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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Incidencia de infección en heridas quirúrgicas en servicios de cirugía general seleccionados]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Surgical wound infection is the second cause of acquired infection in most of the hospitals worldwide. Historically, it has ranged from the second to the third infection site in Cuba. There are intrinsic and extrinsic factors involved in the onset of infection and it seems that there exist no recent research works aimed at identifying these factors and advising preventive measures. To this end, a longitudinal descriptive research was carried out in 4 hospitals located in Havana. The universe of study was all the patients admitted to the general surgery service, who had undergone elective or emergency major surgery. They were followed-up at home for one month after surgery. Surgical wound infection rates were higher than the historical ones recorded in hospitals and higher than those notified by domestic and international studies. The higher incidence regarding intrinsic factors was related to the nutritional condition of obese patients and to the infection on a site very distant from the surgical site. The lack of an adequate surgical schedule and the non-application of refined surgical techniques were the ones with the highest incidence rates among the extrinsic factors. This study showed serve to assess a number of alternatives that will allow overcoming persistent defficiencies in management, prevention and control of surgical site infection-associated factors]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Infección]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica <h2>Incidencia de infecci&oacute;n en heridas quir&uacute;rgicas en servicios de cirug&iacute;a general seleccionados </h2>     <p><a href="#cargo">Rina Ramis Andalia,<span class="superscript">1</span> H&eacute;ctor Bayarre Vea,<span class="superscript">2</span> Mayel&iacute;n Barrios D&iacute;az,<span class="superscript">3</span> Daimil&eacute; L&oacute;pez Tagle,<span class="superscript">3</span> Cleopatra Bobadilla Gonz&aacute;lez<span class="superscript">3</span> y Marianela Chinea Delgado<span class="superscript">3</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">La infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica es la segunda causa de infecci&oacute;n adquirida en la mayor&iacute;a de los hospitales en el mundo. En Cuba, hist&oacute;ricamente ha oscilado entre la segunda y la tercera localizaci&oacute;n infecciosa. Existen factores de tipo intr&iacute;nseco y extr&iacute;nseco implicados en la aparici&oacute;n de la infecci&oacute;n y recientemente, al parecer, no existen investigaciones dirigidas a identificarlos y a orientar medidas preventivas. Con este objetivo se realiz&oacute; una investigaci&oacute;n descriptiva longitudinal en cuatro hospitales de La Habana. El universo estuvo constituido por la totalidad de pacientes ingresados en el servicio de cirug&iacute;a general en los que se practic&oacute; una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica mayor, electiva o urgente. Se realiz&oacute; seguimiento de los pacientes en su domicilio hasta un mes posterior a la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica. Las tasas de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica fueron superiores a las hist&oacute;ricas de los hospitales y a las notificadas por estudios nacionales e internacionales. La mayor incidencia con respecto a factores intr&iacute;nsecos estuvo relacionada con el estado nutricional de los pacientes obesos y la infecci&oacute;n en un lugar remoto al sitio de la incisi&oacute;n quir&uacute;rgica. La falta de una adecuada programaci&oacute;n quir&uacute;rgica y de la aplicaci&oacute;n de t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas depuradas fueron, entre los factores extr&iacute;nsecos, los que obtuvieron mayores tasas de incidencia. Este estudio deber&aacute; servir para valorar alternativas que permitan solucionar las deficiencias que a&uacute;n persisten en el manejo, prevenci&oacute;n y control de factores relacionados con la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica. </p>     <p><em>Palabras clave</em>:  Infecci&oacute;n, heridas quir&uacute;rgicas, incidencia, La Habana. </p> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">El desarrollo cient&iacute;fico t&eacute;cnico alcanzado por la humanidad, ha dotado a las ciencias m&eacute;dicas de tecnolog&iacute;as y equipos los cuales han contribuido significativamente a reducir la letalidad de muchas enfermedades. Menci&oacute;n especial merecen los avances que se han obtenido en la atenci&oacute;n al enfermo grave. No obstante, a pesar de la aplicaci&oacute;n de esas t&eacute;cnicas y los diferentes procedimientos e instrumentaciones que se practican a estos pacientes, fundamentalmente en los servicios de urgencias, cuidados intensivos y en los quir&oacute;fanos, no se ha podido resolver un problema de muy vieja data: <em>la Infecci&oacute;n Intrahospitalaria (IIH)</em>.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">En el mundo, el evento m&aacute;s importante en el reporte de IIH lo representa la infecci&oacute;n del tracto urinario (40 %), y en segundo lugar, en la mayor&iacute;a de las series publicadas, se encuentra la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica (IHQ). Esta &uacute;ltima representa alrededor de un 24 % del total de IIH que se dan en los hospitales del mundo.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">En el pa&iacute;s, es la provincia de Ciudad de La Habana una de las que mayor cantidad de personas infectadas aporta con una tasa de 3,2 por cada 100 egresados. El comportamiento por hospitales registra que los especializados, probablemente por su complejidad, tienen las tasas m&aacute;s elevadas, seguidos de los cl&iacute;nico quir&uacute;rgicos con 3,7 por cada 100 pacientes egresados. Dentro de los hospitales cl&iacute;nicos-quir&uacute;rgicos de La Habana, los que mayor tasa de IIH tributan son el hospital <em>Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n </em> (tasa de 6,4 por cada 100 egresados), el <em>Calixto Garc&iacute;a </em> (4,1 por cada 100), el <em>Salvador Allende </em> con 3,8 y el <em>Carlos J. </em><em>Finlay </em> 5,2 por cada 100 egresados. En el servicio de cirug&iacute;a general de estos hospitales, son las infecciones de la herida quir&uacute;rgica las que ocupan el primer lugar.<span class="superscript">3,4</span> </p>     <p align="justify">Teniendo en cuenta adem&aacute;s, que no se conocen actualmente los posibles factores de riesgos contribuyentes a la infecci&oacute;n, se propone caracterizar la incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica e identificar estos factores de riesgo en pacientes operados en el servicio de cirug&iacute;a general de los hospitales cl&iacute;nico-quir&uacute;rgicos seleccionados durante el per&iacute;odo comprendido entre el 1ro. de enero y el 30 de junio de 2004. </p> <h4>M&eacute;todos </h4>     <p align="justify">Se realiz&oacute; un estudio descriptivo longitudinal prospectivo, cuyo universo estuvo constituido por 3 457 pacientes ingresados en el servicio de cirug&iacute;a general a los que se les practic&oacute; alguna intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica mayor, electiva o urgente, durante el per&iacute;odo de estudio. Para obtener la informaci&oacute;n se procedi&oacute; a la revisi&oacute;n de historias cl&iacute;nicas, aplicaci&oacute;n de cuestionarios, entrevistas estructuradas y observaci&oacute;n directa, donde se tuvieron en cuenta variables intr&iacute;nsecas (relacionadas con el paciente) y extr&iacute;nsecas (relacionadas con la organizaci&oacute;n de los servicios de salud, el ambiente hospitalario, el personal, el ambiente social y la comunidad). </p>     <p align="justify">Cada sujeto seleccionado se observ&oacute; por un per&iacute;odo de 30 d&iacute;as. Se calcularon las tasas de incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica global y espec&iacute;fica seg&uacute;n variables seleccionadas para todo el per&iacute;odo y para cada uno de los meses que dur&oacute; la investigaci&oacute;n, adem&aacute;s se calcul&oacute; el porcentaje de heridas quir&uacute;rgicas infectadas seg&uacute;n localizaci&oacute;n de la infecci&oacute;n y la tasa de incidencia de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n mes y variable (intr&iacute;nseca o extr&iacute;nseca). </p> <h4>Resultados </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Al analizar las tasas de IHQ notificadas por los servicios de cirug&iacute;a general de los hospitales donde se realiz&oacute; la investigaci&oacute;n y compararlas con las obtenidas durante el estudio, se pudo observar que estas &uacute;ltimas eran superiores a las notificadas y a la media provincial de los servicios de cirug&iacute;a general de hospitales cl&iacute;nico-quir&uacute;rgicos de Ciudad de La Habana que fueron de 4,0 y de 2,7 casos por cada cien operados en el 2003 y el 2004 respectivamente. Las mayores tasas obtenidas en este estudio correspondieron a los hospitales <em>Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n </em> (10,9) y <em>Carlos J. Finlay </em> (11,2) por cada 100 operados (fig.1). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0105107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0105107.jpg" width="160" height="125" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig.1. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n hospitales. </p>     <p align="justify">Debido a que el alta hospitalaria se produce precozmente, la mayor&iacute;a de las infecciones no se manifiestan en el hospital. El mayor porcentaje de los 550 pacientes operados con IHQ se identificaron en el per&iacute;odo posterior al egreso, con valores de 86,7 % en el hospital <em>Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n, </em>80,8 % para el <em>Calixto Garc&iacute;a, </em>70,9 % para el <em>Carlos J. Finlay </em>y de 81,4 para el hospital <em>Salvador Allende. </em></p>     <p align="justify">Con respecto a la infecci&oacute;n seg&uacute;n tipo de herida quir&uacute;rgica, el comportamiento fue similar en todos los hospitales. Como era de esperar, las mayores tasas se observaron en las operaciones sucias seguidas de las contaminadas y limpias contaminadas con mayor riesgo, en <em>Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n </em> y <em>Carlos J. Finlay, </em> respectivamente. Se destacaron las tasas de infecci&oacute;n de heridas limpias que sobrepasaron los valores permisibles aceptados por la literatura, especialmente en <em>Salvador Allende </em> y <em>Calixto Garc&iacute;a. </em></p>     <p align="justify">En relaci&oacute;n con las investigaciones microbiol&oacute;gicas, los hospitales <em>Salvador Allende </em>(78,6 %) y <em>Carlos J. Finlay </em> (56,2 %) fueron los que presentaron mayor porcentaje de cultivos no realizados. La <em>Escherichia coli </em> fue el germen que m&aacute;s se aisl&oacute; en los hospitales <em>Salvador Allende </em>(46,2 %) y <em>Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n </em> (27,3 %), mientras que en el <em>Carlos J. Finlay </em> y el <em>Calixto Garc&iacute;a </em>se aisl&oacute; el Estafilococo Coagulasa positivo en el 39,2 % y 22,5 % de los casos, respectivamente. </p>     <p align="justify">Al analizar los factores intr&iacute;nsecos, se observ&oacute; que la alteraci&oacute;n inmunol&oacute;gica por reg&iacute;menes terap&eacute;uticos, mayormente por uso de esteroides (19,4 %), la infecci&oacute;n en un lugar remoto (18,5 %) y el h&aacute;bito de fumar (14,6 %) resultaron las variables de mayor riesgo de infecci&oacute;n. En relaci&oacute;n con los factores extr&iacute;nsecos, la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica, el rasurado y la programaci&oacute;n quir&uacute;rgica inadecuada fueron los que se asociaron a una mayor tasa de incidencia (25,0; 20,5 y 17,3 por cada 100 operados, respectivamente (fig. 2 y 3). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0205107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0205107.jpg" width="120" height="114" border="0"></a></p>     
<p align="center">AIRT: alteraci&oacute;n inmunol&oacute;gica por reg&iacute;menes terap&eacute;uticos, HF: h&aacute;bito de fumar, ILR: infecci&oacute;n en lugar remoto, ANC: ancianidad, EC: enfermedad cr&oacute;nica.     <br> Fig.2. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores intr&iacute;nsecos. Hospital <em>Calixto Garc&iacute;a. </em></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0305107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0305107.jpg" width="157" height="110" border="0"></a></p>     
<p align="center">A: antisepsia, HP: hospitalizaci&oacute;n prolongada, PP: preoperatorio prolongado, DC: duraci&oacute;n de la cirug&iacute;a, AP: antibi&oacute;tico profil&aacute;ctico, PQ: programaci&oacute;n quir&uacute;rgica, ES: esterilizaci&oacute;n, LM: lavado de manos, CL: climatizaci&oacute;n, OP: operaciones anteriores, RA: rasurado, VQ: vestuario quir&uacute;rgico, TQ: t&eacute;cnica quir&uacute;rgica.     <br> Fig.3. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores extr&iacute;nsecos. Hospital <em>Calixto Garc&iacute;a. </em></p>     <p align="justify">De los factores intr&iacute;nsecos estudiados el estado nutricional (43,1 % de los pacientes operados obesos), la infecci&oacute;n en un lugar remoto al sitio de la incisi&oacute;n quir&uacute;rgica (21,6 %) y la alteraci&oacute;n inmunol&oacute;gica por reg&iacute;menes terap&eacute;uticos (18,9 %), resultaron ser los relacionados con las mayores tasas de incidencia notificada. Del total de factores extr&iacute;nsecos analizados, la programaci&oacute;n quir&uacute;rgica (40,4 %), la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica (28,0) inadecuada y las operaciones anteriores (14,5 %) fueron los que tuvieron mayores tasas de incidencia (fig. 4 y 5). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0405107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0405107.jpg" width="149" height="107" border="0"></a></p>     
<p align="center">OBE: trastornos nutricionales en obesos, ILR: infecci&oacute;n en lugar remoto, AIRT: alteraci&oacute;n inmunol&oacute;gica por reg&iacute;menes terap&eacute;uticos, ANC: ancianidad, HF: h&aacute;bito de fumar, EC: enfermedad cr&oacute;nica.     <br> Fig.4. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores intr&iacute;nsecos. Hospital <em>Salvador Allende. </em></p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0505107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0505107.jpg" width="160" height="116" border="0"></a></p>     
<p align="center">PQ: programaci&oacute;n quir&uacute;rgica, TQ: t&eacute;cnica quir&uacute;rgica, OP: operaciones anteriores, PP: preoperatorio prolongado, CL: climatizaci&oacute;n, DC: duraci&oacute;n de la cirug&iacute;a, RA: rasurado, A: antisepsia, LM: lavado de manos, VQ: vestuario quir&uacute;rgico, HP: hospitalizaci&oacute;n prolongada, ES: esterilizaci&oacute;n, AP: antibi&oacute;tico profil&aacute;ctico.     <br> Fig.5. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores extr&iacute;nsecos. Hospital <em> Salvador Allende. </em></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La incidencia de IHQ entre los pacientes con presencia de variables o factores intr&iacute;nsecos, adquiri&oacute; su mayor valor en aquellos con antecedentes de infecci&oacute;n en un lugar remoto de la herida (52,6 %), seguido de los expuestos a alteraciones inmunol&oacute;gicas por reg&iacute;menes terap&eacute;uticos (27,9 %) y a trastornos nutricionales (desde 30,4 % en los obesos hasta 23,8 % en los desnutridos). En relaci&oacute;n con los factores extr&iacute;nsecos, el mayor riesgo se present&oacute; en los pacientes operados con t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas inadecuadas (40,0 %), seguido de la duraci&oacute;n prolongada de la cirug&iacute;a (21,7 %) y la hospitalizaci&oacute;n prolongada (21,3 %) ( fig. 6 y 7). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0605107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0605107.jpg" width="156" height="136" border="0"></a></p>     
<p align="center">ANC: ancianidad, EC: enfermedad cr&oacute;nica, HF: h&aacute;bito de fumar, DES: trastornos nutricionales en desnutridos, SOB: trastornos nutricionales en sobrepesos, AIRT: alteraci&oacute;n inmunol&oacute;gica por reg&iacute;menes terap&eacute;uticos, OBE: trastornos nutricionales en obesos, ILR: infecci&oacute;n en lugar remoto.     <br> Fig.6. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores intr&iacute;nsecos. Hospital <em>Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n. </em></p>     <p align="center"><em>&nbsp; </em><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0705107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0705107.jpg" width="146" height="124" border="0"></a></p>     
<p align="center">CL: climatizaci&oacute;n, ES: esterilizaci&oacute;n, PP: preoperatorio prolongado, RA: rasurado, OP: operaciones anteriores, AP: antibi&oacute;tico profil&aacute;ctico, VQ: vestuario quir&uacute;rgico, LM: lavado de manos, HP: hospitalizaci&oacute;n prolongada, DC: duraci&oacute;n de la cirug&iacute;a, TQ: t&eacute;cnica quir&uacute;rgica.     <br> Fig.7. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores extr&iacute;nsecos. Hospital <em> Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n. </em></p>     <p align="justify">Al analizar la incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica en aquellos casos con presencia de factores intr&iacute;nsecos se observ&oacute; el siguiente comportamiento en orden descendente: la infecci&oacute;n en un sitio remoto a la incisi&oacute;n (45 %), seguido del h&aacute;bito de fumar (30,4 %) y enfermedad cr&oacute;nica (27,7). Las tasas de incidencia de IHQ entre los pacientes expuestos a los factores extr&iacute;nsecos, el mayor riesgo de infecci&oacute;n se present&oacute; cuando la antisepsia fue inadecuada (66,7 %), la hospitalizaci&oacute;n y el preoperatorio fueron prolongados (38,5 y 35,7 %, respectivamente) y con una profilaxis antibi&oacute;tica inadecuada (35,2 %) (fig.8 y 9) </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0805107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0805107.jpg" width="160" height="123" border="0"></a></p>     
<p align="center">ILR: infecci&oacute;n en lugar remoto, HF: h&aacute;bito de fumar, EC: enfermedad cr&oacute;nica, OBE: trastornos nutricionales en obesos, SOB: trastornos nutricionales en sobrepesos, AIRT: alteraci&oacute;n inmunol&oacute;gica por reg&iacute;menes terap&eacute;uticos, ANC: ancianidad. Fig.8. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores intr&iacute;nsecos. Hospital <em>Carlos J. Finlay. </em></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0905107.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n1/f0905107.jpg" width="176" height="120" border="0"></a></p>     
<p align="center">A: antisepsia, HP: hospitalizaci&oacute;n prolongada, PP: preoperatorio prolongado, AP: antibi&oacute;tico profil&aacute;ctico, DC: duraci&oacute;n de la cirug&iacute;a, LM: lavado de manos, CL: climatizaci&oacute;n, OP: operaciones anteriores, RA: rasurado, VQ: vestuario quir&uacute;rgico. Fig.9. Incidencia de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seg&uacute;n factores extr&iacute;nsecos. Hospital <em>Carlos J. Finlay. </em></p> <h4>Discusi&oacute;n </h4>     <p align="justify">Las tasas de IHQ observadas durante el per&iacute;odo de estudio fueron superiores a las obtenidas por los hospitales en igual tiempo, a las registradas hist&oacute;ricamente por los servicios quir&uacute;rgicos y a las registradas por estudios nacionales e internacionales. Esto se debe a que el sistema de vigilancia de la infecci&oacute;n establecida en las instituciones hospitalarias se ha basado fundamentalmente en el registro de los casos intrahospitalarios. En la mayor&iacute;a de los hospitales no existe vigilancia epidemiol&oacute;gica despu&eacute;s del alta. Se plantea que una buena vigilancia extrahospitalaria pudiera diagnosticar el 75 % de las IHQ. Es por esto que el seguimiento extrahospitalario es de vital importancia para detectar la verdadera tasa de incidencia.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">Se puso de manifiesto que en la medida que se incrementa el grado de contaminaci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica, desde la herida limpia hasta la sucia, aumenta el riesgo de infecci&oacute;n, lo que ya fue planteado por <em>Altemeier </em>al clasificar las heridas.<span class="superscript">6</span> </p>     <p align="justify">Teniendo en cuenta los rangos brindados por la Federaci&oacute;n Latinoamericana de Cirug&iacute;a,<span class="superscript">7</span> que establece valores para las heridas limpias entre 1-5 %, se constat&oacute; que en los cuatro hospitales se superaron estos valores. Esto se traduce en violaciones de normas en los servicios de cirug&iacute;a general. La tasa de IHQ en cirug&iacute;a limpia juega un importante papel como indicador de calidad en estos servicios. </p>     <p align="justify">Con respecto a la realizaci&oacute;n de estudios microbiol&oacute;gicos, se observ&oacute; que los hospitales <em>Salvador Allende </em> y <em>Carlos J. Finlay </em> presentaron un elevado porcentaje de cultivos no realizados debido a que la mayor&iacute;a de las personas infectadas fueron detectados en sus domicilios y fuera de la consulta establecida. Se conoce que no realizar el diagn&oacute;stico microbiol&oacute;gico de la IHQ no impide diagnosticar la presencia de infecci&oacute;n pero s&iacute; afecta la selecci&oacute;n adecuada del antibi&oacute;tico para el tratamiento y la calidad de la vigilancia epidemiol&oacute;gica y microbiol&oacute;gica. De manera general, los g&eacute;rmenes que predominaron fueron la <em>Escherichia coli </em> y el Estafilococo, lo que coincide con lo informado por la literatura.<span class="superscript">8,9 </span></p>     <p align="justify">A pesar de que es dif&iacute;cil modificar factores intr&iacute;nsecos al paciente, se podr&iacute;a minimizar algunos de estos efectos si se actuara con criterio preventivo; este es el caso de las infecciones en un lugar remoto al de la incisi&oacute;n, el tratamiento previo con inmunosupresores, el h&aacute;bito de fumar y el estado nutricional, factores que aportaron mayor incidencia de IHQ en los hospitales estudiados. </p>     <p align="justify">Los factores extr&iacute;nsecos suelen ser de m&aacute;s f&aacute;cil control que los intr&iacute;nsecos, ya que en su mayor&iacute;a dependen de decisiones y acciones emprendidas por los cirujanos, anestesistas y el resto del personal y la organizaci&oacute;n quir&uacute;rgica. El logro adecuado de la programaci&oacute;n quir&uacute;rgica, de la antisepsia y la aplicaci&oacute;n de t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas depuradas son elementos modificables con estilos de trabajo correctos. Menos vulnerables quiz&aacute;s sean la hospitalizaci&oacute;n prolongada, la duraci&oacute;n de la cirug&iacute;a y la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica en igual localizaci&oacute;n que operaciones anteriores; sin embargo acciones bien planificadas y organizadas pueden contribuir a minimizar sus efectos negativos. </p>     <p align="justify">Finalmente se puede concluir que se obtuvieron tasas de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica superiores a las hist&oacute;ricas de los hospitales y a las registradas por estudios nacionales e internacionales en virtud del seguimiento realizado a los pacientes operados despu&eacute;s de su incorporaci&oacute;n a la comunidad. </p>     <p align="justify">Elevadas tasas de infecci&oacute;n en operaciones limpias traducen que a&uacute;n persisten violaciones de normas por parte del personal, mientras que la escasa vigilancia microbiol&oacute;gica dificulta el establecimiento de una correcta pol&iacute;tica de antibi&oacute;ticos en los servicios. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para actuar sobre la incidencia y posibles factores de riesgo de la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica se sugieren las siguientes recomendaciones: </p> <ul>       <li> Incorporar la vigilancia epidemiol&oacute;gica comunitaria con el prop&oacute;sito de reducir el subregistro y las infecciones por heridas quir&uacute;rgicas. </li>       <li> Dar a conocer al personal quir&uacute;rgico, al Comit&eacute; de Prevenci&oacute;n y Control de Infecciones y a la direcci&oacute;n de las instituciones hospitalarias, los resultados obtenidos, con el prop&oacute;sito de que tomen medidas que permitan erradicar las faltas y deficiencias que a&uacute;n persisten en el manejo, prevenci&oacute;n y control de factores relacionados con la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica. </li>       <li> Realizar estudios anal&iacute;ticos posteriores que permitan valorar el riesgo de infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica, seg&uacute;n factores intr&iacute;nsecos y extr&iacute;nsecos identificados. </li>     </ul> <h4>Summary</h4> <h6>Incidence of surgical wounds infection in selected general surgery services </h6>     <p align="justify">Surgical wound infection is the second cause of acquired infection in most of the hospitals worldwide. Historically, it has ranged from the second to the third infection site in Cuba. There are intrinsic and extrinsic factors involved in the onset of infection and it seems that there exist no recent research works aimed at identifying these factors and advising preventive measures. To this end, a longitudinal descriptive research was carried out in 4 hospitals located in Havana. The universe of study was all the patients admitted to the general surgery service, who had undergone elective or emergency major surgery. They were followed-up at home for one month after surgery. Surgical wound infection rates were higher than the historical ones recorded in hospitals and higher than those notified by domestic and international studies. The higher incidence regarding intrinsic factors was related to the nutritional condition of obese patients and to the infection on a site very distant from the surgical site. The lack of an adequate surgical schedule and the non-application of refined surgical techniques were the ones with the highest incidence rates among the extrinsic factors. This study showed serve to assess a number of alternatives that will allow overcoming persistent defficiencies in management, prevention and control of surgical site infection-associated factors. </p>     <p><em>Key works</em>: Infection, surgical wound, incidence, Havana. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Mart&iacute;nez AF, Gonz&aacute;lez VJ, Sa&eacute;z CG. Infecci&oacute;n hospitalaria: un viejo problema, un problema actual [serie en Internet]. [citado 1 Dic 2002]. Disponible en: <a href="http://capiro.vcl.sld.cu/medicentro/v4n100/INFECCION.htm">http://capiro.vcl.sld.cu/medicentro/v4n100/INFECCION.htm </a><!-- ref --><p>  2. Batts D. Infecciones hospitalarias. Octubre 2000 [serie en Internet]. [citado 1 Dic 2002]. Disponible en: <a href="http://www.percano.com.mx/prescripcionmedica/2000/octubre/infecciones-%20%20%20%20%20%20%20%20%20hospitalarias.htm">http://www.percano.com.mx/prescripcionmedica/2000/octubre/infecciones- hospitalarias.ht m </a><!-- ref --><p> 3. Registro de Infecciones Intrahospitalarias. La Habana: MINSAP, Direcci&oacute;n Nacional de estad&iacute;sticas;2003.     </p>     <!-- ref --><p> 4. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Registro de Infecciones Intrahospitalarias. La Habana: MINSAP, Centro Provincial de Higiene y Epidemiolog&iacute;a;2003.     </p>     <!-- ref --><p>  5. Gaynes RP. Surveillance of nosocomial infections. In: Bennet JV, Brachman PS, editors. Hospital infections. 4th ed. Philadelphia: Lippencott- Raven;1998.     </p>     <!-- ref --><p>  6. Mangram AJ, Horan TC, Pearson ML, Silver LC, Jarvis WR. The Hospital Infection Control Practices Advisory Committee. Guideline for the prevention of surgical site infection. Infect Control Hosp Epidemiol. 1999;20(4):247-80.     </p>     <!-- ref --><p> 7. Escall&oacute;n MJ, Lombardi SJ, Lerma AC, Quintero HG, Ferraz E. Herida e Infecci&oacute;n Quir&uacute;rgica. <em></em>Curso Avanzado para cirujanos. Santa F&eacute; de Bogot&aacute;: Federaci&oacute;n Latinoamericana de Cirug&iacute;a; 1999.     </p>     <!-- ref --><p> 8. Valero LF, Saenz MC. Etiolog&iacute;a de la infecci&oacute;n nosocomial en cirug&iacute;a: comparaci&oacute;n de dos a&ntilde;os (1998 y 1996). Enferm Infecc Microbiol Clin. 1998;16:79-82.     </p>     <!-- ref --><p>  9. Dhilah L, Dhilah M, Miladi M, Kacem N, Troudi M. The role of surgical wounds in nosocomial infections. Prevalence study at Sahloul University Hospital. Tunis Med. 1998;76 (11):401-7.     </p>     <p>Recibido: 6 de septiembre de 2006. Aprobado: 31 de octubre de 2006.     <br> <em>Rina Ramis Andalia</em>. Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. Calle L&iacute;nea esq. I, El Vedado. La Habana 10400, Cuba. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Profesora Auxiliar, M&aacute;ster en Salud P&uacute;blica.     <br>     <span class="superscript"><strong>2</strong></span>DrC. de la Salud, Profesor Titular.     <br>   <span class="superscript"><strong>3</strong></span>Especialista de I Grado. </a><a name="cargo"></a> </p>      ]]></body><back>
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