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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Propuesta de modelos culturales orientados a la gerencia de los cambios]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The basis of the systemic thinking is exposed, as viewed from the concepts of organization and of certain ideas for the interpretation of organizational behaviour. A model of organizational culture is suggested, to enrich the original prevailing proposal of cultural and organizational efficiency. Crisis, culture and change are interrelated, from an executive point of view, to a new perspective of management analysis.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <h5><a href="acisu407.htm">&Iacute;ndice</a> <a href="aci04407.htm">Anterior</a> <a href="aci06407.htm">Siguiente</a>    <br>   Acimed 2007; 15(4)</h5> <h2>Propuesta de modelos culturales orientados a la gerencia de los cambios </h2>     <p><a href="#cargo">MSc. Ram&oacute;n Antonio Rodr&iacute;guez Pi&ntilde;a<span class="superscript">1</span></a>  </p> <h4>Resumen </h4>     <p>Se exponen los fundamentos del pensamiento sist&eacute;mico, a partir del concepto de organizaci&oacute;n y de ciertas propuestas para la interpretaci&oacute;n del comportamiento organizacional, as&iacute; como un modelo de cultura organizacional que enriquece y argumenta la propuesta matricial de corte cultural y eficacia organizacional. Se interrelaciona desde el enfoque empresarial, la crisis, la cultura y el cambio, con una perspectiva nueva de abordaje gerencial. </p>     <p><em> </em><em>Palabras clave</em>: Organizaci&oacute;n, cultura organizacional, cambios, crisis, arquetipos de pensamiento sist&eacute;mico, sinergia, matrices culturales. </p> <h4>Abstract </h4>     <p>The basis of the systemic thinking is exposed, as viewed from the concepts of organization and of certain ideas for the interpretation of organizational behaviour. A model of organizational culture is suggested, to enrich the original prevailing proposal of cultural and organizational efficiency. Crisis, culture and change are interrelated, from an executive point of view, to a new perspective of management analysis. </p>     <p><em> </em><em>Key words</em>: Organization, organizational culture, changes, crisis, systemic thinking archetypes, synergy, cultural prevailing conditions. </p>     <p align="right"><em>No hay viento favorable para aquel     <br> </em><em>que no sabe a qu&eacute; puerto se dirige.     <br> </em><em>S&eacute;neca </em></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original. </p>     <p>Cita (Vancouver): Rodr&iacute;guez Pi&ntilde;a. RA. Propuesta de modelos culturales orientados a la gerencia de los cambios. Acimed 2007;15(4). Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_6_06/aci05606.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_6_06/aci05407.htm </a>[Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o]. </p>     <p>Describir u operacionalizar el t&eacute;rmino de organizaci&oacute;n (l&eacute;ase como objeto de estudio la empresa estatal), respetando conceptos previamente establecidos, resulta bien complejo porque —adem&aacute;s de escenario laboral, convergencia y convivencia humana— conforma una red social intra e interrelacionada, en constante mezcla y enjuiciamiento de criterios, pasiones, informaci&oacute;n. Todo esto mezclado complica, crea, destruye, enriquece y configura esta socializaci&oacute;n. </p>     <p>Por todo eso, se hace indispensable investigar, comprender este escenario para inducir e implementar gerencialmente cambios de &iacute;ndole organizacional, dirigidos al &eacute;xito de las estrategias y objetivos previamente trazados. Me refiero entonces al t&eacute;rmino cultura organizacional en calidad de fortaleza y ventaja competitiva en el entorno empresarial. </p>     <p>Por sofisticado que sea el <em>hardware </em>adquirido para la organizaci&oacute;n —la implementaci&oacute;n del &uacute;ltimo grito del “estado del arte” en materia gerencial— tal &iacute;mpetu de desarrollo resulta vac&iacute;o de no considerarse como epicentro de la organizaci&oacute;n el recurso humano (este autor prefiere el t&eacute;rmino <em>humano con recursos </em>). Estos humanos con recursos, en la mayor&iacute;a de los casos no contabilizados, componen el capital humano de la organizaci&oacute;n que, sabiamente interpretado y gerenciado, constituye la clave del &eacute;xito estrat&eacute;gico organizacional. </p> <h6>Organizaci&oacute;n: cultura y cambio </h6>     <p>Acotar el t&eacute;rmino organizaci&oacute;n a la empresa estatal resulta estrecho y limitado. Es por eso indispensable conceptuarlo desde una perspectiva operacional </p>     <p>Seg&uacute;n <em>Guti&eacute;rrez </em> (1994) se trata de <em>“</em>un sistema de relaciones sociales, coordinadas en un marco estructurado, cuyo desempe&ntilde;o se sustenta en el trabajo de equipos a partir de objetivos a alcanzar, sobre la base de utilizaci&oacute;n de recursos y de una cultura propia, en interacci&oacute;n constantemente con el entorno<em>”.</em><span class="superscript">1</span> </p>     <p>Dicha definici&oacute;n, compartida por este autor, es &uacute;til describirla desde su propia ra&iacute;z terminol&oacute;gica: </p> <ul>       <li> La organizaci&oacute;n es un sistema. Se entiende por sistema un conjunto de elementos cuya integraci&oacute;n engendra cualidades que no poseen estos por separado. Las organizaciones engendran, a su vez, subsistemas de otros sistemas que las engloban. Los sistemas asumidos son abiertos e intercambian constantemente con el entorno. De cesar este intercambio, el sistema pierde sus fuentes de energ&iacute;a y se desintegra. </li>       <li> La organizaci&oacute;n es un sistema de relaciones sociales cuyo resultado es la integraci&oacute;n de los hombres en el desempe&ntilde;o de sus actividades y procesos. Son las personas las que garantizan el desempe&ntilde;o organizacional. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La organizaci&oacute;n tiene un marco estructurado, flexible y nunca erigido como un fin, sino como medio armonizador de intereses que ayuda a perfeccionar el sistema de relaciones sociales. </li>       <li> La organizaci&oacute;n se sustenta en el trabajo en equipos &iquest;Qu&eacute; significa esta afirmaci&oacute;n? Es una forma de trabajo centrada en una actividad o tarea que se antepone al trabajo individual, donde se integran dos o m&aacute;s personas para responder a una necesidad, que puede basarse en un problema o actividad concreta. Trabajar en equipo genera la sinergia, que puede definirse —seg&uacute;n <em>Koontz </em>(1990)— como “el efecto que se obtiene cuando el todo es mayor que la suma de las partes”.<span class="superscript">2</span> El trabajo en equipo constituye la meta superior de desempe&ntilde;o organizacional, porque de ser este efectivo, a juicio de <em>Shapiro </em> (1998), consolida “las tres C del &eacute;xito organizacional: “coordinaci&oacute;n, comunicaci&oacute;n y compromiso”.<span class="superscript">3</span> Enti&eacute;ndase por coordinaci&oacute;n la actividad que encauza arm&oacute;nicamente los esfuerzos individuales para el logro de las metas grupales. Por su parte, la comunicaci&oacute;n se asume como la sangre de la organizaci&oacute;n; sin su existencia formalizada peligra su existencia. Entonces compromiso es una filosof&iacute;a de trabajo basada en el destino compartido de los miembros del equipo con respecto a las decisiones adoptadas, como resultado de una participaci&oacute;n consciente. El &eacute;xito o fracaso ata&ntilde;e a todos por igual. </li>       <li> La organizaci&oacute;n orienta su desempe&ntilde;o sobre la base del objetivo a alcanzar. Resultan inconcebibles las organizaciones “a la deriva”, incapaces de definir su orientaci&oacute;n a corto, mediano y largo plazos. La br&uacute;jula est&aacute; contenida en el dise&ntilde;o estrat&eacute;gico gerencial de la organizaci&oacute;n. </li>       <li> Los recursos de la organizaci&oacute;n. Este enunciado focaliza los recursos intangibles, como los de informaci&oacute;n, los conocimientos (b&aacute;sicos para la toma de decisiones oportunas) y las reorientaciones estrat&eacute;gicas. </li>       <li> La cultura organizacional. Resulta el reflejo de la conciencia social al nivel de la organizaci&oacute;n y su funci&oacute;n primaria consiste en ayudar al colectivo que labora en ella a reconocerse e identificarse como sus miembros. No existen culturas malas o buenas en las organizaciones. Ignorar los rasgos culturales impiden procesos de cambio efectivos, al decir de <em>Rodr&iacute;guez Pi&ntilde;a </em> (2000): <em>“ </em>cuando el sistema de valores est&aacute; en conflicto con los cambios que se persiguen, resulta dif&iacute;cil que los hombres se entreguen en cuerpo y alma a alg&uacute;n tipo de programa o cualquier otra iniciativa de cambio…” (Rodr&iacute;guez Pi&ntilde;a RA. Razones y reflexiones para acometer procesos de cambio planeados en B&amp;R Holgu&iacute;n [Tesis para optar por el t&iacute;tulo de M&aacute;ster en Ciencias]. Universidad de La Habana ; 2000). </li>       <li> Interactuando con el entorno, la organizaci&oacute;n existe por y para el entorno que la circunda, proyectando un conjunto de tendencias econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas, sociales, regulatorias, ecol&oacute;gicas, culturales, y otras. La organizaci&oacute;n ha de satisfacer las tendencias y requerimientos de ese entorno mediante el intercambio constante. Se infiere entonces que la organizaci&oacute;n debe seguir incesantemente las necesidades y exigencias, sean estas negativas o positivas, seg&uacute;n los intereses propios de la organizaci&oacute;n, denominados debilidades y oportunidades. </li>     </ul>     <p>Dise&ntilde;ar y exigir la implementaci&oacute;n de herramientas y enfoques gerenciales avanzados, que obvien su impacto cultural y establezcan <em>a priori </em> sus buenas intenciones y ventajas, aunque pueda parecer que allanan el camino al &eacute;xito, resulta err&oacute;neo. </p>     <p>Es v&aacute;lido y oportuno el empleo de pensamiento global como expresi&oacute;n de la homogenizaci&oacute;n del desarrollo empresarial; sin embargo, el an&aacute;lisis cultural local ha de primar ante cada evento de cambio. No hacerlo lleva al riesgo del fracaso. </p>     <p>El t&eacute;rmino “fracaso”, no se interpreta como la imposibilidad de introducir cambios. El pensamiento asist&eacute;mico estructural tecnocr&aacute;tico resulta la clave del &eacute;xito ficticio para aquellos desconocedores del intr&iacute;ngulis cultural. El fracaso se revela con el paso del tiempo; se diluye, obvia y olvida el cambio hasta quedar como un buen y rom&aacute;ntico intento. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Asumir, admitir la existencia de la subjetividad humana y que a escala organizacional es preciso estudiar y gerenciar, constituye el principio clave para acometer los cambios, convertidos formalmente en crisis cuando estos se ignoran. </p>     <p>Las organizaciones subsisten, se desarrollan en perennes crisis, que se expresan en diferentes grados o niveles. Resulta incorrecto identificar el t&eacute;rmino crisis con algo amenazante, negativo, sino en correspondencia con lo expresado por <em>Andrade </em> (1996): <em>“</em>un cambio que podr&iacute;a representar una oportunidad si se le sabe aprovechar<em>”.</em><span class="superscript">4</span> </p>     <p>A partir de este enunciado es posible inferir que las tendencias negativas o positivas del entorno, catalogadas como amenazas u oportunidades, generan crisis. El entorno plantea nuevas exigencias —sea de orden cualitativo o cuantitativo— a la organizaci&oacute;n y esta —como respuesta al entorno— debe realizar cambios. </p>     <p>Podr&iacute;a afirmarse entonces que toda crisis ocurre en un momento determinado, a partir de la necesidad de tomar decisiones y reorientarse en el entorno. La situaci&oacute;n se complica ante la necesidad de implementar cambios condicionados. Un cambio condicionado es el mandato u orden de implementaci&oacute;n de cambios, que obvia o minimiza el paradigma cultural, a partir del presupuesto de la previa e insuficiente comunicaci&oacute;n de la “necesidad” de cambiar y la asunci&oacute;n de que los miembros de la organizaci&oacute;n est&aacute;n dispuestos a asumir el cambio y perpetuarlo en su quehacer diario. </p>     <p>Entonces, ante este abordaje del cambio, efectivamente se genera una crisis que puede amortiguarse; mas el &eacute;xito radica en el grado en que, con el tiempo, se enra&iacute;zan culturalmente las nuevas formas de hacer y pensar entre los miembros de la organizaci&oacute;n, se perpet&uacute;an sus valores, normas, comportamientos, rasgos y los cambios previstos. Obviar de manera inconsciente, y en algunos casos conscientemente adem&aacute;s, el paradigma cultural, y ante el fracaso del cambio (l&eacute;ase crisis), se esgrimen causas diversas e interesantes de compartir. </p>     <p>As&iacute;, desde la “insuficiente madurez organizacional” y la “real incomprensi&oacute;n de la gravedad del cambio”, hasta el “fen&oacute;meno de bajo nivel cultural organizacional” o la “pobre preparaci&oacute;n gerencial” de los directivos responsables de llevar adelante el cambio, pueden exponerse otras justificantes que nunca se acercan al enunciado cultural. </p>     <p>La cultura organizacional es un aliado valioso o una barrera para la soluci&oacute;n de las crisis (cambios) organizacionales. Es en extremo interesante conocer que el t&eacute;rmino “crisis” proviene de la palabra griega <em>Krisis </em>, que significa decisi&oacute;n, juicio y ambos conceptos, como apreciamos, son neutros y no poseen connotaci&oacute;n negativa alguna. Por otro lado, una crisis se define como: </p>     <p><em>“</em>… un momento decisivo en un negocio, grave y de trascendentes consecuencias; crisis se aplica a las circunstancias de mayor influjo, y generalmente iniciales del desastre <em>… </em>”<span class="superscript">5</span> M&aacute;s cercana a&uacute;n a la naturaleza de este trabajo es la definici&oacute;n siguiente: </p>     <p><em> </em><em>“</em>Es un momento de conmoci&oacute;n y cambio que puede ser favorable o desfavorable. Referido a la vida humana adulta, es un momento decisivo, caracterizado por dolor ps&iacute;quico, revisi&oacute;n profunda de los objetos y valores, y que conmueve, no solo al individuo, sino a los que lo rodean”<em>.</em><span class="superscript">6</span> <em></em></p>     <p>Puede considerarse <em></em>“corp&oacute;rea” y oportuna en el mundo empresarial. Seg&uacute;n <em>Sturges </em>(1994), es ”un suceso inusual que es valorado alto en por lo menos una de tres variables: importancia, proximidad e incertidumbre.<span class="superscript">7</span> Esto implica que, tanto las personas como las organizaciones que se enfrentan a una situaci&oacute;n poco com&uacute;n, la conciben como “algo” que podr&iacute;a impactar sobre ellas, que las afectar&iacute;a directamente y como “algo” de lo que se tiene poca informaci&oacute;n referente a lo que va a suceder o a sus posibles consecuencias. Concluida esta cadena de razonamientos, es correcto afirmar que, adem&aacute;s de su car&aacute;cter objetivo, toda crisis se percibe subjetivamente, y de esa percepci&oacute;n depende, en gran parte, la manera como se afronte. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Acometer el cambio organizacional, es decir, afrontar con inteligencia la crisis, es efectivo solo si existe un cambio cultural sostenible, y este &uacute;ltimo, a su vez, se basa en tres fases: penetraci&oacute;n, automodificaci&oacute;n y autoconsolidaci&oacute;n. El valor que otorga el prefijo <em>auto </em>, es la indicaci&oacute;n de que es la propia empresa la que ha de determinar su propia capacidad de cambio. Este &aacute;lgido asunto de contrataci&oacute;n de expertos externos para “llevar adelante” cambios, a partir de la soluci&oacute;n de la crisis, sin un enfoque cultural conjunto, provoca un arquetipo reforzador vicioso, denominado administraci&oacute;n externa de crisis y que se abordar&aacute; m&aacute;s adelante (fig. 1). </p>     <p align="center"><a href="f0105407.jpg"><img src="f0105407.jpg" width="338" height="233" border="0"></a></p>     <p align="center">FIG. 1. Arquetipo reforzador vicioso “Administraci&oacute;n externa de crisis”. </p>     <p>La balanza de equilibrio ilustra que la soluci&oacute;n sist&eacute;mica es preparar consultores internos capaces de asimilar la tecnolog&iacute;a gerencial de cambios. Ante fracasos, y despu&eacute;s de contratados expertos externos, se culpa a terceros. </p>     <p>Esta y otras manifestaciones impl&iacute;citas en el quehacer empresarial reactivo generan el pensamiento asist&eacute;mico, y corresponde a las denominadas organizaciones no-inteligentes. Esta calificaci&oacute;n de “inteligente”, desborda el paradigma de lo psicol&oacute;gico. En este &aacute;mbito de estudio, ser inteligente es estar abierto perennemente al aprendizaje continuo, porque lo aprendido hasta hoy, bien puede desaprenderse ma&ntilde;ana; esto es el reconocimiento al cambio incesante en las actuaciones y pensamientos; bajo estos axiomas, las organizaciones se encuentran en crisis permanentes de aprendizaje. </p>     <p>Desarrollar la capacidad de aprendizaje se convierte en una ventaja competitiva de alto valor agregado, que facilita a la organizaci&oacute;n atemperar su desempe&ntilde;o con las exigencias del entorno, perfeccionar habilidades y alcanzar metas mayores. La inteligencia es saber aprender en equipo. Esta tesis es brillantemente detallada por <em>Senge </em> (1993), quien expresa: <em>“ </em>Las organizaciones inteligentes son posibles, porque en el fondo, todos somos aprendices<em>”</em>.<span class="superscript">8</span> Tambi&eacute;n conforma cinco disciplinas que, a su juicio, abarcan el t&eacute;rmino de organizaci&oacute;n inteligente del “pensamiento sist&eacute;mico”: </p> <ul>       <li> <em>Dominio personal </em>: Es la capacidad para enfrentar las crisis (l&eacute;ase gerenciar cambios organizacionales), proyectarse hacia el futuro (car&aacute;cter visionario), a partir del dise&ntilde;o de escenarios y escoger el camino m&aacute;s l&oacute;gico. Resulta, adem&aacute;s, la capacidad de concentrar esfuerzos en lo m&aacute;s importante. Despojados del dominio personal los directivos, es impensable el enfoque de organizaci&oacute;n inteligente. </li>       <li> <em>Visi&oacute;n compartida </em>: Relacionada con el estilo de direcci&oacute;n, resulta clave por la implicaci&oacute;n de cada cual o de cada miembro en el compromiso y meta com&uacute;n. No significa construir grupos de so&ntilde;adores, sino dise&ntilde;ar estados organizacionales deseados futuros, objetivos y alcanzables, a partir de escenarios de contingencia ante posibles reacciones del entorno. </li>       <li> <em>Modelos mentales </em>: Paradigmas impl&iacute;citos en nuestro pensamiento y comportamiento, que es necesario desarraigar, revelar y validar. Es el raciocinio y la conciencia humana lo que hace posible la existencia de paradigmas, el reto “inteligente” es impedir el anclaje de estos. El prematuro envejecimiento humano mental comienza con la demostraci&oacute;n de la experiencia adquirida y reflejada a trav&eacute;s de estos paradigmas; en muchos casos afloran a trav&eacute;s de la “incuestionable verdad” del refranero popular. </li>       <li> <em>Aprendizaje en equipo </em>: Significa que se aprende lo que la organizaci&oacute;n exige, no responde a necesidades de aprendizajes particulares. Un reto especial es conciliar estos intereses e incrementar la motivaci&oacute;n. El aprendizaje individual es la garant&iacute;a de ego&iacute;smo intelectual, feudos informativos, baja diseminaci&oacute;n de conocimientos necesarios a muchos de los miembros de la organizaci&oacute;n. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <em>Pensamiento sist&eacute;mico </em>: No es m&aacute;s que pensar con l&oacute;gica. Seg&uacute;n <em>Forresters J </em> (1961), es “un camino para estudiar el comportamiento de los sistemas para mostrar c&oacute;mo las pol&iacute;ticas, decisiones, estructuras y demoras se interrelacionan para influir sobre el crecimiento y la estabilidad&quot;. <strong></strong></li>     </ul>     <p>El pensamiento sist&eacute;mico ayuda a comprender de forma profunda y meridiana el por qu&eacute; de los eventos que circundan nuestras vidas, a identificar d&oacute;nde est&aacute;n los puntos de soporte y a tomar las decisiones acertadas. </p>     <p>Adem&aacute;s de las cinco disciplinas, existen 11 enunciados o leyes del pensamiento sist&eacute;mico. Retomamos el pensamiento de <em>Senge </em>, quien asume los denominados “ladrillos del pensamiento sist&eacute;mico”, como clave para ver los eventos en c&iacute;rculos de influencia en lugar de en l&iacute;neas rectas, &uacute;tiles para interpretar las decisiones organizacionales. Estos ladrillos se resumen en tres tipos de ciclos o arquetipos. Estos &uacute;ltimos son patrones estructurales recurrentes que controlan los acontecimientos y est&aacute;n formados por ciclos de reforzamiento y de compensaci&oacute;n: </p> <ul>       <li>Realimentaci&oacute;n reforzadora de crecimiento (virtuoso). </li>       <li>Realimentaci&oacute;n reforzadora de decadencia (vicioso). </li>       <li>Realimentaci&oacute;n compensadora (b&uacute;squeda de estabilidad). </li>     </ul>     <p>Cada ciclo o ladrillo est&aacute; acompa&ntilde;ado por dos representaciones; una bola de nieve rodando, que puede convertirse en alud, para indicar que todo tiene un l&iacute;mite y la balanza con la propuesta de que todo debe poseer su equilibrio. </p>     <p>La inclusi&oacute;n de este tema se debe a la certeza de este autor, quien afirma que, extrapolando estos ciclos a la realidad organizacional del lector, pueden obtenerse interesantes y &uacute;tiles constructos organizacionales, como se expresa en un arquetipo reforzador virtuoso, titulado “Organizaci&oacute;n exitosa”. Otro arquetipo reforzador vicioso de extremo cuidado en las organizaciones es el que se denomina “Dirigente heroico” . </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="f0205407.jpg"><img src="f0205407.jpg" width="363" height="328" border="0"></a></p>     <p align="center">FIG. 2. Arquetipo reforzador virtuoso: “Organizaci&oacute;n exitosa”. </p>     <p align="center"><a href="f0305407.jpg"><img src="f0305407.jpg" width="343" height="248" border="0"></a></p>     <p align="center">FIG. 3. Arquetipo reforzador vicioso “Dirigente heroico”. </p>     <p>Los ejemplos expuestos pueden conducir al arquetipo reforzador vicioso, tema de este art&iacute;culo, denominado “Generaci&oacute;n de crisis organizacional” (figura 4). Este ciclo reforzador vicioso demuestra los efectos de implementar cambios inducidos en las organizaciones, obviando el paradigma cultural. </p>     <p align="center"><a href="f0405407.jpg"><img src="f0405407.jpg" width="239" height="191" border="0"></a></p>     <p align="center">FIG. 4. Arquetipo reforzador vicioso: “Generaci&oacute;n de crisis organizacional”. </p>     <p align="justify">Despu&eacute;s de formular el ciclo vicioso en la figura 4, se puede demostrar gr&aacute;ficamente la funci&oacute;n de la cultura organizacional ante la inminencia de la crisis. De las variadas formulaciones existentes, seleccionamos la realizada por <em>Schein </em> (1997): </p>     <p>“Llamar&eacute; cultura a un conjunto de presunciones b&aacute;sicas —inventadas, descubiertas o desarrolladas por un grupo determinado al aprender a enfrentarse con sus problemas de adaptaci&oacute;n externa e integraci&oacute;n interna— que hayan ejercido la suficiente influencia como para considerarse v&aacute;lidas y, en consecuencia, ense&ntilde;arse a los nuevos miembros como el modo correcto de percibir, pensar y sentir esos problemas<em>”.</em><span class="superscript">9</span> </p>     <p>Esta formulaci&oacute;n permite, en calidad de s&iacute;mil, comparar la cultura de la organizaci&oacute;n con la personalidad del individuo. Identificar el conjunto de caracter&iacute;sticas fundamentales que distingue a unas organizaciones de otras es la m&eacute;dula de la cultura. Acometer cambios obviando la perspectiva cultural conlleva, en la mayor&iacute;a de los intentos, a un sonado fracaso. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como afirma <em>Schein</em>, la cultura posee dos funciones b&aacute;sicas:<span class="superscript">9</span> </p> <ul>       <li> <em>Adaptaci&oacute;n externa </em>: Ante los cambios del entorno, flexibilidad, polivalencia, actitud. </li>       <li> <em>Integraci&oacute;n interna: </em>Donde el lenguaje constituye el elemento m&aacute;s importante de la cultura en el mecanismo de socializaci&oacute;n organizacional. La integraci&oacute;n cultural se estructura por el contenido esencial, los valores, normas, rasgos y los intangibles, invisibles al ojo profano. </li>     </ul>     <p>A continuaci&oacute;n, se presentar&aacute; una propuesta de modelo para la representaci&oacute;n cultural, a partir del cual se explicar&aacute; el enfoque cultural organizacional (fig. 5). </p>     <p align="center"><a href="f0505407.jpg"><img src="f0505407.jpg" width="363" height="327" border="0"></a></p>     <p align="center">FIG. 5. El arbusto de la cultura. </p>     <p>Con frecuencia, “en la literatura especializada se encuentra la cultura comparada con un t&eacute;mpano de hielo, seg&uacute;n <em>Trice y Breyer </em>, 10 donde solo es visible una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de la organizaci&oacute;n y es labor de los consultores diagnosticar y describir su parte invisible, mas resulta criterio de estos autores que esta s&iacute;mil no recoge la dimensi&oacute;n v&aacute;lida, porque al derretirse el t&eacute;mpano y derivar hacia aguas m&aacute;s c&aacute;lidas implica que las culturas se diluyen, y esto no refleja la realidad cultural de las organizaciones”.<span class="superscript">11</span> </p>     <p>Entonces, el modelo propuesto se plante&oacute; expresar la cultura impl&iacute;cita como un arbusto, donde los elementos no visibles se encuentran en las ra&iacute;ces. De la profundidad y el “enraizamiento cultural” depender&aacute;, en gran medida, el &eacute;xito de cambio. </p>     <p>La seguridad y confianza en la construcci&oacute;n de la sociedad cubana imprime un sello particular no contemplado integralmente en la teor&iacute;a del modelo de cambio y cultura organizacional estudiada. En este sentido, a&uacute;n queda bastante por escribir, investigar y demostrar. La construcci&oacute;n de nuestra sociedad no desde&ntilde;a lo hist&oacute;rico, lo social y lo econ&oacute;mico en la percepci&oacute;n y comportamiento de sus hombres. Estos son portadores de valores a ser compartidos, que enriquecen las mejores pr&aacute;cticas, a los nuevos miembros y aportan la esencia positiva al nuevo quehacer. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En calidad figurativa, las herramientas gerenciales, implementadas bajo el enfoque de cambios, “abonan” y fertilizan a la organizaci&oacute;n, coadyuvan al crecimiento y robustez organizacional e impiden la aparici&oacute;n de “plagas indeseables”. Desde el enfoque bot&aacute;nico, no todas las especies vegetales soportan la misma carga de abonos en la misma estaci&oacute;n e id&eacute;ntica composici&oacute;n inorg&aacute;nica; algunas se secan, otras no florecen. Las organizaciones (l&eacute;ase la empresa estatal cubana) deben poseer su propia caracterizaci&oacute;n de cuando y c&oacute;mo acometer las crisis (cambios) organizacionales. </p>     <p>Desde la perspectiva social cubana, la ventaja y fortaleza que distingue a la sociedad al ser capaz de asimilar, arraigar, compartir y conservar en el tiempo valores genuinos, confiere fortaleza a la configuraci&oacute;n cultural social. Sin olvidar que la empresa es tambi&eacute;n una red social en constante intercambio con el entorno, puede afirmarse que existen elementos intr&iacute;nsecos que configuran adem&aacute;s la cultura empresarial, mas es preciso a&ntilde;adir los propios surgidos de la socializaci&oacute;n de cada organizaci&oacute;n y el sesgo subjetivo organizacional. Solo entonces es posible perfilar la cultura propia local. </p>     <p>As&iacute;, <em>Hofstede </em>(1984), al definir cultura, afirma: <em>“</em>incluye el sistema de valores, y los valores son parte de los bloques con los que se construye la cultura...<em>”</em><span class="superscript">12</span> </p>     <p>La convergencia de valores, rasgos y presunciones en un grupo de personas no implica la igualdad de comportamientos, reacciones, actitudes. No compartimos enunciados como el de <em>Fisher, </em> quien plantea: ”es un sistema de costumbres mentales, que hace que las personas que pertenecen a ella piensen igual, perciban y razonen de forma que sus conductas encajen en el molde social...”<span class="superscript">13</span> </p>     <p>El perenne intercambio organizaci&oacute;n/entorno, sus salidas (resultados) exitosas/frustrantes condicionan, entre otros factores, la modelaci&oacute;n de creencias. A su vez, el conjunto de creencias hasta hoy acumulado influye (l&eacute;ase soporta o entorpece) en el dise&ntilde;o de nuevos resultados. El paradigma cultural act&uacute;a como el epicentro de &eacute;xito de los cambios organizacionales (en este dise&ntilde;o, los resultados). <strong></strong></p>     <p align="center"><strong>&nbsp; <a href="f0605407.JPG"><img src="f0605407.JPG" width="267" height="227" border="0"></a></strong></p>     <p align="center">FIG. 6. El paradigma cultural como epicentro de &eacute;xito de los cambios organizacionales. </p>     <p>Compuesto por: </p> <ul>       <li> <em>las creencias: </em> No son m&aacute;s que estructuras de pensamiento arraigadas, que se consideran v&aacute;lidas y, adem&aacute;s, en los &oacute;rdenes organizacionales compartidos, y que el sujeto o grupo se hace para interpretar la realidad. Es decir, estamos ante actos conscientes donde se tiene por cierto aquello que creemos y por medio de lo cual obramos consecuentemente en la interpretaci&oacute;n de la realidad. </li>       <li> <em>los valores: </em> Se asocian directamente a una forma de actuar que responde a la arquitectura de las creencias previas, que en definitiva son las que nos llevan a valorar que esa forma de actuaci&oacute;n es mejor que otra. Las personas y los grupos expresan en sus valores sus creencias. De forma general, los valores son realidades humanizadas que tienen una significaci&oacute;n positiva para el hombre. En las organizaciones, los valores resultan fuerzas impulsoras del modo con que hacemos nuestro trabajo y son indivisibles de nuestras creencias. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <em>las normas: </em> Si los valores se asumen como expresiones estrat&eacute;gicas, las normas ser&aacute;n la t&aacute;ctica. Estas acciones han de convertirse en normas de conducta de cada miembro de la organizaci&oacute;n, es decir, compartidas y asimiladas; para esto, es imprescindible la interacci&oacute;n para crear patrones de conducta consensuada. </li>       <li>  <em>las actitudes y comportamientos: </em> Las normas no son el eslab&oacute;n final de la cadena cultural. Deben evaluarse y hallar un consenso entre los miembros de la organizaci&oacute;n con el objetivo de determinar la actitud con respecto a los intereses individuales y organizacionales. Entonces las actitudes son tendencias, positivas/negativas del clima psico-sociol&oacute;gico con respecto a alguien o algo, que predicen la tendencia de actuaci&oacute;n. Estas tendencias son las actitudes que determinan las conductas. </li>     </ul>     <p>Con un enfoque m&aacute;s racional y objetivo, <em>Singer </em> lo expresa seg&uacute;n elementos constitutivos de la cultura: “...son los sistemas de significados, las ideolog&iacute;as, las convenciones t&aacute;citas y las estructuras cognitivas e inconscientes que pueden advertirse en cualquier sociedad, con distintos grados de conciencia y de formulaci&oacute;n verba...”<span class="superscript">14</span> </p>     <p>Esta definici&oacute;n, desde un enfoque hol&iacute;stico, bien se ajusta a lo social, mas el reto es extrapolar el pensamiento global a la acci&oacute;n y cotidianidad local, expresado en la multiplicidad cultural organizacional. </p>     <p>Es imposible encontrar organizaciones con id&eacute;nticas culturas. Asumir valores, normas, presunciones homog&eacute;neas no implica la identidad de asimilaci&oacute;n subjetiva de las crisis (cambios), por lo que los resultados finales u <em>output </em> difieren bastante de lo planificado. Entonces, se impone estudiar la significaci&oacute;n de los valores compartidos, que permiten, al decir de <em>Berger y Luckman </em> (1984): <em> “... </em>la construcci&oacute;n social de la realidad <em>...”</em><span class="superscript">15</span> </p>     <p>Y a este nivel de la explicaci&oacute;n, es preciso relacionar crisis y cultura, describir escenarios y a&ntilde;adir adem&aacute;s cierta dosis de pragmatismo empresarial. De los modelos de <em>Andrade </em> (1992), y sobre la base del reenfoque de los propios conceptos, asumimos el t&eacute;rmino “cultura robusta”, sustentada y posicionada cuando: </p> <ul>       <li>Los miembros de la organizaci&oacute;n son capaces de distinguir, enunciar, diseminar y compartir el contenido esencial y los valores que los distinguen. </li>       <li>Estos valores y contenidos se hallan impl&iacute;citos en el dise&ntilde;o estrat&eacute;gico gerencial, asumidos como fortalezas al enunciar sus estrategias. </li>       <li>La formaci&oacute;n de h&aacute;bitos, normas, actitudes, nacen y se nutren del dise&ntilde;o gerencial/cultural. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Existe una jerarqu&iacute;a de valores, capaces de armonizar con el escenario pol&iacute;tico/social cubano y los intereses organizacionales. </li>       <li>Es reconocida la existencia, la pertenencia de rasgos culturales propios, necesarios de conservar, proteger, enriquecer y gerenciar. </li>       <li>La comunicaci&oacute;n se asume como la sangre que oxigena y nutre la organizaci&oacute;n y su cultura. </li>       <li>Los fracasos se asumen como aprendizaje, el &eacute;xito es colectivo. </li>       <li>Otros. </li>     </ul>     <p>Adem&aacute;s, se denominar&aacute; “cultura exitosa” cuando: </p> <ul>    <li>Esta constituye la v&iacute;a o el puente de alcance de su dise&ntilde;o estrat&eacute;gico gerencial. </li>       <li>Sirva como catalizador y sinergia de los cambios a implementar, bajo el inter&eacute;s organizacional. </li>       <li>Fomente la integraci&oacute;n interna y un enfoque proactivo ante la adaptaci&oacute;n externa. Las crisis no resultan sorpresas. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Prevalezca en el tiempo, se enriquezca y se transforme en valores y pr&aacute;cticas superiores, y no se enquiste en paradigmas obsoletos. </li>     </ul>     <p>Los t&eacute;rminos descritos, tras su operacionalizaci&oacute;n, se cruzaron para obtener una matriz inicial (fig. 7). </p>     <p align="center"><strong>&nbsp;<a href="f0705407.JPG"><img src="f0705407.JPG" width="182" height="162" border="0"></a> </strong></p>     <p align="center">FIG. 7. Culturas. </p>     <p>Donde: </p> <ul>       <li> <em>IZS</em>. Son organizaciones de desempe&ntilde;o err&aacute;tico, reactivas, con constante cambios de directivos, ignorantes de su propio paradigma cultural, incumplidoras, que culpan a terceros de sus fracasos. Se encuentran amenazadas de extinci&oacute;n de no estar subvencionadas. Constituyen una carga para el estado. Presentan una carga de pragmatismo ante cambios, y no los toman en serio. </li>     </ul>     <blockquote>       <p><em>Clasificaci&oacute;n bot&aacute;nica: </em> Arbusto de ramas secas y ra&iacute;ces superficiales, no soportan abonos al desconocerse culturalmente, no soportan tormentas (crisis externas). </p> </blockquote> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <em>IZI. </em> Organizaciones de “&eacute;xito” a todo costo y a toda costa, de estilos directivos impositivos que reconocen su fragilidad, mas no la exteriorizan. No desconocen, mas subestiman el paradigma cultural. Ante cambios la reacci&oacute;n es de suspicacia, sospecha e incertidumbre dif&iacute;ciles de asimilar. </li>     </ul>     <blockquote>       <p><em>Clasificaci&oacute;n bot&aacute;nica: </em>Arbusto frondoso de ra&iacute;ces superficiales, expuesto a ser arrancado o quedar maltrecho ante cualquier temporal (crisis externa). </p> </blockquote> <ul>       <li> <em>DS</em>. Organizaciones de fort&iacute;simo arraigo cultural. Es com&uacute;n que el factor etario sea medio/superior. Incumplidor consuetudinario de sus metas, pero no se sienten amenazados por la extinci&oacute;n y se aferran a paradigmas antes probados, incapaces de reorientar su desempe&ntilde;o. Fuerte resistencia a los cambios (crisis). </li>     </ul>     <blockquote>       <p><em>Clasificaci&oacute;n bot&aacute;nica: </em> Arbusto frondoso de hojas mustias, profundas ra&iacute;ces, dif&iacute;cil de arrancar del suelo. Solo absorbe abonos antiguos y a rega&ntilde;adientes los modernos. Ante temporales (crisis) queda en pie, deshojado y vulnerable. </p> </blockquote> <ul>       <li> <em>DI</em>. <em>Organizaciones ideales. </em> Fuerte arraigo cultural, combinado con enfoque gerencial. Proactivos, innovadores, gustan de aprender en equipo. Como amenaza, frecuentemente se enfrentan al traslado de sus l&iacute;deres a otras organizaciones con vista a probar el mejoramiento del desempe&ntilde;o de terceros. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p><em>Clasificaci&oacute;n bot&aacute;nica: </em> Arbusto frondoso, especies poco comunes en la selva empresarial, magn&iacute;fica fotos&iacute;ntesis, ra&iacute;ces bien arraigadas, profundas y diseminadas. Ante temporales, han dispuesto medidas de contingencia para perpetuarse en la selva empresarial. </p> </blockquote>     <p>Despu&eacute;s de esta “clasificaci&oacute;n bot&aacute;nica” y la descripci&oacute;n de sus rasgos, bien puede elaborarse una nueva matriz, denominada “campi&ntilde;a empresarial” (fig. 8). Su descripci&oacute;n e ilustraci&oacute;n se ejecutan bajo el prisma de facilitar la comprensi&oacute;n y observaci&oacute;n del paradigma cultural, a&uacute;n cuando quedan rasgos y temas por abordar para perfeccionar el modelo. </p>     <p align="center"><strong>&nbsp; <a href="f0805407.jpg"><img src="f0805407.jpg" width="281" height="284" border="0"></a></strong></p>     <p align="center">FIG. 8. Campi&ntilde;a empresarial desde la perspectiva bot&aacute;nico/cultural. </p>     <p>Pero no resulta suficiente ilustrar la “campi&ntilde;a empresarial”, de no explicitar rasgos y actitudes ante las crisis. Operacionalizando esta relaci&oacute;n de cultura robusta/fr&aacute;gil <em>vs </em> rasgos/actitud ante las crisis (cambios), obtenemos una segunda matriz m&aacute;s sustanciosa para analizar y caracterizar culturalmente a una organizaci&oacute;n determinada (fig. 9). </p>     <p align="center"><a href="f0905407.JPG"><img src="f0905407.JPG" width="353" height="199" border="0"></a></p>     <p align="center">FIG. 9. Caracterizaci&oacute;n. </p>     <p>Y si se extrapola el paradigma cultural a la funcionalidad y competitividad organizacional, puede alcanzarse una tercera matriz (fig. 10). </p>     <p align="center"><a href="f1005407.JPG"><img src="f1005407.JPG" width="287" height="287" border="0"></a> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">FIG. 10. Cultura y competitividad. </p>     <p>La propuesta realizada responde &iacute;ntegramente al deseo de promover la reflexi&oacute;n y la pol&eacute;mica en cuanto a la pertinencia de la implementaci&oacute;n de cambios organizacionales, incorporando el sesgo de la cultura como elemento decisorio en el &eacute;xito final. </p> <h4>Conclusiones </h4>     <p>La subjetividad humana y organizacional nunca puede desde&ntilde;arse, ignorarse a la hora de ejecutar cambios. </p> <ol>    <li>La cultura organizacional resulta una ventaja competitiva e intangible que debe aprovechar la alta gerencia de la organizaci&oacute;n. </li>       <li>El pensamiento sist&eacute;mico constituye una l&iacute;nea de comprensi&oacute;n del quehacer y las relaciones interempresariales. </li>       <li>No existen culturas organizacionales id&eacute;nticas, tampoco son comparables. </li>       <li>El modelo expuesto sirve de ilustraci&oacute;n para la comprensi&oacute;n de las organizaciones. El acercamiento a la identificaci&oacute;n cultural permite adoptar acciones que propicien cambios sustentables en el tiempo. </li>       <li>Generar cambios organizacionales plantea la aparici&oacute;n de crisis. Desconocer esto agudiza la propia crisis y conlleva el fracaso del cambio. </li>     </ol> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4> <ol>    <li>Guti&eacute;rrez O. La organizaci&oacute;n es un enfoque marxista necesario. La Habana : Escuela Superior del PCC “&Ntilde;ico L&oacute;pez”. 1994. p.4. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Koontz H, Weihirich H. Elementos de administraci&oacute;n. La Habana : Ministerio de Educaci&oacute;n Superior. 1990.p.24. </li>       <li>Shapiro B. What the hell is market oriented? Harvard Business Review 1988;67(6):119-25. </li>       <li>Andrade H. La comunicaci&oacute;n positiva y el entorno organizacional. Raz&oacute;n y Palabra 1996;(4). Disponible en: <a href="http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n4/index.html">http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n4/index.html </a> [Consultado: 5 de enero de 2007]. </li>       <li>Fuerza A&eacute;rea Colombiana. Rep&uacute;blica de Colombia. Crisis. Disponible en: <a href="http://www.fac.mil.co/?idcategoria=666&PHPSESSID=f4f869ad62e6581821380f5e4be02b47">http://www.fac.mil.co/?idcategoria=666&amp;PHPSESSID=f4f869ad62e6581821380f5e4be02b47 </a>[Consultado: 4 de enero de 2007]. </li>       <li>Restrepo S&aacute;nchez l. Breviario de definiciones relacionadas con los delitos contra la libertad, integridad y formaci&oacute;n sexuales. Disponible en: <a href="http://www.usuarios.lycos.es/doliresa/index-20.html">www.usuarios.lycos.es/doliresa/index-20.html</a> [Consultado: 4 de enero de 2007]. </li>       <li>Sturges D. Communication through crisis: A strategy for organizacional survival. Management Communication Quaterly. 1994;7(3):297-316. </li>       <li>Senge P. La quinta disciplina. M&eacute;xico DF: Granica. 1994. </li>       <li>Schein EH. La cultura empresarial y el liderazgo. Barcelona: Plaza &amp; Janes. 1988. </li>       <li>Trice HM, Beyer JM. The Culture of Work Organizations. Englewood Cliffs : Prentice Hall. 1993. </li>       <li>Pi&ntilde;a Rodr&iacute;guez RA. Gestionar cambios desde la &oacute;ptica cultural. Ciencias Holgu&iacute;n. 2005;XI(4). Disponible en: <a href="http://www.ciencias.holguin.cu/2005/Diciembre/articulos/ARTI1.HTM">http://www.ciencias.holguin.cu/2005/Diciembre/articulos/ARTI1.HTM </a> [Consultado: 7 de enero de 2007]. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Hofstede G. Culture's consequences. Beverly Hill: Sage Publications. 1984.p.21. </li>       <li>Fisher G. Mindsets. Yarmouth: Intercultural Press. 1988.p.46. </li>       <li>Singer M. Cultura. En: Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales. T-3. Madrid: Ediciones Aguilar. 1979.p.308. </li>       <li>Berger M, Luckmen T. La construcci&oacute;n social de la realidad. Buenos Aires: Amorrorto Editores. 1984. </li>     </ol>     <p>Recibido: 31 de enero de 2007. Aprobado: 6 de enero de 2007.     <br> MSc. Ram&oacute;n Antonio Rodr&iacute;guez Pi&ntilde;a. Centro de Informaci&oacute;n y Gesti&oacute;n Tecnol&oacute;gica de Holgu&iacute;n. Calle 18 e/ 1ra. y Maceo, Reparto “El Llano”, Holgu&iacute;n, Cuba. CP 80100. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ramon@ciget.holguin.inf.cu">ramon@ciget.holguin.inf.cu </a></p>     <p><a href="#autor">1M&aacute;ster en Ciencias. Profesor Titular de la Universidad    de Holgu&iacute;n “Oscar Lucero. Moya”. Centro de Informaci&oacute;n y Gesti&oacute;n    Tecnol&oacute;gica de Holgu&iacute;n. </a></p>     <p>Ficha de procesamiento </p>     <p>Clasificaci&oacute;n: Art&iacute;culo original. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCs<span class="superscript">1</span> </p>     <p>CULTURA ORGANIZACIONAL; MODELOS ORGANIZACIONALES.     <br> ORGANIZATIONAL CULTURE; MODELS, ORGANIZATIONAL. </p>     <p>Seg&uacute;n DeCI<span class="superscript">2</span> </p>     <p>GERENCIA EMPRESARIAL.     <br> ENTERPRISES MANAGEMENT. </p>     <p><span class="superscript">1</span>BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004. </p>     <p>Disponible en: <a href="http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm</a> </p>     <p><span class="superscript">2</span>D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf</a> </p> <h5><a href="acisu407.htm">&Iacute;ndice</a> <a href="aci04407.htm">Anterior</a> <a href="aci06407.htm">Siguiente</a> </h5>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body><back>
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<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
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<surname><![CDATA[Gutiérrez]]></surname>
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<year>1994</year>
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