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</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/v10_107.jpg" width="369" height="47"></p>     
<p>Universidad “La Sapienza”, Roma </p> <h2 align="left">Determinantes sociales de las enfermedades </h2>     <p><a href="#cargo">Giovanni Berlinguer<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Un problema muy antiguo </h4>     <p align="justify">En su libro cl&aacute;sico Civilizaci&oacute;n y Salud, <em>Henry E. Sigerist </em> escribi&oacute; que “en cualquier sociedad dada, la incidencia de la enfermedad est&aacute; determinada mayormente por factores econ&oacute;micos… Una baja calidad de vida, falta de comida, ropa y combustible, malas condiciones de vivienda y otros s&iacute;ntomas de pobreza han sido siempre las mayores causas de enfermedad”.<span class="superscript">1</span> Para enfatizar esta verdad con respecto a las condiciones laborales, <em>Sigerist </em>cita un antiguo papiro egipcio que considera <em>una voz de rebeli&oacute;n</em>: </p>     <blockquote>       <p align="justify">Nunca he visto a un herrero trabajando como embajador o a un trabajador de la fundici&oacute;n ser enviado en una misi&oacute;n, pero s&iacute; he visto al herrero trabajando: se asa con la boca del horno. El alba&ntilde;il, expuesto a todo tipo de clima y todo tipo de riesgos, construye sin llevar ropas encima. Sus manos est&aacute;n gastadas por el trabajo, su comida se mezcla con la tierra y la basura: se muerde las u&ntilde;as, al no tener mas comida. El barbero arruina sus brazos para llenar su est&oacute;mago. El tejedor lo pasa peor a&uacute;n que la mujer, doblado en dos con las rodillas presionando su est&oacute;mago, incapaz de respirar. El lavandero a la orilla del r&iacute;o est&aacute; cerca de los cocodrilos. El tintorero huele a huevas de pescado; sus ojos est&aacute;n cansados, sus manos trabajan sin pausa y como pasa todo el tiempo procesando telas, aborrece las ropas.<span class="superscript">2</span> </p> </blockquote>     <p align="justify">Un an&aacute;lisis y una indiferencia, que anticipa <em>Bernardino Ramazzini </em> en <em>De morbis artificum </em> por unos cuantos milenios. Sin embargo, fue s&oacute;lo en el siglo <tt>XIX</tt> que los temas sobre el trabajo y las condiciones de la vivienda, y su influencia sobre la salud y la vida misma, comenzaron a ser importantes y a discutirse extensivamente. La interacci&oacute;n entre la medicina, que aspiraba a ser reconocida como ciencia y una sociedad cuyo objetivo era el progreso, abri&oacute; el camino a una consideraci&oacute;n m&aacute;s detallada de la relaci&oacute;n entre enfermedad y sociedad. </p> <h4>Demostraci&oacute;n de las iniquidades </h4>     <p align="justify">Despu&eacute;s de las guerras napole&oacute;nicas, <em>Villerm&eacute; LR, </em> quien fuera m&eacute;dico militar, comenz&oacute; a analizar las diferencias en mortalidad en los distintos <em>Arrondissements </em> de Par&iacute;s. Primeramente examin&oacute;, con meticulosas investigaciones llevadas a cabo calle por calle, los factores medioambientales como la altitud, los vientos y el clima, sin encontrar ninguna correlaci&oacute;n con las diferencias en mortalidad, luego estudi&oacute; los ingresos y finalmente las condiciones de la vivienda de los habitantes. Descubri&oacute;, por ejemplo, que en la <em>Rue </em> de la <em>Mortellerie, </em> donde viv&iacute;an las personas m&aacute;s pobres de Par&iacute;s, la tasa de mortalidad era de 30,6 por cada mil, mientras que cerca en <em>Ile-Saint Louis, </em> un &aacute;rea m&aacute;s espaciosa y c&oacute;moda habitada por los ricos, la tasa era de 19,1 por cada mil.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">A veces, sin embargo, aquellos que descubren la verdad la interpretan equivocadamente. Seg&uacute;n <em>Dorothy Porter, Villerm&eacute; </em> plante&oacute; que el origen social de las enfermedades y la muerte yac&iacute;a en “los pobres como raza aparte, una multitud b&aacute;rbara y poco civilizada, que se reproduce en exceso y muere en exceso”. Como soluci&oacute;n propuso civilizarlos, con la ayuda de la religi&oacute;n, a trav&eacute;s del rigor moral y la ciudadan&iacute;a responsable, y afirmaba, en armon&iacute;a con los economistas de la salud, que “no es un papel para el estado o para las reformas legislativas, porque eso atentar&iacute;a contra la libertad y las iniciativas individuales”.<span class="superscript">4</span> Esto es probablemente un eco de las opiniones muy conocidas y populares de <em>Malthus TR </em>en su Ensayo sobre los Principios de la Poblaci&oacute;n (1798). </p>     <p align="justify">Sobre la base de una incontrolable expansi&oacute;n de la poblaci&oacute;n que crear&iacute;a pobreza generalizada, <em>Malthus </em>se opuso a las leyes inglesas que prove&iacute;an protecci&oacute;n para los pobres y que hab&iacute;an sido establecidas bajo la Ley Isabelina de los Pobres en 1601. Seg&uacute;n ellas, cada parroquia estaba obligada a escoger un supervisor para recaudar fondos, organizar trabajo para los no discapacitados y entrenamiento como aprendiz para los ni&ntilde;os. En 1832 fue creada una Comisi&oacute;n Real para reformar las leyes que resguardaban a los pobres, basada en limitaciones de fondos. <em>Edwin Chadwick </em> se convirti&oacute; en uno de sus miembros m&aacute;s influyentes y en los a&ntilde;os siguientes promovi&oacute; el primer informe sobre <em>Las Condiciones Sanitarias de la Poblaci&oacute;n Trabajadora de Gran Breta&ntilde;a </em> (1842), y luego la creaci&oacute;n del <em>Comit&eacute; General de Salud</em>. Su trabajo promov&iacute;a tambi&eacute;n una ley para el registro general de todos los nacimientos que contin&uacute;a siendo hoy uno de los mejores instrumentos para medir las estad&iacute;sticas de vida en Europa, lo que ha permitido la realizaci&oacute;n de una considerable cantidad de investigaciones epidemiol&oacute;gicas y sociales. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En Alemania, en la segunda mitad del siglo <tt>XIX</tt>, las causas sociales de las enfermedades aparecieron con a&uacute;n m&aacute;s claridad. Por la iniciativa de <em>Virchow, </em> (el fundador de la biolog&iacute;a celular) se analiz&oacute; directa y org&aacute;nicamente el nexo entre salud y pol&iacute;tica. Su compromiso comenz&oacute; cuando el gobierno de Prusia lo envi&oacute; al norte de Silesia debido a un brote de tifus, y encontr&oacute; que la verdadera causa de la enfermedad se hallaba en las mis&eacute;rrimas condiciones de vida, mala higiene y pobreza, todo ello debido a la existencia de un Estado represivo y autoritario. Luego subray&oacute; la necesidad de una epidemiolog&iacute;a sociol&oacute;gica y sugiri&oacute; como receta para prevenir la enfermedad: “la educaci&oacute;n acompa&ntilde;ada de sus dos hijas: libertad y prosperidad”. Finalmente, formul&oacute; la m&aacute;s clara e incisiva expresi&oacute;n de la relaci&oacute;n entre la medicina y la pol&iacute;tica: “Si la medicina desea lograr sus objetivos por completo, debe entrar por completo a la vida pol&iacute;tica, y debe indicar todos los obst&aacute;culos que impiden la consumaci&oacute;n normal del ciclo de vida”.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">En este mismo per&iacute;odo, sin embargo, la gran agitaci&oacute;n de la revoluci&oacute;n industrial que comenz&oacute; en Inglaterra (y que fue ciertamente un hito en el crecimiento econ&oacute;mico y el desarrollo humano) multiplic&oacute; las amenazas medioambientales, en parte por el &eacute;xodo en masa del campo a las ciudades no hospitalarias y “no aptas para ser vividas”.<span class="superscript">6</span> El impacto inicial en la salud y seguridad de los trabajadores fue devastador. Las horas excesivas de trabajo, la insuficiente e inapropiada comida, la feroz explotaci&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;os, las casas insalubres y la ausencia de forma alguna de educaci&oacute;n, fueron fen&oacute;menos innobles que duraron d&eacute;cadas, sin reglas ni control. Las consecuencias fueron atroces y pueden ser consideradas como “una masacre industrial” o “un genocidio pac&iacute;fico”. </p>     <p align="justify">Fue s&oacute;lo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo <tt>XIX</tt> que las investigaciones sociales, las inspecciones p&uacute;blicas, los movimientos humanitarios, las huelgas de trabajadores, los contratos de trabajo colectivos y las leyes reguladoras del trabajo de mujeres y ni&ntilde;os pusieron freno a esa tendencia. El camino qued&oacute; as&iacute; abierto para importantes beneficios a favor de los trabajadores y un medio ambiente urbano m&aacute;s saludable. Se formaron poderosas asociaciones de gran envergadura que fueron en su inicio y crecieron a partir de asociaciones de ayuda mutua: sindicatos, gremios, partidos socialistas y varias organizaciones de trabajadores con un trasfondo religioso o de derechos. Gran Breta&ntilde;a, y luego Francia, Alemania e Italia, fueron l&iacute;deres de esas transformaciones, que luego se extendieron a otras partes del mundo. Como resultado, hubo mayores derechos, representaci&oacute;n reconocida, condiciones sociales y laborales que pusieron un l&iacute;mite a los factores causantes de enfermedades, mayor dignidad y autoestima en los trabajadores e indujeron a alg&uacute;n tipo de participaci&oacute;n en el poder y a la correcci&oacute;n parcial de las formas de capitalismo. La disminuci&oacute;n en los &iacute;ndices de mortalidad (infantil y general) y la significativa reducci&oacute;n de muchas enfermedades, incluso antes de existir vacunas y f&aacute;rmacos efectivos (como en el caso de la tuberculosis en el siglo <tt>XIX</tt>),<span class="superscript">7</span> muestran el alcance que las mejor&iacute;as en el medio ambiente, las condiciones sociales, toma de poder y educaci&oacute;n, logran sobre el cuadro de salud. </p> <h4 align="left">Dos caras de la biopol&iacute;tica </h4>     <p align="justify">Estas tendencias continuaron en la primera mitad del siglo <tt>XX</tt>, especialmente en los pa&iacute;ses m&aacute;s democr&aacute;ticos, y la salud adquiri&oacute; una mayor importancia tanto entre los deseos alcanzables de los individuos como en los compromisos pol&iacute;ticos. Sin embargo, los grandes progresos logrados estaban limitados tanto por la continuada existencia de profundas disparidades y por las dos tragedias que marcaron el per&iacute;odo: las guerras mundiales que tuvieron lugar en r&aacute;pida sucesi&oacute;n, ambas originadas en Europa y combatidas en casi todos los continentes. En la misma etapa, la b&aacute;rbara distorsi&oacute;n de la relaci&oacute;n entre la ciencia y la pol&iacute;tica dio lugar a una sinergia letal. </p>     <p align="justify">Se trata de la idea, nacida en el clima de las conquistas coloniales, de la absoluta superioridad de algunas razas humanas sobre otras. Era consistente con el intento de usar las leyes de la naturaleza para legitimizar la excelencia de una raza y por tanto su derecho o deber de ejercer su dominio sobre las otras, y tambi&eacute;n con el sue&ntilde;o regresivo de guiar a la especie humana hasta la perfecci&oacute;n a trav&eacute;s de m&eacute;todos biol&oacute;gicos. El fundador de este campo de estudios, <em>Francis Galton, </em> tambi&eacute;n le dio nombre: Eugenesia. Sus publicaciones, desde Genio Hereditario (1869) hasta Ensayos sobre la Eugenesia (1909), fueron inmensamente influyentes y de gran consecuencia para la vida de millones de individuos y para las decisiones pol&iacute;ticas, por ejemplo, a trav&eacute;s de la discriminaci&oacute;n introducida en las leyes de inmigraci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Para cerrar el c&iacute;rculo, junto a la idea de la superioridad racial surgi&oacute; un aberrante paralelismo entre los m&eacute;todos de la medicina y los de la pol&iacute;tica. Se aseguraba que si la cuesti&oacute;n era “&iquest;Qu&eacute; hace el doctor si una parte del cuerpo se corrompe irremediablemente y arriesga a causar la muerte del paciente?”, la respuesta ten&iacute;a que ser “amputarla, para salvarlo”. Por analog&iacute;a, se alegaba que lo mismo deb&iacute;a hacerse si exist&iacute;a el riesgo de que una parte de la poblaci&oacute;n pudiera infectar la colectividad armoniosa de las personas saludables, felices y de val&iacute;a. </p>     <p align="justify">Sobre la base de que “la pol&iacute;tica es s&oacute;lo medicina aplicada a gran escala”, a finales del a&ntilde;o 1800 los partidos y gobiernos comenzaron a determinar cuales partes de la sociedad eran &oacute;rganos irremediablemente corruptos. Con el consentimiento de la ley, con el apoyo de ciencias que declaraban poder reconocer las manzanas podridas y con la participaci&oacute;n de doctores hiperactivos y s&aacute;dicos, se hicieron intentos de identificar a los individuos que deb&iacute;an ser eliminados o hacer inocuos. El primer paso fue la esterilizaci&oacute;n de los enfermos mentales, para prevenir que transmitieran sus defectos a las generaciones futuras,<span class="superscript">8</span> el segundo fue la eliminaci&oacute;n de los seriamente minusv&aacute;lidos, una carga insoportable para la sociedad e incapaces de vivir “una vida que valga la pena” y finalmente, el tercero fue la eliminaci&oacute;n sistem&aacute;tica de aquellos considerados como pertenecientes a “razas” inferiores u hostiles a la mayor&iacute;a de pura sangre (esta actividad se inici&oacute; en los pa&iacute;ses de habla inglesa a finsles del siglo <tt>XIX</tt>, se extendi'o por Alemania y otros lugares y continu&oacute; en Suecia bajo diferentes formas y con diferentes justificaciones hasta 1975 en que ces&oacute;  por decisi&oacute;n del Primer Ministro<em> Olof Palme</em>. Vea <em>Dotti L. </em>L' utopia eugenetica del welfare state svedes. 1934-1975. Rubbettino, Catanzaro,2004). </p>     <p align="justify">Esta doctrina se llamaba Biopol&iacute;tica y sus principios estaban validados por la autoridad de <em>Nietzsche FW: </em> “La vida no reconoce ni solidaridad ni igualdad de derechos entre las partes saludables y las enfermas de un organismo; estas &uacute;ltimas deben ser eliminadas o el organismo perecer&aacute;” (cr&iacute;ticas a esta doctrina aparecen en: <em>Agamben G. </em>Homo sacer: Il potere sovrano e la nuda vita. Tur&iacute;n, 1995 y <em>Esposito R. </em>Biopolitica e filosofia. Einaudi, Tur&iacute;n, 2004). </p>     <p align="justify">Afortunadamente existe el otro tipo de Biopol&iacute;tica: una pol&iacute;tica por la vida, que corresponde con el principio fundamental de que “cada persona nace con igualdad de derechos” y que por tanto act&uacute;a en beneficio de todos. </p> <h4>Un gran ejemplo, y otro menor </h4>     <p align="justify">Un gran grupo de an&aacute;lisis podr&iacute;a demostrar c&oacute;mo y cu&aacute;ndo durante el siglo <tt>XX</tt> la pol&iacute;tica se present&oacute; como “una impresionante oscilaci&oacute;n entre perspectivas de vida y perspectivas de muerte”. Una singular coincidencia temporal y con total discordancia de objetivos, tal vez logre representar la polaridad total de las decisiones pol&iacute;ticas en el contraste entre la vida y la muerte, y ser&aacute; mejor que innumerables testimonios (<em>Paggi L. </em><em>Un secolo spezzato. La politica e le guerre. </em><em>Parole chiave</em>, No. 12, pp. 71-107, s/f). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se trata de lo ocurrido en el terrible a&ntilde;o 1942 en el momento cumbre de la II Guerra Mundial. En el mes de enero <em>Adolph Hitler, </em> que como l&iacute;der del Tercer Reich extendi&oacute; la esterilizaci&oacute;n de los enfermos mentales, intensific&oacute; la eutanasia forzada de los minusv&aacute;lidos y apadrin&oacute; la exterminaci&oacute;n de oponentes, jud&iacute;os y otras “razas impuras”, convoc&oacute; la conferencia Wannsee de los l&iacute;deres nazis. </p>     <p align="justify">Fue en esta conferencia que la pol&iacute;tica de genocidio sistem&aacute;tico fue hecha definitiva y ejecutiva, con la decisi&oacute;n de lanzar la operaci&oacute;n llamada “soluci&oacute;n final” al asunto jud&iacute;o, a trav&eacute;s de c&aacute;maras de gas y crematorios. </p>     <p align="justify">En abril del mismo a&ntilde;o, en el Londres bombardeado, <em>William Henry Beveridge </em> present&oacute;, en nombre del gobierno brit&aacute;nico, el plan para el <em>Welfare State </em> (Estado de Bienestar) que afirmaba el derecho a la vida, la salud y la seguridad a todos los ciudadanos <em>de la cuna a la tumba</em>, sin distinci&oacute;n de clase, riqueza, g&eacute;nero ni educaci&oacute;n. Los instrumentos principales para este proyecto quedaban indicados, entre ellos, el sistema de pensiones, el servicio nacional de salud y la educaci&oacute;n universal. Despu&eacute;s del reporte de <em>Beveridge </em> y de la adici&oacute;n de <em>Franklin Delano Roosevelt </em> de la libertad social, a la cual llam&oacute; <em>libertad de carencias </em>, a las listas de libertades (lo cual implica no s&oacute;lo que las personas nacen con igualdad de derechos sino tambi&eacute;n un compromiso a enfrentar la necesidad, mediante la promoci&oacute;n de la seguridad e igualdad); la salud y la vida adquirieron un nuevo valor, millones mejoraron sus condiciones de vida y se sent&oacute; la base para un progreso futuro. </p>     <p align="justify">El otro ejemplo, uno de impacto m&iacute;nimo pero significativo en el mundo si se le compara con el Estado de Bienestar, se refiere a una experiencia del autor de este art&iacute;culo. En 1952 present&oacute; su disertaci&oacute;n de grado<span class="superscript"><a href="#titulo">*</a><a name="asterisco"></a></span>  en la Universidad “La Sapienza” de Roma, sobre una investigaci&oacute;n que llev&oacute; a cabo sobre las diferentes tasas de mortalidad (infantil, general y por causas) en los diferentes barrios, vecindarios y suburbios de Roma en el per&iacute;odo, crucial para la ciudad, que abarcaba de 1935 a 1950. Le hab&iacute;a impresionado, el informe de <em>Jacques Bertillon</em>, a principios de 1900 sobre las grandes diferencias en tasas de mortalidad seg&uacute;n riqueza en las ciudades de Par&iacute;s, Berl&iacute;n y Viena <em>(Bertillon J. Mouvements de population et causes des d&eacute;c&eacute;s selon le degr&eacute; d </em><em>' aisance &aacute; Paris, Berlin et Vienne, Relazione al X Congreso internazionale di igiene e demografia, in Atti del Congresso, </em>Paris 1900 <em>, </em> pp. 961 y siguientes), y a&uacute;n m&aacute;s por la pol&eacute;mica de <em>Cauderlier </em> (tambi&eacute;n oficial) seg&uacute;n la cual “cuando un doctor visita un paciente, no le pregunta si es rico o es pobre”, si no, si ha seguido las reglas de la higiene, las cuales “son muy simples y al alcance de incluso los menos ricos: uno s&oacute;lo tiene que respirar aire puro y evitar excesos de cualquier tipo”. </p>     <p align="justify">La tesis en cuesti&oacute;n confirma la notable desigualdad en salud en relaci&oacute;n con el ingreso, el trabajo, la vivienda y el nivel de educaci&oacute;n. Cuando los datos de esos 15 a&ntilde;os fueron divididos en tres per&iacute;odos (antes, durante y despu&eacute;s de la guerra) mostraron que las diferencias en mortalidad infantil aumentaron sustancialmente durante la guerra. Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, este autor encuentra una investigaci&oacute;n sobre mortalidad infantil, similar a la citada arriba, realizada en el mismo per&iacute;odo, en la ciudad de Londres, donde aparece una situaci&oacute;n completamente diferente, de hecho, totalmente opuesta: la brecha social se redujo considerablemente durante la guerra. </p>     <p align="justify">&iquest;Qu&eacute; factores hac&iacute;an que los resultados de ambas tesis fueran tan diferentes? En la capital italiana, superpoblada de refugiados que pensaban estar m&aacute;s a salvo a la sombra de la Ciudad Abierta, hab&iacute;a un descuido general por los ni&ntilde;os y no hab&iacute;a forma de dar ayuda a las familias. En Londres, que sufr&iacute;a la crueldad de bombardeos diarios, el gobierno brindaba asistencia y tratamiento, distribu&iacute;a leche, prestaba atenci&oacute;n particular a la nutrici&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;os y los lazos entre las personas ayudaron a sobrellevar las mayores dificultades. O sea, la diferencia entre las dos situaciones yace en la presencia o ausencia de pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas y la solidaridad organizada. Como se puede decir hoy d&iacute;a: en el compromiso con los determinantes sociales de la enfermedad. </p> <h4>La comisi&oacute;n (csdh) y la OMS </h4>     <p align="justify">Una contribuci&oacute;n, entre muchas otras, a enfrentar este tema pudo haber venido de la decisi&oacute;n de la OMS, patrocinada por su Director General <em>Jong-Wook Lee </em>en el 2005, de crear una <em>Comisi&oacute;n sobre los Determinantes Sociales de la Salud </em> (CSDH) formada por 20 expertos y presidida por el epidemi&oacute;logo brit&aacute;nico Sir <em>Michael Marmot</em>. Esta comisi&oacute;n tiene la tarea de investigar, promover acciones, solicitar apoyo de los gobiernos e instituciones locales e incluir en su trabajo a toda la sociedad civil. Debe completar su trabajo para el 2008, habiendo contribuido, si es posible, a crear las bases cient&iacute;ficas y las precondiciones pol&iacute;ticas -y esta es una tarea ardua- para obtener y diseminar experiencias al respecto y para encarar permanentemente las profundas desigualdades en la salud, que existen tanto entre pa&iacute;ses como entre clases sociales y grupos dentro de un mismo pa&iacute;s. </p>     <p align="justify">La idea central es que la medicina y los servicios de salud constituyen <em>s&oacute;</em><em>lo uno de los factores </em> que tiene influencia sobre la salud de la poblaci&oacute;n. En realidad, los factores principales se hallan en el amplio espectro de condiciones sociales y econ&oacute;micas en que vive la gente: la pobreza en sus diversas manifestaciones, las injusticias, el d&eacute;ficit de educaci&oacute;n, la inseguridad en la nutrici&oacute;n, la marginalizaci&oacute;n social y la discriminaci&oacute;n, la protecci&oacute;n insuficiente de la infancia temprana, la discriminaci&oacute;n contra la mujer, la vivienda insalubre, el deterioro urbano, la falta de agua potable, la violencia generalizada, las brechas y disparidad en los sistemas de seguro social. </p>     <p>Las consecuencias de estas situaciones pueden ser resumidas en algunas cifras, innegables y crudas en su car&aacute;cter esencial: </p> <ul>       <li>La expectativa de vida al nacer en Sierra Leona es de 34 a&ntilde;os, y en Jap&oacute;n es de 81,9. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La probabilidad de que una persona muera entre las edades de 15 y 60 a&ntilde;os es de 8,3 % en Suecia, 46,4 % en Rusia, y 90,2 % en Lesotho. </li>       <li>La expectativa de vida en los pa&iacute;ses desarrollados var&iacute;a entre cinco y diez a&ntilde;os en dependencia de las diferencias en salario, educaci&oacute;n y condiciones de trabajo. </li>       <li>En Australia hay una diferencia de 20 a&ntilde;os entre la expectativa de vida de los abor&iacute;genes y la de la poblaci&oacute;n en general. </li>       <li>Los pa&iacute;ses de bajo y medio ingreso tienen el 85 % de todas las muertes en accidentes de carretera. </li>       <li>Una persona de cada seis, o sea el 15 % de la poblaci&oacute;n mundial, vive en un pa&iacute;s rico (mayormente en EE.UU., Europa y Jap&oacute;n), pero s&oacute;lo el 7 % de las muertes ocurren en esos pa&iacute;ses. </li>       <li>Alrededor de 11 millones de ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os de edad murieron en el 2002 y el 98 % de ellos nacieron en pa&iacute;ses subdesarrollados. </li>       <li>La desigualdad en salarios aumenta a ritmo constante en los pa&iacute;ses en los cuales vive el 80 % de la poblaci&oacute;n mundial (informe del PNUD, 2005). </li>       <li>En 1996, 358 multimillonarios pose&iacute;an un total de 760 mil millones de d&oacute;lares, la misma cantidad en recursos disponibles para el 45 % de toda la poblaci&oacute;n mundial. </li>     </ul>     <p align="justify">Ante esta situaci&oacute;n, pocos gobiernos tienen un programa adecuado dedicado a encarar los determinantes sociales de salud con alguna coherencia. Las precondiciones para cualquier tipo de trabajo de la CSDH yacen, por tanto, en aprender de experiencias previas y de evaluar los obst&aacute;culos y oportunidades que tal vez le permita un cambio sustancial (Consultar el documento “Aprendiendo de pasadas experiencias”, discutido en el primer encuentro de la Comisi&oacute;n sobre los Determinantes Sociales de la Salud (CSDH), Santiago del Chile, 15-17 Marzo, 2005). </p> <h4>Aprender de las experiencias </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la Constituci&oacute;n de la OMS, que data de 1946, hay dos conceptos muy claros. Uno es el objetivo de “lograr para todos el mayor nivel posible de salud”; el otro es el instrumento para lograrlo: “promover, en conexi&oacute;n con los estados miembros y con agencias internacionales, el mejoramiento en la nutrici&oacute;n, la vivienda, las condiciones econ&oacute;micas y de trabajo y de cualquier otro aspecto del entorno necesario”. La Constituci&oacute;n de la OMS adem&aacute;s concibe “la integraci&oacute;n cercana y apoyo entre los an&aacute;lisis biom&eacute;dicos/tecnol&oacute;gicos y el social de la salud, pero esa unidad no ha sido buscada en la historia subsiguiente de la organizaci&oacute;n”.<span class="superscript">8</span> </p>     <p align="justify">Despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n de la OMS se multiplicaron los &eacute;xitos en la lucha contra la enfermedad, en parte gracias al amplio y luego universal uso de productos como los antibi&oacute;ticos y las vacunas. Pero pronto la idea de que todos los problemas se resolver&iacute;an a trav&eacute;s de la biomedicina comenz&oacute; a predominar entre los especialistas, l&iacute;deres e incluso en la opini&oacute;n p&uacute;blica. La efectividad de las campa&ntilde;as para erradicar la viruela y la derrota en los intentos de erradicar la malaria en el mundo, muestran que esto es imposible sin profundos cambios medioambientales, sociales y culturales, y pronto se hicieron irrebatibles los aspectos positivos y negativos de la experiencia. En ese per&iacute;odo, y despu&eacute;s tambi&eacute;n, muchos gobiernos, incluso los de pa&iacute;ses pobres, dedicaron sus presupuestos en salud no hacia programas de salud p&uacute;blica ni hacia las &aacute;reas de cultivo donde la mayor parte de la poblaci&oacute;n viv&iacute;a, si no a la construcci&oacute;n de “palacios de cuidados m&eacute;dicos”, equipados con la &uacute;ltima tecnolog&iacute;a y destinados al cuidado de la &eacute;lite urbana. </p>     <p align="justify">El cambio de direcci&oacute;n hacia las necesidades urgentes de los pobres y desfavorecidos y hacia los determinantes sociales de las enfermedades comenzaron en los a&ntilde;os 60 y 70 del pasado siglo, con la opci&oacute;n de programas de salud de estilo comunitario, con formas de asistencia participativa y con &eacute;nfasis en la prevenci&oacute;n y los cuidados b&aacute;sicos accesibles a todos. La confirmaci&oacute;n de este tipo de enfoque se encuentra en la experiencia de buena salud con bajo costo en el estado indio de Kerala, en Sri Lanka, Costa Rica y en Cuba. Estos pa&iacute;ses han demostrado que la salud puede progresar incluso cuando el salario per c&aacute;pita no es alto, siempre que haya un compromiso por parte del Estado y de la comunidad y apoyo de las profesiones de la salud para crear servicios generalizados, accesibles y calificados; para extender la educaci&oacute;n b&aacute;sica y atacar las ra&iacute;ces sociales de la enfermedad. </p>     <p align="justify">En 1976 <em>Hafdan Mahler</em>, en aquel momento Director General, propuso una idea ut&oacute;pica pero muy inspiradora a la Asamblea General de la OMS: <em>salud para todos en el a&ntilde;o dos mil</em>. La prioridad en la salud primaria iba acompa&ntilde;ada de una referencia expl&iacute;cita del <em>causae causarum</em>: “el objetivo implica la eliminaci&oacute;n de los obst&aacute;culos para la salud, o sea la eliminaci&oacute;n de la desnutrici&oacute;n, la ignorancia, la poluci&oacute;n de las aguas y las viviendas insalubres, las cuales son tan importantes como la soluci&oacute;n de los problemas m&eacute;dicos”. </p>     <p align="justify">1978 fue el a&ntilde;o que marc&oacute; a la vez el triunfo y la decadencia de este enfoque. La Conferencia de Alma Ata (Kazajst&aacute;n), con m&aacute;s de tres mil participantes y 67 organizaciones internacionales, volvi&oacute; a lanzar la propuesta de <em>Mahler </em>ante el mundo. Sin embargo, a la misma vez, el mundo estaba cambiando y comenzaba la era del neoliberalismo, una corriente de pensamiento inclinada a analizar la salud como fuente de inversi&oacute;n econ&oacute;mica, a criticar la salud p&uacute;blica como un obst&aacute;culo a la iniciativa privada, a ignorar el valor de los bienes comunes y a mover el panel de control de manos de la OMS hacia otras agencias internacionales: el Banco Mundial,<span class="superscript">9</span> el Fondo Monetario Internacional y la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio. A partir de los a&ntilde;os 80 del pasado siglo, el objetivo de salud para todos los seres humanos pr&aacute;cticamente desapareci&oacute; por debajo del horizonte pol&iacute;tico. La idea de que podr&iacute;a ser un objetivo de desarrollo, un multiplicador de recursos humanos y una prioridad de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas qued&oacute; limitada en casi todas partes por otra opini&oacute;n: que los sistemas de salud p&uacute;blica universal eran una carga para las finanzas del Estado y un obst&aacute;culo para la creaci&oacute;n de riquezas. </p>     <p align="justify">La justificaci&oacute;n moral para estas actitudes ha sido, en el mejor de los casos, la seguridad de que una conjunci&oacute;n virtuosa del progreso cient&iacute;fico y el libre mercado extender&iacute;an gradualmente sus beneficios a todos. Desafortunadamente, esta profec&iacute;a no se hizo realidad. Su falla no debe favorecer que se olviden los progresos actuales,  que se escondan los defectos de muchos sistemas de salud p&uacute;blica, no debe llevar a la negaci&oacute;n de que la ciencia y el mercado, usados con sabidur&iacute;a, se encuentran entre las m&aacute;s beneficiosas de las creaciones del genio humano. Esta conjunci&oacute;n, sin embargo, no ha sido virtuosa, sino todo lo opuesto. El diagn&oacute;stico m&aacute;s real de la grieta y el impulso m&aacute;s urgente para un cambio, se hallan en el crecimiento exponencial de la desigualdad, tanto entre pa&iacute;ses como dentro de cada pa&iacute;s, en salud y en expectativa de vida. </p> <h4>Un crimen contra la humanidad </h4>     <p align="justify">En un per&iacute;odo donde se tiene casi todo el conocimiento y los recursos necesarios para combatir la mayor&iacute;a de las enfermedades, &iquest;es aceptable que haya individuos, grupos y pa&iacute;ses donde, como dijo el poeta <em>Giacomo Leopardi, </em> “el nacimiento mismo es un riesgo de muerte”? “Y que cuando ese riesgo ha sido vencido, se encuentran otros y por tanto se vive s&oacute;lo un tercio o la mitad de los a&ntilde;os que disfrutan los privilegiados”, &iquest;c&oacute;mo definir este fen&oacute;meno, sino como un crimen contra la humanidad? </p>     <p align="justify">Al crecimiento exponencial de la desigualdad tambi&eacute;n se le puede dar otras interpretaciones. <em>Ralph Dahrendorf, </em> por ejemplo, ha escrito que: “En las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas el mundo en general se ha hecho m&aacute;s rico, pero mientras algunos pa&iacute;ses han logrado grandes resultados econ&oacute;micos, otros se han quedado atr&aacute;s, en parte, porque un clima de igualdad no promueve la tendencia hacia un desarrollo din&aacute;mico e innovador”.<span class="superscript">10 <em></em></span><em>Jeffrey Sachs, </em> en su libro El fin de la Pobreza, utiliza la misma f&oacute;rmula: “Hace algunas generaciones, pr&aacute;cticamente todo el mundo era pobre… pero casi todo el mundo ha sido dejado atr&aacute;s” (<em>Sachs J. </em> La fine della povert&aacute;. Mondatori, Milan;2005). </p>     <p>El comentario de <em>Vandana Shiva </em> sobre estos planteamientos es decisivo: </p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La historia de la pobreza es totalmente falsa. No son los pobres quienes han sido dejados atr&aacute;s, si no los que han sido robados. La riqueza acumulada por Europa y Norteam&eacute;rica ha estado mayormente basada en la riqueza arrebatada a Asia, &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina. Ha sido esta violenta apropiaci&oacute;n de los recursos y mercados del Tercer Mundo lo que ha creado la riqueza en el Norte y la pobreza en el Sur.<span class="superscript">11</span> </p> </blockquote>     <p align="justify">En los primeros a&ntilde;os del nuevo siglo las dificultades de los pa&iacute;ses pobres (y de la gente pobre del mundo entero) han aumentado con el desequilibrio creciente entre los gastos en armas y el compromiso con el bienestar del individuo. El informe de 2005 de las Naciones Unidas sobre la situaci&oacute;n social del mundo plantea que “la reasignaci&oacute;n de recursos de defensa hacia el desarrollo social no ha ocurrido”, y que para las armas ha habido una tendencia opuesta a la existente en los noventa. Los gastos militares “bajaron de 762 miles de millones en d&oacute;lares US en 1993 a 690 en 1998, pero luego comenzaron a subir. Los gastos militares llegaron a 784 miles de millones en el 2002, sobrepasando el nivel de 1993. Los gastos militares llegaron a 956 miles de millones en el 2003, lo cual representa el 2,3 % del Producto Bruto global y probablemente llegue al mill&oacute;n de millones de d&oacute;lares US en el 2005. Esta cifra es 20 veces el nivel de ayuda para el desarrollo”.<span class="superscript">12</span> </p>     <p align="justify">La ayuda, por su parte, no est&aacute; libre de cr&iacute;ticas. Se ha calculado que por cada d&oacute;lar que los pa&iacute;ses pobres reciben para luchar contra las enfermedades, pierden dos a causa del comercio injusto. Un empobrecimiento extra de su capacidad para luchar org&aacute;nicamente por lograr resultados en salud procede de la migraci&oacute;n de muchos doctores y enfermeras, quienes han crecido y han sido adiestrados en sus pa&iacute;ses y son esenciales para la salud, de los servicios p&uacute;blicos de salud que han sido desmembrados a proyectos dirigidos por “benefactores” para enfermedades individuales, y muchos m&aacute;s se marchan a pa&iacute;ses m&aacute;s ricos que ofrecen una paga mejor. Esto amenaza la existencia de los “sistemas de salud”, no importa cual sea el compromiso de muchos individuos privados, organizaciones, instituciones, fundaciones caritativas y asociaciones de voluntarios que trabajan en los lugares de mayor necesidad, siempre y cuando esto no lleve a una dependencia. </p> <h4>Nuevas oportunidades </h4>     <p align="justify">Sin embargo, muchos factores prometedores han emergido en a&ntilde;os recientes. Uno de los principales es la creciente conciencia y capacidad de reacci&oacute;n ante las injusticias y riesgos colectivos, expresado con gran efectividad por el New York Times como comentario a las extraordinarias manifestaciones de oposici&oacute;n a la guerra contra Irak: “Un nuevo superpoder ha aparecido en escena: la opini&oacute;n p&uacute;blica”. Otro factor positivo es el creciente inter&eacute;s en la protecci&oacute;n y enriquecimiento de los bienes globales comunes como el agua, el medio ambiente y el conocimiento, los cuales son indivisibles, irremplazables y a menudo no reproducibles, y se encuentran entre los principales determinantes de salud. Se trata de bienes comunes no estatales, que pertenecen a los pueblos y a las futuras generaciones. </p>     <p align="justify">&Eacute;xitos parciales han sido logrados en este terreno. Para el agua, aunque la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio contin&uacute;a planteando que se debe privatizar el servicio (y el recurso en s&iacute; mismo), la tendencia en muchos pa&iacute;ses, incluyendo Italia, es la opuesta: hacia la operaci&oacute;n p&uacute;blica. Un caso emblem&aacute;tico es el de Cochabamba, en Bolivia, antes de las recientes elecciones pol&iacute;ticas. El agua hab&iacute;a sido privatizada, con la contribuci&oacute;n de compa&ntilde;&iacute;as multinacionales (incluyendo algunas europeas), el cobro se duplic&oacute; y como resultado un tercio de la poblaci&oacute;n qued&oacute; sin suministro. Cuatro meses de conflictos sociales, que ganaron amplia solidaridad en Am&eacute;rica Latina, llevaron a la decisi&oacute;n de remunicipalizar el servicio. Las multinacionales pidieron 25 millones de d&oacute;lares en compensaci&oacute;n y luego tuvieron que retirarse para evitar la p&eacute;rdida de prestigio. En cuanto a los f&aacute;rmacos, que en las epidemias severas como el SIDA y la malaria deber&iacute;an ser considerados un bien com&uacute;n esencial, en muchos pa&iacute;ses del Sur ha sido posible romper la rigidez de las patentes en manos de las compa&ntilde;&iacute;as multinacionales farmac&eacute;uticas y abrir el camino a la producci&oacute;n barata nacional. El nuevo superpoder ha hecho que su voz se escuche m&aacute;s de una vez. </p>     <p align="justify">Estos ejemplos son la expresi&oacute;n de un fen&oacute;meno mayor: la creciente influencia en la econom&iacute;a y en la pol&iacute;tica internacional de muchos pa&iacute;ses del Sur, los cuales durante d&eacute;cadas hab&iacute;an sido forzados a permanecer mudos o hablaban en voces tan d&eacute;biles y divididas que casi hab&iacute;an quedado fuera de la arena. Con esto viene asociado un intenso desarrollo de la cooperaci&oacute;n Sur-Sur en el comercio, la energ&iacute;a, el conocimiento y la salud, y la emergencia de gobiernos y perspectivas progresistas en pa&iacute;ses peque&ntilde;os y grandes, desde la India hasta Brasil, y muchos otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. </p>     <p align="justify">Otra esperanza apareci&oacute; con la declaraci&oacute;n solemne aprobada por las Naciones Unidas en el 2000 que proclamaba los Objetivos de Desarrollo para el Milenio (ODM), entre los cuales se colocaron a la cabeza aspiraciones esenciales: disminuir el hambre y la pobreza extremas, garantizar la educaci&oacute;n primaria a todos los ni&ntilde;os, eliminar la discriminaci&oacute;n racial en las escuelas, reducir dos tercios la mortalidad infantil y por debajo de los cinco a&ntilde;os de edad, disminuir a la mitad el SIDA, revertir la expansi&oacute;n de la malaria y garantizar la sostenibilidad medioambiental. </p>     <p align="justify">Los objetivos deb&iacute;an ser logrados para el 2015, pero el an&aacute;lisis realizado por el coordinador de los ODM <em>Jeffrey Sachs</em><span class="superscript">13</span> despu&eacute;s de los primeros cinco a&ntilde;os revel&oacute; notables retrasos, los cuales atribuy&oacute; a cuatro factores: fallas de gobernabilidad; trampas de pobreza, debidas al hecho de que “muchos pa&iacute;ses bien gobernados son demasiado pobres para gobernarse solos”; grupos de pobreza existentes “tambi&eacute;n en los pa&iacute;ses de ingreso medio que tienen un gran n&uacute;mero de familias extremadamente pobres”; &aacute;reas descuidadas, que existen porque “muchos pol&iacute;ticos no est&aacute;n concientes de los retos y de qu&eacute; hacer al respecto, o descuidan los requerimientos esenciales”. En la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, se a&ntilde;adir&iacute;a: uno pod&iacute;a notar la acci&oacute;n restringente de los gobiernos de pa&iacute;ses ricos sobre los deberes colectivos (con p&eacute;rdidas, retir&aacute;ndose de los compromisos con los ODM). El Embajador <em>J. Bolton, </em> representando a Estados Unidos, incluso present&oacute; una propuesta (que fue denegada) para eliminar todas las referencias cuantitativas en los objetivos. </p>     <p align="justify">Incluso en el dise&ntilde;o del proyecto algunos objetivos nobles estaban salpicados de omisiones y distorsiones. No se menciona la equidad o la redistribuci&oacute;n de los recursos. Uno de los objetivos principales, la construcci&oacute;n de sistemas de salud p&uacute;blica, fue pasado por alto y a veces obstruido por la acci&oacute;n vertical dirigida confusamente hacia enfermedades individuales o grupos de enfermedades, sin ninguna referencia a las causas sociales que median y las determinan. Despu&eacute;s de analizar los enfoques de los ODM y el estado actual de su aplicaci&oacute;n, la CSDH tuvo que observar que “si las causas origen de las enfermedades contin&uacute;an siendo ignoradas por los pol&iacute;ticos, por los directores, por los programas y por la comunidad de donantes, es probable que el logro de una equidad mayor y el progreso reflejados en los ODM no sean alcanzados (Sesi&oacute;n del 12-14 de septiembre de 2005, Ahmadabad, India). </p> <h4>Las opciones de Europa </h4>     <p align="justify">Europa, y en particular los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea (UE), tienen la ventaja de un modelo social probado, con mayor igualdad que otras partes del mundo. &iquest;Pero c&oacute;mo ven los ciudadanos de la Uni&oacute;n la acci&oacute;n espec&iacute;fica que esta realiza? Una encuesta llevada a cabo en septiembre de 2005 por la agencia de la UE <em>Eurobarometer </em> hizo a los ciudadanos la siguiente pregunta: “&iquest;Qu&eacute; pol&iacute;ticas desea usted que defina la UE en lugar de sus pa&iacute;ses miembros?”, y se les brind&oacute; tres campos de acci&oacute;n: la lucha contra el terrorismo, la pol&iacute;tica exterior y las pol&iacute;ticas de salud. La opci&oacute;n de fe en la UE obtuvo la aprobaci&oacute;n de 70 % para la lucha contra el terrorismo y 60 % por la pol&iacute;tica exterior, pero s&oacute;lo el 30 % quer&iacute;a confiar las pol&iacute;ticas sociales y de salud a la UE. Cuando en el 2005 una mayor&iacute;a de votantes franceses y holandeses, especialmente aquellos de &aacute;reas pobres y suburbios, votaron contra el Tratado Constitucional Europeo, expresaban no tanto una cr&iacute;tica a sus 448 art&iacute;culos (un record mundial para una Constituci&oacute;n) si no el descontento con la situaci&oacute;n social y la falta de compromiso de la UE con el desempleo, la erosi&oacute;n del modelo social, el aumento de la injusticia y el insuficiente y distorsionado rol de las instituciones. De los 460 millones de ciudadanos europeos 25,60 millones se encuentra desempleado y el 15 % de la poblaci&oacute;n se encuentra cerca de o en el umbral de la pobreza. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En los problemas de salud, la UE ha producido buenos principios t&eacute;cnicos sobre la salud y la seguridad en el trabajo, los est&aacute;ndares medioambientales, reglas para la calidad de los f&aacute;rmacos y la seguridad de la alimentaci&oacute;n, pero a nivel pol&iacute;tico, los enfoques siguen una direcci&oacute;n divergente y a veces opuesta a la de la equidad, la prevenci&oacute;n y la acci&oacute;n sobre los determinantes de las enfermedades. </p>     <p align="justify">El <em></em>autor de este trabajo, ha recibido ahora una experiencia m&aacute;s directa, en varios campos, debido a su presencia en el Parlamento Europeo. Lo que m&aacute;s le ha impresionado en la parte del lenguaje (que siempre es sustancial) y en las opciones culturales y morales, es que en los documentos presentados a la Comisi&oacute;n Europea, pero tambi&eacute;n por parte de muchos miembros del Parlamento, la salud es sistem&aacute;ticamente considerada m&aacute;s un medio que un fin en si mismo o como un bien vital. Se considera importante para obtener otros fines: porque “aumenta la productividad” o porque “ayuda a ganar en la competencia econ&oacute;mica”. Desafortunadamente, incluso los programas para la educaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica tienen el obligatorio prefacio donde enfatizan que el conocimiento y los descubrimientos est&aacute;n al servicio de la econom&iacute;a. No es un accidente que el Comit&eacute; ITRE, el de la industria, es responsable de la investigaci&oacute;n en el Parlamento. Adem&aacute;s, los documentos europeos son reacios a enfatizar las condiciones hist&oacute;ricas, medioambientales, sociales y culturales en las cuales la poblaci&oacute;n vive, trabaja y sufre enfermedades; el hecho de que el 15 % de los ciudadanos viven en, o por debajo del umbral de la pobreza es ignorado, y las referencias a los determinantes sociales y la necesidad de mayor igualdad son objetivos marginales [Prop&oacute;sito del Parlamentr Europeo: Programa de acci&oacute;n comunitaria (2007-2013): aspecto sanitario, n.A6-oo3o, aprobado el 16 de marzo de 2006]. Otra distorsi&oacute;n, debida probablemente a la influencia de los grupos de presi&oacute;n m&eacute;dico-farmac&eacute;uticos en busca de clientes (profesionales) o compradores (pacientes), es la carrera para aumentar las cifras sobre la incidencia de enfermedades individuales. Casi como en un juego, sum&oacute; los totales de las diferentes enfermedades mencionadas en las estad&iacute;sticas preparadas por las asociaciones m&eacute;dicas de especialistas y descubri&oacute; aterrorizado (por &eacute;l y por otras personas) que cada europeo se encuentra afectado por lo menos por dos y media enfermedades severas. Solamente en las enfermedades mentales, un documento de la Comisi&oacute;n, aunque sea bien orientado hacia la de-institucionalizaci&oacute;n de las terapias,<span class="superscript">14</span> plantea que el 28 % de los europeos “sufren de serias perturbaciones mentales”. Cuando se discuti&oacute; en el Comit&eacute; (eran unas cincuenta personas), plante&oacute; que si esos n&uacute;meros eran exactos, y siendo ellos, los miembros del Parlamento, una representaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de Europa no s&oacute;lo en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos sino tambi&eacute;n estad&iacute;sticos, 14 de esas personas estar&iacute;an entre ellos. Los invit&oacute; a ponerse de pie, pero nadie se par&oacute;. </p>     <p align="justify">Otro aspecto de la pol&iacute;tica de salud europea yace en la concentraci&oacute;n de su atenci&oacute;n sobre los riesgos que aparecen externamente. A menudo se habla incluso de enfermedades transfronteras, una expresi&oacute;n que llega directamente de las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os 1800 cuando naci&oacute; la salud internacional por miedo a una plaga y al c&oacute;lera que proven&iacute;an del Oriente. Entonces exist&iacute;a un conflicto cient&iacute;fico (y econ&oacute;mico) entre Gran Breta&ntilde;a, el poder colonial que no quer&iacute;a detener o poner en cuarentena las naves que cargaban sus mercanc&iacute;as y los otros pa&iacute;ses que propon&iacute;an <em>cordones sanitarios, </em> y tambi&eacute;n el inteligente consejo de <em>Robert Koch: </em> “La soluci&oacute;n se encuentra en combatir las enfermedades donde se originan”. </p>     <p align="justify">Finalmente, en cuanto a los servicios de salud, el Parlamento Europeo discuti&oacute; recientemente una Directiva, llamada Directiva Bolkestein por el anterior Comisionado para el Mercado Interno (Parlamento Europeo: Directiva del Parlamento y del Congreso sobre el servicio del mercado interno, sesi&oacute;n del 16 de febrero de 2006), que propon&iacute;a la apertura total al mercado de todos los servicios con la inclusi&oacute;n de aquellos de inter&eacute;s general, como la salud y la educaci&oacute;n. Es de gran importancia destacar que hubo numerosos esfuerzos en los pa&iacute;ses europeos para oponerse o corregir la Directiva, entre ellos, la m&aacute;s grande manifestaci&oacute;n de trabajadores jam&aacute;s vista en Estrasburgo el 14 de febrero de 2006. En parte, como consecuencia de estos movimientos, dos d&iacute;as despu&eacute;s el Parlamento Europeo vot&oacute; por sustanciales modificaciones al texto en t&eacute;rminos de salud y asuntos relacionados con ello, pero el asunto contin&uacute;a abierto, ya que hay otros pasos legislativos que deben ser completados. </p> <h4 align="left">Riesgos y posibilidades </h4>     <p align="justify">Las distorsiones que se han analizado someramente indican que Europa corre el riesgo de involucionar en la escala de valores, perder su posici&oacute;n de l&iacute;der que logr&oacute; en la toma de decisiones pol&iacute;ticas de salud a finales de los 1800s, y luego consolid&oacute; en los 1900s con los beneficios del Estado de Bienestar y con los an&aacute;lisis pol&iacute;ticos y legislativos cuyos objetivos iban encaminados a una mayor igualdad en salud y al acceso universal a los servicios. Las experiencias exitosas tambi&eacute;n permitieron estimular el compromiso europeo a otros pa&iacute;ses, con vistas a establecer una mayor equidad en salud siempre y cuando eran apropiadas a los requerimientos de los otros. </p>     <p align="justify">Entre estas experiencias una de las mejores es la de Suecia, la cual desde los tiempos de <em>Olof Palme </em> se ha encontrado a la cabeza de las relaciones con los estados del Sur. Su originalidad yace en haber colocado expl&iacute;citamente los factores sociales, que en gran medida son determinantes, en el centro de las decisiones de pol&iacute;ticas de salud, apuntando hacia once objetivos. 1. La participaci&oacute;n del p&uacute;blico y su influencia en la sociedad. 2. Seguridad econ&oacute;mica y social. 3. Condiciones favorables durante la infancia y la adolescencia. 4. Una vida laboral saludable. 5. Medioambiente y productos saludables y seguros. 6. Sistema de salud que promueva una buena salud. 7. Protecci&oacute;n efectiva contra enfermedades infecciosas. 8. Sexo seguro y salud reproductiva. 9. M&aacute;s ejercicio f&iacute;sico. 10. H&aacute;bitos saludables de nutrici&oacute;n y comida segura. 11. Menor uso de alcohol y tabaco y liberaci&oacute;n de las drogas. </p>     <p>Un an&aacute;lisis comparativo de las tendencias en otros pa&iacute;ses europeos ser&iacute;a muy importante y estimulante. </p>     <p align="justify">Las condiciones iniciales son siempre diferentes, y en muchos pa&iacute;ses son mucho menos favorables. Sin embargo, la conciencia de las injusticias tanto en pa&iacute;ses ricos como pobres est&aacute; creando las condiciones para un cambio de direcci&oacute;n que pudiera estar basado, seg&uacute;n las circunstancias, en el compromiso gubernamental, en el trabajo de las autoridades locales, en las iniciativas de la sociedad civil, en la lucha de los trabajadores o en los movimientos sociales y culturales animados por valores morales. </p>     <p align="justify">En sustancia, el “nuevo superpoder”, adem&aacute;s de hacerse sentir como una expresi&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica, tiende a agregar, a preparar an&aacute;lisis, a organizar experiencias significativas, a presentar proyectos alternativos tales como, en Italia, el <em>Manifiesto por la Igualdad</em>, promovido por la Asociaci&oacute;n de Epidemiolog&iacute;a y como el informe alternativo <em>Global Health Watch 2005-2006 </em> (Vigilancia Global de Salud 2005-2006), preparado, con el apoyo del Movimiento de Salud para los Pueblos, por Medact (Londres) y por Global Equito Gauge Alliance (Durban). La publicaci&oacute;n (Zed Books, Londres 2005) documenta muchas situaciones inaceptables de salud, enfatiza en la carga colectiva de la pobreza y la injusticia y propone nuevos modelos de pol&iacute;ticas de salud basados en la participaci&oacute;n, en la cual una buena salud se convierte en parte integral de los derechos de la ciudadan&iacute;a y es garantizada como un “bien global p&uacute;blico”. El primer requerimiento es que los reg&iacute;menes globales actuales, creados para apoyar el sistema de comercio y finanzas, sean balanceados por un contrato global social para el beneficio de los pueblos. </p> <h4> Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Sigerist HE. Civilization and Disease. Chicago: The University of Chicago Press;1943. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 2. ____. Papirus Sallier, 2, 4, 6 and f. Chicago: The University of Chicago Press: 1943. </p>     <p> 3. Villerm&eacute; LR. Rapport fait par M. Villerm&eacute; et lu &aacute; l ' Acad&eacute;mie de M&eacute;dicine, au nom de la Commission de Statistique, sur une s&eacute;rie de tableaux relatifs au mouvement de la population dans le douze arrondissements municipaux de la ville de Paris pendant les cinq ann&eacute;es 1817, 1818, 1919, 1820 et 1821. Paris: Acad&eacute;mie de M&eacute;dicine; 1826. </p>     <p> 4. Porter D. Public Health. In: Bynum WF, Porter R, editors. Companion Enciclopedia of the History of Medicine.V2. London: Routledge; 1993.p.1239-40. </p>     <p> 5. _____. Health, Civilization and the State. A history of public health from ancient to modern times. London, New York: Routledge;1999. </p>     <p> 6. Engels F. Die lage der arbeitenden klassen in England. Leipzig: Otto Weigand;1845. </p>     <p> 7. McKeown T. The Modern Rise of Population. New York: Academic Press;1976. </p>     <p> 8. Bonita R, Irwin A, Beaglehole R. Promoting Public Health in the 21st Century: the role of the WHO. In: Kawachi I, Wamala S, editors. Globalization and Health. New York: Oxford University Press;2005. </p>     <p> 9. World Bank. World Development Report: Investing in Health. New York: Oxford University Press;1993. </p>     <p> 10. Dahrendorf R. Le disuguaglianze di una societ&aacute; libera. La Republica, 30 January; 2006. </p>     <p> 11. Shiva V. Cos&iacute; si condanna il Sud alla povert&aacute;. In the monthly Aprile, january 2006. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 12. Report on the social situation of the world. New York: UU.NN.; 2005. </p>     <p> 13. Sachs J. Investing in development. A practical plan to achieve the millennium development goals. New York: Millennium Project;2005. </p>     <p> 14. European Commission: Green Paper. Improving the mental health of the population. Towards a strategy on mental health for the European Union. Bruxelles: European Commission;2005 (COM2005, 484 final). </p>     <p>Recibido: 14 de julio de 2007. Aprobado: 14 de septiembre de 2007.     <br> <em>Giovanni Berlinguer. </em>Universidad “La Sapienza”, Roma </p>     <p><span class="superscript"><a href="#asterisco">*</a></span><a href="#asterisco">Un resumen fue presentado al a&ntilde;o siguiente en el Congreso Mundial de Medicina para el Estudio de las Condiciones Actuales de Vida, Viena 23-25 de mayo de 1953, con el t&iacute;tulo “La mortalidad en diferentes barrios de Roma en tiempo de paz y en tiempo de guerra” y publicado nuevamente en: <em>Berlinguer G. </em> Malaria urbana. Patolog&iacute;a de la metr&oacute;poli. Feltrinelli, Mil&aacute;n 1976, pp.63-99. </a><a name="titulo"></a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Profesor, Universidad “La Sapienza”, Roma. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
