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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Higiene y Epidemiología]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Requerimiento de energía alimentaria para la población cubana adulta]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Requirement of food energy for the Cuban adult population]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The requirement of food energy in adults is the amount of energy necessary to balance the energy output and to maintain the height, constitution, indicated and desired physical activity level and a good health status. The standing values for the Cuban population were set by the Institute of Nuitrition in 1996. The new values of requirements for the cuban population starting from 2004 and the methodology for their estimation in population groups, based on height and the suitable weight for it in order to attain a body mass index of 21, are given in this paper. The new proposal has been made aimed at covering the nutritional requirements of this population group. Attention has been focused on overweight and chronic diseases in the Cuban population and the older adult. The values of food energy recommended to the adult population differ only 1 % from the previous ones and they have been structured according to the guidelines established by the FAO/WHO/UNU Committee of Energy Experts in 2004.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Energía alimentaria]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <P>Instituto Nacional de Nutrición e Higiene de los Alimentos </P> <H2>Requerimiento de energía alimentaria para la población cubana adulta</H2>     <P><a href="#cargo">Dr. Manuel Hernández Triana<SPAN class=superscript>1</SPAN></a><SPAN class=superscript><a name="autor"></a></SPAN></P> <H4>Resumen</H4>     <P>El requerimiento de energía alimentaria en adultos es la cantidad de energía    necesaria para balancear el gasto energético y mantener el tamaño, la composición    corporal, el nivel de actividad física indicado y deseado y un buen estado de    salud. Los valores vigentes para la población cubana fueron establecidos por    el Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos en el año 1996. En este    trabajo se ofrecen los nuevos valores de requerimientos que rigen para la población    cubana a partir del año 2004 y la metodología para su estimación en grupos poblacionales,    basados en la talla corporal y el peso idóneo para esa talla, con el objetivo    de alcanzar un índice de masa corporal de 21. La nueva propuesta ha sido establecida    con el propósito de cubrir requerimientos nutricionales de este grupo de población.    Especial consideración han recibido la prevalencia de sobrepeso corporal y las    enfermedades crónicas en la población cubana y en el adulto mayor. Los valores    de energía alimentaria recomendados para la población adulta difieren solo en    un 1 % de los anteriores y se han estructurado de acuerdo con los lineamientos    del Comité de Expertos de Energía de FAO/OMS/UNU del año 2004. </P>     <P></P>     <P><I>Palabras clave</I>: Energía alimentaria, requerimientos, adultos,  población cubana, recomendaciones, estimación, método.</P>     <P></P>     <P>El requerimiento de energía alimentaria para adultos se define como la  cantidad de energía necesaria para balancear el gasto energético consistente con  un buen estado de salud a largo plazo y mantener el tamaño, la composición  corporal y el nivel de actividad física necesario y deseado. </P>     <P>Para la estructuración de la nueva propuesta de recomendaciones de energía  alimentaria para la población cubana adulta se analizaron las propuestas del  Buró de Alimentación y Nutrición de Estados Unidos de Norteamérica del  2002,<SPAN class=superscript>1</SPAN> del Comité de Expertos de Energía de  FAO/OMS/UNU del 2004<SPAN class=superscript>2</SPAN> y las recomendaciones  nutricionales para la población cubana, del año 1996.<SPAN  class=superscript>3</SPAN></P>     <P>Los principios de establecimiento de las recomendaciones de energía para adultos    están basadas en la propuesta del Comité de Expertos de FAO/OMS/UNU de 1985<span class="superscript">4</span>    (casi en su totalidad) y se propone de nuevo el método factorial para el cálculo    del gasto energético total de grupos de población cubana y la estimación de    su tasa metabólica basal (TMB) con las ecuaciones propuestas por <i>Schofield    WN</i>.<SPAN class=superscript>5</SPAN></P>     <P>El crecimiento en la adultez no es más que un proceso que demanda energía,    y la TMB es relativamente constante entre grupos de población de una determinada    edad y sexo. Por este motivo, el peso corporal y el nivel de actividad física    habitual son los factores determinantes en esta nueva propuesta. Las diferencias    que emergieron entre la nueva propuesta de Cuba en el año 2004 y las contenidas    en las recomendaciones nutricionales para la población cubana de 1996<span class="superscript">3    </span>no fueron significativas. Por esta razón, se detalla a continuación el    nuevo proceso de establecimiento de las nuevas recomendaciones nutricionales    de energía alimentaria para adultos cubanos.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P></P> <h6>Procedimiento</h6>     <P>Las novedades introducidas para las nuevas recomendaciones de adultos, según    las correspondientes a FAO en el año 2004 con respecto a las de 1985, en la    instauración del método factorial de cálculo (TMB x NAF), son las siguientes:</P> <UL>       <LI>Para tener en cuenta las diferencias en cuanto a tamaño y composición corporal,      el costo energético de las diferentes actividades fue calculado como un múltiplo      de la TMB por min, también denominada razón de actividad física (<i>physical      activity ratio</i> [PAR]).        <LI>El requerimiento energético de 24 h fue expresado como un múltiplo de la    TMB utilizando el valor del nivel de actividad física (NAF o PAL).        <LI>Si no se conoce el NAF de una población, este puede calcularse basado en    el ejemplo presentado en la tabla 1, en el cual se distribuye la duración de    la realización de actividades de diferente intensidad durante las 24 h, y se    le asigna a cada una de ella el costo energético correspondiente. En esta    tabla se presenta un ejemplo del cálculo del NAF y del requerimiento    energético estimado (REE). </LI>    </UL>     <P align=center>Tabla 1. Cálculo factorial del gasto energético total (GET) para  un grupo de población con estilo de vida "activo o moderadamente activo"</P> <TABLE width="75%" align=center border=1>   <TBODY>    <TR>      <TD>            <div align="center">Principales actividades diarias </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">Tiempo dedicado (h) </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">Costo energético de la actividad (PAR) </div>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Tiempo x costo energético </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">Valor medio de NAF (múltiplo de la TMB)</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Dormir</TD>     <TD>            <DIV align=center>8 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>1 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>8,0 </DIV>     </TD>     <TD rowSpan=10>            <P align=center>    <BR>             <BR>             <BR>             <BR>             ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>             <BR>             <BR>       </P>           <P align=center>    <BR>             <BR>             <BR>             <BR>             <BR>             <BR>             ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>             <BR>             <BR>             <BR>             <BR>       </P>           <P align=center>&nbsp;</P>           <P align=center>&nbsp;</P>           <P align=center>&nbsp;</P>           <P align=center>1,76</P>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Cuidado y aseo personal (vestirse, ducharse)</TD>     <TD>            <DIV align=center>1</DIV>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<DIV align=center>2,3 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>2,3 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Comer</TD>     <TD>            <DIV align=center>1 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>1,5 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>1,5 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Estar parado, cargar pesos ligeros, arreglar mesas, organizar mercancías</TD>     <TD>            <DIV align=center>8 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>2,2 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>17,6 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Trasladarse al trabajo en ómnibus </TD>     <TD>            <DIV align=center>1 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>1,2 </DIV>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<DIV align=center>1,2 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Caminar a diversas velocidades sin carga</TD>     <TD>            <DIV align=center>1 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>3,2 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>3,2 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Realizar ejercicios aeróbicos de baja intensidad</TD>     <TD>            <DIV align=center>1 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>4,2 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>4,2 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>Efectuar actividades de descanso ligeras (ver TV, manejar computadoras)      </TD>     <TD>            <DIV align=center>3 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>1,4 </DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>4,2 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD rowSpan=2>            ]]></body>
<body><![CDATA[<DIV align=center>Total</DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>24</DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center></DIV>     </TD>     <TD>            <DIV align=center>42,2 </DIV>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD colSpan=3>            <DIV align=center>42,2/24 = </DIV>     </TD>   </TR>   </TBODY> </TABLE>     <P>Un amplio metaanálisis de estudios de gasto energético, que comprendió 411    hombres y mujeres de 18 a 64 años<SPAN class=superscript>6</SPAN> arrojó un    valor medio de NAF de 1,60 (rango 155 - 1,65), pero la mayor parte de los individuos    incluidos en este metaanálisis procedía de sociedades industrializadas; todos    eran saludables, aunque el 13 % de las mujeres y el 9 % de los hombres fueron    sobrepeso u obesos, integrados mayormente por estudiantes, amas de casa, profesionales    u oficinistas; solo 3 personas fueron trabajadores manuales. Estos individuos    fueron ejemplo típico de trabajadores con estilo de vida sedentario-occidental.</P>     <P>El rango de valores de NAF que puede ser sostenido por un largo período por  poblaciones de adultos oscila entre 1,40 y 2,40. El valor de NAF deseable, desde  un punto de vista fisiológico y de salud, debe ser aquel que incluya la práctica  regular de actividad física durante el trabajo o el tiempo libre y que sea de  una intensidad y duración tal que reduzca el riesgo de sobrepeso corporal y de  enfermedades crónicas usualmente asociadas. El valor que debe cumplir este  objetivo es de NAF = 1,75.<SPAN class=superscript>2</SPAN></P>     <P>Para esto, el requerimiento medio de energía de una población se propone sea  calculado por el método factorial con el uso de los valores de la TMB, medida o  estimada para grupos de población mediante las ecuaciones de predicción que  propone este comité5 y con el nivel de actividad física (PAL o NAF) que se  estime o se mida para esa población.</P>     <P>La TMB constituye entre el 45 y el 70 % del gasto energético diario y se determina    por el sexo, la edad, el tamaño y la composición corporal. Puede medirse bajo    condiciones especiales por calorimetría indirecta o estimarse mediante ecuaciones    de predicción estructuradas a tal efecto. Después de una gran discusión en los    últimos 20 años en relación con la procedencia de estas ecuaciones y la posible    sobreestimación de la TMB de algunos grupos poblacionales con su uso, el comité    de expertos decidió proponer de nuevo las ecuaciones corregidas de <i>Schofield    </i>para el cálculo de los valores de la TMB en diferentes edades.<SPAN class=superscript>5</SPAN>    Nuestra postura para las recomendaciones cubanas es adoptarlas hasta tanto se    definan las de este comité, de incrementar los datos disponibles con valores    de sociedades con diferentes patrones sociales, culturales y económicos. Las    ecuaciones para el cálculo de la TMB<span class="superscript">5</span> con los    pesos de referencia de la población se muestran en la tabla 2.</P>     <P align=center>Tabla 2. Ecuaciones para la estimación de la TMB a partir del  peso corporal</P> <TABLE width="75%" align=center border=1>   <TBODY>    <TR>      <TD height="52">            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Edad (años)</div>     </TD>     <TD height="52">            <div align="center">n</div>     </TD>     <TD height="52">            <div align="center">mJ/día</div>     </TD>     <TD height="52">            <div align="center">Error estándar (1)</div>     </TD>     <TD height="52">            <div align="center">kcal/día</div>     </TD>     <TD height="52">            <div align="center">Error estándar (1)</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD height="20" colspan="6">            <div align="center">Hombres</div>           <div align="center"></div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">&lt; 3</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">162</div>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">TMB = 0,049 kg + 0,127</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,292</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 59,512 kg + 30,4</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">70</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">3 - 10</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">338</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,095 kg + 2,211</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,280</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 22,706 kg + 504,3</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">67</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">10 - 18</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">734</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,074 kg + 2,754</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,441</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 17,686 kg + 658,2 </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">105</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">18 - 30</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">2 879</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,063 kg + 2,896</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,641</div>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">TMB = 15,057 kg + 692,2 </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">153</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">30 - 60</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">646</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,048 kg + 3,653 </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,700 </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 11,472 kg + 873,1</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">167</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">&gt; 60</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">50</div>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">TMB = 0,049 kg + 2,459</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,686 </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 11,711 kg + 587,7</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">164</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">Edad* (años)</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">n</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">mJ/día </div>     </TD>     <TD>            <div align="center">Error estándar (1)</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">kcal/día</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">Error estándar (1)</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD colSpan=6 height="33">            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Mujeres</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">&lt; 3</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">137</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,244 kg + 0,130</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,246</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 58,317 kg + 31,1</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">59</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">3 - 10</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">413</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,085 kg + 2,033</div>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">0,292</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 20,315 kg + 485,9</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">70</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">10 - 18</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">575</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,056 kg + 2,898</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,466</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 13,384 kg + 692,6</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">111</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">18 -30</div>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">829</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,062 kg + 2,036</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,497</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 14,818 kg + 486,6</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">119</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">30 - 60</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">372</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 0,034 kg + 3,538</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">0,465</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 8,126 kg + 845,6 </div>     </TD>     <TD>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">111</div>     </TD>   </TR>   <TR>      <TD>            <div align="center">&gt; 60 </div>     </TD>     <TD>           <div align="center">38</div>     </TD>     <TD>&nbsp;&nbsp;TMB = 0,038 kg + 2,755</TD>     <TD>            <div align="center">0,451</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">TMB = 9,082 kg + 658,5</div>     </TD>     <TD>            <div align="center">108</div>     </TD>   </TR>   </TBODY>  </TABLE>     <P align=center>* No incluye el límite superior.    <BR>   Kg: Peso corporal  idóneo para la talla, con el objetivo de alcanzar un IMC = 21.    <BR>   Fuente: Schofield WN. Human Nutrition. Clin Nutr 1985;39 C (Suppl 1):5-41.</P>     <P>En relación con el valor del NAF calculado para una población femenina de 20    a 25 años de edad, con un peso corporal medio de 57 kg y una tasa metabólica    basal de 5,60 mJ/día (1 338 kcal/día), el requerimiento de energía alimentaria    se calcula de la siguiente manera:</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>        <blockquote>          <blockquote>           <p>REE = 1,76 x 5,60 = 9,86 mJ.    <BR>         = 2 355 kcal.    <BR>         = 173 kJ/kg peso/día.    <BR>         = 41 kcal/kg peso/día.</p>     </blockquote>   </blockquote> </blockquote>     <P>Idénticos múltiplos de la TMB se aplican para hombres y mujeres. Con el  objetivo de simplificar los cálculos, el comité de expertos de 1985, y de igual  forma las recomendaciones nutricionales para la población cubana de 1996,  clasificaron los niveles de actividad física (NAF) en ligero, moderado e  intenso, en dependencia de las ocupaciones o de otros trabajos de los seres  humanos.</P>     <P>La nueva propuesta del comité en el año 2004 considera una variante de  clasificación que es asumida para la propuesta cubana: el valor del múltiplo de  la TMB o del NAF no debe estar únicamente basado en la cantidad de energía que  demanda la ocupación laboral principal, ya que existen muchas personas que  tienen un nivel de actividad física ligero, pero desarrollan actividades  intensas en su tiempo libre, y simultáneamente, hay quienes poseen niveles de  actividad ocupacional intensa o muy intensa y que son sedentarios en su tiempo  libre. Por esta razón, se decidió por el comité fundamentar los estimados  factoriales de los requerimientos energéticos en el gasto de energía asociado  con "estilos de vida", aspecto que combina la actividad física ocupacional con  las actividades discrecionales.</P> <h6>Clasificación del nivel de actividad física (NAF) de las poblaciones de acuerdo    con sus estilos de vida</h6>     <P>Los requerimientos de energía dependen de la actividad física habitual que se  realiza. Del mismo modo que fue establecido por el comité en 1985, y también por  las recomendaciones cubanas de 1996, en el comité de expertos de energía de  FAO/OMS/UNU del 2004 se establecieron 3 categorías de estilos de vida. Estas se  asumen para las nuevas recomendaciones de energía de la población cubana del  mismo año y se describen en detalle sus aspectos esenciales para la  clasificación de los diversos grupos de población:</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><i>Estilos de vida sedentarios o con actividad ligera (NAFmedio = 1,55)</i>.    Son característicos de personas con ocupaciones que no demandan mucho esfuerzo    físico, no requieren caminar largas distancias hasta su trabajo, generalmente    utilizan vehículos de motor para transportarse hasta el centro laboral, no realizan    ejercicio corporal regularmente y pasan la mayor parte del tiempo de trabajo    sentados o parados, con pequeño desplazamiento corporal (conversando, leyendo,    viendo TV, escuchando radio, utilizando computadoras, etc.). Un ejemplo de esto    lo constituyen los trabajadores de oficinas de áreas urbanas, quienes solo se    encuentran ocasionalmente involucrados en actividades que demandan energía,    durante o después de horario de trabajo. Otro ejemplo son las mujeres residentes    en áreas rurales, quienes tienen electricidad, servicio de agua y calles pavimentadas    e invierten la mayor parte del tiempo en actividades domésticas, de compras    en el mercado o en cuidado de niños en o alrededor de sus casas. <i>Rango de    valores de NAF para este estilo de vida: 1,40 - 1,69.</i></P>     <P><i>Estilos de vida activos o moderadamente activos (NAFmedio = 1,85)</i>. Esas    personas tienen ocupaciones que no son vigorosas en términos de necesidades    de energía, pero que tienen un gasto superior a las actividades referidas que    las descritas para los estilos de vida sedentarios. Alternadamente, pueden ser    personas con ocupaciones sedentarias que regularmente pasan una cierta cantidad    de tiempo en actividades físicas moderadas o vigorosas, durante su trabajo o    en el desarrollo de actividades discrecionales. Por ejemplo, la realización    diaria de 1 h (continua o a intervalos) de ejercicio moderado o vigoroso, tal    como correr, trotar, montar bicicleta, bailes aeróbicos o actividades deportivas    varias, pueden elevar el NAF promedio de una persona de 1,55 (que corresponde    a la categoría de sedentario) a 1,75 (categoría de moderado-activo). Otros ejemplos    de estilo de vida moderado-activo están asociados con ocupaciones tales como    la de los trabajadores de la construcción o las de mujeres rurales en países    menos desarrollados que habitan en pequeñas poblaciones sin electricidad ni    servicio de agua, quienes participan en actividades agrícolas no mecanizadas    y caminan grandes distancias hasta el trabajo o la casa en busca de agua, madera    o combustible. <i>Rango de valores de NAF para este estilo de vida: 1,70 - 1,99.</i></P>     <P><i>Estilos de vida muy activos (NAFmedio = 2,20)</i>. Característico de personas    involucradas en trabajos vigorosos o en actividades intensas durante el tiempo    libre. Ejemplo de esto son las mujeres con ocupaciones no sedentarias quienes    bailan, nadan, corren o realizan ejercicio físico aeróbico 2 h cada día, o los    trabajadores de la agricultura no mecanizada, quienes trabajan con machete,    hoz o guataca durante varias h diariamente, y tambi&eacute;n caminan largas    distancias sobre vías no pavimentadas, frecuentemente con cargas pesadas. <i>Rango    de valores de NAF para este estilo de vida: 2,00 - 2,40.</i></P> <h6>Niveles de actividad física extremadamente bajos o altos </h6>     <P>Niveles de actividad física extremadamente bajos permiten la supervivencia,    pero no son compatibles con una buena salud por un tiempo prolongado, no permiten    un libre desplazamiento por los alrededores o garantizar simplemente la vida.    Tales niveles han sido informados, por ejemplo, en pacientes ancianos con afecciones    mentales, adolescentes con parálisis cerebral o mielodisplasia y adultos en    reposo, confinados en un calorímetro de cuerpo entero. Este valor medio de NAF    = 1,21 es similar a las necesidades basales de energía (1,27) estimadas por    el comité de expertos de 1985 y se sugiere como el nivel para supervivencia    a corto plazo de personas dependientes totalmente inactivas en condiciones de    crisis. El comité del año 2004 consideró este valor como considerablemente bajo    e incompatible con la supervivencia y no debe ser usado para programas de establecimiento    de requerimientos mínimos de energía, ya que las personas no se encuentran completamente    inactivas en condiciones de crisis y estas condiciones imponen demandas de energía    extra que deben ser también cubiertas.</P>     <P>Niveles de actividad física extremadamente altos han sido medidos en  ciclistas que pedalean durante una semana o portadores de trineos en el Ártico  (NAF = 4,5 - 4-7), pero tales niveles de actividad física no son sostenibles  durante mucho tiempo. En las recomendaciones nutricionales para la población  cubana de 1996 se estableció para grupos poblacionales excepcionalmente activos,  como cortadores de caña de alta productividad y leñadores, el valor de NAF =  2,7. Este valor, medido por estudios de gasto energético en terreno del  Instituto de Nutrición, debe mantenerse en las presentes  recomendaciones.    <BR></P> <h6>Población de referencia para las recomendaciones de energía alimentaria para    la población cubana, 2004 </h6>     <P>En el momento de establecer estas nuevas recomendaciones de energía alimentaria    para la población cubana, la situación epidemiológica en el país puso en evidencia    una elevada mortalidad por enfermedades crónicas y una gran prevalencia de sobrepeso    corporal, hipertensión arterial, diabetes y acumulación de grasa abdominal en    adultos, que justifican el enfoque de las recomendaciones hacia la utilización    del IMC = 21 como meta a alcanzar para la reducción de los riesgos de enfermedades    crónicas.<span class="superscript">2</span> Esta recomendación de IMC ha sido    estructurada por el grupo consultivo de expertos de OMS/FAO sobre dieta, nutrición    y prevención de enfermedades crónicas de 2003.<SPAN  class=superscript>7 </SPAN></P>     <P>Los valores de la mediana del peso para la talla de la población cubana, informados    por <i>Berdasco A</i> y <i>Rivero JM</i><span class="superscript">8 </span>en    1991 sobre datos recolectados en la población en los años 80, se encontraban    ya un 6 % por encima del valor normal de peso esperado para un índice de masa    corporal en el valor medio normal de 22. Este exceso relativo ascendía a 14    y 16 % para mujeres y hombres, respectivamente (valores de IMC = 18,5). Diez    años después, en la II encuesta nacional de factores de riesgo y enfermedades    crónicas, los valores de sobrepeso corporal de la población cubana se han incrementado    en más de un 10 % (Bonet M, Jiménez S, Díaz O, García R, Cañizares M, Barroso    I. II encuesta nacional de factores de riesgo y enfermedades crónicas. Instituto    Nacional de Higiene y Epidemiología. Instituto de Nutrición e Higiene de los    Alimentos. Resultados preliminares sujetos a revisión. Ciudad de La Habana,    Cuba, 2001). El valor de la mediana de peso corporal para un IMC de 22 debe    haberse incrementado en una proporción similar. Por este motivo, se realizó    la propuesta del establecimiento de las nuevas recomendaciones nutricionales    con el objetivo de alcanzar un IMC = 21, según el grupo consultivo de expertos    de OMS/FAO sobre dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas.<span class="superscript">7</span>    Esta propuesta es procedente y se incorpora a las recomendaciones de energía    cubanas como objetivo a alcanzar. </P>     <P>Las tablas 3 y 4 muestran la propuesta de requerimiento de energía calculado    para individuos de IMC = 21 de los grupos de edad 19-30, de 30-60 y más de 60    años. Se han incluido las recomendaciones para los estilos de vida sedentario-ligeros,    activos y muy activos, según la clasificación anterior propuesta.<span class="superscript">3</span>    Por la existencia en el país de grupos poblacionales, como macheteros de elevada    productividad, leñadores y algunos trabajadores agrícolas de zonas de montaña    con un estilo de vida excepcionalmente activo que han sido caracterizados por    el Instituto de Nutrición en años anteriores, se ha incluido a este como un    estilo de vida extra para el cual se ha medido un valor de NAF de 2,7.<SPAN class=superscript>3</SPAN></P>     <P>Los valores de requerimiento de energía son presentados para individuos de  diferentes grupos de edad y diferentes tallas. El valor de peso idóneo para cada  talla con el fin de alcanzar el IMC = 21 fue tomado como referencia para el  cálculo de los requerimientos energéticos. Con estos valores presentados resulta  posible entonces calcular los valores correspondientes para el rango normal de  IMC entre 18,5 y 24,99, con la utilización de las ecuaciones de predicción de la  TMB contenidas en la tabla 2 y los valores de NAF correspondientes a los  diversos estilos de vida.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se incluyeron en estas tablas los valores de NAF correspondientes al valor    medio de cada estilo de vida propuesto (1,55, 1,85 y 2,20), los valores extremos    de NAF (1,4 y 2,40) planteados por el comité de expertos del 2004<span class="superscript">2    </span>y adicionalmente los valores utilizados en las recomendaciones nutricionales    para la población cubana de 1996 (1,60, 1,80 y 2,20) para facilitar comparaciones.</P>     <P>También resulta posible la estimación de los requerimientos de energía de  grupos poblacionales no especificados en las tablas por interpolación de los  valores presentados, de acuerdo con los datos disponibles y los valores  presentes o deseados de IMC y NAF.</P>     <P>El cálculo del requerimiento de energía para este grupo tendrá como resultado    un valor determinado. Por supuesto, que en un grupo poblacional variado se encontrarán    individuos en los extremos de la población, es decir, aquellos que sean más    y menos activos que el valor medio obtenido, que tendrán una mayor o menor TMB    y que requerirán, por tanto, más y menos energía que ese valor medio calculado.    Esta es la razón por la cual los requerimientos de energía que se plantean en    estas recomendaciones son válidos para grupos de población y no para individuos    aislados. Cuando se desee utilizar esta propuesta para individuos particulares    y no poblaciones, lo ideal es realizar mediciones o estimaciones exactas de    TMB, NAF y estilo de vida para ellos, y no basarse en valores medios de la población.</P>     <P></P>     <P>Tabla 3. Propuesta de requerimientos estimados de energía (REE) para hombres    adultos cubanos con un IMC=21, calculado según FAO/OMS/UNU, 2004</P>     <P align=center><img src="/img/revistas/hie/v43n1/t0104105.jpg" width="648" height="777">    
<BR> </P>     <P>Tabla 4. Propuesta de requerimientos estimados de energía (REE) para mujeres    adultas cubanas con un IMC=21, calculado según FAO/OMS/UNU, 2004</P>     <P align="center"><img src="/img/revistas/hie/v43n1/t0204105.jpg" width="715" height="855"></P>     
<DIV align=center></DIV> <h6 align="center">Recomendaciones para adultos mayores y ancianos</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La población cubana envejece a ritmo acelerado y estas consideraciones deben  ser incluidas en el establecimiento de las recomendaciones de energía  alimentaria para la población cubana.    <BR>    <BR>   Muchos cambios fisiológicos se instauran con el envejecimiento. Una disminución    progresiva de la tasa metabólica basal (TMB) de 2,9 y 2 % por década ha sido    propuesta<span class="superscript">9</span> y aceptada por el comité de expertos    del 2004 para hombres y mujeres de IMC 18,5 - 24,99 respectivamente. Para individuos    con sobrepeso corporal esta disminución es de 3,1 y 1,9 % respectivamente.<SPAN class=superscript>10</SPAN></P>     <P>El sobrepeso corporal también aumenta con el envejecimiento. En el estudio de  estado nutricional de una muestra representativa de 900 adultos mayores de 60  años de edad de Ciudad de la Habana, en el período 1999-2000, se midió una  prevalencia de 52,3 y 30,4 % en hombres y mujeres, respectivamente (Estado  nutricional de adultos mayores en Ciudad de La Habana. Informe final de proyecto  de investigación. Instituto de Nutrición. MINSAP, Cuba 2003).    <BR></P>     <P>La actividad física y el GET disminuyen después de una cierta edad. Aunque    el consumo máximo de oxígeno disminuye progresivamente con la edad,<SPAN  class=superscript>11 </SPAN>algunos adultos mayores que permanecen físicamente    activos son capaces de mantener elevados niveles de gasto energético.<SPAN  class=superscript>12-13</SPAN> Esto indica que la edad, a la cual el GET y los    requerimientos de energía comienzan a disminuir, depende de las características    sociales y culturales que promueven o limitan los habituales niveles de actividad    física en los adultos mayores. Los programas existentes de cultura física para    adultos mayores en Cuba, su perspectiva de desarrollo, conciliada con las perspectivas    de envejecimiento de la población y los datos obtenidos de gasto energético    de adultos mayores cubanos que residen en áreas rurales específicas del país,<SPAN class=superscript>14-15</SPAN>    motivan que estas consideraciones deban ser incluidas en las presentes recomendaciones    de energía alimentaria para la población cubana.</P>     <P>El comité de expertos de energía de FAO/OMS/UNU de 2004 concluyó que los  requerimientos de energía para adultos mayores debían ser calculados sobre la  base de sus niveles de actividad física, de igual forma que se calculan para  adultos más jóvenes. De primordial importancia resulta en este caso la  estimación de los valores de la TMB en edades mayores. La recomendación cubana  propone, hasta tanto se disponga de datos concretos, continuar utilizando las  ecuaciones de predicción propuestas en la tabla 2. Consideraciones particulares  deben ser hechas entonces para aquellos grupos de población que son más o menos  activos a una edad avanzada y la estimación correcta de sus requerimientos debe  ser establecida más por sus estilos de vida y nivel de actividad física que por  estrictos puntos de corte para la edad.</P>     <P>En relación con las sugerencias del comité FAO/OMS/UNU, 1985,<span class="superscript">4</span>    a finales de los años 90 el Instituto de Nutrición realizó 3 estudios de validación,    medición o establecimiento del gasto total de energía, nivel de actividad física    y requerimiento de energía por el método factorial o del agua doblemente marcada    en adultos mayores residentes en áreas urbanas y rurales del país.</P>     <P>En 1998, con un estudio isotópico de agua doblemente marcada con deuterio y    oxígeno 18 se midió en mujeres de más de 60 años de Ciudad de la Habana<SPAN  class=superscript>16-17</SPAN> un valor de nivel de actividad física (NAF) de    1,58. Este valor medio fue superior al 1,51 propuesto por el comité de expertos    de 1985, pero coincidente con la propuesta de recomendaciones de Cuba en 1996,    lo cual validó su procedencia.    <BR> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Un más extensivo estudio del nivel de actividad física (NAF) de adultos  mayores urbanos por el método de cuestionario fue realizado por el Instituto de  Nutrición en los años 1999 al 2001 en Ciudad de La Habana (Estado nutricional de  adultos mayores en Ciudad de La Habana. Informe final de proyecto de  investigación. Instituto de Nutrición. MINSAP, Cuba 2003).    <BR>    <BR>Los valores  del NAF de 293 hombres y 264 mujeres estudiados en esta investigación alcanzaron  valores promedio de 1,45 y 1,47 respectivamente para individuos de 60 hasta 100  años de edad. Para el grupo de edad de 60 a 69 años se registró un valor de NAF  medio referido de 1,51 para hombres y mujeres. </P>     <P>El estudio de agua marcada en Ciudad de La Habana, realizado solo en 11  mujeres de 60-69 años,<SPAN class=superscript>16-17</SPAN> ciertamente encontró  un valor medio de NAF de 1,58, pero una de las mujeres estudiadas, con un estilo  de vida particularmente activo, con la realización de 1 h diaria de ejercicios  aeróbicos, tenía un valor de NAF = 2,26. El valor medio del NAF de ese grupo,  sin considerar a esta mujer, fue de 1,518, y más en concordancia con los  resultados obtenidos en el amplio estudio de adultos mayores en la Ciudad de la  Habana. Ambos valores de NAF de 1,51 y 1,58 clasifican dentro del estilo de vida  sedentario o de actividad ligera. Las nuevas recomendaciones de energía proponen  utilizar un valor medio de NAF=1,55 para el cálculo de los requerimientos de  energía de este grupo de población. Estos datos justifican la procedencia de la  nueva propuesta de recomendaciones nutricionales de energía alimentaria para la  población cubana de la tercera edad.</P>     <P>Con la intención de identificar diferencias en el nivel de actividad física    de adultos mayores residentes en zonas urbanas y rurales del país, el Instituto    de Nutrición desarrolló en los años 2000 y 2001 un estudio de medición del gasto    energético total y requerimiento de energía en adultos mayores rurales residentes    en una comunidad de montaña de la provincia de Pinar del Río.<span class="superscript">15,16</span>    Se midieron allí valores de GET y nivel de actividad física (NAF) superiores    para hombres y similares para mujeres a los establecidos por las recomendaciones    nutricionales de 1985. Los valores medidos en 10 adultos mayores rurales mediante    el método isotópico del agua doblemente marcada con deuterio y oxígeno 18 fueron    de 1,91 en hombres y 1,58 en mujeres. </P>     <P>El patrón de actividad física de los adultos mayores residentes en esa comunidad    difirió significativamente del valor informado para adultos mayores por el Comité    de Expertos de FAO/OMS/UNU de 1985.<span class="superscript">4</span> La mayor    parte de los hombres invirtieron el tiempo de vigilia en actividades ocupacionales    de intensidad, a pesar de estar retirados. La mayor parte de las actividades    ocupacionales fueron realizadas sin la asistencia tecnológica adecuada.     <BR> </P>     <P>Los individuos que fueron seleccionados para el estudio isotópico de agua  marcada fueron aquellos aparentemente sanos o con afecciones propias de su edad  que no les impedían la realización de ejercicio físico y que los calificaban  como completamente autosuficientes. Sin embargo, en el resto de la comunidad, la  prevalencia de hipertensión arterial, intolerancia a la glucosa, modificaciones  del metabolismo lipídico y síndrome metabólico (19 %) fue elevada. El sobrepeso  corporal afectó al 19 y 36 % de hombres y mujeres respectivamente. Sin embargo,  el IMC medio de estas poblaciones fue 21,8 y 22,6 para hombres y mujeres.<SPAN  class=superscript>14,15</SPAN>     <BR></P>     <P>Además del estudio de agua doblemente marcada, realizado solo en 5 hombres    y 5 mujeres de la comunidad aparentemente saludables, sin manifestaciones del    síndrome metabólico y autosuficientes para la realización de actividad física,    el nivel de actividad física (NAF) de todos los adultos mayores de esa comunidad    fue medido por el cuestionario de actividad física de Krishka.<span class="superscript">18</span>    Los resultados obtenidos fueron de un NAF de 1,35 ± 0,06 para mujeres y 1,71    ± 0,33 para hombres, los cuales son significativamente más bajos que el medido    en los 10 adultos mayores a través del estudio de agua marcada, que fueron activos    y saludables.     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> </P>     <P>El estilo de vida de las mujeres de esta comunidad coincidió con la  definición del comité de expertos de FAO/OMS/UNU 2004, de estilo de vida  sedentario o con actividad-ligera, ya que a pesar de ser mujeres residentes en  una zona rural, disponen allí de servicio de electricidad, servicio doméstico de  agua corriente, se involucran solo parcialmente en pequeñas actividades  agrícolas y de jardinería y su vinculación con la zona rural produce solo una  elevación relativa de su valor de NAF de 5 % con respecto a las mujeres  residentes en zonas propiamente urbanas. Su estilo de vida se asemeja  considerablemente a las mujeres de zonas urbanas de nuestro país y debe ser  representativo de mujeres de asentamientos rurales del país. Sin embargo, los 5  hombres activos de la comunidad, involucrados en actividades agrícolas tuvieron  con un estilo de vida con valor de NAF =1,91 un estilo de vida activo (NAF =  1,70 - 1,99).     <BR></P>     <P>Para la clasificación del estilo de vida de una comunidad, estas diferencias    podrían considerarse como improcedentes. Es decir, los 10 individuos saludables    y activos incluidos en el estudio de agua marcada mostraron valores de NAF de    1,58 y 1,91. Sin embargo, el estudio de todos los adultos mayores de esta comunidad    rural, que incluyó a saludables y enfermos, autosuficientes o no, mostró valores    de NAF más bajos que los del estudio de agua marcada (1,35 y 1,71), pero que    clasifican como estilos de vida similares a los que se obtuvo en el estudio    de agua marcada. Como se trata aquí de establecer necesidades de grupos de población,    entonces para esto se utilizarán los valores medios del NAF propuestos por el    comité de expertos de 2004. Los rangos y valores medios del NAF de estos 2 niveles    de clasificación de estilos de vida son 1,55 y 1,85.    <BR> </P>     <P>Las recomendaciones se establecen como un promedio aplicable a una comunidad    y no a individuos aislados. El factor múltiplo 1,51 de la TMB propuesto por    el comité de 1985 para estimar los requerimientos de energía de adultos mayores    es insuficiente para la estimación de ancianos residentes en áreas rurales.</P>     <P>En la nueva propuesta de recomendación cubana, los valores que deben  utilizarse para adultos mayores cubanos residentes en comunidades rurales con  estas facilidades son 1,55 para mujeres y 1,85 para hombres. Con eso se cubren  los requerimientos energéticos de la media de la población, en la cual existirán  siempre individuos que sean menos activos que la propuesta (mujeres 1,35 y  hombres 1,71) e individuos que sean más activos (mujeres 1,58 y hombres 1,91).  La utilización del IMC = 21 como referencia brindará un margen de seguridad para  la corrección del sobrepeso y enfermedades crónicas.</P>     <P>Se concluye que las nuevas recomendaciones de energía alimentaria para la población    cubana adulta son calculadas según las realizadas por el comité de expertos    de FAO/OMS/UNU 2004, y son estructuradas como se muestra en el presente trabajo.    Una comparación de estas nuevas recomendaciones con la anterior propuesta de    recomendaciones nutricionales para la población cubana de 1996<span class="superscript">3</span>    arroja valores que son solo un 0,6 % inferior para hombres y un 1,2 inferior    para mujeres, en cada uno de los grupos de edad y de actividad física.</P>     <P>Las recomendaciones nutricionales de energía alimentaria para adultos, vigentes    en el país hasta el año 2004,<span class="superscript">3</span> establecidas    sin estudios de agua marcada y sin consideraciones de este tipo, con una diferencia    de 12 años a las actuales y que fueron también establecidas con el sentido de    abastecer necesidades energéticas de la población cubana, pero al mismo tiempo    de prevenir el sobrepeso corporal y la tendencia a enfermedades crónicas, han    cumplido su objetivo nutricional de planificación alimentaria para este grupo    de población.</P>     <P>Las nuevas recomendaciones nutricionales que se proponen para individuos con    un IMC = 21 a alcanzar, cumplen con todos los lineamientos de FAO/OMS/UNU del    año 2004 y con los propósitos de Cuba de prevenir el desarrollo del sobrepeso    y las enfermedades crónicas. </P> <h4>Summary</h4> <h6>Requirement of food energy for the Cuban adult population</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>The requirement of food energy in adults is the amount of energy necessary    to balance the energy output and to maintain the height, constitution, indicated    and desired physical activity level and a good health status. The standing values    for the Cuban population were set by the Institute of Nuitrition in 1996. The    new values of requirements for the cuban population starting from 2004 and the    methodology for their estimation in population groups, based on height and the    suitable weight for it in order to attain a body mass index of 21, are given    in this paper. The new proposal has been made aimed at covering the nutritional    requirements of this population group. Attention has been focused on overweight    and chronic diseases in the Cuban population and the older adult. The values    of food energy recommended to the adult population differ only 1 % from the    previous ones and they have been structured according to the guidelines established    by the FAO/WHO/UNU Committee of Energy Experts in 2004. </p>     <p><i>Key words</i>: Food energy, requirements, adults, Cuban population, recommendations,    estimation, method.</p>     <p></p>     <p></p>     <P>    <BR> </P> <H4>Referencias bibliográficas </H4>     <!-- ref --><p>1. Food and Nutrition Board Institute of Medicine. Dietary Reference Intakes    (DRI) and recommended dietary allowances (RDA) for energy, carbohydrate, fibre,    fats, fatty acids, cholesterol, proteins and aminoacids. Institute of Medicine    of the National Academies. Washington DC. The National Academy Press; 2002.    Disponible en: <a href="http://www.nal.usda.gov/fnic/etext/000105.html">www.nal.usda.gov/fnic/etext/000105.html</a>  <!-- ref --><p>2. FAO, WHO, UNU, Expert Consultation. Report on human energy requirements.    Interim Report. Comité de expertos de energía de FAO/OMS/UNU; 2004. Disponible    en: <a href="http://ftp://ext-ftp.fao.org/pub/">ftp://ext-ftp.fao.org/pub/</a><b>    </b> <!-- ref --><p>3. Porrata-Maury C, Hernández-Triana M, Argüelles-Vázquez JM. Recomendaciones    nutricionales y guías de alimentación para la población cubana. Editorial Pueblo    y Educación. La Habana; 1996. <!-- ref --><p>4. WHO, FAO. Energy and protein requirements. Report of a joint FAO/WHO/UNU    expert consultation. Geneva: World Health Organization; 1985. Technical Report    Series 724. <!-- ref --><p>5. Schofield WN. Predicting basal metabolic rate, new standards and review    of previous work. Clin Nutr 1985; 39C (Suppl 1):5-41. <!-- ref --><p>6. Cole TJ. The Oxford brookes BMR database- a reanalysis. Report commissioned    by FAO for the joint FAO/WHO/UNU expert consultation on energy in human nutrition.    Geneva: WHO; 2002. <!-- ref --><p>7. WHO, FAO. 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