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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Higiene y Epidemiología]]></journal-title>
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</front><body><![CDATA[ <h3> REVISI&Oacute;N DE LIBROS</h3>    <H2>  Health and deprivation. Inequality and the north<SUP>*</SUP></H2>  * Traducido por: Dr. <I>Adolfo Valdivia.</I>        <P>En el n&uacute;mero 1 de este a&ntilde;o se anunci&oacute; que el Instituto  Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a, hab&iacute;a  hecho la traducci&oacute;n del libro <I>Health and deprivation. Inequality  and the North </I>y que se publicar&iacute;a pr&oacute;ximamente. De acuerdo  con el inter&eacute;s del Comit&eacute; de Redacci&oacute;n de la Revista,  el primer cap&iacute;tulo que se presenta es el n&uacute;mero 9, el cual  deseamos resulte interesante a los lectores.  <H4>  CAP&Iacute;TULO 9. LA CRECIENTE BRECHA DE MORTALIDAD EN INGLATERRA Y EL  NORTE</H4>  Cada d&eacute;cada el Registro General publica un nuevo an&aacute;lisis  de mortalidad que permite comparar diferentes industrias y ocupaciones  y el progreso en la reducci&oacute;n de muertes calculadas.        <P>Este suplemento decenial, como lo llaman, muestra tendencias en desigualdades  que se deben seguir en grupos ocupacionales y clases.        <P>El &uacute;ltimo reporte fue publicado en julio de 1986. La m&aacute;s  importante evidencia se relaciona con la creciente diferencia entre clases  ocupacionales.        <P>En 1980, el Black Research Working Group llam&oacute; la atenci&oacute;n  en este sentido, lo que ha tenido diversas formas. El fen&oacute;meno de  la creciente desigualdad es confirmado por la &uacute;ltima evidencia.        <P>Este cap&iacute;tulo primeramente describe y discute esos hechos, y  entonces va a examinar la forma en que esos hechos se presentan en el Registro  General. Segundo, <I>el cap&iacute;tulo comparar&aacute; el Norte con el  patr&oacute;n nacional, sobre la base de las estad&iacute;sticas oficiales  de mortalidad ocupacional.</I>        <P>La tabla 9.1 establece la tendencia para los hombres en mortalidad relativa  de diferentes clases ocupacionales. En la figura ajustada, la SMR en los  &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os de los trabajadores manuales no calificados  se ha incrementado del 23 % m&aacute;s alta que la de los trabajadores  profesionales al 77 % m&aacute;s alta. La SMR de los trabajadores parcialmente  calificados se ha incrementado del 9 % m&aacute;s alta que los de los trabajadores  administrativos y dirigentes al 53 %. Mientras que acerca de la realidad  de algunos de los datos asignados a la clase V de trabajadores manuales  no calificados, han sido y son expresadas algunas dudas, debe recordarse  que la creciente tendencia en desigualdades se aplica generalmente entre  clasificaci&oacute;n de clases ocupacionales, y especialmente la clase  V.        <P>En 1981, la clase ocupacional IV contaba para el 22,8 % y la Clase V  con el 6,1 % de la poblaci&oacute;n masculina clasificable, comparada respectivamente  con la Clase I con el 6,0 % y la Clase II con el 23,4 %.        <P>La tabla 9,2 ofrece la informaci&oacute;n correspondiente para mujeres  casadas y solteras para un corto per&iacute;odo de a&ntilde;os.        <P>Para las mujeres casadas clasificadas de acuerdo con la ocupaci&oacute;n  del esposo, puede observarse la misma tendencia que para los hombres. Nuevamente,  las dudas acerca del dato para la clase ocupacional V deben oponerse contra  el incremento pronunciado y r&aacute;pido en la SMR para la clase ocupacional  IV. Esta clase acumula el 22 % de la poblaci&oacute;n femenina que puede  ser clasificada, comparada con s&oacute;lo el 7 % de la poblaci&oacute;n  en la Clase V. La figura en la tabla 9,2 necesita ser escrutada con alg&uacute;n  cuidado, no s&oacute;lo a causa de las dificultades en la clasificaci&oacute;n  de las mujeres por clase ocupacional, sino tambi&eacute;n porque los grupos  etarios seleccionados para el an&aacute;lisis primario en el &uacute;ltimo  informe, difieren de aqu&eacute;llos de los informes previos. Las reservas  se aplican en particular al peque&ntilde;o n&uacute;mero de muertes en  las mujeres solteras, para las cuales la SMR est&aacute; dada en la parte  baja de la tabla. Las muertes de las mujeres solteras en la tabla comprenden  s&oacute;lo el 10 % de las muertes femeninas que hubo y fueron clasificadas  en el &uacute;ltimo per&iacute;odo de cobertura (1979-1980, 1982-1983)  s&oacute;lo 168 muertes en la Clase I y 401 en la Clase V. Esto puede ayudar  a explicar las desigualdades de cualquier tendencia de los datos.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La SMR de 121 es dif&iacute;cil de interpretar, dado que una SMR de  277 se da dondequiera para las 233 muertes en Inglaterra como un todo para  Occupations Unit 160 (General Labourers).        <P>La tabla 9,3 reproduce las tasas de mortalidad para los &uacute;ltimos  4 suplementos deceniales y compara, en forma combinada, las Clases IV y  V con las I y II para grupos etarios seleccionados de adultos. En cada  caso se comparan secciones sustanciales de la poblaci&oacute;n de hombres  y mujeres, esto descarta la clase de reservas que podr&iacute;an ser agregadas  a la interpretaci&oacute;n de las tendencias de mortalidad en peque&ntilde;as  categor&iacute;as poblacionales.        <P>As&iacute;, para 1979-1983, la tasa de mortalidad del 29 % de los hombres  en las Clases m&aacute;s pobres (IV y V) es comparada con aquella del 27  % en las Clases m&aacute;s ricas (I y II). La figura correspondiente para  mujeres casadas es 29 y 25 %. Para los grupos de 10 a&ntilde;os la tendencia  para hombres de 25-64 a&ntilde;os es regular, y sin dudas. En relaci&oacute;n  con las clases m&aacute;s pobres la tasa de mortalidad de las clases ricas  ha disminuido sustancialmente desde 1949. Por supuesto, la tasa de mortalidad  absoluta de la combinaci&oacute;n ocupacional de las Clases IV y V tambi&eacute;n  ha disminuido durante 3 d&eacute;cadas, pero no consistentemente, y en  las edades m&aacute;s viejas s&oacute;lo en peque&ntilde;a extensi&oacute;n.        <P>En 1979-1983 la tasa de mortalidad masculina en Inglaterra y Gales para  esas edades de 45-54 a&ntilde;os era solo 7 % m&aacute;s baja y para aquellas  edades de 55-64 s&oacute;lo 3 % m&aacute;s baja que en 1949-1953.        <P>Aun a estas edades mayores la tasa de mortalidad de las 2 clases ricas  hab&iacute;a disminuido para 37 y 33 %, respectivamente.        <P>En las edades j&oacute;venes la ganancia ha sido mayor. Para los hombres  entre 25 y 34 a&ntilde;os, la tasa de mortalidad de las clases ocupacionales  I y II es menos de la mitad que las que se ten&iacute;an en 1949-1953.        <P>Para las mujeres entre 25-34 a&ntilde;os ha habido una tendencia similar  desde 1959, pero si se suma a la figura para 1949-1953, la cual muestra  una mayor diferencia que lo sucedido en 2 d&eacute;cadas, es la misma,  entonces el cambio no puede decirse que sea consistente a trav&eacute;s  del per&iacute;odo. Sin embargo, &eacute;sta es la &uacute;nica excepci&oacute;n  para el largo per&iacute;odo de a&ntilde;os bajo consideraci&oacute;n.        <P>La tasa de mortalidad para mujeres de 35 a 64 a&ntilde;os, en cada grupo  de 10 a&ntilde;os, igual para los hombres, se ha vuelto m&aacute;s desigual,  aunque un poco menos marcada. De nuevo, entre mujeres viejas como entre  hombres viejos, la tasa de mortalidad de las clases ocupacionales m&aacute;s  pobres ha declinado s&oacute;lo en una peque&ntilde;a cantidad desde 1949-  -1953. Para el grupo de 45-54 a&ntilde;os, por ejemplo, la tasa disminuye  s&oacute;lo 7 %, mientras que para las clases m&aacute;s ricas a esta edad  la tasa disminuye un 35 %.        <P>El cambio para el cual se reclama atenci&oacute;n no es solamente cu&aacute;l  aplicar a las categor&iacute;as en los extremos de la distribuci&oacute;n  de clases ocupacionales. La tabla 9,4 muestra para los hombres, que, durante  el &uacute;ltimo per&iacute;odo para el cual existe informaci&oacute;n,  la reducci&oacute;n de la mortalidad era mayor en la Clase I y menor en  cada una de las clases siguientes con incremento atribuido a la clase ocupacional  V. Cuando las defunciones son agrupadas por causa y analizadas entonces  por clases, estos cambios se hacen manifiestos. El gradiente de clase observado  para todas las muertes ahora es aplicado a un mayor n&uacute;mero de diferentes  causas de muerte, y pocas causas est&aacute;n asociadas con un gradiente  inverso de clase.        <P>En 1980, el Black Research Working Group se&ntilde;al&oacute; que las  defunciones para algunas enfermedades que hab&iacute;an sido previamente  m&aacute;s numerosas en las clases ricas que en las pobres, o tan numerosas  como en las clases pobres, eran ahora menos numerosas y se correspond&iacute;an  con el gradiente de clases observado para otras defunciones (la gran mayor&iacute;a).  As&iacute;, en 1959-1963, 49 de 85 causas de muerte seleccionadas para  hombres y 54 de 87 para mujeres, se encontr&oacute; que las Clases IV y  V ten&iacute;an mayor SMR que las I y II. Pero s&oacute;lo en 4 de las  causas, aplic&aacute;ndose a cada una, se encontr&oacute; lo opuesto. En  1970-1972 el n&uacute;mero comparable de muertes en las cuales de nuevo  las Clases IV y V ten&iacute;an mayor SMR que las I y II, aument&oacute;  en el caso de los hombres de 68 a 92, lo cual representa un incremento  proporcional comparado con los 10 a&ntilde;os anteriores.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>S&oacute;lo para 4 causas las tasas de mortalidad para I y II eran mayores  que para IV y V: accidentes de conductores de veh&iacute;culos, neoplasia  maligna de la piel, neoplasia maligna del cerebro, poliarteritis nodosa  y condiciones asociadas (OPCS, 1978, Tabla 4A).        <P>El gradiente de clase puede examinarse para 1979-1983 para un total  de 78 causas y grupos de causas. Ellas se relacionan en la tabla 9,5a para  hombres entre 20 y 64 a&ntilde;os, en Breta&ntilde;a, mostrando SMR para  las 4 clases ocupacionales en los extremos de la dispersi&oacute;n. )Cu&aacute;les  son las conclusiones que debemos extraer de estos datos? Primero, el gradiente  de clase est&aacute; m&aacute;s fuertemente establecido para m&aacute;s  causas que en las d&eacute;cadas previas. Para las 78 categor&iacute;as  en la lista hay 65 donde la SMR es mayor para las Clases IV y V que para  cada una de las Clases I y II.        <P>Lo inverso se aplica s&oacute;lo en 1 caso (melanoma maligno de la piel).  En 8 de los restantes 12 casos (incluyendo neoplasia maligna del colon  y de la cavidad nasal, neoplasia maligna de la pr&oacute;stata, neoplasia  maligna del cerebro y del tejido linf&aacute;tico y hematopoy&eacute;tico,  leucemia y leucemia linfoide, leucemia mieloide, esclerosis m&uacute;ltiple  y enfermedades de la piel) la SMR combinada para las Clases IV y V es mayor  que para las Clases I y II combinadas; y en los otros 4 las SMR son muy  cercanas a la igualdad. En algunos casos el n&uacute;mero de muertes en  el cual se basa la SMR es muy peque&ntilde;o. As&iacute;, 6 defunciones  debidas a des&oacute;rdenes de la piel producen una SMR de 142 para la  Clase I.        <P>Realmente, en el desarrollo de cualquier an&aacute;lisis, deben ser  vigiladas grandes variaciones en el n&uacute;mero de defunciones por causa.  Las 7 causas identificadas como excepciones al promedio de gradiente de  clase suman s&oacute;lo el 2,9 % de las muertes clasificadas para estos  4 a&ntilde;os.        <P>Para las mujeres (tabla 9,5b), se relacionan 82 causas o combinaci&oacute;n  de causas de muerte. En 62 de ellas la SMR es mayor para las Clases IV  y V que para cualquiera de las Clases I y II. Lo inverso se aplica en 4  casos (neoplasia maligna de la mama y el cerebro, melanoma maligno de la  piel y leucemia linfoide aguda).        <P>En otros 6 casos la SMR de las Clases IV y V cuando se combinan, son  mayores que la combinaci&oacute;n de las Clases I y II. En los restantes  10 casos no hay ning&uacute;n gradiente marcado en ning&uacute;n sentido.        <P>Segundo, el gradiente de clase es m&aacute;s "empinado" para algunas  enfermedades que para otras. Por ejemplo: neoplasias malignas de la laringe,  la tr&aacute;quea, los bronquios y el pulm&oacute;n, enfermedades respiratorias,  enfermedad isqu&eacute;mica del coraz&oacute;n, enfermedad cerebro-vascular  y accidentes de veh&iacute;culos de motor. Las causas de muerte con un  discreto gradiente de clases incluyen: neoplasia maligna del colon y el  tejido linf&aacute;tico y hematopoy&eacute;tico, leucemia, enfermedades  de la sangre, enfermedades de las arterias y anomal&iacute;as cong&eacute;nitas.  La comparaci&oacute;n sistem&aacute;tica de tales casos debe permitir identificar  m&aacute;s exactamente los factores causales.        <P>Tercero, las explicaciones del fen&oacute;meno, sencillamente, tienen  que ser basadas en un c&iacute;rculo amplio y no s&oacute;lo en causas  espec&iacute;ficas.        <P>Concentrarse en causas particulares de muerte sin se&ntilde;alar su  importancia proporcional o dibujando <I>clues</I> de los factores que est&aacute;n  implicados en un amplio n&uacute;mero de causas, puede hacer olvidar mayores  posibilidades cient&iacute;ficas de prevenci&oacute;n as&iacute; como de  curaci&oacute;n. En la discusi&oacute;n actual se "invoca" frecuentemente  el fumar para ilustrar diferencias en la salud entre clases, con la implicaci&oacute;n  de que el patr&oacute;n de desarrollo bajo el propio control individual,  produce estas diferencias sociales en la mortalidad. Fumar es, por supuesto,  importante en causar o precipitar una variedad de enfermedades, que incluyen  enfermedad del coraz&oacute;n y respiratorias, as&iacute; como c&aacute;ncer  del pulm&oacute;n, pero su lugar en el cuadro global de salud de la poblaci&oacute;n  y c&oacute;mo se necesita ser entendido merece un an&aacute;lisis detallado.  As&iacute;, por ejemplo, aunque con las neoplasias malignas de la tr&aacute;quea,  bronquios y pulm&oacute;n (c&aacute;ncer del pulm&oacute;n), est&aacute;  m&aacute;s estrechamente vinculado el fumar que cualquier otra causa, en  necesario considerable cuidado en la interpretaci&oacute;n de los hechos.  Primero, y para colocar el c&aacute;ncer del pulm&oacute;n en el contexto  de todas las muertes, es importante se&ntilde;alar que entre 1979 y 1983  &eacute;ste sumaba el 11 % de todas las muertes masculinas y casi menos  del 5 % de todas las muertes femeninas. Segundo, sin subestimar la importancia  primaria de fumar, no debemos ignorar otros factores contribuyentes, los  cuales incluyen condiciones de trabajo, humedad y calor de la vivienda,  la calidad de la calefacci&oacute;n dom&eacute;stica realmente disponible,  contaminaci&oacute;n del aire y facilidades de ingreso para hacer ejercicios.  Tercero, no es suficiente dejar descansar la culpa de fumar solamente en  el individuo. Los est&iacute;mulos y desest&iacute;mulos institucionales,  que incluyen la funci&oacute;n respectiva de la propaganda comercial y  la educaci&oacute;n en la escuela, tambi&eacute;n desempe&ntilde;an una  parte en la compleja causa de esta enfermedad. En un informe coincidente  con la publicaci&oacute;n del m&aacute;s reciente suplemento decenial,  <I>Marmot y McDowall</I> combinaron todas las ocupaciones manuales y no  manuales para superar las dificultades de una relaci&oacute;n mal clasificada  en OPCS Report.        <P>Ellos estandarizaron SMR para los datos de 1970-1972 al 1979-1983. Analizaron  los datos para c&aacute;ncer de tr&aacute;quea, bronquios y pulm&oacute;n,  enfermedad coronaria, enfermedad cerebrovascular y todas las causas de  muerte combinadas.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>A pesar del descenso general en la mortalidad, la desventaja relativa  de comparar clases manuales con no manuales se ha incrementado para cada  uno de estos 4 grupos de causas. En el caso del c&aacute;ncer del pulm&oacute;n  ellos encontraron que para los hombres, la mortalidad ha declinado m&aacute;s  r&aacute;pidamente entre las clases no manual que la manual. La mortalidad  femenina hab&iacute;a disminuido entre las no manuales pero incrementado  entre las manuales. El gradiente social se hab&iacute;a ampliado. En su  visi&oacute;n, necesita considerarse un mayor rango de factores causales  que incluyen el desempleo, la brecha creciente del ingreso entre las clases  y las exposiciones ocupacionales ambientales. Adem&aacute;s de las diferencias  en ciertos aspectos del estilo de vida, como la dieta, el consumo de alcohol  y fumar.  <H4>  9.1 LA PRESENTACI&Oacute;N DE LOS HECHOS</H4>  La evidencia nacional de una alta correlaci&oacute;n entre mortalidad prematura  y clase social y ocupacional, en los 1980, es por lo tanto muy fuerte.  Parece, sin embargo, que se trat&oacute; equivocadamente en el informe  OPCS, por razones que comienzan con el significado atribuido a "clase social"  y el uso reciente del concepto por el Registro General y su <I>staff.</I>        <P>Hist&oacute;ricamente, la clase social ha sido mostrada como una poderosa  v&iacute;a para la explicaci&oacute;n cient&iacute;fica de las variaciones  en las enfermedades (<I>ill-health</I>) y especialmente la mortalidad.  En 1842, <I>William Farr</I> construy&oacute; la primera English Life Table  y posteriormente un Health District Life Table, basada en 63 Distritos  que registraban las tasas de mortalidad m&aacute;s bajas, las cuales representaban  un marcado contraste con la tabla para el pa&iacute;s como un todo.        <P>Esto proporciona un <I>standard</I> por el cual "la p&eacute;rdida de  vida bajo otras circunstancias puede ser medida". Subsecuentemente, las  tasas de vida fueron preparadas con estad&iacute;sticas para los ricos  y pr&oacute;speros, y fueron medidas las diferencias en expectativa de  vida entre los ricos y las masas, especialmente en la infancia. En 1887,  el Assistant Registrar General se dirigi&oacute; a la Royal Statistical  Society y apel&oacute; por la construcci&oacute;n urgente de "las tasas  de mortalidad prevalentes en los diferentes estratos de la sociedad". &Eacute;ste  se&ntilde;al&oacute; que el Registro General de Irlanda hab&iacute;a ya  analizado el Censo de 1881 procedente de Dublin en t&eacute;rminos de 4  clases sociales. En 1911, <I>Stevenson</I> respondi&oacute; a los cient&iacute;ficos  y reclam&oacute;, public&oacute; y clasific&oacute; la poblaci&oacute;n  de Inglaterra y Gales en 5 clases sociales (aunque 3 grupos: mineros, trabajadores  textiles y agr&iacute;cola, fueron considerados suficientemente importantes  para ubicarlos separadamente).        <P>A partir de entonces, sucesivos Registros Generales aplicaron y extendieron  la pr&aacute;ctica, especialmente en el suplemento decenal, sobre mortalidad  ocupacional. Nunca hubo ninguna pregunta, pero la clase social fue aceptada  generalmente como un fen&oacute;meno causal relacionado con la medida de  enfermedad. La clasificaci&oacute;n de ocupaciones fue reconocida como  importante para comprender el desarrollo social y de la sociedad, y ha  sido regularmente actualizado. Esto no niega la desconfianza expresada  algunas veces, acerca del procedimiento relativamente grosero por el cual  se adopt&oacute; la categorizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en clases.  C&oacute;mo el Black Report se&ntilde;al&oacute;, el uso de la ocupaci&oacute;n  vino a ser una forma conveniente de construir una clasificaci&oacute;n,  pero deja otros hechos de las clases sociales inexplorados.        <P>Adem&aacute;s de la ocupaci&oacute;n, existe una variedad de factores  que puede decirse toman parte en la determinaci&oacute;n de las clases:  ingreso, bienestar, tipo de tenencia de la vivienda, educaci&oacute;n,  origen social, relaciones familiares y locales, y h&aacute;bitos de consumo.        <P>&Eacute;stos se interrelacionan con el <I>status</I> o posici&oacute;n  de clase, pero ninguno de ellos puede ser tratado como un indicador suficiente  de esa posici&oacute;n o <I>status.</I> Las poblaciones no se encuentran  uniformemente divididas en diferentes y distintas clasificaciones cuando  se grad&uacute;an por el ingreso, bienestar, vivienda y acceso a la educaci&oacute;n;  aunque hay un alto grado de correspondencia entre las posiciones en las  diferentes categor&iacute;as. <I>Entre diferentes per&iacute;odos de la  historia social o entre diferentes sociedades, el n&uacute;mero de clases  y la facilidad en la cual sus l&iacute;mites pueden identificarse, pueden  cambiar; pero esto no contradice la existencia de una estructura de clases</I>  no m&aacute;s que la existencia de diferentes estructuras militares contradice  la existencia de una bien definida jerarqu&iacute;a militar de oficales  y otras clasificaciones.        <P>Siguiendo el Black Report, puede decirse que las clases sociales son  segmentos de la poblaci&oacute;n que comparten ampliamente similares tipos  y niveles de recursos, con amplios estilos similares de vida y algunas  percepciones similares de su condici&oacute;n colectiva.        <P>La ocupaci&oacute;n ha probado ser un indicador marcadamente exacto  de clase en la reciente historia de Inglaterra, al menos para la gran mayor&iacute;a  de la poblaci&oacute;n.        <P>As&iacute;, no designa exactamente el tipo de trabajo, pero s&iacute;  probables condiciones laborales (internas y externas, exposici&oacute;n  al polvo, ruido, m&aacute;quinas peligrosas, etc&eacute;tera) y probable  acceso a ciertas facilidades y amenidades (<I>amenitys</I>) del trabajo  tales como beneficios adicionales. Tambi&eacute;n, proporciona una gu&iacute;a  aproximada del nivel deseable de ingreso, porque los salarios tienen siempre  importancia para la gran masa de ingresos disponibles de la familia (aunque  con el desarrollo de la seguridad social y el retiro, as&iacute; como en  la clase estudiantil, las excepciones y calificaciones han crecido en importancia).  Como un indicador, sin embargo, parece ser menos poderoso en los 1980 que  lo que fue en el pasado. As&iacute;, los soci&oacute;logos han se&ntilde;alado  las dificultades de determinar clases partiendo de la situaci&oacute;n  general de diferentes ocupaciones, especialmente durante un per&iacute;odo  donde el pago y las condiciones pueden variar m&aacute;s ampliamente en  su interior, as&iacute; como entre ocupaciones. Adem&aacute;s, trabajan  m&aacute;s mujeres que en el pasado, y la ocupaci&oacute;n del hombre asalariado  es menos indicativa de la familia entera o la clase familiar (y recursos)  que lo que fue una vez. El Black Researching Working Group discuti&oacute;  la utilidad e hizo un n&uacute;mero de recomendaciones positivas, que tuvo  el efecto de mantener la importancia de clasificar la poblaci&oacute;n  por clases sociales, pero pensando en un desarrollo m&aacute;s efectivo  de la clase ocupacional individual (con el uso de criterios objetivos)  y de clase familiar (con el uso de informaci&oacute;n acerca de la ocupaci&oacute;n  de los adultos en la familia y su clase social original).        <P>El argumento cient&iacute;fico ha sido distorsionado en el &uacute;ltimo  Suplemento decenial (OPCS, 1986). Se expresaron objeciones al concepto  de clase social del Registro General y sus colegas, sin ning&uacute;n intento  de confrontar o explorar en detalle la evidencia cient&iacute;fica de una  profunda correlaci&oacute;n entre clase y mortalidad para los datos 1979-1983,  as&iacute; como los de todas las d&eacute;cadas anteriores. Los autores  del informe OPCS dijeron que "comprendiendo los factores causales de muchas  enfermedades se ha incrementado el punto donde las diferencias de mortalidad  en amplios grupos sociales es de relevancia limitada. Esto se refleja en  el mayor &eacute;nfasis sobre diferencias de mortalidad en ocupaciones  m&aacute;s que en las clases en el presente estudio. Se dan ejemplos no  cient&iacute;ficos o referencias para justificar el ep&iacute;teto de 'relevancia  limitada'."        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>M&aacute;s a&uacute;n, si la diferencia de mortalidad entre las ocupaciones  combinadas que caen entre diferentes clases se vuelve m&aacute;s marcada,  entonces esto podr&iacute;a sugerir qu&eacute; factores comunes a diferentes  ocupaciones (salario bajo o alto, riesgo de desempleo, acceso a propiedades  o beneficios adicionales, cambios diferenciales en condiciones de trabajo  y facilidades) se est&aacute;n volviendo m&aacute;s que menos importantes,  y factores &uacute;nicos de ocupaciones aisladas de importancia subordinada  o al menos secundaria.        <P>La segunda objeci&oacute;n de los autores al uso del concepto es que  los "interesantes" gradientes de mortalidad ahora se ven como no aplicables  a las mujeres (cuando se clasifican en una clase social sobre la base de  su propia ocupaci&oacute;n). Es ciertamente el caso que cuando la mujer  casada se clasifica por la ocupaci&oacute;n del marido hay un gradiente  m&aacute;s consistente de SMR que cuando se clasifica por su propia ocupaci&oacute;n.  Puede ser que esto se deba parcialmente a la variaci&oacute;n de clase  en el n&uacute;mero de tales mujeres que se emplean parte del tiempo o  en el caso cuando han estado en tales ocupaciones por largos per&iacute;odos.  De nuevo, si el ingreso, la vivienda y el ambiente est&aacute;n sustancialmente  implicados en la mayor mortalidad de las clases pobres, entonces no deber&iacute;a  sorprender si la ocupaci&oacute;n masculina (de larga duraci&oacute;n,  as&iacute; como de mayores ingresos que los de la mujer casada implicada)  es un indicador m&aacute;s representativo de la clase global de la familia  que la ocupaci&oacute;n femenina. El hecho, sin embargo, no soporta la  creencia de los autores de que el gradiente de mortalidad no se aplica  a las mujeres. Algo de esto es exhibido en el texto del informe de OPCS.  Las desigualdades en mortalidad (como se mide por SMR) entre las Clases  I y II de un lado, y IV y V del otro, son pronunciadas en el caso de mujeres  solteras y (si el escaso n&uacute;mero de muertes en la Clase I se ignora)  todas las mujeres en el estudio longitudinal se miden por su propia ocupaci&oacute;n.        <P>Lo mismo es cierto para mujeres solteras en todos los grupos etarios.  La tercera objeci&oacute;n al concepto dado por el Registro General y sus  colegas es muy dudoso, ellos dicen que "el mayor uso de la clase social  en el presente estudio es tratar de separar el modo de vida de las influencias  ocupacionales en la mortalidad". Ellos por supuesto restringen la interpretaci&oacute;n  del concepto y con esta restricci&oacute;n contin&uacute;an "sin embargo,  no puede esperarse que la clase social determinada en esta forma por la  ocupaci&oacute;n pueda contar por m&aacute;s de una peque&ntilde;a parte  de la influencia del modo de vida en la mortalidad."        <P>Ninguno de los t&eacute;rminos est&aacute;n definidos precisamente ni  ilustrados por los datos. La clase social no es concebida de una forma  generalmente entendida en las ciencias sociales. La imagen en la mente  de los autores parece incluir factores ocupacionales que est&aacute;n restringidos  y la clase y la naturaleza del trabajo m&aacute;s que los ingresos, las  condiciones materiales hechas posibles por estos ingresos y el modo del  desarrollo obtenido como consecuencia de sucesivos cursos de vida.        <P>Tambi&eacute;n en el informe se expresan reservas acerca de los sesgos  serios en el c&aacute;lculo de SMR para las clases sociales. Sin embargo,  &eacute;stos encuentran su aplicaci&oacute;n principal en la categor&iacute;a  de empleados y trabajadores no calificados, ni siquiera clasificados en  la Clase social V.        <P>El total de la Clase V representa s&oacute;lo el 5 % de la poblaci&oacute;n  masculina. No parece haberse hecho esfuerzos para corregir los sesgos identificados  y, por tanto, reproducir las tablas m&aacute;s importantes en el principal  reporte impreso; ni parece haber tenido mucha disposici&oacute;n a considerar  hasta d&oacute;nde tales reservas se aplican a todo o casi todos los ejercicios  decenales previos o al presente sin detractar m&aacute;s que marginalmente  sus resultados &uacute;tiles. Como se expres&oacute; en un editorial de  <I>The Lancet</I> hay terrenos de la responsabilidad del Registro General  acerca de los problemas de clasificaci&oacute;n, pero sus conclusiones,  que hacen los datos de clase sociales no &uacute;tiles, son completamente  irrazonables.        <P>Est&aacute; viciado por la aprobaci&oacute;n del Jefe M&eacute;dico  de Estad&iacute;sticas la publicaci&oacute;n actual de un an&aacute;lisis  muy &uacute;til de las tendencias en diferenciales de mortalidad entre  grupos agregados de clases sociales. Si &eacute;l aprueba esta publicaci&oacute;n  deber&iacute;a incluir al menos alguna presentaci&oacute;n de este material  sumamente importante dentro de su propio Suplemento decenial.        <P>En vistas de las reservas alrededor de grupos dentro de la peque&ntilde;a  Clase V, es lamentable que en el reporte OPCS sobre mortalidad ocupacional  no sean tomadas las ventajas de la presentaci&oacute;n combinada de las  Clases IV y V que hacen acerca de un cuarto de la poblaci&oacute;n y comparar  entonces con las Clases I y II (como aqu&eacute;llos, por ejemplo, en el  Black Report 1980 y <I>Adelstein</I> y <I>Fox</I> 1978).        <P>La renuencia a presentar los datos por varias d&eacute;cadas, es tambi&eacute;n  discutible en vistas de la admisi&oacute;n que los efectos de la reclasificaci&oacute;n  de las ocupaciones y las comparaciones entre los datos de mortalidad para  1979-1983 y aqu&eacute;llos para 1970-1972, que son generalmente pocos.        <P>Hay un punto t&eacute;cnico posterior, lo cual ilustra la actitud negativa  en el informe hacia la desigualdad social.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Si son sustanciales las dificultades t&eacute;cnicas de operacionalizar  las clases para que puedan ser seguidas las tendencias de desigual mortalidad  )por qu&eacute; era una alternativa no desarrollada, por ejemplo, usando  deciles o quintiles? Pudiera haber sido no costoso reconstruir los datos  para las d&eacute;cadas anteriores para que las tendencias en la mortalidad  pudieran discernirse m&aacute;s claramente y ser establecidas sin dudas.        <P>Es dif&iacute;cil no interpretar el Suplemento Decenial de julio de  1986 como un documento equivocado, derramando agua fr&iacute;a sobre el  an&aacute;lisis de las clases sociales en el comentario escrito en la Parte  I y a&uacute;n permitiendo encontrar los resultados de estos an&aacute;lisis  (con gran dificultad y s&oacute;lo teniendo que transponer algunos datos),  dentro del gran n&uacute;mero de 22 000 tablas en microfichas en la Parte  II.        <P>El costo total del Report 1986 es de , 55.20 lo que lo limita a los  m&aacute;s rigurosos especialistas.        <P>M&aacute;s a&uacute;n, el significado de extraer datos &uacute;tiles  depende no s&oacute;lo de tener acceso a una unidad de microfichas sino  a una tambi&eacute;n con <I>printer</I>. La virtual ausencia de cualquier  <I>text Tables</I> muestra una rechazable insensibilidad a las necesidades  e intereses de un mayor n&uacute;mero de lectores que no trabajan en el  departamento de estad&iacute;sticas.        <P>La equivocaci&oacute;n acerca de la clase social es amablemente simbolizada  en la p&aacute;gina 43 (OPCS 1980). Es publicada prominentemente una tabla  de estimados de la SMR de clases sociales, pero una nota a la tabla establece  que "estos datos est&aacute;n sujetos a un serio sesgo y no representan  estimados &uacute;tiles de mortalidad por clase social". )Si no eran &uacute;tiles  por qu&eacute; los imprimieron? Quiz&aacute;s porque en el fondo el <I>staff</I>  del Registro General conoce que ellos son una parte vital del an&aacute;lisis.  La categorizaci&oacute;n es admisiblemente grosera (cruda) pero proporciona  una representaci&oacute;n aproximada de las desigualdades estructurales  que existen en la sociedad.        <P>Muchos especialistas examinar&aacute;n los datos de OPCS en mayor detalle.  El uso del <I>status</I> ocupacional como un sustituto para las clases  sociales ha sido conveniente para administradores y cient&iacute;ficos  sociales, igualmente. Ahora que muchas mujeres han sido implicadas por  largos per&iacute;odos de vida matrimonial y ellas mismas han contribuido  al ingreso familiar, y ahora que m&aacute;s personas tienen la posibilidad  de heredar bienestar, especialmente una vivienda, el <I>status</I> ocupacional  del hombre no es tan poderoso como gu&iacute;a para la posici&oacute;n  econ&oacute;mica familiar o las condiciones de vida como fue una vez.        <P>Sin embargo, deben encontrarse formas (como argumenta el Black Research  Working Group) para incrementar el <I>status</I> ocupacional como base  para identificar las clases sociales, quiz&aacute;s como un soporte de  medidas objetivas del ingreso o quiz&aacute;s combinando la ocupaci&oacute;n  del hombre y la mujer en alguna forma del peso de la clase familiar. Sin  embargo, los autores del &uacute;ltimo Suplemento Decenial sobre mortalidad  ocupacional deber&iacute;an se&ntilde;alar que la clase social no est&aacute;  en desaparici&oacute;n o se ha vuelto imposible de medir; &eacute;sta simplemente  necesita una medida, con formas alternativas o adicionales de aqu&eacute;llas  tradicionalmente adoptadas.        <P>Esta discusi&oacute;n conlleva una posterior implicaci&oacute;n. La  distribuci&oacute;n social del ingreso y bienestar en Inglaterra se ha  vuelto m&aacute;s polarizada en los a&ntilde;os 1980 (indicado por datos  estad&iacute;sticos en impuestos, ingreso familiar y empleo, publicado  por diferentes departamentos gubernamentales). El conocimiento del desempleo  unido al relativo incremento de la poblaci&oacute;n prematuramente retirada,  personas discapacitadas o sin parientes, y la disminuci&oacute;n de <I>low-wage  levels</I> han contribuido al crecimiento del n&uacute;mero de personas  que experimentan privaciones.        <P>Estudios estad&iacute;sticos actuales de desigualdad en salud por &aacute;rea  y por clases, muestran algunos de los resultados de este desarrollo. Se  requiere hacer un trabajo mayor sobre las relaciones entre el nivel de  recursos y condiciones de vida (ambos, ingreso y bienestar) y enfermedad,  mortalidad y desarrollo. Hay relativamente pocos estudios. Un estudio canadiense  en la Regi&oacute;n de Hamilton que usa t&eacute;cnicas complejas, encontr&oacute;  que el ingreso medio familiar explica cerca de la mitad de las variaciones  de mortalidad entre los trechos del censo del &aacute;rea de estudio.        <P>En Inglaterra, el trabajo de <I>Wilkinson</I> (1986a,b, ver tambi&eacute;n  <I>Carr-Hill</I> 85) requiere explicaci&oacute;n en otra parte.  <H4>  9.2 EL NORTE EN ASOCIACI&Oacute;N CON LAS TENDENCIAS NACIONALES</H4>  Este cap&iacute;tulo ha presentado los datos oficiales recientes acerca  de desigualdades en la mortalidad, y ha incursionado en la discusi&oacute;n  de que las evidencias merecen ser aceptadas p&uacute;blicamente como una  base para la acci&oacute;n. Hemos concluido que, con ciertas reservas,  la evidencia es amplia. En las palabras de un editorial de <I>The Lancet</I>  "las desigualdades de clases sociales para hombres y probablemente tambi&eacute;n  para mujeres se han ampliado desde 1950, tanto absoluta como relativamente  y ellas son ahora probablemente mayores que al comienzo de este siglo"  (<I>Lancet</I>, editorial, p:611).        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&iquest;C&oacute;mo se comparan las desigualdades en la mortalidad en  la Regi&oacute;n Norte con aqu&eacute;llas para Britania o Inglaterra y  Gales, como un todo? La tabla 9,6 muestra que la mortalidad es mayor en  todas las clases entre ambos sexos en el Norte, con la excepci&oacute;n  de las mujeres en la Clase I. La tabla tambi&eacute;n muestra que las desigualdades  tienden a ser mayores entre ambos sexos. La mortalidad estandarizada es  cerca del 17 % mayor en las Clases IV y V en el Norte que cualquiera en  Inglaterra.        <P>La tabla 9,7 convierte las tasas del Norte en estimados de muertes excesivas.  Puede verse que para los 4 a&ntilde;os del per&iacute;odo 1979-1983, durante  los cuales fueron analizadas las muertes, hubo aproximadamente 4 000 defunciones  m&aacute;s entre hombres trabajadores manuales entre 20 y 64 a&ntilde;os  y 700 entre trabajadores manuales entre 20 y 59 a&ntilde;os, que las que  pudieran haber ocurrido si se hubieran aplicado a estas clases las tasas  nacionales de muerte. Correspondientemente, hubo cerca de 700 hombres y  400 mujeres menos fallecidos entre los trabajadores no manuales.        <P>La tabla 9,8 ofrece la posici&oacute;n relativa del Norte entre Regiones  de Inglaterra. La Regi&oacute;n Norte tiene la tercera peor tasa de mortalidad  en hombres y la quinta entre las mujeres. )Qu&eacute; efecto tiene esto  en las tasas de mortalidad que se muestran en la tabla 9,9? Como la tabla  9,7; muestra la desfavorable experiencia de todas las clases, con excepci&oacute;n  de las mujeres en la Clase I. Las desigualdades en salud son mucho m&aacute;s  marcadas en algunas regiones de Inglaterra que en otras. Cuando se comparan  las 2 clases m&aacute;s y menos pr&oacute;speras, el Norte se establece  como la Regi&oacute;n de m&aacute;s amplia diferencia, como indica la tabla  9,10, y esto es aplicable a hombres y mujeres. Esta diferencia merece atraer  considerable inter&eacute;s y pol&iacute;tica.        <P>Finalmente, la tabla 9,11 armoniza el centro de este an&aacute;lisis  e ilustra las razones para el presente inter&eacute;s. La mortalidad estandarizada  del peor quintil de la poblaci&oacute;n del Norte ha declinado s&oacute;lo  ligeramente en la &uacute;ltima d&eacute;cada y aqu&eacute;lla del quintil  m&aacute;s pr&oacute;spero ha sustancialmente disminuido. Como consecuencia  la divisi&oacute;n en t&eacute;cnicas de salud se ha vuelto mayor en lo  que es un per&iacute;odo corto.  <H4>  CONCLUSIONES</H4>  Los &uacute;ltimos datos publicados por el Registro General confirman la  creciente desigualdad en las tasas de mortalidad de diferentes clases sociales  o m&aacute;s exactamente clases ocupacionales. Tal desigualdad ha crecido  marcadamente tanto en Inglaterra en general y especialmente en la Regi&oacute;n  Norte en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os. Se aplica tanto a hombres como  a mujeres, y se ha revelado enf&aacute;ticamente cuando las 2 clases m&aacute;s  pr&oacute;speras se combinan y comparan con las 2 m&aacute;s pobres. Mayores  desigualdades tambi&eacute;n se aplican a m&aacute;s causas de muerte.  Para los hombres el gradiente de clase existe para 65 de 78 y para las  mujeres 62 de 82 categor&iacute;as de causas de muerte.        <P>Este hecho no es destacado en el Registro General de 1986, informe publicado  sobre mortalidad ocupacional, aunque puede derivarse de las tablas de microfichas  publicadas en este reporte, y es seleccionado con mayor &eacute;nfasis  en un art&iacute;culo publicado independientemente por el autor principal  (ya retirado) de este informe. Estos puntos fueron discutidos antes. )Por  qu&eacute; el Registro General parece estar equivocado acerca de establecer  los hechos y dibujar las implicaciones de estos hechos? Hemos revisado  las razones t&eacute;cnicas dadas por el Registro General y sus colegas  para un an&aacute;lisis dudoso por clases ocupacionales o sociales. Aunque  estamos de acuerdo que son problemas distintos, hay una peque&ntilde;a  diferencia en principio de aqu&eacute;llos que surgen en las d&eacute;cadas  previas y que pueden ser muy superiores en la construcci&oacute;n de generalizaciones  acerca de tendencias. La mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos sociales  parecen estar de acuerdo con este enfoque.        <P>Una raz&oacute;n m&aacute;s preocupante para fallar en resaltar los  hechos, parece ser el desconocimiento de algunas poblaciones influyentes  en la existencia o severidad de la desigualdad y su recelo del concepto  de clase social, no porque haya alguna duda razonable acerca de su base  emp&iacute;rica o cient&iacute;fica sino, a causa de su presumido papel  en cambiar las pol&iacute;ticas ortodoxas. Nosotros quisi&eacute;ramos  reafirmar su valor como un concepto cient&iacute;fico necesario. La clase  ocupacional o social es una realidad estructural a trav&eacute;s del mundo  y ha sido usada como una de las principales categor&iacute;as cient&iacute;ficas  explicativas del desarrollo social. No deber&iacute;a ser necesario reafirmarlo  como un principio al final de 1980, pero los objetivos pedantes del concepto  de clase est&aacute;n siendo usados para distraer la atenci&oacute;n de  la importante evoluci&oacute;n en la salud de las poblaciones.  <H5>&nbsp; </H5>         ]]></body>
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