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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La formación bibliotecaria en Cuba: una mirada a través de los documentos]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Biblioteca Nacional José Martí Departamento de Investigaciones Histórico-Culturales ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The first efforts made for the professional training of the Cuban librarian up to the social changes experimenteed by Cuba at the beginning of the Revolution, when the first middle level library schools and the university career of this discipline were created, are historically outlined. The investigations developed at the middle level of the publilc librarian and at the university level are analyzed, starting from the final papers presented for their graduations.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <h2>La formaci&oacute;n bibliotecaria en Cuba: una mirada a trav&eacute;s de los    documentos</h2>     <p><a href="#cargo">MsC. Nuria E. P&eacute;rez Matos<span class="superscript">1</span></a><a name="autor"></a>  </p> <h4>Resumen</h4>     <p>Se esbozan hist&oacute;ricamente los primeros intentos realizados para la formaci&oacute;n    profesional del bibliotecario cubano hasta llegar a los cambios sociales que    experiment&oacute; Cuba en los inicios de la Revoluci&oacute;n donde se crearon    las primeras escuelas de nivel medio de bibliotecolog&iacute;a y la creaci&oacute;n    de la carrera universitaria. Se analizan las investigaciones desarrolladas,    tanto en el nivel medio del bibliotecario p&uacute;blico como en los estudios    universitarios, a partir de los trabajos finales presentados para sus respectivas    graduaciones.    <br>       <br>   <b>Palabras clave</b>: Formaci&oacute;n profesional, tesis de grado, literatura    bibliol&oacute;gico-informativa.</p> <h2>Library training in Cuba: a look through the documents</h2> <h4>Abstract</h4>     <p>The first efforts made for the professional training of the Cuban librarian    up to the social changes experimenteed by Cuba at the beginning of the Revolution,    when the first middle level library schools and the university career of this    discipline were created, are historically outlined. The investigations developed    at the middle level of the publilc librarian and at the university level are    analyzed, starting from the final papers presented for their graduations.     <br>       <br>   Key words: Professional training, degree thesis , bibliological-informative    literature.</p>     <p>Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida    bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir    Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente    y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como    todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica,    siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.  </p>     <p>Cita (Vancouver): P&eacute;rez Matos NE. La formaci&oacute;n de bibliotecaria    en Cuba: una mirada a trav&eacute;s de los documentos. Acimed 2005;13 (3). Disponible    en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_3_05/aci08305.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_3_05/aci08305.htm</a>    Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o.</p> <h4>Antecedentes de una formaci&oacute;n eventual</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La creaci&oacute;n de las primeras instituciones de informaci&oacute;n en Cuba    (archivos y bibliotecas) como en el resto del mundo, no marc&oacute; la aparici&oacute;n    de las ciencias que estudian las leyes, principios y estructura de sus actividades.    La historia muestra, al principio, la fundaci&oacute;n de las instituciones    y, m&aacute;s adelante, con el desarrollo de sus procesos y legislaci&oacute;n,    la aparici&oacute;n de la literatura, la formaci&oacute;n del profesional y    finalmente, el surgimiento y consolidaci&oacute;n de las ciencias de la informaci&oacute;n.    <br>       <br>   La primera noticia que se tiene de una biblioteca en Cuba se hall&oacute; en    el testamento del presb&iacute;tero <i>Nicol&aacute;s Estebes Borges</i>, vicario    general del obispado de La Habana, fallecido a inicios del a&ntilde;o 1665,    en una de cuyas cl&aacute;usulas dec&iacute;a: &quot;declaro que tengo una librer&iacute;a    de mil cuerpos de libros poco m&aacute;s o menos, quiero y es mi voluntad que    esta se coloque en la Iglesia Parroquial de esta Ciudad en la parte y lugar    donde m&aacute;s bien les pareciese a sus Se&ntilde;or&iacute;as Ilustr&iacute;simas    y dicho Se&ntilde;or Maestro de Campo Gobernador, entreg&aacute;ndola con cuenta    y raz&oacute;n a alg&uacute;n eclesi&aacute;stico que cuide de ella para que    se valgan los requeridos y amados predicadores y te&oacute;logos y si hubiese    Iglesia Catedral en esta ciudad se mude para ella para dicho efecto&quot;.<span class="superscript">1</span>    <br>       <br>   Las primeras bibliotecas en el pa&iacute;s aparecieron en medio de la situaci&oacute;n    de atraso y la pobreza intelectiva en que viv&iacute;an sus pobladores, en la    etapa erudita de la actividad bibliotecaria en el mundo, y del Siglo de Oro    de la cultura espa&ntilde;ola. Constitu&iacute;an bibliotecas particulares denominadas    &quot;librer&iacute;as&quot; por sus due&ntilde;os y carec&iacute;an de uso    social, en sus vol&uacute;menes predominaba el tema religioso. Por otra parte,    se trataba de libros extranjeros, mayormente espa&ntilde;oles y, en otros casos,    en lengua latina, porque en Cuba todav&iacute;a no exist&iacute;a una imprenta.    A pesar de las referidas caracter&iacute;sticas, que matizaron la casi nula    actividad bibliotecaria en los siglos XVI y XVII, existe informaci&oacute;n    que manifiesta el inter&eacute;s de Espa&ntilde;a por conservar los documentos    antiguos de la Isla.</p>     <p>El siglo XIX fue para el universo bibliotecol&oacute;gico, &eacute;poca de    grandes renovaciones. Muchos autores consideran el a&ntilde;o 1850 como el principio    de la catalogaci&oacute;n moderna, as&iacute; surgieron las noventa y una reglas    de <i>Antonio Panizzi </i>(1839), <i>Charles A. Cutter</i> cre&oacute; las reglas    para el cat&aacute;logo diccionario (1876), <i>Melvil Dewey</i> elabor&oacute;    la Clasificaci&oacute;n Decimal (1876) y aparecieron grandes clasificaciones    como la del <i>British Museum</i>. (<i>Herrero Pascual</i>, 1989) Mientras que    el mundo bibliotecol&oacute;gico celebraba congresos y se respiraban aires diferentes    de renovaci&oacute;n t&eacute;cnica, en Cuba se viv&iacute;a aun bajo un pleno    r&eacute;gimen colonial en cuyo ambiente los avances de la actividad informativa,    aunque recibieron cierto impulso, eran lentos en comparaci&oacute;n con sus    progresos en otras latitudes. La vida econ&oacute;mica hab&iacute;a pasado paulatinamente    a depender de la prosperidad de la industria azucarera. <i>Vil&aacute; </i>describ&iacute;a    que, en 1844, &quot;s&oacute;lo hab&iacute;a en Cuba 286 escuelas a las que    asist&iacute;an 11,053 alumnos o un diez por ciento de la poblaci&oacute;n en    edad escolar del pa&iacute;s en el que, adem&aacute;s, la proporci&oacute;n    de adultos analfabetos era aterradora&quot;. <span class="superscript">2 </span>    <br>       <br>   La situaci&oacute;n de la colonia se hizo tan insoportable que el &uacute;nico    camino fue el de la guerra para poder alcanzar la libertad de Cuba. En 1898,    s&oacute;lo faltaba darle tiempo a las guerras independentistas de casi treinta    a&ntilde;os para derrocar a la colonia espa&ntilde;ola, pero la explosi&oacute;n    del acorazado Maine, en febrero del propio a&ntilde;o, acarre&oacute; la intromisi&oacute;n    de los Estados Unidos en la guerra contra Espa&ntilde;a, con el &uacute;nico    fin de intervenir en la isla. Con la culminaci&oacute;n de las guerras independentistas    y la intervenci&oacute;n norteamericana, naci&oacute; una rep&uacute;blica moribunda    cargada de ideas patri&oacute;ticas frustradas por la corriente anexionista    y limitadas al punto de la censura y el hostigamiento, para aquellos pensadores    que intentaran luchar contra los intereses americanos en la isla.     <br>       <br>   A pesar de todo lo que acontec&iacute;a en la isla, un grupo de intelectuales    y patriotas, que hab&iacute;an estado a&ntilde;os en el exilio, formaron la    Junta Organizadora de la Biblioteca y Museo Nacionales de la Isla de Cuba. Existen    tambi&eacute;n varios trabajos que han estudiado las causas del surgimiento    de la Biblioteca Nacional de Cuba. Aunque exist&iacute;a la Biblioteca de la    Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s, que sirvi&oacute; de n&uacute;cleo    a las bibliotecas nacionales en la gran mayor&iacute;a de Iberoam&eacute;rica,    en 1901 se fund&oacute; la Biblioteca Nacional de Cuba con car&aacute;cter independiente.    Es su primer director, el patriota y bibli&oacute;grafo cubano <i>Domingo Figarola    Caneda</i>.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   La creaci&oacute;n de esta instituci&oacute;n, adem&aacute;s de lo que represent&oacute;    y representa para la identidad y la cultura nacional, constituy&oacute; un eslab&oacute;n    m&aacute;s en el desarrollo bibliotecario cubano. Su historia la ubica en diferentes    momentos.</p>     <p>Durante todo el siglo XX, las principales actividades informativas: actividad    bibliotecaria, actividad archiv&iacute;stica y actividad bibliogr&aacute;fica,    se desarrollaron paulatinamente, condicionadas por su propio comportamiento.    Es a principios de este siglo que se tiene el primer antecedente sobre la formaci&oacute;n    profesional del bibliotecario a partir de dos proyectos de ley.     <br>       <br>   El primero data de 1919, presentado al Senado por el Dr. <i>Cosme de la Torriente</i>,    entonces senador de la Rep&uacute;blica. La proposici&oacute;n de ley persegu&iacute;a    tres objetivos: &quot;Primero: Dotar a la Biblioteca Nacional, a la Biblioteca    de Matanzas y al Archivo Nacional de edificios adecuados para que estas instituciones    puedan llenar cumplidamente su alta misi&oacute;n educativa y social; Segundo:    Promover la creaci&oacute;n de Bibliotecas P&uacute;blicas en toda la extensi&oacute;n    de la Rep&uacute;blica por ser de absoluta necesidad su establecimiento para    la educaci&oacute;n y cultura del pueblo y; Tercero: Formar el personal t&eacute;cnico,    debidamente preparado para el servicio de estas Bibliotecas P&uacute;blicas    y de las dem&aacute;s que dependen del Gobierno, a cuyo fin se propone la creaci&oacute;n    de una Escuela de Bibliotecarios y Archiveros&quot;. <span class="superscript">3</span>    <br>       <br>   El segundo proyecto de ley se present&oacute; en 1927 sobre una reforma del    plan de estudios de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad    de La Habana, pero que no lleg&oacute; a materializarse, mediante el cual se    crear&iacute;a en dicha Facultad el Instituto de T&eacute;cnica de Bibliotecas    que hubiera expedido un diploma de Bibliotecario a sus futuros graduados. </p>     <p>El proyecto de <i>Cosme de la Torriente </i>manifestaba tendencias europeas,    sobre todo francesa, al considerar unidas la bibliotecolog&iacute;a y la archivonom&iacute;a.    Se le conced&iacute;a un cr&eacute;dito de doce mil pesos y se exig&iacute;a    como requisito de ingreso el t&iacute;tulo de Doctor en Derecho, en Filosof&iacute;a    y Letras, en Ciencias, o Pedagog&iacute;a, de la Universidad de La Habana; el    t&iacute;tulo de Bachiller de los Institutos de Segunda Ense&ntilde;anza de    la Rep&uacute;blica, o el diploma de maestro(a) de las Escuelas Normales. Los    cursos durar&iacute;an un a&ntilde;o, ser&iacute;an gratuitos y se ofrecer&iacute;an    estudios como: organizaci&oacute;n, catalogaci&oacute;n, clasificaci&oacute;n    y servicio p&uacute;blico de bibliotecas; la paleograf&iacute;a, la bibliograf&iacute;a    general y especial; la organizaci&oacute;n de departamentos para ni&ntilde;os;    la historia del libro y nociones de tipograf&iacute;a, encuadernaci&oacute;n,    caligraf&iacute;a y mecanograf&iacute;a.     <br>       <br>   El segundo proyecto requer&iacute;a de un bibliotecario con una s&oacute;lida    formaci&oacute;n en literatura, historia y otras disciplinas human&iacute;sticas.    En este sentido, se impartir&iacute;an once disciplinas con fines eminentemente    culturales.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Ambos proyectos muestran preocupaciones sobre la ense&ntilde;anza de la bibliotecolog&iacute;a    en Cuba por parte de cubanos ilustres interesados en priorizar la labor de las    bibliotecas p&uacute;blicas y del bibliotecario como principales difusores de    la cultura.    <br>   Se conoce que a finales del siglo XIX y principios del XX, la propia producci&oacute;n    editorial en Cuba condujo a un movimiento bibliogr&aacute;fico que se desvincul&oacute;    del trabajo bibliotecario propiamente dicho, como sucedi&oacute; en &eacute;pocas    anteriores en otras latitudes, porque la actividad bibliogr&aacute;fica tiene    su propia identidad. Por otra parte, las bibliotecas continuaron el fomento    de las t&eacute;cnicas de recuperaci&oacute;n y centraron su atenci&oacute;n    en los problemas referentes a los edificios de las bibliotecas y el almacenamiento    del gran c&uacute;mulo de documentos. Pero no es hasta las d&eacute;cadas de    los a&ntilde;os 30 y el 40 del siglo XX, que se inicia el tratamiento te&oacute;rico    de los problemas bibliotecol&oacute;gicos en Cuba y que se imparten los primeros    cursos de formaci&oacute;n bibliotecaria.     <br>       <br>   Es en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 30, que se inicia la publicaci&oacute;n    sistem&aacute;tica de literatura sobre la especialidad y que se inicia el primer    curso de bibliotecolog&iacute;a en Cuba. En el campo de la literatura, aparece    el Anuario Bibliogr&aacute;fico Cubano (1937-1958) que surge como primera publicaci&oacute;n    bibliol&oacute;gico informativa en Cuba y que responde al movimiento bibliogr&aacute;fico    que se desat&oacute; en Cuba a finales del siglo XIX y que marc&oacute; cierto    predominio en los primeros 30 a&ntilde;os del siglo XX en la literatura &quot;informativa&quot;.    Le continu&oacute; el Bolet&iacute;n Bibliot&eacute;cnico (1938-1941) al que    le sucedieron el Bolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios    (1949-1959) y la revista Cuba Bibliotecol&oacute;gica (1953-1960). En la formaci&oacute;n    profesional se inicia el primer curso de bibliotecolog&iacute;a en Cuba, en    el 1936, organizado por <i>Mar&iacute;a Villar Buceta</i>.     <br>       <br>   El Curso de Iniciaci&oacute;n Bibliotecon&oacute;mica, que as&iacute; se le    denomin&oacute;, se ofreci&oacute; en el <i>Lyceum</i> de La Habana con dos    clases por semana, de una hora de duraci&oacute;n, en 24 lecciones orales y    pr&aacute;cticas de junio a agosto. Se impartieron asignaturas t&eacute;cnicas    como clasificaci&oacute;n, catalogaci&oacute;n, etc&eacute;tera, hasta psicolog&iacute;a    del lector, encuadernaci&oacute;n, lenguaje y escritura, musicalia, mapoteca    y otras. <span class="superscript">4</span>    <br>       <br>   Tambi&eacute;n se impartieron conferencias, cursillos y se editaron publicaciones    dirigidas de alguna manera a la superaci&oacute;n profesional en aquel entonces.    Por ejemplo, el 31 de enero de 1937, el Dr. <i>Homero Ser&iacute;s</i>, ofreci&oacute;    una conferencia en la Instituci&oacute;n Hispanocubana de Cultura titulada &quot;El    arte de manejar los libros&quot;, que se public&oacute; en forma de folleto    por la Biblioteca Municipal de La Habana y el propio autor elabor&oacute; una    bibliograf&iacute;a m&iacute;nima de biblioteconom&iacute;a que se registr&oacute;    en el primer n&uacute;mero del Bolet&iacute;n Bibliot&eacute;cnico. Se imparti&oacute;    otro cursillo de biblioteconom&iacute;a por el archivero y bibliotecario del    Ateneo de Madrid, <i>Jenaro Artiles</i>, en la Sociedad Econ&oacute;mica de    Amigos del Pa&iacute;s, que inclu&iacute;a diez lecciones y se inici&oacute;    el 9 de enero de 1940. Aunque existieron intentos espor&aacute;dicos y proyectos    de leyes desde principios del siglo XX, no es hasta que se celebran las primeras    asambleas de bibliotecarios de Cuba y se crea la Asociaci&oacute;n que los representa,    que sus miembros deciden acometer la creaci&oacute;n de una Escuela de Bibliotecarios    de car&aacute;cter permanente.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El primer curso de la Escuela de Servicio de Biblioteca, que fue el resultado    de todas estas preocupaciones, realiz&oacute; sus primeras clases de marzo a    mayo de 1940. Las asignaturas aparecieron diferenciadas por vez primera, puesto    que en intentos anteriores se englobaban frecuentemente en t&iacute;tulos generales    como el de t&eacute;cnicas bibliotecarias y fue un grupo de bibliotecarios de    prestigio los que actuaron como profesores. Por ejemplo, la asignatura de clasificaci&oacute;n    y catalogaci&oacute;n la imparti&oacute; el Dr. <i>Jorge Aguayo</i>, Obras de    consulta y referencia, la Dra. <i>Mar&iacute;a Teresa Freyre de Andrade</i>,    Organizaci&oacute;n de bibliotecas, el profesor <i>Isaac T. Cabrera</i>, etc&eacute;tera.    <br>       <br>   En enero de 1941, la Dra. <i>Mar&iacute;a Teresa Freyre de Andrade</i> imparti&oacute;    un cursillo titulado &quot;Lecciones preliminares sobre manejo y apreciaci&oacute;n    del libro y uso de bibliotecas&quot;. Aparecieron tambi&eacute;n en esa fecha,    noticias sobre un cursillo de pr&aacute;cticas bibliotecarias impartido por    <i>Jenaro Artiles</i>, de la Instituci&oacute;n Hispanocubana de Cultura, que    seg&uacute;n <i>Mar&iacute;a Teresa Freyre</i> no se pudo constatar en los mensajes    de la Corporaci&oacute;n de Bibliotecarios y Archiveros, creada por Ferm&iacute;n    Peraza en la misma &eacute;poca. (<i>Freyre de Andrade</i>, 1949). 5 Por otra    parte, la Escuela de Servicio de Biblioteca volvi&oacute; a funcionar desde    octubre de 1942 a marzo de 1943, con la diferencia de que separaban la asignatura    de catalogaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n siendo la profesora de la &uacute;ltima    <i>Josefina Mayol</i>.</p>     <p>Otro de los intentos aislados de superaci&oacute;n fue &quot;Pr&aacute;cticas    de Clasificaci&oacute;n y Catalogaci&oacute;n de Bibliotecas&quot; impartido    por el Dr. <i>Ferm&iacute;n Peraza </i>del 26 de mayo al 25 de junio de 1942    en las oficinas del Historiador de la Ciudad, el entonces Dr. <i>Emilio Roig</i>.    En 1942, se celebr&oacute; el &quot;Primer Congreso Internacional de Archiveros,    Bibliotecarios y Conservadores de Museos del Caribe&quot; en La Habana, que    impuls&oacute; el movimiento bibliotecario y los aspectos relacionados con la    superaci&oacute;n del profesional y la edici&oacute;n de libros para estos fines.    De esta forma, <i>Jos&eacute; Antonio Ramos</i> public&oacute; el &quot;Manual    de biblioteconom&iacute;a: clasificaci&oacute;n decimal, catalogaci&oacute;n    met&oacute;dico-anal&iacute;tica y organizaci&oacute;n funcional de bibliotecas&quot;.    En el propio a&ntilde;o, <i>Ferm&iacute;n Peraza</i> inaugur&oacute; su &quot;Seminario    de bibliograf&iacute;a cubana&quot;, anexo a la c&aacute;tedra de Historia de    Cuba del Dr. El&iacute;as Entralgo, y que los doctores <i>Ramos, Artiles y Peraza</i>    organizaron un curso en la oficina del Historiador de la Ciudad con 10 asignaturas:    Historia del libro y la escritura, Introducci&oacute;n a la clasificaci&oacute;n,    Sistema Decimal de Clasificaci&oacute;n, Generalidades de catalogaci&oacute;n,    Bibliograf&iacute;a aplicada a la catalogaci&oacute;n, entre otras.    <br>       <br>   Existi&oacute; otro frustrado intento de crear un curso te&oacute;rico-pr&aacute;ctico    de biblioteconom&iacute;a en 1943. El primero con car&aacute;cter formal en    un centro privado, la Academia Bravo, pero razones econ&oacute;micas lo llevaron    al fracaso. En 1944, <i>Peraza</i> continu&oacute; con el Seminario en la c&aacute;tedra    de <i>Entralgo</i> y en 1945, organiz&oacute; el &quot;Curso de generalidades    bibliogr&aacute;ficas&quot; como parte del curso oficial de Archivonom&iacute;a    del Archivo Nacional de Cuba del 4 de abril al 8 de junio.     <br>       <br>   En 1946, se iniciaron los cursos de Ciencia bibliotecaria en la Escuela de Verano    de la Universidad de La Habana. Estos cursos llenaron un poco el vac&iacute;o    y la falta de sistematicidad con que se manten&iacute;a la ense&ntilde;anza    bibliotecol&oacute;gica en Cuba hasta entonces. Sin embargo, no resultaron ser    el ideal que pretend&iacute;an los profesionales dedicados a la ense&ntilde;anza.    No era la primera vez que dicha escuela se interesaba por estos tipos de estudios.    En 1943, se ofrecieron cursos especiales de educaci&oacute;n por iniciativa    de la Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios. Se impartieron materias como:    Bibliograf&iacute;a y Referencia, por la Dra. <i>Mar&iacute;a Teresa Freyre    de Andrade</i>, Catalogaci&oacute;n y Organizaci&oacute;n de bibliotecas escolares    por el Dr. <i>Jorge Aguayo</i>, entre otros.    <br>   Los cursos de esta escuela se compon&iacute;an de cuatro asignaturas en tres    sesiones de duraci&oacute;n. Las asignaturas eran Catalogaci&oacute;n y Clasificaci&oacute;n    por <i>Jorge Aguayo</i>, Obras de referencia por <i>Mar&iacute;a Teresa Freyre</i>,    Bibliograf&iacute;a cubana por <i>Ferm&iacute;n Peraza </i>y Organizaci&oacute;n    y Administraci&oacute;n por<i> Raquel Rob&eacute;s</i>.     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Lograr una escuela sistem&aacute;tica era el objetivo de los profesionales que    durante todo el siglo pasado intentaron crearla de alguna forma. A finales de    1944 y principios de 1945, se trat&oacute; de interesar al gobierno del Dr.    <i>Ram&oacute;n Grau San Mart&iacute;n</i> en el proyecto de creaci&oacute;n    de una escuela oficial. No fue hasta el 29 de mayo de 1947, que la Facultad    de Filosof&iacute;a y Letras aprueba el plan para la creaci&oacute;n de una    escuela de Bibliotecarios anexa a la Facultad, pero hasta junio de 1950 no se    aprueba definitivamente. Por otra parte, el 13 de septiembre de 1950 se inici&oacute;    el curso de la Escuela Cubana de Bibliotecarios que funcion&oacute; en la Sociedad    Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s. Estuvieron en la inauguraci&oacute;n,    el presidente de la Sociedad, Dr. <i>Antonio M. Eligio de la Puente</i>, el    Dr. <i>Cosme de la Torriente</i>, autor del primer proyecto para crear una escuela    semejante, y el presidente de la Junta de Patronos de la Biblioteca Nacional    <i>Emeterio S. Santovenia</i>, entre otros. Como asesor, visit&oacute; Cuba    el Dr. <i>Jerrold Orne</i>, director de las Bibliotecas de la Washington University    de la ciudad de <i>Saint Louis</i>. </p> <h4>El comienzo de los estudios sistem&aacute;ticos</h4>     <p>La formaci&oacute;n del bibliotecario estuvo fuertemente condicionada por las    transformaciones sociales a que estuvo sometida Cuba a partir del triunfo de    la Revoluci&oacute;n, cuando enfrent&oacute; una serie de iniciativas para fortalecer    el sistema bibliotecario cubano, entre ellas, la fundaci&oacute;n del Instituto    de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica (IDICT), la creaci&oacute;n    de escuelas y programas para formar t&eacute;cnicos para las bibliotecas y otros    tipos de instituciones de informaci&oacute;n, hasta llegar a la instituci&oacute;n    de una nueva carrera universitaria acorde con la actualidad bibliotecol&oacute;gica    e informativa a nivel mundial. Linares plantea que la formaci&oacute;n del bibliotecario    en Cuba tiene dos grandes etapas: la primera caracterizada por la preparaci&oacute;n    de los especialistas &uacute;nicamente en el campo bibliotecol&oacute;gico,    que comenz&oacute; alrededor de la d&eacute;cada del 40, y se extendi&oacute;    hasta la d&eacute;cada del 70, y la segunda etapa, que se mantiene hasta nuestros    d&iacute;as donde las concepciones de la ense&ntilde;anza universitaria cambiaron    significativamente.<span class="superscript">6</span>    <br>       <br>   Los primeros pasos de la revoluci&oacute;n triunfante se dirigieron, sin lugar    a dudas, hacia el nivel educacional y cultural de la poblaci&oacute;n. En este    sentido, diversos fueron los esfuerzos hasta lograr crear a para el nivel medio    tres escuelas fundamentales en la formaci&oacute;n del t&eacute;cnico medio    bibliotecario: la Escuela Nacional de T&eacute;cnicos de Bibliotecas (ENTB)    del Ministerio de Cultura para la Red de Bibliotecas P&uacute;blicas, la Escuela    de Bibliotecarios Escolares del Ministerio de Educaci&oacute;n y la antigua    Escuela de T&eacute;cnicos de Bibliotecas del Ministerio de Salud P&uacute;blica,    que dej&oacute; de funcionar a finales de la d&eacute;cada de los 80. </p> <h4>Los estudios del nivel medio</h4>     <p>La ENTB se fund&oacute; el 7 de junio de 1962 por el Consejo Nacional de Cultura    ante la necesidad de formar personal t&eacute;cnico especializado, capaz de    impulsar el desarrollo de las bibliotecas p&uacute;blicas y ser part&iacute;cipe    de la actividad propuesta por el Gobierno Revolucionario. Inicialmente, los    cursos se organizaron para la capacitaci&oacute;n del personal que laboraba    en la Red de Bibliotecas P&uacute;blicas y otros centros de trabajo, donde una    vez graduados, los alumnos contribuyeron a la creaci&oacute;n y organizaci&oacute;n    de colecciones especializadas de las primeras unidades de informaci&oacute;n    que hoy forman parte del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico    T&eacute;cnica: bibliotecas especializadas y centros de informaci&oacute;n y    documentaci&oacute;n.    <br>       <br>   A partir de 1966, inici&oacute; un proceso ininterrumpido hasta hoy, de &quot;Perfeccionamiento    de Planes y Programas de Estudio&quot; donde se revisan peri&oacute;dicamente    dichos planes y programas con el objetivo de actualizar y perfeccionar gradualmente    la formaci&oacute;n integral de los t&eacute;cnicos egresados. En este proceso,    no s&oacute;lo intervienen los profesores de la escuela sino que adem&aacute;s,    participan especialistas de diferentes instituciones de informaci&oacute;n del    pa&iacute;s con sus experiencias, orientaciones y colaboraci&oacute;n.    <br>   Actualmente, las Asignaturas B&aacute;sicas Espec&iacute;ficas y del Ejercicio    de la Profesi&oacute;n, permiten preparar personal para laborar en bibliotecas    p&uacute;blicas, especializadas, docentes, centros de informaci&oacute;n y archivos,    del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n, capaces de participar en: </p> <ul>       <li>La planificaci&oacute;n, organizaci&oacute;n y control de la actividad;      en el an&aacute;lisis de la eficiencia y efectividad de los servicios; y la      formaci&oacute;n y completamiento de los fondos de distintos tipos de instituciones      de informaci&oacute;n.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El procesamiento anal&iacute;tico sint&eacute;tico de las distintas categor&iacute;as      de documentos, as&iacute; como la organizaci&oacute;n y conservaci&oacute;n      de los fondos activos y pasivos.    <br>   </li>       <li>La b&uacute;squeda, recuperaci&oacute;n y diseminaci&oacute;n de la informaci&oacute;n      con precisi&oacute;n y exhaustividad.    <br>   </li>       <li>La difusi&oacute;n, divulgaci&oacute;n y promoci&oacute;n de los servicios      informativos mediante exposiciones, charlas sobre el uso y manejo de los instrumentos      de los centros de informaci&oacute;n y bibliotecas, as&iacute; como en la      promoci&oacute;n de la lectura por medio de actividades de libro-debates,      revistas orales, entrevistas a escritores y artistas, entre otros.</li>     </ul>     <p>Desde el curso 1983-84, la Escuela Nacional de T&eacute;cnicos de Bibliotecas    comenz&oacute; a realizar las Jornadas Cient&iacute;ficas Estudiantiles con    el objetivo de que los educandos expusieran y defendieran sus proyectos de grado    como resultado de las investigaciones realizadas en sus centros de inserci&oacute;n    durante la pr&aacute;ctica preprofesional. Posteriormente, para cumplir con    la Resoluci&oacute;n Ministerial 400/91 del MINED, a partir del curso 1992-93,    cada alumno tiene derecho a escoger entre la realizaci&oacute;n de: examen estatal,    informe de la pr&aacute;ctica preprofesional o un proyecto de grado, seg&uacute;n    el &iacute;ndice general promedio obtenido al finalizar sus estudios. <i>Jaime    Ruiz</i>, en su tesis de grado, realiz&oacute; un estudio del flujo documental    de informes t&eacute;cnicos y proyectos de grado de la Escuela Nacional de T&eacute;cnicos    de Bibliotecas, donde present&oacute; un total de 678 trabajos desde el a&ntilde;o    1984 hasta el 2000 (figura 1) <i>Jaime Ruiz</i> A. El flujo ascendente de informaci&oacute;n    en la Esuela Nacional de T&eacute;cnicos de Biblioteca: 1984-2000. Estudio bibliom&eacute;trico.    [Trabajo de Diploma para optar por el t&iacute;tulo de Licenciada en Ciencias    de la Informaci&oacute;n y Bibliotecolog&iacute;a]. Facultad de Comunicaci&oacute;n,    Universidad de La Habana: La Habana, 2001).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v13n3/f0109305.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v13n3/f0109305.jpg" width="193" height="123" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 1. Comportamiento anual de proyectos de grado e informes    t&eacute;cnicos de la ENTB.</p> <h4 align="left">La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en el nivel medio</h4>     <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, frente a la posibilidad del estudiante de    escoger el informe de la pr&aacute;ctica pre-profesional como ejercicio de graduaci&oacute;n,    la producci&oacute;n de proyectos de grado en la escuela disminuy&oacute; a    tal punto, que en el a&ntilde;o 2000 no se present&oacute; ning&uacute;n proyecto    de grado. Esto llev&oacute; al establecimiento de un indicador sobre la naturaleza    investigativa para los trabajos de graduaci&oacute;n de este nivel, que utiliz&oacute;    como variables las categor&iacute;as: investigativo, descriptivo, te&oacute;rico    y pr&aacute;ctico, para ofrecer una visi&oacute;n general del car&aacute;cter    del documento, al margen de su contenido tem&aacute;tico. Este an&aacute;lisis    es importante, si se considera que, por l&oacute;gica, la preparaci&oacute;n    de investigaciones cient&iacute;ficas, te&oacute;ricas o experimentales, orientadas    a estudiar con determinada profundidad objetos o fen&oacute;menos y a revelar    las leyes o regularidades que los caracterizan y que realizan aportes cient&iacute;ficos,    es propia de profesionales y universitarios, no de t&eacute;cnicos medios, como    es el caso que nos ocupa, cuyos estudios los preparan para el trabajo t&eacute;cnico    (pr&aacute;ctico). Con independencia de esto, el comportamiento del flujo muestra    una curva descendente en el n&uacute;mero de los proyectos, un tipo de documento    que por sus caracter&iacute;sticas constitu&iacute;an investigaciones.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Los trabajos denominados como te&oacute;ricos son aquellos que se limitan a    rese&ntilde;ar aspectos te&oacute;ricos estudiados en clases y que tratan de    mostrar el trabajo realizado durante la pr&aacute;ctica preprofesional, pero    que s&oacute;lo llegan a lo que pudi&eacute;ramos llamar &quot;repetitivos&quot;.    Se consideran descriptivos, aquellos que, al intentar valorar las tareas realizadas    en el per&iacute;odo de la pr&aacute;ctica, no lograron los objetivos reales    de dichos trabajos. Algunos proyectos de grado se limitaron a describir el objeto    de estudio -por ejemplo, los medios audiovisuales- y los informes t&eacute;cnicos,    describen, en general, la tarea pr&aacute;ctica fundamental realizada, pero    no realizan valoraciones adecuadas que puedan garantizar, incluso, el desarrollo    del trabajo informativo y de su preparaci&oacute;n como t&eacute;cnico. En la    categor&iacute;a &quot;pr&aacute;ctico&quot;, se incluyeron aquellos trabajos    que investigaban aspectos espec&iacute;ficos propios de la pr&aacute;ctica bibliotecol&oacute;gico-informativa.    <br>       <br>   Los trabajos investigativos constituyeron estudios cient&iacute;ficos que aportaron    un nuevo conocimiento a pesar del nivel medio de sus autores. Los descriptivos    no aportaban nuevo conocimiento, se limitaban a describir la actividad o procesos    que tratasen. Los te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos pod&iacute;an constituir    o no investigaciones cient&iacute;ficas, por lo que pod&iacute;an ser investigativos    o pr&aacute;cticos a su vez y para el caso que fueran investigaciones cient&iacute;ficas,    se clasificaron como investigaciones b&aacute;sicas o aplicadas. (figura 2).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v13n3/f0209305.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v13n3/f0209305.jpg" width="174" height="158" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 2. Naturaleza de los trabajos.</p>     <p>El mayor n&uacute;mero de trabajos que constitu&iacute;an investigaciones cient&iacute;ficas,    considerados de naturaleza investigativa, fueron los proyectos de grado, mientras    que los informes t&eacute;cnicos mantuvieron su naturaleza descriptiva. Pero    lo interesante de este an&aacute;lisis, es que hubo informes que clasificaron    como de la naturaleza investigativa, aunque fueron una minor&iacute;a, hubo    tambi&eacute;n una minor&iacute;a de proyectos de grado que resultaron descriptivos.    (figura 3).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v13n3/f0309305.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v13n3/f0309305.jpg" width="176" height="144" border="0"></a>    
<br>       <br>   Fig. 3. Distribuci&oacute;n de los proyectos e informes seg&uacute;n la naturaleza    de su trabajo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El an&aacute;lisis permiti&oacute; determinar que el car&aacute;cter de investigaci&oacute;n    cient&iacute;fica de los trabajos de graduaci&oacute;n de nivel medio no s&oacute;lo    se observa en proyectos de grado, sino tambi&eacute;n en los informes de la    pr&aacute;ctica preprofesional, aunque en menor cantidad, debido mayormente,    a las pol&iacute;ticas de las instituciones donde los alumnos se insertan. Se    observa, en general, una disminuci&oacute;n de la producci&oacute;n de proyectos,    porque los trabajos investigativos en ese nivel disminuyen y ello manifiesta    un debilitamiento en la preparaci&oacute;n del estudiante para enfrentarse a    las investigaciones actuales. Y, mientras tanto, &iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute;    en el nivel superior?</p> <h4>La formaci&oacute;n universitaria</h4>     <p align="left">En cuanto a los estudios superiores, en 1970, naci&oacute; la    carrera de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a    con asignaturas nuevas, dirigidas a fortalecer el marco te&oacute;rico de la    profesi&oacute;n que agonizaba en medio de criterios diversos y modalidades    de nombre. A partir de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 y hasta la actualidad,    se crearon diversos planes de estudios que se corresponden con el universo investigativo    y te&oacute;rico-pr&aacute;ctico que enfrenta la profesi&oacute;n de forma universal.    Para la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90, se produjo un salto cualitativo    en la ense&ntilde;anza en Cuba al cambiar la carrera su nombre por el de Bibliotecolog&iacute;a    y Ciencia de la Informaci&oacute;n.     <br>       <br>   En los estudios universitarios, el trabajo de <i>Gonz&aacute;lez Mesa</i>, describi&oacute;    el flujo documental de proyectos de diploma de la Licenciatura en Informaci&oacute;n    Cient&iacute;fico T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a, actual Bibliotecolog&iacute;a    y Ciencia de la Informaci&oacute;n, desde su primera graduaci&oacute;n en el    a&ntilde;o 1975 hasta el 2000. Dicho trabajo compil&oacute; un total de 919    trabajos investigativos. El quinquenio de mayor producci&oacute;n de documentos    de este tipo fue el de 1985-1989. (figura 4) (<i>Gonz&aacute;lez Mesa E</i>.    El flujo documental de tesinas y tesis de grado de la especialidad de Ciencia    de la Informaci&oacute;n y Bibliotecolog&iacute;a. [Trabajo de Diploma para    optar por el t&iacute;tulo de Licenciada en Ciencias de la Informaci&oacute;n    y Bibliotecolog&iacute;a]. Facultad de Comunicaci&oacute;n, Universidad de La    Habana: La Habana, 2001).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v13n3/f0409305.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v13n3/f0409305.jpg" width="189" height="151" border="0"></a>    
<br>       <br>   Fig. 4. Comportamiento por quinquenio del flujo documental de los trabajos de    diploma de la especialidad de bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la informaci&oacute;n.</p>     <p align="left">Las tesis de la universidad fueron objeto de estudio por parte    de diferentes autores. Entre ellos, se destaca el estudio realizado por <i>Issel    Soto y Beatriz Reyes</i>, que compar&oacute;, a pesar de las diferencias en    la tipolog&iacute;a documentaria, los resultados obtenidos por Mesa en las tesis,    con la muestra de ponencias compiladas por ellas, en igual per&iacute;odo de    tiempo y considerando los eventos m&aacute;s significativos ocurridos en el    mundo bibliol&oacute;gico informativo en Cuba: Los Talleres de Bibliotecas Universitarias    y los INFO. (<i>Reyes Hern&aacute;ndez B, Soto Encinosa I</i>. Comportamiento    del flujo documental de ponencias presentadas en eventos celebrados en Cuba.    Estudio de una muestra. . [Trabajo de Diploma para optar por el t&iacute;tulo    de Licenciada en Ciencias de la Informaci&oacute;n y Bibliotecolog&iacute;a].    Facultad de Comunicaci&oacute;n, Universidad de La Habana: La Habana, 2001).    <br>       <br>   Ambos trabajos declaran clases generales tem&aacute;ticas donde incluyen cada    documento de la muestra utilizada para el estudio. En la descripci&oacute;n    tem&aacute;tica de los diplomas y ponencias, los documentos por sus caracter&iacute;sticas    espec&iacute;ficas difieren en los descriptores. A los diplomas corresponden    19 y a las ponencias, 22. Entre los dos grupos de tem&aacute;ticas, las diferencias    est&aacute;n determinadas por los objetivos seguidos en cada tipo de documento.    Es evidente la presencia en los diplomas de temas referentes a la bibliotecolog&iacute;a,    a partir de la formaci&oacute;n profesional destinada a las normas tradicionales    de organizaci&oacute;n y presentaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. En tanto    las ponencias, reflejo vivo del postgraduado, muestran a la tecnolog&iacute;a    como r&uacute;brica principal.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   A los &iacute;ndices de frecuencia de los descriptores comunes en ambos tipos    de documentos se les aplic&oacute; el coeficiente de correlaci&oacute;n de Pearson    con vistas a establecer su grado de asociaci&oacute;n tem&aacute;tica (tabla    1).</p>     <p align="center">Tabla 1. Distribuci&oacute;n tem&aacute;tica de ponencias y    tesis </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>            <div align="center">Tem&aacute;ticas </div>     </td>     <td>            <div align="center">Ponencias</div>     </td>     <td>            <div align="center">Diplomas</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Productos informativos</td>     <td>            <div align="center">9 </div>     </td>     <td>            <div align="center">133</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Conservaci&oacute;n </td>     <td>            <div align="center">13 3</div>     </td>     <td>            <div align="center"></div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Desarrollo de colecciones </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">47 </div>     </td>     <td>            <div align="center">19</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Estudios de usuarios</td>     <td>            <div align="center">54 </div>     </td>     <td>            <div align="center">43</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Estudios m&eacute;tricos de la informaci&oacute;n </td>     <td>            <div align="center">37 </div>     </td>     <td>            <div align="center">85</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Estudios te&oacute;ricos </td>     <td>            <div align="center">45 </div>     </td>     <td>            <div align="center">128</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Evaluaci&oacute;n y dise&ntilde;o </td>     <td>            <div align="center">39 </div>     </td>     <td>            <div align="center">31</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Formaci&oacute;n profesional </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">50</div>     </td>     <td>            <div align="center">8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="7">Gesti&oacute;n </td>     <td height="7">            <div align="center">75 </div>     </td>     <td height="7">            <div align="center">46</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="7">Organizaci&oacute;n y representaci&oacute;n de la informaci&oacute;n      </td>     <td height="7">            <div align="center">49 </div>     </td>     <td height="7">            <div align="center">135</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="7">Promoci&oacute;n </td>     <td height="7">            <div align="center">41 </div>     </td>     <td height="7">            <div align="center">15</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="7">Servicios de informaci&oacute;n</td>     <td height="7">            <div align="center">76 </div>     </td>     <td height="7">            <div align="center">91</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="7">Tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y sistemas de comunicaci&oacute;n        automatizados</td>     <td height="7">            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">79 </div>     </td>     <td height="7">            <div align="center">48</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="7">Unidades y sistemas de informaci&oacute;n</td>     <td height="7">            <div align="center">68</div>     </td>     <td height="7">            <div align="center">47</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="7">Totales </td>     <td height="7">            <div align="center">682 </div>     </td>     <td height="7">            <div align="center">832</div>     </td>   </tr> </table>     <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Coeficiente de    correlaci&oacute;n, r = 0.006538177</p>     <p>No existe correlaci&oacute;n tem&aacute;tica entre ponencias y diplomas. Es    decir, si las ponencias aumentan el tratamiento de la tecnolog&iacute;a, como    muestra la tabla, los diplomas, en cambio, contin&uacute;an dirigidos a la organizaci&oacute;n    y representaci&oacute;n del conocimiento.     <br>       <br>   Puede afirmarse entonces que la literatura postgraduada se inclina hacia temas    muy diferentes a la generada por el estudiante de la carrera. Varios factores    condicionan este comportamiento. Primeramente, es indiscutible que la tipolog&iacute;a    documentaria responde a determinados objetivos tem&aacute;ticos. Son muy diferentes    las intenciones de una tesis a la de una ponencia pero cabe se&ntilde;alar,    que a pesar de las diferencias, ambos documentos presentan relaciones.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Si bien es cierto que las tesis tienen como objetivo realizar una investigaci&oacute;n    para alcanzar una meta y las ponencias, que reflejan s&oacute;lo el acontecer    actual de lo que sucede en el mundo profesional, tienen s&oacute;lo la prima    intenci&oacute;n de divulgarse en un marco espec&iacute;fico, indiscutiblemente,    la formaci&oacute;n profesional no debe marchar tan alejada de lo que acontece    en el mundo profesional, porque esto demuestra la existencia de una formaci&oacute;n    profesional aislada de su propia pr&aacute;ctica. En este sentido, los estudios    buscan crear un profesional general, el propio Radam&eacute;s plantea que el    objetivo fundamental de la capacitaci&oacute;n universitaria es &quot;formar    profesionales capaces de acometer labores informativas en uno u otro campo del    complejo bibliotecario?informativo&quot;. <span class="superscript">6</span>    <br>       <br>   Observemos este comportamiento tem&aacute;tico espec&iacute;ficamente en las    tesis, en aras de explicar su controvertida relaci&oacute;n (figura 5).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v13n3/f0509305.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v13n3/f0509305.jpg" width="167" height="168" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 5. Distribuci&oacute;n tem&aacute;tica de las tesis seg&uacute;n    a&ntilde;os. </p>     <p>Desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90, se comenta sobre la necesidad    de un enfoque prospectivo entre los profesionales de la informaci&oacute;n,    7 as&iacute; como de crear un especialista capaz de enfrentar el nuevo entorno    din&aacute;mico y cambiante. Como el gr&aacute;fico muestra, la &quot;organizaci&oacute;n    y representaci&oacute;n&quot; es la tem&aacute;tica de mayor tratamiento en    las tesis de grado de los estudiantes universitarios de la carrera pero su declinaci&oacute;n    en la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XX y el surgimiento acelerado de    tratamientos tem&aacute;ticos diferentes a las disciplinas tradicionales, lleva    a nuevas reflexiones al respecto.     <br>       <br>   En los primeros a&ntilde;os de la carrera en Cuba, constitu&iacute;an los temas    principales de investigaci&oacute;n en la tesis, la organizaci&oacute;n y representaci&oacute;n    de la informaci&oacute;n, que incluye las asignaturas cl&aacute;sicas de catalogaci&oacute;n,    indizaci&oacute;n, etc&eacute;tera. Las bibliograf&iacute;as o compilaciones    bibliogr&aacute;ficas se hicieron frecuentes, a partir de la segunda mitad de    la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 y primera mitad de la d&eacute;cada de    los a&ntilde;os 90. La causa de esta explosi&oacute;n fue la ejecuci&oacute;n    de una serie de trabajos liderados por el Departamento de Bibliograf&iacute;a    de la Biblioteca Nacional, sobre la obra de <i>Trelles</i>. Esta explosi&oacute;n    bibliogr&aacute;fica entre las tesis produjo ciertas repeticiones de trabajos    y, como en cualquier proyecto, la realizaci&oacute;n de trabajos de calidad    alta y baja. A partir de la segunda mitad de los a&ntilde;os 90, qued&oacute;    prohibida la presentaci&oacute;n de bibliograf&iacute;as como tesis en los estudios    universitarios, una pol&eacute;mica que mantienen hasta el momento, las entidades    de formaci&oacute;n profesional del nivel superior y los centros fundamentales    de gesti&oacute;n bibliogr&aacute;fica en el pa&iacute;s.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Los estudios te&oacute;ricos en los a&ntilde;os 80 irrumpieron con fuerza entre    las investigaciones en los estudios universitarios. Varios factores causaron    llevaron a ello, su presencia penetr&oacute; tem&aacute;ticamente la producci&oacute;n    de tesis y la literatura bibliol&oacute;gico-informativa en general. (<i>P&eacute;rez    Matos NE</i>. La literatura bibliol&oacute;gico-informativa en Cuba. Siglo XX:    Estudio hist&oacute;rico-m&eacute;trico&quot;. [Tesis para optar por el t&iacute;tulo    M&aacute;ster en Ciencias de la Informaci&oacute;n y Bibliotecolog&iacute;a].    Facultad de Comunicaci&oacute;n, Universidad de La Habana: La Habana, 2004).    <br>       <br>   Es un hecho, que el inicio del tratamiento te&oacute;rico de las disciplinas    estuvo favorecido tambi&eacute;n por la aparici&oacute;n de sus portadores (revistas    especializadas), pero su etapa de madurez, en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os    80, tuvo dos antecedentes fundamentales, el primero enmarcado dentro de las    Ciencias de la Informaci&oacute;n y el segundo, en la teor&iacute;a propiamente    bibliotecol&oacute;gica. En primer orden, no es hasta la aparici&oacute;n de    la influencia europea, fundamentalmente sovi&eacute;tica, que la teor&iacute;a    bibliol&oacute;gica informativa retoma un lugar primordial en la literatura    hasta alcanzar su madurez en los a&ntilde;os 80, con las obras de <i>Mijailov,    Chiornii, Guiliarevskii</i> y otros te&oacute;ricos sovi&eacute;ticos bajo la    denominaci&oacute;n de Inform&aacute;tica.     <br>       <br>   Asimismo, se inici&oacute; tambi&eacute;n el tratamiento de la psicolog&iacute;a    en la informaci&oacute;n por diferentes te&oacute;ricos como <i>Yu Novikov</i>    y el doctor Israel <i>N&uacute;&ntilde;ez Paula</i> y que marc&oacute;, m&aacute;s    adelante, una &eacute;poca de estudios de usuarios y necesidades de informaci&oacute;n    en la literatura, enmarcados dentro de la tem&aacute;tica de los servicios.    Toda esta literatura tiene su espacio en &quot;Actualidades de la Documentaci&oacute;n&quot;,    primero, y m&aacute;s tarde, en &quot;Actualidades de la Informaci&oacute;n    Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica&quot;, que, con su cambio al nombre actual,    &quot;Ciencias de la Informaci&oacute;n&quot;, muestra el propio desarrollo    en la literatura de las diferentes tem&aacute;ticas que la representan.     <br>       <br>   En segundo lugar, a partir de los a&ntilde;os 80, se inici&oacute; un programa    de investigaciones cient&iacute;ficas en el campo bibliotecol&oacute;gico que    tiene una de sus expresiones en los Encuentros Cient&iacute;ficos Bibliotecol&oacute;gicos.    Es en este a&ntilde;o precisamente que el doctor <i>E Seti&eacute;n</i> desarrolla    sus estudios sobre las disciplinas bibliol&oacute;gico - informativas. Los dos    campos cient&iacute;ficos fuertes, por llamarlos de alguna manera, la ciencia    de la informaci&oacute;n y la bibliotecolog&iacute;a, interact&uacute;an, por    primera vez, en las investigaciones y generan un marco te&oacute;rico conceptual    que va a desembocar en la producci&oacute;n de documentos referentes a estudios    te&oacute;ricos en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80, un campo que irrumpe    igualmente en la formaci&oacute;n profesional y de hecho, en la producci&oacute;n    de sus documentos.    <br>       <br>   El despegue que tienen las tem&aacute;ticas como la gesti&oacute;n, los medios    de comunicaci&oacute;n y las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n en los    &uacute;ltimos a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los 90, brinda una visi&oacute;n    que, como predicci&oacute;n, indica un comportamiento completamente nuevo en    la producci&oacute;n de documentos en los estudios universitarios y que, sin    dudas, se asocia a una formaci&oacute;n diferente a la ofrecida durante el terminado    siglo XX a los profesionales de la informaci&oacute;n en Cuba. Dichas tem&aacute;ticas    coinciden con el tratamiento descrito anteriormente para las ponencias presentadas    en eventos. Por ello, puede afirmarse que el referido divorcio tem&aacute;tico    no es absoluto si se analiza el marco hist&oacute;rico social en que se desarrolla    la producci&oacute;n de documentos. Quedar&iacute;a pendiente realizar un estudio    similar en los os primeros 5 a&ntilde;os del presente siglo, para demostrar    que hoy, las tesis, con independencia de su objetivo espec&iacute;fico de formaci&oacute;n    general, marchan hacia el entorno cambiante actual donde el paradigma tecnol&oacute;gico,    la gesti&oacute;n del conocimiento, el desarrollo de nuevos servicios y la percepci&oacute;n    de un nuevo orden informativo, que reclama formas diferentes de conservaci&oacute;n    y organizaci&oacute;n, constituyen los principales temas de investigaci&oacute;n    del estudiante de la carrera.</p> <h4>Consideraciones finales</h4>     <p>A pesar de que la formaci&oacute;n profesional, primero del bibliotecario cubano    y ahora del profesional de la informaci&oacute;n, tiene en Cuba 86 a&ntilde;os    desde el primer intento de proyecto hasta los estudios t&eacute;cnicos profesionales    y universitarios actuales y de que de los primeros cursos y escuelas creadas    antes del triunfo revolucionario no se conserva trabajo alguno de estudiantes    como requisito de graduaci&oacute;n (aunque se sabe que existieron), y existen    referencias de sus programas de clase; s&oacute;lo se puede hablar de formaci&oacute;n    profesional continua a partir de la creaci&oacute;n de las escuelas formadoras    de nivel medio de bibliotecarios y de la creaci&oacute;n de la carrera universitaria    en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70. Estos esfuerzos iniciadores contribuyeron    a lo que es hoy, la formaci&oacute;n profesional del bibliotecario cubano, que    siempre ha contado con un exquisito grupo de formadores y amantes del libro    y la lectura.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Hoy, el sistema educacional cubano vive un momento lleno de alternativas y cambios    alentadores, donde la ense&ntilde;anza superior no puede obviar el acontecer    mundial del sistema educativo, cada vez m&aacute;s vinculado con la internacionalizaci&oacute;n    de la educaci&oacute;n. En ese sentido, a partir del a&ntilde;o 2000, los estudios    superiores del bibliotecario entraron en una nueva etapa de desarrollo que incluye    las primeras convocatorias de la Maestr&iacute;a en Bibliotecolog&iacute;a y    Ciencias de la Informaci&oacute;n, la culminaci&oacute;n de una serie de doctorados,    la inclusi&oacute;n de la carrera en el proceso de universalizaci&oacute;n de    la ense&ntilde;anza y, m&aacute;s recientemente, la convocatoria al primer programa    de doctorado en Ciencias de la Documentaci&oacute;n que se dictar&aacute; en    Cuba por parte de la Universidad de Granada, Espa&ntilde;a, como una de las    tantas alternativas y respuestas a los cambios cruciales que la educaci&oacute;n    cubana enfrenta en la actualidad.</p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p> 1. Le Roy y Cas&aacute; J. Historia del Hospital San Francisco de Paula. La    Habana: s.e, 1958. p.30-1.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 2. Portell Vil&aacute; H. Historia de Cuba en sus relaciones con los Estados    Unidos y Espa&ntilde;a. La Habana: J Monter, 1941. T-I, p.352.    <br> </p>     <!-- ref --><p>3. &quot;Primer Proyecto de una Escuela de Bibliotecarios en Cuba&quot;. Bolet&iacute;n    de la Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios 1952;4(1):13-6.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 4. Rovira C. Formaci&oacute;n profesional del bibliotecario&quot;. Primeras    Jornadas Bibliotecol&oacute;gicas Cubanas, La Habana, 15 al 18 de abril de 1953.    Recomendaciones y trabajos. La Habana: Comisi&oacute;n Nacional Cubana de la    UNESCO, 1953. p.II-1,II-21[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 5. Freyre de Andrade MT. La ense&ntilde;anza Bibliotecon&oacute;mica en Cuba.    Bolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios 1949;(3-4):93-7.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 6. Linares Columbi&eacute; R. La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en    la formaci&oacute;n del profesional de la informaci&oacute;n. Experiencia cubana.    Ciencias de la Informaci&oacute;n 1991;22(1):6-10.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 7. Hern&aacute;ndez Mondrag&oacute;n AR, Voutss&aacute;s M&aacute;rquez J.    Escenarios prospectivos para el profesional moderno de la informaci&oacute;n.    Ciencias de la Informaci&oacute;n 1995;26(4):150-61. <p>Recibido: 28 de abril del 2005.     <br>   Aprobado: 11 de mayo del 2005.    <br>   MsC. <i>Nuria E. P&eacute;rez Matos</i>.     <br>   Departamento de Investigaciones Hist&oacute;rico-Culturales, Bibliotecol&oacute;gicas    y Bibliogr&aacute;ficas.    <br>   Biblioteca Nacional &quot;Jos&eacute; Mart&iacute;&quot;. Ave. Rancho Boyeros    y 20 de Mayo. Plaza de la Revoluci&oacute;n.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La Habana, Cuba. Correo electr&oacute;nico:<a href="mailto:ihcb@bnjm.cu">ihcb@bnjm.cu</a>,    <a href="mailto:cesar.matos@infomed.sld.cu ">cesar.matos@infomed.sld.cu </a></p>     <p> <span class="superscript"><a href="#cargo"><b>1</b></a></span><a href="#cargo">    M&aacute;ster en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencias de la Informaci&oacute;n.    Profesora Asistente Adjunta de la Universidad de La Habana. Departamento de    Investigaciones Hist&oacute;rico-Culturales, Bibliotecol&oacute;gicas y Bibliogr&aacute;ficas.    Biblioteca Nacional &quot;Jos&eacute; Mart&iacute;&quot;</a><a name="autor"></a></p>     <p>Ficha de procesamiento</p>     <p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCS <span class="superscript">1    <br>   </span>    <br>   ESCUELAS DE BIBLIOTECOLOGIA/historia    <br>   LIBRARY SCHOOLS/history</p>     <p>Seg&uacute;n DeCI <span class="superscript">2</span>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   ESCUELAS DE BIBLIOTECOLOGIA/historia; ESCUELAS DE BIBLIOTECOLOGIA/desarrollo;    FORMACION PROFESIONAL; TESIS    <br>   LIBRARY SCHOOLS/history; LIBRARY SCHOOLS/development; VOCATIONAL TRAINING; THESES</p>     <p><span class="superscript">1</span> BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud    (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.    <br>   Disponible en: <a href="http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm</a>    <br>   <span class="superscript">2 </span>D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos    para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores    en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf</a></p>       ]]></body><back>
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