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</front><body><![CDATA[ <DIV ALIGN=right> </DIV>  <H3> CONFERENCIAS</H3>  <H2> Identificaci&oacute;n, evaluaci&oacute;n, selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n de fuentes y canales de informaci&oacute;n en las organizaciones cient&iacute;ficas<SUP>1</SUP></H2> <I>Rub&eacute;n Ca&ntilde;edo Andalia<SUP>1</SUP></I> <OL>* Trabajo presentado como conferencia en el II Taller sobre Adquisici&oacute;n por V&iacute;as No Comerciales: Canje y Donaci&oacute;n, organizado por el Centro de Estudios y Desarrollo Profesional (PROINFO) del Instituto de Informaci&oacute;n en Ciencia y Tecnolog&iacute;a. La Habana, 14 al 19 de junio de 1996.     <LI> Licenciado en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a. Departamento de Recursos Informativos. CNICM.</LI>     </OL>  <H4> LA SELECCION EN LOS SISTEMAS DE INFORMACION</H4> En las etapas iniciales del desarrollo cient&iacute;fico, la trasmisi&oacute;n de los nuevos hallazgos se realizaba directamente por el propio investigador. Sin embargo, el alto consumo de tiempo que exig&iacute;a dicha actividad, la incapacidad de sus ejecutores para realizar ambas funciones (investigaci&oacute;n y diseminaci&oacute;n) a la vez, entre otras razones, propici&oacute; el nacimiento de un nuevo sector especializado que institucionaliz&oacute; sus funciones mediante entidades tales como las editoriales, las publicaciones y las instituciones de informaci&oacute;n.      <P>El crecimiento del n&uacute;mero de trabajos cient&iacute;ficos que se realizaban y de la informaci&oacute;n obtenida acarre&oacute;, inevitablemente, el aumento del n&uacute;mero de las publicaciones. Desafortunadamente, esto &uacute;ltimo caus&oacute; serios problemas a la comunidad cient&iacute;fica. Dicha situaci&oacute;n fue definida como "crisis de la informaci&oacute;n". Esta se produce como resultado del desarrollo acelerado de la ciencia y del crecimiento exponencial de la literatura cient&iacute;fica, por una parte, y de la incapacidad del hombre para buscar, recuperar y asimilar toda la informaci&oacute;n potencial mente &uacute;til a su &aacute;rea de inter&eacute;s, por la otra.      <P>Es as&iacute; que, en las condiciones de superproducci&oacute;n de informaci&oacute;n, se dificulta considerablemente hallar aquella que resulta verdaderamente &uacute;til, valiosa y significativa; es &eacute;ste, precisamente, el nuevo papel de las instituciones de informaci&oacute;n como gestores esenciales de la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica.      <P>La funci&oacute;n fundamental de estas instituciones es facilitar la transferencia de la informaci&oacute;n que resulta m&aacute;s &uacute;til, relevante, valiosa o significativa para satisfacer las necesidades de los usuarios de la comunidad para cuyo servicio fueron creadas. El ideal de dichas instituciones es la entrega al usuario de todo lo necesario, pero no m&aacute;s de lo necesario.      <P>En un principio result&oacute; posible la adquisici&oacute;n y procesamiento de la gran mayor&iacute;a de los documentos publicados en cada &aacute;rea de inter&eacute;s. Pero, el propio crecimiento exponencial de la literatura especializada gener&oacute; nuevas y m&aacute;s complejas dificultades en tal sentido.      <P>Esto, junto con otros factores como el constante incremento de los costos de adquisici&oacute;n de las publicaciones; las limitaciones de los recursos (econ&oacute;micos, humanos y de espacio) que presentan, esencialmente, las instituciones de peque&ntilde;o o mediano tama&ntilde;o; el descubrimiento de distintas leyes que rigen la distribuci&oacute;n de la producci&oacute;n, de la trasmisi&oacute;n y del consumo de la literatura cient&iacute;fica; la acci&oacute;n de la ley de interrelaci&oacute;n del conocimiento que interpenetra los flujos de informaci&oacute;n de variadas disciplinas entre s&iacute;; la exigencia de mayores &iacute;ndices de relevancia y pertinencia de los productos y servicios de informaci&oacute;n por parte de los usuarios de tales instituciones ante el escaso tiempo y capacidad de &eacute;stos para asimilar todo lo que se publica en el &aacute;rea de su inter&eacute;s, entre otros, concretaron el desarrollo de una nueva actividad en el marco de las instituciones de informaci&oacute;n, cuyo objetivo es determinar aquellas fuentes (autores, instituciones, etc.) y canales (editoriales, publicaciones, etc.) m&aacute;s adecuadas para la satisfacci&oacute;n de las necesidades de sus usuarios, y que representen, a su vez, el menor costo posible para la entidad. Esta actividad se conoce habitualmente como selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n.      <P>Algunos hechos evidencian la acci&oacute;n de los factores que conllevaron el surgimiento de las tareas de selecci&oacute;n en las instituciones de informaci&oacute;n. Estos son, entre otros:      <P><B>- El crecimiento exponencial del n&uacute;mero de trabajos y publicaciones especializadas.</B> Seg&uacute;n D.J. de Solla Price, el n&uacute;mero de revistas y res&uacute;menes de publicaciones cient&iacute;ficas se duplica cada 10-15 a&ntilde;os. Es decir, que mantiene un crecimiento de entre el 6 y el 7 % anual.1 Los c&aacute;lculos m&aacute;s conservadores en el campo de la medicina indican que la cifra de t&iacute;tulos oscila entre 7 000 y 8 000 en este momento. Los distintos c&oacute;mputos de revistas biom&eacute;dicas oscilan en su l&iacute;mite inferior entre 25 000 y 30 000 t&iacute;tulos, y su volumen, en general, se cuadruplica cada 20 a&ntilde;os, aproximadamente.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>- El constante incremento de los costos de las publicaciones especializadas.</B> Si nos atenemos a c&aacute;lculos hechos a partir del crecimiento de los costos en d&eacute;ca das anteriores, podemos decir que el precio de las revistas m&eacute;dicas se sextuplica, aproximadamente, cada 20 a&ntilde;os. "En relaci&oacute;n con sus costos, las revistas m&eacute;dicas, despu&eacute;s de las de las de f&iacute;sica y qu&iacute;mica, son las m&aacute;s caras entre todas las disciplinas cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas".2      <P><B>- El descubrimiento de algunos de los patrones que caracterizan las distribuciones de las entidades en las esferas de la producci&oacute;n, la transmisi&oacute;n y el consumo de la literatura cient&iacute;fica.</B> En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, se han descubierto m&uacute;ltiples regularidades en el comporta miento de estas tres esferas de la ciencia. As&iacute;, la Ley de Zipf, permite representar la frecuencia de aparici&oacute;n de t&eacute;rminos y palabras en un texto; la de Lotka, describir la productividad de los cient&iacute;ficos, etc. Sin embargo, la que m&aacute;s incidi&oacute; en el nacimiento de las tareas de selecci&oacute;n fue la hallada por S. Bradford para caracterizar la dispersi&oacute;n de la literatura publicada sobre un tema. El <I>Journal Citation Report </I>del<I> Science Citation Index</I>, por ejemplo, en 1981 report&oacute; el procesamiento de 538 261 art&iacute;culos, de los cuales el 10 % (53 826) lo aportaron 10 revistas, el 0,32 % del total de las 3 068 procesadas; 100 revistas aportaron m&aacute;s del 25 % de los art&iacute;culos indizados.3      <P>Cada vez que se repite este an&aacute;lisis para cualquier flujo de documentos, se halla que peque&ntilde;os n&uacute;cleos de revistas producen la mayor cantidad de art&iacute;culos relevantes, mientras que otro gran grupo de t&iacute;tulos aporta s&oacute;lo unos pocos. La aplicaci&oacute;n de la ley de Bradford permiti&oacute; que los bibliotecarios y documentalistas de la &eacute;poca comprendieran que los recursos finitos de sus instituciones pod&iacute;an malbaratarse si se empe&ntilde;aban en cubrir el total de revistas en su &aacute;rea de inter&eacute;s, porque s&oacute;lo un peque&ntilde;o grupo del total de ellas (generalmente entre el 10 y el 20 %) aporta alrededor del 50 % del total de los art&iacute;culos en el flujo.      <P><B>- Generalizaci&oacute;n de la llamada Ley de Bradford a otras &aacute;reas dentro y fuera de la esfera de la trasmisi&oacute;n propia mente dicha.</B> M&uacute;ltiples an&aacute;lisis realiza dos con otras entidades y variables que componen y participan en el proceso cient&iacute;fico (instituciones, pa&iacute;ses, idiomas, editoriales, n&uacute;mero de citas recibidas, n&uacute;mero de revistas consultadas, etc.) llevaron al descubrimiento y generalizaci&oacute;n de los principios de Bradford al resto de las &aacute;reas y esferas de la ciencia.      <P>Si analizamos el mismo <I>Journal Citation Report </I>de 1981, en el que se recogen 8 677 736 citas referidas al total de art&iacute;culos, encontramos que s&oacute;lo el 6,51 % (200 revistas) acumula el 35 % de los art&iacute;culos citados. En an&aacute;lisis independientes, realizados con flujos de informaci&oacute;n en las disciplinas de estomatolog&iacute;a y urolog&iacute;a en la misma fuente, se obtuvo que entre 6 y 10 revistas aportaron entre el 48 y el 74 % del total de citas recibidas por las revistas n&uacute;cleos de cada especialidad.      <P>C&aacute;lculos conservadores demuestran que el 60 % de las publicaciones m&eacute;dicas se editan en ingl&eacute;s.4 En un estudio realizado con los art&iacute;culos m&aacute;s citados entre 1961 y 1982 por el Instituto for Scientific Information de los Estados Unidos,5 se hall&oacute; que s&oacute;lo el 20,33 % (61 instituciones) de 300 que aportaron trabajos, lo hicieron con 5 &oacute; m&aacute;s art&iacute;culos.      <P>En un estudio que realiz&oacute; el autor de este trabajo con 731 t&iacute;tulos que apare cen indizados en forma repetida en tres bases de datos de gran importancia para la medicina (Science Citation Index, Medline y Excerpta M&eacute;dica), se hall&oacute; que entre Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania acumulaban el 70 % del total de t&iacute;tulos considera dos en este caso y el 80 % de los t&iacute;tulos se edit&oacute; en ingl&eacute;s.      <P>En el mismo estudio se observ&oacute; que 12 disciplinas de las 52 utilizadas, y 24 editoriales de las 70 que publicaron 2 &oacute; m&aacute;s de las revistas, acaparan el 50 % de sus respectivos flujos.      <P>En la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, se demostr&oacute; que el 5 % de los art&iacute;culos representaban el 50 % de la demanda.6      <P>Por regla general, s&oacute;lo entre el 5 y el 20 % de los t&iacute;tulos existentes en cualquier fondo satisface entre el 80 y el 95 % de la demanda.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los hechos anteriormente expuestos permiten afirmar que, con independencia de la esfera de la ciencia de que se trate, existe una peque&ntilde;a proporci&oacute;n de autores, instituciones y pa&iacute;ses que generan la gran mayor&iacute;a de los trabajos, y que, a su vez, son muy pocas las revistas que, como canales efectivos de la comunicaci&oacute;n, los trasmiten. De esto se infiere que de todo el caudal de informaci&oacute;n generada s&oacute;lo se utiliza una peque&ntilde;a parte con gran frecuencia.      <P>Price,7 m&aacute;s tarde, demostr&oacute; que todas estas distribuciones se ajustan a las llamadas distribuciones hiperb&oacute;licas de ventaja acumulativa, seg&uacute;n las cuales el &eacute;xito genera &eacute;xito. Esto quiere decir que cuantos m&aacute;s trabajos produce un autor m&aacute;s posibilidad tendr&aacute; de producir otros, cuantos m&aacute;s art&iacute;culos se publiquen sobre determinado tema en una revista m&aacute;s probable ser&aacute; que se publiquen otros. Este hallazgo enriqueci&oacute; los principios anteriores y consolid&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la realizaci&oacute;n de las tareas de selecci&oacute;n.      <P><B>- Diferencia entre el total de trabajos producidos en cualquier disciplina y el total de trabajos considerados de calidad media o alta por los expertos de la disciplina.</B> Seg&uacute;n Price,1 la duplicaci&oacute;n del n&uacute;mero de trabajos de muy alta calidad en la ciencia se produce cada 20 a&ntilde;os apr&oacute;ximadamente, tiempo en el que se cuadruplica el n&uacute;mero total de trabajos.      <P>Un trabajo de K.S. Warren8 hall&oacute; que de 400 art&iacute;culos publicados, los expertos consideraron como de calidad s&oacute;lo el 15 % (60).      <P>"La pobre calidad del trabajo cient&iacute;fico, especialmente por el uso inapropiado de las estad&iacute;sticas [...],"4 hace que la selecci&oacute;n cr&iacute;tica de las publicaciones sea a&uacute;n m&aacute;s necesaria. Una de las consecuencias de esta diferencia es el hallazgo incompleto o tard&iacute;o de valiosos avances del conocimiento m&eacute;dico. Por ejemplo, Stross y Harlon,9 en un estudio con 229 m&eacute;dicos de familia e internistas, hallaron que s&oacute;lo el 33 % de los interrogados conoc&iacute;a c&oacute;mo manejar correctamente la retinopat&iacute;a en pacientes diab&eacute;ticos, cuando el trata miento adecuado se public&oacute; con 18 meses de anterioridad.      <P><B>- Limitada capacidad y tiempo de los usuarios.</B> Cierto estudio10 arroj&oacute; que los m&eacute;dicos de asistencia, por ejemplo, s&oacute;lo pod&iacute;an utilizar 3 horas para leer, como promedio, durante su semana de trabajo.      <P>Para mantenerse al d&iacute;a, un especialista en medicina interna, con 10 de las revistas m&aacute;s importantes en su especialidad, necesitar&iacute;a leerse, en 12-15 horas al mes, 200 art&iacute;culos y 70 editoriales que, como promedio, publican esas revistas en un per&iacute;odo de 4-5 semanas8      <P>Si se considera el factor anterior (la pobre calidad de muchos trabajos cient&iacute;ficos) y la limitada capacidad de asimilaci&oacute;n de los usuarios, se deduce con facilidad que la evaluaci&oacute;n y la selecci&oacute;n de la literatura es tanto o m&aacute;s importante que el propio acto de consulta, sobre todo con vista a no incorporar informaci&oacute;n falsa o peligrosa.      <P>La competencia cl&iacute;nica de los m&eacute;dicos asistentes, por ejemplo, es una condici&oacute;n que se mantiene (seg&uacute;n manifiestan ellos mismos) mediante la extracci&oacute;n efectiva de la literatura de los avances en el conocimiento m&eacute;dico, validados correctamente y con relevancia o utilidad directa a la actividad propia. La forma en que estos m&eacute;dicos manejan a sus pacientes depende en gran parte de la validez y utilidad de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica que ellos consumen para la toma de decisiones cl&iacute;nicas.11 Leer cada publicaci&oacute;n relevante es f&iacute;sicamente imposible e innecesario, porque muchos de esos trabajos no contendr&aacute;n informaci&oacute;n nueva, &uacute;til, valiosa o significativa.      <P>Las bibliotecas entonces deber&aacute;n desarrollar t&eacute;cnicas de selecci&oacute;n que le permitan discriminar de entre todo lo que se edita s&oacute;lo aquello que mejor corresponde a las necesidades de un usuario.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>- Amplia interpretraci&oacute;n de las ciencias m&eacute;dicas con otras disciplinas.</B> En la actualidad, en las ciencias m&eacute;dicas penetra, cada vez m&aacute;s, un gigantesco flujo de informaci&oacute;n proveniente de otras disciplinas cient&iacute;ficas, t&eacute;cnicas y human&iacute;sticas, de las cuales presenta una considerable dependencia, por ejemplo, la qu&iacute;mica, la f&iacute;sica, la biolog&iacute;a, la electr&oacute;nica, la computaci&oacute;n, la psicolog&iacute;a, las ciencias sociales y otras de las cuales se impone adquirir revistas &uacute;tiles y necesarias.2 <H4> IDENTIFICACION, EVALUACION, SELECCION Y ADQUISICION DE LAS FUENTES Y CANALES DE INFORMACION</H4> La identificaci&oacute;n permite obtener una caracterizaci&oacute;n general de las distintas fuentes y canales de informaci&oacute;n potencialmente &uacute;tiles, valiosos y significativos, a partir de diferentes repertorios, como el Ulrich's Internatio nal Periodical Directory, Research Centers Directory, The World of Learning, Books in Print y otros. Este constituye el primer paso en el proceso de adquisici&oacute;n.      <P>Este subproceso busca determinar, en el caso de las publicaciones peri&oacute;dicas, por ejemplo, t&iacute;tulo, ISSN, c&oacute;digo de clasificaci&oacute;n, pa&iacute;s, idioma, a&ntilde;o de fundaci&oacute;n, frecuencia, precio, editor y direcci&oacute;n, organizaci&oacute;n que la patrocina, casa y tipo (comercial, cient&iacute;fica, etc.) de editorial, portador (magn&eacute;tico, papel, microficha, etc.), especialidad y otros elementos necesarios. <H4> LA EVALUACION</H4> La evaluaci&oacute;n, como proceso subsecuente, posibilita la recolecci&oacute;n de toda la informaci&oacute;n que se requiere para la toma de decisiones acerca de cu&aacute;les fuentes y canales adquirir. Abarca la selecci&oacute;n de los indicadores, su ordenamiento, el hallazgo de sus valores, la determinaci&oacute;n de los valores &oacute;ptimos o modelos, la comparaci&oacute;n de los valores que toman los indicadores para cada una de las entidades evaluadas con los valores elegidos como patrones, as&iacute; como el ordenamiento de las entidades evaluadas seg&uacute;n la distancia a la que se encuentran con respecto a los valores &oacute;ptimos. <H4> LA SELECCION</H4> La selecci&oacute;n es un proceso de toma de decisiones de cu&aacute;les fuentes (individuos, organizaciones e instituciones) y canales (documentos publicados o no) resultan m&aacute;s adecuados a la satisfacci&oacute;n de unas necesidades previamente establecidas y cuya satisfacci&oacute;n se ha planteado la instituci&oacute;n como objetivo. Comprende tanto la elecci&oacute;n de individuos como de colectivos (expertos en temas de inter&eacute;s, autores u otros), de instituciones (laboratorios, universidades, centros de investigaci&oacute;n), de editoriales (comerciales o no), de literatura (publicada o no, primaria de los m&aacute;s diversos tipos y en diferentes soportes para su presentaci&oacute;n; secundaria, como los &iacute;ndices y las bases de datos, as&iacute; como de repertorios de referencia, entre otras), como de instituciones de informaci&oacute;n (apropiadas para el intercambio de publicaciones, para la obtenci&oacute;n de servicios especializados en materias espec&iacute;ficas, de donaciones, etc&eacute;tera).      <P>La selecci&oacute;n existe para asegurar la correspondencia entre el fondo y las necesidades, la que tiende a equilibrar se en la medida en que aqu&eacute;l se utiliza plena y sistem&aacute;ticamente por el conjunto de usuarios potenciales para el que fue creado.      <P>La obtenci&oacute;n de recursos de informaci&oacute;n, es decir, de aquellas fuentes y canales considerados como necesarios y adecuados para el cumplimiento de unos objetivos, metas y tareas determinadas dentro de la actividad -y es precisamente en ese momento cuando se manifiesta la utilidad como una propiedad de la informaci&oacute;n- que desarrollan los individuos o las organizaciones a las que se presta servicio, se ha convertido en una de las primeras prioridades de la gesti&oacute;n informacional y econ&oacute;mica de las instituciones de informaci&oacute;n.      <P>La realizaci&oacute;n de esta tarea depende, en gran medida, de la comprensi&oacute;n correcta de las necesidades de los usuarios, de los requerimientos de los productos y servicios de la instituci&oacute;n, de los recursos y de la implementaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de selecci&oacute;n capaces de extraer, de entre todas las fuentes y canales posibles, s&oacute;lo aquellas que mejor correspondan a las necesidades identificadas. <H4> LA ADQUISICION</H4> Ahora bien, como proceso indisolublemente ligado a la selecci&oacute;n y situado a continuaci&oacute;n de ella, se encuentra la adquisici&oacute;n, identificada como el conjunto de gestiones comerciales, diplom&aacute;ticas, etc., que permiten integrar a la colecci&oacute;n de la instituci&oacute;n las fuentes y canales previamente seleccionados. Las fuentes y canales de informaci&oacute;n adquiridos pueden variar en un amplio rango, que va desde el establecimiento de una nueva relaci&oacute;n de cooperaci&oacute;n con una instituci&oacute;n cient&iacute;fica o informativa hasta la tradicional compra de publicaciones. La adquisici&oacute;n de un producto o servicio de informaci&oacute;n no implica necesariamente su transferencia f&iacute;sica de una instituci&oacute;n a otra, sino simplemente la obtenci&oacute;n de la posibilidad de su acceso. <H4> LA FORMACION DE FONDOS</H4> La influencia que ejerce la sociedad sobre las instituciones de informaci&oacute;n para que su actividad alcance un claro impacto en todos los aspectos de la vida, provoc&oacute; una verdadera revoluci&oacute;n en el enfoque, contenido y procedimientos de trabajo de dichas organizaciones.      <P>Dos de las tendencias m&aacute;s significativas en tal sentido son: 1) la introducci&oacute;n de un enfoque mercadol&oacute;gico en la actividad, y 2) la adopci&oacute;n de una concepci&oacute;n gerencial moderna. La primera se caracteriza por colocar al cliente y sus necesidades como centro del trabajo institucional, mientras que la segunda, por utilizar todos los recursos de la entidad con el objetivo de satisfacer las necesidades de sus usuarios.      <P>Ahora bien, una entidad de informaci&oacute;n realiza dos funciones esenciales: 1) la elaboraci&oacute;n de productos o la prestaci&oacute;n de servicios de informaci&oacute;n, y 2) la formaci&oacute;n de los fondos.      <P>La introducci&oacute;n de los enfoques mencionados preestablece una correspondencia entre las necesidades de los usuarios que la organizaci&oacute;n se plantea satisfacer y los fondos de los que &eacute;sta dispone o a los que tiene acceso. Dicha correspondencia s&oacute;lo es posible mediante el estudio sistem&aacute;tico de la capacidad de los fondos para responder a las necesidades de aquellos usuarios a quienes debe atender.      <P>Cuando esta actividad se concibe como un proceso evaluatorio continuo de identificaci&oacute;n de puntos fuertes y d&eacute;biles de los recursos informacionales con respecto a las necesidades de la comunidad y a los recursos -financieros, materiales, tecnol&oacute;gicos, etc.- de la instituci&oacute;n como forma activa de planificaci&oacute;n del crecimiento de &eacute;stos, podemos decir que se est&aacute; en presencia de una actividad de formaci&oacute;n de fondos -conocida tambi&eacute;n, en la literatura y entre los expertos en la materia, como "desarrollo de la colecci&oacute;n".      <P>El fondo comprende al conjunto de colecciones de las que dispone o tiene acceso la instituci&oacute;n de informaci&oacute;n.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las colecciones son conjuntos de fuentes y canales de informaci&oacute;n que se caracterizan por poseer alg&uacute;n rasgo en com&uacute;n -tem&aacute;tica, portador u otro.      <P>Las fuentes de informaci&oacute;n son aquellas entidades -expertos, universidades, sociedades cient&iacute;ficas, etc.- que emiten informaci&oacute;n.      <P>Los canales de informaci&oacute;n son aquellos medios -publicaciones peri&oacute;dicas, libros, etc.- que posibilitan la trasmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n.      <P>La formaci&oacute;n de fondos es una funci&oacute;n mucho m&aacute;s amplia que las tareas de selecci&oacute;n y de adquisici&oacute;n en s&iacute; mismas. Comprende el an&aacute;lisis de las estrategias para la obtenci&oacute;n de los recursos informacionales de la instituci&oacute;n a la luz de sus objetivos, metas, recursos econ&oacute;micos, contextos, capacidades de servicios, etc., y constituye, en general, un proceso que rige e integra la selecci&oacute;n y la adquisici&oacute;n con el ambiente de las instituciones y de la comunidad.      <P>En este proceso, se definen las alternativas metodol&oacute;gicas m&aacute;s apropia das para las tareas de selecci&oacute;n; la distribuci&oacute;n de los recursos -especialmente los de tipo financiero- seg&uacute;n &aacute;rea tem&aacute;tica y de acuerdo con su prioridad para la instituci&oacute;n; las v&iacute;as de adquisici&oacute;n &uacute;tiles para los t&iacute;tulos seleccionados, considerando sus caracter&iacute;sticas individuales y prioridad de obtenci&oacute;n; la distribuci&oacute;n de los documentos, seg&uacute;n tipos, que ingresar&aacute;n al fondo, entre otros aspectos de inter&eacute;s.      <P>Esta nueva actividad se sit&uacute;a precisamente entre el mundo de las necesidades de la comunidad de usuarios a la que la instituci&oacute;n de informaci&oacute;n responde y el de las fuen tes y canales de informaci&oacute;n, de manera tal que con una comprensi&oacute;n cabal de las primeras, dichas instituciones son capaces de enfrentarse -con el empleo de determinadas t&eacute;cnicas, procedimientos o criterios- al complejo mundo de las segundas.      <P>Si consideramos el lugar que ocupa dicha actividad en el ciclo de procesos que realizan las instituciones de informaci&oacute;n, &eacute;sta puede ubicarse como la tercera dentro de dicho ciclo general de actividades.      <P>En esta secuencia, tal actividad se ubica precisamente detr&aacute;s del "estudio de necesidades de la comunidad de usuarios y del entorno de la instituci&oacute;n" -que incluye la determinaci&oacute;n espacial (tem&aacute;tica) y temporal de las necesidades, de las categor&iacute;as de usuarios y sus prioridades, el estudio del medio cient&iacute;fico, tecnol&oacute;gico, econ&oacute;mico, pol&iacute;tico, cultural, etc., en el que desarrollan sus actividades los usuarios y la instituci&oacute;n, entre otras tareas-, as&iacute; como del "dise&ntilde;o y desarrollo de los productos, servicios, procesos y de la organizaci&oacute;n en general".      <P>La existencia de una adecuada correspondencia de forma y contenido entre las necesidades de los usuarios, por una parte, de los fondos y de los productos y servicios que presta la instituci&oacute;n, por la otra, constituyen el eslab&oacute;n fundamental en la cadena que conduce al cumplimiento de los objetivos del trabajo de las instituciones de informaci&oacute;n.      <P>Esta actividad se comporta como un proceso c&iacute;clico e hist&oacute;rico de an&aacute;lisis y evaluaci&oacute;n de la capacidad que presentan los recursos para responder a los objetivos, metas y tareas que se ha planteado la instituci&oacute;n.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las instituciones de informaci&oacute;n constituyen un v&iacute;nculo entre una determinada comunidad de usuarios y el universo de informaci&oacute;n disponible. La instituci&oacute;n existe para poner en contacto a los usuarios con ese universo de las fuentes y los canales de informaci&oacute;n (funci&oacute;n de comunicaci&oacute;n). <H4> ALGUNOS PRINCIPIOS Y LEYES PARA LA FORMACI&Oacute;N DE FONDOS</H4> Dos son los principios esenciales en la formaci&oacute;n de fondos: <OL>     <LI> El desarrollo de los recursos debe engranarse primeramente a las necesidades de la comunidad m&aacute;s que a una norma abstracta de calidad.</LI>      <LI> El desarrollo de los recursos, para ser efectivo, debe responder al total de los usuarios de la comunidad y no s&oacute;lo a aquellos que son usuarios activos.</LI>     </OL> El primer principio establece los cimientos para la ejecuci&oacute;n correcta de la actividad de selecci&oacute;n y el cumplimiento de su funci&oacute;n de servicio; el segundo, destaca la importancia de la comunidad como un todo.      <P>De las leyes enunciadas por G. Evans12 para el desarrollo de las colecciones (como lo denomina el autor) en su concepci&oacute;n tradicional, modificamos dos de inter&eacute;s para este nuevo enfoque: <OL>     <LI> En la medida que el tama&ntilde;o de las comunidades a servir crece, el grado de divergencia de las necesidades se incrementa proporcional mente.</LI>      <LI> Una instituci&oacute;n de informaci&oacute;n nunca ser&aacute; capaz de satisfacer completamente con los recursos necesarios a cada uno de sus usuarios.</LI>     </OL> Las instituciones necesitan reevaluar constantemente el crecimiento y los cambios que ocurren en su comunidad. Ellas no pueden, en general, enfrentar el cubrimiento exhaustivo de las necesidades de sus usuarios. <H4> POLITICAS DE SELECCION Y DE ADQUISICION</H4> Las pol&iacute;ticas de selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n, derivadas del proceso evaluatorio continuo de las fuentes y canales de informaci&oacute;n, rigen la ejecuci&oacute;n de estos procesos. La selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n es una funci&oacute;n directa del desarrollo de los recursos, es la toma de decisiones y la realizaci&oacute;n de las gestiones que implementan las pol&iacute;ticas, y permite cumplir los objetivos propuestos.      <P>Al documento que registra el plan de acci&oacute;n e informaci&oacute;n que se utiliza como gu&iacute;a por los que toman decisiones de selecci&oacute;n o gestionar la adquisici&oacute;n, se le denomina pol&iacute;tica de selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n12 y se consulta cuando se decide, por ejemplo, cu&aacute;les materiales considerar, qu&eacute; proporci&oacute;n de uno y otro tipo de documentos (libros, publicaciones peri&oacute;dicas, etc.) adquirir, cu&aacute;l v&iacute;a resulta m&aacute;s apropiada para obtener una fuente o canal determinado, etc&eacute;tera.      <P>El proceso de evaluaci&oacute;n de la obtenci&oacute;n de los recursos ocurre de manera sistem&aacute;tica, por cuanto el cambio en el contexto de las comunidades es constante e inevitable. La din&aacute;mica de las comunidades a las que se brinda servicios y del entorno en el que opera la entidad, obliga a la revisi&oacute;n y modificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n en breves plazos, con el objetivo de adaptarse a las nuevas circunstancias.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las pol&iacute;ticas, en general, sustentan el trabajo de los selectores y gestores, lo fundamentan, lo orientan y le suprimen, sobre todo, parte del componente individual o subjetivo del selector, con cuyo criterio &uacute;nico muchas materias, fuentes y canales pudieran quedar ignoradas durante a&ntilde;os.      <P>Entre las ventajas de la utilizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n, planteadas por el mismo autor, tenemos que ayuda a:      <P>—lograr una visi&oacute;n &uacute;nica de qu&eacute; &aacute;reas del fondo deben desarrollar se, sus prioridades, etc&eacute;tera;      <P>—la consistencia, reduce las decisiones subjetivas y evita confusiones entre los selectores;      <P>—la coordinaci&oacute;n de los diferentes individuos participantes en el proceso de administraci&oacute;n de los fondos.      <P>Algunos de los elementos a considerar en las pol&iacute;ticas de desarrollo de las colecciones son:      <P>—Designaci&oacute;n general de la comunidad de usuarios a la que se pretende servir -usuarios, categor&iacute;as, necesidades y prioridades, tipo de trabajo que desarrollan, tipos de establecimientos en que laboran, especialidades, otros datos de inter&eacute;s.      <P>—Segmentos de la comunidad a servir.      <P>—Tipos de materiales, proporci&oacute;n, grado de actividad, idioma.      <P>—Alternativas metodol&oacute;gicas de selecci&oacute;n m&aacute;s adecuadas a los recursos y posibilidades de la instituci&oacute;n.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>—Estrategias de adquisici&oacute;n.      <P>—Tipos de cubrimiento de las tem&aacute;ticas, entre otros.      <P>Los tipos de cubrimiento m&aacute;s comunes para las publicaciones son:12      <P>—Cubrimiento de colecci&oacute;n general: s&oacute;lo se adquieren materiales alta mente conocidos en la disciplina en forma de libros; no se compran o adquieren publicaciones peri&oacute;dicas.      <P>—Cubrimiento de colecci&oacute;n abarcadora o de investigaci&oacute;n: se recolectan todos los materiales actuales y retrospectivos; se desarrollan colecciones de variados tipos de materia les, incluidos <I>reprints</I>; se realiza poco o ning&uacute;n descarte y &eacute;ste se realiza mediante la transferencia a locales de bajo uso.      <P>—Cubrimiento exhaustivo: se adquiere todo, incluso objetos de car&aacute;cter museol&oacute;gico; no se realiza descarte.      <P>La mayor&iacute;a de las &aacute;reas tem&aacute;ticas se cubren seg&uacute;n colecci&oacute;n de trabajo y colecci&oacute;n de investigaci&oacute;n.      <P>Los elementos expuestos pretendieron, si no exponer totalmente el mundo conceptual y te&oacute;rico que rodea a esta actividad, s&iacute; presentar algunos de los conceptos m&aacute;s importantes que deben manejar aquellos que se dedican a estas tareas. <H4> REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>  <OL>     <!-- ref --><LI> Solla Price DJ de. Hacia una ciencia de la ciencia. Barcelona: Ariel, 1973:40.</LI>    <!-- ref --><LI> Garc&iacute;a I, Espinosa L. La informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica: un reto para Cuba en su camino para llegar a ser una potencia m&eacute;dica mundial. Act Inf Cient Tecn 1988;19(4):31-40.</LI>    <!-- ref --><LI> Bishof CT. Canadian science journals are better than somethink. Current Contents 1977;5(42):8-13.</LI>    <!-- ref --><LI> Weiss P. Health and biomedical information in Europe. Copenhague: WHO Regional Office for Europe, 1986:4-6 (Public Health in Europe; 27).</LI>    <!-- ref --><LI> Gardfiel E. The 1 000 articles most cited in 1961-1982. Current Contents 1986;29(16):3-14.</LI>    <!-- ref --><LI> Grogan D. Science and technology: an introduction to the literature. La Habana: Universidad de La Habana, 1973:121. (Manuales para la Documentaci&oacute;n; 10)</LI>    <!-- ref --><LI> Sancho R. Indicadores bibliom&eacute;tricos utilizados en evaluaci&oacute;n de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Rev Esp Doc Cient 1990; 13(3-4):842-66.</LI>    <!-- ref --><LI> Warren KS. Coping with the biomedical literature: a primer for the scientists and clinicians. New York: Praeger, 1981:31.</LI>    <!-- ref --><LI> Stross JK, Harlon WR. The dissemination of new medical information. JAMA 1979; 241:2622.</LI>    <!-- ref --><LI> Cuny L, Putman WR. Continuing medical education in maritime Canada: the methods physicians use would prefer, and find most effective. Can Med Assoc J 1981;124:563.</LI>    <!-- ref --><LI> Haynes RB, McKibbon KA, Fitzgerald D. How to keep up with the medical literature II: deciding wich journals to read regularly. Ann Intern Med 1986;105:309.</LI>    <!-- ref --><LI> Evans G. Developing library collections. Littleton, CO: Libraries Unlimited, 1987:22, 25,122.</LI>    </OL> <B>Recibido:</B> 2 de mayo de 1996. <B>Aprobado:</B> 14 de mayo de 1996.      <P>Lic. <I>Rub&eacute;n Ca&ntilde;edo Andalia.</I> Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas. Calle E No. 452, entre 19 y 21. El Vedado, Ciudad de La Habana. CP 10400.     <DIV ALIGN=right> </DIV>       ]]></body><back>
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