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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Actividad biblioteco-informativa basada en la evidencia: un compromiso con la investigación en la práctica bibliotecaria]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed. Red Telemática de Salud en Cuba (Infomed). ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <h3>P&aacute;gina del editor </h3> <h2>Actividad biblioteco-informativa basada en la evidencia: un compromiso con la investigaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica bibliotecaria </h2>     <p><a href="#cargo">Lic. Rub&eacute;n Ca&ntilde;edo Andalia<span class="superscript">1</span> </a><a name="autor"></a></p>     <p align="justify">Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original. </p>     <p>Cita (Vancouver): Ca&ntilde;edo Andalia R. Actividad biblioteco-informativa basada en la evidencia: un compromiso con la investigaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica bibliotecaria. Acimed 2006;14(6). Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_6_06/aci01606.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_6_06/aci01606.htm </a> [Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o]. </p>     <p align="justify">Desde la publicaci&oacute;n de los art&iacute;culos titulados “<em>Evidence-based librarianship: an overview</em>“,<span class="superscript">1</span> de <em>J. D. Eldredge </em>y “<em>The informationist: a new health profession?&quot;</em><span class="superscript">2</span> de <em>F. Davidoff y V. Florance V </em> en el a&ntilde;o 2000, se aborda, cada vez con mayor frecuencia, sobre todo, en los medios bibliotecarios del sector de la salud temas como la medicina basada en la evidencia –posteriormente, cuidados de salud basados en la evidencia y pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia-, los servicios de informaci&oacute;n dise&ntilde;ados para sustentar una cl&iacute;nica basada en la evidencia, los bibliotecarios informacionistas -quienes proveen estos servicios- y finalmente, sobre una bibliotecolog&iacute;a basada en la evidencia, una extrapolaci&oacute;n del referido paradigma cl&iacute;nico al campo bibliotecario, en especial, al &aacute;rea de las bibliotecas cl&iacute;nicas, pero, que poco a poco, ha comenzado a extenderse otras esferas. </p>     <p align="justify">La primera referencia a una bibliotecolog&iacute;a basada en la evidencia no alcanza a&uacute;n la d&eacute;cada de realizada. Sin embargo, las discusiones sobre el tema se han extendido tanto, que a finales del a&ntilde;o 2005, se celebr&oacute; en Australia, la “3<span class="subscript">th</span> International Evidence Based Librarianship Conference”,<span class="superscript">3</span> donde se anunci&oacute; la realizaci&oacute;n de una cuarta en el a&ntilde;o 2007. Otro tanto ha ocurrido en la Medical Library Association, donde en varias oportunidades se ha convocado a la comunidad norteamericana de bibliotecarios para analizar los asuntos relacionados con las nuevas necesidades curriculares derivadas de las nuevas propuestas en el campo bibliotecario y los cambios ocurridos en la filosof&iacute;a para la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. </p>     <p align="justify">Y no es para menos, de una pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia -algo que, por dem&aacute;s, hubiera parecido l&oacute;gico desde siempre, pero que se descubri&oacute; hace solo unas d&eacute;cadas que no era as&iacute;-, se pas&oacute; a una medicina y otras varias especialidades basadas en la evidencia, surgi&oacute; una bibliotecolog&iacute;a cl&iacute;nica basada en la evidencia, que m&aacute;s tarde, se convirti&oacute; en una bibliotecolog&iacute;a basada en la evidencia y, en general, puede afirmarse que existe un movimiento de muchos campos o disciplinas, sobre todo, pr&aacute;cticos proclives a basarse en la evidencia. </p>     <p align="justify">El conocimiento de las evidencias existentes – y que sustentan la actividad que se realiza-; as&iacute; como el nivel que presentan las disponibles, permiten determinar la firmeza del camino sobre el que se transita; ellas, cuando son s&oacute;lidas, ofrecen confianza a quienes desempe&ntilde;an una actividad cualquiera: cuanto m&aacute;s elevado sea el nivel de evidencia mayor confianza existir&aacute; en c&oacute;mo orientar una acci&oacute;n, sobre todo en las condiciones de un mundo cada vez m&aacute;s competitivo -aunque nunca sea posible alcanzar un ciento por ciento de confianza. </p>     <p align="justify">Todos, como es l&oacute;gico, desean sustentar su actividad en evidencias, vivimos en una sociedad altamente competitiva y profesional, donde la informaci&oacute;n s&oacute;lida y confiable es la base de la subsistencia y del desarrollo, del &eacute;xito de las organizaciones y de los individuos. </p>     <p align="justify">Y como se conoce, desde las crisis de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os setenta del siglo xx, cada vez son mayores las exigencias que imponen los gobiernos y la sociedad en general sobre las organizaciones y los individuos, sobre todo, en el sector de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, para que justifiquen sus actividades y gastos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Aunque la medicina en muchos pa&iacute;ses, presenta grandes sectores privados, los gastos generados en materia de salud, son un centro de inter&eacute;s importante de toda la sociedad. Por dem&aacute;s, las preocupaciones de recibir, por ejemplo, un tratamiento m&eacute;dico sobre el que no existe ninguna prueba de su utilidad, inutilidad o efecto perjudicial, son inherentes a todos los individuos en una sociedad con acceso a los servicios de salud. </p>     <p align="justify">Estas razones, sin descuidar la honestidad de millones de profesionales de la salud en el mundo, comprometidos con hacer de la medicina una ciencia bien constituida, son suficientes para entender la popularidad y la aceptaci&oacute;n de una filosof&iacute;a que predica la obtenci&oacute;n de evidencias suficientemente s&oacute;lidas como para justificar previamente cada intervenci&oacute;n realizada en salud. </p>     <p align="justify">En el campo bibliotecario de la salud, sobre todo el perteneciente al sector p&uacute;blico, cuestionado tambi&eacute;n tras la mencionada crisis – en este caso, alcanz&oacute; hasta las bibliotecas cl&iacute;nicas-, la introducci&oacute;n de una pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia ha marcado un punto de giro radical en el desarrollo de la bibliotecolog&iacute;a cl&iacute;nica, una de las m&aacute;s cambiantes en el campo de la salud. </p>     <p align="justify">Esta revoluci&oacute;n, como tal, parece una respuesta muy l&oacute;gica al cambio ocurrido en el sector m&eacute;dico-cl&iacute;nico, se habla de una medicina basada en informaci&oacute;n, en informaci&oacute;n que debe identificarse, seleccionarse, analizarse y sintetizarse cuidadosamente, seg&uacute;n par&aacute;metros de calidad consensuados, a fin de introducirse en los cuidados de la salud de los pacientes, lo cual es adem&aacute;s, el resultado de un movimiento que se inici&oacute; entre m&eacute;dicos y epidemi&oacute;logos preocupados por la situaci&oacute;n de incertidumbre existente en el campo cl&iacute;nico cuando se necesita realizar alguna intervenci&oacute;n. C&oacute;mo podr&iacute;a ser de otra forma, si se habla de informaci&oacute;n en salud y siempre hemos estado convencidos de que cuando se habla de informaci&oacute;n, se habla de nosotros los bibliotecarios. </p>     <p align="justify">As&iacute; las cosas, los curr&iacute;culos de formaci&oacute;n para los bibliotecarios cl&iacute;nicos han experimentado cambios dirigidos a actualizar las competencias necesarias ante las nuevas exigencias derivadas de los cambios en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Necesitamos informacionistas, un nuevo escal&oacute;n, desde el punto vista cualitativo, en la r&aacute;pida evoluci&oacute;n sufrida por el bibliotecario cl&iacute;nico, una creaci&oacute;n apenas nacida en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta. Pero, &iquest;qu&eacute; es un informacionista? </p>     <p align="justify">Un informacionista, seg&uacute;n sus creadores es un bibliotecario cl&iacute;nico con una s&oacute;lida formaci&oacute;n bibliotecaria, capaz de identificar, seleccionar, analizar y sintetizar informaci&oacute;n m&eacute;dica seg&uacute;n las tendencias actuales, pero, que a la vez, posee una comprensi&oacute;n profunda del &aacute;rea del conocimiento a la que sirve. Para esto, debe dominar un n&uacute;cleo b&aacute;sico de conceptos m&eacute;dicos, los principios de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, la bioestad&iacute;stica, la evaluaci&oacute;n cr&iacute;tica de la literatura cient&iacute;fica y la gerencia de la informaci&oacute;n.<span class="superscript">2</span> </p>     <p>Esta formaci&oacute;n, acompa&ntilde;ada de una actividad intelectualmente m&aacute;s exigente, constituye una oportunidad excelente para un avance y un cambio de imagen profesional. </p>     <p align="justify">Hasta el momento, hemos abordado fundamentalmente una primera transformaci&oacute;n, la que tiene lugar actualmente como respuesta a la necesidad de cambios en la formaci&oacute;n y en el desempe&ntilde;o de los bibliotecarios cl&iacute;nicos para responder a la adopci&oacute;n de nuevo paradigma de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica –que seguramente pronto enfrentar&iacute;a nuevos y m&aacute;s profundos cambios- pero el objetivo de esta contribuci&oacute;n, se centra en un segundo cambio, esbozado antes, y es la <em>introducci&oacute;n de una bibliotecolog&iacute;a basada en la evidencia</em>, consecuencia de la extensi&oacute;n del movimiento por la evidencia y, en especial, del paradigma cl&iacute;nico al campo biblioteco-informativo. </p>     <p align="justify">Como se ha podido apreciar, se trata en todos los casos de una pr&aacute;ctica basada en la evidencia. Cada sector de la actividad en una sociedad tiene una parte pr&aacute;ctica y otra te&oacute;rica –pueden aparecer entremezclados en ciertos sectores. Esto se cumple muy bien en las especialidades cl&iacute;nicas donde cada disciplina presenta una mayor o menor proporci&oacute;n de una u otra parte y tambi&eacute;n en el campo de las ciencias del complejo bibliol&oacute;gico-informacional, en el cual unas disciplinas sustentan la teor&iacute;a, otras la pr&aacute;ctica y algunas ambas. </p>     <p align="justify">Tal vez, para precisar nuestro objeto de estudio a los lectores en Cuba, debamos recurrir a un t&eacute;rmino casi en desuso -por la desaparici&oacute;n de nuestra admirada escuela sovi&eacute;tica de informaci&oacute;n-: el de “actividad cient&iacute;fico-informativa”. Este t&eacute;rmino como el de “cl&iacute;nica” sirve para designar la actividad m&eacute;dico-pr&aacute;ctica, que indicaba la actividad pr&aacute;ctica en el campo biblioteco-informativo. Entonces, se tratar&aacute; a continuaci&oacute;n de una actividad biblioteco-informativa basada en la evidencia (ABIBE)- tal vez deber&iacute;a expresarse “en pruebas”, porque evidencia no significa lo mismo en ingl&eacute;s y en espa&ntilde;ol. Es evidente que encontrar un t&eacute;rmino en espa&ntilde;ol que se avenga mejor desde el punto de vista f&oacute;nico al concepto que el ingl&eacute;s (<em>evidence</em>) ser&aacute; algo dif&iacute;cil pero lo importante es que nuestros lectores se sit&uacute;en bien en el objeto de estudio que abordaremos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Algo s&iacute; ha quedado claro: la evidencia, en la medicina y en la actividad biblioteco-informativa, busca sustentar cient&iacute;ficamente la pr&aacute;ctica de una profesi&oacute;n y de una ciencia, busca establecer el nexo necesario, y muchas veces perdido, entre el campo de la investigaci&oacute;n y la pr&aacute;ctica. </p>     <p align="justify">La actividad biblioteco-informativa se produce sobre la base de un ciclo -habitualmente llamado de la informaci&oacute;n-, que comprende el estudio de los usuarios, sus necesidades y las del entorno, la identificaci&oacute;n, evaluaci&oacute;n, selecci&oacute;n y adquisici&oacute;n, la organizaci&oacute;n (procesamiento), el almacenamiento, la b&uacute;squeda y recuperaci&oacute;n, y el suministro de los documentos y la informaci&oacute;n -entrega y respectiva retroalimentaci&oacute;n- a los usuarios. Como es l&oacute;gico, cada fase del ciclo debe buscar realizar su actividad sobre la base de m&eacute;todos, procedimientos, tecnolog&iacute;as y estrategias probadas que aseguren su ejecuci&oacute;n de la mejor forma posible seg&uacute;n las condiciones particulares de la entidad. </p> <h4>La actividad biblioteco-informativa basada en la evidencia </h4>     <p align="justify">Este tipo de actividad (ABIBE) constituye una filosof&iacute;a de trabajo que busca basar toda la actividad de una instituci&oacute;n de informaci&oacute;n en las mejores pr&aacute;cticas cient&iacute;ficamente probadas, que son &uacute;tiles a las condiciones, objetos y objetivos de la entidad. Es una filosof&iacute;a de la calidad que enfatiza en el valor de la b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n y en la investigaci&oacute;n para mejorar la pr&aacute;ctica en cualquier campo. Estimula la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n, cuando son necesarias, e introduce en cada fase del ciclo, experiencias y resultados, cuya efectividad se ha probado para determinados objetos y objetivos en condiciones similares. Sobresale, por tanto, la importancia de la investigaci&oacute;n para mejorar la calidad de la pr&aacute;ctica, por eso, se engrana consistentemente con la filosof&iacute;a de la calidad. Insta al cuestionamiento, a preguntarse por qu&eacute;, a determinar la consistencia y el nivel de solidez cient&iacute;fica que presentan las bases y principios sobre los que se sustenta una actividad. </p>     <p align="justify">Como consecuencia, contribuye significativamente a la profesionalizaci&oacute;n de una actividad –arte y ciencia- que por siglos fue eminentemente emp&iacute;rica; imagen que a&uacute;n prevalece. Ofrece entonces, un camino para la realizaci&oacute;n cient&iacute;fica de la actividad biblioteco-informativa y puede convertirse en un factor de &eacute;xito esencial para el desarrollo y organizaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n y de la pr&aacute;ctica en cualquier disciplina cient&iacute;fica. </p> <h4>Retos de una ABIBE </h4>     <p align="justify">La ABIBE adopta sus caracter&iacute;sticas esenciales de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia. Su herramienta de investigaci&oacute;n m&aacute;s poderosa es el ensayo aleatorio controlado. En la medicina cl&iacute;nica, este m&eacute;todo se emplea para determinar relaciones causales con un m&iacute;nimo de sesgos. La integraci&oacute;n de los resultados de m&uacute;ltiples ensayos aleatorios controlados realizados con poblaciones similares conduce a la obtenci&oacute;n de un m&aacute;ximo de evidencia para una cuesti&oacute;n cl&iacute;nica determinada. La ABIBE busca adaptar al campo bibliotecario los dise&ntilde;os de investigaci&oacute;n rigurosamente probados en el campo de la salud, particularmente en la medicina cl&iacute;nica.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">Sin embargo, hasta muy recientemente, la actividad bibliotecaria en el sector de la salud se desarroll&oacute; bajo la influencia de los dise&ntilde;os de investigaci&oacute;n propuestos por las ciencias sociales, del comportamiento y de la administraci&oacute;n, donde el ensayo aleatorio controlado se emplea poco. Otros enfoques te&oacute;ricos, propios de la filosof&iacute;a y la historia han influido tambi&eacute;n en el campo bibliotecario.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">Un ejercicio de ABIBE comenzar&iacute;a con una interrogante, probablemente sobre el servicio bibliotecario, la colecci&oacute;n, la comunidad de usuarios o una biblioteca determinada. Despu&eacute;s de este primer paso, la formulaci&oacute;n de una interrogante espec&iacute;fica, clara y que sea posible responder con precisi&oacute;n, el bibliotecario procede a identificar las evidencias locales y las restricciones sobre los tipos de estudios que han de recolectarse.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">La evidencia a recolectar por excelencia, seg&uacute;n los postulados de la cl&iacute;nica basada en la evidencia ser&iacute;an los ensayos aleatorios controlados, que muestren la efectividad del servicio bibliotecario –o la adecuaci&oacute;n de la colecci&oacute;n-, pero estos son clases de estudios sumamente raros en la investigaci&oacute;n bibliotecaria. Y si rara es su frecuencia de aparici&oacute;n m&aacute;s raro es que no exista esta clase de estudios en este campo, cuando es un m&eacute;todo por excelencia para la investigaci&oacute;n causal –&iquest;por qu&eacute;?-, para explicar, y explicar constituye el centro esencial de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica; tal vez si existieran m&aacute;s ensayos de esta clase, tantos no se cuestionar&iacute;an si la actividad bibliotecaria es una ciencia. Asimismo sucede con las revisiones sistem&aacute;ticas. </p>     <p align="justify">Debido a la carencia actual de ensayos aleatorios controlados y de estudios sistem&aacute;ticos en el campo de la actividad bibliotecaria, puede ser dif&iacute;cil de aplicar estrictamente un modelo como el que se utiliza en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica en el campo bibliotecario. </p>     <p align="justify">Aunque est&eacute;n ausentes los referidos ensayos y las revisiones, cualquier investigaci&oacute;n que se pueda generalizar, por haberse realizado adecuadamente puede considerarse como aceptable, si posee cierto nivel de evidencia.<span class="superscript">5</span> Los estudios que emplean controles para reducir los efectos de los sesgos locales son m&aacute;s recomendables que los estudios orientados hacia las actividades de una biblioteca particular.<span class="superscript">1</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Tal vez, esto se constituya en otro problema; la investigaci&oacute;n bibliotecaria se caracteriza frecuentemente por el aislamiento y la fragmentaci&oacute;n, por la localidad de los resultados y por la imposibilidad de extrapolar los resultados de los estudios realizados de un sitio a otro. Adem&aacute;s, abundan los estudios descriptivos y cualitativos, escasean las evaluaciones de efectividad y los estudios cuantitativos para responder a muchos “porqu&eacute;s” de la actividad. Tampoco abundan los estudios multi-institucionales, ni los colectivos en los sistemas regionales o sectoriales de bibliotecas, en los que cada una aporte sus datos. </p>     <p>No existen muchos ensayos aleatorios controlados realizados que demuestren la efectividad de una intervenci&oacute;n en la actividad biblioteco-informativa. </p>     <p>En general, existen pocos tipos de servicios bibliotecarios que dispongan de la cantidad de estudios publicados necesarios como para permitir una combinaci&oacute;n que produzca evidencias &uacute;tiles y significativas.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Y puede que algunos se pregunten a estas alturas: &iquest;por qu&eacute; no existe en el campo bibliotecario un cuerpo de literatura fuerte como en la medicina? En el campo de la medicina, existen m&eacute;dicos pr&aacute;cticos e investigadores. Ambos grupos contribuyen al cuerpo de la investigaci&oacute;n, si los m&eacute;dicos pr&aacute;cticos se encuentran muy ocupados como para escribir, la producci&oacute;n se mantiene a un ritmo aceptable. En las bibliotecas, sin embargo, el radio de bibliotecarios/investigadores bibliotecarios es muy diferente. Los investigadores dedicados completamente a la investigaci&oacute;n escasean y muy pocos bibliotecarios contribuyen significativamente al cuerpo de la literatura. Son entonces pocos los contribuyentes y las contribuciones. Sin la existencia de un gran n&uacute;mero de bibliotecarios que contribuyan a la investigaci&oacute;n, el cuerpo de la investigaci&oacute;n ser&aacute; insuficiente como para posibilitar una bibliotecolog&iacute;a basada en la evidencia.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">El proceso continua con el an&aacute;lisis de los estudios recopilados. Idealmente, se combinan los resultados de cierto n&uacute;mero de estudios realizados en forma similar para producir evidencias.<span class="superscript">1,4 </span></p>     <p align="justify">Tal vez, en la integraci&oacute;n de los resultados, radique uno de los retos fundamentales de un modelo de acci&oacute;n basado en la evidencia para la medicina y mucho m&aacute;s para la actividad bibliotecaria; la normalizaci&oacute;n de la intervenci&oacute;n es un factor cr&iacute;tico, porque, debido a las diferencias de recursos, poblaciones, pol&iacute;ticas, en los establecimientos de salud y de informaci&oacute;n, aun para poblaciones similares, las intervenciones pueden ser distintas. Esto constituye un reto formidable para combinar resultados de estudios diferentes. </p>     <p>Adem&aacute;s, debe recordarse que un principio cl&iacute;nico dice muy sabiamente: “hay enfermos, no enfermedades”; y pudi&eacute;ramos extrapolar: “hay usuarios, no necesidades”. </p>     <p align="justify">Otro problema es que los resultados de los estudios, a menudo, se expresan en forma de agregados; ocasionalmente, los datos originales se encuentran disponibles pero frecuentemente solo puede accederse a los resultados en forma de agregados. Cuando se accede a los resultados de estudios realizados en diferentes bibliotecas, si estos son agregados, que se crearon por medio de m&eacute;todos estad&iacute;sticos diferentes, su combinaci&oacute;n podr&iacute;a resultar dif&iacute;cil, imposible o in&uacute;til. Idealmente, quienes escriben estos informes de investigaci&oacute;n pueden proveer los datos originales. En realidad esto no sucede a menudo. Algunos investigadores prefieren retenerlos, debido al tiempo y esfuerzo que emplearon en recolectarlos, el temor al escrutinio p&uacute;blico o a ciertas razones de privacidad, entre otras causas.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Normalizar los modelos, los medios, los m&eacute;todos y medidas para evaluar la efectividad de los servicios bibliotecarios se constituye en una prioridad ante un enfoque de trabajo orientado a la evidencia. Sin ella, es imposible agregar, o construir resultados colectivos. </p>     <p>Puede afirmarse entonces que el cuerpo de investigaci&oacute;n necesaria para una ABIBE confiable no es lo suficientemente fuerte en la actualidad. </p> <h4>La miner&iacute;a de datos </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Como se refiri&oacute;, el estado actual de la investigaci&oacute;n bibliotecaria constituye un reto para reunir evidencias verdaderas. Sin embargo, a partir del empleo de est&aacute;ndares comunes para la recolecci&oacute;n de datos, las bibliotecas pueden trabajar juntas para construir almacenes de datos compartidos que permitan realizar investigaciones para potenciar la toma de decisiones.<span class="superscript">4</span> Se trata de un proceso de miner&iacute;a de datos aplicable en las bibliotecas. </p>     <p align="justify">La miner&iacute;a bibliotecaria de datos es la combinaci&oacute;n del almacenamiento de datos (<em>data warehousing</em>); la miner&iacute;a de datos y las t&eacute;cnicas m&eacute;tricas para comprender los servicios bibliotecarios –y la din&aacute;mica de las colecciones. La miner&iacute;a de datos se inicia con la recolecci&oacute;n de datos de diferentes fuentes: sistemas bibliotecarios automatizados, fuentes de informaci&oacute;n demogr&aacute;ficas, registros de los servidores o sistemas de pr&eacute;stamo entre bibliotecarios. El almac&eacute;n de datos provee un recurso para el hallazgo de evidencias a partir de la realizaci&oacute;n de diferentes exploraciones y estudios. Los datos pueden interconectarse, por ejemplo, por medio del n&uacute;mero de identificaci&oacute;n del usuario.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">En el proceso de miner&iacute;a de datos, la interrogante sobre los usuarios, el servicio o los recursos, gu&iacute;a la recolecci&oacute;n de los datos, posibilita identificar cu&aacute;les son &uacute;tiles y los l&iacute;mites para su procesamiento. La informaci&oacute;n obtenida le permite al investigador determinar qu&eacute; otras evidencias necesita. El investigador re&uacute;ne datos adicionales y los integra con los disponibles en el almac&eacute;n de datos. Las t&eacute;cnicas que ofrecen la estad&iacute;stica, la miner&iacute;a de datos y las t&eacute;cnicas m&eacute;tricas posibilitan descubrir patrones de comportamiento en los datos. Estos patrones proveen evidencias para la toma de decisiones y para nuevas exploraciones.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">La idea es crear un almac&eacute;n de datos com&uacute;n para varias bibliotecas, un grupo o un sistema de ellas. Esto permite que una biblioteca examine los datos recolectados por las dem&aacute;s o explorar todo el conjunto. Este almac&eacute;n m&uacute;ltiple de datos es un medio de incalculable valor para responder distintas interrogantes propias de la actividad bibliotecaria. El uso de los datos almacenados por bibliotecas con poblaciones similares puede proveer a una biblioteca de las evidencias necesarias para una toma de decisiones correcta. Sin embargo, crear este almac&eacute;n colectivo de datos puede ser un gran reto, debido a que con frecuencia, las bibliotecas utilizan diferentes sistemas automatizados, servidores y sistemas de recolecci&oacute;n de datos.<span class="superscript">4 </span></p>     <p align="justify"><em></em>La creaci&oacute;n y empleo de est&aacute;ndares similares para los servicios bibliotecarios propicia la creaci&oacute;n de redes para compartir informaci&oacute;n para la toma de decisiones y el desarrollo. Estos est&aacute;ndares a&uacute;n no existen. Actualmente, es improbable que las bibliotecas puedan compartir sus almacenes de datos, por la ausencia o escasez de est&aacute;ndares para su creaci&oacute;n, manejo y uso.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Las posibilidades de realizar exploraciones en los almacenes de datos de las bibliotecas, y, por tanto, de tomar decisiones sobre la base de evidencias, se reduce sin la posibilidad de combinar datos: vuelve a ser objetivo de orden la estandarizaci&oacute;n como lo fue para el <em>hardware </em> y el <em>software </em> cuando se inici&oacute; el trabajo de las redes automatizadas. La posibilidad de compartir datos sobre la base de un formato com&uacute;n es esencial para la miner&iacute;a de datos; sin un est&aacute;ndar es imposible agregar y crear evidencias.<span class="superscript">4</span> </p>     <p>En este sentido, Internet puede tener una influencia positiva al facilitar el uso de colecciones y servicios comunes, aunque las diferencias entre instituciones e individuos continuar&aacute;n: presupuesto para adquirir suscripciones en l&iacute;nea, acceso a la red, etc&eacute;tera. </p>     <p align="justify">La miner&iacute;a de datos aplicada a la investigaci&oacute;n bibliotecaria puede ayudar a suplir, en cierta medida, la carencia de una base s&oacute;lida de investigaciones originales que sustente la introducci&oacute;n de una ABIBE. En lugar de comenzar con los informes de investigaci&oacute;n, se comienza con los datos originales. A partir de ellos, es posible crear entonces informes de investigaci&oacute;n originales agregables. Su empleo puede sustentar la realizaci&oacute;n de investigaciones o ensayos amplios que se puedan generalizar, agregar y revisar sistem&aacute;ticamente.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Aunque la herramienta utilizada para recolectar datos para sustentar la toma de decisiones en la actividad biblioteco-informativa es diferente a las utilizadas por la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia, los resultados pueden ser m&aacute;s potentes y flexibles que los que puede generar actualmente una sistematizaci&oacute;n de los estudios existentes sobre la efectividad de una intervenci&oacute;n bibliotecaria con el prop&oacute;sito de responder ciertas cuestiones inherentes a la actividad bibliotecaria.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Cuando existen medios autom&aacute;ticos para la captura de datos, es posible recolectar los datos de un conjunto m&aacute;s completo de usuarios. As&iacute; se eliminan los sesgos que introduce el agregado de los resultados de diferentes estudios. Muchas veces, los autores seleccionan un m&eacute;todo para agregar los datos que los provea de la mejor evidencia posible para justificar sus argumentos. Todos los m&eacute;todos de agregaci&oacute;n generan sesgos, pero contar con los datos originales permite manejarlos m&aacute;s apropiadamente.<span class="superscript">4</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los almacenes de datos, si disponen de los datos necesarios, tambi&eacute;n, favorecen la ejecuci&oacute;n de un an&aacute;lisis r&aacute;pido para la toma de decisiones. Tal vez, la desventaja fundamental de esta opci&oacute;n es la carencia de patrones comunes para la integraci&oacute;n de datos procedentes de distintos almacenes.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Incluso, hasta cuando existan informes de investigaci&oacute;n que suministren las evidencias que se buscan para responder a cierta interrogante en el campo bibliotecario, el uso de los datos disponibles en los almacenes puede ser muy &uacute;til. La pr&aacute;ctica de una ABIBE necesita considerar, tanto los estudios previos como los datos recolectados durante la operaci&oacute;n de los servicios de la biblioteca con vistas a una toma de decisiones mejor fundamentada.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Un reto para los bibliotecarios es hallar el tiempo necesario para recolectar y analizar los datos. La miner&iacute;a de datos asiste al bibliotecario en la realizaci&oacute;n de investigaciones en un corto per&iacute;odo de tiempo. Esta opci&oacute;n posibilita aumentar el n&uacute;mero de proyectos de investigaci&oacute;n y, por tanto, el n&uacute;mero de publicaciones para potenciar una ABIBE. No solo constituye una alternativa a una ABIBE con vistas a una toma de decisiones mejor fundamentada, sino que potencia su aplicaci&oacute;n a corto plazo a partir del incremento del cuerpo de la literatura necesario para permitir su introducci&oacute;n en su forma original. La ABIBE y la miner&iacute;a bibliotecaria de datos se complementan para facilitar a los administradores y gerentes de las bibliotecas las evidencias necesarias para una toma de decisiones certera.<span class="superscript">4</span> </p> <h4>Las evidencias </h4>     <p align="justify">El &aacute;rea de aplicaci&oacute;n de la ABIBE es la pr&aacute;ctica; por eso, se excluyen de las evidencias todos aquellos estudios cuyo objetivo no sea la evaluaci&oacute;n de la efectividad de una intervenci&oacute;n –la adquisici&oacute;n de una revista, el arrendamiento de una base de datos, la introducci&oacute;n de un <em>software </em>, la prestaci&oacute;n de un servicio, etc.- en la pr&aacute;ctica bibliotecaria o de informaci&oacute;n. Quedan fuera, por tanto, los resultados de la investigaci&oacute;n te&oacute;rica, del la innovaci&oacute;n-desarrollo, entre otros. Los resultados de estas investigaciones se introducen en la pr&aacute;ctica bibliotecaria en la medida en que encuentran espacio para su aplicaci&oacute;n, y todos finalmente se orientan a la elevaci&oacute;n de la efectividad del servicio. Los dise&ntilde;os de investigaci&oacute;n considerados, por tanto, corresponden solo a los tipos de estudios que se realizan en esta esfera; los niveles de evidencias se corresponden, asimismo, con la solidez de los dise&ntilde;os de investigaci&oacute;n utilizados. </p>     <p align="justify">Cuanto mayor sea la probabilidad de la adecuaci&oacute;n de los resultados de un estudio a la realidad y menores sean las probabilidades de introducci&oacute;n de sesgos -que distorsionen esa realidad- mejor ser&aacute; el dise&ntilde;o de investigaci&oacute;n utilizado. Cuanto mejor sea el dise&ntilde;o y su aplicaci&oacute;n mejor ser&aacute; la evidencia generada bien para su sistematizaci&oacute;n o para iniciar nuevos trabajos relacionados con el tema. </p>     <p align="justify">Cuanto mayor sea la solidez metodol&oacute;gica de un estudio y el nivel de confianza de sus resultados, mayor ser&aacute; su nivel en la escala que valora las evidencias. Las evidencias en los niveles m&aacute;s altos se recopilan por medio de la sistematizaci&oacute;n e integraci&oacute;n de los resultados de los informes de investigaciones originales orientados a la pr&aacute;ctica; por eso, sin una investigaci&oacute;n original fuerte es imposible generar altos niveles de evidencias. En la b&uacute;squeda de niveles m&aacute;s altos de evidencias no se trabaja directamente con las intervenciones, sino sobre la base de los informes realizados a partir de los resultados de esas intervenciones en organizaciones o en ambientes cuyas condiciones son similares, y sus objetivos tambi&eacute;n afines. </p>     <p align="justify">La calidad del dise&ntilde;o de investigaci&oacute;n y la rigurosidad de su aplicaci&oacute;n es decisiva para alcanzar un alto grado de evidencia hasta el punto en que un estudio con estas caracter&iacute;sticas puede desplazar a otro con una poblaci&oacute;n mucho mayor, pero con un dise&ntilde;o y una ejecuci&oacute;n pobres. </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n se refiri&oacute; anteriormente, existe una manifiesta carencia de estudios causales y valorativos en el campo de la actividad biblioteco-informativa; sin embargo, abundan los estudios descriptivos como los an&aacute;lisis m&eacute;tricos, capaces de representar ciertos patrones de comportamiento en la actividad bibliotecaria, muy &uacute;tiles para gestionar correctamente un servicio o una colecci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Las caracter&iacute;sticas de la investigaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica bibliotecaria, con patrones muy diferentes a los que presenta la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica, sin dudas, crea la necesidad de realizar ciertos ajustes al modelo de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia antes de su introducci&oacute;n en el contexto actual de la pr&aacute;ctica bibliotecaria mientras se logra un mejoramiento de la calidad de la investigaci&oacute;n en esta esfera, algo que es obviamente incierto, debido a las caracter&iacute;sticas hist&oacute;ricas que ha mostrado su comportamiento. </p>     <p align="justify">Esto no quiere decir que sea imposible cambiar esta situaci&oacute;n pero costar&aacute; mucho esfuerzo. Acercarse -no quiere decir igualar, porque la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica difiere con mucho de la pr&aacute;ctica bibliotecaria-, a un modelo de trabajo como el propuesto por la ABIBE es una formidable oportunidad para sentar sobre bases cient&iacute;ficas una disciplina con un comportamiento hist&oacute;rico emp&iacute;rico y para “organizar el caos” que frecuentemente caracteriza a la casa intelectual de las ciencias bibliotecarias. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Tal vez, ser&aacute; necesario cambiar los dise&ntilde;os de investigaci&oacute;n utilizados regularmente, los tipos de estudios m&aacute;s frecuentes, mejorar el uso de las estad&iacute;sticas, estandarizar la recolecci&oacute;n de datos, los modelos y medidas de evaluaci&oacute;n, establecer la fuerza real de cada dise&ntilde;o de investigaci&oacute;n utilizado… con vistas a poder determinar la firmeza, la solidez, la consistencia, la confiabilidad de la informaci&oacute;n que empleamos para la toma de las decisiones inherentes a la pr&aacute;ctica bibliotecaria cotidiana. </p>     <p align="justify">Un primer paso en este sentido, es la realizaci&oacute;n de un inventario sobre los dise&ntilde;os utilizados con mayor frecuencia para la investigaci&oacute;n pr&aacute;ctica, de la tipolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n en esta &aacute;rea del conocimiento, con el objetivo de crear una tabla de niveles de evidencias, organizados de mayor a menor, seg&uacute;n la fuerza o solidez de la metodolog&iacute;a empleada, &uacute;til para clasificar las evidencias disponibles actualmente en la literatura de la rama. Son m&uacute;ltiples los tipos y dise&ntilde;os de estudios empleados en la investigaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica bibliotecaria, la mayor parte de ellos, procedentes de las ciencias sociales, del comportamiento, etc&eacute;tera. </p>     <p align="justify">Y, tal vez, esta clasificaci&oacute;n no se asemeje a las propuestas por la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia, porque indudablemente existen notables diferencias entre una esfera de la investigaci&oacute;n y la otra. </p>     <p align="justify">En el campo bibliotecario pr&aacute;ctico, existen muchas clases de estudios y muchos criterios para clasificarlos: estudios de observaci&oacute;n, de explicaci&oacute;n, de innovaci&oacute;n y desarrollo, de opini&oacute;n, de mercado, te&oacute;ricos, de evaluaci&oacute;n, econ&oacute;micos (costo, eficacia, costo-efectividad), etc&eacute;tera. </p>     <p align="justify">En una tabla de clasificaci&oacute;n como la indicada, se excluir&aacute;n todos aquellos estudios cuyo objetivo central no fuera la evaluaci&oacute;n de la efectividad de una intervenci&oacute;n en la pr&aacute;ctica bibliotecaria. Con eso, quedar&iacute;a fuera la mayor parte de la literatura generada en este campo. Los estudios cualitativos, sin controles, no extrapolables, ocupar&iacute;an los niveles m&aacute;s bajos de evidencia. Los estudios cuantitativos, con controles, extrapolables, que eval&uacute;an los resultados de una intervenci&oacute;n se ubicar&iacute;an en los niveles medios. Las sistematizaciones, realizadas, seg&uacute;n las recomendaciones actuales ocupar&iacute;an los niveles m&aacute;s altos; las revisiones tradicionales hechas en forma narrativa, se integrar&iacute;an al nivel de los estudios cualitativos, entre los &uacute;ltimos. </p>     <p align="justify">Ahora bien, debido al estado actual de la investigaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica bibliotecaria, la mayor parte de los estudios aparecer&aacute;n en el &uacute;ltimo nivel y su n&uacute;mero descender&aacute; geom&eacute;tricamente -y no progresivamente- en la medida en que se ascienda por la pir&aacute;mide de los niveles de evidencia. </p>     <p align="justify">Los estudios que describen comportamiento son comunes en todo el ciclo de la actividad cient&iacute;fico-informativa. Los explicativos –que buscan causas- son m&aacute;s frecuentes en la fase de recuperaci&oacute;n y de entrega. Y los de evaluaci&oacute;n, en las fases de procesamiento, recuperaci&oacute;n y entrega. </p>     <p align="justify">Los estudios descriptivos, causales y evaluativos tambi&eacute;n pueden ser cualitativos y cuantitativos. </p>     <p align="justify">Los estudios descriptivos pueden ser cualitativos, cuantitativos y cuanti-cualitativos: informes estad&iacute;sticos, an&aacute;lisis m&eacute;tricos, estudios de necesidades. Los estudios cuantitativo-cualitativos incluyen el an&aacute;lisis de los expertos sobre las posibles causas del fen&oacute;meno que describe el estudio. Precisamente, una de las debilidades m&aacute;s frecuentes de los estudios m&eacute;tricos –de productividad, de frecuencia de procesamiento, de citas, etc.- es la presentaci&oacute;n de un fen&oacute;meno sin una explicaci&oacute;n probablemente cierta de sus causas. </p>     <p>Los estudios explicativos, que buscan causas, son infrecuentes, sobre todo, en el orden cuantitativo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los estudios de efectividad son m&aacute;s frecuentes que los de costo efectividad. </p>     <p align="justify">Algo que deber&aacute; volverse un h&aacute;bito entre los autores, y una exigencia entre los &aacute;rbitros y editores en el campo de la informaci&oacute;n, ser&aacute; la presencia -en estudios que propongan nuevas intervenciones- de los elementos necesarios para que el lector pueda discernir acerca del valor, y de la efectividad de la intervenci&oacute;n sugerida. </p>     <p align="justify">Tal vez una interrogante en el aire sea: &iquest;es posible aprovechar de alguna forma todo el resto de los estudios realizados y por realizar en el campo bibliotecario que no se ajusten a los par&aacute;metros establecidos con vistas a crear evidencia para valorar la pr&aacute;ctica bibliotecaria? Otra pudiera ser: &iquest;c&oacute;mo introducir los estudios descriptivo-cuantitativos, como los estudios m&eacute;tricos, los estudios de necesidades y otros similares en la evaluaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica bibliotecaria? </p>     <p>Son muchas m&aacute;s las interrogantes, pero ellas no deben debilitar el esfuerzo por adoptar una ABIBE. </p> <h4>Consideraciones finales </h4>     <p align="justify">La limitaci&oacute;n actual m&aacute;s importante para la aplicaci&oacute;n de una ABIBE es la carencia de art&iacute;culos de investigaci&oacute;n apropiados, desarrollados en forma similar, como para posibilitar su combinaci&oacute;n con vistas a crear evidencias fuertes para la toma de decisiones en la actividad biblioteco-informativa. </p>     <p align="justify">Este hecho conduce necesariamente a un tema esencial: si se desea lograr una ABIBE en el campo bibliotecario, es necesario redise&ntilde;ar, fortalecer y orientar la investigaci&oacute;n original en la esfera pr&aacute;ctica de forma que esta resulte &uacute;til a los efectos del nuevo modelo de acci&oacute;n. Sin dudas, la introducci&oacute;n de una ABIBE transformar&aacute; en forma decisiva la investigaci&oacute;n para la pr&aacute;ctica en el campo bibliotecario. </p>     <p align="justify">Con una reorientaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n, sus bases metodol&oacute;gicas y el tiempo podr&aacute; contarse en el campo bibliotecario con una base de evidencias m&aacute;s apropiada. </p>     <p align="justify">Mientras, ser&aacute; necesario desarrollar herramientas metodol&oacute;gicas alternativas que estimulen tanto la investigaci&oacute;n original como la introducci&oacute;n de una ABIBE. </p>     <p align="justify">Debido a las diferencias existentes entre los patrones de la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica y bibliotecaria, la introducci&oacute;n de una ABIBE deber&aacute; adecuarse a las caracter&iacute;sticas de un entorno diferente sin perder su valor. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Jonathan D. Eldredge. Evidence-based librarianship: an overview. Bull Med Libr Assoc 2000;88(4):289-302. Disponible en: <a href="http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=35250">http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=35250 </a>[Consultado: 23 de agosto del 2006]. <!-- ref --><p> 2. Davidoff F, Florance V. The informationist: a new health profession? Ann Intern Med. 2000; 132 ( 12 ):996-8. Disponible en: <a href="http://www.annals.org/cgi/reprint/132/12/996.pdf#search=%22The%20informationist%3A%20a%20new%20health%20profession%3F%20%22">http://www.annals.org/cgi/reprint/132/12/996.pdf#search=%22The%20informationist%3A%20a%20new%20health%20profession%3F%20%22 </a>     [Consultado: 23 de agosto del 2006]. </p>     <!-- ref --><p> 3. 3rd International Evidence Based Librarianship Conference. Disponible en: <a href="http://conferences.alia.org.au/ebl2005/">http://conferences.alia.org.au/ebl2005/ </a>[Consultado: 23 de agosto del 2006]. <p> 4. Nicholson S. Approaching librarianship from the data: Using Bibliomining for evidence-based librarianship. Library Hi-Tech 24(3). Disponible en: <a href="http://64.233.161.104/search?q=cache:gwfyKQaDUGAJ:bibliomining.com/nicholson/nicholsonpdfs/approach.pdf+Approaching+librarianship+from+the+data:+Using+Bibliomining+for+evidence-based+librarianship.&hl=es&gl=cu&ct=clnk&cd=1">http://64.233.161.104/search?q=cache:gwfyKQaDUGAJ:bibliomining.com/nicholson/nicholsonpdfs/approach.pdf+Approaching+librarianship+from+the+data:+Using+Bibliomining+for+evidence-based+librarianship.&amp;hl=es&amp;gl=cu&amp;ct=clnk&amp;cd=1 </a>[Consultado: 23 de agosto del 2006]. </p>     <!-- ref --><p> 5. Sackett DL., Rosenberg WM, Gray JA, Haynes RB, Richardson WS. Evidence based medicine: what it is and what it isn't. British Medical Journal. 1996;312 (7023):71-2. Disponible en: <a href="http://www.cebm.net/ebm_is_isnt.asp">http://www.cebm.net/ebm_is_isnt.asp </a>    [Consultado: 23 de agosto del 2006]. </p>     <p>Recibido: 29 de agosto del 2006. Aprobado: 5de septiembre del 2006.     <br> Lic. <em>Rub&eacute;n Ca&ntilde;edo Andalia</em>. Red Telem&aacute;tica de Salud en Cuba (Infomed). Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas-Infomed. Calle 27 No. 110 entre N y M, El Vedado, Plaza de la Revoluci&oacute;n, Ciudad de La Habana, Cuba. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ruben@infomed.sld.cu">ruben@infomed.sld.cu </a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Licenciado en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a. Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas-Infomed. </a><a name="cargo"></a></p>     <p>Ficha de procesamiento </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCS<span class="superscript">1</span> </p>     <p>BIBLIOTECOLOG&Iacute;A; CIENCIA DE LA INFORMACI&Oacute;N; TEOR&Iacute;A DE LA INFORMACI&Oacute;N; MEDICINA BASADA EN EVIDENCIA; INVESTIGACI&Oacute;N. </p>     <p>LIBRARY SCIENCE; INFORMATION SCIENCE; INFORMATION THEORY; EVIDENCE-BASED MEDICINE; RESEARCH. </p>     <p>Seg&uacute;n DeCI<span class="superscript">2</span> </p>     <p>BIBLIOTECOLOG&Iacute;A; CIENCIA DE LA INFORMACI&Oacute;N; TEOR&Iacute;A DE LA INFORMACI&Oacute;N; INVESTIGACI&Oacute;N. </p>     <p>LIBRARY SCIENCE; INFORMATION SCIENCE; INFORMATION THEORY; RESEARCH. </p>     <p><span class="superscript">1</span>BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004. </p>     <p>Disponible en: <a href="http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm%20">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm </a></p>     <p><span class="superscript">2</span>D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf</a> <strong>&nbsp; </strong></p>     ]]></body>
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