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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El doctor Juan Santos Fernández Hernández y la Crónica Médico-Quirúrgica de la habana]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[During the last third of the colonial period, characterized by repeated political confrontations and unstable economic situations, it was almost impossible that some Cuban physician could become a specialist of prestige, due to the shortage of settings where to show the competence acquired and the lack of fees that forced to the practice of general medicine. Dr. Juan Santos Fernández Hernández, besides overcoming that obstacle upon being the first Cuban to practice Ophthalmology and consolidate it as an independent specialty, was a major figure of a scientific revival in his country. One of his most relevant contributions in this sense was the foundation of a magazine that, under the title of Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana, registered during 66 years the works of the highest representatives of the national medical culture. This magazine, established in a place of preference in the annals of Cuban medical bibliography of all times, amasses in its pages materials of obligatory reference for the specialists devoted to the historical- bibliographic work and for those interested in knowing all what is related to the evolution of the sciences of health in the island between 1875 and 1940. The present paper tries to prevent the inexorable action of time from keeping on absorbing and hiding the value of this remarkable exponent of national medical documentation, upon registering some important features of the life and work of its founder and giving details with respect to its formal and content aspects.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[PERSONAJES]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Secci&oacute;n hist&oacute;rica</h3> <h2>El doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez y la Cr&oacute;nica    M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de la habana</h2>     <p><a href="#cargo"><i>Jos&eacute; Antonio L&oacute;pez Espinosa,<span class="superscript">1</span>    Elena L&oacute;pez Serrano&#134;<span class="superscript">2</span> y Jos&eacute;    L&oacute;pez S&aacute;nchez<span class="superscript">3</span> </i></a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen</h4>     <p>Durante el &uacute;ltimo tercio del per&iacute;odo colonial, caracterizado    por reiterados enfrentamientos pol&iacute;ticos e inestables situaciones econ&oacute;micas,    era casi imposible que alg&uacute;n m&eacute;dico criollo pudiera convertirse    en un especialista de prestigio, dadas la carencia de escenarios donde demostrar    la competencia adquirida y la falta de emolumentos que obligaban a la pr&aacute;ctica    de la medicina general. El doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez,    adem&aacute;s de superar ese escollo al ser el primer cubano en ejercer la Oftalmolog&iacute;a    y consolidarla como especialidad independiente, fue protagonista principal de    un renacimiento cient&iacute;fico en nuestro pa&iacute;s. Uno de sus aportes    m&aacute;s relevantes en este sentido fue la fundaci&oacute;n de una revista    que, con el t&iacute;tulo de Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica    de La Habana, registr&oacute; durante 66 a&ntilde;os los trabajos de los m&aacute;s    altos exponentes de la cultura m&eacute;dica nacional. Esta revista, ubicada    en un lugar de preferencia en los anales de la bibliograf&iacute;a m&eacute;dica    cubana de todas las &eacute;pocas, atesora en sus p&aacute;ginas materiales    de consulta obligada para los documentalistas consagrados a la labor hist&oacute;rico-bibliogr&aacute;fica    y para los interesados en conocer todo lo que guarda relaci&oacute;n con la    evoluci&oacute;n de las ciencias de la salud en la isla entre 1875 y 1940. En    este art&iacute;culo se trata de evitar que la inexorable acci&oacute;n del    tiempo contin&uacute;e absorbiendo y ocultando el valor de este baluarte de    la documentaci&oacute;n m&eacute;dica nacional, al consignar algunos rasgos    importantes de la vida y la obra de su fundador y brindar detalles en relaci&oacute;n    con sus aspectos formales y de contenido.</p>     <p>Descriptores: PERSONAJES; BIBLIOGRAFIA DE MEDICINA/historia; PUBLICACIONES    PERIODICAS; CUBA.</p>     <p>...&#148;Los hechos se imponen y el tribunal de la historia a la postre hace    siempre justicia y premia con su imparcial veredicto a los que sirvieron a las    ciencias sin otra recompensa ni otro est&iacute;mulo que la estimaci&oacute;n    p&uacute;blica y el amor a las instituciones patrias&#148;...</p>     <p align="right">Dr. Juan Santos Fern&aacute;ndez    <br> </p>     <p>Durante el per&iacute;odo de la Guerra de los Diez A&ntilde;os (1868-1878),    varias personalidades del mundo de la ciencia pusieron sus fuerzas en tensi&oacute;n    al llamado de la patria y marcharon al campo de batalla. En esa contienda fueron    muchos los profesionales y los estudiantes de medicina cubanos de ideas radicales    que dieron el concurso de sus esfuerzos por la libertad y la independencia,    y algunos hasta ofrendaron sus vidas en el empe&ntilde;o de lograrlo. Ellos    fueron los doctores <i>Rafael Argilagos Guinferrer</i>, <i>Filipo Carlos de    Ayala</i> y <i>Antonio Luaces Iraola</i>; los licenciados en Medicina <i>Sebasti&aacute;n    Amabile Correa</i> y <i>Antonio Lorda Ortegosa</i>; los bachilleres en Medicina    <i>Honorato del Castillo Cancio</i>, <i>Jos&eacute; Mar&iacute;a de Castro Meneses</i>    y <i>Jos&eacute; Genaro D&iacute;az Valdivia</i>; as&iacute; como los estudiantes    <i>Alfredo &Aacute;lvarez Carballo</i>, <i>Enrique de Jes&uacute;s &Aacute;lvarez    Mart&iacute;nez</i>, <i>Francisco Mar&iacute;a Jim&eacute;nez Rojas</i>, <i>Agust&iacute;n    Morales Mart&iacute;n</i>, <i>Esteban Poncet &Aacute;lvarez</i>, <i>Isidro Portillo    Junco</i>, <i>Domingo Sterling Varona</i>, <i>Jos&eacute; Antonio Toymil Zapela</i>    y <i>Antonio Mar&iacute;a Urbano Pedroso.    <br>   </i> </p>     <p>Mientras estos patriotas daban su ejemplo de valent&iacute;a y de entrega total    a tan justa causa, otros cubanos amantes de las ciencias simplemente se ausentaron    de la isla, a la vez que se hac&iacute;a palpable el desaliento en las distintas    esferas del saber y la incertidumbre y la duda daban al traste con cualquier    intento de expandir la cultura.<span class="superscript">1,2</span> Por aquella    &eacute;poca las &uacute;nicas publicaciones cient&iacute;ficas que se produc&iacute;an    eran los <i>Anales de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas</i>, <i>F&iacute;sicas    y Naturales de La Habana</i>, dirigidos por los doctores <i>Antonio Mestre Dom&iacute;nguez</i>    y <i>Jos&eacute; Joaqu&iacute;n Mu&ntilde;oz D&iacute;az</i> y <i>El Genio Cient&iacute;fico</i>,    bajo la direcci&oacute;n de su fundador, el doctor <i>Marcos de Jes&uacute;s    Melero Rodr&iacute;guez</i>.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Antes de la guerra hab&iacute;an surgido algunas revistas dedicadas a las ciencias    m&eacute;dicas y a sus disciplinas afines, pero todas de existencia fugaz; a    veces porque quienes las fundaron y dirigieron no tuvieron la voluntad, la preparaci&oacute;n    o el apoyo suficientes para mantenerlas, y en otras ocasiones porque circunstancias    de &iacute;ndole cultural as&iacute; se lo impusieron. En general se puede decir    que hasta finales de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70 del siglo xix, el    desarrollo de las manifestaciones cient&iacute;ficas y culturales en la isla    de Cuba era bastante incierto, si bien a partir de 1861 hab&iacute;an comenzado    a vislumbrarse algunos s&iacute;ntomas de progreso al fundarse la <i>Real Academia    de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana</i> y comenzar    la circulaci&oacute;n de sus <i>Anales</i> en 1864, obstaculizado luego por    la lucha entablada al darse el grito dado en Yara el 10 de octubre de 1868.<span class="superscript">3</span>    <br>   Tres a&ntilde;os antes de terminar la guerra por el pacto del Zanj&oacute;n    en 1878, apareci&oacute; una nueva revista, la cual, junto con los Anales de    la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana,    form&oacute; el binomio que durante m&aacute;s de medio siglo contribuy&oacute;    a darle un verdadero car&aacute;cter cient&iacute;fico a la medicina. As&iacute;,    en medio del ambiente caldeado por los horrores de la guerra y del candente    estado de cosas por el volc&aacute;n de la Revoluci&oacute;n, surgi&oacute;    en 1875 la <i>Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de La Habana,</i>    la cual empez&oacute; con br&iacute;os su campa&ntilde;a de hacer medicina propia    y de estimular a los m&eacute;dicos a enviar a sus columnas sus observaciones,    para divulgar y poder estudiar las enfermedades m&aacute;s y menos frecuentes    en Cuba, &#147;sin necesidad de recurrir a los autores extranjeros que las conoc&iacute;an    s&oacute;lo de o&iacute;das o por la relaci&oacute;n de m&eacute;dicos de la    marina que visitaban el pa&iacute;s y bien pod&iacute;an equivocarse.&#148;<span class="superscript">4</span>    <br> </p>     <p>El doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez fund&oacute; esta revista    cuando todav&iacute;a no hab&iacute;a cumplido los 28 a&ntilde;os de edad y    la sostuvo hasta el fin de sus d&iacute;as a la cabeza de las de su clase, con    un prestigio reconocido por propios y extra&ntilde;os durante los 66 a&ntilde;os    que circul&oacute;. El nombre de este galeno aparece entre los de las personalidades    m&eacute;dicas cubanas m&aacute;s distinguidas de todos los tiempos por su saber    y su civismo, por su abnegaci&oacute;n y perseverancia y por su valiosa contribuci&oacute;n    al progreso de la ciencia y la cultura nacional. Fue adem&aacute;s toda una    autoridad en la especialidad de Oftalmolog&iacute;a, en cuyo ejercicio logr&oacute;    obtener una reputaci&oacute;n que traspas&oacute; las fronteras cubanas y se    extendi&oacute; por todos los pa&iacute;ses civilizados de su tiempo, al punto    de convertirse en el especialista de enfermedades de los ojos de m&aacute;s    relieve en todos los dominios de la colonia espa&ntilde;ola, incluida la propia    Espa&ntilde;a; a la vez que el m&aacute;s conocido en el extranjero durante    la segunda mitad del siglo xix.<span class="superscript">5</span> A lo anterior    se agrega su condici&oacute;n de uno de los miembros m&aacute;s consecuentes    y laboriosos de la <i>Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y    Naturales de La Habana</i>, de la que lleg&oacute; a ser su presidente entre    1897 y 1899 y de 1900 a 1921.<span class="superscript">6,7</span> Por otra parte,    mientras tuvo salud y fuerzas no dio tregua a su fecundidad como publicista    de libros, folletos, art&iacute;culos y otros trabajos cient&iacute;ficos, tanto    en Cuba como en el exterior.    <br> </p>     <p>Como se aprecia, en la vida y la obra del doctor <i>Fern&aacute;ndez</i> abundaron    las acciones de gran m&eacute;rito, entre las cuales sobresale la fundaci&oacute;n    y el sostenimiento por mucho tiempo de la <i>Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica    de La Habana</i>, que constituye el tema central de este trabajo. Pero justo    es dedicar algunos p&aacute;rrafos a trazar un breve esbozo biogr&aacute;fico    de este insigne m&eacute;dico, para que se conozca con cierto detalle el alcance    de su labor.</p> <h4>    <br>   S&iacute;ntesis biogr&aacute;fica del doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez</h4>     <p> Naci&oacute; en el ingenio &#147;Atrevido&#148;, provincia de Matanzas, el    22 de julio de 1847. Curs&oacute; sus primeros estudios en una escuela rural    situada en los alrededores del ingenio &#147;El Feliz&#148; en la misma provincia    y a los 13 a&ntilde;os se traslad&oacute; hacia La Habana para estudiar la segunda    ense&ntilde;anza en el colegio &#147;Bel&eacute;n&#148;. Despu&eacute;s de terminar    el nivel secundario, matricul&oacute; en la Universidad de La Habana, donde    estuvo hasta 1869, a&ntilde;o en que viaj&oacute; a Madrid con el fin de continuar    all&iacute; sus estudios, pues su padre tem&iacute;a por su vida, dadas las    condiciones que reinaban en la isla al comienzo de la Guerra de los Diez A&ntilde;os.    En la capital espa&ntilde;ola conoci&oacute; y entabl&oacute; amistad con el    desterrado pol&iacute;tico y tambi&eacute;n estudiante <i>Jos&eacute; Mart&iacute;    P&eacute;rez</i>.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una vez graduado de m&eacute;dico, se dirigi&oacute; a Par&iacute;s en 1872    con el objetivo de especializarse en Oftalmolog&iacute;a y all&iacute; lleg&oacute;    a ser por sus m&eacute;ritos el primer ayudante de <i>Javier Galessowski</i>,    el m&aacute;s notable especialista de aquella &eacute;poca y a quien en 1879    dedic&oacute; la memoria titulada &#147;<i>Cl&iacute;nica de las enfermedades    de los ojos</i>&#148;.    <br> </p>     <p>Castillo de Bayuela, provincia de Toledo, Espa&ntilde;a, fue el lugar donde    ejerci&oacute; por primera vez como oftalm&oacute;logo. All&iacute; oper&oacute;    en muy poco tiempo m&aacute;s de 200 casos de cataratas, su operaci&oacute;n    favorita. Los resultados y experiencias obtenidas las registr&oacute; en un    documento al que titul&oacute; &#147;<i>Memorias cl&iacute;nicas</i>&#148; y    que le sirvi&oacute; para su nombramiento de socio corresponsal de la <i>Real    Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana</i>,    el 14 de marzo de 1875. Semanas despu&eacute;s regres&oacute; a Cuba y en mayo    de ese a&ntilde;o fund&oacute; la <i>Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica    de La Habana</i>. El 14 de mayo de 1876 ingres&oacute; como acad&eacute;mico    de n&uacute;mero en la misma corporaci&oacute;n, a cuyo efecto present&oacute;    el trabajo &#147;<i>Consideraciones sobre las enfermedades de los ojos observadas    en la isla de Cuba durante el a&ntilde;o 1875</i>&#148;.    <br> </p>     <p>Desde su regreso a la patria instal&oacute; una consulta de Oftalmolog&iacute;a,    que en poco tiempo le permiti&oacute; ganar el respeto y admiraci&oacute;n,    no s&oacute;lo de sus pacientes, sino tambi&eacute;n de todos los m&eacute;dicos    y personalidades que le conocieron. Su vida se desenvolvi&oacute; plet&oacute;rica    de acciones dentro de la sociedad, tanto en el &aacute;rea m&eacute;dico en    particular, como en el contexto cient&iacute;fico y cultural en general. Se    puede decir que no hubo organizaci&oacute;n cient&iacute;fica, asociaci&oacute;n,    liga, congreso o cualquier otra reuni&oacute;n que no contara con su presencia.    Los ejemplos en este sentido sobran, aunque procede mencionar al menos los siguientes:    <br> </p>     <p>En 1881 fue vocal de la Junta Superior de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica    de la Isla de Cuba.    <br> </p>     <p>En 1887 fund&oacute; en La Habana el primer Laboratorio Histoqu&iacute;mico    Bacteriol&oacute;gico y de Vacunaci&oacute;n Antirr&aacute;bica que existi&oacute;    en el pa&iacute;s.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1893 designado para representar a la <i>Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas,    F&iacute;sicas y Naturales de La Habana</i> en el Primer Congreso M&eacute;dico    Panamericano, que tuvo lugar en Washington.    <br> </p>     <p>En 1896 elegido para que representara a la misma corporaci&oacute;n en el Segundo    Congreso M&eacute;dico Panamericano, celebrado en Ciudad M&eacute;xico.    <br> </p>     <p>En 1897 elegido presidente de esa organizaci&oacute;n, cargo en el cual se    mantuvo durante dos a&ntilde;os.    <br> </p>     <p>En 1899 colaborador de Annals of Ophtalmology, de Chicago.    <br> </p>     <p>En 1901 fund&oacute; la Liga contra la Tuberculosis de Cuba y fue reelecto    presidente de la <i>Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales    de La Habana</i>, responsabilidad que desempe&ntilde;&oacute; esa vez hasta    su fallecimiento en 1922.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1903 creador del Comit&eacute; de la Prensa M&eacute;dica, de la que fue    su primer presidente.    <br> </p>     <p>En 1905 fue presidente de Honor del Primer Congreso M&eacute;dico Nacional.    <br> </p>     <p>En 1906 socio fundador de la Sociedad de Oftalmolog&iacute;a Hispanoamericana    con sede en Madrid.    <br> </p>     <p>En 1907 vocal del Comit&eacute; Ejecutivo en La Habana del xvi Congreso Internacional    de Medicina, que tuvo lugar en Budapest.    <br> </p>     <p>En 1908 socio fundador de la Sociedad de Medicina Tropical de la Rep&uacute;blica    de Cuba.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1911 presidente del Primer Congreso de la Prensa M&eacute;dica.    <br> </p>     <p>En 1916 Miembro de Honor de la Sociedad Oftalmol&oacute;gica de Filadelfia.    <br> </p>     <p>En 1921 miembro corresponsal de la Sociedad M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica    de Amazonas, en el Brasil.    <br> </p>     <p>Su labor asistencial fue pr&oacute;diga. Mantuvo siempre la costumbre de anotar    los nombres y de confeccionar la historia cl&iacute;nica de todos sus pacientes.    Atendi&oacute; cerca de 63 500 casos en los 50 a&ntilde;os que ejerci&oacute;    la profesi&oacute;n, entre ellos a <i>Jos&eacute; Mart&iacute;</i> y a <i>Leonor    P&eacute;rez</i>, la madre del H&eacute;roe Nacional. En la historia cl&iacute;nica    de Mart&iacute;, el doctor Fern&aacute;ndez diagnostic&oacute; en la visita    realizada el 22 de enero de 1877 &#147;conjuntivitis catarral cr&oacute;nica    en ambos ojos&#148; y &#147;flictena conjuntival en el ojo derecho&#148;. Por    otra parte, oper&oacute; de cataratas el ojo derecho de <i>Leonor P&eacute;rez    </i>el 14 de septiembre de 1896 y el izquierdo el 13 de febrero de 1904.    <br> </p>     <p>Considerado el escritor cient&iacute;fico m&aacute;s fecundo en lengua castellana    de su tiempo, lleg&oacute; a acumular casi 2 000 trabajos cient&iacute;ficos.    Su vitalidad era envidiable, la cual achacaba a su vida en el campo durante    sus primeros a&ntilde;os y a la pr&aacute;ctica permanente de ejercicios f&iacute;sicos.    Esto, seg&uacute;n sus propias palabras, le posibilitaba mantener la fortaleza    f&iacute;sica y la capacidad intelectual que le ayud&oacute; a desarrollar toda    su obra cient&iacute;fica.<span class="superscript">8,9</span>    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez falleci&oacute; en    La Habana, a los 75 a&ntilde;os de edad, el 6 de agosto de 1922. Su deceso fue    una gran p&eacute;rdida para la naci&oacute;n cubana, de la cual se hizo eco    tanto la prensa nacional como extranjera (fig. 1).</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v10n1/f0111102.gif"><img src="/img/revistas/aci/v10n1/f0111102.gif" width="160" height="205" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig.1. Dr. Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez.</p>     <p>&nbsp;</p> <h4>La Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de La Habana</h4> <h4>La revista por dentro</h4>     <p>Esta revista apareci&oacute; en mayo de 1875 con periodicidad mensual, hasta    el tomo 17 cuyas salidas comenzaron a ser quincenales. A partir del tomo 41    su frecuencia volvi&oacute; a ser mensual. Durante sus primeros 12 a&ntilde;os    se present&oacute; como &#147;<i>Revista Mensual de Medicina, Cirug&iacute;a,    Farmacia y Ciencias Auxiliares</i>&#148;. Del tomo 13 al 16 se identific&oacute;    en sus portadas como &#147;<i>Revista Mensual Ilustrada de Medicina, Cirug&iacute;a,    Farmacia y Ciencias Auxiliares</i>&#148;; del 17 al 40 como &#147;<i>Revista    Quincenal Ilustrada</i>&#148; y del 41 al 66, en que desapareci&oacute;, como    &#147;<i>Revista Mensual de Ciencias M&eacute;dicas</i>&#148;.    <br> </p>     <p>Las secciones de la publicaci&oacute;n eran:    <br>   Prefacio: introducci&oacute;n redactada durante 48 a&ntilde;os al comienzo de    cada tomo por su director fundador, el doctor Fern&aacute;ndez.    <br>   Secci&oacute;n cient&iacute;fica: espacio donde se abordaban, en al menos dos    trabajos originales por n&uacute;mero y en otros reproducidos o traducidos,    asuntos de medicina, cirug&iacute;a, estad&iacute;sticas y otras disciplinas    vinculadas a las ciencias de la salud.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Biograf&iacute;as: daba preferencia a las personalidades nacionales, aunque    tambi&eacute;n inclu&iacute;a a cient&iacute;ficos de todo el mundo.    <br>   Bibliograf&iacute;a: dedicada principalmente a la presentaci&oacute;n y an&aacute;lisis    de libros de medicina y a recomendar su lectura.    <br>   Demograf&iacute;a: reservada para brindar informes estad&iacute;sticos sobre    sanidad y demograf&iacute;a.    <br>   Noticias o Variedades: con uno de estos dos nombres sali&oacute; ininterrumpidamente,    a lo largo de toda la existencia de la revista, con informaci&oacute;n sobre    muchos temas de inter&eacute;s general para los profesionales de la salud.    <br> </p>     <p>La paginaci&oacute;n era corrida por tomo, cada uno de los cuales abarcaba    de enero a diciembre de cada a&ntilde;o. Al final de cada tomo se publicaba    un &iacute;ndice de autores y de materias en orden alfab&eacute;tico. En el    tomo 12 se le agreg&oacute; un &iacute;ndice de l&aacute;minas y en el 16 otro    de los m&eacute;dicos fallecidos en la isla durante el a&ntilde;o. Estos dos    &uacute;ltimos se presentaron de manera espor&aacute;dica; el que s&iacute;    siempre se mantuvo fue el de autores y de materias.    <br> </p>     <p>La presentaci&oacute;n de los trabajos era sobria y elegante; algunos con grabados    y con tablas estad&iacute;sticas. Nunca se brind&oacute; espacio alguno a art&iacute;culos    de corte anecd&oacute;tico o humor&iacute;stico, tan frecuentes en los peri&oacute;dicos    y revistas de la &eacute;poca. </p>     <p>    <br>   <b>Una fuente de consulta indispensable</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se puede afirmar que la <i>Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de    La Habana</i> ser&aacute; siempre una fuente de consulta indispensable para    todos los interesados en conocer la evoluci&oacute;n de las enfermedades y de    su tratamiento en el pa&iacute;s y para los estudiosos que tratan de encontrar    los antecedentes de cualquier asunto m&eacute;dico. Con independencia de que    no hubo evento de car&aacute;cter cient&iacute;fico celebrado dentro o fuera    de Cuba que no se comentara en sus p&aacute;ginas, en ellas quedaron tambi&eacute;n    plasmadas las firmas de 1 378 autores, entre los que figuran casi todas las    personalidades nacionales dedicadas a las ciencias de la salud durante el per&iacute;odo    1875-1940. El n&uacute;mero de trabajos originales, reproducciones o traducciones    publicados por dichos autores a lo largo de esos 66 a&ntilde;os asciende a 4    551, entre ellos 680 del fundador de la revista, en la que -dicho sea de paso-    se puede hallar casi toda su producci&oacute;n cient&iacute;fica sobre Oftalmolog&iacute;a;    algo de incuestionable valor para quienes cultivan esa especialidad, as&iacute;    como para los amantes de la historia de la medicina y los que se dedican a la    investigaci&oacute;n de la bibliograf&iacute;a m&eacute;dica.    <br> </p>     <p><i>La Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de La Habana</i> contribuy&oacute;    al desarrollo cient&iacute;fico del pa&iacute;s no s&oacute;lo con los escritos    que atesor&oacute; en sus columnas, pues gracias a otra iniciativa de gran trascendencia    de su director se fund&oacute; el Laboratorio Histoqu&iacute;mico Bacteriol&oacute;gico    y de Vacunaci&oacute;n Antirr&aacute;bica,10 donde por primera vez se realizaron    en Cuba experimentos histobacteriol&oacute;gicos y qu&iacute;micos, donde adem&aacute;s    se prepararon y difundieron los primeros sueros y vacunas preventivos -curativas    de la rabia en humanos y animales de Am&eacute;rica.11    <br> </p>     <p>Es algo en verdad curioso para la &eacute;poca la existencia de un centro con    esas caracter&iacute;sticas, situado en un pa&iacute;s colonial del Nuevo Mundo,    en el que los investigadores dispon&iacute;an de abundantes recursos y entera    libertad para llevar a cabo sus estudios. S&oacute;lo deb&iacute;an cumplir    el requisito de ceder a la revista los resultados en ellos obtenidos, a los    efectos de hacerlos p&uacute;blicos por su conducto.    <br> </p>     <p>En virtud de esto, la labor del Laboratorio Histoqu&iacute;mico Bacteriol&oacute;gico    y de Vacunaci&oacute;n Antirr&aacute;bica de la Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica    de La Habana qued&oacute; registrada en sus p&aacute;ginas. En ellas aparecen    tanto los trabajos de sus fundadores, como los firmados por los que siguieron    la empresa comenzada por los doctores <i>Fern&aacute;ndez, Diego Tamayo Figueredo</i>,    <i>Manuel Delf&iacute;n Zamora</i>, <i>Francisco Vild&oacute;sola Gonz&aacute;lez</i>    y <i>Pedro Albarr&aacute;n Dom&iacute;nguez</i>. Por ejemplo, del doctor <i>Enrique    Acosta Mayor </i>se atesoran 78 art&iacute;culos de diversos temas; del doctor    <i>Juan Nicol&aacute;s D&aacute;valos Betancourt</i> quedaron registrados 49    escritos de Bacteriolog&iacute;a; del doctor <i>Domingo Madan Bebeagua</i> hay    45 trabajos sobre Bacteriolog&iacute;a y enfermedades infecciosas; el doctor    <i>Julio San Mart&iacute;n</i> contribuy&oacute; con 28 que tratan asuntos de    Laboratorio cl&iacute;nico y Hematolog&iacute;a; del doctor Manuel Ruiz Casab&oacute;    aparecen 39 sobre Bacteriolog&iacute;a y el doctor <i>Eduardo F. Pla Hern&aacute;ndez</i>    aport&oacute; 63 sobre Epidemiolog&iacute;a y Ginecolog&iacute;a. Por otra parte,    los doctores <i>Ambrosio Gonz&aacute;lez de Valle</i>, <i>Vicente de la Guardia</i>    y <i>Madan</i> y <i>Sinesio Lapeira</i> publicaron un gran n&uacute;mero de    informes relacionados con la Estad&iacute;stica m&eacute;dica y la Demograf&iacute;a,    mientras que el sabio <i>Carlos J. Finlay Barr&eacute;s</i> colabor&oacute;    con 16 trabajos sobre la fiebre amarilla. Tambi&eacute;n de otros pa&iacute;ses    se recib&iacute;an contribuciones como las de los doctores <i>Joseph Grancher</i>    de Francia, Irwing <i>D. Steinhardt</i> y <i>Simon Baruch</i> de New York y    <i>V&iacute;ctor Delf&iacute;n </i>de Espa&ntilde;a, por s&oacute;lo mencionar    algunos de los muchos que alargar&iacute;an este listado de manera considerable.    <br> </p>     <p>Cuando dej&oacute; de editarse la revista, el laboratorio sigui&oacute; funcionando,    pero poco a poco fue cayendo en decadencia. Los recursos econ&oacute;micos se    hac&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s escasos, a la vez que surg&iacute;an nuevos    laboratorios. As&iacute; fue languideciendo hasta 1960 en que se fundi&oacute;    con el Instituto de Higiene y desapareci&oacute; definitivamente como instituci&oacute;n    particular.    <br>   Por su contenido, presentaci&oacute;n y formato esta publicaci&oacute;n gan&oacute;    premios en exposiciones internacionales celebradas en las ciudades de Amsterdam    en 1883, Par&iacute;s en 1900, Buffalo en 1901, Charleston en 1902 y Saint Louis    en 1904.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Tras la muerte del doctor <i>Fern&aacute;ndez</i>, se hizo cargo de su direcci&oacute;n    el doctor <i>Francisco M. Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez</i> y a la salida    de su &uacute;ltima entrega, en marzo de 1940, su director era el doctor <i>Rodolfo    P&eacute;rez de los Reyes</i> (fig. 2).</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v10n1/f0211102.gif"><img src="/img/revistas/aci/v10n1/f0211102.gif" width="193" height="303" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig.2. Cubierta del primer n&uacute;mero de la Cr&oacute;nica    M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de La Habana.</p> <h4>    <br>   Consideraciones generales</h4>     <p> El contenido de este art&iacute;culo est&aacute; orientado en principio a    brindar a los profesionales y t&eacute;cnicos del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n    de Ciencias M&eacute;dicas, y a otros interesados en el tema, una apretada s&iacute;ntesis    de la vida y obra de uno de los m&eacute;dicos cubanos del per&iacute;odo colonial    que con m&aacute;s ah&iacute;nco se consagraron al desarrollo de las ciencias    m&eacute;dicas en el pa&iacute;s, una de cuyas contribuciones m&aacute;s relevantes    en tal sentido fue la fundaci&oacute;n de la Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica    de La Habana.    <br> </p>     <p>En segundo lugar se ha tratado de ofrecer una panor&aacute;mica sobre una revista    que, convertida desde su nacimiento en plataforma de la ilustraci&oacute;n cient&iacute;fica    y cultural, circul&oacute; durante 66 a&ntilde;os, a pesar de los inconvenientes    y vicisitudes a que se expuso. Baste decir que surgi&oacute; en medio de la    Guerra de los Diez A&ntilde;os y pudo sobrevivir luego a la Guerra de Independencia    (1895-1898), a las intervenciones estadounidenses en los finales del siglo xix    y principios del xx y a dos guerras mundiales, sin dejar de cumplir el objetivo    para el que fue creada. Para dar una idea m&aacute;s exacta de la magnitud de    esta consideraci&oacute;n, es preciso mencionar que en la historia de las revistas    m&eacute;dicas cubanas, desde su comienzo hasta la &eacute;poca actual, los    66 a&ntilde;os de vida de la <i>Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica    de La Habana</i> s&oacute;lo han sido superados por los 72 que lleva circulando    la Revista Cubana de Pediatr&iacute;a, decana de las publicaciones m&eacute;dicas    actuales, y por los 93 que duraron los <i>Anales de la Academia de Ciencias    M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana</i>, revista cient&iacute;fica    de car&aacute;cter general, cuyas p&aacute;ginas guardan tambi&eacute;n valiosos    trabajos de notables m&eacute;dicos cubanos.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si a lo anterior se agrega que, por iniciativa de su director fundador y gracias    al apoyo de sus redactores y de sus m&aacute;s cercanos colaboradores, se inaugur&oacute;    en Cuba el primer centro experimental de histobacteriolog&iacute;a y qu&iacute;mica    y de producci&oacute;n de vacunas contra la rabia de Am&eacute;rica, al poco    tiempo de su descubrimiento por el cient&iacute;fico franc&eacute;s Louis Pasteur,    se tiene otra prueba del significado de haber contado con esta publicaci&oacute;n.    <br> </p>     <p>Pero hay m&aacute;s. A pesar de las reiteradas contiendas pol&iacute;ticas    y de las variables situaciones econ&oacute;micas en que se vio envuelta durante    su existencia, la <i>Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de La Habana</i>    fue durante mucho tiempo la &uacute;nica posibilidad de manifestaci&oacute;n    libre de la ciencia entre los cubanos;<span class="superscript">12</span> de    ah&iacute; que a su alrededor se agruparan todos los que la amaban y deseaban    cultivarla y de que en ella quedaran para siempre registrados todos los intentos    de progreso de las ciencias de la salud en el pa&iacute;s.    <br> </p>     <p>De los argumentos anteriores se puede pues inferir que al doctor <i>Juan Santos    Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez</i> le corresponde la gloria de haber puesto    en circulaci&oacute;n la revista genuinamente m&eacute;dica m&aacute;s importante    de las producidas en Cuba durante el &uacute;ltimo cuarto del siglo xix y gran    parte la primera mitad del xx, con independencia de su posici&oacute;n privilegiada    entre las primeras publicaciones nacionales de su tipo de todas las &eacute;pocas.    Ello sirvi&oacute; de motivaci&oacute;n para redactar esta modesta contribuci&oacute;n,    con la cual se ha tratado de desempolvarla y de impedir que el paso del tiempo    contin&uacute;e ejerciendo su acci&oacute;n implacable hasta sepultarla en el    olvido.</p>     <p>&nbsp;</p> <h4>Abstract</h4>     <p>During the last third of the colonial period, characterized by repeated political    confrontations and unstable economic situations, it was almost impossible that    some Cuban physician could become a specialist of prestige, due to the shortage    of settings where to show the competence acquired and the lack of fees that    forced to the practice of general medicine. Dr. Juan Santos Fern&aacute;ndez    Hern&aacute;ndez, besides overcoming that obstacle upon being the first Cuban    to practice Ophthalmology and consolidate it as an independent specialty, was    a major figure of a scientific revival in his country. One of his most relevant    contributions in this sense was the foundation of a magazine that, under the    title of Cr&oacute;nica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica de La Habana, registered    during 66 years the works of the highest representatives of the national medical    culture. This magazine, established in a place of preference in the annals of    Cuban medical bibliography of all times, amasses in its pages materials of obligatory    reference for the specialists devoted to the historical- bibliographic work    and for those interested in knowing all what is related to the evolution of    the sciences of health in the island between 1875 and 1940. The present paper    tries to prevent the inexorable action of time from keeping on absorbing and    hiding the value of this remarkable exponent of national medical documentation,    upon registering some important features of the life and work of its founder    and giving details with respect to its formal and content aspects.</p>     <p>Subject headings: FAMOUS PERSONS; medicine bibliography HISTORY; periodicals;    Cuba.    <br> </p> <h4>    <br>   Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Cisneros Betancourt S. &iexcl;10 de Octubre! El F&iacute;garo 1908;24(41):521.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Collazo E. Diez de Octubre de 1868. En: Desde Yara hasta el Zanj&oacute;n.      La Habana: Instituto del Libro, 1967. P.1-12.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> C&eacute;spedes Quesada CM de. En la Demajagua. Habana: Rambla Bouza; 1925.P.1-16.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez JS. La prensa m&eacute;dica en la isla de Cuba. Cron Med      Quir Habana 1900;26(8):253-8.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Gonz&aacute;lez Curquejo A. El Dr. Juan Santos Fern&aacute;ndez. Rep Med      Farm Habana 1894;5(4):113-34.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana.      Estado actual 1939. La Habana: La Propagandista; 1939.P.12.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>&Iacute;ndice biogr&aacute;fico de los miembros de la Academia de Ciencias      M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana. La Habana: Compa&ntilde;&iacute;a      Editora de Libros y Folletos, 1942.p.15.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez JS. Recuerdos de mi vida. Tl. Habana: Imp. Lloredo; 1919.p.3-389.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>&#151;&#151;. Recuerdos de mi vida. T2. Habana: Imp. Su&aacute;rez Carasa,      1920.P.3-404.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Pla EF. Acta de la sesi&oacute;n inaugural. En: De los trabajos del Laboratorio      Histo-Bacteriol&oacute;gico e Instituto Anti-r&aacute;bico de la Cr&oacute;nica      M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana. Habana: Imp. de Soler y &Aacute;lvarez;      1888.p.1-3.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Le Roy Cass&aacute; J. La historia y la prensa m&eacute;dica de Cuba. Rev      Med Cir Habana 1917;2(23):617-38.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez JS. Bosquejo hist&oacute;rico del periodismo m&eacute;dico      en la isla de Cuba. Rev Med Cir Habana 1905;10(17):396-411.    <br>   </li>     </ol>     <p>Recibido: 21 de enero del 2002     <br>   Aprobado: 19 de febrero del 2002</p>     <p>Lic. <i>Jos&eacute; Antonio L&oacute;pez Espinosa</i>    <br>   Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas    <br>   Calle E No. 454 e/n 19 y 21, El Vedado. Ciudad de La Habana. Cuba.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   CP 10400.    <br> </p>     <p><a href="#autor">1 Licenciado en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica    y Bibliotecolog&iacute;a. Departamento Procesamiento de la Documentaci&oacute;n.    Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas.    <br>   2 Especialista de II Grado en Administraci&oacute;n de Salud. Investigadora    Auxiliar. Departamento de Historia de la Salud P&uacute;blica. Facultad de Salud    P&uacute;blica. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana.    <br>   3 Especialista de II Grado en Dermatolog&iacute;a. Doctor en Ciencias. Profesor    Titular de Historia de la Medicina. Investigador de M&eacute;rito. Academia    de Ciencias de Cuba.</a><a name="cargo"></a>    <br> </p>       ]]></body><back>
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