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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Information throughout times The historical evolution experienced by information since the initiation of the history of mankind up to the present development stage was described to show in a brief way the fundamental changes occurred in supports, technologies and institutions so as to facilitate the understanding of the long road that information has walked to be turn into the vital resource and energy upon which the functioning of the modern society relies.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>    <BR>   &nbsp;SECCI&Oacute;N HIST&Oacute;RICA </h3> <H2> La informaci&oacute;n a trav&eacute;s del tiempo</H2> <A HREF="#x">Radam&eacute;s Linares Columbi&eacute;,<SUP>1</SUP> Mariela Patterson Hern&aacute;ndez<SUP>2 </SUP>y Larisa Viciedo Tijera<SUP>3</SUP></A> <H4> RESUMEN</H4> Se describe la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica que ha experimentado la informaci&oacute;n desde los inicios de la historia de la humanidad hasta alcanzar su estado actual de desarrollo, se muestra en una apretada s&iacute;ntesis, las transformaciones esenciales ocurridas en sus soportes, tecnolog&iacute;as e instituciones, de modo tal que se facilite la comprensi&oacute;n del largo camino que ha precidido a la conversi&oacute;n en el presente como el recurso y la energ&iacute;a vital en la que descansa el funcionamiento de la sociedad moderna.      <P><I>Descriptores:</I> CIENCIAS DE LA INFORMACI&Oacute;N/historia; DESARROLLO DE LA INFORMACI&Oacute;N      <P>Para comprender cualquier estudio hist&oacute;rico sobre informaci&oacute;n debe considerarse, ante todo, que esta surge en el proceso comunicativo cuya g&eacute;nesis se halla en la prehistoria humana, es decir, en la comunidad primitiva. Por tanto, se debe partir de la definici&oacute;n m&aacute;s simple de comunicaci&oacute;n, aquella que la caracteriza como la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n entre los seres humanos.      <P>La necesidad de informaci&oacute;n nace con los primeros hombres que habitaron la Tierra. Sin embargo, para que esta se concretizara y el ser humano adquiriera su condici&oacute;n de ser social, hubo de acontecer antes un proceso evolutivo sobre el que Engels<SUP>1</SUP> expresa:      <P>"Primero el trabajo, luego y con &eacute;l la palabra articulada, fueron los dos est&iacute;mulos principales bajo cuya influencia el cerebro del mono se fue transformando gradualmente en cerebro humano".      <P>La articulaci&oacute;n de sonidos emitidos origin&oacute; el surgimiento de la palabra y esta, a su vez, gener&oacute; el lenguaje. De esta manera, se estableci&oacute; una forma de comunicaci&oacute;n que permaneci&oacute; durante miles de a&ntilde;os como el medio fundamental para transmitir la informaci&oacute;n oral?      <P>Con la primera gran divisi&oacute;n social del trabajo, entre agricultores y ganaderos, se gener&oacute; un mayor caudal de conocimientos sobre la naturaleza y la propia actividad humana, desarrollada para transformarla, lo que condujo a la aparici&oacute;n de nuevos t&eacute;rminos para transmitir dichos conocimientos. As&iacute;, el hombre ampli&oacute; y perfeccion&oacute; su informaci&oacute;n sobre el mundo circundante. Pero a&uacute;n el contenido de la informaci&oacute;n era esencialmente elemental porque como intuye Fernand Terrou<SUP>2</SUP>:      <P>&iquest;Es de imaginar que al principio de los tiempos la informaci&oacute;n se refer&iacute;a a los desplazamientos del ganado... y m&aacute;s tarde a los de los enemigos.?      <P>Esta primera divisi&oacute;n del trabajo facilit&oacute; con el tiempo la gran divisi&oacute;n en clases de la sociedad al crear la producci&oacute;n agr&iacute;cola un excedente del que se apropiaban los jefes de las tribus, hecho que provoc&oacute; la aparici&oacute;n de la propiedad privada. Se introdujo como consecuencia, un elemento nuevo, desconocido hasta entonces por la sociedad, el poder de unos individuos sobre otros, lo que se evidenciar&iacute;a m&aacute;s tarde de modo radical.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los sacerdotes y los grandes guerreros constituyeron la nueva clase poderosa, porque al ser ellos quienes ejerc&iacute;an la administraci&oacute;n del grupo, contaron con mayor informaci&oacute;n sobre la actividad y la vida de la sociedad. Como se observa, aparecieron, desde aquella temprana &eacute;poca, los dos poderes fundamentales que se manifestaron a lo largo de los siglos posteriores: el celestial y el terrenal; el espiritual y el temporal.      <P>Esta situaci&oacute;n determin&oacute; el tr&aacute;nsito de la comunidad primitiva a la sociedad esclavista. Bajo esta &uacute;ltima se estableci&oacute; una nueva forma de comunicaci&oacute;n, la escrita. Ello se debi&oacute; fundamentalmente a la insuficiencia de la oralidad para preservar la informaci&oacute;n en el tiempo y a la necesidad de llevarla a grandes distancias, en otras palabras, al imperativo de transmitirla m&aacute;s all&aacute; del tiempo y del espacio. Adem&aacute;s, es oportuno se&ntilde;alar que en este momento se hab&iacute;a producido un considerable aumento del caudal de informaci&oacute;n en la sociedad.      <P>La escritura atraves&oacute; por diferentes etapas y modalidades antes de constituirse como hoy la conocemos.      <P>La primera etapa fue la pictogr&aacute;fica, la cual le dio nombre a esta variante de escritura. Ella tuvo sus or&iacute;genes en la pintura, surgi&oacute; de un proceso de abstracci&oacute;n de las primeras representaciones pict&oacute;ricas del hombre. De ah&iacute; que constituya una copia de la naturaleza, una representaci&oacute;n de los objetos, mediante la cual se establec&iacute;a la comunicaci&oacute;n. Al signo separado que designaba el objeto representado, se le denomin&oacute; pictograma.      <P>Posteriormente se desarroll&oacute; la etapa denominada ideogr&aacute;fica, que es resultado de la asociaci&oacute;n de s&iacute;mbolos pictogr&aacute;ficos con objetos e ideas, el signo no mostraba entonces solamente el objeto, sino que codificaba tambi&eacute;n la informaci&oacute;n obtenida del mismo. Al emplearse los signos en la representaci&oacute;n de ideas, se produjo una plasmaci&oacute;n cada vez m&aacute;s simb&oacute;lica que abocar&iacute;a en el signo alfab&eacute;tico.<SUP>3</SUP>      <P>En las escrituras mencionadas no se estableci&oacute; un v&iacute;nculo espec&iacute;fico con la expresi&oacute;n oral. Esto se logr&oacute; con la escritura fon&eacute;tica, la cual apareci&oacute; cuando el signo represent&oacute; un sonido como unidad fon&eacute;tica menor. Esta escritura tuvo diversas formas hasta llegar al alfabeto, el que constituy&oacute; un paso culminante en el perfeccionamiento en la escritura y en el logro de una comunicaci&oacute;n m&aacute;s eficaz. &iquest;Esta nueva forma de comunicaci&oacute;n tiene la peculiaridad de construirse a partir de otra variante comunicativa, pero no la desapareci&oacute;, ni la destruy&oacute;&iquest; (Linares Columbi&eacute; R. Paradigmas y bibliotecas (observaciones no publicadas).      <P>La escritura surgi&oacute; como respuesta a las necesidades de la clase dominante esclavista-, por tanto, la escritura y la informaci&oacute;n escrita pasaron a ser o fueron desde un principio una propiedad exclusiva de dicha clase, que las utiliz&oacute; con la finalidad de garantizar sus prerrogativas.      <P>Con la escritura, seg&uacute;n Mowshowitz<SUP>4</SUP> surgi&oacute; la posibilidad de plasmar la informaci&oacute;n en artefactos. Esta capacidad para almacenar la informaci&oacute;n fuera del hombre proporcion&oacute; la cimiente tecnol&oacute;gica para una memoria colectiva que trascendiera el tiempo y el espacio.      <P>En los primeros tiempos la informaci&oacute;n se registr&oacute; en diferentes medios como la piedra, la arcilla, la madera y otros. La progresi&oacute;n en su uso estuvo vinculada con la informaci&oacute;n que soportaban, por eso podemos hablar entonces de una <B>intencionalidad del soporte</B>. &iquest;La piedra por ejemplo, debido a su durabilidad fue destinada a usos que enfatizaban el control sobre el tiempo, como la religi&oacute;n. La tableta de arcilla al ser de una mayor portatibilidad, se emple&oacute; en la administraci&oacute;n pol&iacute;tica y comercial.<SUP>4</SUP> El fin de la informaci&oacute;n estuvo vinculado, unido a las caracter&iacute;sticas del soporte que la conten&iacute;a.      <P>La Antig&uuml;edad no fue pr&oacute;diga en canales comunicativos, pero indiscutiblemente, el comercio entre los hombres de diferentes lugares propici&oacute; una comunicaci&oacute;n internacional. Los mercaderes, producto de sus viajes, llevaban, junto con sus mercanc&iacute;as, diversas informaciones sobre los lugares visitados las cuales eran bien recibidas por las castas superiores a cambio de alg&uacute;n valor. Acerca de esto escribi&oacute; V&aacute;zquez Montalb&aacute;n<SUP>3</SUP>:      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La comunicaci&oacute;n siempre estuvo unida al cambio de mercanc&iacute;as y la b&uacute;squeda de materias primas que moviliz&oacute; a los antiguos. Las rutas comerciales, as&iacute; como de expansi&oacute;n imperial y depredatoria de la Antig&uuml;edad fueron aut&eacute;nticos canales de informaci&oacute;n, que aunque lentos y precarios, abastecieron a los hombres de un conocimiento aproximado de los l&iacute;mites del mundo y de las tentaciones de "otros" considerados desde una especial etnocentr&iacute;a.      <P>En toda la Antig&uuml;edad y la Edad Media se manifest&oacute; un monopolio de la informaci&oacute;n oral y fundamentalmente escrita, personalizado e institucionalizado en la entidad dominante. Esta situaci&oacute;n actu&oacute; como un lastre de la comunicaci&oacute;n que le imprimi&oacute; lentitud, consecuencia de los l&iacute;mites para reproducir y difundir la informaci&oacute;n, que s&oacute;lo ser&iacute;a eliminada con la llegada de la imprenta.      <P>En la Grecia antigua la comunicaci&oacute;n oral presentaba un valor notorio. Esto lo demuestra el hecho de que quien pretendiera desarrollarse en la vida pol&iacute;tica, deb&iacute;a dominar ampliamente las artes de la oratoria y la ret&oacute;rica. Una evidencia que lo acent&uacute;a es que S&oacute;crates no dej&oacute; plasmada sus ideas en ning&uacute;n escrito, porque seg&uacute;n el fil&oacute;sofo "ning&uacute;n escrito pod&iacute;a suscitar y dirigir el filosofar.<SUP>5</SUP> Es clara que esta actitud socr&aacute;tica responde en consonancia con su propia posici&oacute;n filos&oacute;fica.      <P>Como fuentes fundamentales de transmisi&oacute;n oral de informaci&oacute;n en Grecia, se erigieron el rapsoda y la representaci&oacute;n teatral; esta &uacute;ltima fue un medio de comunicaci&oacute;n significativo para los antiguos griegos.      <P>A pesar de la dominaci&oacute;n de la oralidad en los primeros tiempos de la cultura griega, en la &eacute;poca helen&iacute;stica la escritura se sit&uacute;a en un lugar privilegiado. Esto cobra su m&aacute;xima expresi&oacute;n, con el nacimiento de las bibliotecas de P&eacute;rgamo y Alejandr&iacute;a. Su finalidad desde un inicio fue la preservaci&oacute;n del conocimiento acumulado por la humanidad. La biblioteca (del griego biblion-libro y theke-caja) "surge como la primera instituci&oacute;n ideada por el hombre con el fin de preservar la informaci&oacute;n escrita, registrada en determinados soportes." (Linares Columbi&eacute; R. Paradigmas y bibliotecas (observaciones no publicadas).      <P>Durante esta &eacute;poca y mucho tiempo despu&eacute;s, el libro manuscrito constituy&oacute; la forma en que se plasm&oacute; la informaci&oacute;n.      <P>En el siglo V comenz&oacute; la circulaci&oacute;n del libro en Grecia. Aparecieron librer&iacute;as talleres cuyos due&ntilde;os vend&iacute;an, confeccionaban y exportaban los manuscritos a otros pa&iacute;ses.<SUP>6</SUP>      <P>Bajo la influencia griega, en Roma el libro adquiri&oacute; una gran divulgaci&oacute;n-circulaci&oacute;n comercial y social. Se sabe que no todos pod&iacute;an adquirirlo, pues al ser su producci&oacute;n y reproducci&oacute;n manual, tomaba mucho tiempo, de ah&iacute; que los precios estaban situados por encima del poder adquisitivo de la mayor&iacute;a.      <P>A su vez, exist&iacute;a un fuerte control sobre la producci&oacute;n de informaci&oacute;n. Los pol&iacute;ticos romanos controlaron la literatura y, en ocasiones, falsificaron la historia en nombre de la mitificaci&oacute;n de Roma y de la suya propia.<SUP>3</SUP>      <P>Con la ca&iacute;da del imperio romano, se inici&oacute; una de las etapas m&aacute;s pol&eacute;micas de la historia humana. Cuando esto ocurri&oacute;, el cristianismo contaba con no pocos a&ntilde;os de existencia. Es precisamente bajo el signo del dogma cristiano que se inici&oacute; el medioevo.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La vida social pas&oacute; del campo a las ciudades. La econom&iacute;a volvi&oacute; a basarse plenamente en la agricultura y la actividad comercial permaneci&oacute; estancada por mucho tiempo. Al desaparecer el poder central, los estados se multiplicaron en feudos, surgieron as&iacute; dos nuevas clases: el se&ntilde;or feudal y el siervo.      <P>A la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica imperante, se opuso el monopolio espiritual e informacional que ejerc&iacute;a la iglesia cristiana. Esta gobern&oacute; temporal y espiritualmente sobre todo en la parte alta de la Edad Media.      <P>El libro manuscrito constituy&oacute; igualmente su principal herramienta de informaci&oacute;n. Su historia en esta etapa se divide en dos per&iacute;odos: el monacal y el laico. En el primero, como su nombre lo indica; el libro y con &eacute;l toda la informaci&oacute;n acumulada hasta entonces, permaneci&oacute; en los l&iacute;mites de los recintos mon&aacute;sticos.      <P>La iglesia pr&aacute;cticamente anul&oacute; las posibilidades de recepci&oacute;n y transmisi&oacute;n cultural que tuvo la clase dominante bajo el imperio romano. La clase laica en el poder se vio subyugada a la &uacute;nica entidad culta. Los dos poderes "el eclesi&aacute;stico y el mon&aacute;rquico- eran los due&ntilde;os de los soportes de escritura y de la escritura, del poder legal de informarse y de ser informado.      <P>El analfabetismo colm&oacute; esta &eacute;poca; esto determin&oacute; que la comunicaci&oacute;n volviera a su forma primigenia. En las capas inferiores de la poblaci&oacute;n el analfabetismo era generalizado, pero tambi&eacute;n entre los estadios superiores exist&iacute;a un enorme desamparo cultural.      <P>Posteriormente en las ciudades apareci&oacute; la posibilidad de reintentar el comercio, que propiciaba la informaci&oacute;n, y a los feudos se les reduce su antiguo poder, originado por el impulso renovador de las ciudades.      <P>La cultura sobrepasa los muros de los monasterios que dejan de ser el &uacute;nico centro de producci&oacute;n del libro, al aparecer producto de la actividad de talleres laicos ubicados en las ciudades que comienzan a dedicarse a esta labor. Comenz&oacute; de nuevo el comercio del libro. Al ser menos lujosos, se reduce su precio; sin embargo, a&uacute;n este continuaba alto y era privilegio de unos pocos.      <P>Con el nacimiento de las universidades entre los siglos XI y XII, aument&oacute; el n&uacute;mero de talleres y con ello la comunicaci&oacute;n escrita volvi&oacute; a situarse como una forma de comunicaci&oacute;n superior.      <P>Las ciudades se convirtieron en el centro de la vida cultural y por consiguiente en los receptores y emisores fundamentales de informaci&oacute;n.      <P>Bajo esta impronta comenz&oacute; el per&iacute;odo laico medieval. Ya el pergamino no constituy&oacute; m&aacute;s el principal material de escritura, la apertura de diferentes rutas comerciales permiti&oacute; la introducci&oacute;n del papel, hecho mediante el cual la informaci&oacute;n adquiri&oacute; una mayor portabilidad.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las bibliotecas mon&aacute;sticas abrieron sus fondos a todos los ciudadanos. Esto constituy&oacute; un fen&oacute;meno trascendental porque los libros contenidos en estos recintos, a pesar de ser en su mayor&iacute;a de car&aacute;cter religioso, posibilitaron conocer con plenitud el mundo antiguo.      <P>La demanda de informaci&oacute;n creci&oacute; notablemente en las distintas jerarqu&iacute;as sociales. El noble y el comerciante necesitaron cada vez m&aacute;s conocer los elementos que determinaban su estadio. Esto cre&oacute; una especie de negocio de informaci&oacute;n fundamentalmente de corte period&iacute;stico -acerca del que Montalb&aacute;n<SUP>3 </SUP>expres&oacute;: "El negocio de la oferta y demanda de la informaci&oacute;n facilit&oacute; la conformaci&oacute;n de oficinas de redacci&oacute;n, donde los portadores de las nuevas cobraban por entregarlas y los profesionales de la escritura las escrib&iacute;an y los copistas las reproduc&iacute;an tantas veces como clientes estuvieran suscritos al servicio."      <P>Los incipientes pasos tecnol&oacute;gicos dados en este per&iacute;odo, en especial, en la manufactura facilitaron el surgimiento de una nueva modalidad comunicativa basada en un elemento tecnol&oacute;gico: la comunicaci&oacute;n a partir de la imprenta. Este aporte fue decisivo en el logro de una comunicaci&oacute;n m&aacute;s amplia.      <P>En el surgimiento de la imprenta influyeron numerosos factores. Entre ellos es relevante el efecto provocado por la demanda social de libros como consecuencia de la proliferaci&oacute;n de las universidades y centros de ense&ntilde;anza, que requer&iacute;an mayor cantidad de libros con un precio menor.      <P>En esta etapa, a&uacute;n la informaci&oacute;n se controlaba y pasaba por el filtro del poder mon&aacute;rquico y eclesi&aacute;stico, aunque para aquel entonces ya disminuido.      <P>La pol&iacute;tica de la informaci&oacute;n no es como puede creerse una innovaci&oacute;n de la contemporaneidad para restringir o promover el flujo de informaci&oacute;n. En el siglo XVI cuando la imprenta se difundi&oacute; con suficiencia al punto de consider&aacute;rsele una amenaza potencial para las pol&iacute;ticas gubernamentales, se control&oacute; y centraliz&oacute;, por ejemplo, mediante la publicaci&oacute;n del Index Expurgatorius, un &iacute;ndice que relacionaba una lista de libros cuya lectura estaba prohibida a los cat&oacute;licos por las autoridades eclesi&aacute;sticas.<SUP>7</SUP>      <P>Con la imprenta se inici&oacute; la difusi&oacute;n masiva de informaci&oacute;n, aunque no a la escala actual. Sin embargo, este hecho es, sin dudas, el punto de partida de una comunicaci&oacute;n m&aacute;s participativa y masiva.      <P>La imprenta ampli&oacute; de manera considerable el alcance p&uacute;blico de la cultura, al posibilitar la vasta y r&aacute;pida difusi&oacute;n de cuestiones antes ocultas, aunque muchas permanecieron bajo un hermetismo total. Fue la condici&oacute;n t&eacute;cnica previa para un nuevo sistema de estratificaci&oacute;n de una cultura m&aacute;s compleja y diferenciada que la medieval, as&iacute; como con mayores oportunidades de expresi&oacute;n.<SUP>8</SUP>      <P>A finales del siglo XVI en las principales capitales europeas donde hab&iacute;a prosperado la artesan&iacute;a de la imprenta, aparecieron intentos de publicaciones peri&oacute;dicas, con una clara concepci&oacute;n de mercanc&iacute;a que produc&iacute;an y vend&iacute;an los impresores.      <P>La industria informacional adquiri&oacute; una enorme vitalidad. Poco despu&eacute;s de su surgimiento se organiz&oacute; en Londres una sociedad de libreros, que cobijaba impresores, editores y libreros; en ocasiones, estas labores coincid&iacute;an en un mismo profesional.<SUP>3</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En esta &eacute;poca la conciencia sobre la funci&oacute;n de la informaci&oacute;n era a&uacute;n precaria. Muchos hombres cultos rechazaron la nueva modalidad comunicativa al ver en ella un profanaci&oacute;n a la legitimidad de la palabra manuscrita.      <P>Durante este per&iacute;odo la organizaci&oacute;n feudal entr&oacute; en contradicci&oacute;n con la naciente manufactura y con el comercio, protagonizados por una nueva clase, la burguesa. Con el desarrollo de estos nuevos sectores econ&oacute;micos, se introdujeron nuevas t&eacute;cnicas y materiales se buscaron otras formas para impulsar el conocimiento adquirido.      <P>Es evidente que durante los siglos XV y XVI a&uacute;n no estaban creadas las condiciones para una revoluci&oacute;n industrial, pues la burgues&iacute;a deb&iacute;a tener suficiente fuerza para oponerse a los intereses feudales. Estas aparecieron a partir del siglo XVII, cuando la pr&aacute;ctica revolucionaria de la econom&iacute;a se impuso al estatismo feudal atomizado.      <P>Gracias al impulso provocado por la revoluci&oacute;n industrial ocurrieron cambios radicales en el modo de producci&oacute;n, se cre&oacute; as&iacute; una nueva divisi&oacute;n del trabajo. Durante esta etapa surgieron numerosos adelantos, de ellos el m&aacute;s importante fue la m&aacute;quina de vapor, que sirvi&oacute; de punto de partida para invenciones posteriores. Junto con el desarrollo tecnol&oacute;gico, se difundi&oacute; la informaci&oacute;n sobre la tecnolog&iacute;a la cual qued&oacute; plasmada en soportes para la escritura por medio de la imprenta que posibilit&oacute; transmitir el conocimiento t&eacute;cnico renovador a partir de una &aacute;gil reproducci&oacute;n de los documentos.      <P>La invenci&oacute;n de la imprenta y el desarrollo del comercio marcaron, sin dudas, la etapa del despegue de la informaci&oacute;n; sin embargo, fue la aparici&oacute;n del industrialismo y con &eacute;l, todas las caracter&iacute;sticas del mundo moderno quien le concedi&oacute; su car&aacute;cter actual.<SUP>9</SUP> Esa industria portadora de elementos desconocidos hasta aquel entonces, revel&oacute; la nueva forma que adquirir&iacute;a la informaci&oacute;n y los procesos con ellas relacionan. As&iacute; adquiri&oacute; una connotaci&oacute;n nunca antes imaginada, como elemento fundamental en el proceso productivo.      <P>Antes de la revoluci&oacute;n industrial, la producci&oacute;n de bienes en la sociedad era el resultado de la relaci&oacute;n entre tres factores b&aacute;sicos: capital, trabajo y recursos naturales. Apareci&oacute; entonces la tecnolog&iacute;a, como un nuevo factor b&aacute;sico, que con rapidez se posesion&oacute;; ella conten&iacute;a un trabajo intelectual representado en el conocimiento t&eacute;cnico, ahora denominado informaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.<SUP>7</SUP>      <P>Gracias al impulso de la revoluci&oacute;n industrial, adem&aacute;s de los libros, las publicaciones peri&oacute;dicas se convirtieron en los instrumentos id&oacute;neos para la transferencia del conocimiento.      <P>A finales del siglo XVIII surgieron las revistas cient&iacute;ficas, como s&iacute;ntoma de un mayor grado de especializaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, ahora dirigida a un p&uacute;blico determinado. La selecci&oacute;n de la informaci&oacute;n se hizo cada vez m&aacute;s individual.      <P>La invenci&oacute;n de la m&aacute;quina de vapor revolucion&oacute; toda la sociedad, esta se introdujo tambi&eacute;n en el transporte. La aparici&oacute;n del ferrocarril dio un impulso fundamental al desarrollo de la comunicaci&oacute;n. Ello implic&oacute; una mayor expansi&oacute;n de la informaci&oacute;n. Los adelantos tecnol&oacute;gicos, o m&aacute;s bien, la informaci&oacute;n sobre ellos, llegaron con mayor prontitud a los distintos puntos del planeta.      <P>La transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n a distancia dependi&oacute; de los medios de transporte, hasta la llegada del tel&eacute;grafo, aunque este no los supli&oacute; desde el inicio. Su utilizaci&oacute;n plena tard&oacute; unos a&ntilde;os en posibilitarse, a pesar de que en 1844 qued&oacute; inaugurada la l&iacute;nea telegr&aacute;fica Washington-Baltimore.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>A lo largo del siglo XIX acontecieron una serie de adelantos tecnol&oacute;gicos relacionados con la imprenta, los cuales agilizaron, en gran medida, el progreso del mundo de la informaci&oacute;n. Con la instalaci&oacute;n en 1804 en Frogmor Mill, Inglaterra, de la primera m&aacute;quina para elaborar papel por el sistema Fraurdrinier, se rompi&oacute; la barrera artesanal a las futuras necesidades de la materia prima. En 1810 se experiment&oacute; con la primera prensa a vapor que sustituy&oacute; a la manual y en 1820 se generaliz&oacute; en el mundo el procedimiento de fabricaci&oacute;n del papel por medio de la m&aacute;quina de vapor. La progresi&oacute;n industrial, iniciada a mediados del siglo XIX, fue uno de los factores que condujo a la conformaci&oacute;n de una sociedad de masas.      <P>En la segunda mitad del siglo XIX, Grahan Bell present&oacute; un nuevo artefacto, el tel&eacute;fono, este permit&iacute;a la transmisi&oacute;n del sonido directo, as&iacute; se posibilit&oacute; a cada ser humano comunicarse como individuo con los dem&aacute;s por encima de las distancias f&iacute;sicas, morales, culturales y pol&iacute;ticas.      <P>El ritmo acelerado de la econom&iacute;a, que aportaron los adelantos tecnol&oacute;gicos, propici&oacute; la aparici&oacute;n a finales del siglo XIX de grandes empresas que, aunque no como los monopolios actuales, presentaban particularidades que las diferenciaban del modelo cl&aacute;sico: fabricaban grandes cantidades y cada una se especializaba en cierto n&uacute;mero de categor&iacute;as de productos.      <P>El siglo XX se inici&oacute; bajo el signo del industrialismo, en el que se desarroll&oacute; un tipo espec&iacute;fico de industria, la de los servicios, la cual se encontraba en estado embrionario desde las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo pasado. Dentro de esta nueva vertiente industrial se situaron en la punta, bien iniciado el siglo, los servicios de informaci&oacute;n. La producci&oacute;n informacional, debido a sus caracter&iacute;sticas, revolucion&oacute; la concepci&oacute;n de toda la sociedad.      <P>A pesar de este cambio en la estructura de la industria, continuaba, al iniciarse el siglo XX, la palabra impresa como el medio fundamental para conservar y transmitir la informaci&oacute;n. El tel&eacute;fono, el tel&eacute;grafo, la radio y la televisi&oacute;n se extendieron luego por todo el mundo casi a la par de la palabra impresa, aunque no con sus mismas implicaciones. Se facilit&oacute; as&iacute; la comunicaci&oacute;n entre los hombres. La aparici&oacute;n de la televisi&oacute;n, permiti&oacute; combinar audio e imagen, se pas&oacute; a una nueva forma de transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n: la comunicaci&oacute;n audiovisual.<SUP>10</SUP>      <P>Durante la segunda posguerra se multiplicaron con rapidez las publicaciones e informaciones en general y con ellas crecieron el conocimiento y la especializaci&oacute;n. Por aquel tiempo surgieron la teor&iacute;a de la informaci&oacute;n y la cibern&eacute;tica.      <P>En el a&ntilde;o 1946 apareci&oacute; la primera computadora. Las investigaciones de car&aacute;cter militar generadas durante la guerra y con posterioridad facilitaron adelantos que influir&iacute;an en el campo de la computaci&oacute;n, pues tambi&eacute;n se trasladaron a la producci&oacute;n civil.      <P>Cuando los ordenadores llegaron por primera vez a las oficinas de las grandes compa&ntilde;&iacute;as, se habl&oacute; de la llegada del "cerebro gigantesco". Ese megacerebro electr&oacute;nico contendr&iacute;a toda la informaci&oacute;n necesaria para gestionar una compa&ntilde;&iacute;a.<SUP>11</SUP> Exist&iacute;an unos pocos profesionales "los del procesamiento de datos- que eran los propietarios esenciales de los ordenadores centrales. Estos c&oacute;frades disfrutaban de las bendiciones de <I>un monopolio de la informaci&oacute;n.</I> El desarrollo de la microelectr&oacute;nica revolucion&oacute; casi todos los campos de la actividad. La r&aacute;pida evoluci&oacute;n de los ordenadores en menos de treinta a&ntilde;os provoc&oacute; cambios radicales en la organizaci&oacute;n del conocimiento. Al hacer su aparici&oacute;n los microordenadores en el decenio de 1970, se destruy&oacute; totalmente el monopolio de la informaci&oacute;n.      <P>Los cambios que acontecieron en el mundo informacional generaron la llamada "Era de la Informaci&oacute;n". Esta naci&oacute; del tr&aacute;nsito de una sociedad cuyo principal sector lo constitu&iacute;a la industria de producci&oacute;n de bienes de consumo a otra, en la cual, la industria de la informaci&oacute;n es sin&oacute;nimo de riqueza y poder.      <P>A la revoluci&oacute;n de los computadores, pronto sigui&oacute; la revoluci&oacute;n de la conectabilidad. Las redes computacionales irrumpieron de manera tempestuosa en el escenario informacional, a causa de la necesidad de comunicaci&oacute;n entre las m&aacute;quinas y los ordenadores centrales, entre ellas y con el mundo exterior. Estas redes formar&aacute;n la infraestructura clave del siglo XXI.<SUP>11</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El surgimiento y la evoluci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n fue un factor determinante en el tr&aacute;nsito de la sociedad industrial a la posindustrial.      <P>El desarrollo de los medios de comunicaci&oacute;n ha adquirido una importancia vital para el nuevo mundo el cual necesita cada vez m&aacute;s de informaci&oacute;n renovada para mantener su crecimiento. Surgen as&iacute; los sistemas telem&aacute;ticos, producto de la fusi&oacute;n de distintas tecnolog&iacute;as. Se perfila de igual forma una realidad distinta donde las actividades predominantes no ser&aacute;n m&aacute;s las de producci&oacute;n y consumo de bienes materiales, sino de servicios, conocimientos e informaci&oacute;n en general.      <P>Acerca de la importancia de las tecnolog&iacute;as computacionales Alvin Toffler<SUP>11</SUP> expres&oacute;: "La difusi&oacute;n de los ordenadores en estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha catalogado como el cambio m&aacute;s importante de los producidos en el campo del conocimiento desde la invenci&oacute;n del tipo m&oacute;vil en el siglo XV o, incluso, desde la invenci&oacute;n de la escritura. Junto con esta se ha producido la proliferaci&oacute;n de nuevas redes y medios para mover la informaci&oacute;n".      <P>El espacio no importa en este mundo de velocidades inusitadas. Las redes permiten transmitir informaci&oacute;n de un lugar a otro sin realizar desplazamientos f&iacute;sicos de personas u objetos. Con la transmisi&oacute;n electr&oacute;nica u &oacute;ptima, la informaci&oacute;n puede ser intercambida por artefactos sin mediaci&oacute;n humana. La memoria del mundo no est&aacute; s&oacute;lo en las grandes bibliotecas porque por medio de bases de datos cargadas en ordenadores interconectados, las personas pueden acceder a grandes vol&uacute;menes de informaci&oacute;n.      <P>Los ordenadores han posibilitado la creciente adaptaci&oacute;n a las necesidades del cliente, lo que significa entre otras cosas, el cambio de pocas y grandes demandas de productos uniformes a muchas demandas menores de productos diversificados.<SUP>11</SUP>      <P>La vertiginosa demanda individualizada de productos, provoca una alta especializaci&oacute;n en materia de informaci&oacute;n la que se manifiesta tambi&eacute;n en la producci&oacute;n impresa, con el auge de las publicaciones cient&iacute;ficas especializadas. Para cada tem&aacute;tica existe un mercado bien definido que establece una espera m&aacute;s novedosa.      <P>Por otra parte, la cantidad de la informaci&oacute;n necesaria para que el sistema produzca riqueza, se incrementa de modo considerable, raz&oacute;n por la cual el uso de los ordenadores se hace imprescindible para mantener una econom&iacute;a avanzada con crecimiento acelerado.      <P>El sector privado absorbe las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n, &eacute;l posee ahora un control m&aacute;ximo sobre el flujo de informaci&oacute;n, con anterioridad en poder del sector estatal. Esto se deben, en gran medida, a las pol&iacute;ticas neoliberales establecidas en todo el mundo, las que abogan cada vez m&aacute;s por la privatizaci&oacute;n de los sectores econ&oacute;micamente m&aacute;s beneficiosos.      <P>En este sentido puede afirmarse que la informaci&oacute;n no es s&oacute;lo una v&iacute;a para llegar al conocimiento sino que, adem&aacute;s, esta conduce directamente al poder, por esta raz&oacute;n las industrias privadas restringen su movimiento y la utilizan con fines de lucro; se convierte as&iacute; la informaci&oacute;n en una mercanc&iacute;a de gran valor.      <P>Los flujos de informaci&oacute;n sobrepasan las fronteras nacionales bajo el escudo protector de libre comercio, defendido a ultranza por las grandes potencias capitalistas. La nueva forma que reviste la sociedad es la globalizaci&oacute;n. Su manifestaci&oacute;n quiz&aacute;s m&aacute;s evidente es la mayor red de informaci&oacute;n existente, INTERNET.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La supercarretera de la informaci&oacute;n, como se llama a INTERNET, dispone de numerosos recursos de informaci&oacute;n. El acceso a los mismos es posible mediante las p&aacute;ginas WEB o World Wide Web (WWW) que constituyen un sistema de navegaci&oacute;n en los documentos de car&aacute;cter hipertextual, con capacidades multimedia, es decir, con posibilidades de acceso a informaci&oacute;n en texto, gr&aacute;fico, audio y v&iacute;deo en un formato f&aacute;cil de utilizar. Las capacidades multimedia se concretan en productos multimedia, muchos de los cuales son sumamente costosos debido a la variedad de recursos empleados. Un antecedente importante de este tipo de producto es la aparici&oacute;n de la imagen en movimiento en 1896. El impacto de los productos multimedia se ha valorado por el investigador alem&aacute;n Heinz Dieterich<SUP>12</SUP> como sigue: "En el &aacute;mbito de la comunicaci&oacute;n se opera una transformaci&oacute;n sustancial de la cultura basada en la escritura hacia otra visual sustentada en la imagen, en la cual los procedimientos mim&eacute;ticos cada vez m&aacute;s perfectos de los medios electr&oacute;nicos, crean una realidad propia, virtual que se vuelve global y normativa de las sociedades nacionales."      <P>El mismo autor<SUP>12</SUP> sostiene que a partir del siglo XV han sucedido cinco grandes revoluciones inform&aacute;tico ?culturales. "La primera fue la invenci&oacute;n de la imprenta que gener&oacute; una cultura escrita universal para un &eacute;lite con acceso a la informaci&oacute;n. Mientras que, la difusi&oacute;n de &acute;la radio en los a&ntilde;os 20 del presente siglo, cre&oacute; una cultura auditiva de masas; a esta sigui&oacute; la revoluci&oacute;n de las im&aacute;genes televisivas en los a&ntilde;os 50. La cuarta revoluci&oacute;n ocurri&oacute; con el uso masivo de la computadora, a partir de la d&eacute;cada de los 80." La quinta y &uacute;ltima, que se vive actualmente, es la de los multimedia.      <P>En la d&eacute;cada de los 80, Cronin<SUP>13</SUP> afirm&oacute; que las tecnolog&iacute;as informacionales ser&iacute;an la causa de efectos socioecon&oacute;micos tales como: el aumento del trabajo en las redes y de la comunicaci&oacute;n por la v&iacute;a de los sat&eacute;lites, con lo que se reducir&iacute;a la significaci&oacute;n de los l&iacute;mites nacionales, el acceso instant&aacute;neo a la informaci&oacute;n, que disminuir&iacute;a el tiempo requerido para la toma de decisiones y la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas; existir&aacute; la necesidad de una reorientaci&oacute;n y un entrenamiento para asimilar los cambios en el &aacute;rea de la informaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a, as&iacute; como se eliminar&aacute;n algunos tipos de trabajo y se crear&aacute;n otros.      <P>La utilidad de los soportes de informaci&oacute;n ha estado siempre en funci&oacute;n de lograr una mayor capacidad de almacenamiento y perdurabilidad.      <P>Los soportes electr&oacute;nicos se han perfeccionado junto con las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n. Su evoluci&oacute;n ha pasado por un tr&aacute;nsito similar al que le sucedi&oacute; a los soportes manuales e impresos, desde las piedras, ya mencionadas, hasta la fabricaci&oacute;n del papel en China. Los primeros soportes electr&oacute;nicos fueron la tarjetas perforadas, sustituidas m&aacute;s tarde por los discos flexibles u &oacute;pticos, en un inicio de formato 5 y m&aacute;s tarde de 3 o disco flexible, como tambi&eacute;n se le conoce, para almacenar en un espacio menor una mayor cantidad de informaci&oacute;n. La m&aacute;xima capacidad de almacenamiento y m&iacute;nimo de espacio f&iacute;sico se logr&oacute; con la llegada de los discos compactos.      <P>Adem&aacute;s de las mencionadas caracter&iacute;sticas de los nuevos soportes para la informaci&oacute;n, estos posibilitan, por medio de las tecnolog&iacute;as que permiten su lectura, agregar un valor intelectual, capacidad que no pose&iacute;an las tecnolog&iacute;as del pasado.<SUP>14</SUP>      <P>Estos peque&ntilde;os soportes ?a diferencia de los impresos- a medida que se perfeccionan, inutilizan a sus precedentes debido a que los equipos compatibles con ellos, muchas veces son deshechos, entonces la informaci&oacute;n plasmada en los mismos se pierde.      <P>Est&aacute; claro que la sociedad actual no puede prescindir del uso de las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n, pues esta permite que la adquisici&oacute;n, procesamiento y distribuci&oacute;n ella se realice acorde con el desarrollo acelerado de los sucesos mundiales.      <P>A pesar de las previsiones apocal&iacute;pticas de los futur&oacute;logos, la informaci&oacute;n escrita y su m&aacute;s tradicional modalidad: el libro- aunque nazcan nuevas formas de comunicaci&oacute;n -o de incomunicaci&oacute;n-, no desaparecer&aacute; del panorama mundial. Esta continuar&aacute; existiendo; su bajo costo y la ausencia de la necesidad de complejas tecnolog&iacute;as electr&oacute;nicas, impedir&aacute;n su desaparici&oacute;n. El libro perdurar&aacute; como medio fundamental de comunicaci&oacute;n para una gran mayor&iacute;a sin posibilidades, o para aquellos que prefieran su uso. Tal situaci&oacute;n se mantendr&aacute; mientras el mundo contin&uacute;e dividido en ricos y pobres, en sociedades informadas y desinformadas, en pa&iacute;ses altamente desarrollados y subdesarrollados. En este sentido, las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n marcar&aacute;n cada vez m&aacute;s el desequilibrio global. Lo indudable es que cada vez m&aacute;s la fuerza que emana de las grandes potencias metadesarrolladas y de las subdesarrolladas impondr&aacute; un lenguaje y una acci&oacute;n dirigidos a identificar la informaci&oacute;n con el signo del mercantilismo. <H4> Abstract</H4> Information throughout times      <P>The historical evolution experienced by information since the initiation of the history of mankind up to the present development stage was described to show in a brief way the fundamental changes occurred in supports, technologies and institutions so as to facilitate the understanding of the long road that information has walked to be turn into the vital resource and energy upon which the functioning of the modern society relies.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Subject headings: INFORMATION SCIENCE/history; INFORMATION DEVELOPMENT. <H4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>  <OL>     <!-- ref --><LI> Engels F. El papel del trabajo en el proceso de transformaci&oacute;n del mono en hombre. La Habana: Editora Pol&iacute;tica; 1964.p.68.</LI>    <!-- ref --><LI> Terrou F. La informaci&oacute;n. Caracas: Monte Avila Editores; 1969. P. 65.</LI>    <!-- ref --><LI> V&aacute;zquez Montalb&aacute;n M. Historia y comunicaci&oacute;n social. Barcelona: Grijalbo-Mondadori; 1997. p. 12-15.</LI>    <!-- ref --><LI> Mowshowitz A. On the market value of information commodities. JASIS 1991; 43(3):239-240.</LI>    <!-- ref --><LI> Abbagnano N. Historia de la filosof&iacute;a. La Habana: Ciencias Sociales; 1971: T-1. p. 48.</LI>    <!-- ref --><LI> Millares Carlo A. Introducci&oacute;n a la historia del libro y de las bibliotecas. Mexico D.F.: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1988.</LI>    <!-- ref --><LI> Rodr&iacute;guez Hermes de Araujo VM. Informacao: instrumento de dominacao e de submissao. Artigos 1991;20(1):42.</LI>    <!-- ref --><LI> Birnbaum N. La crisis de la sociedad industrial. Buenos Aires: Amorrortu editores, 1970.</LI>    <!-- ref --><LI> V&aacute;zquez Montalb&aacute;n M. Informe sobre la informaci&oacute;n. 2da. Ed. Barcelona: Fontanella; 1971. p. 27.</LI>    <!-- ref --><LI> Rispa M&aacute;rquez R. La revoluci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Barcelona: Salvat; 1982.</LI>    <!-- ref --><LI> Toffler A. El camino del poder. Barcelona: Plaza &amp; Janes Editores; 1990. p. 181.</LI>    <!-- ref --><LI> Dieterich H, Chomsky N. La sociedad global. La Habana: Editorial Abril; 1997. p. 154, 170.</LI>    <!-- ref --><LI> Cronin B. Disgointed incrementalism amd 1990. En: Robert KH. The library in tomorrow&acute;s society. Publicaciones IDICT, 1988.</LI>    <!-- ref --><LI> Guzm&aacute;n C&aacute;rdenas CE. Industrias culturales, innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, competitividad. Comunicaci&oacute;n 1996; 95:49-50.</LI>    </OL>       <P>Recibido: 14 de octubre de 1999     <BR>Aprobado: 22 de diciembre de 1999     <BR>Lic. Radam&eacute;s Linares Columbi&eacute;      <P>Facultad de Comunicaci&oacute;n. Calle G No. 506 entre 21 y 23, El Vedado, Plaza de la Revoluci&oacute;n. CP 10 400. Ciudad de La Habana, Cuba.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><A NAME="x"></A><SUP>1</SUP> Licenciado en Historia. Profesor Auxiliar. Facultad de Comunicaci&oacute;n. Universidad de La Habana.     <BR><SUP>2</SUP> Licenciada en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a. Direcci&oacute;n Provincial de Planificaci&oacute;n F&iacute;sica y Urbanismo.    <BR> <FONT SIZE=-2>3</FONT>Licenciada en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a.     <BR>&nbsp;     <BR>&nbsp;       ]]></body><back>
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