<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662015000400013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El método y la medicina de grupos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Group method and medicine]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<volume>41</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662015000400013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662015000400013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662015000400013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"> <b>CL&#193;SICO</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"> <b><font size="4">El m&#233;todo y la medicina    de grupos</font></b> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>Group method and medicine</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Centro Ben&#233;fico Jur&#237;dico de Trabajadores    de Cuba<a href="#Llam_ast1_13">*</a><a name="ast1_13"></a> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"> En enero de 1950 hab&#237;amos creado nuestro    primer servicio, nuestro primer grupo y lo hab&#237;amos dotado de lo que cre&#237;mos    era un m&#233;todo. Durante un a&#241;o entero observamos, impotentes, su fracaso.    Ni el servicio, ni el &#8220;m&#233;todo&#8221; operaban. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Efectivamente hab&#237;amos dotado al grupo    de un reglamento para su funcionamiento. Los compa&#241;eros de dicho servicio    lo siguieron con gran fidelidad, pero nada especial se produjo, como ten&#237;a    forzosamente que acontecer por cuanto un reglamento no es un m&#233;todo. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Un m&#233;todo es &#8220;el conjunto de medios    que permiten alcanzar determinado fin&#8221;. El m&#233;todo, en la ciencia,    es &#8220;un conjunto de procedimientos que permiten alcanzar la verdad&#8221;.    </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Nos faltaba pues, ese conjunto de procedimientos.    Estas dos definiciones del m&#233;todo, una gen&#233;rica y otra concreta sobre    la ciencia, nos permit&#237;an afirmar que la aplicaci&#243;n de un m&#233;todo    a nuestro trabajo asegurar&#237;a, por lo menos, que est&#225;bamos situados    debidamente. Aseguraba que a&#250;n ejerci&#233;ndolo muy d&#233;bilmente, har&#237;amos    algo mejor que cualquier otro hospital que no contemplara un m&#233;todo concreto.    La situaci&#243;n que ten&#237;amos que resolver era la siguiente: en general,    como m&#233;dicos que somos, aplicamos una ciencia y no hay ciencia sin m&#233;todo.    Pero adem&#225;s, en particular, y como m&#233;dicos de este peque&#241;o hospital    y para trabajar mejor, hab&#237;amos decidido dos cosas. Primero, hacernos de    un m&#233;todo, y segundo apoyarnos m&#225;s decididamente en la ciencia. Era    pues, evidente que deb&#237;amos elevar la categor&#237;a de un simple m&#233;todo    a un m&#233;todo cient&#237;fico. Pero, era esto posible? Nuestra medicina pr&#225;ctica,    podr&#237;a hacerse de un m&#233;todo cient&#237;fico? </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Es posible aplicar un m&#233;todo cient&#237;fico    en medicina pr&#225;ctica? </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> El estudio sobre los m&#233;todos en la ciencia,    primero, y su posible aplicaci&#243;n a la pr&#225;ctica diaria de los m&#233;todos    despu&#233;s, nos dio la siguiente informaci&#243;n y experiencia. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Aprendimos entonces que los m&#233;todos no    tienen vida propia y aislada, en cambio ellos son imprescindibles a la ciencia,    es decir, que como todos sabemos toda ciencia requiere de objeto y m&#233;todo.    El objeto es la materia o sujeto de una ciencia. El objeto de las matem&#225;ticas    es el estudio de las magnitudes; el de las ciencias f&#237;sico-qu&#237;micas    es la materia, etc. El objeto de la medicina, como ciencia aplicada, ser&#237;a,    el hombre, sano o enfermo. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Ahora bien, se&#241;alado su sujeto, la ciencia    determina su m&#233;todo. Por su parte, el m&#233;todo cumple con la ciencia    conduciendo el razonamiento a descubrir nuevas verdades, nuevos hechos, nuevas    leyes. Es m&#225;s, se sabe que, etimol&#243;gicamente, la propia palabra &#8220;m&#233;todo&#8221;    significa camino. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"> Desde hace m&#225;s de 300 a&#241;os no es concebible    una ciencia sin m&#233;todo. El primer hombre que formul&#243; esto, de manera    cient&#237;fica fue <i>Francisco Bacon</i> cuando en 1620 propuso el m&#233;todo    inductivo basado en la observaci&#243;n y en la experimentaci&#243;n. Unos a&#241;os    m&#225;s tarde en 1637, <i>Renato Descartes</i> completa este pensamiento cuando    public&#243; su obra cuyo t&#237;tulo &#8220;Discurso del m&#233;todo para conducir    bien la raz&#243;n y buscar la verdad en las ciencias&#8221; bien nos informa    sobre su valor. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Tambi&#233;n <i>Claudio Bernard,</i> (1813-1878)    fisi&#243;logo de tanto nombre entre nosotros los m&#233;dicos, nos habla en    el p&#225;rrafo escogido, no ya de la necesidad del m&#233;todo pues que es,    el impulsador del m&#233;todo experimental, sino de algunas de sus peculiaridades    con las que debemos estar familiarizados. He aqu&#237; sus palabras: </font></p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2"> El m&#233;todo no suministrar&#225;, pues,      ideas nuevas y fecundas a qui&#233;nes carezcan de ellas; y servir&#225; tan      s&#243;lo para encauzar las ideas en quienes las posean, y para desarrollarlas      con el fin de obtener de ellas los mejores resultados posibles. La idea es      la semilla; el m&#233;todo es el suelo que le presta elementos para desarrollarse,      para prosperar y para producir los mejores frutos, de conformidad con su naturaleza      [&#8230;] El genio de la invenci&#243;n, tan precioso en las ciencias, puede      verse disminuido, y aun sofocado, por un mal m&#233;todo; en tanto que un      m&#233;todo bueno puede acrecentarlo y desarrollarlo. </font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">     <br>   Por &#250;ltimo entre los cubanos que han estudiado el tema, nuestro <i>Enrique    Jos&#233; Varona,</i> en sus &#8220;Conferencias filos&#243;ficas&#8221;, &#8220;L&#243;gica&#8221;,    publicadas en La Habana en 1880, libro dedicado &#8220;A la juventud cubana,    en cuyo coraz&#243;n deseo fervorosamente que jam&#225;s se extinga el amor    a la ciencia que conduce a la posesi&#243;n de s&#237; mismo y a la libertad&#8221;,    nos dice: </font></p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2"> Esto, se&#241;ores, as&#237; lo creo al menos      sinceramente, es lo fructuoso y pr&#225;ctico. Y la prueba est&#225; a la      mano, mientras la lucha de las opiniones es cada d&#237;a m&#225;s encarnizada,      el acuerdo en los m&#233;todos va siendo cada d&#237;a un hecho m&#225;s pr&#243;ximo      a realizarse [&#8230;] Y creo no pecar de temerario afirmando que la gran      conquista filos&#243;fica de nuestro siglo es la posesi&#243;n del m&#233;todo.      </font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">     <br>   Sin dudas ya sobre la necesidad del m&#233;todo en la ciencia, nos quedaba por    resolver su posible aplicaci&#243;n al ejercicio diario de nuestra profesi&#243;n,    para abordar enseguida cu&#225;l deb&#237;a ser este m&#233;todo. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"> En el estudio del m&#233;todo en abstracto encontramos    que adem&#225;s de tener objeto y m&#233;todo la ciencia ha de ser &#250;til,    es decir, que requiere de utilidad. Este t&#233;rmino fue motivo en el pasado    de varias interpretaciones que necesitan aclaraci&#243;n. Entendemos por utilidad    en la ciencia aqu&#233;lla condici&#243;n que contribuye a darle car&#225;cter    pr&#225;ctico, a unirla a la pr&#225;ctica. El sentido que entendemos tiene    este vocablo en lo que concierne a la ciencia es su sentido etimol&#243;gico.    Esta palabra viene del verbo <i>utor, uteris,</i> &#8220;que significa usar,    porque lo &#250;til no es otra cosa que lo que se usa, lo que admite uso&#8221;.    </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Este uso, esta utilidad se expresar&#225; &#250;nicamente    por su acci&#243;n previsora, es decir, para que la ciencia sea &#250;til tiene    que prever, o sea, ver con anticipaci&#243;n, conocer de antemano, conjeturar    por se&#241;ales o indicios lo que ha de suceder, evitar, impedir, advertir.    </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Esta acci&#243;n, este aspecto ejecutivo y pr&#225;ctico    de la ciencia tiene mucho de com&#250;n con nuestra pr&#225;ctica m&#233;dica.    Ella une estrechamente al investigador, al hombre de ciencia propiamente dicho,    con el hombre que aplica dicha ciencia. Se advierte ahora pues, con mucha claridad    la armon&#237;a que es necesaria entre la ciencia y la pr&#225;ctica, de donde    es f&#225;cil deducir que resulta enteramente razonable que la pr&#225;ctica    tenga m&#233;todos an&#225;logos a las de ciencia para mejor servirse ambos    de ella. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> No bastaba sin embargo simplemente escribir    estas opiniones. Era necesario avalarlas con la experiencia m&#233;dica y como    siempre recurrirnos a la historia misma de los m&#233;dicos y a los hombres    que la han forjado. Y fue el propio <i>Claudio Bernard</i> quien defendi&#243;    tanto la tesis sobre la utilidad o unidad de la ciencia con la pr&#225;ctica    como la necesidad de &#8220;entrar gradualmente en el m&#233;todo de investigaci&#243;n    com&#250;n a las ciencias experimentales&#8221;, con las siguientes palabras:    </font></p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2"> En nuestro tiempo, gracias al desarrollo considerable      y al poderoso auxilio de las ciencias f&#237;sico-qu&#237;micas, el estudio      de los fen&#243;menos de la vida, ya sea en estado normal, ya en el patol&#243;gico,      ha alcanzado procesos sorprendentes, que cada d&#237;a se multiplican m&#225;s      y m&#225;s. </font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">     <br>   As&#237;, es evidente que la medicina se dirige hacia su v&#237;a cient&#237;fica    definitiva. Por la sola marcha natural de su evoluci&#243;n, abandona un poco    a poco la regi&#243;n de los sistemas, para tomar m&#225;s y m&#225;s la forma    anal&#237;tica y de esa manera entrar gradualmente en el m&#233;todo de investigaci&#243;n    com&#250;n a las ciencias experimentales. </font></p>     <p> <font face="Verdana" size="2" color="#000000">&#8220;Para</font><font face="Verdana" size="2">    abrazar el problema m&#233;dico completo, la medicina experimental debe comprender    tres partes fundamentales: la fisiolog&#237;a, la patolog&#237;a y la terap&#233;utica.    El conocimiento de las causas de los fen&#243;menos de la vida en el estado    normal, es decir, la fisiolog&#237;a, nos ense&#241;ar&#225; a mantener las    condiciones normales de la vida y a conservar la salud. El conocimiento de las    enfermedades y de las causas que las determinan, es decir, la patolog&#237;a,    nos conducir&#225;, por una parte, a prevenir el desarrollo de las condiciones    morbosas y, por otra, a combatir sus efectos por los agentes medicamentosos,    es decir, a curar las enfermedades. </font></p>     <p> <font face="Verdana" size="2"><b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <font size="3">EL M&#201;TODO Y SU ESENCIA</font></b> </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Colocados ya firmemente en el terreno de que    nuestra pr&#225;ctica requer&#237;a de un m&#233;todo cient&#237;fico quedaba    por resolver cu&#225;l deb&#237;a ser este m&#233;todo. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> El t&#237;tulo de la obra de <i>Descartes,</i>    aquello de &#8220;Para conducir bien la raz&#243;n y buscar la verdad en las    ciencias&#8221; era una verdadera insinuaci&#243;n que suger&#237;a aqu&#237;    la gran analog&#237;a con nuestro problema. He ah&#237; donde los m&#233;dicos    pr&#225;cticos comenzamos a descuidarnos. La medicina pr&#225;ctica tiene en    su ejercicio m&#233;todos de exploraci&#243;n, etc. Que nada hay que decir de    ellos, pero en el razonar met&#243;dicamente todos los casos, la verdad es que    no somos muy rigurosos. En otras palabras, no dudamos que nuestro pensamiento    cl&#237;nico com&#250;n, el de todos los d&#237;as, no se rige en lo general    por los patrones, por las normas concretas que exige el pensamiento cient&#237;fico.    En cambio hab&#237;amos aprendido que la ciencia no admite razonamiento que    no sea cient&#237;fico, es decir, de rigor &#250;nico y uniforme. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">     <br>   LA METODOLOG&#205;A Y LA ESENCIA DE LOS M&#201;TODOS </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Ante esta observaci&#243;n era pues natural    que nos pregunt&#225;ramos si correspond&#237;a a nosotros, m&#233;dicos pr&#225;cticos,    razonar rigurosa y cient&#237;ficamente y por tanto nos dirigimos a la correspondiente    rama de la ciencia. All&#237; encontramos que el estudio de los m&#233;todos    en general se hace en ciencia por la metodolog&#237;a. Esta rama de la ciencia    se propone ense&#241;ar al hombre la forma, la manera concreta de encontrar    la verdad, por la v&#237;a de aplicar normas, de reglar, de imponer leyes al    razonamiento mismo. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Una vez se&#241;alado su objeto, la ciencia,    la metodolog&#237;a se&#241;ala su m&#233;todo. Se&#241;alado el objeto de las    ciencias matem&#225;ticas su m&#233;todo consiste en deducir de los principios,    es decir, de las definiciones, axiomas y postulados, otras proposiciones que    se desprendan de ellas. Su razonamiento es pues el deductivo. Su m&#233;todo    consiste pues, esencialmente en la aplicaci&#243;n del procedimiento, de la    forma de pensar, de razonar, conocida por la deducci&#243;n, con sus variantes    m&#225;s conocidas como son el an&#225;lisis o la s&#237;ntesis. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Ante el objeto de las ciencias f&#237;sico-qu&#237;micas    en su estudio de la materia y de los fen&#243;menos materiales, la ciencia determina    su m&#233;todo que consiste en inducir una hip&#243;tesis y referirla a una    ley por medio de la observaci&#243;n y de la experimentaci&#243;n. El m&#233;todo    consiste pues esencialmente en la aplicaci&#243;n del procedimiento, de la forma    de pensar, de razonar, conocida por inducci&#243;n, la cual a su vez se apoyar&#225;    en los otros procedimientos que tiene el pensamiento cient&#237;fico como la    deducci&#243;n, el an&#225;lisis, la s&#237;ntesis, etc. </font></p>     <p> <font face="Verdana" size="2"><i>Claudio Bernard</i> afirma todo esto categ&#243;ricamente    cuando dice que: </font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"> La medicina cient&#237;fica [&#8230;] no puede      constituirse si no es por la v&#237;a experimental, esto es por la aplicaci&#243;n      inmediata y rigurosa del razonamiento de los hechos que suministran la observaci&#243;n      y la experimentaci&#243;n. Y m&#225;s adelante, El m&#233;todo experimental      [&#8230;]No es m&#225;s que un razonamiento con ayuda del cual sometemos met&#243;dicamente      nuestras ideas a la experiencia de los hechos. </font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">     <br>   Despoj&#225;ndonos de toda duda sobre el rigor necesario a nuestro pensamiento    cl&#237;nico. Ya estamos en disposici&#243;n, de acuerdo con los ejemplos, de    concluir: </font></p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2"> Primero, que a nosotros, m&#233;dicos pr&#225;cticos,      nos corresponde una sola forma de pensar o razonar, la forma cient&#237;fica      y segundo que la esencia de los m&#233;todos aplicados por la ciencia para      distinguir la verdad del error, descansa totalmente en el procedimiento, en      la forma de pensar, de razonar, unida a la experiencia. As&#237; fue como      logramos, gracias al estudio sobre estas materias, la esencia del m&#233;todo      necesario a nuestra medicina pr&#225;ctica. <br/>     <br/>     </font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2"> LOS PROCEDIMIENTOS O NORMAS DE LAS CIENCIAS    PARA PENSAR O RAZONAR </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Ahora comprend&#237;amos con toda claridad c&#243;mo    nuestro primer grupo, creado para ejercitarnos en la medicina de grupos ten&#237;a    forzosamente que fracasar y c&#243;mo efectivamente un reglamento era insuficiente    para resolver nuestros prop&#243;sitos. Necesit&#225;bamos como ya sabemos de    un m&#233;todo cient&#237;fico y m&#225;s a&#250;n, necesit&#225;bamos conocer    de la esencia misma del m&#233;todo, para producir una medicina de grupo verdadera,    por su contenido y por su forma. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Pero reflexionemos un momento. Ya no tenemos    duda alguna sobre el valor y la necesidad del m&#233;todo. No dudamos tampoco    de la necesidad de aplicar el mejor a nuestro trabajo diario. Tampoco dudamos    que un m&#233;todo cient&#237;fico puede ser aplicado a la medicina pr&#225;ctica.    </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Nos queda por describir lo m&#225;s claramente    posible a nuestras posibilidades, los procedimientos, los recursos concretos    que imponen los m&#233;todos en general, para distinguir la verdad del error.    Una vez descritos estos procedimientos estaremos en disposici&#243;n de explicar    la forma pr&#225;ctica que usamos para aplicarla en la medicina de grupos. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Estos procedimientos generales del pensamiento    son: la intuici&#243;n y el pensamiento discursivo, la deducci&#243;n o inducci&#243;n,    el an&#225;lisis y la s&#237;ntesis. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>        <p><font face="Verdana" size="2"> Por intuici&#243;n entendemos es el conocimiento      directo e inmediato de una realidad y suministra a la ciencia los primeros      datos, sin los cuales el pensamiento cient&#237;fico no tendr&#237;a ning&#250;n      contacto con lo real y por &#8220;tanto la encontramos en el punto de partida      de la ciencia&#8221;. </font></p>       <p><font face="Verdana" size="2"> El pensamiento discursivo es el que procede      por discurso, o sea, que descompone la continuidad de lo real en elementos      discontinuos y &#8220;luego compone, con la ayuda de los elementos as&#237;      disociados, un conjunto nuevo&#8221;. Este tipo de pensamiento sirve fundamentalmente      para exponer a otros la verdad hallada por el pensamiento intuitivo. </font></p>       <p><font face="Verdana" size="2"> La inducci&#243;n es el razonamiento que &#8220;apoy&#225;ndose      en la experiencia pasa de las proposiciones menos generales, a una proposici&#243;n      general, es decir, de los hechos a la ley&#8221;. </font></p>       <p><font face="Verdana" size="2"> Es este el procedimiento en el que m&#225;s      se apoyan las ciencias f&#237;sico-qu&#237;micas, en su estudio de los fen&#243;menos      materiales y por tanto el m&#225;s usado en medicina. Este proceder se encontrar&#225;      algo m&#225;s desarrollado en el cap&#237;tulo de este informe sobre la historia      cl&#237;nica. </font></p>       <p><font face="Verdana" size="2"> La deducci&#243;n &#8220;se define ordinariamente      como un razonamiento mediante el cual se pasa de una proposici&#243;n general      a otra menos general&#8221;. </font></p>       <p><font face="Verdana" size="2"> Tomando por ejemplo a las matem&#225;ticas,      ciencia fundamentalmente deductiva, en ellas se pasa de definiciones generales      a proposiciones menos generales, puesto que la definici&#243;n es m&#225;s      general que el teorema: la definici&#243;n de un tri&#225;ngulo es m&#225;s      general que cualquier teorema sobre el tri&#225;ngulo. </font></p>       <p><font face="Verdana" size="2"> El an&#225;lisis es la operaci&#243;n del      esp&#237;ritu que va de &#8220;un todo a sus elementos&#8221;. Los elementos      de una proposici&#243;n son los principios de los que ella es la consecuencia.      Los elementos de un hecho son las causas que se han unido para producirlo.      El an&#225;lisis es la operaci&#243;n que va &#8220;de las consecuencias a      los principios; de los hechos a las causas o a las leyes, sigue una marcha      regresiva o ascendente&#8221;. </font></p>       <p> <font face="Verdana" size="2">&#8220;La s&#237;ntesis es la operaci&#243;n      inversa; la operaci&#243;n del esp&#237;ritu que va de los elementos al todo,      de los principios a las consecuencias, de las causas o leyes a los hechos&#8221;.      </font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Estos son los m&#225;s elementales y reconocidos procedimientos generales o    normas concretas para razonar. Todo razonamiento, a&#250;n el ejercitado a la    cabecera del enfermo sigue forzosamente alguno de ellos. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Para terminar es necesario destacar que estos    procedimientos se influyen entre s&#237;, de tal manera que nunca act&#250;an    independientemente, sino &#237;ntimamente enlazados, as&#237; como que cualquier    otra forma superior de razonar no puede prescindir, en las diversas etapas del    proceso de razonar, de alguno de estos procedimientos elementales. </font></p>     <p> <font face="Verdana" size="2"><b>    <br>   <font size="3">ALGUNAS CONSIDERACIONES NECESARIAS</font></b> </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> No podemos continuar adelante explicando nuestro    proceso ocurrido entre los a&#241;os 1950 y 1952, sin decir antes que alguien    lo piense, que los defectos que estudiamos sobre el pensamiento m&#233;dico,    no han sido superados tampoco por los ponentes de este informe. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Efectivamente compa&#241;eros. Estos males que    hoy volvemos a estudiar, sin m&#225;s af&#225;n que el de situarlos debidamente,    lo que consideramos como esencial en nuestro proceso de formaci&#243;n, estos    males, repetimos, son comunes a la mayor parte de los m&#233;dicos y dependen,    a nuestro juicio por lo menos de dos causas muy ostensibles. La primera, que    comienza a borrarse gracias a la evoluci&#243;n, al desarrollo superador que    ya lleva el trabajo hospitalario, consiste en la vieja costumbre de trabajar    solos, con nuestro enfermo. Nada m&#225;s dif&#237;cil que trabajar cient&#237;ficamente    solos, sin cr&#237;tica, descansando solamente en el grado de autoan&#225;lisis    de cada compa&#241;ero. Esta soledad ante tantas dificultades, tantas preocupaciones,    tantas responsabilidades como las que debe afrontar un m&#233;dico, no hay duda    que predisponen a dejar el campo libre a los defectos practicistas, a todos    los vicios anticient&#237;ficos que nos alejan de la posici&#243;n que tenemos    ante la ciencia, el enfermo y el hospital. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> La segunda causa est&#225; &#237;ntimamente    ligada a la primera y la refuerza. Ella est&#225; determinada por nuestra educaci&#243;n    profesional. Efectivamente, nadie en el curso de nuestros estudios, ni en el    de nuestra pr&#225;ctica nos ha exigido un razonar cient&#237;fico, depurado    y riguroso, como lo reclama seg&#250;n hemos visto nuestra querida profesi&#243;n.    </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> Estas causas como es visible son tan generales    que ninguno de nosotros est&#225; excluido de ellas en cierta medida. En cambio    si fu&#233;ramos nosotros, los ponentes, capaces de exponer debidamente estas    materias y ellas fueran por tanto cabalmente comprendidas, el futuro de cada    uno de los compa&#241;eros y el de nuestra querida instituci&#243;n ser&#237;a    cosa asegurada, porque lo que s&#237; tiene este consejo ejecutivo en m&#225;s    cantidad que cualquier otra instituci&#243;n, es una fe sin l&#237;mites en    los m&#233;dicos y muy en particular en nuestros m&#233;dicos. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"> _____________________ </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"> <a name="Llam_ast1_13"></a><a href="#ast1_13">*</a>    Nuestro M&#233;todo de Trabajo M&#233;dico. Informe del Consejo Ejecutivo a    la Quinta Reuni&#243;n Anual y Extraordinaria del Staff. Primera parte. Tercer    cap&#237;tulo. La Habana, mayo de 1957. </font></p>        ]]></body>
</article>
