<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662017000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La depresión: Un reto para toda la sociedad del que debemos hablar]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Depression: A society's challenge we need to discuss]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morales Fuhrimann]]></surname>
<given-names><![CDATA[Cristian]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2017</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2017</year>
</pub-date>
<volume>43</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>136</fpage>
<lpage>138</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662017000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662017000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662017000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <b>EDITORIAL</b></font></p>     <p align="left">&nbsp; </p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b> <font size="4">La    depresi&#243;n: Un reto para toda la sociedad del que debemos hablar </font></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b><font size="3">Depression:    A society's challenge we need to discuss</font></b> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Cristian Morales    Fuhrimann</b><a name="retastT1"></a><a href="#astT1">*</a></font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Representante    OPS/OMS en Cuba. La Habana.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>La Organizaci&#243;n    Mundial de la Salud (OMS) decidi&#243; dedicar el D&#237;a Mundial de la Salud    2017 a la</i> <i>depresi&#243;n. Esta elecci&#243;n no es casual. La depresi&#243;n    afecta a m&#225;s de 50 millones de personas en todo el mundo, procedentes de    todas las edades y condiciones sociales. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> La depresi&#243;n    provoca un nivel de angustia entre quienes la padecen que puede afectar su capacidad    para realizar las tareas cotidianas, incluso las m&#225;s simples. </i> <i>    Da&#241;a en forma significativa las relaciones con la familia, los amigos y    la participaci&#243;n en el mundo laboral, con el consiguiente impacto econ&#243;mico    y social. Seg&#250;n la cantidad e intensidad de los s&#237;ntomas, la depresi&#243;n    puede clasificarse como leve, moderada o grave. El riesgo extremo de la depresi&#243;n    es el suicidio. Se estima que 800 mil personas se suicidan anualmente. Los j&#243;venes    de entre 15 y 29 a&#241;os son los m&#225;s afectados, situaci&#243;n que profundiza    los efectos sociales y econ&#243;micos de la enfermedad. La depresi&#243;n es,    de hecho, la principal causa de discapacidad, lo cual genera una importante    carga de morbilidad y mortalidad en los pa&#237;ses y una presi&#243;n adicional    significativa para los sistemas de salud. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> &#191;De qu&#233;    manera enfrentar este problema? Como toda enfermedad, la atenci&#243;n a la    depresi&#243;n depende no solo de la respuesta socialmente organizada, expresada    en las modalidades espec&#237;ficas que dan los sistemas de salud en un momento    determinado de su desarrollo, sino tambi&#233;n de la representaci&#243;n social    que los individuos y, por ende, la sociedad se hace de la depresi&#243;n, sus    manifestaciones y consecuencias. En muchos pa&#237;ses, quien sufre depresi&#243;n,    sufre tambi&#233;n un estigma social. Esto se da, en particular, en aquellos    contextos en donde la presi&#243;n por alcanzar el &#233;xito en diferentes    planos (social, econ&#243;mico, afectivo, laboral, estudios y otros), se conjuga    con la promoci&#243;n de roles sociales que sobrevaloran estereotipos triunfalistas    que entienden las enfermedades mentales, entre ellas la depresi&#243;n, como    una barrera al &#233;xito y a la integraci&#243;n social. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> A pesar de    la existencia de tratamientos eficaces, la mitad de los afectados en todo el    mundo (y m&#225;s de 90 % en muchos pa&#237;ses) no recibe tratamientos adecuados    para este padecimiento. Pero, la depresi&#243;n puede comprenderse mejor y,    desde ese mayor conocimiento, puede prevenirse, tratarse y reducir la estigmatizaci&#243;n    asociada a la enfermedad. Eventualmente, una mejor aceptaci&#243;n social de    la depresi&#243;n debiera llevar tambi&#233;n a una mayor expresi&#243;n de    la demanda autocontenida de quienes, por una u otra raz&#243;n relacionada con    el estigma y el miedo al rechazo, los costos de la atenci&#243;n, la distancia    o restricciones horarias de los servicios, dudan en expresar su estado y buscar    la ayuda profesional que requieren. Por cierto, esto conlleva una serie de importantes    desaf&#237;os para los sistemas de salud. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> Efectivamente,    los sistemas de salud deben implementar -o reforzar cuando ya existen- servicios    profesionales para ofrecer tratamientos psicol&#243;gicos, como la activaci&#243;n    conductual, la terapia cognitiva conductual y la psicoterapia interpersonal,    o medicamentos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la receptaci&#243;n    de la serotonina y los antidepresivos tric&#237;clicos. Asimismo, los sistemas    sanitarios deben ser capaces de mitigar los efectos adversos de los antidepresivos,    las posibilidades de indicar y mantener un tratamiento, as&#237; como considerar    las preferencias individuales de quienes sufren depresi&#243;n. Los principales    tratamientos psicol&#243;gicos que debieran privilegiarse son los tratamientos    cara a cara, individuales o grupales, dispensados por profesionales debidamente    calificados. En el caso de depresi&#243;n leve, los tratamientos psicosociales    debieran privilegiarse respecto a los antidepresivos. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> Para lograr    implementar estos servicios de manera eficiente, los sistemas de salud deben    avanzar en diferentes &#225;mbitos. Primero, se debe contar con un mejor conocimiento    de la situaci&#243;n del estado de salud mental de la poblaci&#243;n. Luego,    resulta imprescindible la preparaci&#243;n de profesionales de salud con competencias    para dispensar adecuadamente estos servicios. Por &#250;ltimo, se debe disponer    de recursos financieros sostenibles que permitan mantener los servicios a trav&#233;s    del tiempo sin que estos signifiquen un riesgo financiero para los pacientes    y sus familias incluyendo los tratamientos medicamentosos. De forma concomitante,    es necesario desplegar campa&#241;as de promoci&#243;n de la salud mental, en    particular, contra la depresi&#243;n, para derribar los estigmas sociales asociados    a esta enfermedad y mitigar sus factores de riesgo. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> La depresi&#243;n    es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, biol&#243;gicos    y psicol&#243;gicos. Por ejemplo, quienes se ven afectados por enfermedades    f&#237;sicas graves, como c&#225;ncer o enfermedades cardiovasculares, pueden    sufrir depresi&#243;n. Los determinantes sociales juegan tambi&#233;n un rol    importante en el aumento o disminuci&#243;n de la prevalencia de la depresi&#243;n.    De hecho, quienes se encuentran desempleados, excluidos del mercado laboral    o expuestos a una mayor informalidad laboral, pueden ser m&#225;s propensos    a padecerla. Algo similar sucede con quienes viven en medios urbanos marginales    expuestos a condiciones sociales y medioambientales deterioradas. En este sentido,    la lucha contra la depresi&#243;n debe ser un desaf&#237;o para toda la sociedad.    </i> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> Las campa&#241;as    de promoci&#243;n de la salud tendientes a mitigar y prevenir dicha afecci&#243;n    constituyen intervenciones con alto potencial de efectividad. Los programas    escolares que promueven un pensamiento positivo entre los ni&#241;os y adolescentes    constituyen una buena pr&#225;ctica; tambi&#233;n lo son las intervenciones    enfocadas hacia los padres de ni&#241;os con problemas conductuales, las cuales    pueden reducir los s&#237;ntomas depresivos de los progenitores y mejorar los    resultados escolares de sus hijos. Los programas de ejercicio para adultos mayores    son otra intervenci&#243;n con un demostrado efecto ben&#233;fico para disminuir    el riesgo de depresi&#243;n. La OMS propone como parte de la respuesta a la    depresi&#243;n el Programa de acci&#243;n para superar la brecha en salud mental.    El objetivo de este programa es ampliar los servicios para personas con trastornos    mentales, neurol&#243;gicos y por consumo de sustancias, mediante la prestaci&#243;n    de la asistencia por profesionales de salud que no son necesariamente especialistas    en salud mental, pero que s&#237; cuentan con las competencias necesarias para    brindar los servicios. El Programa parte del principio de que con una atenci&#243;n    adecuada, ayuda psicosocial y medicaci&#243;n, las millones de personas afectadas    por la depresi&#243;n pueden tener una vida normal, incluso en contexto de escasos    recursos. A partir de ah&#237;, la meta es ampliar los servicios de salud mental    para tratar la depresi&#243;n y absorber la demanda de quienes no tienen conciencia    de su estado depresivo o por miedo al estigma no recurren a los servicios de    salud, cuando estos est&#225;n disponibles y son asequibles. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> El avance    continuo de pa&#237;ses como Cuba hacia la Salud Universal, debiera redundar    en un mayor conocimiento de la poblaci&#243;n acerca de la depresi&#243;n, a    trav&#233;s de campa&#241;as eficaces de promoci&#243;n de la salud basadas    en una amplia participaci&#243;n social y comunitaria. Un mejor conocimiento    de quienes sufren depresi&#243;n -o est&#225;n en riesgo de padecerla- es otro    objetivo que puede ser m&#225;s f&#225;cilmente alcanzado por una red de atenci&#243;n,    como la del sistema de salud cubano, que se basa fuertemente en el primer nivel    y se apoya en la estrategia de atenci&#243;n primaria, pudiendo articular referencias    a mayores niveles de complejidad cuando se requieren. Este tipo de organizaci&#243;n    de los servicios permite contar con una alta capacidad para dispensarizar la    poblaci&#243;n del territorio que atiende y as&#237; conocer mejor su estado    de salud y factores de riesgo. Una mejor concertaci&#243;n intersectorial, otra    caracter&#237;stica importante del sistema cubano, es tambi&#233;n una pieza    clave para un abordaje no solo sanitario de la depresi&#243;n sino tambi&#233;n    desde los determinantes sociales de la salud. Por &#250;ltimo, una utilizaci&#243;n    m&#225;s eficiente de los recursos disponibles, centr&#225;ndolos en las necesidades    de las personas y sus familias, y un empleo apropiado y oportuno de terapias    medicamentosas efectivas -que sigan protocolos y gu&#237;as cl&#237;nicas estandarizadas    que aseguren su calidad-, constituye otro requisito de una respuesta integrada    del sistema de salud a los retos que impone el tratamiento y prevenci&#243;n    de la depresi&#243;n. </i> </font></p>     <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i> La OPS/OMS    despliega actualmente su apoyo al Ministerio de Salud P&#250;blica y a los pa&#237;ses    de la regi&#243;n para avanzar en estos objetivos. Conocer m&#225;s sobre la    depresi&#243;n y hablar sobre ella es un primer gran paso para derribar mitos    y prejuicio<font color="#000000">s y dar una respuesta socialmente organizada    que asegure con eficiencia las necesidades de la poblaci&#243;n.</font></i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>    <br>   <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><a href="mailto:moralesc@paho.org">    moralesc@paho.org</a> <a href="#retastT1">*</a><a name="astT1"></a></font></p>     <div>       <div id="ftn1"></div> </div>        ]]></body>
</article>
