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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Higiene y Epidemiología]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Tackling inequalities in health: An agenda for action]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <H3>Revisi&oacute;n de libros</H3> <H2>Tackling inequalities in health: An agenda for action</H2> <I>    <P>Michaela Benzeval, Ken Judge, Margaret Whitehead, eds.</P></I>  <I>    <P>Pr&oacute;logo realizado por Sir Donald Acheson. Publicado por King’s Fund Publisching, Londres, 1996.</P></I>  <H4>Evidencia Internacional</H4>     <P>El mundo desarrollado ha reportado las desigualdades en salud. Las tasas de mortalidad prematura, enfermedad y discapacidad son m&aacute;s altas entre las secciones m&aacute;s desaventajadas de la poblaci&oacute;n de muchos pa&iacute;ses. Una selecci&oacute;n de datos que demuestran las variaciones sustanciales en salud que existen entre diferentes grupos sociales en una amplia gama de pa&iacute;ses se muestran a continuaci&oacute;n: </P>     <P>1.<I> Australia.</I> </P><DIR>      <P>Un an&aacute;lisis simple de las diferencias socio-econ&oacute;micas en salud (<I>National Health Strategy 1992</I>) reporta altas tasas de mortalidad, morbilidad y factores de riesgo entre las secciones m&aacute;s desprotegidas de la poblaci&oacute;n. Algunos ejemplos incluyen:</P></DIR>   <UL>     <LI>Los ni&ntilde;os con familiares sin empleo retribuido son 25 % m&aacute;s propensos a padecer una enfermedad cr&oacute;nica seria que aqu&eacute;llos con al menos un familiar con trabajo pagado. </LI>     <LI>Las mujeres de bajos ingresos tienen 83 % m&aacute;s de posibilidades de padecer incapacidad que las de altos ingresos. </LI>     <LI>Los hombres con un nivel educacional bajo, informan 150 % m&aacute;s de salud pobre que los de mayor educaci&oacute;n. </LI>    </UL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. <I>B&eacute;lgica</I>. </P><DIR>      <P>En una encuesta de salud materno-infantil en el sur de B&eacute;lgica, se encontraron fuertes variaciones en la escala de indicadores de salud basados en indicadores de educaci&oacute;n, ingreso y ocupaci&oacute;n. Por ejemplo: el doble de los ni&ntilde;os nacidos en familias de bajo nivel social (11,5 %) ten&iacute;a bajo peso al nacer que aqu&eacute;llos de los grupos m&aacute;s aventajados (5,5 %). (<I>Logarse</I> y otros,1990).</P></DIR>      <P>3. <I>Finlandia.</I> </P><DIR>      <P>Un estudio que vincula datos de mortalidad y la informaci&oacute;n del censo encontr&oacute; que un hombre de 35 a&ntilde;os con educaci&oacute;n b&aacute;sica tiene 50 % m&aacute;s de probabilidades de morir antes de la edad del retiro que uno de mayor educaci&oacute;n (al menos 13 a&ntilde;os). La probabilidad de morir de una persona de ocupaci&oacute;n manual era casi 2 veces la de cualquiera de posici&oacute;n superior (<I>white-collar position</I>) (<I>Valkonen,</I> 1993).</P></DIR>      <P>4. <I>Francia.</I> </P><DIR>      <P>Un estudio longitudinal de mortalidad encontr&oacute; que los hombre con trabajos manuales entre 45-49 a&ntilde;os ten&iacute;an tasas de mortalidad 4 veces superiores a los que se empleaban en ocupaciones de alto nivel (<I>Desplanques,</I> 1984).</P></DIR>      <P>5. <I>Irlanda.</I> </P><DIR>      <P>Existen diferencias significativas en las tasas estandarizadas de mortalidad entre grupos ocupacionales. Por ejemplo: en 1981, los hombres con altas posiciones profesionales entre 15 y 64 a&ntilde;os ten&iacute;an un SMR de 55, un tercio de la raz&oacute;n de aqu&eacute;llos en ocupaciones manuales (163) (<I>Nolan</I>, 1990).</P></DIR>      <P>6.<I> Italia.</I> </P><DIR>      <P>Una encuesta nacional de mortalidad realizada en 1983, mostr&oacute; gradientes ocupacionales en salud – medidas por educaci&oacute;n y ocupaci&oacute;n. Por ejemplo: el doble de la proporci&oacute;n de personas con educaci&oacute;n elemental s&oacute;lo (25,7 %) report&oacute; su salud como mala comparada con aqu&eacute;llas que ten&iacute;an nivel universitario (12,3 %) (<I>Piperno</I> y <I>Di Orio</I>, 1990).</P></DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>7. <I>Holanda.</I> </P><DIR>      <P>Una revisi&oacute;n de datos de un n&uacute;mero de diferentes estad&iacute;sticas holandesas encontr&oacute; tasas de mortalidad sustancialmente m&aacute;s bajas y tasas ajustadas por edad de reportes de mala salud entre aqu&eacute;llos con los niveles m&aacute;s altos de educaci&oacute;n. Por ejemplo: en una encuesta nacional representativa de 10 000 personas, la tasa ajustada por edad con reporte de salud como mala, en graduados universitarios era s&oacute;lo 6,4 % del promedio nacional (<I>Macken-bach</I>, 1993).</P></DIR>      <P>8. <I>Noruega.</I> </P><DIR>      <P>Una encuesta de adultos entre 25 y 66 a&ntilde;os realizada en 1983, encontr&oacute; que la proporci&oacute;n de hombres en ocupaciones manuales con enfermedad cr&oacute;nica era 1,4 veces m&aacute;s alta que en aqu&eacute;llos con trabajos de mayor nivel. El doble de las mujeres con trabajos manuales que las profesionales, ten&iacute;a enfermedad cardiovascular. En la vinculaci&oacute;n de los datos de mortalidad con la informaci&oacute;n del censo se encuentran resultados similares. En ocupaciones manuales los hombres ten&iacute;an una SMR de 118 y las mujeres de 110, contra 68 en los hombres y 91 en las mujeres con trabajos calificados (Dahl, 1993).</P></DIR>      <P>9. <I>Espa&ntilde;a.</I> </P><DIR>      <P>Una encuesta nacional entrevist&oacute; 90 000 adultos acerca de la experiencia de enfermedad cr&oacute;nica. El an&aacute;lisis se limit&oacute; a 9 condiciones principales. Para las mujeres entre 20 y 44 a&ntilde;os el n&uacute;mero ajustado por edad, de condiciones reportadas era de 30,7 por 100 personas en el mayor decil de ingreso equivalente y 45,5 para el decil m&aacute;s bajo (<I>Kurst</I> y <I>Mackenbech</I>, 1994).</P></DIR>      <P>10. <I>Suecia.</I> </P><DIR>      <P>Un censo vinculado con los registros de mortalidad para este pa&iacute;s para 1961- -1979, permiti&oacute; a los investigadores construir un indicador de clase social muy similar a los usados en Inglaterra. La tasa de mortalidad estandarizada por edad para hombres entre 20-64 a&ntilde;os era 27 % mayor entre trabajadores semimanuales y manuales que entre los profesionales y grupos dirigentes (<I>Vagero</I> y <I>Londbarg,</I> 1989).</P></DIR>      <P>11. <I>Suiza.</I> </P><DIR>      <P>Una encuesta de una muestra representativa de adultos en Suiza encontr&oacute; que "grupos no privilegiados" de trabajadores manuales y aqu&eacute;llos sin adiestramiento ten&iacute;an un nivel de salud m&aacute;s pobre –en t&eacute;rminos de problemas de salud limitantes, enfermedad seria y discapacidad–, que aqu&eacute;llos de clases superiores o las que ten&iacute;an buena educaci&oacute;n. Por ejemplo: las personas de ocupaciones manuales entre 20-49 a&ntilde;os ten&iacute;an m&aacute;s de 3 veces el n&uacute;mero promedio de discapacidades que aqu&eacute;llos de clases altas. Los hombres de ocupaciones manuales entre 15-74 a&ntilde;os ten&iacute;an una SMR cerca del 60 % mayor que los profesionales. Los hijos de madres solteras ten&iacute;an tasas m&aacute;s altas de mortalidad infantil y perinatal y bajo peso a trav&eacute;s de todas las clases sociales (<I>Lehman</I> y otros, 1990).</P></DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>12. <I>EE.UU.</I> </P><DIR>      <P>Un amplio an&aacute;lisis de una muestra nacional de disfunciones en 1986 unido a cuestionarios de familia, encontr&oacute; que las personas de bajos ingresos y pobre educaci&oacute;n tend&iacute;an a tener tasas m&aacute;s altas de mortalidad que aqu&eacute;llos que eran ricos o m&aacute;s bien educados. Por ejemplo: la tasa ajustada por edad de mortalidad para hombres blancos con el m&aacute;s bajo nivel educacional era m&aacute;s de 2,5 veces que la tasa comparable con aqu&eacute;llos de mayor nivel de educaci&oacute;n (<I>Pappas</I> y otros, 1993).</P></DIR>      <P>13.<I>Alemania Oriental.</I> </P><DIR>      <P>Una encuesta de 40 000 personas realizada entre 1984 y 1991, encontr&oacute; que para ambos, hombres y mujeres, el nivel socioecon&oacute;mico desventajoso –medido por un indicador compuesto de ocupaci&oacute;n, ingreso y educaci&oacute;n–, estaba significativamente asociado con una mayor prevalencia de infarto del miocardio, AVE, diabetes mellitus y bronquitis cr&oacute;nica (<I>Helment </I>y <I>Shea</I>, 1994).</P> <H5></H5></DIR>      ]]></body>
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