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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La enseñanza de las ciencias de la información en el currículum de los estudiantes de medicina y de otras especialidades afines]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The teaching of Information Sciences in the curriculum of the medical students and of other related specialties]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Red Telemática de Salud en Cuba (Infomed).  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In order to determine the present tendencies toward the incorporation of the teaching of information science to the curriculum of the medical students and other related specialties, it was made a review of the literature available in the biomedical databases -bibliographical or complete text style- and of multiple web sites with information related to the theme, starting from different search engines -general and thematic. The current world tendency is the information literacy to all the society, at all levels of eduation, especially at the university. An increasing importance is given to the introduction of courses or subjects on information sciences to the curriculum of the medical students and of other health professions at the world level. The curriculum design, in effect in Cuba for the career of medicine and other related disciplines, lacks a program, subject or course that contributes to the knowledge and creation of the necessary skills among the students of these disciplines to use the resources and the information associated with their specialties.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Ciencias de la información]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <h3>Art&iacute;culos de revisi&oacute;n </h3> <h2>La ense&ntilde;anza de las ciencias de la informaci&oacute;n en el curr&iacute;culum de los estudiantes de medicina y de otras especialidades afines </h2>     <p><a name="autor"></a><a href="aci050606.htm#cargo">Dr. Mario Nodarse Rodr&iacute;guez </a></p> <h4>Resumen </h4>     <p>Con el objetivo de determinar las tendencias actuales sobre la incorporaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza de las ciencias de la informaci&oacute;n al curr&iacute;culum de los estudiantes de medicina y otras especialidades afines, se realiz&oacute; una revisi&oacute;n de la literatura disponible en las bases de datos biom&eacute;dicas -bibliogr&aacute;ficas o a texto completo- y de m&uacute;ltiples sitios de Internet con informaci&oacute;n relacionada con el tema a partir de diferentes motores de b&uacute;squeda -generales y tem&aacute;ticos. La tendencia mundial actual es la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n de toda la sociedad, a todos los niveles de la ense&ntilde;anza y especialmente en la ense&ntilde;anza universitaria. Es creciente la importancia que se concede a la incorporaci&oacute;n de cursos o asignaturas sobre ciencias de la informaci&oacute;n a los curr&iacute;culum de los estudiantes de medicina y de otras profesiones de la salud a escala internacional. El dise&ntilde;o curricular, vigente en Cuba para la carrera de medicina y otras disciplinas afines, carece de un programa, asignatura o curso que contribuya al conocimiento y la creaci&oacute;n de las habilidades necesarias en los estudiantes de estas disciplinas para el uso de los recursos y la informaci&oacute;n asociada con sus especialidades. </p>     <p><em>Palabras clave: </em>Ciencias de la informaci&oacute;n, educaci&oacute;n, Medicina. </p>     <p><strong>&nbsp; </strong></p> <h4>ABSTRACT </h4>     <p>In order to determine the present tendencies toward the incorporation of the teaching of information science to the curriculum of the medical students and other related specialties, it was made a review of the literature available in the biomedical databases -bibliographical or complete text style- and of multiple web sites with information related to the theme, starting from different search engines -general and thematic. The current world tendency is the information literacy to all the society, at all levels of eduation, especially at the university. An increasing importance is given to the introduction of courses or subjects on information sciences to the curriculum of the medical students and of other health professions at the world level. The curriculum design, in effect in Cuba for the career of medicine and other related disciplines, lacks a program, subject or course that contributes to the knowledge and creation of the necessary skills among the students of these disciplines to use the resources and the information associated with their specialties. <em></em></p>     <p><em>Key words: </em>Information Sciences, education, Medicine. </p>     <p>&nbsp; </p>     <p>Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original. </p>     <p>&nbsp; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cita (Vancouver): Nodarse Rodr&iacute;guez M. La ense&ntilde;anza de las ciencias de la informaci&oacute;n en el curr&iacute;culum de los estudiantes de medicina y de otras especialidades afines . Acimed 2005;13(6). Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_6_05/aci05605.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_6_05/aci05605.htm </a> Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o. </p>     <p>&nbsp; </p>     <p>Durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico mundial ha alcanzado un nivel extraordinario. Han surgido numerosas tecnolog&iacute;as en la industria, a partir de la introducci&oacute;n de nuevos materiales, m&eacute;todos y t&eacute;cnicas que aumentan el nivel de vida de la sociedad; pero tambi&eacute;n han surgido otros nuevos m&eacute;todos y t&eacute;cnicas que aportan un mayor conocimiento intelectual a los hombres. Todo este desarrollo s&oacute;lo es posible como resultado de la enorme cantidad de informaci&oacute;n que el hombre ha acumulado durante su historia como parte de las experiencias adquiridas, aplicadas y reelaboradas de acuerdo con los problemas que se ha visto obligado a enfrentar. </p>     <p>Al principio, el hombre comenz&oacute; a transmitir sus experiencias y conocimientos sobre la base del lenguaje oral. Despu&eacute;s, con la aparici&oacute;n de la escritura y de los n&uacute;meros, fue posible difundirlos sobre diferentes portadores, como las tablillas de arcilla, el papiro, el c&oacute;dice, etc&eacute;tera. Con posterioridad, la aparici&oacute;n del papel y el desarrollo de la imprenta impulsaron definitivamente el desarrollo del libro y otros tipos de documentos hasta nuestros d&iacute;as. </p>     <p>Para poder organizar y utilizar la informaci&oacute;n disponible, el hombre tuvo la necesidad de crear una instituci&oacute;n que preservara y difundiera estos conocimientos, la biblioteca. En ella, los portadores de la informaci&oacute;n se clasificaron, organizaron, archivaron, etc. por medio de diferentes m&eacute;todos y se desarrollaron diferentes t&eacute;cnicas para la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. As&iacute; naci&oacute; una nueva disciplina, la bibliotecolog&iacute;a, parte del conjunto de las ciencias de la informaci&oacute;n, que como toda ciencia ha tenido una constante evoluci&oacute;n y desarrollo.<span class="superscript"> 1-2 </span></p>     <p>Si bien, al principio, los medios de recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n eran manuales, con el desarrollo tecnol&oacute;gico, surgieron nuevas formas, m&aacute;s sofisticadas, hasta llegar al empleo de las computadoras en la mayor&iacute;a de sus actividades. Con la aparici&oacute;n de Internet, as&iacute; como de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n, las ciencias de la informaci&oacute;n experimentaron un cambio total en sus concepciones te&oacute;ricas, aparecieron nuevos requerimientos en cuanto al nivel de conocimientos y habilidades que los especialistas en informaci&oacute;n necesitan tener para responder a las nuevas exigencias, as&iacute; como el nivel te&oacute;rico y las habilidades pr&aacute;cticas que los usuarios deben desarrollar para lograr mejores resultados en relaci&oacute;n con la satisfacci&oacute;n de sus necesidades de informaci&oacute;n. </p>     <p>Las bibliotecas m&eacute;dicas desempe&ntilde;an actualmente una actuaci&oacute;n protag&oacute;nica en el suministro de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica en las instituciones de salud a las que pertenecen. Por ello, existe una tendencia a elevar el nivel de conocimientos de los especialistas en informaci&oacute;n con la finalidad de que formen parte integral de los diferentes grupos o equipos m&eacute;dicos que toman las decisiones cl&iacute;nicas, realizan las investigaciones o la administraci&oacute;n en el &aacute;rea de la salud. Por tal motivo, surgieron, hace algunos a&ntilde;os, dos categor&iacute;as de bibliotecarios m&eacute;dicos: el bibliotecario del hospital, <span class="superscript">3</span> y el bibliotecario cl&iacute;nico, <span class="superscript">4</span> que han desarrollado sus actividades de acuerdo con los avances obtenidos en su especialidad. Recientemente, <em>Davidoff F y Florance V </em>, 5 propusieron una nueva categor&iacute;a de profesional de la informaci&oacute;n m&eacute;dica, el informacionista de salud, <span class="superscript">5-9</span> definido como el profesional de la informaci&oacute;n m&eacute;dica, destinado a formar parte del grupo o equipo m&eacute;dico, y que debe tener amplios conocimientos en computaci&oacute;n, ciencias de la informaci&oacute;n y conocimientos suficientes sobre los procedimientos y conceptos m&eacute;dicos. </p>     <p>Con independencia de los bibliotecarios, otros profesionales de la salud con entrenamiento adecuado pudieran incluirse en esta categor&iacute;a, as&iacute; sucede con los farmac&eacute;uticos, nutricionistas e incluso los m&eacute;dicos. Obviamente, dichos profesionales deben conocer los vastos recursos de informaci&oacute;n disponibles y la forma de acceder a ellos, deben tener experiencia y habilidades en la b&uacute;squeda, conocer los programas de salud de sus instituciones y dominar las actividades cl&iacute;nicas, adem&aacute;s deben poseer un amplio conocimiento de las herramientas de la computaci&oacute;n aplicables a su trabajo. Para lograr esto, se ha sugerido la implementaci&oacute;n de un programa de maestr&iacute;a de uno a dos a&ntilde;os de duraci&oacute;n donde se incluya un curr&iacute;culum que abarque como m&iacute;nimo: terminolog&iacute;a m&eacute;dica, epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, bioestad&iacute;stica, habilidades en evaluaci&oacute;n cr&iacute;tica, as&iacute; como la ciencia de la informaci&oacute;n tradicional y cursos de administraci&oacute;n. <span class="superscript">8-9 </span></p>     <p>Las transformaciones ocurridas en el campo de la ciencia de la informaci&oacute;n m&eacute;dica ha generado que muchos profesionales de la salud se dediquen a nuevas actividades, propias de la bibliotecolog&iacute;a de la salud. </p>     <p>En un trabajo de investigaci&oacute;n, realizado en los Estados Unidos, para determinar la tendencia actual que tienen los profesionales de la salud de ese pa&iacute;s a cambiar de carrera, entre ellas la bibliotecolog&iacute;a y la ciencia de la informaci&oacute;n y m&aacute;s espec&iacute;ficamente la bibliotecolog&iacute;a m&eacute;dica, se concluy&oacute; que “los profesionales de la salud, dedicados a brindar servicios de informaci&oacute;n, ten&iacute;an una ventaja extraordinariamente importante con respecto a otros profesionales, porque conoc&iacute;an el vocabulario m&eacute;dico, la teor&iacute;a y la experiencia cl&iacute;nica mucho mejor que otros especialistas sin esta formaci&oacute;n; ello posibilita una mejor comunicaci&oacute;n con otros profesionales de la salud con el fin de obtener informaci&oacute;n espec&iacute;fica. Esta habilidad es de gran utilidad para el trabajo de los bibliotecarios referencistas y de otros profesionales de la ciencia de la informaci&oacute;n”. <span class="superscript">10 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otra parte, recientemente ha tomado gran importancia un nuevo concepto, que la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Americanas ha denominado “alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n”, definido por un conjunto de habilidades que requieren las personas para reconocer cuando necesitan informaci&oacute;n, c&oacute;mo localizarla, evaluarla y utilizarla eficazmente. <span class="superscript">11 </span></p>     <p>En dicho art&iacute;culo se plantea que la gran abundancia de informaci&oacute;n, por si sola, no crear&aacute; un ciudadano m&aacute;s informado, si no existe un grupo de habilidades necesarias para usar la informaci&oacute;n con efectividad. La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n forma las bases para el aprendizaje a lo largo de la vida y es com&uacute;n a todas las disciplinas, ambientes de ense&ntilde;anza y a todos los niveles de la educaci&oacute;n. Para que una persona se considere alfabetizada en informaci&oacute;n debe ser capaz de: </p>     <p>1. Determinar la magnitud de la informaci&oacute;n que necesita. </p>     <p>2. Acceder a la informaci&oacute;n que requiere efectiva y eficientemente. </p>     <p>3. Evaluar la informaci&oacute;n y sus recursos cr&iacute;ticamente. </p>     <p>4. Incorporar informaci&oacute;n seleccionada dentro de su base de conocimientos. </p>     <p>5. Usar la informaci&oacute;n con efectividad para lograr un prop&oacute;sito espec&iacute;fico. </p>     <p>6. Comprender los aspectos econ&oacute;micos, legales y sociales relacionados con el uso y el acceso a la informaci&oacute;n. </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, aunque muestre una significativa interrelaci&oacute;n con las habilidades para el manejo de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, es un &aacute;rea distinta y m&aacute;s amplia de competencia. Enfatiza el contenido, la comunicaci&oacute;n, el an&aacute;lisis, la b&uacute;squeda, evaluaci&oacute;n y uso de la informaci&oacute;n. Aunque las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n son un medio necesario que complementa la actividad intelectual de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, su centro de atenci&oacute;n es diferente, est&aacute; dirigido hacia la comprensi&oacute;n profunda de la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>En el caso de la educaci&oacute;n superior, se se&ntilde;ala que la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n incrementa la competencia de los estudiantes para evaluar, administrar y emplear informaci&oacute;n; por esta raz&oacute;n, varias asociaciones de acreditaci&oacute;n, regionales o de especialidades, la consideren como un resultado clave para los estudios universitarios. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se plantea adem&aacute;s, que la incorporaci&oacute;n de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n por medio del curr&iacute;culum de estudios, en los programas, servicios y en la vida administrativa de la universidad, requiere los esfuerzos conjuntos de docentes, bibliotecarios y administradores. La obtenci&oacute;n de las habilidades para una alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n multiplica las posibilidades del estudio individual de los estudiantes, los compromete a utilizar una variedad de recursos de informaci&oacute;n para expandir sus conocimientos, hacer preguntas bien informadas y perfeccionar su pensamiento cr&iacute;tico. La integraci&oacute;n curricular de estas habilidades favorece la aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos de ense&ntilde;anza centrados en el estudiante como en el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje basado en evidencias y el aprendizaje en investigaciones. </p>     <p>Las tendencias del desarrollo actual de la bibliotecolog&iacute;a m&eacute;dica y sobre la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n de toda la sociedad establecen la necesidad de colocar al m&eacute;dico, desde sus etapas tempranas de formaci&oacute;n, al nivel de los avances alcanzados en esas esferas. Por lo tanto, esto implica que si se deseara obtener un profesional de la salud m&aacute;s capacitado dentro del campo de la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica, ser&iacute;a necesario que en su formaci&oacute;n como estudiante recibiera una mayor instrucci&oacute;n sobre ciertos aspectos relacionados con la teor&iacute;a de las ciencias de la informaci&oacute;n y con un mejor uso de los servicios y recursos de informaci&oacute;n (tanto impresos como electr&oacute;nicos) disponibles. Se revisa la literatura existente con la finalidad de conocer cu&aacute;les son las tendencias establecidas en el mundo y en Cuba con relaci&oacute;n a la incorporaci&oacute;n del estudio de la ciencia de la informaci&oacute;n y el uso de las bibliotecas dentro de los dise&ntilde;os curriculares de los estudiantes de medicina y sus especialidades afines. </p> <h4>M&Eacute;TODOS </h4>     <p>Se concibi&oacute; una estrategia de b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n &uacute;til para explorar las bases de datos bibliogr&aacute;ficas o a texto completo disponibles en Internet, los motores de b&uacute;squeda m&aacute;s conocidos y otros documentos impresos que se encontraran en la Biblioteca M&eacute;dica Nacional. </p>     <p>Las bases de datos fundamentales seleccionadas fueron Medline, <span class="superscript">12</span> (base de datos bibliogr&aacute;fica producida por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos), Lilacs, <span class="superscript">13</span> (Literatura Latinoamericana de Ciencias de la Salud – base de datos bibliogr&aacute;fica producida por el Centro Latinoamericano y del Caribe de Ciencias de la Salud –Bireme, en el Brasil), EBSCO, <span class="superscript">14</span> (base de datos bibliogr&aacute;fica y a texto completo producida por EBSCO Publishing, de Estados Unidos y CUMED, <span class="superscript">15</span> (base de datos bibliogr&aacute;fica sobre la literatura m&eacute;dica cubana, generada por la Biblioteca M&eacute;dica Nacional de Cuba). Otras bases de datos conocidas no fueron incluidas por no poseer servicios gratuitos o no estar accesibles para los profesionales de la salud en Cuba. </p>     <p>Los motores de b&uacute;squeda seleccionados fueron: Google, <span class="superscript">16</span> Altavista, <span class="superscript">17</span> Yahoo, <span class="superscript">18</span> WebFerret, <span class="superscript">19</span> y Cop&eacute;rnico. <span class="superscript">20</span> </p>     <p>En todos los casos, las b&uacute;squedas se realizaron a partir de los t&eacute;rminos suministrados por dos tesauros o lenguajes m&eacute;dicos controlados bien conocidos: el Mesh (Medical Subject Heading), <span class="superscript">21</span> de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos y el DeCS (Descriptores de Ciencias de la Salud ), <span class="superscript">22</span> de Bireme en Brasil. </p>     <p>Se emplearon, adem&aacute;s, una serie de palabras claves, que se relacionaron indistintamente, siempre mediante el auxilio del operador booleano AND. As&iacute;, se trat&oacute; de recuperar todos los art&iacute;culos donde aparecieran las palabras claves escogidas para evitar que se perdieran algunos art&iacute;culos, que aunque de forma parcial, pudieran estar relacionados con el tema de revisi&oacute;n. En las mismas bases de datos, se realizaron b&uacute;squedas por medio de los descriptores identificados y el operador booleano AND, pero s&oacute;lo en el campo de los t&eacute;rminos Mesh o DeCS, en idioma ingl&eacute;s o espa&ntilde;ol, seg&uacute;n la base de datos empleada. Tambi&eacute;n se utiliz&oacute; la b&uacute;squeda por frases. Se aplicaron los mismos procedimientos durante la b&uacute;squeda en los motores antes referidos. </p>     <p>Las palabras claves y descriptores utilizados fueron los siguientes: </p>     <p>• Medical students o estudiantes de medicina. </p>     <p>• Undergraduate o pregrado. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>• Curr&iacute;culum. </p>     <p>• Curricula. </p>     <p>• Curricular design o dise&ntilde;o curricular. </p>     <p>• Medical education o educaci&oacute;n m&eacute;dica. </p>     <p>• Information science o ciencia de la informaci&oacute;n. </p>     <p>• Medical information science o ciencia de la informaci&oacute;n m&eacute;dica. </p>     <p>• Library science o ciencia de las bibliotecas. </p>     <p>• Educational programs o programas educacionales. </p>     <p>• Information literacy o alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. </p>     <p>• Higher education o educaci&oacute;n superior. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>• Skills o habilidades. </p>     <p>&nbsp;</p> <h4>Resultados </h4>     <p>Las b&uacute;squedas realizadas permitieron recuperar un total de 95 referencias relacionadas con el tema. Los primeros resultados obtenidos remiten a art&iacute;culos publicados en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70. En septiembre de 1972, <em>Neghme A </em>, <span class="superscript">23</span> public&oacute; un art&iacute;culo en el Bolet&iacute;n de la Oficina Sanitaria Panamericana cuyo t&iacute;tulo trataba sobre el rol de las bibliotecas en la educaci&oacute;n superior, la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y la pr&aacute;ctica profesional. Tambi&eacute;n en 1973, <em>Roper FW </em>, <span class="superscript">24</span> public&oacute; otro art&iacute;culo en el Bolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas M&eacute;dicas cuyo asunto trataba sobre programas especiales en educaci&oacute;n de la biblioteca m&eacute;dica. </p>     <p>En 1975, <em>Martin JA </em> y colaboradores, <span class="superscript">25</span> publicaron un art&iacute;culo donde indicaban que la educaci&oacute;n m&eacute;dica deb&iacute;a incluir cursos formales sobre el uso de la biblioteca m&eacute;dica dirigidos por bibliotecarios. Seg&uacute;n ellos, se impartieron tres cursos sobre el uso de la biblioteca a estudiantes graduados en ciencias b&aacute;sicas m&eacute;dicas, odontolog&iacute;a y farmacia, as&iacute; como a estudiantes de pregrado en administraci&oacute;n de registros m&eacute;dicos en la biblioteca del Centro para las Ciencias de la Salud en la Universidad de Tennessee. Tambi&eacute;n en 1975, se public&oacute; otro art&iacute;culo, <span class="superscript">26</span> donde se hizo referencia a los programas de educaci&oacute;n en ciencias de la salud, incluidos aquellos relacionados con la bibliotecolog&iacute;a, que la Fundaci&oacute;n Mayo ofertaba para todos los estudiantes con acceso a los recursos educacionales de la Cl&iacute;nica Mayo. </p>     <p>En 1977, <em>Walser KP y Kruse KW, </em><span class="superscript">27</span> indicaron en otro art&iacute;culo que las bibliotecarias referencistas de la biblioteca del Centro M&eacute;dico de la Universidad de Duke ofrec&iacute;an un curso introductorio, con una duraci&oacute;n de una hora y media, por espacio de diez semanas para candidatos a licenciados en enfermer&iacute;a denominado ”Introducci&oacute;n a recursos de la biblioteca en el campo de la enfermer&iacute;a”, orientado a familiarizar a los estudiantes con material &uacute;tiles sobre la organizaci&oacute;n y los servicios de la biblioteca, as&iacute; como con bibliograf&iacute;a b&aacute;sica relevante a la profesi&oacute;n de enfermer&iacute;a. </p>     <p>Ya en 1981, se edit&oacute; un art&iacute;culo escrito por <em>Marcotte JM y Graves KJ </em>, <span class="superscript">28</span> que hac&iacute;a referencia a un curso dentro del curr&iacute;culum de estudiantes de administraci&oacute;n de registros m&eacute;dicos, desarrollado por la biblioteca del Centro para las Ciencias de la Salud de la Universidad de Tennessee. Los objetivos del curso fueron: entrenar a los estudiantes en el uso de los recursos y servicios de las bibliotecas de ciencias de la salud y suministrar instrucci&oacute;n en la organizaci&oacute;n, operaci&oacute;n y administraci&oacute;n de una peque&ntilde;a biblioteca hospitalaria. </p>     <p>DaRosa DA y sus colaboradores, <span class="superscript">2</span>9 publicaron, en 1983, el articulo titulado: “Estudio de las habilidades para la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n entre los estudiantes de medicina y docentes m&eacute;dicos”. Su objetivo fundamental fue comparar las habilidades de los estudiantes de tercer y cuarto a&ntilde;os de medicina y de los m&eacute;dicos para resolver los problemas que requieren de una revisi&oacute;n de la literatura actualizada, as&iacute; como determinar los procedimientos de b&uacute;squeda de los tres grupos. Los temas giraron alrededor de una pregunta sobre el cuidado de un paciente y se realizaron las anotaciones pertinentes para registrar sus procesos de b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n. Los resultados no indicaron diferencias, entre los tres grupos, sobre como resolver exactamente los problemas del cuidado del paciente; hubo una diferencia en los procesos de la b&uacute;squeda entre los estudiantes de tercer a&ntilde;o y los m&eacute;dicos y no hubo diferencias entre los estudiantes de tercer y cuarto a&ntilde;os o entre los m&eacute;dicos y los estudiantes de cuarto a&ntilde;o en sus m&eacute;todos de b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n. Los resultados promedios indicaron que los tres grupos necesitaban entrenamiento adicional en el acceso a la literatura para la toma de decisiones en el cuidado del paciente. </p>     <p>En junio de 1983 <em>, Krivinkova J, </em><span class="superscript">30</span> public&oacute; un art&iacute;culo en checo sobre un bloque de cursos </p>     <p>referidos a la ciencia de las bibliotecas m&eacute;dicas y a la informaci&oacute;n cient&iacute;fica que se impart&iacute;an en </p>     <p>las escuelas m&eacute;dicas suecas como un requerimiento educacional. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En julio de 1983, apareci&oacute; un trabajo muy importante, escrito por <em>Gremy F </em>, <span class="superscript">31</span> titulado: &iquest;Por qu&eacute; ense&ntilde;ar ciencias de la informaci&oacute;n en medicina? &iquest;Ellas contribuir&aacute;n a una soluci&oacute;n en la presente crisis de la medicina? Y, en 1984, <em>Morgan PP </em>, <span class="superscript">32</span> public&oacute; en la Canadian Medical Association Journal un art&iacute;culo que trataba sobre la ciencia de la informaci&oacute;n y la educaci&oacute;n profesional general del m&eacute;dico. </p>     <p>Ese mismo a&ntilde;o, 1984, <em>Adelson </em> y colaboradores, <span class="superscript">33</span> presentaron un trabajo relacionado con la integraci&oacute;n de los servicios de la biblioteca con los cursos de educaci&oacute;n continuada para m&eacute;dicos. </p>     <p>En 1985, un autor africano, Okeke MO, <span class="superscript">34 </span>present&oacute; un art&iacute;culo en la African Journal of Medicine and Medical Sciences, donde expuso que la organizaci&oacute;n y la accesibilidad a los materiales de una biblioteca m&eacute;dica la hacen una herramienta de instrucci&oacute;n incalculable dentro del sistema de recursos de aprendizaje. Muchas escuelas m&eacute;dicas han omitido la incorporaci&oacute;n del entrenamiento en la biblioteca dentro de su curr&iacute;culum. Para corregir esa anormalidad, se sugiri&oacute; que las bibliotecas de las escuelas m&eacute;dicas iniciaran un programa de entrenamiento en bibliotecas. Dicho programa deb&iacute;a incluir: instrucciones para el uso de la biblioteca, m&eacute;todos bibliogr&aacute;ficos y ejercicios manuales, por lo que se sugiri&oacute; un dise&ntilde;o pr&aacute;ctico y un m&eacute;todo de evaluaci&oacute;n del programa para suministrar informaci&oacute;n a los estudiantes sobre su utilidad antes de que finalmente se incorporara dentro del curr&iacute;culum . </p>     <p>En el mismo a&ntilde;o de 1985, <em>Mendoza S </em>, <span class="superscript">35</span> publico un art&iacute;culo donde expresaba que con objeto de fomentar la educaci&oacute;n m&eacute;dica continua, en el Hospital Central Militar de M&eacute;xico se hab&iacute;a realizado un curso que permit&iacute;a desarrollar las habilidades del educando para buscar y utilizar las fuentes de informaci&oacute;n, aplicar el m&eacute;todo cient&iacute;fico en la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica y comunicar los resultados de esta por escrito. El programa del curso se dividi&oacute; en tres m&oacute;dulos, de acuerdo con los objetivos generales, y la duraci&oacute;n del mismo era variable, de 10 a 14 semanas. El curso se imparti&oacute; en la etapa final de la carrera profesional, cuando el estudiante reci&eacute;n la ha terminado o cuando inicia la especializaci&oacute;n, porque se estima que este es el mejor momento para que el m&eacute;dico comprenda la necesidad de estudiar y aprender durante toda la vida. </p>     <p>En abril de 1986, <em>Graves KJ y Selig A </em>, <span class="superscript">36</span> presentaron un trabajo que trataba sobre un programa de instrucci&oacute;n bibliotecaria para estudiantes de medicina en el Centro para las Ciencias de la Salud de la Universidad de Tennessee. Dicho programa, desarrollado en cooperaci&oacute;n con los docentes m&eacute;dicos, se incluy&oacute; en el curr&iacute;culum del colegio de medicina. La instrucci&oacute;n bibliotecaria se present&oacute; secuencialmente en tiempos programados durante un curr&iacute;culum de cuatro a&ntilde;os, siempre que los estudiantes necesitaron informaci&oacute;n espec&iacute;fica. </p>     <p>En el mismo a&ntilde;o de 1986, se present&oacute; otro trabajo muy importante, <span class="superscript">37</span> relacionado a la evaluaci&oacute;n de la ciencia de la informaci&oacute;n m&eacute;dica dentro de la educaci&oacute;n m&eacute;dica, que se adopt&oacute; por el consejo ejecutivo de la Asociaci&oacute;n de Colegios M&eacute;dicos Americanos. </p>     <p>En 1987, en un estudio piloto, realizado por <em>Williams R </em>, <span class="superscript">38</span> sobre b&uacute;squedas de informaci&oacute;n en salud, los autores refirieron la realizaci&oacute;n de un taller sobre habilidades bibliotecarias, impartido a los estudiantes de terapia f&iacute;sica y ocupacional en un programa de licenciatura en ciencias de la salud. El taller incluy&oacute; la distribuci&oacute;n de un cuaderno de ejercicios y tuvo el prop&oacute;sito de ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades para la ejecuci&oacute;n de b&uacute;squedas en la biblioteca y realizar evaluaciones cr&iacute;ticas de la literatura. Un grupo de alumnos estuvo de acuerdo en participar en el estudio para determinar su efectividad, ellos se dividieron en un grupo experimental y otro de control. Entonces, se aplic&oacute; a todos los participantes, antes y durante las dos sesiones del taller, un cuestionario que intent&oacute; medir sus habilidades cognitivas y psicomotoras en la recuperaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de la literatura en cuidados de la salud. </p>     <p>En 1987, se edit&oacute; un trabajo de <em>Starr SS y Renford BL </em>, <span class="superscript">39</span> quienes hicieron una evaluaci&oacute;n de un programa para ense&ntilde;ar a los profesionales de la salud a buscar en la base de datos Medline. El estudio analiz&oacute; el comportamiento en las b&uacute;squedas de un grupo de usuarios finales, quienes hab&iacute;an tomado una clase para la b&uacute;squeda en Medline, muchos de esos alumnos todav&iacute;a realizaban sus propias b&uacute;squedas entre doce y dieciocho meses despu&eacute;s de haberlas recibido. Las entrevistas y conversaciones telef&oacute;nicas indicaron que estos usuarios finales estaban satisfechos con sus resultados y sintieron que ellos hab&iacute;an dominado los mecanismos b&aacute;sicos de la b&uacute;squeda. Sin embargo, el uso apropiado de los encabezamientos y subencabezamientos, as&iacute; como la localizaci&oacute;n de los t&eacute;rminos de b&uacute;squeda m&aacute;s apropiados present&oacute; ciertas dificultades para ellos, se aconsej&oacute; entonces realizar otros entrenamientos en estas &aacute;reas. </p>     <p>En el propio a&ntilde;o 1987, <em>Mueller MH y Foreman G </em>, <span class="superscript">40</span> describieron un curso de instrucci&oacute;n bibliotecaria para estudiantes de medicina que imparti&oacute; una biblioteca biom&eacute;dica y que se incluy&oacute; en el curr&iacute;culum elaborado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota. Este curr&iacute;culum proporcionaba a los estudiantes de medicina de tercer y cuarto a&ntilde;os cursos multidisciplinarios y de multiespecialidades. </p>     <p>El curso de instrucci&oacute;n ten&iacute;a el prop&oacute;sito de ense&ntilde;ar el conocimiento y las habilidades necesarias para la investigaci&oacute;n bibliotecaria y la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n e inclu&iacute;a: b&uacute;squeda de t&oacute;picos relacionados con el caso en &iacute;ndices impresos, formulaci&oacute;n y procesamiento de b&uacute;squedas en Medline, construcci&oacute;n de un fichero personal con ficheros de computadoras o block de notas, as&iacute; como la exploraci&oacute;n de varios m&eacute;todos para la percepci&oacute;n actual. La evaluaci&oacute;n de los estudiantes fue positiva y la mayor&iacute;a indic&oacute; que encontraron el curso interesante y el conocimiento ganado, como sustancial. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1988, <em>France CL </em> y colaboradores,<span class="superscript"> 41</span> describieron un proyecto que se estableci&oacute; en la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte para estudiantes de tercer a&ntilde;o de medicina denominado “Proyecto de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n en salud cl&iacute;nica”, constituido por un programa de prueba donde se les facilitaba el acceso a Medline para buscar informaci&oacute;n sobre distintos temas de medicina y pediatr&iacute;a de forma que pudiera evaluarse la integraci&oacute;n de la informaci&oacute;n resultante de las b&uacute;squedas bibliogr&aacute;ficas en l&iacute;nea con las experiencias cl&iacute;nicas. </p>     <p>En 1989, <em>Mularski CA, Nystrom E y Grant HK </em>, <span class="superscript">42</span> prepararon un art&iacute;culo en el que discutieron la importancia de ense&ntilde;ar los m&eacute;todos para encontrar informaci&oacute;n en las bibliotecas a los estudiantes de terapia ocupacional. El art&iacute;culo detall&oacute; los esfuerzos en la Universidad del estado de Ohio para instruir a sus alumnos y demostrar los resultados positivos de la educaci&oacute;n de usuarios en las bibliotecas, como hab&iacute;an observado anteriormente los instructores de los estudiantes de dicha especialidad. Esta asociaci&oacute;n entre bibliotecarios e instructores puede crearse con facilidad para desarrollar cualquier programa de educaci&oacute;n en ciencias de la salud. </p>     <p>Otro art&iacute;culo, publicado, en 1989, por <em>Burrows S </em> y sus colaboradores, <span class="superscript">43</span> describ&iacute;a las estrategias para integrar la formaci&oacute;n de habilidades en materia de informaci&oacute;n al curr&iacute;culum de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami. La ense&ntilde;anza de dichas habilidades, realizada por bibliotecarios docentes, se integr&oacute; al programa de orientaci&oacute;n para principiantes (estudiantes de primer a&ntilde;o) y dos cursos en el curr&iacute;culum de los estudiantes de segundo a&ntilde;o. El aprendizaje comenzaba con un n&uacute;cleo central de habilidades y herramientas para el manejo b&aacute;sico de la informaci&oacute;n; posteriormente, se introduc&iacute;an habilidades m&aacute;s complejas y sobre asuntos espec&iacute;ficos, como las mostradas en el curr&iacute;culum de ciencias b&aacute;sicas. Durante los dos primeros a&ntilde;os, se cre&oacute; un amplio rango de habilidades para el uso de la informaci&oacute;n, a su vez, los estudiantes dispusieron de m&uacute;ltiples oportunidades para buscar e identificar informaci&oacute;n, tanto en recursos impresos como en bases de datos bibliogr&aacute;ficas computarizadas. </p>     <p>En 1989, <em>Bradigan PS y Mularski CA </em>, <span class="superscript">44</span> trataron la introducci&oacute;n del tema de las b&uacute;squedas de informaci&oacute;n para los usuarios finales en el curr&iacute;culum de estudios de una escuela m&eacute;dica. En &eacute;l, se indicaba que bibliotecarios de la Biblioteca de Ciencias de la Salud de la Universidad de Ohio, hab&iacute;an desarrollado y ense&ntilde;ado, por espacio de cuatro semanas, un minim&oacute;dulo de conocimientos necesarios para la b&uacute;squeda en bases de datos, dirigido a estudiantes de medicina de segundo a&ntilde;o. Los autores puntualizaron la necesidad de un m&eacute;todo sistem&aacute;tico de asistir a los futuros m&eacute;dicos para desarrollar sus habilidades en el manejo y la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n. </p>     <p>En diciembre de 1989, apareci&oacute; un trabajo, <span class="superscript">45</span> dedicado a la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en el contexto de la especialidad de enfermer&iacute;a, como parte de un curso dirigido a la ense&ntilde;anza de la investigaci&oacute;n en esa especialidad y que se impart&iacute;a en la Escuela de Enfermer&iacute;a de la Universidad de Colorado del Norte, en Greeley. </p>     <p>El curso pretendi&oacute; situar el centro de la atenci&oacute;n para la formaci&oacute;n de las habilidades en la identificaci&oacute;n de los problemas, la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, la evaluaci&oacute;n y su aplicaci&oacute;n para resolver problemas espec&iacute;ficos. Un bibliotecario de la especialidad de enfermer&iacute;a particip&oacute; en el curso y sugiri&oacute; algunos cambios para cumplir ciertos objetivos adicionales, dirigidos a desarrollar un grupo de habilidades comprendidas en materia de alfabetizaci&oacute;n de informaci&oacute;n. El curso se imparti&oacute; en 51 horas. As&iacute;, tanto docentes como alumnos comprendieron los conceptos b&aacute;sicos de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. Primero, se estimul&oacute; a los estudiantes a aprender independientemente. Se inhibi&oacute; la confianza absoluta en los libros y se motiv&oacute; la discusi&oacute;n antes de las pr&aacute;cticas para facilitar el intercambio de ideas. El aprendizaje activo estimul&oacute; la manipulaci&oacute;n de los recursos de informaci&oacute;n. Se logr&oacute; una automotivaci&oacute;n a partir de permitirle a los estudiantes elegir t&oacute;picos de su inter&eacute;s personal. El ambiente de aprendizaje fue lo menos conminativo posible, el profesor y el bibliotecario guiaron el proceso en las primeras etapas del aprendizaje pero disminuyeron la supervisi&oacute;n, cuando los estudiantes comenzaron a asumir su responsabilidad por el hallazgo y el uso de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Como parte del aprendizaje, se desarroll&oacute; un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de un grupo art&iacute;culos y un ejercicio de discusi&oacute;n sobre la base de la evaluaci&oacute;n que ellos realizaron, a partir de los conocimientos adquiridos en el curso. </p>     <p>Se concluy&oacute; que el personal docente de enfermer&iacute;a y los bibliotecarios necesitan esforzarse para fomentar habilidades en los estudiantes que les permitan adaptarse a los cambios que enfrentar&aacute;n como profesionales en la era de la informaci&oacute;n. </p>     <p>En 1990, <em>Wood EH, Morrison JL y Oppenheimer PR </em>, <span class="superscript">46</span> presentaron un trabajo que abordaba la formaci&oacute;n de habilidades en el uso de la informaci&oacute;n sobre medicamentos como parte del curr&iacute;culum de los estudiantes de farmacia. La Escuela de Farmacia y la Biblioteca M&eacute;dica Norris de la Universidad del Sur de California se estableci&oacute; un programa educacional interactivo, donde se consideraron ciertos contenidos bibliotecarios espec&iacute;ficos, dirigidos a la creaci&oacute;n de habilidades, en forma escalonada, para la recuperaci&oacute;n, evaluaci&oacute;n, organizaci&oacute;n, aplicaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Los bibliotecarios participaron sistem&aacute;ticamente en los cuatro a&ntilde;os que dur&oacute; el curso para optar por el grado de doctor en farmacia. </p>     <p>En 1990, <em>O'Brien D, Procter S y Walton G </em>, <span class="superscript">47</span> prepararon un trabajo relacionado sobre las estrategias para la ense&ntilde;anza de habilidades en informaci&oacute;n para los estudiantes de enfermer&iacute;a. Ellos desarrollaron un programa para dicha ense&ntilde;anza como parte de un curso, dise&ntilde;ado por la Biblioteca Polit&eacute;cnica de Newcastle, aplicable, con modificaciones, en otros lugares. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1990, otro art&iacute;culo, <span class="superscript">48</span> por cierto, muy interesante, describi&oacute; el establecimiento de facultades de bibliotecolog&iacute;a m&eacute;dica y ciencia de la informaci&oacute;n en cuatro universidades m&eacute;dicas de la Rep&uacute;blica de China a mediados de los a&ntilde;os 80. Cada una de ellas, se integr&oacute; completamente a su universidad. Los estudiantes recibieron tres a&ntilde;os de entrenamiento m&eacute;dico no cl&iacute;nico, seguidos de otros dos, de entrenamiento en bibliotecas y ciencias de la informaci&oacute;n. Los primeros estudiantes, en cumplir con este curr&iacute;culum de cinco a&ntilde;os, se graduaron en 1992. </p>     <p>En 1992, <em>Rankin JA </em>, <span class="superscript">49</span> public&oacute; un art&iacute;culo que trataba fundamentalmente sobre la educaci&oacute;n m&eacute;dica basada en problemas y su relaci&oacute;n con el uso de la biblioteca. En &eacute;l, se se&ntilde;alaba que el aprendizaje basado en problemas, en proceso de adopci&oacute;n por las escuelas m&eacute;dicas de Estados Unidos, tiene como centro del aprendizaje la formaci&oacute;n de habilidades para la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n; en este tipo de ense&ntilde;anza, se enfatiza el aprendizaje autodirigido, la soluci&oacute;n de los problemas y el desarrollo de habilidades de aprendizaje para toda la vida. Este estudio se propuso explorar la relaci&oacute;n existente entre un curr&iacute;culum de aprendizaje basado en problemas y el uso de la biblioteca y de la informaci&oacute;n por el estudiante. Para ello, se realiz&oacute; una comparaci&oacute;n de las habilidades, comportamientos y percepciones en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n entre los estudiantes de medicina con una ense&ntilde;anza basada en problemas y los estudiantes con curr&iacute;culum convencionales en las escuelas m&eacute;dicas. Sus resultados revelaron que los primeros asistieron con mayor frecuencia a la biblioteca, utilizaron recursos de informaci&oacute;n para soportar su proceso de aprendizaje independiente, adquirieron habilidades en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n en etapas m&aacute;s tempranas de su educaci&oacute;n m&eacute;dica y, en general, dispusieron en mayor grado de las habilidades requeridas para la b&uacute;squeda y empleo de la informaci&oacute;n. </p>     <p>En 1993, <em>Weaver SM </em>, <span class="superscript">50</span> escribi&oacute; un art&iacute;culo donde comparte su visi&oacute;n de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro de la especialidad de enfermer&iacute;a. Ese mismo a&ntilde;o, <em> Curtis KL y AC </em>, <span class="superscript">51</span> estudiaron el comportamiento en la realizaci&oacute;n de b&uacute;squedas de informaci&oacute;n en &iacute;ndices y bases de datos entre los docentes en ciencias de la salud. Para ello, investig&oacute; el comportamiento en las b&uacute;squedas y la frecuencia de uso de las principales herramientas bibliogr&aacute;ficas, de docentes de medicina, farmacia, enfermer&iacute;a y ciencias en la Universidad de Illinois, en Chicago. </p>     <p>Se hallaron variaciones en el n&uacute;mero y los formatos de los servicios de informaci&oacute;n secundaria utilizados por los diferentes grupos. El 70% de los docentes de los colegios de medicina, farmacia y enfermer&iacute;a emplearon el Index Medicus o el Medline. </p>     <p>Los colegios exhibieron tambi&eacute;n diferencias significativas en cuanto al uso del Current Contents, PsycLIT, ERIC, CINAHL, Chemical Abstracts, y el Science Citation Index. El estudio concluy&oacute; que aunque nuevos formatos o herramientas bibliogr&aacute;ficas est&eacute;n disponibles, los formatos tradicionales eran &uacute;tiles y que los entrenamientos con estas herramientas deb&iacute;an adecuarse a cada audiencia en particular. </p>     <p>En Cuba, en el a&ntilde;o 1994, <em>L&oacute;pez, JA y Santovenia JR </em>, <span class="superscript">52</span> publicaron un trabajo, centrado en el m&eacute;dico de la familia como usuario de la informaci&oacute;n. En este art&iacute;culo, se expusieron los resultados de un estudio realizado con los residentes de medicina general integral en un policl&iacute;nico de Ciudad de La Habana. Los autores determinaron las necesidades informativas de la poblaci&oacute;n estudiada como base del establecimiento de un servicio de diseminaci&oacute;n selectiva de la informaci&oacute;n, a partir de una encuesta elaborada previamente. Paralelamente, se sostuvieron varios encuentros con los m&eacute;dicos, con la finalidad de brindarles instrucci&oacute;n te&oacute;rico-pr&aacute;ctica acerca de las posibilidades que ofrec&iacute;an las fuentes y servicios de informaci&oacute;n disponibles; con ello, se pretend&iacute;a crear ciertos h&aacute;bitos y habilidades necesarios para un consumo productivo de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Los resultados de la encuesta revelaron diferentes niveles de conocimiento sobre los servicios de informaci&oacute;n existentes entre los m&eacute;dicos de la familia. Al pregunt&aacute;rseles sobre la frecuencia con que utilizaban hasta entonces los servicios y fuentes informativas, s&oacute;lo 1 (8, 33 %) respondi&oacute; que mucho; mientras 5 (41, 66 %) dijeron que regular, 4 (33, 33 %) que poco y 2 (16, 66 %) que muy poco. </p>     <p>Como conclusi&oacute;n, este art&iacute;culo enfatiza que un factor de suma importancia en la formaci&oacute;n y educaci&oacute;n de los m&eacute;dicos de la familia como usuarios de la informaci&oacute;n, es la calificaci&oacute;n y consagraci&oacute;n de los bibliotecarios a esta tarea. Se recomienda adem&aacute;s, la inclusi&oacute;n en el plan de estudios de los estudiantes de medicina de una asignatura que proporcione los elementos b&aacute;sicos para el uso de la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-m&eacute;dica, as&iacute; como la organizaci&oacute;n de cursos urgentes de formaci&oacute;n y educaci&oacute;n de usuarios para el beneficio de los residentes en medicina general integral. </p>     <p>En 1995, <em> Brandt KA y Lehmann HP</em>, <span class="superscript">53</span> dedicaron sus esfuerzos a la ense&ntilde;anza para buscar literatura en el contexto del ambiente web. Como parte del curr&iacute;culum requerido para los estudiantes de medicina, se dise&ntilde;aron una pr&aacute;ctica para la b&uacute;squeda de la literatura que se utiliz&oacute; durante dos a&ntilde;os. En estos a&ntilde;os, se enfatiz&oacute; la necesidad de ir m&aacute;s all&aacute; de las habilidades necesarias para el uso de un programa particular de b&uacute;squeda y de obtener un enfoque conceptual apropiado sobre la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n. En el primer a&ntilde;o, se emplearon las conferencias tradicionales como medio de ense&ntilde;anza y en, el segundo a&ntilde;o, la conferencia se remplaz&oacute; por un tutorial basado en el web. La comparaci&oacute;n de las evaluaciones de los estudiantes no mostr&oacute; diferencias en la actitud hacia las dos formas de ense&ntilde;anza y la observaci&oacute;n del desempe&ntilde;o de los estudiantes sugiri&oacute; similares niveles de habilidades. </p>     <p>En 1995, <em> Schilling K </em> y colaboradores, <span class="superscript">54</span> publicaron un art&iacute;culo que abordaba la integraci&oacute;n de las habilidades para la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n con las actividades de un curr&iacute;culum basado en problemas. Sus autores, quienes destacan las tendencias recientes en la educaci&oacute;n m&eacute;dica a la sustituci&oacute;n de los m&eacute;todos tradicionales, did&aacute;cticos, basados en conferencias por otras formas de aprendizaje, basada en problemas, indican la existencia de una nueva oportunidad para los bibliotecarios: el desarrollo de programas para ense&ntilde;ar habilidades en la recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n, que soporten el aprendizaje basado en problemas. En 1992, la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh inici&oacute; una revisi&oacute;n del curr&iacute;culum que enfatiza el cambio hacia el aprendizaje basado en problemas. Desde ese entonces, la Biblioteca Falk de ciencias de la salud desarrolla un programa intensivo a gran escala para integrar las habilidades en b&uacute;squeda de informaci&oacute;n y las actividades dentro del curso de primer a&ntilde;o denominado “Relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente”, una secuencia que inicia la escuela m&eacute;dica. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El programa mostr&oacute; las t&eacute;cnicas para la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n en recursos impresos y audiovisuales, computarizados mediante expertos en las tem&aacute;ticas. El programa enfatiz&oacute; el uso y recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n como centro de la ense&ntilde;anza basada en problemas y el desarrollo de las habilidades en los estudiantes. Una evaluaci&oacute;n informal post curso permiti&oacute; determinar cu&aacute;les recursos de informaci&oacute;n fueron m&aacute;s empleados y la evaluaci&oacute;n realizada por los estudiantes sobre ellos. </p>     <p>En 1995, vio la luz otro art&iacute;culo de autores cubanos relacionado con el tema. Sus autores, <em>Rodr&iacute;guez G y Marrero LG </em>, <span class="superscript">55</span> bajo el t&iacute;tulo: “Papel del estudiante de alto rendimiento acad&eacute;mico como investigador-gestor de la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-m&eacute;dica”, analizaron lo que representa para los estudiantes de alto rendimiento acad&eacute;mico (ARA) el conocimiento de las dis&iacute;miles v&iacute;as de obtener, crear, distribuir y utilizar informaci&oacute;n cient&iacute;fico-m&eacute;dica, a fin de transformarlos, de simples usuarios o clientes pasivos, en investigadores-gestores de informaci&oacute;n, con habilidades para seleccionar, con exactitud, s&oacute;lo aquella informaci&oacute;n que sea pertinente para resolver sus problemas de investigaci&oacute;n y potenciar su desarrollo. Para ello, se vincul&oacute; a estudiantes del Movimiento de Alto Rendimiento Acad&eacute;mico al trabajo del Centro de Informaci&oacute;n de Camag&uuml;ey, se impartieron cursos te&oacute;rico-pr&aacute;cticos donde se enfatizaron servicios especializados como el Current Contents, las bases de datos internacionales en discos compactos, las t&eacute;cnicas para realizar b&uacute;squedas automatizadas, el uso de palabras claves y descriptores en la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Posteriormente, se vincularon a la atenci&oacute;n de las investigaciones priorizadas del Polo Cient&iacute;fico, con el fin de que formaran parte activa del equipo multidisciplinario de gesti&oacute;n y creaci&oacute;n de fondos de informaci&oacute;n cient&iacute;fico-m&eacute;dica. Como resultado, creci&oacute; la labor cient&iacute;fico-investigativa del instituto y se cre&oacute; una base de datos para soportar las investigaciones estudiantiles por intermedio de la Sociedad Cient&iacute;fica Cubana de Estudiantes de Ciencias M&eacute;dicas. </p>     <p>En 1995, <em>Parrochia E </em>, <span class="superscript">56</span> public&oacute; un art&iacute;culo titulado: “Formaci&oacute;n e informaci&oacute;n: h&aacute;bitos y actitudes” en el Bolet&iacute;n del Hospital de San Juan de Dios. En 1996, <em>Fox LM, Richter JM y White NE </em>, <span class="superscript">57</span> escribieron otro donde se establec&iacute;a una evaluaci&oacute;n multidimensional para un programa de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en enfermer&iacute;a. Desde 1988, la Escuela de Enfermer&iacute;a de la Universidad del Norte de Colorado comenz&oacute; a trabajar con los bibliotecarios para crear un componente de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para el curr&iacute;culum de la carrera, titulado: Senderos de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n”. Sus resultados indicaron progresos en las habilidades de los estudiantes para cumplir con los objetivos del programa de alfabetizaci&oacute;n. </p> En abril de 1996, <em>Earl MF </em>, <span class="superscript">58</span> edit&oacute; un trabajo donde estudiaba la instrucci&oacute;n en materia bibliotecaria dentro del curr&iacute;culum de las escuelas m&eacute;dicas a partir de una encuesta que se aplic&oacute; a varias bibliotecas m&eacute;dicas. El art&iacute;culo expresa que nuevas t&eacute;cnicas de instrucci&oacute;n, como el aprendizaje basado en problemas, enfatizan la     <p>importancia de la presencia de habilidades para la investigaci&oacute;n entre los estudiantes de medicina. Para investigar la factibilidad de establecer una instrucci&oacute;n bibliotecaria como una parte del curr&iacute;culum de pregrado del Colegio de Medicina de la Universidad del Este de Tennessee, la biblioteca m&eacute;dica de la universidad encuest&oacute; a 123 bibliotecas de escuelas m&eacute;dicas con el objetivo de determinar el nivel de instrucci&oacute;n ofrecido por otras bibliotecas m&eacute;dicas acad&eacute;micas. La encuesta indag&oacute; si la instrucci&oacute;n formal se ofreci&oacute; o se requiri&oacute; y qu&eacute; cursos se impartieron en cada nivel de entrenamiento de pregrado. </p>     <p>El an&aacute;lisis revel&oacute; que el 75% de las instituciones ofrecieron una instrucci&oacute;n bibliotecaria normal y que el 49% de estas respuestas (36% de la muestra total) requiri&oacute; de todos los estudiantes tomar dichos cursos. Los cursos ofrecidos casi siempre se implementaron mediante visitas a la biblioteca, la instrucci&oacute;n sobre los cat&aacute;logos en l&iacute;nea y las clases para el uso del Medline en disco compacto. </p>     <p>En total, se ofrecieron 33 cursos diferentes, seg&uacute;n las respuestas enviadas por las bibliotecas. La mayor&iacute;a de las clases incluyeron a alumnos de segundo y tercer a&ntilde;o. Las respuestas a la encuesta revelaron la prevalencia requerida de instrucci&oacute;n bibliotecaria en el curr&iacute;culum de las escuelas m&eacute;dicas y la necesidad de una campa&ntilde;a a gran escala para el desarrollo de habilidades en el aprendizaje para toda la vida, entre los futuros profesionales de la salud. </p>     <p>En ese mismo a&ntilde;o, 1996, el mismo autor <em> Earl MF </em> y sus colaboradores,<span class="superscript">59</span> publicaron otro art&iacute;culo donde informaron sobre la inclusi&oacute;n de docentes para la orientaci&oacute;n en materia bibliotecaria en el contexto de un aprendizaje basado en problemas para los estudiantes de primer a&ntilde;o de medicina. </p>     <p>En Cuba, tambi&eacute;n en el a&ntilde;o 1996, <em>L&oacute;pez JA y D&iacute;az del Campo S </em>,<span class="superscript">60</span> analizaron la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n de los m&eacute;dicos de familia como usuarios de la informaci&oacute;n Por la importancia de este art&iacute;culo se citar&aacute;n sus partes m&aacute;s importantes. </p>     <p>Los autores refieren que: “la importancia de la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n de usuarios fue asumida dentro del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas (SNICM) desde 1974 en que se comenz&oacute; a trabajar en dicha vertiente con la organizaci&oacute;n de dos cursos de 35 horas, dirigidos a algunos especialistas en los que se impartieron elementos relacionados con el uso y el manejo de cat&aacute;logos y con la confecci&oacute;n de res&uacute;menes y de bibliograf&iacute;as Los referidos cursos se ampliaron a varias especialidades durante 1975 y 1976 A partir de 1980, se elabor&oacute; un programa basado en diapofonogramas, con un folleto para ampliar conocimientos sobre el tema. En 1981, el Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas (CNICM) dict&oacute; la Instrucci&oacute;n Metodol&oacute;gica No. 1, que sirvi&oacute; de complemento al Programa Nacional de Educaci&oacute;n de Usuarios, puesto en vigor desde el a&ntilde;o anterior. </p>     <p>En junio de l985, se efectu&oacute; el IV Encuentro Cient&iacute;fico-Bibliotecol&oacute;gico, auspiciado por la Direcci&oacute;n de Bibliotecas del Ministerio de Cultura, y en el cual s&oacute;lo se presentaron dos trabajos acerca de la formaci&oacute;n de usuarios. Uno de &eacute;stos fue preparado por especialistas del CNICM (Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas), quienes abordaron la posibilidad de lograr la formaci&oacute;n de los profesionales de la salud como usuarios de la informaci&oacute;n mediante el estudio, caracterizaci&oacute;n y desarrollo de un programa te&oacute;rico-pr&aacute;ctico acorde con la situaci&oacute;n entonces vigente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1989, la Editorial Ciencias M&eacute;dicas (ECIMED) public&oacute; un libro elaborado por un colectivo de autores del CNICM titulado: ”Elementos b&aacute;sicos para el uso de la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-m&eacute;dica”, el cual persegu&iacute;a el objetivo de poner al alcance de los usuarios conocimientos elementales sobre la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-m&eacute;dica. </p>     <p>Y en cuanto a la situaci&oacute;n que caracterizaba el momento de la publicaci&oacute;n de su trabajo, los autores planteaban: </p>     <p>“A pesar de las acciones antes referidas, los m&eacute;dicos de la familia no han recibido, en general, un adiestramiento que les permita acceder y utilizar adecuadamente los recursos informativos puestos a su disposici&oacute;n.” </p>     <p>Hasta mediados de 1994, la atenci&oacute;n prestada a su educaci&oacute;n y formaci&oacute;n como usuarios fue inestable y dispersa. Adem&aacute;s, era escasa la retroalimentaci&oacute;n que com&uacute;nmente exist&iacute;a entre &eacute;stos y las bibliotecarias de los policl&iacute;nicos correspondientes a las &aacute;reas de salud donde brindan sus servicios. Los efectos de tales irregularidades se han corroborado al comprobarse su desconocimiento -parcial o a veces total- de fuentes y servicios de informaci&oacute;n importantes para apoyar su labor asistencial, docente o investigativa. </p>     <p>En algunos casos aislados, las bibliotecarias han asumido una actitud consecuente con el papel que les corresponde desempe&ntilde;ar ante este problema. Pero han tenido que enfrentarse entonces a la barrera -casi siempre insalvable- que significan el escaso apoyo o el poco reconocimiento del valor de su gesti&oacute;n por parte de las autoridades de la unidad asistencial donde laboran.” </p>     <p>Del 21 al 23 de agosto de 1996, se celebr&oacute; en la Biblioteca Nacional de Medicina de Beijing, China, la Primera Conferencia de las Bibliotecas de Estados Unidos y China. Entre las conferencias impartidas, estuvo la titulada: “Educando a los estudiantes para la era de la informaci&oacute;n: el rol del bibliotecario”, expuesta por <em>Hannelore B. Rader </em>, Director de la Biblioteca de la Universidad del Estado de Cleveland. A continuaci&oacute;n, se reproducen algunos aspectos importantes desarrollados en ella: <span class="superscript">61 </span></p>     <p>“…las personas necesitan educaci&oacute;n y esto incluye entrenamiento en informaci&oacute;n para convertirse en usuarios productivos y efectivos de la informaci&oacute;n. Lograr ciudadanos educados, alfabetizados en informaci&oacute;n, se ha convertido r&aacute;pidamente en un objetivo importante para muchos pa&iacute;ses. Una forma de dirigir el tema de la informaci&oacute;n es asegurar que las personas se alfabeticen en informaci&oacute;n. </p>     <p>Las personas alfabetizadas en informaci&oacute;n son aquellas que han aprendido como aprender. Ellas conocen como aprender, porque ellas conocen como se organiza el conocimiento, como encontrar y utilizar la informaci&oacute;n de forma que otros puedan aprender de ellos. Ellas son personas preparadas para aprender a lo largo de la vida, porque ellas pueden siempre encontrar, al alcance de sus manos, la informaci&oacute;n que necesitan para alguna tarea o toma de decisi&oacute;n. </p>     <p>Las escuelas y universidades deben liderar la incorporaci&oacute;n de programas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en sus curr&iacute;culum con el fin de que los estudiantes sean capaces de ganar habilidades de supervivencia para la era de la informaci&oacute;n. Los departamentos de educaci&oacute;n, las comisiones de educaci&oacute;n superior y los buroes acad&eacute;micos gubernamentales han comenzado a asumir la responsabilidad para que la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se convierta en parte de los cursos de los estudiantes a la espera de que la ense&ntilde;anza y el aprendizaje se convierten en interactivos y basados en recursos. Tambi&eacute;n los programas para la educaci&oacute;n del profesor y el resultado final de la ense&ntilde;anza deber&aacute;n reflejar el inter&eacute;s en la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. </p>     <p>En los momentos actuales, personas de todas las edades necesitan ganar habilidades en informaci&oacute;n en la escuela o no y las bibliotecas pueden ser socios importantes para crear una poblaci&oacute;n alfabetizada. Las bibliotecas pueden proporcionar puntos de acceso claves a la informaci&oacute;n impresa o electr&oacute;nica y pueden ofrecer, adem&aacute;s, programas de entrenamiento pertinentes para ayudar a los ciudadanos a ganar las habilidades en informaci&oacute;n necesarias. Desdichadamente, las bibliotecas se han ignorado en este momento crucial en la preparaci&oacute;n de los ciudadanos para la era de la informaci&oacute;n; no obstante, ellas pueden convertirse en recursos efectivos para el acceso a la informaci&oacute;n y asistir a las personas en el aprendizaje para manejar la informaci&oacute;n, que les permitir&aacute; continuar su aprendizaje con posterioridad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La educaci&oacute;n necesita revitalizarse mediante nuevas formas de aprendizaje para ayudar a los estudiantes a convertirse en efectivos en la era de la informaci&oacute;n: </p>     <p>- El aprendizaje debe basarse en los recursos de informaci&oacute;n del mundo real. </p>     <p>- El aprendizaje debe ser interactivo e integrado, con preferencia al pasivo y fragmentado. </p>     <p>- El aprendizaje debe ser colectivo y en colaboraci&oacute;n. </p>     <p>- El aprendizaje debe utilizar los medios tecnol&oacute;gicos actuales. </p>     <p>Los bibliotecarios est&aacute;n excepcionalmente capacitados y posesionados para asumir una funci&oacute;n activa en la reestructuraci&oacute;n del ambiente ense&ntilde;anza-aprendizaje. Los bibliotecarios son expertos en coleccionar, organizar, evaluar y proporcionar acceso a la informaci&oacute;n en todos los formatos. Ellos son capaces de convertir a los estudiantes en conocedores del manejo de la informaci&oacute;n, tanto en formatos impresos como electr&oacute;nicos en el ambiente de Internet. </p>     <p>Los bibliotecarios necesitan convertirse en l&iacute;deres activos en el ambiente de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica y en el movimiento de reforma educacional. Ellos deben forjar la asociaci&oacute;n con los profesores y docentes en todos los niveles de educaci&oacute;n para lograr la restructuraci&oacute;n curricular y ambientes de aprendizaje din&aacute;micos para los estudiantes en la era de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Este es ciertamente, un tiempo oportuno, para que los bibliotecarios se establezcan como l&iacute;deres en la preparaci&oacute;n de los estudiantes en la era de la informaci&oacute;n, para ayudar a los educadores a encontrar nuevos y mejores m&eacute;todos de ense&ntilde;anza mientras se reestructuran los curr&iacute;culum, as&iacute; como para convertirse en educadores y entrenadores din&aacute;micos en el espacio del Web y de Internet. </p>     <p>En la educaci&oacute;n superior, varias agencias de acreditaci&oacute;n han reconocido la importancia de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en el curr&iacute;culum de colegios y universidades, as&iacute; como la importante funci&oacute;n que deben asumir los bibliotecarios en el ambiente ense&ntilde;anza-aprendizaje para la inclusi&oacute;n de criterios apropiados en la medici&oacute;n de los resultados de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n seg&uacute;n los requerimientos de acreditaci&oacute;n.” </p>     <p>En 1994, la Comisi&oacute;n sobre Educaci&oacute;n Superior de la Asociaci&oacute;n de Colegios y Escuelas de los Estados del Centro (Estados Unidos), desarroll&oacute; una norma sobre alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cada instituci&oacute;n debe fomentar el uso &oacute;ptimo de sus recursos de aprendizaje mediante estrategias dise&ntilde;adas para ayudar a los estudiantes a desarrollar la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n- la habilidad de localizar, evaluar y utilizar informaci&oacute;n con el prop&oacute;sito de convertirse en aprendices independientes. Esto debe motivar el uso de un amplio rango de recursos para el aprendizaje y la ense&ntilde;anza fuera del aula. Es esencial tener un programa de orientaci&oacute;n e instrucci&oacute;n bibliotecaria para el acceso a la informaci&oacute;n, activo y continuo, desarrollado en colaboraci&oacute;n y sostenible, a partir de la actividad de docentes, bibliotecarios, decanos acad&eacute;micos y otros proveedores de informaci&oacute;n. <span class="superscript">61 </span></p>     <p>En 1995, la Comisi&oacute;n sobre Recursos de Aprendizaje y Tecnolog&iacute;a de Instrucci&oacute;n de las Universidades del Estado de California, emiti&oacute; un informe titulado: “Competencia en informaci&oacute;n en las universidades del estado de California”. Dicho informe proporciona un n&uacute;mero de sugerencias &uacute;tiles para establecer un programa de competencia en informaci&oacute;n, efectivo para las universidades del estado de California. Y plantea: <span class="superscript">61 </span></p>     <p>Los bibliotecarios a lo ancho de la naci&oacute;n est&aacute;n entendiendo la importancia de entrenar a los estudiantes en el uso de informaci&oacute;n y que este entrenamiento necesita integrarse dentro del curr&iacute;culum de la educaci&oacute;n superior. Para preparar a los bibliotecarios y profesores para que eduquen a los estudiantes en la era de la informaci&oacute;n debe considerarse que: </p>     <p>- Los bibliotecarios y profesores necesitan intercambiar agresivamente entre ellos como expertos en informaci&oacute;n. </p>     <p>- La informaci&oacute;n es una mercanc&iacute;a y que se maneje como un producto valioso. </p>     <p>- La formaci&oacute;n de habilidades en informaci&oacute;n necesita integrarse en el curr&iacute;culum y ense&ntilde;arse de forma progresiva. </p>     <p>- Los profesores y bibliotecarios necesitan trabajar con agencias de acreditaci&oacute;n y educaci&oacute;n y con los planificadores para asegurar que las habilidades en informaci&oacute;n se conviertan en un componente obligatorio en el curr&iacute;culum. </p>     <p>Muchos educadores no est&aacute;n preparados para los cambios ni tampoco para las nuevas formas de manejo de la informaci&oacute;n. Ellos est&aacute;n menos preparados a&uacute;n para ense&ntilde;ar habilidades en informaci&oacute;n en forma cooperada e interactiva. </p>     <p>La demanda para el entrenamiento en el uso de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica y, especialmente en Internet, crece exponencialmente. </p>     <p>Durante 1996, <em>Shelstad KR y Clevenger FW, </em><span class="superscript">62</span> elaboraron un art&iacute;culo donde expusieron las necesidades y patrones de la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n entre los cirujanos generales en todo el estado de Nuevo M&eacute;xico, en Estados Unidos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En &eacute;l se plantea que los cirujanos de &aacute;reas lejanas que no disponen de los servicios de bibliotecas m&eacute;dicas profesionales necesitan desarrollar y mantener habilidades en el manejo y la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n, tanto en formato impreso como electr&oacute;nico. Se encuestaron 133 cirujanos generales de Nuevo M&eacute;xico para identificar sus patrones de b&uacute;squeda de informaci&oacute;n en cinco &aacute;reas: prop&oacute;sitos de la recuperaci&oacute;n, recursos para la recuperaci&oacute;n, barreras para el acceso, t&eacute;cnicas empleadas y necesidades de educaci&oacute;n continua. Respondieron a la encuesta 99 cirujanos (74,4%), de ellos el 95% utiliz&oacute; las conferencias profesionales, la literatura m&eacute;dica y sus colegas como recursos de informaci&oacute;n. Solamente el 17% emple&oacute; los servicios de extensi&oacute;n de la biblioteca a la escuela m&eacute;dica del estado. </p>     <p>La educaci&oacute;n continuada, relacionada con el manejo de la informaci&oacute;n, ser&iacute;a valiosa para el 61% de los cirujanos. El 69 % cree que su habilidad actual para acceder a la informaci&oacute;n biom&eacute;dica es adecuada, a pesar de que consideran que deben utilizarla m&aacute;s frecuentemente. </p>     <p>En 1996, <em>Spala MR y Choc F </em>, <span class="superscript">63</span> prepararon un trabajo sobre el uso de los medios electr&oacute;nicos y las redes de computaci&oacute;n en el entrenamiento para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n que deb&iacute;an aplicar las bibliotecas universitarias. </p>     <p>El trabajo expresa que la educaci&oacute;n y el entrenamiento tradicional sobre alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, aplicables tanto a bibliotecarios como a profesores y estudiantes, no es el m&aacute;s adecuado para las demandas actuales, a&uacute;n cuando est&eacute;n bien establecidos y no sean sofisticados. La presente era electr&oacute;nica en los medios y la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n no se ha aceptado universalmente por todos sus usuarios, aunque todos conocen su alta eficacia para el aprendizaje, la ense&ntilde;anza y la investigaci&oacute;n. Desde el a&ntilde;o 1993/94, los miembros del Instituto de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica (ISI), calificados en bibliotecolog&iacute;a y medicina, prepararon un curso para estudiantes de medicina de pregrado (grupo A) y otro para graduados en biomedicina (grupo B). Desde el a&ntilde;o 1995/96, se estableci&oacute; un curso para la realizaci&oacute;n de estudios de licenciatura (grupo C). </p>     <p>Un grupo de profesores ha organizado cursos especiales o demostraciones, en correspondencia con las demandas de esos usuarios (grupo D), y para miembros del ISI (grupo E). </p>     <p>El grupo A (30 estudiantes/a&ntilde;o con un curso de 4 horas en “Inform&aacute;tica M&eacute;dica”) recibi&oacute; entrenamiento te&oacute;rico y pr&aacute;ctico en principios de bibliograf&iacute;a, orientados a buscar en las bases de datos biom&eacute;dicas b&aacute;sicas. </p>     <p>El grupo B (60-80 estudiantes/a&ntilde;o, 24-28 horas/a&ntilde;o en “El arte de la ciencia”) se entrenaron en principios de la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica y la presentaci&oacute;n de datos de investigaci&oacute;n; ellos realizaron talleres intensivos con bases de datos. </p>     <p>El grupo C (50 estudiantes/a&ntilde;o, 30 horas/a&ntilde;o en “Informaci&oacute;n cient&iacute;fica) recibieron similar entrenamiento que el grupo B, pero con un mayor &eacute;nfasis en la pr&aacute;ctica. </p>     <p>El grupo D (4 personas/a&ntilde;o, 20 horas/a&ntilde;o) y el grupo E (15 personas/a&ntilde;o, 30 horas/a&ntilde;o) propusieron ellos mismos sus t&oacute;picos de inter&eacute;s. </p>     <p>Todos los grupos recibieron un intenso entrenamiento para el acceso a Internet. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La retroalimentaci&oacute;n permanente con la mayor&iacute;a de los participantes en los cursos indicados, principalmente con investigadores y estudiantes de postgrado, confirm&oacute; los beneficios de estas actividades, programadas por el ISI. </p>     <p>En 1996, <em>Lloyd-Williams M, </em><span class="superscript">64</span> presentaron un art&iacute;culo que describ&iacute;a el programa de desarrollo profesional para el manejo de la informaci&oacute;n en salud, ofrecido por la Universidad de Sheffield. El programa conduc&iacute;a al otorgamiento del diploma o a la maestr&iacute;a en ciencia de la informaci&oacute;n en salud. En &eacute;l, se indicaron los prop&oacute;sitos y objetivos del programa, estructura, acceso, registro y requerimientos de asistencia, as&iacute; como la descripci&oacute;n de los m&oacute;dulos de estudio disponibles y los m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n empleados. </p>     <p>En 1996, <em>Shapiro JJ </em>, <span class="superscript">65</span> describi&oacute; algunas consideraciones sobre la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y propuso algunas caracter&iacute;sticas de un nuevo curr&iacute;culum. En una parte de su trabajo se&ntilde;alaba la existencia de siete dimensiones de alfabetizaci&oacute;n que pueden identificarse: </p>     <p><em>- </em>Alfabetizaci&oacute;n en las herramientas o la habilidad de entender y utilizar las herramientas <em></em>pr&aacute;cticas y conceptuales de la tecnolog&iacute;a de informaci&oacute;n actual, incluido el software, el hardware y los multimedia, relevantes para la educaci&oacute;n y las &aacute;reas de trabajo y la vida profesional que el individuo anticipa habitar. Esto puede tomarse para incluir los temas fundamentales de las aplicaciones de computaci&oacute;n y de las redes, tambi&eacute;n para ciertos conceptos fundamentales: algoritmos, estructuras de datos, topolog&iacute;as y protocolos de redes. </p>     <p>- Alfabetizaci&oacute;n en recursos o la habilidad de entender la forma, formato, lugar y m&eacute;todos de acceso a los recursos de informaci&oacute;n, especialmente los m&aacute;s populares en la red. Es pr&aacute;cticamente id&eacute;ntico con las concepciones de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n de los bibliotecarios e incluye los conceptos de la clasificaci&oacute;n y organizaci&oacute;n de los recursos. </p>     <p><em>- </em>Alfabetizaci&oacute;n de la estructura social o saber qu&eacute; y c&oacute;mo la informaci&oacute;n se sit&uacute;a <em></em>socialmente y se produce. De esta manera, se conoce como la informaci&oacute;n fluye en la vida de los grupos, acerca de las instituciones y redes sociales- como ocurre con las universidades, bibliotecas, comunidades de investigadores, corporaciones, agencias de gobierno, grupos comunitarios, etc.-, que crean y organizan informaci&oacute;n y conocimiento, y de los procesos sociales mediante los cuales se generan- entre ellos, la trayectoria de publicaci&oacute;n de los art&iacute;culos acad&eacute;micos (revisi&oacute;n por iguales, etc. ), la relaci&oacute;n entre un servicio de listas y un grupo de inter&eacute;s compartido o la audiencia que sirve una biblioteca especializada o un sitio web. </p>     <p><em>- </em>Alfabetizaci&oacute;n en investigaci&oacute;n o la habilidad de comprender y utilizar las herramientas <em></em>basadas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n relevantes al trabajo del investigador y el estudioso de hoy. En la educaci&oacute;n de postgrado, incluye disciplinas relacionadas con software de computaci&oacute;n para el an&aacute;lisis cuantitativo, el an&aacute;lisis cualitativo y la simulaci&oacute;n, as&iacute; como una comprensi&oacute;n de las limitaciones conceptuales y anal&iacute;ticas de dichos software. </p>     <p><em>- </em>Alfabetizaci&oacute;n en publicaci&oacute;n o la habilidad de preparar y publicar investigaciones e ideas electr&oacute;nicamente en forma textual y multimedia (incluida la v&iacute;a del Web, el correo electr&oacute;nico y las listas de distribuci&oacute;n, as&iacute; como los CD-ROMs), para introducirlas en el dominio p&uacute;blico electr&oacute;nico y la comunidad electr&oacute;nica de estudiosos. La escritura est&aacute; siempre conformada por sus herramientas y su audiencia. Las herramientas de computaci&oacute;n y la audiencia en la red han generado cambios genuinos en la escritura. </p>     <p><em>- </em>Alfabetizaci&oacute;n en tecnolog&iacute;as que surgen o la habilidad de adaptarse r&aacute;pidamente a <em></em>entender, evaluar y hacer uso de las innovaciones que continuamente surgen en materia de tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n para no ser un prisionero de las herramientas y recursos previos y tomar decisiones inteligentes sobre la adopci&oacute;n de otras nuevas. Claramente, esto incluye la comprensi&oacute;n del contexto humano, administrativo y social de las tecnolog&iacute;as, as&iacute; como los criterios para su evaluaci&oacute;n. </p>     <p><em>- </em>Alfabetizaci&oacute;n cr&iacute;tica o la habilidad para evaluar cr&iacute;ticamente la fortaleza y la debilidad <em></em>intelectual, humana y social, potenciales y l&iacute;mites, beneficios y costos de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. Requiere de una perspectiva hist&oacute;rica, filos&oacute;fica, sociopol&iacute;tica y cultural. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1997, <em>Espinosa RF y L&oacute;pez JA </em>, <span class="superscript">66</span> elaboraron un art&iacute;culo para la Revista Cubana de Medicina General Integral donde se analizaba la problem&aacute;tica del m&eacute;dico de familia como usuario de la informaci&oacute;n. En &eacute;l, se plantea que: ”… tales logros pudieran ser m&aacute;s trascendentes si se superara la dificultad que han tenido los m&eacute;dicos de familia en su formaci&oacute;n como investigadores, principalmente en lo que concierne a su condici&oacute;n de usuarios de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica y de autores de trabajos con car&aacute;cter de tesis de terminaci&oacute;n de residencia (TTR), de tesis de grado, de ponencias para congresos, jornadas, talleres u otro tipo de eventos, o de art&iacute;culos para publicar en una revista especializada. Este fen&oacute;meno pudiera tener su explicaci&oacute;n en que ni en el curr&iacute;culum de la carrera de medicina ni en el de la especialidad de medicina general integral existe una asignatura que prepare al estudiante para esta tarea que, en menor o mayor grado, tendr&aacute; que desempe&ntilde;ar en el futuro como m&eacute;dico. </p>     <p>El presente trabajo pretende promover la toma de conciencia en tal sentido tomando en cuenta, por una parte, que el n&uacute;mero de especialistas en esta disciplina se incrementa cada a&ntilde;o considerablemente y, por otro lado, que la situaci&oacute;n se agudiza con el perfeccionamiento tecnol&oacute;gico puesto tambi&eacute;n a la disposici&oacute;n de la bibliotecolog&iacute;a y de las ciencias de la informaci&oacute;n”. </p>     <p>En el referido trabajo, se confeccion&oacute; un cuestionario, que se distribuy&oacute; entre 40 m&eacute;dicos de la familia de Ciudad de La Habana , de ellos, 22 especialistas y 18 residentes. </p>     <p>El espacio de la muestra estaba compuesto por 7 especialistas y 3 residentes del Policl&iacute;nico Lawton del municipio 10 de Octubre; 5 especialistas y 5 residentes del Policl&iacute;nico &quot;Rafael Vald&eacute;s&quot; del Cotorro;10 residentes, que ya hab&iacute;an discutido sus TTR y s&oacute;lo les faltaba el examen estatal del municipio 10 de Octubre y 10 especialistas, miembros de la filial provincial de la Sociedad Cubana de Medicina Familiar (SOCUMEFA). Con el cuestionario, se trat&oacute; de obtener conclusiones actualizadas acerca de los conocimientos de los encuestados en relaci&oacute;n con los servicios de informaci&oacute;n, las publicaciones de la especialidad y sus habilidades y experiencias en la redacci&oacute;n de art&iacute;culos. </p>     <p>Del total de encuestados, s&oacute;lo 9 (22, 5 %) alegaron saber redactar art&iacute;culos cient&iacute;ficos con vistas a la publicaci&oacute;n, mientras que 31 (77, 5 %) confesaron no poseer esta habilidad. Por otra parte, 21 (52, 5 %) dijeron conocer los servicios que se ofrecen en la Biblioteca M&eacute;dica Nacional (BMN), a la vez que 19 (47, 5 %) no ten&iacute;an dominio de ello. De los 40 m&eacute;dicos de la familia, s&oacute;lo 11 (27, 5 %) conoc&iacute;an de la existencia de la Red Electr&oacute;nica de Informaci&oacute;n (INFOMED) y los 29 restantes (72, 5 %) ni siquiera sab&iacute;an de qu&eacute; se trataba. S&oacute;lo 8 (20 %) de los participantes en el estudio dijeron conocer el contenido de la revista RESUMED y 32 (80 %) manifestaron no tener conocimiento de esta publicaci&oacute;n. </p>     <p>La exigua cifra de 14 (35 %) asiste con frecuencia a la biblioteca de su instituci&oacute;n para informarse, mientras que 26 (65 %) no lo hace. </p>     <p>Asimismo, 2 (5 %) confesaron no saber que en nuestro pa&iacute;s se produce la Revista Cubana de Medicina General Integral (RCMGI) y s&oacute;lo 1 (2, 5 %) dijo conocer la existencia de revistas extranjeras de medicina familiar. </p>     <p>“Ante los elementos discutidos, se impone tomar medidas efectivas que pongan freno a esta situaci&oacute;n, por lo que se sugiere el establecimiento con car&aacute;cter inmediato de una asignatura que prepare al futuro m&eacute;dico a enfrentar con acierto los retos que impone el desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico en su condici&oacute;n de investigador. Esta asignatura se debe impartir en el sexto a&ntilde;o de la carrera de medicina y debe abarcar los elementos b&aacute;sicos para el uso de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica…” <span class="superscript">66</span> </p>     <p>Tambi&eacute;n en 1997, <em>Murphy J </em> y colaboradores, <span class="superscript">67</span> presentaron un art&iacute;culo titulado: ”Preparando la pr&oacute;xima generaci&oacute;n de cl&iacute;nicos para manejar la informaci&oacute;n”, en el que se expresaba que el desarrollo del curr&iacute;culum en inform&aacute;tica necesita apuntalarse con el conocimiento del ambiente de la informaci&oacute;n. Se realiz&oacute; un estudio piloto para identificar los tipos de tareas que se esperaba pod&iacute;an enfrentar los profesionales de la salud, reci&eacute;n calificados, donde se ver&iacute;an obligados a manejar informaci&oacute;n. </p>     <p>Se reunieron los datos en los momentos en que dichos profesionales tuvieron que adquirir habilidades en tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y competencia de car&aacute;cter general en el manejo de la informaci&oacute;n dentro de sus cursos de precalificaci&oacute;n. Su prop&oacute;sito fue la creaci&oacute;n de gu&iacute;as para aquellos individuos relacionados con el desarrollo de los curr&iacute;culum en inform&aacute;tica para estudiantes cl&iacute;nicos, en la etapa de precalificaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Igualmente en 1997, <em>Crandall S, Elson R y McLaughlin C </em>, <span class="superscript">68</span> analizaron la importancia de la comunicaci&oacute;n escrita en la era de la informaci&oacute;n. La comunicaci&oacute;n escrita y las habilidades en computaci&oacute;n est&aacute;n interconectadas por la necesidad de recolectar, manipular e intercambiar informaci&oacute;n. Mientras que la tecnolog&iacute;a cambia el modo en el que el m&eacute;dico de familia practica, ense&ntilde;a y conduzca investigaciones, la palabra escrita permanece como uno de los m&aacute;s importantes medios para comunicar informaci&oacute;n a otros. </p>     <p>En otro art&iacute;culo publicado en 1997 <em>, Verhoeven AAH, Boerma EJ y Meiboom-de Jong B, </em><span class="superscript">69</span> trataron el uso de la informaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica por los investigadores alemanes en la pr&aacute;ctica general. El objetivo del trabajo era evaluar los m&eacute;todos para la investigaci&oacute;n de la literatura empleados por los pr&aacute;cticos generales. El estudio se realiz&oacute; con ocho investigadores de pr&aacute;ctica general, dos especialistas de informaci&oacute;n y un sic&oacute;logo que trabajaba en una organizaci&oacute;n dedicada a los cuidados primarios de salud. Los pr&aacute;cticos generales iniciaban la b&uacute;squeda en sus libros particulares y por medio de preguntas a sus colegas, posteriormente utilizaban recursos de informaci&oacute;n computarizados como el Medline en CD-Rom y en los &iacute;ndices de dos revistas alemanes principalmente. Ellos encontraron dificultades para hallar los t&eacute;rminos apropiados para representar sus preguntas de investigaci&oacute;n, porque el conocimiento de la metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n de la literatura y de las habilidades requeridas para usar los recursos de informaci&oacute;n, con eficacia, eran deficientes. Se concluy&oacute; que los pr&aacute;cticos generales no buscaban sistem&aacute;ticamente en la literatura y que exist&iacute;a una necesidad de instrucci&oacute;n y de entrenamiento en el uso de esos recursos de informaci&oacute;n. </p>     <p>Un art&iacute;culo muy interesante en esta l&iacute;nea es el que edit&oacute;, en 1997, <em>Christine Bruce </em> de la Queensland University of Technology, en Australia. El t&iacute;tulo del trabajo era: ”Las siete caras de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior”. <span class="superscript">70</span> Por la importancia de su contenido, se reproducen algunas de sus partes m&aacute;s importantes: </p>     <p>“…Mientras existe una defensa creciente por la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior, comparativamente poco, se conoce sobre c&oacute;mo la conciben aquellos que utilizan informaci&oacute;n. Las varias caras de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, que se describen aqu&iacute;, se extrajeron de la experiencia de los educadores de nivel superior en dos universidades australianas. Ellas proporcionan una descripci&oacute;n de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n que es muy diferente de las listas de habilidades y atributos, que se encuentran com&uacute;nmente en la literatura sobre el tema. </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n incluye todos los rangos de experiencia. Los estudiantes necesitan reflexionar sobre las variaciones en su experiencia y sobre cu&aacute;les formas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n son relevantes a cada situaci&oacute;n. </p>     <p>Las categor&iacute;as en las formas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n son las siguientes: </p>     <p>Categor&iacute;a I: Concepci&oacute;n de tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n es vista como el uso de la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n para la recuperaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Esta categor&iacute;a identifica una forma de experimentar la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n que es dependiente de la disponibilidad y capacidad de uso de la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n. La habilidad de utilizar la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n descansa en los individuos y la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se convierte en un objetivo no alcanzable. </p>     <p>Categor&iacute;a II: Concepci&oacute;n de los recursos de informaci&oacute;n. </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n es vista como el hallazgo de la informaci&oacute;n ubicada en los recursos de informaci&oacute;n. La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se concibe en t&eacute;rminos del conocimiento de recursos de informaci&oacute;n y en la habilidad para accederlos en forma independiente o por v&iacute;a de un intermediario. Es el conocimiento de los recursos de informaci&oacute;n lo que hace posible recuperar la informaci&oacute;n contenida en de ellos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los recursos pueden ser una variedad de medios, incluidos los electr&oacute;nicos, tambi&eacute;n pueden ser las personas. </p>     <p>Diferentes orientaciones al problema de la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n originan tres subcategor&iacute;as: </p>     <p>- Conocer los recursos de informaci&oacute;n y su estructura. </p>     <p>- Conocer los recursos de informaci&oacute;n y usarlos independientemente. </p>     <p>- Conocer los recursos de informaci&oacute;n y usarlos flexiblemente, independientemente o por v&iacute;a de un intermediario. </p>     <p>Categor&iacute;a III: Concepci&oacute;n del proceso de informaci&oacute;n. </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se ve como la ejecuci&oacute;n de un proceso. </p>     <p>En esta categor&iacute;a, los procesos de informaci&oacute;n constituyen el foco de la atenci&oacute;n. </p>     <p>La tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n no es un aspecto importante en esta experiencia. </p>     <p>Esencialmente, la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n es vista como la habilidad para enfrentar situaciones nuevas y tratarlas a partir del conocimiento de un proceso para encontrar y utilizar la informaci&oacute;n necesaria. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Categor&iacute;a IV: Concepci&oacute;n del control de la informaci&oacute;n. </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se ve como controladora de la informaci&oacute;n. </p>     <p>En esta experiencia, el control de la informaci&oacute;n es el foco de la atenci&oacute;n. </p>     <p>Existen tres subcategor&iacute;as que reflejan diferentes formas de control: </p>     <p>- El control de la informaci&oacute;n se establece mediante armarios de archivos. </p>     <p>- El control de la informaci&oacute;n se establece mediante el cerebro o la memoria, a partir de varias formas de enlaces y asociaciones. </p>     <p>- El control de la informaci&oacute;n se establece mediante computadoras para permitir el almacenamiento y la recuperaci&oacute;n. </p>     <p>En este contexto, la organizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n se orienta al almacenamiento de informaci&oacute;n, generalmente documentos. La informaci&oacute;n se selecciona, por ejemplo, sobre la base de su probable valor para el futuro uso en la ense&ntilde;anza o la investigaci&oacute;n. </p>     <p>Las personas alfabetizadas en informaci&oacute;n se ven como aquellas que pueden utilizar varios medios para hallar informaci&oacute;n en su esfera de influencia, tal que ellos puedan recuperarla y manipularla cuando sea necesario. </p>     <p>Categor&iacute;a V: Concepci&oacute;n de construcci&oacute;n del conocimiento. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se ve como la construcci&oacute;n de una base personal de conocimientos en una nueva &aacute;rea de inter&eacute;s. </p>     <p>En este y subsecuentes tipos de experiencias, el uso de la informaci&oacute;n se convierte en el foco de la atenci&oacute;n. </p>     <p>En esta categor&iacute;a, la idea de una base del conocimiento va m&aacute;s all&aacute; de un almacenamiento de la informaci&oacute;n, incluye la adopci&oacute;n de perspectivas personales. Se logra a partir del an&aacute;lisis cr&iacute;tico de lo que se lee. M&aacute;s importante a&uacute;n, la base de conocimientos en la disciplina no se cambia o adiciona en alguna forma. </p>     <p>Categor&iacute;a VI: Concepci&oacute;n de la extensi&oacute;n del conocimiento. </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se ve como el trabajo con conocimientos y perspectivas personales adoptadas de tal forma que puedan obtenerse nuevos conocimientos. </p>     <p>El uso de la informaci&oacute;n, incluida la capacidad de intuici&oacute;n o perspicacia creativa, es el rasgo distintivo de esta experiencia. </p>     <p>Categor&iacute;a VII: Concepci&oacute;n de la sabidur&iacute;a. </p>     <p>La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se ve desde la perspectiva de c&oacute;mo utilizar sabiamente la informaci&oacute;n para el beneficio de los dem&aacute;s. </p>     <p>El uso sabio de la informaci&oacute;n, incluida la adopci&oacute;n de valores personales en relaci&oacute;n con el uso de la informaci&oacute;n, es el rasgo distintivo de esta concepci&oacute;n. El uso sabio de la informaci&oacute;n ocurre en un rango de contextos que abarca la ejercitaci&oacute;n juiciosa, la confecci&oacute;n de decisiones y la ejecuci&oacute;n de investigaciones. La sabidur&iacute;a es una cualidad personal que acarrea el uso de la informaci&oacute;n”. </p>     <p>En 1998, la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Americanas y la Asociaci&oacute;n para las Comunicaciones y Tecnolog&iacute;a Educacional, elaboraron un documento titulado: “Desde el poder de la informaci&oacute;n: construyendo asociaciones para el aprendizaje”, donde se incluy&oacute; lo que se ha denominado “Las nueve normas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para el aprendizaje del estudiante”, <span class="superscript">71</span> que comprenden: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. </p>     <p>Norma 1: El estudiante que es alfabetizado en informaci&oacute;n accede a la informaci&oacute;n eficiente y efectivamente. </p>     <p>Norma 2: El estudiante que es alfabetizado en informaci&oacute;n eval&uacute;a la informaci&oacute;n cr&iacute;tica y competentemente. </p>     <p>Norma 3: El estudiante que es alfabetizado en informaci&oacute;n usa la informaci&oacute;n exacta y creativamente. </p>     <p>Aprendizaje independiente </p>     <p>Norma 4: El estudiante que es un aprendiz independiente es alfabetizado en informaci&oacute;n, sigue la informaci&oacute;n relacionada con sus intereses personales. </p>     <p>Norma 5: El estudiante que es un aprendiz independiente es alfabetizado en informaci&oacute;n y la aprecia </p>     <p>Norma 6: El estudiante que es un aprendiz independiente es alfabetizado en informaci&oacute;n y se esfuerza por la excelencia en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n y la generaci&oacute;n de conocimientos. </p>     <p>Responsabilidad social </p>     <p>Norma 7: El estudiante que contribuye positivamente al aprendizaje de la comunidad y la sociedad, es alfabetizado en informaci&oacute;n y reconoce la importancia de la informaci&oacute;n en una sociedad democr&aacute;tica. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Norma 8: El estudiante que contribuye positivamente al aprendizaje de la comunidad y la sociedad, es alfabetizado en informaci&oacute;n y practica un comportamiento &eacute;tico en consideraci&oacute;n a la informaci&oacute;n y a la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Norma 9: El estudiante que contribuye positivamente al aprendizaje de la comunidad y la sociedad, es alfabetizado en informaci&oacute;n y participa efectivamente en grupos para seguir y generar informaci&oacute;n. </p>     <p>En 1998, la Asociaci&oacute;n Americana de Educaci&oacute;n Superior, present&oacute; un panel integrado por varios expertos bibliotecarios cuyo tema principal fue: ”Integrando la alfabetizaci&oacute;n dentro del curr&iacute;culum”. <span class="superscript">72</span> </p>     <p>El panel tuvo como objetivo asistir a la audiencia en la evaluaci&oacute;n de sus propias instituciones en cuanto a la realizaci&oacute;n de una alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n mediante una prueba de control intelectual sobre este tema. </p> El panel expuso una compilaci&oacute;n de competencias/resultados, orientados a los estudiantes de pregrado, preparada a partir de la revisi&oacute;n de una gran cantidad de documentos originales, procedentes de bibliotecas acad&eacute;micas, reportes universitarios, etc. Con ellos, se crearon ocho categor&iacute;as amplias en las     <p>&aacute;reas de competencia de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. </p>     <p>Los estudiantes alfabetizados en informaci&oacute;n pueden: </p>     <p>I- Desarrollar estrategias de b&uacute;squeda efectivas. </p>     <p>1. El estudiante determina los requerimientos de informaci&oacute;n para la pregunta de investigaci&oacute;n, problema o asunto. </p>     <p>2. El estudiante determina que categor&iacute;a de recurso de informaci&oacute;n es m&aacute;s relevante a la informaci&oacute;n que necesita y desarrolla un plan de b&uacute;squeda. </p>     <p>II- Localizar y recuperar recursos de informaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1. El estudiante interpreta correctamente las citas bibliogr&aacute;ficas e equivalentes en Internet y conoce como obtener los art&iacute;culos citados. </p>     <p>2. El estudiante utiliza el pr&eacute;stamo interbibliotecario, la entrega del documento, la transmisi&oacute;n electr&oacute;nica u otros medios de obtener materiales no disponibles localmente. </p>     <p>III- Analizar y evaluar cr&iacute;ticamente la informaci&oacute;n. </p>     <p>1. El estudiante analiza y eval&uacute;a cr&iacute;ticamente los resultados de una b&uacute;squeda seg&uacute;n su exactitud, relevancia, actualidad, autoridad, etc&eacute;tera. </p>     <p>2. El estudiante filtra grandes cantidades de informaci&oacute;n y distingue entre realidades, puntos de vista y opiniones. </p>     <p>IV- Organizar y sintetizar informaci&oacute;n. </p>     <p>1. El estudiante sintetiza informaci&oacute;n de una variedad de recursos y organiza informaci&oacute;n para la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica. </p>     <p>V- Utilizar y aplicar informaci&oacute;n. </p>     <p>1. El estudiante aplica informaci&oacute;n en el pensamiento cr&iacute;tico y en diferentes situaciones para resolver problemas. </p>     <p>2. El estudiante se comunica mediante una variedad de tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. El estudiante integra recursos de informaci&oacute;n dentro de sus disertaciones acad&eacute;micas. </p>     <p>4. El estudiante produce y comunica informaci&oacute;n en formatos efectivos y apropiados. </p>     <p>VI- Conciencia y actitud en la formaci&oacute;n acerca de la informaci&oacute;n y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. </p>     <p>1. El estudiante es consciente de los asuntos &eacute;ticos, legales y socio-pol&iacute;ticos que rodean a la informaci&oacute;n y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, como son los derechos de copia y la responsabilidad para acreditar la informaci&oacute;n apropiadamente. </p>     <p>2. El estudiante aprecia que las habilidades ganadas en competencia de informaci&oacute;n permitir&aacute;n el aprendizaje a lo largo de su vida. </p>     <p>3. El estudiante est&aacute; consciente de la diferencia entre informaci&oacute;n y conocimiento. </p>     <p>4. El estudiante est&aacute; consciente de la estructura y los canales de diseminaci&oacute;n en el ambiente global de informaci&oacute;n. </p>     <p>Algunas intervenciones en el panel describieron las experiencias sobre alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en cada universidad: </p>     <p>La Universidad de San Marcos, en el estado de California, por ejemplo, present&oacute; una ponencia titulada: ”Alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n: mejores pr&aacute;cticas y modelos”. En ella se indicaba que la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se identifica como una de las cinco &aacute;reas requeridas dentro del programa de estudio de educaci&oacute;n general en la universidad. La misi&oacute;n del programa es inculcar, a lo largo del curr&iacute;culum, la ense&ntilde;anza de la teor&iacute;a de la informaci&oacute;n, conceptos, habilidades y uso de la biblioteca a toda la comunidad universitaria y otros programas formales con &eacute;nfasis en aquellas habilidades necesarias para acceder, recuperar, evaluar y utilizar informaci&oacute;n. </p>     <p>La Universidad Internacional de la Florida , en Miami, coment&oacute; su iniciativa de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para ayudar a los docentes a encontrar modos de ense&ntilde;ar a los estudiantes habilidades en alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro del contexto de sus cursos y disciplinas individuales. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La iniciativa planeaba la integraci&oacute;n de una secuencia de experiencias en alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro del curr&iacute;culum, a partir de la realizaci&oacute;n de talleres y sesiones de trabajo durante un a&ntilde;o para grupos de docentes y departamentos completos. </p>     <p>El Colegio Pierce, en Lakewood, Washington, ha empleado el modelo basado en la evaluaci&oacute;n de los resultados para articular los objetivos de la competencia en informaci&oacute;n. El colegio considera que sus estudiantes necesitan encontrar, utilizar y evaluar informaci&oacute;n, con una complejidad creciente. Para ello, han desarrollado objetivos de competencia en informaci&oacute;n basados en el curr&iacute;culum y los docentes han aplicado estos objetivos en programas disciplinarios. </p>     <p>Los bibliotecarios y docentes de Colegio de la Comunidad Ulster , en Stone Bridge, Nueva York, han desarrollado un programa para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y han involucrado en el adiestramiento, docentes de varias disciplinas acad&eacute;micas. Los bibliotecarios reconocieron que ellos nunca podr&iacute;an ense&ntilde;ar a grandes secciones y que muchos docentes no conoc&iacute;an como integrar la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro de sus cursos. Un programa de desarrollo colectivo de los docentes patrocina a los instructores, quienes ense&ntilde;an en el curso de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, ellos constantemente incorporan nuevos recursos de informaci&oacute;n dentro de los cursos disciplinarios. </p>     <p>La biblioteca de la Universidad de Iowa busca prestar asistencia para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n al mayor n&uacute;mero de estudiantes y docentes posible con vistas al uso apropiado de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y los programas instructivos interactivos. Los esfuerzos actuales incluyen: </p>     <p>• Explorar la biblioteca. Un tutorial basado en el Web incluye segmentos interactivos sobre todos los aspectos de la investigaci&oacute;n en la biblioteca. </p>     <p>• Arcada de informaci&oacute;n. Una facilidad avanzada para ganar un premio por utilizar la informaci&oacute;n electr&oacute;nica y multimedia para la ense&ntilde;anza, la investigaci&oacute;n y el aprendizaje independiente. </p>     <p>• Tendencia. Un proyecto de tres a&ntilde;os para crear un programa modelo de entrenamiento para bibliotecarios y docentes sobre recursos de informaci&oacute;n en red. </p>     <p>El programa Uwired, de la Universidad de Washington, en Seattle, por ejemplo, se cre&oacute; para proporcionar recursos y soporte al hallazgo de formas efectivas de integrar la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a en la ense&ntilde;anza y aprendizaje dentro de la universidad. Se fund&oacute; en 1994, como una colaboraci&oacute;n de las bibliotecas, la computaci&oacute;n y las comunicaciones y la oficina de educaci&oacute;n de pregrado de la universidad. Los colaboradores de este programa consideran que: ”el futuro de la educaci&oacute;n superior estar&aacute; determinado, en gran parte, por el c&oacute;mo las personas e instituciones respondan al reto de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y a la alfabetizaci&oacute;n en tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n”. </p>     <p>Para poder encontrar m&aacute;s informaci&oacute;n sobre una variedad de instituciones y enfoques destinados a integrar la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro del curr&iacute;culum de la educaci&oacute;n superior, se sugiere revisar el directorio confeccionado por la Escuela de Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n de la Universidad del Sur de la Florida , en Tampa. <span class="superscript">73</span> </p>     <p>En 1998, <em>Cheek J y Doskatsch </em>, <span class="superscript">74</span> se&ntilde;alaron que las enfermeras de hoy necesitan tener la capacidad de acceder a la informaci&oacute;n, tanto f&iacute;sica como intelectualmente, o lo que es lo mismo, alfabetizarse en informaci&oacute;n. Las enfermeras necesitan evaluar informaci&oacute;n para adquirir conocimientos y habilidades en relaci&oacute;n con su trabajo y funci&oacute;n social. El art&iacute;culo examina la alfabetizaci&oacute;n como un recurso cr&iacute;tico para las enfermeras como aprendices a lo largo de la vida y explora c&oacute;mo la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se trata en la literatura de la especialidad. Los autores inducen a la reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo est&aacute; en la conciencia de la profesi&oacute;n de enfermer&iacute;a la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y como pueden las actitudes, habilidades y conocimientos asociados a este aspecto fomentarse, cultivarse y alcanzarse en la educaci&oacute;n de enfermer&iacute;a. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tambi&eacute;n en 1998, <em>Eldredge JD </em> y sus colaboradores, <span class="superscript">75</span> analizaron las funciones de la biblioteca asociadas con un aprendizaje basado en problemas en el curr&iacute;culum de una escuela m&eacute;dica. En &eacute;l, se describ&iacute;a la importancia de la interacci&oacute;n entre las bibliotecas de ciencias de la salud y el curr&iacute;culum del aprendizaje basado en problemas dentro del curr&iacute;culum de una escuela m&eacute;dica. En el se describe la importancia de la interacci&oacute;n entre las bibliotecas de ciencias de la salud y el curr&iacute;culum del aprendizaje basado en problemas e intenta contribuir con ello a partir de una descripci&oacute;n de las funciones asociadas a la biblioteca. </p>     <p>En 1998, <em>Bouman LN </em>y sus colegas, <span class="superscript">76</span> describieron el entrenamiento para graduarse en ciencias de la informaci&oacute;n m&eacute;dica en el Centro M&eacute;dico Acad&eacute;mico de la Universidad de Amsterdam. El curr&iacute;culum actual comenz&oacute; en 1994, el curso toma cuatro a&ntilde;os, los tres primeros est&aacute;n programados en m&oacute;dulos integrados de siete semanas de duraci&oacute;n cada uno. En estos m&oacute;dulos se presta gran atenci&oacute;n a la ense&ntilde;anza interactiva, al aprendizaje basado en problemas y el estudio individual. T&iacute;pico para el curr&iacute;culum en Amsterdam es un fuerte &eacute;nfasis sobre el lugar y el significado de los datos y la informaci&oacute;n en los cuidados de salud y su administraci&oacute;n. Los autores consideran las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n como un auxiliar en esta orientaci&oacute;n. </p>     <p>En 1998, <em> Pelzer NL, Wiese WH y Leysen JM, </em><span class="superscript">77</span> abordaron el uso de la biblioteca y el comportamiento en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n de estudiantes de medicina veterinaria en el ambiente electr&oacute;nico, a partir de la aplicaci&oacute;n de una encuesta a los estudiantes en enero de 1997 y se realizaron comparaciones entre este estudio y uno conducido una d&eacute;cada atr&aacute;s para determinar el efecto del crecimiento de los recursos electr&oacute;nicos. </p>     <p>Los patrones b&aacute;sicos de las actividades de los estudiantes en la biblioteca, los recursos utilizados para encontrar informaci&oacute;n actual y recursos, de forma anticipada para futuras necesidades educativas, permanecieron invariables. Los estudiantes de 1997 emplearon la biblioteca con mayor frecuencia, fotocopiaron, utilizaron otros medios de oficina y estudiaron los trabajos de curso; ellos prefirieron los libros de texto y prospectos como recursos de informaci&oacute;n actual. Sin embargo, cuando ellos necesitaron buscar informaci&oacute;n actualizada m&aacute;s all&aacute; de estos documentos, se observ&oacute; un mayor uso de los &iacute;ndices computarizados y otros recursos electr&oacute;nicos con respecto a los &iacute;ndices y res&uacute;menes impresos utilizados en 1997. Casi el 60% de los estudiantes utiliz&oacute; Internet para localizar la informaci&oacute;n m&aacute;s novedosa. Entre todos los estudiantes, los que m&aacute;s emplearon los materiales electr&oacute;nicos fueron aquellos que recibieron una instrucci&oacute;n espec&iacute;fica como parte del aprendizaje basado en problemas. </p>     <p>En 1998, Spang L, Marks E y Adams N, <span class="superscript">78</span> se refieren al programa corporativo de estudio-trabajo sobre alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, denominado ”Ciencias de la Informaci&oacute;n de Salud. Herramientas 2000” , formulado conjuntamente por la Universidad del Estado de Wayne, la Biblioteca M&eacute;dica Shiffman y el Centro T&eacute;cnico y Profesional Crockett de las escuelas p&uacute;blicas de Detroit. El amplio uso y la importancia de la informaci&oacute;n en todos los escenarios de los cuidados de la salud requiere de una fuerza de trabajo versada en las habilidades contempladas en la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. Un grupo que requer&iacute;a atenci&oacute;n inmediata </p>     <p>eran los asistentes m&eacute;dicos pero las escuelas p&uacute;blicas encargadas de la educaci&oacute;n vocacional de estos trabajadores estaban incapacitadas para responsabilizarse con esta demanda de instrucci&oacute;n especializada. El programa demostr&oacute; las ventajas de la cooperaci&oacute;n entre las bibliotecas m&eacute;dicas y p&uacute;blicas, adaptable a una variedad de ambientes bibliotecarios y un medio innovador para preparar estudiantes bien entrenados en educaci&oacute;n vocacional en las escuelas preuniversitarias, especialmente para los que comenzaban con el nivel de asistentes m&eacute;dicos. El art&iacute;culo describe, entre otros aspectos, los objetivos, curr&iacute;culum y m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n del programa. </p>     <p>Y en el mismo a&ntilde;o, <em> Rosenberg WM </em> y sus colaboradores, <span class="superscript">79</span> realizaron un estudio en la Escuela de Medicina de la Universidad de Oxford para evaluar el efecto de una sesi&oacute;n de entrenamientos de tres horas en formular preguntas y b&uacute;squedas en una base de datos con estudiantes de medicina de primer a&ntilde;o cl&iacute;nico. Los 108 estudiantes seleccionados se dividieron en dos grupos de investigaci&oacute;n, uno de investigaci&oacute;n, con la mitad de los estudiantes y con entrenamiento previo y el otro como grupo de control, este &uacute;ltimo no recibi&oacute; entrenamiento alguno. Se indicaron dos tipos de problemas cl&iacute;nicos espec&iacute;ficos con el objetivo de buscar las </p>     <p>mejores evidencias para solucionar los problemas indicados. Los resultados del estudio indicaron que los estudiantes del grupo de investigaci&oacute;n, con entrenamiento, obtuvieron mejores resultados. </p>     <p>Asimismo, <em>Loven B </em> y sus colegas, <span class="superscript">80</span> describieron los seis tutoriales, basados en Web, que desarrollaron durante 1997, para ense&ntilde;ar habilidades de informaci&oacute;n en el aprendizaje a distancia dentro de la biblioteca de ciencias de la salud de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. El art&iacute;culo describ&iacute;a tambi&eacute;n la forma en que se crearon los m&oacute;dulos. </p>     <p>En otro trabajo, <em>Ohles JA y Maritz CA </em>, <span class="superscript">81</span> expusieron cuatro competencias principales identificadas como habilidades para promover el aprendizaje a lo largo de la vida: correo electr&oacute;nico, listas de correo electr&oacute;nicos profesionales (listas de discusi&oacute;n), b&uacute;squedas en bases de datos en l&iacute;nea y b&uacute;squedas en el web. El art&iacute;culo discut&iacute;a la integraci&oacute;n de estas competencias esenciales en el curr&iacute;culum de un programa para asistentes en terapia f&iacute;sica mediante un esfuerzo colectivo entre los docentes del programa de esta especialidad y los bibliotecarios. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Asociaci&oacute;n de Colegios y Bibliotecas de Investigaci&oacute;n public&oacute;, en 1998, un art&iacute;culo escrito por <em>Ris&euml; L. Smith, </em><span class="superscript">82</span> titulado:&quot;Cambio filos&oacute;fico: ense&ntilde;ar al docente a ense&ntilde;ar alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n”. En dicho art&iacute;culo, se trataba como la integraci&oacute;n de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n a lo largo del curr&iacute;culum de pregrado es limitada, porque el personal bibliotecario es insuficiente para soportar su desarrollo pleno, aunque los bibliotecarios insisten en hacerlo ellos mismos y piensan que su experiencia los hace los mejores instructores en alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y algunos est&eacute;n esc&eacute;pticos con la instrucci&oacute;n que pueden ofrecer los docentes. M&aacute;s bien, los bibliotecarios deben entrenar y asistir a los docentes para realizar la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en sus cursos. Entre los elementos esenciales que permitir&aacute;n al docente adoptar y ense&ntilde;ar estas habilidades, se encuentra: el reconocimiento del docente de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n como un componente central en la instrucci&oacute;n de pregrado, un adecuado entrenamiento para el docente en el uso de sistemas y servicios de informaci&oacute;n, una correcta educaci&oacute;n del docente en t&eacute;cnicas y actividades que puedan utilizarse para desarrollar en el estudiante una alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, el compromiso de los bibliotecarios a atenci&oacute;n al desarrollo de los docentes y la colaboraci&oacute;n y el desarrollo de la biblioteca como un ambiente de aprendizaje f&iacute;sico y virtual. </p>     <p>La estrategia de “ense&ntilde;ar al profesor” proporcionar&aacute; un modo real de graduar m&aacute;s estudiantes con la capacidad de encontrar, evaluar, usar la informaci&oacute;n para resolver problemas, tomar decisiones y continuar su aprendizaje. </p>     <p>En 1998, <em> McGowan J </em> y sus colaboradores, <span class="superscript">83</span> se&ntilde;alaron que las escuelas m&eacute;dicas necesitan brindar los conocimientos y formar las habilidades y actitudes necesarias para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y en inform&aacute;tica m&eacute;dica aplicada como competencias centrales de la educaci&oacute;n m&eacute;dica de pregrado. En estas circunstancias, el Colegio de Medicina de la Universidad de Vermont reconoci&oacute; que su curr&iacute;culo carec&iacute;a de estas competencias centrales. A partir de 1992, se implement&oacute; un programa integrado de cuatro a&ntilde;os para formar en los estudiantes los h&aacute;bitos esenciales en materia de informaci&oacute;n para la pr&aacute;ctica en el siglo XXI. Los resultados de estos esfuerzos fueron el “Curr&iacute;culum vertical para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y la inform&aacute;tica m&eacute;dica aplicada”. </p>     <p>Ya en 1999, <em>Wallace MC </em> y colaboradores, <span class="superscript">84</span> perfilaron y suministraron un fundamento para un curr&iacute;culum integrado con un programa de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, que se implement&oacute; m&aacute;s tarde en el pre-registro de un curso de Licenciado en Enfermer&iacute;a de la Universidad de Wollongong, en Australia. Su art&iacute;culo tambi&eacute;n describe un proceso de evaluaci&oacute;n multidimensional para determinar el crecimiento en los dominios cognitivos y afectivos de los estudiantes de enfermer&iacute;a. </p>     <p><em>Verhey MP </em>, <span class="superscript">85</span> en septiembre de 1999, elabor&oacute; un art&iacute;culo donde se expresaba que con el incremento de la pr&aacute;ctica de enfermer&iacute;a y la distribuci&oacute;n de los cuidados de salud, el desarrollo de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, para el aprendizaje a lo largo de la vida en los estudiantes, es un elemento vital de la educaci&oacute;n en enfermer&iacute;a. La Escuela de Enfermer&iacute;a de la Universidad del Estado, en San Francisco, desarroll&oacute;, implement&oacute; y evalu&oacute; en su curr&iacute;culum de pregrado, un programa para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. El curr&iacute;culum incluy&oacute; una variedad de estrategias de instrucci&oacute;n entrelazadas en los diferentes semestres del programa de enfermer&iacute;a. Para evaluar el programa de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, se emple&oacute; un m&eacute;todo exploratorio descriptivo, a partir de dos cohortes diferentes de estudiantes. Un examen inicial, previo a la implementaci&oacute;n del programa de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n y otro posterior revel&oacute; sucesos positivos seleccionados en el uso por los estudiantes de las bases de datos bibliogr&aacute;ficas y la literatura de revistas. Sin embargo, los estudiantes no percibieron que ellos tuvieran un mayor acierto para acceder a la informaci&oacute;n ni la evaluaci&oacute;n docente de la habilidad de los alumnos para la evaluar informaci&oacute;n no cambi&oacute; desde 1992 a 1996. Esto ocasion&oacute; un cambio en el desarrollo del curr&iacute;culo, se a&ntilde;adieron entonces otras facetas al aprendizaje. </p>     <p>En 1999, <em>Lifshitz, A </em> y sus colaboradores, <span class="superscript">86</span> presentaron un art&iacute;culo en la Gaceta M&eacute;dica de M&eacute;xico, relacionado con el aprovechamiento de las fuentes de informaci&oacute;n para la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Dicho trabajo se hab&iacute;a expuesto antes en un simposio celebrado en la Academia Nacional de Medicina. En &eacute;l, sus autores consideraban a los libros, revistas y otros sistemas electr&oacute;nicos de almacenamiento de datos que apoyan frecuentemente el trabajo acad&eacute;mico de los m&eacute;dicos, como fuentes de informaci&oacute;n y afirmaban: “No se han aprovechado debidamente como apoyo en las decisiones cl&iacute;nicas por el apego existente a las pr&aacute;cticas rutinarias, la confianza en la experiencia y la falta de habilidades relacionadas con la documentaci&oacute;n. Esto ha impedido que se ofrezca a muchos pacientes la mejor alternativa actual para la soluci&oacute;n de sus problemas. Aprovechar estas fuentes de informaci&oacute;n implica una pr&aacute;ctica cl&iacute;nica reflexiva, capacidad para recuperar informaci&oacute;n, lectura cr&iacute;tica, decisi&oacute;n para aplicar los resultados de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, consideraci&oacute;n de las circunstancias del paciente y evaluaci&oacute;n de los resultados, de modo que se integren de manera natural la atenci&oacute;n m&eacute;dica con la investigaci&oacute;n y la educaci&oacute;n continua de los m&eacute;dicos. </p>     <p>En el mismo a&ntilde;o, la Sociedad de Bibliotecas Escolares, Nacionales y Universitarias del Reino Unido, public&oacute; un informe que expon&iacute;a la posici&oacute;n asumida por esa instituci&oacute;n en relaci&oacute;n con las habilidades en informaci&oacute;n dentro de la educaci&oacute;n superior. <span class="superscript">87</span> Dicho informe se basa en la declaraci&oacute;n que formul&oacute; el grupo de trabajo, convocado en 1998 por el bur&oacute; ejecutivo de esta sociedad, con el objetivo de estimular el debate acerca de la ubicaci&oacute;n de las habilidades de informaci&oacute;n dentro del contexto de las actividades actuales circundantes a las habilidades claves del graduado y el aprendizaje a lo largo de la vida. </p>     <p>A continuaci&oacute;n, se presentan los criterios y algunos de los aspectos m&aacute;s importantes aparecidos en el documento: </p>     <p>1. Las discusiones sobre “habilidades” en la educaci&oacute;n superior mezclan hasta ahora las habilidades en tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y las habilidades en informaci&oacute;n. El &uacute;ltimo t&eacute;rmino es mucho m&aacute;s amplio y se relaciona m&aacute;s directamente con los prop&oacute;sitos y procesos de la educaci&oacute;n superior como una actividad de creaci&oacute;n del conocimiento. Existe una clara distinci&oacute;n entre habilidades en informaci&oacute;n y habilidades en tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n. </p>     <p>2. Ambas habilidades se consideran como partes esenciales de un concepto m&aacute;s amplio de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. Una definici&oacute;n amplia de las habilidades de informaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior refleja dimensiones similares con las del estudiante competente y la persona alfabetizada en informaci&oacute;n. </p>     <p>4. Para el desarrollo de una persona alfabetizada en informaci&oacute;n, se propone un modelo basado en siete grupos de habilidades, desarrolladas a partir de una competencia b&aacute;sica en habilidades en biblioteca y tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n. El modelo intenta dirigir la pregunta clave a diferentes niveles de trabajo en la educaci&oacute;n superior. </p>     <p>5. Existe una evidencia creciente sobre la realizaci&oacute;n de actividades para el desarrollo de habilidades en informaci&oacute;n en las instituciones del Reino Unido. </p>     <p>6. El progreso de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n requiere de la cooperaci&oacute;n y la integraci&oacute;n con el dise&ntilde;o del curr&iacute;culo, as&iacute; como de su distribuci&oacute;n entre acad&eacute;micos, bibliotecarios y personal administrativo. </p>     <p>7. Se recomienda que las instituciones consideren de forma m&aacute;s expl&iacute;cita, como parte del desarrollo de las estrategias del aprendizaje y la ense&ntilde;anza, la evaluaci&oacute;n y el alcance de su propio m&eacute;todo para manejar las habilidades de informaci&oacute;n. </p>     <p>&iquest;Habilidades en informaci&oacute;n o habilidades en tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n? </p>     <p>Las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n son elementos cruciales en el manejo de la informaci&oacute;n en los tiempos modernos. Estas tecnolog&iacute;as posibilitan acceder a los recursos de informaci&oacute;n. Los sistemas de informaci&oacute;n organizan los recursos de informaci&oacute;n para hacerlos f&aacute;cilmente accesibles. Las personas necesitan comprender c&oacute;mo se organizan estos sistemas y c&oacute;mo ellos pueden accederse, esto es un requerimiento m&aacute;s bien general que limita a un grupo de especialistas. </p>     <p>&iquest;Cu&aacute;les son las habilidades en informaci&oacute;n? </p>     <p>Dentro de la educaci&oacute;n superior existen dos vertientes a esta pregunta: </p>     <p>a) Una, relacionada con las habilidades de estudio que necesitan los estudiantes para su tr&aacute;nsito por la educaci&oacute;n superior. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>b) Otra, vinculada con la preparaci&oacute;n que reciben los estudiantes para tomar parte en cualquier actividad/empleo/ocupaci&oacute;n que ellos puedan elegir al salir de la educaci&oacute;n superior. </p>     <p>La primera vertiente incluye habilidades relacionadas con el uso de una biblioteca institucional y sus recursos, la realizaci&oacute;n de b&uacute;squedas en la literatura de cualquier profundidad o complejidad para un curr&iacute;culum particular o &aacute;rea de una disciplina. El alumno debe ser capaz de demostrarlo ante sus tutores y asesores de la forma en que se le solicite. </p>     <p>Esta alternativa soporta la idea de un estudiante competente, aqu&eacute;l que es capaz de actuar efectivamente como parte de una comunidad acad&eacute;mica. </p>     <p>En la segunda vertiente, se hallan: el conocimiento y la comprensi&oacute;n de la forma en que se produce la informaci&oacute;n en el mundo moderno, la evaluaci&oacute;n cr&iacute;tica del contenido y la validez de la informaci&oacute;n, algunas ideas pr&aacute;cticas sobre c&oacute;mo se adquiere, maneja, disemina y explota la informaci&oacute;n en el mundo real, el conocimiento sobre de c&oacute;mo emplean diferentes grupos profesionales la informaci&oacute;n en el lugar de trabajo, en los negocios, la cultura y las artes. La informaci&oacute;n puede ser textual y publica pero abarca la comunicaci&oacute;n, tanto formal como informal, dise&ntilde;adas o fortuitas, interpersonal y por intermedio de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. Para estas habilidades de informaci&oacute;n, el uso del t&eacute;rmino “alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n” es apropiado. </p>     <p>Las siete habilidades titulares son: </p>     <p>1. La habilidad de reconocer una necesidad de informaci&oacute;n. </p>     <p>2. La habilidad de distinguir formas en las cuales la falta de informaci&oacute;n puede ser dirigida: </p>     <blockquote>       <p>• Conocimiento del tipo de recurso apropiado, impresos o no. </p>       <p>• Selecci&oacute;n de los recursos m&aacute;s apropiados, disponibles, para realizar las tareas. </p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>• Comprensi&oacute;n de los asuntos que afectan la accesibilidad de los recursos. </p> </blockquote>     <p>3. La habilidad de construir estrategias para localizar informaci&oacute;n: </p>     <blockquote>       <p>• Articular las necesidades de informaci&oacute;n en correspondencia con los recursos. </p>       <p>• Desarrollar un m&eacute;todo sistem&aacute;tico, apropiado para satisfacer la necesidad. </p>       <p>• Comprender los principios de construcci&oacute;n y generaci&oacute;n de las bases de datos. </p> </blockquote>     <p>4. La habilidad de localizar y acceder la informaci&oacute;n: </p>     <blockquote>       <p>• Desarrollar t&eacute;cnicas apropiadas t&eacute;cnicas para la b&uacute;squeda (ej: uso de operadores booleanos). </p>       <p>• Utilizar las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n, incluidos los t&eacute;rminos internacionales de las redes acad&eacute;micas. </p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>• Emplear correctamente los servicios de indizaci&oacute;n y resumen, &iacute;ndices de citaci&oacute;n y bases de datos. </p>       <p>• Emplear m&eacute;todos actuales para aprender y actualizarse. </p>       <p>5. La habilidad de comparar y evaluar informaci&oacute;n obtenida de diferentes recursos. </p>       <p>• Percepci&oacute;n de sesgos y de irregularidades en la autor&iacute;a. </p>       <p>• Identificaci&oacute;n de la revisi&oacute;n por iguales en las publicaciones acad&eacute;micas. </p>       <p>• Extracci&oacute;n apropiada de la informaci&oacute;n necesaria. </p> </blockquote>     <p>6. La habilidad de organizar, emplear y comunicar informaci&oacute;n a otros de acuerdo con las caracter&iacute;sticas de la situaci&oacute;n. </p>     <blockquote>       <p>• Citar referencias bibliogr&aacute;ficas en informes de proyectos y tesis. </p>       <p>• Construir un sistema bibliogr&aacute;fico personal. </p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>• Emplear informaci&oacute;n al alcance de la mano para la soluci&oacute;n de los problemas. </p>       <p>• Comunicarse efectivamente mediante los medios apropiados. </p>       <p>• Comprender los aspectos relacionados con el derecho de copia y el plagio. </p> </blockquote>     <p>7. La habilidad de sintetizar y construir una nueva informaci&oacute;n a partir de la existente, para contribuir a la creaci&oacute;n de nuevos conocimientos. </p>     <p>Las instituciones est&aacute;n tambi&eacute;n inmersas en el trabajo para la formaci&oacute;n de habilidades en informaci&oacute;n para los profesores como parte de los programas de entrenamiento. </p>     <p>Las bibliotecas est&aacute;n involucradas tambi&eacute;n en estas actividades de diferentes formas al recopilar materiales relevantes, facilitar su uso y fomentar la creaci&oacute;n de un esp&iacute;ritu de cooperaci&oacute;n y asociaci&oacute;n. En este sentido, se debe promover y evaluar la efectividad de la biblioteca en nuevas formas, por ejemplo en t&eacute;rminos de impacto sobre los resultados finales de los procesos de educaci&oacute;n e investigaci&oacute;n, en reconocimiento a esta nueva dimensi&oacute;n de su trabajo. </p>     <p>En mayo de 1999, se celebraron las XXX Jornadas Mexicanas de Biblioteconom&iacute;a. Una de sus mesas redondas trat&oacute; sobre la formaci&oacute;n de usuarios y, en ella, se present&oacute; el trabajo titulado: “Desarrollo de las habilidades informativas en los sistemas universitarios. &iquest;Por qu&eacute; y para qui&eacute;n?, <span class="superscript">88</span> por <em>Jes&uacute;s Cort&eacute;s </em>, de la Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez. </p>     <p>Este trabajo plantea que el desarrollo tecnol&oacute;gico y el proceso de globalizaci&oacute;n han obligado a replantear las formas de relaci&oacute;n en los procesos de la educaci&oacute;n superior. Estos cambios han propiciado una participaci&oacute;n m&aacute;s activa de los bibliotecarios en el desarrollo de ciertas actitudes y habilidades en los estudiantes y profesores. Dicho trabajo se propuso presentar brevemente los fundamentos a partir de los cuales se elaboraron los programas para el desarrollo de habilidades en informaci&oacute;n en la Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez. </p>     <p>Sus principales planteamientos son: “…los programas para el desarrollo de habilidades informativas (DHI) pueden formar parte de un programa amplio de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, porque enfocan principalmente su atenci&oacute;n a desarrollar el &aacute;mbito de las habilidades, pero son, a la vez, un conducto por el cual es posible incidir en los conocimientos y actitudes de los usuarios, en una din&aacute;mica m&aacute;s atractiva para ellos. </p>     <p>Los programas de DHI, sobre todo los que se apoyan en el uso de equipos de c&oacute;mputo, constituyen, en la pr&aacute;ctica, un buen punto de partida. Una vez que el estudiante o maestro se siente atra&iacute;do al empleo de informaci&oacute;n electr&oacute;nica en sesiones interactivas, es m&aacute;s f&aacute;cil incorporar en su formaci&oacute;n otros elementos te&oacute;ricos y de sensibilizaci&oacute;n. <em>Carri&oacute;n </em>, se&ntilde;ala que el software, el hardware e Internet, pueden utilizarse para atraer a los usuarios&quot;, siempre que quede claro para los usuarios que lo importante es la informaci&oacute;n y no las herramientas para manejarla. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las sesiones de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, dirigidas al desarrollo de habilidades pr&aacute;cticas en los estudiantes, con el auxilio o no de equipos de c&oacute;mputo, estimulan a una mayor participaci&oacute;n de los estudiantes en la generaci&oacute;n de sus propias experiencias de aprendizaje. Los participantes en un programa de desarrollo de habilidades en informaci&oacute;n, pueden iniciarse con ejercicios pr&aacute;cticos, para posteriormente reflexionar sobre los aspectos te&oacute;ricos vinculados con ellos. </p>     <p>&iquest;Aprenden los estudiantes universitarios lo necesario para su vida profesional? </p>     <p>En un estudio realizado en Canad&aacute; y Estados Unidos, en una de las mayores encuestas aplicadas en este sentido, se entrevist&oacute; a egresados y empresarios sobre los factores que m&aacute;s influyen para que una persona progrese con &eacute;xito en su trabajo. Los resultados del estudio mostraron que egresados y administradores coinciden en la necesidad de desarrollar competencias en cuatro &aacute;reas generales: </p>     <p>1) Auto-administraci&oacute;n. Capacidad para analizar y solucionar problemas con confianza y seguridad. </p>     <p>En cuanto a informaci&oacute;n, una persona que sabe auto-administrarse tiene la &quot;capacidad para obtener conocimientos a partir de sus experiencias diarias y para actualizarse en los avances de su campo de especializaci&oacute;n. </p>     <p>2) Comunicaci&oacute;n. Es la capacidad para escuchar o para persuadir. </p>     <p>Tambi&eacute;n incluye la capacidad para la comunicaci&oacute;n escrita, la transferencia de informaci&oacute;n formalmente, mediante informes o la correspondencia comercial, o informalmente, por medio de memoranda, notas y otros escritos de ese tipo. </p>     <p>3) Promover la innovaci&oacute;n y el cambio. Comprende la capacidad para pensar creativamente, tomar riesgos e imaginar un futuro mejor. </p>     <p>Una persona con esta habilidad sabe combinar informaci&oacute;n relevante de varias fuentes, as&iacute; como integrar y aplicar esta informaci&oacute;n en contextos m&aacute;s amplios. </p>     <p>4) Manejo de individuos y de tareas. Incluye la toma de decisiones, la soluci&oacute;n de conflictos y la conducci&oacute;n al cambio. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para apoyar estas habilidades, el egresado requiere de habilidad para la toma de decisiones oportunas, as&iacute; como de la evaluaci&oacute;n de la informaci&oacute;n a su alcance. </p>     <p>Los bibliotecarios, mediante los programas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n apoyan a cualquier persona en el desarrollo de habilidades que les permitan ser autosuficientes en el proceso de aprendizaje. Esto es posible, en la medida en que se proporcionen ciertos conocimientos, &uacute;tiles para posibilitar un mejor aprovechamiento de los recursos de informaci&oacute;n existentes; en la medida tambi&eacute;n en que sea capaz la instituci&oacute;n de asentar en su conciencia la importancia y el valor de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Implicaciones para la educaci&oacute;n superior </p>     <p>Las universidades se enfrentan a esta situaci&oacute;n de diversas formas: con la incorporaci&oacute;n de nuevas materias en los curr&iacute;culos, mediante el establecimiento de programas de educaci&oacute;n continua, pero principalmente con la promoci&oacute;n de una nueva relaci&oacute;n en el aula, entre los estudiantes y los instructores. </p>     <p>Diferentes programas para diferentes destinatarios </p>     <p>Alfabetizar en informaci&oacute;n a los estudiantes no es tarea exclusiva de los bibliotecarios, se requiere de un trabajo concertado en el que los profesores tienen tambi&eacute;n una funci&oacute;n estrat&eacute;gica. Esta necesidad de trabajar en equipo es un verdadero reto para los bibliotecarios, porque en la mayor&iacute;a de los casos tampoco se educaron para ello, pero sobre todo si se considera que, con frecuencia, les corresponder&aacute; asumir un papel de l&iacute;der o gestor en estos temas. Incluso, para que el maestro pueda realizar la funci&oacute;n que de &eacute;l se espera con los estudiantes, tendr&aacute;, en muchos casos, que pasar por programas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n.” </p>     <p>Las etapas o dimensiones por las que un individuo debe transcurrir para consider&aacute;rseles alfabetizados en informaci&oacute;n se encuentran estupendamente desglosadas en un documento desarrollado por la American Association of School Librarians y la Association for Educational Communications and Technology. El documento se titula: “Standards for student learning. Draft No. 5” . </p>     <p>Dicho documento establece tres niveles que idealmente debe dominar un estudiante: <span class="superscript">88</span> </p>     <p>Categor&iacute;a I: Alfabetismo en informaci&oacute;n. </p>     <p>Categor&iacute;a II: Independencia en el aprendizaje. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Categor&iacute;a III: Responsabilidad social. </p>     <p>Para cada una de estas categor&iacute;as, el documento lista una serie de habilidades que el estudiante debe poseer para que se le considere alfabetizado en informaci&oacute;n. Por sus caracter&iacute;sticas, el informe es tambi&eacute;n una excelente gu&iacute;a para definir los contenidos de los programas que los bibliotecarios deben realizar. </p>     <p>El caso de los programas de la Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez (UACJ). </p>     <p>El “ <em>Plan institucional de desarrollo </em>”, que ha servido de gu&iacute;a para la presente administraci&oacute;n se&ntilde;alaba, desde hace varios a&ntilde;os, que la universidad deb&iacute;a avanzar en el desarrollo de habilidades de informaci&oacute;n e inform&aacute;ticas. </p>     <p>Sus programas fueron: <span class="superscript">89 </span></p>     <p>- Cursos de acceso a la informaci&oacute;n. </p>     <p>Obligatorios, dirigidos a los estudiantes de nuevo ingreso en todas las carreras; con una duraci&oacute;n de 10 horas en el aula, adem&aacute;s de los trabajos extra-clase por una cantidad similar de tiempo. Se imparten por el personal profesional del sistema bibliotecario. </p>     <p>- Curso de t&eacute;cnicas de investigaci&oacute;n documental. Curso con valor en cr&eacute;ditos y con una duraci&oacute;n de 62 horas, regularmente se toma en los primeros semestres. Participan tres bibliotecarios. </p>     <p>- Talleres libres de DHI. Con una duraci&oacute;n de dos horas, se realiza uno diferente cada d&iacute;a de la semana. Est&aacute;n a cargo del personal de referencia y de estudiantes becarios. Estos talleres pueden tomarse por estudiantes de cualquier semestre, por los maestros e incluso, por personas sin nivel universitario. </p>     <p>- Cursos MADRID (Manejo de recursos de informaci&oacute;n para docentes e investigadores). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como su nombre lo indica, est&aacute;n dirigidos principalmente a los docentes. Tiene una duraci&oacute;n de 36 horas y lo imparte tambi&eacute;n el personal profesional de la subdirecci&oacute;n. </p>     <p>- Instrucci&oacute;n &quot;In situ&quot;. A cargo principalmente del personal de referencia y servicios. </p>     <p>- Actividades complementarias. Participaci&oacute;n en academias, elaboraci&oacute;n de gu&iacute;as y material promocional, presentaciones especiales, atenci&oacute;n de visitas dirigidas, pl&aacute;ticas y conferencias, etc&eacute;tera. </p>     <p>La UACJ realiz&oacute; un programa piloto para formar instructores en programas de DHI. El programa se realiz&oacute; con cerca de 70 bibliotecarios del noroeste del pa&iacute;s con muy buenos resultados. </p>     <p>Sus conclusiones fueron: <span class="superscript">89</span> </p>     <p>- Para tener &eacute;xito en una sociedad basada en el conocimiento, los estudiantes deben desarrollar habilidades que les permitan aprender para toda la vida. </p>     <p>- El aprendizaje permanente requiere de t&eacute;cnicas y conocimientos, pero es tambi&eacute;n una actitud. </p>     <p>- La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n no es una tarea exclusiva de los bibliotecarios, y gran parte del &eacute;xito depender&aacute; de que sepa interactuar adecuadamente con los dem&aacute;s participantes en el proceso educativo y con otros sectores de la sociedad. </p>     <p>- Los programas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para la educaci&oacute;n superior deber&aacute;n alcanzar a los estudiantes que a&uacute;n no han llegado a la universidad, as&iacute; como a los que han terminado sus estudios. De hecho, deben tener un impacto global en la sociedad”. </p>     <p>En noviembre de 1999, se celebr&oacute; en M&eacute;xico el IX Coloquio de Automatizaci&oacute;n de Bibliotecas, donde se present&oacute; una ponencia denominada “La experiencia de la UACJ en la implementaci&oacute;n de cursos de acceso a la informaci&oacute;n con valor curricular”. <span class="superscript">89</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En ella, su autora se refiere a que la UACJ ha desarrollado distintas estrategias para mejorar la calidad de la educaci&oacute;n por medio de programas agresivos para la formaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n de acad&eacute;micos, de la b&uacute;squeda de la tecnolog&iacute;a inform&aacute;tica m&aacute;s moderna y del acceso a las bases de datos m&aacute;s prestigiosas y &uacute;tiles. La Direcci&oacute;n General de Apoyo Acad&eacute;mico, realiz&oacute; las gestiones necesarias para llevar a cabo varios programas de formaci&oacute;n de usuarios, entre ellos los llamados “Cursos de acceso a la informaci&oacute;n”, iniciados en febrero de 1998 con los alumnos del primer ingreso al ICSA y que se imparten hasta la fecha a todos los alumnos que reci&eacute;n ingresan a la universidad. </p> <h4>Objetivos</h4> <h6>Generales </h6>     <p>&#149;&nbsp; Que los alumnos de nuevo ingreso, conozcan y utilicen los recursos de informaci&oacute;n existentes en las bibliotecas de la UACJ , para el desarrollo y t&eacute;rmino de la carrera de su elecci&oacute;n, de forma que las experiencias y habilidades resultantes de este rengl&oacute;n, los hagan competitivos en el contexto nacional, regional e internacional. </p> <h6>Espec&iacute;ficos </h6>     <p>1. Que los alumnos reconozcan el manejo de los equipos de c&oacute;mputo como una herramienta de acceso a la informaci&oacute;n. </p>     <p>2. Que se familiaricen con los diversos formatos en que se presenta la informaci&oacute;n. </p>     <p>3. Que aprendan a localizar informaci&oacute;n que sustente sus presentaciones en clase y la integraci&oacute;n de trabajos de diversa &iacute;ndole. </p>     <p>4. Que reconozcan los elementos que conceden calidad a la informaci&oacute;n. </p>     <p>&nbsp; </p> <h6>Programa de los cursos </h6>     <p>Los cursos constan de cinco m&oacute;dulos, en los que se ofrece una visi&oacute;n general de los servicios de la biblioteca, as&iacute; como de su acceso. Los cursos comprenden 10 horas de clases te&oacute;rico-pr&aacute;cticas; dos horas cada d&iacute;a durante una semana. </p>     <p>El consejo universitario dispuso que los alumnos de nuevo ingreso deber&aacute;n tomar cinco cursos b&aacute;sicos obligatorios, durante la realizaci&oacute;n de su carrera, denominados cursos sello, con independencia de los que integran la carrera de su elecci&oacute;n. Uno de &eacute;stos, es el “Curso de acceso a la informaci&oacute;n”, que se ofertaba en las bibliotecas; a partir de esa fecha, pas&oacute; a formar parte oficialmente del curr&iacute;culo del nivel de licenciatura. Las bibliotecas de la UACJ , cooperan en la formaci&oacute;n del perfil del egresado, al ofrecerles oportunidades de practicar y desarrollar sus habilidades en el uso de la informaci&oacute;n. </p>     <p>En 1999, <em>Pyne T </em> y sus colegas, <span class="superscript">90</span> publicaron un art&iacute;culo titulado: “Reuniendo la necesidad de los cl&iacute;nicos para la pr&aacute;ctica de los cuidados de la salud basados en la evidencia”. El referido trabajo abordaba el uso de los recursos de la biblioteca por parte de los cl&iacute;nicos y las competencias que ellos requieren para acceder a la informaci&oacute;n necesaria para su pr&aacute;ctica. Para su realizaci&oacute;n, se realiz&oacute; un estudio, patrocinado por cuatro consorcios del Servicio Nacional de Salud (NHS) de la regi&oacute;n del Norte del Thames, en el Reino Unido e incorpor&oacute; a bibliotecarios, cl&iacute;nicos (doctores, enfermeras y profesionales afines con la medicina) y administradores de cuatro consorcios comunitarios dentro y alrededor de Londres. Los resultados indicaron que la mayor&iacute;a de los cl&iacute;nicos reconoc&iacute;an la necesidad de mantenerse actualizados con los avances en su especialidad y que muchos visitan frecuentemente las bibliotecas; sin embargo, pocos parec&iacute;an buscar informaci&oacute;n que complementen sus decisiones cl&iacute;nicas inmediatas y existe un bajo uso de las revistas relacionadas con la medicina basada en la evidencia y de las bases de datos electr&oacute;nicas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se emplearon m&eacute;todos de investigaci&oacute;n cualitativos para identificar las competencias claves requeridas para acceder a la informaci&oacute;n cl&iacute;nica relevante y se indic&oacute; la estructura que integra estas competencias. </p>     <p>Se encontraron varias &aacute;reas que requieren atenci&oacute;n, ellas son: </p>     <p>• Habilidades en computaci&oacute;n. </p>     <p>• Selecci&oacute;n de bases de datos apropiadas. </p>     <p>• Adquisici&oacute;n de informaci&oacute;n relevante. </p>     <p>• Identificaci&oacute;n de datos notables. </p>     <p>• Conservaci&oacute;n de informaci&oacute;n relevante </p>     <p>• Construcci&oacute;n de bancos de informaci&oacute;n. </p>     <p>• Elecci&oacute;n de sitios web favoritos. </p>     <p>Finalmente, se elabor&oacute; una lista con los requerimientos potenciales para el entrenamiento. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para la adquisici&oacute;n de las habilidades que deben tener los cl&iacute;nicos que practican los cuidados de salud basados en evidencia, se estructuraron, seg&uacute;n un orden, las competencias requeridas. Ellas se derivan de la combinaci&oacute;n de m&uacute;ltiples fuentes de informaci&oacute;n: datos de entrevistas, opiniones de bibliotecarios, especialistas en informaci&oacute;n y otros expertos, adem&aacute;s de la literatura relevante sobre el tema. Esta estructura de competencias es bidimensional e intenta documentar las habilidades, conocimientos y actitudes necesarias. Estas se agrupan en cinco categor&iacute;as principales de competencias: atributos personales, habilidades interpersonales, autodirecci&oacute;n de las habilidades, habilidades en el manejo de la informaci&oacute;n, as&iacute; como conocimientos y habilidades t&eacute;cnicas. El siguiente cuadro facilita su comprensi&oacute;n: </p>     <div align="center"></div>     <div align="center">   <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">     <tr>       <td width="110" valign="top">    <p align="center">Atributos personales </p></td>       <td width="115" valign="top">    <p align="center">Habilidades interpersonales </p></td>       <td width="123" valign="top">    <p align="center">Autodirecci&oacute;n de las habilidades </p></td>       <td width="129" valign="top">    <p align="center">Habilidades en el manejo de la informaci&oacute;n </p></td>       <td width="113" valign="top">    <p align="center">Conocimiento y habilidades t&eacute;cnicas </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="110" valign="top">    <p align="left">Los estilos personales, actitudes y atributos necesarios para la pr&aacute;ctica efectiva de cuidados de salud basados en evidencias. </p></td>       <td width="115" valign="top">    <p align="left">Las habilidades necesarias para comunicarse efectivamente con otros. </p></td>       <td width="123" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">La habilidad para organizar con efectividad y tomar responsabilidad por la pr&aacute;ctica personal en el puesto de trabajo. </p></td>       <td width="129" valign="top">    <p align="left">La habilidad de manejar y hacer un uso efectivo de la informaci&oacute;n. </p>               <p align="left">&nbsp; </p></td>       <td width="113" valign="top">    <p align="left">La habilidad de aplicar los conocimientos y habilidades relevantes para acceder, adoptar e implementar los cuidados de salud basados en evidencias. </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="110" valign="top">    <p align="left">Iniciativa </p>               <p align="left">    <br>           Iniciativa para traducir los materiales necesarios para informarse como parte de la acci&oacute;n de b&uacute;squeda. </p>        </td>       <td width="115" valign="top">    <p align="left">Comunicaci&oacute;n </p>               <p align="left">    <br>           Comunicaci&oacute;n con los bibliotecarios y otros recursos de informaci&oacute;n claves para facilitar la b&uacute;squeda efectiva de informaci&oacute;n. </p>        </td>       <td width="123" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">Administraci&oacute;n del tiempo </p>               <p align="left">Intenci&oacute;n y capacidad de consumir tiempo en conducir una b&uacute;squeda y obtener resultados. </p>        </td>       <td width="129" valign="top">    <p align="left">Conocimiento de recursos apropiados </p>               <p align="left">Familiaridad con un rango completo de recursos de informaci&oacute;n y canales &uacute;tiles de comunicaci&oacute;n. </p>        </td>       <td width="113" valign="top">    <p align="left">Formulaci&oacute;n de preguntas </p>               <p align="left">Formulaci&oacute;n de preguntas apropiadas y espec&iacute;ficas. </p>        </td>     </tr>     <tr>       <td width="110" valign="top">    <p align="left">Persistencia </p>               <p align="left">&nbsp; </p>               <p align="left">Persistencia en la b&uacute;squeda para la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. </p>       </td>       <td width="115" valign="top">    <p align="left">&nbsp; </p></td>       <td width="123" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">Aprendizaje autodirigido </p>               <p align="left">    <br>           Motivaci&oacute;n para explorar nuevos recursos de informaci&oacute;n y revisar sus hallazgos </p>        </td>       <td width="129" valign="top">    <p align="left">Habilidades de lectura </p>               <p align="left">    <br>           Habilidad para leer r&aacute;pida y sistem&aacute;ticamente </p>        </td>       <td width="113" valign="top">    <p align="left">Habilidades de b&uacute;squeda con estrategia </p>               <p align="left">Habilidad para dise&ntilde;ar y emplear estrategias de b&uacute;squeda acertadas </p>       </td>     </tr>     <tr>       <td width="110" valign="top">    <p align="left">Confianza </p>             <p align="left">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         Confianza para completar una b&uacute;squeda. </p></td>       <td width="115" valign="top">    <p align="left">&nbsp; </p></td>       <td width="123" valign="top">    <p align="left">Responsabilidad </p>             <p align="left">    <br>         Responsabilidad para asegurar una b&uacute;squeda minuciosa de la evidencia hasta completarla. </p></td>       <td width="129" valign="top">    <p align="left">Identificaci&oacute;n de informaci&oacute;n relevante </p>             <p align="left">Extrapolaci&oacute;n de puntos importantes de informaci&oacute;n. </p></td>       <td width="113" valign="top">    <p align="left">Habilidades de biblioteca </p>             <p align="left">Familiaridad con sistemas de indizaci&oacute;n y referencia. </p></td>     </tr>     <tr>       <td width="110" valign="top">    <p align="left">Memoria </p>               ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">&nbsp; </p>               <p align="left">Recordar hallazgos y recursos de informaci&oacute;n claves. </p></td>       <td width="115" valign="top">    <p align="left">&nbsp; </p></td>       <td width="123" valign="top">    <p align="left">&nbsp; </p></td>       <td width="129" valign="top">    <p align="left">&nbsp; </p></td>       <td width="113" valign="top">    <p align="left">Habilidades en tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n </p>               <p align="left">Habilidades b&aacute;sicas en computaci&oacute;n y familiaridad con las bases de datos. </p>        </td>     </tr>   </table> </div>     <p align="center">&nbsp; </p>     <p>El art&iacute;culo concluy&oacute; que existen cuatro elementos principales, necesarios para facilitar una b&uacute;squeda efectiva de informaci&oacute;n para la pr&aacute;ctica de los cuidados de salud basados en evidencias: bibliotecas y hardware de computaci&oacute;n apropiados, recursos de informaci&oacute;n -incluye un amplio rango de informaci&oacute;n impresa y electr&oacute;nica-, bibliotecarios experimentados- con habilidades para conducir b&uacute;squedas de evidencias y de asistir a la toma de decisiones cl&iacute;nicas, con el tiempo y la habilidad para entrenar a los cl&iacute;nicos en esas habilidades- y una masa cr&iacute;tica de cl&iacute;nicos – con las competencias necesarias para dise&ntilde;ar y conducir una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de investigaciones con evidencias cl&iacute;nicas relevantes. </p>     <p>En el a&ntilde;o 2000, <em>Scott CS </em> y sus colaboradores, <span class="superscript">91</span> publicaron un estudio con el prop&oacute;sito principal de examinar las opiniones de los acad&eacute;micos, los administradores inform&aacute;ticos, los decanos de curr&iacute;culum y los estudiantes reci&eacute;n matriculados acerca de la competencia prematr&iacute;cula y las expectativas del aprendizaje en la educaci&oacute;n m&eacute;dica. Para ello, se utiliz&oacute; una encuesta que evaluaba la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n de los que optaron por inform&aacute;tica y otra, dirigida a medir las habilidades en computaci&oacute;n de los que ingresar&iacute;an a medicina. Se&ntilde;alaron sus autores, que los administradores de las escuelas m&eacute;dicas deben considerar que muchas habilidades b&aacute;sicas en informaci&oacute;n pertenecen al dominio de la educaci&oacute;n m&eacute;dica de pregrado. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><em>Felton G </em>,<span class="superscript"> 92</span> revis&oacute; los requerimientos necesarios para dirigir el desarrollo de los docentes de enfermer&iacute;a que necesitan fortalecer la educaci&oacute;n de esta especialidad. La discusi&oacute;n abarc&oacute; la importancia de la informaci&oacute;n y las estrategias para su manejo con la finalidad de incrementar la competencia en la ense&ntilde;anza, la eficiencia y la calidad de la instrucci&oacute;n. </p>     <p><em>Wallace MC, Shorten A y Crookes </em> PA, <span class="superscript">93</span> evaluaron un curr&iacute;culum integrado en un programa sobre alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro de un curso de pregrado en enfermer&iacute;a. El objetivo del programa fue proporcionar a los estudiantes un conocimiento de la literatura de la especialidad y propiciar el desarrollo de las habilidades para localizar y recuperar la literatura. Se distribuyeron cuestionarios antes y despu&eacute;s de la aplicaci&oacute;n del programa a una cohorte de estudiantes participantes. Otra cohorte de estudiantes de &uacute;ltimo a&ntilde;o que no particip&oacute; en el programa se utiliz&oacute; como grupo control. </p>     <p>Sus autores mostraron objetivamente los cambios ocurridos en el desempe&ntilde;o de los estudiantes pre y post programa, as&iacute; como las diferencias entre los que cumplieron el programa y los que no lo hicieron. El curso demostr&oacute; su efectividad en el desarrollo de las habilidades consideradas en la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n ;sin embargo, el reto que qued&oacute; para los acad&eacute;micos y estudiantes fue asegurar que estas habilidades se consolidaran y extendieran en un aprendizaje efectivo a lo largo de la vida. </p>     <p><em>Candy PC </em>, <span class="superscript">94</span> en el a&ntilde;o 2000, preven&iacute;a acerca de la “sobredosis de informaci&oacute;n” para la formaci&oacute;n de m&eacute;dicos pr&aacute;cticos alfabetizados en informaci&oacute;n. </p>     <p>El trabajo advierte que el volumen de informaci&oacute;n que se produce diariamente es enorme, as&iacute; como que gran parte de ella, es tan inaccesible como correcta, otra es defendible y confiable, algunas est&aacute;n desactualizadas, son incorrectas o permanecen sin probar, por ello, los m&eacute;dicos necesitan prepararse no s&oacute;lo para localizar informaci&oacute;n sino para evaluar su relevancia y credibilidad; requieren, por lo tanto, de una alfabetizaci&oacute;n en materia de informaci&oacute;n a corto plazo. </p>     <p>Durante la reuni&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Americana de Bibliotecas, celebrada en enero del 2000, el comit&eacute; de normas y el bur&oacute; de directores de la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Universitarias y de Investigaci&oacute;n, revisaron y aprobaron las normas de competencia para alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior.<span class="superscript">95 </span>Debido a su importancia y al empleo de ellas en las universidades a escala internacional, se anexan como parte de este trabajo (ver anexo). </p>     <p>Dichas normas, 11 proporcionan una gu&iacute;a estructurada para evaluar a la persona alfabetizada en informaci&oacute;n. Las competencias, requeridas por la mencionada gu&iacute;a, perfilan el proceso, a partir del cual los docentes, bibliotecarios y otros pueden identificar a un estudiante como alfabetizado en informaci&oacute;n. </p>     <p>Las competencias expuestas tambi&eacute;n son &uacute;tiles a los estudiantes, porque ellas le proporcionan una gu&iacute;a para analizar su interrelaci&oacute;n con la informaci&oacute;n en su propio ambiente. Esto, sin dudas, los ayuda a sensibilizarse con la necesidad de desarrollar una aproximaci&oacute;n metacognitiva al aprendizaje y los concientiza sobre las acciones necesarias para reunir, analizar y utilizar la informaci&oacute;n con &eacute;xito. </p>     <p>Para implementar totalmente las normas, una instituci&oacute;n debe revisar, primero su misi&oacute;n y prop&oacute;sitos en materia de educaci&oacute;n, as&iacute; es posible determinar c&oacute;mo la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n mejorar&aacute; el aprendizaje, la comunicaci&oacute;n y la efectividad de la instituci&oacute;n. El desarrollo de los docentes y la participaci&oacute;n del cuerpo administrativo son cruciales para facilitar la aceptaci&oacute;n del concepto. </p>     <p>Las normas se centran en las necesidades de los estudiantes de la educaci&oacute;n superior en todos los niveles. Las normas tambi&eacute;n listan un rango de resultados para evaluar los progresos del estudiante hacia la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. Ellos sirven como gu&iacute;a para los docentes, bibliotecarios y otros para crear m&eacute;todos locales que posibiliten medir el aprendizaje del estudiante en el contexto de la misi&oacute;n propia de la instituci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En marzo del 2000, un autor dan&eacute;s, <em>Eika B </em>, <span class="superscript">96</span> public&oacute; un trabajo t&iacute;tulado “Los cambios en la educaci&oacute;n m&eacute;dica crean nuevas demandas sobre las funciones de la biblioteca”, donde trat&oacute; las nuevas responsabilidades de las instituciones de informaci&oacute;n ante el reto que plantean los cambios en la educaci&oacute;n superior moderna. </p>     <p>En la reuni&oacute;n de octubre del 2000, en Canberra, el Consejo de Bibliotecarios de la Universidad Australiana aprob&oacute; la revisi&oacute;n de las normas americanas conocidas como “Normas de Alfabetizaci&oacute;n en Informaci&oacute;n para la Educaci&oacute;n Superior ” y realiz&oacute; su primera edici&oacute;n en un documento, en forma de manual, denominado “Normas de Alfabetizaci&oacute;n en Informaci&oacute;n”. <span class="superscript">97</span> La Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Universitarias y de Investigaci&oacute;n concedi&oacute; el permiso para emplear y modificar las normas americanas, pero la mayor diferencia entre ellas es la adici&oacute;n de dos normas nuevas. </p>     <p>La nueva norma, la n&uacute;mero 4, se refiere a la habilidad de controlar y manipular informaci&oacute;n y la n&uacute;mero 7, expone la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n como la estructura intelectual que proporciona el potencial para el aprendizaje a lo largo de la vida. De ellas, se reproducen a continuaci&oacute;n, sus elementos m&aacute;s importantes: </p>     <p>Norma 4: La persona alfabetizada en informaci&oacute;n clasifica, almacena, manipula y redacta de nuevo la informaci&oacute;n recolectada o producida. </p>     <p>Resultados: </p>     <p>4. 1 La persona alfabetizada extrae, registra y maneja la informaci&oacute;n y sus recursos. </p>     <p>Ejemplos </p>     <p>4.1.1 Selecciona la tecnolog&iacute;a m&aacute;s apropiada para extraer la informaci&oacute;n que necesita, por ejemplo; funciones de software de copia/pega, fotocopiadora, esc&aacute;ner, equipos audiovisuales o instrumentos exploratorios. </p>     <p>4.1.2 Crea un sistema para organizar y manejar la informaci&oacute;n, ej: ficheros de tarjetas. </p>     <p>4.1.3 Diferencia entre los tipos de recursos citados, entiende los elementos y corrige el estilo de citaci&oacute;n para un amplio rango de recursos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4.1. 4 Registra toda la informaci&oacute;n pertinente de la citaci&oacute;n para su futura referencia. </p>     <p>4.1.5 Manipula texto digital, im&aacute;genes y transfiere los datos de sus lugares y formatos originales a un nuevo contexto. </p>     <p>4.2 La persona alfabetizada en informaci&oacute;n preserva la integridad de los recursos, equipos sistemas e instalaciones de informaci&oacute;n. </p>     <p>Ejemplos </p>     <p>4.2.1 Respeta los derechos de acceso de todos los usuarios y no da&ntilde;a los recursos de informaci&oacute;n. </p>     <p>4.2.2 Referencia correctamente los recursos de informaci&oacute;n que utiliza. </p>     <p>4.2.3 Toma precauciones contra la diseminaci&oacute;n de virus de computadoras. </p>     <p>4.3 La persona alfabetizada en informaci&oacute;n legalmente obtiene, almacena y disemina textos, </p>     <p>datos, im&aacute;genes o sonidos. </p>     <p>Ejemplos </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4.3.1 Observa los requerimientos de derechos morales y legislaciones similares. </p>     <p>4.3.2 Cumple con los deseos indicados del due&ntilde;o de la propiedad intelectual. </p>     <p>4.3.3 Entiende las leyes de derecho de copia y privacidad y respeta la propiedad intelectual </p>     <p>de otros. </p>     <p>4.3.4 Adquiere, publica y disemina informaci&oacute;n en formas que no violen las leyes del derecho de copia y privacidad principales. </p>     <p>4.3.5 Entiende los negocios justos con respecto a la adquisici&oacute;n y diseminaci&oacute;n de los materiales educacionales y de investigaci&oacute;n. </p>     <p>Norma 7: La persona alfabetizada en informaci&oacute;n reconoce que el aprendizaje a lo largo de la vida y la ciudadan&iacute;a participativa requiere alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n. </p>     <p>Resultados </p>     <p>7.1 La persona alfabetizada en informaci&oacute;n aprecia que la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n requiere de una relaci&oacute;n progresiva con el aprendizaje y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n tal que el aprendizaje independiente a lo largo de la vida es posible. </p>     <p>Ejemplos </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7.1.1 Utiliza recursos de informaci&oacute;n diversos para comunicar decisiones. </p>     <p>7.1.2 Realiza b&uacute;squedas para obtener los conocimientos actuales en &aacute;reas de su inter&eacute;s, a partir del seguimiento de los recursos de informaci&oacute;n </p>     <p>7.1.3 Obtiene un alto grado de satisfacci&oacute;n y realizaci&oacute;n personal con la localizaci&oacute;n y el uso de la informaci&oacute;n. </p>     <p>7.1.4 Se mantiene actualizado con los recursos de informaci&oacute;n, tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n, herramientas de acceso a la informaci&oacute;n y m&eacute;todos investigativos. </p>     <p>7. 1. 5 Reconoce que el proceso de b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n es evolutivo y no lineal. </p>     <p>7.2 La persona alfabetizada determina si la nueva informaci&oacute;n tiene implicaciones para las instituciones democr&aacute;ticas y el sistema de valores del individuo y toma pasos para reconciliar las diferencias. </p>     <p>Ejemplos </p>     <p>7.2.1 Identifica si hay valores diferentes que apuntalen la nueva informaci&oacute;n o si la informaci&oacute;n tiene implicaciones para los valores y creencias personales. </p>     <p>7.2.2 Aplica razonamientos para determinar, si debe aplicar o rechazar los puntos de vista encontrados. </p>     <p>7.2.3 Mantiene un grupo de valores internamente coherentes, instruidos por el conocimiento y la experiencia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Incorporar la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n mediante el curr&iacute;culum y en todos los programas y servicios, requiere de la cooperaci&oacute;n de los acad&eacute;micos, de los que se ocupan del desarrollo del personal, asesores del aprendizaje, bibliotecarios y administradores. </p>     <p>Lograr fluidez en la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n requiere de una comprensi&oacute;n de que tal desarrollo no es extra&ntilde;o al curr&iacute;culum, sino que se entrama en su contenido, estructura y secuencia. La alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n es una construcci&oacute;n validada que puede incorporarse en el dise&ntilde;o instructivo de los programas. Algunas disciplinas pueden realizar un mayor &eacute;nfasis sobre el dominio de detalles espec&iacute;ficos de las normas en ciertos puntos en el proceso. Estos detalles espec&iacute;ficos, por lo tanto, recibir&aacute;n un mayor peso en alg&uacute;n punto del dise&ntilde;o curricular. </p>     <p>En la Universidad de Humbolt, en Berl&iacute;n, se celebr&oacute; en el mes de marzo del 2001, la Conferencia de los Sistemas de Informaci&oacute;n de la Universidad Europea. En la sesi&oacute;n “E”, denominada “Bibliotecas en la era digital”, se present&oacute; un trabajo cuyo t&iacute;tulo fue “Asociaci&oacute;n del bibliotecario y el docente para ense&ntilde;ar habilidades de informaci&oacute;n para el siglo XXI”. <span class="superscript">98</span> Su autor, <em>Hannelore B. Rader </em>, expres&oacute; en alg&uacute;n momento de su intervenci&oacute;n: “Es m&aacute;s importante que los estudiantes en la educaci&oacute;n superior reciban una educaci&oacute;n adecuada para el trabajo productivo y la escolaridad en el ambiente tecnol&oacute;gico de la informaci&oacute;n del siglo XXI. Los cambios en la fuerza de trabajo, una econom&iacute;a basada en el conocimiento, ambientes virtuales, aprendizaje a lo largo de la vida y otros factores relacionados cambian el clima dentro de la educaci&oacute;n superior alrededor del mundo. Los estudiantes necesitan prepararse durante su permanencia en la educaci&oacute;n superior para convertirse en empleados productivos y estudiantes a lo largo de la vida. Un aspecto muy importante de la preparaci&oacute;n de los estudiantes es tratar de ense&ntilde;arles habilidades apropiadas para manejar efectiva y productivamente la informaci&oacute;n. Sobre la base de los criterios nacionales relacionados a las normas y la medici&oacute;n de los resultados, desarrolladas por la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Universitarias y de Investigaci&oacute;n en los Estados Unidos, los estudiantes deben graduarse de las universidades con la comprensi&oacute;n de c&oacute;mo utilizar, aplicar y evaluar efectivamente la informaci&oacute;n. </p>     <p>En el ambiente de la educaci&oacute;n superior, seg&uacute;n los m&eacute;todos de ense&ntilde;anza, los estudiantes necesitan estar involucrados m&aacute;s en aprendizajes basados en los recursos y deben asumir la responsabilidad por la localizaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de los materiales con los cuales ellos aprenden. En los Estados Unidos, la Asociaci&oacute;n Americana para la Educaci&oacute;n Superior trabaja con los bibliotecarios acad&eacute;micos y la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Universitarias y de Investigaci&oacute;n para establecer el Grupo de Ense&ntilde;anza, Aprendizaje y Tecnolog&iacute;a, afiliado a la Asociaci&oacute;n Americana de Educaci&oacute;n Superior, como instrumento para el di&aacute;logo y la programaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza de habilidades en informaci&oacute;n. Similares esfuerzos, para dirigir la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro del escenario universitario, se realizan en Australia, China, Sud&aacute;frica, Inglaterra, Suecia, Botswana, M&eacute;xico y otros. </p>     <p>El aprendizaje basado en los recursos posibilita a los estudiantes asumir la responsabilidad de su propio aprendizaje y prepararse para una sociedad basada en la informaci&oacute;n. “Desarrollar los alumnos para convertirlos en estudiantes independientes debe ser un objetivo principal para la educaci&oacute;n superior”. <span class="superscript">98</span> </p>     <p>En sus conclusiones, <em> Rader </em>expres&oacute;: “los estudiantes necesitan adquirir habilidades en informaci&oacute;n y habilidades en el pensamiento cr&iacute;tico como parte de su educaci&oacute;n universitaria tal que ellos puedan convertirse en participantes productivos en la fuerza de trabajo y prepararse para el aprendizaje a lo largo de la vida. Docentes y bibliotecarios pueden lograr mejores resultados en el aprendizaje, en t&eacute;rminos de habilidades de pensamiento cr&iacute;tico y aprendizaje a lo largo de la vida, si ellos trabajan conjuntamente sobre el dise&ntilde;o del curr&iacute;culum para incluir cursos apropiados y m&oacute;dulos para ense&ntilde;ar habilidades en informaci&oacute;n. La colaboraci&oacute;n entre docentes y bibliotecarios puede asegurar, tambi&eacute;n, que los docentes est&eacute;n preparados para el uso de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica, de manera que ellos sean capaces de integrar la tecnolog&iacute;a dentro de su proceso de ense&ntilde;anza y que los estudiantes adquieran habilidades en informaci&oacute;n viables”. 98 </p>     <p>En el 2001 tambi&eacute;n, <em>Shorten A, Wallace MC y Crookes PA </em>, <span class="superscript">99</span> evaluaron un programa, integrado al curr&iacute;culo, para ayudar a los estudiantes de enfermer&iacute;a a desarrollar su conocimiento sobre la literatura, las habilidades para localizarla , recuperarla y evaluarla. Dicho programa se aplic&oacute; en un curso de licenciatura en enfermer&iacute;a de la Universidad de Wollongong, en Australia y cont&oacute; con el apoyo de la bibliotecaria docente. La evaluaci&oacute;n del programa proporcion&oacute; evidencias sobre la utilidad potencial de un programa integrado al curr&iacute;culo para el desarrollo de las habilidades de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dentro de la educaci&oacute;n en enfermer&iacute;a. Estas habilidades son vitales para un aprendizaje efectivo a lo largo de la vida y un requisito para la pr&aacute;ctica basada en la evidencia. </p>     <p>Asimismo, <em>Dorner JL </em> y sus colaboradores, <span class="superscript">100</span> dise&ntilde;aron un m&eacute;todo para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en la especialidad de enfermer&iacute;a, basado en la colaboraci&oacute;n bibliotecario-docente, que se estableci&oacute; posteriormente en la Universidad de Indiana. En el programa se exigen una serie de competencias, acordadas previamente entre docentes y bibliotecarios. Los cursos obligatorios en los programas de pregrado y posgrado se situaron en puntos apropiados para la instrucci&oacute;n de estas competencias. </p>     <p><em>Lennon AM </em> y colaboradores, <span class="superscript">101</span> en un trabajo publicado en el 2001, realizaron una revisi&oacute;n profunda del curr&iacute;culum , incluido el uso del aprendizaje basado en problemas, que se hab&iacute;a establecido en la Escuela de Odontolog&iacute;a de la Universidad de Indiana en el a&ntilde;o 1997. Los dos objetivos principales de dicho curr&iacute;culo, centrado en los estudiantes, eran: promover las habilidades en el pensamiento cr&iacute;tico y motivar el deseo por el aprendizaje a lo largo de la vida, todo con vistas a mejorar la utilizaci&oacute;n de los recursos de la biblioteca por parte de los estudiantes. El estudio examin&oacute; la asistencia a la biblioteca en los tres a&ntilde;os previos y en los tres a&ntilde;os posteriores al cambio curricular, la asistencia se increment&oacute; con el cambio pedag&oacute;gico. Los resultados sugieren que los estudiantes del nuevo curr&iacute;culum prestaran m&aacute;s atenci&oacute;n a la biblioteca como un recurso para el aprendizaje que los alumnos egresados del curr&iacute;culum tradicional. </p>     <p><em>Medio FJ, Arana GW y McCurdy L </em>, <span class="superscript">102</span> en un trabajo editado en el 2001, informaron que el Consejo de Acreditaci&oacute;n para la Educaci&oacute;n M&eacute;dica en los Estados Unidos, hab&iacute;a promulgado nuevas normas de acreditaci&oacute;n en las que se exig&iacute;a la inclusi&oacute;n de elementos curriculares expusieran a los residentes a los conceptos b&aacute;sicos y principios de &aacute;reas no t&eacute;cnicas correspondientes a los cuidados de la salud, a partir de la introducci&oacute;n de una variedad de t&oacute;picos, entre ellos: las habilidades de la comunicaci&oacute;n, el dise&ntilde;o de investigaci&oacute;n, las estad&iacute;sticas y la revisi&oacute;n cr&iacute;tica de la literatura m&eacute;dica. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En junio del 2002, <em>Berner ES </em> y sus colegas, <span class="superscript">103</span> describieron y evaluaron un modelo para medir la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n de habilidades de dos grupos de estudiantes de medicina. Ellos tambi&eacute;n compararon el comportamiento de los estudiantes de medicina en la realizaci&oacute;n de ciertos ejercicios de evaluaci&oacute;n. Los autores desarrollaron cuatro bases de ex&aacute;menes, cada una con m&uacute;ltiples tareas y aplicaron los ex&aacute;menes a los estudiantes de dos escuelas m&eacute;dicas. </p>     <p>Los estudiantes de una de las escuelas recibieron una instrucci&oacute;n intensiva en la b&uacute;squeda de la literatura y para el desarrollo de habilidades en el filtraje de la informaci&oacute;n de calidad, los otros estudiantes s&oacute;lo obtuvieron una m&iacute;nima instrucci&oacute;n en estas &aacute;reas. </p>     <p>Los ex&aacute;menes, con contenidos enmarcados en la pediatr&iacute;a, midieron las habilidades para realizar b&uacute;squedas en Medline y en el web, para evaluar los art&iacute;culos de investigaci&oacute;n, la exactitud de la informaci&oacute;n en el web y el uso de la informaci&oacute;n para hacer recomendaciones a los pacientes. </p>     <p>Los autores determinaron las caracter&iacute;sticas psicom&eacute;tricas de las bases utilizadas y compararon los comportamientos de los dos grupos de estudiantes. Los estudiantes del grupo instruido presentaron un comportamiento significativamente mejor y con menos variabilidad que el grupo no instruido. </p>     <p>El art&iacute;culo concluy&oacute; que las bases prototipos mostraron diferencias previsibles, as&iacute; como que ellas prometen como herramientas para la evaluaci&oacute;n de las habilidades esenciales en materia de recuperaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de habilidades en informaci&oacute;n. </p>     <p>Por su parte, <em>Hersh WR </em>y colaboradores, <span class="superscript">104</span> en el a&ntilde;o 2002, realizaron un estudio para evaluar la habilidad de los estudiantes de medicina y enfermer&iacute;a en el uso de Medline, con vistas a obtener evidencias para la respuesta a las preguntas cl&iacute;nicas, as&iacute; como para identificar los factores asociados con las respuestas correctas a las preguntas. Los estudiantes obtuvieron resultados moderadamente mejores para responder correctamente a las preguntas cl&iacute;nicas, cuando se apoyaron en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n en la literatura. </p>     <p>El plan de estudios para la carrera de medicina en Cuba indica, en una parte de su contenido, las habilidades diagn&oacute;sticas y terap&eacute;uticas que deben presentar los estudiantes de esta especialidad y el dise&ntilde;o curricular, con las diferentes asignaturas b&aacute;sicas precl&iacute;nicas y cl&iacute;nicas, correspondientes a su pr&aacute;ctica preprofesional, distribuidas entre los semestres que dura la carrera. Otras asignaturas no m&eacute;dicas, incluidas en el curr&iacute;culum son: idioma ingl&eacute;s, educaci&oacute;n f&iacute;sica, etc&eacute;tera. Este dise&ntilde;o, vigente para el pa&iacute;s, no comprende la ense&ntilde;anza de las ciencias de la informaci&oacute;n, la formaci&oacute;n de las habilidades o competencias requeridas para la obtenci&oacute;n, an&aacute;lisis y utilizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n m&eacute;dica actual, ni la instrucci&oacute;n necesaria para conocer las bibliotecas y los recursos que ellas poseen. [Vice-Rector&iacute;a de Desarrollo. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana (ISCM-H). Plan de estudios de medicina. La Habana , ISCM-H, 1984]. </p> <h4>Discusi&oacute;n </h4>     <p>Si se analizan detenidamente los contenidos de los art&iacute;culos recuperados, es posible apreciar que el tema de la incorporaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza de los contenidos relacionados con las ciencias de la informaci&oacute;n al curr&iacute;culum de los estudiantes de medicina y otras carreras afines, se ha renovado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, aunque la instrucci&oacute;n y el entrenamiento de los estudiantes en el uso de las bibliotecas y de sus recursos, siempre se ha realizado mediante programas de educaci&oacute;n al usuario. </p>     <p>Estos cursos o programas pretenden lograr que los estudiantes y usuarios, en general, aprendan a recuperar, evaluar, organizar y aplicar la informaci&oacute;n necesaria para generar nuevos conocimientos y comunicarlos, para solucionar problemas cl&iacute;nicos, tomar decisiones, etc&eacute;tera. </p>     <p>A pesar de los esfuerzos realizados en este sentido, como se refiere en algunos trabajos, existen escuelas m&eacute;dicas que han soslayado la incorporaci&oacute;n del entrenamiento para el uso de las bibliotecas y la ense&ntilde;anza de las ciencias de la informaci&oacute;n dentro de su curr&iacute;culo; ellas, a su vez, han priorizado la ense&ntilde;anza de las ciencias de la computaci&oacute;n y la adquisici&oacute;n de habilidades para el empleo de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como se puede inferir, esta prioridad implica la formaci&oacute;n de graduados capaces en el manejo y la creaci&oacute;n de software, el dise&ntilde;o de p&aacute;ginas Web, la creaci&oacute;n de herramientas multimedias, entre otras, pero que, a la vez, carecen de los conocimientos y habilidades necesarias para obtener y evaluar la informaci&oacute;n contenida en muchos de ellos. Algunos autores consideran que el desarrollo del curr&iacute;culum en inform&aacute;tica requiere de un conocimiento del ambiente de la informaci&oacute;n y otros, que las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n deben considerarse como un auxiliar en la formaci&oacute;n educacional. La informaci&oacute;n es el recurso fundamental, sin &eacute;sta no hubiera existido ninguna raz&oacute;n para el surgimiento de las tecnolog&iacute;as asociadas con ella, el &uacute;nico criterio v&aacute;lido en este sentido es la integraci&oacute;n equitativa de ambas ciencias en el proceso de ense&ntilde;anza – aprendizaje y su complemento durante todo el proceso docente. </p>     <p>El estudiante no s&oacute;lo debe conocer c&oacute;mo llegar a la informaci&oacute;n que necesita a partir del empleo de los medios electr&oacute;nicos, sino que debe aprender tambi&eacute;n a encontrar y utilizar los medios impresos disponibles en las bibliotecas, a utilizar sus servicios, as&iacute; como las t&eacute;cnicas o instrumentos para acceder a la informaci&oacute;n. La ense&ntilde;anza deben dirigirla principalmente los bibliotecarios y especialistas en ciencias de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Como premisa para el empleo de las bibliotecas y las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, los alumnos deben conocer, dentro del curr&iacute;culum de asignaturas de su carrera, los principios y elementos te&oacute;ricos fundamentales que postulan las ciencias de la informaci&oacute;n, como base para comprender y obtener las habilidades necesarias en el empleo de estos medios, esto, sin dudas, facilitar&aacute; el proceso de ense&ntilde;anza–aprendizaje de las propias asignaturas de la carrera y la ampliaci&oacute;n de los conocimientos recibidos. </p>     <p>La tendencia actual parece integrar a bibliotecarios y profesionales de la salud en grupos de trabajo multidisciplinarios que toman decisiones en com&uacute;n ante situaciones espec&iacute;ficas. El profesional de la salud debe convertirse en un elemento activo del proceso de b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n, &eacute;l conoce lo que necesita con exactitud, pero ello s&oacute;lo es posible de materializar, si posee los conocimientos en informaci&oacute;n b&aacute;sicos para comprender y compartir con los bibliotecarios los esfuerzos de la b&uacute;squeda. La visi&oacute;n del bibliotecario y el profesional de la informaci&oacute;n como trabajadores dedicados &iacute;ntegramente a los servicios y del m&eacute;dico como un usuario pasivo, est&aacute; desapareciendo. El profesional de la salud debe convertirse tambi&eacute;n en un gestor de informaci&oacute;n. </p>     <p>En el desarrollo de los programas referidos, el bibliotecario y el especialista en ciencia de la informaci&oacute;n tendr&aacute;n un peso fundamental pero es necesario reiterar la necesidad de que la competencia de estos profesionales deber&aacute; estar a la altura de las exigencias actuales. La tendencia mundial es la calificaci&oacute;n y recalificaci&oacute;n constante de estos profesionales, derivada, en gran parte, de la aparici&oacute;n de nuevas demandas, espacios y oportunidades laborales en el entorno de las bibliotecas m&eacute;dicas. La formaci&oacute;n e integraci&oacute;n de los programas de informaci&oacute;n a los curr&iacute;culos es una tarea que debe compartirse entre bibliotecarios, docentes y dirigentes de las distintas escuelas m&eacute;dicas y de formaci&oacute;n profesional en salud. Se deben implementar programas de educaci&oacute;n en materia de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n dirigidos a los profesores con vistas a facilitar su introducci&oacute;n en los cursos y programas de sus respectivas disciplinas. </p>     <p>Muchas universidades en el mundo han tomado conciencia sobre la importancia de incorporar la ense&ntilde;anza de las ciencias de la informaci&oacute;n a sus curr&iacute;culum en forma de cursos o como una asignatura m&aacute;s dentro de los planes de estudio. Como ejemplo significativo, se encuentra el caso de varias universidades chinas que han establecido facultades de bibliotecolog&iacute;a m&eacute;dica y ciencias de la informaci&oacute;n en cuatro universidades m&eacute;dicas del pa&iacute;s. Asimismo, los Estados Unidos, desde 1986, por resoluci&oacute;n del consejo ejecutivo de la Asociaci&oacute;n de Colegios M&eacute;dicos Americanos estableci&oacute; la evaluaci&oacute;n de las ciencias de la informaci&oacute;n como parte de la educaci&oacute;n m&eacute;dica. Las comisiones de educaci&oacute;n superior y los buroes acad&eacute;micos gubernamentales han comenzando a asumir la responsabilidad para que la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n se convierta en parte de los cursos de estudios universitarios, tambi&eacute;n muchas agencias de acreditaci&oacute;n han reconocido la importancia de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n en el curr&iacute;culum de colegios y universidades, por tanto, han orientado incluir esta actividad como uno de los requerimientos para la acreditaci&oacute;n. </p>     <p>Otros ejemplos importantes son el de la Universidad de Sheffield donde se ha implementado un programa de desarrollo profesional para el manejo de la informaci&oacute;n en salud que conduce al otorgamiento a los estudiantes del diploma o la maestr&iacute;a en ciencia de la informaci&oacute;n en salud y el del Colegio de Medicina de la Universidad de Vermont que estableci&oacute; un programa integrado al curr&iacute;culo, con una duraci&oacute;n de cuatro a&ntilde;os, para desarrollar los h&aacute;bitos esenciales en informaci&oacute;n entre sus estudiantes. </p>     <p>Algunas universidades prefieren comenzar la aplicaci&oacute;n de estos programas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la carrera. Sin embargo, existen razones para aconsejar su comienzo desde el inicio de los estudios, entre ellas: el tiempo disponible durante la formaci&oacute;n de pregrado para desarrollar y fijar las habilidades necesarias para la vida profesional, as&iacute; como las posibilidades de extensi&oacute;n y flexibilizaci&oacute;n del aprendizaje que ellas producen. </p>     <p>Otras, han establecido, entre los requisitos de prematr&iacute;cula a las escuelas m&eacute;dicas, la presencia de un determinado nivel de conocimientos y habilidades en ciencias de la informaci&oacute;n y la computaci&oacute;n entre los candidatos. </p>     <p>Algunos trabajos se&ntilde;alan la importancia de la presencia de habilidades para la redacci&oacute;n de documentos entre los estudiantes, como v&iacute;a para facilitar el manejo e intercambio de informaci&oacute;n y la conducci&oacute;n de investigaciones. Son muchos los problemas que existen en materia de redacci&oacute;n y presentaci&oacute;n de informes entre los egresados de las universidades, pero el tema requiere de an&aacute;lisis y revisiones m&aacute;s profundas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otra parte, llama la atenci&oacute;n que la especialidad de enfermer&iacute;a sea la que m&aacute;s art&iacute;culos ha elaborado sobre el tema; en esta especialidad, se han programado cursos y planes de estudio que comprenden las exigencias de la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n como parte de los curr&iacute;culos a cumplir para obtener la licenciatura en ella. </p>     <p>Algunos autores se&ntilde;alan que la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n no s&oacute;lo debe incluir a los profesionales de la salud y de las ciencias biom&eacute;dicas sino tambi&eacute;n a todo el personal t&eacute;cnico relacionado con los servicios de salud, por ejemplo: asistentes m&eacute;dicos y fisioterapeutas. Para ellos, deben crearse programas especiales destinados a formar las habilidades requeridas. Los requerimientos para la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n han originado la aparici&oacute;n de normas de competencias y habilidades que se emplean para evaluar a los estudiantes. El estudio de estas normas es esencial con vistas a conformar normas propias en este sentido. Las m&aacute;s importantes son las elaboradas por la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Americanas y la Asociaci&oacute;n para las Comunicaciones y Tecnolog&iacute;a Educacional, conocidas como “Las nueve normas de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para el aprendizaje del estudiante” y las “Normas de competencia de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para la educaci&oacute;n superior” de la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Universitarias y de Investigaci&oacute;n de los Estados Unidos. </p>     <p>Las normas que confeccionar&aacute;n las instituciones siempre deber&aacute;n estar relacionadas con su misi&oacute;n y prop&oacute;sitos educacionales, teniendo la perspectiva de c&oacute;mo la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n mejorar&aacute; el aprendizaje, la comunicaci&oacute;n y la efectividad de la instituci&oacute;n y, sobre la base de estas condicionantes es que ser&aacute;n estructuradas. </p>     <p>En Cuba, existen pocos trabajos publicados en relaci&oacute;n con el tema. La mayor&iacute;a de los art&iacute;culos coinciden en afirmar que, a pesar de que las bibliotecas han desarrollado algunas actividades para la educaci&oacute;n de los usuarios y que las bibliiotecarias han asumido una actitud consecuente con el papel que les corresponde desempe&ntilde;ar, ellas han tenido que enfrentar el escaso apoyo o el poco reconocimiento del valor de su gesti&oacute;n por parte de las autoridades de la unidad asistencial donde laboran. En algunos trabajos, se recomienda la inclusi&oacute;n en el plan de estudios de los alumnos de medicina y de las especialidades afines, de una asignatura que les proporcione los elementos b&aacute;sicos para el uso de la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-m&eacute;dica y la organizaci&oacute;n de cursos urgentes de formaci&oacute;n y educaci&oacute;n de usuarios para beneficio de estos estudiantes, como v&iacute;a para reducir el desconocimiento que existe sobre las fuentes y servicios de informaci&oacute;n importantes para apoyar su labor asistencial, docente o investigativa. Con ello coincidimos y nos hacemos part&iacute;cipes. </p>     <p>Ello se corrobora cuando se analizan las asignaturas comprendidas en el dise&ntilde;o curricular de los estudiantes de medicina vigente en el pa&iacute;s. Es urgente entonces que las universidades m&eacute;dicas eval&uacute;en esta situaci&oacute;n, tomen conciencia de esta realidad y elaboren las medidas pertinentes para responder a los retos que plantean los cambios del mundo moderno y los esfuerzos de la naci&oacute;n por situarse entre los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados en materia de salud. </p> <h4>CONCLUSIONES </h4>     <p>- La informaci&oacute;n es el recurso m&aacute;s valioso que la sociedad tiene a su alcance. Sin ella, ser&iacute;a imposible realizar cualquier proceso en la vida, todo es y se convierte en informaci&oacute;n. </p>     <p>- El desarrollo de cualquier pa&iacute;s depende de la informaci&oacute;n y aquellos que sepan dominarla mejor se desarrollar&aacute;n vertiginosamente. </p>     <p>- La tendencia mundial actual es la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n de toda la sociedad, a todos los niveles de la ense&ntilde;anza y especialmente en la ense&ntilde;anza universitaria. </p>     <p>- Es creciente la importancia que se concede a la incorporaci&oacute;n de cursos o asignaturas sobre ciencias de la informaci&oacute;n a los curr&iacute;culum de los estudiantes de medicina y de otras profesiones de la salud. Su objetivo es obtener un graduado m&aacute;s integral, mejor informado y m&aacute;s competente. Ello implica, como es l&oacute;gico, un mejor manejo cl&iacute;nico de los pacientes, investigaciones m&aacute;s s&oacute;lidas, decisiones m&aacute;s acertadas, nuevas pol&iacute;ticas sanitarias, entre otros beneficios que redundan a escala de toda la sociedad. </p>     <p>- El dise&ntilde;o curricular, vigente en Cuba para la carrera de medicina y otras disciplinas afines, carece de un programa, asignatura o curso que contribuya al conocimiento y la creaci&oacute;n de las habilidades necesarias en los estudiantes de estas disciplinas para el uso de los recursos y la informaci&oacute;n asociada con sus especialidades. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las instituciones de salud, los centros de educaci&oacute;n m&eacute;dica y los centros de informaci&oacute;n de ciencias m&eacute;dicas deben tomar las experiencias acumuladas en el &aacute;mbito mundial en materia de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para elaborar sus planes de estudio y de desarrollo de forma que sus trabajadores y estudiantes puedan obtener los conocimientos requeridos, incorpor&aacute;ndose a las tendencias mundiales que actualmente est&aacute;n surgiendo. </p>     <p>&nbsp; </p> <h4>RECOMENDACIONES </h4>     <p>- Desarrollar las normas nacionales en materia de alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n, sobre la base de las experiencias internacionales existentes y de acuerdo con las condiciones y caracter&iacute;sticas propias del pa&iacute;s, a la luz de la misi&oacute;n, objetivos y metas establecidas por las instituciones docentes para la formaci&oacute;n de sus estudiantes. </p>     <p>- Incorporar a los planes de estudio universitarios, la asignatura “Ciencia de la Informaci&oacute;n ”, as&iacute; como los programas necesarios para el conocimiento y empleo de las bibliotecas como entidades indispensables en el proceso de ense&ntilde;anza – aprendizaje, como parte del dise&ntilde;o curricular de las diferentes carreras de nivel superior y, en especial, de las relacionadas con la salud. </p>     <p>- Desarrollar nuevos programas de superaci&oacute;n para los bibliotecarios y especialistas en informaci&oacute;n, pertenecientes a la red de bibliotecas m&eacute;dicas del pa&iacute;s, con el fin de elevar sus conocimientos, prestigio y oportunidades de desarrollo profesional. </p>     <p>- Analizar la inclusi&oacute;n de los profesionales de la informaci&oacute;n dentro de los grupos de trabajo multidisciplinarios, dedicados a la investigaci&oacute;n, la asistencia, la docencia y la toma de decisiones en las instituciones de salud con el objetivo de asegurar la utilizaci&oacute;n correcta de la informaci&oacute;n en sus respectivas &aacute;reas de influencia. </p> <h4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </h4>     <!-- ref --><p>1. Mesa BM, Vega GO. Bibliotecolog&iacute;a: Selecci&oacute;n de lecturas. La Habana. Ministerio de Educaci&oacute;n Superior,     s.a. </p>     <!-- ref --><p>2. Seti&eacute;n E. Introducci&oacute;n a la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica. La Habana : Universidad de La Habana , Facultad de Filolog&iacute;a, 1980. <!-- ref --><p>3. Wolf DG, Chastain-Warheit CC, Easterby-Gannett S, Chayes MC, Long BA. Hospital librarianship in the United States: at the crossroads. J Med Libr Assoc 2002;90(1):38-48. <!-- ref --><p>4. Lipscomb CE. Clinical librarians. Bull Med Libr Assoc 2000;88(4):393-5. <!-- ref --><p>5. Davidoff F, Florance V. The informationist: a new health profession? Ann Intern Med 2000;132(12):996-8. <!-- ref --><p>6. Medical Library Association. Philadelphia Regional Chapter. The Medical Informationist and other roles for the librarian in the 21st century. Summary of panel discussion on October 17, 2000, First Fall Program, Federal Reserve Bank Auditorium, Philadelphia [sitio en Internet]. Disponible en: <a href="http://www.mlaphil.org/informationist.html">http://www.mlaphil.org/informationist.html</a> [Consultado: 6 de junio del 2005]. <!-- ref --><p>7. Plutchak TS. Informationists and librarians. Bull Med Lib Assoc 2000;88 (4):391-2. <!-- ref --><p>8. Hersh W. Medical informatics education: an alternative pathway for training informationists. J Med Libr Assoc 2002;90(1):76-9. <!-- ref --><p>9. Byrd GD. Can the profession of pharmacy serve as a model for health informationist professionals?. J Med Libr Assoc 2002;90(1):68-75. <!-- ref --><p>10. Fikar RC, Corral OL. Non-librarian health professionals becoming librarians and information specialists: results of an Internet survey. Bull Med Libr Assoc 2001; 89(1):59-67. <!-- ref --><p>11. Association of College and Research Libraries. Information Literacy Competency: Standards for Higher Education. [sitio en Internet]. Disponible en: <a href="http://www.ala.org/acrl/ilintro.html">http://www.ala.org/acrl/ilintro.html</a>. Consultado: 8 de noviembre 2002. <!-- ref --><p>12. PubMed-MEDLINE. [sitio en Internet]. Disponible en: <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/PubMed/%20">http://www.ncbi.nlm.nih.gov/PubMed/ </a>Consultado: 4 de noviembre 2002. <p>13. LILACS. [sitio en Internet]. 2002. Disponible en: <a href="http://bases.bireme.br/cgi-bin/wxislind.exe/iah/online/?IsisScript=iah/iah.xis&base=LILACS&lang=e%20">http://bases.bireme.br/cgi-bin/wxislind.exe/iah/online/?IsisScript=iah/iah.xis&amp;base=LILACS&amp;lang=e </a>[Consultado: 3 de julio del 2005]. </p>     ]]></body>
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Developing information literacy: a key to evidence-based nursing. Int Nurs Rev 2001;48(2):86-92. <!-- ref --><p>100. Dorner JL, Taylor SE, Hodson-Carlton K. Faculty-librarian collaboration for nursing information literacy: a tiered approach. Ref Serv Rev 2001;29(2):132-141. <!-- ref --><p>101. Lennon AM, Anderson PF, McDonald JL, Stookey GK. Problem-based learning and the dental school library. J Dent Educ 2001;65(11):1219-24. <!-- ref --><p>102. Medio FJ, Arana GW, McCurdy L. Implementation of a college-wide GME core curr&iacute;culum . Acad Med 2001;76(4):331-6. <!-- ref --><p>103. Berner ES, McGowan JJ, Hardin JM, Spooner SA, Raszka WV Jr, Berkow RL. A model for assessing information retrieval and application skills of medical students. Acad Med 2002;77(6):547-51. <!-- ref --><p>104. Hersh WR, Crabtree MK, Hickam DH, Sacherek L, Friedman CP, Tidmarsh P, Mosbae C, Kraemer D. Factors associated with success in searching MEDLINE and applying evidence to answer clinical questions. J Am Med Inform Assoc 2002;9(3):283-93. <p>ANEXO </p>     <p>La Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Universitarias y de Investigaci&oacute;n de los Estados Unidos ha revisado y aprobado las normas de competencia en relaci&oacute;n con la alfabetizaci&oacute;n en informaci&oacute;n para la educaci&oacute;n superior. Ellas se discutieron previamente en la reuni&oacute;n de la Asociaci&oacute;n de Bibliotecas Americanas, celebrada en enero del 2000. Una versi&oacute;n electr&oacute;nica de ellas puede encontrarse en: <a href="http://www.ala.org/acrl/ilstandardlo.html%20">http://www.ala.org/acrl/ilstandardlo.html </a></p>     <p>Las cinco normas comprenden los siguientes aspectos fundamentales con sus respectivos indicadores de cumplimiento: </p> Norma I. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n determina la naturaleza y extensi&oacute;n de la informaci&oacute;n que     <p>necesita. </p>     <p>Indicadores </p>     <p>1. El estudiante alfabetizado define y articula la necesidad de informaci&oacute;n. </p>     <p>Resultados </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1.1 Consulta con los instructores y participa en las discusiones de clases, en grupos de trabajo de expertos o discusiones electr&oacute;nicas para identificar un tema de investigaci&oacute;n u otra necesidad de informaci&oacute;n. </p>     <p>1.2 Desarrolla una tesis donde enuncia y formula preguntas basadas sobre la necesidad de informaci&oacute;n. </p>     <p>1.3 Explora recursos de informaci&oacute;n en general para familiarizarse con un tema. </p>     <p>1.4 Define o modifica la necesidad de informaci&oacute;n para lograr un enfoque controlable. </p>     <p>1.5 Identifica conceptos y t&eacute;rminos claves que definen la necesidad de informaci&oacute;n. </p>     <p>1.6 Reconoce que existe informaci&oacute;n que puede combinarse con ideas originales, la experimentaci&oacute;n o el an&aacute;lisis para producir nueva informaci&oacute;n </p>     <p>2. El estudiante alfabetizado identifica una variedad de tipos y formatos de recursos potenciales para la informaci&oacute;n. </p>     <p>Resultados </p>     <p>2.1 Conoce como la informaci&oacute;n se produce, organiza y disemina formal e informalmente. </p>     <p>2.2 Reconoce que el conocimiento pude organizarse en disciplinas que influyen en la forma en que la informaci&oacute;n se accede. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>2.3 Identifica el valor y las diferencias de recursos potenciales en una variedad de formatos, por ejemplo: multimedia, base de datos, sitios web, colecci&oacute;n de datos, audio/visual, etc&eacute;tera. </p>     <p>2.4 Identifica el prop&oacute;sito y audiencia de distintos recursos potenciales (por ejemplo: populares vs. acad&eacute;micos, actuales vs. hist&oacute;ricos). </p>     <p>2.5 Distingue entre recursos primarios y secundarios, reconoce como su uso e importancia var&iacute;a de una disciplina a otra. </p>     <p>2.6 Entiende que la informaci&oacute;n puede construirse a partir de datos crudos presentes en recursos primarios. </p>     <p>3. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n considera los costos y beneficios de adquirir la informaci&oacute;n que necesita. </p>     <p>Resultados </p>     <p>3.1 Determina la disponibilidad de la informaci&oacute;n que necesita y toma decisiones sobre el proceso de b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los recursos locales (por ejemplo: pr&eacute;stamo interbibliotecario, para emplear recursos disponibles en otros lugares: im&aacute;genes, v&iacute;deos, textos o sonido. </p>     <p>3.2 Considera la factibilidad de adquirir un nuevo idioma o habilidad con el prop&oacute;sito de recopilar la informaci&oacute;n que necesita y entender su contexto. </p>     <p>3.3 Define un plan global realista y un cronograma para adquirir la informaci&oacute;n que necesita. </p>     <p>4. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n reeval&uacute;a la naturaleza y extensi&oacute;n de la informaci&oacute;n que necesita. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Resultados </p>     <p>4.1 Analiza la informaci&oacute;n inicial que necesita para aclarar, revisar o refinar su pregunta. </p>     <p>4.2 Describe el criterio utilizado para tomar las decisiones y seleccionar la informaci&oacute;n. </p>     <p>Norma II. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n accede a la informaci&oacute;n que necesita efectiva y eficientemente. </p>     <p>Indicadores </p>     <p>1. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n selecciona los m&eacute;todos de investigaci&oacute;n o los sistemas de recuperaci&oacute;n m&aacute;s apropiados para acceder a la informaci&oacute;n que necesita. </p>     <p>Resultados </p>     <p>1.1 Identifica los m&eacute;todos de investigaci&oacute;n adecuados (por ejemplo: experimento de laboratorio, simulaci&oacute;n, trabajo de campo, entre otros). </p>     <p>1.2 Investiga los beneficios y aplicabilidad de los distintos m&eacute;todos de investigaci&oacute;n. </p>     <p>1.3 Investiga el alcance, contenido y organizaci&oacute;n de los sistemas de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1.4 Selecciona una estrategia eficiente y efectiva para acceder a la informaci&oacute;n que necesita sobre los m&eacute;todos de investigaci&oacute;n o los sistemas de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n. </p>     <p>2. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n construye e implementa estrategias de b&uacute;squeda efectivas. </p>     <p>Resultados </p>     <p>2.1 Desarrolla un plan de investigaci&oacute;n apropiado seg&uacute;n el m&eacute;todo investigaci&oacute;n que utilizar&aacute;. </p>     <p>2.2 Identifica palabras claves, sin&oacute;nimos y t&eacute;rminos relacionados para hallar la informaci&oacute;n que necesita. </p>     <p>2.3 Selecciona el vocabulario controlado espec&iacute;fico para la disciplina o el recurso elegido para recuperar la informaci&oacute;n </p>     <p>2.4 Construye una estrategia de b&uacute;squeda por medio de comandos apropiados para el sistema de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n seleccionado (ej: operadores booleanos, truncado y proximidad para los motores de b&uacute;squeda, los &iacute;ndices de los libros, etc&eacute;tera). </p>     <p>2.5 Implementa la estrategia de b&uacute;squeda en varios sistemas de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n, con diferentes interfases y motores de b&uacute;squeda, distintos idiomas de comandos, protocolos y par&aacute;metros de b&uacute;squeda. </p>     <p>2.6 Instrumenta la b&uacute;squeda con el auxilio de protocolos de investigaci&oacute;n apropiados para la disciplina. </p>     <p>3. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n recupera informaci&oacute;n en l&iacute;nea (online) o de las fuentes personales a partir de una variedad de m&eacute;todos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Resultados </p>     <p>3.1 Utiliza varios sistemas de b&uacute;squeda para recuperar informaci&oacute;n en una variedad de formatos. </p>     <p>3.2 Emplea distintos esquemas de clasificaci&oacute;n y otros sistemas (por ejemplo: sistemas o &iacute;ndices de llamada) para localizar recursos de informaci&oacute;n dentro de la biblioteca o identificar sitios espec&iacute;ficos para la exploraci&oacute;n f&iacute;sica. </p>     <p>3.3 Utiliza servicios especializados en l&iacute;nea (online) o fuentes personales, disponibles en la instituci&oacute;n, para recuperar la informaci&oacute;n que necesita (por ejemplo: pr&eacute;stamo interbibliotecario /entrega de documentos, asociaciones profesionales, oficinas de investigaci&oacute;n institucional, recursos comunitarios, expertos y practicantes). </p>     <p>3.4 Se auxilia de encuestas, cartas, entrevistas y otras formas de exploraci&oacute;n para recuperar informaci&oacute;n primaria. </p>     <p>4. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n refina la estrategia de b&uacute;squeda si es necesario. </p>     <p>Resultados: </p>     <p>4.1 Eval&uacute;a la cantidad, calidad y relevancia de los resultados de la b&uacute;squeda con el fin de los determinar si los sistemas de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n y los m&eacute;todos de investigaci&oacute;n utilizados son correctos. </p>     <p>4.2 Identifica brechas en la informaci&oacute;n recuperada y determina si la estrategia de b&uacute;squeda debe revisarse. </p>     <p>4.3 Repite la b&uacute;squeda con la estrategia revisada tantas veces como sea necesario. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>5. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n extrae, registra y administra la informaci&oacute;n y sus recursos. </p>     <p>Resultados </p>     <p>5.1 Selecciona a partir de varias tecnolog&iacute;as la m&aacute;s apropiada para extraer la informaci&oacute;n que necesita (por ejemplo: funciones del software copiar/pegar, fotocopiadora, esc&aacute;ner, equipo audio/visual o instrumentos exploratorios). </p>     <p>5.2 Crea un sistema para organizar la informaci&oacute;n. </p>     <p>5.3 Distingue entre los tipos de recursos citados, entiende los elementos y rectifica la sintaxis de un amplio rango de recursos. </p>     <p>5.4 Registra toda la informaci&oacute;n pertinente para realizar una futura referencia. </p>     <p>5. 5 Emplea varias tecnolog&iacute;as para administrar la informaci&oacute;n seleccionada y organizada. </p>     <p>Norma III. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n eval&uacute;a la informaci&oacute;n y sus recursos cr&iacute;ticamente e incorpora la informaci&oacute;n seleccionada dentro de su base de conocimiento y sistema de valores. </p>     <p>Indicadores </p>     <p>1. El estudiante alfabetizado resume las ideas principales que extrae de la informaci&oacute;n recopilada. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Resultados </p>     <p>1.1 Lee el texto y selecciona las ideas principales. </p>     <p>1.2 Reafirma los conceptos textuales en sus propias palabras y selecciona los datos con exactitud. </p>     <p>1.3 Identifica palabra por palabra el material que debe citar. </p>     <p>2. El estudiante alfabetizado articula y aplica criterios elementales para evaluar la informaci&oacute;n y sus recursos. </p>     <p>Resultados </p>     <p>2.1 Examina y compara la informaci&oacute;n de varios recursos para evaluar veracidad, validez, exactitud, autoridad, oportunidad y puntos de vista o su parcialidad. </p>     <p>2.2 Analiza la estructura y l&oacute;gica de los argumentos o m&eacute;todos de soporte. </p>     <p>2.3 Reconoce prejuicios, decepciones o manipulaci&oacute;n. </p>     <p>2.4 Reconoce el contexto cultural, f&iacute;sico o de otra &iacute;ndole en el cual se cre&oacute; la informaci&oacute;n y comprende el impacto del contexto sobre la interpretaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n sintetiza las ideas principales para construir nuevos conceptos. </p>     <p>Resultados </p>     <p>3.1 Reconoce la interrelaci&oacute;n entre conceptos y los combina en aseveraciones primarias potencialmente &uacute;tiles, a partir de la evidencia de soporte disponible. </p>     <p>3.2 Extiende s&iacute;ntesis iniciales, cuando es posible, a un alto nivel de abstracci&oacute;n para construir nuevas hip&oacute;tesis que puedan requerir informaci&oacute;n adicional. </p>     <p>3. 3 Utiliza la computaci&oacute;n y otras tecnolog&iacute;as (por ejemplo: hojas de c&aacute;lculo, bases de datos, multimedias, equipos de audio o visual) para estudiar la interrelaci&oacute;n de las ideas y otros fen&oacute;menos. </p>     <p>4. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n compara el nuevo conocimiento con los previos para determinar el valor a&ntilde;adido, contradicciones u otras caracter&iacute;sticas &uacute;nicas de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Resultados </p>     <p>4.1 Determina si la informaci&oacute;n satisface la investigaci&oacute;n se requiere m&aacute;s informaci&oacute;n. </p>     <p>4.2 Utiliza criterios, seleccionados conscientemente, para determinar si la informaci&oacute;n contradice o verifica la informaci&oacute;n empleada por otros recursos. </p>     <p>4.3 Extrae conclusiones basadas en la informaci&oacute;n recopilada. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4.4 Prueba teor&iacute;as con t&eacute;cnicas apropiadas a la disciplina (ej: simuladores, experimentos) </p>     <p>4.5 Determina la exactitud probable, a partir del cuestionamiento de la fuente y de los datos, las limitaciones de las herramientas o estrategias para reunir la informaci&oacute;n, analiza el sentido com&uacute;n de las conclusiones. </p>     <p>4.6 Integra nueva informaci&oacute;n con la informaci&oacute;n existente o conocimientos previos. </p>     <p>4.7 Selecciona la informaci&oacute;n que proporciona evidencia para el tema o la pregunta. </p>     <p>5. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n determina si el nuevo conocimiento tiene un impacto sobre su sistema de valores individuales y toma medidas para reconciliar las diferencias. </p>     <p>Resultados </p>     <p>5.1 Investiga los diferentes puntos de vista encontrados en la literatura. </p>     <p>5.2 Determina si incorporar o rechazar los puntos de vista encontrados. </p>     <p>6. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n valida la comprensi&oacute;n e interpretaci&oacute;n del &aacute;rea informaci&oacute;n a partir del intercambio con otros individuos, expertos o pr&aacute;cticos que prestan asistencia en el &aacute;rea de su inter&eacute;s. </p>     <p>Resultados </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>6.1 Participa en el aula y otras discusiones. </p>     <p>6.2 Participa en foros de comunicaci&oacute;n electr&oacute;nica, patrocinados en clase, dise&ntilde;ados para motivar charlas sobre el tema (por ejemplo: correo electr&oacute;nico, cartel de anuncios, chat- sala virtual de charla). </p>     <p>6.3 Busca la opini&oacute;n del experto por medio de una variedad de mecanismos (por ejemplo: entrevista, correo electr&oacute;nico, servicio de listas). </p>     <p>7. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n determina si la b&uacute;squeda inicial debe revisarse. </p>     <p>Resultados: </p>     <p>7.1 Determina si la necesidad de informaci&oacute;n original se ha satisfecho o si se requiere informaci&oacute;n adicional. </p>     <p>7.2 Revisa la estrategia de b&uacute;squeda e incorpora los conceptos necesarios. </p>     <p>7.3 Revisa los recursos de recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n utilizados y decide si incluir otros necesarios. </p>     <p>Norma IV. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n, individualmente o como miembro de un grupo, emplea la informaci&oacute;n con efectividad para lograr un prop&oacute;sito espec&iacute;fico. </p>     <p>Indicadores </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n aplica informaci&oacute;n previa y nueva para la planificaci&oacute;n, creaci&oacute;n o desarrollo de un producto particular. </p>     <p>Resultados </p>     <p>1.1Organiza el contenido para soportar los prop&oacute;sitos y la estructura del producto o su funcionamiento (por ejemplo: esbozo, borrador, tablero). </p>     <p>1.2 Articula el conocimiento y las habilidades adquiridas en experiencias previas para planificar y dise&ntilde;ar el producto y su funcionamiento. </p>     <p>1.3 Integra la informaci&oacute;n previa y nueva, que incluye acotaciones y prafraseos, para apoyar los prop&oacute;sitos del producto y su funcionamiento. </p>     <p>1.4 Manipula texto digital, im&aacute;genes y datos necesarios, mediante la transferencia de su lugar de origen y formato a un nuevo contexto. </p>     <p>2. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n revisa el proceso de desarrollo del producto y su funcionamiento. </p>     <p>Resultados </p>     <p>2.1 Mantiene un diario o registro de actividades relacionadas con la b&uacute;squeda, evaluaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. </p>     <p>2.2 Reflexiona sobre los &eacute;xitos pasados, fracasos y estrategias alternativas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n transfiere el producto o comunica su funcionamiento a otros. </p>     <p>Resultados </p>     <p>3.1 Elige un medio de comunicaci&oacute;n y formato apropiado para soportar los prop&oacute;sitos del producto o su funcionamiento, as&iacute; como la audiencia a la que desea llegar. </p>     <p>3.2 Emplea un rango de aplicaciones de la tecnolog&iacute;a de informaci&oacute;n para crear el producto o dise&ntilde;ar su funcionamiento. </p>     <p>3.3 Incorpora principios de dise&ntilde;o y comunicaci&oacute;n. </p>     <p>3.4 Comunica claramente y con un estilo adecuado los prop&oacute;sitos a la audiencia deseada. </p>     <p>Norma V. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n comprende los aspectos econ&oacute;micos, legales y sociales que rodean al uso de la informaci&oacute;n, as&iacute; como sobre su acceso y empleo &eacute;tico y legal. </p>     <p>Indicadores </p>     <p>1. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n comprende los aspectos &eacute;ticos, legales y socio-econ&oacute;micos relacionados con la informaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n. </p>     <p>Resultados </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1.1 Identifica y discute asuntos relacionados con la privacidad y la seguridad, tanto en el ambiente impreso como electr&oacute;nico. </p>     <p>1.2 Identifica y discute los temas relacionados al acceso gratuito contra el acceso retribuido a la informaci&oacute;n. </p>     <p>1.3 Identifica y discute asuntos relacionados con la censura y la libertad de expresi&oacute;n. </p>     <p>1.4 Comprende la propiedad intelectual, el derecho de copia y el uso justo del material con derechos de autor. </p>     <p>2. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n sigue las leyes, regulaciones, pol&iacute;ticas institucionales y protocolos relacionados con el acceso y uso de los recursos de informaci&oacute;n. </p>     <p>Resultados </p>     <p>2.1 Participa en discusiones electr&oacute;nicas de acuerdo con las pr&aacute;cticas aceptadas (por ejemplo: &quot;gu&iacute;a de comportamiento”). </p>     <p>2.2 Emplea contrase&ntilde;as aprobadas y otras formas identificaci&oacute;n para el acceso a los recursos de informaci&oacute;n. </p>     <p>2.3 Cumple con las pol&iacute;ticas institucionales sobre el acceso a los recursos de informaci&oacute;n. </p>     <p>2.4 Preserva la integridad de los recursos de informaci&oacute;n, equipos, sistemas y otras facilidades. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>2.5 Obtiene, almacena y disemina legalmente textos, im&aacute;genes o sonidos. </p>     <p>2.6 Comprende en que consiste el plagio y no se adjudica trabajos de otros. </p>     <p>2.7 Demuestra una comprensi&oacute;n de las pol&iacute;ticas institucionales relacionadas con la investigaci&oacute;n en seres humanos. </p>     <p>3. El estudiante alfabetizado en informaci&oacute;n reconoce el uso de los recursos de informaci&oacute;n para crear o dise&ntilde;ar un producto o su funcionamiento. </p>     <p>Resultados </p>     <p>3.1 Selecciona un estilo apropiado y lo utiliza consistentemente para citar recursos. </p>     <p>3.2 Env&iacute;a avisos por correo para permitir el uso de materiales con derecho de copia. </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido: 25 de octubre del 2005.     <br> Aprobado: 10 de noviembre del 2005. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="cargo"></a><a href="aci050606.htm#autor">Doctor en Estomatolog&iacute;a. Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas-Infomed. </a></p>     <p>Dr. Mario Nodarse Rodr&iacute;guez. Red Telem&aacute;tica de Salud en Cuba (Infomed). Calle 27 No. 110 entre M y N, El Vedado. Ciudad de La Habana. Cuba. CP 10 400. AP 6520. Correo electr&oacute;nico: <a href="marionod@infomed.sld.cu%20">marionod@infomed.sld.cu </a></p>     <p>Ficha de procesamiento </p>     <p>Clasificaci&oacute;n: Art&iacute;culo de revisi&oacute;n. </p>     <p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCS <span class="superscript">1 </span></p>     <p>EDUCACI&Oacute;N M&Eacute;DICA; CIENCIA DE LA INFORMACI&Oacute;N ; TECNOLOG&Iacute;A; ESTUDIANTES DE MEDICINA; ALFABETIZACI&Oacute;N. </p>     <p>EDUCATION, MEDICAL; INFORMATION SCIENCE; TECHNOLOGY; STUDENTS, MEDICAL; LITERACY. </p>     <p>Seg&uacute;n DeCI <span class="superscript">2 </span></p>     <p>EDUCACI&Oacute;N; CIENCIAS DE LA INFORMACI&Oacute;N ; TECNOLOGIA DE LA INFORMACI&Oacute;N ; ALFABETIZACI&Oacute;N; CUBA. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>EDUCATION; INFORMATION SCIENCES; INFORMATION TECHNOLOGY; LITERACY; CUBA. </p>     <p>1 BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004. </p>     <p>Disponible en: <a href="http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm%20">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm </a></p>     <p>2 D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf%20">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf </a></p>     <p>Es una reedici&oacute;n del trabajo publicado por su autor en la secci&oacute;n Monograf&iacute;as de la Biblioteca Virtual de Ciencias de la Informaci&oacute;n. </p>     <p>&nbsp;</p> <h5><a href="acisu0605.htm">&Iacute;ndice</a> <a href="aci040605.htm">Anterior</a> <a href="aci060605.htm">Siguiente</a></h5>      ]]></body><back>
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<source><![CDATA[Introducción a la información científico-técnica]]></source>
<year>1980</year>
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<publisher-name><![CDATA[Universidad de La Habana , Facultad de Filología,]]></publisher-name>
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<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
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