<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1029-3019</journal-id>
<journal-title><![CDATA[MEDISAN]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[MEDISAN]]></abbrev-journal-title>
<issn>1029-3019</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1029-30192011000300003</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Apuntes en la discusión sobre el consentimiento informado]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Notes on the discussion about informed consent]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hodelín Tablada]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ricardo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes Pelier]]></surname>
<given-names><![CDATA[Damaris]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Provincial Docente Clinicoquirúrgico Saturnino Lora  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Santiago de Cuba ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Hospital General Docente Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Santiago de Cuba ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>15</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>290</fpage>
<lpage>292</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1029-30192011000300003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1029-30192011000300003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1029-30192011000300003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b> CARTA A LA DIRECTORA </b></font></p>      <p>&nbsp;</p>     <P class="Estilo1"><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Apuntes en la discusi&oacute;n sobre el consentimiento informado</strong></font></b>     <p>&nbsp;</p>     <P class="Estilo1 Estilo2"><b><font size="3" face="Verdana">Notes on the discussion    about informed consent </font> </b>      <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <P class="Estilo1"><b>Dr.C. Ricardo Hodel&iacute;n Tablada <SUP>1  </SUP>y Dra. Damaris Fuentes Pelier <SUP>2</SUP></b>     <p>&nbsp;</p>     <P class="Estilo1"><SUP>1</SUP>Especialista de II Grado en Neurocirug&iacute;a.    M&aacute;ster en Ciencias en Urgencias M&eacute;dicas. Doctor en Ciencias &nbsp;&nbsp;M&eacute;dicas.    Profesor Asistente. Investigador Auxiliar. Hospital Provincial Docente Clinicoquir&uacute;rgico    &quot;Saturnino &nbsp;&nbsp;Lora&quot;, Santiago de Cuba, Cuba.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <SUP>2</SUP>Especialista de II Grado en Oftalmolog&iacute;a. Instructora. Centro    Oftalmol&oacute;gico. Hospital General Docente &quot;Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso&quot;,    Santiago de Cuba, Cuba.      <P class="Estilo1">     <p>&nbsp;</p> <hr>     <p>&nbsp;</p>      <P class="Estilo1">Santiago de Cuba, 15 de enero de 2011     <P class="Estilo1">Dra.C. Carolina Plasencia Asorey    <br>   Directora de la Revista MEDISAN      <P class="Estilo1">      <p><font size="2" face="Verdana">Estimada directora: </font></p>     <P class="Estilo1">Hemos le&iacute;do con atenci&oacute;n el art&iacute;culo &quot;Consentimiento informado en anatom&iacute;a patol&oacute;gica  como requerimiento &eacute;tico para la calidad y la excelencia&quot;, de la autor&iacute;a del Dr. Rafael  Escalona Veloz, <SUP>1</SUP> y quisi&eacute;ramos formular algunos comentarios al respecto, habida cuenta que  el consentimiento informado ha llegado a constituir una exigencia &eacute;tica, un derecho  del paciente y un nuevo ideal de autonom&iacute;a.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P class="Estilo1">Como todos los ideales, sirve para orientar los actos, aun cuando no puedan consumarse  por completo.  Esta novedosa forma de entender la relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente, surgida  de profundas transformaciones en los &aacute;mbitos de la medicina y la sociedad, debe ser vista  como la expresi&oacute;n de una nueva cultura de la informaci&oacute;n; por tanto, en ese contexto es  v&aacute;lido acentuar que el autor realiza su an&aacute;lisis desde uno de los departamentos integrantes de  los llamados medios de diagn&oacute;stico y que fue precisamente un inadecuado proceder  con referencia a esto &uacute;ltimo, lo que dio origen al consentimiento informado o fundamentado.     <P class="Estilo1">La primera vez que se aplic&oacute; legalmente este t&eacute;rmino a la relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente, data  de 1957, cuando en un juicio donde se juzgaban obligaciones m&eacute;dicas por haber  quedado parapl&eacute;jico un paciente como consecuencia de una aortograf&iacute;a lumbar, cuyos riesgos no  le hab&iacute;an sido advertidos, se expres&oacute; lo siguiente:  &quot;Un m&eacute;dico viola su deber hacia su  paciente y es sujeto de responsabilidades si no proporciona cualquier dato que sea necesario  para fundamentar un consentimiento inteligente al tratamiento propuesto&#133; en la discusi&oacute;n de  los riesgos se debe emplear una cierta dosis de discreci&oacute;n consistente en la completa  revelaci&oacute;n de los hechos que es necesaria para un consentimiento informado.&quot;  <SUP>2</SUP>     <P class="Estilo1">Dicho pronunciamiento sent&oacute; una importante jurisprudencia, pero dej&oacute; muchos dilemas  sin resolver acerca de los modos concretos de entender y aplicar el concepto de  consentimiento informado; sin embargo, en esta arista sobresale el escrito que comentamos, donde su  autor es muy preciso al explicar las situaciones espec&iacute;ficas que se presentan en la especialidad  de anatom&iacute;a patol&oacute;gica.     <P class="Estilo1">Coincidimos con Escalona Veloz cuando plantea que &quot;parece    muy evidente que ninguna persona puede ser obligada a que le realicen una investigaci&oacute;n    en contra de su voluntad&#133; no obstante, las excepciones abundan: ni&ntilde;os,    pacientes en estado de inconsciencia, ancianos con diversos tipos de demencia,    personas con retraso mental y trastornos psiqui&aacute;tricos&quot;. <SUP>1</SUP>    A los efectos, tenemos experiencia de investigaciones en pacientes con alteraciones    de la conciencia, <SUP>3-5</SUP> en cuyos casos solicitamos el consentimiento    informado al familiar m&aacute;s allegado, aunque sabemos que es incluso pol&eacute;mico    decidir cu&aacute;l pariente resulta ser el m&aacute;s adecuado para acceder    a la petici&oacute;n m&eacute;dica. Ser&iacute;a interesante conocer las opiniones    del autor al respecto.      <P class="Estilo1">En relaci&oacute;n con la autopsia, el mencionado profesional se&ntilde;ala que &quot;existen  innumerables ejemplos donde la persuasi&oacute;n para realizar una autopsia ha asumido caracter&iacute;sticas  de verdadera coacci&oacute;n por parte del personal de salud, en aras de cumplir con un programa o  un indicador hospitalario&quot;. <SUP>1 </SUP> En este sentido debemos recordar que el consentimiento  informado debe ser voluntario y estar libre de influencias indebidas, pero la voluntariedad es cuesti&oacute;n  de grados y puede hallarse limitada en mayor o menor medida.  Seg&uacute;n S&aacute;nchez Gonz&aacute;lez, <SUP>2</SUP> puede hablarse de 3 formas de influir en la decisi&oacute;n de las personas: la persuasi&oacute;n,  la manipulaci&oacute;n y la coacci&oacute;n.     <P class="Estilo1">La persuasi&oacute;n es el uso de argumentos razonables con la intenci&oacute;n de inducir en otra  persona la aceptaci&oacute;n de una determinada opci&oacute;n, pero sin pretender anular su autonom&iacute;a;  por dem&aacute;s, se considera &eacute;ticamente aceptable, siempre que la argumentaci&oacute;n sea leal y no  est&eacute; sesgada por intereses ajenos al paciente.       <P class="Estilo1">De hecho, la manipulaci&oacute;n incluye cada intento de modificar la decisi&oacute;n de las personas  por medios no puramente persuasivos, aunque sin llegar a la amenaza ni a la restricci&oacute;n f&iacute;sica;  se trata de una maniobra puramente informacional, que consiste en falsear, desfigurar u  ocultar ciertos hechos.   En segundo lugar, tambi&eacute;n puede existir una manipulaci&oacute;n psicol&oacute;gica de  los procesos mentales indirectamente relacionados con la comprensi&oacute;n; y en tercero, hay  una manipulaci&oacute;n que se ejerce sobre las opciones disponibles y modifica selectivamente  sus caracter&iacute;sticas o sus atractivos.  Desde el punto de vista &eacute;tico, las distintas  manipulaciones se sit&uacute;an a lo largo de una l&iacute;nea continua de mayor o menor licitud; pero en sentido  general toda manipulaci&oacute;n resulta, en principio, inaceptable.     <P class="Estilo1">La coacci&oacute;n es el uso de amenazas o la provocaci&oacute;n de da&ntilde;os importantes para  conseguir influir decisivamente sobre alguien, ya sean de car&aacute;cter f&iacute;sico, ps&iacute;quico, econ&oacute;mico, legal  o de otro tipo.  &Eacute;ticamente, la imposici&oacute;n deviene siempre inadmisible cuando se ejerce  sobre un paciente capaz de decidir por s&iacute; mismo e incluso cuando se opera sobre un familiar,  como en el caso de la solicitud de la autopsia.      <P class="Estilo1">Acerca de la interrogante planteada en el ac&aacute;pite denominado &quot;Confidencialidad en  anatom&iacute;a patol&oacute;gica&quot;: &quot;&#191;A qui&eacute;n se le ofrece la informaci&oacute;n sobre el resultado de un estudio bi&oacute;psico  o citol&oacute;gico: al paciente, a su familia o al sistema de salud?&quot;  <SUP>1</SUP> Estimamos que debe defenderse la autonom&iacute;a del paciente, si es &eacute;l quien acude en busca de la respuesta, pues adem&aacute;s de  no modificar los resultados, ha de respetarse su veracidad; sin embargo, es correcto  mantener la confidencialidad, o sea, que la informaci&oacute;n intercambiada o generada en esta  relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente no trascienda el &aacute;mbito interpersonal. &#191;Concuerda el autor con  nuestra posici&oacute;n?     <P class="Estilo1">Finalmente, adem&aacute;s de celebrar la publicaci&oacute;n de art&iacute;culos cient&iacute;ficos como este -- donde  se abordan temas pol&eacute;micos y muy actuales --, defendemos el punto de vista de que hoy, con el advenimiento de nuevas t&eacute;cnicas y procederes para diagn&oacute;sticos y tratamientos, el  m&eacute;dico tiene el deber de informar suficientemente al paciente sobre todo aquello relacionado con  su estado de salud y educarle para que sea capaz de tomar una decisi&oacute;n coherente con  sus propios valores.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <P class="Estilo1 Estilo2"><B><font size="3" face="Verdana">REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</font></B>      <P class="Estilo1">1. Escalona Veloz R. Consentimiento informado en anatom&iacute;a    patol&oacute;gica como requerimiento &eacute;tico para la calidad y la excelencia.    MEDISAN 2011; 15(1):138-44. [art&iacute;culo en l&iacute;nea]. &lt;<a href="http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol_15_1_11/san19111.pdf" target="_blank">http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol_15_1_11/san19111.pdf</a>&gt;    [consulta: 12 enero 2011].      <!-- ref --><P class="Estilo1">2. S&aacute;nchez Gonz&aacute;lez MA. El consentimiento informado:    Un derecho del enfermo y una forma distinta de tomar las decisiones. Cuad Progr    Reg Bio&eacute;tica 1996;(2):77-92.    <!-- ref --><P class="Estilo1">3.     Hodel&iacute;n Tablada R, Fuentes Pelier D. Diagn&oacute;stico cl&iacute;nico de la muerte encef&aacute;lica y  empleo del Doppler transcraneal. Rev Neurol (Espa&ntilde;a) 2002; 34(12):1158-1200.    <!-- ref --><P class="Estilo1">4.     Hodel&iacute;n Tablada R. El consentimiento informado en la muerte encef&aacute;lica. Rev  BIOETIMED (Guatemala) 2006:10-3.    <P class="Estilo1">5.  Pacientes en estado vegetativo persistente o estado    de m&iacute;nima conciencia secundarios a traumatismos craneoencef&aacute;licos.    MEDICIEGO 2010;16 (Supl. 1). [art&iacute;culo en l&iacute;nea]. &lt;<a href="http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol16_supl1_10/pdf/t20.pdf" target="_blank">http://bvs.sld.cu/revistgo/volas/mcie16_supl1_10/pdf/t20.pdf</a>.&gt;    [consulta: 12 enero 2011].      <p>&nbsp;</p>     <P class="Estilo1">Recibido: 15 de enero de 2011    <br>   Aprobado: 18 de enero de 2011     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><B><font size="2" face="Verdana">Dr.C. Ricardo Hodel&iacute;n Tablada</font></B><font size="2" face="Verdana">.    Hospital Provincial Docente Clinicoquir&uacute;rgico &quot;Saturnino Lora&quot;,    avenida de los Libertadores s/n, entre calles 4ta y 6ta, reparto Sue&ntilde;o,    Santiago de Cuba, Cuba.    <br>   Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: </font><span class="Estilo4"><a href="mailto:rht@medired.scu.sld.cu">Dr.C.    Ricardo Hodel&iacute;n Tablada</a></span> </p>       ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Escalona Veloz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Consentimiento informado en anatomía patológica como requerimiento ético para la calidad y la excelencia]]></article-title>
<source><![CDATA[MEDISAN]]></source>
<year>2011</year>
<volume>15</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>138-44</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez González]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El consentimiento informado: Un derecho del enfermo y una forma distinta de tomar las decisiones]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuad Progr Reg Bioética]]></source>
<year>1996</year>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>77-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hodelín Tablada]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes Pelier]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Diagnóstico clínico de la muerte encefálica y empleo del Doppler transcraneal]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Neurol (España)]]></source>
<year>2002</year>
<volume>34</volume>
<numero>12</numero>
<issue>12</issue>
<page-range>1158-1200</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hodelín Tablada]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El consentimiento informado en la muerte encefálica]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev BIOETIMED (Guatemala)]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>10-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pacientes en estado vegetativo persistente o estado de mínima conciencia secundarios a traumatismos craneoencefálicos]]></article-title>
<source><![CDATA[MEDICIEGO]]></source>
<year>2010</year>
<volume>16</volume>
<numero>^sSupl. 1</numero>
<issue>^sSupl. 1</issue>
<supplement>Supl. 1</supplement>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
