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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La solución ante la infertilidad: Representaciones de un grupo de varones atendidos por este padecimiento]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The solution to infertility: Representations of a group of males treated for this affection]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Endocrinología.  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article presents some of the results that were attained by the study about the meanings and repercussion perceived from infertility in males treated for this affection at the National Institute of Endocrinology. 14 in-depth interviews were made among males from infertile couples. The information was recorded, transcribed, coded, triangulated and intepreted according to the qualitative research methodology. It was found that the biological approach characterizing the hegemonic medical model in infertility care reinforces the feeling that the reproductive incapacity is an abnormality or limitation that should be corrected, that the attention of the health care providers is perceived as directed to infertility and not to the couples facing this problem, and the representations manifested by the interviewee on the alternatives of solution are influenced by the age of the couple, the presence or not of the male factor in infertility, and the presence or abscence of children in one of the members of the couple. Among the main alternatives of the hegemonic medical model are the medical and surgical treatments, the assisted-reproduction techniques and the adoption. The resignation and separation of the couple will be in another model.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a</p> <h2>La soluci&oacute;n ante la infertilidad. Representaciones de un grupo de varones atendidos por este padecimiento</h2> <a href="#cargo">MSc. Jorge Luis Calero Ricardo<span class="superscript">1</span>  y Dr. Felipe Santana P&eacute;rez<span class="superscript">2 </span></a> <a href="#cargo"><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></a>  <h4>Resumen</h4>     <p align="justify">Este art&iacute;culo presenta una parte de los resultados que    se obtuvieron con el estudio acerca de los significados y la repercusi&oacute;n    percibida de la infertilidad en varones atendidos por este padecimiento en el    Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a (INEN). Se realizaron 14 entrevistas    en profundidad con varones de parejas inf&eacute;rtiles. La informaci&oacute;n    fue grabada, transcrita, codificada, triangulada e interpretada, como corresponde    a la metodolog&iacute;a cualitativa de investigaci&oacute;n. Se encontr&oacute;    que el enfoque biologicista que caracteriza al modelo m&eacute;dico hegem&oacute;nico    en la atenci&oacute;n de la infertilidad refuerza el sentimiento de que la incapacidad    reproductiva es una anormalidad o limitaci&oacute;n que hay que corregir, que    la atenci&oacute;n brindada por los proveedores de salud se percibe dirigida    a la infertilidad y no a la atenci&oacute;n a las parejas que vivencian el padecimiento    y que las representaciones que manifiestan los entrevistados sobre las alternativas    de soluci&oacute;n est&aacute;n influenciadas por la edad de la pareja, la presencia    o no del factor masculino en la infertilidad y la presencia o ausencia de hijos    en uno de los miembros de la pareja. Entre las principales alternativas del    modelo m&eacute;dico hegem&oacute;nico se encuentran los tratamientos m&eacute;dicos    y quir&uacute;rgicos, las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida y    la adopci&oacute;n, y restan para otro modelo la resignaci&oacute;n y la separaci&oacute;n    de la pareja.</p>     <p><em>Palabras clave</em>: Identidad masculina, g&eacute;nero, infertilidad, significados, alternativas de soluci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Los padecimientos constituyen uno de los principales fen&oacute;menos    de construcci&oacute;n de significados (individuales y colectivos), ya que los    actores necesitan entender, explicar y manejar los procesos que los amenazan    y/o interfieren en sus vidas y que suelen involucrar a otras &aacute;reas de    la realidad social. Un ejemplo lo constituye la infertilidad, la cual es vivenciada    (por las personas que la padecen) como un proceso de profundos dolores y sentires.</p>     <p align="justify">Llama la atenci&oacute;n, al revisar la literatura cient&iacute;fica    sobre la infertilidad a nivel mundial, que existe un amplio desbalance entre    los estudios biom&eacute;dicos y psicol&oacute;gicos en relaci&oacute;n con    los estudios de corte social, y ocurre lo mismo con aquellos que se han centrado    b&aacute;sicamente en la poblaci&oacute;n femenina <i>vs</i> la masculina. Sin    embargo, se ha podido conocer, por estudios recientes, que para los varones    la infertilidad tambi&eacute;n es vivenciada como un proceso negativo, el cual    implica una serie de frustraciones en su desarrollo (personal y social) como    varones plenos que los obliga a un proceso de reconstrucci&oacute;n de la identidad    masculina.<span class="superscript">1-2</span></p>     <p align="justify">En este sentido, el padecimiento de infertilidad para los varones    es entendido como una dimensi&oacute;n afectiva sentida, pensada y vivida subjetivamente    por ellos, la cual se construye en torno a la imposibilidad de embarazar a sus    parejas.<span class="superscript">2 </span>De acuerdo con esto, el entendimiento,    explicaci&oacute;n y manejo que realizan los varones junto a sus compa&ntilde;eras    sobre su padecimiento los conduce a la b&uacute;squeda de alternativas para    darle soluci&oacute;n al problema que enfrentan y vivencian, o al menos que    dichas alternativas minimicen las consecuencias negativas que este padecimiento    les produce. </p>     <p align="justify">Es importante considerar que las representaciones sociales    que existen en torno a las alternativas de soluci&oacute;n y la vinculaci&oacute;n    de estas con otros elementos de la vida social de los varones, juegan un papel    fundamental en la selecci&oacute;n y adopci&oacute;n de una u otra alternativa.  </p>     <p align="justify">El prop&oacute;sito del presente art&iacute;culo se dirige    a la presentaci&oacute;n de una parte de los resultados obtenidos en el estudio    acerca de los significados y la repercusi&oacute;n percibida de la infertilidad,    para varones atendidos por este padecimiento en el Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a    (INEN).</p> <h4 align="justify">M&eacute;todos</h4>     <p align="justify">Se realiz&oacute; un estudio cualitativo, de car&aacute;cter    descriptivo, que incluye la profundizaci&oacute;n sobre los contenidos emergentes    a trav&eacute;s del ejercicio de la interpretaci&oacute;n, con una perspectiva    te&oacute;rica que rescata la dimensi&oacute;n del sentido subjetivo que subyace    en la acci&oacute;n social de los individuos. Se realizaron 14 entrevistas en    profundidad (EP), ya que es una t&eacute;cnica de investigaci&oacute;n que se    centra en el punto de vista de los actores involucrados, en sus propias explicaciones,    en sus propias maneras de ver, de nombrar y de atribuir sentido a la realidad    que los rodea.<span class="superscript">3</span></p>     <p align="justify"> Las EP se les aplicaron a varones de parejas inf&eacute;rtiles    que presentaban causa de infertilidad (exclusiva o compartida con su compa&ntilde;era)    o sin la presencia de esta, y que se encontraban recibiendo atenci&oacute;n    de salud en la consulta de infertilidad del INEN, cuyas edades oscilaban entre    30 y 44 a&ntilde;os. Se excluyeron aquellos varones de parejas inf&eacute;rtiles    que se encontraban a&uacute;n en estudio (por lo que todav&iacute;a no se hab&iacute;a    constatado la presencia de un factor masculino, femenino, o de ambos de infertilidad)    en el momento del reclutamiento, que presentaban &quot;causas inexplicables    de infertilidad&quot; y que presentaban afecciones o deficiencias auditivas    o para la expresi&oacute;n oral.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los entrevistados fueron clasificados de acuerdo con 2 categor&iacute;as    de an&aacute;lisis: la presencia de causa (exclusiva o compartida con la pareja)    de infertilidad, y la presencia de hijos en alguno de los miembros de la pareja.    Para representar estas clasificaciones, se cre&oacute; un sistema de nomenclaturas    (ver anexo).</p>     <p align="justify">Entre las caracter&iacute;sticas m&aacute;s importantes de    los entrevistados se puede se&ntilde;alar que, de acuerdo con la ocupaci&oacute;n,    hab&iacute;a 5 militares, 2 trabajadores por cuenta propia, 1 economista, 1    profesor, 2 choferes (auto y cami&oacute;n, respectivamente), 1 electricista,    1 operador de maquinarias y 1 desvinculado laboral. La mayor&iacute;a de ellos    (12) resid&iacute;a en Ciudad de La Habana, excepto dos: uno de Caibari&eacute;n    y el otro de San Jos&eacute; de Las Lajas, provincia de La Habana. En relaci&oacute;n    con el tiempo que llevaban asistiendo a la consulta de infertilidad, ten&iacute;an    desde 1 hasta 20 a&ntilde;os, para un promedio de 5,1. En todos los casos, las    EP fueron conducidas por el investigador principal del proyecto y fueron grabadas    y realizadas donde el entrevistado prefiriera. Estas EP tuvieron una duraci&oacute;n    aproximada de una 1&frac12; h, y se apoyaron en una gu&iacute;a semiestructurada    de entrevista, la cual se complement&oacute; y refin&oacute; a medida que progresaba    el trabajo de campo. Por su parte, se tuvo en cuenta el criterio de saturaci&oacute;n    de la informaci&oacute;n<span class="superscript">,<a href="#asterisco%201">*</a></span><a href="asterisco%201">    </a>con el fin de decidir si continuar o concluir el estudio, como parte de    un complejo proceso de sistematizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n y establecimiento    de la validez de los hallazgos, como lo sugieren algunos autores.<span class="superscript">3-4</span>    <br> </p>     <p align="justify">La informaci&oacute;n resultante de las EP fue grabada con    el objetivo de contar con los discursos verbales de los participantes durante    su an&aacute;lisis. Estas grabaciones fueron transcriptas textualmente y enriquecidas    con las anotaciones hechas por el entrevistador, de manera que se contara con    una mayor cantidad de elementos que facilitaran el an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n.    Luego esas transcripciones fueron analizadas con la ayuda del software ATLAS/ti    (para an&aacute;lisis de informaci&oacute;n cualitativa), con el establecimiento    de categor&iacute;as abiertas inicialmente, m&aacute;s tarde categor&iacute;as    emp&iacute;ricas y luego categor&iacute;as anal&iacute;ticas, las cuales salieron    como parte de los propios resultados. </p>     <p align="justify">El an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n tuvo 2 niveles: uno descriptivo y uno interpretativo. En el primero se analiz&oacute; lo expresado textualmente por los entrevistados y se represent&oacute; y describi&oacute; con pasajes de sus propios discursos. El nivel interpretativo parti&oacute; de la reconstrucci&oacute;n de los significados que para los varones tiene la infertilidad, a punto de partida de sus percepciones sobre la repercusi&oacute;n que este padecimiento tiene para sus relaciones de parejas, relaciones familiares, y relaciones con los grupos de pares. </p>     <p align="justify">Los participantes tuvieron la entera libertad de formar parte    del estudio. La naturaleza del anonimato y la confidencialidad fueron 2 premisas    importantes e inflexibles durante toda la investigaci&oacute;n. Durante su reclutamiento    se les explicaron los objetivos del estudio, lo que requer&iacute;amos de ellos,    y se puso en su conocimiento la completa libertad de ellos para abandonarlo    en el momento que lo desearan, sin que esa decisi&oacute;n pudiera tener consecuencias    negativas en su atenci&oacute;n futura. Aparejado a esta explicaci&oacute;n    se les entreg&oacute; el modelo de consentimiento informado. </p>     <p align="justify">La utilizaci&oacute;n de una nomenclatura como c&oacute;digo personal para cada entrevistado contribuy&oacute; a garantizar la confidencialidad, pues la verdadera identidad solo era conocida por los investigadores del proyecto.</p> <h4 align="justify">Resultados y discusi&oacute;n</h4>     <p align="justify">En este sentido, m&uacute;ltiples son las alternativas que    pueden seguir (y de hecho siguen) las parejas inf&eacute;rtiles en aras de resolver    el problema que padecen. Estas alternativas provienen fundamentalmente de 2    modelos curativos diferentes: el modelo m&eacute;dico hegem&oacute;nico (MMH),    marcado por la medicina occidental, y el modelo curativo alternativo subordinado    (MCAS), el que proviene de entidades &quot;curadoras&quot;, como la religi&oacute;n,    el curantismo, el espiritismo, etc&eacute;tera.</p>     <p>Es importante destacar que, seg&uacute;n el an&aacute;lisis realizado a los    discursos de los varones entrevistados, la selecci&oacute;n de una u otra alternativa    de soluci&oacute;n estar&aacute; regulada y mediatizada por el valor de p&eacute;rdida    (referido a la posibilidad de lograr el embarazo) que dicha alternativa representa    para la naturalidad de la concepci&oacute;n (referido al hecho de concebir el    embarazo como producto de una relaci&oacute;n coital), lo que se encuentra,    a su vez; estrechamente relacionado a las caracter&iacute;sticas masculinas    del var&oacute;n dentro del modelo hegem&oacute;nico de masculinidad (MHM).<span class="superscript">5</span>  </p> <h6>Modelo m&eacute;dico hegem&oacute;nico (MMH)</h6>     <p align="justify">Tomando como referencia la experiencia personal, en Cuba los    curadores al&oacute;patas (constituidos por los profesionales calificados del    sistema de salud) se constituyen en la primera instancia a ser visitada por    la pareja inf&eacute;rtil para recibir, en primer lugar, una confirmaci&oacute;n    sobre el problema que sospechan tener, y en segundo, para iniciar los tratamientos,    en el caso de constatarse la presencia de una infertilidad en la pareja.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A diferencia de muchos pa&iacute;ses del mundo, el sistema    de salud cubano tiene un alcance a todos los miembros de la poblaci&oacute;n    por su gratuidad, accesibilidad geogr&aacute;fica y alta calificaci&oacute;n,    lo cual hace que las personas acudan primeramente a estos servicios con el fin    de solucionar sus malestares y padeceres. Sin embargo, hay que reconocer que    el car&aacute;cter biologicista y medicalizador de la atenci&oacute;n de salud,    la relaci&oacute;n asim&eacute;trica en el v&iacute;nculo m&eacute;dico-paciente,    la participaci&oacute;n subordinada y pasiva de los pacientes en las acciones    de salud, la producci&oacute;n de acciones que tienden a excluir al paciente    del saber m&eacute;dico y la tendencia al control social e ideol&oacute;gico,    caracter&iacute;sticas todas del MMH,<span class="superscript">4</span> hace    que las personas implicadas en el padecimiento establezcan un an&aacute;lisis    de las potencialidades y deficiencias que ellos le atribuyen al sistema y a    las alternativas de soluci&oacute;n que dicho sistema sugiere. Una de las principales    consideraciones que expresan los entrevistados en relaci&oacute;n con la atenci&oacute;n    brindada por los profesionales de la salud se refiere a la medicalizaci&oacute;n    de la atenci&oacute;n. </p>     <p align="justify">Tradicionalmente, la atenci&oacute;n brindada por los prestadores    de salud ha tenido un car&aacute;cter eminentemente biologicista, el cual casi    nunca toma en consideraci&oacute;n la perspectiva psicosocial de las personas    que demandan este tipo de servicios.<span class="superscript">6 </span>Particularmente    en el caso de la infertilidad, la biomedicina participa con otros sistemas sociales,    con la noci&oacute;n de que no ser capaz de reproducirse biol&oacute;gicamente    es una anormalidad o limitaci&oacute;n que hay que corregir.<span class="superscript">7</span></p>     <p align="justify">En este sentido, los entrevistados argumentan que la atenci&oacute;n    que les ofrecen los proveedores de salud se posiciona en una especie de &quot;frialdad    m&eacute;dica&quot;, que se dirige b&aacute;sicamente a la atenci&oacute;n de    la infertilidad (como enfermedad) y no a la atenci&oacute;n de la pareja inf&eacute;rtil    (como personas que vivencian un padecimiento); de manera que esta atenci&oacute;n    se centra casi exclusivamente en los aspectos biol&oacute;gicos del problema    presente y no establece un balance de estos aspectos con los de tipos sicol&oacute;gicos    y sociales que dicho padecer les genera:</p>     <blockquote>       <p align="justify">&quot;...a veces pienso que los m&eacute;dicos no entienden      lo que uno sufre con esta enfermedad. Ellos se preocupan por curarte y yo      se los agradezco, pues lo hacen bien, pero no conversan con uno, no te entienden...      yo s&eacute; que es parte de su formaci&oacute;n...&quot; (VISH, 40 a&ntilde;os,      polic&iacute;a, 13 a&ntilde;os de estudios y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">Esto se encuentra muy relacionado con los comentarios realizados    por <i>Men&eacute;ndez</i><span class="superscript">4</span> sobre el MMH, donde    se&ntilde;ala que rara vez los proveedores de salud hacen part&iacute;cipes    del proceso curativo a los actores que vivencian el padecimiento. </p>     <p align="justify">Al respecto, algunos de los entrevistados refieren en este    estudio que los m&eacute;dicos los mantienen al margen de lo que ocurre, al    no brindarles claramente las explicaciones pertinentes que les permitan conocer    y comprender el por qu&eacute; de los estudios y las alternativas y/o tratamiento    a seguir para solucionar dicho padecimiento; se&ntilde;alan, adem&aacute;s, que    las indicaciones brindadas por los m&eacute;dicos se concretan a lo que deben    hacer o al medicamento que deben tomar, sin dejar un espacio abierto para una    reflexi&oacute;n y educaci&oacute;n conjunta entre proveedores y pacientes.    En relaci&oacute;n con lo antes mencionado, un entrevistado refiere:</p>     <blockquote>        <p align="justify">&quot;No, mira, yo no te s&eacute; decir si es, si ser&aacute;      la planificaci&oacute;n que dan por consulta que pienso que sea as&iacute;,      &iquest;no?, porque para eso se dan los turnos, &iexcl;eh!. Lo que s&eacute;      es que los m&eacute;dicos digan, &iexcl;eh!, me den una respuesta un poco      inconclusa o que no me satisfaga a m&iacute; (...). A veces me han dicho:      lo tuyo es, te tienes que estudiar esto, esto y esto, y ya. Nunca me han tratado      mal, pero hay veces que he sentido un poco de inconformidad con eso, pero      a veces me queda el consuelo de decir, pero bueno, en realidad los profesionales      son ellos&quot; (VISH, militar, 33 a&ntilde;os, 5 a&ntilde;os de estudios      y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">A esto se le adiciona el hecho de que la mayor&iacute;a de    los entrevistados coinciden al considerar que las consultas de estudio y seguimiento    que brindan los proveedores de salud son muy distantes y espaciadas en el tiempo,    lo que hace m&aacute;s prolongada la espera para la obtenci&oacute;n de resultados    satisfactorios. Algunos de los entrevistados justifican la percepci&oacute;n    de demora detr&aacute;s de los niveles de ansiedad que la espera les produce.    Otros no la justifican, sino que perciben esa demora como un elemento que atenta    y refuerza el dolor que siente la pareja:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify">&quot;Yo lo que creo es que es un poco lento, s&eacute; que      tiene que ser as&iacute;, pero un poco que a uno le entra ansiedad y por eso      lo ve muy lento&quot; (MISH, 31 a&ntilde;os, militar, 2 a&ntilde;os de estudios      y tratamientos).</p>       <p align="justify">&quot;Yo creo que son muy lentos, y mi mujer est&aacute;      en un transe dif&iacute;cil, est&aacute; desesperada y eso me pone a m&iacute;      muy mal (...) ya son cinco a&ntilde;os en esta espera...&quot; (MICH-V, 37      a&ntilde;os, chofer, 4 a&ntilde;os de estudios y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">Desde la perspectiva m&eacute;dica, el prolongado tiempo que    requieren los estudios y tratamientos se fundamenta en el hecho de que la mayor&iacute;a    de estos hay que realizarlos invariablemente en determinados momentos del ciclo    menstrual de la mujer y si las condiciones biofisiol&oacute;gicas de ambos (la    pareja) lo permiten. Es bueno precisar y recordar, en este sentido, que por    el hecho de que la infertilidad es un padecimiento de pareja, se requiere que    ambos miembros sean estudiados y en ocasiones tratados. Sin embargo, a pesar    de que los miembros de las parejas reconocen la necesidad de esta &quot;demora&quot;,    muchas veces desisten y se retiran del proceso curativo sin haber alcanzado    el resultado a su objetivo, como se ha planteado en algunos estudios nacionales.<span class="superscript">8-9    </span></p>     <p align="justify">Sobre las deserciones de las parejas inf&eacute;rtiles en cuanto    a la continuidad de los estudios y tratamientos, autores como <i>Padr&oacute;n</i><span class="superscript">8</span>    y <i>Hern&aacute;ndez de &Aacute;vila</i><span class="superscript">9</span>    argumentan que dichas deserciones est&aacute;n influenciadas, en gran medida,    por la edad de los miembros de la pareja y por la persona que presenta el factor    de infertilidad. </p>     <p align="justify">En dichos estudios,<span class="superscript">8-9 </span>al    igual que en este caso, se constat&oacute; que cuando la pareja es joven, la    posibilidad de abandonar los estudios diagn&oacute;sticos suele ocurrir con    mayor facilidad que en las parejas de mayor edad, bajo la creencia de que el    tiempo por s&iacute; mismo podr&iacute;a producir alg&uacute;n cambio en el    estado de la fertilidad del afectado o la afectada.</p>     <p align="justify">Sin embargo, para el caso de las personas que presentan el    factor de infertilidad no ocurri&oacute; la misma similitud; por el contrario,    en los estudios antes citados<span class="superscript">8-9</span> se determin&oacute;    que las parejas en las cuales hab&iacute;a existencia de una infertilidad por    causa de un factor exclusivamente masculino, eran m&aacute;s proclives a la    deserci&oacute;n del estudio y tratamiento que aquellas en las que la infertilidad    respond&iacute;a a una causa exclusivamente femenina o compartida; y aunque    lamentablemente en estos estudios no se expresan las razones que podr&iacute;an    argumentar dicho resultado, en este estudio se pudo vislumbrar que los varones    que perciben o reconocen la existencia de un factor de infertilidad masculino    suelen cooperar mucho m&aacute;s con el proceso de estudios y tratamientos que    aquellos que no presentan un factor de infertilidad, toda vez que desean a toda    costa encontrar una soluci&oacute;n al problema que los afecta. </p>     <p align="justify">En otro sentido, en relaci&oacute;n con las alternativas de    soluci&oacute;n que brinda la medicina contempor&aacute;nea para resolver el    problema de la infertilidad, se encuentra que estas se dividen y ubican de acuerdo    con 2 aristas anal&iacute;ticas fundamentales: aquellas que posibilitan la recuperaci&oacute;n    del estado de fertilidad de los miembros de la pareja y las que le dan una soluci&oacute;n    al problema, pero no posibilitan la recuperaci&oacute;n de la fertilidad. Seguidamente    se describe cada una de estas divisiones, lo que se complementar&aacute; con    las interpretaciones y significados que los varones entrevistados realizan y    le atribuyen, respectivamente, a cada una de ellas.</p> <h6 align="justify">Soluci&oacute;n del problema con recuperaci&oacute;n de la fertilidad</h6>     <p align="justify">El sistema m&eacute;dico ha establecido algoritmos de trabajo para la atenci&oacute;n, estudio y tratamiento de cualquier dolencia, padecimiento o enfermedad, los que funcionan como esquemas o modelos de atenci&oacute;n, marcados por un orden jer&aacute;rquico y cronol&oacute;gico. </p>     <p align="justify">Espec&iacute;ficamente en el caso de la infertilidad, sin excluir    otros padecimientos o dolencias, el tratamiento m&eacute;dico antecede al quir&uacute;rgico.    En este caso, la cirug&iacute;a se utiliza como tratamiento alternativo o complementario,    pues est&aacute; dirigido b&aacute;sicamente a corregir efectos y/o defectos    anat&oacute;micos que interfieren con la fisiolog&iacute;a del aparato reproductor    (masculino o femenino), y que podr&iacute;an ser los condicionantes en la existencia    de la infertilidad.<span class="superscript">1-2</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Estos tipos de tratamientos &#150;cl&iacute;nicos y/o quir&uacute;rgicos&#150;    en relaci&oacute;n con las restantes alternativas de soluci&oacute;n ante la    infertilidad, suelen ser los de mayor aceptabilidad por parte de la pareja,    pues aunque requieren de mucho tiempo de espera por resultados satisfactorios,    y que en ocasiones son altamente invasivos, como en el caso de la cirug&iacute;a    (en ambos), de resultar eficaces, la pareja logra concebir a sus hijos de manera    fisiol&oacute;gica al obtener el embarazo luego de una relaci&oacute;n coital.    Este es un elemento sumamente importante, el cual se toma en consideraci&oacute;n    por los miembros de la pareja para decidir la alternativa a adoptar. </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n se&ntilde;alan los entrevistados, la posibilidad    de concebir un hijo de manera fisiol&oacute;gica reviste un valor sumamente    importante, pues se constituye en la norma de <i>lo que debe ser</i>, por lo    que no se afecta el supuesto de la <i>naturalidad de la concepci&oacute;n</i>,    lo que &#150; a su vez &#150; guarda una estrecha relaci&oacute;n con lo establecido    para los varones por el modelo de masculinidad hegem&oacute;nica:</p>     <blockquote>       <p align="justify">&quot;... y el m&eacute;dico nos ha sugerido la inseminaci&oacute;n,      pero yo le he dicho a mi esposa que mejor esperamos y hacemos de nuevo el      tratamiento, pues as&iacute; ser&iacute;a como debe ser, de manera normal,      yo la pre&ntilde;o y ella pare&quot; (MISH, 31 a&ntilde;os, militar, 2 a&ntilde;os      de estudios y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">Es importante se&ntilde;alar que muchos de los tratamientos    que brinda el modelo m&eacute;dico atenta contra la <i>naturalidad de la concepci&oacute;n</i>,    pues se encuentran mediados por la intervenci&oacute;n directa del proveedor,    como ocurre en el caso de la reproducci&oacute;n asistida de alta y baja complejidad,    la que responde a las alternativas que solucionan el problema de la pareja,    pero no les brinda la posibilidad de recuperar la fertilidad.</p> <h6>Soluci&oacute;n del problema sin recuperaci&oacute;n de la fertilidad</h6>     <p align="justify">Como se se&ntilde;ala anteriormente, el esquema jer&aacute;rquico    de tratamientos para la atenci&oacute;n de la pareja inf&eacute;rtil indica,    en primer lugar, la utilizaci&oacute;n de los tratamientos farmacol&oacute;gicos    y/o quir&uacute;rgicos, y luego &#150;en correspondencia con la afecci&oacute;n    que presenten los miembros de la pareja&#150; se decide la utilizaci&oacute;n    de las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida (TRA) o se sugiere la    adopci&oacute;n, donde ambas forman parte de las alternativas que solucionan    el problema, pero no logran devolverle a las personas el &oacute;ptimo y esperado estado    de su fertilidad.</p>     <p align="justify">Las TRA son t&eacute;cnicas sumamente complejas, las cuales    requieren &#150;invariablemente&#150; de la asistencia constante del proveedor    de salud para su realizaci&oacute;n. Es importante se&ntilde;alar que estas    deben ser utilizadas solamente en los casos en que no se consigue la recuperaci&oacute;n    de la fertilidad con la utilizaci&oacute;n de tratamientos menos complejos o    lo que es lo mismo, que el da&ntilde;o anat&oacute;mico y fisiol&oacute;gico    que presente al menos un miembro de la pareja, as&iacute; lo requiera. </p>     <p align="justify">En Cuba, por las dif&iacute;ciles situaciones econ&oacute;micas    por las que ha atravesado el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os,    no se han podido realizar TRA de alta tecnolog&iacute;a, como fertilizaci&oacute;n    <i>in vitro </i>con transferencia embrionaria (FIV/TE), inyecci&oacute;n intra-citoplasm&aacute;tica    de espermatozoides (ICSI<span class="superscript"><a href="#asterisco%202">**</a><a href="#cargo"></a></span>),    la inyecci&oacute;n de gametos en las trompas de falopio (GIFT), entre otras.    Solamente se ha podido realizar TRA de baja complejidad, o sea, las inseminaciones    artificiales de tipo hom&oacute;logas o heter&oacute;logas; aspecto este que    ha impactado negativamente en las posibilidades de dar soluci&oacute;n al problema    de la infertilidad para muchas de las parejas que lo necesitan. No queremos    decir con esto que la inseminaci&oacute;n carezca de eficacia, por el contrario,    es una t&eacute;cnica muy eficaz para los casos que realmente la requieran.  </p>     <p align="justify">La utilizaci&oacute;n de las TRA, cualquiera que sea, genera    un importante aumento en los niveles de estr&eacute;s y ansiedad, los cuales    pueden ser variables en cada uno de los miembros de la pareja. Estudios realizados    en diversas partes del mundo,<span class="superscript">10-19 </span>coinciden    al referir que las mujeres vivencian mayores niveles de estr&eacute;s psicol&oacute;gico    y ansiedades &#150;antes, durante y despu&eacute;s de la realizaci&oacute;n    de las TR&#150; que los experimentados y registrados por los varones. </p>     <p align="justify">Sin embargo, ser&iacute;a justo se&ntilde;alar que estos niveles    de estr&eacute;s y ansiedades, en cuanto a la infertilidad se refiere, est&aacute;n    &iacute;ntimamente ligados a diferentes factores, los cuales no deben ser analizados    a espalda de un profundo an&aacute;lisis que tome en consideraci&oacute;n a    la perspectiva de g&eacute;nero. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En este sentido, deber&iacute;amos apuntar que para realizar    una medici&oacute;n justa y certera &#150;a modo comparativo&#150; entre varones    y mujeres, se deber&iacute;a pensar que ambos g&eacute;neros no cursan por iguales    situaciones. Por ejemplo, las mujeres son las que se exponen a la recuperaci&oacute;n    ovular, cuyo procedimiento debe realizarse en condiciones as&eacute;pticas (dentro    de un sal&oacute;n quir&uacute;rgico u otro local de similares condiciones)    y con la utilizaci&oacute;n de anestesia. Luego, ambos miembros deben esperar    durante un tiempo de 72 h, tiempo en el que se realiza a nivel del laboratorio    la fertilizaci&oacute;n de los &oacute;vulos capturados, con la utilizaci&oacute;n    de los espermatozoides de su compa&ntilde;ero o de un donante, para la realizaci&oacute;n    de la transferencia del embri&oacute;n (TE) al &uacute;tero de la mujer, bajo    las mismas condiciones en las que se realiz&oacute; la captura ovular. Seguidamente,    restar&iacute;a proveer a la mujer con f&aacute;rmacos que le permitan una buena    implantaci&oacute;n del embri&oacute;n en su endometrio, lo cual debe estar    acompa&ntilde;ado de medidas auxiliares, como el reposo.</p>     <p align="justify">Hasta este punto, el papel de la mujer en la exposici&oacute;n    a factores condicionantes de los niveles de ansiedad y estr&eacute;s sobrepasa    al var&oacute;n, quien solo estuvo expuesto f&iacute;sicamente en relaci&oacute;n    con el proceder (FIV) en el momento de la recuperaci&oacute;n del esperma.<span class="superscript"><a href="#asterisco%203">***</a></span></p>     <p align="justify">Por otra parte, no olvidar que la sociedad ha culpado y estigmatizado    tradicionalmente a la mujer frente a la imposibilidad de la procreaci&oacute;n,    donde este &quot;incumplimiento de la norma&quot; por la mujer genera y autogenera    frustraciones que, a su vez, se traducen en presiones para que cualquier proceder    en este sentido resulte satisfactorio.</p>     <p align="justify">Ante estos 2 ejemplos (no son los &uacute;nicos), l&oacute;gicamente la mujer aparece como la m&aacute;s expuesta a la elevaci&oacute;n de estos efectos sicol&oacute;gicos negativos. De esto se deriva la recomendaci&oacute;n de que los estudios futuros se centren en un an&aacute;lisis relacional desde una perspectiva de g&eacute;nero y no de sexo, como regularmente se ha hecho.</p>     <p align="justify">En otro sentido, variados son los significados e interpretaciones    que en relaci&oacute;n con las alternativas de soluci&oacute;n ante el padecimiento    de la infertilidad construyen los varones entrevistados. Por un lado, se encuentran    los concernientes a una expropiaci&oacute;n biol&oacute;gica del hijo, y por    el otro, lo relacionado con una recuperaci&oacute;n nula de la fertilidad. Tambi&eacute;n    se observa que, espec&iacute;ficamente en relaci&oacute;n con las TRA (de tipo    heter&oacute;logas), los varones construyen argumentos donde un significado,    tal vez el m&aacute;s importante, se dirige a considerarlas como precursoras    de una <i>infidelidad</i> (&quot;tarro&quot;) <i>legal y justificada</i>&quot;.</p>     <p align="justify">En relaci&oacute;n con estos elementos, los varones entrevistados    consideran en sus narraciones a las TRA como alternativas de pen&uacute;ltimo    recurso, pues si se establece un orden de preferencia para la selecci&oacute;n    de estas, la adopci&oacute;n de un/a ni&ntilde;o/a se ubica a la zaga.</p>     <p align="justify">La indicaci&oacute;n de estas t&eacute;cnicas se dirige a aquellas parejas que no pueden lograr la concepci&oacute;n por ninguna otra v&iacute;a. Esto implica que si consideramos que el problema de la pareja es lograr un hijo, este podr&iacute;a ser resuelto bajo la utilizaci&oacute;n de las TRA, pero siempre va a perdurar en uno de los miembros de la pareja el sentimiento negativo de la imposibilidad de concebir.</p>     <p align="justify">Como se plante&oacute; con anterioridad, las expectativas de    la pareja ante el recibimiento de un tratamiento se vinculan con la recuperaci&oacute;n    de un &oacute;ptimo estado de la fertilidad que, a su vez, les permita tener una descendencia    bajo el procedimiento normal, a trav&eacute;s de las relaciones coitales entre    ambos miembros de la pareja.</p>     <p align="justify">Los entrevistados se sienten padres, no meramente por el hecho    de criar y mantener a un ni&ntilde;o, sino porque este infante tiene v&iacute;nculos    gen&eacute;ticos con su progenitor que evidencian el parecido, la perpetuaci&oacute;n    de alguna caracter&iacute;stica familiar, como el color de los ojos, el cabello,    etc. Adem&aacute;s, el embarazo en sus compa&ntilde;eras funciona como un s&iacute;mbolo    social que demuestra la virilidad del var&oacute;n.<span class="superscript">1-2</span>    Por tanto, si el hijo no es concebido bajo procedimientos considerados como    normales, este s&iacute;mbolo pierde sentido y autenticidad ante la sociedad,    en la cual su compa&ntilde;era se encuentra incluida:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Yo quiero a ese ni&ntilde;o como si fuera mi hijo, pero al final s&eacute;      que no es m&iacute;o. &Eacute;l me quiere y me dice pap&aacute;, y yo lo quiero,      pero deseo tener el m&iacute;o, uno parecido a m&iacute;, con los mismos ojos...      qu&eacute; se yo...&quot; (VICH-M, 37 a&ntilde;os, electricista, 7 a&ntilde;os      de estudios y tratamientos).</p>       <p>&quot;Imag&iacute;nese, eso (se refiere a las TRA) es como si te pegaran      un tarro y legalmente t&uacute; lo aceptaras&quot; (VISH, 40 a&ntilde;os,      desvinculado, 5 a&ntilde;os de estudios y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">Por su parte, la adopci&oacute;n de un ni&ntilde;o es la alternativa    al problema de la infertilidad que cuenta con menos popularidad por parte de    los varones entrevistados, y de acuerdo con lo reportado en estudios realizados    en otras latitudes del planeta.<span class="superscript">1</span> Esta apreciaci&oacute;n    concuerda con lo referido en algunos estudios realizados en otros contextos.    <i>Calero</i>,<span class="superscript">1</span> en un estudio realizado en    la ciudad de Lima, Per&uacute;, pudo vislumbrar que la adopci&oacute;n era aceptada    por los varones solamente cuando no quedaban otras alternativas para resolver    el problema que engendra la imposibilidad de tener hijos propios. La selecci&oacute;n    de la adopci&oacute;n funciona m&aacute;s bien como una variante a la resignaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Un aspecto relacionado con la adopci&oacute;n y que despierta    muchas preocupaciones en los entrevistados tiene que ver con el car&aacute;cter,    las conductas y las maneras de ser de estos ni&ntilde;os/as en el futuro: por    un lado se&ntilde;alan que el desconocer las caracter&iacute;sticas sociales    y psicol&oacute;gicas de los progenitores de esos ni&ntilde;os/as podr&iacute;a    convertirse en un elemento de suma preocupaci&oacute;n para los padres adoptivos.    Esta preocupaci&oacute;n obedece en parte a una creencia popular que indica    que los hijos son similares a sus padres en sus conductas y comportamientos,    de acuerdo con una cierta vinculaci&oacute;n gen&eacute;tica. Otra preocupaci&oacute;n    redunda sobre la posibilidad de que en el futuro los hijos adoptivos deseen    conocer a sus progenitores. El temor se fundamenta en el hecho de que, llegada    la juventud o la adultez de estos ni&ntilde;os, ellos quieran marcharse del    hogar con sus verdaderos padres.</p>     <p align="justify">Vale destacar que la adopci&oacute;n de un infante, aunque    no se cuenta con bibliograf&iacute;a que sustente esta aseveraci&oacute;n, tradicionalmente    no es una alternativa de f&aacute;cil realizaci&oacute;n en Cuba. La pr&aacute;ctica    de la anticoncepci&oacute;n y el libre y seguro acceso a la realizaci&oacute;n    del aborto en este pa&iacute;s podr&iacute;an considerarse como factores que    disminuyen, en amplia medida, las posibilidades de tener hijos no deseados y/o    no planificados. A esto se le adiciona el car&aacute;cter paternalista manifiesto    en la familia cubana, en la cual otros miembros de la familia asumen la crianza    de sobrinos, nietos, etc., que han perdido a sus padres o que hayan sido abandonados.</p>     <p align="justify">A nivel gubernamental, Cuba cuenta con hogares de ni&ntilde;os    hu&eacute;rfanos y/o abandonados, quienes no poseen ning&uacute;n familiar que    los reclame y/o proteja. Estos ni&ntilde;os son conocidos como los &quot;Hijos    de la Patria&quot;. Si se mira esta situaci&oacute;n desde el punto de vista    de las parejas necesitadas de un hijo, esta falta de disponibilidad de ni&ntilde;os    para adoptar constituye una dificultad para que la pareja cuente con una alternativa    m&aacute;s para la soluci&oacute;n de su problema; sin embargo, las caracter&iacute;sticas    del sistema social cubano en relaci&oacute;n con el abandono de los hijos y    la poca disponibilidad de ni&ntilde;os con estas caracter&iacute;sticas constituye    un importante logro de la pol&iacute;tica social cubana. No obstante, se reafirma    que la preferencia de las parejas por esta alternativa es realmente baja, casi    nula.</p> <h6>Modelo curativo alternativo y/o subordinado</h6>     <p align="justify">Frente a las alternativas que busca la pareja inf&eacute;rtil    para dar soluci&oacute;n al problema que para ellos representa la infertilidad,    se puede vislumbrar la recurrencia y refugio de estos en otras entidades &quot;curadoras&quot;,    entre las que se pueden encontrar: la iglesia, los curanderos, los yerberos,    los espiritistas y otros.<span class="superscript">7</span></p>     <p align="justify">La pr&aacute;ctica de la religi&oacute;n y/o el culto sincr&eacute;tico    funcionan como una especie de refugio ante la desesperaci&oacute;n que produce    para la pareja la imposibilidad de tener hijos. Seg&uacute;n algunos autores,    la pr&aacute;ctica de creencias religiosas y/o sincr&eacute;ticas en Cuba por    parte de los varones es baja (26,4), quienes en su mayor&iacute;a utilizan la    santer&iacute;a como culto sincr&eacute;tico, lo que &#150;desde el punto de    vista cultural&#150; se corresponde con las tradiciones legadas por sus ancestrales    inmigrantes africanos.<span class="superscript">20</span> Sin embargo, la religi&oacute;n    fue definida por <i>Clifford </i>en 1987<span class="superscript"><a href="#asterisco%204">****    </a></span>como la m&aacute;s aceptada, quien la conceptualiz&oacute; como &quot;un    sistema de s&iacute;mbolos que obra para establecer vigorosos, penetrantes y    duraderos estados an&iacute;micos y motivacionales en los hombres, formulando    concepciones de un orden general de existencia y revistiendo estas concepciones    con una aureola de efectividad tal que los estados an&iacute;micos y motivacionales    parezcan de un realismo &uacute;nico&quot;. A partir de esta definici&oacute;n,    el mismo autor se&ntilde;al&oacute; que el fen&oacute;meno religioso deb&iacute;a    ser analizado como un hecho social, ya que &quot;construcci&oacute;n, aprehensi&oacute;n    y utilizaci&oacute;n de las formas simb&oacute;licas son todos actos culturales&quot;.<span class="superscript">7</span>  </p>     <p align="justify"><i>Casta&ntilde;eda</i>, por su parte, plantea que los individuos    formulan alguna explicaci&oacute;n a los fen&oacute;menos que les ocurren desde    &quot;el complejo de estructuras culturales recibidas, como el sentido com&uacute;n,    la ciencia, la especulaci&oacute;n filos&oacute;fica y el mito de que uno dispone    para orientarse en el mundo emp&iacute;rico&quot;.<span class="superscript">7</span>    Sin embargo, si la explicaci&oacute;n de los fen&oacute;menos que los preocupan    no es satisfactoria, crecer&aacute; un gran desasosiego que est&aacute; presente    en todos los niveles intelectuales. En este sentido, la aparici&oacute;n s&uacute;bita    de hechos extraordinarios, como ocurre en el caso de la infertilidad, genera    en los individuos una sensaci&oacute;n inquietante de que sus recursos cognitivos    pudieran no ser suficientes para darle explicaci&oacute;n y soluci&oacute;n,    lo que hace que los individuos se orienten hacia el refugio de fuerzas sobrenaturales.    Parad&oacute;jicamente, este refugio de la pareja en la religi&oacute;n no parece    encontrar la forma de evitar el sufrimiento que la infertilidad le genera, sino    hace que el dolor y el sufrimiento se hagan tolerables, soportables:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Yo le cuento que nunca hab&iacute;a, &iexcl;eh! nunca hab&iacute;a      ido a una iglesia (...) ahora le he pedido a Dios que nos ayude a tener ese      hijo...&quot; (VICH-M, 36 a&ntilde;os, pedagogo, 1 a&ntilde;o de estudios      y tratamientos).</p>       <p>&quot;...ven&iacute;a en el taxi practicando un verso para la reuni&oacute;n      de santeros que tenemos ma&ntilde;ana. Me van a hacer una obra para curarme      lo de la f&iacute;stula y tambi&eacute;n pa&acute; tener hijos&quot; (VISH,      40 a&ntilde;os, desvinculado, 5 a&ntilde;os de estudios y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">Se debe destacar que, tanto la recurrencia a la pr&aacute;ctica    de creencias religiosas o sincr&eacute;ticas como la utilizaci&oacute;n de tratamientos    naturistas brindados por los curanderos, yerberos, hueseros, etc., funcionan    alternativa y simult&aacute;neamente con los tratamientos emanados del modelo    biom&eacute;dico.</p>     <p align="justify">Llama la atenci&oacute;n que, aunque muchas parejas inf&eacute;rtiles    utilizan alternativamente ambos tipos de tratamiento, siempre o casi siempre,    les consultan a los curadores del MMH las posibles reacciones o discrepancias    que podr&iacute;a tener el procedente de la medicina natural y tradicional,    en relaci&oacute;n con el tratamiento brindado por los propios proveedores de    salud:</p>     <blockquote>       <p align="justify">&quot;... y siempre hay que preguntarle al m&eacute;dico,      que es el que sabe de verdad. Capaz que te tomes algo y se fastidie el tratamiento...&quot;      (VISH, 40 a&ntilde;os, desvinculado, 5 a&ntilde;os de estudios y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">Este fragmento discursivo nos refuerza el criterio de que en    Cuba la &uacute;ltima palabra sobre el cuidado, conservaci&oacute;n y restablecimiento    de la salud (espec&iacute;ficamente en lo relacionado con la fertilidad), suele    buscarse en el saber m&eacute;dico hegem&oacute;nico. Curiosamente, el fragmento    discursivo antes mostrado pertenece a un individuo que refiri&oacute; ser santero,<span class="superscript"><a href="#asterisco%205">*****</a></span>    lo cual nos resulta parad&oacute;jico y ambiguo, dado que ser santero no se    trata de alguien que practica la religi&oacute;n como aficionado, sino que ocupa    un lugar de prestigio e importancia dentro de la pr&aacute;ctica del sincretismo    religioso. </p> <h6>Otras alternativas</h6>     <p align="justify">No ser&iacute;a justo terminar este apartado concerniente a    las alternativas que siguen las parejas inf&eacute;rtiles para enfrentar el    padecimiento que vivencian, si no se habla de la resignaci&oacute;n a vivir    sin hijos y de la separaci&oacute;n definitiva de la pareja. Ambas alternativas    dan cuenta de opciones desesperadas ante el problema que vivencian y dejan profundas    huellas en el sistema de afectos de las personas que padecen la infertilidad.</p>     <p align="justify">La resignaci&oacute;n muestra una actitud de renuncia a continuar    inmersos en un proceso de atenci&oacute;n de salud, pero eso no significa necesariamente    que la persona deje de &quot;padecer&quot; respecto a su infertilidad. Vale    destacar que ninguno de los varones entrevistados se mostr&oacute; resignado    a vivir una vida futura sin hijos. Por el contrario, ellos se posicionaron con    mucha fuerza en la idea de poder lograr, por la alternativa que fuera (incluida    la adopci&oacute;n), la posibilidad de tener un hijo.</p>     <p align="justify">Lamentablemente una de las alternativas referidas por los varones y utilizadas ante la desesperaci&oacute;n y desasosiego que genera la imposibilidad de tener hijos, se dirige a la disoluci&oacute;n definitiva del v&iacute;nculo matrimonial o consensual, en la esperanza de lograr el hijo anhelado con otra compa&ntilde;era:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify">&quot;Yo estoy esperando un tiempo m&aacute;s, pero si pasado      ese tiempo no logro tener el hijo que quiero, tendr&eacute; que buscarlo con      otra mujer&quot; (MICH-V, 36 a&ntilde;os, chofer, 5 a&ntilde;os de estudios      y tratamientos).</p>       <p align="justify">&quot;...s&iacute;, s&iacute;, es muy probable que me separe      si no lo logro. Si a m&iacute; me dicen que hay una mujer con iguales caracter&iacute;sticas      a (menciona el nombre de su esposa),<span class="superscript"><a href="#asterisco%206">******</a>      </span>pero que tiene un &uacute;tero sano, yo no lo pienso dos veces...&quot;      (MISH, 33 a&ntilde;os, contador, 12 a&ntilde;os de estudios y tratamientos).</p> </blockquote>     <p align="justify">Vale destacar que 5 de los entrevistados han pasado, durante    el proceso de su padecimiento, por uno o m&aacute;s episodios de disoluci&oacute;n    en sus relaciones de pareja, donde una de las causas fundamentales, si no es    la &uacute;nica, ha sido la presencia de un factor masculino de infertilidad.  </p>     <p align="justify">En este sentido, es dif&iacute;cil precisar que la separaci&oacute;n de la pareja ocurre solamente cuando no quedan alternativas de soluci&oacute;n a seleccionar, o sea, es la alternativa de &uacute;ltimo recurso. Existen estudios en el pa&iacute;s,<span class="superscript">8-9</span> que refieren que una de las causas de discontinuaci&oacute;n en las consultas de seguimiento de las parejas inf&eacute;rtiles suele responder a la separaci&oacute;n de la pareja. </p>     <p align="justify">Aunque no se cuenta con referencias bibliogr&aacute;ficas que clarifiquen o expliquen los factores asociados a estas decisiones, podr&iacute;a sugerirse que los niveles de comunicaci&oacute;n entre los miembros de la pareja, as&iacute; como las relaciones afectivas, act&uacute;an de manera inversamente proporcional a la decisi&oacute;n de separarse.</p>     <p align="justify">Hasta aqu&iacute; se ha intentado reconstruir las representaciones    y significados individuales y/o socialmente compartidos que para los varones    de parejas inf&eacute;rtiles tienen las alternativas de soluci&oacute;n a este    problema. </p>     <p align="justify">Se concluye que la b&uacute;squeda de soluci&oacute;n ante    la infertilidad ocurre tanto frente al sistema m&eacute;dico hegem&oacute;nico    como frente al sistema m&eacute;dico alternativo-subordinado, donde el primero    es el de mayor utilizaci&oacute;n y preferencia, por el grado de eficacia demostrado    en sus tratamientos. El enfoque biologicista que caracteriza al modelo m&eacute;dico    hegem&oacute;nico en la atenci&oacute;n a la infertilidad refuerza el sentimiento    de que la incapacidad reproductiva es una anormalidad o limitaci&oacute;n que    hay que corregir. La atenci&oacute;n de salud brindada por los proveedores de    salud se percibe dirigida a la infertilidad y no a la atenci&oacute;n de las    parejas que vivencian el padecimiento, o sea, que dicha atenci&oacute;n se centra    m&aacute;s en los aspectos biol&oacute;gicos de la incapacidad, y no en el balance    de estos aspectos, con los de tipo psicol&oacute;gicos y sociales. Las representaciones    sobre las alternativas de soluci&oacute;n est&aacute;n influenciadas por la    edad de la pareja (fundamentalmente la de la mujer), y la presencia o no de    factor masculino de infertilidad. Las pr&aacute;cticas fundamentalmente aceptadas    fluyen en el siguiente orden: los tratamientos m&eacute;dicos o quir&uacute;rgicos,    las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida (de alta y baja complejidad),    y restan la adopci&oacute;n de un hijo, la separaci&oacute;n de la pareja y/o    la resignaci&oacute;n de no tenerlo, como las pr&aacute;cticas de menor aceptaci&oacute;n.    Las alternativas m&aacute;s aceptadas para la soluci&oacute;n de la infertilidad    son aquellas en las que la concepci&oacute;n ocurre de la manera m&aacute;s    fisiol&oacute;gica posible, dado que estas se constituyen en la norma de &quot;lo    que debe ser&quot;, y se conserva as&iacute; el supuesto de la &quot;naturalidad    de la concepci&oacute;n&quot;. La reproducci&oacute;n asistida de tipo heter&oacute;loga    es percibida por la mayor&iacute;a de los entrevistados como una &quot;expropiaci&oacute;n    biol&oacute;gica de la paternidad&quot;. La adopci&oacute;n de un hijo es la    alternativa de &uacute;ltimo recurso, considerada como la &uacute;nica variante    a la resignaci&oacute;n de no tenerlo, fundamentalmente por los temores acerca    de las caracter&iacute;sticas psicol&oacute;gicas y sociales que pudiera desarrollar    este hijo y por las dificultades reales para la adopci&oacute;n en el pa&iacute;s.</p>     <p align="center">Anexo. Sistema de nomenclaturas utilizadas para referirse a    las categor&iacute;as de an&aacute;lisis de los entrevistados y distribuci&oacute;n    de estas seg&uacute;n los 14 participantes del estudio</p>     <div align="center">   <table width="200" border="1">     <tr align="center">       <td>Presencia de factor masculino    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       (exclusivo en el var&oacute;n)</td>       <td>Presencia de factor femenino    <br>       (compartido o exclusivo de la mujer)</td>     </tr>     <tr>       <td>VISH: Var&oacute;n inf&eacute;rtil sin hijos.</td>       <td>MISH: Mujer inf&eacute;rtil sin hijos. </td>     </tr>     <tr>       <td>VICH-M: Var&oacute;n inf&eacute;rtil con hijos de la compa&ntilde;era.</td>       <td>MICH-M: Mujer inf&eacute;rtil con hijos propios.</td>     </tr>     <tr>       <td>VICH-V: Var&oacute;n inf&eacute;rtil con hijos propios.</td>       <td>MICH-V: Mujer inf&eacute;rtil con hijos del compa&ntilde;ero.</td>     </tr>     <tr>       <td>VICH-Ambos: Var&oacute;n inf&eacute;rtil con hijos en com&uacute;n,          de la pareja. </td>       <td>MICH-Ambos: Mujer inf&eacute;rtil con hijos en com&uacute;n, de la pareja.        </td>     </tr>   </table> </div>     <div align="center">   <table width="95%" border="1">     <tr>        <td width="50%">              <div align="center">Grupos</div>       </td>       <td colspan="3" align="center" valign="middle">              <div align="center">Con hijos</div>       </td>       <td width="11%" align="center" valign="middle">              <div align="center">Sin hijos</div>       </td>     </tr>     <tr>        <td width="50%">Var&oacute;n inf&eacute;rtil. Presencia (exclusiva o compartida          con la mujer) de causa de infertilidad.     <br>       </td>       <td width="15%" align="center" valign="middle">VICH-M    <br>         2</td>       <td width="10%" align="center" valign="middle">VICH-V    <br>         2</td>       <td width="14%" align="center" valign="middle">VICH-Ambos    <br>         - </td>       <td align="center" valign="middle" width="11%">              ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">VISH    <br>           3</div>       </td>     </tr>     <tr>        <td width="50%">Compa&ntilde;ero de mujer inf&eacute;rtil. Presencia de          causa en la mujer. </td>       <td align="center" valign="middle" width="15%">MICH-M    <br>         1</td>       <td align="center" valign="middle" width="10%">MICH-V    <br>         2    <br>       </td>       <td align="center" valign="middle" width="14%">MICH-Ambos    <br>         1    <br>       </td>       <td align="center" valign="middle" width="11%">MISH    <br>         3</td>     </tr>   </table> </div>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <div align="center"> </div> <h4 align="justify">&nbsp;</h4> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6 align="justify">The solution to infertility. Representations of a group of    males treated for this affection</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>This article presents some of the results that were attained by the study about    the meanings and repercussion perceived from infertility in males treated for    this affection at the National Institute of Endocrinology. 14 in-depth interviews    were made among males from infertile couples. The information was recorded,    transcribed, coded, triangulated and intepreted according to the qualitative    research methodology. It was found that the biological approach characterizing    the hegemonic medical model in infertility care reinforces the feeling that    the reproductive incapacity is an abnormality or limitation that should be corrected,    that the attention of the health care providers is perceived as directed to    infertility and not to the couples facing this problem, and the representations    manifested by the interviewee on the alternatives of solution are influenced    by the age of the couple, the presence or not of the male factor in infertility,    and the presence or abscence of children in one of the members of the couple.    Among the main alternatives of the hegemonic medical model are the medical and    surgical treatments, the assisted-reproduction techniques and the adoption.    The resignation and separation of the couple will be in another model. </p>     <p><i>Key words</i>: Male identity, gender, infertilility, meanings, alternatives    of solution.</p>  <h4 align="justify">Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>          <div align="justify">           <!-- ref --><p>1. Calero JL, Magallanes M, Rechkemmer A, Garc&iacute;a M. Infertilidad o paternidad frustrada. Significados de este fen&oacute;meno desde la perspectiva masculina peruana. Rev Cubana Sal P&uacute;bl. 2003;29(Suppl. 1):48.<!-- ref --><p>2. Calero JL, Santana F. La infertilidad como evento de        frustraci&oacute;n personal. Reflexiones de un grupo de varones de parejas        inf&eacute;rtiles. Rev Cubana Endocrinol. 2006;17(1):disponible en URL:<a href="http://bvs.sld.cu/revistas/end/vol17_1_06/end02106r.htm%20">      http://bvs.sld.cu/revistas/end/vol17_1_06/end02106r.htm</a><!-- ref --><p>3. Castro R, Miranda C. La reproducci&oacute;n y la anticoncepci&oacute;n desde el punto de vista de los varones: Algunos hallazgos de una investigaci&oacute;n en Ocuituco (M&eacute;xico). En: Varones, Sexualidad y Reproducci&oacute;n. Diversas perspectivas te&oacute;rico-metodol&oacute;gicas y hallazgos de investigaci&oacute;n. El Colegio de M&eacute;xico.1998.<!-- ref --><p>4. Men&eacute;ndez E. El punto de vista del actor: homogeneidad, diferencia e historicidad. En: Relaciones de Estudios de Historia y Sociedad. El Colegio de Michoac&aacute;n, M&eacute;xico.1997;69:239-69.<!-- ref --><p>5. Connell RW. La organizaci&oacute;n de la masculinidad. En: Valdez TY, Olavarr&iacute;a J (Orgs.): Masculinidades: poder y crisis. Santiago de Chile: FLACSO Chile. 1997.<!-- ref --><p>6. Calero JL. Salud reproductiva: &iquest;Estamos educando bien? Rev Sexol Soc. 1999;5(3):33-5.<!-- ref --><p>7. Casta&ntilde;eda E, Bustos HH. La ruta del padecer en        mujeres con diagn&oacute;stico de infertilidad. Perinatol Reprod Hum. 2001;15(2):124-32.<!-- ref --><p>8. Padr&oacute;n RS, Hern&aacute;ndez AJ, M&aacute;s J, Vald&eacute;s F, Seuc A. Causas de discontinuaci&oacute;n del seguimiento de las parejas inf&eacute;rtiles y su relaci&oacute;n con el diagn&oacute;stico y el estado de la fertilidad. Rev Cubana Endocrinol. 1997;8(3):208-16.<!-- ref --><p>9. Hern&aacute;ndez AJ, Padr&oacute;n RS, M&aacute;s J, Vald&eacute;s F, Seuc A. Seguimiento de parejas inf&eacute;rtiles durante 2 a&ntilde;os. Rev Cubana Endocrinol. 1997;8(2):126-34.<!-- ref --><p>10. Hardy E, Makuch MY. Gender, infertility and ART. En: Report of a WHO Meeting. Geneva. 2002:272-80.<!-- ref --><p>11. Hjelmstedt A, Andersson L, Skoog-Svanberg A, Bergh T, Boivin J, Collins A. Gender differences in psychological reactions to infertility among couples seeking IVF-and ICSI- treatment. Acta Obstet Gynecol Scand. 1999;78:42-8.<!-- ref --><p>12. Laffont Leke RJ, et al. Regional and geographic variations in infertility: effects of environmental, cultural and socioeconomic factors. Environmental Health Perpectives. 1994 (Suppl 2):73-80.<!-- ref --><p>13. Collins A, Freeman EW, Boxer AS, Tureck R. Perceptions of infertility and treatment stress in females as compared with males entering in vitro fertilization treatment. Fertil Steril. 1992;57(2):350-6.<!-- ref --><p>14. Boiving J. Psychological reactions during in vitro fertilization: similar response pattern in husbands and wives. Human Reproduction. 1998;13(11):3262-7.<!-- ref --><p>15. Andrews F, Abbey A, Halman LJ. Stress from infertility, marriage factors and subjective well-being of wives and husbands. Journal of health and social behaviour. 1991;32:238-53.<!-- ref --><p>16. Connolly KJ, Edelmann RJ, Cooke ID, Robson J. The impact of infertility on psychological functioning. Journal of psychosomatic Research.1992;36(5):459-68.<!-- ref --><p>17. Wright J. Psychological distress and infertility: men and women respond differently. Fertil Steril. 1991;55(1)100-8.<div align="justify">           <!-- ref --><p>18. Guerra D. Psychiatric morbidity in couples attending a fertility service. Human Reprod.1998;13(6):1733-6.<!-- ref --><p>19. Benazon N. Stress, sexual satisfaction and marital adjustment in infertility couples. J Sex Marit Ther. 1992;18(4):273-84.<!-- ref --><div align="justify">20. &Aacute;lvarez L, Calero JL, Le&oacute;n ME. Percepciones y comportamientos de la sexualidad y la reproducci&oacute;n seg&uacute;n los hombres. La Habana. Publicaciones Azucareras. 2004:36. </div>    <p align="justify">Recibido: 20 de enero de 2006. Aprobado: 15 de abril de 2006.    <br>   MSc. <em>Jorge Luis Calero Ricardo</em>. Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a.    Zapata y D, Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. Email: jorge.calero@infomed.sld.cu</p>     <p align="justify"><a href="#%20asterisco%201">* Momento en que la informaci&oacute;n    expresada por los participantes deje de aportar elementos novedosos.</a>    <br>   <a href="#%20asterisco%202">** Aparecen las siglas en ingles porque as&iacute;    es como se conocen estas t&eacute;cnicas internacionalmente.</a><a href="#cargo"><span class="superscript"><a name="asterisco"></a></span></a>    <br>   <a href="#asterisco%203">*** La exposici&oacute;n f&iacute;sica del var&oacute;n    estar&iacute;a aumentada en el caso de realizarse la TRA por medio del ICSI,    toda vez que habr&iacute;a que hacerle una biopsia testicular al var&oacute;n    con el fin de recuperar alg&uacute;n espermatozoide. Esta t&eacute;cnica se    realiza en casos de pacientes con azoospermia u oligozoospermia severa, fundamentalmente.</a>    <br>   <a href="#asterisco%204">**** Citado por Elena Casta&ntilde;eda.<span class="superscript">7</span></a>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a href="#asterisco%205">***** Designaci&oacute;n que se le otorga a la persona    que ha recibido a un Santo en su cabeza. Es un ritual que responde a las tradiciones    culturales africanas. Ser santero le permite a la persona un espacio de respeto    y prestigio dentro del c&iacute;rculo religioso, por los poderes y saberes que    recibe (criterio del autor).</a></p>     <p><a href="#asterisco%206">****** Por razones &eacute;ticas no escribimos el    nombre referido por este participante.</a><a href="#cargo"></a><a href="#cargo"><span class="superscript"><a name="asterisco"></a></span></a>    <br> </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Lic.    en Educaci&oacute;n. Investigador Agregado.    <br>   <span class="superscript">2 </span>Especialista de II Grado en Endocrinolog&iacute;a.    Investigador y Profesor Auxiliar.</a><a href="#cargo"><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span></a></p>      ]]></body><back>
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