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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiogía.  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <h3> EPIDEMIOLOG&Iacute;A Y SALUD P&Uacute;BLICA</h3>  Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a  <H2>  Los retos de la epidemiolog&iacute;a en la era de la globalizaci&oacute;n</H2>  <I><A HREF="#autores">Dr. Pedro M&aacute;s Bermejo,<SUP>1</SUP> Dr. Adolfo Valdivia  Dom&iacute;nguez<SUP>2</SUP> y Dr. Manuel Diez Cabrera<SUP>3</SUP></A></I><A HREF="/img/revistas/hie/v36n3/#autores"></A>      
<P>En 1848, <I>Marx</I> comenzaba la redacci&oacute;n del <I>Manifiesto  Comunista </I>expresando: Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo.        <P>Parafraseando la expresi&oacute;n de <I>Marx</I> pudiera decirse: un  fantasma recorre el mundo, el fantasma de la globalizaci&oacute;n neoliberal.        <P>Dada la complejidad t&eacute;cnica de este tema, y teniendo en cuenta  que a un epidemiol&oacute;gico le resultar&iacute;a dif&iacute;cil o pr&aacute;cticamente  imposible esclarecer de forma conceptual este problema, he decidido recurrir  a 2 publicaciones recientes en Cuba, que a mi modo de ver esclarecen lo  suficiente.        <P>En la revista <I>Cuba Socialista</I> se public&oacute; un art&iacute;culo  titulado "Globalizaci&oacute;n de la Econom&iacute;a Mundial. La realidad  y el Mito" del doctor <I>Osvaldo Mart&iacute;nez,</I><SUP>1</SUP> director  del Centro de Investigaciones de la Econom&iacute;a Mundial,<SUP>2</SUP>  y otro bajo el t&iacute;tulo "Globalizaci&oacute;n y Tendencias en las  Relaciones Pol&iacute;ticas Internacionales" de <I>Silvio Barr&oacute;  Herrera</I>,<SUP>3</SUP> investigador del Centro de Estudios Europeos,  de los cuales tomamos los conceptos fundamentales que servir&aacute;n de  base para el desarrollo de este complejo tema.        <P>Desde mediados del siglo pasado fueron analizados por los cl&aacute;sicos  del marxismo el desarrollo capitalista y la trama de relaciones econ&oacute;micas  internacionales. La globalizaci&oacute;n no es una mentira, es un proceso  objetivo del capitalismo de nuestros d&iacute;as:  <UL>      <LI>  Intenta extrapolar a todas las naciones el modelo econ&oacute;mico y el  sistema pol&iacute;tico social imperante en los pa&iacute;ses centrales  de Occidente.</LI>        <LI>  El signo demostrativo de la globalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a  mundial es el capital financiero y en particular la especulaci&oacute;n  financiera.</LI>        <LI>  Los agentes que operan e impulsan la globalizaci&oacute;n son las transnacionales.</LI>        <LI>  Han perdido sentido las fronteras nacionales, se ha quedado sin base de  sustentaci&oacute;n econ&oacute;mica propia el Estado, y resulta cuestionado  el concepto y el ejercicio de la soberan&iacute;a nacional.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Se enfatiza en la cr&iacute;tica al Estado y se pretende que su lugar lo  ocupen los empresarios privados.</LI>        <LI>  El manejo de la econom&iacute;a nacional est&aacute; limitado a imperativos  globales, dirigidos a la imposici&oacute;n de una realidad que se afirma  es la &uacute;nica posible.</LI>        <LI>  Las concepciones globalizadoras de los pa&iacute;ses occidentales parecen  moverse en 3 planos paralelos:</LI>      </UL>    <UL>  <UL>      <LI>  Se hace la apolog&iacute;a de los procesos para la formaci&oacute;n de  grandes bloques econ&oacute;micos-comerciales.</LI>        <LI>  Se pretende demostrar el car&aacute;cter anacr&oacute;nico del Estado y  de las fronteras nacionales.</LI>        <LI>  Se busca el debilitamiento del Estado por la v&iacute;a de la descentralizaci&oacute;n  de sus funciones.</LI>      </UL>      </UL>    <UL>      <LI>  El enfoque occidental de la globalizaci&oacute;n de que algunos Estados  nacionales son inviables implica la toma de decisiones, acerca de los m&aacute;s  importantes problemas mundiales, concentr&aacute;ndola en un reducido n&uacute;mero  de pa&iacute;ses (l&eacute;ase las grandes potencias).</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  La globalizaci&oacute;n, tendencia objetiva del progreso mundial, impone  la necesidad de pensar acerca de los mejores m&eacute;todos y v&iacute;as  para la regulaci&oacute;n de las relaciones internacionales y la toma de  decisiones en el nuevo contexto mundial, pero a partir de la cooperaci&oacute;n  y la solidaridad entre las naciones.</LI>        <LI>  Las consecuencias para el Tercer Mundo de la capitulaci&oacute;n intelectual  y pol&iacute;tica que olvida los esfuerzos por elaborar teor&iacute;as  y pol&iacute;ticas de desarrollo pensadas desde el subdesarrollo y para  &eacute;l, son imposibles de cuantificar en los a&ntilde;os ya transcurridos  y en los que resten.<SUP>4</SUP></LI>        <LI>  La m&aacute;s significativa victoria de la globalizaci&oacute;n neoliberal  y la teolog&iacute;a del mercado ha consistido en lograr que "las v&iacute;ctimas  piensen en los mismos t&eacute;rminos que los victimarios."</LI>        <LI>  Se ha establecido una increible separaci&oacute;n entre los conceptos de  buen estado de la econom&iacute;a y el bienestar de la mayor&iacute;a de  la poblaci&oacute;n.</LI>        <LI>  En contra del elemental sentido com&uacute;n encontramos s&oacute;lidas  reputaciones de buen estado de la econom&iacute;a y experto manejo de la  pol&iacute;tica econ&oacute;mica en pa&iacute;ses donde un peque&ntilde;o  segmento poblacional de ricos cada vez m&aacute;s ricos se alza sobre unas  capas medias que desaparecen y en su mayor&iacute;a se suman al polo de  los muchos pobres, que cada vez son m&aacute;s pobres.<SUP>5</SUP></LI>      </UL>    <H4>  LOS RETOS</H4>  Como hemos visto anteriormente, el fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n  es un proceso indetenible sustentado por el enorme avance tecnol&oacute;gico  de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como evidencia incuestionable del capitalismo  de nuestros d&iacute;as.        <P>El proceso de la globalizaci&oacute;n est&aacute; acompa&ntilde;ado  de una modernizaci&oacute;n segregada, discriminatoria, que excluye a una  gran parte de la sociedad, potenciando viejos problemas y sumando nuevos  dramas y nuevas penurias en la periferia del sistema y en su base.        <P>De la necesidad de esa reestructuraci&oacute;n material surge la reestructuraci&oacute;n  conceptual dentro del sistema, lo que se expresa actualmente como ideolog&iacute;a  neoliberal. Es la savia ideol&oacute;gica de un proyecto que act&uacute;a  golpeando, desarticulando, dispersando, exprimiendo y desordenando clases,  sectores y pa&iacute;ses subalternos a escala mundial, con efectos mucho  m&aacute;s devastadores en su periferia y semiperiferia en Asia, &Aacute;frica,  Am&eacute;rica Latina y el Caribe.        <P>La globalizaci&oacute;n est&aacute; asociada con los graves problemas  medio ambientales, la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica, el desempleo  masivo, los grandes movimientos migratorios, el incremento de la delincuencia,  la expansi&oacute;n del narcotr&aacute;fico, la agudizaci&oacute;n de los  conflictos inter&eacute;tnicos y religiosos, la expansi&oacute;n de la  pobreza y la indigencia, la feminizaci&oacute;n de la pobreza y de la fuerza  de trabajo, la aparici&oacute;n de nuevas enfermedades como el SIDA, y  la reaparici&oacute;n de epidemias tradicionales ya vencidas (tuberculosis,  malaria, c&oacute;lera, etc&eacute;tera).        <P>Es en este escenario donde deber&aacute; desarrollarse en los pr&oacute;ximos  a&ntilde;os la Epidemiolog&iacute;a, lo que obliga por tanto en muchos  casos a redefinir sus campos de acci&oacute;n y m&eacute;todos de trabajo,  a unificar criterios y avanzar en la b&uacute;squeda de una proyecci&oacute;n  social mucho m&aacute;s all&aacute; de limitados an&aacute;lisis de entidades  espec&iacute;ficas, de factores de riesgo individuales, optando por marcos  conceptuales m&aacute;s amplios, de base social y comunitaria que est&eacute;n  en consonancia con el panorama real que tendr&aacute; que enfrentar la  Humanidad en el pr&oacute;ximo milenio.<SUP>4</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En ocasi&oacute;n del 50mo. Aniversario de la OMS, se present&oacute;  a la Asamblea General un informe que describe los &eacute;xitos y las actividades  que se desarrollan encaminadas al control de las enfermedades transmisibles.<SUP>6</SUP>        <P>Se se&ntilde;ala que durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha habido  sustanciales progresos en el control de las principales enfermedades infecciosas.  Algunas han desaparecido o est&aacute;n pr&aacute;cticamente eliminadas  como problemas de salud p&uacute;blica:  <UL>      <LI>  La erradicaci&oacute;n mundial de la <I>viruela </I>fue declarada en 1980.</LI>        <LI>  Despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os, la amenaza global de la <I>peste</I>  ha disminuido, aunque ocurren todav&iacute;a epidemias c&iacute;clicas.</LI>        <LI>  Gracias al progreso en los niveles de saneamiento e higiene, en d&eacute;cadas  recientes, los brotes de<I> fiebre recurrente</I> transmitida por piojos,  son raros y est&aacute;n favorecidos por la promiscuidad y las condiciones  antihigi&eacute;nicas originadas en ciertas poblaciones en conflicto b&eacute;lico  y desastres naturales.</LI>        <LI>  El programa de control de la <I>oncocercosis</I> se estima que ha protegido  a 36 000 000 de personas. Se espera que la eliminaci&oacute;n de la enfermedad  como problema de salud p&uacute;blica pueda lograrse antes del a&ntilde;o  2000.</LI>        <LI>  Despu&eacute;s que se introdujo la primera vacna efectiva contra la<I>  poliomielitis</I> la enfermedad se ha eliminado progresivamente en numerosos  pa&iacute;ses. Ha habido una disminuci&oacute;n del 90 % de los casos desde  que se lanz&oacute; en 1988 la campa&ntilde;a para la erradicaci&oacute;n  mundial de la enfermedad en el a&ntilde;o 2000.</LI>        <LI>  En lo concerniente a la <U>l</U><I>epra</I>, la OMS desarroll&oacute; y  promocion&oacute; en la d&eacute;cada del 80 un programa de tratamiento  multidroga. El impacto mundial ha disminuido grandemente y el objetivo  es lograr su eliminaci&oacute;n como problema de salud p&uacute;blica para  el a&ntilde;o 2000.</LI>        <LI>  Hay grandes progresos en la eliminaci&oacute;n de la <I>dracunculiasis  </I>y el n&uacute;mero de casos ha ca&iacute;do dram&aacute;ticamente,  ahora est&aacute; confinada la enfermedad en 17 pa&iacute;ses (16 del &Aacute;frica  subsahariana y en Yemen).</LI>        <LI>  La perspectiva del control y eliminaci&oacute;n de la<I> filariasis</I>  es alentadora y en 1997 la Asamblea General hizo un llamado para la eliminaci&oacute;n  de la filariasis linf&aacute;tica como problema de salud p&uacute;blica.  Al lado de los significativos progresos logrados, muchas otras enfermedades  transmisibles representan hoy graves amenazas para la salud p&uacute;blica.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Aunque se espera la eliminaci&oacute;n del<I> sarampi&oacute;n</I> para  el a&ntilde;o 2000 en las Am&eacute;ricas, a&uacute;n mueren por esta enfermedad  cerca de 1 000 000 ni&ntilde;os cada a&ntilde;o.</LI>        <LI>  Las pandemias de <I>c&oacute;lera</I> han afectado al mundo desde la d&eacute;cada  del 60 y a&uacute;n es end&eacute;mica en m&aacute;s de 80 pa&iacute;ses.</LI>        <LI>  La mayor epidemia de <I>fiebre amarilla</I> que se recuerda ocurri&oacute;  en Etiop&iacute;a en 1960-1962, causando cerca de 30 000 defunciones. Desde  la d&eacute;cada del 80 ha habido una dram&aacute;tica resurgencia de esta  enfermedad en &Aacute;frica y las Am&eacute;ricas.</LI>        <LI>  Los recientes cambios ambientales vinculados con las disponibilidades de  agua y con el incremento de la densidad poblacional han favorecido la diseminaci&oacute;n  de la <I>esquistosomiasis</I> hacia &aacute;reas no end&eacute;micas o  de baja endemicidad. La enfermedad se mantiene end&eacute;mica en 74 pa&iacute;ses  subdesarrollados, en particular de &Aacute;frica.</LI>        <LI>  Ha habido una significativa recandescencia de la <I>enfermedad del sue&ntilde;o  (tripanosomiasis africana),</I> particularmente en &Aacute;frica Central  donde se reportan m&aacute;s del doble de los casos de los &uacute;ltimos  a&ntilde;os.</LI>        <LI>  <I>La enfermedad de Chagas</I> ocurre s&oacute;lo en las Am&eacute;ricas,  de M&eacute;xico a Argentina, el objetivo es la eliminaci&oacute;n de su  transmisi&oacute;n en los pa&iacute;ses del Cono Sur para el a&ntilde;o  2003.</LI>        <LI>  <I>El paludismo,</I> que en cierto momento estaba en v&iacute;as de erradicaci&oacute;n  se mantiene como una grave amenaza y permanece end&eacute;mico en m&aacute;s  de 100 pa&iacute;ses.</LI>        <LI>  Despu&eacute;s de unas 3 d&eacute;cadas un exceso de optimismo hacia la<I>  tuberculosis </I>ha conllevado a una disminuci&oacute;n de los programas  de lucha en muchos pa&iacute;ses. El resultado ha sido una fuerte resurgencia  de la enfermedad.</LI>        <LI>  La <I>meningitis epid&eacute;mica</I> es un problema recurrente en el "cintur&oacute;n  de la meningitis" en &Aacute;frica, que se extiende de Senegal a Etiop&iacute;a,  e incluye todo o parte de unos 15 pa&iacute;ses con un estimado de poblaci&oacute;n  de 300 000 000 de personas. en el curso de las epidemias de 1996-1997 se  reportaron m&aacute;s de 250 000 casos.</LI>        <LI>  La creciente urbanizaci&oacute;n durante las d&eacute;cadas pasadas origin&oacute;  un incremento de la prevalencia del <I>dengue</I> y del <I>dengue hemorr&aacute;gico.</I>  Estas condiciones se reportaron en m&aacute;s de 100 pa&iacute;ses, excepto  en Europa.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Se observa un incremento inquietante en el n&uacute;mero de casos de <I>leishmaniasis.</I>  M&aacute;s recientemente ha aparecido la combinaci&oacute;n de leishmaniasis  visceral y sida.</LI>        <LI>  La infecci&oacute;n por el virus de la <I>hepatitis B</I> es un problema  mundial, con el 75 % de la poblaci&oacute;n viviendo en &aacute;reas donde  hay elevadas tasas de infecci&oacute;n, 350 000 000 de personas son portadores  cr&oacute;nicos del virus.</LI>        <LI>  Identificado por primera vez en 1989, el virus de la <I>hepatitis C </I>se  ha vuelto un problema de salud p&uacute;blica. La incidencia mundial de  virus de la hepatitis C no es bien conocida, pero se estima que el 3 %  de la poblaci&oacute;n est&aacute; infectada y 170 000 000 de personas  son portadoras cr&oacute;nicas, con riesgo de desarrollar cirrosis hep&aacute;tica  y c&aacute;ncer del h&iacute;gado.</LI>        <LI>  La aparici&oacute;n de un nuevo virus de <I>influeza A </I>(H5N1) en Hong  Kong a finales de 1997, es un recordatorio de la necesidad de continuar  reforzando la vigilancia mundial de la influenza.</LI>      </UL>  Durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, numerosas enfermedades infecciosas  nuevas han surgido y otras han emergido en muchas partes del mundo. De  &eacute;stas, el sida es la que ha tenido el m&aacute;s profundo impacto  global. Otras, incluyen la enfermedad de los Legionarios, fiebre hemorr&aacute;gica  Ebola, fiebre del Valle del Rift y la nueva variante de la enfermedad de  Crentafeldt-Jakob.        <P>El avance de la globalizaci&oacute;n neoliberal conlleva aparejado el  de la pobreza y la desigualdad social.<SUP>6</SUP>        <P>El estado de salud de la poblaci&oacute;n depende en gran medida de  procesos econ&oacute;micos y sociales exteriores al sector m&eacute;dico,  como los niveles de vida, nutrici&oacute;n, educaci&oacute;n, suministro  de agua y saneamiento.        <P>El an&aacute;lisis apidemiol&oacute;gico de la situaci&oacute;n de salud  de un territorio dado,<SUP>7</SUP> la investigaci&oacute;n sobre causas  de enfermedad y muerte, la presencia de exposiciones a determinados riesgos,  los factores causales y los determinantes de salud no pueden hacerse sin  considerar la situaci&oacute;n econ&oacute;mica actual y perspectiva que  favorezca el pron&oacute;stico de determinados problemas de salud y la  formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas sanitarias adecuadas.        <P>El mayor reto de la epidemiolog&iacute;a actual es no dejarse arrastrar  hacia caminos trillados, recorridos en situaciones distintas y lastrados  por enfoques tradicionales o academicistas de la situaci&oacute;n actual.  Pr&oacute;ximo a terminar el siglo xx y al comienzo de un nuevo milenio  es necesario reconsiderar las v&iacute;as para enfrentar nuevos y viejos  problemas de salud en el marco evolutivo del mundo actual.        <P>Las pol&iacute;ticas de ajuste impuestas a los gobiernos, en particular  del mundo subdesarrollado, limitan la capacidad de gesti&oacute;n y financiamiento  en sectores fundamentales como el de la salud p&uacute;blica, la seguridad  social y sobre todo en el desarrollo de la infraestructura del pa&iacute;s.  No se dispone de los recursos necesarios pero tampoco hay una voluntad  pol&iacute;tica definida para enfrentar esta situaci&oacute;n.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Lejos de acortarse la brecha entre ricos y pobres, &eacute;sta se ensancha,  crecen las desigualdades e inequidades y se afectan de forma considerable  las condiciones de vida de las personas.        <P>La relaci&oacute;n entre las desigualdades sociales y la salud es mucho  m&aacute;s compleja que la simple asociaci&oacute;n entre las riquezas  y la mortalidad en naciones con un desarrollo muy desigual, la de las clases  sociales que est&aacute;n en los extremos de la escala social o de las  &aacute;reas geogr&aacute;ficas m&aacute;s peque&ntilde;as.<SUP>8</SUP>        <P>El desarrollo de la investigaci&oacute;n en epidemiol&oacute;g&iacute;a  social ha permitido establecer una serie de conclusiones:  <UL>      <LI>  <I>Las desigualdades en salud existen en todos los pa&iacute;ses y en forma  de gradiente en la escala social.</I> Personas sin necesidades materiales  o personales importantes y sin especiales riesgos para la salud, mueren  antes y enferman m&aacute;s que aqu&eacute;llas situadas inmediatamente  por encima en la escala social. Hay algo intr&iacute;seco en la jerarqu&iacute;a  y las desigualdades sociales que afecta a la salud.</LI>        <LI>  <I>La magnitud de las desigualdades sociales en salud es enorme.</I> Las  desigualdades en mortalidad entre los grupos sociales extremos de la poblaci&oacute;n  son en muchos casos tan grandes que superan a los factores de riesgo m&aacute;s  conocidos entre los que se incluyen el tabaquismo. Ejemplo: los norteamericanos  con menos ingresos tienen tasas de mortalidad hasta 7 veces mayores que  los m&aacute;s ricos.</LI>      </UL>    <DIR>En Gran Breta&ntilde;a si las clases sociales m&aacute;s desfavorecidas  tuvieran iguales tasas de mortalidad que las m&aacute;s privilegiadas ser&iacute;a  posible evitar cada a&ntilde;o en la poblaci&oacute;n de 16 a 74 a&ntilde;os  cerca de 42 000 muertes.</DIR>    <UL>      <LI>  <I>Las desigualdades en salud no son fen&oacute;menos fijos e inmutables.</I>  La esperaza de vida al nacer durante este siglo ha aumentado en m&aacute;s  de 20 a&ntilde;os paralelamente a las mejoras sociales, econ&oacute;micas  y ambientales en los pa&iacute;ses desarrollados. Mientras que en Jap&oacute;n  entre 1965 y 1986 la esperanza de vida aument&oacute; en 7,5 a&ntilde;os  en los hombres y 8 a&ntilde;os en las mujeres; en pa&iacute;ses del este  de Europa como Hungr&iacute;a, Polonia y Bulgaria en los hombres &eacute;sta  se ha reducido en forma evidente y la de las mujeres apenas ha mejorado.</LI>        <LI>  <I>Las desigualdades en salud est&aacute;n aumentando tanto entre pa&iacute;ses  como dentro de los pa&iacute;ses. </I>En Gran Breta&ntilde;a la asociaci&oacute;n  entre el nivel de ingresos y la mortalidad en el per&iacute;odo 1921-1981  es muy fuerte, a mayor desigualdad en la distribuci&oacute;n de ingresos  mayor desigualdad en la mortalidad y viceversa. La publicaci&oacute;n del  <I>Black Repor</I>t en 1980 confirma que desde el establecimiento del Sistema  Nacional de Salud en Inglaterra no se ha visto una declinaci&oacute;n en  las desigualddes sociales en salud.</LI>      </UL>    <DIR>Las &aacute;reas de mayor morbilidad y mortalidad se ubican principalmente  en el Norte y Noroeste de este pa&iacute;s, en Escocia y Gales, y est&aacute;n  casi enteramente ausentes en el Sur.</DIR>    <UL>      <LI>  <I>Las desigualdades en salud son sobre todo un reflejo de la desigualdades  sociales y econ&oacute;micas. </I>Ejemplo: Desde el punto de vista hist&oacute;rico,  enfermedades como las cardiovasculares o la &uacute;lcera duodenal y factores  de riesgo como la obesidad y el tabaquismo han cambiado de patr&oacute;n  epidemiol&oacute;gico entre las clases sociales y tienden en la actualidad  a ser m&aacute;s frecuentes entre las clases sociales m&aacute;s defavorecidas.  No obstante, el gradiente social de las enfermedades var&iacute;a seg&uacute;n  los pa&iacute;ses.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  <I>El desigual nivel de riquezas </I>(absoluto y relativo) <I>de la sociedad  explica una parte importante de las desigualdades en salud. </I>Mientras  que la desigualdad econ&oacute;mica medida en t&eacute;rminos absolutos,  es la que explica sobre todo las desigualdades entre pa&iacute;ses ricos  y pobres, la desigualdad econ&oacute;mica en t&eacute;rminos relativos  es la que mejor explica la desigualdad en salud en el interior de los pa&iacute;ses  desarrollados.</LI>      </UL>    <DIR>En un pa&iacute;s pobre aumentar la riqueza media implica aumentar  su experanza de vida, pero en un pa&iacute;s rico una distribuci&oacute;n  m&aacute;s igualitaria de la riqueza es lo que incrementa la esperanza  de vida. "No son los pa&iacute;ses ricos quienes tienen m&aacute;s salud,  sino las m&aacute;s igualitarios".</DIR>    <UL>      <LI>  <I>Adem&aacute;s de las riquezas, varios factores sociales tienen gran  importancia para explicar las desigualdades.</I> La educaci&oacute;n, el  desempleo, la precariedad en el trabajo, el medio laboral, la calidad de  la vivienda, el medio ambiente y los aspectos diversos de la cohesi&oacute;n  comunitaria son quiz&aacute;s los m&aacute;s relevantes.</LI>        <LI>  <I>La direcci&oacute;n causal que va desde la desigualdad social hac&iacute;a  la salud est&aacute; cada vez mejor establecida.</I></LI>        <LI>  <I>Las causas de las desigualdades en salud son de tipo individual y de  tipo ambiental o contextual.</I> Los factores sociales causantes de las  desigualdades en salud act&uacute;an en los niveles personal, familiar  y comunitario.</LI>        <LI>  <I>Las pruebas de que las desigualdades pueden reducirse mediante pol&iacute;ticas  sociales y sanitarias apropiadas son cada d&iacute;a m&aacute;s abundantes.  </I>La reducci&oacute;n de las desigualdades en salud requiere reducir  las desigualddes en las riquezas mediante pol&iacute;ticas fiscales progresivas  y reducir las desigualdades sociales mediante pol&iacute;ticas que mejoren  la situaci&oacute;n del desempleo, la educaci&oacute;n, el medio ambiente,  la vivienda y los servicios sanitarios entre los m&aacute;s necesitados.</LI>      </UL>  A pesar del enorme progreso realizado en la investigaci&oacute;n de las  desigualdades en salud y en los efectos de las pol&iacute;ticas dirigidas  a reducirlas, las preguntas sin respuestas claras son a&uacute;n muchas:  &iquest;Cu&aacute;l es la situaci&oacute;n en muchos pa&iacute;ses subdesarrollados  y desarrollados? &iquest;Que ocurre en los grupos marginales, en las mujeres  y en grupos &eacute;tnicos minoritarios? &iquest;Existen gradientes sociales  en el caso de medidas de salud y de bienestar psicol&oacute;gicos subjetivos?  &iquest;Cu&aacute;l es la situaci&oacute;n en muchos pa&iacute;ses subdesarrollados  y desarrollados? &iquest;Qu&eacute; ocurre en los grupos marginales, en  las mujeres y en grupos &eacute;tinicos minoritarios? &iquest;Existen gradientes  sociales en el caso de medidas de salud y de bienestar psicol&oacute;gicos  subjetivos? &iquest;Cu&aacute;l es el impacto que factores como el apoyo  o la cohesi&oacute;n social comunitaria tienen sobre las desigualdades?  &iquest;Por qu&eacute; grupos de poblaci&oacute;n que no son pobres, no  est&aacute;n desempleados, ni tienen especiales riesgos ambientales ni  personales sobre su salud mueren prematuramente respecto a aqu&eacute;llos  que est&aacute;n por encima de ellos en la escala social? &iquest;Qu&eacute;  mecanismos biol&oacute;gicos se ponen en marcha a trav&eacute;s de los  cuales act&uacute;an los factores socio-econ&oacute;micos? &iquest;Qu&eacute;  medidas reductoras de las desigualdades son m&aacute;s efectivas y eficientes?  Obtener respuestas precisas a esas preguntas implica enormes retos para  los investigadores.        <P>La "puesta en contacto del conocimiento", las teor&iacute;as y los m&eacute;todos  existentes en las ciencias biom&eacute;dicas y las ciencias sociales, la  generaci&oacute;n de nuevo conocimiento mediante investigaciones de tipo  "integral" que permitan analizar la interacci&oacute;n de los factores  individuales, familiares y comunitarios y la obtenci&oacute;n de m&eacute;todos  apropiados que permitan evaluar las intervenciones sociales y sanitarias  dirigidas a reducir las desigualdades son 3 de los enfoques, a&uacute;n  incipientes que los investigadores deber&aacute;n desarrollar en el futuro.        <P>No obstante, la tradici&oacute;n de la salud p&uacute;blica ense&ntilde;a  que poner en pr&aacute;ctica el "debemos investigar m&aacute;s y mejor"  no es suficiente para mejorar la salud de la poblaci&oacute;n, es imprescidible  tambi&eacute;n conocer las prioridades y las estrategias "adecuadas" que  ayuden a "pasar a la acci&oacute;n". Hoy en d&iacute;a al tiempo que se  descubre la toxicidad para la salud de nuevos productos y sustancias, estamos  redescubriendo la toxicidad de las circunstancias sociales y los modos  de la organizaci&oacute;n social sobre la salud.        <P>Para hacer frente a todos los desaf&iacute;os planteados es imprescindible  desarrollar un conjunto de factores t&eacute;cnicos, sociales y pol&iacute;ticos.  Por un lado, es fundamental mejorar la disponibilidad y calidad de las  fuentes de informaci&oacute;n sociosanitarias existentes, la preparaci&oacute;n  cient&iacute;fica de los investigadores y los recursos para realizar su  trabajo. Por otro lado, deben ampliarse el clima y la sensibilidad social  necesarios que ayuden a situar al tema de las desigualdades sociales en  salud en un lugar prioritario por lo que se hace a su percepci&oacute;n  social, la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y las prioridades en  la planificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas socio-sanitarias. Por &uacute;ltimo,  en el plano pol&iacute;tico, es preciso resolver conflictos, crear la correlaci&oacute;n  de fuerzas que ayuden a establecer estrategias proequidad, y tener la voluntad  y el coraje de decidir y actuar.<I> Describir, explicar y sobre todo cambiar  las desigualdades sociales en salud, son 3 de las tareas m&aacute;s importante  que los investigadores, los salubristas y la sociedad tienen por delante.  </I>La omisi&oacute;n de esas acciones implicar&aacute; contribuir a que  los m&aacute;s desfavorecidos paguen con su salud el precio de la desigualdad  social.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La aspiraci&oacute;n de Salud para Todos en el a&ntilde;o 2000 se presenta  como algo inalcanzable para la casi totalidad de los pa&iacute;ses, incluyendo  algunos del primer mundo y al lado de las insuficientes inversiones en  saneamiento b&aacute;sico, vivienda, protecci&oacute;n del medio ambiente  y lucha contra la pobreza creciente, se hace m&aacute;s evidente el c&iacute;rculo  vicioso que caracteriza esta situaci&oacute;n: hambre-desnutrici&oacute;n-infecci&oacute;n  con su corolario obligado de enfermedad y muerte por enfermedades de transmisi&oacute;n  digestiva, de transmisi&oacute;n respiratoria, y por vectores, algunas  de ellas end&eacute;micas (fig.).      <CENTER><A HREF="/img/revistas/hie/v36n3/f0103398.gif"><IMG SRC="/img/revistas/hie/v36n3/f0103398.gif" ALT="Figura 1" VSPACE=10 BORDER=1 HEIGHT=192 WIDTH=242></A></CENTER>        
<CENTER>Fig<I>.</I>. <I>Globalizaci&oacute;n neoliberal.</I></CENTER>          <P>La pobreza constituye el denominador com&uacute;n de la mayor&iacute;a  de estas afectaciones a la salud, el empeoramiento de los principales indicadores  de salud, el deterioro del nivel de vida, el acortamiento de la esperanza  de vida, las enfermedades y muertes evitables, en particular de la infancia,  constituyen una muestra abigarrada de impotencia, indiferencia, desidia,  desigualdad, injusticia, hambre, miseria, enfermedad y muerte que inexorablemente  acompa&ntilde;a a las pol&iacute;ticas de globalizaci&oacute;n neoliberal.        <P>C&oacute;mo se ha mencionado, entre las cr&iacute;ticas al Estado se  encuentra como justificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas neoliberales  su incapacidad e ineficiencia para manejar estas situaciones sobredimensionando  el papel de los empresarios privados. El sector de la salud no escapa a  estas aspiraciones, se pretende privatizarlo todo o casi todo dejando en  manos del Estado la oferta limitada de servicios b&aacute;sicos menos costosos  en los que no est&aacute;n incluidos o quiz&aacute;s s&oacute;lo de forma  parcial las inversiones dirigidas a prevenci&oacute;n de enfermedades,  campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n y de educaci&oacute;n sanitaria, programas  b&aacute;sicos, como los de salud Materno-infantil, salud reproductiva,  atenci&oacute;n al trabajador y a los grupos vulnerables, en particular  los discapacitados y personas de la tercera edad.        <P>Privatizar la salud p&uacute;blica significa<I> </I>sencillamente desmontar  en su totalidad el modelo actual, la dr&aacute;stica modificaci&oacute;n  del nivel de financiamiento p&uacute;blico devolviendo al ciudadano la  responsabilidad de pagar de forma directa los servicios sanitarios consumidos,  vender a sociedades privadas los actuales recursos sanitarios (hospitales,  ambulatorios, etc&eacute;tera) y ceder todo protagonismo del Estado en  el financiamiento y provisi&oacute;n de servicios.        <P>No existen inversiones importantes para el desarrollo de la infraestructura  sanitaria; los avances tecnol&oacute;gicos y los descubrimientos m&aacute;s  recientes en el cap&iacute;tulo de diagn&oacute;stico y tratamiento quedan  limitados para el disfrute de las capas m&aacute;s favorecidas por el alto  costo de &eacute;stos, en particular los medicamentos esenciales y espec&iacute;ficos  para la curaci&oacute;n de determinadas enfermedades.<I> </I>Est&aacute;n  siendo preconizadas m&uacute;ltiples formas de privatizaci&oacute;n trasladando  el gasto estatal hacia las personas necesitadas de estos servicios.        <P>La reforma del sector salud en sus distintas variantes, respondiendo  a las exigencias de las pol&iacute;ticas neoliberales no garantizan el  acceso universal a los servicios de salud, mucho menos persiguen el objetivo  de mejorar o incrementar la calidad de vida y prolongarla.  <H4>  TUBERCULOSIS</H4>  En 1994, se notificaron m&aacute;s de 3 000 000 de casos de tuberculosis,  pero la OMS estima que podr&iacute;an haber ocurrido m&aacute;s de 8 000  000 en 1995. Tres cuartas partes de los casos se notificaron en Asia y  &Aacute;frica, las causas subyacentes son: la pobreza, urbanizaci&oacute;n,  malnutrici&oacute;n y HIV.        <P>En &Aacute;frica, el este del Mediterr&aacute;neo y la regi&oacute;n  Europa las notificaciones se han incrementado.        <P>En Europa y al este del Mediterr&aacute;neo los grandes desplazamientos  de poblaci&oacute;n, conflictos sociales y en algunos pa&iacute;ses el  HIV han tra&iacute;do como resultado la reemergencia de una enfermedad  que hasta hace unos pocos a&ntilde;os no se consideraba ya una amenaza  para la salud p&uacute;blica.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas y el Pac&iacute;fico occidental,  las tasas de notificaci&oacute;n de casos han permanecido relativamente  estables, indicando que no ha habido mejor&iacute;a significativa en el  control de esta enfermedad.        <P>En la regi&oacute;n del Sureste de Asia, en los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os  ha habido una disminuci&oacute;n significativa en la notificaci&oacute;n  de casos, este fen&oacute;meno es m&aacute;s bien un artefacto, reflejando  marcadas fluctuaciones en las actividades de informaci&oacute;n en la mayor&iacute;a  de los pa&iacute;ses.        <P>Seg&uacute;n el<I> Weckly Epidemiol Record </I>(1996; No. 38): "En EE.UU.  y Europa se han presentado brotes dram&aacute;ticos de Tbc con resistencia  a las multidrogas en pacientes infectados por HIV, llamando la atenci&oacute;n  en la emergencia de cepas de <I>M. tuberculosis</I> que son resistentes  a los agentes antimicrobianos."        <P>Esta resistencia es un problema mundial al tanto en personas inmunocompetentes  como en infectados por el HIV.        <P>La verdadera magnitud de este problema no ha sido adecuadamente documentada,  sin embargo, la informaci&oacute;n anecd&oacute;tica sugiere que la resistencia  es alta con frecuencia en Asia y &Aacute;frica.        <P>Una adecuada evaluaci&oacute;n de la magnitud de la resistencia a las  drogas en el mundo y comparaciones significativas entre diferentes pa&iacute;ses  no ha tenido &eacute;xito. Las razones para eso incluyen: insuficientes  facilidades para el cultivo de <I>Myocobacterium,</I> incapacidad para  desarrollar pruebas de susceptibilidad en muchos pa&iacute;ses, no estadarizaci&oacute;n  de los m&eacute;todos de laboratorio, falta de un sistema de vigilancia  en muchos pa&iacute;ses, fallas para distinguir entre resistencia inicial  y adquirida, y ausencia de estudios longitudinales.        <P>La resistencia a las drogas es la mayor amenaza potencial para el control  de la tuberculosis porque s&oacute;lo son efectivas y est&aacute;n disponibles  unas pocas drogas, especialmente en pa&iacute;ses de bajos ingresos. La  disminiaci&oacute;n de cepas resistentes a los 2 medicamentos m&aacute;s  importantes: isoniazida y rifampicina, podr&iacute;a tener serias repercusiones  en la epidemiolog&iacute;a y control de la tuberculosis.  <H4>  MALARIA</H4>  En mayo de 1992, se efectu&oacute; en Brasilia una reuni&oacute;n interregional  de los pa&iacute;ses miembros de la OPS, para profundizar en el an&aacute;lisis  de la situaci&oacute;n social, econ&oacute;mica y epidemiol&oacute;gica  de la malaria.        <P>En la reuni&oacute;n se hizo evidente la existencia de un <I>umbral  </I>en el proceso de desarrollo de nuevos espacios vitales, el cual es  necesario elevar para mantener el control de la transmisi&oacute;n mal&aacute;rica  (sic).        <P>Este umbral est&aacute; determinado por los niveles de cohesi&oacute;n,  estabilidad social, grado de desarrollo de los servicios sociales de salud  y en menor grado, el desarrollo de los indicadores econ&oacute;micos generales  o macroecon&oacute;micos del pa&iacute;s.        <P>El riesgo de contraer la malaria, de varios grados, existe en 100 pa&iacute;ses  o territorios. En 1994, se estim&oacute; que 2 700 millones de personas  viv&iacute;an en &aacute;reas con riesgo, 44 % del total de la poblaci&oacute;n  mundial.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En muchos pa&iacute;ses libres de malaria el riesgo de (re) introducci&oacute;n  de la transmisi&oacute;n es m&iacute;nimo debido tanto a que nunca ha habido  transmisi&oacute;n o a que el desarrollo socioecon&oacute;mico es tan avanzado  que la reintroducci&oacute;n puede ser identificada y eliminada de forma  oportuna.        <P>Sin embargo, cuando la reintroducci&oacute;n de la malaria coincide  con la degradaci&oacute;n socio-econ&oacute;mica y el colapso de los servicios  locales de salud, el reestablecimiento de la endemicidad mal&aacute;rica  puede tener lugar originando epidemias en gran escala. Tales epidemias  pueden ocurrir en ocasi&oacute;n de guerra civil o desplazamientos masivos  de poblaci&oacute;n.        <P>Algunas epidemias recientes est&aacute;n vinculadas a cambios clim&aacute;ticos  y la apertura de &aacute;reas previamente no end&eacute;micas a la agricultura,  miner&iacute;a, etc&eacute;tera.        <P>La incidencia de malaria en el mundo se estima entre 300 y 500 000 000  de casos cl&iacute;nicos anuales.        <P>Un estimado de 1 500 000 a 2 700 000 millones de personas mueren de  malaria cada a&ntilde;o. Cerca de 1 000 000 de muertes ocurren en ni&ntilde;os  menores de 5 a&ntilde;os atribuidos s&oacute;lo a la malaria o en combinaci&oacute;n  con otras enfermedades. Se estima que los pa&iacute;ses de &Aacute;frica  Tropical acumulan m&aacute;s del 90 % de la incidencia total de malaria  y la gran mayor&iacute;a de las defunciones por esta causa.        <P>S&oacute;lo se reporta una fracci&oacute;n de todos los casos de malaria.  Desde 1962, el n&uacute;mero anual de casos de malaria reportados promedia  13 500 000, variando de 3 300 000 en 1962 a 35 100 000 en 1989.        <P>En 1994 se reportan 34 800 000 de los cuales 27 600 000 se informaron  por pa&iacute;ses de la regi&oacute;n africana, o sea, el 79 % de los casos  reportados.        <P>El problema de la resistencia a las drogas antimal&aacute;ricas continu&oacute;  intensific&aacute;ndose en 1994. Entre los pa&iacute;ses donde la malaria  por<I> falciparum </I>es end&eacute;mica, s&oacute;lo los de Am&eacute;rica  Central y Egipto no han informado resistencia a la cloroquina.        <P>En &Aacute;frica la resistencia a la cloroquina es ahora frecuente en  casi todos los pa&iacute;ses end&eacute;micos especialmente en el este  de &Aacute;frica.        <P>Niveles variables de resistencia a la cloroquina existen en la parte  occidental y central del sur de Asia, y en Indonesia, Malasia, Filipinas  y Ocean&iacute;a.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La resistencia a sulfadoxina/pirimetamina est&aacute; diseminada en  el sureste de Asia y Suram&eacute;rica y es focal en otras partes del mundo.        <P>El comportamiento de la resistencia a las drogas crea una dificultad  creciente en las decisiones de la pol&iacute;tica sobre uso de drogas antimal&aacute;ricas.        <P>La regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas para la OMS comprende todo el  Hemisferio Occidental. Veinti&uacute;n pa&iacute;ses tienen transmisi&oacute;n  mal&aacute;rica activa. Canad&aacute;, el Caribe (excluyendo la Isla de  la Espa&ntilde;ola), Chile, Cuba, Puerto Rico, EE.UU. y Urug&uuml;ay se  mantienen libres de la endemia mal&aacute;rica.        <P>En 1994, la poblaci&oacute;n de la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas  se estim&oacute; en 759 000 000, de ellos 431 000 000 (56,8 %) viv&iacute;an  en pa&iacute;ses con endemia mal&aacute;rica, 231 000 000 (30,5 %) viven  en &aacute;reas con riesgo ecol&oacute;gico de transmisi&oacute;n mal&aacute;rica,  y se reportan 1 100 000 de casos confirmados por pruebas de laboratorio.        <P>La morbilidad global recogida en &aacute;reas mal&aacute;ricas era de  4,82 casos por 1 000 habitantes, un 42 % de incremento en relaci&oacute;n  con 1993.        <P>Brasil reporta el 50,6 % de todos los casos, seguido con 29,4 % por  el &aacute;rea Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Per&uacute; y Venezuela)  y el 13,1 % de Centro Am&eacute;rica y M&eacute;xico.        <P>La proporci&oacute;n de infecciones reportadas por<I> Plasmodium</I>  en las Am&eacute;ricas se mantiene estable en 29,6 %. Casi el 60 % de todas  las infecciones por <I>falciparum </I>ocurren en Brasil.  <H4>  C&Oacute;LERA</H4>  En 1995, el<I> Vibrio cholerae </I>O1 serotipo el Tor se report&oacute;  en todas las regiones del mundo.        <P>En total se reportaron oficialmente a la OMS 208 755 casos, casi 50  % de disminuci&oacute;n en relaci&oacute;n con 1994. Se inform&oacute;  un total de 5 034 defunciones. La tasa de letalidad se redujo globalmente  de 2,8 a 2,4 %.        <P>La incidencia del c&oacute;lera en las Am&eacute;ricas continu&oacute;  disminuyendo pero<I> </I>por iron&iacute;a<I> </I>el continente alcanza  en 1995 la mayor proporci&oacute;n de casos reportados mundialmente.        <P>En las Am&eacute;ricas se report&oacute; un total de 85 809 casos por  15 pa&iacute;ses comparados con 113 684 en 1994.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En 1995 la tasa de letalidad era de 1 %, igual que desde 1991, lo que  indica que el manejo de los casos contin&uacute;a siendo efectivo en muchos  pa&iacute;ses de la regi&oacute;n.        <P>Sin embargo, el c&oacute;lera se ha vuelto a establecer en un n&uacute;mero  de pa&iacute;ses como un recordatorio de las deficiencias en la calidad  el agua, saneamiento e higiene.  <H4>  DIFTERIA</H4>  Otro ejemplo, la difteria pr&aacute;cticamente hab&iacute;a desaparecido  en Europa desde hac&iacute;a algunos a&ntilde;os. A partir de 1990 en los  pa&iacute;ses provenientes de la ex Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica comenz&oacute;  a desarrollarse una severa epidemia de difteria que afect&oacute; a m&aacute;s  de 80 000 personas y caus&oacute; la muerte a unas 2 500, amenazando con  propagarse a otros pa&iacute;ses de Europa, calcul&aacute;ndose que a finales  de 1995 haya alcanzado entre 100 000 y 120 000 casos, como consecuencia  de la reducci&oacute;n de los programas de vacunaci&oacute;n y de la ola  imigratoria que sigui&oacute; a la disoluci&oacute;n de la URSS.  <H4>  SIDA</H4>  En cuanto a las "enfermedades emergentes" la atenci&oacute;n mundial se  dirige a la epidemia del siglo xx, el HIV-sida, que amenaza pr&aacute;cticamente  al mundo entero y a&uacute;n hoy sus consecuencias son imprevisibles, as&iacute;  como su detenci&oacute;n y posterior control y erradicaci&oacute;n.        <P>En abril de 1996 se estimaba que cerca de 8,4 millones de casos de sida  hab&iacute;an ocurrido desde el comienzo de esta epidemia global. S&oacute;lo  1 500 000 se hab&iacute;an reportado oficialmente por los pa&iacute;ses  a la OMS, debido al subdiagn&oacute;stico, subreporte o informaci&oacute;n  fuera de tiempo.        <P>Debido al largo per&iacute;odo entre infecci&oacute;n por el HIV y al  posterior desarrollo del sida, una indicaci&oacute;n m&aacute;s &uacute;til  de la tendencia actual de la epidemia global es el n&uacute;mero de nuevas  infecciones por HIV. El programa conjunto de Naciones Unidas sobre HIV-sida  (UNAIDIS) estima que deb&iacute;a haber en 1996 m&aacute;s de 3 100 000  de nuevas infecciones en un a&ntilde;o, es decir cerca de 8 500 por d&iacute;a  (7 500 en adultos y 1 000 en ni&ntilde;os).        <P>Durante 1996, el sida ocasion&oacute; la muerte de un estimado de 1  500 000 de personas, incluyendo 35 000 ni&ntilde;os.        <P>Desde el comienzo de la epidemia, cerca de 30 000 000 de personas se  piensa que han sido infectados por el HIV (26 800 000 de adultos y 2 600  000 de ni&ntilde;os). De &eacute;stos un estimado de 5 000 000 de adultos  y 1 400 000 de ni&ntilde;os han fallecido.        <P>Se estima que hoy 22 600 000 de personas viven con la infecci&oacute;n  por HIV-sida, de ellos, 21 800 000 son adultos y 830 000 son ni&ntilde;os;  aproximadamente el 42 % de los adultos son mujeres. La mayor&iacute;a de  los nuevos adultos infectados es menor de 25 a&ntilde;os de edad.  <H4>  S&Iacute;NDROME PULMONAR POR HANTAVIRUS EN LAS AM&Eacute;RICAS</H4>  El n&uacute;mero de casos y la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica del  s&iacute;ndrome pulmonar por hantavirus se ha incrementado desde que se  identific&oacute; en 1993 en los EE.UU. y ahora se reporta tambi&eacute;n  en Argentina, Bolivia, Brasil, Canad&aacute;, Chile, Parag&uuml;ay, Per&uacute;  y Urug&uuml;ay.        <P>Un total de 350 a 400 casos se ha confirmado en las Am&eacute;ricas,  la mayor&iacute;a en Argentina y EE.UU. Cerca del 45 % de los casos fue  fatal. La alta tasa de letalidad est&aacute; asociada con la aparici&oacute;n  brusca de edema pulmonar y distr&eacute;s respiratorio. No hay tratamiento  espec&iacute;fico aunque el diagn&oacute;stico precoz es importante para  un manejo adecuado del distr&eacute;s respiratorio. Es causado por distintos  hantavirus, los que est&aacute;n cada uno asociados con un roedor hospedero  espec&iacute;fico. Una vez infectado el roedor disemina el virus durante  toda su vida. Los humanos se infectan inhalando aerosol de excretas frescas  o secas.        <P>La investigaci&oacute;n de una epidemia en Argentina en 1995 proporcion&oacute;  una fuerte evidencia de transmisi&oacute;n persona a persona no observada  en los estudios de EE.UU.        <P>Las medidas tomadas en &aacute;reas end&eacute;micas se dirigen al control  de los roedores con particular &eacute;nfasis en la exclusi&oacute;n de  &eacute;stos de las viviendas y reducir el h&aacute;bitat en instalaciones  no habitadas.  <H4>  FIEBRE HEMORR&Aacute;GICA EBOLA</H4>  En Gab&oacute;n (27 de febrero de 1996) se reportaron 24 casos en una villa  aislada, en la parte norte del pa&iacute;s, cerca de 40 km al este de la  capital. El brote se report&oacute; el 13 de febrero cuando ocurrieron  19 casos con 9 defunciones.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los casos presentaban s&iacute;ntomas de fiebre alta, diarreas con sangre  e inyecci&oacute;n conjuntival.        <P>En Zaire (23 de mayo de 1998) se report&oacute; un total de 136 casos  de los cuales 101 (74 %) fallecieron.        <P>Durante el curso de la b&uacute;squeda activa, varias cadenas de defunciones,  una incluyendo 7 de 12 personas residentes en la misma vivienda, se identific&oacute;  ubic&aacute;ndose retrospectivamente a finales de diciembre de 1994.        <P>El primer caso de la actual epidemia, en el Hospital General Kikwit,  era un trabajador de laboratorio de 36 a&ntilde;os que ingres&oacute; el  9 de abril con distensi&oacute;n abdominal, que desarroll&oacute; despu&eacute;s  de haber estado ingresado con s&iacute;ndrome febril donde se sospech&oacute;  fiebre tifoidea con perforaci&oacute;n intestinal. El personal m&eacute;dico  que atendi&oacute; este paciente desarroll&oacute; una enfermedad febril  y otros s&iacute;ntomas incluyendo cefalea, dolores musculares y en algunos  casos manifestaciones hemorr&aacute;gicas.        <P>Los primeros casos en este personal ocurrieron 4 d despu&eacute;s de  la laparotom&iacute;a del caso &iacute;ndice y eran 2 enfermeras del sal&oacute;n  de operaciones. Un total de 3 enfermeras de sal&oacute;n y 2 anestesistas  enfermaron, as&iacute; como otros trabajadores del hospital. Cerca de <FONT FACE="Times-Roman">&frac34;</FONT>  de los 70 pacientes en la epidemia eran trabajadores de la salud y la tasa  de letalidad entre ellos era muy alta.        <P>El 30 de mayo de 1995 comenz&oacute; una tendencia general a la disminuci&oacute;n.  El n&uacute;mero total de casos ascendi&oacute; a 211, el 7 de junio hab&iacute;a  terminado la fase aguda de la epidemia. De un total de 247 casos conocidos,  201(81 %) fueron fatales.        <P>El 14 de junio el total de nuevos casos y los detectados retrospectivamente  ascendi&oacute; a 282, de los cuales falleci&oacute; el 80 %.        <P>El 6 de abril de 1995 se inform&oacute; a la OMS la sospecha de un caso  de fiebre hemorr&aacute;gica Ebola en Costa de Marfil, confirm&aacute;ndose  el diagn&oacute;stico por prueba serol&oacute;gicas en el Instituto "Pasteur".  Se trataba de un refugiado del sexo masculino de 25 a&ntilde;os, de la  vecina Liberia. Este hombre conviv&iacute;a con otros 3 hombres y 2 mujeres,  una de ellas su esposa. Se encontr&oacute; que 2 de los hombres estaban  enfermos con fiebre y fatiga extrema que pod&iacute;an ser signos y s&iacute;ntomas  de infecci&oacute;n precoz por Ebola. El tercero estaba bien. De las 2  mujeres una estaba hospitalizada con s&iacute;ntomas probables de Ebola.  <H4>  ENFERMEDAD DE LOS LEGIONARIOS</H4>  La informaci&oacute;n sobre los casos de esta enfermedad en Europa se obtuvo  a trav&eacute;s del completamiento de formularios de reporte anual preparados  por el Centro de Vigilancia de Enfermedades Transmisibles del Servidio  de Laboratorio de Salud P&uacute;blica en Londres.        <P>En 1996, se report&oacute; un total de 1 566 casos en 24 pa&iacute;ses  de Europa. Esto representa cerca de 300 casos m&aacute;s que en 1995. La  mayor parte de este crecimiento se debi&oacute; a un gran brote comunitario  que ocurri&oacute; en Espa&ntilde;a, 10 pa&iacute;ses reportaron m&aacute;s  casos en 1996 que en 1995. Cuatro pa&iacute;ses reportaron m&aacute;s de  100 casos cada uno (Espa&ntilde;a 430, Francia 294, Inglaterra y Gales  200, y Alemania 181).        <P>Se produjeron 77 defunciones, para una tasa de letalidad de 4,9 %. Sin  embargo, un total de 647 casos de 5 pa&iacute;ses se report&oacute; sin  informaci&oacute;n sobre el n&uacute;mero de muertes asociado con estos  casos. En pa&iacute;ses donde existe informaci&oacute;n m&aacute;s detallada  la tasa de letalidad var&iacute;a del 4 al 30 %.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El 71 % de los casos reportados estaba constituido por hombres y el  29 % por mujeres.        <P>El n&uacute;mero de casos adquiridos en la comunidad se increment&oacute;  del 16 % en 1994 a 21 % en 1995 y a cerca del 40 % en 1996, mientras que  la proporci&oacute;n de casos de origen nosocomial y viajeros era similar  en los &uacute;ltimos 2 a&ntilde;os.        <P>Veintid&oacute;s brotes o clusters se detectaron en pa&iacute;ses individuales,  2 de estos vinculados a hospitales, 8 a la comunidad y 12 a viajeros.        <P>Muchos pa&iacute;ses son a&uacute;n incapaces de proporcionar informaci&oacute;n  epidemiol&oacute;gica asociadas con los casos que ellos diagnostican.        <P>El n&uacute;mero total de casos asociados con viajes mostr&oacute; un  incremento comparado con 1995 y 1994.        <P>En 1996, 31 casos de 9 pa&iacute;ses se vincularon a viajes en el pa&iacute;s  de residencia, y 215 casos de 15 pa&iacute;ses a viajes fuera del pa&iacute;s  de residencia. Los viajes dentro de Europa, suman la mayor&iacute;a de  estos casos.  <H4>  ECOSYSTEN HEALT</H4>  En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os la ciencia ambiental ha avanzado de  forma considerable, en el conocimiento de la intrincada relaci&oacute;n  que existe entre los distintos componentes del medio biol&oacute;gico,  f&iacute;sico y social. M&aacute;s recientemente los ecologistas han vuelto  a apreciar que las actividades humanas no s&oacute;lo impactan el ecosistema  sino que la salud humana resulta muy impactada por los cambios del ecosistema.        <P>Hay una alta necesidad de investigaciones acerca de la salud que vayan  m&aacute;s all&aacute; de la preocupaci&oacute;n por los indicadores de  morbilidad, mortalidad y discapacidad, para investigar de forma m&aacute;s  imaginativa en la naturaleza y el impacto de los determinantes ambientales  y sociales.        <P><I>Caldwell</I> (1986) se&ntilde;al&oacute; que las poblaciones de algunos  pa&iacute;ses menos desarrollados eran m&aacute;s saludables que los de  otros con similar ingreso per c&aacute;pita.        <P>Como se&ntilde;alaron<I> Hertman,</I> y otros (1994), "las diferencias  parecen ser que los pa&iacute;ses con mejor nivel de salud, han puesto  un mayor &eacute;nfasis en la importancia de la mujer y el ni&ntilde;o  y tienen una pol&iacute;tica social m&aacute;s equitativa".        <P>As&iacute;, mientras los investigadores de las ciencias ambientales  han ampliado el concepto de ecosistema, incorpor&aacute;ndolo a los indicadores  de salud humana y social, como resultado indirecto del funcionamiento del  ecosistema, nuevos razonamientos acerca de los determinantes de la salud  de la poblaci&oacute;n se han desarrollado en los investigadores de salud  comunitaria para tambi&eacute;n apreciar el valor de una aproximaci&oacute;n  al ecosistema en la priorizaci&oacute;n de intervenciones para mejorar  la salud humana.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El concepto de ecosistema saludable surge esencialmente para proporcionar  un paradigma integrado de manejo ambiental, que combina los aspectos socio-econ&oacute;micos  con los valores ambientales tradicionales, para as&iacute; incorporar las  consideraciones del ambiente biol&oacute;gico y f&iacute;sico en los procesos  de decisi&oacute;n junto con los valores humanos, creencias y percepciones.  <H4>  REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>    <OL>      <!-- ref --><LI>  Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, O. Globalizaci&oacute;n de la Econom&iacute;a  Mundial: la realidad y el mito. Rev Cuba Socialista.</LI>    <!-- ref --><LI>  Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez O, Cobarrubia G&oacute;mez F. Globalizaci&oacute;n:  &iquest;alternativa o destino del sistema capitalista? Rev Cuba Socialista  1997;(8):37.</LI>    <!-- ref --><LI>  Bar&oacute; Herrera S. Globalizaci&oacute;n y tendencias en las relaciones  pol&iacute;ticas internacionales. Rev Cuba Socialista 1996;(3):36.</LI>    <!-- ref --><LI>  Salud, equidad y transformaci&oacute;n productiva en Am&eacute;rica Latina  y el Caribe. Informe conjunto de la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para  Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL), presentado en XXV per&iacute;odo  de sesiones.</LI>    <!-- ref --><LI>  Watts M. &iquest;Qu&eacute; es una econom&iacute;a de mercado? Agencia  cultural e informativa de los EEUU, junio, 1992.</LI>    <!-- ref --><LI>  Las repercuciones de la crisis econ&oacute;mica de los ochenta en la Salud  de Centroam&eacute;rica. Documento aprobado por los Ministros de Salud  de Centroam&eacute;rica. Reuni&oacute;n Cumbre de los Presidentes Centroamericanos.</LI>    <!-- ref --><LI>  Kliksberg B. Pobreza: un tema impostergable. M&eacute;xico, D.F.: Fondo  de Cultura Econ&oacute;mica, 1993.</LI>    <!-- ref --><LI>  PNUD. Informe sobre desarrollo humano. Bogot&aacute;: Tercer Mundo Editores,  1992.</LI>    <!-- ref --><LI>  Saltman RB, PhD. The impact of Globalization on Health Care Systems: an  inmitial framework. Geneva: WHO,1997.</LI>    <!-- ref --><LI>  Castellanos PL. Situaci&oacute;n de Salud y condiciones de vida. Trabajo  presentado en Seminario Latinoamericano. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas.  Santa Casa, Sao Paulo. 10-13 de Dic de 1995.</LI>    <!-- ref --><LI>  Granda Ibarra A. El modelo neoliberal y su efecto sobre la salud en Latinoam&eacute;rica.  Trabajo presentado en IV Jornada Cient&iacute;fica de la Escuela de Medicina  "Jos&eacute; M. Vargas", UCV Noviembre 24-28 de 1997.</LI>    <!-- ref --><LI>  PNUD. Investigaci&oacute;n sobre el desarrollo humano en Cuba. 1996. Centro  de Investigaciones de la Econom&iacute;a Mundial, La Habana: Editorial  Caguayo S.A.,1997.</LI>    </OL>  Recibido: 16 de septiembre de 1998. Aprobado: 28 de septiembre de 1998.        <P>Dr<I>.Pedro M&aacute;s Bermejo.</I> Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a  y Microbiog&iacute;a. Infanta No. 1158 e/ Llin&aacute;s y Clavel, Centro  Habana, Ciudad de La Habana, Cuba, CP 10300.        <P><SUP>1</SUP>&nbsp;<A NAME="autores"></A>Doctor en Ciencias M&eacute;dicas.  Director del Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a.      <BR><SUP>2</SUP> Asesor.      <BR><SUP>3</SUP> Director del Subcentro de Informaci&oacute;n de Higiene  y Epidemiolog&iacute;a.  <H5>&nbsp; </H5>         ]]></body><back>
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