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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Archivología, bibliografía, bibliotecología y ciencias de la información: ¿todas para una o una para todas?]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2>Archivolog&iacute;a, bibliograf&iacute;a, bibliotecolog&iacute;a y ciencias  de la informaci&oacute;n: &iquest;todas para una o una para todas? </h2>     <p><a href="#cargo">MSc. Nuria Esther P&eacute;rez Matos<span class="superscript">1</span>    y MSc. Mar&iacute;a del Carmen Remigio Montero<span class="superscript">2</span>    </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen</h4>     <p align="justify">A partir de las diversas definiciones que existen sobre las    ciencias informativas: bibliotecolog&iacute;a, archivolog&iacute;a, bibliografolog&iacute;a    y ciencias de la informaci&oacute;n, se reflexiona acerca de sus puntos de contacto    y divergencias sobre la base del marco te&oacute;rico del sistema bibliol&oacute;gico-informativo,    desarrollado por el Doctor en Ciencias de la Informaci&oacute;n Emilio Seti&eacute;n    Quesada y otros profesionales cubanos. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Bibliotecolog&iacute;a, bibliografolog&iacute;a, archivolog&iacute;a,    ciencias de la informaci&oacute;n, sistema bibliol&oacute;gico-informativo.  </p> <h4>Abstract </h4>     <p align="justify">Taking into account the diverse definitions of the informative    sciences: &nbsp;library science, archivology, bibliographology and information    sciences, reflections are made on their points of contact as well as their divergences    on the base of the theoretical outline of the bibliological-informative system,    developed by the Doctor in Information Sciences Emilio Seti&eacute;n Quesada    and other Cuban professionals. <strong></strong></p>     <p><em>Key words</em>: Library science, bibliographology, archivology, information    sciences, bibliological informative system. &nbsp; <em></em></p>     <p align="justify">Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original. </p>     <p>Cita (Vancouver): P&eacute;rez Matos NE, Remigio Montero MC. Archivolog&iacute;a,    bibliograf&iacute;a, bibliotecolog&iacute;a y ciencias de la informaci&oacute;n:    &iquest;todas para una o una para todas? Acimed 2007;15(2). Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol15_2_06/aci0206.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol15_2_07/aci03207.htm    </a> [Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o]. </p>     <p align="justify">El punto de partida de la presente reflexi&oacute;n es el art&iacute;culo    del Doctor en Ciencias de la Informaci&oacute;n <i>Radam&eacute;s Linares Columbi&eacute;</i>,    titulado “Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n: &iquest;subordinaci&oacute;n,    exclusi&oacute;n o inclusi&oacute;n?” En su art&iacute;culo, <i>Linares</i>    muestra variantes con respecto a la relaci&oacute;n que se establece entre la    bibliotecolog&iacute;a y la ciencia de la informaci&oacute;n, un tema considerado    pol&eacute;mico actualmente, donde abundan criterios diversos que el propio    autor describe. </p>     <p align="justify">Los tres t&eacute;rminos que dan t&iacute;tulo al art&iacute;culo:    subordinaci&oacute;n, exclusi&oacute;n e inclusi&oacute;n,<em> </em> pueden    ser aquellos que definen las posiciones de los te&oacute;ricos con respecto    a la relaci&oacute;n de la bibliotecolog&iacute;a y la ciencia de la informaci&oacute;n.    En todo este “ir y venir”, la archivolog&iacute;a indiscutiblemente asume un    espacio propio sin mucha discusi&oacute;n; sin embargo, esto no sucede as&iacute;    con las otras dos disciplinas informativas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Para el caso de las controvertidas, <i>Linares</i> plantea    que la subordinaci&oacute;n concibe a la bibliotecolog&iacute;a, como “subordinada    a la ciencia de la informaci&oacute;n”, la exclusi&oacute;n considera que “son    ambos saberes independientes” y la inclusi&oacute;n propone una “integraci&oacute;n    de ambos campos en un espacio &uacute;nico”. Si bien es cierto que un an&aacute;lisis    de este tipo obliga acudir a la historia, justo a los momentos de formaci&oacute;n    de las disciplinas, como bien aborda <i>Linares</i> en su trabajo, se hace tambi&eacute;n    eminentemente necesario un enfoque sist&eacute;mico que valide los puntos de    contacto y las divergencias para profundizar en dicho comportamiento en el caso    de Cuba. </p>     <p align="justify">Las bibliotecas, como instituciones milenarias, tuvieron en    sus inicios funciones muy parecidas a los archivos, donde primaba la conservaci&oacute;n    a toda costa. No se puede hablar de una ciencia bibliotecaria hasta el siglo    <tt>XIX</tt> y todo parece indicar, como se&ntilde;ala el propio <i>Linares</i>    en su trabajo,<span class="superscript">1</span> que fue el estudio de <i>Mart&iacute;n    Scherettinger</i>, titulado: “Ciencia de la Biblioteca”, el que marc&oacute;    el despegue para considerarse a la bibliotecolog&iacute;a como ciencia. </p>     <p align="justify">Varios acontecimientos provocaron este nuevo estadio: el desarrollo    acelerado de las ciencias sociales desde la segunda mitad del siglo <tt>XVIII</tt>    hasta el siglo <tt>XX</tt>; la liberaci&oacute;n de las 13 colonias en julio    de 1776, donde se inicia la democracia y comienza a abolirse la esclavitud;    la Revoluci&oacute;n Francesa, con sus proclamas de libertad e igualdad que    erradica al feudalismo para darle paso a la burgues&iacute;a; el enciclopedismo,    un movimiento intelectual dirigido por <i>Voltaire</i>, <i>Diderot y otros,    </i>el desarrollo de la t&eacute;cnica con sus nuevas invenciones como la m&aacute;quina    de vapor, la electricidad, etc. que dio paso a la conocida Revoluci&oacute;n    Industrial, un hecho culminante que desencaden&oacute; una nueva postura frente    a la ciencia; entre otros. </p> <h6>La archivolog&iacute;a </h6>     <p align="justify">Indiscutiblemente, la primera actividad desde el punto de vista    informativo que existi&oacute; en el mundo fue la archiv&iacute;stica. Los primeros    documentos que existieron, de alguna forma, describ&iacute;an ciertos asuntos    legales con vista a su conservaci&oacute;n, que inclu&iacute;an, en muchas ocasiones,    textos de propiedades, legislaciones, ventas, comercio, etc&eacute;tera. En    Cuba, por ejemplo, a mediados del siglo <tt>XVI</tt>, Espa&ntilde;a reconoci&oacute;    el valor de los documentos antiguos; en este sentido, <i>Llaver&iacute;as</i>    comenta que, en las Ordenanzas del Rey Don Felipe II, a&ntilde;o 1569, se mandaba    a tratar bien los libros y dem&aacute;s papeles y que se realizara un inventario    jurado con los de la Contadur&iacute;a. En 1602, en las Ordenanzas de Don Felipe    III, se recomendaba el cuidado de los libros y los papeles de la Real Hacienda;    este incipiente trabajo de inicios de la colonia origin&oacute; los archivos.<span class="superscript">2</span></p>     <div align="justify">Los documentos m&aacute;s antiguos de los que se tenga noticia    se descubrieron en Uruk, cerca del antiguo estuario del Eufrates, en Mesopotamia.    Se trata de libros de cuentos y de inventarios redactados en escritura cuneiforme    arcadiana en tabletas de arcilla ubicadas en el templo de Eanna. Estos documentos    constituyen los primeros archivos del mundo y su inter&eacute;s era esencialmente    econ&oacute;mico. Por investigaciones realizadas, se conoce que alrededor de    los a&ntilde;os 1400- 1200 a .n.e. algunos estados del Mediterr&aacute;neo Oriental    pose&iacute;an archivos perfectamente organizados en las diversas canciller&iacute;as,    donde se conservaba la correspondencia diplom&aacute;tica redactada en tabletas    de arcilla. En Roma, se construye el Tabulario (archivos centrales del imperio    romano) cuyas ruinas eran a&uacute;n visibles en los a&ntilde;os 78-79 a .n.e.    En nuestra era, 753-755, las actas o cartas redactadas en pergamino y cerradas    o selladas con sellos de cera constitu&iacute;an los documentos m&aacute;s importantes    en la Edad Media Europea.<span class="superscript">3</span> </div>     <p align="justify">Los primeros archivos de actas y de cartas concern&iacute;an    a los monasterios. Solo m&aacute;s tarde se crearon los archivos municipales    y estatales. En 1821, se cre&oacute; en Par&iacute;s la Escuela de Cartas, primer    establecimiento especializado en la formaci&oacute;n de archiveros y bibliotecarios.    Su ense&ntilde;anza enfatizaba en el estudio de las fuentes hist&oacute;ricas.    En 1910, se celebr&oacute; el <em>Primer Congreso Internacional de Archiveros    y Bibliotecarios </em>en Bruselas. </p>     <p align="justify">En 1948, debido a los destrozos causados en los archivos durante la segunda guerra mundial, los especialistas de la materia decidieron crear el Consejo Internacional de Archivos (CIA). En 1968, la creaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Regional de Archivos para Asia Sudoriental confirm&oacute; el inter&eacute;s de los pa&iacute;ses del tercer mundo por los m&eacute;todos archiv&iacute;sticos modernos. El mismo a&ntilde;o, el congreso de Niamey decidi&oacute; crear un Centro de Formaci&oacute;n Regional. El resultado de esta decisi&oacute;n es un modelo de cooperaci&oacute;n reforzada entre los archivos, las bibliotecas y los centros de documentaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">El Consejo Internacional de Archivos engloba nueve regiones situadas en todas partes del mundo; as&iacute; en el <em>Congreso Internacional de Archivos</em>, celebrado en Washington 1976, se habl&oacute; de una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n archiv&iacute;stica. </p>     <p align="justify">En 1984, unos mil trescientos archiveros que representaban    a m&aacute;s de un centenar de pa&iacute;ses participaron en el D&eacute;cimo    Congreso Internacional de Archivos, en Bonn (RFA).<span class="superscript">4</span>    Sobre la base de un tema general: &quot;el desaf&iacute;o archiv&iacute;stico&quot;,    los participantes estudiaron las consecuencias de la revoluci&oacute;n en los    medios telem&aacute;ticos y esbozaron sus nuevas responsabilidades para con    el p&uacute;blico. En la &eacute;poca actual, los archivos tienen como principio    fundamental la correspondencia entre la organizaci&oacute;n de las colecciones    de archivo y las demandas de datos e ideas sobre las peculiaridades de los individuos    y entidades que generaron las colecciones. </p>     <p>Sin embargo, en un principio la archivolog&iacute;a desarroll&oacute; una serie de t&eacute;cnicas para el trabajo archiv&iacute;stico que respond&iacute;an a los tipos de documentos que caracterizaban las colecciones de archivo y que respond&iacute;an a demandas muy espec&iacute;ficas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La archivolog&iacute;a puede definirse como: </p> <ul>       <li> La ciencia que se dedica al estudio del origen, formaci&oacute;n, organizaci&oacute;n,      raz&oacute;n jur&iacute;dica, ordenamiento legal y funcionamiento de los archivos.<span class="superscript">4</span>    </li>       <li> La ciencia que estudia la naturaleza de los archivos, los principios de      su conservaci&oacute;n y organizaci&oacute;n; as&iacute; como los medios para      su utilizaci&oacute;n.<span class="superscript">5 </span></li>       <li> La ciencia que trata de los archivos. Indistintamente, se emplea este t&eacute;rmino      y el de archiv&iacute;stica como sin&oacute;nimos.<span class="superscript">6</span>    </li>       <li> (...) una disciplina auxiliar o funcional de la administraci&oacute;n y      de la historia, que se refiere a la creaci&oacute;n, historia, organizaci&oacute;n      y funciones de los archivos y sus fundamentos legales y jur&iacute;dicos.      Creemos que la archivolog&iacute;a es m&aacute;s una disciplina t&eacute;cnica      que una ciencia, en el estricto sentido de la palabra, porque le faltan algunos      elementos propios de toda ciencia.<span class="superscript">7</span></li>       <li> La ciencia que trata de los archivos, de su conservaci&oacute;n, administraci&oacute;n,      clasificaci&oacute;n, ordenaci&oacute;n, interpretaci&oacute;n, etc&eacute;tera,      de las colecciones de documentos que en los archivos se conservan como fuente      para su conocimiento ulterior y el servicio p&uacute;blico.<span class="superscript">6</span>    </li>       <li> La ciencia de la informaci&oacute;n aplicada a la organizaci&oacute;n,      administraci&oacute;n y funcionamiento de los archivos.<span class="superscript">8</span>    </li>       <li> Seg&uacute;n <i>Seti&eacute;n Quesada</i>, es “la ciencia que estudia la      actividad archiv&iacute;stica, espec&iacute;ficamente los problemas te&oacute;ricos,      hist&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos referentes a los documentos y fondos      de archivo. Comprende las especialidades de: teor&iacute;a y pr&aacute;ctica      de la actividad de los archivos, historia de los archivos, econom&iacute;a      de los archivos (archivonom&iacute;a), estad&iacute;stica de los archivos,      tecnolog&iacute;a de los archivos, etc&eacute;tera&quot;. </li>     </ul>     <p>Seg&uacute;n estas definiciones, puede caracterizarse a la archivolog&iacute;a    por su naturaleza, finalidad y objeto de estudio, como sigue: </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>      <td width="219" valign="top">            ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Por su naturaleza </p>     </td>     <td width="191" valign="top">            <p align="center">Por su finalidad </p>     </td>     <td width="249" valign="top">            <p align="center">Por su objeto de estudio </p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">            <p>Ciencia </p>     </td>     <td width="191" valign="top">            <p align="center">Funcionamiento de los archivos</p>     </td>     <td width="249" valign="top">            <p align="center">La naturaleza de los archivos</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">            <p>Disciplina auxiliar </p>     </td>     <td width="191" valign="top">            <p align="center">Utilizaci&oacute;n de los archivos</p>     </td>     <td width="249" valign="top">            <p align="center">Creaci&oacute;n, historia, organizaci&oacute;n y funciones          de los archivos</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">            <p>Ciencia de la informaci&oacute;n </p>     </td>     <td width="191" valign="top">            ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Estad&iacute;stica de los archivos</p>     </td>     <td width="249" valign="top">            <p align="center">Organizaci&oacute;n, administraci&oacute;n y funcionamiento          de los archivos</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">            <p>&nbsp; </p>     </td>     <td width="191" valign="top">            <p align="center">Tecnolog&iacute;a de los archivos</p>     </td>     <td width="249" valign="top">            <p align="center">La actividad archiv&iacute;stica</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">            <p>&nbsp; </p>     </td>     <td width="191" valign="top">            <p align="center">Historia de los archivos</p>     </td>     <td width="249" valign="top">            <p align="center">&nbsp; </p>     </td>   </tr> </table>     <p><i>Rodr&iacute;guez L&oacute;pez</i> plantea que, desde la consideraci&oacute;n    de la archiv&iacute;stica como una ciencia emp&iacute;rica para el arreglo y    organizaci&oacute;n de los archivos, hasta la actualidad, se ha transcurrido    por tres etapas distintas: </p> <ol>       <li> La archiv&iacute;stica como una ciencia auxiliar de la historia, un planteamiento      propio del siglo <tt>XIX</tt> donde, en forma paralela al desarrollo de las      ciencias hist&oacute;ricas, se crean las primeras escuelas de archiveros.    </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Como ciencia auxiliar de la administraci&oacute;n, cuando se iniciaron      los grandes cambios socioecon&oacute;micos de principios de siglo y la aparici&oacute;n      de la gesti&oacute;n de registros (Records management). <em></em></li>       <li> Finalmente, como una parte integrante de las ciencias de la informaci&oacute;n.<span class="superscript">9</span></li>     </ol>     <p>Esta &uacute;ltima etapa no se encuentra totalmente definida y distintos autores contempor&aacute;neos argumentan que la archiv&iacute;stica es una disciplina dirigida a la pr&aacute;ctica y otros la definen como ciencia. </p>     <p>La archiv&iacute;stica actual considera que su objetivo es triple: la gesti&oacute;n    y estudio de los archivos; la conservaci&oacute;n, clasificaci&oacute;n, ordenaci&oacute;n    y descripci&oacute;n de los fondos documentales; as&iacute; como la informaci&oacute;n    a los usuarios sobre los documentos que conserva.<span class="superscript">10</span>  </p>     <p align="justify"><i>Fuster</i> plantea que &quot;la archiv&iacute;stica es la    ciencia que se ocupa de los archivos en sus aspectos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos,    establece principios inalterables y estudia las t&eacute;cnicas adecuadas de    gesti&oacute;n de documentos, administraci&oacute;n y tratamiento t&eacute;cnico    de archivos, as&iacute; como su funci&oacute;n jur&iacute;dica, administrativa    y cient&iacute;fica, desde un punto de vista archiv&iacute;stico o de ciencias    y t&eacute;cnicas diversas, y su relaci&oacute;n con las entidades productoras    de los conjuntos org&aacute;nicos de documentos, con el fin de manejar y hacer    accesible la informaci&oacute;n existente en los fondos documentales”.<span class="superscript">5</span></p>     <p align="justify">El servicio y la difusi&oacute;n de los documentos a la sociedad    es uno de los principios importantes de los archivos, aunque ellos se realizan    dentro de los l&iacute;mites constitucionales de cada territorio. El archivo,    con esto, adquiere una misi&oacute;n social important&iacute;sima, que no es    solo de tipo cultural, de investigaci&oacute;n, sino de informaci&oacute;n,    de auxilio, de ayuda a los ciudadanos en todos los aspectos de la vida humana.  </p>     <p align="justify"><i>Fuster Ruiz</i> plantea que “por esta finalidad &uacute;ltima,    informativa, es por lo que la archiv&iacute;stica se considera como una m&aacute;s    de las llamadas ciencias de la informaci&oacute;n , y adopta algunas de las    herramientas y t&eacute;cnicas de trabajo de ellas, en especial, la creaci&oacute;n    de bases de datos y la aplicaci&oacute;n de la inform&aacute;tica. El impacto    de las nuevas tecnolog&iacute;as se ha hecho a&uacute;n m&aacute;s evidente    con la aparici&oacute;n de los nuevos soportes documentales y medios de almacenamiento,    m&aacute;s fr&aacute;giles pero que propician el control y gesti&oacute;n de    una informaci&oacute;n m&aacute;s abundante”.<span class="superscript">11</span>  </p>     <p align="justify">Varios autores abordan la archivolog&iacute;a como una ciencia    porque cumple ciertos requisitos en este sentido. Seg&uacute;n el <em>Diccionario    enciclop&eacute;dico Larousse</em>, una ciencia es “un conjunto coherente de    conocimientos relativos a ciertas categor&iacute;as de hechos, de objetos o    de fen&oacute;menos”.<span class="superscript">12</span> Sobre la base de esta    definici&oacute;n, esta disciplina constituye una ciencia que re&uacute;ne los    aspectos relacionados con el uso, historia, utilizaci&oacute;n, funcionamiento,    tecnolog&iacute;a y organizaci&oacute;n de los archivos. No surgi&oacute; con    la aparici&oacute;n de los antiguos archivos en las primeras civilizaciones,    sino que se desarroll&oacute; con el transcurso del tiempo, el progreso de la    instituci&oacute;n que le dio nombre y con los documentos de car&aacute;cter    archiv&iacute;stico, que son, entre los objetos de las ciencias informativas,    los m&aacute;s antiguos. </p> <h6>La bibliotecolog&iacute;a </h6>     <p align="justify">La palabra bibliotecolog&iacute;a tiene su origen en el griego:    <i>biblion</i>-libro, <i>theke</i>-caja y <i>logos</i>-discursos; es decir,    la bibliotecolog&iacute;a estudia el libro y la instituci&oacute;n que, a lo    largo de los siglos, ha actuado como la que atesora y difunde los libros: la    biblioteca. La bibliotecolog&iacute;a no se limita a un estudio de tipo hist&oacute;rico,    sino que tambi&eacute;n permite conocer internamente las caracter&iacute;sticas    del libro y la biblioteca. Algunos autores afirman que la bibliotecolog&iacute;a    no puede clasificarse como una ciencia, sino que est&aacute; en fases de reflexiones    sobre el tema que se podr&iacute;a clasificar como el inicio.<span class="superscript">13</span>  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el surgimiento de la bibliotecolog&iacute;a, se debe destacar    lo relacionado con la evoluci&oacute;n del libro, las bibliotecas y las t&eacute;cnicas;    as&iacute; como los m&eacute;todos utilizados para el estudio y organizaci&oacute;n    de la informaci&oacute;n para su uso posterior. El surgimiento de los libros    y bibliotecas se remonta a &eacute;pocas muy lejanas, cuando ten&iacute;an distintos    formatos y modos de organizaci&oacute;n. En el antiguo Egipto, en los per&iacute;odos    de mayor esplendor, se inventaron las nuevas formas y medios de escritura. Se    crearon las casas de vida donde se escrib&iacute;an y guardaban los libros,    adem&aacute;s de constituir centros de estudios superiores, mantenidos por los    reyes y personas adineradas. All&iacute;, eran invitados los sabios del pa&iacute;s    o extranjeros que se dedicaban al estudio y la investigaci&oacute;n. Estas casas    de vida fueron el inicio de la famosa Biblioteca de Alejandr&iacute;a, fundada    por <i>Ptolomeo</i>. En Grecia y Roma, tambi&eacute;n se desarrollan la escritura    y los libros, se inicia el comercio del libro, surgen las bibliotecas p&uacute;blicas    con servicio de pr&eacute;stamo y aparecen los coleccionistas de libros que    se dedican a viajar para buscarlos y comprarlos.<span class="superscript">14</span>  </p>     <p align="justify">En la Edad Media, no hubo un gran auge del libro y la biblioteca, sino que hubo &eacute;pocas de mayor o menor inter&eacute;s seg&uacute;n transcurr&iacute;an los momentos de guerra y de paz. El libro se encontraba fundamentalmente en los conventos donde los monjes se dedicaron a copiarlos e ilustrarlos con miniaturas, dibujos y letras art&iacute;sticas. </p>     <p align="justify">El factor que hizo posible un mayor desarrollo del libro y    las bibliotecas es el descubrimiento de la imprenta por <i>Johann Gutenberg</i>,    en el siglo <tt>XV</tt>. Pero no es hasta el siglo <tt>XIX</tt>, que se comienza    a pensar en la organizaci&oacute;n de la biblioteca como una necesidad, y en    1873 se edita la Clasificaci&oacute;n Decimal de Dewey, aplicada hasta nuestros    d&iacute;as. El siglo <tt>XX</tt> est&aacute; cargado de hechos que provocan    el empuje mayor a favor de esta rama del conocimiento, llamada bibliotecolog&iacute;a.    Aparecen las bibliotecas especializadas, surgen nuevas asociaciones de bibliotecarios    y organizaciones que estimulan la lectura, se promueve la ense&ntilde;anza de    esta especialidad y la formaci&oacute;n de profesionales. A medida que el conocimiento    humano se desarrolla, nacen y se perfeccionan los m&eacute;todos y conceptos    aplicados a la bibliotecolog&iacute;a. Tambi&eacute;n, la revoluci&oacute;n    tecnol&oacute;gica ha tomado auge en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.<span class="superscript">14</span>  </p>     <p>A continuaci&oacute;n, veamos c&oacute;mo definen varios autores la bibliotecolog&iacute;a:  </p> <ul>       <li> Es la ciencia o arte que abarca el conjunto de conocimientos referentes      al libro y a la biblioteca. Descripci&oacute;n y estudio de las bibliotecas.<span class="superscript">15</span>    </li>       <li> Es el conjunto sistem&aacute;tico de conocimientos relativos al libro y      a la biblioteca. En la terminolog&iacute;a de la materia, constituye el vocablo      de significaci&oacute;n m&aacute;s amplia porque la bibliotecolog&iacute;a      abarca todo el campo de estudio de la especialidad. Comprende dos &oacute;rdenes      de disciplinas: las que se refieren al libro propiamente dicho, individualmente      considerado como unidad ideol&oacute;gica y material, y las relativas a la      biblioteca, que consideran al libro como elemento integrante de una pluralidad      o universalidad de hecho.<span class="superscript">16</span> </li>       <li> Es la rama del saber que le concierne la colecci&oacute;n, almacenamiento      y distribuci&oacute;n de registros escritos o impresos por medio de las bibliotecas      y la administraci&oacute;n de las bibliotecas.<span class="superscript">17</span>    </li>       <li> Es la ciencia social que estudia los problemas bibliotecarios -como rama      del trabajo ideol&oacute;gico, cultural, educativo y de la actividad cient&iacute;fico-informativa-      y las leyes principales, forma, desarrollo y funcionamiento del sistema de      bibliotecas. En la estructura de la bibliotecolog&iacute;a se incluyen, adem&aacute;s,      las disciplinas bibliotecol&oacute;gicas, surgidas como resultado de la integraci&oacute;n      de la bibliotecolog&iacute;a con diferentes ciencias: pedagog&iacute;a bibliotecaria,      psicolog&iacute;a bibliotecaria, estad&iacute;stica bibliotecaria, econom&iacute;a      de la biblioteca, derecho bibliotecario, &eacute;tica bibliotecaria, est&eacute;tica      bibliotecaria, historia de la biblioteconom&iacute;a y otros.<span class="superscript">18</span>    </li>       <li> Es la rama del saber que estudia objetivos, principios, contenido, sistema      y formas de uso social de los libros. La principal tarea te&oacute;rica de      la bibliotecolog&iacute;a es la investigaci&oacute;n de las leyes del desarrollo      del proceso relacionado con las bibliotecas como fen&oacute;meno social relacionado      con la utilizaci&oacute;n de riquezas literarias en inter&eacute;s de la sociedad.<span class="superscript">19</span>    </li>       <li> Es la ciencia que estudia las bibliotecas en todo sus aspectos: establecimiento,      organizaci&oacute;n t&eacute;cnica, descripci&oacute;n, pr&aacute;ctica y      funcionamiento.<span class="superscript">20</span> </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <i>Seti&eacute;n</i> define su objeto de estudio como: “(...) la actividad      bibliotecaria, sus leyes, principios y estructura”. Se refiere a la actividad      bibliotecaria como &quot;el conjunto de elementos esenciales y que propician      la definici&oacute;n del uso social de las colecciones de bibliotecas”. M&aacute;s      adelante enuncia la ley de la actividad bibliotecaria: “La concatenaci&oacute;n      general y regular que existen entre los elementos esenciales de la actividad      bibliotecaria y las condiciones socioecon&oacute;micas, concatenaci&oacute;n      que est&aacute; mediada fundamentalmente por las caracter&iacute;sticas de      la producci&oacute;n (reproducci&oacute;n), difusi&oacute;n y uso de los documentos      t&iacute;picos de las colecciones de bibliotecas”.<span class="superscript">21</span></li>     </ul>     <p>Seg&uacute;n estos te&oacute;ricos, la bibliotecolog&iacute;a es: </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>      <td width="223" valign="top">           <p align="center">Por su naturaleza </p>     </td>     <td width="151" valign="top">           <p align="center">Por su finalidad </p>     </td>     <td width="285" valign="top">           <p align="center">Por su objeto de estudio </p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="223" valign="top">           <p>Ciencia y arte </p>     </td>     <td width="151" valign="top">            <p align="center">Libro y bibliotecas</p>     </td>     <td width="285" valign="top">            <p align="center">Estudia los problemas bibliotecarios</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="223" valign="top">           <p>Conjunto sistem&aacute;tico de conocimientos </p>     </td>     <td width="151" valign="top">            ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Libro y biblioteca</p>     </td>     <td width="285" valign="top">            <p align="center">Investigaci&oacute;n de las leyes del desarrollo del proceso          relacionado con las bibliotecas</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="223" valign="top">           <p>Rama del saber </p>     </td>     <td width="151" valign="top">            <p align="center">Biblioteca</p>     </td>     <td width="285" valign="top">            <p align="center">Estudia las bibliotecas en todos sus aspectos</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="223" valign="top">           <p>Ciencia social </p>     </td>     <td width="151" valign="top">            <p align="center">Libros</p>     </td>     <td width="285" valign="top">            <p align="center">Estudia la actividad bibliotecaria, sus leyes, principios          y estructura</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="223" valign="top">           <p>Ciencia </p>     </td>     <td width="151" valign="top">            <p align="center">&nbsp; </p>     </td>     <td width="285" valign="top">            ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>&nbsp; </strong></p>     </td>   </tr> </table>     <p align="justify">Indiscutiblemente, la bibliotecolog&iacute;a forma parte del conocimiento universal, en tanto, estudia su forma de organizaci&oacute;n, diseminaci&oacute;n y conservaci&oacute;n. La bibliotecolog&iacute;a actual constituye una ciencia que tiene como finalidad la planificaci&oacute;n, organizaci&oacute;n y desarrollo de las bibliotecas, incluido el proceso que se dedica al estudio del libro y su procesamiento con el uso de diferentes t&eacute;cnicas que faciliten este trabajo. Se relaciona con el desarrollo del conocimiento y el aprendizaje y contribuye al aumento del nivel cultural de la sociedad. </p> <h6>La bibliografolog&iacute;a o ciencias bibliogr&aacute;ficas </h6>     <p align="justify">El vocablo bibliograf&iacute;a, del griego <i>biblion</i>-libro,    <i>graphein</i>-escribir, signific&oacute; en su origen (siglo III d.c.) el    arte y oficio de los <em></em>copistas. El repertorio, en forma impresa, apareci&oacute;    hacia 1494, pocos a&ntilde;os despu&eacute;s que la tipograf&iacute;a, pero    su origen en forma de manuscrito es mucho m&aacute;s antiguo. En el siglo II,    el m&eacute;dico griego Claudio Galeno, al escribir <em>De libris propiis liber</em>,    desarroll&oacute; la primera manifestaci&oacute;n de la noci&oacute;n bibliogr&aacute;fica    que equivale a listas de obras. Los hombres instruidos que, a partir del siglo    <tt>XV</tt>, se preocupaban por registrar en colecciones de t&iacute;tulos los    libros impresos, siguen la tradici&oacute;n antigua. Desde entonces, los repertorios    se multiplican con un ritmo r&aacute;pido pero no llevan el nombre de bibliograf&iacute;a    y se los designa con algunos de los siguientes: bibliotheca, <i>catalogus</i>,<i>    repertorium</i>,<i> inventurium</i>, index. El t&eacute;rmino bibliograf&iacute;a    fue adoptado en 1633, en Francia y el primero en utilizarlo fue <i>Gabriel Naud&eacute;</i>,    bibliotecario de Mazorino, en su <em>Bibliographia Pol&iacute;tica</em>.<span class="superscript">22</span>  </p>     <p align="justify">La bibliograf&iacute;a, entendida como el registro de documentos,    es una consecuencia del auge alcanzado por los materiales impresos con la aparici&oacute;n    de la imprenta; si bien en &eacute;pocas hist&oacute;ricas previas a la invenci&oacute;n    de Gutenberg existieron formas diversas de registros y clasificaci&oacute;n    de los documentos en una determinada instituci&oacute;n de informaci&oacute;n,    solo la imprenta y su consecuente impacto en la cultura gener&oacute; condiciones    para la aparici&oacute;n de instrumentos capaces de indicar, registrar y analizar    la “explosi&oacute;n informativa” que produjo esta invenci&oacute;n t&eacute;cnica.    Este fen&oacute;meno no alcanza realmente dimensiones significativas hasta el    siglo <tt>XIX</tt>, cuando la bibliograf&iacute;a comienza a desempe&ntilde;ar    la funci&oacute;n que hoy conocemos. </p>     <p align="justify">El nivel alcanzado por el desarrollo capitalista en este siglo,    condiciona las sustantivas transformaciones que se producen en la esfera informativa.    En el siglo <tt>XIX</tt>, toman auge las publicaciones peri&oacute;dicas por    la aparici&oacute;n de una fuerte industria editorial, impulsada, entre otras    razones, por las invenciones t&eacute;cnicas propias de la Revoluci&oacute;n    Industrial Inglesa de fines del siglo <tt>XVIII</tt>. Es este un momento significativo    en la historia de la actividad informativa, uno de cuyas expresiones fue la    creaci&oacute;n de las bibliograf&iacute;as, cuya funci&oacute;n de an&aacute;lisis    y registro de la documentaci&oacute;n impresa result&oacute; imprescindible    para el desarrollo econ&oacute;mico y cultural de la &eacute;poca. </p>     <p align="justify">La bibliograf&iacute;a es una disciplina de vital importancia    en la &eacute;poca moderna, porque es un valioso auxiliar para llegar a las    fuentes del saber humano. Es una ayuda de primer orden a toda ciencia, es la    soluci&oacute;n al problema que enfrenta todo investigador, maestro, estudiante    que necesita informarse r&aacute;pida y seguramente sobre los recursos de cualquier    especie que ofrece la enorme colecci&oacute;n acumulada por los escritores de    todos los tiempos y pa&iacute;ses, es decir, el patrimonio literario y cient&iacute;fico    de la humanidad. </p>     <p align="justify">Mucho ha cambiado su forma de ejecuci&oacute;n. En &eacute;pocas pasadas, quienes compilaban una bibliograf&iacute;a, necesitaban recorrer las ciudades, visitar las librer&iacute;as y las bibliotecas. Sus compilaciones representaban un gran esfuerzo, porque se trataba de bibliograf&iacute;as primarias, en las que sus autores deb&iacute;an localizar los libros, no en citas de repertorios que no exist&iacute;an, sino en los lugares donde se encontraban esos libros. Se trataba de compilaciones que ten&iacute;an como objetivo rescatar las obras escritas en &eacute;pocas anteriores. Actualmente, la bibliograf&iacute;a tiene la nueva funci&oacute;n de informar d&iacute;a a d&iacute;a de los progresos de las diferentes ramas del conocimiento. </p>     <p>Analicemos algunas definiciones del t&eacute;rmino: </p> <ul>       <li> Es la rama del conocimiento y de la actividad pr&aacute;ctica que tiene      como objetivo el registro, descripci&oacute;n, clasificaci&oacute;n y an&aacute;lisis      cualitativo de las publicaciones y de la compilaci&oacute;n de diversos medios      auxiliares que ayudan a orientarse en la literatura general, a popularizarla      y promover su utilizaci&oacute;n eficiente.<span class="superscript">24</span>      <i>Mijailov AI, Guiliarevskii y Chiornii</i> la definen en otro trabajo como      “el campo del saber que se ocupa del registro, asiento, sistematizaci&oacute;n      y an&aacute;lisis cualitativo de las obras impresas o manuscritos, y de la      confecci&oacute;n de &iacute;ndices bibliogr&aacute;ficos.<span class="superscript">24</span></li>       <li> Son aquellas publicaciones, cualquiera que sea su forma y periodicidad,      que registran monograf&iacute;as, publicaciones peri&oacute;dicas u otros      materiales, en la medida que estos aparecen (bibliograf&iacute;as corrientes)      o bien en un per&iacute;odo determinado (bibliograf&iacute;as retrospectivas).<span class="superscript">25</span>    </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Seg&uacute;n <i>Malcl&eacute;s</i>, la bibliograf&iacute;a es el conocimiento      de todos los textos publicados, (impresos, ser&iacute;a mejor) o multigrafiados.      Se funda en la investigaci&oacute;n, identificaci&oacute;n, descripci&oacute;n      y clasificaci&oacute;n de estos documentos con el prop&oacute;sito de organizar      servicios o construir instrumentos destinados a facilitar el trabajo intelectual.<span class="superscript">26</span>    </li>       <li> Lista de libros, art&iacute;culos, etc&eacute;tera, que se coloca al final      de un cap&iacute;tulo o al final de una obra y que sirvieron al autor como      fuentes de documentaci&oacute;n o referencia, o que el autor recomienda para      estudios del lector”.<span class="superscript">5</span> </li>       <li> (...) documentos secundarios que registran en forma de listas o fichas      de datos m&iacute;nimos que permiten identificar a un conjunto de documentos.<span class="superscript">27</span>    </li>       <li> Rama del conocimiento que elabora los m&eacute;todos y medios de trabajo      bibliogr&aacute;fico. Aunque el t&eacute;rmino “bibliograf&iacute;a” se utiliza      con frecuencia para designar esta rama del saber, en la mayor&iacute;a de      los casos se comprende bajo esta el resultado del trabajo bibliogr&aacute;fico      fundamental: las listas bibliogr&aacute;ficas, materiales bibliogr&aacute;ficos      determinados, etc&eacute;tera.<span class="superscript">20</span> </li>       <li> Seti&eacute;n denomina a las ciencias bibliogr&aacute;ficas como bibliografolog&iacute;a      y define su objeto de estudio como: “(...) la actividad bibliogr&aacute;fica,      sus leyes, principios y estructura”. Reconoce a la actividad bibliogr&aacute;fica      como el “conjunto de elementos que definen la creaci&oacute;n y uso social      de las compilaciones bibliogr&aacute;ficas”. Define la ley particular de la      actividad bibliogr&aacute;fica como “la concatenaci&oacute;n general y regular      que existe entre los elementos esenciales de la actividad bibliogr&aacute;fica      y las condiciones socioecon&oacute;micas. Esa concatenaci&oacute;n est&aacute;      mediada fundamentalmente por las caracter&iacute;sticas de la creaci&oacute;n      de documentos y el uso de la informaci&oacute;n sobre estos o sobre sus contenidos”.<span class="superscript">27</span>    </li>     </ul>     <p>Sobre la base de las citas presentadas anteriormente, puede decirse que la bibliograf&iacute;a es: </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>      <td width="219" valign="top">           <p align="center">Por su naturaleza </p>     </td>     <td width="173" valign="top">           <p align="center">Por su finalidad </p>     </td>     <td width="267" valign="top">           <p align="center">Por su objeto de estudio </p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Rama del conocimiento y actividad pr&aacute;ctica </p>     </td>     <td width="173" valign="top">            <p align="center">Analizar obras impresas o manuscritos</p>     </td>     <td width="267" valign="top">            <p align="center">Registro, descripci&oacute;n, clasificaci&oacute;n y an&aacute;lisis          cualitativo de las publicaciones</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">           <p>Campo del saber </p>     </td>     <td width="173" valign="top">            <p align="center">Confecci&oacute;n de &iacute;ndices bibliogr&aacute;ficos</p>     </td>     <td width="267" valign="top">            <p align="center">Investigaci&oacute;n, identificaci&oacute;n, descripci&oacute;n          y clasificaci&oacute;n de los documentos</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">           <p>Publicaci&oacute;n </p>     </td>     <td width="173" valign="top">            <p align="center">Construir instrumentos para facilitar el trabajo intelectual</p>     </td>     <td width="267" valign="top">            <p align="center">M&eacute;todos y medidas para el trabajo bibliogr&aacute;fico</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">           <p>Conocimiento </p>     </td>     <td width="173" valign="top">            ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Elaborar listas bibliogr&aacute;ficas</p>     </td>     <td width="267" valign="top">            <p align="center">La actividad bibliogr&aacute;fica, sus leyes, principios          y estructura</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">           <p>Lista de libros o art&iacute;culos </p>     </td>     <td width="173" valign="top">            <p align="center">Materiales bibliogr&aacute;ficos</p>     </td>     <td width="267" valign="top">            <p align="center">&nbsp; </p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">           <p>Documentos secundarios </p>     </td>     <td width="173" valign="top">            <p align="center">&nbsp; </p>     </td>     <td width="267" valign="top">            <p align="center">&nbsp; </p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="219" valign="top">           <p>Rama del conocimiento </p>     </td>     <td width="173" valign="top">            <p align="center">&nbsp; </p>     </td>     <td width="267" valign="top">            ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp; </p>     </td>   </tr> </table>     <p align="justify"> El t&eacute;rmino <i>bibliograf&iacute;a </i>se emplea generalmente    con dos acepciones: una para denominar el repertorio y otra para denotar la    ciencia. Es muy com&uacute;n, en nuestros d&iacute;as, encontrarnos frente al    debatido tema de la cientificidad de la bibliograf&iacute;a. <i>Sebastiao de    Souza</i> plantea que: “(...) para que un &aacute;rea del conocimiento pueda    llamarse de ciencia, se deben cumplir algunas exigencias indispensables, y se    deben resolver satisfactoriamente tres grandes problemas: el problema epistemol&oacute;gico,    el teleol&oacute;gico y de la identidad”.<span class="superscript">28</span>    En el caso de la bibliograf&iacute;a o bibliografolog&iacute;a, su desarrollo    epistemol&oacute;gico y teleol&oacute;gico se encuentra enmarcado en el poco    desarrollo que tienen las disciplinas informativas de forma general, que no    han logrado una imagen social fuerte. </p>     <p align="justify">La bibliograf&iacute;a, sea la ciencia o la lista de publicaciones    o art&iacute;culos, constituye un instrumento o herramienta de gran utilidad    para todo cient&iacute;fico, estudiante o cualquiera que se dedique a la actividad    investigativa. Como repertorio, es una gu&iacute;a para la localizaci&oacute;n    de las fuentes utilizadas para desarrollar un tema espec&iacute;fico. Como campo    del saber o rama del conocimiento, aborda las reglas o normas que son necesarias    establecer para formar un c&oacute;digo com&uacute;n para todos aquellos que,    en alg&uacute;n momento, necesitan confeccionar una lista bibliogr&aacute;fica.  </p> <h6>Ciencia de la informaci&oacute;n </h6>     <p align="justify">Enfrentar el gran volumen de informaci&oacute;n disponible    con los mecanismos y la tecnolog&iacute;a disponible hace varias d&eacute;cadas    fue un reto. Se hizo necesario gerenciar y controlar todo ese volumen de informaci&oacute;n.    Los cambios tecnol&oacute;gicos que se operaron se vinculan estrechamente con    la ciencia de la informaci&oacute;n, que no estuvo a la altura de estos cambios    y de los cuales es dependiente. Las actividades asociadas a la ciencia de la    informaci&oacute;n se reorganizaron debido a los cambios ocurridos en la segunda    mitad del siglo <tt>XX</tt>. </p>     <p align="justify">De los trabajos de investigaci&oacute;n presentados en la <em>III Reuni&oacute;n </em><em> Nacional de </em><em>la Asocia&ccedil;&atilde;o Nacional </em><em> de Pesquisa e P&oacute;s-Gradua&ccedil;&atilde;o em Ciencia da Informa&ccedil;&atilde;o </em> (ANCIB), realizada en 1997 en R&iacute;o de Janeiro, se seleccionaron 134 objetivos (enunciados o deducidos). De estos, el 73 % se clasific&oacute; en las esferas de la organizaci&oacute;n del conocimiento (indizaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n) e informaci&oacute;n y sociedad (contextualizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n para diferentes grupos de usuarios, organizaciones comerciales e industriales). Este porcentaje parece indicar una visi&oacute;n de este campo, a trav&eacute;s del prisma de sus investigadores, orientada hacia la organizaci&oacute;n y el control de los contenidos de informaci&oacute;n y su transferencia hacia espacios sociales espec&iacute;ficos. </p>     <p align="justify"><i>The Institute of Information Scientists</i> de Londres,    Inglaterra, establece que “la ciencia de la informaci&oacute;n se interesa por    los principios y pr&aacute;cticas de producci&oacute;n, organizaci&oacute;n    y distribuci&oacute;n de informaci&oacute;n, as&iacute; como por el estudio    de la informaci&oacute;n desde su generaci&oacute;n hasta su utilizaci&oacute;n    y transmisi&oacute;n en una variedad de formas, por medio de una variedad de    canales”.<span class="superscript">30</span> </p>     <p align="justify">Este es un campo especial de estudios, operacional y conceptualmente    dependiente de una tecnolog&iacute;a intensiva, con un alto ritmo de innovaci&oacute;n    y en continua mutaci&oacute;n. Sus objetivos son tambi&eacute;n tecnol&oacute;gicamente    dependientes: se modifican y se redefinen, envejecen y se sustituyen. </p>     <p align="justify">El surgimiento de la ciencia de la informaci&oacute;n est&aacute; determinado por la necesidad de estudiar a fondo todo lo relacionado con el elemento que ha ocupado un lugar significativo para el desarrollo humano: la informaci&oacute;n. La ciencia de la informaci&oacute;n tiene como objetivo fundamental el estudio de la actividad cient&iacute;fico-informativa. Los nuevos descubrimientos y aportes a las ciencias estimulan la actividad cient&iacute;fico-informativa. </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n plantean <i>Emilio Seti&eacute;n y Salvador Gorbea:</i>    “la ciencia de la informaci&oacute;n es una ciencia interdisciplinaria porque    se forma en la zona de encuentro de varias ciencias, entre las que ocupan un    lugar importante, la metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica    y las disciplinas bibliol&oacute;gico-informativas cl&aacute;sicas (archivolog&iacute;a,    bibliograf&iacute;a y bibliotecolog&iacute;a)”.<span class="superscript">30</span>    La ciencia de la informaci&oacute;n es una rama con grandes posibilidades de    ampliaci&oacute;n, consolidaci&oacute;n y fortalecimiento, ya que tiene la actividad    cient&iacute;fico investigativa como base y esta se desarrolla con gran rapidez    en la &eacute;poca actual en todos los campos del saber. Forma parte, unida    a la archivolog&iacute;a, bibliograf&iacute;a y bibliotecolog&iacute;a, del    conjunto de las disciplinas del sistema de conocimientos cient&iacute;ficos    bibliol&oacute;gico informativo.<span class="superscript">29</span> </p>     <p align="justify">El surgimiento de la ciencia de la informaci&oacute;n y su expansi&oacute;n se atribuye al per&iacute;odo de la posguerra, fundamentalmente a partir de 1950. En esa &eacute;poca, se liberaron documentos e investigaciones que estuvieron hasta entonces fuera del flujo normal de informaci&oacute;n, para ser puestos a disposici&oacute;n del conocimiento colectivo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Algunas de sus definiciones son: </p> <ul>       <li> Estudia el comportamiento, propiedad y efecto de la informaci&oacute;n.<span class="superscript">31</span></li>       <li> Es la disciplina que trata de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la      recolecci&oacute;n, tratamiento y transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n,      as&iacute; como de la gesti&oacute;n de los sistemas de informaci&oacute;n.      Comprende la archiv&iacute;stica y la biblioteconom&iacute;a.<span class="superscript">32</span>    </li>       <li> Estudio de las propiedades, estructura y transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n      y el desarrollo de m&eacute;todos para la organizaci&oacute;n de datos y diseminaci&oacute;n      de la informaci&oacute;n.<span class="superscript">33</span> </li>       <li> Es la ciencia que estudia la estructura y cualidades generales (no el contenido)      de la informaci&oacute;n. Investiga las leyes, objetivos y regularidades del      sistema de comunicaci&oacute;n social que tiene por contenido esa informaci&oacute;n,      la actividad cient&iacute;fico informativa (ACI), as&iacute; como los procesos      de su generaci&oacute;n, registro de transmisi&oacute;n, obtenci&oacute;n,      transformaci&oacute;n l&oacute;gica y utilizaci&oacute;n, con el objetivo      de crear sistemas capaces de proporcionar a cada etapa del trabajo creador      la informaci&oacute;n necesaria en la forma y cantidades adecuadas.<span class="superscript">34</span>    </li>       <li> La primera definici&oacute;n de la ciencia de la informaci&oacute;n apareci&oacute;      en el congreso de 1961-1962, celebrado en el <i>Georgia Institute of Technology</i>      donde el campo se defini&oacute; como “la ciencia que investiga las propiedades      y el comportamiento de la informaci&oacute;n, las fuerzas que gobiernan su      flujo y los medios para procesarlas para su acceso y uso &oacute;ptimo. El      proceso incluye la generaci&oacute;n, diseminaci&oacute;n, recolecci&oacute;n,      organizaci&oacute;n, almacenamiento, recuperaci&oacute;n, interpretaci&oacute;n      y uso de la informaci&oacute;n. El campo se deriva o se relaciona con la matem&aacute;tica,      la ling&uuml;&iacute;stica, la psicolog&iacute;a, la tecnolog&iacute;a de      la computaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n de operaciones, las artes gr&aacute;ficas,      la comunicaci&oacute;n, la bibliotecolog&iacute;a, la administraci&oacute;n      y algunos otros campos.<span class="superscript">4</span> </li>       <li> Estudia las funciones, estructura y la transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n,      as&iacute; como la gesti&oacute;n de los sistemas de informaci&oacute;n.<span class="superscript">9</span>    </li>       <li> Disciplina cient&iacute;fica que estudia la estructura y propiedades de      la informaci&oacute;n cient&iacute;fica, las regularidades de todos los procesos      de la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica y las regularidades del uso y      acceso &oacute;ptimo a los medios t&eacute;cnicos y tecnol&oacute;gicos de      los procesos informativos; asimismo, elabora los m&eacute;todos y medios t&eacute;cnicos      para la ejecuci&oacute;n de estos procesos mediante la tecnolog&iacute;a informacional      con el fin de elevar la eficiencia del sistema de comunicaci&oacute;n social.      En algunos pa&iacute;ses, se utiliza el t&eacute;rmino inform&aacute;tica      para representar el objeto de estudio de esta ciencia, que no tiene el significado      de ciencia de la computaci&oacute;n como en otros.<span class="superscript">35</span>    </li>       <li> Estudia la actividad cient&iacute;fico informativa (ACI) en su conjunto,      as&iacute; como los m&eacute;todos y recursos empleados en ella, y muy especialmente      las propiedades, estructura y regularidades de la informaci&oacute;n (...)      Comprende, adem&aacute;s, el estudio de los problemas relativos a la informaci&oacute;n      desde los puntos de vista ling&uuml;&iacute;stico, psicol&oacute;gico, sociol&oacute;gico,      matem&aacute;tico, cibern&eacute;tico, econ&oacute;mico y tecnol&oacute;gico.<span class="superscript">36</span>    </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Puede decirse entonces que la ciencia de la informaci&oacute;n es: </p> <table align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>      <td width="174" valign="top">            <p align="center">Por su naturaleza </p>     </td>     <td width="237" valign="top">            <p align="center">Por su finalidad </p>     </td>     <td width="262" valign="top">            <p align="center">Por su objeto de estudio </p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="174" valign="top">            <p>Disciplina </p>     </td>     <td width="237" valign="top">            <p align="center">Estudiar la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica de la recolecci&oacute;n,          tratamiento y transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n</p>     </td>     <td width="262" valign="top">            <p align="center">Estudia el comportamiento, propiedad y efecto de la informaci&oacute;n</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="174" valign="top">            <p>Ciencia </p>     </td>     <td width="237" valign="top">            <p align="center">Desarrollo de m&eacute;todos para la organizaci&oacute;n          de datos y diseminaci&oacute;n de la informaci&oacute;n</p>     </td>     <td width="262" valign="top">            <p align="center">Estudio de las propiedades, estructura y transmisi&oacute;n          de la informaci&oacute;n</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="174" valign="top">            ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Disciplina cient&iacute;fica </p>     </td>     <td width="237" valign="top">            <p align="center">Informaci&oacute;n</p>     </td>     <td width="262" valign="top">            <p align="center">Estudio de la estructura y cualidades generales de la          informaci&oacute;n</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="174" valign="top">            <p>&nbsp; </p>     </td>     <td width="237" valign="top">            <p align="center">Gesti&oacute;n de los sistemas de informaci&oacute;n</p>     </td>     <td width="262" valign="top">            <p align="center">Estudio de las funciones, estructura y transmisi&oacute;n          de la informaci&oacute;n</p>     </td>   </tr>   <tr>      <td width="174" valign="top">            <p>&nbsp; </p>     </td>     <td width="237" valign="top">            <p align="center">Estudio de la actividad cient&iacute;fico-informativa</p>     </td>     <td width="262" valign="top">            <p align="center">Estudio de los procesos informativos en un sistema de          informaci&oacute;n</p>     </td>   </tr> </table>     <p align="justify">La ciencia de la informaci&oacute;n es una disciplina que se encuentra a&uacute;n en sus primeras etapas; estudiada muy poco en el marco te&oacute;rico-conceptual; sin embargo, se le llama ciencia. Su objetivo fundamental es la informaci&oacute;n y todo lo relacionado con esta, su organizaci&oacute;n, uso, procesos, caracter&iacute;sticas, etc&eacute;tera. La ciencia de la informaci&oacute;n cobra un mayor auge a partir de todos los cambios que se producen en esta &eacute;poca relacionada con el conocimiento, y la necesidad de encontrar alguna especialidad que se dedique al estudio del comportamiento, efecto, propiedades, transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n, entre otros elementos para una mejor utilizaci&oacute;n de los conocimientos cient&iacute;ficos en la era moderna. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A pesar de su importancia, la terminolog&iacute;a que se utiliza en esta rama del saber a&uacute;n provoca discusi&oacute;n entre los conocedores del tema, y no se ha llegado a una conclusi&oacute;n. El propio nombre de la disciplina se trata de diferente manera en diferentes pa&iacute;ses, por lo que es muy necesaria la unificaci&oacute;n de criterios en este aspecto, a partir de un estudio profundo a nivel mundial. </p> <h6>Desarrollo de la archivolog&iacute;a, la bibliograf&iacute;a, la bibliotecolog&iacute;a    y las ciencias de la informaci&oacute;n en Cuba </h6>     <p align="justify">El comportamiento de las disciplinas en Cuba es diferente en cada una de las ramas. El inicio del tratamiento te&oacute;rico de los problemas de la actividad bibliotecaria en Cuba se sit&uacute;a hasta el momento, seg&uacute;n los estudios realizados, en las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os 30 y 40 del siglo <tt>XX</tt>. Es en esta etapa que se inicia la publicaci&oacute;n sistem&aacute;tica de literatura de la especialidad con la edici&oacute;n del <em>Bolet&iacute;n Bibliot&eacute;cnico </em> (1938-1941) primero y con la aparici&oacute;n sucesiva del <em>Bolet&iacute;n de la antigua Asociaci&oacute;n Cubana de Bibliotecarios </em> (1949-1959) y el de la revista <em>Cuba Bibliotecol&oacute;gica </em> (1953-1960). Asimismo, el <em>Anuario Bibliogr&aacute;fico Cubano </em> (1937-1958) incluye distintos trabajos te&oacute;ricos sobre bibliotecolog&iacute;a. </p>     <p align="justify">Durante el per&iacute;odo de la tiran&iacute;a batistiana,    se edita el <em>Bolet&iacute;n Islas</em>, de la Organizaci&oacute;n Nacional    de Bibliotecarios Ambulantes y Populares, que se denomin&oacute; <em>Turquino</em>,    despu&eacute;s de 1959. Al triunfo de la Revoluci&oacute;n, se inicia la publicaci&oacute;n    del <em>Bolet&iacute;n Biblioteca </em> (1963), como &oacute;rgano oficial de    la Direcci&oacute;n Nacional de Bibliotecas, que a&uacute;n se publica bajo    el nombre <em>Revista Biblioteca</em>.<span class="superscript">27</span></p>     <p align="justify">El movimiento bibliotecario cubano, a partir de 1959, refleja    todos los cambios sociales y pol&iacute;ticos que acontecieron en la naci&oacute;n.    No obstante, la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre la actividad de    las bibliotecas en Cuba comienza a desarrollarse institucionalmente a partir    de 1981, a&ntilde;o en que esas investigaciones se incorporan a los problemas    supervisados metodol&oacute;gicamente por la Academia de Ciencias de Cuba. Hoy,    la rama bibliotecol&oacute;gica, como sucede con la bibliogr&aacute;fica, la    archiv&iacute;stica y la propia ciencia de la informaci&oacute;n, dispone de    un Departamento de Investigaciones en la Biblioteca Nacional, que se ocupa de    llevar adelante el movimiento de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en    las ciencias bibliol&oacute;gico-informativas en Cuba. Dicho departamento, hasta    hace solo un a&ntilde;o, era dirigido por el propio Doctor en Ciencias <i>Emilio    Seti&eacute;n Quesada</i>, un destacado difusor y te&oacute;logo de dichas ciencias.  </p>     <p align="justify">La bibliograf&iacute;a cubana, por otra parte, tiene su primera    expresi&oacute;n en la obra del pol&iacute;grafo cubano Don <i>Antonio Bachiller    y Morales</i> (1812-1889). Sus trabajos “Cat&aacute;logo razonado y cronol&oacute;gico    hasta 1840”, que apareci&oacute; en la secci&oacute;n segunda de la tercera    parte del volumen dos de su obra <em>&quot;</em>Apuntes para la historia de    las letras y de la Instrucci&oacute;n p&uacute;blica en la Isla de Cuba<em>&quot;    </em>y el “Cat&aacute;logo de Libros y Folletos publicados en Cuba desde la    introducci&oacute;n de la imprenta hasta 1840”, ubicado en la secci&oacute;n    segunda de la cuarta parte del tercer tomo de la citada obra, marcan el inicio    del estudio sistem&aacute;tico de esta disciplina en nuestro pa&iacute;s. </p>     <p align="justify">En la etapa republicana, fue <i>Carlos Manuel Trelles y Govin</i>    (1866-1951) el digno sucesor de <i>Bachiller y Morales</i>. La gigantesca obra    de <i>Trelles</i> puede compararse con la de extranjeros de su &eacute;poca.    La compilaci&oacute;n de la <em>&quot;</em>Bibliograf&iacute;a cubana de los    siglos <tt>XVII </tt>y <tt>XVIII&quot; </tt>constituy&oacute; su mejor esfuerzo<em>.</em>    Pero no es hasta el triunfo de la Revoluci&oacute;n que el estado atiende resueltamente    el trabajo bibliogr&aacute;fico en el pa&iacute;s y pone en manos del m&aacute;s    alto centro bibliotecario nacional, una de las tareas importantes reservadas    a organismos de esta categor&iacute;a: la compilaci&oacute;n de la bibliograf&iacute;a    nacional. Despu&eacute;s de la reorganizaci&oacute;n de la Biblioteca Nacional    &quot;Jos&eacute; Mart&iacute;&quot;, realizada desde el mismo momento del triunfo    de la Revoluci&oacute;n, en 1961, se inicia la recopilaci&oacute;n del movimiento    editorial cubano a partir de 1959, as&iacute; como a las investigaciones correspondientes    al per&iacute;odo 1917-1936.<span class="superscript">27</span> </p>     <p align="justify">En 1965, la Biblioteca Nacional logra la publicaci&oacute;n    de su primer repertorio de publicaciones seriadas titulado <em>&quot;</em>Cat&aacute;logo    de publicaciones peri&oacute;dicas de los siglos <tt>XVIII</tt> y <tt>XIX</tt>&quot;,    una obra indispensable de consulta en bibliotecas cubanas y extranjeras. A pesar    de las dificultades enfrentadas en estos a&ntilde;os, la biblioteca logra la    compilaci&oacute;n y publicaci&oacute;n de innumerables bibliograf&iacute;as    sobre personalidades y tem&aacute;ticas que completan su labor bibliogr&aacute;fica    a nivel nacional y crea instrumentos de investigaci&oacute;n, acordes con el    desarrollo editorial alcanzado y con la pol&iacute;tica cultural de nuestro    pa&iacute;s. Esos repertorios abarcan, tanto el movimiento editorial actual,    como el trabajo retrospectivo de rescate de la producci&oacute;n editorial antes    del triunfo revolucionario. </p>     <p align="justify">Los archivos, en cambio, se remontan a la fundaci&oacute;n de la Ciudad de San Crist&oacute;bal de La Habana, en 1519. La conservaci&oacute;n de la documentaci&oacute;n de la isla, fue motivo de preocupaci&oacute;n de Felipe II desde fecha tan lejana como 1569, fen&oacute;meno que se reflej&oacute; en ordenanzas dictadas al efecto. En 1602, recomend&oacute; el cuidado de los libros de la Real Hacienda y prohibi&oacute; el acceso a personas ajenas. M&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, en 1762, los ingleses se llevaron parte de la documentaci&oacute;n, que se conserva actualmente en instituciones brit&aacute;nicas. </p>     <p align="justify">Durante la primera mitad del siglo, diferentes instituciones    gubernamentales crearon sus propios archivos, como el Real Consulado, el Cabildo,    el Tribunal de Cuentas y otros. El 28 de enero de 1840, se acord&oacute; la    creaci&oacute;n de un archivo &uacute;nico: Archivo General de la Real Hacienda.    En 1857, se le cambi&oacute; el nombre por Archivo General de la Isla de Cuba    y se le otorg&oacute; un car&aacute;cter aut&oacute;nomo. La instituci&oacute;n    llev&oacute;, por primera vez, su sello oficial. En 1904, se oficializ&oacute;    el nombre de Archivo Nacional y se instal&oacute; en el Cuartel de Artiller&iacute;a,    en la calle Compostela, entre San Isidro y Desamparados, La Habana Vieja. Al    triunfo de la Revoluci&oacute;n, en 1959, se incorpor&oacute; a la Secretar&iacute;a    de Educaci&oacute;n y despu&eacute;s fue dependencia del Consejo Nacional de    Cultura. En 1963, pas&oacute; a formar parte de la Academia de Ciencias de Cuba.<span class="superscript">3</span>  </p>     <p align="justify">En Cuba, la pol&iacute;tica nacional de educaci&oacute;n establecida, impuls&oacute; un conjunto de acciones para el desarrollo y la evoluci&oacute;n profesional en bibliotecolog&iacute;a y ciencia de la informaci&oacute;n, a pesar de que esta &uacute;ltima era una especialidad muy joven. En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80, se cre&oacute; el Centro de Adiestramiento T&eacute;cnico (CAT), subordinado al Instituto de Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica, actualmente Instituto de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y Tecnol&oacute;gica (IDICT). Dicho instituto es un elemento principal para lograr el avance de esta ciencia; as&iacute; como para desarrollar diversos mecanismos con el objetivo de difundir y profundizar en esta especialidad. Con este objetivo, se cre&oacute; el Centro de Estudios y Desarrollo Profesional en Ciencias de la Informaci&oacute;n (PROINFO), una divisi&oacute;n encargada de la actividad investigativa y el desarrollo profesional. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Como parte del programa que se realiza para el desarrollo profesional de esta actividad, se encuentra la preparaci&oacute;n de t&eacute;cnicos medios y especialistas en la materia, la realizaci&oacute;n de una gran cantidad de cursos, seminarios, adiestramientos, maestr&iacute;as y diplomados a todos los interesados, no s&oacute;lo en la capital sino tambi&eacute;n en las diferentes provincias y en los pa&iacute;ses latinoamericanos que lo solicitan. Adem&aacute;s, se desarrollan eventos para el intercambio de conocimientos y experiencias. </p>     <p align="justify">En el plano editorial, en 1991, sali&oacute; a la luz la revista    <em>Ciencias de </em><em>la Informaci&oacute;n</em>, un importante instrumento    de consulta y referencia; as&iacute; como veh&iacute;culo transmisor del conocimiento    y la experiencia acumulada por los profesionales de las ciencias de la informaci&oacute;n    y bibliotecolog&iacute;a, tanto en Cuba como en el resto de los pa&iacute;ses    hispanoparlantes. Esta revista sigui&oacute; a las <em>Actualidades de </em><em>la    Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica </em><em> y T&eacute;cnica, </em>editada    entre <em></em>1973 y 1990. Actualmente es editada por PROINFO en coordinaci&oacute;n    con la Sociedad Cubana de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica    (SOCICT). </p>     <p align="justify">La actividad bibliotecaria e informativa hist&oacute;ricamente se ha desarrollado en forma lenta y estable; sin embargo, la nueva revoluci&oacute;n de la informaci&oacute;n y los grandes cambios que han ocurrido en esta esfera, y el inter&eacute;s en el pa&iacute;s por esta esfera, han llevado a introducir poco a poco esta compleja pero imprescindible rama. </p> <h6>Uni&oacute;n y desuni&oacute;n: enfoque cubano </h6>     <p align="justify">A pesar de considerar las diferentes disciplinas en su aparici&oacute;n, desarrollo y consolidaci&oacute;n y de que indiscutiblemente est&aacute;n ligadas a las instituciones o productos que le dan nombre, te&oacute;ricos cubanos han realizado un estudio profundo sobre el tema hasta relacionar cada una de ellas en un sistema denominado bibliol&oacute;gico-informativo y que responde al propio fen&oacute;meno en que se han desenvuelto las disciplinas. </p>     <p align="justify">Si dese&aacute;ramos realizar una breve caracterizaci&oacute;n    del conjunto de elementos que condicionaron la aparici&oacute;n del fen&oacute;meno    bibliol&oacute;gico informativo, tendr&iacute;amos que iniciarlo a partir de    la propia historia de la comunicaci&oacute;n humana, es decir, el lenguaje y    la escritura. La cultura universal no escapa a estos preceptos y, de igual forma    que el paso de la cultura oral a la escrita produjo revoluciones que incidieron    en el comportamiento del hombre como ser social, hoy las transformaciones de    la tecnolog&iacute;a muestran una naciente cultura digital que lleva a nuevos    planteamientos en el tratamiento de las comunicaciones y de la informaci&oacute;n.    Todo esto genera que actualmente se hable de “fen&oacute;meno informativo” como    un conjunto de manifestaciones que han surgido y que caracterizan de forma muy    peculiar al incomparable mundo de la informaci&oacute;n actual. </p>     <p>Para mencionar algunas de estas manifestaciones, seleccionamos las que, a nuestro    entender, constituyen ejemplos clave en las transformaciones que se perciben    en el tratamiento informativo: </p> <ul>       <li> <i>Paradigma tecnol&oacute;gico</i>. Se establece a partir de las nuevas      tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n. Se sustenta      en el poder&iacute;o cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico de los pa&iacute;ses      altamente industrializados, que ostentan una gran ventaja sobre los pa&iacute;ses      subdesarrollados y se caracteriza por cambios significativos en la estructura      de la sociedad, provocados por un gran desarrollo de la tecnolog&iacute;a,      que se convierte en un elemento b&aacute;sico; una creciente demanda de informaci&oacute;n      y nuevos conocimientos; as&iacute; como por un incremento y unificaci&oacute;n      de las posibilidades de generar, trasmitir y acceder de forma inmediata a      la informaci&oacute;n con el uso de Internet. <i>Mar&iacute;a Teresa Cabada</i>      plantea que este paradigma surge “provocado por las tendencias que predominan      en el desarrollo capitalista contempor&aacute;neo, entre ellas, la superconcentraci&oacute;n      del poder financiero, el establecimiento de un mercado centralizado que determina      la interdependencia de todos los pa&iacute;ses, el desarrollo del sector de      la informaci&oacute;n a escala mundial, el incremento del valor de la informaci&oacute;n,      que aumenta la demanda de los productos y servicios de informaci&oacute;n,      y la globalizaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n y acceso a la informaci&oacute;n”.<span class="superscript">37</span></li>     </ul> <ul>       <li> <i>La sociedad de la informaci&oacute;n o sociedad del conocimiento</i>.      Se caracteriza fundamentalmente por el hecho de que la ciencia y la t&eacute;cnica      proporcionan posibilidades de acci&oacute;n para un n&uacute;mero creciente      de autores. El saber adopta, cada vez m&aacute;s, la funci&oacute;n de los      factores cl&aacute;sicos de la producci&oacute;n, y resulta, por tanto, accesible      directa o indirectamente a mayores sectores de la poblaci&oacute;n. La influencia      colectiva, el ejercicio del poder y del dominio est&aacute;n mediatizados      de manera creciente por el saber. El conocimiento cient&iacute;fico abre unas      posibilidades de actuaci&oacute;n que continuamente se ampl&iacute;an y modifican.      La sociedad del conocimiento es tambi&eacute;n llamada “era de la informaci&oacute;n”      o “sociedad del aprendizaje”. Estos t&eacute;rminos pretenden representar      a la sociedad moderna que sufre cambios importantes que continuar&aacute;n      en tiempos venideros.</li>     </ul> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>La incipiente aparici&oacute;n de la cultura digital</i>. Cuando se habla      de cultura digital, se refiere a la enorme uni&oacute;n de fuerzas tecnol&oacute;gicas      en constante crecimiento, as&iacute; como a los medios de comunicaci&oacute;n      y los procesos sociales y econ&oacute;micos inmediatos que transforman nuestra      forma de vivir y de relacionarnos con el mundo que nos rodea. La cultura digital      es un proceso complejo que se produce d&iacute;a a d&iacute;a, a partir de      diferentes factores como las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas del      grupo social en el que se manifiesta, y los medios y alcances t&eacute;cnicos      y cient&iacute;ficos que los condicionan y delimitan. La cultura digital o      revoluci&oacute;n digital se revela diariamente al navegar por Internet, al      comunicarnos por v&iacute;a sat&eacute;lite, al programar equipos en el hogar      y en el lugar donde trabajamos, cuando escuchamos y vemos en tiempo real por      medio de una video-conferencia a alguien que se encuentra del otro lado del      mundo o, al realizar una transacci&oacute;n bancaria en un cajero autom&aacute;tico.      Este es un fen&oacute;meno inevitable y el mundo esta inmerso en &eacute;l,      tanto las personas que utilizan la tecnolog&iacute;a y tienen su poder, como      quienes no participan en forma activa en su desarrollo, pero viven sus consecuencias.    </li>     </ul> <ul>       <li> <i>Nueva visi&oacute;n del bibliotecario y de las bibliotecas</i>. La biblioteca      hoy no es un edificio o un conjunto de libros. Es un conjunto de recursos      (humanos, tecnol&oacute;gicos, bibliogr&aacute;ficos, etc&eacute;tera) construidos      con vista a posibilitar que los usuarios obtengan la informaci&oacute;n que      necesitan. A su vez, los bibliotecarios deben encontrar medios para asegurar      que se identifiquen y preserven las publicaciones que ellos no pueden adquirir      o mantener en las colecciones de sus bibliotecas y, junto con esto, deben      encontrar las formas para que las diferentes bibliotecas obtengan un seguro      y r&aacute;pido acceso a esas publicaciones en un formato convenientemente      legible. </li>     </ul> <ul>       <li><i>Aparici&oacute;n de un nuevo marco te&oacute;rico-conceptual</i>. Los      tradicionales conceptos y terminolog&iacute;a empleada en las disciplinas      informativas se ampl&iacute;an con nuevos t&eacute;rminos que enriquecen su      vocabulario y que se utilizan con una frecuencia superior a los conocidos.      As&iacute; se habla de bases de datos, redes, centros de documentaci&oacute;n,      bibliotecas electr&oacute;nicas, virtuales y digitales, gesti&oacute;n de      informaci&oacute;n, entre otros. A pesar de esta riqueza, las disciplinas      informativas carecen de estudios te&oacute;ricos que amparen y profundicen      en la aparici&oacute;n de este nuevo l&eacute;xico e, incluso, en las definiciones      conceptuales de esta terminolog&iacute;a actual. </li>     </ul> <ul>       <li> <i>Influencia del proceso de globalizaci&oacute;n</i>. Caracterizado por      una unificaci&oacute;n del consumo de los bienes de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n,      este proceso de globalizaci&oacute;n contiene tres elementos que reconocen      algunos autores: la liberalizaci&oacute;n, la privatizaci&oacute;n y la desreglamentaci&oacute;n      o desregulaci&oacute;n.<span class="superscript">38</span> La liberalizaci&oacute;n      es vista como la forma de eliminar las barreras u obst&aacute;culos para permitir      la circulaci&oacute;n libre de todos los factores de producci&oacute;n, servicios      y capital. Con la influencia de la liberalizaci&oacute;n en la informaci&oacute;n,      se pretende destruir las barreras que crean precios demasiado altos y que      impiden el acceso de aquellos que no tienen la posibilidad econ&oacute;mica      de llegar a ella. En relaci&oacute;n con la privatizaci&oacute;n se piensa      que, en manos privadas, estas actividades que se relacionan con la informaci&oacute;n,      permitir&iacute;an un reparto mejor de los recursos disponibles y un mayor      beneficio para todos, tanto para el productor como para el consumidor. Este      aspecto provoca gran pol&eacute;mica aun entre los conocedores del tema. La      flexibilizaci&oacute;n busca reducir al m&iacute;nimo la funci&oacute;n del      estado en esta actividad y que sea regulado tan solo por el mercado referente      a la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n. Existen, en cuanto a todo      esto, divergencias de opiniones entre los especialistas. Con la influencia      de la globalizaci&oacute;n en la informaci&oacute;n, es posible alcanzar un      intercambio entre todos a nivel mundial, que resultar&iacute;a muy beneficioso      para el desarrollo de las ciencias en general. </li>     </ul> <ul>       <li> <i>Interrelaci&oacute;n cada vez m&aacute;s estrecha de las ciencias</i>.      La interacci&oacute;n interdisciplinaria de las ciencias es hoy palpable en      todas las ramas del saber. En el caso de las ciencias bibliol&oacute;gico-inform&aacute;ticas,      es cada vez m&aacute;s evidente. Por solo mencionar algunos ejemplos, la influencia      de la computaci&oacute;n y la cibern&eacute;tica es tan notable que no se      concibe el trabajo bibliotecario si no se acompa&ntilde;a de procedimientos      automatizados. El influjo del marketing, la econom&iacute;a y la gesti&oacute;n      se hacen obvias al ver a la biblioteca como un centro de servicios y no como      un almac&eacute;n de libros. La aplicaci&oacute;n de las matem&aacute;ticas      y las estad&iacute;sticas a la rama biblioteco-informativa es novedosa pero      de gran valor y cobra gran vigencia. Estas disciplinas se aplican fundamentalmente      en el uso de las colecciones y el movimiento de los fondos con que cuentan      las instituciones. Son denominadas disciplinas m&eacute;tricas y entre ellas      se ubican la informetr&iacute;a y la bibliometr&iacute;a. Ser&iacute;an infinitos      los ejemplos, pero como caracter&iacute;stica del fen&oacute;meno informativo      esta interacci&oacute;n interdisciplinaria es tan evidente, que los profesionales      de la informaci&oacute;n actuales se grad&uacute;an preparados para trabajar      en cualquier centro gestor de informaci&oacute;n, con independencia de su      tem&aacute;tica o contenido. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En este &uacute;ltimo punto, <i>Seti&eacute;n y Gorbea</i>,    principales te&oacute;ricos del sistema bibliol&oacute;gico- informativo, como    denominaron a este conjunto por razones ampliamente justificadas en diversos    trabajos<span class="superscript">39</span> bajo el paradigma multi-interdisciplinario    y multisectorial de la informaci&oacute;n, reconocen disciplinas rectoras, complementarias    y espec&iacute;ficas, y definen una disciplina como “un cuerpo te&oacute;rico,    cualitativamente diferenciado de otros, en tanto se ocupa de un fen&oacute;meno    distinto, espec&iacute;fico, que presenta leyes propias en su desarrollo”<span class="superscript">40</span>    (fig. 1).</p>     <p align="center"> <a href="/img/revistas/aci/v15n2/f0103207.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v15n2/f0103207.jpg" width="206" height="101" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 1. Sistema bibliol&oacute;gico-informativo, seg&uacute;n    el Dr. <i>Emilio Seti&eacute;n</i>. </p>     <p align="justify"><i>Seti&eacute;n y P&eacute;rez</i> se&ntilde;alan: “Finalmente,    el sistema de conocimientos bibliol&oacute;gico-informativos comprende al grupo    de disciplinas espec&iacute;ficas que denominamos: bibliografolog&iacute;a,    archivolog&iacute;a, bibliotecolog&iacute;a y ciencia de la informaci&oacute;n.    Estas disciplinas clasifican en el sistema, como espec&iacute;ficas, en tanto    se ocupan de forma especializada de los fen&oacute;menos bibliol&oacute;gico-informativos.    Pero han de considerarse, adem&aacute;s, como disciplinas contiguas porque,    como se expres&oacute;, todas estudian fen&oacute;menos que corresponden a la    transferencia de la informaci&oacute;n e intercambian sus contenidos frecuente    e intensamente”.<span class="superscript">41</span></p>     <p align="justify"><i>Gorbea</i>, en cambio, en su tesis doctoral<span class="superscript">43</span>    mantiene igual estructura con cambios m&iacute;nimos en cuanto a las disciplinas    rectoras. Donde <i>Seti&eacute;n</i> incluye la comunicaci&oacute;n, <i>Gorbea</i>    menciona la documentolog&iacute;a (teor&iacute;a del documento). Por otra parte,    <i>Gorbea</i> asume como disciplina rectora la inform&aacute;tica, mientras    <i>Seti&eacute;n</i> la incluye, en sus inicios, como t&eacute;rmino utilizado    por <i>Mijailov</i> y la reconoce como una misma disciplina con dos nombres:    inform&aacute;tica para los antiguos te&oacute;ricos sovi&eacute;ticos, y ciencia    de la informaci&oacute;n en el &aacute;rea anglosajona (fig. 2).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v15n2/f0203207.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v15n2/f0203207.jpg" width="216" height="116" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 2. Modelo de relaciones interdisciplinarias de sistema    de conocimientos cient&iacute;ficos bibliol&oacute;gico-informativo, seg&uacute;n    el Dr. <i>Salvador Gorbea</i>. </p>     <p align="justify">Sobre esta teor&iacute;a existen nuevas reflexiones en el campo    latinoamericano. As&iacute;, encontramos el estudio de te&oacute;ricos colombianos    con una nueva propuesta del sistema en el contexto sociocultural de su pa&iacute;s.    Los autores, sobre la base de que toda ciencia se transforma para adaptarse    a los nuevos paradigmas, se plantearon que “si bien en la ciencia bibliotecol&oacute;gica    antes se hablaba de la organizaci&oacute;n del conocimiento registrado, ahora    pasa a ser la transferencia de informaci&oacute;n el nuevo patr&oacute;n. Ante    este cambio, es no solo posible preguntar, sino obligatorio responder, si este    nuevo objeto de estudio cambia la esencia propia de la bibliotecolog&iacute;a    o si, por el contrario, solo agrega atributos o propiedades que responden a    los nuevos modelos de mundo”<span class="superscript">42,43</span>(fig. 3).  </p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/aci/v15n2/f0303207.jpg" width="590" height="566"></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">FIG.3. Sistema de conocimientos cient&iacute;ficos bibliol&oacute;gico-informativo,    propuesto por Quintero Castro N, Quiroz P&eacute;rez AM, V&aacute;squez Quijano    N, Lopera Lopera LH. Objeto de estudio para una bibliotecolog&iacute;a orientada    al contexto sociocultural colombiano: Propuesta para un debate. Revista Interamericana    de Bibliotecolog&iacute;a. 2003;26(2): Separata p.1-66&quot;.</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify">Tuvo como objetivo la investigaci&oacute;n, fundamentar un cuerpo    te&oacute;rico epistemol&oacute;gico en aras de corroborar o reformular el objeto    de estudio de la bibliotecolog&iacute;a, sobre la base de la hermen&eacute;utica    objetiva, s&iacute;ntesis del racionalismo cr&iacute;tico popperiano y la hermn&eacute;utica    filos&oacute;fica gadameriana. En la propuesta, que parte del sistema bibliol&oacute;gico-informativo,    referido antes, reconoce la filosof&iacute;a como disciplina rectora y, en este    sentido, “se asume que desde las cuatro grandes &aacute;reas de la filosof&iacute;a    (pol&iacute;tica, est&eacute;tica, &eacute;tica y epistemolog&iacute;a), puede    integrarse un complejo te&oacute;rico que enriquezca las bases del sistema de    conocimientos bibliol&oacute;gico-informativo en general, y de la bibliotecolog&iacute;a    espec&iacute;ficamente”.<span class="superscript">42</span></p>     <p align="justify">M&aacute;s adelante se&ntilde;alan: “Las ciencias de la discusi&oacute;n    pretenden la reconstrucci&oacute;n de un mundo que fue colonizado por la raz&oacute;n    desp&oacute;tica, porque, en aras de la precisi&oacute;n y la normalizaci&oacute;n,    esta ha empobrecido y enrarecido la vida, al mutilar los simbolismos y la capacidad    de habitar po&eacute;ticamente el mundo, esto es, la posibilidad de construir    la sociedad como se construye una obra de arte, desde lo est&eacute;tico y lo    &eacute;tico. Fuera del alcance de la racionalidad calculadora y previsora de    la ciencia queda la pregunta por la libertad humana como fuente de responsabilidad    (moral), es decir, el &aacute;mbito de la &eacute;tica como reflexi&oacute;n    filos&oacute;fica por lo moral. Igualmente, sucede con los asuntos relacionados    con la acci&oacute;n colectiva, en tanto que no pueden resolverse en t&eacute;rminos    meramente cient&iacute;ficos. Es necesario, entonces, redefinir el sentido de    las ciencias sociales para abrir nuevos caminos que conduzcan a una reconstrucci&oacute;n    social de la realidad, mediante el establecimiento de los l&iacute;mites de    la raz&oacute;n hegem&oacute;nica que desconoce al ser humano que la alienta,    y la recomposici&oacute;n de las relaciones entre los mundos objetivo, subjetivo    y social“.<span class="superscript">42</span> </p>     <p align="justify">Este nuevo enfoque, a partir del sistema bibliol&oacute;gico-informativo,    contradice en algunos puntos las soluciones de los te&oacute;ricos cubanos a    ciertos problemas relacionados con las definiciones te&oacute;ricas de las diversas    disciplinas. Ellos reconocen que cada una de ellas se encuentra inmersa en un    subsistema general al que le denominaron ciencias de la informaci&oacute;n documental,    un nombre muy parecido al que se emplea para reconocer a las ciencias de la    informaci&oacute;n que ellos la consideraron como documentaci&oacute;n cient&iacute;fica.    Solo este an&aacute;lisis revela un serio problema terminol&oacute;gico actual    a&uacute;n sin resolver. De cierta forma, corrobora el enfoque de la subordinaci&oacute;n    que la teor&iacute;a cubana no comparte; el aporte del enfoque cubano radica    en considerar a las disciplinas en un sistema integral, cada una con sus objetivos,    leyes, estructura y etapas o niveles de desarrollo hist&oacute;rico. Por otra    parte, no es contradictoria la valoraci&oacute;n del sistema a partir de diversas    disciplinas que este enfoque, por novedoso, incluye: la Filosof&iacute;a, aunque    tambi&eacute;n ser&iacute;a interesante meditar en la Pedagog&iacute;a, si al    final los bibliotecarios, archiveros, documentalistas, e incluso los propios    bibli&oacute;grafos, somos formadores de esencia, pero reconocer la bibliolog&iacute;a    en igual plano que las restantes disciplinas la disminuye, por cuanto la bibliolog&iacute;a    es la ciencia del libro, principal soporte de informaci&oacute;n en todas las    actividades informativas (bibliotecaria, archiv&iacute;stica, bibliogr&aacute;fica    y documentalista). </p>     <p>Los estudios te&oacute;ricos sobre las disciplinas que se ocupan del fen&oacute;meno    bibliol&oacute;gico informativo se iniciaron en la Biblioteca Nacional &quot;Jos&eacute;    Mart&iacute;&quot;, en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90 del siglo <tt>XX</tt>,    por tres razones principales: </p> <ul>       <li> Para fundamentar te&oacute;rica y coherentemente el programa de investigaciones      aplicadas que realizaba la biblioteca y el sistema cubano de bibliotecas p&uacute;blicas      desde 1980. </li>       <li> Para responder a la necesidad de contar con una concepci&oacute;n generalizada      en el plano nacional sobre los varios cuerpos aut&oacute;nomos que, en el      rango de ciencias, conforman el sistema de conocimientos bibliol&oacute;gico-informativos.      La falta de esta concepci&oacute;n fue se&ntilde;alada en la presentaci&oacute;n      del plan de estudios C de la carrera de Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de      la Informaci&oacute;n de la Universidad de La Habana. </li>       <li> Para contar con un fundamento rigurosamente coherente y suficiente con      el fin de argumentar ante las autoridades del pa&iacute;s el car&aacute;cter      cient&iacute;fico de los resultados obtenidos en las investigaciones bibliotecol&oacute;gicas      y la incorporaci&oacute;n de los bibliotecarios al sistema vigente de categor&iacute;as      de investigadores. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La falta manifiesta en Cuba de una concepci&oacute;n generalizada sobre la    bibliotecolog&iacute;a y las dem&aacute;s disciplinas bibliol&oacute;gico-informativas    es tambi&eacute;n evidente en otros pa&iacute;ses. Esas diferencias se agrupan    en las tres palabras (subordinaci&oacute;n, exclusi&oacute;n, inclusi&oacute;n)    que <i>Linares</i> utiliz&oacute; en su trabajo y que <i>Seti&eacute;n y P&eacute;rez</i>    las agrupan de la siguiente forma:<span class="superscript">44</span> </p> <ul>       <li> Las que igualan el contenido de las disciplinas bibliol&oacute;gico-informativas con los planes de formaci&oacute;n profesional. </li>       <li> Las que igualan dichos contenidos con los del trabajo institucional. </li>       <li> Las que confieren distinto alcance a sus objetos de estudio e implican, en ocasiones, la pertenencia de unas disciplinas bibliol&oacute;gico-informativas a otras. </li>       <li> Las que abogan por la relativa independencia de las disciplinas. </li>       <li> Las que manifiestan dudas sobre el car&aacute;cter cient&iacute;fico de las disciplinas bibliol&oacute;gico-informativas. </li>     </ul>     <p align="justify">Los estudios realizados en la Biblioteca Nacional &quot;Jos&eacute;    Mart&iacute;&quot; revelaron que la b&uacute;squeda de leyes bibliotecol&oacute;gicas    universales fracas&oacute; bajo el enfoque positivista que subyace en algunas    posiciones te&oacute;ricas, por el reduccionismo que practica esa escuela de    pensamiento y que la lleva a enfocar todos los fen&oacute;menos -incluidos los    sociales- como fen&oacute;menos f&iacute;sicos, lo que constituye, seg&uacute;n<i>    Budd</i>, una aplicaci&oacute;n de formas del pensamiento a un sector de la    realidad distinto a aqu&eacute;l en que se desarrollaron.<span class="superscript">45</span>    Efectivamente, en &quot;Dial&eacute;ctica de la naturaleza&quot;, <i>Federico    Engels</i>, explica c&oacute;mo a cada forma de movimiento de la materia (mec&aacute;nica,    f&iacute;sica, qu&iacute;mica, biol&oacute;gica, social) corresponde un an&aacute;lisis    cualitativo distinto y, por tanto, una forma diferente de enfocar e identificar    su desarrollo sujeto a ley y de enunciar esas leyes.<span class="superscript">46</span>    En el caso de los fen&oacute;menos bibliotecarios, el positivismo se limita,    adem&aacute;s, cuando tratan de inferir las leyes universales de la bibliotecolog&iacute;a    s&oacute;lo a partir del estudio de comportamientos de los servicios bibliotecarios,    sin considerar el entorno social que los condiciona. </p>     <p align="justify">Las investigaciones desarrolladas en la Biblioteca Nacional    &quot;Jos&eacute; Mart&iacute;&quot;, adscritas al discurso profesional que    se inserta en la corriente bibliotecol&oacute;gica marxista, y que cuenta con    un s&oacute;lido fondo te&oacute;rico,<span class="superscript">47-49</span>    han contribuido a su enriquecimiento, a enunciar la ley fundamental de la actividad    bibliotecaria y una de sus regularidades, as&iacute; como las correspondientes    a otros fen&oacute;menos bibliol&oacute;gico-informativos (archiv&iacute;stico,    bibliogr&aacute;fico, de an&aacute;lisis de informaci&oacute;n) y a resolver    un problema que el positivismo no pudo resolver y que la propia corriente marxista    en otros pa&iacute;ses no hab&iacute;a enunciado de forma expl&iacute;cita,    aunque hab&iacute;a sentado las bases te&oacute;ricas e hist&oacute;ricas para    esto. </p>     <p align="justify">Las investigaciones concluidas en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90 establecieron que la concatenaci&oacute;n que existe entre los elementos de las actividades bibliol&oacute;gico-informativas y entre estos y las condiciones socioecon&oacute;micas, mediada por las etapas del ciclo de circulaci&oacute;n social de la informaci&oacute;n, se manifiestan con suficiente regularidad en toda &eacute;poca y lugar, permiten analizar y predecir el comportamiento de relaciones causa-efecto, por lo cual puede considerarse como expresi&oacute;n de ley. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El enunciado de esta concatenaci&oacute;n, basado en la evidencia    hist&oacute;rica y confirmable mediante la observaci&oacute;n y el an&aacute;lisis    de la realidad circundante es, por s&iacute; sola, una generalizaci&oacute;n    que permite abordar el estudio de lo sucedido en esas actividades, e incluso,    para adelantar pron&oacute;sticos sobre su comportamiento futuro. Las condiciones    sociales prevalecientes en el medio de las actividades bibliol&oacute;gico-informativas    influyen en ellas y viceversa. Esas condiciones se reflejan con car&aacute;cter    determinante en las actividades y sus productos. Al mismo tiempo, el uso de    los productos bibliol&oacute;gico-informativos contribuye, en cierta medida,    a la modificaci&oacute;n de las condiciones sociales. Por esta &uacute;ltima    raz&oacute;n, las investigaciones bibliotecol&oacute;gicas deber&iacute;an llegar    a esclarecer c&oacute;mo los lectores asumen y utilizan los contenidos que le    trasmiten las bibliotecas. Por el car&aacute;cter diverso de estas instituciones,    los estudios deber&iacute;an detectar desde los estados emocionales y de disfrute    est&eacute;tico que producen dichos contenidos hasta el conocimiento sobre c&oacute;mo    se emplean en la soluci&oacute;n de problemas docentes, cient&iacute;ficos o    pr&aacute;cticos. Se lograr&iacute;a, entonces, conocer la efectividad de la    acci&oacute;n pedag&oacute;gica y cultural que realizan las bibliotecas y comprender    mejor el impacto de la creatividad bibliotecaria. Es posible entonces aceptar    el enunciado de una ley general para el conjunto de las actividades bibliol&oacute;gico-informativas,    y leyes particulares para cada una de ellas. </p> <h6>Ley general de las actividades bibliol&oacute;gico-informativas </h6>     <p align="justify">Existe una concatenaci&oacute;n general y regular entre los elementos de la actividad bibliol&oacute;gico-informativa y las condiciones socioecon&oacute;micas, as&iacute; como su necesaria correspondencia con esas condiciones. Esta concatenaci&oacute;n est&aacute; mediada por las caracter&iacute;sticas de circulaci&oacute;n social de la informaci&oacute;n. </p> <ul>       <li><strong> </strong> Leyes particulares.</li>     </ul>     <p><i>Ley particular de la actividad bibliotecaria</i>. Existe una concatenaci&oacute;n    general y regular entre los elementos de la actividad bibliotecaria y las condiciones    socioecon&oacute;micas, as&iacute; como su necesaria correspondencia con esas    condiciones. Esta concatenaci&oacute;n es mediada por las caracter&iacute;sticas    de la producci&oacute;n, difusi&oacute;n y uso de los documentos propios de    las colecciones de bibliotecas, o de sus contenidos. </p>     <p> <i>Ley particular de la actividad bibliogr&aacute;fica</i>. Existe una concatenaci&oacute;n    general y regular entre los elementos de la actividad bibliogr&aacute;fica y    las condiciones socioecon&oacute;micas, as&iacute; como su necesaria correspondencia    con esas condiciones. Esta concatenaci&oacute;n es mediada por las caracter&iacute;sticas    de la creaci&oacute;n de documentos y por el uso de la informaci&oacute;n sobre    ellos o sus contenidos. </p>     <p> <i>Ley particular de la actividad archiv&iacute;stica</i>. Existe una concatenaci&oacute;n    general y regular entre los elementos de la actividad archiv&iacute;stica y    las condiciones socioecon&oacute;micas, as&iacute; como su necesaria correspondencia    con esas condiciones. Esta concatenaci&oacute;n es mediada por las peculiaridades    de los individuos y entidades generadores de los documentos de archivo y por    el uso de las colecciones de estos. </p>     <div align="left"> <i>Ley particular de la actividad de an&aacute;lisis de informaci&oacute;n</i>.    Existe una concatenaci&oacute;n general y regular entre los elementos esenciales    de la actividad de an&aacute;lisis de informaci&oacute;n y las condiciones socioecon&oacute;micas,    as&iacute; como su necesaria correspondencia con esas condiciones. Esta concatenaci&oacute;n    es mediada por las caracter&iacute;sticas de la creaci&oacute;n de la informaci&oacute;n    l&oacute;gica a partir de la existente y por el uso que se hace de ella con    fines de investigaci&oacute;n, gesti&oacute;n o creaci&oacute;n. </div>     <p align="justify">Estos enunciados indican la forma en que debe abordarse el    estudio cient&iacute;fico de los fen&oacute;menos bibliol&oacute;gico-informativos.    Esclarecer, mediante el an&aacute;lisis riguroso de las relaciones que mantienen    con el medio esos fen&oacute;menos, c&oacute;mo las condiciones sociales inciden    en ellos, c&oacute;mo se insertan, a su vez, en la vida social, c&oacute;mo    contribuyen a su desarrollo, qu&eacute; cambios se prev&eacute;n en las condiciones    sociales imperantes y c&oacute;mo deben plantearse las perspectivas de los fen&oacute;menos    bibliol&oacute;gico-informativos a la luz de esos cambios, constituyen tareas    fundamentales de la investigaci&oacute;n en el sector. Tambi&eacute;n es posible    establecer un principio general de las actividades bibliol&oacute;gico-informativas    y un principio particular para cada una de ellas. </p> <h6>Principio general de las actividades bibliol&oacute;gico-informativas </h6>     <p>Existe una correspondencia entre los productos bibliol&oacute;gico-informativos y la demanda que se hace de ellos. </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Principios particulares.</li>     </ul>     <p><i>Principio particular de la actividad bibliotecaria</i>. La correspondencia    entre las colecciones de bibliotecas y las demandas de los documentos que las    integran o de los datos e ideas contenidos en ellos. </p>     <p> <i>Principio particular de la actividad bibliogr&aacute;fica</i>. La correspondencia    entre las compilaciones bibliogr&aacute;ficas y la demanda de informaci&oacute;n    sobre los documentos o sus contenidos. </p>     <p> <i>Principio particular de la actividad archiv&iacute;stica</i> La correspondencia    entre las colecciones de archivo y las demandas de datos e ideas sobre las peculiaridades    de los individuos y entidades que generan esas colecciones. </p>     <div align="justify"> <i>Principio particular de la actividad de an&aacute;lisis    de informaci&oacute;n</i>. La correspondencia entre la informaci&oacute;n l&oacute;gica,    obtenida de la existente, y las demandas de informaci&oacute;n para resolver    los problemas de investigaci&oacute;n, gesti&oacute;n o creaci&oacute;n. </div>     <p align="justify">El enunciado de estos principios orienta hacia un mejor desempe&ntilde;o    social de las actividades bibliol&oacute;gico-informativas. Son la definici&oacute;n    de calidad para esas actividades, si se acepta la definici&oacute;n que realiza    <i>Philip B. Crosby </i>para este t&eacute;rmino cuando en su obra <em>Quality    is Free </em> establece que la calidad es la adecuaci&oacute;n a requerimientos.    Pero estos principios constituyen tambi&eacute;n puntos de partida para la investigaci&oacute;n    de car&aacute;cter aplicado en el sector. </p> <h6>Consideraciones finales </h6>     <p align="justify">Indiscutiblemente, la bibliotecolog&iacute;a, la archivolog&iacute;a,    la bibliograf&iacute;a y las ciencias de la informaci&oacute;n constituyen disciplinas    concretas con su objeto de estudio y su actividad espec&iacute;fica. Los diferentes    enfoques con respecto a sus contenidos, donde se analizan como ciencias subordinadas    a una de ellas o como disciplinas que no tienen nada com&uacute;n, responden    fundamentalmente a la interdisciplinariedad como fen&oacute;meno actual y a    la absoluta certeza de su contenido a&uacute;n joven. Una de las caracter&iacute;sticas    fundamentales de la interdisciplinaridad es la terminolog&iacute;a inestable    y &#151;al no estar bien definidos los l&iacute;mites conceptuales&#151; se    produce cierto desorden en la organizaci&oacute;n del conocimiento. En este    sentido, las disciplinas informativas de forma general constituyen un campo    te&oacute;rico &aacute;vido de una profundizaci&oacute;n en su estructura cient&iacute;fica.  </p>     <p align="justify">De los diferentes enfoques, el m&aacute;s acertado coincide    con el criterio de <i>Linares</i>, quien plantea que “la inclusi&oacute;n y    conformaci&oacute;n de un espacio, integrado b&aacute;sicamente por las disciplinas    aludidas es una de las posturas m&aacute;s realistas sobre este particular”.<span class="superscript">1</span>    En este sentido, la teor&iacute;a desarrollada por <i>Seti&eacute;n</i> y otros    autores sobre el sistema bibliol&oacute;gico informativo, donde se les reconoce    como un conjunto de disciplinas espec&iacute;ficas en el sistema, y que responden    a un fen&oacute;meno espec&iacute;fico, donde sus elementos interact&uacute;an    con las condiciones sociales que inciden directamente en su comportamiento,    es hasta el momento lo que m&aacute;s se acerca a su estado actual y propone    un espacio coherente para incursionar por los profesionales de las diferentes    especialidades. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p>1. Castillo Guevara J, Leal Labrada O. Bibliotecolog&iacute;a: ciencia o t&eacute;cnica?      Hacia un nuevo debate. Acimed. 2006;14(2). Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_2_06/aci07206.htm">http://www.bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_2_06/aci07206.htm      </a> [Consultado: 6 de julio de 2006]. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>2. Llaver&iacute;as J. Historia de los archivos de Cuba. La Habana: La Universal        de Ruiz. 1912. p.XIV. </p>     <p>3. Sol Fern&aacute;ndez M, Mesa Le&oacute;n M, Cabrera Yanez J. Introducci&oacute;n      a la Archivolog&iacute;a : selecci&oacute;n de lecturas. La Habana: Facultad      de Artes y Letras. Universidad de la Habana. 1987.p.25-7. </p>     <p>4. Al&iacute; Pernia H. Diccionario de Archivolog&iacute;a: T&eacute;rminos      relativos a la Archivolog&iacute;a, paleograf&iacute;a, diplom&aacute;tica      y transcripci&oacute;n de documentos, Ciencia de la Informaci&oacute;n y materias      afines. Caracas: Archivo General de la Naci&oacute;n. 1990. </p>     <p>5. Salabarr&iacute;a Abraham B. Diccionario de Archivolog&iacute;a. Santa F&eacute;    de Bogot&aacute;: Archivo General de la Naci&oacute;n. 1973. </p>     <p>6. Schellemberg TR. Archivos modernos. Principios y T&eacute;cnicas. La Habana:      Archivo Nacional: Instituto Panamericano de Geograf&iacute;a e Historia. 1958. </p>     <p>7. Tanodi A. Manual de Archivolog&iacute;a Hispanoamericana: Teor&iacute;as      y Principios. C&oacute;rdova: Universidad de C&oacute;rdova. 1961. </p>     <p>8. Agencia Espa&ntilde;ola de Normalizaci&oacute;n (AENOR). Norma Espa&ntilde;ola      UNE 50-113: Parte 1-92. Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n. Vocabulario:      Parte 1: Conceptos fundamentales. Madrid: AENOR. 1991. </p>     <p>9. Rodr&iacute;guez L&oacute;pez MC. La delimitaci&oacute;n de la archiv&iacute;stica      como ciencia. 2006. Disponible en: <a href="http://historia.fcs.ucr.ac.cr/articulos/2006/8archiv_perspectivas.html">http://historia.fcs.ucr.ac.cr/articulos/2006/8archiv_perspectivas.html      </a>[Consultado: 6 de julio de 2006]. </p>     <p>10. El concepto actual de archiv&iacute;stica. 10 de julio de 2006. Disponible      en: <a href="http://patrimoniohistorico.unex.es/documentos/86.htm">http://patrimoniohistorico.unex.es/documentos/86.htm      </a> [Consultado: 7 de julio de 2006]. </p>     <p>11. Fuster Ruiz F. Archiv&iacute;stica, archivo, documento de archive. Necesidad      de clarificar los conceptos. Anales de Documentaci&oacute;n.1999(2):103-20. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>12. Peque&ntilde;o Larousse Ilustrado. Nuevo Diccionario Enciclop&eacute;dico.      Par&iacute;s: Librer&iacute;a Larousse.1998.p.625. </p>     <p>13. Mesa Castillo BM, Vega Garc&iacute;a O. Bibliotecolog&iacute;a: Selecci&oacute;n      de lecturas. La Habana: Ministerio de Educaci&oacute;n Superior. 1987.p.3. </p>     <p>14. Curr&aacute;s E. La informaci&oacute;n en sus nuevos aspectos. Madrid: Parainfo.      1988.p.48. </p>     <p>15. Inguiniz JB. L&eacute;xico bibliogr&aacute;fico. M&eacute;xico DF: Universidad      Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. 1987. </p>     <p>16. Buonocore D. Diccionario de Bibliotecolog&iacute;a. T&eacute;rminos relativos      a la bibliolog&iacute;a, bibliograf&iacute;a, bibliofilia, bibliotecolog&iacute;a,      archivolog&iacute;a, documentolog&iacute;a, tipograf&iacute;a y materias afines.      Buenos Aires: Marymar. 1976.p.89-90. </p>     <p>17. Unesco. Terminology of Documentation: A selection of 1 200 basic termes        published in English, French, German, Russian and Spanish. Par&iacute;s: Unesco        Press. 1976. </p>     <p>18. Instituto de Investigaciones en Normalizaci&oacute;n. NC 39-03-87. Sistema      Nacional de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-t&eacute;cnica. Actividad      cient&iacute;fico informativa: t&eacute;rminos y definiciones. Sust. NC39-03:82.      La Habana. Instituto de Investigaciones en Normalizaci&oacute;n. 1987. </p>     <p>19. Instituto de Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica.      Academia de Ciencias de Cuba. Diccionario de t&eacute;rminos de inform&aacute;tica:      espa&ntilde;ol, ruso, ingl&eacute;s. La Habana: Instituto de Documentaci&oacute;n      e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica. 1977. T-1.p.76. </p>     <p>20. Mart&iacute;nez de Sousa J. Diccionario de bibliolog&iacute;a y ciencias      afines. Salamanca: Pir&aacute;mide. 1989. p.88. </p>     <p>21. Seti&eacute;n Quesada E. Aportes metodol&oacute;gicos de la investigaci&oacute;n      sobre la actividad bibliotecaria en el Ministerio de Cultura de Cuba. Bibliotecas.      Serie Especial. 1995;2:29. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>22. Grafton Horta P. Bibliograf&iacute;a: Selecci&oacute;n de lecturas. La Habana:      Ministerio de Educaci&oacute;n Superior. 1988.p.57. </p>     <p>23. Mijailov, A. I. Curso Introductorio sobre Inform&aacute;tica-Documentaci&oacute;n.      La Habana: Instituto de Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica.      1974.p.69. </p>     <p>24. Mijailov AI. Fundamentos de inform&aacute;tica: Primera Parte. Mosc&uacute;:      Nauka, La Habana: Instituto de Documentaci&oacute;n e Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica.      1973.p.109. </p>     <p>25. Sep&uacute;lveda O. Publicaciones del Servicio. Cursos para Documentalistas      en Formaci&oacute;n Profesional: Informes. Montevideo: Centro Interamericano      de Formaci&oacute;n Profesional. 1979. </p>     <p>26. Malcl&eacute;s LN. Les sources du travail bibliographique. G&eacute;neve:      Droz. 1950. </p>     <p>27. Linares Columbi&eacute; R. Selecci&oacute;n de lecturas de Bibliograf&iacute;a      Cubana. La Habana: Departamento de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica      y Bibliotecolog&iacute;a. Facultad de Artes y Letras. Universidad de La Habana.      1982. </p>     <p>28. Souza S. Informaci&oacute;n: utop&iacute;a y realidad de la Bibliotecolog&iacute;a.      Investigaciones Bibliotecol&oacute;gicas. 1996;10:14-17.</p>     <p>29. Albuquerque Barreto A. Los tres mundos de la Ciencia de la Informaci&oacute;n”.      Ciencias de la informaci&oacute;n. 1998;(3):3-9. </p>     <p>30. Seti&eacute;n, Quesada E, Gorbea Portal S. De la Bibliotecolog&iacute;a      al Sistema de Conocimientos Cient&iacute;ficos Bibliol&oacute;gico-Informativo.      Investigaci&oacute;n Bibliotecol&oacute;gica. 1994;16:22. </p>     <p>31. Peniche de S&aacute;nchez MacGregor S. Vocabulario controlado en bibliotecolog&iacute;a,      ciencia de la informaci&oacute;n y temas afines. M&eacute;xico DF: Universidad      Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. 1992. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>32. Vieties Alonso B. Definiciones del concepto de documentaci&oacute;n en Espa&ntilde;a,      1980-1955: Proyecto de investigaci&oacute;n del curso de especialista universitario      en documentaci&oacute;n pedag&oacute;gica 1994-95. Madrid: Universidad Complutense      de Madrid. 1995. </p>     <p>33. Angulo NM. Terminolog&iacute;a de la automatizaci&oacute;n documental. M&eacute;xico      DF: Coordinaci&oacute;n Nacional para la Planeaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n      Superior. 1988. </p>     <p>34. Seti&eacute;n Quesada E, Gorbea Portal S. Conceptos m&eacute;tricos en las      disciplinas biblioteco-informativa. Actualidades de la Informaci&oacute;n      Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. 1990;21(156):3-17. </p>     <p>35. Cruz Paz A, Garc&iacute;a Su&aacute;rez VM. Fuentes de informaci&oacute;n:      Aspectos te&oacute;ricos. La Habana: Direcci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica.      Universidad de La Habana; 1994. </p>     <p>36. Seti&eacute;n Quesada E. Teor&iacute;a biblioteco-informativa en la esfera      de la cultura cubana contempor&aacute;nea. Ciencias de la Informaci&oacute;n.1993;24:145-62. </p>     <p>37. Cabada Arenal MT. El profesional de la informaci&oacute;n ante los desaf&iacute;os      del paradigma tecnol&oacute;gico imperante”. Disponible en: <a href="http://www.launion.edu.pe/info99-7.htm">http://www.launion.edu.pe/info99-7.htm      </a>[Consultado: 12 de julio de 2006]. </p>     <p>38. Ch&aacute;vez JA. Evaluaci&oacute;n del impacto de la informaci&oacute;n      para el desarrollo. En: Memorias del Congreso Internacional sobre Informaci&oacute;n      Electr&oacute;nica y Bibliotecas Digitales. San Jos&eacute;: Universidad Nacional      de Costa Rica.1997. </p>     <p>39. Seti&eacute;n Quesada E. Teor&iacute;a Bibliol&oacute;gico Informativa.      La Habana: F&eacute;liz Varela. 2003.p.10-4. </p>     <p>40. Seti&eacute;n Quesada E. El objeto de estudio de las disciplinas bibliol&oacute;gico      informativas y su enfoque en la Biblioteca Nacional Jos&eacute; Mart&iacute;    de Cuba. Investigaci&oacute;n Bibliotecol&oacute;gica. 1996;21:7-13. </p>     <p>41. Seti&eacute;n Quesada E, P&eacute;rez Vald&eacute;s LF. V&iacute;as de formaci&oacute;n      del sistema de conocimientos bibliol&oacute;gico-informativo. Ciencias de      la Informaci&oacute;n. 1995;2:42-6. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>42. Gorbea Portal S. Producci&oacute;n y comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica      latinoamericana en ciencias bibliotecol&oacute;gicas y de la informaci&oacute;n      documental. M&eacute;xico DF: CUIB. UNAM. 2003. </p>     <p>43. Quintero Castro N, Quiroz P&eacute;rez AM, V&aacute;squez Quijano N, Lopera      Lopera LH. Objeto de estudio para una bibliotecolog&iacute;a orientada al      contexto sociocultural colombiano: Propuesta para un debate. Disponible en: <a href="http://biblioteca.udea.edu.co/~hlopera/objeto_de_estudio.rtf">http://biblioteca.udea.edu.co/~hlopera/objeto_de_estudio.rtf      </a> [Consultado: 14 de agosto de 2006]. </p>       <p>44. Seti&eacute;n Quesada E, P&eacute;rez Matos NE. Regularidades      y leyes bibliol&oacute;gico informativas: sus manifestaciones en Cuba. En:      Memorias INFO 2004. La Habana: IDICT. 2004. </p>     <p>45. Budd M. An Epistemological Foundation for Library and Information Science.      Library Quarterly.1995;65:295-318. </p>     <p>46. Engels F. Dial&eacute;ctica de la naturaleza. La Habana: Ciencias Sociales.        1982. </p>     <p>47. Abramov KI . Bibliotekovedenie: obschii kurss. Moskva: Knizhnaja Palata.      1988. </p>     <p>48. Grigoriev YV. Teoreticheskie osnovy formirovaniya bibliotechnykh fondov.      Moskva: Institut Kultury. 1973 </p>     <p>49. Chubari&aacute;n OS . Bibliotecolog&iacute;a general. La Habana: Editorial      Cient&iacute;fico T&eacute;cnica. 1981. </p>     <p>Recibido: 21 de noviembre del 2006. Aprobado: 14 de diciembre del 2006.     <br>   MSc. <em>Nuria Esther P&eacute;rez Matos </em>. Departamento de Investigaciones    Hist&oacute;rico-Culturales, Bibliogr&aacute;ficas y Bibliotecol&oacute;gicas.    Biblioteca Nacional Jos&eacute; Mart&iacute;. Ave. Rancho Boyeros y 20 de Mayo,    Plaza de la Revoluci&oacute;n. Ciudad de La Habana. Cuba. Correo electr&oacute;nico:    <a href="mailto:ihcb@bnjm.cu">ihcb@bnjm.cu </a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&aacute;ster    en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencias de la Informaci&oacute;n. Investigadora    agregada. Profesora Asistente Adjunta de la Universidad de La Habana. Departamento    de Investigaciones Hist&oacute;rico-Culturales, Bibliogr&aacute;ficas y Bibliotecol&oacute;gicas.    Biblioteca Nacional “Jos&eacute; Mart&iacute;”.     <br>   <span class="superscript">2</span>Licenciada en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencias de la Informaci&oacute;n. Oficina de Historia del Consejo de Estado. </a><a name="cargo"></a></p>     <p>Ficha de procesamiento </p>     <p>Clasificaci&oacute;n: Art&iacute;culo de revisi&oacute;n. </p>     <p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCs<span class="superscript">1</span> </p>     <p>CIENCIA DE LA INFORMACI&Oacute;N; TEOR&Iacute;A DE LA INFORMACI&Oacute;N; BIBLIOTECOLOG&Iacute;A; ARCHIVOLOG&Iacute;A. </p>     <p>INFORMATION SCIENCE; INFORMATION THEORY; LIBRARY SICENCE; ARCHIVES SCIENCE. </p>     <p>Seg&uacute;n DeCI<span class="superscript">2</span> </p>     <p>CIENCIAS DE LA INFORMACI&Oacute;N; TEOR&Iacute;A DE LA INFORMACI&Oacute;N; BIBLIOTECOLOG&Iacute;A </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>INFORMATION SCIENCES; INFORMATION THEORY; LIBRARY SICENCE </p>     <p><span class="superscript">1</span>BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004. </p>     <p>Disponible en: <a href="http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm</a> </p>     <p><span class="superscript">2</span>D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf%20">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf </a></p>      ]]></body>
</article>
