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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos psicológicos útiles para comprender la evaluación de las fuentes de información según expertos]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Some basic elements of theoretical character that are useful to understand, above all, from the psychological point of view, the expert’s evaluations, which are one of the most used forms to select serials in the setting of medical libraries, are approached. The cognitive and affective processes, as well as those of the activity are studied aimed at explaining their influence on the results of the evaluations given by the specialists in a specific area of knowledge and the ways to reduce the negative effects produced by the defects inherent to the own psychological processes intervening in the activity of evaluation.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[PUBLICACIONES SERIADAS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Aspectos psicol&oacute;gicos &uacute;tiles para comprender la evaluaci&oacute;n    <br>   de las fuentes de informaci&oacute;n seg&uacute;n expertos</h3>     <p><i><a href="#cargo">Lic. Rub&eacute;n Ca&ntilde;edo Andalia<span class="superscript">1</span></a></i><a name="autor"></a>    <br> </p> <h4>Resumen</h4>     <p>Se exponen un conjunto de elementos b&aacute;sicos de car&aacute;cter te&oacute;rico,    &uacute;tiles para comprender, sobre todo, desde el punto de vista psicol&oacute;gico    las evaluaciones de expertos, una de las formas m&aacute;s empleadas para la    selecci&oacute;n de publicaciones seriadas en el entorno de las bibliotecas    m&eacute;dicas. Se estudian los procesos cognoscitivos, afectivos y de la actividad    con el fin de explicar su influencia en los resultados de las evaluaciones emitidas    por los especialistas en un &aacute;rea determinada del conocimiento, as&iacute;    como las formas de reducir los efectos negativos producidos por los defectos    inherentes a los propios procesos psicol&oacute;gicos que intervienen en la    actividad de evaluaci&oacute;n. </p>     <p><i>DeCS</i>: PUBLICACIONES SERIADAS; EVALUACI&Oacute;N; BIBLIOTECAS MEDICAS    <br> </p>     <p>Si bien se han utilizado m&uacute;ltiples m&eacute;todos y medios para la valoraci&oacute;n    de las publicaciones cient&iacute;ficas: los estudios de productividad, los    an&aacute;lisis de citaci&oacute;n, las estad&iacute;sticas bibliotecarias,    el grado de solapamiento de los t&iacute;tulos y otros, existe una forma que,    a pesar de las cr&iacute;ticas recibidas durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os,    es imposible de evadir, cuando se trata de valorar recursos de informaci&oacute;n,    esta es la llamada &#147;evaluaci&oacute;n de expertos&#148;. Ellos son los    &uacute;nicos capaces de determinar la veracidad y utilidad real de los contenidos    expuestos, de ah&iacute; que la evaluaci&oacute;n permanece como el mecanismo    fundamental en el que se basan muchas bibliotecas para evaluar las publicaciones    y sus fondos.    <br>       <br>   La valoraci&oacute;n de las fuentes de informaci&oacute;n seg&uacute;n expertos    agrupa una amplia variedad de modalidades de evaluaci&oacute;n cuyo soporte    son las opiniones o criterios emitidos por personalidades, instituciones, grupos    de investigadores, docentes o t&eacute;cnicos generalmente de alto nivel cient&iacute;fico    y reconocido prestigio, los que a solicitud de una instituci&oacute;n particular    enuncian o enumeran las publicaciones que consideran m&aacute;s importantes    o significativas para sus respectivas disciplinas de referencia o el cumplimiento    de sus tareas de investigaci&oacute;n, docencia, etc.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   La utilizaci&oacute;n de especialistas, muchas veces clientes o miembros de    las mismas organizaciones que realizan las evaluaciones, en la identificaci&oacute;n    de los t&iacute;tulos m&aacute;s relevantes y &uacute;tiles dentro de una o    varias disciplinas, ha constituido tradicionalmente la forma m&aacute;s utilizada    para la evaluaci&oacute;n de las publicaciones y en particular, de las revistas    cient&iacute;ficas en las instituciones de informaci&oacute;n.<span class="superscript">1    </span>    <br>       <br>   La evaluaci&oacute;n de expertos muestra, de manera general, los conocimientos    que posee un especialista sobre las publicaciones de mayor calidad, utilidad    o significaci&oacute;n, seg&uacute;n disciplina, actividad o tarea donde se    enmarque la valoraci&oacute;n. La opini&oacute;n de los usuarios de un servicio    sobre sus productos -por ejemplo, revistas- constituye un elemento decisivo    para la direcci&oacute;n, la distribuci&oacute;n de recursos y el perfeccionamiento    del sistema para satisfacer las necesidades de la comunidad que atiende.     <br>       <br>   El consumo de los productos que brinda un servicio bibliotecario es la condici&oacute;n    esencial de su existencia. La acci&oacute;n de consumir un producto es el resultado    de una valoraci&oacute;n, realizada a partir de ciertos criterios que el cliente    emplea en circunstancias concretas para su evaluaci&oacute;n. Conocer, apropiarse    y trabajar sobre la base de estos criterios es una estrategia importante para    dominar determinado mercado (comunidad de usuarios). Los usuarios de las instituciones    de informaci&oacute;n son, a la vez, expertos en las distintas materias que    esta atiende y sus valoraciones acerca de los productos que ofrece cada servicio    promover&aacute;n o inhibir&aacute;n su consumo, sin embargo, diferentes estudios    realizados sobre los procesos tradicionales de evaluaci&oacute;n, donde se involucran    expertos, muestran un conjunto importante de limitaciones. En un estudio, que    comprendi&oacute; 432 m&eacute;dicos pr&aacute;cticos y 88 l&iacute;deres de    sociedades cient&iacute;ficas, miembros de comit&eacute;s de certificaci&oacute;n    y distintas editoriales, ante la pregunta de cu&aacute;ndo usted lee un art&iacute;culo    de investigaci&oacute;n original, cu&aacute;n a menudo usted hace lo siguiente    para asegurarse de su validez cient&iacute;fica; indic&oacute;, entre una serie    de alternativas -por ejemplo, discusi&oacute;n informal con los colegas, discusi&oacute;n    con los expertos en m&eacute;todos de investigaci&oacute;n, etc.- que en el    89 % de las ocasiones, los m&eacute;dicos pr&aacute;cticos y, en el 90 % entre    los l&iacute;deres, se aseguraban de la validez de los resultados mediante la    comparaci&oacute;n de estos contra su propia experiencia. S&oacute;lo el 31    % de los m&eacute;dicos pr&aacute;cticos y el 59 % de los l&iacute;deres examinaban,    en estas ocasiones, los m&eacute;todos o t&eacute;cnicas estad&iacute;sticas    utilizadas; asimismo, los primeros s&oacute;lo consultaban, en el 8 % de las    situaciones, con expertos en m&eacute;todos de investigaci&oacute;n, mientras    los segundos lo hac&iacute;an en el 26 % de las veces.<span class="superscript">2</span>    <br>       <br>   Los resultados expuestos indican lo poco seguro que pueden estar los m&eacute;dicos    de la validez cient&iacute;fica de la informaci&oacute;n que consultan y aplican,    si bien es conocido que los resultados de un trabajo de investigaci&oacute;n    dependen en gran medida de la metodolog&iacute;a seguida.    <br>       <br>   Ante otra pregunta de c&oacute;mo usted toma la decisi&oacute;n para introducir    un avance cl&iacute;nico en su pr&aacute;ctica; se reconoce que el 63 % de los    m&eacute;dicos asistentes respondi&oacute; que lo discut&iacute;a informalmente    con sus colegas, esta misma v&iacute;a la empleaban los l&iacute;deres en el    84 % de las veces. S&oacute;lo el 18 % de los pr&aacute;cticos y el 40 % de    los l&iacute;deres realizaba una b&uacute;squeda en la literatura.<span class="superscript">2</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Los resultados anteriores evidencian la carencia entre los propios expertos    de los medios y m&eacute;todos adecuados para validar la informaci&oacute;n    consultada y obtener informaci&oacute;n probada, a partir de las innovaciones    que se producen constantemente en el campo m&eacute;dico. Como la evaluaci&oacute;n    de los especialistas se basa fundamentalmente en la comparaci&oacute;n de los    resultados de las investigaciones contra sus propios conocimientos y experiencias,    y estos son en grado superlativo variables y desconocidos, su resultado final    a menudo es una simple apreciaci&oacute;n, subjetiva por dem&aacute;s, de algo    que frecuentemente es imposible de desentra&ntilde;ar y reproducir de forma    cient&iacute;fica.    <br>       <br>   Debe considerarse adem&aacute;s que, como sucede con algunos centros acad&eacute;micos,    las publicaciones tienden a establecer un prestigio que se fortalece en detrimento    de su m&eacute;rito. Una vez posesionadas en una escala de valores entre los    expertos de una disciplina tienden a retener su lugar, porque su reputaci&oacute;n    se acepta a primera vista y no se reeval&uacute;a continuamente a la luz de    las cambiantes circunstancias que caracterizan a la ciencia moderna. As&iacute;    es que revistas tradicionalmente establecidas, pueden desplazar, seg&uacute;n    la evaluaci&oacute;n de expertos, a nuevas revistas en t&eacute;rminos de prestigio,    aunque en t&eacute;rminos profesionales las segundas publiquen art&iacute;culos    m&aacute;s importantes. La reputaci&oacute;n de la revista se justifica incorrectamente.    <br>       <br>   Los m&uacute;ltiples elementos subjetivos incontrolables presentes en la evaluaci&oacute;n    tradicional de expertos indican la necesidad de establecer formas o mecanismos    de evaluaci&oacute;n en la que los especialistas valoren de forma adecuada,    objetiva y transparente los art&iacute;culos y las publicaciones cient&iacute;ficas.    <br>       <br>   Si bien la correcta utilizaci&oacute;n de los expertos en la evaluaci&oacute;n    del grado de adecuaci&oacute;n de las publicaciones disponibles puede incidir    favorablemente en la relaci&oacute;n instituci&oacute;n-usuario y en la satisfacci&oacute;n    de sus necesidades, sin embargo, su uso, como ha sucedido hist&oacute;ricamente    en muchas instituciones, ha generado fondos con expresiones caprichosas e individuales    de criterios, valoraciones, intereses y actitudes incomprensibles e impredecibles    cuando cambian las circunstancias, las necesidades, etc. Todo esto hace pensar    en la necesidad de introducir nuevas formas y mecanismos en la realizaci&oacute;n    de las evaluaciones por parte de los expertos que aseguren su objetividad y    transparencia para las instituciones de informaci&oacute;n.    <br>       <br>   Para esto se hace necesario, en primer lugar, &#147;desenmara&ntilde;ar una    verdadera madeja&#148; de factores confluyentes de muy distintos or&iacute;genes    y realmente complejos. Los conocimientos resultantes ubicar&aacute;n en una    mejor posici&oacute;n a las instituciones de informaci&oacute;n para comprender    y predecir, en cierta medida, las aparentemente caprichosas actitudes y formas    de comportamiento de muchos usuarios.</p> <h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Influencia de los aspectos psicol&oacute;gicos del individuo en la evaluaci&oacute;n    de las publicaciones cient&iacute;ficas por parte de los expertos</h4>     <p>El hombre constituye una entidad total y arm&oacute;nicamente integrada, sin    embargo, con frecuencia, debido a la complejidad de su estudio exige de sucesivas    divisiones artificiales. La primera de estas, es aquella que lo separa en dos    esferas muy bien delimitadas: la material o f&iacute;sica y la espiritual o    psicol&oacute;gica.    <br>       <br>   Ahora bien, en esta &uacute;ltima y por razones de comodidad, se distinguen    habitualmente tres planos: el intelectual o cognoscitivo, el afectivo y el de    la actividad. Si bien en cada uno de estos conjuntos de procesos subyace como    denominador com&uacute;n su car&aacute;cter reflejo de la realidad objetiva,    en cada esfera toma particularidades propias. En el plano cognoscitivo, el reflejo    se orienta a los objetos y fen&oacute;menos, las estructuras y las relaciones;    en el afectivo, el centro de la reflexi&oacute;n se ubica en los v&iacute;nculos    que mantiene el hombre con su medio y las influencias que producen en el campo    espiritual estas relaciones. Por su parte, el plano de la actividad centra sus    mecanismos reflectores en los estados, sobre todo de carencia del organismo    y en la orientaci&oacute;n de la relaci&oacute;n del ser vivo con su medio.    <br>       <br>   De manera general, el reflejo ps&iacute;quico surge como resultado de la incidencia    de la realidad objetiva sobre el aparato sensorial, de su reelaboraci&oacute;n    en los distintos procesos ps&iacute;quicos y del empleo de los productos reelaborados    en calidad de sustitutos, representaciones o modelos de los objetos y fen&oacute;menos.<span class="superscript">3</span>    <br>       <br>   El reflejo es una propiedad de toda la materia, todos los fen&oacute;menos en    el mundo est&aacute;n relacionados entre s&iacute;, toda acci&oacute;n sobre    algo es interacci&oacute;n, toda modificaci&oacute;n de un fen&oacute;meno se    refleja en los dem&aacute;s y ello constituye una respuesta al cambio que han    experimentado otros fen&oacute;menos.<span class="superscript">4</span></p>     <p>    <br>   El hombre se encuentra situado en medio de un mundo de objetos y fen&oacute;menos    con los cuales se relaciona o no, cada individuo acumular&aacute; por tanto,    una u otra variedad de experiencias, fruto de esas relaciones; su reflejo de    la realidad se encontrar&aacute; fuertemente matizado por dichas experiencias,    que act&uacute;an como un cristal a trav&eacute;s del cual se refracta la imagen    del mundo real. Cada refracci&oacute;n estar&aacute; condicionada, tanto por    las caracter&iacute;sticas individuales del sujeto como por la experiencia que    este atesora.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   A continuaci&oacute;n se estudiar&aacute;n cada uno de los conjuntos de procesos,    los que se estiman como los m&aacute;s importantes por su efecto en las evaluaciones    y juicios emitidos por expertos acerca de las publicaciones o cualesquiera de    sus atributos.</p> <h4>    <br>   Los procesos cognitivos</h4> <h6>La percepci&oacute;n </h6>     <p>A&uacute;n cuando la sensaci&oacute;n es el primer proceso que se estudia habitualmente    dentro de esta variedad de procesos, su car&aacute;cter de reflejo elemental    sobre cualidades aisladas de objetos ( sabor, olor, color, etc.) indica que    dicho nivel resulta inadecuado para comenzar el estudio propuesto.    <br>       <br>   El an&aacute;lisis se inicia, entonces, con el proceso de la percepci&oacute;n,    en el cual es acertado estudiar sus caracter&iacute;sticas esenciales y determinar    su influencia en los procesos de evaluaci&oacute;n. La percepci&oacute;n es    el proceso que refleja el conjunto de cualidades y partes de los objetos y fen&oacute;menos,<span class="superscript">5</span>    as&iacute; como las relaciones entre esas cualidades y partes.    <br>       <br>   La percepci&oacute;n constituye el primer proceso cognitivo, en ella los individuos    seleccionan e interpretan las sensaciones, las convierten en im&aacute;genes    dotadas de significado,6 sin embargo, como primer proceso cognitivo importante    que es, constituye a su vez un reflejo inmediato y sumario del objeto y sus    interacciones como un todo &uacute;nico, en el que se incluye la acci&oacute;n    rec&iacute;proca que se establece entre el objeto y el sujeto a la luz de su    experiencia, intereses, necesidades, etc. En su resultado, se observa claramente    un entretejido de lo objetivo y lo subjetivo, que hace muy probable que la percepci&oacute;n    de un mismo objeto por dos sujetos diferentes resulte bien distinta.    <br>       <br>   La percepci&oacute;n de un est&iacute;mulo comprende cuatro etapas diferentes:<span class="superscript">6</span></p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Exposici&oacute;n</i>; el sujeto debe exponerse al est&iacute;mulo para      que act&uacute;e sobre &eacute;l.</li>       <li><i>Atenci&oacute;n</i>; cuando el est&iacute;mulo que parece m&aacute;s      adecuado a la satisfacci&oacute;n de las exigencias de las necesidades del      individuo toma posesi&oacute;n de su mente.</li>       <li><i>Comprensi&oacute;n</i>; cuando el est&iacute;mulo se interpreta a la      luz de las estructuras de conocimiento del sujeto, cuando el est&iacute;mulo      se refleja en funci&oacute;n de las creencias que posee el individuo, acerca      del objeto o categor&iacute;a de objetos similares; es en esta categorizaci&oacute;n      donde puede ocurrir una distorsi&oacute;n de la informaci&oacute;n externa      captada, porque simplemente puede existir un atributo en el objeto con un      significado negativo para el grupo de referencia al que pertenece el individuo      que invalide de antemano la imparcialidad de la percepci&oacute;n o la valoraci&oacute;n.</li>       <li><i>Retenci&oacute;n</i>; cuando se almacenan ciertos est&iacute;mulos significativos      en la memoria.</li>     </ul>     <p>Un mismo objeto puede percibirse de distinta manera, seg&uacute;n la tarea    que el sujeto se plantea realizar, de ah&iacute; la importancia de la actividad    en la que se sit&uacute;a el sujeto para determinar el punto de referencia a    partir del cual se realiza la percepci&oacute;n.    <br>       <br>   Un est&iacute;mulo complejo act&uacute;a como un todo &iacute;ntegro y &uacute;nico,    pero sus distintos componentes tienen una importancia diferente en la reacci&oacute;n    que determinan.<span class="superscript">5</span> Existen componentes fuertes    y d&eacute;biles en el est&iacute;mulo complejo. La fortaleza o fuerza de los    componentes depende fundamentalmente de la significaci&oacute;n que concede    el sujeto de la percepci&oacute;n a cada uno de ellos, es decir, de lo que representan    para &eacute;l o para el grupo.    <br>       <br>   Las diferencias entre los componentes fuertes y d&eacute;biles tienen gran importancia    en la comparaci&oacute;n de objetos.<span class="superscript">5</span> Al comparar    dos objetos, si los componentes fuertes (los que poseen un significado alto    para el sujeto de la percepci&oacute;n) son semejantes, incluso cuando los d&eacute;biles    sean diferentes, parecer&aacute;n iguales al sujeto.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Cada objeto o fen&oacute;meno posee un conjunto de cualidades o propiedades,    cada sujeto posee, a su vez, una serie de necesidades donde cada propiedad -de    contenido, de forma, etc.- del objeto puede tomar una determinada significaci&oacute;n,    en dependencia de la correspondencia que exista entre el objeto y sus cualidades,    las necesidades y sus caracter&iacute;sticas, requerimientos y exigencias del    individuo.    <br>       <br>   La significaci&oacute;n es el producto de una generalizaci&oacute;n m&aacute;s    o menos compleja abstra&iacute;da de un n&uacute;mero infinito de propiedades    variables de las cosas.<span class="superscript">6 </span>A su vez, constituye    una representaci&oacute;n que se produce en el objeto de las necesidades del    individuo, es una huella, rasgo o marca que coloca el sujeto sobre el objeto,    seg&uacute;n este represente o no la satisfacci&oacute;n de sus necesidades.    Seg&uacute;n el significado que posee el objeto o cualidad para la satisfacci&oacute;n    de las necesidades del sujeto, ser&aacute; la fuerza de la relaci&oacute;n positiva    o negativa que se establecer&aacute; y actuar&aacute; como elemento de tensi&oacute;n    u orientaci&oacute;n en el individuo.    <br>       <br>   Es necesario diferenciar la significaci&oacute;n de un objeto de su valor real    en el proceso de la actividad.<span class="superscript">7</span> El valor real    del objeto se determina por la relaci&oacute;n que existe entre este y los fines    y tareas de las actividades que realizan los individuos o grupos. La significaci&oacute;n    es la representaci&oacute;n del sujeto (su creencia) de las aptitudes que posee    el objeto para satisfacer sus necesidades.    <br>       <br>   La significaci&oacute;n puede ser estable o situacional seg&uacute;n el car&aacute;cter    de las necesidades. La significaci&oacute;n situacional es la representaci&oacute;n    en el objeto de las necesidades de la personalidad en un momento espec&iacute;fico.    Las propiedades funcionales que en unas condiciones concretas adquieren un significado    especial y se presentan en primer plano, pueden pasar a un segundo plano al    variar las condiciones anteriores, determinado por la significaci&oacute;n que    en las nuevas circunstancias han tomado esas propiedades anteriormente relegadas.    <br>       <br>   Al modificarse la relaci&oacute;n entre el hombre y las cosas, en el desarrollo    de la vida y del hacer, se desplaza el centro de gravedad de la percepci&oacute;n    de unas propiedades a otras y por lo tanto, se modifica tambi&eacute;n la imagen    del objeto, es decir, se modela de otro modo su representaci&oacute;n, seg&uacute;n    las nuevas necesidades, las nuevas condiciones, exigencias, etc.<span class="superscript">4</span>    Las cosas (objetos) poseen multiformes propiedades, susceptibles de influir    en la vida del hombre y de servirle de instrumento para su actividad.4 La significaci&oacute;n    adquirida por determinadas propiedades de los objetos en el pasado pueden conducir    a equivocaciones en la valoraci&oacute;n de las propiedades de las cosas en    el presente.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Por otra parte, una de las propiedades principales del proceso de percepci&oacute;n    es la selectividad; la que se manifiesta, tanto en la captaci&oacute;n de unos    objetos entre los muchos alcanzables como en unas propiedades entre la totalidad    de los que presenta el objeto, la capacidad de percibir es limitada. La actividad    est&aacute; determinada tanto por las necesidades, tareas y fines del sujeto    en un momento preciso, como por la significaci&oacute;n de los objetos, fen&oacute;menos    y componentes.    <br>       <br>   Algunos de los elementos expuestos, permiten considerar que la percepci&oacute;n    que realizan dos sujetos con actividades, fines, necesidades e incluso con diferentes    estados emocionales de un mismo objeto o de un panorama de ellos, puede resultar    bien diferente, al menos inicialmente, la valoraci&oacute;n emitida por expertos    distintos puede ser tan variada como tan v&aacute;lida, atiende a cada individuo    y a cada uno de sus requerimientos. Esto indica la necesidad de implementar    en los procedimientos de evaluaci&oacute;n en los que las instituciones de informaci&oacute;n    utilizan especialistas en las diferentes materias, t&eacute;cnicas de muestreo    que aseguren la representatividad de todos los sectores y necesidades consideradas    por la instituci&oacute;n para su servicio en las muestras seleccionadas, no    deber&aacute;n emplearse entonces individuos elegidos caprichosamente como &aacute;rbitros    o jueces para estas valoraciones.    <br>       <br>   La percepci&oacute;n constituye la base de otros procesos psicol&oacute;gicos    importantes, como la memorizaci&oacute;n y el pensamiento. Ella radica en el    centro del proceso de observaci&oacute;n que, a su vez, constituye un componente    elemental en el desarrollo de otras formas del conocimiento cient&iacute;fico    m&aacute;s complejas y de utilizaci&oacute;n frecuente.    <br>       <br>   La observaci&oacute;n es la percepci&oacute;n voluntaria premeditada y planificada    de los objetos y fen&oacute;menos del mundo circundante.7 Est&aacute; condicionada,    en gran medida, por los objetivos, metas y curso de la actividad, por la conciencia    de los resultados, por las necesidades de los individuos, por la actitud emocional    que motivan los objetos para los sujetos, etc. Es indiscutible el condicionamiento    que ejercen las necesidades y condiciones particulares de actividad de los individuos    en los resultados de las valoraciones emitidas, cuando estas son el producto    de un proceso psicol&oacute;gico elemental como la percepci&oacute;n, pero que    a su vez, resulta la base de otros procesos m&aacute;s complejos y objetivos,    de los que son imposibles abstraerse. Se impone la necesidad de hallar mecanismos    que reduzcan y compensen las diferencias individuales y que ofrezcan objetividad    a sus resultados.    <br>       <br>   Resulta de gran importancia, en la observaci&oacute;n cient&iacute;fica, la    repetici&oacute;n de las observaciones por distintos sujetos, sin el conocimiento    entre s&iacute; de lo que ha observado cada uno, de manera que se elimine la    influencia que puede ejercer la opini&oacute;n de otro sujeto en el curso de    la observaci&oacute;n que realiza el individuo en el momento.</p> <h4>El pensamiento</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El pensamiento constituye un proceso cognoscitivo cualitativamente superior    a la percepci&oacute;n. Es el reflejo generalizado de la realidad a trav&eacute;s    de la palabra, as&iacute; como de los conocimientos que posee el individuo.    El pensamiento resuelve los problemas por caminos indirectos, a partir de conclusiones    derivadas de los conocimientos adquiridos anteriormente.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   El pensamiento se apoya en las leyes que rigen el mundo objetivo y en su aplicaci&oacute;n    a cada hecho aislado o concreto. Las leyes de la realidad representan generalizaciones    de los hechos, expresan la conexi&oacute;n interna y esencial de los fen&oacute;menos    que condicionan su desarrollo necesario y regular.<span class="superscript">8</span>    <br>       <br>   Las leyes son la premisa indispensable para realizar cualquier actividad, con    un fin determinado, ellas disponen un orden de conexi&oacute;n causal necesaria    y estable entre los fen&oacute;menos, propiedades y relaciones de los objetos    materiales. Establecen, por lo tanto, que el cambio en alguna propiedad, relaci&oacute;n,    etc, de un objeto o fen&oacute;meno provocar&aacute; un cambio en los otros    objetos y fen&oacute;menos con los que se encuentra conectado internamente.    <br>       <br>   El pensamiento permite conocer con profundidad la realidad. La misi&oacute;n    fundamental del conocimiento es la separaci&oacute;n o diferenciaci&oacute;n    del entretejido de lo objetivo y lo subjetivo, como se percibe inicialmente,    en fin, es el conocimiento de la realidad objetiva, tal como esta existe, independientemente    de los procedimientos por los que se entre en conocimiento de ella.<span class="superscript">4</span>    <br>       <br>   En los distintos niveles o grados del proceso de cognici&oacute;n, los fen&oacute;menos    u objetos se presentan de diferente manera. En las etapas iniciales, aparecen    como &#147;envoltura&#148; externa, como efecto sumario de interacciones no    conocidas, no descubiertas; sin embargo, el pensamiento como proceso superior    trata de hallar aquellas conexiones estables entre los fen&oacute;menos, aquellas    estructuras esenciales en los objetos, aquellas propiedades inherentes a una    categor&iacute;a de objetos o fen&oacute;menos que los diferencia de los dem&aacute;s,    de manera tal de poder dominar la realidad mediante &#147;hilos conductores&#148;    cuyo descubrimiento es el producto m&aacute;s aut&eacute;ntico del pensamiento.</p> <h4>    <br>   Algunas operaciones b&aacute;sicas del pensamiento</h4> <h6>An&aacute;lisis y s&iacute;ntesis</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Constituye la divisi&oacute;n o unificaci&oacute;n mental del todo en sus partes,    o la desagregaci&oacute;n o combinaci&oacute;n de las cualidades, aspectos o    partes de los objetos y fen&oacute;menos respectivamente.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   En el proceso de cognici&oacute;n, el an&aacute;lisis descompone, destaca y    desecha lo que no es esencial a la luz de los fines del pensamiento en un momento    determinado. El an&aacute;lisis y la s&iacute;ntesis como operaciones b&aacute;sicas    del pensamiento permiten a un experto &#147;viajar&#148; de la &#147;envoltura    exterior&#148; del objeto a sus aspectos y propiedades esenciales, separar estos    de lo no esencial y &#147;regresar&#148; con un &#147;mapa&#148; mental acerca    de la estructura, propiedades o relaciones fundamentales del objeto o fen&oacute;meno.    Este mapa mental es el resultado de la s&iacute;ntesis.    <br>       <br>   La repetici&oacute;n de las operaciones de an&aacute;lisis y s&iacute;ntesis    sobre una misma categor&iacute;a de objetos permite descubrir y establecer la    estructura, propiedades y relaciones esenciales que presentan un car&aacute;cter    estable en dicha categor&iacute;a de objetos o fen&oacute;menos. Estas operaciones    se facilitan cuando se posee una experiencia anterior con los mismos objetos    o se posee un mapa acerca de sus elementos fundamentales.    <br>       <br>   La construcci&oacute;n de una gu&iacute;a para el estudio de la estructura del    objeto, por ejemplo de una revista o de un art&iacute;culo, simplifica la operaci&oacute;n    de an&aacute;lisis, al reducir esta, en ocasiones, a la verificaci&oacute;n    de la existencia en el objeto estudiado de los aspectos, partes o propiedades    mencionadas en la gu&iacute;a con lo que se facilitan los procesos de evaluaci&oacute;n.    De ah&iacute; la importancia de elaborar algoritmos apropiados para el examen    de las publicaciones, seg&uacute;n las caracter&iacute;sticas o propiedades    de cada una de ellas.</p> <h4>    <br>   Generalizaci&oacute;n</h4>     <p>Se denomina generalizaci&oacute;n a la &#147;separaci&oacute;n mental de lo    que es general&#148;5 en una categor&iacute;a de objetos. Se entiende por general    aquello que siendo esencial para un conjunto de objetos de una categor&iacute;a    se repite entre ellos sistem&aacute;ticamente. Es necesario diferenciar lo general    de lo com&uacute;n, como aquello que no siendo esencial tambi&eacute;n se repite    regularmente en una categor&iacute;a de objetos o fen&oacute;menos.</p> <h4>    <br>   Abstracci&oacute;n</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es una etapa superior al an&aacute;lisis, donde se separa lo general y se hace    caso omiso de otras cualidades.</p> <h4>    <br>   Comparaci&oacute;n</h4>     <p>La separaci&oacute;n mental de distintas partes o cualidades de los objetos,    permite comparar unos con otros 5 y establecer semejanzas o diferencias (cuantitativas    y cualitativas) entre ellos. Para comparar dos o m&aacute;s objetos es necesario    separar aspectos determinados de ellos. S&oacute;lo a partir de esta operaci&oacute;n    y estableciendo c&oacute;mo est&aacute;n representados dichos aspectos en cada    uno de los objetos que se comparan, pueden determinarse las semejanzas y diferencias    existentes entre unos y otros5 y hallar un orden entre ellos, de acuerdo con    la existencia y el nivel de presencia o ausencia de las cualidades y par&aacute;metros    comparados (figura 1).    <br>       <br>   En la comparaci&oacute;n, el an&aacute;lisis, la generalizaci&oacute;n y la    abstracci&oacute;n, son partes constituyentes e indispensables; es a partir    de estas operaciones que en un objeto pueden separarse o aislarse aspectos de    inter&eacute;s para su estudio posterior.    <br> </p>     <p align="center">&nbsp; </p>     <p align="left">    <br>   La comparaci&oacute;n permite establecer una relaci&oacute;n determinada entre    los objetos o entre las cualidades o partes de estos, esenciales y significativas.    El hombre, s&oacute;lo cuando compara objetos y fen&oacute;menos, puede orientarse    en el mundo que lo rodea, puede reaccionar de la misma manera ante objetos semejantes    y actuar en forma distinta seg&uacute;n sus diferencias.<span class="superscript">5    </span>La comparaci&oacute;n permite hallar la adecuaci&oacute;n de los objetos    y de sus propiedades para la satisfacci&oacute;n de las necesidades del individuo,    as&iacute; como seleccionar entre los objetos a su alcance, aquel que parece    m&aacute;s apropiado a la satisfacci&oacute;n de sus necesidades.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La comparaci&oacute;n permite valorar cu&aacute;n adecuado resulta un objeto    y sus propiedades a las necesidades y requerimientos del sujeto y ordenar dichos    objetos seg&uacute;n su grado de correspondencia y aptitud para satisfacer las    necesidades y exigencias de un individuo en particular o de un grupo social.    <br>       <br>   Como en todos los objetos y en todas las necesidades existe un conjunto de propiedades    y exigencias respectivamente, esenciales y estables en ambos, la comparaci&oacute;n    puede efectuarse lo m&aacute;s objetivamente posible siempre que se expongan    expl&iacute;citamente, tanto los requerimientos del individuo como las propiedades    de los objetos.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v10n3/fig%201032002.gif"><img src="/img/revistas/aci/v10n3/fig%201032002.gif" width="222" height="237" border="0"></a>    
<br> </p>     <p align="left">    <br>   Los componentes y propiedades esenciales que requieren los individuos de los    objetos pueden variar extensamente entre estos, por lo que resulta necesario,    en primera instancia, conocer los puntos de vista o de referencia, los par&aacute;metros,    la significaci&oacute;n de cada uno de ellos en particular y los valores que    deben alcanzar las propiedades esenciales.    <br>       <br>   Es bueno destacar que una gran parte de las profundas diferencias que presentan    los resultados de evaluaci&oacute;n de un mismo objeto por sujetos diferentes,    obedecen generalmente a la utilizaci&oacute;n de par&aacute;metros diferentes    de comparaci&oacute;n y sobre todo a la significaci&oacute;n que poseen estos    par&aacute;metros para la satisfacci&oacute;n de sus necesidades.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La comparaci&oacute;n termina con la sistematizaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n,    esto es, la distribuci&oacute;n mental en grupos y subgrupos, seg&uacute;n las    semejanzas y diferencias que existen entre los objetos y los fen&oacute;menos.<span class="superscript">5</span>    La comparaci&oacute;n resulta una premisa fundamental. La clasificaci&oacute;n    permite categorizar a los objetos seg&uacute;n sus cualidades en diferentes    grupos y ponderar estos grupos seg&uacute;n su grado de adecuaci&oacute;n o    cumplimiento de los requisitos establecidos por los individuos o grupos.    <br>       <br>   Para finalizar este ac&aacute;pite, se destacar&aacute;n algunos aspectos esenciales    de una funci&oacute;n ps&iacute;quica muy importante que subyace en muchos procesos    psicol&oacute;gicos, se refiere a la atenci&oacute;n, la cual se entiende por    el reflejo selectivo de los objetos y fen&oacute;menos que implica prescindir    simult&aacute;neamente de todo lo dem&aacute;s.<span class="superscript">5 </span>Para    la calidad de la atenci&oacute;n tiene gran importancia la significaci&oacute;n    de la tarea, lo que obedece generalmente al valor que poseen sus posibles resultados    para la satisfacci&oacute;n de las necesidades del individuo. Incluso, cuando    los resultados de la propia actividad (por ejemplo de evaluaci&oacute;n) pueden    ser indiferentes, si aquello a lo que conduce posteriormente es de gran inter&eacute;s    (obtenci&oacute;n de las fuentes m&aacute;s adecuadas a sus necesidades), esto    ejercer&aacute; una extraordinaria influencia positiva en la ejecuci&oacute;n    de la actividad y lo incitar&aacute; a estar atento. Cuanto m&aacute;s importante    y clara es la significaci&oacute;n de la tarea y m&aacute;s fuerte es el deseo    de realizarla, m&aacute;s llamar&aacute; la atenci&oacute;n todo aquello que    es indispensable para desarrollarla. Sirve de apoyo a la atenci&oacute;n, el    planteamiento de preguntas cuyas respuestas exigen una percepci&oacute;n atenta    de aquello que garantiza el &eacute;xito de las acciones. Lo esencial para lograr    una atenci&oacute;n voluntaria firme es la estructuraci&oacute;n y organizaci&oacute;n    de la actividad.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   Los elementos expuestos pertenecen al orden de los procesos cognitivos, a continuaci&oacute;n    se tratar&aacute; acerca de las influencias de los procesos del orden afectivo    en las valoraciones individuales, es decir, a los procesos afectivos.    <br>       <br>   Al conocer la realidad y transformarla con su trabajo, el hombre reacciona de    una forma u otra ante los objetos y fen&oacute;menos reales. A estas reacciones    que provocan los objetos y fen&oacute;menos de la realidad en el hombre se les    denomina vivencias emocionales, sin embargo, s&oacute;lo motiva una actitud    emocional aquello que directa o indirectamente satisface sus necesidades y est&aacute;    ligado a las exigencias sociales. Las emociones y los sentimientos no son, como    en las funciones cognitivas, el reflejo de los objetos y fen&oacute;menos reales,    sino de la relaci&oacute;n existente entre ellos, sus propiedades y las necesidades,    las exigencias y los motivos de la actividad del sujeto.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   Las emociones y los sentimientos son las vivencias de que los objetos y fen&oacute;menos    reales corresponden, o no, a las necesidades del hombre y a los patrones sociales.    Los objetos y fen&oacute;menos que permiten satisfacer las necesidades o que    corresponden a las exigencias sociales, causan vivencias emocionales positivas    (satisfacci&oacute;n, alegr&iacute;a, etc.). Por el contrario, aquello que dificulta    la satisfacci&oacute;n de las necesidades o no est&aacute; de acuerdo con los    requerimientos o patrones sociales motiva vivencias emocionales negativas (insatisfacci&oacute;n,    tristeza, etc.). Las emociones y los sentimientos regulan fuertemente la conducta    y actividad del sujeto. S&oacute;lo aquellos fines hacia los cuales el sujeto    posee una actitud emocional positiva, pueden motivar una actividad creadora    e intensa. El individuo huir&aacute; de relacionarse o evitar&aacute; aquellas    actividades que le produzcan vivencias emocionales negativas. La intensidad    de las emociones y sentimientos depender&aacute;, en primer lugar, del significado    que tienen para los hombres, los objetos y fen&oacute;menos que los motivan,    lo que, a su vez, depende del nivel de importancia que tienen para &eacute;l,    las necesidades dominantes, sus motivos y fines para la actividad.<span class="superscript">5</span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Las emociones son vivencias afectivas m&aacute;s simples y relacionadas con    la satisfacci&oacute;n o insatisfacci&oacute;n de las necesidades org&aacute;nicas,    de alimento, de calor, etc. Los sentimientos est&aacute;n relacionados con las    necesidades que han aparecido en el curso del desarrollo hist&oacute;rico de    la humanidad, ejemplo, necesidad de relaciones sociales, de reconocimiento o    aprecio, de cumplimiento del deber, etc.5 Ambas son vivencias que el hombre    experimenta en su relaci&oacute;n con la realidad circundante -con otros hombres    y sus actos, con fen&oacute;menos y consigo mismo. Las vivencias de corta duraci&oacute;n    y con un car&aacute;cter eminentemente circunstancial se denominan gen&eacute;ricamente    emociones a diferencia de los sentimientos, en tanto que constituyen vivencias    estables y de larga duraci&oacute;n.    <br>       <br>   La significaci&oacute;n de unos u otros acontecimientos para el individuo (ejemplo,    los &eacute;xitos o fracasos de gran trascendencia o en forma repetida) pueden    generar estados emocionales m&aacute;s o menos prolongados que dan un colorido    determinado a todas las dem&aacute;s vivencias del individuo, denominados estados    de &aacute;nimo. Cuando el sujeto tiene un estado de &aacute;nimo alegre, por    ejemplo, tiende a percibirlo todo con un colorido positivo.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   De manera general, las emociones y los sentimientos que producen los objetos    y fen&oacute;menos en los individuos condicionan los resultados de las valoraciones    que estos ofrecen acerca de ellos. Aquellos objetos que satisfacen sus necesidades    o que simplemente se cree que las satisfacen, provocar&aacute;n vivencias afectivas    agradables, ellos se buscar&aacute;n y utilizar&aacute;n sistem&aacute;tica-mente.    La simple incertidumbre acerca de la aptitud de un objeto novedoso para satisfacer    las necesidades del sujeto producir&aacute;, sin dudas, una vivencia afectiva    desagradable.    <br>       <br>   Esto explica, en cierta medida, la actitud conservadora de muchos individuos    ante la evaluaci&oacute;n y el posible cambio a la utilizaci&oacute;n de otras    publicaciones, aun cuando estas puedan ser m&aacute;s adecuadas.    <br>       <br>   Las vivencias afectivas del hombre con los objetos se mezclan en forma indeterminada    con los fundamentos objetivos (datos, conocimientos) que posee el sujeto acerca    de ellos, por lo que las instituciones de informaci&oacute;n, al utilizar expertos    en las evaluaciones, deber&aacute;n idear los mecanismos que les permitan separar    el componente afectivo del conocimiento objetivo que un especialista posee acerca    de las publicaciones.</p> <h4>    <br>   Los procesos pulsacionales o de la actividad</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La actividad es el nexo espec&iacute;fico del organismo vivo con lo que le    rodea. Es provocada por las necesidades y tiene como fin satisfacerlas.<span class="superscript">9</span></p> <h4>    <br>   Las necesidades y los motivos de la actividad</h4>     <p>Las necesidades se manifiestan en el organismo como un estado de carencia,    insuficiencia o insatisfacci&oacute;n de las exigencias o requerimientos del    ser. El rasgo distintivo de la necesidad es que esta tiene &#147;un algo&#148;    que la satisface. Dicha satisfacci&oacute;n causa un impulso hacia la actividad    de b&uacute;squeda de &#147;ese algo&#148;. Cuando &#147;ese algo&#148; se refleja    en el cerebro del hombre, se constituye en motivo de la actividad y su consecuci&oacute;n    lo incita y dirige en la actuaci&oacute;n, encaminada a satisfacer sus necesidades.    Tal representaci&oacute;n ideal de las aptitudes de los objetos para satisfacer    sus necesidades, con frecuencia, constituyen simples creencias que el sujeto    posee acerca de las propiedades del objeto que ha idealizado. La presencia,    a la vez, tanto de la necesidad como de la representaci&oacute;n en la mente    de la adecuaci&oacute;n de un objeto en espec&iacute;fico para satisfacerla,    promueve la actividad del hombre.</p> <h4>    <br>   Los intereses</h4>     <p>Para el hombre, existe la necesidad ineludible de conocer el mundo que le rodea.    El sometimiento de la naturaleza o su transformaci&oacute;n requiere del conocimiento    de la estructura de los objetos del descubrimiento, de las dependencias entre    los elementos en forma de leyes. Cuando estas necesidades de conocimiento se    concretan en un objetivo o en un fen&oacute;meno determinado, y despiertan en    el hombre los deseos de conocerlos, ellos se convierten en motivos de la actividad    cognoscitiva a los cuales se le denomina intereses.    <br>       <br>   Los intereses reflejan la significaci&oacute;n alcanzada por el objeto para    el sujeto. Esta significaci&oacute;n depende, tanto de su impacto en las necesidades    del individuo, como de la importancia que cobran estas necesidades.    <br>   El inter&eacute;s constituye, a su vez, una manifestaci&oacute;n emocional de    la atracci&oacute;n o el rechazo que produce en el individuo el conocimiento    del objeto. El rechazo se denomina &#147;desinter&eacute;s&#148;, y constituye    un impedimento considerable en cualquier proceso de aprendizaje. Se expresa    en el tono emocional negativo que matiza el aprendizaje o actividad, cuyos resultados    generalmente son pobres.    <br>       <br>   El estudio de los componentes impulsores y reguladores de la actividad del hombre    permite a las instituciones de informaci&oacute;n conocer los mecanismos promotores    o inhibidores de sus acciones. Al pretender la utilizaci&oacute;n de individuos    o grupos de usuarios en los procesos de evaluaci&oacute;n de la literatura cient&iacute;fica,    resultar&aacute; necesario concientizar en ellos la necesidad de valorar las    publicaciones que emplear&aacute;n para informarse como condici&oacute;n necesaria    que determina la confiabilidad, exactitud, credibilidad y validez de los resultados    o conocimientos que se incorporar&aacute;n a la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica    o al desarrollo de las investigaciones.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Despertar el inter&eacute;s por los procesos de evaluaci&oacute;n de la literatura    conducir&aacute; a la realizaci&oacute;n de un esfuerzo sistem&aacute;tico y    consciente por parte de los individuos seleccionados, lo que incrementar&aacute;    las probabilidades de obtener mejores resultados en los procesos. </p> <h4>    <br>   Los impulsos inconscientes</h4>     <p>Los procesos anteriormente expuestos requieren de un grado de concientizaci&oacute;n    diferente para su realizaci&oacute;n, sin embargo, existen algunos procesos    de importancia, producto de la actividad no consciente del hombre en la emisi&oacute;n    de juicios de valoraci&oacute;n, se refiere a los procesos de la orientaci&oacute;n.    <br>       <br>   La orientaci&oacute;n es un estado no consciente de preparaci&oacute;n para    realizar determinada actividad,7 para emitir determinado juicio o valoraci&oacute;n.    Es una tendencia a responder de determinada forma ante un est&iacute;mulo espec&iacute;fico    (un objeto, un fen&oacute;meno, un atributo, etc.). Como contrapartida, tambi&eacute;n    inconsciente, &#147;dirigida a contrarrestar las conclusiones apresuradas e    insuficientemente fundamentadas en hechos propios de la experiencia del hombre    y con frecuencia el resultado de una asimilaci&oacute;n no cr&iacute;tica de    estereotipos del pensamiento (juicios estandarizados adoptados en determinado    grupo social)&#148;7 se encuentra la prevenci&oacute;n.    <br>       <br>   Otro impulso importante que se desarrolla en el nivel inconsciente es la disposici&oacute;n.    Esta constituye una actitud del individuo en relaci&oacute;n con diferentes    hechos de la vida social, como sucesos, personas, etc. Cuando adquiere el car&aacute;cter    de predisposici&oacute;n, puede ser positiva o negativa, cuando el sujeto est&aacute;    predispuesto analiza y justifica los resultados de su conducta como la consecuencia    de la apreciaci&oacute;n de algunos hechos que &eacute;l conoce. Una forma especial    de disposici&oacute;n lo constituye la sugesti&oacute;n en el interior del grupo,    la disposici&oacute;n inconsciente se determina por la opini&oacute;n del grupo    en el que participa el sujeto. El grado de sugesti&oacute;n en las personas    var&iacute;a ampliamente.7 Otros impulsos inconscientes como las atracciones,    inclinan al sujeto a una actividad en la que se desconocen los fines.    <br>       <br>   El conocimiento de las influencias que ejercen los grupos en que participan    los individuos, en sus opiniones, obliga a las instituciones de informaci&oacute;n,    cuando utilizan expertos en las evaluaciones, a desarrollar procedimientos en    los que el sujeto exprese sus opiniones con independencia y sin conocer las    de los dem&aacute;s, as&iacute; como a eliminar de las entidades evaluadas (como    son los art&iacute;culos cient&iacute;ficos) todos los vestigios de orientaci&oacute;n    posibles (por ejemplo, los autores del trabajo, las instituciones que los generan,    el pa&iacute;s, la fuente, etc.) en aras de obtener evaluaciones m&aacute;s    confiables, objetivas y personales.</p> <h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La personalidad</h4>     <p>Una vez estudiados los principales tipos de procesos psicol&oacute;gicos que    tienen lugar en el hombre y que, a su vez, tienen mayor importancia en la comprensi&oacute;n    de los procesos de valoraci&oacute;n, se estudiar&aacute; la personalidad.    <br>       <br>   Se entiende por personalidad la organizaci&oacute;n din&aacute;mica de los procesos    psicol&oacute;gicos (cognitivos, afectivos, pulsacionales, etc.) y biol&oacute;gicos    (fisiol&oacute;gicos y morfol&oacute;-gicos) que caracterizan a cada persona    y la distinguen de otras.10 Si las actitudes hacia la realidad y las formas    de conducta correspondientes no son casuales para un individuo en espec&iacute;fico,    sino m&aacute;s o menos firmes y constantes, y caracterizan a la persona desde    sus facetas m&aacute;s importantes, eso significa que se han hecho cualidades    de la personalidad<span class="superscript">.5</span>    <br>       <br>   Estas particularidades o cualidades siempre forman una cierta combinaci&oacute;n    original que no representa una simple suma de cualidades aisladas, sino una    unidad caracter&iacute;stica. Esto es lo que constituye el car&aacute;cter o    rasgo del individuo. El car&aacute;cter es una combinaci&oacute;n original e    individual de cualidades fundamentales de la personalidad que distinguen a un    sujeto de otro como miembro de la sociedad, expresa su actitud hacia el mundo    que le rodea el cual se manifiesta en su conducta y en los actos que realiza.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   La personalidad es por lo tanto, la integraci&oacute;n de todos los rasgos y    caracter&iacute;sticas que determinan una forma de comportamiento particular,6    y es el resultado espec&iacute;fico de la acci&oacute;n entre el hombre y su    medio. En el reflejo de la realidad objetiva, la personalidad act&uacute;a como    el filtro a trav&eacute;s del cual pasan los est&iacute;mulos, la imagen resultante    de dicho reflejo es nica e irrepetible entre dos individuos diferentes. (figura    2)</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v10n3/f20302.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v10n3/f20302.jpg" width="332" height="299" border="0"></a>    
<br> </p> <h4>Los procesos de evaluaci&oacute;n</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Comprender, explicar y predecir el comportamiento de los individuos en el consumo,    permite a las instituciones de informaci&oacute;n elevar la efectividad de su    trabajo y el grado de correspondencia entre la oferta de publicaciones y su    demanda por parte de sus usuarios. Ahora bien, resulta que la explicaci&oacute;n    del comportamiento del individuo y sus actitudes, incluidas las de consumo o    utilizaci&oacute;n dependen, en gran medida, de la comprensi&oacute;n de los    mecanismos de evaluaci&oacute;n del sujeto.    <br>       <br>   La evaluaci&oacute;n es el proceso de juzgar que ejecutan los humanos, ocurre    en el reino de la mente e inicialmente no es observable. Juzgar implica la emisi&oacute;n    de juicios.<span class="superscript">11</span> Los juicios son el reflejo de    las conexiones entre los objetos o fen&oacute;menos o entre algunas de sus cualidades;    el juicio es una &#147;enunciaci&oacute;n de algo acerca de algo, en el que    se afirma o niega algo&#148; con respecto a uno, varios o todos los objetos    o fen&oacute;menos de una categor&iacute;a.<span class="superscript">5</span>    <br>       <br>   Los juicios pueden ser el resultado de un proceso emp&iacute;rico espont&aacute;neo    del conocimiento, la expresi&oacute;n de la significaci&oacute;n particular    que tiene para el sujeto el objeto, el resultado de una relaci&oacute;n positiva    o negativa, estable o temporal con un objeto o fen&oacute;meno con una o varias    de sus cualidades o partes, el resultado de una generalizaci&oacute;n cognitiva    o afectiva inapropiada o simplemente de un estado emocional, as&iacute; como    el producto de cualquiera de los niveles del conocimiento o procesos cognitivos,    e incluso afectivos.    <br>       <br>   Sucede, con frecuencia, que el convencimiento que expresan los individuos en    sus juicios carece de datos objetivos que los sustenten. Como puede observarse,    el resultado de la valoraci&oacute;n o juicio, tomado de esta forma, aporta    un producto de escaso valor y origen dudoso, lo suficientemente limitado como    para considerarse por las instituciones de informaci&oacute;n en sus decisiones    de selecci&oacute;n e implementaci&oacute;n de servicios.    <br>       <br>   Si a estos planteamientos se a&ntilde;ade que los juicios, a menudo, encierran    la evaluaci&oacute;n de la propia actividad de valoraci&oacute;n, del contexto    en que se realizan, as&iacute; como un conjunto de suposiciones que se hace    el sujeto acerca del objeto y de los prop&oacute;sitos con que se realiza la    evaluaci&oacute;n, as&iacute; como que frecuentemente las personas no pueden    explicar el procedimiento por el cual ellos llegan o arriban a un juicio, ser&aacute;    f&aacute;cil darse cuenta del car&aacute;cter complejo y subjetivo de estos    productos de la actividad psicol&oacute;gica humana. Aun considerando el car&aacute;cter    complejo y subjetivo de los juicios, determinado por los muchos factores que    influyen y se integran en sus resultados, estos pueden ser simplificados o al    menos hechos visibles, si los elementos que contribuyen a ellos pueden identificarse    y transformarse del estado subjetivo al objetivo.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El primer paso para realizar dicha tarea es la determinaci&oacute;n de los requerimientos    y expectativas que posee el sujeto acerca del objeto que evaluar&aacute;. Las    expectativas son las previsiones de los resultados buenos o malos que rendir&aacute;n    los objetos o fen&oacute;menos para la satisfacci&oacute;n de las necesidades,<span class="superscript">11    </span>tienen gran importancia para promover o impedir las acciones.    <br>       <br>   Cuando las exigencias y expectativas del sujeto con respecto al objeto no pueden    hacerse p&uacute;blicas, observables o medibles ninguna metodolog&iacute;a sofisticada    podr&aacute; salvar tales evaluaciones. Parece razonable afirmar que hasta que    los valores puedan revelarse, hacerse expl&iacute;citos, no podr&aacute; esperarse    que las evaluaciones posean resultados confiables y reproducibles.<span class="superscript">11</span>    Dicha exteriorizaci&oacute;n debe contemplar las exigencias, par&aacute;metros    o criterios que se considerar&aacute;n para emitir el juicio, los prop&oacute;sitos    que con respecto al objeto tiene el sujeto, la actividad o contexto en que pretenden    emplearse; la importancia o peso de los distintos criterios considerados o su    significaci&oacute;n particular y cuyo resultado es el ordenamiento de los criterios    de acuerdo con su prioridad, as&iacute; como el procedimiento para asignar los    valores que expresan el cumplimiento de cada condici&oacute;n y las razones    de las prioridades establecidas.    <br>       <br>   Los valores son com&uacute;nmente considerados como expresiones de preferencia    acerca de un objeto, situaci&oacute;n, evento o suceso. Ellos var&iacute;an    frecuentemente con el cambio de situaci&oacute;n en la que se encuentra el sujeto,    as&iacute; como las necesidades y sus requerimientos, los prop&oacute;sitos,    y por tanto, sus preferencias y valores. Los valores son m&aacute;s que una    expresi&oacute;n simple de las preferencias y estos responden a una situaci&oacute;n    concreta. A esto se le denomina &#147;valor situaci&oacute;n&#148;. Cuando la    situaci&oacute;n var&iacute;a, cambian los valores, las relaciones propositivas,    los requerimientos en las propiedades y los objetos necesarios. Estos detalles    contribuyen a determinar los fundamentos de las valoraciones emitidas por el    individuo y los procedimientos empleados para hacer sus juicios. Sin el conocimiento    de estos detalles, el investigador no podr&aacute; comprender o interpretar    los juicios de valor. Estas referencias aseguran o intentan asegurar la consistencia    en el proceso de valoraci&oacute;n.<span class="superscript">11</span>    <br>       <br>   Cada uno de los patrones de evaluaci&oacute;n debe definirse, delimitarse, lo    que constituye en s&iacute; mismo, es decir, expresarse expl&iacute;citamente    cu&aacute;les son la manifestaciones que deben aparecer en el objeto y con cu&aacute;l    intensidad (valores) como para determinar su presencia o ausencia. A su vez,    deben conocerse las reglas para la toma de decisiones en cada una de las situaciones    que pueda presentar la tarea de evaluaci&oacute;n. Las reglas tambi&eacute;n    aseguran o intentan asegurar la consistencia en el proceso de la evaluaci&oacute;n.    Habitualmente en estas valoraciones surgen diferencias individuales. La variedad    de diferencias no impide el estudio de evaluaci&oacute;n, pero previene de la    generalizaci&oacute;n de sus resultados. Las recomendaciones anteriores no previenen    que, en muchas ocasiones, el proceso de evaluaci&oacute;n pueda revelarse completamente.    Muchas expectativas y preferencias pueden ser instintivas e innatas y el individuo    puede eludir el esfuerzo de describirlas y justificarlas, sin embargo, en las    evaluaciones hechas sobre productos o servicios de informaci&oacute;n, generalmente    es posible determinar los valores y las reglas de procedimiento seguidas para    realizar las apreciaciones, ellas pueden exteriorizarse y especificarse lo suficiente    como para que los resultados sean v&aacute;lidos, confiables y reproducibles.<span class="superscript">11</span>    <br>       <br>   Las evaluaciones generalmente buscan determinar en que medida se cumplen o satisfacen    los requerimientos, expectativas y valores exigidos por el individuo al objeto.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La utilizaci&oacute;n de expertos en las evaluaciones tambi&eacute;n se ve influenciada    o sesgada por las intenciones del investigador que sistem&aacute;ticamente escoge    individuos de forma premeditada y sin atender a muestreos aleatorios y representativos    de los distintos sectores que conforman la comunidad de usuarios que atiende    la instituci&oacute;n de informaci&oacute;n.</p> <h4>Los criterios de evaluaci&oacute;n</h4>     <p>Es necesario conocer cu&aacute;les son los criterios de evaluaci&oacute;n que    permiten a los individuos discernir, por ejemplo, entre diferentes publicaciones    en una tem&aacute;tica, aquella que m&aacute;s se adecua a sus exigencias. Los    criterios son, en general, expectativas de cumplimiento o desempe&ntilde;o o    preferencias en t&eacute;rminos de los cuales son hechos los juicios de valor.<span class="superscript">11</span>    Una publicaci&oacute;n, una instituci&oacute;n o un autor representa una variedad    de &iacute;ndices y atributos para un individuo.    <br>       <br>   Los atributos de la necesidad del sujeto o criterio de evaluaci&oacute;n tienen    gran importancia en la formaci&oacute;n de las actitudes. Cuando se estudian    las actitudes de un individuo, se hace en relaci&oacute;n con ciertos atributos    o caracter&iacute;sticas del objeto. Es por esta raz&oacute;n que el an&aacute;lisis,    la delimitaci&oacute;n y valoraci&oacute;n de los atributos y criterios de evaluaci&oacute;n    utilizados por los usuarios en cada situaci&oacute;n de elecci&oacute;n, es    un paso indispensable en el estudio posterior de las actitudes.    <br>       <br>   Una caracter&iacute;stica importante de los criterios es su car&aacute;cter    din&aacute;mico, es decir, no son est&aacute;ticos, sino que se modifican en    la medida en que el sujeto acumula una mayor experiencia y conocimiento.<span class="superscript">6</span>    Los criterios de evaluaci&oacute;n dependen b&aacute;sicamente de las necesidades,    los motivos y la experiencia acumulada por el sujeto de la evaluaci&oacute;n.    Es com&uacute;n a todos los autores la idea de que las actitudes son una funci&oacute;n    de las creencias que los individuos poseen acerca de los atributos de los objetos,    m&aacute;s que de sus propios valores reales.    <br>       <br>   El primer paso, por tanto, es descubrir la verdad sobre los valores reales de    los atributos de los objetos, y el segundo, con una prioridad expl&iacute;cita    de criterios seg&uacute;n su significado para el sujeto, proceder a valorar    en qu&eacute; medida una fuente posee esos atributos determinantes, de manera    tal que sea posible a la instituci&oacute;n prever no s&oacute;lo las actitudes    de los individuos o categor&iacute;as de ellos hacia las publicaciones, sino    tambi&eacute;n hacia las editoriales, las instituciones, los pa&iacute;ses,    etc.    <br>       <br>   Cuando la valoraci&oacute;n de los individuos se expresa mediante una simple    opini&oacute;n que solicita la instituci&oacute;n de informaci&oacute;n a determinados    usuarios, dif&iacute;cilmente podr&aacute;n conocerse los criterios de evaluaci&oacute;n,    su importancia y prioridad, y en muchas ocasiones, los usuarios no podr&aacute;n    hallar diferencias reales entre las distintas publicaciones, que no sean m&aacute;s    que el producto de sus propias creencias y la experiencia personal.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Los elementos fundamentales en las evaluaciones son los criterios a partir de    los cuales pueden ser medidos los logros y las variables derivadas de los criterios    que describen las caracter&iacute;sticas operacionales del objeto, fen&oacute;meno    o actividad que se eval&uacute;a. Los criterios no son medidas de por s&iacute;,    ellos son indicadores generales de cumplimiento o desempe&ntilde;o, que pueden    transformarse a variables criterios. Es probable que las expectativas var&iacute;en    entre cuantificables y no cuantificables, entre realizables a corto o a largo    plazo.<span class="superscript">11</span> Pueden pertenecer a diferentes niveles    de operaci&oacute;n del sistema, por ejemplo, un producto de informaci&oacute;n    adecuada, tem&aacute;tica y formalmente, depende de las tareas de selecci&oacute;n    y de los procesos en las &aacute;reas de servicio; incluso, los criterios pueden    ser conflictivos. Muchos criterios requerir&aacute;n de su transformaci&oacute;n    de no cuantificable a cuantifi-cable para poder consider&aacute;rseles y cada    criterio necesitar&aacute; de un conjunto de variables medibles para poder comprobar    la presencia y los valores alcanzados por los requerimientos en el objeto.</p> <h4>    <br>   El proceso de operacionalizaci&oacute;n de una variable</h4>     <p>Cuando el nivel en el que se define una variable es abstracto o complejo, no    permite la observaci&oacute;n o medici&oacute;n, es necesario entonces su transformaci&oacute;n    en variables m&aacute;s concretas que permitan una medici&oacute;n real de los    hechos. El proceso de llevar las variables de un nivel abstracto a uno operacional    se denomina operacionalizaci&oacute;n y su funci&oacute;n es concretar o precisar    el significado o alcance que se le otorga a una variable,<span class="superscript">12</span>    por ejemplo, calidad de una revista para determinado estudio.    <br>       <br>   El antecedente necesario del proceso de operacionalizaci&oacute;n es la conceptualizaci&oacute;n    de la variable o definici&oacute;n de que constituye. Estas definiciones, cuando    las variables son complejas como en el caso de la &#147;calidad &#147; son abstractas    y generales, y por lo tanto, no permiten la observaci&oacute;n de los fen&oacute;menos    o elementos involucrados. Es aqu&iacute; donde nace la necesidad de realizar    un proceso de operacionalizaci&oacute;n o de traducci&oacute;n de qu&eacute;    significa ese concepto o esa variable te&oacute;rica y compleja en los t&eacute;rminos    del estudio que se ejecuta. Mediante este proceso se logra la transformaci&oacute;n    de las variables complejas en simples, con igual significado y susceptibles    de medirse emp&iacute;ricamente. Para lograrlo las variables principales se    descomponen en dimensiones y estas en indicadores.<span class="superscript">12</span>    La operacio-nalizaci&oacute;n puede producir uno o varios indicadores que contribuyan    a la valoraci&oacute;n.</p> <h4>    <br>   Modificaci&oacute;n de las evaluaciones y de los criterios de evaluaci&oacute;n</h4>     <p>Las evaluaciones y los criterios de evaluaci&oacute;n no son r&iacute;gidos,    admiten cambio, pero su dinamismo es dif&iacute;cil, existe bastante estabilidad    para una gran variedad de categor&iacute;as de productos,<span class="superscript">6</span>    por ejemplo, las revistas cl&iacute;nicas norteamericanas.    <br>       <br>   El r&aacute;pido crecimiento sufrido por las esferas cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicas,    as&iacute; como la importancia que revista para el buen desarrollo de cualquier    sector de la sociedad, condujo inevitablemente a la necesidad de evaluar, tanto    cualitativa como cuantitativamente sus resultados, con el fin de perfeccionar    la inversi&oacute;n de los recursos disponibles en un pa&iacute;s, una empresa    u organizaci&oacute;n.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Los procesos de valoraci&oacute;n comprenden generalmente una comparaci&oacute;n    entre un conjunto de exigencias o requisitos que presentan las necesidades de    los individuos y las propiedades de los objetos. Para que exista una correspondencia    entre los objetos y las necesidades, debe existir una correspondencia tambi&eacute;n    entre los valores de las propiedades de los objetos y los valores o preferencias    individuales. En la determinaci&oacute;n de la adecuaci&oacute;n del objeto    a la necesidad tiene un gran peso la presencia en el objeto de las propiedades    consideradas altamente significativas por el sujeto para la clase de los objetos    evaluados. La sola presencia de un atributo de gran significaci&oacute;n (fuerte)    y su valor es suficiente para considerar adecuado al objeto, aun cuando los    dem&aacute;s par&aacute;metros comparables sean negativos.    <br>       <br>   Ahora bien, cuando las evaluaciones que realiza el sujeto est&aacute;n dirigidas    a determinar la presencia y el nivel que presentan ciertas propiedades y requerimientos    considerados por &eacute;l como inherentes a la clase de productos o procesos    que eval&uacute;a, sin considerar sus necesidades particulares, con el conocimiento    y la experiencia necesaria sobre las mejores condiciones para la obtenci&oacute;n    de resultados objetivos (exactos, reproducibles, etc.) confiables, como lo exige    el proceso cient&iacute;fico, generalmente se dice que se est&aacute; en presencia    de evaluaciones de la calidad de un objeto.    <br>       <br>   Las evaluaciones de calidad de un objeto, est&aacute;n indisolublemente unidas    a las evaluaciones de utilidad. Se realiza una evaluaci&oacute;n de utilidad    cuando se determina la adecuaci&oacute;n o aptitud que posee el objeto para    satisfacer los requerimientos de unas necesidades espec&iacute;ficas. Las evaluaciones    de calidad y utilidad no conducen al mismo resultado en la acci&oacute;n de    consumo, porque simplemente todo lo que posee calidad no es &uacute;til, ni    todo lo &uacute;til posee calidad. La utilidad exige de la adecuaci&oacute;n    a las circunstancias en que desarrolla su actividad el sujeto y su aplicabilidad    o utilizaci&oacute;n depende de la similitud entre las condiciones en las que    se encontraba la fuente (por ejemplo, autor o instituci&oacute;n en que se realiz&oacute;    la investigaci&oacute;n) y el destinatario ( usuario, lector, etc.); incluso    cuando las valoraciones de costos no son un ingrediente en las valoraciones    de calidad y utilidad propiamente dicho, sirven en una evaluaci&oacute;n global    para determinar la eficiencia (a qu&eacute; costo se logra determinada calidad    y utilidad) de los sistemas.    <br>       <br>   Se est&aacute; en presencia de evaluaciones econ&oacute;micas cuando se analizan,    tanto los costos como las consecuencias (recursos invertidos contra resultados    obtenidos) de dos o m&aacute;s alternativas posibles, ejemplo, dos o m&aacute;s    publicaciones de una misma disciplina. Las evaluaciones econ&oacute;micas permiten    escoger entre dos revistas &uacute;tiles o de calidad similar, aquella que resulta    menos costosa.</p> <h4>    <br>   Las evaluaciones de calidad y utilidad</h4>     <p>El conocimiento de la calidad y utilidad de las fuentes y canales de informaci&oacute;n    por parte de los expertos en sus respectivos campos de la actividad, resulta    de gran beneficio a las instituciones de informaci&oacute;n porque existe una    clara dependencia entre dichos juicios y la actitud que toman cada uno de ellos    con respecto al conjunto de fuentes disponibles y su conducta de consumo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Los juicios de calidad y utilidad constituyen el reflejo de la correspondencia    y la adecuaci&oacute;n de los objetos con ciertas normas o par&aacute;metros    que el sujeto establece como requerimientos de cumplimiento o de aptitud para    satisfacer determinadas exigencias de sus necesidades. Ocurre, frecuentemente,    que la asociaci&oacute;n de calidad a un objeto obedece a la utilidad de este    para satisfacer determinadas necesidades en el individuo. A su vez, los requerimientos    de calidad var&iacute;an con el conocimiento y la experiencia alcanzada por    el sujeto en sus relaciones con la categor&iacute;a de objetos evaluados y los    requerimientos de utilidad cambian de acuerdo con la modificaci&oacute;n de    las circunstancias y prop&oacute;sitos de la actividad del individuo. La asociaci&oacute;n    de calidad con un objeto es causa, generalmente, de la presencia en este de    una o varias propiedades consideradas inherentes y significativas para esa clase    de objetos en particular.    <br>       <br>   Cuando se pretende introducir un nuevo producto en el mercado las interrogantes    iniciales de los usuarios ser&aacute;n si ese producto es para &eacute;l y qu&eacute;    hay en el producto (por ejemplo, revista) que lo haga mejor que los otros para    &eacute;l. Por este hecho resulta importante que el promotor (bibliotecario,    por ejemplo) haga un &eacute;nfasis especial, desde el primer momento, en los    niveles que incorpora el nuevo producto (por ejemplo, publicaci&oacute;n desconocida    para el usuario) respecto a los diferentes criterios de evaluaci&oacute;n y    la prioridad que estos presentan para los distintos individuos y grupos en la    comunidad.6 El conocimiento de los valores que incorpora el producto nuevo con    respecto a los de mayor utilizaci&oacute;n por parte de los usuarios, puede    resultar una herramienta eficaz.    <br>       <br>   El conocimiento de los criterios de evaluaci&oacute;n puede ser un instrumento    importante para segmentar la comunidad de usuarios de acuerdo con las razones    que ellos desean escuchar. El proceso de evaluaci&oacute;n de un nuevo producto    atraviesa por diferentes etapas: conocimiento, inter&eacute;s, evaluaci&oacute;n,    prueba y aceptaci&oacute;n;6 y constituye a su vez, una transformaci&oacute;n    gradual de la indiferencia o rechazo en una actitud de aceptaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n    del objeto.    <br>       <br>   Todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil resulta el cambio de los criterios    de evaluaci&oacute;n, lo que sucede s&oacute;lo cuando la experiencia negativa    con una variedad de objetos evaluados a la luz de un criterio, provoca una reacci&oacute;n    en el individuo o cuando las fuentes promotoras del cambio son lo suficientemente    influyentes y consistentes como para producir este cambio.</p> <h4>    <br>   El aprendizaje</h4>     <p>Se entiende por aprendizaje la instauraci&oacute;n o &#147; el cambio relativamente    permanente de una tendencia de la conducta del individuo que se da como efecto    de una pr&aacute;ctica reforzada.6 El proceso de aprendizaje est&aacute; condicionado    por la capacidad de comprensi&oacute;n y los conocimientos que posee el sujeto    que entra en contacto con el est&iacute;mulo. Este est&iacute;mulo puede ser    un objeto novedoso, una interrogante acerca del c&oacute;mo funciona determinado    mecanismo, o en el caso de las publicaciones, simplemente la condicionante de    que si tendr&aacute; esta revista algo &uacute;til para m&iacute;. Lo expuesto    expresa el inter&eacute;s causado por el objeto en el sujeto, el que proceder&aacute;    a evaluar sus aptitudes en funci&oacute;n de unos requerimientos y unas expectativas    que &eacute;ste posee acerca del objeto ideal que resuelve o satisface sus exigencias.    La prueba del producto &#150;por ejemplo, la consulta de una revista desconocida    en su especialidad- al ser positiva conducir&aacute; a un reforzamiento de la    conducta en el consumo (utilizaci&oacute;n) en situaciones similares posteriores.    Cada vez que la respuesta del sujeto a un objeto o est&iacute;mulo es seguida    de una recompensa, se incrementa la probabilidad de que este responda en forma    semejante cuando se presente nuevamente el mismo objeto o est&iacute;mulo.<span class="superscript">6    </span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   El aprendizaje resultar&aacute; m&aacute;s r&aacute;pido, es decir, ser&aacute;    m&aacute;s corto el intervalo entre lo aprendido y el cambio en la conducta,    cuanto m&aacute;s breve sea el tiempo transcurrido entre lo aprendido y la recompensa    recibida o la satisfacci&oacute;n de su necesidad. Cuando no existe una necesidad    que desencadene el aprendizaje, este se vuelve una actividad mec&aacute;nica,    pasiva e improductiva para el individuo.</p> <h4>    <br>   Las evaluaciones de calidad</h4>     <p>La apreciaci&oacute;n de calidad puede relacionarse con la aparici&oacute;n    de uno o varios atributos considerados significativos por individuos en particular    o grupos sociales, reunidos en un paquete por uso establecido, mandato administrativo    o preferencia personal.13 En realidad cada juicio de calidad puede ser el resultado    de uno o varios de estos elementos. Descifrar cu&aacute;les atributos o propiedades,    cu&aacute;les valores y significaciones se han concedido a cada atributo y a    cada valor, se convierte en un punto indispensable para obtener un juicio de    valor s&oacute;lido y consistente. En cada individuo, grupo o contexto aparecer&aacute;n    criterios propios de valoraci&oacute;n, valores y significaciones diferentes.    Las evaluaciones siempre tendr&aacute;n un valor en unas circunstancias, en    un momento y para unos individuos en espec&iacute;fico. Generalmente, s&oacute;lo    se puede hablar de calidad en el plano individual o grupal, determinado por    el hecho de que los juicios de calidad consideran los deseos, las expectativas,    las valoraciones de los individuos, y estos, como es de suponer, son muy diferentes    entre distintos sujetos o grupos.    <br>       <br>   Obviamente los usuarios contribuyen individual o colectivamente de muchas maneras    a la definici&oacute;n de calidad sobre todo con sus requerimientos, valores,    expectativas, significaciones, etc. Los usuarios, en este dominio, definen cu&aacute;les    ser&aacute;n los requisitos que deber&aacute;n cumplir los productos de una    clase (por ejemplo, los art&iacute;culos o investigaciones acerca de la efectividad    de un nuevo medicamento) como para consider&aacute;rsele de calidad.    <br>       <br>   El concepto m&aacute;s dif&iacute;cil de determinar es el de calidad cient&iacute;fica,<span class="superscript">14</span>    que puede ser calidad cognitiva, relacionada con la importancia del contenido    espec&iacute;fico de las ideas cient&iacute;ficas (valor actual, integridad,    exactitud, etc.); calidad metodol&oacute;gica, seg&uacute;n sea la adecuaci&oacute;n,    la objetividad, la imparcialidad y la confiabilidad de los m&eacute;todos y    t&eacute;cnicas utilizadas, o bien, calidad de presentaci&oacute;n, seg&uacute;n    el grado de atracci&oacute;n del estilo, de sus ilustraciones y tablas, de sus    formulaciones, de su estructura, entre otros.    <br>       <br>   Cuando se habla de calidad cognitiva, se refiere al conjunto de normas o patrones    que garantizan la solidez de las argumentaciones, la trascendencia, la actualidad.    La calidad metodol&oacute;gica se refiere al conjunto de normas que garantizan    la confiabili-dad, certeza o validez de los resultados y su reproducibilidad.    De la misma manera, los patrones de calidad de presentaci&oacute;n pretenden    asegurar la transmisi&oacute;n de los conocimientos entre los productores y    destinatarios; su facilidad de asimilaci&oacute;n y comprensi&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Los conjuntos de propiedades consideradas como patrones de calidad difieren    en la evaluaci&oacute;n de publicaciones y los art&iacute;culos respectivamente.    Por ejemplo, una medida de calidad de una revista primaria puede ser la presencia    conjunta de art&iacute;culos originales y de revisi&oacute;n, de cartas y anuncios;    mientras, para un art&iacute;culo original puede ser la presencia de un grupo    de argumentos a favor y en contra de los resultados obtenidos, por ejemplo,    un examen sistem&aacute;tico y sin sesgos de la literatura sobre el tema.    <br>       <br>   Los indicadores que permiten obtener la informaci&oacute;n sobre los aspectos    de calidad se basan en las percepciones de los expertos que juzgan las publicaciones    por su contenido, metodolog&iacute;a y presentaci&oacute;n. Se sustentan en    su estimaci&oacute;n y apreciaci&oacute;n del proceso y los resultados de una    investigaci&oacute;n. El juicio humano es el &uacute;nico v&aacute;lido para    discernir la calidad de un trabajo de investigaci&oacute;n, interpretada esta    como la integraci&oacute;n de sus nuevos aportes,14 de igual forma ocurre con    la valoraci&oacute;n de su novedad y aplicabilidad; sin embargo, su descomposici&oacute;n    en factores significativos resulta altamente compleja debido a su car&aacute;cter    eminentemente subjetivo.</p> <h4>    <br>   Las evaluaciones de utilidad</h4>     <p>Las evaluaciones de utilidad buscan determinar el grado de correspondencia    o adecuaci&oacute;n de las propiedades formales y de contenido de los objetos    con los requerimientos de las necesidades de los individuos o grupos. Los juicios    de utilidad contienen el reflejo de la aptitud del objeto para satisfacer determinadas    necesidades, e incluso con mayor frecuencia que en las evaluaciones de calidad,    sucede que la utilidad de un objeto o producto var&iacute;a entre dos momentos    o situaciones diferentes y entre dos individuos distintos, debido al car&aacute;cter    particular e irrepetible de las necesidades. No obstante, existen ciertos requerimientos    de grupos o categor&iacute;as de usuarios en espec&iacute;fico (por ejemplo,    plazos de entrega de la informaci&oacute;n, volumen, actualidad, tipos de trabajo).    La acci&oacute;n de consumo o utilizaci&oacute;n es la que retroalimenta y perfecciona    la evaluaci&oacute;n y los criterios empleados por el individuo. Para determinar    utilidad es necesario determinar antes los requisitos formales y de contenido    que caracterizan a la necesidad del individuo o grupo y la significaci&oacute;n    particular de cada requerimiento.    <br>       <br>   Si bien las evaluaciones de calidad tienden a ser universales, las de utilidad    tienden a particularizarse. En las evaluaciones de utilidad de las publicaciones,    desempe&ntilde;an una funci&oacute;n importante los servicios de informaci&oacute;n;    ellos deben ser capaces de adecuar sus entregas de informaci&oacute;n a las    particularidades tem&aacute;ticas y formales de los individuos y grupos.    <br>       <br>   Un usuario no es totalmente capaz de percibir las diferencias entre los distintos    productos objetiva y consecuentemente; su elecci&oacute;n con frecuencia no    se basa en esas diferencias, sino en sus creencias acerca de los valores y propiedades    de los objetos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   La percepci&oacute;n del usuario sobre las caracter&iacute;sticas de un producto    (que puede estar distorsionada), determinar&aacute; su elecci&oacute;n entre    los distintos objetos, esto condicionar&aacute; tambi&eacute;n su lealtad a    ellos.<span class="superscript">6</span> Es funci&oacute;n de las instituciones    de informaci&oacute;n mostrar las diferencias reales y objetivas existentes    entre distintas fuentes y canales, as&iacute; como trabajar para que los usuarios    cambien sus actitudes si resulta necesario, es decir, llevar a cabo una labor    educativa.    <br>       <br>   El grado de satisfacci&oacute;n del usuario es una medida de importancia vital,    por cuanto proporciona informaci&oacute;n acerca de la capacidad del sistema    para reconocer las necesidades y cumplir con sus requerimientos, indica su &eacute;xito    o derrota para alcanzar los valores y las expectativas de los usuarios; es por    lo tanto, un instrumento valioso de administraci&oacute;n y planeamiento. La    satisfacci&oacute;n es el resultado del cumplimiento de una serie de exigencias    planteadas por el usuario al producto u objeto, requisitos con un grado de significaci&oacute;n    particular que deben observarse para obtener un nivel de satisfacci&oacute;n    adecuado. La diferencia percibida entre los requisitos del sujeto y los valores    y propiedades del objeto, as&iacute; como su significaci&oacute;n particular    determinan el grado de insatisfacci&oacute;n del individuo.    <br>       <br>   Finalmente, el balance entre lo beneficioso y lo perjudicial (lo v&aacute;lido    y lo no v&aacute;lido, lo confiable y lo no confiable, lo comprensible y lo    incomprensible, lo exacto y lo inexacto, lo redundante y lo novedoso, lo probablemente    cierto y lo probablemente incierto, lo &uacute;til y lo in&uacute;til) puede    que constituya el n&uacute;cleo central de una evaluaci&oacute;n. Cada uno de    las fuentes analizadas puede aportar cantidades diferentes de informaci&oacute;n    de uno u otro tipo, y en dependencia del balance final, podr&aacute; decirse    que una fuente o un canal es de mayor o menor calidad y utilidad.    <br>       <br>   En el comportamiento de cada individuo hay una constante evaluaci&oacute;n de    las acciones que se van a emprender, de las alternativas, de los beneficios    y riesgos posibles, en consecuencia, una toma de decisiones, que cuando produce    un balance positivo, probablemente se repetir&aacute; en una situaci&oacute;n    similar. No s&oacute;lo es decisivo el resultado propiamente dicho de una acci&oacute;n    sino su significado. Si bien las evaluaciones de efectividad son un componente    decisivo en las tareas de selecci&oacute;n, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os,    ha adquirido una importancia vital el componente econ&oacute;mico, a causa de    los recortes de presupuesto que han experimentado las instituciones de informaci&oacute;n    y el alza de los precios de la adquisici&oacute;n.</p> <h4>    <br>   Las evaluaciones de econom&iacute;a</h4>     <p>El an&aacute;lisis econ&oacute;mico de una actividad es un requisito indispensable    para la correcta administraci&oacute;n de los recursos a invertir. El incremento    de los costos de la adquisici&oacute;n ha concretado la necesidad de mejorar    la distribuci&oacute;n de los recursos, esto ha provocado la aparici&oacute;n    de novedosas t&eacute;cnicas de selecci&oacute;n de documentos y el empleo de    los an&aacute;lisis de costo y sus consecuencias en las diferentes alternativas    disponibles en el mercado as&iacute; como que sean consideradas &uacute;tiles    y de calidad por la comunidad de usuarios que se atiende.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Existen diferentes alternativas para realizar las evaluaciones econ&oacute;micas.    En el m&aacute;s sencillo de los casos aparecen dos fuentes o canales de igual    calidad o utilidad para una comunidad espec&iacute;fica de usuarios las que    como es presumible diferir&aacute;n en sus costos. La evaluaci&oacute;n de eficiencia    busca la alternativa menos costosa.    <br>       <br>   Ahora bien, puede suceder que se encuentren dos publicaciones, por ejemplo,    que difieran en cuanto a su efectividad, posean distintos n&uacute;meros de    art&iacute;culos relevantes, distinto nivel de calidad o utilidad. En este caso,    si sigue el enfoque tradicional de las evaluaciones econ&oacute;micas, se utilizar&iacute;a    el criterio &#147;costo&#148; o el componente econ&oacute;mico como variable    principal en la valoraci&oacute;n, es decir, se dividir&iacute;a en ambas variantes    su precio por el n&uacute;mero de art&iacute;culos relevantes, &uacute;tiles,    etc. De esta forma, el componente efectividad pasa a un segundo plano. En la    valoraci&oacute;n de las publicaciones la efectividad es el criterio de m&aacute;s    peso. Por el contrario, si se divide el n&uacute;mero de art&iacute;culos relevantes    o &uacute;tiles por el precio de la revista, se hallar&aacute; el n&uacute;mero    o porci&oacute;n de art&iacute;culos relevantes (medida de efectividad) adquiridos    por unidad de dinero invertida. De esta forma, se obtiene una medida que refleja    las unidades de efectividad alcanzadas por unidad de dinero gastado. Este valor    ofrece una idea de la eficiencia en la inversi&oacute;n de recursos que presenta    la instituci&oacute;n de informaci&oacute;n.    <br>       <br>   Puede suceder tambi&eacute;n, que el grado de calidad o utilidad de dichas publicaciones    sea diferente y se exprese mediante una puntuaci&oacute;n. Los art&iacute;culos,    por ejemplo, pueden variar en su utilidad, desde imprescindibles hasta in&uacute;tiles.    Para cada fuente, se promediar&iacute;a su utilidad y se devidir&iacute;a por    su precio, de manera tal que se expresen las unidades de utilidad (puntos) obtenidos    por unidad de dinero invertida.    <br>       <br>   Otra forma &uacute;til para la evaluaci&oacute;n de dos publicaciones diferentes    puede ser mediante su balance precio-art&iacute;culo relevante/ precio-art&iacute;culo    no relevante. Ocurre que cada revista aportar&aacute;, en la mayor&iacute;a    de las ocasiones, una cantidad de art&iacute;culos relevantes menor que el total    de art&iacute;culos publicados. Los art&iacute;culos no relevantes representan    el dinero desperdiciado. Las revistas pueden ordenarse seg&uacute;n su balance    precio-art&iacute;culo relevante/ precio-art&iacute;culo no relevante, o seg&uacute;n    los tantos por cientos que representan estas cantidades en el costo total.    <br>       <br>   Las evaluaciones de costo deben acompa&ntilde;ar a las evaluaciones de calidad,    utilidad o cualquiera otra que se realice con el objetivo de seleccionar las    fuentes y canales m&aacute;s propicios. Sin embargo, las evaluaciones de precios    no deben sacrificar las indicaciones de efectividad; com&uacute;nmente sucede    que las publicaciones m&aacute;s relevantes, de m&aacute;s calidad, m&aacute;s    &uacute;tiles, tambi&eacute;n son las m&aacute;s costosas. En estos casos, no    se debe subordinar calidad y utilidad a precios.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Los estudios econ&oacute;micos, suponen la calidad de lo que se estudia y los    estudios de calidad toman por &uacute;til lo que se analiza. Los estudios de    utilidad se realizan, en la secuencia, primero: son m&aacute;s baratos y decisivos,    porque aunque una investigaci&oacute;n presente una calidad excepcional, si    esta no es &uacute;til, no se consultar&aacute; o considerar&aacute; y el tiempo    y los recursos empleados en la evaluaci&oacute;n se habr&aacute;n perdido. Cualquier    evaluaci&oacute;n deber&aacute; conceder mayor importancia a la utilidad y a    la calidad que a los precios.</p> <h4>Abstract</h4>     <p><b>Psychological aspects useful to understand the evaluation of the information    sources according to experts</b></p>     <p>Some basic elements of theoretical character that are useful to understand,    above all, from the psychological point of view, the expert&#146;s evaluations,    which are one of the most used forms to select serials in the setting of medical    libraries, are approached. The cognitive and affective processes, as well as    those of the activity are studied aimed at explaining their influence on the    results of the evaluations given by the specialists in a specific area of knowledge    and the ways to reduce the negative effects produced by the defects inherent    to the own psychological processes intervening in the activity of evaluation.    <br>       <br>   <i>Subject headings</i>: SERIALS; EVALUATION; LIBRARIES, MEDICAL    <br> </p> <h4> Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4> <ol>       <!-- ref --><li> Evans G. Developing library collections. Colorado: Libraries Unlimited,      1987. p. 22.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Skinner EA.Health science information management and continuing education      of physicians. Ann Intern Med 1989; 110(2):151.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Nu&ntilde;ez Paula I. Comp. Informaci&oacute;n. Aspectos socio-psicol&oacute;gicos.      La Habana: IDICT; 1990. p.71.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Rubinstein SL. El ser y la conciencia. La Habana: Editora Universitaria;      1965. p.19, 137,141,137, 175.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Smirnov AA, Leontiev AN. Psicolog&iacute;a. La Habana: Imprenta Nacional      de Cuba; 1961. p.144- 7, 235, 232-9, 177, 183, 355-8, 462-3, 242, 436, 433.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Alonso J. El comportamiento del consumidor: una aproximaci&oacute;n te&oacute;rica      con estudios emp&iacute;ricos. Madrid: Instituto Nacional de Consumo; 1983.      p.167, 176, 169, 204-5, 108-9, 211, 159, 183, 185, 184, 262, 174.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Petrovski AV. Psicolog&iacute;a general. La Habana: Ministerio de Educaci&oacute;n;      1981. p.141, 335, 365, 153-5.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Rosental M, Iudin P. Diccionario filos&oacute;fico. La Habana: Editora      Pol&iacute;tica, 1973. p.307.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Diccionario de Filosof&iacute;a. Mosc&uacute;: Progreso; 1984. p.4.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Diccionario enciclop&eacute;dico Salvat Universal. 15ta ed. Barcelona:      Salvat; 1981. p. 2221, 1852, 2220.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Swanson RW. Performing evaluation studies in information sciences. JASIS      1979;26(3): 59-63.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Academia de Ciencias de la URSS. Metodolog&iacute;a del conocimiento cient&iacute;fico.      La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n; [s.a]. p. 240, 112.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Donabedian A. La calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica: definici&oacute;n      y m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n. Mexico, D.F: Prensa M&eacute;dica Mexicana;      1984. p.3.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Sancho R. Indicadores bibliom&eacute;tricos utilizados en la evaluaci&oacute;n      de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Rev Esp Doc Cient 1990;13(3-4):845.</li>    </ol>     <p>Recibido: 9 de abril de 2002. &nbsp;&nbsp;Aprobado: 25 de mayo de 2002    <br>   <a href="#autor">Lic. <i>Rub&eacute;n Ca&ntilde;edo Andalia</i>. Red Telem&aacute;tica    de Salud en Cuba (Infomed). Calle 27 No. 110 e/n N y M, El Vedado. Plaza de    la Revoluci&oacute;n. Ciudad de La Habana. Cuba</a><a name="cargo"></a>. <a href="mailto:ruben@infomed.sld.cu">ruben@infomed.sld.cu</a></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     ]]></body>
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