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</front><body><![CDATA[  <h2>Sistemas de informaci&oacute;n para la prensa: la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n y el conocimiento en el contexto de los sistemas integrados de informaci&oacute;n </h2>     <p><a href="#cargo">MSc. Livia M. Reyes Ram&iacute;rez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">Se abordan los sistemas de informaci&oacute;n para la prensa; la gesti&oacute;n de los recursos de informaci&oacute;n y de los ambientes propicios para potenciar el conocimiento. Se analizan los sistemas integrados de informaci&oacute;n con ambientes que estimulan el conocimiento y las organizaciones, como sistemas de informaci&oacute;n; el tr&aacute;nsito de los modelos lineales hacia los modelos interactivos multidireccionales en la comunicaci&oacute;n; as&iacute; como los procesos de virtualizaci&oacute;n y la formaci&oacute;n de comunidades virtuales. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Sistemas de informaci&oacute;n para la prensa, sistemas    integrados de informaci&oacute;n, modelos de comunicaci&oacute;n. </p> <h4>Abstract </h4>     <p align="justify">The systems of information for the press as well as the management of information resources and of the favorable environments to promote knowledge are mentioned. An analysis is made on the information integrated systems with environments that stimulate knowledge and the organizations as information systems; the transit from the lineal communication models toward the multidirectional interactive ones; as well as the processes of virtualization and the formation of virtual communities. &nbsp; <strong><em></em></strong></p>     <p><em>Key words</em>: Systems of information for the press, information integrated systems, communication models. <em></em></p>     <p align="justify">Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original. </p>     <p>Cita (Vancouver): Reyes Ram&iacute;rez LM . Sistemas de informaci&oacute;n para la prensa: la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n y el conocimiento en el contexto de los sistemas integrados de informaci&oacute;n . Acimed 2007;15(2). Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol15_2_06/aci04207.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol15_2_07/aci04207.htm </a> [Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o]. <strong></strong></p>     <p align="justify">Disponer de computadoras y redes telem&aacute;ticas, obviamente,    no es suficiente para gestionar los recursos de informaci&oacute;n. Si bien    los dispositivos tecnol&oacute;gicos permiten ser muy eficientes en la gesti&oacute;n,    la eficacia del sistema de informaci&oacute;n crece en la medida que todos sus    elementos interact&uacute;an correctamente de acuerdo con los objetivos que    se persiguen. Por tanto, se trata no solo de adaptarse al nuevo entorno tecnol&oacute;gico    sino a los cambios organizacionales, lo que supone uno de los mayores retos.  </p>     <p align="justify">Durante la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 del siglo <tt>XX    </tt>ocurrieron cambios paradigm&aacute;ticos en torno a la informaci&oacute;n    y el conocimiento, con un desarrollo del enfoque de gesti&oacute;n, cuya carrera    comenz&oacute; a partir de los postulados de la llamada gerencia de la calidad    total. A partir de entonces y hasta hoy pueden identificarse, con cierta facilidad,    tres enfoques b&aacute;sicos: la gesti&oacute;n de los recursos de informaci&oacute;n,    la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n y la llamada gesti&oacute;n del conocimiento.  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El auge de la gesti&oacute;n de los recursos de informaci&oacute;n    (GRI), respaldada b&aacute;sicamente por los trabajos de <i>Burck y Horton,    </i>quienes describen la &uacute;nica metodolog&iacute;a que hasta ahora se    conoce con el prop&oacute;sito de identificar la informaci&oacute;n que alcanza    la condici&oacute;n de recurso en una organizaci&oacute;n,<span class="superscript">1</span>    dio paso r&aacute;pidamente a la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n, que    tuvo sus inicios con los trabajos de <i>Blaise Cronin</i>, un profesor de la    Universidad de Davenport, experto en informaci&oacute;n, seguidos por los de    <i>Lynda Woodman</i>,<span class="superscript">2</span> quien consolid&oacute;    definitivamente su conceptualizaci&oacute;n. Inmediatamente despu&eacute;s,    la llamada gesti&oacute;n del conocimiento se hab&iacute;a adue&ntilde;ado del    escenario discursivo y traslad&oacute; los enfoques anteriores a un segundo    plano en un breve lapso de tiempo. </p> <h6><strong> </strong>Gesti&oacute;n de los recursos de informaci&oacute;n </h6>     <p align="justify">En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 del pasado siglo,    el congreso norteamericano aprob&oacute; la <em>Paper Work Reduction Act </em>    para reducir los tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos y la gran cantidad de papeleo    existente en la administraci&oacute;n p&uacute;blica norteamericana, con vista    a “ofrecer mecanismos que permitan a la organizaci&oacute;n, adquirir, producir    y transmitir, al menor costo posible, datos e informaci&oacute;n con una calidad,    exactitud y actualidad suficientes para servir a los objetivos de la organizaci&oacute;n&quot;.<span class="superscript">3</span>    Con esto, las nociones de la GRI, que surg&iacute;an bajo el enfoque nip&oacute;n    de la gesti&oacute;n de la calidad total, lograron el espaldarazo esperado.  </p>     <p align="justify">Pero &iquest;qu&eacute; se entiende por recursos de informaci&oacute;n?    <i>Horton</i>, en 1991, despu&eacute;s de diferenciar al “recurso de informaci&oacute;n”    de los “recursos de informaci&oacute;n” defini&oacute; estos &uacute;ltimos    como “las herramientas, equipos, suministros, facilidades f&iacute;sicas, personas    y otros recursos utilizados por una empresa. Tambi&eacute;n el capital, la inversi&oacute;n    y gastos involucrados en proveer los recursos de apoyo”.<span class="superscript">4</span>  </p>     <p>La importancia de esta distinci&oacute;n es que aclara definitivamente que    cuando se habla de “recursos de informaci&oacute;n”, se hace referencia a muchos    m&aacute;s elementos que a la informaci&oacute;n propiamente dicha. Seg&uacute;n    se&ntilde;ala <i>Ponju&aacute;n Dante</i>, otros autores han intentado definir    la GRI como sigue:<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify"><i>Schneyman</i>, en 1985, plante&oacute;: “…es la gesti&oacute;n    (planeamiento, organizaci&oacute;n, operaciones y control) de los recursos (humanos    y f&iacute;sicos) relacionados con el apoyo a sistemas (desarrollo, mejor&iacute;a    y mantenimiento) y servicios (procesamiento, transformaci&oacute;n, distribuci&oacute;n,    almacenamiento y recuperaci&oacute;n) de la informaci&oacute;n (datos, textos,    voz, imagen) para una empresa. </p>     <p align="justify"><i>Burk y Horton</i> explicaban que la GRI “es el proceso que,    en el segmento de la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n, sirve al inter&eacute;s    corporativo. La GRI persigue integrar, en su totalidad, la informaci&oacute;n    beneficiosa a la organizaci&oacute;n, a partir de la explotaci&oacute;n, desarrollo    y perfeccionamiento de los recursos de informaci&oacute;n. Los intereses de    la organizaci&oacute;n generalmente se manifiestan en las metas y objetivos    corporativos. Por tanto, la GRI es el v&iacute;nculo gerencial que conecta los    recursos de informaci&oacute;n corporativos con las metas y objetivos de la    organizaci&oacute;n”.<span class="superscript">4 </span>Los objetivos de la    GRI son tambi&eacute;n expuestos por <i>Ponju&aacute;n</i>. Estos son:<span class="superscript">4</span>  </p> <ul>       <li>Maximizar el valor y los beneficios derivados del uso de la informaci&oacute;n. </li>       <li>Minimizar el costo de adquisici&oacute;n, procesamiento y uso de la informaci&oacute;n. </li>       <li>Determinar responsabilidades para el uso efectivo y eficiente de la informaci&oacute;n. </li>       <li>Asegurar un suministro continuo de informaci&oacute;n. </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p align="justify">Con la GRI, el enfoque sobre el tratamiento informacional transita    desde una perspectiva altruista, pero pasiva y acumulativa, hacia un entorno    totalmente diferente, donde adquiere un car&aacute;cter economicista y competitivo.  </p>     <p align="justify">El nuevo enfoque econ&oacute;mico del proceso informacional    donde la productividad, eficiencia, eficacia, costo, beneficio e impacto son    las palabras m&aacute;ximas, exigi&oacute; un desarrollo de las capacidades    de liderazgo para producir informaci&oacute;n y productos informacionales, para    gerenciar los ciclos de vida de la informaci&oacute;n y sus relaciones con el    mercado. Es por eso que el aporte fundamental de la GRI es el reconocimiento    de la informaci&oacute;n, pero solo de aquella que es &uacute;til a los prop&oacute;sitos    de la organizaci&oacute;n. Por tanto, su premisa se basa en crear mecanismos    no s&oacute;lo para organizarla sino para su uso. </p>     <p align="justify">Otro concepto clave que aporta la GRI es que el manejo de la    informaci&oacute;n ocurre a nivel de toda la organizaci&oacute;n. Se trata definitivamente    de aquello que expresa <i>Bueno Campos </i>sobre las organizaciones: ellas no    cuentan ya con sistemas de informaci&oacute;n sino que ellas mismas se revelan    como tales. </p> <h6>Gesti&oacute;n de informaci&oacute;n y de los ambientes propicios para potenciar    el conocimiento </h6>     <p align="justify">La literatura recoge abundantes definiciones sobre la gesti&oacute;n    de la informaci&oacute;n (GI) y del conocimiento. Ambos enfoques parten b&aacute;sicamente    de las teor&iacute;as de la organizaci&oacute;n y de la gesti&oacute;n de la    calidad total, aunque es oportuno destacar que la gesti&oacute;n del conocimiento    cuenta con fuertes componentes epistemol&oacute;gicos provenientes de las ciencias    pedag&oacute;gicas. Se insertan en los sistemas de informaci&oacute;n, a partir    del reconocimiento de que esta es un recurso cr&iacute;tico, que en su ascenso    cualitativo puede crear conocimientos individuales y colectivos que, potenciados    mediante mecanismos de gesti&oacute;n, se convierten en activos vitales para    la supervivencia y liderazgo de cualquier organizaci&oacute;n. En ambos casos,    no obstante, lo que se pretende es no perder de vista la perspectiva competitiva    y su reconocimiento como bien econ&oacute;mico y factor de producci&oacute;n    en forma de capital. </p>     <p align="justify">En un intento de definir la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n, se plantea que “es la eficiente, efectiva y econ&oacute;mica coordinaci&oacute;n de la producci&oacute;n, almacenamiento, recuperaci&oacute;n y difusi&oacute;n de los recursos de informaci&oacute;n para mejorar el funcionamiento de la organizaci&oacute;n”.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">Sobre la base de la definici&oacute;n anterior, es posible    inferir que el concepto abarca, tanto lo relacionado con la informaci&oacute;n    y sus diferentes procesos, como su relaci&oacute;n con los restantes recursos    de la organizaci&oacute;n para tomar decisiones que ayuden a hacerla m&aacute;s    eficaz y eficiente en su desarrollo. En esto coinciden con <i>Burk y Horton</i>;    ambos establecen que la GI engloba los procesos de la GRI. </p>     <p align="justify">La propuesta de GI de <i>Woodman</i> se basa en un presupuesto    pragm&aacute;tico al reconocer que “es todo lo relacionado con la obtenci&oacute;n    de la informaci&oacute;n adecuada, en la forma correcta, para la persona indicada,    al costo adecuado, en el tiempo oportuno, en el lugar apropiado, para tomar    la acci&oacute;n correcta”.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">El aporte m&aacute;s significativo del enfoque de la GI es    el cambio necesario en la cultura organizacional, que ha de operarse en los    sistemas informativos para, como avizoraba <i>Cronin B</i>, transitar de las    rutinas procesales a estar al servicio de la estrategia informativa de toda    la organizaci&oacute;n en su conjunto.<span class="superscript">6</span> En    1991, <i>Cronin</i> plante&oacute; que los servicios de informaci&oacute;n tradicionales    se hab&iacute;an reducido a una serie de rutinas de tratamiento documental,    que provocaban, en muchos casos, el desplazamiento de su funci&oacute;n principal,    que era estar al servicio de la estrategia de informaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n    en su conjunto. En ese sentido, concibe la GI como un escal&oacute;n superior    a la GRI. </p>     <p align="justify">Apenas un decenio m&aacute;s tarde, aparece un nuevo modelo    de gesti&oacute;n, esta vez basado en la capacidad de tratar el conocimiento    como recurso m&aacute;ximo, el activo m&aacute;s importante de cualquier organizaci&oacute;n.    La gesti&oacute;n del conocimiento (GC) aparece como una perspectiva diferente    seg&uacute;n corrientes diversas. As&iacute;, se encuentra la del capital intelectual,    con una mirada eminentemente econ&oacute;mica, al reconocer que el intelecto    humano es el “&uacute;nico recurso econ&oacute;mico significativo&quot;<em>,</em><span class="superscript">7</span>    y que deber&iacute;a poderse medir para cuantificar su valor.<span class="superscript">8</span>  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La tendencia de las llamadas “organizaciones que aprenden” es otra de las aproximaciones    en cuanto al tema. Se defiende, en este caso, la idea de que hoy es dif&iacute;cil    que subsista una organizaci&oacute;n sin cultura de aprendizaje permanente.<span class="superscript">9    </span>Desde la perspectiva de los recursos humanos, surge otra arista: la “gesti&oacute;n    de las competencias”, que busca la gesti&oacute;n de personas seg&uacute;n sus    saberes, h&aacute;bitos y capacidades para emprender determinadas encomiendas.  </p>     <p align="justify">La &uacute;ltima es la que procede del &aacute;mbito de los    sistemas de informaci&oacute;n y las nuevas tecnolog&iacute;as. Los nuevos sistemas    no solo procesan informaci&oacute;n, sino que emprenden la gesti&oacute;n del    conocimiento, cuyo enfoque es la base para facilitar la organizaci&oacute;n,    almacenamiento y flujos de conocimiento en la organizaci&oacute;n. Cualquiera    de las perspectivas anteriores reconoce el conocimiento como un recurso cr&iacute;tico    para la organizaci&oacute;n, por lo que debe adquirirse, clasificarse, conservarse    y explotarse para lograr sus objetivos y hallar nuevas oportunidades. </p>     <p align="justify">La GC es el “proceso mediante el cual se desarrolla, estructura y mantiene la informaci&oacute;n, con el objetivo de transformarla en un activo cr&iacute;tico y ponerla a disposici&oacute;n de una comunidad de usuarios, definida con la seguridad necesaria. Incluye el aprendizaje, la informaci&oacute;n, las aptitudes y la experiencia desarrollada durante la historia de la organizaci&oacute;n”.<span class="superscript">10</span> </p>     <p align="justify">En cambio, otros autores plantean que el objetivo es que el    conocimiento que reside en la organizaci&oacute;n pueda utilizarse por aquellos    que lo necesitan para actuar de manera adecuada en cada momento.<span class="superscript">11    </span>De cualquier manera, se trata de dar mayor importancia a la GC t&aacute;cito    m&aacute;s que al expl&iacute;cito. Este &uacute;ltimo es aqu&eacute;l que hist&oacute;ricamente    se gestion&oacute; y por tanto, resultan m&aacute;s claros los procesos para    su obtenci&oacute;n, organizaci&oacute;n y puesta a disposici&oacute;n de los    dem&aacute;s. </p>     <p align="justify">El conocimiento t&aacute;cito, estudiado por <i>Polanyi</i>    en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta, es la dimensi&oacute;n del conocimiento    que no est&aacute; claramente definida, porque es aquel que subyace y que es    dif&iacute;cil explicitar.<span class="superscript">12</span> Muchos de los    principios pedag&oacute;gicos para la obtenci&oacute;n de conocimientos se basan    en sus estudios. En su obra, titulada: “La dimensi&oacute;n t&aacute;cita” se&ntilde;ala    que no todo nuestro conocimiento es verbalizable, sino que contamos con un tipo    de conocimiento t&aacute;cito que resulta clave no s&oacute;lo para la soluci&oacute;n    de los problemas cotidianos, como el reconocimiento de un rostro en una multitud,    sino tambi&eacute;n para el ejercicio profesional: para diagnosticar una enfermedad,    perge&ntilde;ar una obra art&iacute;stica, identificar la mejor estrategia de    ense&ntilde;anza para un determinado grupo de alumnos, etc&eacute;tera. Por    tanto, el t&eacute;rmino “gestionar el conocimiento”, si se parte de encontrar    herramientas adecuadas para la gesti&oacute;n del conocimiento t&aacute;cito,    no es realmente exacto porque lo que se gestiona no es el conocimiento, sino    los ambientes en cuyo seno se crea y se aplica el conocimiento, es decir, entornos    que permiten compartirlo, difundirlo y potenciarlo a nivel de toda la organizaci&oacute;n.    La GC debe entenderse m&aacute;s que todo como un sistema de innovaci&oacute;n,    comprendida esta &uacute;ltima como la efectiva incorporaci&oacute;n de conocimientos    a las organizaciones para lograr nuevos productos, procesos y formas de organizaci&oacute;n;    por eso, no se basa solo en conocimiento cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico    “legitimado”, sino tambi&eacute;n en el aprendizaje. Ahora bien, la idea de    compartir conocimientos, por lo general, no se asocia con acciones que se generan    de manera natural y este principio resulta perfectamente comprensible si, como    se ha expresado, el conocimiento es un recurso muy valioso.</p>     <p align="justify">La interrogante de por qu&eacute; se ha de compartir aquello    que determina, en &uacute;ltima instancia, el grado de competitividad y liderazgo    de una organizaci&oacute;n, est&aacute; siempre presente a la hora de examinar    este tema. Parte de la respuesta puede hallarse cuando se advierte que el conocimiento    es un concepto din&aacute;mico, constante, que se renueva permanentemente. Por    eso, si no se comparte, se vuelve totalmente obsoleto y sin uso, y su due&ntilde;o    se marginar&aacute;; sus posibilidades de crecimiento y desarrollo se ver&aacute;n    cercenadas. La realidad es que el conocimiento s&iacute; es poder, pero no para    quienes lo esconden, sino para los que lo comparten. </p>     <p align="justify">Pero del otro lado, se debe considerar la sentencia de<i> Zorrilla</i>,    quien alerta que “para poner nuestro conocimiento en un sistema y buscar el    conocimiento de otros se necesita no solo tratar sino, adem&aacute;s, conducir    un gran esfuerzo motivador para lograr ese objetivo”.<span class="superscript">13</span>&nbsp;    Es, en este punto, donde nos parece que las organizaciones deben centrar sus    esfuerzos, porque solo en la medida en que se creen las condiciones para desarrollar    una cultura organizacional caracterizada por la motivaci&oacute;n, la transparencia,    el trabajo en equipo, podr&aacute;n obtenerse resultados en este sentido. </p>     <p align="justify">La pregunta ahora estar&iacute;a en el orden siguiente: &iquest;c&oacute;mo    debe ser una cultura organizacional orientada a compartir y generar conocimientos?    La respuesta debe ofrecerse a partir de cuatro perspectivas fundamentales: las    personas, la organizaci&oacute;n, el liderazgo y la motivaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Las personas constituyen el n&uacute;cleo medular de la organizaci&oacute;n. Aportan el capital intelectual y, por tanto, no se podr&iacute;a hablar de gestionar ambientes de conocimientos si no se cuenta con ellas, porque lo primero que debe propiciarse es la generaci&oacute;n de ideas. </p>     <p align="justify">Las ideas generadas, incluso aquellas que tienen calidad innovadora,    si se quedan para s&iacute; no sirven de mucho. Deben compartirse permanentemente,    como parte de las rutinas de una organizaci&oacute;n que ha creado el h&aacute;bito    de compartir, intercambiar y establecer grupos y redes de trabajo. En un ambiente    en el que se pretende compartir ideas, las personas participan en equipos interdisciplinarios.    Potenciar las diferencias individuales para discutir un mismo tema genera como    resultado soluciones e innovaciones mucho m&aacute;s efectivas y eficientes.  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Las organizaciones, por su parte, son las responsables de crear    el ambiente id&oacute;neo para que las ideas puedan compartirse y estas se traduzcan    en planes y acciones. En este sentido, toda la organizaci&oacute;n, pero m&aacute;s    que todo, la esfera directiva, debe apoyar y valorar la innovaci&oacute;n y    el conocimiento compartido como el activo m&aacute;s importante de su organizaci&oacute;n.  </p>     <p align="justify">Debe crearse un ambiente transparente, confiable, basado en &aacute;mbitos de inter&eacute;s y colaboraci&oacute;n, as&iacute; como con un clima de confianza y respeto que genere compromisos para obtener resultados superiores en un entorno determinado. </p>     <p align="justify">El liderazgo es correspondencia entre lo que se predica y lo    que se practica. El l&iacute;der es un facilitador y catalizador de ideas innovadoras,    impulsa el proceso y obtiene resultados. En la acci&oacute;n de liderar, coexisten,    por tanto, dos palabras clave: una es la <i>visi&oacute;n</i>, es decir, la    capacidad del l&iacute;der de mirar hacia el futuro y otra es el <i>empe&ntilde;o    voluntario</i> de los influenciados en el logro de los objetivos de la organizaci&oacute;n.    Es importante destacar este aspecto, porque para obtener resultados en la organizaci&oacute;n,    no basta solo con encontrar a la persona “correcta” para dirigir un grupo, sino    que es necesario que las personas dirigidas se sientan motivadas por la personalidad    y estilos de liderazgo propuestos, as&iacute; como comprometidas con los objetivos    organizacionales. </p>     <p align="justify">La motivaci&oacute;n es “la voluntad de ejercer altos niveles    de esfuerzo para alcanzar las metas organizacionales; est&aacute; condicionada    por la capacidad que tiene ese esfuerzo para satisfacer alguna necesidad individual”    (Robins SP. Comportamiento organizacional: Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica.    M&eacute;xico DF: Prentice-Hall Hispanoamericana). En el contexto de las organizaciones,    a la motivaci&oacute;n se agrega un elemento fundamental y es la convergencia    entre la satisfacci&oacute;n de las necesidades individuales y de la organizaci&oacute;n.  </p>     <p align="justify">Si se recapitulan los enfoques propuestos, la gesti&oacute;n    de los ambientes del conocimiento constituye un pelda&ntilde;o cualitativamente    superior a la GI. Si bien ambos enfoques centran su &eacute;xito en las fortalezas    de las culturas organizacionales, de lo que se trata ahora no es de cambiar    para poder hacer m&aacute;s efectiva la informaci&oacute;n disponible en el    momento oportuno, sino de aprovechar el talento y las sinergias cognitivas de    toda la organizaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Desde el enfoque de la GI, pueden gerenciarse, con gran efectividad, los recursos informativos, que tambi&eacute;n pueden estar presentes en otras organizaciones. El conocimiento, en cambio, es patrimonio exclusivo de cada organizaci&oacute;n, es lo que concede singularidad y la destaca entre todas las dem&aacute;s. </p> <h6>Sistemas integrados de informaci&oacute;n con ambientes para el conocimiento.    Las organizaciones como sistemas de informaci&oacute;n </h6>     <p align="justify">Los sistemas de informaci&oacute;n, entendidos como sistemas    de gesti&oacute;n, acrecientan su importancia, debido a la gran cantidad de    datos e informaci&oacute;n disponible, aunque esta sola no es suficiente. Por    tanto, debe gestionarse. <strong></strong></p>     <p align="justify"><i>L&oacute;pez Hern&aacute;ndez</i> apunta que, desde el surgimiento    de la teor&iacute;a de la organizaci&oacute;n, la funci&oacute;n esencial de    la informaci&oacute;n-comunicaci&oacute;n en las organizaciones no ha hecho    m&aacute;s que acentuarse. El rigor comunicativo hace de las organizaciones,    entidades con un alto grado de habilidad “para tratar de una manera coordinada    con el medio ambiente que las rodea”.<span class="superscript">15</span> “Podemos    afirmar que una organizaci&oacute;n es un sistema compuesto por tres elementos:    personas, materiales e informaci&oacute;n, y es este &uacute;ltimo, el nervio    vivificador de los dos anteriores que asegura su supervivencia”.<span class="superscript">14    </span>Es por eso que la visi&oacute;n de los sistemas de informaci&oacute;n    se ampl&iacute;a hacia un escenario ideal donde no solo ofrecen espacios y entornos    para la consulta de fuentes de informaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n para    potenciar los sistemas de innovaci&oacute;n en las organizaciones. </p>     <p align="justify">Un sistema de innovaci&oacute;n abarca un conjunto de instituciones    (empresariales, acad&eacute;micas, entre otras) que, al interactuar, comparten    conocimientos y habilidades para conformarse como unidades de an&aacute;lisis    que contribuyen al desarrollo y a la difusi&oacute;n en determinados sectores    para crear un ambiente de innovaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">La interdependencia entre estas organizaciones implica la conformaci&oacute;n de redes de cooperaci&oacute;n y competencia mediante las cuales se generan procesos de transferencia tecnol&oacute;gica que posibilitan la generaci&oacute;n de cambios o mejoras t&eacute;cnicas, organizacionales o institucionales. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los sistemas de informaci&oacute;n deben asumir su funci&oacute;n    mediante la generaci&oacute;n de estos ambientes en el proceso de conversi&oacute;n    del conocimiento t&aacute;cito en expl&iacute;cito, al propiciar el contacto    humano entre los que lo poseen y los que lo necesitan. Para esto, en primer    lugar deber&aacute;n conformar ambientes organizados de informaci&oacute;n para    la gesti&oacute;n con contenidos &uacute;tiles y de alta calidad, disponibles    mediante sistemas integrados. Sus activos informacionales podr&aacute;n gestionarse    tambi&eacute;n a partir de la diseminaci&oacute;n de las mejores pr&aacute;cticas    e informaci&oacute;n para reducir el tiempo de desarrollo de los nuevos productos    y generar un ambiente de trabajo cooperativo, informado e inteligente. </p>     <p align="justify">La evaluaci&oacute;n del funcionamiento de las redes de informaci&oacute;n    y el nivel de impacto que tienen los servicios en el comportamiento y aprendizaje    organizacional, a partir de la calidad en la toma de decisiones, es vital. La    retroalimentaci&oacute;n permite conocer cu&aacute;n acertadas son las acciones    del sistema e informaci&oacute;n en el apoyo a los objetivos de la organizaci&oacute;n.    Esto permitir&aacute; acrecentar la eficiencia en los sistemas de informaci&oacute;n.  </p>     <p align="justify">Un &uacute;ltimo aspecto en este ac&aacute;pite, y que solo    se pretende esbozar, es aquel que introduce <i>Cornell&aacute;</i> al identificar    el concepto “infoestructura”. El autor alerta que las organizaciones no solo    deben disponer de la infraestructura informacional, sino de una cultura de informaci&oacute;n,    basada en el aprendizaje y otros paradigmas educacionales que permitan asimilar    y crear nuevos conocimientos. A eso le llama “infoestructura”.<span class="superscript">15</span></p>     <p align="justify">Puede disponerse de una potente econom&iacute;a de informaci&oacute;n,    mediante un esfuerzo de inversi&oacute;n importante en la creaci&oacute;n, adquisici&oacute;n    e implementaci&oacute;n de sistemas y tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n,    sin que esto indique que se est&aacute; en condiciones de constituirse en un    sistema de apoyo a la sociedad del conocimiento. </p>     <p align="justify">En cambio, la dificultad para acceder a las infraestructuras id&oacute;neas no constituye obst&aacute;culo para desarrollar pol&iacute;ticas “infoestructurales” que aprovechen m&aacute;s las capacidades creativas e innovadoras del ser humano. A la larga, aportan resultados m&aacute;s relevantes y consistentes a la hora de encarar proyectos de informatizaci&oacute;n de la sociedad. </p> <h6 align="justify"><strong> </strong>Enfoque comunicativo: tr&aacute;nsito de    los modelos lineales hacia los modelos interactivos multidireccionales. Virtualizaci&oacute;n    y formaci&oacute;n de comunidades virtuales </h6>     <p align="justify">Para las organizaciones, la comunicaci&oacute;n representa    el nexo mediante el cual se integran y cohesionan los esfuerzos de sus miembros    con el prop&oacute;sito de alcanzar los objetivos y metas a cumplir. La comunicaci&oacute;n    organizacional, seg&uacute;n <i>Andrade</i>, “es el conjunto total de mensajes    que se intercambian entre los integrantes de una organizaci&oacute;n y entre    estas y su medio”.<span class="superscript">16 </span> Sea cual fuera el contexto    en que se desarrolle el proceso comunicativo, lo cierto es que este siempre    tiene la finalidad de intercambiar informaci&oacute;n entre los sujetos involucrados.    Esto quiere decir que, si bien la informaci&oacute;n es la esencia del proceso    comunicativo, es, en este proceso, donde adquiere su car&aacute;cter social    y, por tanto, es la v&iacute;a por medio de la cual la informaci&oacute;n puede    realmente convertirse en conocimiento. </p>     <p align="justify">En un proceso recursivo, el conocimiento aumenta la capacidad de comunicaci&oacute;n entre los seres humanos, porque se establecen mayores puntos de contacto e intereses, crece el contenido informacional que puede transmitirse de uno u otro lado y se comprenden mejor los mensajes. </p>     <p align="justify">El modelo de comunicaci&oacute;n tradicional se basa en el    paradigma de la teor&iacute;a matem&aacute;tica de la informaci&oacute;n, expuesta    por <i>Shannon</i>, cuya idea b&aacute;sica es que, en el proceso de comunicaci&oacute;n,    transita una cantidad de informaci&oacute;n desprovista de ruido en forma de    mensaje, que se env&iacute;a desde un punto a otro mediante un canal codificador-decodificador.    Una vez que el receptor recibe el mensaje del emisor, devuelve, a cambio, otra    informaci&oacute;n que lo convierte entonces en un emisor, para dar origen al    proceso denominado retroalimentaci&oacute;n.<span class="superscript">17</span>  </p>     <p align="justify">Es posible que la secuencialidad de este modelo comunicativo,    que tambi&eacute;n se manifiesta en la escritura, sea una de las limitaciones    centrales de la comunicaci&oacute;n, debido a la linealidad artificial, en contraposici&oacute;n    con lo que sucede de forma natural en el cerebro: las ideas se relacionan entre    ellas, para establecer v&iacute;nculos complejos de variada significaci&oacute;n.    Las conexiones entre conceptos evidencian la existencia del desarrollo cognitivo    de un sistema capaz de contenerlos. Esto sugiere, probablemente, una creatividad    potenciada en tanto que permita acceder a una mejor comprensi&oacute;n de la    realidad. </p> <h6><strong> </strong>Hipertextualidad e hipermedios </h6>     <p align="justify">La idea original del hipertexto se debe a <i>Vannevar Bush</i>    (aunque la idea original fue de <i>Bush</i>, fue <i>Nelson T</i> quien acu&ntilde;&oacute;    el t&eacute;rmino “hipertexto” veinte a&ntilde;os despu&eacute;s) cuando en    1945, en su art&iacute;culo <em>As we may think </em>, describi&oacute; un dispositivo    que llam&oacute; Memex, en el cual &quot;un individuo almacena sus libros, anotaciones,    registros y comunicaciones, y esta colecci&oacute;n de informaci&oacute;n se    mecaniza de forma que pueda consultarse con alta velocidad y mucha flexibilidad&quot;.<span class="superscript">18</span>  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El autor propon&iacute;a, con dicho dispositivo, &quot;un paso    siguiente a la indizaci&oacute;n asociativa, cuya idea b&aacute;sica es la posibilidad    de que cualquier elemento pueda arbitrariamente seleccionar otro de forma inmediata    y autom&aacute;tica. (...) Lo importante es el proceso de vincular un elemento    a otro&quot;.<span class="superscript">18</span></p>     <p align="justify"><i>Nelson</i> comentaba: &quot;con hipertexto, me refiero a    una escritura no secuencial, a un texto que bifurca, que permite que el lector    elija y lea mejor en una pantalla interactiva. De acuerdo con la noci&oacute;n    popular, se trata de una serie de bloques de texto conectados por nexos, que    forman diferentes itinerarios para el usuario&quot;.<span class="superscript">19</span></p>     <p align="justify">El autor incorpora el concepto de “docuverso”, un repositorio universal de toda la informaci&oacute;n mundial y literaria publicada. El sistema se basaba en el paradigma de transclusi&oacute;n (inclusi&oacute;n virtual) como la estructura fundamental y permit&iacute;a que los documentos aparecieran en m&uacute;ltiples contextos sin duplicarse f&iacute;sicamente. </p>     <p align="justify"><i>Recio</i> ha se&ntilde;alado que “la noci&oacute;n hipertextual    revela desde el inicio, la ruptura con el paradigma de la secuencialidad, las    jerarqu&iacute;as y la linealidad para inmediatamente apoyarse en la multilinealidad,    los nodos, las redes, los enlaces, las trayectorias irregulares” (Recio Silva    M. Periodismo digital, el l&iacute;mite de lo posible: Un an&aacute;lisis de    las transformaciones del periodismo en Internet. [Tesis para optar por el t&iacute;tulo    de Master en Ciencias de la Comunicaci&oacute;n]. Universidad de La Habana;    2003). </p>     <p align="justify"><i>Landow</i> afirma que se trata de “un medio inform&aacute;tico    que relaciona informaci&oacute;n, tanto verbal como no verbal. Los nexos electr&oacute;nicos    unen lexias tanto &quot;externas&quot; a una obra, por ejemplo, un comentario    de esta por otro autor, o textos paralelos o comparativos, como internas y as&iacute;    crean un texto que el lector experimenta como no lineal o, mejor dicho, como    multilineal o multisecuencial”.<span class="superscript">20</span></p>     <p align="justify">Las lexias, los nexos y las referencias cruzadas no surgen a partir del hipertexto en el contexto de las NTICS, sino que existen desde mucho antes. Pero, sin duda, no es sino hasta la llegada de los formatos digitales que la hipertextualidad adquiere una presencia notable entre las formas de comunicaci&oacute;n escrita. </p>     <p align="justify">El concepto de hipertexto est&aacute; muy relacionado al de    red, si se considera que un conjunto de elementos est&aacute; organizado en    forma de red cuando existe alguna forma de uni&oacute;n entre ellos, pero no    existe un orden &uacute;nico de recorrido. El hipertexto se considera, adem&aacute;s,    como un modelo cognitivo que supone una ruptura total con los modelos anteriores.    En lugar de conjunto de t&eacute;rminos de vectores, tenemos un grafo o una    red donde los nodos son documentos o parte de documentos y los grafos son ligaduras    cognitivas en los nodos. El ser humano opera por asociaci&oacute;n, salta de    un <i>&iacute;tem</i> al pr&oacute;ximo, en forma casi instant&aacute;nea. El    paradigma hipermedial intenta modelar este proceso con enlaces entre pedazos    de informaci&oacute;n contenidos en nodos. </p>     <p align="justify">La definici&oacute;n de hipertexto, que con mayor &eacute;nfasis    refrenda la idea propuesta en este trabajo, la expone <i>Fiderio</i>, a&uacute;n    cuando se reconozca que tiene un basamento m&aacute;s que todo t&eacute;cnico,    pero que no contradice las propuestas anteriores en cuanto a los fundamentos    b&aacute;sicos de multidireccionalidad e interactividad comunicativa. </p>     <p>Explica el autor que: &quot;hipertexto, en el nivel m&aacute;s b&aacute;sico,    es un manejador de base de datos que permite conectar pantallas de informaci&oacute;n    mediante enlaces asociativos. En un nivel mayor, hipertexto es un ambiente de    software para realizar trabajo colaborativo, comunicaci&oacute;n y adquisici&oacute;n    de conocimiento. Los productos de este software emulan la habilidad del cerebro    para almacenar y recuperar informaci&oacute;n por medio de enlaces para un acceso    r&aacute;pido e intuitivo&quot;.<span class="superscript">21</span> </p>     <p>Cuando los nodos, adem&aacute;s de contener textos, incluyen gr&aacute;ficos,    im&aacute;genes, audio, animaciones y video, as&iacute; como c&oacute;digo ejecutable    u otra forma de datos, se nombran hipermedio, como una generalizaci&oacute;n    de hipertexto. </p> <h6>Interactividad </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La mayor&iacute;a de las definiciones exponen dos modelos necesarios para la discusi&oacute;n. Una vertiente es el di&aacute;logo que se establece entre el usuario y la m&aacute;quina. El otro enfoque es el que presenta la acci&oacute;n rec&iacute;proca entre emisores y receptores por medio de las posibilidades tecnol&oacute;gicas. </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n el primer criterio, <i>Genevi&egrave;ve Vidal</i>    distingue la interactividad de la interacci&oacute;n. En el primer caso, se    refiere a una actividad de di&aacute;logo entre una persona y una m&aacute;quina    por medio de un dispositivo t&eacute;cnico. En el segundo, el concepto indica    la acci&oacute;n rec&iacute;proca que puede establecerse entre un emisor y un    receptor, que puede desembocar en un intercambio de funciones.<span class="superscript">22</span>  </p>     <p align="justify"><i>Schultz</i>, en cambio, no comparte la idea de que al di&aacute;logo    hombre-m&aacute;quina se puede denominar interactividad, y argumenta que: “curiosear    por el WWW, oprimir el rat&oacute;n o seleccionar distintos enlaces no se considera    interactividad. (...) El uso de una m&aacute;quina y sus aplicaciones no es    interactivo. Las m&aacute;quinas no entienden los mensajes, ni los responden    en forma aut&oacute;noma. Las m&aacute;quinas no pueden crear ni compartir significados    en un sentido estricto. Pero, sin duda alguna, pueden mediatizar &#151;facilitar    o dificultar&#151; la comunicaci&oacute;n interactiva (...).<span class="superscript">23</span></p>     <p align="justify"><i>Orihuela</i>, desde la perspectiva del periodismo digital,    apoya los planteamientos de <i>Shultz</i> al entender la interactividad como    “la capacidad de participaci&oacute;n del usuario en el proceso comunicativo”.    Es decir, la posibilidad de que el usuario dialogue “con los textos y sus autores    y se convierta en autor de sus textos. La participaci&oacute;n efectiva de los    usuarios en el proceso comunicativo, no s&oacute;lo para responder sino tambi&eacute;n    para generar informaci&oacute;n, socava las bases de la autoridad de los narradores    medi&aacute;ticos profesionales y exige entender de un modo nuevo su funci&oacute;n”.<span class="superscript">24    </span>Si algo caracteriza a los nuevos medios, es la posibilidad de que emisor    y receptor permuten sus respectivas funciones e intercambien mensajes, no solo    en una proporci&oacute;n de uno a uno, sino de uno a muchos y de muchos a uno.  </p>     <p>La interactividad es un sistema abierto y flexible, donde el usuario elige    qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo aprender, sin necesidad de coincidencia    en el espacio o el tiempo. Por eso, se argumenta la cualidad asincr&oacute;nica    como fundamental en los dise&ntilde;os e implementaciones de sistemas interactivos.  </p>     <p align="justify">Sin embargo, todav&iacute;a el control del usuario sobre la    consulta no-lineal y la interactividad de las que puede disponer est&aacute;    restringido, tanto por la intencionalidad del emisor como por las limitantes    objetivas de los medios comunicativos. Se entiende, por tanto, que la interactividad    es la capacidad del receptor para interactuar de manera asincr&oacute;nica con    un mensaje no-lineal hasta el grado establecido por el emisor. <strong></strong></p> <h6>El &aacute;mbito de la virtualidad </h6>     <p align="justify">La virtualidad es consustancial al ser humano y se presenta como una extensi&oacute;n de lo meramente f&iacute;sico. Como sucedi&oacute; con la creaci&oacute;n del alfabeto, que impuls&oacute; la comunicaci&oacute;n humana, porque el sistema abstracto de signos y s&iacute;mbolos permiti&oacute; cerrar la brecha entre lenguaje oral y escrito, as&iacute;, en el ciberespacio, mundo paralelo a nuestras realidades cotidianas, se abren enormes perspectivas para inventar nuestras identidades. </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n <i>Flores</i>, &quot;el ciberespacio llegar&aacute;    a ser el principal medio para inventar nuestras identidades p&uacute;blicas,    como personas, como profesionales de la informaci&oacute;n y como grupos de    profesionales de la informaci&oacute;n”. <span class="superscript">25 </span>De    igual manera, los dos conceptos en que se ha basado el an&aacute;lisis sobre    la realidad (tiempo y espacio) han experimentado modificaciones a partir de    las llamadas NTIC. No se trata de que hayan desaparecido, sino de que se han    reconfigurado por los usos y las apropiaciones de dichas tecnolog&iacute;as.    Esta simbiosis entre lo virtual y las NTIC marca el punto de giro para las investigaciones    actuales sobre las relaciones que se crean en el llamado espacio virtual. </p>     <p align="justify"> Si bien el acceso asincr&oacute;nico a grandes repositorios    informacionales es una realidad, sin saber hasta qu&eacute; punto media la virtualidad,    existe escepticismo al reconocer que las interacciones, percepciones, emociones    y sentimientos que se transmiten por medio de un equipamiento tecnol&oacute;gico    cualquiera, tienen la misma dosis de realidad que lo que se percibe f&iacute;sicamente.    Sin embargo, como dir&iacute;a <i>Echeverr&iacute;a J</i>: “Fuimos educados    para expresarnos plausiblemente (en la realidad cotidiana), pero ignoramos casi    todo sobre la estructura del espacio telem&aacute;tico, porque estamos acostumbrados    a pensarlo como espacio informacional y no como espacio de acci&oacute;n”.<span class="superscript">26</span></p>     <p align="justify">En los entornos virtuales, se identifican nuevas funciones, organizaciones, comunidades e interrelaciones que en lo f&iacute;sico es casi imposible conformar por cuestiones de tiempo, espacio, estructuras legales y financieras. En otras palabras, el espacio virtual es bastante m&aacute;s que una fuente de informaci&oacute;n y una vitrina para colocar productos y servicios informativos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Desde este enfoque, se identifica entonces el espacio virtual como la extensi&oacute;n de los fen&oacute;menos y comportamientos naturales y sociales en el entorno digital. Por tanto, es real y condiciona una nueva fase de la comunicaci&oacute;n humana en cuanto a la asincron&iacute;a, la multimedialidad y la interactividad. </p>     <p align="justify">El modelo virtual implica una articulaci&oacute;n de capacidades intelectuales y tecnol&oacute;gicas entre los sistemas inform&aacute;ticos, los sistemas de informaci&oacute;n y otros agentes que se integren paulatinamente. Esta concepci&oacute;n requiere de una plataforma inform&aacute;tica adecuada, pero sobre todo de una apertura mental y una voluntad para romper esquemas y asumir el cambio como proceso positivo. </p>     <p align="justify">Comprendida la finalidad de la relaci&oacute;n en los espacios virtuales sobrepasa la de la mera b&uacute;squeda y recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n y que intenciona m&aacute;s que todo, entornos de creatividad y de innovaci&oacute;n para la potenciaci&oacute;n del conocimiento colectivo, consideramos que no es posible proponerse la gesti&oacute;n de ambientes de conocimientos en las organizaciones sin pensar que este &aacute;mbito necesariamente deber&aacute; ser un espacio virtual. </p>     <p align="justify">La pregunta ahora es c&oacute;mo materializar dichos espacios virtuales. La respuesta llega desde la virtualizaci&oacute;n, entendida como el principal recurso innovativo en tanto se define como el proceso creativo de fundar una entidad que se ubicar&aacute; en la dimensi&oacute;n virtual sobre la base de los medios inform&aacute;ticos. </p>     <p align="justify">Muchos de los estudios que hoy se realizan alrededor de los    espacios virtuales coinciden en considerarlo como un espacio de interacci&oacute;n    social y de ah&iacute;, su desprendimiento en la denominaci&oacute;n de “comunidades    emergentes” o “comunidades virtuales”, seg&uacute;n afirma <i>H Rheingold</i>.<span class="superscript">26</span></p>     <p align="justify">Los estudios de comunidad, incluidos los que se realizan en    el &aacute;mbito de los sistemas de informaci&oacute;n, b&aacute;sicamente se    enfocan hacia el entorno f&iacute;sico y las condiciones socioecon&oacute;micas    y culturales de sus miembros, tanto para reevaluar el sistema, como para crear    productos y servicios o reorientar los existentes. </p>     <p align="justify">La comunidad se define en t&eacute;rminos de comunicaci&oacute;n;    existe comunidad si se comparte y se intercambia informaci&oacute;n. De hecho,    comunicaci&oacute;n y comunidad proceden del mismo origen etimol&oacute;gico    (<i>comunis</i>-com&uacute;n) o de comunicarse (establecer comunidad), aunque    no se debe confundir uno con otros, porque uno puede comunicar con otro individuo    sin considerar que la persona es miembro de la comunidad propia. </p>     <p align="justify"><i>Adell J</i> define las comunidades virtuales como los &quot;grupos    de personas que comparten un inter&eacute;s y que utilizan las redes inform&aacute;ticas    como canal de comunicaci&oacute;n (…) entre individuos especialmente dispersos    y temporalmente no sincronizados&quot;.<span class="superscript">27</span> </p>     <p align="justify"><i>Rheingold</i> define la comunidad virtual como “la agregaci&oacute;n    social que emerge de la red cuando suficientes personas desarrollan discusiones    p&uacute;blicas lo suficientemente largas, con suficiente sentimiento humano,    como para formar redes de relaciones personales en el ciberespacio”.<span class="superscript">28</span></p>     <p align="justify">A&uacute;n considerando la ambig&uuml;edad de la definici&oacute;n, lo cierto es que las comunidades virtuales pueden considerarse comunidades de personas basadas en intereses individuales y colectivos, a partir de afinidades y valores, que se agrupan e intercambian en un espacio virtual. </p> <h6>Sistemas virtuales de informaci&oacute;n </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Uno de los aspectos recurrentes en casi todas las definiciones    relacionadas con la virtualidad y los espacios virtuales, es la creaci&oacute;n    de los sistemas virtuales como alternativas flexibles de organizaci&oacute;n.    Seg&uacute;n <i>Criado Fern&aacute;ndez</i>, la construcci&oacute;n de dicha    definici&oacute;n puede examinarse desde diferentes perspectivas. Una de las    dimensiones b&aacute;sicas es la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica de los    agentes participantes.<span class="superscript">29</span></p>     <p align="justify">Desde el punto de vista eminentemente tecnol&oacute;gico, se    afirma que las NTIC convierten las organizaciones tradicionales en sistemas    virtuales, al eliminar la necesidad de la presencia f&iacute;sica. En cambio,    desde una perspectiva estructural, y a la cual nos aproximamos m&aacute;s, se    enfatiza en la naturaleza de las relaciones entre los distintos agentes y se    asume que las NTIC son herramientas que facilitan los canales de comunicaci&oacute;n    y la transferencia de recursos y capacidades complementarias entre los participantes.<span class="superscript">29</span></p>     <p align="justify">Al examinar la conformaci&oacute;n de los sistemas virtuales,    una de las mayores preocupaciones son las especificidades en el orden jur&iacute;dico-legal    para proteger, tanto la identidad de las organizaciones, como su derecho expreso    al patrimonio informacional y cognitivo que aportan. En este sentido, varios    autores apuntan que los sistemas virtuales son ellos siempre que cumplan, al    menos, con dos condiciones primarias: </p> <ul>       <li> La independencia jur&iacute;dica de los agentes participantes. Debe quedar claro el respeto por su identidad. </li>       <li> La complementariedad de objetivos, de recursos de informaci&oacute;n y especializaci&oacute;n de conocimientos de los agentes participantes. </li>     </ul>     <p align="justify">Los sistemas virtuales son la aproximaci&oacute;n de la unidad    b&aacute;sica de varios conceptos formulados en este trabajo: son organizaciones    b&aacute;sicas jur&iacute;dicamente independientes; la red aparece como la relaci&oacute;n    entre los centros sin jerarqu&iacute;a, la virtualidad como elemento innovador    de la comunicaci&oacute;n y el sistema como un conjunto de redes coordinadas.    Por tanto, puede definirse un sistema virtual de informaci&oacute;n como un    sistema integrado de informaci&oacute;n que se conforma en un espacio virtual    . <strong></strong></p> <h6>Enfoque epistemol&oacute;gico para una definici&oacute;n de “centro virtual”    <em></em></h6>     <p>La construcci&oacute;n terminol&oacute;gica de “centro virtual” puede considerarse    un problema de tipo epistemol&oacute;gico, sobre la base de su causalidad y    los aspectos que intervienen en su conceptuaci&oacute;n. En la b&uacute;squeda    intensiva de informaci&oacute;n alrededor de este tema, puede observarse que    apenas existen preceptos te&oacute;ricos sobre la cuesti&oacute;n; no se hall&oacute;    una definici&oacute;n expl&iacute;cita de centro virtual. Lo que m&aacute;s    ofrece Internet son sedes Web denominadas centros virtuales, cuyas propuestas    var&iacute;an ostensiblemente seg&uacute;n el prop&oacute;sito que establezcan.    Es por eso que se justifica la necesidad de aproximarse a la construcci&oacute;n    de una definici&oacute;n de centro virtual que sirva de marco o referencia permanente    para esta denominaci&oacute;n en el presente trabajo. </p>     <p align="justify">Si bien los sistemas integrados de informaci&oacute;n constituyen    el paradigma en entornos digitales para el acceso organizado a la informaci&oacute;n,    disponible en sistemas u organizaciones interesadas en compartir recursos informacionales    en forma efectiva y eficiente, no es menos cierto que en su definici&oacute;n    no se incluyen los espacios necesarios que han de crearse para gestionar los    ambientes de conocimientos. </p>     <p align="justify">Por otra parte, las propuestas de los llamados “centros de    recursos” o “centros virtuales” se circunscriben b&aacute;sicamente al modelo    de gesti&oacute;n de conocimientos. Pero si bien explican ampliamente, sobre    todo desde el punto de vista telem&aacute;tico o pedag&oacute;gico, c&oacute;mo    debe ser ese intercambio de conocimientos, no dejan muy claro c&oacute;mo se    organiza ni c&oacute;mo queda disponible la informaci&oacute;n que se genera    en dicho proceso. Debe anotarse que el conocimiento expl&iacute;cito entonces    es informaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Todo esto nos hace pensar que, si bien el t&eacute;rmino centro    virtual <strong></strong>es adecuado porque denota un punto de encuentro en    el entorno digital, tanto para organizaciones como para comunidades, su definici&oacute;n    se trunca al enfocar un solo tipo de modelo de gesti&oacute;n. La pr&aacute;ctica    demuestra, sin embargo, que es adem&aacute;s un sistema complejo de informaci&oacute;n    y de comunicaci&oacute;n. Por tanto, se entiende que un centro virtual es ante    todo un modelo: <strong></strong></p> <ul>       <li>de gesti&oacute;n de informaci&oacute;n, basado en la integraci&oacute;n      de los recursos informacionales que se comparten desde diferentes sistemas      distribuidos. </li>       <li>de gesti&oacute;n de ambientes para generar conocimiento, que permite acumular      y mantener actualizado el patrimonio de conocimiento de la comunidad o grupo      de trabajo, de forma distribuida y que est&aacute; al servicio de los intereses      de cada una de las personas que lo forman. </li>       <li>comunicativo interactivo-multidireccional, en tiempo real, donde todos son      emisores y las relaciones din&aacute;micas pueden ser de uno a muchos, de      muchos a uno y de muchos a muchos. </li>       <li>sin&eacute;rgico, que se conforma con la integraci&oacute;n din&aacute;mica      e interdependiente de los modelos anteriores. </li>     </ul>     <p>De acuerdo con su contenido es: </p> <ul>       <li>un repositorio de informaci&oacute;n evaluada, disponible para las organizaciones      que se integren, accesible mediante una sola entrada. Se presenta en forma      de productos y servicios informativos. </li>     </ul> <ul>       <li>un centro de recursos en el que un grupo de personas, con un objetivo o      inter&eacute;s com&uacute;n, comparte el conocimiento que posee, de forma      ordenada y sostenible. </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>De acuerdo con su estrategia <strong></strong>son: </p> <ul>       <li> pol&iacute;ticas y procedimientos para actuar de manera coordinada y organizada,      de forma que puedan aprovecharse al m&aacute;ximo los recursos compartidos,      sin prejuicio de los agentes participantes. </li>       <li> regulaciones aplicables para hacer cumplir las pol&iacute;ticas y procedimientos.    </li>     </ul>     <p>De acuerdo con su forma material y tangible es: </p> <ul>       <li> una sede Web, entendida como una unidad virtual, en tanto que digital,      que puede estar formada por documentos hipermediales, aplicaciones, espacios      de intercambio, productos y servicios, y entornos de trabajo personalizables,      cada uno de los cuales puede tener su propia URL. </li>     </ul>     <p align="justify">Sobre estas bases, puede afirmarse que un centro virtual es    un sistema virtual de informaci&oacute;n. Una entidad de tipo virtual &#151;transorganizacional&#151;    cuya caracter&iacute;stica particular reside en su potencial para identificar    y articular las fortalezas espec&iacute;ficas de los diversos actores, en la    conformaci&oacute;n de un sistema altamente sin&eacute;rgico, que aumenta la    eficiencia de los recursos humanos, tecnol&oacute;gicos, de infraestructura,    de pol&iacute;ticas, de informaci&oacute;n, de conocimientos compartidos; as&iacute;    como su competitividad y potencial de sostenibilidad. </p> <h4>&nbsp;</h4> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Burk CF, Horton FW. A Complete Guide to Discovering Corporate Information      Resources. New Jersey: Prentice May. 1988. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 2. Woodman L. Information managment in large organizations. En: Cronin B (ed).      Information Managment: from strategies to action. London: ASLIB. 1992. </p>     <p> 3. Taylor R <em>. </em>Valued-added process in information systems <em>. </em>Norwood      : Ablex. 1986. </p>     <p>4. Ponju&aacute;n Dante G. Los sistemas de Informaci&oacute;n. En:      Los sistemas de informaci&oacute;n: principios y aplicaciones. La Habana:      F&eacute;lix Varela. 2004.p.135-6. </p>     <p> 5. G&oacute;mez M. Information Management within companies information management:      concept, content and meaning. Revista Espa&ntilde;ola de Documentaci&oacute;n      Cient&iacute;fica. 1990;13(1):27-31. </p>     <p> 6. Angulo Marcial N. Modelo de operaci&oacute;n de la Biblioteca Nacional      de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (…) Disponible en: <a href="http://www.encontros-bibli.ufsc.br/Edicao_11/noel.pdf">http://www.encontros-bibli.ufsc.br/Edicao_11/noel.pdf</a>    [Consultado: 2 de junio de 2006]. </p>     <p> 7. Druker PE . The information executives truly need. Hardvar Business Review.      1995. </p>     <p>8. Carri&oacute;n Maroto J, Ortiz de Urbina M. La teor&iacute;a      de recursos y capacidades y la gesti&oacute;n del conocimiento. 2000. Disponible      en: <a href="http://www.gestiondelconocimeinto.com/">www.gestiondelconocimeinto.com      </a> [Consultado: 20 de mayo de 2006]. </p>     <p> 9. Nonaka I, Tackeuchi H. The knowledge creating company: how Japanese companies      create the dynamics of innovation. Oxford : University Press. 1995. </p>     <p> 10. Aja Quiroga L. Gesti&oacute;n de informaci&oacute;n, gesti&oacute;n del      conocimiento y gesti&oacute;n de la calidad en las organizaciones. Acimed.      2002;10(5). Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol10_5_02/aci04502.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol10_5_02/aci04502.htm      </a> [Consultado: 10 de mayo de 2006]. </p>     <p> 11. Maestre P. Diccionario de gesti&oacute;n del conocimiento e inform&aacute;tica.      Madrid: Fundaci&oacute;n para la difusi&oacute;n de las ingenier&iacute;as      y el conocimiento. 2000.p.111. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 12. V&aacute;zquez Massini M. &iquest;Resultados para qui&eacute;n?: Reflexiones      sobre la pr&aacute;ctica de la evaluaci&oacute;n en la escuela. Disponible      en: <a href="http://www.campus-oei.org/pensariberoamerica/ric03a05.htm">http://www.campus-oei.org/pensariberoamerica/ric03a05.htm      </a> [Consultado: 8 de junio de 2005]. </p>     <p> 13. Zorrilla H. La gesti&oacute;n del conocimiento y la gesti&oacute;n tecnol&oacute;gica.      Disponible en: <a href="http://www.sht.com.ar/archivo/Management/conocimiento.htm">http://www.sht.com.ar/archivo/Management/conocimiento.htm      </a> [Consultado: 23 de mayo de 2006]</p>     <p> 14. Serra Ramoneda A. March JG, Simon HA. Teor&iacute;a de la organizaci&oacute;n.      Barcelona: Ariel. 1987. </p>     <p> 15. Cornell&aacute; A. La Infoestructura : Un concepto esencial de la Sociedad      de la Informaci&oacute;n. 1998. Disponible en: <a href="http://www.infonomics.net/cornella/ainfost.pdf">http://www.infonomics.net/cornella/ainfost.pdf      </a> [Consultado: 4 de junio de 2006]. </p>     <p> 16. Andrade H. Hacia una definici&oacute;n de la comunicaci&oacute;n social.      En: Fern&aacute;ndez C (ed.) La comunicaci&oacute;n en las organizaciones.      M&eacute;xico DF: Trillas. 1991.p.30. </p>     <p> 17. Shannon CE. <em>A </em>Mathematical Theory of Communication. Bell System      Technical Journal. Disponible en: <a href="http://cm.bell-labs.com/cm/ms/what/shannonday/paper.html">http://cm.bell-labs.com/cm/ms/what/shannonday/paper.html      </a> [Consultado: 1 de junio de 2006]. </p>     <p> 18. Bush V. As We May Think. Disponible en: <a href="http://www.theatlantic.com/unbound/flashbks/computer/bushf.htm">http://www.theatlantic.com/unbound/flashbks/computer/bushf.htm      </a> [Consultado: 1 de junio de 2006]. </p>     <p> 19. Nelson. T. Hipertexto. Disponible en: <a href="http://personales.ciudad.com.ar/roble/hipertexto.htm">http://personales.ciudad.com.ar/roble/hipertexto.htm      </a> [Consultado: 5 de mayo de 2006]. </p>     <p> 20. Landow GP. Hipertexto. La convergencia de la teor&iacute;a cr&iacute;tica      contempor&aacute;nea y la tecnolog&iacute;a. Barcelona: Paid&oacute;s. 1995.p.15-6. </p>     <p> 21. Fiderio J. A Grand Vision--Hypertext mimics the brain's ability to access      information quickly and intuitively by reference. Byte Magazine 1988.13(10):237-44.  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 22. Solanilla, Laura. &iquest;Qu&eacute; queremos decir con interactividad?      Disponible en: <a href="http://www.uoc.edu/humfil/articles/esp/solanilla0302/solanilla0302.html">http://www.uoc.edu/humfil/articles/esp/solanilla0302/solanilla0302.html      </a> [Consultado: 5 de junio de 2006]. </p>     <p> 23. Schultz T. Interactive Options in Online Journalism: A Content Analysis      of 100 U.S. Newspapers. Journal of Computer-Mediated Communication. 1999.      Disponible en: <a href="http://www.ascusc.org/jcmc/vol5/issue1/schultz.html">http://www.ascusc.org/jcmc/vol5/issue1/schultz.html      </a>[Consultado: 5 de junio de 2006]. </p>     <p> 24. Orihuela JL. El ciberperiodista: entre la autoridad y la interactividad.      Chasqui. 2003;(23). Disponible en: <a href="http://www.comunica.org/chasqui/83/orihuela83.htm">http://www.comunica.org/chasqui/83/orihuela83.htm      </a> [Consultado: 10 de junio de 2006]. </p>     <p> 25. Cubillo J. Disponible en: <a href="http://www.bireme.br/cgi-bin/crics4w/text0?id=crics4-pa2-co2">http://www.bireme.br/cgi-bin/crics4w/text0?id=crics4-pa2-co2      </a> [Consultado: 24 de abril de 2006]. </p>     <p> 26. G&oacute;mez Cruz E. Apuntes sobre la realidad como marco te&oacute;rico      para el estudio de la comunicaci&oacute;n mediada por computadoras. M&eacute;xico      DF: Universidad de Colima. 2004. Disponible en: <a href="http://66.249.93.104/">http://66.249.93.104/      </a> [Consultado: 15 de junio del 2006]. </p>     <p> 27. Londo&ntilde;o L&oacute;pez FC. Interficies de las comunidades virtuales.      Formulaci&oacute;n de m&eacute;todos de an&aacute;lisis y desarrollo de los      espacios en las comunidades en red. 2002. Disponible en: <a href="http://www.tdx.es/TESIS.UPC/AVAIlABLE/TDX-0124-103-082628/">http://www.tdx.es/TESIS.UPC/AVAIlABLE/TDX-0124-103-082628/      </a> [Consultado: 4 de junio de 2005]. </p>     <p> 28. Pazos M. Comunidades Virtuales: de la lista de discusi&oacute;n a las comunidades      de aprendizaje. Disponible en: <a href="http://gte.uib.es/articulo/CVIRTUALES01.pdf">http://gte.uib.es/articulo/CVIRTUALES01.pdf      </a>[Consultado: 2 de junio de 2006]. </p>     <p> 29. Palenchano Barahona E. Las organizaciones virtuales frente a los sistemas      tradicionales de coordinaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica. Disponible      en: <a href="http://www.madridmasd.org/revista28/aula/aula1.asp">http://www.madridmasd.org/revista28/aula/aula1.asp      </a> [Consultado: 3 de junio de 2006]. </p>     <p>Recibido: 22 de noviembre del 2006. Aprobado: 9 de diciembre del 2006.     <br>   MSc.. <em>Livia M. Reyes Ram&iacute;rez. </em> Grupo Gesti&oacute;n de Informaci&oacute;n    y del Conocimiento. Centro de Informaci&oacute;n para la Prensa. Calle Territorial    y General Su&aacute;rez. Plaza de la Revoluci&oacute;n. Ciudad de La Habana.    Cuba. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:livia@cip.cu">livia@cip.cu    </a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&aacute;ster    en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencias de la Informaci&oacute;n. Asistente Adjunta    de la Facultad de Comunicaci&oacute;n, Universidad de La Habana. Grupo Gesti&oacute;n    de Informaci&oacute;n y del Conocimiento. Centro de Informaci&oacute;n para    la Prensa. </a><a name="cargo"></a></p>     <p>Ficha de procesamiento </p>     <p>Clasificaci&oacute;n: Art&iacute;culo de revisi&oacute;n. </p>     <p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCs<span class="superscript">1</span> </p>     <p>SISTEMAS DE INFORMACI&Oacute;N; PERIODISMO; GERENCIA DE LA INFORMACI&Oacute;N. </p>     <p>INFORMATION SYSTEMS; JOURNALISM; INFORMATION MANAGEMENT. </p>     <p>Seg&uacute;n DeCI<span class="superscript">2</span> </p>     <p>SISTEMAS DE INFORMACI&Oacute;N; SISTEMAS EN L&Iacute;NEA; SISTEMAS DE MANEJO DE INFORMACI&Oacute;N AVANZADA INTEGRADA; PERIODISMO; GESTI&Oacute;N DEL CONOCIMIENTO. </p>     <p>INFORMATION SYSTEMS; ONLINE SYSTEMS; INTEGRATED ADVANCED INFORMATION MANAGEMENT SYSTEMS; JOURNALISM; KNOWLEDGE MANAGEMENT. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript">1</span>BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004. </p>     <p>Disponible en: <a href="http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm%20">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm </a></p>     <p><span class="superscript">2</span>D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf</a> </p>      ]]></body>
</article>
