<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662016000300017</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Proyectos políticos y opciones de salud en América Latina* (Ideología, discurso y realidades)]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Political projects and health actions in Latin America (Ideology, discourse and realities)]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laurell]]></surname>
<given-names><![CDATA[Asa Cristina]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2016</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2016</year>
</pub-date>
<volume>42</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>489</fpage>
<lpage>502</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662016000300017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662016000300017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662016000300017&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <b>CL&#193;SICO </b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>Proyectos pol&#237;ticos  y opciones de salud en Am&#233;rica Latina<a href="#r1">*</a><a name="1"></a></b></font>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> <b><font size="3">(Ideolog&#237;a,    discurso y realidades)</font></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Political projects    and health actions in Latin America </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b><font size="2">(Ideology,    discourse and realities)</font></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Asa Cristina    Laurell<a href="#r2">**</a><a name="2"></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>    <br>   </b></font></p> <hr size="1" noshade>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>    <br>   </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><font size="3">IMPACTO    SOCIAL DE LOS PROYECTOS NEOLIBERALES </font></b> </font> </p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> En pr&#225;cticamente    todo el continente americano la crisis ha servido para imponer bajo una u otra    forma proyectos neoliberales. Conviene recordar que estos proyectos van m&#225;s    all&#225; de una serie de medidas econ&#243;micas y significan una radical redefinici&#243;n    de las relaciones entre las naciones, pero ante todo, entre el Capital y el    Trabajo que se sintetiza en los conceptos de globalizaci&#243;n, liberalizaci&#243;n    y desregulaci&#243;n. Abarcan as&#237;, el conjunto de los procesos econ&#243;micos,    pol&#237;ticos y sociales y se expresan en una ideolog&#237;a definida. Los    valores de fondo de esta ideolog&#237;a son el mercado, la competencia y la    desigualdad.<sup>1</sup> Contra todas las demostraciones de la inexistencia    hoy del libre mercado,<sup>2</sup> sostiene que este es el motor del progreso,    ya que promueve la competencia entre los individuos movilizando al m&#225;ximo    sus capacidades e inventiva. Pero para que ello ocurra es preciso garantizar    la desigualdad porque con igualdad no hay competencia. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> En el terreno    de la pol&#237;tica social la centralidad del valor de la desigualdad significa    una decisi&#243;n b&#225;sica, porque implica el rechazo al concepto de los    derechos sociales, m&#225;xime cuando su contraparte expl&#237;cita es la obligaci&#243;n    del Estado de garantizarlos para todos los ciudadanos. En la visi&#243;n neoliberal,    la universalidad de los derechos y la igualdad en su goce resultan inaceptables    porque violan los principios del mercado y la competencia. Plantea entonces    que el bienestar social pertenece al &#225;mbito de lo privado -a la familia    o a la iniciativa privada- y solo debe ser tarea p&#250;blica cuando los privados    fallan. Por ello, sostiene que el Estado debe proporcionar una asistencia social    m&#237;nima &#250;nicamente a aquellos que "fracasaron" en satisfacer sus necesidades    b&#225;sicas,<sup>3</sup> eso es, a los m&#225;s pobres. De esta manera, en    oposici&#243;n a una pol&#237;tica social basada en la noci&#243;n de los derechos    sociales universales, el neoliberalismo propone otra, selectiva y asistencialista;    en vez de propugnar la universalizaci&#243;n de la seguridad social y la ampliaci&#243;n    de sus beneficios, formula una pol&#237;tica restrictiva y discrecional de caridad    p&#250;blica. Que se presente a esta pol&#237;tica como de "combate a la pobreza"    o, incluso, "solidaria" no cambia en nada su esencia. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Sin embargo, la    aparici&#243;n sistem&#225;tica en todos nuestros pa&#237;ses de programas contra    la pobreza es, a la vez, una confesi&#243;n de parte de los pol&#237;ticos neoliberales    de que el patr&#243;n de acumulaci&#243;n promovido por ellos conlleva un crecimiento    altamente excluyente que desemboca en la extensi&#243;n de la pobreza. Este    patr&#243;n significa en todas partes una radical redistribuci&#243;n de la    riqueza social que genera un gran polo de pobreza y otro concentrado de extrema    riqueza, o en palabras de Davis, refiri&#233;ndose a los Estados Unidos, un    patr&#243;n de sobreconsumo-subconsumo.<sup>4</sup> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El caso de M&#233;xico    es ilustrativo de este proceso. As&#237;, entre 1982 y 1989, la parte del ingreso    nacional disponible correspondiente al trabajo baj&#243; del 41,7 al 27,7 por    ciento, mientras que la parte apropiada por el capital subi&#243; del 48 al    65 por ciento.<sup>5</sup> El mecanismo central que ha permitido esta espectacular    redistribuci&#243;n de la riqueza social es una depresi&#243;n salarial del    orden del 50 por ciento.<sup>6</sup> A la depresi&#243;n salarial se a&#241;ade    el incremento vertiginoso del sub- y desempleo y juntos explican el proceso    de empobrecimiento generalizado de las clases trabajadoras.<sup>7</sup> Nos    sorprende, entonces, que la tendencia de las d&#233;cadas anteriores a la disminuci&#243;n    sostenida de la poblaci&#243;n pobre se revirti&#243; en los ochenta con el    crecimiento de la poblaci&#243;n de extrema pobreza en el 11 por ciento y la    pobre en el 13 por ciento entre 1981 y 1987.<sup>8</sup> Ante esta situaci&#243;n    no hay pol&#237;ticas espec&#237;ficas de recuperaci&#243;n salarial y del empleo,    sino que se dejan al libre juego de las fuerzas del mercado<sup>9</sup> a pesar    de que esto significa posponer la soluci&#243;n de los problemas para el largo    plazo;<sup>10.11</sup> cuesti&#243;n que es cuidadosamente ocultada en los documentos    oficiales de pol&#237;tica econ&#243;mica y social. Y, si fuera poco, el otro    mecanismo para mejorar las condiciones sociales de la poblaci&#243;n, o sea,    una pol&#237;tica social activa y redistributiva ha sido abandonada so pretexto    de la crisis fiscal del Estado. Lo que no se explicita es que esta crisis no    fue provocada por el gasto social, ya que en su punto m&#225;s alto representaba    apenas el 7.4 por ciento del PIB,<sup>12</sup> sino por problemas estructurales    de la econom&#237;a que se expresan en una crisis de endeudamiento p&#250;blico.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Los ejes program&#225;ticos    de la pol&#237;tica social neoliberal<sup>13</sup> son el recorte del gasto    social y su focalizaci&#243;n, la descentralizaci&#243;n y la privatizaci&#243;n.    Las tres primeras son pol&#237;ticas expl&#237;citas en pr&#225;cticamente todos    los pa&#237;ses, mientras que la privatizaci&#243;n puede ser una pol&#237;tica    declarada u oculta. Sin embargo, en ambos casos obedece a la doctrina neoliberal    y es facilitado y acelerado por el recorte del gasto p&#250;blico social y su    focalizaci&#243;n. Las modalidades<sup>14</sup> concretas de los procesos de    privatizaci&#243;n son variables pero en el fondo todas obedecen a los planteamientos    econ&#243;micos del neoliberalismo de ampliar los &#225;mbitos de acumulaci&#243;n    incluyendo en ellos a los seguros y la producci&#243;n de servicios sociales.    El caso m&#225;s ortodoxo es Chile, pero no parece haber ning&#250;n pa&#237;s    latinoamericano que se escape a esta l&#243;gica.<sup>15</sup> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El resultado de    la pol&#237;tica en el &#225;mbito particular de la salud ha sido el incremento    de la desigualdad en el acceso a los servicios; el deterioro acelerado de los    servicios del sector p&#250;blico y paraestatal y un conflicto laboral grave    en ellos provocado por la descalificaci&#243;n del trabajo, las malas condiciones    de trabajo y el deterioro salarial.<sup>16</sup> Esto ha significado que estas    instituciones, otrora legitimadoras del Estado, hoy se han convertido en el    escenario de innumerables movimientos de los trabajadores de la salud y de m&#250;ltiples    expresiones de descontento de los usuarios.<sup>17    <br>       <br>   </sup></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><font size="3">NUEVAS    REALIDADES POL&#205;TICO IDEOL&#211;GICAS </font></b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La combinaci&#243;n    entre un acelerado proceso de empobrecimiento y crecientes dificultades de acceder    a los servicios b&#225;sicos ha generado una situaci&#243;n general de alta    conflictividad social que, en no pocos pa&#237;ses latinoamericanos, ha desembocado    en una aguda o cr&#243;nica crisis pol&#237;tica. Las fuerzas neoliberales tratan    de enfrentarla cediendo al reclamo de la ampliaci&#243;n de la democracia representativa,    pero introduciendo un renovado clientelismo pol&#237;tico con fuertes rasgos    neocorporativos. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> As&#237; mientras    que en los pa&#237;ses desarrollados ha sido posible imponer las pol&#237;ticas    neoliberales y ganar las elecciones, en nuestros pa&#237;ses la creciente oposici&#243;n    a estas expectativas ha requerido de una mediaci&#243;n pol&#237;tica que combina    de distintas maneras elementos como el fraude electoral, enga&#241;o a los electores    y represi&#243;n. Es decir, aun cuando la pol&#237;tica neoliberal ha empobrecido    y lanzado al desempleo a grandes grupos en los pa&#237;ses centrales, estos    grupos no son mayoritarios y tienden tambi&#233;n a ser marginales pol&#237;ticamente.<sup>18</sup>    En nuestros pa&#237;ses, por el contrario el empobrecimiento involucra a la    mayor&#237;a de la poblaci&#243;n que adem&#225;s ha empezado a expresarse pol&#237;ticamente.    Para mencionar solo dos ejemplos tenemos los treinta y un millones de votos    por "Lula" en Brasil y el 47 por ciento del voto por C&#225;rdenas en M&#233;xico.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Es en este contexto    que los programas contra la pobreza adquieren un pleno significado, ya que se    convierten en instrumentos potentes de clientelismo pol&#237;tico, aun cuando    los gobiernos los manejan discrecionalmente. Eso es, dado el car&#225;cter excluyente    del crecimiento y su poco arrastre sobre las condiciones sociales se intenta    mediar el descontento con programas de asistencia, pero vinculando sus beneficios    a la lealtad pol&#237;tica. Por otra parte, habr&#237;a que tomar nota de que    este tipo de programas son recomendados por el Banco Mundial que adem&#225;s,    provee pr&#233;stamos para financiarlos.<sup>19</sup> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Sin embargo, ser&#237;a    un error no reconocer que el discurso neoliberal ha tenido bastante &#233;xito    y que algunas de sus propuestas han sido retomadas, incluso, por fuerzas progresistas.    Una primera raz&#243;n que lo explica es que su propuesta econ&#243;mica ha    logrado credibilidad como "la &#250;nica soluci&#243;n factible", particularmente    porque las soluciones alternativas de las fuerzas progresistas y de izquierda    carecen de una coherencia convincente a la sociedad, por defectos propios pero    tambi&#233;n por las dificultades de darlas a conocer ampliamente. La segunda    raz&#243;n que explica el relativo &#233;xito del discurso neoliberal es que    se monta en el antiestatismo que es un sentimiento bastante generalizado en    las sociedades. Apela, as&#237;, al repudio al autoritarismo, el excesivo centralismo,    el burocratismo, la ineficiencia y la corrupci&#243;n; problemas reales y vividos    por todos. Sin embargo, al ofrecer la soluci&#243;n introduce su sesgo ideol&#243;gico    sosteniendo que lo que es fracaso en manos del Estado es &#233;xito manejado    por los privados. Oculta con ello que la forma estatal actual surge en gran    medida de la incapacidad de los privados de resolver problemas de la producci&#243;n    y, ante todo, desarrollar procesos que garanticen el bienestar colectivo. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El car&#225;cter    de petici&#243;n de principio de la propuesta neoliberal se revela con claridad    al analizar el capitalismo realmente existente que se rige por el autoritarismo    y centralismo de los grandes monopolios y que regularmente cae en la corrupci&#243;n.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La cuesti&#243;n    de la eficiencia, por otra parte, tiene que ser revisada, no solo en funci&#243;n    de la rentabilidad de la empresa, sino a la luz de los objetivos sociales en    su conjunto. Al respecto se puede afirmar, que el capitalismo en sus variantes    liberalizadoras y desreguladoras se ha mostrado bastante ineficiente para resolver    la cuesti&#243;n del bienestar social y, a&#250;n m&#225;s, para garantizar    la justicia e igualdad sociales. La disyuntiva planteada por el neoliberalismo    entre lo estatal y lo privado conduce el debate por un camino falso que le permite    evadir y poner a discusi&#243;n las soluciones que est&#225;n ligadas a la transformaci&#243;n    y construcci&#243;n de nuevas formas de lo estatal y lo p&#250;blico que superen    y resuelvan los problemas del actuar estatal que conocemos. Es decir, se oculta    que la contraposici&#243;n es entre lo privado y lo p&#250;blico y no entre    lo privado y una forma espec&#237;fica hist&#243;rica de lo estatal. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La ofensiva ideol&#243;gica    del neoliberalismo ha provocado un desplazamiento de las coordenadas de la discusi&#243;n    y la lucha pol&#237;tica. As&#237;, la Nueva Derecha ha logrado agrupar en su    alrededor a considerables contingentes sociales y volver a legitimar a valores,    hace poco solo de la extrema derecha, como el individualismo y el "sano" ego&#237;smo,    desplazando los valores del bien com&#250;n y la solidaridad colectiva. La debacle    de los pa&#237;ses socialistas ha nutrido este nuevo clima ideol&#243;gico y    plantea a los socialistas, por lo menos, dos problemas centrales, a saber: el    de la construcci&#243;n de la democracia representativa y directa como pr&#225;ctica    cotidiana y el de la econom&#237;a planificada. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El empuje del    proyecto econ&#243;mico, pol&#237;tico e ideol&#243;gico neoliberal, a mi parecer,    ha reubicado la l&#237;nea de confrontaci&#243;n entre las grandes fuerzas pol&#237;ticas.    Quedan del lado del proyecto del gran capital los que sostienen los valores    del individualismo, el mercado y la desigualdad y que miran con sospecha toda    la acci&#243;n organizada de masas, consider&#225;ndola atentatoria contra sus    valores b&#225;sicos. Del otro lado, est&#225;n las fuerzas que intentan construir    un proyecto democr&#225;tico-popular sobre los valores de justicia e igualdad    priorizando el bien colectivo sobre el individual. Esto significa la expansi&#243;n    de los derechos sociales y de la democracia representativa pero, sobre todo,    de la democracia directa, entendida como el creciente control de las clases    trabajadoras sobre sus condiciones de vida y trabajo. Al respecto es preciso    apuntar que, a pesar de que la democracia ha sido una de las banderas de la    Nueva Derecha, la entiende en el sentido limitado, ya que la democracia social    y econ&#243;mica, en su visi&#243;n, infringen la desigualdad y el mercado.    Por la misma raz&#243;n repela ante la democracia ejercida por las organizaciones    de clase. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Parece importante    reconocer que las nuevas condiciones ideol&#243;gico-pol&#237;ticas han provocado    ese reagrupamiento objetivo, porque es un elemento crucial para poder vislumbrar    el proceso pol&#237;tico en t&#233;rminos de la construcci&#243;n de una correlaci&#243;n    de fuerza favorable al bloque popular sobre la base de forjar nuevas alianzas    sociales. Esto asume particular relevancia si se admite que estamos en la situaci&#243;n    de participar en la articulaci&#243;n de la resistencia popular m&#225;s primaria    que, sin embargo, r&#225;pidamente puede devenir en otra que implica asumir    responsabilidades de gobierno, nacional o regionalmente, tal como lo demuestran    las experiencias recientes de Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay, M&#233;xico,    etc. El problema a enfrentar, entonces, es en extremo complejo y requiere esclarecer    cu&#225;les son los distintos proyectos pol&#237;ticos, en qu&#233; coinciden    y en qu&#233; divergen, tanto respecto al proceso global como en el terreno    particular de la salud. La necesidad de identificar coincidencias y discrepancias    nos obliga a todos a confrontar nuestros planteamientos e ideas y precisar argumentos    tomando en cuenta, en todo momento, las realidades nacionales espec&#237;ficas.    Solo as&#237; es posible enfrentar el reto m&#225;s grande de la izquierda desde    los treinta con la emergencia del fascismo. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Para iniciar el    debate que se desarrollar&#225; durante este Congreso, quisiera plantear algunas    ideas respecto a los problemas de la construcci&#243;n de la resistencia popular    y a los ejes generales de una pol&#237;tica popular de salud que surgen de las    experiencias de los &#250;ltimos a&#241;os. Al hacerlo me interesa tambi&#233;n    poner a discusi&#243;n algunas contradicciones que estas experiencias se han    encargado poner de manifiesto.    <br>       <br>   </font></p>     <p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>PARA EL DEBATE    DE LAS OPCIONES EN SALUD</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Las alternativas    en salud necesariamente tienen que ser analizadas en el marco de un proyecto    pol&#237;tico global sin que, por ello, se obvie plantear los problemas espec&#237;ficos    del &#225;mbito sanitario. As&#237;, en t&#233;rminos generales lo que est&#225;    planteando hoy es c&#243;mo construir un proyecto pol&#237;tico que genere una    nueva correlaci&#243;n de fuerzas, favorables al campo democr&#225;tico-popular.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Alcanzar esta    nueva correlaci&#243;n de fuerzas, a mi parecer, significa construir un sujeto    social capaz de plantearse y resolver problemas complejos para que pueda disputar    la conducci&#243;n de la sociedad. Para lograrlo es tarea central forjar determinadas    alianzas sociales con base en un proyecto que expresa y sintetiza sus intereses    y generar un proceso que prefigura y nos acerca al cumplimiento de los objetivos    del proyecto democr&#225;tico-popular. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> En el debate sobre    las posibles salidas a la crisis se ha insistido, con raz&#243;n, en la necesidad    de que las propuestas sean factibles. Sin embargo, habr&#237;a que insistir    en que esta factibilidad tiene que ser pensada tanto en t&#233;rminos econ&#243;micos    como pol&#237;ticos. Este punto de partida debe ser contemplado en el proyecto    alternativo justamente para que su construcci&#243;n se convierta en un elemento    que propicie un cambio de correlaci&#243;n de fuerza favorable al bloque democr&#225;tico-popular;    cuesti&#243;n que es a la vez uno de los objetivos y condici&#243;n de su &#233;xito.    Esto resulta particularmente importante en la situaci&#243;n latinoamericana,    ya que so pretexto de la "p&#233;rdida de confianza" la gran burgues&#237;a    ha saboteado -con fuga de capital y huelga de inversi&#243;n- proyectos econ&#243;micos    que en s&#237; mismos no necesariamente eran invariables. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Fijado este punto    de partida, interesa plantear las opciones en el campo sanitario. Vistas desde    las fuerzas democr&#225;tico-populares significa proponer una orientaci&#243;n    global de la pol&#237;tica sanitaria que recupere los derechos sociales y, en    este marco delinear los principios estrat&#233;gicos comunes que, sin embargo,    tiene un peso variable en los distintos proyectos y que se pueden concretar    de diversas maneras. Todos coinciden en plantear una pol&#237;tica sanitaria    que se basa en una concepci&#243;n social de la producci&#243;n de la salud    colectiva; que desempe&#241;e un papel redistributivo de la riqueza social hacia    las clases trabajadoras; que priorice el fortalecimiento y expansi&#243;n de    las instituciones p&#250;blicas para alcanzar la equidad y la universalidad    del derecho a la salud que garantice un modelo de atenci&#243;n a la salud,    adecuado a la situaci&#243;n sanitaria y que sea t&#233;cnicamente competente;    que incremente el control democr&#225;tico sobre la fijaci&#243;n de pol&#237;ticas    y en la gesti&#243;n de las instituciones.     <br>       <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">ELEMENTOS DE POL&#205;TICA    GENERAL </font></p>     <p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Control sobre    las condiciones de vida y trabajo</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Al reconocer la    necesidad de basar la pol&#237;tica sanitaria en una concepci&#243;n social    de la producci&#243;n de la salud colectiva se tienen que contemplar acciones    de pol&#237;tica general y no solo las referidas al sector de la salud. Esto    es, si los problemas de salud son una expresi&#243;n espec&#237;fica de las    condiciones de trabajo y vida de los distintos grupos sociales, su soluci&#243;n    no puede separarse de la transformaci&#243;n y el creciente control democr&#225;tico    sobre estas condiciones. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> En base a su determinaci&#243;n    social se puede agrupar la principal problem&#225;tica de salud en dos grandes    conjuntos: uno determinado por las caracter&#237;sticas del consumo y otro relacionado    con las caracter&#237;sticas de los procesos de trabajo. De esta manera, cualquier    proyecto en salud que pretenda resolver de ra&#237;z los problemas del primer    conjunto requiere contemplar cuestiones como las pol&#237;ticas de salario y    empleo; de vivienda y saneamiento b&#225;sico; de nutrici&#243;n y agraria,    y de desarrollo urbano y ecolog&#237;a. Por otra parte, para atacar los problemas    del segundo conjunto es obligatorio contemplarlos en la pol&#237;tica laboral    e industrial. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Casi todos los    programas de salud reconocen esta situaci&#243;n y pretenden resolverla con    el planteamiento de la coordinaci&#243;n intersectorial. Sin embargo, en la    pr&#225;ctica no se analiza sistem&#225;ticamente cu&#225;l pudiera ser el impacto    de las distintas pol&#237;ticas en la salud colectiva, sea porque est&#225;    considerada, de hecho, como una prioridad secundaria o porque se tiene una idea    mec&#225;nica de la relaci&#243;n entre el crecimiento econ&#243;mico y salud.<sup>21</sup>    Por ello, es necesario resaltar el problema introduciendo una especie de "contabilidad    sanitaria", de modo que toda planeaci&#243;n econ&#243;mica y social contemple    el problema de salud de forma sistem&#225;tica. Es factible hacerlo, ya que    el conocimiento b&#225;sico requerido existe e, incluso, ha servido de base    para la legislaci&#243;n concreta.<sup>22</sup> La "regla de oro" ser&#237;a    que no se justifica ninguna racionalidad productiva que tenga altos costos humanos    de desgaste, enfermedad y muerte, ni que se constituya en una amenaza a la salud    de grandes grupos de poblaci&#243;n. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>    <br>   Incremento de recursos y redistribuci&#243;n de la riqueza social</b> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Un segundo problema    que se tiene que contemplar en el contexto de las pol&#237;ticas generales es    el referido al financiamiento del sector estatal de salud. El principal argumento    esgrimido para imprimir el sello neoliberal a la pol&#237;tica social es que    la escasez de recursos ha obligado a realizar los recortes del gasto social,    focalizado en los grupos m&#225;s pobres y responsabilizar crecientemente a    la sociedad (l&#233;ase cada quien) de la satisfacci&#243;n de las necesidades    de salud. Con ello los servicios p&#250;blicos se han convertido en un instrumento    marginal de la redistribuci&#243;n global de la riqueza social, ya que casi    no impactan la distribuci&#243;n, extremadamente asim&#233;trica, del ingreso    disponible entre ganancias y remuneraciones. Sin embargo, habr&#237;a que subrayar    que la actual pol&#237;tica de mantener el gasto social muy por debajo de las    normas internacionales no es una necesidad ineludible sino una opci&#243;n consciente.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Una propuesta    respecto al financiamiento de la pol&#237;tica sanitaria alternativa tendr&#237;a    que adelantar medidas que incrementan el gasto p&#250;blico sustancialmente    y que tengan un efecto redistributivo de la riqueza social hacia los trabajadores.    Una pol&#237;tica global alternativa,<sup>23</sup> basada en el decremento del    pago del servicio de la deuda y la recuperaci&#243;n salarial, permitir&#237;a    un aumento r&#225;pido en el gasto en salud. Ocurre as&#237; porque redundar&#237;a    en un incremento en el gasto p&#250;blico programable, una parte del cual podr&#237;a    ser redirigido al gasto sanitario. En t&#233;rminos de la distribuci&#243;n    del ingreso tendr&#237;a el efecto de bajar las ganancias especulativas de los    rentistas y recanalizarlas para el salario indirecto de los trabajadores. Por    otra parte, una pol&#237;tica de recuperaci&#243;n salarial incrementar&#237;a    autom&#225;ticamente los ingresos de los institutos de seguridad social, ya    que son directamente proporcionales al salario de los asegurados. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Sin embargo, para    poder destinar suficientes recursos para la universalizaci&#243;n de servicios    p&#250;blicos de buena calidad y convertirlos en un mecanismo real de distribuci&#243;n    de la riqueza social habr&#237;a que revisar a fondo la pol&#237;tica de recaudaci&#243;n.    El mecanismo m&#225;s importante para incrementar los ingresos finales podr&#237;a    ser un incremento sustancial en las contribuciones patronales para la seguridad    social, que ha sido uno de los pilares de la expansi&#243;n y universalizaci&#243;n    de los beneficios sociales en los pa&#237;ses desarrollados en el per&#237;odo    de posguerra.<sup>24</sup> Adem&#225;s, habr&#237;a que analizar cu&#225;l es    la base m&#225;s apropiada para fijar la contribuci&#243;n patronal, ya que    puede ser no solo el monto de los salarios sino tambi&#233;n de las ganancias    y de las ventas. El incremento en las contribuciones patronales tiene, adem&#225;s,    el atractivo de que significa la transferencia de una parte de las ganancias    a los salarios en la suposici&#243;n de que no sea cargado al precio final del    producto. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> En el marco de    un aumento sustancial y creciente del gasto social ser&#237;a posible instrumentar    esquemas de financiamiento que implican ritmos del crecimiento m&#225;s r&#225;pidos    en &#225;reas de mayor rezago, sin sacrificar el crecimiento del gasto destinado    al conjunto de los servicios p&#250;blicos. Es decir, una alternativa con estas    caracter&#237;sticas prioriza una expansi&#243;n general de los servicios p&#250;blicos    y, en este marco, busca resolver en el corto plazo los principales rezagos,    lo que es un planteamiento contrario a la pol&#237;tica neoliberal que restringe    los recursos p&#250;blicos y, luego, focaliza el menguado gasto en los grupos    m&#225;s pobres.    <br>       <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">HACIA EL SERVICIO    &#218;NICO DE SALUD UNIVERSAL E IGUALITARIO </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La pol&#237;tica    de salud en lo referente al propio sector descansa en todos los proyectos populares    sobre el principio b&#225;sico de la obligaci&#243;n del Estado de garantizar    el derecho a la salud, o sea plantea su cumplimiento como funci&#243;n p&#250;blica.    Esto significa que el punto de llegada es un Servicio &#218;nico de Salud, universal    e igualitario. Sin embargo, en las condiciones actuales pr&#225;cticamente en    todos los pa&#237;ses no se puede instrumentar de inmediato, ya que un cambio    repentino en este sentido corre el riesgo de desembocar en situaciones ca&#243;ticas    en los servicios. Sin embargo, no hay impedimento para contraer el compromiso    expl&#237;cito de lograrlo en un determinado lapso y tomar medidas espec&#237;ficas    encaminadas a allanar el camino para llegar a ello. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> As&#237;, para    arribar a un Servicio &#218;nico de Salud gratuito, con cobertura y acceso universal,    habr&#237;a que emprender un proceso de integraci&#243;n de los distintos subsistemas    p&#250;blicos o paraestatales e ir uniformando la legislaci&#243;n, la normatividad,    orientaci&#243;n y contenido de los servicios, y las formas de financiamiento    de las instituciones. El obst&#225;culo inmediato a vencer es evitar que la    integraci&#243;n de las instituciones resulte en un deterioro todav&#237;a mayor    de los servicios por una repentina sobrecarga de demanda y falta de preparaci&#243;n    administrativa y t&#233;cnica para resolver la problem&#225;tica sanitaria,    ya que esto ha sido un elemento importante de deslegitimaci&#243;n de los procesos    de reforma sanitaria en varios pa&#237;ses.<sup>25</sup> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Es decir, pensando    en t&#233;rminos de construcci&#243;n de la fuerza pol&#237;tica necesaria para    hacer realidad la propuesta de servicios de salud universales e igualitarios,    es importante no solo considerar su potencialidad de unificar un gran bloque    social a favor sino tambi&#233;n instrumentarla, de tal modo que no aparezca    como desventaja para los actuales derechoshabientes de los institutos de seguridad    social y un avance dudoso para los no asegurados por la poca capacidad de los    servicios de resolver sus problemas. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Por otra parte,    es preciso considerar la orientaci&#243;n general de los servicios de salud.    As&#237;, incrementar el impacto de la acci&#243;n institucional en la salud    colectiva significa enfatizar la prevenci&#243;n y promoci&#243;n de la salud    y el primer nivel con la atenci&#243;n m&#225;xima e integral a problemas claves    estableciendo programas a nivel municipal y comunitario con la participaci&#243;n    de organismos democr&#225;ticos y sindicatos en su planeaci&#243;n y gesti&#243;n.    Sin embargo, el pleno cumplimiento del derecho a la protecci&#243;n de la salud    no admite restringir el acceso al primer nivel de atenci&#243;n, sino que se    requiere del crecimiento arm&#243;nico de los tres niveles de atenci&#243;n    y construcci&#243;n de un sistema de referencias y contrarreferencias. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El mejoramiento    de la calidad del servicio debe abarcar por lo menos dos expectativas: una es    que habr&#237;a que lograr un nivel aceptable de capacidad para resolver la    problem&#225;tica espec&#237;fica que se presenta en cada uno de los centros    de atenci&#243;n. Esto requiere de una definici&#243;n precisa de los programas,    de la infraestructura necesaria y de la preparaci&#243;n adecuada del personal    para llevar adelante el trabajo. La otra es que debe haber un concepto claro    de derechos del usuario, ya que actualmente tiende a prevalecer la indefensi&#243;n    de los pacientes en el &#225;mbito institucional.     <br>       <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> <b>Detener el    proceso de privatizaci&oacute;n </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El fortalecimiento    del sector p&#250;blico requiere de una pol&#237;tica expresa respecto al sector    privado de salud. Incluso, impedir el avance del sector privado se convierte    en una tarea de alta prioridad y de resistencia popular b&#225;sica en el momento    actual por la fuerza de los procesos privatizadores. Esta posici&#243;n tiene    una s&#243;lida base objetiva fundamentada en una serie de experiencias internacionales,    que muestran que el desarrollo de un sector privado significa graves desventajas    para los usuarios y la naci&#243;n como conjunto al debilitar el sector p&#250;blico.<sup>26</sup>    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El primer problema    es que la existencia del sector privado se erige como obst&#225;culo al acceso    universal a un servicio de salud igualitario. As&#237;, en cuanto la medicina    privada opera con criterios de rentabilidad no est&#225; en su l&#243;gica proporcionar    servicios a toda la poblaci&#243;n, sino solo a aquellos que los pueden pagar,    sea directamente o por medio de un sistema de seguros m&#233;dicos. La limitaci&#243;n    que ello significa en nuestros pa&#237;ses es obvia por la magnitud y extensi&#243;n    de la pobreza. La &#250;nica forma de hacer extensivos los servicios m&#233;dicos    producidos por el sector privado, es entonces, que son pagados por el Estado    mediante un seguro m&#233;dico universal. Este sistema ha mostrado tener todas    las desventajas y ninguna ventaja, ya que es de elevados costos; mal distribuido    territorialmente; terreno propicio del fraude y la corrupci&#243;n; de calidad    desigual de dudoso profesionalismo; un mecanismo de explotaci&#243;n del trabajo    profesional, etc.<sup>27</sup> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La otra raz&#243;n    por la cual el sector privado significa un obst&#225;culo a la universalizaci&#243;n    de los servicios de salud es que, s&#237; crece en importancia, adquiere la    fuerza pol&#237;tica necesaria para impedir la expansi&#243;n del sector p&#250;blico    que considera una amenaza a sus intereses particulares. Los Estados Unidos lo    ejemplifica, ya que no se ha logrado implantar siquiera un seguro nacional de    salud y menos por la tenaz persistencia del complejo m&#233;dico-industrial.<sup>28</sup>    Como resultado hay un d&#233;ficit importante de cobertura estable que es del    16 por ciento de la poblaci&#243;n.<sup>29</sup> O sea, uno de los principales    problemas de un amplio sector privado es que detiene el sector p&#250;blico    y, con ello, obstaculiza la soluci&#243;n de la problem&#225;tica sanitaria    de sectores importantes de la poblaci&#243;n. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Por otra parte,    el esquema de producci&#243;n de servicios incrementa su costo para la naci&#243;n    y los individuos. De nuevo los Estados Unidos ilustra este hecho, ya que gasta    en salud el 11 por ciento del PIB, que es m&#225;s que cualquier otro pa&#237;s,    a pesar de no dar cobertura a toda la poblaci&#243;n.<sup>30</sup> Los resultados    de un estudio costo-beneficio de este pa&#237;s son reveladores, porque demuestran    que la implantaci&#243;n de un Servicio Nacional de Salud con cobertura y acceso    universal salvar&#237;a entre 47.000 y 106.000 vidas y disminuir&#237;a el gasto    total de salud en 2,4 por ciento (102.000 millones de d&#243;lares), principalmente    por medio de la eliminaci&#243;n de los gastos administrativos erogados para    impedir el acceso de los no-asegurados a los servicios.<sup>31</sup> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Un tercer argumento    contra el sector privado de salud es que su l&#243;gica selectiva y de rentabilidad    imprime una orientaci&#243;n curativa y no preventiva a los servicios. Adem&#225;s,    sus servicios tienden a ser sobretecnologizados y apoyarse en criterios de intervenci&#243;n,    basados m&#225;s en la rentabilidad econ&#243;mica que en consideraciones terap&#233;uticas    m&#233;dicas, lo que se expresa en el empleo de m&#233;todos diagn&#243;sticos    y cirug&#237;a de dudosa utilidad que incrementa las iatrogenias.<sup>32</sup>    Aparte de frenar en lo inmediato la privatizaci&#243;n, la propuesta alternativa    debe plantear pol&#237;ticas para el largo plazo respecto al sector privado    que tienda a restringirlo y asentar que no es solamente deseable que sea en    terreno de generaci&#243;n de ganancias.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><font size="3">LA    TRANSFORMACI&#211;N DEMOCR&#193;TICA DE LA ACCI&#211;N P&#218;BLICA </font></b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> No es suficiente    reafirmar solo el compromiso con la producci&#243;n p&#250;blica de servicios,    sin atender simult&#225;neamente el problema real que nutre el discurso antiestatista-privatizador,    a saber: el descr&#233;dito de una acci&#243;n estatal caracterizada por el    ejercicio autoritario y discrecional de poder; el clientelismo; el burocratismo,    la ineficiencia y la corrupci&#243;n. Frente al discurso privatizador es preciso    construir una v&#237;a alternativa de soluci&#243;n que permite la transformaci&#243;n    democr&#225;tica y t&#233;cnicamente competente de las acciones e instituciones    estatales. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Para construir    una nueva pr&#225;ctica p&#250;blica se requiere impulsar una serie de cambios    concretos que garanticen nuevas relaciones de poder entre la sociedad civil    y el Estado; mecanismos efectivos de regulaci&#243;n y control sobre la actividad    p&#250;blica: funcionarios p&#250;blicos honestos y preparados para realizar    sus tareas y recursos suficientes y distribuidos con un criterio de equidad.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El poder burocr&#225;tico    se basa fundamentalmente en el control sobre los procesos de toma de decisiones    y los recursos estatales.<sup>33</sup> Es por ello necesario instrumentar mecanismos    que disminuyan la discrecionalidad de la alta burocracia y la obligue a someterse    a lineamientos generales de pol&#237;tica fijados de manera democr&#225;tica;    a compartir la toma de decisiones con los involucrados en los problemas espec&#237;ficos    (trabajadores y consumidores) y a someter sus acciones a una evaluaci&#243;n    sistem&#225;tica realizada por la sociedad organizada. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Uno de estos mecanismos    ser&#237;a establecer un sistema con cuerpos de planeaci&#243;n democr&#225;tica    que fije los lineamientos generales de pol&#237;tica social y los objetivos    de transformaci&#243;n, someti&#233;ndolos a la aprobaci&#243;n del poder legislativo.    Adem&#225;s, estos cuerpos democr&#225;ticos tendr&#237;an la facultad y obligaci&#243;n    de evaluar y dar a conocer sistem&#225;ticamente los resultados de los programas    en funci&#243;n de la soluci&#243;n de problemas o los cambios reales logrados    y no en base a las acciones realizadas. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Si se busca construir    una nueva correlaci&#243;n de fuerzas que se exprese en las instituciones estatales    es, adem&#225;s, preciso basar el proceso de planeaci&#243;n en un concepto    de proyecci&#243;n estrat&#233;gica en la connotaci&#243;n de Testa, que contempla    como elemento central el problema del poder institucional.<sup>34</sup> Plantear    el problema con este enfoque pone en el centro la transformaci&#243;n como conflicto    entre fuerzas sociales y pol&#237;ticas permite pensar las implicaciones de    distintas estrategias en t&#233;rminos del fortalecimiento o debilitamiento    de estas fuerzas. En el marco de la planeaci&#243;n general es necesario desarrollar    la proyecci&#243;n espec&#237;fica, regional y local, a cargo de instancias    descentralizadas, representativas y con poder real apoyadas con la informaci&#243;n    necesaria para la toma de decisiones. O sea, habr&#237;a que instrumentar sistemas    locales de investigaci&#243;n construidos de tal modo que proporcionan informaci&#243;n    oportuna y centrada en la medici&#243;n de impacto.<sup>35</sup> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La cuesti&#243;n    de la democratizaci&#243;n del proceso de toma de decisiones implica necesariamente    asumir la construcci&#243;n de la capacidad real de los miembros de los &#243;rganos    de llegar a decisiones fundamentales. De otra manera se corre el riesgo, o bien    que las decisiones reales queden en manos de los t&#233;cnicos.<sup>36</sup>    O que vayan en detrimento de la competencia t&#233;cnica de las instituciones.    O sea, hay que resolver la tensi&#243;n real entre el ejercicio del poder t&#233;cnico<sup>37</sup>    y los intereses inmediatos espont&#225;neos de los usuarios, te&#241;idos por    la ideolog&#237;a m&#233;dica dominante.<sup>38</sup> Sin embargo, la b&#250;squeda    de soluciones a este problema tiene una proyecci&#243;n importante porque posibilita    relaci&#243;n con la democratizaci&#243;n del conocimiento, y significa el cuestionamiento    de la divisi&#243;n del trabajo social existente. En este contexto habr&#237;a    que prestar particular atenci&#243;n a los procesos que democratizan la producci&#243;n    de conocimiento<sup>39</sup> y analizar c&#243;mo se compatibilizan con el rigor    cient&#237;fico.     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> <b><font size="3">DESCENTRALIZACI&#211;N    DEMOCR&#193;TICA E IGUALITARIA</font> </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La descentralizaci&#243;n    es tal vez la pol&#237;tica neoliberal m&#225;s aceptada por sus potencialidades    democratizadoras. Sin embargo, la descentralizaci&#243;n neoliberal trae como    tel&#243;n de fondo la desestimaci&#243;n y la posibilidad de instrumentar mecanismos    de financiamiento que hagan recaer los costos sobre la poblaci&#243;n atendida,    lo que a su vez conlleva un incremento en las desigualdades regionales. <sup>0</sup>    Esto no quiere decir que la descentralizaci&#243;n no sea otro medio para transformar    la acci&#243;n p&#250;blica, pero es urgente analizar bajo qu&#233; condiciones    y cu&#225;les son los obst&#225;culos para que sea igualitaria y democr&#225;tica.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> En las distintas    experiencias de descentralizaci&#243;n se han detectado varios tipos de problemas    que dificultan que &#233;sta resulte igualitaria y democr&#225;tica.<sup>41</sup>    El primer tipo de problemas se refiere a la cuesti&#243;n de la igualdad y tiene    relaci&#243;n, por un lado, con el contenido y calidad de los servicios y, por    el otro lado, con los esquemas de financiamiento. Al respecto habr&#237;a que    garantizar que la descentralizaci&#243;n no se convierta en el pretexto de solo    proporcionar servicios primarios selectivos a los pobres en el sistema p&#250;blico.<sup>42</sup>    Dado que la diferenciaci&#243;n en el tipo y calidad de los servicios se hace    con la justificaci&#243;n de la escasez de recursos, es necesario manejar esquemas    de financiamiento regidos por criterios redistributivos nacionales e internacionales    definiendo claramente las relaciones entre los distintos niveles de gobierno.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Un segundo tipo    de problemas se relaciona en c&#243;mo lograr un proceso efectivo de democratizaci&#243;n,    ya que muchas de las experiencias de "participaci&#243;n popular" son negativas.    Por ello, habr&#237;a que establecer organismos de gesti&#243;n de representantes    de elecci&#243;n directa de los partidos, de las organizaciones sociales y de    las instituciones involucradas con capacidad de toma de decisiones, asignaci&#243;n    de recursos de evaluaci&#243;n de programas. Es decir, estos organismos deben    tener las suficientes facultades para poder abordar los problemas espec&#237;ficos    del nivel local y la obligaci&#243;n de responder de sus acciones ante sus representados.    Sin embargo, la capacidad de toma de decisiones descentralizadas no significa    el derecho de apartarse de los lineamientos generales de pol&#237;tica sanitaria.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Lograr una real    democratizaci&#243;n pasa necesariamente por idear mecanismos para proporcionar    los elementos de juicio necesarios a los miembros de los organismos de gesti&#243;n,    para evitar que se les controle, con un manejo excluyente del conocimiento t&#233;cnico-cient&#237;fico.<sup>43</sup>    Por otra parte, es preciso lograr que estos organismos funcionen de tal manera    que no se ahoguen en los detalles de la gesti&#243;n, sino que puedan dedicar    su esfuerzo a trazar los lineamientos de los aspectos principales. El tercer    tipo de problemas tiene que ver con la necesidad de desarrollar la capacidad    t&#233;cnica y administrativa local y estatal, ya que la incompetencia en estos    aspectos ha causado desastres en los de por s&#237; d&#233;biles servicios perif&#233;ricos.<sup>44</sup>    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Por &#250;ltimo,    habr&#237;a que garantizar que la descentralizaci&#243;n no lesione los derechos    sindicales de los trabajadores con la pulverizaci&#243;n de los sindicatos y    la desaparici&#243;n de los contratos colectivos nacionales. Junto a ello est&#225;    planteada la necesidad de democratizar a fondo los sindicatos.     <br>       <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"> <b>REVALORIZACI&#211;N    DEL TRABAJO INSTITUCIONAL </b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Por la gravedad    del conflicto laboral en las instituciones p&#250;blica de salud existe la necesidad    inmediata de reconstruirlas y fortalecerlas en cuanto espacios concretos de    trabajo. Es un problema central, ya que la profundidad de las transformaciones    requeridas en las instituciones de salud en el marco del proyecto alternativo    tiene que descansar sobre la movilizaci&#243;n de la capacidad colectiva y creativa    de sus trabajadores. Para que ello sea posible es necesario poner las bases    para algo que se puede llamar un "nuevo pacto institucional". Sin este acuerdo    b&#225;sico, los mejores programas pueden fracasar al topar con la resistencia    de los trabajadores. Los elementos centrales de ese pacto son recuperar las    condiciones econ&#243;micas y laborales de los trabajadores, recalificar el    trabajo institucional y democratizar la gesti&#243;n de los centros de trabajo.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La recuperaci&#243;n    de las condiciones econ&#243;micas de los trabajadores significa revertir, en    el corto plazo, la p&#233;rdida salarial de la &#250;ltima d&#233;cada, ya que    no es posible pedir un mayor esfuerzo y remunerarlo peor. Asimismo, es necesario    proporcionar los medios indispensables para la realizaci&#243;n del trabajo    en funci&#243;n de las tareas que se supone deben desarrollarse en cada centro    de trabajo. Sin ello, no hay posibilidad de producir servicios de calidad. Sin    embargo, el elemento m&#225;s importante es la recalificaci&#243;n del trabajo,    que significa un proceso permanente de actualizaci&#243;n y capacitaci&#243;n,    pero ante todo, la reorganizaci&#243;n del trabajo para incrementar el control    y la capacidad de toma de decisiones de los trabajadores sobre c&#243;mo realizar    sus tareas. No hay ninguna posibilidad de movilizar la capacidad y creatividad    de los trabajadores para la soluci&#243;n de los problemas, si simult&#225;neamente    se pretende imponer sistemas verticales y burocr&#225;ticos de control y normalizaci&#243;n.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La democratizaci&#243;n    de la gesti&#243;n de las instituciones como espacios concretos de trabajo y    prestaci&#243;n de servicios es parte del proceso general de democratizaci&#243;n    de la acci&#243;n p&#250;blica. As&#237; significa establecer organismos de    gesti&#243;n con participaci&#243;n efectiva de los trabajadores y usuarios    armonizando sus funciones con las de otras instancias democr&#225;ticas. Una    cuesti&#243;n que requiere particular atenci&#243;n son los criterios para nombrar    democr&#225;ticamente los cuadros directivos de las instituciones y normar su    actuaci&#243;n. Deben ser incluidos, por lo menos, la capacidad profesional    y la obligaci&#243;n de instrumentar las pol&#237;ticas fijadas por los organismos    de gesti&#243;n y responder ante ellos. Asimismo, hay que emprender un combate    en&#233;rgico contra las distintas formas de corrupci&#243;n y abuso de poder,    sometiendo el manejo institucional y de fondos p&#250;blicos a la fiscalizaci&#243;n    de los organismos de gesti&#243;n democr&#225;tica apoyadas con auditor&#237;as    sistem&#225;ticas. </font></p>     <p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b><font size="3">    <br>   REFERENCIAS BIBLIOGR&#193;FICAS</font></b> </font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 1. George, V.;    Wilding, P.: <i>Ideology and Social Welfare</i>, Rotledge and Kegan Paul, London,    1985.     </font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 2. Bendesky, L.:    "La disputa por los mercados y los Estados", en <i>M&#233;xico: La b&#250;squeda    de alternativas</i>, Ed. Cultura Popular-UNAM, M&#233;xico, 1990.     </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 3. George-Wilding,    <i>op. cit.</i> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 4. Davis, M.:    <i>The prisoners of the American dream</i>, Verso, London, 1986. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 5. <i>Informe    presidencial</i>, Anexo Estad&#237;stico, Poder Ejecutivo Federal. M&#233;xico,    1989. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 6. Guti&#233;rrez,    R.: "La d&#233;cada perdida de los 80's", <i>El Cotidiano</i>, No. 32, 1989,    pp. 3-11. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 7. Laurell. A.C.:    "Crisis, neoliberal health policy and political processes in M&#233;xico". <i>International    Jour Health Services</i> (en prensa). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 8. Consejo Consultivo    del Pronasol: <i>El combate a la pobreza</i>, El Nacional, M&#233;xico, 1990,    p. 20. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 9. <i>Plan Nacional    de Desarrollo 1988-1994</i>, Poder Ejecutivo Federal, M&#233;xico, 1989. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 10. Programa de    Naciones Unidas para el Desarrollo: <i>Proyecto regional para la superaci&#243;n    de la pobreza</i>, M&#233;xico, 1989. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 11. <i>La Jornada</i>,    13/3, 1990. </font></p>     <p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>12. </i> Informe    presidencial: <i>op. cit.</i> </font></p>     <p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>13. </i> V&#233;ase    por ejemplo: Taylor-Gooby, P.: "Welfare, hierarchy and the New Right", International    Sociology, Vol. 4, No. 4, 1989, pp. 431-446. World Bank: <i>Financing Health    in Developing Countries. An Agenda for Reform</i>, World Bank, Washington, 1987.    M&#225;rquez, P.V.; Engler, T.: "Crisis y salud: retos para los 90", <i>Educaci&#243;n    M&#233;dica y Salud</i>, Vol. 24, No. 1, 1990, pp. 7-26. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 14. <i>Notas para    orientar el estudio de privatizaci&#243;n en el Sector Salud, </i>Documento    para la Reuni&#243;n de Trabajo Procesos de Privatizaci&#243;n en el Sector    Salud, OPS, 14-18/1, 1991 (mimeo). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 15. V&#233;ase    por ejemplo: Contreras, R. (ed): <i>Salud p&#250;blica, privada y solidaria    en el Chile actual</i>, PET, Santiago, 1986. Haignere, S.S. : "The application    of the free market model in Chile", <i>International Jour Health Services</i>,    Vol. 13, No. 3, 1986, p. 389. Bello, J.: "Pol&#237;tica sanitaria argentina    1976-1981", <i>Cuadernos M&#233;dico-Sociales</i>, No. 23, 1983. Belmartino,    S. Bloch, C.: "Las pol&#237;ticas de salud y bienestar social en Argentina",    <i>Estudios Sociol&#243;gicos</i>, Vol. 2, No. 5-6, 1984, p. 227. Fleury, S.:    "De la ret&#243;rica a la realidad: la pol&#237;tica de salud en la transici&#243;n    conservadora", <i>Cuadernos M&#233;dico-Sociales</i>, No. 48, 1989, pp. 14-87.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 16. Laurell. A.C.:    <i>La pol&#237;tica social en la crisis. Una alternativa para el sector salud</i>,    F.F. Ebert, M&#233;xico, 1991. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 17. V&#233;ase    por ejemplo: Rodr&#237;guez, C.: "La respuesta social. Los trabajadores de la    salud, en Almada I". (ed): <i>Salud y crisis en M&#233;xico</i>, Siglo XXI,    M&#233;xico, 1990, pp. 301-32. Jacobi, P.: <i>Movimientos sociales e pol&#237;ticas    p&#250;blica</i>, Cortez, S&#227;o Paulo, 1989. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 18. Davis: <i>op.    cit</i>. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 19. World Bank:    "The social dimensions of adjustment in Africa". <i>A Policy Agenda</i>, Washington,    1990. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 20. V&#233;ase    por ejemplo: PRD. <i>Documentos B&#225;sicos</i>, M&#233;xico, 1989, y <i>Ponencia    marco: Pol&#237;tica Social</i>, I Foro de Econom&#237;a del PRD, M&#233;xico,    1990. "Plataformas de sa&#250;de" (PT-FBP, PSD, PCB, PMB), Sa&#250;de em debate    No. 26, 1989, pp. 8-27. Torresgoitia, J.: <i>Democracia y salud. La experiencia    de Bolivia</i>, IL PES/UNICEF, Santiago, 1987. Belmartino, S.: "Pol&#237;ticas    sociales. Discusi&#243;n de una alternativa", <i>Cuadernos M&#233;dico-Sociales</i>,    No. 49-50, 1908, pp. 5-12. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 21. V&#233;ase    por ejemplo: Sonis, A.: <i>Salud, medicina y desarrollo socioecon&#243;mico</i>,    Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires, 1968. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 22. Gardell, B.:    "Workers' participation and autonomy: a multilevel approach to democracy ay    the workplace", <i>International Jour Health Services</i>, Vol. 12, No. 1, 1989,    p. 527-58. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 23. V&#233;ase    por ejemplo: Clarke, R.: "Una pol&#237;tica econ&#243;mica para el corto plazo".    <i>Cuadernos Pol&#237;ticos</i>, No. 57, 1989, pp. 43-52. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 24. V&#233;ase    por ejemplo: Baillet, A.; Zimmermann, H.: <i>La evoluci&#243;n reciente del    sistema impositivo de M&#233;xico y Alemania</i>, F.F. Ebert, M&#233;xico, 1989,    p. 30. Marklund, S.: <i>Paradise Lost</i>?, Arkiv, Lund, 1988. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 25. V&#233;ase    por ejemplo: Fleury, S. (ed): <i>Reforma sanitaria</i>, Abrasco, S&#227;o Paulo,    1989. Berlinguer, G.: <i>Gli anni difficile della reforma sanitaria</i>, De    Donato, Bari, 1982. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 26. Price, M.:    "The consequences of health services privatization for equality and rquity in    health care in South Africa", <i>Social Science and Medicine</i>, Vol. 27, No.    7, 1988, pp. 703-716. Navarro, V.: "Wy some countries have national health insurance,    others have national health services and the U.S. have neiter", <i>Social Science    and Medicine</i>, Vol. 28, No. 9, 1989, p. 887. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 27. Fleury, S.:    De la ret&#243;rica&#8230; <i>op. cit</i>. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 28. V&#233;ase    por ejemplo: Navarro, V.: <i>Wy some countries</i> <i>op. cit</i>. Whities,    D.; Salomon, J.W. "The propietarization of health care and the under-development    of the public sector", <i>International Jour Health Services</i>, Vol. 17, No.    1, 1987, pp. 47-63. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 29. Navarro, V.:    "The arguments against a national health program: science or ideology", <i>International    Jour Health Services</i>, Vol. 18, No. 2, 1988, pp. 179-89. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 30. <i>Ibid</i>.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 31. Woolhandler,    S.; Himmelstrand, D.: "Free care: a quantitative analysis of health and cost    effects of a national health program for the US", <i>International Jour Health    Services</i>, Vol. 18, No. 3, 1988, pp. 393-400. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 32. Waitzkin,    H.: <i>La explotaci&#243;n de la enfermedad en la sociedad capitalista</i>,    Nueva Imagen, 1981. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 33. Kent, R.:    "La organizaci&#243;n universitaria y la masificaci&#243;n", <i>Sociol&#243;gica</i>,    Vol. 2, No. 5, pp. 73-119. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 34. Testa, M.:    Pensamiento estrat&#233;gico y l&#243;gica de programaci&#243;n, OPS-OMS, Buenos    Aires, 1989. Testa, M.: "Estrategia, coherencia y poder en la propuesta de salud",    <i>Cuadernos M&#233;dico-Sociales</i>, No. 39, 1987. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 35. Anderson,    N.; Mart&#237;nez, E.; Villegas, A.; Rodr&#237;guez, I.: "Vigilancia epidemiol&#243;gica    y planeaci&#243;n descentralizada", <i>Salud P&#250;blica de M&#233;xico</i>,    Vol. 31, No. 4, 1988, pp. 493-502. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 36. Elstad, J.I.:    "Health Services and descentralized government: the case of primary health services    in Norway", <i>International Jour Health Services</i> , Vol. 20, No. 4, 1990,    pp. 545-561. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 37. Testa, <i>op.    cit</i>. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 38. Grimberg,    M.: "Internalizar y resistir", <i>Cuadernos M&#233;dico-Sociales</i>, No. 49-50,    1989, pp. 71-82. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 39. Laurell. A.C.;    Noriega, M.; L&#243;pez, O.; R&#237;os, V.: "La experiencia obrera como fuente    de conocimiento", <i>Cuadernos M&#233;dico-Sociales</i>, No. 51, 1990, pp. 5-26.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 40. V&#233;ase    por ejemplo: Men&#233;ndez, E.: <i>Continuidad y descontinuidad del proyecto    sanitarista</i> mexicano. <i> Crisis y reorientaci&#243;n neoconservadora en    Almada, op. cit</i>., pp. 221-45. Laurell: <i>La pol&#237;tica social, op. cit</i>.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 41. Belmartino:    <i>Pol&#237;ticas sociales, op. cit</i>. Elstad, <i>op. cit</i>. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 42. Grodos, D.;    de B&#233;thuna, X.: "Las intervenciones sanitarias selectivas", <i>Cuadernos    M&#233;dico-Sociales</i>, No. 46, 1989, pp. 71-85. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 43. Testa, <i>op.    cit</i>. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 44. L&#243;pez    Arellano, O.: <i>La pol&#237;tica de salud en M&#233;xico</i>, Tesis de Maestr&#237;a    en Medicina Social, UAM-X, M&#233;xico, 1990. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><a href="#1">*</a><a name="r1"></a>Conferencia    "Juan C&#233;sar Garc&#237;a", inaugural del V Congreso Latinoamericano de Medicina    Social. Caracas, 1992. Universidad Central de Venezuela, Ediciones del Rectorado.    Reproducci&oacute;n textual del original.</font></p>     <div>       <div id="ftn1"></div>       <div id="ftn2">          <p> <a href="#2"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">**</font></a><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><a name="r2"></a>        Maestra en Medicina Social, Universidad Aut&#243;noma Metropolitana -X.        M&#233;xico, D. F. </font></p>   </div> </div> <title></title> <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=iso-8859-1">      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bendesky]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilding]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ideology and Social Welfare, Rotledge and Kegan Paul]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bendesky]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA["La disputa por los mercados y los Estados".en México: La búsqueda de alternativas]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-name><![CDATA[Cultura Popular-UNAM, México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Davis]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The prisoners of the American dream, Verso]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Informe presidencial, Anexo Estadístico, Poder Ejecutivo Federal]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gutiérrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA["La década perdida de los 80's", El Cotidiano, No. 32]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>3-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laurell]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA["Crisis, neoliberal health policy and political processes in México". International Jour Health Services (en prensa)]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Consejo Consultivo del Pronasol</collab>
<source><![CDATA[El combate a la pobreza, El Nacional]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>20</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Plan Nacional de Desarrollo 1988-1994, Poder Ejecutivo Federal]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo: Proyecto regional para la superación de la pobreza]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[La Jornada]]></source>
<year>1990</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Informe presidencial]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laurell]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[A.C.: La política social en la crisis. Una alternativa para el sector salud, F.F]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[Ebert ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Véase por ejemplo: Rodríguez.C: "La respuesta social</collab>
<source><![CDATA[Los trabajadores de la salud, en Almada I".(ed): Salud y crisis en México, Siglo XXI, México, 1990, pp. 301-32. Jacobi, P.:]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[Movimientos sociales e políticas pública ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cortez, São Paulo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[World Bank: "The social dimensions of adjustment in Africa"]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[A Policy Agenda ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Washington]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Véase por ejemplo: PRD. Documentos Básicos, México, 1989, y Ponencia marco: Política Social, I Foro de Economía del PRD, México, 1990. "Plataformas de saúde" (PT-FBP, PSD, PCB, PMB), Saúde em debate No. 26, 1989, pp. 8-27. Torresgoitia, J.: Democracia y salud]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[La experiencia de Bolivia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[IL PES/UNICEF, Santiago]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Véase por ejemplo: Baillet.AZimmermann.H: La evolución reciente del sistema impositivo de México y Alemania.F</collab>
<source><![CDATA[F.Ebert, México, 1989, p. 30. Marklund, S.: Paradise Lost?,]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[Arkiv ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lund]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Véase por ejemplo: Fleury.S : Reforma sanitaria.Abrasco.São Paulo.1989</collab>
<source><![CDATA[Berlinguer, G.]]></source>
<year>1982</year>
<publisher-loc><![CDATA[Gli anni difficile della reforma sanitaria ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[De Donato, Bari]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[32.Waitzkin, H.]]></source>
<year>1981</year>
<publisher-loc><![CDATA[La explotación de la enfermedad en la sociedad capitalista ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Nueva Imagen]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[44.López Arellano, O.]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[La política de salud en México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Tesis de Maestría en Medicina Social, UAM-X, México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
