<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1561-2953</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Endocrinología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Endocrinol]]></abbrev-journal-title>
<issn>1561-2953</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1561-29532003000200007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Disfunción sexual eréctil y diabetes mellitus: Aspectos etiopatogénicos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sexual erectile dysfunction and diabetes mellitus: Etiopathogenic aspects]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castelo Elías-Calles]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lizet]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Licea Puig]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel E.]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Endocrinología.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>14</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1561-29532003000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1561-29532003000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1561-29532003000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La disfunción sexual eréctil (DSE) se define como la incapacidad que tiene un hombre para lograr y/o mantener una erección lo suficientemente adecuada para lograr una actividad sexual satisfactoria. La frecuencia de DSE es significativamente más elevada en la población diabética al compararla con la población general. El objetivo de este trabajo es hacer una revisión bibliográfica del tema DSE y diabetes mellitus (DM), y en él se incluyen los siguientes aspectos: anatomía del pene, aspectos fisiológico-clínicos y mecanismos patogénicos. Diferentes estudios señalan que la prevalencia de DSE en las personas con DM oscila entre el 20 y el 80 %, aunque esta varía en dependencia de la edad de los pacientes. En sujetos de 20 a 29 años, su prevalencia es del 9 %, y aumenta hasta un 90 % en aquellos que alcanzan los 70 años. La DSE se clasifica atendiendo a su causa en tres grupos: 1) orgánica, 2) psicógena y 3) mixta. Entre los factores patogénicos más relevantes se citan los neurológicos, los vasculares y los musculares, entre otros. La relajación del músculo liso de los cuerpos cavernosos y la erección del pene dependen de un complejo balance entre los eventos intracelulares y las señales extracelulares que controlan la contracción y la relajación del tono de las células musculares lisas de los cuerpos cavernosos. Las mediciones hemodinámicas y electrofisiológicas permiten evaluar con precisión la función sexual. El manejo terapéutico exige el control estricto y mantenido de los valores de glucemia. La DSE es una complicación frecuente en las personas con DM. Su etiología generalmente obedece a causas multifactoriales. Se impone desarrollar estudios clínico-epidemiológicos en muestra de población representativa, para conocer con precisión la magnitud de este problema. Su identificación temprana y el tratamiento adecuado determinarán una mejoría significativa de la calidad de vida de estas personas.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Sexual erectile dysfunction is defined as the inability of man to reach and/or keep adequate erection to achieve satisfactory sexual activity. The frequency of sexual erectile dysfunction (SED) is significantly higher in the diabetic population when compared to general population. The objective of this paper is to make a literature review on this topic and diabetes mellitus that includes the following aspects: penis anatomy, clinical and physiological aspects and pathogenic mechanisms. Different studies point out that prevalence of SED in persons suffering from diabetes mellitus ranges from 20 to 80 %, although this prevalence varies with the age of the patients. The prevalence of SED in subjects aged 20 to 19 years is 9% but increases up to 90 % in those who arrive at 70 years. SED is classified according to its causes into three groups: 1) organic, 2) psychogenic and 3) combined. Among the most relevant pathogenic factors we may find the neurological, the vascular and the muscular factors. Relaxation of smooth muscle of cavernous bodies and erection of penis depend on a complex balance of intracellular events and extracellular signals that control contraction and relaxation of the cavernous body smooth muscular cell tone. Hemodynamic and electrophysiological measurements allow evaluating in an accurate way the sexual function. The therapeutic management demands the strict control of glycemic values. SED is a frequent complication in persons with diabetes mellitus. The etiology of this dysfunction is generally due to multiple causes. It is required to carry out clinical and epidemiological studies in a representative sample of the population to accurately find out the size of the problem. The early detection and adequate treatment of sexual erectile dysfunction will determine a significant improvement of the quality of life of the affected persons.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Disfunción sexual]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[diabetes mellitus]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[neuropatía diabética]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SEXUAL DYSFUNCTION]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[DIABETES MELLITUS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[DIABETIC NEUROPATHY]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <h3>Revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica    <br> </h3>     <p>Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a    <br> </p> <h2>Disfunci&oacute;n sexual er&eacute;ctil y diabetes mellitus. Aspectos etiopatog&eacute;nicos    <br> </h2>     <p><i><a href="#cargo">Dra. Lizet Castelo El&iacute;as-Calles<span class="superscript">1</span>    y Dr. Manuel E. Licea Puig<span class="superscript">2</span> </a><a name="autor"></a></i></p> <h4>Resumen    <br> </h4>     <p>La disfunci&oacute;n sexual er&eacute;ctil (DSE) se define como la incapacidad    que tiene un hombre para lograr y/o mantener una erecci&oacute;n lo suficientemente    adecuada para lograr una actividad sexual satisfactoria. La frecuencia de DSE    es significativamente m&aacute;s elevada en la poblaci&oacute;n diab&eacute;tica    al compararla con la poblaci&oacute;n general. El objetivo de este trabajo es    hacer una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica del tema DSE y diabetes mellitus    (DM), y en &eacute;l se incluyen los siguientes aspectos: anatom&iacute;a del    pene, aspectos fisiol&oacute;gico-cl&iacute;nicos y mecanismos patog&eacute;nicos.    Diferentes estudios se&ntilde;alan que la prevalencia de DSE en las personas    con DM oscila entre el 20 y el 80 %, aunque esta var&iacute;a en dependencia    de la edad de los pacientes. En sujetos de 20 a 29 a&ntilde;os, su prevalencia    es del 9 %, y aumenta hasta un 90 % en aquellos que alcanzan los 70 a&ntilde;os.    La DSE se clasifica atendiendo a su causa en tres grupos: 1) org&aacute;nica,    2) psic&oacute;gena y 3) mixta. Entre los factores patog&eacute;nicos m&aacute;s    relevantes se citan los neurol&oacute;gicos, los vasculares y los musculares,    entre otros. La relajaci&oacute;n del m&uacute;sculo liso de los cuerpos cavernosos    y la erecci&oacute;n del pene dependen de un complejo balance entre los eventos    intracelulares y las se&ntilde;ales extracelulares que controlan la contracci&oacute;n    y la relajaci&oacute;n del tono de las c&eacute;lulas musculares lisas de los    cuerpos cavernosos. Las mediciones hemodin&aacute;micas y electrofisiol&oacute;gicas    permiten evaluar con precisi&oacute;n la funci&oacute;n sexual. El manejo terap&eacute;utico    exige el control estricto y mantenido de los valores de glucemia. La DSE es    una complicaci&oacute;n frecuente en las personas con DM. Su etiolog&iacute;a    generalmente obedece a causas multifactoriales. Se impone desarrollar estudios    cl&iacute;nico-epidemiol&oacute;gicos en muestra de poblaci&oacute;n representativa,    para conocer con precisi&oacute;n la magnitud de este problema. Su identificaci&oacute;n    temprana y el tratamiento adecuado determinar&aacute;n una mejor&iacute;a significativa    de la calidad de vida de estas personas.</p>     <p><i>Palabras clave:</i> Disfunci&oacute;n sexual; diabetes mellitus; neuropat&iacute;a    diab&eacute;tica.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La disfunci&oacute;n sexual er&eacute;ctil (DSE) es una condici&oacute;n m&eacute;dica    que se define como la incapacidad para lograr y/o mantener una erecci&oacute;n    suficiente para una actividad sexual satisfactoria. El t&eacute;rmino DSE define    con mayor precisi&oacute;n la naturaleza de dicha disfunci&oacute;n sexual que    el de impotencia<span class="superscript">1</span> Evidentemente no cabe lugar    a dudas de que la DSE, por su impacto social, es una causa importante de la    disminuci&oacute;n de la calidad de vida en los hombres con diabetes mellitus.  </p>     <p>Su frecuencia es significativamente m&aacute;s elevada en la poblaci&oacute;n    diab&eacute;tica, cuando se compara con la poblaci&oacute;n general. La DSE    se asocia al incremento de la edad,<span class="superscript">2-4</span> mal    control metab&oacute;lico,<span class="superscript">4</span> al mayor tiempo    de evoluci&oacute;n de la DM,<span class="superscript">4,5 </span>al h&aacute;bito    de fumar,<span class="superscript">6</span> al consumo de bebidas alcoh&oacute;licas,<span class="superscript">7</span>    a la depresi&oacute;n,<span class="superscript">8</span> al uso de algunos f&aacute;rmacos<span class="superscript">9</span>    y a las complicaciones microvasculares de la DM,<span class="superscript">10</span>    entre otros factores. </p>     <p>Se plantea que la prevalencia de la DSE de moderada a completa es de un 20-85    %.<span class="superscript">10</span> El estudio de Massachussets sobre envejecimiento    masculino<span class="superscript">11</span> comunica una frecuencia de DSE    de 50 % en la poblaci&oacute;n de 40-70 a&ntilde;os de edad. Sin embargo, la    aparici&oacute;n de DSE en los hombres diab&eacute;ticos es m&aacute;s temprana    y su prevalencia tambi&eacute;n es mayor, por lo que puede alcanzar hasta un    75 %. Se ha descrito que la DSE puede estar presente en m&aacute;s del 50 %    de los diab&eacute;ticos dentro de los 10 a&ntilde;os siguientes al diagn&oacute;stico    de la DM, e incluso puede estar presente en el momento del debut cl&iacute;nico.<span class="superscript">12</span>    Su frecuencia en los pacientes entre 23 y 29 a&ntilde;os es de un 9 %, y aumenta    hasta el 90 % cuando se alcanza los 70 a&ntilde;os.<span class="superscript">12</span>    Actualmente se estima que existen en el mundo entre 100-150 millones de hombres    afectados de DSE, y se espera para el a&ntilde;o 2025 un incremento de 322 millones.<span class="superscript">13,14</span>    Estos planteamientos evidencian que la DSE es un problema de salud, lo que obliga    a desarrollar programas dirigidos a su prevenci&oacute;n y tratamiento.</p>     <p>El prop&oacute;sito de este trabajo es realizar una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica    del tema, e insistir en la anatom&iacute;a del pene, los aspectos cl&iacute;nicos    generales y su patogenia.</p> <h6><font size="2">Anatom&iacute;a del pene</font></h6>     <p>El pene est&aacute; formado por 3 estructuras cil&iacute;ndricas que corren    paralelamente, dos cuerpos cavernosos (CC) y el cuerpo esponjoso (CE), de menor    di&aacute;metro y similar longitud, que transcurre medialmente por debajo de    ellas. Para comprender el intrincado mecanismo de la erecci&oacute;n, debemos    describir los cuatro niveles de organizaci&oacute;n o complejidad estructural    que permiten realizar esta funci&oacute;n.<span class="superscript">15</span></p>     <p><font size="2">El sinusoide cavernoso</font></p>     <p>Tanto los CC como el CE tienen un par&eacute;nquima, m&uacute;sculo vascular    cuya unidad funcional es el sinusoide cavernoso. Cada sinusoide se encuentra    irrigado por una arteriola que es rama terminal de las arterias helicitas, y    es drenado por diminutas v&eacute;nulas que confluyen con las de los sinusoides    vecinos para formar las venas emisarias que atravesar&aacute;n la albug&iacute;nea.    En el estroma conectivo que rodea los sinusoides hay abundante tejido col&aacute;geno,    la mayor&iacute;a del tipo <font face="Symbol">III</font>, en una cantidad tres    veces superior a la del tipo <font face="Symbol">I</font>.</p>     <p>Irrigaci&oacute;n arterial del pene</p>     <p>La irrigaci&oacute;n arterial del pene se efect&uacute;a a trav&eacute;s de    las arterias pudendas internas, las que en su segmento terminal dan lugar a    las arterias penianas. Las arterias pudendas internas tienen un trayecto largo,    salen de la pelvis y reingresan a trav&eacute;s de la escotadura c&iacute;stica    menor, lo que las hace vulnerables en casos de traumatismos p&eacute;lvicos.    A la salida del perin&eacute; hay tres ramas: la bulbouretral, destinada al    bulbo y al CE distal; la arteria dorsal del pene, que irriga el glande, y la    arteria cavernosa, que irriga el CC homolateral. Las arterias cavernosas o profundas    del pene penetran a nivel del hilio peniano y transcurren longitudinalmente    en el eje del CC hasta el glande. A lo largo de su trayecto salen ramas peque&ntilde;as    llamadas helicinas (fig. 1).</p>     <p align="center">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a href="/img/revistas/end/v14n2/f0107203.jpg"><img src="/img/revistas/end/v14n2/f0107203.jpg" width="241" height="251" border="0"></a>  </p>     
<p align="center">FIG. 1. Anatom&iacute;a e irrigaci&oacute;n del pene.</p>     <p></p>     <p>Drenaje venoso del pene </p>     <p>La venoclusi&oacute;n es un mecanismo por el cual la sangre acumulada en los    CC ve dificultada su salida hacia los sistemas venosos profundos por la compresi&oacute;n    de las venas emisarias y perforantes contra la albug&iacute;nea. Otro factor    secundario del vaciado venoso es la elongaci&oacute;n de las venas circunflejas    y la dorsal del pene (fig. 1). La sangre venosa tambi&eacute;n puede drenar    a trav&eacute;s de las venas emergentes del hilio o de las venas de la crura    en la extremidad de los CC. </p>     <p></p>     <p>    <br>   Inervaci&oacute;n del pene</p>     <p>Los nervios del paquete dorsal del pene tienen fibras miel&iacute;nicas aferentes    y sensitivas que transcurren por fuera de la arteria dorsal de este. El nervio    dorsal del pene nace del canal pudendo y se forma a partir de las ramas anteriores    de las ra&iacute;ces sacras.<span class="superscript">2-4</span> Los nervios    erectores est&aacute;n constituidos por fibras del sistema aut&oacute;nomo provenientes    del plexo simp&aacute;tico hipog&aacute;strico. Estos nervios discurren adosados    a la superficie posterolateral de la pr&oacute;stata, perforan el diafragma    endop&eacute;lvico y se ubican por fuera de la uretra membranosa.</p>     <p><font size="2"><b>Mecanismo b&aacute;sico de la erecci&oacute;n</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el mecanismo de la erecci&oacute;n intervienen factores neurales, endocrinos    y paracrinos. La caracter&iacute;stica principal de la erecci&oacute;n es la    relajaci&oacute;n de la musculatura lisa de los CC, la que se produce en respuesta    a su estimulaci&oacute;n por el ON, el cual es el mediador de esta relajaci&oacute;n.</p>     <p><i>Masters</i> y <i>Jonson</i><span class="superscript">16</span> crearon un    modelo de la respuesta sexual en humanos, el cual incluye cuatro fases: excitaci&oacute;n,    meseta, orgasmo y resoluci&oacute;n. Estos autores no consideran el deseo como    una fase. Por el contrario, Kaplan<span class="superscript">17</span> simplific&oacute;    el modelo anterior en tres fases: deseo, excitaci&oacute;n y orgasmo.</p>     <p>El paso del estado de reposo peniano a la erecci&oacute;n es causado por un    complejo mecanismo neurovascular y psicofisiol&oacute;gico que comienza en el    cerebro e involucra v&iacute;as nerviosas simp&aacute;ticas, parasimp&aacute;ticas    y som&aacute;ticas que culminan en el tejido er&eacute;ctil peniano. </p>     <p>Los comandos transmitidos del cerebro a la m&eacute;dula espinal durante la    estimulaci&oacute;n audiovisual y la fantas&iacute;a sexual causan excitaci&oacute;n    de los nervios centrales de la m&eacute;dula espinal relacionados con la erecci&oacute;n.    La informaci&oacute;n sensorial es proyectada hacia la regi&oacute;n suprasacral    en actividad refleja, en respuesta a la excitaci&oacute;n sexual. Las se&ntilde;ales    parasimp&aacute;ticas aferentes viajan a trav&eacute;s del suelo p&eacute;lvico    y los nervios cavernosos inician la respuesta er&eacute;ctil.</p>     <p>Como resultado de lo anteriormente se&ntilde;alado, ocurren los siguientes    fen&oacute;menos de manera complementaria y simult&aacute;nea:<span class="superscript">18</span></p> <ol>       <li>Dilataci&oacute;n de las arterias cavernosas y helicoidales y aumento del      volumen de sangre en los espacios lacunares.</li>       <li>Se relaja el m&uacute;sculo liso de los CC y la expansi&oacute;n de la laguna      vascular.</li>       <li>Extensi&oacute;n de los espacios lacunares, lo que causa compresi&oacute;n      de las venas debajo de la albug&iacute;nea de los CC del pene. Al ser el flujo      de sangre arterial que ingresa, mayor que el que egresa por el sistema de      drenaje venoso, se produce un aumento progresivo del volumen y la presi&oacute;n      de los CC. La presi&oacute;n intracorp&oacute;rea se incrementa, y se estabiliza      a un nivel pr&oacute;ximo al de la presi&oacute;n arterial sist&oacute;lica,      lo que determina la tumescencia y la rigidez del pene.</li>     </ol>     <p>Tipos de erecci&oacute;n</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existen tres tipos de erecci&oacute;n atendiendo al nivel de organizaci&oacute;n    del sistema nervioso central involucrado, y los neurotransmisores encargados    de convertir esos est&iacute;mulos en diferentes estados del tono muscular lisocavernoso:</p> <ol>       <li>Central o cerebral, originada en la corteza y el sistema l&iacute;mbico      subcortical.</li>       <li>Reflex&oacute;gena. Ocurre por activaci&oacute;n refleja del centro medular      de la erecci&oacute;n (localizado en los segmentos sacro 2 y 4).</li>       <li>Nocturna, de origen mesencef&aacute;lico (fig. 2), relacionada con los fen&oacute;menos      neurofisiol&oacute;gicos del sue&ntilde;o REM.<span class="superscript">7,15      </span></li>     </ol>     <p></p>     <p></p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/end/v14n2/f0207203.jpg"><img src="/img/revistas/end/v14n2/f0207203.jpg" width="253" height="211" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 2. Mecanismo neural de la erecci&oacute;n (adaptado de    Betts TA). Disturbances of sexual behabior. Clin Endocrinol Metab 1975;4:619-41    and Galiano F, Allard J. Dopamine and sexual function. Int J Impot Res 2001;13(suppl    3):518-28 </p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Per&iacute;odos de la erecci&oacute;n</p>     <p>En el fen&oacute;meno de la erecci&oacute;n es posible distinguir 3 per&iacute;odos:</p> <ol>       <li>Per&iacute;odo de tumescencia. El pene aumenta de volumen y consistencia,      dependiendo del tipo de erecci&oacute;n y la edad del paciente.</li>       <li>Per&iacute;odo de rigidez o erecci&oacute;n. El pene adopta la rigidez y      la posici&oacute;n necesaria para llevar a cabo la penetraci&oacute;n.</li>       <li>Per&iacute;odo de detumescencia. El pene retorna a su estado de flacidez.</li>     </ol>     <p>Para que se produzca y mantenga una erecci&oacute;n adecuada se requiere de    los siguientes factores: deseo sexual y excitaci&oacute;n, niveles adecuados    de testosterona, estado endocrino adecuado, integridad anat&oacute;mica del    pene, mecanismos veno-oclusivos efectivos e integridad de las v&iacute;as neurales    sensoriales y auton&oacute;micas.</p>     <p>La actividad parasimp&aacute;tica es la encargada de mantener la erecci&oacute;n.    En condiciones basales, la actividad adren&eacute;rgica mantiene el tono vascular    en estado de contracci&oacute;n y bajo flujo.<span class="superscript">18</span>    El inicio de la erecci&oacute;n se produce por estimulaci&oacute;n parasimp&aacute;tica    mediada por acetilcolina, que inhibe localmente la liberaci&oacute;n de noradrenalina    y, a su vez, activa terminaciones no adren&eacute;rgicas no colin&eacute;rgicas    (NANC). Uno de los neurotransmisores de esta v&iacute;a es el ON, que tambi&eacute;n    es sintetizado en el endotelio vascular.<span class="superscript">19</span></p> <h6>Clasificaci&oacute;n de la DSE en el diab&eacute;tico</h6>     <p>La DSE puede ser clasificada en 3 formas.<span class="superscript">20</span></p> <ol>       <li>Org&aacute;nica. Causada por lesiones neurol&oacute;gicas y/o vasculares      (arteriales y/o venosas), lesi&oacute;n de los cuerpos cavernosos o trastornos      hormonales, secundarios a endocrinopat&iacute;as.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Psic&oacute;gena. Causada por inhibici&oacute;n central de los mecanismos      de la erecci&oacute;n, en ausencia de un da&ntilde;o org&aacute;nico.</li>       <li>Mixta (Org&aacute;nica-psicog&eacute;nica). Cuando est&aacute;n presentes      los factores antes se&ntilde;alados.</li>     </ol>     <p><b>Mecanismos propuestos para explicar la DSE en el diab&eacute;tico</b></p>     <p>Se han planteado diferentes mecanismos para explicar la DSE en el diab&eacute;tico:    neurol&oacute;gicos, vasculares, musculares, psic&oacute;genos, hormonales y    bioqu&iacute;micos, entre otros. Para su mejor comprensi&oacute;n se analizan    por separado; sin embargo, es conocido que se produce una alteraci&oacute;n    vasculomioneuroendotelial.<span class="superscript">20</span></p>     <p>Neurol&oacute;gicos</p>     <p>La neuropat&iacute;a diab&eacute;tica perif&eacute;rica contribuye a la disminuci&oacute;n    de la actividad de los reflejos, los que son necesarios para que ocurra una    erecci&oacute;n normal. Adem&aacute;s, la neuropat&iacute;a auton&oacute;mica    del pene tambi&eacute;n compromete la respuesta er&eacute;ctil en las personas    con DM.<span class="superscript">21-24</span> El grado de engrosamiento de la    pared y de la membrana basal en los microvasos del endoneuro se asocia con la    severidad de las anomal&iacute;as neurol&oacute;gicas observadas en la polineuropat&iacute;a    diab&eacute;tica. Se conoce adem&aacute;s que los niveles de aldosa reductasa    son proporcionales al da&ntilde;o neural.<span class="superscript">25</span></p>     <p>Vasculares</p>     <p>Se han descrito trastornos de la erecci&oacute;n en personas en las que se    comprueban venas grandes que salen de los cuerpos cavernosos, as&iacute; como    presencia de canales venosos alargados causados por distorsi&oacute;n de la    t&uacute;nica albug&iacute;nea, como se observa en la enfermedad de Peyronie    o en el debilitamiento de la t&uacute;nica asociado a la vejez, ante la incapacidad    del m&uacute;sculo liso del seno cavernoso de relajarse por fibrosis, degeneraci&oacute;n    o disfunci&oacute;n de los <i>gap junctions</i>. Cuando existe una anormal comunicaci&oacute;n    entre el cuerpo cavernoso y esponjoso o glande, de causa cong&eacute;nita, traum&aacute;tica    o despu&eacute;s de un procedimiento quir&uacute;rgico de <i>shunt</i> por un    priapismo. Tambi&eacute;n, cuando existe una liberaci&oacute;n inadecuada de    neurotransmisores, en particular el &oacute;xido n&iacute;trico, como sucede    en los casos de DSE psic&oacute;gena o neurog&eacute;nica o en la disfunci&oacute;n    endotelial.<span class="superscript">25,26</span></p>     <p>A la ateroesclerosis de los vasos arteriales de grueso calibre se le ha hecho    responsable de la disminuci&oacute;n del aporte de sangre a los tejidos. La    ateroesclerosis de la arteria aorta terminal y/o las il&iacute;acas se asocia    a una alta frecuencia de DSE. Aproximadamente la mitad de los hombres que presentan    una DSE tienen una flujometr&iacute;a anormal del pene; adem&aacute;s, en esto    se suele asociar una microangiopat&iacute;a, la que no puede ser demostrada    por la flujometr&iacute;a Doppler. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <br>   Miopat&iacute;a peneana    <br> </p>     <p>La contracci&oacute;n de los m&uacute;sculos bulbocavernosos y bulboesponjosos    contribuye a darle rigidez adicional al pene. La estimulaci&oacute;n de los    m&uacute;sculos bulbocavernosos incrementa la presi&oacute;n en la uretra bulbar    y del CE, y la estimulaci&oacute;n de los m&uacute;sculos bulbocavernosos aumenta    la presi&oacute;n del CC. Por lo tanto, los m&uacute;sculos isquiocavernosos    desempe&ntilde;an su funci&oacute;n en el mecanismo de la erecci&oacute;n al    aumentar la presi&oacute;n intracavernosa, y los m&uacute;sculos bulbocavernosos    ayudan a eyectar el semen de la uretra posterior a la anterior.<span class="superscript">27</span>    En la DM ocurre glicosilaci&oacute;n de las fibras el&aacute;sticas y se compromete    la relajaci&oacute;n del CC.<span class="superscript">21</span></p>     <p>Se ha confirmado por estudios electrofisiol&oacute;gicos anormalidades del    tejido muscular liso del pene, lo que tambi&eacute;n se ha demostrado en estudios    <i>in vitro</i> a trav&eacute;s de la estimulaci&oacute;n el&eacute;ctrica y    farmacol&oacute;gica (colin&eacute;rgica) de tejido muscular liso de hombres    diab&eacute;ticos.</p>     <p>Psicol&oacute;gicos</p>     <p>Los mecanismos psicol&oacute;gicos desempe&ntilde;an un papel importante en    la DSE en el diab&eacute;tico, en no pocas ocasiones la depresi&oacute;n con    p&eacute;rdida de la libido puede anteceder a la aparici&oacute;n de la DSE    .Es reconocido que en la mayor&iacute;a de las personas con DSE y diabetes se    confirma de forma simult&aacute;nea la asociaci&oacute;n de factores org&aacute;nicos    y psicol&oacute;gicos.<span class="superscript">28</span></p>     <p> Bioqu&iacute;micos de la erecci&oacute;n y de la detumescencia</p>     <p>La relajaci&oacute;n del m&uacute;sculo liso de los CC y la erecci&oacute;n    del pene dependen de un complejo balance entre los eventos intracelulares y    las se&ntilde;ales extracelulares que controlan la contracci&oacute;n y la relajaci&oacute;n    del tono de las c&eacute;lulas musculares lisas.<i class="superscript">26,27</i></p>     <p>Se han planteado tres sistemas neuroefectores en el mecanismo de la erecci&oacute;n:</p> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Adren&eacute;rgico. Con acci&oacute;n constrictora y con la epinefrina como      principal mediador.</li>       <li>Colin&eacute;rgico. Con acci&oacute;n vasodilatadora y con la acetilcolina      como neurotransmisor.</li>       <li>Sistema no adren&eacute;rgico no colin&eacute;rgico (NANC).</li>     </ol>     <p>Numerosos estudios han demostrado que la relajaci&oacute;n del m&uacute;sculo    liso necesaria para la erecci&oacute;n en los CC incluye un mecanismo NANC mediado    por el ON, originalmente conocido como el factor relajador del endotelio. Es    una mol&eacute;cula mensajera l&aacute;bil, sintetizada a partir de la L-arginina    y liberada por las neuronas, las c&eacute;lulas endoteliales y las musculares    lisas del pene, en respuesta al est&iacute;mulo sexual.<span class="superscript">26    </span>La s&iacute;ntesis del ON depende del tenor de ox&iacute;geno circulante.  </p>     <p>Despu&eacute;s que el ON difunde a las c&eacute;lulas del m&uacute;sculo liso    de los CC, este estimula a la enzima citos&oacute;lica guanilatociclasa para    que produzca el segundo mensajero: el monofosfato de guanosina c&iacute;clico    (GMPc), lo que determina la relajaci&oacute;n del m&uacute;sculo liso trabecular.<span class="superscript">29</span>    Los nucle&oacute;tidos c&iacute;clicos, tales como el GMPc, son hidrolizados    por la fosfodiesterasa (FDE) espec&iacute;fica de los nucle&oacute;tidos c&iacute;clicos.    La FDE 5, espec&iacute;fica para la GMPc, es la isoenzima predominante en los    CC en los humanos. El ON tambi&eacute;n act&uacute;a directamente sobre la bomba    de sodio-potasio, e hiperpolariza la c&eacute;lula, lo que contribuye al descenso    del calcio.<span class="superscript">30</span></p>     <p>Se ha demostrado que en el mecanismo de producci&oacute;n de la erecci&oacute;n    normal intervienen neurop&eacute;ptidos, tales como el polip&eacute;ptido intestinal    vasoactivo.<span class="superscript">31</span> Se se&ntilde;ala que la endotelina    1 es el p&eacute;ptido vasoactivo y vasoconstrictor m&aacute;s potente, y es    adem&aacute;s estimulador de la mitog&eacute;nesis de fibroblastos, m&uacute;sculo    liso y c&eacute;lulas endoteliales. Es sintetizado por el endotelio cavernoso    y se especula que es la responsable de la flacidez peniana.<span class="superscript">15</span>    Otro factor que se supone que participa en este proceso es el neurop&eacute;ptido    Y, el cual se localiza en los nervios del pene y en las c&eacute;lulas musculares    lisas de los CC. Las Pg (prostaglandinas) F2 alfa, PgE2 y PgI2 son sintetizadas    por los CC, y es la PgE la que relaja el m&uacute;sculo liso trabecular al actuar    sobre la formaci&oacute;n de AMPc, lo que provoca la inhibici&oacute;n de los    canales r&aacute;pidos de calcio, lo cual determina la disminuci&oacute;n del    calcio intracelular, responsable de la s&iacute;ntesis del col&aacute;geno.<span class="superscript">26</span>    La PgI2 junto con el ON tienen acci&oacute;n antiagregante plaquetaria durante    la erecci&oacute;n.</p>     <p>Para que se produzca una erecci&oacute;n normal es necesaria la presencia de    un endotelio normal. En las personas con DM existen lesiones endoteliales producidas,    entre otras causas, por la presencia de microangiopat&iacute;a. Esta &uacute;ltima    es responsable de la reducci&oacute;n del flujo de sangre con un aporte deficiente    de ox&iacute;geno a los tejidos, lo que determina una disminuci&oacute;n de    las concentraciones de ON y PgE1, as&iacute; como un incremento de los valores    de endotelina,<span class="superscript">28</span> la sustancia Y y las Pg. Se    se&ntilde;ala que la endotelina 1 causa vasoconstricci&oacute;n, lo que determina    hipovascularizaci&oacute;n, y ocasiona hipotrofia del m&uacute;sculo liso cavernosos    por sobre - expresi&oacute;n de col&aacute;geno. A lo anterior se adiciona la    incapacidad de las venas penianas de mantenerse ocluidas durante la erecci&oacute;n,    lo que causa evacuaci&oacute;n sangu&iacute;nea precoz (detumescencia) y la    incapacidad del tejido sinosoidal para distenderse. El resultado final es la    imposibilidad de lograr una erecci&oacute;n adecuada. Los cambios histol&oacute;gicos    ocurridos en los capilares endoneurales provoca isquemia del ax&oacute;n, con    disminuci&oacute;n de los niveles de ATP y la elevaci&oacute;n de los niveles    de lactato. </p>     <p>El endotelio libera determinadas sustancias, entre las cuales se se&ntilde;alan:    ON, endotelina, prostaglandina E (PgE) y factor transformador de crecimiento    <font face="Symbol">b</font>-1 (TGF-<font face="Symbol">b</font>-1), entre otras,    las cuales ejercen un control sobre el tono, la funci&oacute;n metab&oacute;lica    y el crecimiento de las c&eacute;lulas musculares lisas y del intersticio, lo    que regula la s&iacute;ntesis proteica del tejido conectivo. La afectaci&oacute;n    de las c&eacute;lulas endoteliales precede el desarrollo de las complicaciones    vasculares del diab&eacute;tico. Inicialmente se produce una disfunci&oacute;n,    la que se expresa por un aumento de TGF <font face="Symbol">b</font>-1 y endotelina,    as&iacute; como disminuci&oacute;n de ON y de PgE. Estas alteraciones afectan    las c&eacute;lulas musculares y aumentan la matriz extracelular con disminuci&oacute;n    de su capacidad receptiva y de la complianza arterial.</p>     <p>El tipo de col&aacute;geno m&aacute;s frecuente en el tejido cavernoso es el    tipo <font face="Symbol">III</font>, de fibras m&aacute;s delgadas y distensibles,    que representa el 60 % del total, con predominio sobre las de tipo <font face="Symbol">I</font>,    de fibras m&aacute;s gruesas y firmes, que se encuentran en proporci&oacute;n    de un tercio, con respecto a la anterior. La relaci&oacute;n del col&aacute;geno    <font face="Symbol">III</font>/<font face="Symbol">I</font> se reduce con la    edad, la presencia de DM y de vasculopat&iacute;a, y altera las caracter&iacute;sticas    fibroel&aacute;sticas del tejido er&eacute;ctil. La fibrosis de los cuerpos    cavernosos origina un flujo sangu&iacute;neo inadecuado y de una oxigenaci&oacute;n    an&oacute;mala. Se puede a&ntilde;adir a lo anterior que la sobre-expresi&oacute;n    de col&aacute;geno impide, por restricci&oacute;n de su elasticidad, disrupci&oacute;n    del mecanismo venoclusivo con un vaciamiento incompleto. Todos estos eventos    comprometen la relajaci&oacute;n completa de los cuerpos cavernosos y determinan    que se produzca el fallo er&eacute;ctil.<span class="superscript">18,26</span></p> <h6>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Cambios sexuales relacionados con la edad</h6>     <p>Con el envejecimiento disminuye la habilidad para lograr erecciones a trav&eacute;s    de fantas&iacute;as sexuales y la erecci&oacute;n se hace m&aacute;s lenta.    Otro cambio relacionado con el envejecimiento es la prolongaci&oacute;n del    per&iacute;odo refractario. Seg&uacute;n <i>Masters</i> y <i>Jonson</i><span class="superscript">16</span>    el intervalo oscila de 30 minutos en los j&oacute;venes hasta d&iacute;as en    los octogenarios. Los niveles de testosterona disminuyen progresivamente con    la edad. El hombre maduro tiene una mayor labilidad en la concentraci&oacute;n    en el momento del acto sexual, de manera que cualquier est&iacute;mulo externo    lo desconcentra y pierde f&aacute;cilmente la erecci&oacute;n. Adem&aacute;s    se se&ntilde;ala en estas personas disminuci&oacute;n de la libido y des&oacute;rdenes    eyaculatorios,<span class="superscript">16,31</span> as&iacute; como la necesidad    de una mayor estimulaci&oacute;n directa genital para lograr una erecci&oacute;n    efectiva. </p> <h6>Otras alteraciones</h6>     <p> Los trastornos hormonales del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-gonadal,    no parecen influir de forma significativa en el aumento de la prevalencia de    la DSE en las personas con DM.<span class="superscript">32,33</span></p>     <p>Es importante recordar que el empleo de algunos medicamentos utilizados para    tratar enfermedades asociadas a la DM (anexo) pueden contribuir al desarrollo    de una DSE en estas personas.<span class="superscript">34,35 </span></p>     <p>La DSE es una complicaci&oacute;n frecuente en los hombres diab&eacute;ticos.    En la mayor&iacute;a de los casos es de causa multifactorial. Tiene un impacto    negativo en la salud sexual masculina, y por lo tanto, en su calidad de vida.    Estos planteamientos obligan a desarrollar programas dirigidos a su prevenci&oacute;n    y tratamiento.</p>     <p>    <br>   <b>Anexo.</b> Efectos adversos de medicamentos de uso com&uacute;n en la funci&oacute;n    sexual masculina</p> <table width="75%" border="1">   <tr>      <td>Tipo de medicamento&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Efecto        sexual secundario</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Antihipertensivos </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Diur&eacute;ticos </td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Espironolactonas </td>     <td>Disminuci&oacute;n de la libido, DSE</td>   </tr>   <tr>      <td>Tiazidas </td>     <td>Disminuci&oacute;n de la libido, DSE </td>   </tr>   <tr>      <td><b>Agentes de acci&oacute;n central </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Metildopa </td>     <td>Disminuci&oacute;n de la libido, DSE</td>   </tr>   <tr>      <td>Clonidina </td>     <td>DSE</td>   </tr>   <tr>      <td>Reserpina </td>     <td>Disminuci&oacute;n de la libido, DSE y depresi&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Bloqueadores alfa adren&eacute;rgicos </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Prazosin</td>     <td>Eyaculaci&oacute;n retr&oacute;grada</td>   </tr>   <tr>      <td>Terazosin </td>     <td>Eyaculaci&oacute;n retr&oacute;grada</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Beta bloqueadores </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Propanolol </td>     <td>DSE, disminuci&oacute;n de la libido</td>   </tr>   <tr>      <td>Metoprolol </td>     <td>DSE, disminuci&oacute;n de la libido</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Alfa y Beta bloqueadores </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Labetalol </td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Bloqueador de los ganglios simp&aacute;ticos </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Guametidina </td>     <td>DSE, eyaculaci&oacute;n retr&oacute;grada</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Lisinopril</td>     <td>DSE en 1 % de los casos</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Medicamentos psiqui&aacute;tricos</b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Antidepresivos</td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Tric&iacute;clicos </td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Amitriptilina</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n, DSE</td>   </tr>   <tr>      <td>Amoxapina </td>     <td>Disminuci&oacute;n de la libido, DSE</td>   </tr>   <tr>      <td>Desipramina</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Dexopin</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n, DSE</td>   </tr>   <tr>      <td>Imipramina </td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Maprotilina</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Nortriptilina </td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Protriptilina</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n, DSE</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Agente at&iacute;pico </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Trazodone</td>     <td>Priapismo</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Inhibidores de la monoaminoxidasa </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Isocarbox&aacute;zido</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Fenelzine</td>     <td>Inhibidor de la eyaculaci&oacute;n, DSE</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Antipsic&oacute;ticos </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Tiuridazina</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n, disminuci&oacute;n de la libido,        priapismo</td>   </tr>   <tr>      <td>Clorpromacina</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Mesoridazina </td>     <td>    <br>       Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n, disminuci&oacute;n de la libido</td>   </tr>   <tr>      <td>Flufenazina </td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n, disminuci&oacute;n de la libido</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Inhibidores de la recaptaci&oacute;n serotonina </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Fluoxetina </td>     <td>Anorg&aacute;smica</td>   </tr>   <tr>      <td>Trifluoperazina </td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Grupo lioxantene</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Clerprotixene </td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Butifenona </td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td>Haloperidol</td>     <td>Inhibici&oacute;n de la eyaculaci&oacute;n</td>   </tr>   <tr>      <td><b>    <br>       Antiman&iacute;aco </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>      <td>Carbonato de litio</td>     <td>Posible DSE</td>   </tr>   <tr>      <td><b>Antiulceroso </b></td>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>Cimetidina </td>     <td>Disminuci&oacute;n de la libido, DSE, ginecomastia</td>   </tr> </table>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p></p> <h4>Summary</h4>     <p>Sexual erectile dysfunction is defined as the inability of man to reach and/or    keep adequate erection to achieve satisfactory sexual activity. The frequency    of sexual erectile dysfunction (SED) is significantly higher in the diabetic    population when compared to general population. The objective of this paper    is to make a literature review on this topic and diabetes mellitus that includes    the following aspects: penis anatomy, clinical and physiological aspects and    pathogenic mechanisms. Different studies point out that prevalence of SED in    persons suffering from diabetes mellitus ranges from 20 to 80 %, although this    prevalence varies with the age of the patients. The prevalence of SED in subjects    aged 20 to 19 years is 9% but increases up to 90 % in those who arrive at 70    years. SED is classified according to its causes into three groups: 1) organic,    2) psychogenic and 3) combined. Among the most relevant pathogenic factors we    may find the neurological, the vascular and the muscular factors. Relaxation    of smooth muscle of cavernous bodies and erection of penis depend on a complex    balance of intracellular events and extracellular signals that control contraction    and relaxation of the cavernous body smooth muscular cell tone. Hemodynamic    and electrophysiological measurements allow evaluating in an accurate way the    sexual function. The therapeutic management demands the strict control of glycemic    values. SED is a frequent complication in persons with diabetes mellitus. The    etiology of this dysfunction is generally due to multiple causes. It is required    to carry out clinical and epidemiological studies in a representative sample    of the population to accurately find out the size of the problem. The early    detection and adequate treatment of sexual erectile dysfunction will determine    a significant improvement of the quality of life of the affected persons.</p>     <p><i>Key words:</i> SEXUAL DYSFUNCTION; DIABETES MELLITUS; DIABETIC NEUROPATHY.    <br> </p> <h4>    <br>   Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p>1. NIH Consensus Developmenrt. Panel on Impotence. JAMA 1993; 270:83-90.<!-- ref --><p> 2. Mc Culloch DK, Campbell IW, Wu FC, Prescott RI, Clarke BI. The prevalence        of diabetic impotence. Diabetolog&iacute;a 1980;18:279-83.<!-- ref --><p> 3. Fedele D, Coscelli C, Cucinotta M. Incidence of erectile dysfunction in      Italian. Eur Urol 2001;40: 392-6.<!-- ref --><p> 4. Roth A, Kalter-Leiboci O, Kerbis Y, Tenembaum-Koren E, Chen J, Sobol T,      et al. Prevalence and risk factors for erectile dysfunction in men with diabetes,      hypertension, or both diseases: a community survey among 1 412 Israeli men.      Clin Cardiol 2003;26:25-30.<!-- ref --><p> 5. Klein R, Klein BE, Lee KE, Moss SE, Cruickshanks KI. Prevalence of self-reported      erectile dysfunction in people with long term IDDM. Diabetes Care 1996;10:768-91.<!-- ref --><p> 6. Bortolotti A, Fedele D, Chatenoud L, Colli B, Coscelli C, Landoni M et      al. Cigarette smoking: a risk factor for erectile dysfunction in diabetes.J      Urol 2001;155:1368-71.<!-- ref --><p> 7. Lundberg PO, Ertekin C, Ghezzi A, Swash M. Vodusk D. Neurosexology. Guidelines      for neurology. European. 2001;8(Supp.3):2-24.<!-- ref --><p> 8. Fedele D, Boltolotti A, Coscelli E, Lavezzani M, Landoni M, Parazzini F.      Erectil dysfunction in type one and type two diabetics in Italy. Int Epidemiol      2000;29:524-31.<!-- ref --><p> 9. Keinman KP, Feldman HA, Johannes CB, Derby CA, McKinlay JB. A new surrogate      variable for erectile dysfunction status in the Massachusetts male aging study.      J Clin Epidemiol 2000;53:71-8. <!-- ref --><p> 10. Romeo JH, Seftel AD, Madhun ZT, Aron DC: Sexual function in men with diabetes      type 2 association with glycemic control. J Urol 2000;163:788-91. <!-- ref --><p> 11. Feldman HA, Goldstein J, Hatzichristou DC, Krane RJ, Mc Kinlay IB: Impotence      and its medical and psychosocial correlates results of the Massachussetts      Male Aging Study. J Urol1994;151:54-61.<!-- ref --><p> 12. Khan MA, Morgan RI, Mikhailides DP. Prevalence of undiagnosed diabetes      mellitus in male rectile dysfunction. BJU Int. 2001;88:68-71.<!-- ref --><p> 13. American Diabetes Association Annual Meeting 1997. Endotelial dysfunction,      neurophaty and the diabetic foot, diabetic mastopathy, and sexual dysfunction.Diabetes      Care 1998;21:183-89. <!-- ref --><p> 14. Laumann EO, Palk A, Rosen RC. Sexual dysfunction in the United States:      prevalence and predictiors JAMA.1999;281:537-44.<!-- ref --><p> 15. Mazza ON. Anatom&iacute;a del pene. En: Mazza ON, S&eacute;ller FL. Tratamiento      farmacol&oacute;gico de la disfunci&oacute;n er&eacute;ctil. Buenos Aires:      Argentina. Editorial Panamericana; 1997: 2-16.<!-- ref --><p> 16. Master WH., Virginia E., Jonson VE., Kolodny RC. Fisiolog&iacute;a sexual.      En: Master WH. La sexualidad humana. La Habana. Editorial cient&iacute;fico-t&eacute;cnica.      Edici&oacute;n revolucionaria;1987:90-108.<!-- ref --><p> 17. Kaplan HS. Anatom&iacute;a y fisiolog&iacute;a de la respuesta sexual.      En: Kaplan HS. La nueva terapia sexual. Madrid: Editorial Alianza.;1978.p.23-60 <!-- ref --><p> 18. Nagao K, Miura K. Regulation of male sexual function. Nippon Rinsho 1997;      55:2849-54.<!-- ref --><p> 19. Lue TF.Erctile Dysfunction. N Engl J Med 2000; 342:1802-13.<!-- ref --><p> 20. Burnelt AL. Nitric oxide in the penis: physiology and patology. J Urol      1997;157:320-4.<!-- ref --><p> 21. Richardson D, Vinik A. Etiology and treatment of erectile failure in diabetis      mellitus. Curr Diab Rep 2002; 2:501-9.<!-- ref --><p> 22. Romero JC, Hern&aacute;ndez A, Licea ME, M&aacute;rquez A. Evaluaci&oacute;n      electrofisiol&oacute;gica, vascular y hormonal en diab&eacute;ticos tipo 1      con disfunci&oacute;n sexual er&eacute;ctil. Rev Asoc Latioam 1997; 3:147-53.<!-- ref --><p> 23. Fern&aacute;ndez F, Romero JC, S&aacute;nchez A. Disfunci&oacute;n sexual      er&eacute;ctil. En: Romero JC. Complicaciones neurol&oacute;gicas de la diabetes      mellitus. Unidata, Sassari 2000;101-24. <!-- ref --><p> 24. Sasaki K, Yoshimura N, Chancellor MB. Implications of diabetes mellitus      in urology. Urol Clin North Am 2003;30:1-12. <!-- ref --><p> 25. Bloomgarden ZT. American Diabetes Association Annual Meeting 1997. Endothelial      dysfunction neuropathy and erectile dysfunction (new). Diabetes Care 1998;2:183-89.<!-- ref --><p> 26. Hackin, GJ. Diabetic sexual dysfunction. Endocrinol Metab Clin North Am      1996;25:379-400.<!-- ref --><p> 27. Shafik A. Response of the urethral and intracorporeal pressure to cavernous      muscle stimulation: role of the muscles in erection and ejaculation. Urol      1995;46:85-8.<!-- ref --><p> 28. De Berardis G, Pellegrin F, Franciosi M, Belfiglio M, Di Nardo B, Greenfield      S et. al. Identifying patients with type 2 diabetes with a higher likelihood      of erectile dysfunction: the role of the interaction between clinical and      psychological factors. J Urol 2003; 169: 1422-8.<!-- ref --><p> 29. Kamm K, Stull J. Regulation of smooth muscle contractile elements by second      messengers. Ann Rev Physiol 1999;51:299-305.<!-- ref --><p> 30. Gupta S, Moreland RB, Mun&aacute;rriz R, Daley J, Goldstein I, S&aacute;enz      de Tejada I.Posible role of Na-K ATPase in the regulation of human corpus      cavernosum smooth muscle contractility by nitric oxide . Br J Pharmacol 1995;      116:2.201-2.206<!-- ref --><p> 31. Ehmke H, Junemann KP, Mayer B, Kummer W. Nitric oxide synthase and vasoactive      intestinal polypeptide colocalization in neurons inervating the human penile      circulation. Int J Impot Res 1995; 7:147-156. <!-- ref --><p> 32. Kaiser FE. Impotence in the elderly. En: Morley JE, Korenman SG. Endocrinology      and metabolism in the elderly. Cambridge: Blackwell, 1992.p.262-271. <!-- ref --><p> 33. Licea ME, Santiago MT, Padr&oacute;n RS. Respuesta hipofisaria a la LH-RH      en diab&eacute;ticos insulinodependientes con disfunci&oacute;n sexual y sin      ella. Rev Cubana Med 1988; 27:95-101. <!-- ref --><p> 34. American association of clinical endocrinologist. Medical guidelines for      clinical practice for the evaluation and treatment of male sexual dysfunction:      A couple's problem-2003 update, Endocr Pract.2003; 9 84-85.<!-- ref --><p> 35. Costabile RA. Optimizing treatment for diabetes mellitus induced erectile      dysfunction. J Urol 2003;170:535-8<p>Recibido: 8 de enero de 2003. Aprobado: 17 de febrerode 2003.    <br>   Dra.<i> Lizet Castelo El&iacute;as-Calles.</i> Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a.    Calle D y Zapata, Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. e-mail: <a href="mailto:liza.castelo@infomed.sld.cu">liza.castelo@infomed.sld.cu</a></p>     <p></p>     <p></p>     <p><a href="#autor"><span class="superscript"><b>1</b></span> Especialista de    I Grado en Endocrinolog&iacute;a.    <br>   <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista de II Grado en Endocrinolog&iacute;a.    Profesor Auxiliar. Investigador Titular.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>NIH Consensus Developmenrt</collab>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Panel on Impotence]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1993</year>
<volume>270</volume>
<page-range>83-90</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mc Culloch]]></surname>
<given-names><![CDATA[DK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Campbell]]></surname>
<given-names><![CDATA[IW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wu]]></surname>
<given-names><![CDATA[FC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Prescott]]></surname>
<given-names><![CDATA[RI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Clarke]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The prevalence of diabetic impotence]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetología]]></source>
<year>1980</year>
<volume>18</volume>
<page-range>279-83</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fedele]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Coscelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cucinotta]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Incidence of erectile dysfunction in Italian]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur Urol]]></source>
<year>2001</year>
<volume>40</volume>
<page-range>392-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Roth]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kalter-Leiboci]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kerbis]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tenembaum-Koren]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chen]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sobol]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prevalence and risk factors for erectile dysfunction in men with diabetes, hypertension, or both diseases: a community survey among 1 412 Israeli men]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Cardiol]]></source>
<year>2003</year>
<volume>26</volume>
<page-range>25-30</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Klein]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Klein]]></surname>
<given-names><![CDATA[BE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[KE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moss]]></surname>
<given-names><![CDATA[SE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cruickshanks]]></surname>
<given-names><![CDATA[KI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prevalence of self-reported erectile dysfunction in people with long term IDDM]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetes Care]]></source>
<year>1996</year>
<volume>10</volume>
<page-range>768-91</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bortolotti]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fedele]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chatenoud]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Colli]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Coscelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Landoni]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cigarette smoking: a risk factor for erectile dysfunction in diabetes]]></article-title>
<source><![CDATA[J Urol]]></source>
<year>2001</year>
<volume>155</volume>
<page-range>1368-71</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lundberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[PO]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ertekin]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ghezzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Swash]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vodusk D.]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Neurosexology.: Guidelines for neurology]]></article-title>
<source><![CDATA[European.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>8</volume>
<numero>Supp.3</numero>
<issue>Supp.3</issue>
<page-range>2-24</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fedele]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boltolotti]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Coscelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lavezzani]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Landoni]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Parazzini]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Erectil dysfunction in type one and type two diabetics in Italy]]></article-title>
<source><![CDATA[Int Epidemiol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>29</volume>
<page-range>524-31</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Keinman]]></surname>
<given-names><![CDATA[KP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Feldman]]></surname>
<given-names><![CDATA[HA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Johannes]]></surname>
<given-names><![CDATA[CB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Derby]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McKinlay]]></surname>
<given-names><![CDATA[JB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A new surrogate variable for erectile dysfunction status in the Massachusetts male aging study]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Epidemiol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>53</volume>
<page-range>71-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Romeo]]></surname>
<given-names><![CDATA[JH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Seftel]]></surname>
<given-names><![CDATA[AD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Madhun]]></surname>
<given-names><![CDATA[ZT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aron]]></surname>
<given-names><![CDATA[DC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sexual function in men with diabetes type 2 association with glycemic control]]></article-title>
<source><![CDATA[J Urol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>163</volume>
<page-range>788-91</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Feldman]]></surname>
<given-names><![CDATA[HA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goldstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hatzichristou]]></surname>
<given-names><![CDATA[DC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Krane]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mc Kinlay]]></surname>
<given-names><![CDATA[IB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Impotence and its medical and psychosocial correlates results of the Massachussetts Male Aging Study]]></article-title>
<source><![CDATA[J]]></source>
<year>Urol</year>
<month>19</month>
<day>94</day>
<volume>151</volume>
<page-range>54-61</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Khan]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Morgan]]></surname>
<given-names><![CDATA[RI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mikhailides]]></surname>
<given-names><![CDATA[DP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prevalence of undiagnosed diabetes mellitus in male rectile dysfunction]]></article-title>
<source><![CDATA[BJU Int.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>88</volume>
<page-range>68-71</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American Diabetes Association Annual Meeting 1997</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Endotelial dysfunction, neurophaty and the diabetic foot, diabetic mastopathy, and sexual dysfunction]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetes Care]]></source>
<year>1998</year>
<volume>21</volume>
<page-range>183-89</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laumann]]></surname>
<given-names><![CDATA[EO]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Palk]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosen]]></surname>
<given-names><![CDATA[RC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sexual dysfunction in the United States: prevalence and predictiors]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1999</year>
<volume>281</volume>
<page-range>537-44</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mazza]]></surname>
<given-names><![CDATA[ON]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Anatomía del pene]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Mazza]]></surname>
<given-names><![CDATA[ON]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Séller]]></surname>
<given-names><![CDATA[FL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratamiento farmacológico de la disfunción eréctil]]></source>
<year></year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires: Argentina ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Panamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Master]]></surname>
<given-names><![CDATA[WH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Virginia]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.,]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jonson]]></surname>
<given-names><![CDATA[VE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kolodny]]></surname>
<given-names><![CDATA[RC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Fisiología sexual]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Master]]></surname>
<given-names><![CDATA[WH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La sexualidad humana]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial científico-técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kaplan]]></surname>
<given-names><![CDATA[HS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Anatomía y fisiología de la respuesta sexual.]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Kaplan]]></surname>
<given-names><![CDATA[HS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La nueva terapia sexual]]></source>
<year>1978</year>
<page-range>23-60</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Alianza]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nagao]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miura]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Regulation of male sexual function]]></article-title>
<source><![CDATA[Nippon Rinsho]]></source>
<year>1997</year>
<volume>55</volume>
<page-range>2849-54</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lue]]></surname>
<given-names><![CDATA[TF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Erctile Dysfunction]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2000</year>
<volume>342</volume>
<page-range>1802-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Burnelt]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nitric oxide in the penis: physiology and patology]]></article-title>
<source><![CDATA[J Urol]]></source>
<year>1997</year>
<volume>157</volume>
<page-range>320-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Richardson]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vinik]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Etiology and treatment of erectile failure in diabetis mellitus]]></article-title>
<source><![CDATA[Curr Diab Rep]]></source>
<year>2002</year>
<volume>2</volume>
<page-range>501-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Licea]]></surname>
<given-names><![CDATA[ME]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Márquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación electrofisiológica, vascular y hormonal en diabéticos tipo 1 con disfunción sexual eréctil]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Asoc Latioam]]></source>
<year>1997</year>
<volume>3</volume>
<page-range>147-53</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Disfunción sexual eréctil]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Complicaciones neurológicas de la diabetes mellitus]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>101-24.</page-range><publisher-name><![CDATA[Unidata, Sassari]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sasaki]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yoshimura]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chancellor]]></surname>
<given-names><![CDATA[MB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Implications of diabetes mellitus in urology]]></article-title>
<source><![CDATA[Urol Clin North Am]]></source>
<year>2003</year>
<volume>30</volume>
<page-range>1-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bloomgarden]]></surname>
<given-names><![CDATA[ZT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>American Diabetes Association Annual Meeting 1997</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Endothelial dysfunction neuropathy and erectile dysfunction (new)]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetes Care]]></source>
<year>1998</year>
<volume>2</volume>
<page-range>183-89</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hackin]]></surname>
<given-names><![CDATA[GJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Diabetic sexual dysfunction]]></article-title>
<source><![CDATA[Endocrinol Metab Clin North Am]]></source>
<year>1996</year>
<volume>25</volume>
<page-range>379-400</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Shafik]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Response of the urethral and intracorporeal pressure to cavernous muscle stimulation: role of the muscles in erection and ejaculation]]></article-title>
<source><![CDATA[Urol]]></source>
<year>1995</year>
<volume>46</volume>
<page-range>85-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Berardis]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pellegrin]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Franciosi]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Belfiglio]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Di Nardo]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Greenfield]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Identifying patients with type 2 diabetes with a higher likelihood of erectile dysfunction: the role of the interaction between clinical and psychological factors]]></article-title>
<source><![CDATA[J Urol]]></source>
<year>2003</year>
<volume>169</volume>
<page-range>1422-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kamm]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stull]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Regulation of smooth muscle contractile elements by second messengers]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Rev Physiol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>51</volume>
<page-range>299-305</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gupta]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moreland]]></surname>
<given-names><![CDATA[RB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Munárriz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Daley]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goldstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sáenz de Tejada]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Posible role of Na-K ATPase in the regulation of human corpus cavernosum smooth muscle contractility by nitric oxide]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Pharmacol]]></source>
<year>1995</year>
<volume>116</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>201-2,206</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ehmke]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Junemann]]></surname>
<given-names><![CDATA[KP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mayer]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kummer]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nitric oxide synthase and vasoactive intestinal polypeptide colocalization in neurons inervating the human penile circulation]]></article-title>
<source><![CDATA[Int J Impot Res]]></source>
<year>1995</year>
<volume>7</volume>
<page-range>147-156</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kaiser]]></surname>
<given-names><![CDATA[FE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Impotence in the elderly]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Morley]]></surname>
<given-names><![CDATA[JE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Korenman]]></surname>
<given-names><![CDATA[SG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Endocrinology and metabolism in the elderly]]></source>
<year>1992</year>
<page-range>262-271</page-range><publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Blackwell]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Licea]]></surname>
<given-names><![CDATA[ME]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santiago]]></surname>
<given-names><![CDATA[MT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Padrón]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Respuesta hipofisaria a la LH-RH en diabéticos insulinodependientes con disfunción sexual y sin ella]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med]]></source>
<year>1988</year>
<volume>27</volume>
<page-range>95-101</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American association of clinical endocrinologist</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Medical guidelines for clinical practice for the evaluation and treatment of male sexual dysfunction: A couple's problem-2003 update]]></article-title>
<source><![CDATA[Endocr Pract.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>9</volume>
<page-range>84-85</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Costabile]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Optimizing treatment for diabetes mellitus induced erectile dysfunction]]></article-title>
<source><![CDATA[J Urol]]></source>
<year>2003</year>
<volume>170</volume>
<page-range>535-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
