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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Enero 11 de 1723: Aparición del primer incunable cubano]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h5><a href="acisu407.htm">&Iacute;ndice</a> <a href="aci09407.htm">Anterior</a> <a href="aci11407.htm">Siguiente</a>    <br>   Acimed 2007; 15(4)</h5> <h3 align="justify">Cronolog&iacute;a    <br>   Chronology    <br> </h3> <h2 align="justify">Enero 11 de 1723. Aparici&oacute;n del primer incunable cubano  </h2>     <p><a href="#cargo">Lic. Jos&eacute; Antonio L&oacute;pez Espinosa<span class="superscript">1</span></a>&nbsp;  </p>     <p>Una de las grandes creaciones del hombre que m&aacute;s ha contribuido al desarrollo    de la civilizaci&oacute;n ha sido sin duda la invenci&oacute;n de la imprenta,    considerada por m&aacute;s de una generaci&oacute;n como un beneficio casi divino,    concedido al mundo por el ingenioso alem&aacute;n <em>Johannes Gutenberg </em>    (1400-1468). El concepto “incunable”, proveniente de la voz latina <em>incunabula    </em>, que significa comienzo de un arte, se aplica a toda edici&oacute;n surgida    a partir del disfrute de los beneficios del hallazgo del teut&oacute;n en la    segunda mitad del siglo XV, hasta principios del XVI. No obstante la limitaci&oacute;n    en el plano temporal de tal definici&oacute;n, procede considerar como primer    incunable cubano a un documento que fue impreso en La Habana en 1723, por cuanto    la introducci&oacute;n de la imprenta en Cuba tuvo lugar casi cuatro siglos    despu&eacute;s del revolucionario descubrimiento y de la impresi&oacute;n en    1457 de <em>Salterio de Maguncia</em>, el primer incunable de la historia, por    los tambi&eacute;n alemanes <em>Peter Sch&ouml;ffer </em> (1420-1502) y <em>Hans    Fust </em> (1410-1466). </p>     <p>  Seg&uacute;n las referencias disponibles, entre 1663 y 1772, el m&eacute;dico procedente de Sevilla, Espa&ntilde;a, <em>L&aacute;zaro de Flores y Navarro </em> (162?-1673) escribi&oacute; en La Habana su libro <em>Arte de Navegar</em>, cuyo texto trata sobre Astronom&iacute;a aplicada y contiene, entre otros aspectos de inter&eacute;s, la primera referencia sobre <em>Cop&eacute;rnico </em> en un trabajo redactado en Cuba. El principal objetivo de su autor al producirlo se orient&oacute; a solucionar problemas cient&iacute;ficos relativos a Cuba, para favorecer y garantizar la navegaci&oacute;n entre Espa&ntilde;a y la isla. Es, por tanto, un documento raro y valioso, del que solo se conserva un ejemplar en el Museo de Historia de la Ciencia “Carlos J. Finlay”, con la virtud de ser el primer libro escrito en la Mayor de las Antillas, con independencia de que su autor no fue cubano y de que su impresi&oacute;n se hizo en Espa&ntilde;a. El hecho circunstancial de haberse impreso en Madrid, pues en la &eacute;poca en la que se termin&oacute; de escribir no hab&iacute;a llegado todav&iacute;a la imprenta a La Habana, lo priv&oacute; de ocupar el lugar de primer incunable cubano, si bien fue la primera obra cient&iacute;fica producida en el territorio nacional. </p>     <p>  A&uacute;n cuando en algunos trabajos se ha expresado que en los primeros a&ntilde;os del siglo XVIII se sometieron ciertos documentos de autores cubanos al proceso de impresi&oacute;n, no hay indicios que indiquen la veracidad de esa afirmaci&oacute;n. Lo que s&iacute; est&aacute; demostrado es que la introducci&oacute;n de la imprenta en la isla caribe&ntilde;a tuvo lugar en 1720 por el belga Charles Habr&eacute;, quien tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde diera a la publicidad un folleto de 26 p&aacute;ginas con el t&iacute;tulo <em>Tarifa general de precios de medicinas </em>. Este folleto, preparado y mandado a&nbsp; imprimir por el protom&eacute;dico andaluz Francisco Teneza y Rubira (&iquest;-1742), puede pues considerarse como el primer incunable cubano, por cuanto se ha evidenciado que fue a partir de &eacute;l cuando se inici&oacute; la producci&oacute;n de documentos impresos en La Habana.</p>     <p>La <em>Tarifa General </em><em> de Precios de Medicinas </em> apareci&oacute; el 11 de enero de 1723 con el fin de regular la venta de medicamentos, pues en su texto se establecieron oficialmente los precios en que estos se deb&iacute;an despachar. La salida del documento puso t&eacute;rmino a las irregularidades e injusticias que hasta entonces se comet&iacute;an en el comercio de drogas. El contenido b&aacute;sico del folleto es una relaci&oacute;n, en orden alfab&eacute;tico, de los nombres de 187 medicamentos con sus precios respectivos y el incumplimiento de lo establecido por su conducto implicaba sanciones legales a los infractores. </p>     <p> Desde el punto de vista formal, este documento de 23 cent&iacute;metros de alto por 16 de ancho presenta el escudo real en la parte superior de su portada; luego aparece el t&iacute;tulo y, en la parte inferior, se lee la siguiente inscripci&oacute;n:&nbsp;&nbsp; “En la Havana, con Licencia de los Superiores en la Imprenta de Carlos Habr&eacute;, 1723”. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La segunda hoja se dedic&oacute; a hacer una exposici&oacute;n del asunto. Su texto, escrito con la ortograf&iacute;a original, dice:&nbsp; <em>Arancel o Tarifa General de Precios de Medicinas simples y compuestas, galenicas y chimicas, antiguas y modernas: que se han de vender en las Boticas para el bueno y cumplido uso de la medicina.    Mandado executar por el Sr. Doctor Dn. Francisco Tenesa Garcia de Caceres Ramon de Moncada y Rubira, Juez Major Alcalde Examinador Prothomedico de la Ciudad de la Havana y su Jurisdicion y de los Reales Exercitos y Armada de su Magestad; Medico del Real Hospital de San Phelipe y Santiago [Orden de San Juan de Dios] de dicha Ciudad, con especial incunvencia en el; Majoral Administrador Genral del Real Hospital de San Lazaro della, todo por su Magestad; y Familiar del Santo Officio de la Ynquisici&oacute;n.  Executad o con la Assistencia de los Maestros Boticarios de toda su aprobacion para la Observancia puntual en esta dicha Ciudad y de mas Lugares y Ciudades del Distrito.&nbsp; </em></p>     <p>En el Auto del protom&eacute;dico Teneza, que aparece en la tercera hoja, se lee:&nbsp; <em>En la Ciudad de la Havana , en diez de Henero, de este a&ntilde;o de Mill Sete Cientos y Veinte y Tres, el Se&ntilde;or Doct. Dn. Francisco Tenesa, Prothomedico Juez Major Alcalde Examinador desta dicha Ciudad y su Jurisdici&oacute;n, por el Rey Nuestro Senior Maioral Administrador General del Real Hospital de Sr. S. Lazaro della, y Familiar del santo Officio de la Ynquicision &amp;. dixo: Que deseando como desea el util comun de esta Ciudad y demas Lugares de su distrito y dar entero cumplimiento a su Officio y manifestar quan en beneficio de todos los Moradores dellos, es que las Medicinas que se despachan en las Boticas tengan precios se&ntilde;alados para su Venta, tiene su Se&ntilde;oria dispuesto hacer Arancel o Tarifa general de Precios para ellos. Por lo qual debia mandar y mando q; para este efecto se citen a los Maestros Boticarios: Dn. Juan Antonio Vazquez, Dn. Lazaro del Rey y Bravo, y Dn. Joseph de Vrrutia. Maestos de toda satisfaccion y cumplida ciencia; para que desde el Dia de Ma&ntilde;ana q; se contaran Once del Corriente, en adelante desde las tres de la tarde todos los d&iacute;as hasta la Finalizacion del Arancel concurran a las casas de la Morada de dicho se&ntilde;or Prothomedico; y por este su Autho asi lo proveyo y firmo. </em></p>     <p><em>Doctor. Dn. Francisco Tenesa </em></p>     <p><em>Ante Mi: </em></p>     <p><em>Agustin Henriquez: Escribano Real. </em></p>     <p><em> </em><em>En la Havana en Once de Henero de Mill Setezientos veinte y tres A&ntilde;os. Haviendo concurrido en la Audiencia , y sala deste Real Tribunal del Prothomedicato de la Havana , el Se&ntilde;or Doctor Dn. Francisco Tenesa, Prothomedico Juez Major Alcalde Examinador desta dicha Ciudad y su Jurisdicion por su Magestad, y los Maestros Boticarios: Dn. Juan Antonio Vazquez, Dn. Lazaro del Rey y Bravo, y Dn. Joseph de Vrrutia para el efecto en el Autho contenido se comenco a executar la Tarifa o Arancel en la manera siguiente:...&nbsp; </em></p>     <p><em> </em>Como curiosidades del folleto se puede consignar en primer lugar que, como antes se hab&iacute;a apuntado, su contenido fundamental se reduce a una lista, dispuesta en orden alfab&eacute;tico, de los nombres y los precios oficiales de 187 medicamentos que estaban a la venta en las pocas farmacias existentes entonces en La Habana. Sus hojas no est&aacute;n foliadas y todo parece indicar que se imprimieron una por una, lo cual demuestra la modesta m&aacute;quina de impresi&oacute;n con la que se produjo. Por otra parte, en varias hojas se observan letras de hasta tres dimensiones diferentes. La explicaci&oacute;n de este supuesto defecto se pudiera encontrar en la posible escasez de tipos a disposici&oacute;n del impresor belga. Por &uacute;ltimo, el escudo real que aparece en la parte superior de la primera hoja, el cual por cierto representa tambi&eacute;n el primer grabado publicado en Cuba, es de tiempos en los que Espa&ntilde;a gobernaba la Casa de Austria, tras sacudirse del dominio austriaco reinante sobre ella y sus colonias hasta 1699. </p>     <p>Adem&aacute;s de raro y valioso por su condici&oacute;n de constituir el primer incunable cubano, la <em>Tarifa General </em><em> de Precios de Medicinas </em> une a su intr&iacute;nseca importancia en el contexto bibliogr&aacute;fico el hecho de haber sido el primer texto impreso en la isla en relaci&oacute;n con la salud p&uacute;blica. De ah&iacute; la raz&oacute;n de estos apuntes para justificar el d&iacute;a de su aparici&oacute;n como una fecha memorable en la historia de la medicina cubana. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4> <ol>       <li> Delgado Garc&iacute;a G. El primer documento impreso de la salud p&uacute;blica en Cuba. RESUMED. 1988;1(1):151-3. </li>       <li> L&oacute;pez S&aacute;nchez J. El primer libro cient&iacute;fico escrito en Cuba. Rev Bib Nac “Jos&eacute; Mart&iacute;”. 1973;64(3):61-83. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Medina JT. La imprenta en La Habana (1707-1810). Notas bibliogr&aacute;ficas. Santiago de Chile: Imprenta Elzeviriana. 1904.p.<span class="Estilo1">IX</span>-<span class="Estilo1">XIII</span> . </li>       <li> Mota FM. El impreso cubano m&aacute;s antiguo que se conoce es de 1723. En: Por primera vez en Cuba. La Habana : Editorial Gente Nueva. 1982.p.59-70. </li>       <li> P&eacute;rez Beato M. Impresores cubanos desde la fundaci&oacute;n de la imprenta hasta el a&ntilde;o de 1840. El Curioso Americano. 1893;1(14):228-33. </li>       <li> ___. Una joya bibliogr&aacute;fica. El primer impreso cubano. El Curioso Americano. 1910;4(5-6):136-40. </li>       <li> ___. La primera obra impresa en Cuba. A&ntilde;o 1723. La Habana : F. Verdugo; 1936.p. i-vii,5-30. </li>       <li> Roig de Leuchsenring E. El primer impreso, la primera imprenta y el primer impresor de Cuba. Cuad Hist Hab. 1941(20):7-11. </li>       <li> Trelles CM. Historia de la imprenta en Cuba. En: Biblioteca hist&oacute;rica cubana. T3. La Habana: Dorecker. 1926.p.318-21. </li>     </ol> <h5><a href="acisu407.htm">&Iacute;ndice</a> <a href="aci09407.htm">Anterior</a> <a href="aci11407.htm">Siguiente</a></h5>      ]]></body>
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