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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Endocrinología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Guía práctica para el diagnóstico y el tratamiento del síndrome del pie diabético]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Practical guide for the diagnosis and treatment of the diabetic foot syndrome]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Endocrinología  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1561-29532001000300008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1561-29532001000300008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1561-29532001000300008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se sabe que el síndrome del pie diabético constituye una de las principales causas de morbilidad y discapacidad en los pacientes con diabetes mellitus y que un rápido reconocimiento y adecuado manejo de sus factores de riesgo pueden prevenir o retardar la aparición de úlceras, amputaciones y otras complicaciones. Sus causas se dividen en: neuropáticas, angiopáticas, infecciosas y traumáticas. Se afirma que un detallado interrogatorio y exhaustivo examen físico ofrecen hasta el 90 % del diagnóstico etiológico, lo cual se corroborará con los exámenes complementarios que incluyen tanto los indispensables como los más específicos estudios imagenológicos. Durante las dos últimas décadas, se han alcanzado avances importantes en la comprensión de su fisiopatología y nuevas estrategias terapéuticas se han puesto en marcha. El enfoque actual para su tratamiento implica una atención individualizada y multidisciplinaria para cada paciente; la profilaxis, desempeña un papel fundamental y unida a los adelantos terapéuticos especializados garantizará un mejoramiento en la calidad de vida de estos enfermos. Este trabajo aporta una guía práctica para identificar, diagnosticar y tratar a los pacientes con síndrome del pie diabético, según los conocimientos actuales.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It is known that the diabetic foot is one of the main causes of morbidity and disability in patients with diabetes mellitus and that a rapid examination and a right management of their risk factors can prevent or delay the appearance of ulcers, amputations and other complications. Its causes may be neuropathic, angiopathic infectious and traumatic. It is affirmed that a detailed questionnaire and an exhaustive medical examination offer up to 90 % of the etiological diagnosis, which is confirmed with the complementary tests that include both, the indispensable and the most specific imaging studies. During the last two decades, there have been significant advances in the understanding of its physiopathology and new therapeutic strategies have been put into practice. The present approach for its treatment implies an individualized and multidisciplinary care to each patient. Prophylaxis plays an important role and together with the specialized therapeutic advances guarantee an improvement in the quality of life of these patients. This paper includes a practical guide to identify, diagnose and treat patients with diabetic foot syndrome, according to the current knowledge.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[DIABETES MELLITUS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PIE DIABETICO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[FACTORES DE RIESGO]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[RISK FACTORS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <h3>ABC diagn&oacute;stico-terap&eacute;utico</h3>     <p>Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a. Centro de Atenci&oacute;n al Diab&eacute;tico</p> <h2>Gu&iacute;a pr&aacute;ctica para el diagn&oacute;stico y el tratamiento del    s&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico</h2>     <p><a href="#cargo"><i>Dr. Jorge Luis Sell Lluveras<span class="superscript">1</span>    y Dr. Ihosvani Miguel Dom&iacute;nguez<span class="superscript">2</span></i></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>    <br>   Resumen</h4>     <p>Se sabe que el s&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico constituye una de las    principales causas de morbilidad y discapacidad en los pacientes con diabetes    mellitus y que un r&aacute;pido reconocimiento y adecuado manejo de sus factores    de riesgo pueden prevenir o retardar la aparici&oacute;n de &uacute;lceras,    amputaciones y otras complicaciones. Sus causas se dividen en: neurop&aacute;ticas,    angiop&aacute;ticas, infecciosas y traum&aacute;ticas. Se afirma que un detallado    interrogatorio y exhaustivo examen f&iacute;sico ofrecen hasta el 90 % del diagn&oacute;stico    etiol&oacute;gico, lo cual se corroborar&aacute; con los ex&aacute;menes complementarios    que incluyen tanto los indispensables como los m&aacute;s espec&iacute;ficos    estudios imagenol&oacute;gicos. Durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas,    se han alcanzado avances importantes en la comprensi&oacute;n de su fisiopatolog&iacute;a    y nuevas estrategias terap&eacute;uticas se han puesto en marcha. El enfoque    actual para su tratamiento implica una atenci&oacute;n individualizada y multidisciplinaria    para cada paciente; la profilaxis, desempe&ntilde;a un papel fundamental y unida    a los adelantos terap&eacute;uticos especializados garantizar&aacute; un mejoramiento    en la calidad de vida de estos enfermos. Este trabajo aporta una gu&iacute;a    pr&aacute;ctica para identificar, diagnosticar y tratar a los pacientes con    s&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico, seg&uacute;n los conocimientos actuales.</p>     <p>DeCS: DIABETES MELLITUS; PIE DIABETICO/complicaciones; FACTORES DE RIESGO.    <br>       <br>   Las afecciones de los pies en los pacientes con diabetes mellitus (DM) constituyen    una de las principales causas de morbilidad y discapacidad, con importante repercusi&oacute;n    biol&oacute;gica, psicol&oacute;gica y social pues disminuye su calidad de vida.    Estudios epidemiol&oacute;gicos indican que alrededor del 20 % de los pacientes    con DM desarrollar&aacute;n &uacute;lceras en los pies durante su vida y ellas    preceden aproximadamente al 85 % de las amputaciones no traum&aacute;ticas de    los miembros inferiores.<span class="superscript">1,2</span> Es por ello que    un r&aacute;pido reconocimiento y una adecuada atenci&oacute;n de los factores    de riesgo de &uacute;lceras y amputaciones pueden prevenir o retardar la aparici&oacute;n    de estas y otras complicaciones. Esto no solo es una tarea del endocrin&oacute;logo,    el angi&oacute;logo y el neur&oacute;logo, sino que involucra a todo el equipo    de salud dedicado a la atenci&oacute;n integral de los pacientes con DM; o sea,    a los m&eacute;dicos comunitarios, las enfermeras, los nutri&oacute;logos, los    educadores, los pod&oacute;logos y los psic&oacute;logos. &Uacute;nicamente    con este enfoque pudi&eacute;ramos minimizar las consecuencias de la DM y sus    complicaciones.</p> <h4>    <br>   S&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico</h4> <h4>Concepto</h4>     <p>Es el conjunto de s&iacute;ntomas y signos relacionados con alteraciones neurol&oacute;gicas,    vasculares, infecciosas y otras, que a pesar de obedecer a mecanismos patog&eacute;nicos    variados, se originan sobre una condici&oacute;n b&aacute;sica com&uacute;n:    el pie de un paciente con DM.<span class="superscript">3</span></p> <h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Factores de riesgo</h4>     <p>Los factores de riesgo para el desarrollo del s&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico    incluyen aquellos relacionados con la aparici&oacute;n de &uacute;lceras y la    amputaci&oacute;n del pie, ya que las primeras constituyen una expresi&oacute;n    del s&iacute;ndrome y la amputaci&oacute;n es su complicaci&oacute;n m&aacute;s    frecuente. Seg&uacute;n la posibilidad de intervenir sobre ellos y eliminarlos,    pudi&eacute;ramos dividirlos en factores de riesgo modificables y no modificables.</p> <h4>Modificables</h4> <ul>       <li>Descontrol metab&oacute;lico.</li>       <li>Factores sociales.</li>       <li>Deformidades anat&oacute;micas.</li>       <li>Aumento de la presi&oacute;n plantar.</li>       <li>Calzado inadecuado. </li>       <li>Sobrepeso corporal u obesidad.</li>       <li>Alcoholismo.</li>       <li>Tabaquismo. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Ingesti&oacute;n de b bloqueadores.</li>     </ul> <h4>No modificables </h4> <ul>       <li>Edad </li>       <li>Tiempo de evoluci&oacute;n de la DM.</li>       <li>Sexo. </li>       <li>Antecedentes de &uacute;lceras y/o amputaciones. </li>       <li>Antecedentes de neuropat&iacute;a, angiopat&iacute;a, retinopat&iacute;a      y nefropat&iacute;a.* </li>       <li>Limitaci&oacute;n de los movimientos articulares.</li>     </ul>     <p>*Pudieran ser modificables en estadios iniciales.</p> <h4>Clasificaci&oacute;n</h4> <h4>Clasificaci&oacute;n causal</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1. Pie neurop&aacute;tico.     <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot; Con osteoartropat&iacute;a &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con    infecci&oacute;n    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot; Sin osteoartropat&iacute;a &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;o    sin ella    <br>   2. Pie isqu&eacute;mico.    <br>   3. Pie neuroisqu&eacute;mico.    <br>   4. Otras lesiones: callos, fisuras, hiperqueratosis.</p> <h4>    <br>   Clasificaci&oacute;n para las &uacute;lceras y lesiones preulcerativas del s&iacute;ndrome    del pie diab&eacute;tico, seg&uacute;n Wagner<span class="superscript">4</span>    (modificada)<span class="superscript">5</span></h4>     <p>- Grado 0: No &uacute;lcera, pie en riesgo (deformidades &oacute;seas y lesiones    pre-ulcerativas).    <br>   - Grado I: &Uacute;lcera superficial, no infecci&oacute;n cl&iacute;nica.    <br>   - Grado IIA: &Uacute;lcera profunda que afecta ligamentos, tendones, articulaci&oacute;n    y/o huesos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - Grado IIB: Similar a lo anterior m&aacute;s infecci&oacute;n, celulitis.    <br>   - Grado IIIA: Absceso profundo m&aacute;s celulitis.    <br>   - Grado IIIB: Osteomielitis m&aacute;s celulitis.    <br>   - Grado IV: Gangrena localizada.    <br>   - Grado V: Gangrena extensa, del pie completo.</p> <h4>Causa    <br> </h4>     <p> 1. Neuropat&iacute;a diab&eacute;tica.    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot; Perif&eacute;rica (sensitiva, motora, mixta).    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot; Auton&oacute;mica.    <br>   2. Angiopat&iacute;a diab&eacute;tica.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   3. Infecciones (bacterianas, mic&oacute;ticas y mixtas).    <br>   4. Traumatismos.    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot; Mec&aacute;nicos (fricci&oacute;n, presi&oacute;n    y heridas).    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot; T&eacute;rmicos (quemaduras).    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot; Qu&iacute;micos (yodo, callicidas, otros).</p> <h4>    <br>   Diagn&oacute;stico</h4>     <p>Es b&aacute;sicamente cl&iacute;nico, un detallado interrogatorio y exhaustivo    examen f&iacute;sico ofrecen hasta el 90 % del diagn&oacute;stico etiol&oacute;gico.    <br>       <br>   El interrogatorio se debe dirigir principalmente a identificar los factores    de riesgo para el desarrollo del s&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico y    sus complicaciones; o sea, la edad del paciente, el tiempo de evoluci&oacute;n    de la DM, el grado de control metab&oacute;lico, los antecedentes de complicaciones    cr&oacute;nicas de la DM, de &uacute;lceras, amputaci&oacute;n, infecciones    o traumas de los pies, la ingesti&oacute;n de <font face="Symbol">b</font> bloqueadores,    conocer cu&aacute;les son los h&aacute;bitos t&oacute;xicos (consumo de alcohol,    cigarros o tabacos) y su magnitud, as&iacute; como determinar su estado socioecon&oacute;mico    y el grado de apoyo familiar para enfrentar los problemas de salud; tambi&eacute;n    es importante identificar s&iacute;ntomas de neuropat&iacute;a, angiopat&iacute;a    o sepsis que pudieran ser las causas del pie diab&eacute;tico.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Debe realizarse un completo y minucioso examen f&iacute;sico general, regional    y por aparatos, encaminado a buscar signos de neuropat&iacute;a, angiopat&iacute;a,    sepsis o trauma, as&iacute; como a identificar otros factores de riesgo para    las alteraciones del pie de un paciente con DM y sus complicaciones como son    las deformidades anat&oacute;micas, el sobrepeso corporal u obesidad y el uso    de calzado inadecuado. Debe tomarse la tensi&oacute;n arterial en miembros superiores,    inferiores e incluso, la presi&oacute;n en dedos (deseable &gt; 50 mmHg).    <br>       <br>   El examen de las extremidades inferiores podr&iacute;a arrojar los hallazgos    cl&iacute;nicos siguientes:</p> <ol>       <li> Pie neurop&aacute;tico    <br>     El pie tiene temperatura conservada, puede haber parestesia, hiperestesia,      hipoestesia o anestesia, hiporreflexia o arreflexia, anhidrosis, piel fisurada      y seca, deformidades pod&aacute;licas, hiperqueratosis plantar, atrofia muscular,      dilataciones venosas y &uacute;lceras generalmente en el tal&oacute;n, mal&eacute;olo,      cara superior de articulaci&oacute;n de los dedos, cabeza del quinto y primer      metatarsianos, &aacute;pice de los dedos; tiene borde circular con callo alrededor.<span class="superscript">6</span>      La lesi&oacute;n inicial puede ser un mal perforante plantar, asociado o no      a sepsis. Puede haber osteoartropat&iacute;a.    <br>     Osteoartropat&iacute;a: Se denomina as&iacute; a los cambios destructivos      &oacute;seos as&eacute;pticos presentes en el pie de un paciente con DM, que      puede interesar tambi&eacute;n a las articulaciones y se asocia a deformaci&oacute;n      pod&aacute;lica. Desde el punto de vista cl&iacute;nico puede comenzar de      forma repentina con signos inflamatorios en las porciones distales de un pie      o tobillo, a menudo con una historia de trauma menor, o como una artropat&iacute;a      lenta y progresiva con inflamaci&oacute;n insidiosa en el transcurso de meses      y a&ntilde;os. En el pie hay ca&iacute;da del arco medio y prominencias &oacute;seas      en zonas peculiares. Es relativamente dolorosa y puede ser bilateral. En ocasiones      se acompa&ntilde;a de fracturas patol&oacute;gicas.</li>       <li> Pie isqu&eacute;mico    <br>     El pie permanece fr&iacute;o, p&aacute;lido, rubicundo o cian&oacute;tico,      doloroso durante el reposo, pueden existir cambios tr&oacute;ficos en u&ntilde;as      y piel, claudicaci&oacute;n intermitente, soplo femoral, disminuci&oacute;n      o ausencia de vellos y pulsos, prolongaci&oacute;n del tiempo de repleci&oacute;n      venosa al bajar el pie (&gt; 20 s) y &uacute;lcera localizada principalmente      en la cara anterior de la tibia, en el tal&oacute;n, mal&eacute;olo, cara      superior de las articulaciones de los dedos y la cabeza del quinto y primer      metatarsianos; tiene borde irregular y es dolorosa.<span class="superscript">6</span>      La lesi&oacute;n inicial suele ser una &uacute;lcera o gangrena isqu&eacute;mica      acompa&ntilde;ada o no de sepsis.</li>       <li> Pie neuroisqu&eacute;mico    <br>     Existe una combinaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas y signos antes expuestos.    </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Pie infeccioso    <br>     Hay manifestaciones cl&iacute;nicas de sepsis asociada a los cambios isqu&eacute;micos      y neurop&aacute;ticos ya descritos; toma del estado general, fiebre, dolor,      rubor, calor, exudado, secreci&oacute;n purulenta y fetidez en la zona afectada;      siempre hay puerta de entrada del germen. La sepsis puede variar desde una      celulitis o absceso hasta una gangrena s&eacute;ptica, septicemia y <i>shock</i>.</li>       <li> Otras lesiones    <br>     Los callos, fisuras e hiperqueratosis pueden o no ser expresi&oacute;n de      com-plicaci&oacute;n cr&oacute;nica de la DM.    <br>     A veces hay s&iacute;ntomas de neuropat&iacute;a y angiopat&iacute;a sin signos      evidentes, por lo que se impone hacer otras pruebas cl&iacute;nicas m&aacute;s      espec&iacute;ficas como son: prueba del monofilamento 5,07 U si existe sospecha      de neuropat&iacute;a, y las pruebas del &aacute;ngulo de suficiencia circulatoria      de Buerger, la de isquemia plantar de Samuels, la de Collins-Wilensky, de      Moskowick, de Kisch y la del tiempo de claudicaci&oacute;n intermitente para      confirmar una angiopat&iacute;a.    <br>         <br>   </li>     </ol>     <p> Los<b> ex&aacute;menes complementarios</b> a realizar ser&iacute;an:</p>     <p><i>Indispensables</i></p> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Hemograma completo y eritrosedimentaci&oacute;n: Pueden encontrarse elementos      de sepsis como leucocitosis y puede haber anemia; la eritrosedimentaci&oacute;n      est&aacute; acelerada.</li>       <li> Glucemia en ayunas y posprandial de 2 h HbA<span class="subscript">1c</span>:      Para evaluar el grado de control metab&oacute;lico.</li>       <li> Urea y creatinina en sangre y microalbuminuria en orina: Para conocer si      existe nefropat&iacute;a subcl&iacute;nica o cl&iacute;nica asociada. La microalbuminuria      tambi&eacute;n constituye un factor de riesgo cardiovascular.</li>       <li> Lipidograma completo: Para descartar trastornos lip&iacute;dicos y factores      de riesgo de angiopat&iacute;a.</li>       <li> Cituria, conteo de Addis, o en su defecto, urocultivos seriados: Para investigar      si hay sepsis urinaria sobrea&ntilde;adida.</li>       <li> Cultivo bacteriol&oacute;gico y micol&oacute;gico con antibiograma: Cuando      existe lesi&oacute;n con apariencia s&eacute;ptica.</li>       <li> Electrocardiograma: A todo paciente mayor de 45 a&ntilde;os o con angina,      pueden encontrarse signos de cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica y neuropat&iacute;a      auton&oacute;mica si realizamos maniobras espec&iacute;ficas para su despistaje      (Ej: Maniobra de Valsalva).</li>       <li> Fondo de ojo: Para evaluar el grado de afectaci&oacute;n vascular retiniana.</li>       <li>Estudio radiol&oacute;gico.    <br>   </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol> <ul>       <li>Telecardiograma: Para definir si existe cardiomegalia o ateromas de la aorta.</li>       <li>Rayos X de ambos pies con vista anteroposterior, lateral y oblicua: Para      diagnosticar osteoartropat&iacute;a, osteomielitis y calcificaciones vasculares.      En la osteoartropat&iacute;a, los signos radiol&oacute;gicos pueden ser sim&eacute;tricos      (imagen en espejo); hay osteoporosis aislada o asociada a otros cambios, como      el adelgazamiento de las met&aacute;fisis y resorci&oacute;n &oacute;sea,      se observa rarefacci&oacute;n o lisis &oacute;sea especialmente en el extremo      distal del metatarso o falanges que puede llevar a la destrucci&oacute;n de      la cabeza de huesos y provocar luxaciones y subluxaciones, as&iacute; como,      destruir los huesos adyacentes que provoca una aproximaci&oacute;n y hasta      enclavamiento de ellos (telescopamiento).</li>       <li>Rayos X de ambos tobillos: Para descartar artropat&iacute;a de Charcot.</li>     </ul>     <p><i>Pruebas angiol&oacute;gicas:</i></p>     <p>1. Dopler:</p>     <p> &middot; &Iacute;ndice de presiones por ecodopler: Tobillo-brazo, dedo-brazo    (alterados cuando son &lt; 0,8 y &lt; 0,6, respectivamente).    <br>   &middot; Forma de la onda en ecodopler del to-billo (alterado cuando la onda    es bif&aacute;sica o monof&aacute;sica).    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   2. Ultrasonido dopler a color:</p>     <p> &middot; Flujometr&iacute;a: Precisa la existencia de turbulencia causada    por ateroma, velocidad del flujo, entre otros datos.    <br>   &middot; Otras mediciones: T&uacute;nica media, rigidez arterial, caracter&iacute;sticas    de ateromas, entre otras.    <br>       <br>   3. Oximetr&iacute;a: Determina la presi&oacute;n parcial de Q<span class="subscript">2</span>    transcut&aacute;neo (&lt; 30 mmHg es alto riesgo de ulceraci&oacute;n).    <br>       <br>   <i>Pruebas neurol&oacute;gicas:</i></p>     <p>1. Estudios de conducci&oacute;n nerviosa.    <br>   &middot; Electromiograf&iacute;a.    <br>   &middot; Potenciales evocados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   2. Percepci&oacute;n de vibraci&oacute;n: Biotensi&oacute;metro, neurotensi&oacute;metro    (alterado cuando solo se siente por encima de 20 voltios).    <br>   3. Pedobarograf&iacute;a: Determina la distribuci&oacute;n de los puntos de    presi&oacute;n y &aacute;reas de riesgo de &uacute;lceras (presi&oacute;n &gt;    de 10 kg/cm<span class="superscript">2</span> constituye alto riesgo de ulceraci&oacute;n)    <br>   4. Estudios auton&oacute;micos: No est&aacute;n estandarizados y tienen pobre    reproducibilidad.</p>     <p> En ocasiones es dif&iacute;cil establecer el diagn&oacute;stico de osteoartropat&iacute;a    y diferen-ciarla de la osteomielitis, para ello se recomienda en estos casos    hacer:</p>     <p>&middot; Resonancia magn&eacute;tica nuclear simple o contrastada, con gadolinio.    <br>   &middot; Escintigraf&iacute;a &oacute;sea con leucocitos marcados con indio    111 o tecnesio 99, si hay osteomielitis se observar&aacute; la acumulaci&oacute;n    de contraste en la zona afectada.</p> <h4>    <br>   Tratamiento</h4>     <p>El tratamiento es individualizado, incluye: tratamiento profil&aacute;ctico    y espec&iacute;fico.    <br>   La profilaxis es el pilar fundamental del tratamiento, &uacute;nico capaz de    reducir al m&aacute;ximo las consecuencias del s&iacute;ndrome, ella implica    la adopci&oacute;n de varias medidas,<span class="superscript">3,7</span> como:</p>     <p>1. Educaci&oacute;n diabetol&oacute;gica adecuada.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   2. Adecuado control metab&oacute;lico; garantizar cumplir con la dieta, los    ejercicios y el tratamiento farmacol&oacute;gico de la DM correctamente.    <br>   3. Identificaci&oacute;n y correcci&oacute;n precoz de los factores de riesgo    modificables para el desarrollo del s&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico    y sus complicaciones.    <br>   4. Cuidado de los pies:</p>     <p>a) Revisarse los pies todos los d&iacute;as.    <br>   b) Evitar traumas e infecciones en esa zona; de existir, tratarlos bajo supervisi&oacute;n    y seguimiento m&eacute;dico.    <br>   c) Lavarse los pies diariamente con jab&oacute;n y agua tibia, secarlos bien    sin frotar demasiado.    <br>   d) Si la piel est&aacute; reseca, en particular los talones, aplicar masaje    con lanolina, nunca entre los dedos.    <br>   e) Cortarse las u&ntilde;as regularmente siguiendo la forma de los dedos, despu&eacute;s    del ba&ntilde;o; si fueran gruesas, debe hacerlo un pod&oacute;logo.    <br>   f) Debe utilizarse calzado suave, de puntera ancha y que no apriete.    <br>   g) No andar nunca descalzo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   h) Revisar el calzado antes de pon&eacute;rselo buscando arrugas, salientes    o clavos.    <br>   i) La hiperqueratosis y los callos deben ser tratados por un pod&oacute;logo.    <br>   j) De existir deformidades pod&aacute;licas, debe consultar al ortop&eacute;dico.    <br>   k) No usar medias apretadas.    <br>   l) Queda prohibido:</p>     <p>&middot; Uso de &#147;remedios&#148; para callos e hiperqueratosis plantar.    <br>   &middot; Cortarse los callos con tijeritas y cuchillas.    <br>   &middot; Usar yodo u otros medicamentos irritantes en los pies.    <br>   &middot; Utilizar telas adhesivas en lesiones de los pies.</p> <h4>    <br>   Tratamiento espec&iacute;fico</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desde el punto de vista pr&aacute;ctico es &uacute;til tratar a estos pacientes    teniendo en cuenta la clasificaci&oacute;n de Wagner modificada y debemos partir    de 3 requisitos b&aacute;sicos:</p>     <p>1. El tratamiento es multidisciplinario.    <br>   2. El control metab&oacute;lico es crucial;<span class="superscript">8,9</span>    se debe instaurar tratamiento insul&iacute;nico prehipoglucemiante a partir    de las lesiones Grado I.    <br>   3. El reposo es importante.</p>     <p>Tratamiento seg&uacute;n grados</p>     <p><b><i>Grado 0</i></b> (no &uacute;lcera, pie de riesgo)    <br>   1. Tratar los factores de riesgo modificables (ver profilaxis).    <br>   2. Tratar las lesiones preulcerativas: ampollas, piel macerada, callosidad hemorr&aacute;gica,    entre otras.</p>     <p><b><i>Grado I </i></b>(&uacute;lcera superficial, no infecci&oacute;n cl&iacute;nica)    <br>   1. Analg&eacute;sicos, si dolor.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   2. Si el fondo es necr&oacute;tico: debrindar y limpiar con soluci&oacute;n    salina fisiol&oacute;gica; estimular al tejido de los bordes y del fondo de    la &uacute;lcera.    <br>   3. Aplicar factores de crecimiento<span class="superscript">10</span> (se requiere    de vascularizaci&oacute;n aceptable):</p>     <p>a) Becaplermin (regralex): Factor de crecimiento BB derivado de plaquetas.    <br>   b) &Aacute;cido hialur&oacute;nico (hyalofill).    <br>   c) Equivalentes a piel vital (se requiere de buena circulaci&oacute;n):    <br>   &middot; Cultivo de fibroblastos d&eacute;rmicos neonatales (dermagraft): forma    la epidermis.    <br>   &middot; Cultivo de col&aacute;geno tipo I bovino asociado a fibroblastos neonatales    y queratositos vivos: forma la epidermis y la dermis.    <br>   4. Tratamiento de la neuropat&iacute;a, la isquemia o ambos, seg&uacute;n la    causa:</p>     <p><i>Pie neurop&aacute;tico</i>    <br>   a) Debe eliminarse el callo cada 48 h.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   b) Imponer tratamiento sintom&aacute;tico    <br>   c) Utilizar factores tr&oacute;ficos neuronales.    <br>   d) Asociar antioxidantes como vitaminas A, E, C (25 000 UI, 400 UI y Ig, respectivamente).</p>     <p><i>Pie isqu&eacute;mico</i>    <br>   a) Usar agentes hemorreol&oacute;gicos, antiagregantes plaquetarios y vasodilatadores.    <br>   - Aspirina: 75-300 mg/d    <br>   - Dipiridamol: 200-400 mg/d    <br>   - Ticlopidina: 250-500 mg/d    <br>   - Clopidogrel: 75 mg/d    <br>   - Ditazol: 200-300 mg/d    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - Heparinas de bajo peso molecular    <br>   - Heparina: 5 000 - 25 000 UI/12 h    <br>   - Pentoxifilina: 400-1200 mg/d    <br>   - Buflomedil: 300-600 mg/d    <br>   - Hidrosmina: 200-600 mg/d    <br>   - Nicergolina 10-30 mg/d    <br>   - Alprostadil 40-80 &micro;g/d    <br>   - Iloprost trometamol 0,5-2 ng/kg/min por 6 h cada d&iacute;a (caso severo).    <br>   b) Asociar antioxidantes.    <br>   c) Revascularizaci&oacute;n si criterio (trombo-andarectom&iacute;a, angioplastia    trans-luminal percut&aacute;nea con stents o sin este, pr&oacute;tesis vasculares    reforzadas con stents, colocaci&oacute;n de bypass, entre otros procederes).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   d) Oxigenaci&oacute;n hiperb&aacute;rica.11    <br>   Pie mixto: Tratamiento combinado.    <br>   <i><b>Grado IIA</b></i> (&uacute;lcera profunda que afecta ligamentos, tendones,    articulaciones y/o huesos).</p>     <p>1. Similar al Grado I, pero con debridamiento m&aacute;s amplio, a veces en    el sal&oacute;n de operaciones.    <br>   2. Requiere hospitalizaci&oacute;n.    <br>   3. Profilaxis de la sepsis, incluye el uso de agentes bacteriost&aacute;ticos    y la limpieza del &aacute;rea con soluciones antis&eacute;pticas (hibitane acuoso,    cetabl&oacute;n o soluci&oacute;n Dakin).</p>     <p><i><b>Grado IIB</b></i> (similar a Grado IIA m&aacute;s infecci&oacute;n, celulitis)</p>     <p>1. Hospitalizaci&oacute;n.    <br>   2. Analg&eacute;sicos/antipir&eacute;ticos si dolor y fiebre.    <br>   3. Debridamiento amplio, a veces en el sal&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   4. Limpieza y fomentos con soluciones antis&eacute;pticas (hibitane acuoso,    soluci&oacute;n Dakin, betadina, cetabl&oacute;n, permanganato de potasio 1    x 20 000, sulfato de cobre, acriflavinol 1 x 5 000, o &aacute;cido ac&eacute;tico    si sospecha pseudomona; se puede realizar pediluvios 3 veces al d&iacute;a si    lesi&oacute;n plantar.    <br>   5. Antimicrobianos de amplio espectro por v&iacute;a oral (VO) y/o intravenosa    (IV) hasta ver el resultado del cultivo con antibiograma y se administre el    f&aacute;rmaco espec&iacute;fico (tablas 1 y 2).    <br>   6. Tratamiento de la neuropat&iacute;a, la isquemia o ambas seg&uacute;n la    causa (ver Grado I).    <br>   7. Si se resuelve la sepsis y hay buena circulaci&oacute;n se pueden aplicar    factores de crecimiento.    <br>   8. En ocasiones es necesario amputar si se produce osteomielitis resistente.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 1. Antimicrobianos a utilizar de inicio en el pie infeccioso    ligero    <br> </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>G&eacute;rmenes </td>     <td>Primera l&iacute;nea</td>     <td>Segunda l&iacute;nea </td>     <td>Tercera l&iacute;nea</td>     <td>Comentario</td>   </tr>   <tr>     <td height="123">            <p>Estafilococo A    <br>         Estreptococo A    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         Estreptococo B    <br>         Enterococo     <br>         Aerobio/anaerobio</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>     </td>     <td height="123">            <p>Sulfaprim 1 g c/12 h    <br>         +     <br>         metronidazol 500 mg     <br>         c/8 h</p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>       </td>     <td height="123">            <p>Amoxicillin/&aacute;cido    <br>         clavul&aacute;nico 500 mg     <br>         c/ 8 h o sulfaprim 1g    <br>         c/ 12 h     <br>         +     <br>         clindamicina 150-     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         300 mg c/6 h </p>           <p>&nbsp;</p>           <p>    <br>       </p>           <p>&nbsp; </p>     </td>     <td height="123">            <p> </p>           <p> Clindamicina 150-    <br>         300 mg c/6 h     <br>         +     <br>         quinolona fluorada    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         - ofloxacina     <br>         - 200 mg c/12 h     <br>         - ciprofloxacina     <br>         500-750 mg     <br>         c/12 h </p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p> </td>     <td height="123">            <p>- Usar siempre    <br>         ciprofloxacina     <br>         si sospecha     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         de pseudomona     <br>         aeruginosa     <br>         -Puede emplear-     <br>         se acetato de     <br>         pexiganan en gel     <br>         sobre la lesi&oacute;n</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>     </td>   </tr> </table>     <p align="center">    <br>   Tabla 2. Antimicrobianos a utilizar de inicio en el pie infeccioso moderado    y severo    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>G&eacute;rmenes </td>     <td>Primera l&iacute;nea</td>     <td>Segunda l&iacute;nea</td>     <td>Tercera l&iacute;nea</td>     <td>Comentario</td>   </tr>   <tr>      <td height="278">            <p>Estafilococo A    <br>         Estreptococo A    <br>         Polimicrobiano</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <br>       </p>     </td>     <td height="278">            <p>Ciprofloxacina 500-     <br>         750 mg c/12 h     <br>         +     <br>         Clindamicina 150-    <br>         300 mg c/6 h </p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>    <br>       </p>     </td>     <td height="278">            <p>Sulfaprim 1 g c/12 h    <br>         o amoxicillin/ &aacute;cido     <br>         clavul&aacute;nico 500 mg     <br>         c/8 h o ceftriaxone     <br>         1-2 g c/24 h o cefepime    <br>         1-2 g c/12 h o    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         ceftazidima 1-2 g/8 h    <br>         +     <br>         metronidazol 500 mg    <br>         c/ 8 h o    <br>         Clindamicina 150-    <br>         300 mg c/6 h</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>     </td>     <td height="278">            <p>Cloxacillin 500 mg     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         c/ 6 h o cefalosporina     <br>         de tercera generaci&oacute;n     <br>         o imipenen/cilastatina     <br>         500-750 mg/6 h-8p h o     <br>         piperacilina 3.375 g     <br>         c/6     <br>         +    <br>         metronidazol 500 mg     <br>         c/8 h     <br>         +    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         Gentamicina 5 mg/kg    <br>         de peso dividido c/8 h o     <br>         tobramicina 5 mg/kg     <br>         dividido c/6h o amika-     <br>         cina 15 mg/kg dividido     <br>         c/8 -12 h.     <br>       </p>           <p>&nbsp;</p>     </td>     <td height="278">            <p>Si sospecha de tener    <br>         anaerobios usar    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         siempre clindamicina o     <br>         metronidazol    <br>             <br>         Si hay sospecha de     <br>         pseudomona, no     <br>         usar sulfaprim.     <br>         Si usa aminogluc&oacute;si-     <br>         sidos debe hacer     <br>         an&aacute;lisis de creatini-     <br>         na c/5 d. </p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>     </td>   </tr> </table>     <p align="left">     <br>   <b><i>Grado IIIA </i></b>(absceso profundo m&aacute;s celulitis):</p> <ol>       <li> Hospitalizaci&oacute;n.</li>       <li> Analg&eacute;sicos/antipir&eacute;ticos si dolor y fiebre.</li>       <li> Incisi&oacute;n y drenaje.</li>       <li> Cura 2 veces al d&iacute;a con soluciones antis&eacute;pticas.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Antimicrobianos de amplio espectro VO y/o IV hasta ver el resultado del      cultivo con antibiograma y se administre el f&aacute;rmaco espec&iacute;fico      (tabla 2).</li>       <li> Tratamiento de la neuropat&iacute;a, la isquemia o ambas seg&uacute;n la      causa (ver Grado I).</li>       <li> Si se resuelve la sepsis y hay buena circulaci&oacute;n se pueden aplicar      factores de crecimiento en la cavidad.</li>     </ol>     <p><b><i>Grado IIIB</i></b> (osteomielitis m&aacute;s celulitis):</p> <ol>       <li> Hospitalizaci&oacute;n.</li>       <li> Analg&eacute;sicos/antipir&eacute;ticos si dolor y fiebre.</li>       <li> Antimicrobianos de amplio espectro VO e IV hasta ver el resultado del cultivo      con antibiograma y entonces administrar los f&aacute;rmacos espec&iacute;ficos      sin&eacute;rgicos, debe darse margen terap&eacute;utico de 10-12 sem si la      osteomielitis es peque&ntilde;a (tabla 2).</li>       <li> Amputaci&oacute;n, dar margen quir&uacute;rgico.</li>       <li> Tratamiento de la neuropat&iacute;a, la isquemia o ambas, seg&uacute;n      la causa (ver Grado I).</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p><b><i>Grado IV </i></b>(gangrena localizada):</p> <ol>       <li> Hospitalizaci&oacute;n.</li>       <li> Analg&eacute;sicos/antipir&eacute;ticos si dolor y fiebre.</li>       <li> Antimicrobianos de amplio espectro.</li>       <li> Amputaci&oacute;n de elecci&oacute;n.</li>       <li> Tratamiento de la neuropat&iacute;a, la isquemia o ambas, seg&uacute;n      la causa (ver Grado I).</li>       <li> Si la gangrena es seca, se realizar&aacute;n curas secas con alcohol yodado      o hibitane alcoh&oacute;lico durante 10 min y despu&eacute;s, aplicaci&oacute;n      de furodone o sulfamida en polvo para limitar la lesi&oacute;n y facilitar      posteriormente la necrectom&iacute;a. Si son m&aacute;s de 2 artejos los afectados      o existieran lesiones osteoartrol&iacute;ticas, se practicar&aacute;n amputaciones      transmetatarsianas.    <br>   </li>     </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>Grado V </i></b>(gangrena extensa del pie completo).</p> <ol>       <li> Igual al anterior, pero la amputaci&oacute;n debe tener el margen quir&uacute;rgico      por encima del l&iacute;mite de la lesi&oacute;n y se realizar&aacute; en      un segundo tiempo el cierre de colgajos. Si es una gangrena gaseosa, la amputaci&oacute;n      es una articulaci&oacute;n por encima de la comprometida.</li>     </ol> <h4>    <br>   Tratamiento de la osteopat&iacute;a</h4>     <p>1. Reposo por 2 meses.    <br>   2. Modificar calzado.    <br>   3. Calcio (1-2 g elemental) asociado a vitamina D (ergocalciferol 800-1 200    UI/d o calcitriol 0,2-1 &micro;g/d).    <br>   4. Bifosfonatos:    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;- Etidronato 300-600 mg por 14 d c/90 d.    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;- Clodronato 400-1 600 mg. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;- Alendronato 10 mg/d. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Uso Cl&iacute;nico    <br>   &nbsp;&nbsp;&nbsp;- Pamidronato 100-200 mg/d.    <br>   5. Correcci&oacute;n quir&uacute;rgica: es preferible evitarla, aunque en casos    cuidado-samente seleccionados podr&iacute;a utilizarse.</p> <h4>    <br>   Otras alternativas terap&eacute;uticas</h4>     <p>El mundo desarrollado de hoy nos impone nuevos y m&aacute;s complejos retos    para el tratamiento eficaz del s&iacute;ndrome del pie diab&eacute;tico. La    resistencia de los g&eacute;rmenes a los agentes antimicrobianos nos obliga    a investigar nuevas alternativas terap&eacute;uticas; hemos logrado fabricar    f&aacute;rmacos m&aacute;s eficaces, activos e inocuos, tanto de amplio espectro    como espec&iacute;ficos, y se han descubierto novedosas familias de antimicrobianos    m&aacute;s potentes con dis&iacute;miles mecanismos de acci&oacute;n. De igual    forma, d&iacute;a a d&iacute;a aparecen nuevos factores de crecimiento para    favorecer la r&aacute;pida granulaci&oacute;n y epitelizaci&oacute;n de las    &uacute;lceras que, unidos a los cultivos de tejidos <i>in vitro</i>, los bancos    de piel artificial y la posibilidad de clonar nuestro propio tejido para su    uso en situa-ciones cr&iacute;ticas, garantizar&aacute;n un mejor tratamiento    de esta lamentable afecci&oacute;n. Por &uacute;ltimo, no podemos concluir esta    gu&iacute;a sin antes mencionar el tratamiento m&aacute;s prome-tedor del nuevo    milenio: la terapia g&eacute;nica, &uacute;nico tratamiento eficaz para la prevenci&oacute;n    primaria de DM y sus complicaciones y cuyo uso no se limita a las enfermedades    cr&oacute;nicas con base gen&eacute;tica, sino que puede modular la actividad    inmune del organismo humano y la acci&oacute;n virulenta de un germen agresor    en el proceso salud-enfermedad.    <br>       <br>   Indiscutiblemente, solo con una atenci&oacute;n multidisciplinaria, individualizada,    espec&iacute;fica y tomando en cuenta los avances de la ciencia y la t&eacute;cnica,    podremos lograr mejorar la calidad de vida de los pacientes con DM y sus familiares.    De esta forma contribuimos a que los sue&ntilde;os de nuestra sociedad se conviertan    en realidad logrando salud para todos.    <br> </p> <h4>Summary </h4>     <p>It is known that the diabetic foot is one of the main causes of morbidity and    disability in patients with diabetes mellitus and that a rapid examination and    a right management of their risk factors can prevent or delay the appearance    of ulcers, amputations and other complications. Its causes may be neuropathic,    angiopathic infectious and traumatic. It is affirmed that a detailed questionnaire    and an exhaustive medical examination offer up to 90 % of the etiological diagnosis,    which is confirmed with the complementary tests that include both, the indispensable    and the most specific imaging studies. During the last two decades, there have    been significant advances in the understanding of its physiopathology and new    therapeutic strategies have been put into practice. The present approach for    its treatment implies an individualized and multidisciplinary care to each patient.    Prophylaxis plays an important role and together with the specialized therapeutic    advances guarantee an improvement in the quality of life of these patients.    This paper includes a practical guide to identify, diagnose and treat patients    with diabetic foot syndrome, according to the current knowledge.</p>     <p>Subject headings: DIABETES MELLITUS; DIABETIC FOOT/complications; RISK FACTORS.        ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p>     <p></p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4> <ol>       <li> Reiber GE, Boyko EJ, Smith DG. Lower extremity foot ulcers and amputations      in diabetes. En: Harris MI, Cowie CC, Stern MP, Boyko EJ, Reiber GE, Bennett      PH, eds. Diabetes in Am&eacute;rica. 2nd ed. Washington, DC: Government Printing      Office, 1995:408-28 (DHSS Pub; No. 95-1468).</li>       <li> Ramsey SD, Newton K, Blough D. Incidence, outcomes, and cost of foot ulcers      in patients with diabetes. Diabetes Care 1999;22:282-7.</li>       <li> S&iacute;ndrome de pie diab&eacute;tico. En: Mateo de Acosta O, Padr&oacute;n      RS, Mas J. Manual de diagn&oacute;stico y tratamiento en endocrinolog&iacute;a      y metabolismo. La Habana: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica, 1985:367-76.</li>       <li> Wagner FW. The dysvascular foot: a system for diagnosis and treatment.      Foot Ankle Int 1981;2:64-122.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Sibbald RG, Browne AC. Diabetic foot ulcers. Can J Diabetes Care 2000;24:41-9.</li>       <li> Sumpio BE. Foot ulcers. N Engl J Med 2000;14:787-93.</li>       <li> Mayfield JA, Reiber GE, Sanders LJ, Janisse D, Pogach LM. Preventive foot      care in people with diabetes. Diabetes Care 1998;21:2161-77.</li>       <li> Diabetes Control and Complications Trial Research Group. The absence of      a glycemic threshold for the development of long-term complications: the perspective      of the diabetes control and complications trial. Diabetes 1996;45:1289-98.</li>       <li> American Diabetes Asociation. Implications of the United Kingdom Prospective      Diabetes Study (Position Statement). Diab Care 2000;23(Supp 1): S27-S31.</li>       <li> Pham HT, Rich J, Veves A. Wound healing in diabetic foot ulceration: a      review and commentary. Wounds 2000;12:79-81.</li>       <li> Stone JA, Cianci P. The Adjunctive role of hyperbaric oxygen therapy in      the treatment of lower extremity wounds in patients with diabetes. Diabetes      spectr 1997;10:118-23.</li>     </ol>     <p>Recibido: 3 de agosto del 2001. Aprobado: 9 de octubre del 2001.    <br>   Dr.<i> Jorge Luis Sell Lluveras</i>. Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a,    Zapata y D, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>     <br>   <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Especialista    de I Grado en Endocrinolog&iacute;a. Instructor.    <br>   <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista de I Grado en Endocrinolog&iacute;a.</a><a name="cargo"></a>      ]]></body><back>
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