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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Desafíos para alcanzar universalidad con equidad en salud en América Latina en el siglo XXI*]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Challenges to universality with health equity in Latin America in the 21st century]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P align="right">      <P align="right"><b><font face="Verdana" size="2">DEBATE</font></b>     <P align="right">     <P>      <P>      <P><font size="4"><b><font face="Verdana">Desaf&iacute;os para alcanzar universalidad    con equidad en salud en Am&eacute;rica Latina en el siglo XXI<a href="#aa">*</a></font></b></font>    <a name="a"></a>     <P>     <P><font face="Verdana" size="3"><b>Challenges to universality with health equity    in Latin America in the 21st century </b></font>     <P>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Julio Manuel Su&aacute;rez Jim&eacute;nez    </b></font>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2">M&aacute;ster en Salud P&uacute;blica. Oficina    Panamericana para la Salud/Organizaci&oacute;n Mundial para la Salud. </font><font face="Verdana" size="2">Santiago    de Chile, Chile. </font>     <P>     <P>      <P>     <P>     <P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>     <P> <hr size="1" noshade>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2">Los valores de universalidad y equidad en salud    tienen aceptaci&oacute;n pr&aacute;cticamente generalizada en el mundo de hoy.    Contar con sistemas de salud que atienda a todos los ciudadanos sin distinci&oacute;n    de clase social, raza, credo, g&eacute;nero u otras condiciones, es requisito    para una vida colectiva digna. Estos valores est&aacute;n consagrados en la    mayor&iacute;a de los textos constitucionales de los pa&iacute;ses y han sido    ratificados por resoluciones de Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud    (OPS) y la Organizaci&oacute;n Mundial de Salud (OMS).<SUP>1,2</SUP> </font>      <P><font face="Verdana" size="2">La OPS estima que en Am&eacute;rica Latina y    el Caribe alrededor de 230 millones de personas (46 %) no cuenta con seguro    de salud.<SUP>3</SUP><B> </B>Seg&uacute;n la CEPAL, la tasa de informalidad    laboral en la Regi&oacute;n de Las Am&eacute;ricas es de 52 % a pesar de los    avances en este sentido en a&ntilde;os anteriores hoy amenazados por las crisis    econ&oacute;micas.<SUP>4</SUP><B> </B>Es decir, m&aacute;s de la mitad de los    trabajadores de la Regi&oacute;n no tiene empleo formal y por tanto carece de    protecci&oacute;n de la Seguridad Social, quedando autom&aacute;ticamente excluidos    de la protecci&oacute;n en salud por esta v&iacute;a. </font>      <P><font face="Verdana" size="2">El gasto m&iacute;nimo necesario por persona    y por a&ntilde;o para prever servicios &quot;b&aacute;sicos&quot; de salud es    de 35 a 50 d&oacute;lares de los Estados Unidos seg&uacute;n la OMS, pero 64    pa&iacute;ses no alcanzaban esta cifra en el 2004, uno de ellos es Hait&iacute;.<SUP>5</SUP><B><SUP>    </SUP></B>Cuatro pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina: Bolivia, Honduras,    Nicaragua y Paraguay ten&iacute;an en 2005 un gasto per-c&aacute;pita anual    en salud menor a 100 USD.<SUP>6 </SUP> </font>      <P><font face="Verdana" size="2">Am&eacute;rica Latina no es la Regi&oacute;n    m&aacute;s pobre del mundo, pero es la m&aacute;s desigual en la distribuci&oacute;n    de su riqueza. Mientras el 10 % m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n concentra    alrededor del 35 % de los ingresos, el 40 % m&aacute;s pobre recibe alrededor    del 15 %, con los valores a&uacute;n inferiores en Bolivia y Rep&uacute;blica    Dominicana, en los que los m&aacute;s pobres solo captan cerca del 11 % de los    ingresos.<SUP>7</SUP><B><SUP> </SUP></B>El ingreso medio por persona en los    hogares del quintil m&aacute;s rico de Las Am&eacute;ricas supera 20 veces el    del quintil m&aacute;s pobre, siendo esta diferencia a&uacute;n mayor en algunos    pa&iacute;ses como Bolivia, Hait&iacute; y Paraguay donde la raz&oacute;n es    de 42,3; 26,6; y 25,7 respectivamente.<SUP>8</SUP> En contraste, la misma raz&oacute;n    de ingresos en Canad&aacute;, pa&iacute;s de La Regi&oacute;n con un sistema    universal de salud, es de 5,5.<SUP>6</SUP> </font>      <P><font face="Verdana" size="2">La poblaci&oacute;n envejece aceleradamente y    crece la epidemia de enfermedades cr&oacute;nicas y da&ntilde;os asociados a    la violencia. Ello representa un importante retos para nuestras sociedades por    el cambio de la pir&aacute;mide demogr&aacute;fica, el aumento de la carga de    enfermedades cr&oacute;nicas y las contradicciones que esta situaci&oacute;n    presenta a la organizaci&oacute;n tradicional del trabajo, la seguridad social    y los servicios de salud, pensados para una poblaci&oacute;n m&aacute;s joven    en la que prevalece problemas y condiciones agudas. </font>      <P><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n datos citados por la OMS en el informe    Sobre la Salud en el Mundo 2008, en la regi&oacute;n de Europa el 9% de la poblaci&oacute;n    es partidaria de una cobertura sanitaria integral y en los Estados Unidos, que    no cuenta con un sistema nacional de seguro de enfermedad, m&aacute;s del 8    % est&aacute; a favor de ella.<SUP>9</SUP><B> </B> Este informe identifica un    grupo de problemas o contradicciones relacionadas con los sistemas de salud    a los que recomienda enfrentar con procesos de reforma. Los problemas aparecen    en el siguiente recuadro tomado del informe citado (<a href="#cua1">Recuadro    1</a>). </font>      <P><font size="2"><b></b></font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>        <p align="center"><a name="cua1"></a><img src="/img/revistas/rcsp/v36n3/c0109310.gif" width="497" height="342"></p> </blockquote>     
<P>      <P><font face="Verdana" size="2">El ideal de universalidad con equidad ha sido    llevado a la pr&aacute;ctica en un grupo de pa&iacute;ses, tanto desarrollados    como en v&iacute;as de desarrollo, con diferentes modelos. En general, los pa&iacute;ses    que cuentan con sistemas universales obtienen mejores resultados en salud y    su distribuci&oacute;n social es m&aacute;s equitativa que en aquellos que no    cuentan con sistema de salud que protejan a todos sus ciudadanos.<SUP>10</SUP><B>    </B>Estos pa&iacute;ses han logrado el aseguramiento universal mediante sistemas    nacionales de servicios de salud a los que se accede por derecho ciudadano sin    mediar un seguro propiamente dicho, o mediante sistemas de seguros p&uacute;blicos    con cobertura efectiva universal. La otra cara de la moneda son los pa&iacute;ses    que a&uacute;n mantiene sistemas segmentados y fragmentados, que por su propia    esencia excluyen a una parte de la poblaci&oacute;n de cualquier acceso a los    servicios y discriminan a los que logran alg&uacute;n acceso en funci&oacute;n    de su pertenencia a uno u otro segmento social. Este es el caso de una buena    parte de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. </font>      <P><font face="Verdana" size="2"> La riqueza econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses    es un factor que puede favorecer la protecci&oacute;n social universal en salud    cuando los pa&iacute;ses dedican una parte apropiada de esta para proteger a    sus ciudadanos a trav&eacute;s de un modelo de aseguramiento universal. Sin    embargo, no basta la riqueza para lograr universalidad y mucho menos la equidad.    Es esencial que cada sociedad defienda su sistema de salud y los recursos destinados    a este como un bien p&uacute;blico apreciado para evitar que las clases pol&iacute;ticas    coloquen a la salud como &uacute;ltima prioridad o, a&uacute;n, como ninguna.    Defender un presupuesto p&uacute;blico suficiente -tambi&eacute;n para educaci&oacute;n    y cuidado del ambiente- es defender el futuro y la viabilidad de nuestras naciones.    Cada sociedad debe decidir que tipo de sistema de salud quiere tener, qu&eacute;    porci&oacute;n de su riqueza nacional est&aacute; dispuesta a dedicar al sistema    y los servicios de salud y c&oacute;mo gestionar&aacute; dicho sistema. No obstante,    en la pr&aacute;ctica estas decisiones quedan en manos de los grupos que detentan    el poder formal y la participaci&oacute;n social en ellas es limitada o nula    en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses. </font>     <P>     <P>      <P><font face="Verdana" size="3"><B>DESAF&Iacute;OS</B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">Para alcanzar los objetivos de universalidad    con equidad, los sistemas de salud de Am&eacute;rica Latina deben enfrentar    y resolver un grupo de desaf&iacute;os comunes a la mayor&iacute;a de estos.    A los desaf&iacute;os de orden social, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico ante    mencionados, se suman otros directamente relacionados a la naturaleza de los    sistemas de salud. Sin pretender agotar la lista, los que aparecen a continuaci&oacute;n    son cardinales actualmente. </font>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2"><B> Estructura y gesti&oacute;n</B></font>     <P><font face="Verdana" size="2">El problema mayor es la segmentaci&oacute;n y    fragmentaci&oacute;n de los sistemas de salud. La divisi&oacute;n de los sistemas    de salud en subsistemas paralelos e incomunicados genera en s&iacute; mismo    iniquidad al clasificar a los usuarios de acuerdo con su pertenencia a uno u    otro segmente. Junto al segmento privado presente con mayor o menor fuerza en    casi todos los pa&iacute;ses, t&iacute;picamente se identifica dos grandes segmentos    p&uacute;blicos: el segmento de los que est&aacute;n protegidos por la Seguridad    Social y el segmento de los que no tiene dicha protecci&oacute;n. Este &uacute;ltimo    constituye m&aacute;s del 50 % de la poblaci&oacute;n en varios pa&iacute;ses    y habitualmente queda a cargo de los Ministerios de Salud o sus equivalentes,    que a trav&eacute;s de servicios propios, de estados o provincias y municipios,    complementados por hospitales privados -con o sin fines de lucro- brinda atenci&oacute;n    generalmente pobre para pobres. Segmentaci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n agregan    un problema de marco ineficiencia al multiplicar los costos de transacci&oacute;n    e infraestructura p&uacute;blica. De esta forma quedan lesionadas desde el origen    la universalidad y la equidad. </font>      <P><font face="Verdana" size="2">En varios pa&iacute;ses de La Regi&oacute;n de    Las Am&eacute;ricas y El Caribe, la rector&iacute;a y gesti&oacute;n de los    sistemas y los servicios de salud es d&eacute;bil, burocr&aacute;tica, ineficiente    y poco respetada por los beneficiarios y usuarios de los sistemas. En los sistemas    segmentados y fragmentados esta realidad se expresa con mayor fuerza y es m&aacute;s    dif&iacute;cil de superar. Estos sistemas tienen serias dificultades para organizar    redes integradas de servicios de salud, condici&oacute;n imprescindible para    brindar una atenci&oacute;n continuada, integral y de calidad. La OPS ha lanzado    una iniciativa para impulsar la construcci&oacute;n y desarrollo de Redes Integrales    de Servicios de Salud (RISS) basadas en la Estrategia de Atenci&oacute;n Primaria    de la salud.<SUP>11</SUP><B> </B>El prop&oacute;sito de la iniciativa de la    OPS sobre RISS es </font><font face="Verdana" size="2">contribuir<B> </B>al    desarrollo de Sistemas de Salud basados en la asistencia primaria de salud (APS)    en los que se preste servicios que sean m&aacute;s accesibles, equitativos,    eficientes, de mejor calidad t&eacute;cnica y que satisfagan mejor las expectativas    de los ciudadanos. La OPS considera que las RISS son una de las principales    expresiones operativas del enfoque de la APS a nivel de los servicios de salud,que    contribuye a hacer realidad varios de sus elementos esenciales tales como la    cobertura y el acceso universal, el primer contacto, la pr&aacute;ctica atenci&oacute;n    integral, integrada y continua; el cuidado apropiado, la organizaci&oacute;n    y gesti&oacute;n &oacute;ptimas y la acci&oacute;n intersectorial, entre otros.    </font>      <P>      <P><font face="Verdana" size="2">En el <a href="#cua2">recuadro 2 </a>se aprecian    los atributos de la RISS. </font>      <P><a name="cua2"></a>      <P align="center"><img src="/img/revistas/rcsp/v36n3/c0209310.gif" width="686" height="517">     
<P>      <P>      <P><font face="Verdana" size="2">La gesti&oacute;n centralizada de algunos sistemas    impide la toma de decisiones donde se producen los problemas de salud y se implementa    una buena parte de las soluciones. Se limita la iniciativa de los gerentes de    sistemas locales y la intersectorialidad, y se cercena la participaci&oacute;n    de los verdaderos due&ntilde;os de los sistemas p&uacute;blicos, la poblaci&oacute;n.    De otro lado, la descentralizaci&oacute;n puede ser un problema cuando el sistema    no est&aacute; estructurado sobre valores y principios compartidos y carece    de una buena rector&iacute;a, coordinaci&oacute;n y gesti&oacute;n en funci&oacute;n    de necesidades y no de los intereses de los prestadores de servicios y su capacidad    de oferta. </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Desempe&ntilde;o de las funciones esenciales    de salud p&uacute;blica</B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">Los pa&iacute;ses que logran buenos resultados    en salud desempe&ntilde;an con &eacute;xito un grupo de funciones estrat&eacute;gicas    de responsabilidad p&uacute;blica en cuyo cumplimiento los sistemas de salud    tienen un papel central. La &quot;Iniciativa Salud P&uacute;blica en Las Am&eacute;ricas&quot;lanzada    por la OPS defini&oacute; 11 Funciones Esenciales de Salud P&uacute;blica (FESP).<SUP>12</SUP><B>    </B>En las evaluaciones de las FESP realizadas a nivel regional y en los pa&iacute;ses,    se demuestra que varias de estas funciones tienen un desempe&ntilde;o deficiente    (<a href="#fig1">figura 1</a>). Siendo todas ellas &quot;esenciales&quot; para    el desarrollo de la salud, el buen desempe&ntilde;o de los sistemas de salud    en el cumplimiento de estas funciones es parte integral de los esfuerzos para    lograr universalidad con equidad.<SUP>12,13</SUP></font>      <P align="center"><a name="fig1"></a><a href="/img/revistas/rcsp/v36n3/f0109310.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v36n3/f0109310.jpg" width="300" height="253" border="0"></a>      
<P>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Modelo de atenci&oacute;n</B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">Para alcanzar universalidad con equidad resulta    decisivo el modelo de atenci&oacute;n que se implementa en el sistema de salud.    En una buena parte de nuestros pa&iacute;ses, el modelo predominante est&aacute;    basado en el hospital y en el predominio de la atenci&oacute;n m&eacute;dica    curativa a eventos agudos en unidades aisladas. Las evidencias acumuladas indican    que este modelo de atenci&oacute;n no puede atender efectiva y eficientemente    las necesidades de la poblaci&oacute;n y mucho menos de equidad. Se requiere    entonces reorientar el modelo de atenci&oacute;n hacia uno cimentado en los    principios y valores de la Estrategia de Atenci&oacute;n Primaria lanzada hace    40 a&ntilde;os en Alma At&aacute; y renovada recientemente por OMS y OPS.<SUP>10</SUP><B>    </B>Los sistemas de salud deben priorizar la promoci&oacute;n de la salud y    prevenci&oacute;n de riesgos y da&ntilde;os, construirse a partir de un primer    nivel de atenci&oacute;n resolutivo y de calidad, y organizarse en unidades    y equipos de salud multiprofesionales estructurados en una red integral que    cubra todas las necesidades de atenci&oacute;n, desde el trabajo con las personas    sanas hasta la curaci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n priorizando las condiciones    cr&oacute;nicas de mayor prevalencia que requieren una atenci&oacute;n longitudinal    en RISS. Solo as&iacute; ser&aacute; posible enfrentar los desaf&iacute;os sociales,    demogr&aacute;ficos, epidemiol&oacute;gicos en pro de la universalidad con equidad.    En esta misma direcci&oacute;n se inscribe la iniciativa de OPS/OMS antes citada    sobre RISS, inscrita en el proceso de renovaci&oacute;n de la Estrategia de    Atenci&oacute;n Primaria. </font>      <P><font face="Verdana" size="2">Otra dimensi&oacute;n esencial en el modelo de    atenci&oacute;n es la calidad. Colocar acceso y calidad como metas secuenciales    es err&oacute;neo. Una buena calidad de la atenci&oacute;n es parte integrante    inseparable del acceso a los servicios. Extender coberturas y acceso a servicios    de baja calidad para pobres es &eacute;ticamente injustificable. Iniciativas    de OPS/OMS como &quot;Manos Limpias&quot; y &quot;Cirug&iacute;a Segura&quot;    en el marco de la &quot;Alianza Mundial por la Seguridad del Paciente&quot;    son buenos ejemplos a seguir en esta dimensi&oacute;n.<SUP>14</SUP></font>  <B>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>    <br>   <font face="Verdana" size="2">Recursos humanos</font>  </B>      <P><font face="Verdana" size="2">Para lograr universalidad con equidad es imprescindible    contar con personal de salud suficiente, distribuido equitativamente a lo largo    de la red de servicios, con la calificaci&oacute;n y motivaci&oacute;n necesarias    para desempe&ntilde;ar su trabajo. Resolver esta ecuaci&oacute;n es uno de los    mayores desaf&iacute;os -sino el mayor- para lograr los objetivos de universalidad    y equidad en salud. </font>     <P><font face="Verdana" size="2">En la evaluaci&oacute;n regional del desempe&ntilde;o    de las FESP citadas anteriormente, la funci&oacute;n &quot;desarrollo de recursos    humanos y capacitaci&oacute;n en salud p&uacute;blica&quot; qued&oacute; entre    las tres que obtuvieron las calificaciones m&aacute;s bajas. Esta baja calificaci&oacute;n    se repite en la mayor&iacute;a de las evaluaciones de la FESP realizadas a nivel    nacional y subnacional en varios pa&iacute;ses. </font>      <P><font face="Verdana" size="2">La OMS ha calculado que 57 pa&iacute;ses (m&aacute;s    de 40 % de la poblaci&oacute;n mundial) no cuentan con suficientes trabajadores    de salud para proporcionar el nivel m&iacute;nimo de atenci&oacute;n requerido.    En Las Am&eacute;ricas, al aplicar la norma de densidad de recursos humano que    la OMS ha fijado como valor b&aacute;sico m&iacute;nimo (25 trabajadores de    salud por 10 000 habitantes), 15 pa&iacute;ses est&aacute;n por debajo, y aunque    este grupo de naciones concentra a 19,5 % de la poblaci&oacute;n de la regi&oacute;n,    tiene solo 11,5 % de los m&eacute;dicos y 3,1 % de las enfermeras. Se requerir&iacute;an    otros 128 000 m&eacute;dicos y enfermeras para elevar la raz&oacute;n de densidad    de recursos humanos de toda la regi&oacute;n hasta el nivel de 25.<SUP>15</SUP>    </font>     <P><font face="Verdana" size="2">El problema se agrava con la proliferaci&oacute;n    de instituciones y cursos universitarios en los que se forman los profesionales    y t&eacute;cnicos de salud, en contextos nacionales que regulan deficientemente    dicha formaci&oacute;n dejando espacio a la mala calidad, con planes de estudio    que no responden a las necesidades de los sistemas de salud y los problemas    prevalentes y siguen orientados hacia la labor hospitalaria y curativa. </font>     <P><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, es importante reconocer la importancia    que tiene en esta esfera la posici&oacute;n y acciones de los sindicatos de    trabajadores, el sector patronal y las asociaciones profesionales. Estos pueden    ser factores favorables o restrictivos para los procesos de desarrollo de los    sistemas y los servicios integrados de salud que deben ser abordados con especial    cuidado. </font>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Financiamiento </B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">El gasto p&uacute;blico en salud es un buen indicador    del compromiso con la salud. A pesar de las evidencias a favor de</font><font face="Verdana" size="2">    invertir en los sistemas de salud por la relaci&oacute;n sin&eacute;rgica entre    estos, la salud de la poblaci&oacute;n, el bienestar y la riqueza de las naciones,<SUP>16</SUP>    en muchos pa&iacute;ses, especialmente en los de menor desarrollo econ&oacute;mico,    la inversi&oacute;n en salud es insuficiente. De 70 pa&iacute;ses de &quot;Desarrollo    Humano Alto&quot; seg&uacute;n el &Iacute;ndice de Desarrollo Humano (IDH) del    m&aacute;s reciente informe del PNUD,<SUP>8</SUP><B> </B> solo 9 tienen un gasto    privado superior al p&uacute;blico. El gasto p&uacute;blico en salud en los    20 pa&iacute;ses con mayor IDH es de 6,5 % o m&aacute;s del producto interno    bruto (PIB). En todos ellos el gasto p&uacute;blico es proporcionalmente mayor    que el privado excepto en los Estados Unidos de Am&eacute;rica y en 16 pa&iacute;ses    el gasto p&uacute;blico representa el 70 % o m&aacute;s del gasto total en salud.<SUP>6</SUP>    Esta relaci&oacute;n se invierte parad&oacute;jicamente en la mayor&iacute;a    de los pa&iacute;ses de &quot;Desarrollo Humano Bajo&quot;, entre los que predomina    el gasto privado sobre el p&uacute;blico. </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">El gasto de bolsillo, considerado el m&aacute;s    regresivo, es a&uacute;n muy alto especialmente en la adquisici&oacute;n de    medicamentos. En algunos pa&iacute;ses, el gasto de bolsillo en salud llega    a ser m&aacute;s del 95 % de todo el gasto privado, el gasto en medicamentos    supera el 60 % del gasto total de bolsillo y familias enteras caen en la pobreza    por tener que asumir privadamente el pago de los servicios de salud. En este    sentido, el antes citado Informe sobre la Salud en el Mundo 2008, lanzado por    la OMS dedicado a la atenci&oacute;n primaria de la salud dice lo siguiente:    </font>      <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2">Transcurrido m&aacute;s de 30 a&ntilde;os desde      la Declaraci&oacute;n de Alma At&aacute;, que represent&oacute; una se&ntilde;al      de alarma apremiante en pro de la equidad sanitaria, la mayor parte de los      sistemas de atenci&oacute;n sanitaria del mundo siguen dependiendo del m&eacute;todo      menos equitativo de financiaci&oacute;n de los servicios de salud: los pagos      directos que las personas enfermas o sus familias efect&uacute;an en el punto      de prestaci&oacute;n de la atenci&oacute;n. Para </font><font face="Verdana" size="2">5      600 millones de personas de los pa&iacute;ses de ingresos bajos y medios,      m&aacute;s de la mitad de todos los gastos m&eacute;dicos salen de su propio      bolsillo. Este sistema priva a muchas familias de la atenci&oacute;n que necesitan      porque no pueden permit&iacute;rsela. Adem&aacute;s, todos los a&ntilde;os      m&aacute;s de 100 millones de personas se ven abocadas a la pobreza en todo      el mundo de resultas de unos gastos m&eacute;dicos catastr&oacute;ficos. </font>    </p> </blockquote>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2">Las crisis econ&oacute;micas y financieras como    la que atravesamos en el 2009 se reflejan inevitablemente en la cantidad y calidad    del gasto en salud y no es de extra&ntilde;ar que ocurran recortes en el presupuesto    p&uacute;blico destinado a la salud. Hay un d&eacute;ficit acumulado de dicho    gasto y para lograr los objetivos de universalidad con equidad se debe incrementar    el gasto en salud. De ah&iacute; que el contexto actual es m&aacute;s de amenazas    que de oportunidades. En un informe de enero del presente a&ntilde;o, la CEPAL    avizora un aumento de la pobreza en La Regi&oacute;n de Las Am&eacute;ricas    debido al incremento de los precios de los alimentos y la energ&iacute;a y el    deterioro del mercado laboral y dice que el empleo ser&aacute; la variable de    ajuste.<SUP>4</SUP><B> </B>Podr&iacute;a a&ntilde;adirse el alto precio de los    medicamentos como otro factor que en el escenario descrito por CEPAL agravar&iacute;a    la pobreza y el acceso a la protecci&oacute;n y atenci&oacute;n de la salud.    </font>      <P><font face="Verdana" size="2">En un reciente articulo, la Directora de la OPS    Dra. <I>Mirta Roses</I> alerta sobre posibles consecuencias de la actual crisis    econ&oacute;mica, como el incremento de la pobreza, la desnutrici&oacute;n y    la exclusi&oacute;n en el acceso a los servicios b&aacute;sicos lo que empeorar&iacute;a    la desigualdad que hist&oacute;ricamente afronta la Regi&oacute;n. Nos avisa    sobre el riesgo de que se reduzca el personal o el presupuesto asignado a los    servicios p&uacute;blicos de salud por la posible reducci&oacute;n de ingresos    fiscales, con sus negativas consecuencias en el capital humano acumulado, lo    que har&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil salir de la crisis y,    luego, subsanar sus efectos. Lo que se debe hacer, nos dice la Dra. <I>Roses,</I>    es &quot;invertir en salud para proteger los logros y minimizar los efectos    sociales de la crisis tanto a corto como a largo plazo, y adem&aacute;s trabajar    para que ese gasto p&uacute;blico ayude a minimizar la desigualdad.&quot;<SUP>17    </SUP> </font>      <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Medicamentos y tecnolog&iacute;as sanitarias</B>    </font>     <P><font face="Verdana" size="2">El acceso a los servicios de salud implica el    acceso a medicamentos y tecnolog&iacute;as diagn&oacute;sticas y terap&eacute;uticas.    Sabemos que la falta de acceso a medicamentos y tecnolog&iacute;as, por motivos    econ&oacute;micos, culturales y geogr&aacute;ficos es un problema mayor en muchos    sistemas de salud. Especialmente en relaci&oacute;n con los medicamentos, el    hecho de que su adquisici&oacute;n dependa mayoritariamente de gasto de bolsillo    limita a veces seriamente una atenci&oacute;n completa e integral. Los medicamentos    representan entre el 20 y el 60 % del gasto en salud en los pa&iacute;ses en    desarrollo,<sup>18</sup> y cerca del 90 % de la poblaci&oacute;n compra directamente    medicamentos de sus bolsillos constituyendo este el mayor gasto de las familias    despu&eacute;s de los alimentos.<SUP>19</SUP> Por otra parte, m&aacute;s del    90 % de la producci&oacute;n de medicamentos esta concentrada en un peque&ntilde;o    grupo de pa&iacute;ses desarrollados y el valor de los medicamentos tiende a    crecer.<SUP>18</SUP> </font>      <P><font face="Verdana" size="2">Adicionalmente, la ubicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as    de alta complejidad diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica como la imaginolog&iacute;a    computarizada, hemodi&aacute;lisis, radioterapia y otras, habitualmente se concentra    en los medianos y grandes conglomerados urbanos, lo que dificulta el acceso    de quienes viven en zonas rurales o apartadas por razones de comunicaci&oacute;n    y costo. De otra parte, la concentraci&oacute;n espacial de estas tecnolog&iacute;as    agrega un problema de marco ineficiencia del sistema al ser redundantes en algunos    lugares y ausentes en otros. La carencia de verdaderas RISS que garanticen el    acceso a los servicios en todos los niveles organizativos y a todo el abanico    de prestaciones, desde la promoci&oacute;n de la salud hasta la rehabilitaci&oacute;n,    agrava las dificultades de acceso a medicamentos y tecnolog&iacute;as. </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Participaci&oacute;n social y rendici&oacute;n    de cuentas</B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">El sistema p&uacute;blico de salud de cualquier    pa&iacute;s pertenece en primer instancia a su poblaci&oacute;n. Se ha logrado    avanzar en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en espacios y modalidades de participaci&oacute;n    social pero a&uacute;n falta mucho por hacer. La creaci&oacute;n y funcionamiento    en varios pa&iacute;ses de consejos de salud en las diferentes esferas de gesti&oacute;n    (nacional, provincial, municipal, jurisdiccional&#133;) son buenos ejemplos    de participaci&oacute;n social en los sistemas de salud. Tambi&eacute;n son    buenos ejemplos los comit&eacute;s de gesti&oacute;n de hospitales y centros    de salud que incluyen representantes de la comunidad, las organizaciones de    usuarios, los grupos de inter&eacute;s aglutinados por padecimientos espec&iacute;ficos,    redes en defensa de los pacientes y otras variantes de participaci&oacute;n.    Sin embargo, mucho camino hay por recorrer en relaci&oacute;n con la transparencia    y rendici&oacute;n de cuentas sobre el uso de los recursos p&uacute;blicos,    la informaci&oacute;n oportuna y apropiada a los usuarios sobre opciones de    atenci&oacute;n, el acompa&ntilde;amiento por el enfermo y sus familiares del    proceso cl&iacute;nico, y la adecuaci&oacute;n de los servicios a las necesidades    e intereses de la poblaci&oacute;n a la que sirve, entre otros &aacute;mbitos    de acci&oacute;n. </font>      <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>HACIA SISTEMAS UNIVERSALES DE SALUD EN EL    SIGLO XXI</B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">Construir sistemas universales de salud requiere    un consenso de la sociedad que coloque a la salud y sus determinantes en el    centro de las prioridades nacionales. Ello significa alcanzar un nuevo pacto    social que dedique las mayores energ&iacute;as a mejorar las condiciones y calidad    de vida, atendiendo integralmente -no nominalmente- las necesidades de salud,    educaci&oacute;n, alimentaci&oacute;n, seguridad social y cuidado del ambiente,    como base del crecimiento econ&oacute;mico sostenible y no como limosna de la    riqueza del pa&iacute;s. </font>      <P><font face="Verdana" size="2">El pacto social deber&aacute; establecer una    agenda estrat&eacute;gica de salud que contemple entre sus objetivos -aunque    &uacute;nicamente- enfrentar los desaf&iacute;os identificados anteriormente:    </font>      <P><font face="Verdana" size="2">- La reforma del sistema de salud y su gesti&oacute;n    sobre valores y principios presididos por la universalidad y la equidad; </font>      <P><font face="Verdana" size="2">- fortalecimiento de las funciones esenciales    de salud p&uacute;blica; </font>      <P><font face="Verdana" size="2">- orientaci&oacute;n del modelo de atenci&oacute;n    hacia y desde la atenci&oacute;n primaria; </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">- garant&iacute;a del personal de salud suficiente    y calificado para trabajar en la red de servicios con &eacute;nfasis en la capacidad    resolutiva del primer nivel de atenci&oacute;n; </font>      <P><font face="Verdana" size="2">- garant&iacute;a del financiamiento p&uacute;blico    suficiente para sostener un sistema universal y creaci&oacute;n de bases y condiciones    para la gesti&oacute;n eficiente de recursos; </font>      <P><font face="Verdana" size="2">- regulaci&oacute;n y garant&iacute;a del acceso    a medicamentos y tecnolog&iacute;as sanitarias de calidad incorporadas mediante    procesos de evaluaci&oacute;n sanitaria y </font>      <P><font face="Verdana" size="2">- fortalecer la participaci&oacute;n y le control    social del sistema de salud y los servicios. </font>      <P>      <P><font face="Verdana" size="2">La agenda estrat&eacute;gica se basa en valores    y principios y tiene tres espacios de acci&oacute;n. La <a href="#fig2">figura    2</a> resume la idea utilizando simb&oacute;licamente la rosa de los vientos,    gu&iacute;a de marinos, para no perder el rumbo. </font>      <P align="center"><a name="fig2"></a><a href="/img/revistas/rcsp/v36n3/f0209310.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v36n3/f0209310.jpg" width="300" height="241" border="0"></a>      
<P>     <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">En el centro deber&aacute; estar el derecho a    la salud cimentado en los valores de universalidad, equidad, integralidad y    solidaridad. En el documento sobre la Renovaci&oacute;n de la APS aprobado por    los Ministros de los pa&iacute;ses miembros de la OPS, se expresa esta perspectiva    como el &quot;derecho a alcanzar el grado m&aacute;ximo de salud posible&quot;,    &quot;con la mayor equidad y solidaridad&quot;, considerando la necesidad de    &quot;dar respuesta a la necesidades de salud de la poblaci&oacute;n&quot;.    Este ideal se concreta mediante la protecci&oacute;n colectiva universal a trav&eacute;s    de acciones de salud p&uacute;blica y la garant&iacute;a de acceso oportuno    de las personas a servicios de salud de calidad sin discriminaci&oacute;n de    cualquier origen. </font>      <P><font face="Verdana" size="2">Se identifican tres espacios estrat&eacute;gicos    de acci&oacute;n sin que el orden implique mayor o menor importancia entre ellas.    </font>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Sistemas de salud integrados</B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">En primer lugar la construcci&oacute;n y desarrollo    de sistemas de salud integrados basados en la APS. Para ello, el desarrollo    de RISS es un elemento clave. Se trata de sistemas de salud que superan la segmentaci&oacute;n    y fragmentaci&oacute;n al colocar en primer plano el derecho ciudadano a la    salud a partir de sus necesidades, y subordinar a este objetivo la oferta de    servicios y los intereses particulares de las instituciones y actores sociales    que participan en el sistema. Se requiere fortalecer la gobernanza del sistema,    la gesti&oacute;n de las redes integradas, los mecanismos de recolecci&oacute;n    y asignaci&oacute;n de fondos para la salud, el desarrollo de los recursos humanos    del sistema, los sistemas de informaci&oacute;n en funci&oacute;n de los procesos    decisorios, la planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica y la pol&iacute;tica    de medicamentos entre otros elementos sustantivos. </font>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Salud prioridad en la agenda pol&iacute;tica    </B> </font>     <P><font face="Verdana" size="2">La construcci&oacute;n de sistemas integrados    de salud es un proceso eminentemente pol&iacute;tico en el que participan varios    actores y fuerzas sociales amalgamados por el objetivo com&uacute;n. En la mayor&iacute;a    de los casos, se trata de un proceso de mediano y largo plazo, conflictivo y    complejo. La existencia en cada pa&iacute;s de fuerzas sociales con capacidad    de liderar el proceso es un factor decisivo. Actores significativos son las    instituciones del sector de la salud, universidades, institutos de investigaci&oacute;n,    los trabajadores de la salud y los usuarios organizados, que utilizan su poder    y capacidad de movilizar voluntades de intereses en funci&oacute;n del proceso.    La prioridad que al final tenga salud en la agenda pol&iacute;tica de cada pa&iacute;s    se define en espacios y procesos en general ajenos al sector de la salud. La    decisi&oacute;n sobre la asignaci&oacute;n de los recursos destinados a la salud    depende de un proceso de debates y <I>lobbies</I> entre m&uacute;ltiples fuerzas    y actores sociales interesados. Generalmente existen intereses opuestos que    luchan por incrementar sus presupuestos propios. Si salud no es prioridad en    este espacio, es pr&aacute;cticamente imposible que lo sea la protecci&oacute;n    universal y equitativa. </font>      <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>Salud prioridad en la agenda social </B> </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, colocar a la salud como prioridad    para la sociedad. Se trata de eliminar o disminuir la distancia entre sistema    de salud y sociedad, entre gestores de los servicios y quienes los usan, entre    prioridades y necesidades, entre demanda y oferta. No es suficientemente com&uacute;n    que los ciudadanos est&eacute;n orgullosos y satisfechos de sus sistemas p&uacute;blicos    de salud y los defiendan como un valor irrenunciable de su sociedad. Se trata    de una pertenencia de doble v&iacute;a. De un lado, cu&aacute;nto una sociedad    aprecia, se apropia y defiende como conquista su sistema de salud. De otro lado,    cu&aacute;nto un sistema de salud responde a la necesidades de su poblaci&oacute;n    y tiene a esta en el centro de su quehacer. Dicho de otra forma, cu&aacute;nto    quieren y aprecian a su sistema de salud la poblaci&oacute;n y sus representantes    y cu&aacute;n sensible y consecuente es el sistema de salud con su sociedad.    </font>      <P><font face="Verdana" size="2">El sentido de pertenencia debe reflejarse en    las pol&iacute;ticas prioritarias de pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute; de las    fronteras de los sistemas. El peso espec&iacute;fico de la salud y su prioridad    en la agenda social expresa cu&aacute;n importante y apreciado es este asunto    para la sociedad y sus representantes. La historia, estructura, calidad y financiamiento    del sistema de salud, indican de alguna forma este sentido de prioridad y pertenencia    social. Un problema conocido es la pobre calidad del gasto p&uacute;blico en    salud, es decir, eficiencia y transparencia con que se emplean los recursos    p&uacute;blicos en las acciones y servicios de salud, lo que da espacio a la    reticencia de grupos sociales y pol&iacute;ticos para destinar recursos a la    salud </font>     <P><font face="Verdana" size="2">La agenda estrat&eacute;gica presentada en este    art&iacute;culo no es prescriptiva. Es inapropiado dar recetas para alcanzar    la universalidad con equidad en salud. Enfrentar con &eacute;xito los siete    desaf&iacute;os identificados y otros que cada pa&iacute;s tenga requiere una    buena dosis de decisi&oacute;n pol&iacute;tica, conocimientos, creatividad,    motivaci&oacute;n y dedicaci&oacute;n. La historia de cada pa&iacute;s, los    valores predominantes en su cultura, el modelo pol&iacute;tico, econ&oacute;mico    y social y la evaluaci&oacute;n de sus sistemas de salud, determinan cu&aacute;l    es el mejor camino. De hecho, no hay un solo camino ni un camino perfecto. </font>     <P align="right"><font face="Verdana" size="2">Ciudad de M&eacute;xico, abril    2009 </font>      <blockquote>       <blockquote>         <blockquote>           <blockquote>             <blockquote>               <blockquote>                 ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>                   <blockquote>                     <blockquote>                       <blockquote>&nbsp;</blockquote>                 </blockquote>               </blockquote>             </blockquote>           </blockquote>         </blockquote>       </blockquote>     </blockquote>   </blockquote> </blockquote>     <P>      <P>      <P>      <P>      <P>     <P><font face="Verdana" size="3"><B>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </B></font><font face="Verdana" size="2">    </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">1. 26 Conferencia Sanitaria Panamericana. Extensi&oacute;n    de la protecci&oacute;n social en salud. Iniciativa conjunta. Washington: OPS,    OIT; 2002. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">2. WHA58.33. Sustainable health financing, universal    coverage and social health insurance [sitio en Internet]. [citado 2009]. Disponible    en: <U><FONT  COLOR="#0000ff"><a href="http://www.who.int/healthsystems/topics%20/financing" target="_blank">http://www.who.int/healthsystems/topics    /financing</a></FONT></U> </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">3. Salud en Las Am&eacute;ricas 2007. Washington,    D.C.: OPS; 2007. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">4. La aactual crisis financiera internacional    y sus efectos en Am&eacute;rica Latina y EL Caribe. Santiago de Chile: CEPAL,    Naciones Unidas; 2009. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">5. WHO. Spending on health: a global overview    [sitio en Internet]. [citado Mar 2007]. Disponible en: <font face="Verdana" size="2"><a href="http://www.who.int/mediacentre" target="_blank">http://</a></font><a href="http://www.who.int/mediacentre">www.who.int/mediacentre</a>    </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">6. OMS. National Health Accounts [sitio en Internet].    [citado 2009]. Disponible en: <U><FONT  COLOR="#0000ff"><a href="http://www.who.int/nha/country/en/" target="_blank">http://www.who.int/nha/country/en/</a></FONT></U>    </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">7. Panorama Social de Am&eacute;rica Latina 2008.    Santiago de Chile: CEPAL; 2008. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">8. Informe sobre desarrollo humano 2007 2008.    PNUD [sitio en Internet]. [citado 2009]. Disponible en: <U><FONT COLOR="#0000ff"><a href="http://www.undp.org" target="_blank">http://www.undp.org</a></FONT></U>    </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">9. Informe Sobre la Salud en el Mundo 2008. La    Atenci&oacute;n Primaria de la Salud, m&aacute;s necesaria que nunca. Ginebra:    OMS; 2008. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">10. Renovaci&oacute;n de la atenci&oacute;n primaria    de salud en las Am&eacute;ricas: documento de posici&oacute;n de la Organizaci&oacute;n    Panamericana de la Salud/Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OPS/OMS).    Washington, D.C.: OPS/OMS; 2007. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">11. Redes Integradas de Servicios de Salud. Conceptos    y Opciones de Pol&iacute;tica y Hoja de Ruta para su implementaci&oacute;n en    Las Am&eacute;ricas. Serie Renovaci&oacute;n de la APA en las Am&eacute;ricas.    Washington, D.C.: OPS; 2008. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">12. La Salud P&uacute;blica en Las Am&eacute;ricas.    Nuevos conceptos, an&aacute;lisis del desempe&ntilde;o y bases para la acci&oacute;n.    Washington, D.C.: OPS; 2008. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">13. A gest&atilde;o da sa&uacute;de nos estados:    avalia&ccedil;&atilde;o e fortalecimento das fun&ccedil;&otilde;es esenci&aacute;is.    Brasil: CONASS-OPAS; 2007. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">14. Alianza Mundial por la Seguridad del Paciente.    Ginebra: OMS; 2005. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">15. Recursos humanos de salud en Las Am&eacute;ricas:    tendencias y datos para la acci&oacute;n. Unidad de Recursos Humanos. Washington,    D.C.: OPS; 2006.</font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">16. Figueras J. Health and wealth: assessing    the case for investing in health systems. World Health Organization 2008 and    World Health Organization, on behalf of the European Observatory on Health Systems    and Policies. Geneva: WHO; 2008.</font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">17. BLOG de la Directora, 16 de marzo de 2009.    Washington, D.C. [sitio en Internet]. [citado 2009]. Disponible en: <U><font face="Verdana" size="2"><u><font color="#0000ff"><a href="http://www.undp.org%20" target="_blank">http://</a></font></u></font><FONT  COLOR="#0000ff"><a href="www.paho.org">www.paho.org</a></FONT></U></font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">18. WHO. The World Medicines Situation. Geneva:    WHO; 2004. </font>    <!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">19. WHO. Equitable access to essential medicines:    a framework for collective action. Geneva: WHO; 2004. </font>    <P>      <P>      <P>     <P>     <P><font face="Verdana" size="2"><a name="aa"></a><a href="#a">*</a>Elaborado    para el Primer Congreso de Medicina y Salud. UNAM, Ciudad de M&eacute;xico,    22 a 24 de abril de 2009. </font>      <P>     <P>      <P>     <P>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P><font face="Verdana" size="2">Recibido: 22 de marzo de 2009.     <br>   Aprobado: 4 de mayo de 2009. </font>     <P>     <P>      <P><font face="Verdana" size="2"><I>Julio Manuel Su&aacute;rez Jim&eacute;nez.</I>    Consultor para el desarrollo de sistemas y servicios de salud, OPS/OMS. Avenida    Dag Hammarskj&ouml;ld 3269, Vitacura. Santiago de Chile. Chile. </font><font face="Verdana" size="2">E-mail:    <a href="mailto:juliosu@gmail.com">juliosu@gmail.com</a></font>      ]]></body><back>
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<label>1</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<source><![CDATA[Extensión de la protección social en salud.: Iniciativa conjunta.]]></source>
<year>2002</year>
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