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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El reto por desarrollar una salud pública en contraposición a una salud privada]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Asociación Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES) Movimiento Nacional por la Salud y la Seguridad Social de Colombia ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  Asociaci&oacute;n Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES) <h2 align="justify">  El reto por desarrollar una salud p&uacute;blica en  contraposici&oacute;n a una salud privada<a href="#titulo" class="Estilo1">*</a><a name="asterisco" id="asterisco"></a></h2>     <p align="justify">    <a href="#autor">Mauricio Torres Tovar<span class="superscript">1</span></a><a name="cargo" id="cargo"></a> </p>     <p align="right"><em>Dedico este  trabajo al querido compa&ntilde;ero y amigo Edmundo Granda, m&eacute;dico pensador ecuatoriano,  <br />   profundamente comprometido  con la renovaci&oacute;n te&oacute;rica y pr&aacute;ctica de la salud  p&uacute;blica, como v&iacute;a<br />  para defender la vida y el bienestar de las poblaciones de  nuestro continente.&nbsp; </em></p>     <p align="right"><em>Si no pensamos el futuro solo sobreviviremos el presente</em><br /> Cornelio Castoriadis</p>     <p align="right"><em>&hellip; las contrahegemon&iacute;as, capaces de desafiar efectivamente la hegemon&iacute;a  dominante, nacen de la realidad y de las vivencias cotidianas<br />   </em>Antonio Gramsci</p> <h4 align="left">  RESUMEN</h4>     <p align="justify">Desde hace bastantes a&ntilde;os se viene hablando  de una crisis de la salud p&uacute;blica, por lo que hablar de su futuro se hace  dif&iacute;cil. En una suerte de exegeta se podr&iacute;a decir que de no cambiarse las bases  epistemol&oacute;gicas de la salud p&uacute;blica que lleven a una renovaci&oacute;n  te&oacute;rico-metodol&oacute;gica y de la praxis, sumado a una renovaci&oacute;n del Estado y tal vez  lo m&aacute;s importante, a una renovaci&oacute;n de la acci&oacute;n de la sociedad organizada en  sus comunidades, el futuro de la salud publica ser&aacute;, como antinomia, la salud  privada, es decir la responsabilidad de la salud del pueblo ser&aacute; un asunto  individual, privado y de mercado.  El articulo analiza el futuro de la salud  p&uacute;blica apoyado en las voces y opiniones del campo de la medicina social, a  partir de revisar en primer lugar asuntos de la historia de la salud p&uacute;blica  para intentar ver los or&iacute;genes epistemol&oacute;gicos de este campo de conocimiento,  en segundo lugar, ver los retos actuales de la salud p&uacute;blica y en tercer lugar  plantear algunos posibles caminos para salir de la crisis y poder vislumbrar un  futuro de la salud publica diferente al de una salud privada, mercantilizada,  excluyente, que profundiza las inequidades sanitarias.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Crisis de la salud p&uacute;blica, medicina social, salud colectiva, salud  privada. </p> <h4 align="justify">INTRODUCCI&Oacute;N</h4>     <p align="justify">La reflexi&oacute;n sobre el presente y  futuro de la salud p&uacute;blica viene siendo un tema reiterativo. Esto podr&iacute;a  decirse que es sintom&aacute;tico: cuando uno se pregunta tan reiteradamente por su  futuro, tiene que ver con una falta de claridad sobre su presente, asunto que  ratifica lo que se ha reconocido claramente desde comienzos de la d&eacute;cada de los  a&ntilde;os 90 del siglo <span class="Estilo3">XX</span> en el sentido de que hay una crisis de la salud p&uacute;blica.</p>     <p align="justify">Ya en 1991 <em>Carlyle Guerra </em>de <em>Macedo</em> en el marco de la reuni&oacute;n del grupo de consulta  sobre desarrollo de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la salud p&uacute;blica en la regi&oacute;n de  las Am&eacute;ricas en Nueva Orle&aacute;ns, planteaba al referirse a la situaci&oacute;n de salud  en la regi&oacute;n:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&hellip;pienso que la  explicaci&oacute;n que cubre m&aacute;s el hecho de que los pobres o la poblaci&oacute;n en general  a trav&eacute;s del dominio de alguna informaci&oacute;n, de cuya diseminaci&oacute;n tampoco somos  responsables, ha podido desarrollar estrategias de supervivencia que les ha  permitido sobrevivir a&uacute;n en condiciones de mayor dureza y de mayor  marginalidad. Este hecho lo menciono para otra vez venir sobre uno de los  puntos importantes del profundo cambio que es necesario introducir en las  pr&aacute;cticas, y porque no decir en la teor&iacute;a de la salud, que es la importancia de  la participaci&oacute;n, de la descentralizaci&oacute;n, de la democratizaci&oacute;n en la  organizaci&oacute;n de las acciones sectoriales y m&aacute;s all&aacute; del sector. Es l&oacute;gico que  tenemos tambi&eacute;n que revisar los modelos de atenci&oacute;n y las pr&aacute;cticas que  conllevan, creo que hemos estado cambiando en el sentido de salir de la noci&oacute;n  de salud identificada como actividad sectorial para crecientemente preocuparnos  con la inter y la transectorialidad.<span class="superscript">1</span> </p> </blockquote>     <p align="justify">As&iacute; mismo, el ejercicio  propuesto por la OPS a comienzos de los a&ntilde;os 90 y recogido en el texto de la  crisis de la salud p&uacute;blica dej&oacute; expreso que la vieja salud p&uacute;blica anclada en  rancias t&eacute;cnicas se sacud&iacute;a ante el insulto de su ineficacia, ante el fracaso  de su intervenci&oacute;n, ante la desorganizaci&oacute;n de su desempe&ntilde;o, ante su falta de  legitimaci&oacute;n, pero que a la vez esta crisis abr&iacute;a las compuertas a nuevas posibilidades.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">Y en 1993 en el marco de la  reuni&oacute;n andina sobre salud publica se plante&oacute; claramente el hecho que la salud  p&uacute;blica se encontraba en una encrucijada ya que la preocupaci&oacute;n del Estado por  la salud del pueblo empezaba a desaparecer dejando apenas un espacio para la  dadiva preventiva, como propon&iacute;an algunos organismos financiadores en ese  momento, a la vez que la acci&oacute;n curativa y rehabilitadora empezaban a ser  atractivas mercanc&iacute;as para el sector privado. Tambi&eacute;n se dijo all&iacute; que el  neoliberalismo intentaba desaparecer al objeto de investigaci&oacute;n y de acci&oacute;n y  que desaparecieran los salubristas como posibles sujetos constructores de la  historia de la salud p&uacute;blica, en tanto estaba la opci&oacute;n de continuar existiendo  en cuanto objetos sin historia y sin &eacute;tica o de desaparecer como sujetos.<span class="superscript">3&nbsp; </span></p>     <p align="justify">Lo planteado en estas reuniones  y publicaciones y ratificadas durante los a&ntilde;os posteriores en otros encuentros  (entre los que destacan las dos Conferencias Panamericanas de Educaci&oacute;n en  Salud P&uacute;blica, en R&iacute;o de Janeiro 1994 y M&eacute;xico 1998) y otras ejercicios de  reflexi&oacute;n entre los que se destaca el impulsado por OPS a comienzos de este  milenio con la iniciativa de salud p&uacute;blica en las Am&eacute;ricas, ratificaron la  situaci&oacute;n de crisis de la salud p&uacute;blica, sus problemas en los aspectos  te&oacute;rico-conceptuales, sus debilidades en la pr&aacute;ctica para responder a las  necesidades sanitarias de la poblaci&oacute;n y la nueva situaci&oacute;n en el marco de las  reformas de salud que claramente debilitaron la labor del Estado y de la mano,  profundizaron la crisis de la acci&oacute;n de la salud p&uacute;blica.&nbsp; </p>     <p align="justify">Pasados siete a&ntilde;os del nuevo milenio se podr&iacute;a&nbsp; decir que esta situaci&oacute;n no se resuelve a  pesar de los esfuerzos de m&uacute;ltiples actores y de las oportunidades que se han  tratado de ver en medio de la crisis. Por esto se podr&iacute;a decir que la situaci&oacute;n  para la salud p&uacute;blica es dram&aacute;tica por que no se han podido superar los  problemas epistemol&oacute;gicos, ni dar un salto en las pr&aacute;cticas que permitan dar  respuestas eficientes a los problemas y necesidades sanitarias de los  poblaciones, a lo que se adiciona la amenaza de las pol&iacute;ticas hegem&oacute;nicas  globales que han venido debilitando al Estado y su acci&oacute;n sobre los pueblos, en  donde la salud publica ha perdido un enorme terreno.</p>     <p align="justify">En medio de este panorama por  supuesto que hablar del futuro de la salud p&uacute;blica se hace bastante dif&iacute;cil,  cuando el presente es tan fr&aacute;gil. En una suerte de exegeta se podr&iacute;a decir,  como ya muchos otros lo han dicho tiempo atr&aacute;s, que de no cambiar las bases  epistemol&oacute;gicas de la salud p&uacute;blica que lleven a una renovaci&oacute;n  te&oacute;rico-metodol&oacute;gica y de la praxis, sumado a una renovaci&oacute;n del Estado y tal  vez lo m&aacute;s importante, a una renovaci&oacute;n de la acci&oacute;n de la sociedad organizada  en sus comunidades, el futuro de la salud publica ser&aacute;,&nbsp; como antinomia, la salud privada, es decir la  responsabilidad de la salud del pueblo ser&aacute; un asunto individual, privado y de  mercado, en donde el tema de las externalidades ser&aacute; abordado por el Estado  descentralizado pero sobre un campo muy reducido de acciones (seguramente la  vacunaci&oacute;n, el control de algunas epidemias y la salubridad). </p>     <p align="justify">Ayudado por las voces y  opiniones del campo de la medicina social, se pasa la vista, a continuaci&oacute;n, de  manera muy r&aacute;pida a asuntos de la historia de la salud p&uacute;blica para intentar  ver los or&iacute;genes epistemol&oacute;gicos de este campo de conocimiento, en segundo  lugar, ver los retos actuales de la salud p&uacute;blica y en tercer lugar plantear  algunos posibles caminos para salir de la crisis y poder vislumbrar un futuro  de la salud publica diferente al que se ha mencionado.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p> <h4 align="justify">MARCO HIST&Oacute;RICO DE REFERENCIA: ATREVERSE A NAVEGAR OTROS    RUMBOS </h4>     <p align="justify">Para mirar el futuro  necesariamente&nbsp; se debe ver el pasado y  en este caso es de inter&eacute;s ver el pasado para reconocer las bases sobre las  cuales se origin&oacute; y se desarroll&oacute; el modelo de salud p&uacute;blica. El paradigma  dominante desde la antigua Grecia era el paradigma higienista relacionado con  los humores y las miasmas. La idea del aire contaminado hunde sus ra&iacute;ces en la  Antig&uuml;edad Cl&aacute;sica, el texto &ldquo;sobre los aires, las aguas y los lugares&rdquo; de <em>Hip&oacute;crates</em> habla del &ldquo;mal aire&rdquo; (por eso  el nombre de malaria) para explicar que el aire de mala calidad produc&iacute;a  enfermedades, al igual que la mala agua y los malos lugares (Quevedo E. Jos&eacute; Celestino Mutis ante la higiene p&uacute;blica: un or&aacute;culo perif&eacute;rico preso  en un paradigma metropolitano contradictorio. En: El humanismo de Mutis:  proyecci&oacute;n y vigencia. s.f.).</p>     <p align="justify">As&iacute; mismo, desde la Edad Media y  el Renacimiento, a partir de las concepciones humoralistas del galenismo  medieval, se ven&iacute;a suponiendo que las enfermedades contagiosas eran producidas  por los miasmas, misteriosa materia insalubre que se transmit&iacute;a de ser humano a  ser humano o de animal a ser humano (Quevedo E. Jos&eacute; Celestino Mutis ante la  higiene p&uacute;blica: un or&aacute;culo perif&eacute;rico preso en un paradigma metropolitano  contradictorio. En: El humanismo de Mutis: proyecci&oacute;n y vigencia. s.f.).</p>     <p align="justify">En el siglo <span class="Estilo3">XVIII</span> diversos  m&eacute;dicos plantearon la necesidad de tomar en cuenta el punto de vista social en  el manejo de los problemas de la medicina y la higiene.&nbsp; Resaltan <em>Johann Peter Frank</em> en la antigua Alemania quien plante&oacute; &ldquo;el hambre y la enfermedad est&aacute;n pintadas  sobre la frente de toda la clase trabajadora&rdquo; y propuso crear un sistema  con una pol&iacute;tica m&eacute;dica global, y los trabajos de <em>Bernardino Ramazzini </em>en Italia sobre enfermedades de los trabajadores, que le  valieron el titulo del padre de la medicina del trabajo. &nbsp;&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el siglo <span class="Estilo3">XIX</span>, <em>Thomas Sydenham</em> propone una teor&iacute;a de la  higiene partiendo de su clasificaci&oacute;n de las enfermedades en dos tipos: las  enfermedades agudas y las enfermedades cr&oacute;nicas. Las primeras causadas por los  miasmas que atacan a las partes l&iacute;quidas del cuerpo y, las segundas,  consecuencia del r&eacute;gimen de vida de los seres humanos, es decir, del defecto o  el exceso de sus costumbres cotidianas. Consecuentemente, la higiene se  dividir&aacute; en dos ramas: la higiene p&uacute;blica, encargada de la profilaxis de las  enfermedades agudas y por lo tanto del control del aire y el agua para evitar  la proliferaci&oacute;n de las miasmas; y la higiene privada, tendiente a estimular el  autocontrol de las personas para evitar excesos en sus reg&iacute;menes de vida. </p>     <p align="justify">Esta teor&iacute;a conduce a establecer  medidas higi&eacute;nicas permanentes en lo referente a la salubridad p&uacute;blica como la  pavimentaci&oacute;n, el drenaje de aguas negras, la ventilaci&oacute;n de los espacios, el  evitar el hacinamiento y el desinfectar (Quevedo E. Jos&eacute; Celestino Mutis ante la  higiene p&uacute;blica: un or&aacute;culo perif&eacute;rico preso en un paradigma metropolitano  contradictorio. En: El humanismo de Mutis: proyecci&oacute;n y vigencia. s.f.).</p>     <p align="justify"><em>Sydenham </em>de esta manera rompe con el paradigma antiguo, que mostraba su total&nbsp; incapacidad ante el fen&oacute;meno de las epidemias  al inaugurar dos l&iacute;neas de trabajo: el empirismo cl&iacute;nico y la perspectiva  epidemiol&oacute;gica, las cuales avanzaran con los desarrollos posteriores de la  anatom&iacute;a, la fisiopatolog&iacute;a, la microbiolog&iacute;a y la epidemiolog&iacute;a, d&aacute;ndole  fuerza a un nuevo paradigma moderno de la medicina (Quevedo E,  C&aacute;rdenas H. Proceso salud-enfermedad. s.f.). <br />   &nbsp;&nbsp; <br /> En el proceso de construcci&oacute;n del  pensamiento hubo avances importantes pero que no lograron competir con el  paradigma inaugurado por <em>Sydenham</em>,  que se fue perfeccionando con&nbsp; los  elementos dictados por <em>Edwin Chadwink</em>  en Inglaterra en el mismo siglo <span class="Estilo3">XIX</span>, quien profundiza la l&iacute;nea de higiene para  el abordaje de las epidemias, y los impulsos posteriores de <em>Leavell</em> y<em> Clark</em> sobre la historia natural de la enfermedad, los niveles de  prevenci&oacute;n y la triada epidemiol&oacute;gica, en el siglo <span class="Estilo3">XX</span>.</p>     <p align="justify">Entre esos trabajos y tesis que  propusieron una mirada m&aacute;s social que higi&eacute;nica vale la pena destacar los  siguientes:</p>     <p align="justify">En el siglo <span class="Estilo3">XIX</span> se dan los  trabajos de <em>Salom&oacute;n Neumann </em>en la  antigua Alemania, quien valora que &ldquo;la mayor&iacute;a de las enfermedades que perturban el pleno goce de la vida  no depende de condiciones naturales sino de condiciones sociales&rdquo;, de <em>Rudolph  Virchow</em> tambi&eacute;n en la  Alemania antigua a quien se le pidi&oacute; que estudiara la epidemia de tifus que en  ese momento azotaba a la regi&oacute;n y dice que &quot;la epidemia tiene causas  sociales y econ&oacute;micas relacionadas con  la pobreza y que se requiere de medidas higi&eacute;nicas y sociales para  prevenir nuevos brotes.&quot; La  propuesta de<em> Virchow </em>consiste en una  reforma social radical que, en t&eacute;rminos generales, comprende <em>democracia completa e irrestricta, educaci&oacute;n, libertad</em> y <em>prosperidad,</em><span class="superscript">4</span>  tesis estas que le valen el titulo de padre de la medicina social.</p>     <p align="justify">Los  trabajos de<em> Louis Villerm&eacute; </em>en  Francia, quien demuestra  con datos estad&iacute;sticos que la frecuencia de enfermedad y las tasas de  mortalidad en Paris est&aacute;n relacionadas con las condiciones de vida de las  diversas clases sociales, <em>William Farr</em> en Inglaterra, plantea en un informe  estad&iacute;stico oficial que el hambre es la responsable de muchas muertes,  adicionalmente observa que el exceso de mortalidad entre los mineros se produce  por sus condiciones de trabajo y su condici&oacute;n nutricional. </p>     <p align="justify">Ya en el siglo <span class="Estilo3">XX</span> se destacan  los aportes de <em>Henry Sigerist </em>quien  opina que la medicina es el estudio y la aplicaci&oacute;n de la biolog&iacute;a en  una matriz que es al mismo tiempo hist&oacute;rica, social, pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y  cultural y expone una idea germinal de la comprensi&oacute;n de la salud como derecho  humano y deber del Estado al esbozar que &ldquo;el  pueblo tiene derecho a la atenci&oacute;n m&eacute;dica y la sociedad tiene la  responsabilidad de cuidar a sus miembros&rdquo;. Importantes tambi&eacute;n los aportes de <em>Henrick  Blum</em> al averiguar que la salud es la resultante de un gran n&uacute;mero de  determinantes ambientales, comportamentales, de la herencia y de los servicios  de salud. </p>     <p align="justify">En  Latinoam&eacute;rica se destacan los contribuciones de<em> Juan Cesar Garc&iacute;a </em>de Argentina, en el an&aacute;lisis de la formaci&oacute;n del recurso humano en  salud, dice que &ldquo;la  salud-enfermedad-atenci&oacute;n es la expresi&oacute;n de una determinada formaci&oacute;n  socioecon&oacute;mica y cultural&rdquo; y de <em>Sergio Arouca</em> de Brasil, quien aporta en la construcci&oacute;n del pensamiento en salud colectiva y  tiene una destacada labor pol&iacute;tica en la defensa de la salud, plantea adem&aacute;s,  que &ldquo;la reforma sanitaria brasilera no  nace de un simple proceso gerencial, tecnocr&aacute;tico o burocr&aacute;tico. Nace de la  defensa de valores como la democracia directa, el control social, la  universalizaci&oacute;n de derechos, la humanizaci&oacute;n de la asistencia, teniendo como  concepci&oacute;n el hecho que el ciudadano no es cliente, no es usuario, m&aacute;s es  sujeto. La reforma sanitaria brasile&ntilde;a es un proyecto civilizatorio.&rdquo;</p>     <p align="justify">Este devenir  hist&oacute;rico permite observar que la salud p&uacute;blica en su proceso de gestaci&oacute;n tuvo  su base epistemol&oacute;gica en la higienizaci&oacute;n que articulado a los avances en la  microbiolog&iacute;a, la fisiopatolog&iacute;a y la epidemiolog&iacute;a configur&oacute; el campo actual  de la salud p&uacute;blica que como denomina <em>Edmundo  Granda</em> es m&aacute;s de &ldquo;Enfermolog&iacute;a P&uacute;blica<span class="superscript">5</span>&nbsp; en tanto traslado el an&aacute;lisis del fen&oacute;meno  individual de la enfermedad al an&aacute;lisis de las situaciones colectivas, sin  hacer un desprendimiento del fen&oacute;meno de la enfermedad para pasar al de la vida  y el bienestar colectivo.&rdquo; </p>     <p align="justify">El devenir hist&oacute;rico es clave para intentar trasformar    la situaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica, porque en tanto se siga mirando    con el mismo lente del&nbsp; paradigma,<span class="superscript Estilo4"><a href="#segundo">**</a><a name="texto" id="texto"></a></span>    la constataci&oacute;n de los hechos no garantizar&aacute; por si misma la construcci&oacute;n    de nuevas teor&iacute;as explicativas de la realidad (Quevedo E. Jos&eacute;    Celestino Mutis ante la higiene p&uacute;blica: un or&aacute;culo perif&eacute;rico    preso en un paradigma metropolitano contradictorio. En: El humanismo de Mutis:    proyecci&oacute;n y vigencia. s.f.). En la siguiente expresi&oacute;n de <em>Kuhn</em>,    citada en la referencia anterior se ratifica lo arriba expuesto:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify">Ninguna  parte del objetivo de la ciencia normal est&aacute; encaminado a provocar nuevos tipos  de fen&oacute;menos; en realidad, a los fen&oacute;menos que no encajar&iacute;an dentro de los  l&iacute;mites mencionados frecuentemente ni siquiera se los ve. Tampoco tienden  normalmente los cient&iacute;ficos a descubrir nuevas teor&iacute;as y a menudo se muestran  intolerantes con las formulas de otros. La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica normal va  dirigida a la articulaci&oacute;n de aquellos fen&oacute;menos y teor&iacute;as que ya proporciona  el paradigma.&nbsp;&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify">  En ese sentido la  historia muestra la necesidad cierta de cambiar lo que se mira, es decir, ampliar el objeto de an&aacute;lisis y la forma de mirar, es decir, utilizar otro  tipo de instrumentos de an&aacute;lisis de car&aacute;cter integral y universal.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">Existe as&iacute; un  claro legado de la historia, y se debe entender que s&oacute;lo si los salubristas se  atreven a navegar otros rumbos que le han sido propuestos a la salud p&uacute;blica,  le ser&aacute; posible salir de la crisis y la encrucijada. Baste entonces&nbsp; proponer como otro posible rumbo de  navegaci&oacute;n el que indicaron <em>Rudolph  Virchow </em>y <em>Juan Cesar Garc&iacute;a </em>a  trav&eacute;s del pensamiento y movimiento de la medicina social.</p> <h4 align="justify">LOS DESAFIOS ACTUALES DE LA SALUD P&Uacute;BLICA EN MEDIO DE SU CRISIS</h4>     <p align="justify">El ejercicio desarrollado por la  OPS en el marco de la iniciativa de salud p&uacute;blica en La Am&eacute;rica, llev&oacute; a  definir 11 funciones esenciales de esta disciplina y a desarrollar un proceso  de autoevaluaci&oacute;n en 41 pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Este ejercicio comprob&oacute; en todas  las funciones un perfil de desempe&ntilde;o  intermedio bajo, con un mejor desempe&ntilde;o en la funci&oacute;n 11, referida a la  reducci&oacute;n del impacto de emergencias y desastres, la segunda sobre vigilancia  en salud p&uacute;blica y la funci&oacute;n n&uacute;mero uno sobre  monitoreo, evaluaci&oacute;n y an&aacute;lisis de salud. Las de peor desempe&ntilde;o fueron la funci&oacute;n nueve que tiene que ver con la calidad  de los servicios; la funci&oacute;n ocho, sobre desarrollo de recursos humanos y la  funci&oacute;n diez, sobre investigaci&oacute;n en salud p&uacute;blica.<span class="superscript">6</span> </p>     <p align="justify">Este ejercicio y muchas otras  realidades afirman que hoy la salud p&uacute;blica tiene enormes desaf&iacute;os, pero tal  vez el mayor, retomando las propuestas de <em>Virchow </em>y Garc&iacute;a, es la&nbsp; confluencia y articulaci&oacute;n con las ciencias  sociales, en un proceso de renovaci&oacute;n de su objeto de estudio, sus enfoques y  m&eacute;todos, para afianzar una perspectiva que ayude a comprender mejor la realidad  sanitaria de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe y a su transformaci&oacute;n, en  un proceso de fortalecimiento de alternativas sociales democr&aacute;ticas e  incluyentes (Jairo Ernesto Luna, miembro del  n&uacute;cleo de ALAMES, Colombia.&nbsp;&nbsp;  Comunicaci&oacute;n personal;2006). Lo anterior demanda reorientar el campo de la salud p&uacute;blica hacia la  construcci&oacute;n del conocimiento para la vida y no para la enfermedad, ni para el  mercado, lo que requiere hacer uso de otras herramientas te&oacute;ricas-metodol&oacute;gicas  (Alejandrina Cabrera, coordinadora  del n&uacute;cleo de ALAMES, M&eacute;xico. Comunicaci&oacute;n personal; 2006) y que se piense y se act&uacute;e en la salud  como cuesti&oacute;n social y no s&oacute;lo incorporar  las ciencias sociales -una de ellas o todas- al pensamiento sobre la salud.<span class="superscript">7</span> </p>     <p align="justify">Por lo tanto, si este gran desaf&iacute;o se  asume, es necesario orientar la producci&oacute;n de conocimientos (investigaci&oacute;n), la  formaci&oacute;n (educaci&oacute;n formal), la acci&oacute;n pol&iacute;tico-t&eacute;cnica de la salud p&uacute;blica  del siglo <span class="Estilo3">XXI</span> (Mario Hern&aacute;ndez, miembro del n&uacute;cleo de ALAMES Colombia.  Comunicaci&oacute;n personal;2006), y la relaci&oacute;n con los procesos sociales  organizativos, construyendo conocimiento con ellos a partir del reconocimiento  de otros &ldquo;saberes&rdquo; diferentes al cient&iacute;fico, generando procesos de formaci&oacute;n  no formales recogiendo la rica tradici&oacute;n de la educaci&oacute;n popular del continente  y forjando procesos de defensa y construcci&oacute;n del bien p&uacute;blico de la salud, que  no se hace solamente desde la esfera del Estado.&nbsp;&nbsp; </p>     <p align="justify">A su vez, otro gran reto que  atraviesa la salud p&uacute;blica est&aacute; en relaci&oacute;n con los grandes cambios  pol&iacute;tico-sociales impulsados por la denominada globalizaci&oacute;n que han impactado  sobre la configuraci&oacute;n de los Estados-naci&oacute;n y  trasformado sustancialmente las pol&iacute;ticas sociales y el papel del Estado en  ellos. En este marco se han dado reformas de la seguridad social y de la salud,  que han determinado que los Estados deleguen la responsabilidad de la salud a  los propios individuos y a sus familias y han dado un papel preponderante a los  actores privados en la prestaci&oacute;n de estos servicios, lo que ocasiona una  enorme fragmentaci&oacute;n en los sistemas de salud que han fortalecido el componente  de atenci&oacute;n individual a la enfermedad y debilitado los componentes de acci&oacute;n  colectiva de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n.&nbsp; </p>     <p align="justify">Este mismo contexto de la  globalizaci&oacute;n concede otros tantos desaf&iacute;os m&aacute;s a la salud publica fruto de los  procesos que genera, entre ellos, la migraciones de importantes segmentos de la  poblaci&oacute;n y de talento humano en salud, la posibilidad de transmisi&oacute;n muy  r&aacute;pida de epidemias, los nuevos tipo de acuerdos comerciales entre naciones,  los cambios en el mundo del trabajo y las nuevas configuraciones regionales. </p>     <p align="justify">Este  contexto le proporciona, entonces, un enorme desafi&oacute; a la salud p&uacute;blica, que es  el de sobrevivir en escenarios de franco debilitamiento del Estado con una  agudizaci&oacute;n de problemas sanitarios como la polarizaci&oacute;n socio-epidemiol&oacute;gica,  debida en gran parte a la profundizaci&oacute;n de las iniquidades sociales; la regresi&oacute;n sanitaria, dada por el  repunte de enfermedades anteriormente erradicadas y/o controladas; el  envejecimiento de la poblaci&oacute;n; el deterioro de la salud mental, el incremento  de los diversos tipos de violencias tanto pol&iacute;ticas como sociales; el mayor  deterioro ambiental; el incremento de la pobreza y con ella de las hambruna;  el aumento de las iniquidades y exclusiones sociales; el uso de la  biotecnolog&iacute;a en los asuntos de salud, entre otros temas de relevancia.<span class="superscript">8</span>  (Luz Stella &Aacute;lvarez y Esperanza Echeverri, asociadas del n&uacute;cleo de ALAMES  Colombia. Comunicaci&oacute;n  personal;2006). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Con este panorama de desaf&iacute;os y  claro reconocimiento al inicio del  nuevo milenio de que a pesar de tantos ajustes y reformas, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica  y social de la mayor parte de pa&iacute;ses parece ser peor, las condiciones de salud  y de servicios dejan mucho que desear y la mayor&iacute;a de las sociedades contin&uacute;an  manifestando su incapacidad para promover y proteger su salud en la medida que  sus circunstancias hist&oacute;ricas requieren,<span class="superscript">2</span> se hace indiscutible la  necesidad de avanzar en la reconfiguraci&oacute;n de la nueva salud p&uacute;blica que  reconozca y valore los vac&iacute;os y aciertos anteriores y que pueda dar un salto  epistemol&oacute;gico que posibilite su reconceptualizaci&oacute;n, conforme un nuevo campo  disciplinar, reoriente la transmisi&oacute;n de conocimientos y a la vez, que redefina sus  pr&aacute;cticas sociales. </p> <h4 align="justify">NADA NUEVO, S&Oacute;LO ATREVERSE A NAVEGAR UN RUMBO DISTINTO: CONTRIBUIR A  RESOLVER LOS PROBLEMAS DE LA VIDA, NO LOS DEL MERCADO&nbsp; </h4>     <p align="justify">A partir de la trayectoria hist&oacute;rica y del periodo de crisis que ha  estado atravesando la salud p&uacute;blica, se han planteado m&uacute;ltiples cosas de tiempo  atr&aacute;s: que se requiere que aborde los asuntos de la salud y no de la  enfermedad, que es necesario una mirada multidisciplinaria, que la acci&oacute;n debe  ser m&aacute;s all&aacute; de los servicios asistenciales y&nbsp;  de car&aacute;cter intersectorial, que se establezcan un conjunto de funciones  esenciales que reorienten su acci&oacute;n, que es esencial la articulaci&oacute;n con las  ciencias sociales, entre otras cosas. Lo cierto es que los avances en esta  direcci&oacute;n, a pesar del supuesto acuerdo, son escasos y de pobre impacto, que es  cierto en tanto el modelo biom&eacute;dico sigue muy presente en la formaci&oacute;n y en la  pr&aacute;ctica y a&uacute;n m&aacute;s grave porque se ha visto fortalecido por la perspectiva  neoliberal de la salud, que la convierte en un bien privado de consumo  individual.</p>     <p align="justify">Vale  la pena decir, dado que el autor representa un sector de pensamiento y acci&oacute;n  cr&iacute;tico de la salud p&uacute;blica, que a pesar del an&aacute;lisis radical y de las  propuestas innovadoras te&oacute;rico-metodol&oacute;gicas desde el campo de la corriente de  la medicina social en Am&eacute;rica Latina, esta no ha logrado impactar  significativamente el campo de la salud p&uacute;blica (Granda E. &iquest;Quo Vadis Salud P&uacute;blica? Ponencia presentada en el II Foro de  la Sociedad Civil en Salud. Lima, 9-11 de agosto de 2004). <br />   &nbsp;<br /> &iquest;Cu&aacute;l es el  camino entonces para que el futuro de la Salud P&uacute;blica no sea la Salud Privada?  Indudablemente que se debe&nbsp; navegar por  el camino de una nueva salud p&uacute;blica, recogiendo los ofrecimientos te&oacute;ricos y  metodol&oacute;gicos que se han hecho, las m&uacute;ltiples experiencias de avances y  retrocesos. Es decir, que la salud p&uacute;blica tiene futuro en&nbsp; la medida en que se renueve, por que de otra  forma perecer&aacute; dado que su esencia se subordinar&aacute; incluso bajo su propia  aprobaci&oacute;n, como ocurri&oacute; ya cuando no tuvo reparos  &eacute;ticos en sumarse a las reformas de los a&ntilde;os 90 que han sido nefastas para la  vida de la salud p&uacute;blica.</p>     <p align="justify">Como una suerte de bit&aacute;cora de  navegaci&oacute;n para emprender ese nuevo rumbo, entre muchas otras cosas se  requiere:</p> <ul>       <li>Configurar la nueva salud p&uacute;blica  contrahegem&oacute;nica (retomando la cita de <em>Gramsci,</em>  al inicio de este art&iacute;culo), que  sea capaz de desafiar efectivamente a la salud publica hegem&oacute;nica, es necesario  parirla desde la realidad y de las vivencias cotidianas, lo que demanda un  contacto diferente con la realidad, con la gente, con sus necesidades y de all&iacute;  deben surgir nuevas formas de conocer y de actuar en el terreno de las  pr&aacute;cticas de la salud de los pueblos. </li>       <li>Recomponer el campo epistemol&oacute;gico y de acci&oacute;n de la salud p&uacute;blica, (Granda E. &iquest;Quo Vadis Salud P&uacute;blica? Ponencia presentada en el II Foro de la  Sociedad Civil en Salud. Lima, 9-11 de agosto de 2004) con &eacute;nfasis en:&nbsp;&nbsp;      <ul>           <li>La salud, la  vida, el bienestar sin descuidar la enfermedad, pero eliminando el asunto de la  rentabilidad econ&oacute;mica producto de la atenci&oacute;n curativa; </li>           <li>el empleo de m&eacute;todos que integren diversas formas de entender y hacer,  capaces de dar cuenta de las estructuras y de la acci&oacute;n social;</li>           <li>el impulso de pr&aacute;cticas sociales que  integren diversos actores y poderes, desde el del Estado, pasando por los  individuos, sus colectivos hasta los movimientos sociales. </li>         </ul>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Reconocer que no son solamente los  actores profesionales de la salud p&uacute;blica los que&nbsp; tienen que ver con ella, que existen  experiencias como en el caso del sur de M&eacute;xico y Guatemala que han formado  promotores de salud con una conjugaci&oacute;n de conocimientos tradicionales y  conocimientos cient&iacute;ficos y han tenido impactos muy positivos sobre la salud de  sus comunidades (Albizu, JL. El Efecto Guatemala. Un viaje con las promotoras y  los promotores de salud a trav&eacute;s de la vida. Ciudad de Guatemala;2005). Esto a  su vez demanda que se descentralicen los focos y escenarios de formaci&oacute;n,  saliendo del &aacute;mbito exclusivo universitario y de los profesionales y t&eacute;cnicos,  para pasar a uno no formal donde lo importante no es el t&iacute;tulo sino los  conocimientos y capacidades para aportar efectivamente al mejoramiento de la  salud de las comunidades. Lo anterior implica a su vez, aceptando que  garantizar el derecho a la salud requiere actores y fuerzas sociales que lo  militen y que lo concreten, que la nueva salud p&uacute;blica aporte a la preparaci&oacute;n  de cuadros t&eacute;cnico-pol&iacute;ticos de sindicatos, partidos pol&iacute;ticos, movimientos sociales  y otros (Mario Rovere, miembro del Consejo Consultivo de ALAMES. Comunicaci&oacute;n  personal;2006). Se requiere educar, formar a  muchos y muchas en todos los lugares, desde los espacios donde se realiza la  vida todos los d&iacute;as; se trata tambi&eacute;n de definir procesos de trabajo, plazas  para aprender desde la perspectiva de derechos humanos, desde la perspectiva de  la promoci&oacute;n de calidad de vida. No se puede seguir pensando y ense&ntilde;ando desde  la enfermedad, desde los riesgos, hay que ense&ntilde;ar desde y para la vida (Mar&iacute;a  Urbaneja, consejera del Consejo Consultivo de ALAMES. Comunicaci&oacute;n  personal;2006). </li>       <li>Reconocer que las comunidades tambi&eacute;n tienen capacidad de  construir lo p&uacute;blico y que en un escenario de debilitamiento del Estado las  comunidades, en su leg&iacute;tima condici&oacute;n de autonom&iacute;a, pueden avanzar en formas  organizativas que logran atender los asuntos p&uacute;blicos de salud y desde esta  nueva posici&oacute;n de poder reinventar y redefinir el Estado. Esto implica entonces  que la nueva salud p&uacute;blica aporte a construir lo p&uacute;blico m&aacute;s all&aacute; de la esfera  estatal, m&aacute;s aun cuando hoy est&aacute; en franco debilitamiento.  </li>       <li>Transformar el &aacute;mbito de la  formaci&oacute;n del personal como lo expresa <em>Edmundo  Granda</em>:         <blockquote>           <p>        La formaci&oacute;n  del salubrista adecuado para la enfermolog&iacute;a p&uacute;blica se relacionaba con una  imagen del salubrista interventor t&eacute;cnico-normativo, mientras que el momento  actual, reclama, un sujeto interprete-mediador, es decir: int&eacute;rprete de las  maneras c&oacute;mo los actores individuales y sociales, en su diario vivir,  construyen sus saberes, desarrollan las acciones relacionadas con la promoci&oacute;n  de su salud y cuidan su enfermedad; y, mediador estrat&eacute;gico con los poderes  cient&iacute;fico, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico para apoyar la elevaci&oacute;n de los niveles de  salud y vida (Granda E. &iquest;Quo Vadis Salud P&uacute;blica? Ponencia presentada en el II Foro de  la Sociedad Civil en Salud. Lima, 9-11 de agosto de 2004). </p>     </blockquote>   </li>       <li>Valorar las alternativas que se han venido  dando en el transcurso del tiempo y que debido al contexto y a las relaciones  de poder en la esfera internacional, no han podido desarrollarse, en particular  se trata de las propuestas de la atenci&oacute;n primaria de salud (APS), la  perspectiva de los determinantes sociales de la salud y la perspectiva del  derecho a la salud. </li>       <li>Reconocer expl&iacute;citamente y sin verg&uuml;enza que  la salud es un asunto de la pol&iacute;tica y que por lo tanto la nueva Salud P&uacute;blica  tiene que necesariamente establecer una proyecci&oacute;n y relaci&oacute;n distinta con las  pol&iacute;ticas, estructuras e instituciones existentes en el campo con miras a  lograr mayores dosis de democracia, eficacia y equidad (Granda E. &iquest;Quo Vadis Salud P&uacute;blica? Ponencia presentada en el II Foro de la Sociedad Civil en Salud.  Lima, 9-11 de agosto de 2004). <br />   Lo  pol&iacute;tico consiste en la reivindicaci&oacute;n de lo p&uacute;blico como la salud del p&uacute;blico,  la salud como bien p&uacute;blico indivisible, no transable y por tanto universal, m&aacute;s  all&aacute; de lo estatal y de la salud como derecho humano fundamental (Sa&uacute;l Franco,  miembro del Consejo Consultivo de ALAMES. Comunicaci&oacute;n personal;2006).&nbsp;&nbsp; </li>       <li>Orientar los sistemas de  salud, lo que significa que la nueva Salud P&uacute;blica es la orientadora  de las pol&iacute;ticas de salud, incluidas las relacionadas con la organizaci&oacute;n de  los servicios de atenci&oacute;n de enfermedades y sus formas de financiamiento. Esto  implica una franca confrontaci&oacute;n con la falsa separaci&oacute;n entre bienes privados  y bienes p&uacute;blicos en materia de salud, como pretenden los economistas  neocl&aacute;sicos y por lo tanto, el aseguramiento no debe ser m&aacute;s un campo separado  de la salud p&uacute;blica, es s&oacute;lo una forma de organizaci&oacute;n del financiamiento de  los servicios de salud y es necesario dar la discusi&oacute;n a fondo para que deje de  ser un asunto individual y se convierta en un verdadero mecanismo social y  solidario de financiaci&oacute;n para lograr universalidad (Mario  Hern&aacute;ndez, miembro de ALAMES Colombia. Comunicaci&oacute;n personal;2006). </li>       <li>Salir de la encrucijada de la vigilancia y la regulaci&oacute;n,  para avanzar en una visi&oacute;n m&aacute;s articulada de su acci&oacute;n alrededor de la  generaci&oacute;n de condiciones para mejorar la calidad de vida y no s&oacute;lo prevenir  enfermedades, esto es inscribirse en un enfoque promocional de calidad de vida.<span class="superscript">9</span> </li>       <li>Fortalecer  el ejercicio de participaci&oacute;n de la gente desde una perspectiva de ciudadan&iacute;a,  donde la gente se posiciona como titular del derecho a la salud, y no como  usuario consumidor de servicios de salud que s&oacute;lo reclama por un contrato ante  el prestador de servicios.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Fortalecer los pregrados y los posgrados en salud p&uacute;blica a  partir de incorporar en la formaci&oacute;n el enfoque de derechos, determinantes  sociales de la salud y equidad.&nbsp; </li>       <li>Trabajar por la integraci&oacute;n regional. El futuro de la nueva Salud  P&uacute;blica se debe ver tambi&eacute;n desde los espacios de integraci&oacute;n regional. Ante  este movimiento que hoy recorre el continente americano hay que detenerse un poco para apreciarlo, para ver  sus posibilidades de sumar esfuerzos, de encontrarse, de conocerse, para pensar  conjuntamente los problemas comunes y tambi&eacute;n atreverse a pensar respuestas  conjuntas (Mar&iacute;a Urbaneja, consejera  del Consejo Consultivo de ALAMES. &nbsp;&nbsp;Comunicaci&oacute;n personal;2006). </li>       <li>El futuro de esta nueva Salud Publica depende, por un lado,&nbsp; de que forme parte de las agendas de la  sociedad, especialmente de los sectores excluidos y por otro lado, que el  Estado asuma el reto de la salud de los colectivos como un compromiso &eacute;tico  para garantizar respuesta a las necesidades sociales y de salud y para superar  las profundas iniquidades sanitarias existentes. </li>     </ul>     <p align="justify">Lo anterior son unos elementos&nbsp; de esta bit&aacute;cora que es necesario  discutirlos, ajustarlos, ampliarlos, consensuarlos. Pero lo cierto  es, que  para asumir esta nueva bit&aacute;cora se requiere partir de reconocer que se ha  estado navegando por rumbos equivocados y que s&iacute; es posible navegar rumbos  claros que efectivamente respondan a las grandes necesidades y situaciones de  salud p&uacute;blica por las que hoy atraviesa el mundo y en particular Am&eacute;rica Latina  y el Caribe. </p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>The challenge of  developing public healthcare as opposed to private healthcare </h6>     <p align="justify">Since many years ago, it has been talking about  a crisis in public health and that is why, talking about the future in this  field seems to be difficult.&nbsp; As a sort  of exegesis, it might be said that if the epistemological basis of public  health are not changed to lead to theoretical-methodological renovation and a  change in praxis in addition to a renewal of the State, and the most important  thing, renewed actions by the community-organized society, the future of the  public healthcare will be, by antinomy, the private healthcare. This means that  responsibility for the people&acute;s health will turn into an individual, private  and market-level issue. The article analyzed the future of public health by  taking into account the voices and the opinions in the field of social medicine  and reviewing firstly the public health history issues in order to find out the  epistemological origin of this field of knowledge, the present challenges and  also to state some possible ways to overcome this crisis and be able to glimpse  a future for public healthcare different from that of the mercantilist and  exclusive private healthcare that makes health inequalities deeper.</p>     <p><em>Key words</em>: Public health crisis, social  medicine, public medicine, private medicine.</p> <h4 align="justify">REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <p>1. Guerra de Macedo C. Marco de referencia. Reuni&oacute;n del grupo de consulta    sobre desarrollo de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la salud p&uacute;blica    en la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas, octubre 21 al 24 de 2001. Nueva    Orle&aacute;ns: Grupo de consulta;1991. </p>     <p>2. OPS. La crisis de la salud p&uacute;blica: reflexiones para el debate. Publicaci&oacute;n    cient&iacute;fica&nbsp; No. 540. Washington, D.C.: OPS;1992.</p>     <p>3. Escuela de Salud P&uacute;blica-OPS. Salud P&uacute;blica. Ciencia, pol&iacute;tica    y acci&oacute;n. Memorias de la I reuni&oacute;n andina sobre desarrollo de    la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica en salud publica. Quito: Escuela de Salud    P&uacute;blica-OPS;1993. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4. Rosen G. Da policia m&eacute;dica a medicina social. Rio de Janeiro: Editorial    Graal;1979.</p>     <p>5. Granda E. La Salud P&uacute;blica y las met&aacute;foras sobre la vida.    Revista Facultad Nacional de Salud P&uacute;blica.&nbsp; 2001;18(2):83-100.  </p>     <p>6. Feo O. La salud p&uacute;blica en los procesos de reforma y las funciones    esenciales de la salud p&uacute;blica. Revista Facultad Nacional de Salud Publica.    2006; 22(especial: IV Congreso Internacional de Salud P&uacute;blica). </p>     <p>7. Testa M. Salud p&uacute;blica: acerca de su sentido y significado. En: OPS,    editor. La crisis de la salud p&uacute;blica: reflexiones para el debate. Publicaci&oacute;n    cient&iacute;fica No. 540. Washington, D.C.: OPS;1992.p.205-29.&nbsp; </p>     <p>8. L&oacute;pez O, Pe&ntilde;a F. Salud y sociedad. Aportaciones del pensamiento&nbsp;    latinoamericano. J Medicina Social. 2006;1(3):82-102. </p>     <p>9. De Negri A. Ado&ccedil;&atilde;o de uma estrat&eacute;gia promocional da    qualidade de vida e sa&uacute;de: transetorialidade das pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.    En: Girotti Sperandio AM, editor. O Proceso de constru&ccedil;&atilde;o da rede    de municipios potencialmente saud&aacute;veis. Campinas-S&atilde;o Paulo: IPES,    Unicamp, OPS/OMS;2004.p.15-55. &nbsp;</p>     <p>Recibido:  6 de julio de 2007. Aprobado: 6 de agosto de 2007.<br />   <em>Mauricio Torres Tovar</em>. Coordinador General de la Asociaci&oacute;n  Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES) y miembro del Movimiento Nacional  por la Salud y la Seguridad Social de Colombia. <br /> e-mail: <a href="mailto:maot99@yahoo.es">maot99@yahoo.es</a></p>     <p align="justify"><span class="Estilo2"><a href="#asterisco">*</a></span><a href="#asterisco">Una primera versi&oacute;n de este  escrito fue presentado en el Panel &ldquo;Futuro de la Salud P&uacute;blica&rdquo; en el marco de  la XXI reuni&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Latinoamericana de Escuelas de Salud P&uacute;blica &ndash;  ALAESP. R&iacute;o de Janeiro, agosto 20 de 2006 y esta versi&oacute;n ajustada se present&oacute;  en la C&aacute;tedra de Salud P&uacute;blica  &ldquo;Presente y Futuro de la Salud P&uacute;blica. Una Mirada Cr&iacute;tica Desde La Medicina  Social&rdquo; en la Universidad Libre de Cali, Colombia el 25 de mayo de  2007.</a><a name="titulo" id="titulo"></a>&nbsp;&nbsp; </p>     <p align="justify"> <span class="superscript"><strong><a href="#texto">**</a></strong></span><a href="#texto">Seg&uacute;n    Thomas Kuhn, un paradigma cient&iacute;fico consiste en un conjunto de realizaciones    que comparten dos caracter&iacute;sticas: de un lado, definen para generaciones    sucesivas de cient&iacute;ficos un conjunto de problemas y m&eacute;todos leg&iacute;timos,    y de otro lado, son lo bastante incompletas para dejar muchos problemas para    ser resueltos por el redelimitado grupo de cient&iacute;ficos. Entonces, un    paradigma es un modelo aceptado (por la ciencia normal) que intenta obligar    a la naturaleza a que encaje dentro de los l&iacute;mites pre-establecidos por    dicho modelo aceptado (Quevedo E. Jos&eacute; Celestino Mutis ante la higiene    p&uacute;blica: un or&aacute;culo perif&eacute;rico preso en un paradigma metropolitano    contradictorio. En: El humanismo de Mutis: proyecci&oacute;n y vigencia. s.f.    ).</a><a name="segundo" id="asterisco"></a></p>     <p align="justify"><span class="superscript"><a href="#cargo">1</a></span><a href="#cargo">Coordinador General de la Asociaci&oacute;n  Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES).</a><a name="autor" id="autor"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
