virtud entendida como donaci&oacute;n personal, expresa el grado de generosidad de que somos capaces los facultativos o cualquier agente de salud. La donaci&oacute;n de s&iacute;, constituye un alto nivel de amor y desprendimiento hacia los dem&aacute;s, entendida como compasi&oacute;n hacia los semejantes. Al ofrecer algo como lo mencionado, la persona ofrece lo m&aacute;s preciado que posee, m&aacute;s a&uacute;n, entrega lo &uacute;nico que verdaderamente le pertenece, se entrega ella misma. </p>     <p align="justify">Ya el insigne fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol, <em>Javier Zubiri, </em> aseveraba que "todas las cosas en la naturaleza tienen de suyo las propiedades que tienen, pero su realidad no es formal y expl&iacute;citamente suya.<span class="sup">4</span> En cambio, "el hombre s&iacute; es formalmente suyo"; por eso las personas a diferencia de las cosas, tienen su propio car&aacute;cter de realidad. El hombre es formalmente suyo porque de acuerdo a <em>Zubiri</em>: "el hombre es suidad".<span class="sup">4</span> Por lo expresado hasta aqu&iacute; se podr&aacute; colegir, que la realidad humana supone una realidad ontol&oacute;gica incomparablemente superior a todos los dem&aacute;s seres del universo. Por esta raz&oacute;n el propio <em>Zubiri </em> la describi&oacute;, como "realidad en propiedad".<span class="sup">5 </span></p>     <p align="justify">El principio de solidaridad en la aventura humana, al que aspira el ideal &eacute;tico que aqu&iacute; se menciona, casi valdr&iacute;a para nada si no hubiera hombres y mujeres solidarios; de lo que se colige que la &eacute;tica de las virtudes, se hace absolutamente indispensable en el reclamo de toda fundamentaci&oacute;n. No es menos cierto que durante mucho tiempo, y sobre todo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del pasado siglo <tt>XX</tt>, se discut&iacute;a mucho acerca de la importancia de los valores, casi en contraposici&oacute;n con el concepto eudaim&oacute;nico de la virtud, para fundamentar de formas diversas la &eacute;tica contempor&aacute;nea. Sin embargo, no se trata de tomar posturas antag&oacute;nicas en este sentido, s&oacute;lo deseo expresar con claridad que las virtudes como modo de ser o de estar en el mundo, son una opci&oacute;n indispensable cuando por lo menos se desea avanzar por terreno firme, en el orden te&oacute;rico, dentro de esta disciplina. </p>     <p align="justify">Esta &eacute;tica as&iacute; concebida, desea alcanzar el bien de la persona humana que de acuerdo con el concepto aristot&eacute;lico recibe el nombre de <em>eudaimon&iacute;a</em>, y se puede traducir del griego con la palabra &quot;felicidad&quot;,  de manera que todo discurrir &eacute;tico a lo que aspira en esencia, es a encontrar la verdadera felicidad  para el que lo practica. Una &eacute;tica basada en una antropolog&iacute;a filos&oacute;fica y en una idea objetiva del bien y que posea, adem&aacute;s, el concepto de persona y determinadas verdades no negociables. En el hombre el imperativo &eacute;tico formal, parte de su propia realidad, por esta raz&oacute;n existe coincidencia en toda su extensi&oacute;n con <em>Diego Gracia </em> al afirmar que en el hombre existe una proto-moral.<span class="sup">6</span> </p>     <p align="justify">De forma indudable el discurso &eacute;tico implica necesariamente un apoyo en conceptos que ayuden a aclarar que es el hombre. En otras palabras, "la antropolog&iacute;a es el fundamento de la &eacute;tica, ya que &eacute;l mismo es la medida de todas las cosas. Es en su misma naturaleza, en la verdad inherente de su mismidad, donde se encuentra la interrogante y a la vez el fundamento de esta disciplina".<span class="sup">7 <em></em></span><em>Rahner </em> ha dicho: "el hombre es persona que consciente y libremente se posee, por lo que nunca tiene car&aacute;cter de medio sino de fin" (<em>Rahner Karl</em>.  Citado por <em>Zamora Mar&iacute;n </em>R. Fundamentos de la Bio&eacute;tica y su importancia en el mundo contempor&aacute;neo. Obras Escogidas. Aula Fray Bartolom&eacute; de las Casas. M&eacute;xico;1998). </p>     <p align="justify">Esto expresa la importancia que tiene reconocer la dignidad de la persona humana, as&iacute; como la imposibilidad de ser "instrumentalizada" por ninguna ciencia. </p>     <p align="justify">El concepto expresado, de que el hombre es un ser personal y no objetual, merece una particular atenci&oacute;n. Ser objeto es pertenecer al mundo de las cosas, las cuales tienen indudablemente un valor relativo. Un auto, por ejemplo, sirve para trasladarse con mayor facilidad hacia el trabajo o hacia los lugares que se desea. Indudablemente tiene un valor, dado &uacute;nicamente por la utilidad que puede prestar, por esta raz&oacute;n se dice que las cosas tienen un valor relativo. Adem&aacute;s el auto no "se posee consciente y libremente", por lo que nunca tendr&aacute; un valor de fin, sino s&oacute;lo de medio. Por todo lo mencionado se puede afirmar, que las cosas est&aacute;n m&aacute;s bien orientadas hacia las personas y nunca hacia ellas mismas. El hombre en cambio es un fin en s&iacute; mismo y nunca tiene valor de medio sino siempre de fin. Es por esta raz&oacute;n que cuando se habla en &eacute;tica, de la persona humana en t&eacute;rminos que resaltan su dignidad, es para expresar que esta es un absoluto moral, o si se quiere un referente absoluto de toda moralidad. </p>     <p align="justify">Cuando se afirma que el hombre es digno porque es persona, implica que deber&aacute; siempre resaltarse su valor; y de alguna forma tambi&eacute;n se est&aacute; diciendo que por la dignidad que posee, debe siempre aspirar a la excelencia. Es as&iacute; f&aacute;cil comprender que el hombre de acuerdo a su dignidad, lo hace tributario a un valor tan elevado, que deba aspirar siempre a lo mejor por antonomasia. Por esta raz&oacute;n, la &eacute;tica aspira a un "deber ser"; esto es porque intenta siempre proveer al hombre tanto en su conducta, como en sus conceptos, con lo mejor. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Cuando se dice que el hombre es persona deseamos expresar su singularidad, adem&aacute;s de la dignidad formulada anteriormente. Su dimensi&oacute;n ontol&oacute;gica radica en que todo &eacute;l es persona y por tanto su dignidad lo acompa&ntilde;a siempre por muy precario que se encuentre su estado de salud. Trasciende el concepto persona, a la mera agregaci&oacute;n extr&iacute;nseca de sus partes. La palabra persona viene de <em>per-sonare</em>, que significa sonar fuerte, hacerse escuchar, no es extra&ntilde;o que al referirse a ella se comprenda mejor, como el "ente individual de naturaleza racional" tal como la defini&oacute; <em>Boecio </em> en el siglo <tt>VI</tt> (<em>Boecio</em>. Philosophiae consolationis. Libri V. Paris, 1638. p. 524. Trad. Manuel Esteban de Villegas). </p>     <p align="justify">Es en el ser personal del hombre donde se hayan inscritos sus valores &eacute;ticos. Este valor de la persona humana, es com&uacute;n para todos, de manera que no existen privilegios ya que todos los hombres son iguales, independientemente de su ideolog&iacute;a, raza, religi&oacute;n o posici&oacute;n social. </p>     <p align="justify">El t&eacute;rmino <em>Ethik&aacute; </em>(&#8234;&iota;&#1082;&#8234;<span class="Estilo3">V</span>). en sus or&iacute;genes, serv&iacute;a para designar el lugar o guarida donde pastaban los animales, posteriormente pas&oacute; a denominar el entorno donde se habita y mucho m&aacute;s tarde sirvi&oacute; para designar la morada interior que todo hombre lleva consigo. "La &eacute;tica es en esencia un estudio reflexivo, cr&iacute;tico y met&oacute;dico de la validez de las normas morales"<span class="sup">8</span> en que se puede sustentar la conducta como persona. </p>     <p align="justify">Una antropolog&iacute;a filos&oacute;fica basada en un sano humanismo, ser&aacute; el mejor garante para respetar al paciente sufriente y considerar en &eacute;l toda su integridad moral. </p>     <p align="justify">En resumen, fundamentar la &eacute;tica ser&aacute; siempre un intento de comprender cabalmente la realidad, como ha sido dada y conocer en toda su plenitud las justificaciones que se tiene para ejercer los actos libres, pero de acuerdo a una escala de valores que ha necesitado primero ser meditada, reflexionada, repensada porque considera al hombre, aun al hombre sufriente, en su estadio m&aacute;s precario, como un absoluto moral. </p> <h4 align="justify">El paciente grave </h4>     <p align="justify">El paciente grave es con frecuencia un ser, que por la amenaza o la criticidad de sus signos vitales, se encuentra en una encrucijada dif&iacute;cil del drama humano, que se considera como parte de la vida. Como individuos, la orientaci&oacute;n psico-biol&oacute;gica hacia un futuro que pretende ser cada vez mejor, llevar&iacute;a a transformar en proyecto la propia vida. El hombre es un ser continuamente "arrojado hacia adelante" y por consiguiente cuando este proyecto se ve amenazado de alguna forma por la enfermedad, los componentes psico-afectivos y socio-morales del paciente, no siempre se encuentran en condiciones de sustentar los medios necesarios que la realizaci&oacute;n personal y la esperanza requieren. Por esta raz&oacute;n se podr&iacute;a, en una primera aproximaci&oacute;n, sugerir que la enfermedad no es s&oacute;lo la ausencia de salud o tal vez la aparici&oacute;n m&aacute;s o menos persistente de s&iacute;ntomas y signos molestos, como cl&aacute;sicamente se expresa; sino que se trata de algo mucho m&aacute;s profundo, que est&aacute; dado <em>por la imposibilidad que tiene el paciente, de llegar a ser &eacute;l mismo. </em> Lo expresado ser&iacute;a algo as&iacute; como una fundamentaci&oacute;n filos&oacute;fica y &eacute;tica del concepto de enfermedad. </p>     <p align="justify">Lo mencionado hasta el momento podr&iacute;a propiciar confundir la &eacute;tica, con reflexiones abstractas que aunque valiosas, no ayudan a una real praxis <em>cualificada</em>, del m&eacute;dico con respecto a su paciente, sobre todo cuando se trata de atender a un enfermo grave o aqu&eacute;l incluso, que haya perdido toda esperanza de curaci&oacute;n porque se haya clasificado en el grupo que con frecuencia se nombran como <em>terminales. </em>En este sentido se deber&iacute;a tambi&eacute;n reflexionar sobre la profesi&oacute;n de m&eacute;dico, entendiendo que la pr&aacute;ctica m&eacute;dica es un <em>cont&iacute;nuum </em>que comienza con el diagn&oacute;stico pero que no termina nunca, hasta el fallecimiento del paciente. Al abundar en la clarificaci&oacute;n de este concepto es importante tener presente algunos otros aspectos en el que se encuentra en primer lugar el de la competencia m&eacute;dica, entendida no s&oacute;lo como la "capacidad para el desarrollo de algo", sino tambi&eacute;n como el conjunto de conocimientos interiorizados que posibilitan a un facultativo llegar a alcanzar en su actividad, una real calidad. Probablemente una de las primeras cualidades que deber&aacute; tener todo aqu&eacute;l que se aventura en este campo ser&aacute; la de encontrarse en condiciones de conocer lo mejor posible, su ciencia particular o especialidad. Esto no dimana s&oacute;lo de un placer intelectual, ni del deseo de satisfacer una inquietud reservada al conocimiento cient&iacute;fico, sino que deber&aacute; entenderse adem&aacute;s, como un <em>ethos </em> profesional. Los principios de solidaridad y de responsabilidad obligan al facultativo al perfeccionamiento de la praxis m&eacute;dica la cu&aacute;l lleva impl&iacute;cito este aspecto mencionado. De esta forma se puede apreciar que el concepto de competencia, se haya enmarcado dentro de una categor&iacute;a m&aacute;s general que el que la propia &eacute;tica genera. </p>     <p align="justify">Otro aspecto que se deriva de lo referido es el de la adquisici&oacute;n de la habilidad adecuada para el desarrollo profesional. Esta palabra implica una aptitud y las aptitudes s&oacute;lo se desarrollan con la experiencia del que las practica, de manera que no ser&iacute;a posible encontrarse en condiciones de realizar el trabajo m&eacute;dico con cualquier paciente, pero mucho m&aacute;s con el enfermo grave, si no se posee esta <em>cualificada</em> que implica, en primer lugar, la repetici&oacute;n de los procedimientos una y otra vez. Por esta raz&oacute;n no ser&iacute;a posible alcanzar lo expresado, si no se est&aacute; junto a los enfermos que reclaman el cuidado m&eacute;dico, donde se ejercita continuamente esta profesi&oacute;n. </p>     <p align="justify">Lo referido hasta ahora conlleva considerar un aspecto que es el de la toma de decisiones. La medicina moderna posibilita, sin lugar a dudas, que se tengan cada vez mayores posibilidades para optar por decisiones cient&iacute;ficamente correctas con los pacientes. La adquisici&oacute;n de m&aacute;s y mejor tecnolog&iacute;a ha proporcionado este gran logro, pero desafortunadamente ha alejado a los m&eacute;dicos de los enfermos. El facultativo deber&aacute; conocer que las decisiones del acto m&eacute;dico se efect&uacute;an en personas y no en experimentos que tienen como escenario un laboratorio. Se realizan en la vida de hombres y mujeres concretos, sufrientes, que aspiran y desean siempre lo mejor para s&iacute; mismos. Una decisi&oacute;n m&eacute;dica adecuada y responsable se convierte, por tanto, en un deber de justicia, por lo que se hace imprescindible proporcion&aacute;rselos o por lo menos tratar, con los medios oportunos de brind&aacute;rselos a todos, en la medida de las posibilidades. </p>     <p align="justify">La actividad m&eacute;dica se ha institucionalizado, se ha tecnificado, se ha burocratizado, cuando deber&iacute;a ser en esencia un acto esencialmente humano. No ociosamente alguien ha dicho que el acto m&eacute;dico se desarrolla, no entre una enfermedad y una inteligencia cient&iacute;fica, sino que como actividad especializada, trata de una acci&oacute;n interpersonal, que involucra una relaci&oacute;n completamente humana. Por esta  raz&oacute;n el papel del silencio, como lenguaje simb&oacute;lico, adem&aacute;s de que constituye la base sobre la que se expresa el discurso y por lo tanto es fundamental para comunicar algo y cultivar as&iacute; una buena relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, podr&aacute; ser tambi&eacute;n de una eficaz ayuda en la praxis m&eacute;dica del cuidado. La comunicaci&oacute;n con empat&iacute;a es de extraordinaria importancia cuando se trata no s&oacute;lo de curar, sino a veces de acompa&ntilde;ar. No se debe olvidar que ya <em>Ludwig Wittgestein </em> dec&iacute;a. "De lo que no se puede hablar, lo mejor es callar". La verdad, frente al misterio de la muerte, adquiere la forma de silencio. Esta es una manera de acompa&ntilde;amiento superior a todas las dem&aacute;s mencionadas. En las sociedades imbuidas de un gran pragmatismo, lo cual es frecuente en este mundo tecn&oacute;crata, el sentido de hacer las cosas bien, se pierde cuando se est&aacute; en la din&aacute;mica de realizarlas eficientemente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el &aacute;mbito de la medicina cr&iacute;tica, se encuentran dos maneras de hacer las cosas bien: la vigilancia intensiva, junto a las medidas de tratamiento intensivo. Ambas justifican el desarrollo de todo un conjunto de procedimientos los cuales persiguen el fin de curar al paciente amenazado por una enfermedad grave. Sin embargo no se debe incluir en esta categor&iacute;a al enfermo que no tiene posibilidades de recuperaci&oacute;n. La alternativa de los cuidados desproporcionados con los enfermos terminales es tan injustificada en el orden &eacute;tico, como el acortamiento de la vida por t&eacute;cnicas relacionadas con la eutanasia. La alternativa del paciente grave no recuperable no ser&aacute; nunca los cuidados intensivos, sino los cuidados paliativos. </p>     <p align="justify">Queda un aspecto en otro orden de cosas, que debe ser aclarado. Se puede encontrar en alg&uacute;n paciente que la vida humana  llega a su fin, o incluso en ocasiones, pudiera parecer como si ya careciera de sentido seguir viviendo; es aqu&iacute; cuando el acto moral del cuidar alcanza su plenitud y se sit&uacute;a sobre el principio de beneficencia, que es el de curar, el cual ha inspirado de inicio siempre a la medicina tradicional. </p>     <p align="justify">A lo largo de mi ejercicio profesional, en la atenci&oacute;n a pacientes graves, cuando casi parece que se acerca la hora del desenlace final e irreversible de una enfermedad, he podido encontrar hombres o mujeres incurables, pero &iexcl;jam&aacute;s incuidables! </p>     <p align="justify">Si lo hasta aqu&iacute; explicado "se logra, todo lo dem&aacute;s adquiere sentido, si no se logra resultar&aacute; superfluo".<span class="sup">9</span> </p>     <p align="justify">Esta aspiraci&oacute;n no se refiere a la adquisici&oacute;n de habilidades o conocimientos nuevos, sino de algo mucho m&aacute;s profundo, se trata de una verdadera transformaci&oacute;n del facultativo que ejerce la medicina, no s&oacute;lo en el pensar sino tambi&eacute;n en el actuar. Es en esencia un cambio de perspectiva que <em>S&oacute;crates </em> llam&oacute; en griego <em>metanoia, </em>palabra que m&aacute;s tarde los latinos tradujeron con la palabra <em>conversi&oacute;n </em>. </p>     <p align="justify">En esta disciplina el cambio de las actitudes es probablemente uno de los aspectos de mayor importancia a lo que se puede aspirar, en frase de alg&uacute;n autor, de lo que se trata es "de conseguir que se manifiesten convicciones morales m&aacute;s ac&aacute; de la justificaci&oacute;n de su validez".<span class="sup">10 </span></p>     <p align="justify">No bastar&aacute; con s&oacute;lo aportar razones; la moral, del lat&iacute;n <em>mores, </em> que quiere decir conducta o morada interior, de lo que trata es que el profesional de la salud adquiera una nueva o segunda naturaleza basada en principios y valores. </p>     <p align="justify">El trabajo de la &eacute;tica es ante todo una problematizaci&oacute;n de los diferentes aspectos del actuar humano. Exige un juicio de valor en cada acto y debe estar inspirado por los diferentes principios que conforman su estructura te&oacute;rica. </p>     <p align="justify">Dec&iacute;a <em>Ortega </em> y <em>Gasset </em> que "hubo un tiempo en que la ciencia puso un orden en la vida, pero hoy ser&aacute; la vida la que deba poner un orden en la ciencia".<span class="sup">9</span> La &eacute;tica como ciencia que estudia la moralidad de los actos del ser humano, puede ayudar mucho en este sentido. </p>     <p align="justify">En la medida en que la fundamentaci&oacute;n &eacute;tica sea capaz de construir puentes de entendimiento entre las personas, encontrando m&iacute;nimos morales, que permitan establecer nexos de comunicaci&oacute;n entre posturas dis&iacute;miles, contribuir&aacute; a un di&aacute;logo no solo social, sino tambi&eacute;n interdisciplinario. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Las ciencias m&eacute;dicas tal como se conciben en la actualidad, al igual que la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, necesitan de una puesta en com&uacute;n de sus verdades en tanto sirvan al hombre, no solamente para curarlos de enfermedades, sino tambi&eacute;n para promoverlo de forma integral con un concepto mucho m&aacute;s amplio del que se podr&iacute;a esperar. No ser&aacute;, por tanto, la &eacute;tica una simple gu&iacute;a para tomar decisiones, es algo m&aacute;s que eso, es adem&aacute;s, una forma de promover a la persona humana teniendo como punto cimero la estimativa moral de su dignidad. En la medida que esto ocurra tambi&eacute;n lo ayudar&aacute; a proyectarse fuera de s&iacute;, no s&oacute;lo desde el punto de vista ontol&oacute;gico, biol&oacute;gico y psicol&oacute;gico, sino tambi&eacute;n &eacute;tico. Ayud&aacute;ndolo a expresar de forma m&aacute;s integral, aunque tambi&eacute;n m&aacute;s complejo, el concepto de salud. </p>     <p align="justify">En las ciencias m&eacute;dicas habr&aacute; siempre un espacio para que la &eacute;tica, contribuya a humanizarlas con mucho mayor esplendor. </p> <h4 align="justify">Reflexiones finales </h4>     <p align="justify">Cabe realizar dos ultimas reflexiones en relaci&oacute;n con las ciencias m&eacute;dicas y el tema tratado. La primera se refiere a la necesidad de un respeto a la ley moral que propugna le &eacute;tica. No basta con el reconocimiento de esta ley, si este no se encuentra acompa&ntilde;ado de un sentimiento de responsabilidad moral el cual vincule sujeto-objeto y haga actuar consecuentemente. Es el imperativo moral de la responsabilidad propuesto por <em>Jonas, </em> el que lleva a hacer esta reflexi&oacute;n. La responsabilidad que se tiene, como sujeto moral, de poder causar un da&ntilde;o o un beneficio en aquello que se haya en el campo de acci&oacute;n. El ser responsable significa que se est&aacute; en condiciones de responder por ello, pero en el contexto que brinda la libertad, para as&iacute; respetar lo que de valioso y debido haya en ella. Es la libertad aquella acci&oacute;n de la voluntad que debe siempre buscar un bien, adem&aacute;s debido y por &uacute;ltimo razonable. En este contexto se desenvuelven todas las acciones valorativas de la &eacute;tica en general y de la &eacute;tica m&eacute;dica en particular. Lo mencionado adquiere particular importancia, cuando se trata de la atenci&oacute;n al paciente grave. </p>     <p align="justify">El segundo aspecto es que con lo expresado hasta a qu&iacute;, se podr&iacute;a temer que pudiera existir un control de las ciencias del pensamiento abstracto, sobre las de tipo experimental, lo que algunos han llamado un "control human&iacute;stico de la ciencia", queriendo expresar con esta afirmaci&oacute;n, que las ciencias especulativas mediante una tensi&oacute;n dial&eacute;ctica, debieran orientar las aspiraciones y los resultados de la ciencias naturales, las cuales tienden, por derecho propio, a proyectar nuevas investigaciones y a&uacute;n a ensanchar el horizonte de sus aplicaciones, esto adquiere particular relevancia en las ciencias m&eacute;dicas, cuando se realizan estudios en seres humanos. </p>     <p align="justify">En toda experiencia cient&iacute;fica se encuentran unidas de forma inseparable la verdad, la libertad y la responsabilidad; de manera que al emprender su camino investigativo comprender&aacute;n, tanto el investigador como el facultativo, que deber&aacute;n recorrerlo tanto con la imparcialidad exigida por la objetividad de su m&eacute;todo, como tambi&eacute;n con la honradez intelectual y la responsabilidad que debe poseer todo ser humano que se encuentra en la b&uacute;squeda de la verdad; dir&iacute;a entonces que tambi&eacute;n es necesario una "reverencia cient&iacute;fica" y no s&oacute;lo el respeto m&eacute;dico hacia el paciente, que se debe poseer, cuando se indaga en los procesos f&iacute;sico-biol&oacute;gicos de la naturaleza. Indudablemente esto se traduce en una forma de servir mejor a la humanidad a la que pertenece, por lo que visto de este modo, las responsabilidades &eacute;tico-morales, relacionadas tanto con la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica as&iacute; como con las de tipo asistencial, pueden entenderse como una exigencia <em>ad intra, </em> propias de la ciencia, en cuanto actividad plenamente humana, no como un control, o peor a&uacute;n, como una imposici&oacute;n externa; adem&aacute;s como una v&iacute;a de promoci&oacute;n personal mediante el desarrollo de estas virtudes, que tienen como base la autenticidad y el servicio. </p>     <p align="justify">Por &uacute;ltimo, es interesante ver la singular importancia que tiene la necesidad de poder profundizar en una &eacute;tica que tenga en cuenta la cultura nacional. Si se considera el vocablo latino "Cultura" del que hablan <em>Cicer&oacute;n </em> y <em>Horacio </em> como una met&aacute;fora relacionada con el cultivo de la tierra, como <em>Cultura Animi, </em> cultura del esp&iacute;ritu, educaci&oacute;n de la persona, promoci&oacute;n del pensar y del actuar, pero ante todo "formaci&oacute;n de las conciencias", entonces se comprender&aacute; como la promoci&oacute;n del conocimiento aunque es indispensable no ser&aacute; suficiente si no se tiene una "Cultura Moral". </p>     <p align="justify">La cultura cubana posee en sus fundamentos todo un c&oacute;digo de &eacute;tica de singular validez en el momento actual. El Pbro. <em>F&eacute;lix Varela, </em> aqu&eacute;l del cual <em>Luz </em> y <em>Caballero </em> dijera que <em>nos ense&ntilde;&oacute; en pensar </em> y que contribuy&oacute; de forma tan magistral a crear los cimientos de la nacionalidad cubana, ha legado lo mejor de la simiente de una buena &eacute;tica cubana en sus "Cartas a Elpidio", publicadas en el destierro de Nueva York; son como un testamento intelectual en el que se destacan las mejores virtudes. Es interesante se&ntilde;alar como aqu&eacute;l hombre supo so&ntilde;ar con aqu&eacute;l ideal en el que mostr&oacute; todo lo noble y justo que deber&iacute;a tener la nacionalidad cubana. Mucho amor a la patria, autoridad en la conducta, &aacute;nimo heroico y vigilante, unido a una profunda tolerancia, la que siempre acogi&oacute; a todos con delicadeza de esp&iacute;ritu y comprensi&oacute;n. </p>     <p align="justify">Por eso al hablar de la necesidad de la formaci&oacute;n &eacute;tica de los profesionales de la salud, seg&uacute;n las ense&ntilde;anzas de <em>Jos&eacute; </em>de la <em>Luz </em><em></em>y <em>Caballero, </em> tratando de inculturar valores en la historia patria, es necesario recordar su pensamiento una vez m&aacute;s, para expresar la necesidad de ser consecuentes con el ideal &eacute;tico que se propone, mostrando la coherencia de la &eacute;tica con la vida, tan necesaria en la virtud para ser cre&iacute;ble, de la que habla <em>Cintio Vitier </em> en "Ese Sol del Mundo Moral". Refiri&eacute;ndose a la formaci&oacute;n de los actores morales de la patria <em>Luz </em> exclamaba: "Ense&ntilde;ar puede cualquiera, educar s&oacute;lo aqu&eacute;l que sea un Evangelio vivo". </p>     <p align="right"><em>"Luego, para reducir todas las ideas a la unidad,     <br> procuraremos encadenarlas y ordenarlas de tal     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> manera  que nuestro esp&iacute;ritu, en cuanto sea     <br> posible, reproduzca  objetivamente lo que est&aacute;    <br>  formalmente en la  naturaleza, considerada     <br> en su totalidad tanto como en sus partes."</em></p>     <p align="right"><em>Spinoza</em>. Reforma del Entendimiento </p> <h4 align="justify">SUMMARY </h4> <h6>Ethics in the care of critically-ill and terminally-ill patient </h6>     <p align="justify">An analysis was made on the fundamentals of ethics and their association to medical services. Abstract thought sciences were compared with natural sciences, thus noting that the postulates of the former should prompt good judgements of the physician at the patient&acute;s bedside. A new health concept includidng the ethical condition of the person was stated. The importance of anthropological substantiation of ethics was stressed by partly using <em>Xavier Zubiri&acute;s</em> argumentation and personalism arguments in order to analyze the main principles of ethics that should be taken into account in treating both the seriously-ill and terminally-ill patient. The concept of ethics based on values and virtues was analyzed, trying to substantiate these expressed concepts and relate them to intensive care and palliative care. The concept of moral responsibility by <em>H</em>. <em>Jonas </em>, the phenomenon of humanistic control of science as well as their ethical implications observed in taking care of the seriously-ill patient were also discussed. It was stated that delving more into Cuban cultural ethics and the ethical formation of health professionals is a necessity, taking into consideration that they constitute in one way or another the ethical foundations of the Cuban nation. The ethical bequest inherited from <em>Felix Varela </em> and <em>Jos&eacute; de la Luz y Caballero </em> was also explained. </p>     <p><em>Key words</em>:  Ethics, physician-patient relationship, seriously-ill patient, terminally-ill patient, intensive care, palliative care. </p> <h4 align="justify">REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </h4>     <div align="justify">       <!-- ref --><p>1. Aquino St. Tom&aacute;s. De virtutibus in communiqui. 10th ed. Tur&iacute;n, Roma: Ed. Mirietti II;1965. <!-- ref --><p>2. Styczen T. La libertad en la verdad. Roma: SDS;1998. <!-- ref --><p>3. Jonas H. El principio de responsabilidad. Barcelona: Herder;1995. <!-- ref --><p>4. Zubiri X. El Hombre y Dios. Madrid: Alianza Editorial;1984. <!-- ref --><p>5. Zubiri X. La persona como forma de realidad: personeidad. En: Ellacur&iacute;a I, editor.        Sobre el hombre. Madrid: Alianza Editorial;1986. <!-- ref --><p>6. Gracia D. La ense&ntilde;anza de la Bio&eacute;tica en Espa&ntilde;a: un enfoque socr&aacute;tico. Madrid: Zeneca-Farma;1999 (Actas II Congreso Nacional). <p>7. Fraiman HD. &Eacute;tica <em>versus </em> Bio&eacute;tica. Rev Nuestro Hospital. 1999; a&ntilde;o 3(2):2. </p>       <!-- ref --><p>8. Feito Grande L. Sobre la fundamentaci&oacute;n de la Bio&eacute;tica. En: Bio&eacute;tica: un di&aacute;logo plural. Comillas: Univ. Pontificia Comillas;2002. <p> 9. Ortega y Gasset J. Obras completas. Madrid: Alianza;1983. </p>       <!-- ref --><p> 10. Zamora Mar&iacute;n R. Bio&eacute;tica: nuevos valores para una nueva cultura. La Habana: Centro Juan Pablo II;1997. Recibido: 27 de abril de 2006. Aprobado: 30 de junio de 2006.     <br> <em>Ren&eacute; Zamora Mar&iacute;n</em>.  Hospital C.Q. "Hermanos Ameijeiras". San L&aacute;zaro 701, Centro Habana. La Habana 10200, Cuba. Tel&eacute;fonos: 876 1231, 876 1040, e-mail: <a href="mailto:rzamora@infomed.sld.cu ">rzamora@infomed.sld.cu </a></div>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><span class="sup"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista de II Grado en Medicina Interna y Medicina Intensiva, Profesor Auxiliar, Diplomado en Bio&eacute;tica,<em>"</em>Hospital C.Q. Hermanos Ameijeiras<em>"</em>. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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