<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662007000400005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Peso, edad gestacional e historia genésica previa de la gestante]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Weight, gestational age and previous genetic history of the patient]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Herrera León]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lorenzo I]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez Barreiro]]></surname>
<given-names><![CDATA[Armando]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barros Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Otilia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de La Habana Centro de Estudios Demográficos (CEDEM) ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Facultad Ciencias Médicas  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Granma ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>33</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662007000400005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662007000400005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662007000400005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <h3><img src="/img/revistas/rcsp/v33n4/v02_207.jpg" width="330" height="47" border="0" /></h3>     
<p>Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos,  Universidad de La Habana</p> <h2>Peso, edad gestacional e historia gen&eacute;sica previa  de la gestante </h2>     <p><a href="#autor">Lorenzo I. Herrera Le&oacute;n,<span class="superscript">1</span> Armando Mart&iacute;nez Barreiro<span class="superscript">2</span> y  Otilia Barros D&iacute;az<span class="superscript">3</span></a><span class="superscript"><a name="cargo" id="cargo"></a></span></p> <h4>RESUMEN</h4>     <p align="justify">El presente trabajo se ha  propuesto como objetivo describir las relaciones entre el peso y la edad  gestacional y tambi&eacute;n las que prevalecen entre la edad de la madre con los  embarazos previos. Asimismo, mostrar las regularidades que guardan las  variables de la historia gen&eacute;sica previa (nacidos vivos previos, nacidos  muertos previos y abortos) con los embarazos previos, seg&uacute;n el resultado del  embarazo actual. El estudio se enmarca en el per&iacute;odo 1998-2002. La informaci&oacute;n  pertinente se obtuvo de las bases de datos de defunciones fetales y nacidos  vivos de la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas del Ministerio de Salud P&uacute;blica  y&nbsp; de la Oficina Nacional de  Estad&iacute;sticas de Cuba. Para la consecuci&oacute;n del objetivo propuesto se dise&ntilde;aron gr&aacute;ficos  de barra-error &uacute;tiles para visualizar dichas relaciones. Los  resultados se&ntilde;alan que el peso al momento de la expulsi&oacute;n es permanentemente  superior para aquellos fetos que terminan como nacidos vivos, constat&aacute;ndose que  entre las 33 y 40 semanas de gestaci&oacute;n se intensifica el desarrollo fetal, con  independencia del resultado final de la gestaci&oacute;n. Las madres que han  experimentado un fracaso reproductivo en su embarazo actual, poseen una  historia gen&eacute;sica previa m&aacute;s cargada que aquellas que terminan felizmente.</p>     <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Peso al nacer, edad gestacional, historia gen&eacute;sica,  Cuba.</p> <h4 align="justify">INTRODUCCI&Oacute;N</h4>     <p align="justify">El proceso del  embarazo tiene varias fases o etapas, que pueden enumerarse como la entrada al  propio proceso, que ocurre en el instante mismo de la fecundaci&oacute;n, la  permanencia en estado de gravidez y por &uacute;ltimo, el cambio de estado y fin del  proceso, que es cuando ocurre el parto o expulsi&oacute;n del producto de la  concepci&oacute;n y se pasa al estado terminal, con dos posibles resultados  excluyentes: nacido vivo y defunci&oacute;n fetal.<br />   <br />   A los efectos  pr&aacute;cticos encaminados al estudio de la vida fetal, se asume la observaci&oacute;n del  proceso a partir de la vig&eacute;sima segunda semana de gestaci&oacute;n, etapa de la vida  intrauterina&nbsp; que corresponde al per&iacute;odo  fetal.</p>     <p align="justify">El estado  terminal del embarazo depende de&nbsp;  m&uacute;ltiples factores del binomio    gestante-producto  de la concepci&oacute;n, los cuales son de &iacute;ndole biol&oacute;gico en primer lugar y en un  segundo plano, los de corte sociodemogr&aacute;ficos pueden tener relevancia. En este  sentido la edad de la madre, el peso, la edad gestacional, as&iacute; como la historia  gen&eacute;sica previa de la gestante (embarazos previos, nacidos vivos previos,  nacidos muertos previos y&nbsp; abortos) son  de obligada focalizaci&oacute;n, pues su influencia puede ser determinante en el  resultado del embarazo.<span class="superscript">1 </span></p>     <p align="justify">Es sabido que  aquellas madres con edades extremas (muy j&oacute;venes o muy adultas), as&iacute; como con  una abultada acumulaci&oacute;n de eventos reproductivos previos, presentan riesgos  reproductivos m&aacute;s elevados que otras con edades entre los 20 y 29 a&ntilde;os o con un  n&uacute;mero menor de embarazos y baja paridez.</p>     <p align="justify">De hecho, estas  variables y eventos est&aacute;n de cierta manera encadenados pues existen  precedencias temporales entre ellos, a decir: el peso tiene una marcada  influencia del tiempo de gestaci&oacute;n, el n&uacute;mero de embarazos previos est&aacute;  determinado por varios factores, entre ellos, la edad de la madre; los nacidos  vivos previos, nacidos muertos previos y abortos experimentados por una  gestante, tienen como uno de sus antecedentes a los embarazos anteriores.</p>     <p align="justify">Es de inter&eacute;s  entonces visualizar c&oacute;mo se dan estas relaciones y regularidades entre&nbsp; las variables y eventos mencionados arriba,  seg&uacute;n sea el estado terminal del embarazo actual: un nacido vivo o una  defunci&oacute;n fetal. <br />   <br />   El presente  trabajo se ha propuesto como objetivo describir las relaciones entre el peso y  la edad gestacional y tambi&eacute;n las que prevalecen entre la edad de la madre con  los embarazos previos. Asimismo mostrar, las regularidades que guardan las  variables de la historia gen&eacute;sica previa (nacidos vivos previos, nacidos  muertos previos y abortos) con los embarazos previos, seg&uacute;n el resultado del  embarazo actual. </p> <h4 align="justify">M&Eacute;TODOS</h4> <h6 align="justify">  Universo de estudio</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El universo de estudio comprendi&oacute; a todos los productos de  la concepci&oacute;n cuya expulsi&oacute;n ocurri&oacute; con 22 &oacute; m&aacute;s semanas de gestaci&oacute;n, en cada  a&ntilde;o del per&iacute;odo 1998-2002, en Cuba. </p> <h6 align="justify">  Fuentes de informaci&oacute;n y variables  utilizadas</h6>     <p align="justify">  Las dos fuentes de datos que se utilizaron en esta  investigaci&oacute;n fueron las bases de datos construidas, a partir del Certificado M&eacute;dico de Defunci&oacute;n Perinatal  (modelo 8-1110) y del Modelo Oficial  de Inscripci&oacute;n de Nacimiento (modelo 8-100), en la Direcci&oacute;n Nacional de  Estad&iacute;sticas del Ministerio de Salud P&uacute;blica y en la Oficina Nacional de  Estad&iacute;sticas, respectivamente (recuadro). De la primera, se obtuvo a su vez la  informaci&oacute;n correspondiente a las defunciones fetales de 22 semanas y m&aacute;s.  Dichas bases de datos fueron sometidas a una evaluaci&oacute;n de calidad de la  informaci&oacute;n y como resultado de dicho an&aacute;lisis se concluy&oacute; que ten&iacute;an la  idoneidad&nbsp; requerida para abordar un  estudio como el que se propone.<span class="superscript">2 </span></p>     <p align="center">Recuadro. Variables utilizadas en la investigaci&oacute;n</p>      <div align="center">   <table border="1" cellpadding="0">     <tr>       <td width="52%" valign="top">    <p align="center">Certificado M&eacute;dico de    Defunci&oacute;n Perinatal</p></td>       <td width="48%" valign="top">    <p align="center">Modelo Oficial de Inscripci&oacute;n de Nacimientos</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center"><em>Caracter&iacute;sticas del feto de 22 semanas o m&aacute;s, <br />       del menor    de 7 d&iacute;as y del parto</em></p></td>       <td valign="top">    <p align="center"><em>Datos del nacido</em></p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Peso (g)</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Peso (g)</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tiempo de vida intrauterina (semanas completas)</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Semanas completas de gestaci&oacute;n (semanas completas)</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Resultado del embarazo (status    = 1)</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Resultado del embarazo (status    = 0)</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center"><em>Datos de la madre</em></p></td>       <td valign="top">    <p align="center"><em>Datos de la&nbsp; madre</em></p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Edad (a&ntilde;os cumplidos)</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Edad (a&ntilde;os cumplidos)</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Total de abortos</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Total de abortos</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Total de nacidos muertos previos</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Total de nacidos muertos previos</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Total de nacidos vivos previos</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Total de nacidos vivos previos</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Total de embarazos previos</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Total de embarazos previos</p></td>     </tr>   </table> </div> <h6>T&eacute;cnicas y procedimientos</h6>     <p align="justify">  Para la  consecuci&oacute;n del objetivo planteado se dise&ntilde;aron gr&aacute;ficos de barra-error, para  los a&ntilde;os inicial y final del per&iacute;odo 1998-2002. Este tipo de gr&aacute;fico calcula  para la variable dependiente, la media y el intervalo de confianza al 95 %,  para cada valor de la variable explicativa, lo que permite realizar una  descripci&oacute;n detallada entre una determinada variable y su predecesora temporal.  Las relaciones utilizadas fueron:</p>     <div align="center">   <table height="32%" border="1" cellpadding="0">     <tr>       <td width="51%" height="16%" valign="top">    <p align="center"><em>Variable dependiente</em></p></td>       <td width="49%" valign="top">    <p align="center"><em>Variable explicativa</em></p></td>     </tr>     <tr>       <td height="16%" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Peso</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Edad    gestacional</p></td>     </tr>     <tr>       <td height="16%" valign="top">    <p align="center">Embarazos    previos</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Edad de la    madre</p></td>     </tr>     <tr>       <td height="16%" valign="top">    <p align="center">Nacidos vivos    previos</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Embarazos    previos</p></td>     </tr>     <tr>       <td height="16%" valign="top">    <p align="center">Nacidos    muertos previos</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Embarazos    previos</p></td>     </tr>     <tr>       <td height="20%" valign="top">    <p align="center">Abortos </p></td>       <td valign="top">    <p align="center">Embarazos    previos</p></td>     </tr>   </table> </div>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Es decir, el  peso al momento de la expulsi&oacute;n del embarazo actual estuvo en funci&oacute;n de la  edad gestacional; los embarazos previos en dependencia de la edad de la madre  al momento del parto actual; los nacidos vivos previos, nacidos muertos previos  y abortos se relacionaron con los embarazos previos. Adem&aacute;s, dichas relaciones  quedaron plasmadas seg&uacute;n fuera el estado terminal del embarazo actual, es  decir, su&nbsp; resultado, un nacido vivo o  una defunci&oacute;n fetal.</p> <h4 align="justify">RESULTADOS Y DISCUSI&Oacute;N</h4> <h6 align="justify">La edad gestacional y el peso</h6>     <p align="justify">  La duraci&oacute;n de la gestaci&oacute;n o edad gestacional es un reflejo  del&nbsp; desarrollo intrauterino, como  tambi&eacute;n el incremento del peso del feto es una de las primeras manifestaciones  de dicho desarrollo y del bienestar fetal. Tanto la duraci&oacute;n del embarazo como  el peso al momento de la expulsi&oacute;n dependen del desarrollo fetal. La edad  gestacional est&aacute; determinada por el momento de la expulsi&oacute;n, lo cual va a&nbsp; depender del desempe&ntilde;o de una serie de  mecanismos reguladores del embarazo. Si todo marcha normalmente, ha de  esperarse una permanencia en &uacute;tero adecuada (a las 37 semanas el feto est&aacute; a  t&eacute;rmino), lo que debe garantizar la expulsi&oacute;n de un nacido vivo saludable. Si  esos mecanismos reguladores funcionan mal, entonces la expulsi&oacute;n puede  anticiparse o retardarse en demas&iacute;a, lo cual no es favorable para el feto.  Consecuentemente, el peso guarda una relaci&oacute;n &iacute;ntima con la permanencia del  producto de la concepci&oacute;n en el vientre materno.</p>     <p align="left">  En el esquema siguiente puede apreciarse esta importante relaci&oacute;n.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0105407.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0105407.jpg" width="210" height="71" border="0" /></a></p>     
<p align="left">El desarrollo intrauterino tiene un efecto directo sobre el  peso y la duraci&oacute;n del embarazo y un efecto indirecto sobre la primera que se  transmite a trav&eacute;s de la segunda. La edad gestacional y el peso ser&aacute;n un  reflejo de ese desarrollo y en tal condici&oacute;n son pues, suced&aacute;neos del  desarrollo fetal.</p>     <p align="justify">La vida fetal es  un per&iacute;odo cr&iacute;tico para el desarrollo de factores de riesgo de morbilidad en la  infancia y la edad adulta. Tanto la desnutrici&oacute;n como una excesiva  disponibilidad de nutrientes durante el embarazo pueden afectar al individuo  durante la vida posnatal, exponi&eacute;ndolo a un riesgo mayor de enfermedad  cardiovascular, coronaria y diabetes. Por su parte, el consumo de alcohol,  tabaco y drogas por parte de la madre puede conducir a una amplia gama de  alteraciones del desarrollo del sistema neurol&oacute;gico.<span class="superscript">3</span>&nbsp; </p>     <p align="justify">La relaci&oacute;n peso-edad gestacional se ilustra en la figura 1.  En la misma se presenta el peso medio y su intervalo de confianza al 95%, para  cada valor de la edad gestacional, seg&uacute;n cada estado terminal del embarazo  actual. </p>     <p align="justify">Las configuraciones de las curvas muestran diferencias entre  un estado terminal y otro. Para los nacidos vivos no es hasta posterior a la  semana&nbsp; 32, que la curva adquiere una  definici&oacute;n concreta debido a que antes de esa semana, la cantidad de embarazos  expulsados no llega al 1%, lo que hace que los intervalos de confianza&nbsp; sean muy amplios y tengan muy poca precisi&oacute;n.  Por otro lado, las expulsiones de muertes fetales ocurren de tal manera que  antes de la semana 32 ya han sido expulsados alrededor del 45% de los fetos muertos, lo  que contribuye a la buena precisi&oacute;n de los intervalos. </p>     <p align="justify">Desde un inicio, el peso medio para nacidos vivos est&aacute; sobre  los 2 000 g mientras que para las defunciones est&aacute; por debajo de 1 000. No  obstante, ya al final los pesos medios coinciden pero antes, se da una  serie de cambios que merecen alg&uacute;n comentario. La curva correspondiente a los nacidos vivos aunque  creciente, adquiere forma asint&oacute;tica posterior a la 38 semana (con peso promedio  por encima de los 3 000 g), pero entre la 33 y 37 muestra la mayor pendiente  aunque el promedio a&uacute;n no rebasa los 3 000 g. </p>     <p align="justify">Este hecho podr&iacute;a sugerir que es en esa etapa donde el  desarrollo fetal, expresado por el peso medio del feto al momento de la  expulsi&oacute;n, adquiere mayor intensidad, teniendo a partir de la duraci&oacute;n 37  semanas una ganancia promedio de moderada a pobre.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Las defunciones fetales por su parte, muestran dos etapas en  esta relaci&oacute;n. En primer lugar, antes de la semana 32, la pendiente es menor y  el peso promedio logra rebasar los 1 000g a la altura de la semana 28.&nbsp; A partir de la 32, la pendiente de la curva  se hace mayor y el incremento del peso medio al momento de la expulsi&oacute;n crece  linealmente. Cercano a la semana 35 el peso promedio supera los 2 000 g&nbsp; y ya por &uacute;ltimo a la altura de la 40 est&aacute; por  encima de los 3 000. </p>     <p align="justify">En esta figura 1 se aprecia  una diferencia esencial  en el desarrollo fetal entre aquellos destinados a nacer vivos y los que ser&aacute;n  expulsados como mortinatos. Presumiblemente estos &uacute;ltimos tengan un retardo en  su crecimiento, mostrado por un peso menor que los otros en igual duraci&oacute;n,  vg., semana 33.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0205407.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0205407.jpg" width="154" height="134" border="0" /></a></p>     
<p align="center">  IC: intervalo de confianza.<br />   Fuente: elaboraci&oacute;n propia a partir de las bases de datos de  nacimientos y defunciones fetales.<br />   Fig.1. Relaci&oacute;n peso medio-edad gestacional seg&uacute;n estado  terminal.1998,2002. </p> <h6 align="justify">La edad de la madre e  historia gen&eacute;sica previa de la gestante </h6>     <p align="justify">  La edad es sin  lugar a dudas una variable de suma importancia en la vida reproductiva de  las&nbsp; mujeres, de hecho, por v&iacute;a de ella  se define los l&iacute;mites objetivos de la vida f&eacute;rtil: aparici&oacute;n de las primeras  reglas y la menopausia. Su poder descriptivo&nbsp;  en la curva de riesgos de fecundidad, de la infertilidad, en la  mortalidad fetal e infantil y tambi&eacute;n en su rol como suced&aacute;nea del tiempo  vivido en matrimonio o en uni&oacute;n marital, al tratar la fecundidad acumulativa,  es relevante. La edad tambi&eacute;n es, por a&ntilde;adidura, en muchas situaciones un  factor de confusi&oacute;n, epidemiol&oacute;gicamente hablando, que debe controlarse.<span class="superscript">4,5</span></p>     <p align="justify">La historia  reproductiva previa de la embarazada, tiene que ver con una serie de eventos  acumulados, que han acontecido antes del presente parto, como son embarazos,  nacidos vivos, experiencia de mortalidad fetal, abortos. En tal sentido es  oportuno observar c&oacute;mo se dan los embarazos anteriores seg&uacute;n la edad de la  madre y el resultado del embarazo actual.</p>     <p align="justify">Seg&uacute;n la figura 2, donde se muestra el promedio de embarazos  previos&nbsp; por gestante para cada edad y su  intervalo de confianza al 95 %, en el a&ntilde;o inicial y final del periodo de  estudio, las curvas trazadas son similares, a excepci&oacute;n de la mejor  configuraci&oacute;n en el estado terminal nacido vivo, debido a la mayor frecuencia  de observaciones que determina una precisi&oacute;n mayor de los intervalos. </p>     <p align="justify">Las madres con 21 &oacute; 22 a&ntilde;os en el momento del parto actual,  ya hab&iacute;an tenido en promedio un primer embarazo, las que tienen 28 &oacute; 29 a&ntilde;os  han alcanzado su segundo embarazo previo, en ambos estados terminales.  Finalmente, para las salidas con nacido vivo, aquellas entre&nbsp; 40 y 42 a&ntilde;os acumulan en promedio tres  embarazos anteriores, mientras que este valor es alcanzado mucho antes  por&nbsp; las madres con p&eacute;rdida fetal en el  embarazo actual: alrededor de los 34 a&ntilde;os. Aunque es preciso reconocer, que la  relaci&oacute;n es algo fluctuante para este &uacute;ltimo. En las edades superiores a los 42  a&ntilde;os, hay una p&eacute;rdida de precisi&oacute;n que impide realmente concretar un an&aacute;lisis,  pero presumiblemente el intervalo entre los embarazos previos de orden superior  sea m&aacute;s corto en las madres con resultado de una p&eacute;rdida fetal actual.</p>     <p align="justify">De hecho muchas madres con antecedente de fracaso  reproductivo, tienden quiz&aacute;s con mayor insistencia a la b&uacute;squeda de un nacido  vivo y por ende presenten un intervalo gen&eacute;sico menor.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0305407.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0305407.jpg" width="147" height="137" border="0" /></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">IC: intervalo de confianza.<br />   Fuente: elaboraci&oacute;n propia a partir de las bases de datos de  nacimientos y defunciones fetales<br /> Fig.2.  Relaci&oacute;n embarazos medios-edad de la madre.1998,2002.</p> <h6 align="justify">Hijos nacidos vivos previos</h6>     <p align="justify">  A prop&oacute;sito se plantea un examen de la relaci&oacute;n entre el n&uacute;mero medio de hijos nacidos vivos previos y de  embarazos previos. La figura 3, muestra el promedio de hijos previos para las  embarazadas seg&uacute;n el orden del embarazo previo, as&iacute; como&nbsp; su intervalo de confianza al 95 %. </p>     <p align="justify">En primer lugar, se observa que la relaci&oacute;n tiende a hacerse  asint&oacute;tica en el estado terminal nacido vivo y las madres que han tenido dos  embarazos previos, en promedio tienen un nacido vivo; aquellas que llegaron a  tener entre 6 y 8 embarazos previos, tienen en promedio dos nacidos vivos  anteriores.&nbsp; Aunque  existe alguna similitud con el otro grupo de madres que fracasaron en su  intento de producir un nacido vivo, sus valores promedio est&aacute;n en ocasiones  ligeramente por debajo de los del primero. Adem&aacute;s,&nbsp; para este &uacute;ltimo la dispersi&oacute;n es mayor, y en  los &oacute;rdenes muy altos de embarazos los intervalos de confianza son de poca  precisi&oacute;n, con lo cual la relaci&oacute;n se hace ca&oacute;tica.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0405407.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0405407.jpg" width="136" height="116" border="0" /></a><br />   <br />IC: intervalo de confianza.<br />   Fuente: elaboraci&oacute;n propia a partir de las bases de datos de  nacimientos y defunciones fetales.<br /> Fig.3.  Relaci&oacute;n nacido vivo previo medio-embarazo.1998,2002.</p> <h6 align="justify">Hijos nacidos muertos previos</h6>     
<p align="justify">  La figura 4  presenta el promedio por mujer, de hijos nacidos muertos previamente, para cada  orden de embarazo previo y el intervalo de confianza al 95 %. </p>     <p align="justify">Se observa en  primer lugar, como el promedio de nacidos muertos es creciente con el orden del  embarazo en ambos estados pero no hay dudas en la supremac&iacute;a de la curva  generada por los puntos medios de los intervalos de confianza en las madres  cuyo embarazo &uacute;ltimo culmin&oacute; en una muerte fetal, que crece casi exponencialmente.</p>     <p align="justify">Est&aacute; informando  que la correlaci&oacute;n entre p&eacute;rdidas fetales pret&eacute;ritas y actuales es mucho m&aacute;s  elevada que la que existe entre p&eacute;rdidas pret&eacute;ritas y el &eacute;xito reproductivo  actual y a&uacute;n m&aacute;s, desde la perspectiva de la causalidad probabil&iacute;stica, la mortalidad  fetal experimentada previamente parece ser una condici&oacute;n necesaria para la  mortalidad fetal actual. Esto es, ese antecedente propicia o eleva la  probabilidad de un nuevo fracaso.<br />   <br />   En parte, esto  podr&iacute;a deberse a alguna predisposici&oacute;n gen&eacute;tica de la gestante, que se  manifiesta en la b&uacute;squeda repetida del nacido vivo, en cuyo esfuerzo reitera la  historia de fracasos. </p>     <p align="justify">Para las mujeres  del estado terminal nacido vivo, el promedio de hijos nacidos muertos por mujer  nunca rebasa 0,1 hasta el octavo orden de  embarazo. En contraste, el otro conjunto de gestantes, puede llegar a duplicar  ese valor, entre el cuarto y quinto orden. <br />   <br />   La correlaci&oacute;n  positiva se va desvirtuando a partir de los embarazos de orden ocho, en el  conjunto de madres con nacidos vivos y del sexto en aquellas con experiencia de  defunci&oacute;n fetal en el embarazo actual, ya que los intervalos comienzan a perder  precisi&oacute;n a causa de menor frecuencia.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0505407.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0505407.jpg" width="138" height="122" border="0" /></a><br />   <br />IC: intervalo de confianza.<br />   Fuente: elaboraci&oacute;n propia a partir de las bases de datos de  nacimientos y defunciones. <br /> Fig.4.  Relaci&oacute;n nacido muerto previo medio-embarazo seg&uacute;n estado terminal.1998,2002.</p> <h6 align="justify">  Abortos previos</h6>     
<p align="justify">  La relaci&oacute;n  abortos-embarazos previos mostrada en la figura 5, exhibe el promedio de  abortos por embarazada y el correspondiente intervalo de confianza al 95 %,  para cada orden de embarazo tenido previamente. La relaci&oacute;n es casi lineal en  ambos estados terminales, se&ntilde;alando una pendiente similar entre ambas. Por  ejemplo, para aquellas mujeres que s&oacute;lo llegaron al embarazo de orden cuarto,  en ambos grupos se tiene aproximadamente un promedio de 2,5 abortos por mujer,  mientras que para aquellas que acumularon siete embarazos previos, la media se  sit&uacute;a en cinco.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0605407.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v33n4/f0605407.jpg" width="140" height="122" border="0" /></a><br />   <br />IC: intervalo de confianza.<br />   Fuente: elaboraci&oacute;n propia a partir de las bases de datos de  nacimientos y defunciones. <br /> Fig. 5.  Relaci&oacute;n aborto medio-embarazo seg&uacute;n estado terminal.1998,2002.</p>     
<p align="justify">  Para &oacute;rdenes  elevados, el grupo de nacidos vivos mantiene mayor coherencia que el de las  defunciones fetales. </p> <h6 align="justify">Experiencia reproductiva previa seg&uacute;n  estado terminal</h6>     <p align="justify">  Como se ve en la  tabla, el promedio de embarazos por mujer es superior en aquellas que  terminaron su embarazo actual en una p&eacute;rdida. Tambi&eacute;n exceden al otro grupo  de embarazadas en los restantes eventos. </p>     <p align="center">Tabla.    Experiencia reproductiva previa seg&uacute;n estado terminal. No. medio de    eventos por gestante</p>     <div align="center">   <table border="1" cellpadding="0">          <tr>       <td width="47%" rowspan="3" valign="top">    <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>            <p align="center">Eventos</p>            <p align="center">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p></td>       <td colspan="2" valign="top">&nbsp;&nbsp;&nbsp;             <div align="center">1998&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div></td>       <td colspan="2" valign="top">    <div align="center">2002</div></td>     </tr>     <tr>       <td colspan="2" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;Nacido vivo&nbsp;</p>        </td>       <td colspan="2" valign="top">    <p align="center">&nbsp;    Nacido vivo&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>        </td>     </tr>     <tr>       <td width="11%" valign="top">    <div align="center">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No.&nbsp;&nbsp;</div></td>       <td width="14%" valign="top">    <div align="center"> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;%&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div></td>       <td width="13%" valign="top">    <div align="center">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div></td>       <td width="15%" valign="top">    <div align="center">%</div></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Aborto</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp; 0,82</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp;53,60</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">0,86</p></td>       <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">53,80</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Nacido muerto</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp; 0,01</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp;0,80</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">0,01</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">0,60</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Nacido vivo</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp; 0,70</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp;45,60</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">0,73</p></td>       <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">45,60</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Embarazo</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp; 1,53</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp;100,00</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">1,60</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">100,00</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p></td>       <td colspan="2" valign="top">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Defunci&oacute;n fetal</td>       <td colspan="2" valign="top">    <div align="center">Defunci&oacute;n fetal</div>            <div align="center"></div></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Aborto</p></td>       <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">1,10</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">55,90</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">1,28</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">58,70</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Nacido muerto</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">0,12</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">6,30</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">0,12</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">5,50</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Nacido vivo</p></td>       <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">0,74</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">37,8</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">0,78</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">35,80</p></td>     </tr>     <tr>       <td valign="top">    <p align="center">Embarazo</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">1,96</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">100,00</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">2,18</p></td>       <td valign="top">    <p align="center">100,00</p></td>     </tr>   </table> </div>     <p align="justify">  Como se recordar&aacute;, el n&uacute;mero medio  de eventos por mujer, en funci&oacute;n del orden del embarazo, era similar entre los  dos estados terminales, a excepci&oacute;n de nacidos muertos previos. En la tabla se  aprecia&nbsp; que el promedio global de  eventos reproductivos fue superior en el estado de muerte fetal. Ello se debe  esencialmente a un problema estructural: la concentraci&oacute;n relativa de madres  con &oacute;rdenes elevados de eventos previos fue superior en el estado terminal de  p&eacute;rdidas fetales,&nbsp; y como las tasas son  crecientes seg&uacute;n el orden del embarazo, esto hace que los promedios se eleven. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Hay que a&ntilde;adir  que m&aacute;s de la mitad de los embarazos terminaron en abortos en ambos estados,  que sigue siendo la v&iacute;a por excelencia a trav&eacute;s de la cual se realiza el  control de la natalidad en Cuba, aunque es m&aacute;s notorio en el estado terminal  defunci&oacute;n fetal. El promedio de eventos manifesta un alza entre los a&ntilde;os  extremos del per&iacute;odo de estudio aunque su distribuci&oacute;n porcentual se mantuvo  m&aacute;s o menos estable para los abortos y nacidos vivos previos en el estado  terminal nacido vivo. En el otro estado se produjo una mejor&iacute;a en el valor  relativo de nacidos muertos pero se increment&oacute; el n&uacute;mero de abortos y disminuy&oacute;  el de nacidos vivos.</p>     <p align="justify">En t&eacute;rminos  relativos, se ve que por cada 100 embarazos, las del estado terminal nacido  vivo presentan entre dos y cuatro abortos menos, el n&uacute;mero de nacidos muertos  es algo m&aacute;s de cinco veces inferior y tienen entre ocho y diez nacidos vivos  m&aacute;s que el otro grupo de gestantes.</p> <h4 align="justify">CONCLUSIONES </h4>     <p align="justify">Los fetos que  ser&aacute;n expulsados como nacidos vivos poseen un peso superior en m&aacute;s de&nbsp; 1 000 g al inicio del per&iacute;odo fetal, que  aquellos que nacer&aacute;n muertos, lo que muestra un retardo en el desarrollo fetal  de estos &uacute;ltimos. Es muy probable que el desarrollo fetal sea m&aacute;s intenso a  partir de la semana 33 de gestaci&oacute;n y hasta la 40, lapso en el que el  incremento del peso se intensifica y se completa. El antecedente de p&eacute;rdida  fetal se presenta como una condici&oacute;n que favorece su posterior ocurrencia. El  aborto sigue siendo la v&iacute;a por conducto de la cual merma m&aacute;s la cantidad de  embarazos anuales en Cuba, elimin&aacute;ndose por esta v&iacute;a m&aacute;s de la mitad de los  primeros. Esta condici&oacute;n es m&aacute;s acentuada en las madres que tienen fetos  fallecidos. Las gestantes que llegan al t&eacute;rmino del actual embarazo con un  fracaso reproductivo, han producido en promedio m&aacute;s embarazos, m&aacute;s nacidos  vivos, m&aacute;s nacidos muertos y tambi&eacute;n m&aacute;s abortos anteriores que sus pares del  otro estado terminal en t&eacute;rminos absolutos, pero relativamente menos nacidos  vivos.<br />   <br />   Se recomienda  vincular este tipo de estudio con el primer a&ntilde;o de vida para describir la  trayectoria de la mortalidad infantil y fomentar este enfoque a distintos  niveles territoriales como regional y provincial.</p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>Weight, gestational age and previous  genetic history of the patient</h6>     <p align="justify">This paper was aimed at describing the  relations of weight and gestational age, and also the relationship between the  mother&acute;s age and the number of previous pregnancies, and at showing the  regularities of the previous genesial history variables (previous live births,  previous dead births and abortions) with respect to the previous pregnancies  according to the current pregnancy outcome. The study was conducted from 1998  to 2002. Information came from fetal death and live birth databases in the  National Division of Statistics of the Ministry of Public Health and in the  National Office of Statistics of Cuba. For attaining this goal, bar-error charts were  designed to visualize such relations. The results revealed that weight at the  time of fetal expulsion is always higher in those fetuses that ended up as live  births, thus finding that fetal growth is intensified in the period from 33 to  40 weeks of gestation, regardless of the final outcome. The mothers, who have failed  in their present gestation, had had a previous heavier genesial history than  that of those women whose pregnancies have succeded.</p>     <p><em>Key words</em>: Weight, gestational age, genesial  history, pregnant woman.</p> <h4 align="justify">REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <p>1. Herrera&nbsp; L. Patr&oacute;n y nivel de la sobrevivencia fetal en Cuba.    1998-2002 [tesis]. La Habana: Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos, Universidad    de La Habana;2005.</p>     <p>2. Herrera L. Breve exploraci&oacute;n de los registros vitales en Cuba: el    caso de los nacidos vivos y las defunciones fetales. La Habana: Centro de Estudios    Demogr&aacute;ficos, Universidad de La Habana;2002.</p>     <p>3. Aros&nbsp; S, Cassorla F. Posibles determinantes perinatales de morbilidad    en la edad adulta. Rev M&eacute;d Chile. 2001;129(3): 307-15.&nbsp; </p>     <p>4. Donoso E, Villarroel del P L. Edad materna avanzada y riesgo reproductivo.    Rev M&eacute;d Chile. 2003;131(1): 55-9. </p>     <p>5. V&aacute;zquez A, Guerra C. Embarazo y adolescencia. Factores biol&oacute;gicos    materno-perinatales m&aacute;s frecuentes. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2001;27(2):158-67.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Recibido: 6 de febrero de 2007.  Aprobado: 20 de marzo de 2007.<br />   <em>Lorenzo I. Herrera Le&oacute;n</em>. Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos (CEDEM),  Universidad de La Habana. La Habana, Cuba.</p>     <p align="justify"><span class="superscript"><a href="#">1</a></span><a href="#">Profesor.<br />     <span class="superscript"><strong>2</strong></span>Decano Facultad Ciencias M&eacute;dicas, provincia Granma,  Cuba.<br /> <span class="superscript"><strong>3</strong></span>Directora Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos.</a><a name="autor" id="autor"></a></p>      ]]></body>
</article>
