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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Anticoncepción en la adolescencia]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Ginecoobstétrico Docente América Arias  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[At the present time, two of more important medical-social problem affecting youth is the non-desirable pregnancy and sexual communicable diseases, and use of contraceptive methods may be a solution for both. Altough adolescents know many of these contraceptive methods most dont use it because of a lack of proper information, by shame, and lack of health services and advise assuring them the necessesary privacy and confidentiality. In our practice we performed a review of contraceptive methods available at presente time, emphasizing on it use during adolescence, its advantages and disadvantages, with regard to its use in this life stage.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Ginecoobst&eacute;trico Docente “Am&eacute;rica Arias”  </p> <h2>Anticoncepci&oacute;n en la adolescencia </h2> <a href="#cargo">Dr. Jedd&uacute; Cruz Hern&aacute;ndez,<span class="superscript">1</span> Dra. Marelis Yanes Quesada,<span class="superscript">2</span> Dra. Ariadna Isla Vald&eacute;s,<span class="superscript">3</span> Dra. Pilar Hern&aacute;ndez Garc&iacute;a<span class="superscript">4</span> y Dr. Alejandro Velasco Boza<span class="superscript">5</span> </a><a name="autor"></a> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">En la actualidad, 2 de los problemas medicosociales m&aacute;s importantes que afectan a la juventud son el embarazo no deseado y las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, y el uso de m&eacute;todos anticonceptivos puede servir como soluci&oacute;n para ambos. Si bien muchos de estos m&eacute;todos son conocidos por los adolescentes, la mayor&iacute;a no los utiliza debido a la falta de informaci&oacute;n adecuada, a la verg&uuml;enza de adquirirlos, y a la carencia de servicios de salud y consejer&iacute;a que les garanticen una privacidad y confidencialidad merecidas. En nuestro trabajo realizamos una revisi&oacute;n de los m&eacute;todos anticonceptivos disponibles en la actualidad, haciendo &eacute;nfasis en c&oacute;mo pueden usarse durante la adolescencia, sus ventajas y desventajas, en relaci&oacute;n con su uso en esta etapa de la vida. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Anticoncepci&oacute;n, adolescencia. </p>       <p align="justify">A pesar de los progresos en la tecnolog&iacute;a contraceptiva y de que se dispone cada vez de m&aacute;s medidas para el control de la natalidad, muchas adolescentes quedan embarazadas sin una planificaci&oacute;n previa y sin haber usado nunca antes anticonceptivo alguno. En Estados Unidos, se reporta que solo aproximadamente 66 % de las adolescentes sexualmente activas utilizan alg&uacute;n m&eacute;todo anticonceptivo.<span class="superscript">1</span> En Colombia, 70 de cada 1 000 adolescentes se convierten en madres cada a&ntilde;o, mientras que el 12 % de las adolescentes urbanas y el 16 % de las rurales requerir&iacute;an de servicios de anticoncepci&oacute;n, porque ya han tenido un hijo y siguen siendo adolescentes.<span class="superscript">2</span> Asimismo, en Espa&ntilde;a, se producen 18 000 embarazos anuales en adolescentes, 7 000 de las cuales deciden interrumpirse la gestaci&oacute;n y 800 tienen entre 11 y 15 a&ntilde;os.<span class="superscript">3</span> Entre 1985 y 1990 la tasa de fecundidad de las adolescentes cubanas era de 8,5 hijos por 1 000 mujeres, con una proporci&oacute;n de nacimientos en este grupo de 23 %. Esta cifra ha ido disminuyendo paulatinamente; no obstante, se mantienen cifras que se consideran todav&iacute;a elevadas, con 16 % de proporci&oacute;n de nacimientos en este grupo poblacional.<span class="superscript">4</span> </p>       <p align="justify">Sin que se postule una revoluci&oacute;n sexual vigorosa, existen diversos factores que explicar&iacute;an la gran fecundidad de las adolescentes. Ha disminuido gradualmente la edad de la menarquia durante el &uacute;ltimo siglo, de modo que ahora sobreviene despu&eacute;s de los 12 a&ntilde;os; al llegar a la edad de 17,5 a&ntilde;os, el 94 % de todas las chicas son totalmente fecundas, lo que parece estar relacionado con una mejor nutrici&oacute;n. Adem&aacute;s, el mundo actual ofrece menos restricciones a la mezcla de los sexos a edades muy tempranas, lo que incrementa el riesgo de actividad sexual precoz. Por otra parte, se ha producido una prolongaci&oacute;n simult&aacute;nea del per&iacute;odo de la adolescencia por la tendencia a seguir dependiendo, desde el punto de vista econ&oacute;mico, de los padres, mientras se prosigue con la educaci&oacute;n, lo mismo que por la tendencia a contraer nupcias m&aacute;s tarde.<span class="superscript">5-7</span> </p>     <p align="justify">Es ut&oacute;pico pensar que la adolescente que ha experimentado un embarazo indeseado ha aprendido la lecci&oacute;n. En general, la adolescencia es un per&iacute;odo de incertidumbre, en el que la proyecci&oacute;n o entendimiento de lo futuro es a&uacute;n incipiente, lo que impide la posibilidad de anticipar consecuencias. El desarrollo emocional es todav&iacute;a incompleto, y existe un escaso desarrollo de las habilidades de comunicaci&oacute;n interpersonal, lo que dificulta, en cierta forma, el negociar con la pareja situaciones vinculadas con las relaciones sexuales y el uso de m&eacute;todos anticonceptivos. La adolescencia es tambi&eacute;n una etapa de transici&oacute;n de la dependencia hacia la independencia, y el embarazo puede aparentar ser una manera de alcanzar esta independencia.<span class="superscript">8-10 </span></p>     <p align="justify">Por todo ello, la anticoncepci&oacute;n ha devenido necesidad de salud en los adolescentes, y los m&eacute;dicos que se encargan de atender a este grupo deben estar familiarizados con las diversas medidas contraceptivas y lo adecuadas que estas pueden ser para las personas de este grupo de edad. El profesional de salud debe estar preparado tambi&eacute;n para participar en su educaci&oacute;n sexual y ofrecer consejos, o enviar a los adolescentes al lugar adecuado donde puedan recibirlos, cuando estos presenten problemas sexuales. </p> <h4>&iquest;Por qu&eacute;, en ocasiones, la anticoncepci&oacute;n es rechazada por el adolescente? </h4>     <p>En realidad, en este rechazo son determinantes las caracter&iacute;sticas psicol&oacute;gicas propias de esta edad:<span class="superscript">9,11</span> </p> <ul>       <li> Atenci&oacute;n centrada en el presente, por lo que no tienden a planificar por adelantado o prevenir las consecuencias de sus acciones a largo plazo. </li>       <li> Desarrollo emocional incompleto y escasa percepci&oacute;n del riesgo, en el tema que nos ocupa espec&iacute;ficamente, de quedar embarazada y de los grandes problemas que pueden presentarse cuando sucede a esta edad. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Escasas habilidades de comunicaci&oacute;n interpersonal, lo que impide, en gran medida, llegar a acuerdos con su pareja, en relaci&oacute;n con lo que ser&iacute;a m&aacute;s conveniente para ambos, en cuanto a la planificaci&oacute;n de embarazos y uso de anticoncepci&oacute;n. </li>       <li> Fuerte necesidad de buscar y afirmar la propia identidad, diferenci&aacute;ndose de los padres y otras figuras de autoridad. La relaci&oacute;n formal de pareja que incluye las relaciones sexuales &minus;“ya me debo a mi pareja y no a mi familia”&minus; y el embarazo, pueden ser maneras de alcanzar la independencia deseada. </li>       <li> Pertenencia a un grupo, con expectativas y creencias religiosas y culturales propias y comunes a sus integrantes, que ejerce influencia y presi&oacute;n sobre el adolescente. La opini&oacute;n de este grupo es la m&aacute;s importante y mejor valorada, y puede, en ocasiones, no ser la m&aacute;s adecuada en relaci&oacute;n con las cuestiones de salud reproductiva. </li>       <li> Creencia particular de que “el f&iacute;sico”, el cuerpo, es lo m&aacute;s importante en la valoraci&oacute;n integral de una persona. La b&uacute;squeda de identidad los lleva a experimentar con su cuerpo, que es lo que, con frecuencia, pueden ofrecer con m&aacute;s facilidad, para conocer los l&iacute;mites de sus capacidades. </li>     </ul>     <p align="justify">Pero tambi&eacute;n, por otro lado, existen trabas objetivas, y son las dificultades a las que se enfrentan los adolescentes y j&oacute;venes para poder acceder a los servicios de anticoncepci&oacute;n y educaci&oacute;n sexual. En general, la mayor&iacute;a de los servicios de planificaci&oacute;n familiar no est&aacute;n dise&ntilde;ados para atraer a los j&oacute;venes, y mucho menos, est&aacute;n adaptados a sus caracter&iacute;sticas y necesidades. A esto se agregan dificultades de transporte en algunos casos, y en otras, econ&oacute;micas, lo que puede impedir el acceso a estos servicios y la adquisici&oacute;n de anticoncepci&oacute;n.<span class="superscript">8,9,12,13</span> Sin embargo, aunque se reconocen todos estos problemas, muchas veces su soluci&oacute;n se hace imposible por razones dis&iacute;miles. As&iacute;, un an&aacute;lisis somero de la situaci&oacute;n, basta para comprender que en el caso de los adolescentes no es suficiente con poner la anticoncepci&oacute;n a su disposici&oacute;n, sino que tambi&eacute;n es necesario convencerles de su uso. </p> <h4>Anticoncepci&oacute;n en la adolescencia </h4>     <p>Cuando se analiza la selecci&oacute;n del m&eacute;todo anticonceptivo que se va a indicar a un adolescente, debemos tener en cuenta 2 aspectos fundamentales:<span class="superscript">4,9,14</span> </p> <ul>       <li> Peligros m&eacute;dicos del embarazo a esta edad. </li>       <li> Ventajas y desventajas, efectos secundarios y peligros, del uso de los anticonceptivos en la adolescencia. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sobre la base de los problemas prevalentes que tenga el adolescente, en este caso espec&iacute;fico, la adolescente, la vamos a clasificar en 3 grandes grupos:<span class="superscript">4</span> </p> <ol>       <li> Nuligesta, adolescente con vida sexual activa, pero sin historia de embarazo previo. </li>       <li> Primigesta, adolescente con antecedente de aborto espont&aacute;neo o provocado, pero que todav&iacute;a no es madre. </li>       <li> Primigesta, madre adolescente. </li>     </ol> <strong>Conductas generales para la elecci&oacute;n del m&eacute;todo </strong>     <p><strong>Grupo 1 </strong></p> <ul>       <li> Es el m&aacute;s conflictivo. </li>       <li> La elecci&oacute;n del m&eacute;todo “idealmente” debe ser hecha con la pareja para informar, instruir y educar, en relaci&oacute;n con la sexualidad y la responsabilidad individual. </li>       <li> Los m&eacute;todos ideales son los de barrera masculinos, combinados con espermicidas y c&aacute;lculo de per&iacute;odo f&eacute;rtil para aumentar la eficacia. </li>       <li> La segunda prioridad corresponde a los m&eacute;todos hormonales orales combinados con baja dosis de estr&oacute;geno, o a los m&eacute;todos hormonales orales de solo progestina en dosis continua. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Este grupo, por sus caracter&iacute;sticas, necesita instrucciones en el m&eacute;todo poscoital de emergencia. </li>     </ul> <strong>Grupo 2</strong> <ul>       <li> Grupo que presenta alto riesgo de un nuevo embarazo, independientemente de si el aborto fue espont&aacute;neo o provocado. </li>       <li> Desde el punto de vista biol&oacute;gico, la elecci&oacute;n del m&eacute;todo anticonceptivo es semejante a la de la mujer adulta. </li>       <li> Debe recomendarse el uso del cond&oacute;n masculino, si no como m&eacute;todo &uacute;nico, s&iacute; como m&eacute;todo acompa&ntilde;ante (m&eacute;todo doble de anticoncepci&oacute;n). </li>       <li> Si el m&eacute;todo que se va a indicar es un dispositivo intrauterino (DIU), aplicar el mismo criterio que para el grupo 3, y hacer un seguimiento de control m&aacute;s frecuente. Si no existe contraindicaci&oacute;n, lo ideal es insertar un DIU en el posaborto inmediato o en los primeros 15 d&iacute;as posaborto, cuando todav&iacute;a el &uacute;tero no ha involucionado totalmente. </li>       <li> Valen para este grupo las mismas recomendaciones que para el grupo 3. </li>     </ul>     <p><strong>Grupo 3 </strong></p> <ul>       <li> Aplicar los mismos criterios que en la mujer adulta. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Es v&aacute;lido tambi&eacute;n para estos casos la recomendaci&oacute;n dada para el grupo 2, en lo que se refiere al uso del m&eacute;todo doble. </li>       <li> Si la mujer est&aacute; lactando, puede recomendarse el uso de preparados hormonales inyectables del tipo de la Depo-Provera (DMPA), por su alta eficacia y no interferencia con la lactancia. </li>       <li> Si el DIU es el m&eacute;todo seleccionado, es indispensable una histerometr&iacute;a o un examen ginecol&oacute;gico acucioso para determinar el tama&ntilde;o uterino, y si este fuera igual o menor que 6 cm, el DIU que se deber&aacute; indicar es el <em>multiload mini</em>. </li>       <li> Se debe tener un criterio permisivo para su atenci&oacute;n, sin cerrar el caso en el per&iacute;odo puerperal, y facilitar as&iacute; el control (deben ser seguidas con m&aacute;s cuidado las que no tengan ning&uacute;n m&eacute;todo anticonceptivo) y la eventual solicitud de servicios de anticoncepci&oacute;n. </li>     </ul>     <p>No se recomiendan para las adolescentes nuligestas (grupo 1) y premigistas no madres (grupo 2) los m&eacute;todos siguientes: </p> <ul>       <li> Inyectables de tipo DMPA de 3 meses de duraci&oacute;n. </li>       <li> Inyectables mensuales por sus altas dosis de estr&oacute;geno. </li>       <li> DIU en la nuligesta. </li>       <li> Anticoncepci&oacute;n hormonal, cuando existe historia de menarquia tard&iacute;a, sin valoraci&oacute;n integral hecha por un especialista. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Anticoncepci&oacute;n hormonal, ante la presencia de signos de androgenizaci&oacute;n. </li>       <li> Anticoncepci&oacute;n de alg&uacute;n tipo, cuando existen contraindicaciones para su uso espec&iacute;fico en estos casos, que aparecen reflejadas en las normas generales. </li>     </ul> <strong>Consideraciones sobre algunos m&eacute;todos anticonceptivos y su uso por los adolescentes </strong>     <p align="justify">No existe un m&eacute;todo anticonceptivo ideal para uso en la adolescencia, como tampoco existen razones m&eacute;dicas para negar el uso de algunos bas&aacute;ndose solo en razones de edad. El mejor m&eacute;todo ser&aacute; aquel que la adolescente y, en el mejor de los casos, ambos miembros de la pareja, escojan, una vez que hubiesen recibido una completa y detallada informaci&oacute;n, y hayan sido interrogados exhaustivamente sobre cuestiones inherentes a su sexualidad y derecho reproductivo, lo que facilitar&aacute;, finalmente, que se produzca el acuerdo entre el proveedor de salud y la pareja. Deber&aacute;n tomarse en consideraci&oacute;n tambi&eacute;n a la hora de la selecci&oacute;n del anticonceptivo, los hallazgos del examen f&iacute;sico general y de la esfera reproductiva, as&iacute; como aspectos no m&eacute;dicos, pues estos no solo van a cumplir una funci&oacute;n de prevenci&oacute;n del embarazo, sino tambi&eacute;n la no menos importante de prevenir el contagio de una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual (ITS).<span class="superscript">1,4,15,16</span> </p> <strong>Abstinencia </strong>     <p align="justify">Es el m&eacute;todo m&aacute;s eficaz para prevenir el embarazo y las ITS y no tiene efectos org&aacute;nicos nocivos para la salud ni ps&iacute;quicos, siempre y cuando la renuncia o postergaci&oacute;n de la relaci&oacute;n coital sea algo aceptado por el individuo y no impuesto. Para alcanzar un adecuado nivel de aceptaci&oacute;n de este concepto, es b&aacute;sica y fundamental la correcta educaci&oacute;n sexual, que debe iniciarse desde la infancia y desde el seno de la familia.<span class="superscript">1,4</span> </p>     <p align="justify">Los que brindan servicio de anticoncepci&oacute;n, tambi&eacute;n pueden ayudar a los j&oacute;venes a adquirir las aptitudes necesarias para hacer frente a las presiones de los grupos de pares, y cuando conozcan que se ha iniciado la relaci&oacute;n coital, deben tratar de disminuir lo m&aacute;s posible el “tiempo de riesgo” (definido como el tiempo transcurrido entre el comienzo de las relaciones coitales y la utilizaci&oacute;n de un m&eacute;todo anticonceptivo seguro). La abstinencia requiere mucha motivaci&oacute;n y autocontrol; la comunicaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n de la pareja son esenciales para que esta pueda sustentarse.<span class="superscript">1,4</span> </p> <strong>M&eacute;todos naturales </strong>     <p align="justify">Dentro de este grupo se incluyen el m&eacute;todo del ritmo, el del moco cervical, el de la temperatura basal y el sintot&eacute;rmico. Aunque para algunas parejas de adolescentes pueden ser la &uacute;nica opci&oacute;n disponible, se considera, en general, que las adolescentes no son las id&oacute;neas para usar estos m&eacute;todos, pues ellas, frecuentemente, carecen de informaci&oacute;n adecuada sobre el ciclo menstrual o padecen trastornos en este sentido, lo que condiciona una reducci&oacute;n importante de la eficacia anticonceptiva de los m&eacute;todos naturales, y, adem&aacute;s, estos no ofrecen protecci&oacute;n contra las ITS.<span class="superscript">1,4,15 </span></p> <strong>M&eacute;todos de barrera </strong>     <p align="justify">Son los ideales para los adolescentes, pues son accesibles, baratos, seguros y solo en muy raras ocasiones producen efectos indeseables (alergia al l&aacute;tex). Otras de sus ventajas son la eficacia inmediata y el control por el propio usuario, as&iacute; como el hecho de que su uso se inicia y descontin&uacute;a con facilidad, adem&aacute;s de que algunos protegen contra las ITS. La eficacia anticonceptiva de los m&eacute;todos de barrera es alta, cuando se usan sistem&aacute;tica y correctamente, y son los ideales para las relaciones sexuales casuales y espor&aacute;dicas propias de los adolescentes.<span class="superscript">1,4,15,17 </span></p>     <p align="justify">Los m&eacute;todos de barrera incluyen el cond&oacute;n masculino y los m&eacute;todos femeninos (cond&oacute;n femenino, capuch&oacute;n cervical, diafragma y espermicidas). Estos pueden usarse solos o combinados entre ellos, o con otros m&eacute;todos anticonceptivos que no sean de barrera, como por ejemplo, las p&iacute;ldoras.<span class="superscript">18</span> En general, el m&aacute;s utilizado es el cond&oacute;n masculino (de l&aacute;tex o de poliuretano, para los al&eacute;rgicos al primero), cuyo uso se ha incrementado actualmente por el miedo a infectarse con el VIH.<span class="superscript">18,19</span> Debe explic&aacute;rsele a los usuarios que debe ponerse antes de cualquier contacto genital, desenrollarse sobre el pene en erecci&oacute;n, retirarse antes de que el miembro se torne fl&aacute;cido y verificarse su integridad tras haber concluido su uso. <span class="superscript">18</span> Su tasa de fracaso en la poblaci&oacute;n adolescente es de aproximadamente 14 %, aunque con su uso correcto esta puede disminuir a 3 %.<span class="superscript">20</span> </p>     <p align="justify">El diafragma, que puede ser un dispositivo eficaz cuando hay motivaci&oacute;n, est&aacute; “gozando” a nivel mundial, de popularidad creciente, en especial, en adolescentes mayores con educaci&oacute;n avanzada. Cuando se combina con cremas o geles espermicidas (que contengan, por ejemplo, nonoxinol-9) su eficacia anticonceptiva aumenta. El diafragma ofrece tambi&eacute;n cierta protecci&oacute;n contra algunas ITS, aunque no contra el VIH.<span class="superscript">18,20 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El cond&oacute;n femenino es otra de las opciones disponibles de este grupo, si bien su uso es muy reducido todav&iacute;a. Puede ser controlado por la propia paciente y ofrece protecci&oacute;n contra las ITS.<span class="superscript">20</span> </p> <strong>Anticonceptivos orales</strong>     <p align="justify">Ocupan la segunda posici&oacute;n entre los m&eacute;todos recomendados para ser utilizados por los adolescentes, y algunos autores consideran que si se guardan las precauciones adecuadas, puede ser el m&eacute;todo anticonceptivo m&aacute;s id&oacute;neo para usar en esta etapa. Son muy seguros para las j&oacute;venes y presentan varias ventajas: no interfieren con el acto sexual y pueden usarse sin la intervenci&oacute;n de la pareja, son muy eficaces para prevenir el embarazo, cuando se usan sistem&aacute;tica y correctamente (tasa de embarazo inferior a 1 %), producen escasos efectos secundarios y ofrecen beneficios no relacionados con la anticoncepci&oacute;n, como, la regulaci&oacute;n de los ciclos menstruales, reducci&oacute;n del acn&eacute;, disminuci&oacute;n de la frecuencia de dismenorrea y quistes ov&aacute;ricos, as&iacute; como protecci&oacute;n contra el embarazo ect&oacute;pico, la enfermedad fibroqu&iacute;stica benigna de la mama, el c&aacute;ncer de ovario y el endometrial, y la enfermedad p&eacute;lvica inflamatoria (EPI).<span class="superscript">20-22</span> El bloqueo precoz del eje hipot&aacute;lamo-hipofisario no tiene repercusiones negativas comprobadas en el organismo ni parece afectar el pico de masa &oacute;sea. Los anticonceptivos orales tampoco son responsables del aumento mantenido de peso, y el incremento del c&aacute;ncer de mama detectado en mujeres que usaron preparados diferentes y de altas dosis de estr&oacute;geno en su adolescencia, no se ha demostrado con las formulaciones actuales.<span class="superscript">20</span> </p>     <p align="justify">Hay que tener en cuenta que el efecto anticonceptivo de la p&iacute;ldora desaparece con rapidez tan pronto como esta deja de tomarse y que no ofrece protecci&oacute;n contra las ITS, por lo que debe usarse en combinaci&oacute;n con el cond&oacute;n masculino y femenino, si se pretende evitar el contagio de alguna enfermedad ven&eacute;rea.<span class="superscript">20,23</span> Su tasa de eficacia en adolescentes se ve mermada por la necesidad de la consistencia en su uso, y se ha estimado que en Estados Unidos el 20 % de las gestaciones no deseadas en j&oacute;venes son debidas a la toma inadecuada de p&iacute;ldoras anticonceptivas. Se plantea que cuando son usadas por adolescentes hay una media de 3 p&iacute;ldoras olvidadas por ciclos, y que el 50 % de las pacientes que iniciaron el m&eacute;todo en un momento determinado, lo han abandonado a los 3 meses.<span class="superscript">20</span> </p>     <p align="justify">Existen 2 tipos de p&iacute;ldoras anticonceptivas orales: los anticonceptivos orales combinados (AOC), que tienen estr&oacute;geno y progestina, y las p&iacute;ldoras de solo progestina (PSP).<span class="superscript">24</span> Los AOC son, con mucho, los que m&aacute;s se usan en el mundo, a la vez que constituyen el m&eacute;todo anticonceptivo que con m&aacute;s frecuencia utilizan las adolescentes, en la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses.<span class="superscript">1,9</span> Se deben recomendar, de preferencia, los que contienen bajas dosis de estr&oacute;geno (entre 30 y 35 µg de etinilestradiol), y progestinas de tercera generaci&oacute;n, que son menos androg&eacute;nicas (norgestimato, desogestrel y gestodeno, y m&aacute;s recientemente, nomegestrol y dienogest).<span class="superscript">20,25-27</span> Pueden usarse tambi&eacute;n los de muy baja dosis de etinilestradiol (20 µg o menos), aunque su administraci&oacute;n se asocia con una elevada tasa de sangrado (hasta de un 30 %), lo que propicia una alta tasa de abandono, adem&aacute;s, la inhibici&oacute;n del eje gonadal que producen es menos intensa que la de los AOC cl&aacute;sicos, por lo que ante el olvido la recuperaci&oacute;n de la fertilidad es m&aacute;s r&aacute;pida, y estamos hablando de adolescentes, que con frecuencia olvidan tomarse de 1 a 3 p&iacute;ldoras en cada ciclo.<span class="superscript">28</span> No es necesario limitar el tiempo de uso (“descansar”) de los AOC, ya que hasta ahora no existen evidencias contundentes de que su utilizaci&oacute;n prolongada aumente el riesgo de sufrir un c&aacute;ncer de mama.<span class="superscript">22</span> </p>     <div align="justify">Los anticonceptivos orales de solo progestina tambi&eacute;n son una opci&oacute;n a tener en cuenta para su uso en la adolescencia. Se ha informado que su eficacia anticonceptiva es menor que la de los AOC, y que son menos efectivos para corregir los trastornos menstruales que pueden ser frecuentes a esta edad, e incluso algunos autores refieren que pueden incrementarlos, dado que su acci&oacute;n anticonceptiva la realizan preferentemente a trav&eacute;s de un efecto local (espesamiento del moco cervical). No obstante, y aunque parezca parad&oacute;jico, el hecho de tener poca influencia sobre el eje gonadal, es uno de los argumentos que sustentan la recomendaci&oacute;n de su uso a estas edades, ya que, por un lado, aunque esto disminuye su eficacia para corregir los trastornos menstruales, por otro, garantiza que no disminuyan el tenor de estr&oacute;genos end&oacute;genos, lo cual ser&iacute;a perjudicial para la salud &oacute;sea si ocurriese en la adolescencia y juventud temprana, que es cuando se alcanza el pico de masa &oacute;sea.<span class="superscript">29</span> </div>     <p><strong>Inyectables e implantes</strong></p>     <p align="justify">No se recomendaba su uso sistem&aacute;tico durante la adolescencia porque pueden producir sangrado irregular,<span class="superscript">1</span> aunque ya algunos expertos los est&aacute;n proponiendo como de uso seguro en esta etapa. 3 En un trabajo muy reciente de <em>Arribas </em> y otros<span class="superscript">3</span> que vio la luz en el a&ntilde;o 2004, titulado “Indicaci&oacute;n de un m&eacute;todo anticonceptivo a una adolescente: implante subcut&aacute;neo de gest&aacute;geno”, los autores se erigen en defensores de este m&eacute;todo para su uso en la adolescencia, y refieren que los pa&iacute;ses en los que se prescribe un “m&eacute;todo doble” de contracepci&oacute;n, como p&iacute;ldora m&aacute;s cond&oacute;n, DIU m&aacute;s cond&oacute;n, o implante m&aacute;s cond&oacute;n, son los que est&aacute;n consiguiendo reducir las tasas de embarazo en la adolescencia y la incidencia de ITS, e invitan a los m&eacute;dicos a cambiar de parecer, en relaci&oacute;n con el uso de implantes durante la adolescencia. Adem&aacute;s, argumentan, que con este m&eacute;todo la adolescente puede despreocuparse, en esencia y por un buen tiempo, del tratamiento, y que como, generalmente, los problemas mayores de salud son escasos (no usar cuando existe hipercolesterolemia familiar, obesidad m&oacute;rbida o tabaquismo severo), su uso no entra&ntilde;a riesgos mayores.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">Los inyectables y los implantes son muy eficaces, pues las tasas de embarazos son inferiores al 1 % despu&eacute;s de 1 a&ntilde;o de uso. Otras ventajas son que su uso no depende del acto sexual y no necesitan de administraci&oacute;n diaria o consultada necesariamente con la pareja. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n producen beneficios a largo plazo que no se relacionan con la anticoncepci&oacute;n; por ejemplo, disminuyen el riesgo de sufrir una EPI, un embarazo ect&oacute;pico y un c&aacute;ncer endometrial.<span class="superscript">30-33</span> </p> <strong>DIU</strong>     <p align="justify">La OMS solo recomienda su uso en la adolescencia cuando no se dispone de otros m&eacute;todos o si estos no son aceptados, ya que el riesgo de expulsi&oacute;n en mujeres menores de 20 a&ntilde;os es m&aacute;s elevado, sobre todo, en aquellas que no han tenido hijos. Adem&aacute;s, se reporta tambi&eacute;n, con frecuencia, en las usuarias de DIU durante la adolescencia, un aumento de la cantidad de sangrado y duraci&oacute;n de las menstruaciones, incremento de los c&oacute;licos menstruales y de la aparici&oacute;n de flujo vaginal patol&oacute;gico, as&iacute; como aumento del riesgo de padecer infecciones genitales bajas y EPI (no ofrecen protecci&oacute;n contra las ITS).<span class="superscript">1,15</span> </p>     <p align="justify">No obstante, todo lo dicho con anterioridad, cuando se realiza una correcta selecci&oacute;n las adolescentes pueden utilizar los DIU sin peligro, sobre todo, cuando hay antecedentes de parto o aborto.<span class="superscript">4,15</span> Asimismo, la nueva generaci&oacute;n de DIU ya se est&aacute; utilizando con mucho &eacute;xito en este grupo poblacional, y su mala fama anterior, sobre todo respeto a las EPI, son consecuencia, en gran medida, de un modelo, el escudo de Dalkon, cuyas caracter&iacute;sticas especiales, sobre todo del hilo, no tienen nada que ver con la de los DIU actuales.<span class="superscript">34</span> Adem&aacute;s, los DIU tambi&eacute;n ofrecen otras ventajas: gran eficacia anticonceptiva (tasas de embarazo inferiores al 1 %), uso independiente del acto sexual y regreso r&aacute;pido a la fertilidad despu&eacute;s de la extracci&oacute;n.<span class="superscript">35,36</span> Por otra parte, los DIU medicados con levonorgestrel tampoco est&aacute;n contraindicados en las adolescentes, siempre que se pretenda conseguir una anticoncepci&oacute;n de larga duraci&oacute;n.<span class="superscript">20</span> </p>  <strong>Esterilizaci&oacute;n </strong>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">No es un m&eacute;todo de anticoncepci&oacute;n aprobado para las adolescentes y adultas j&oacute;venes, pues es permanente e irreversible, y a estas edades comienza la vida reproductiva de la mujer. Excepcionalmente, puede recomendarse en estas etapas de la vida, ante la presencia de discapacidad mental o f&iacute;sica o enfermedades invalidantes de transmisi&oacute;n gen&eacute;tica, contando siempre con la previa autorizaci&oacute;n del interesado y/o de sus progenitores o tutores.<span class="superscript">1,4</span> </p>  <strong>Anticoncepci&oacute;n de emergencia </strong>      <p align="justify">Se refiere al uso de anticonceptivos para prevenir el embarazo despu&eacute;s de un acto sexual sin protecci&oacute;n y sus efectos secundarios son muy escasos.<span class="superscript">37,38 </span>A pesar de que en muchos adolescentes las relaciones sexuales ocurren de forma imprevista y son espor&aacute;dicas, pocos tienen conocimiento sobre la opci&oacute;n de la anticoncepci&oacute;n de emergencia.<span class="superscript">1,39</span> Esta es un opci&oacute;n v&aacute;lida ante el olvido o accidente en el uso de un m&eacute;todo de barrera, olvido en la toma de la p&iacute;ldora, uso incorrecto de un m&eacute;todo, en el caso de relaciones sexuales imprevistas sin protecci&oacute;n y en las v&iacute;ctimas de violaci&oacute;n.<span class="superscript">39-41</span> Dado que, como se coment&oacute;, las adolescentes sexualmente activas generalmente tienen relaciones sexuales sin protecci&oacute;n, especialmente durante los primeros 6 meses de iniciada la actividad sexual, el acceso f&aacute;cil a la anticoncepci&oacute;n de emergencia puede ser importante para esta poblaci&oacute;n. Adem&aacute;s, esta puede ayudar a prevenir un embarazo no planificado y tambi&eacute;n puede servir como una forma de introducci&oacute;n de la anticoncepci&oacute;n corriente en la joven.<span class="superscript">42,43</span> </p>     <p>Por suerte, en la actualidad, esta alternativa est&aacute; alcanzando gran difusi&oacute;n entre las adolescentes dado lo sencillo de su uso, su alta eficacia para prevenir el embarazo (98-99 % de los casos) y su f&aacute;cil accesibilidad. El circuito para su obtenci&oacute;n debe presentar las m&aacute;ximas facilidades, y la ocasi&oacute;n de prestaci&oacute;n de este servicio debe aprovecharse para brindar el consejo, en relaci&oacute;n con el uso de alg&uacute;n anticonceptivo de forma regular.<span class="superscript">20,43</span> </p> <strong>M&eacute;todos de protecci&oacute;n doble: contra embarazo e ITS </strong>     <div align="justify">       <p>El t&eacute;rmino “doble seguridad” es una adaptaci&oacute;n informal del t&eacute;rmino <em>double dutch</em>, acu&ntilde;ado en Holanda, y que realmente quiere decir <em>doble holand&eacute;s</em>. Conceptualmente hace referencia al doble uso de m&eacute;todos anticonceptivos (preservativo para el var&oacute;n y p&iacute;ldora anticonceptiva para la mujer) como doble protecci&oacute;n frente a la transmisi&oacute;n de una ITS, por un lado, y de un embarazo no deseado, por otro.<span class="superscript">22</span> Esta es una estrategia con un doble enfoque preventivo v&aacute;lida a estas edades, dado el hecho del alto riesgo de contraer una ITS que corren los adolescentes y j&oacute;venes. Pueden combinarse, por ejemplo, la p&iacute;ldora o los inyectables con el cond&oacute;n. Otras combinaciones tambi&eacute;n son v&aacute;lidas.<span class="superscript">1,22</span> </p> </div> <strong>Anticoncepci&oacute;n posparto </strong>     <p align="justify">Todas las adolescentes y j&oacute;venes, ya sea que est&eacute;n amamantando o no, pueden emplear condones o espermicidas inmediatamente despu&eacute;s del parto. Debido a los riesgos de expulsi&oacute;n, los DIU deben ser insertados antes de que transcurran 10 min despu&eacute;s del alumbramiento, o dentro de un per&iacute;odo de 48 h, despu&eacute;s de este, por un profesional capacitado. De lo contrario, la inserci&oacute;n se debe posponer por 6 sem, hasta que el &uacute;tero haya recuperado su forma natural. El uso del diafragma o del capuch&oacute;n cervical se debe posponer hasta transcurridas 6 sem despu&eacute;s del parto. Las adolescentes que amamantan pueden comenzar a usar el m&eacute;todo de la lactancia-amenorrea (MELA) inmediatamente despu&eacute;s del parto, cuya tasa de fallo es menor que 2 % si la lactancia es exclusiva las 24 h. Estas adolescentes deben esperar 6 semanas para comenzar a usar m&eacute;todos solo de progestina de cualquier tipo (PSP, inyectables o implantes, que no producen disminuci&oacute;n en el volumen ni en la calidad de la leche materna) o m&eacute;todos naturales, y 6 meses para poder usar AOC. Las que no amamantan pueden comenzar a usar m&eacute;todos solo de progestina inmediatamente, pero deben esperar 3 semanas para poder comenzar a utilizar AOC o m&eacute;todos naturales.<span class="superscript">1,44,45 </span></p> <strong>Anticoncepci&oacute;n posaborto </strong>     <p align="justify">Despu&eacute;s de un aborto, es imperativo que la adolescente comience a usar la anticoncepci&oacute;n cuanto antes. Si este fue hecho en el primer trimestre, puede comenzar a usar cualquier m&eacute;todo anticonceptivo inmediatamente despu&eacute;s del proceder, considerando el d&iacute;a de la evacuaci&oacute;n uterina como si fuera el primer d&iacute;a de la menstruaci&oacute;n. Si, por el contrario, este fue practicado en el segundo trimestre, puede usar la mayor&iacute;a de los m&eacute;todos inmediatamente, pero debe esperar 6 sem para comenzar a utilizar el diafragma o el capuch&oacute;n cervical, y entre 4 y 6 sem para poderse insertar un DIU, a menos que este sea insertado de inmediato despu&eacute;s del aborto y no haya infecci&oacute;n.<span class="superscript">1</span> </p> <h4 align="justify">Consideraciones finales </h4>     <p align="justify">Aunque los adolescentes y j&oacute;venes no constituyen grupos homog&eacute;neos ni uniformes, su comportamiento sexual y reproductivo est&aacute; influido en la actualidad, en mayor o menor medida, por una serie de factores entre los que cabe mencionar: <span class="superscript">46</span> </p> <ul>       <li> Disminuci&oacute;n de la edad de la menarquia. </li>       <li> Inicio temprano de la actividad sexual coital. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Cambios frecuentes de pareja. </li>       <li> Sentimientos de invulnerabilidad por no tener integrada la noci&oacute;n de riesgo. </li>       <li> Deficiente educaci&oacute;n sexual que conlleva a una escasa, deformada e idealizada informaci&oacute;n sobre la anticoncepci&oacute;n, la maternidad/paternidad y la sexualidad. </li>       <li> Presi&oacute;n del grupo de pertenencia y de los medios de comunicaci&oacute;n. </li>       <li> Dificultad y acceso a los servicios sanitarios, y falta de habilidad social para conseguir asesor&iacute;a y anticonceptivos. </li>     </ul>     <p>Ello deriva en patrones de conducta que contribuyen a aumentar los riesgos a los que est&aacute;n expuestos, en relaci&oacute;n con la salud sexual y reproductiva, lo que determina consecuencias adversas de tipo m&eacute;dico, psicol&oacute;gico, educativo y socioecon&oacute;mico. </p>     <p>La anticoncepci&oacute;n en la adolescencia debe reunir una serie de requisitos por las circunstancias y caracter&iacute;sticas especiales de la vida, en general, a esta edad:<span class="superscript">4,9,46,47 </span></p> <ul>       <li> Tener en cuenta el grado de maduraci&oacute;n biol&oacute;gica y no interferir con el desarrollo y el crecimiento. </li>       <li> Reversibilidad, salvo en casos excepcionales. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Adecuada a su actividad sexual, valorando su tipo y frecuencia, y la existencia de compa&ntilde;ero no mon&oacute;gamo o cambios frecuentes de pareja. </li>       <li> De f&aacute;cil realizaci&oacute;n. </li>     </ul>     <p align="justify">Cuando se tienen en cuenta la edad y el n&uacute;mero de partos de las j&oacute;venes, casi todos los anticonceptivos modernos pueden usarse sin restricci&oacute;n. No existen casos en los que, bas&aacute;ndose solo en la edad de la joven, no pueda recomendarse un m&eacute;todo determinado o que un m&eacute;todo entra&ntilde;e un riesgo inaceptable.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">En ausencia de un m&eacute;todo anticonceptivo ideal, es muy importante poner a disposici&oacute;n del adolescente la gama m&aacute;s amplia posible de m&eacute;todos anticonceptivos, analizando detalladamente cada uno de ellos, en relaci&oacute;n con las variables biol&oacute;gicas, psicoafectivas y socioecon&oacute;micas, y los valores del entorno en que se desenvuelven. Por tanto, la edad, la situaci&oacute;n familiar, el entorno social, el nivel educacional, las caracter&iacute;sticas de la actividad sexual y el grado de maduraci&oacute;n psicol&oacute;gica, deben ser evaluados sistem&aacute;ticamente, e individualizar la indicaci&oacute;n anticonceptiva para tratar siempre que el adolescente se sienta part&iacute;cipe de la elecci&oacute;n. </p>     <p align="justify">As&iacute;, la anticoncepci&oacute;n para cada uno de los adolescentes y sus parejas, generalmente es el resultado de afrontar peque&ntilde;os retos impuestos por las condiciones de cada uno de ellos y de estas parejas. Es importante, en consecuencia, adaptar a los adolescentes la asesor&iacute;a en anticoncepci&oacute;n de acuerdo con su desarrollo cognitivo, conocimiento del riesgo de un embarazo a esta edad, actitudes y aptitudes para enfrentarse a ese riesgo, y opciones que prioriza por encima de las dem&aacute;s, de acuerdo con su contexto particular. Sin embargo, es importante trascender m&aacute;s all&aacute; de la ret&oacute;rica en el interaccionar mismo del profesional de la salud con los adolescentes, y se impone, como necesidad, un “exquisito” actuar m&eacute;dico, si se quiere lograr disminuir la morbimortalidad asociada al embarazo y las ITS, cuando se presentan a estas edades. </p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6><strong>Contraception in adolescence </strong></h6>     <p align="justify">At the present time, two of more important medical-social problem affecting youth is the non-desirable pregnancy and sexual communicable diseases, and use of contraceptive methods may be a solution for both. Altough adolescents know many of these contraceptive methods most dont use it because of a lack of proper information, by shame, and lack of health services and advise assuring them the necessesary privacy and confidentiality. In our practice we performed a review of contraceptive methods available at presente time, emphasizing on it use during adolescence, its advantages and disadvantages, with regard to its use in this life stage. </p>     <p><em>Key words:</em> Contraception, adolescence.</p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;fcas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Pel&aacute;ez J. Anticoncepci&oacute;n en los adolescentes y adultos j&oacute;venes.    En: Pel&aacute;ez J. M&eacute;todos anticonceptivos. Actualidad y perspectivas    para el nuevo milenio. La Habana: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica;    2001.p.54-83. <!-- ref --><p> 2. Monterrosa A. Anticonceptivos orales combinados y adolescencia. En: Monterrosa    A. Actualizaci&oacute;n de conceptos en anticonceptivos orales combinados. 3ra.    ed. Bogot&aacute;: Editorial Whyeth Inc.; 2001.p.89-92. <!-- ref --><p> 3. Arribas L, Duarte S, Saavedra AM. 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