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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Higiene y Epidemiología]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Atenciones médicas urgentes y lesiones fatales como consecuencia del terremoto en Armenia, Colombia]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Emergency medical care and fatal injuries resulting from the earthquake in Armenia, Colombia]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología. División de Epidemiología y Salud Pública. ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A descriptive cross-sectional study was conducted to characterize morbimortality resulting from the earthquake occurred in the Colombian coffee axis, according to the type of injuries, frequency, anatomical site and demographic variables. All the cases attended at the health insitutions after the disaster entered into the study. The information was obtained from the systems of continual statistics of the Sectional Health Institute of Quindio that were used to classify the injuries. 858 persons died, with a rate of 156 per 100 000 inhabitants. The main causes were: polytraumatism, severe cranioencephalic traumatism, crushing and accidental mechanical suffocation. 5 237 visits were registered, in which it was observed a predominance of superficial traumatisms, lacerations, wounds, traumatisms of the blood vessels and fractures of the limbs. These indicators are useful to achieve a more rational approach for the attention, prevention and aid in case of a catastrophe in regions with similar characteristics.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Lesiones]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a    (INHEM) </p> <h2>Atenciones m&eacute;dicas urgentes y lesiones fatales como consecuencia del    terremoto en Armenia, Colombia    <br> </h2>     <p><a href="#cargo">Dr. Armando Rodr&iacute;guez Salv&aacute;<span class="superscript">1</span>    y Dra. Blanca Terry Berro<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen</h4>     <p>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo transversal para caracterizar la morbimortalidad    por el sismo ocurrido en el eje cafetero colombiano, seg&uacute;n tipo de lesiones,    frecuencia, sitio anat&oacute;mico y variables demogr&aacute;ficas. El universo    estuvo constituido por todos los casos atendidos en instituciones de salud,    posterior al desastre. La informaci&oacute;n se recogi&oacute; de los sistemas    de estad&iacute;sticas continuas del Instituto Seccional de Salud del Quind&iacute;o,    mediante los cuales se clasificaron las lesiones. Fallecieron 858 personas,    con una tasa de 156 por 100 000 habitantes. Las principales causas fueron: politraumatismo,    traumatismo craneoencef&aacute;lico severo, aplastamiento y sofocaci&oacute;n    mec&aacute;nica accidental. Se registraron 5 237 consultas, con predominio de    traumatismos superficiales, laceraciones, heridas, traumatismos de los vasos    sangu&iacute;neos y fracturas de los miembros. Los indicadores empleados son    de utilidad en el logro de un enfoque m&aacute;s racional para la atenci&oacute;n,    la prevenci&oacute;n y el auxilio ante un desastre en regiones con similares    caracter&iacute;sticas.</p>     <p><i>Palabras clave</i>: Lesiones, morbilidad, mortalidad, desastres naturales,    terremotos.</p>     <p>Los desastres naturales plantean un problema que se repite en numerosos pa&iacute;ses    y causan innumerables p&eacute;rdidas de vidas humanas y da&ntilde;os materiales    en el decursar de los a&ntilde;os. Los terremotos en particular han acarreado    los mayores efectos a la salud p&uacute;blica.</p>     <p>Tradicionalmente se utilizan indicadores de morbilidad y mortalidad para medir    los efectos sociales y a la salud. El n&uacute;mero de defunciones causadas    por un desastre representa la repercusi&oacute;n inmediata en la poblaci&oacute;n    humana y depende de m&uacute;ltiples variables, tales como las caracter&iacute;sticas    f&iacute;sicas del evento, la hora, el lugar, la densidad de poblaci&oacute;n,    el tipo de asentamiento humano y el alcance de las medidas preventivas.<span class="superscript">1-3</span></p>     <p>La importancia que se concede a un desastre de grandes magnitudes depende fundamentalmente    del n&uacute;mero de muertos o lesionados, y en menor grado de la medida en    que se perturb&oacute; la sociedad, el entorno urbano o la econom&iacute;a.<span class="superscript">4</span>    Con pocas excepciones, las organizaciones de socorro tambi&eacute;n han reflejado    la misma escala de valores. Las noticias de innumerables muertos tienden a despertar    el apoyo a nivel internacional, que se expresa en el env&iacute;o de alimentos,    medicina, equipo y personal de rescate y m&eacute;dico. </p>     <p>No todos los desastres ocasionan graves problemas de salud inmediatos y v&iacute;ctimas    en masa. El trauma ocasionado por el derrumbamiento de estructuras fabricadas    por el hombre constituye un importante problema como resultado inmediato de    un terremoto. A ra&iacute;z de desastres con un impacto repentino, por lo general    la primera prioridad que los pa&iacute;ses afectados tienen que afrontar es    el tratamiento colectivo de las v&iacute;ctimas.<span class="superscript">5</span></p>     <p>Las condiciones previas de vulnerabilidad y riesgo del eje cafetero colombiano    dieron como resultado que el sismo del 25 de enero de 1999 causara gran p&eacute;rdida    de vidas humanas, particularmente en el departamento del Quind&iacute;o.<span class="superscript">6</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En este trabajo se describen los tipos de lesiones encontradas, frecuencia,    sitio anat&oacute;mico, distribuciones por grupos de edad, tanto de la morbilidad    como de la mortalidad, y contribuye a lograr un enfoque m&aacute;s racional    para la atenci&oacute;n, la prevenci&oacute;n y el auxilio en situaciones similares.  </p> <h4>M&eacute;todos</h4>     <p>Se realiz&oacute; un estudio epidemiol&oacute;gico descriptivo transversal.    Para la caracterizaci&oacute;n de la morbimortalidad, el universo estuvo constituido    por todas las personas lesionadas, tanto vivas como fallecidas, atendidas en    los departamentos de emergencia de los 15 hospitales y 5 centros de atenci&oacute;n    de urgencias de los 12 municipios del departamento del Quind&iacute;o, durante    los primeros 11 d&iacute;as posteriores al terremoto del 25 de enero de 1999.    Esta informaci&oacute;n fue recogida por el sistema de informaci&oacute;n sanitaria    (SIS) del Instituto Seccional de Salud del Quind&iacute;o (ISSQ). La tarea de    identificaci&oacute;n de cad&aacute;veres fue realizada por los expertos de    medicina legal del Instituto Seccional de Salud del Quind&iacute;o, en conjunto    con la direcci&oacute;n seccional del cuerpo t&eacute;cnico de investigaci&oacute;n    de la fiscal&iacute;a. El diagn&oacute;stico de la lesi&oacute;n fue codificado    seg&uacute;n la clasificaci&oacute;n internacional de enfermedades (CIE - 9)    y analizada de manera agrupada, seg&uacute;n las 183 causas. Los datos se introdujeron    en una microcomputadora personal, y se procesaron a partir de la creaci&oacute;n    de una base de datos mediante el paquete de programas EPI-INFO versi&oacute;n    6, para validar y procesar la informaci&oacute;n. El an&aacute;lisis estad&iacute;stico    de los datos se realiz&oacute; mediante el programa SPSS versi&oacute;n 10.    Las medidas utilizadas para expresar los resultados fueron las tasas y los porcentajes.</p> <h4>Resultados</h4>     <p>El total de defunciones notificadas por el terremoto signific&oacute; el 26,8    % del volumen total de muertes durante 1998, lo que demuestra la gran letalidad    del evento s&iacute;smico, si se considera que 720 (84 %) ocurrieron el 25 de    enero.</p>     <p>De las 858 muertes ocurridas a consecuencia del terremoto, el 86,4 % de los    certificados de defunci&oacute;n (741) inclu&iacute;a la fecha de ocurrencia    del hecho. El an&aacute;lisis de la figura 1 se refiere solo a los casos en    los en que se notifica la fecha del fallecimiento.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v43n1/f0106105.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v43n1/f0106105.jpg" width="207" height="130" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 1. N&uacute;mero de defunciones a consecuencia del terremoto,    seg&uacute;n d&iacute;a de ocurrencia. Quind&iacute;o, enero 25-febrero 28,    1999.</p>     <p></p>     <p>La tasa de mortalidad por el sismo fue estimada en 156 muertes por cada 100    000 habitantes. En la ciudad de Armenia se present&oacute; la tasa m&aacute;s    alta, seguida, en orden, por los municipios de La Tebaida y Calarc&aacute;,    respectivamente. En los municipios de Buenavista, Filandia, G&eacute;nova y    Salento no se present&oacute; mortalidad por este evento.    <br> </p>     <p>La raz&oacute;n hombre - mujer encontrada fue 1 a 1. Al analizar su distribuci&oacute;n    en lo referente a los diferentes grupos de edad, se encuentra un comportamiento    similar. Las principales causas de mortalidad se observan en la figura 2</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v43n1/f0206105.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v43n1/f0206105.jpg" width="185" height="115" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 2. Causas de defunci&oacute;n por el sismo del 25 de enero.    Quind&iacute;o, 1999.</p>     <p>El n&uacute;mero de atenciones en salud, en relaci&oacute;n con la fecha de    la consulta a consecuencia del terremoto, puede observarse en la figura 3. El    35,2 de las consultas fueron efectuadas durante el primer d&iacute;a del sismo;    el d&iacute;a 26 de enero se realizaron el 42,8 de las consultas, y el tercer    d&iacute;a el 5,6, que suma el 83,7 de las 5 237 consultas directas posterremoto    en relaci&oacute;n con los primeros 11 d&iacute;as de atenci&oacute;n.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v43n1/f0306105.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v43n1/f0306105.jpg" width="189" height="134" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 3. N&uacute;mero de consultas a consecuencia del terremoto    seg&uacute;n d&iacute;a de atenci&oacute;n. Quind&iacute;o, enero 25-febrero    4, 1999.</p>     <p></p>     <p>Al realizarse la revisi&oacute;n de la morbilidad posterremoto, de manera agrupada,    seg&uacute;n las 183 causas (CIE - 9), se pueden observar los tipos de lesiones    ocurridas. En su orden fueron diagnosticados los traumatismos superficiales    y los no especificados con 28,8 %, seguido por las laceraciones, heridas y traumatismos    de los vasos sangu&iacute;neos, (27,9), las fracturas de los miembros (17,7),    los traumatismos intracraneales (9,1), los traumatismos internos del t&oacute;rax,    abdomen y pelvis (2,7), las fracturas del cuello y del tronco (2,5), los traumatismos    de los nervios y de la m&eacute;dula espinal (2,1); el resto de causas consultadas    sumaron un 9,2 (figura 4).    <br> </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v43n1/f0406105.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v43n1/f0406105.jpg" width="235" height="147" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 4. Primeras causas de morbilidad general. Terremoto del    eje cafetero seg&uacute;n agrupaci&oacute;n. Quind&iacute;o, enero 25 - febrero    4 de 1999.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p>     <p>De las 5 237 causas de consulta registradas posterremoto, el 52 % se realiz&oacute;    en hombres, sin presentarse diferencias en lo referente a las causas, seg&uacute;n    el g&eacute;nero de los lesionados.    <br> </p>     <p>En la tabla se analizan las causas de consulta seg&uacute;n grupos de edad.    El 81,2 % de las causas de consulta en los menores de 5 a&ntilde;os ocurrieron    por traumatismos, seguidas de las fracturas (la gran mayor&iacute;a fueron en    los miembros) y las quemaduras.    <br>   Al agrupar todas las causas de consulta en los ni&ntilde;os de 5 a 14 a&ntilde;os,    el 77 % fueron por traumatismos, secundado por fracturas (de las cuales el 79,0    fueron fracturas de los miembros), luxaciones, desgarros y esguinces y quemaduras.</p>     <p align="center">Tabla . Morbilidad posterremoto seg&uacute;n grupos de edad</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Diagn&oacute;stico </td>     <td colspan="2">            <div align="center">&lt; 5 a&ntilde;os (%)</div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">5 - 14 a&ntilde;os (%)</div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">15 - 44 a&ntilde;os (%)</div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">45 - 59 a&ntilde;os (%)</div>     </td>     <td colspan="2">            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">60 a&ntilde;os y m&aacute;s (%)</div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">Total (%)</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Traumatismos</td>     <td>            <div align="center">254</div>     </td>     <td>            <div align="center">81,2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">566</div>     </td>     <td>            <div align="center">77 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 678</div>     </td>     <td>            <div align="center">70,5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">479 </div>     </td>     <td>            <div align="center">63 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">451</div>     </td>     <td>            <div align="center">65,7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3 718</div>     </td>     <td>            <div align="center">71 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Fracturas </td>     <td>            <div align="center">29</div>     </td>     <td>            <div align="center">9,3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 351</div>     </td>     <td>            <div align="center">18,4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">509</div>     </td>     <td>            <div align="center">21,4 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">137</div>     </td>     <td>            <div align="center">18 </div>     </td>     <td>            <div align="center">165</div>     </td>     <td>            <div align="center">24 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 105 </div>     </td>     <td>            <div align="center">21,1 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Luxaciones, desgarros    <br>       y esguinces</td>     <td>            <div align="center">-</div>     </td>     <td>            <div align="center">-</div>     </td>     <td>            <div align="center">6</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">0, 8 </div>     </td>     <td>            <div align="center">48 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2,0 </div>     </td>     <td>            <div align="center">12 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>     <td>            <div align="center">1,6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">94</div>     </td>     <td>            <div align="center">1,8 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Quemaduras</td>     <td>            <div align="center">4</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1,3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">0,7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">16</div>     </td>     <td>            <div align="center">0,7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">13 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">0,4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">42</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">0,8 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Enfermedad Hipertensiva</td>     <td>            <div align="center">-</div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">-</div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">-</div>     </td>     <td>            <div align="center">-</div>     </td>     <td>            <div align="center">26</div>     </td>     <td>            <div align="center">3,4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">28</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4,1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">91</div>     </td>     <td>            <div align="center">1,7 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total<span class="superscript">*</span></td>     <td>            <div align="center">313</div>     </td>     <td>            <div align="center">6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">736 </div>     </td>     <td>            <div align="center">14 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2 380</div>     </td>     <td>            <div align="center">45,4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">760</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">14,5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">687</div>     </td>     <td>            <div align="center">13,1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5 237</div>     </td>     <td>            <div align="center">100 </div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"><span class="superscript">*</span> Incluye 361 casos sin dato    de edad.    <br>   Fuente: Sistema de Informaci&oacute;n ISSQ.</p>     <p></p>     <p></p>     <p>El 70,5 % de las consultas posterremoto para el grupo de edad de 15 a 44 a&ntilde;os    fueron a consecuencias de traumatismos, y el 21,4 por fracturas (de ellas el    82,2 fueron fracturas en los miembros); le prosiguen como causa de consulta    los esguinces, desgarros y luxaciones, con el 2,0. El 63,0 de las consultas    en el grupo de edad de 45 a 59 a&ntilde;os correspondieron a traumatismos; en    orden de frecuencia descendente se encuentran las fracturas, las consultas por    enfermedad hipertensiva, las quemaduras y las luxaciones, desgarros, y esguinces.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el grupo de 60 y m&aacute;s a&ntilde;os, el 65,7 % de las consultas a consecuencia    del terremoto fueron por traumatismos, seguido de las fracturas, 24,0, (de las    que se present&oacute; el 88,5 en los miembros). A continuaci&oacute;n, en orden    de frecuencia, se encontraron la hipertensi&oacute;n arterial, las luxaciones,    esguinces y desgarros y las quemaduras.</p>     <p>Al ser condensadas las causas de consulta de primera vez, seg&uacute;n el tipo    de lesi&oacute;n, se encuentra que los diferentes tipos de traumatismos sumaron    el 71,0 %, las fracturas un 21,1 y los desgarros, luxaciones y esguinces el    1,8. </p>     <p>Por su importancia, describiremos de manera independiente las fracturas, haciendo    referencia al sitio anat&oacute;mico de la lesi&oacute;n y las frecuencias de    consulta. Del total de fracturas (1 103) presentadas a consecuencia del terremoto,    el 52,8 % ocurri&oacute; en mujeres. De todas las fracturas, el 7,9 % fueron    abiertas. En lo referente al sitio anat&oacute;mico de las fracturas, al realizar    el an&aacute;lisis de manera agrupada, se encuentra que el 84,1 % se present&oacute;    en los miembros, el 11,7 fueron fracturas del cuello y del tronco y 4,2 fueron    fracturas del cr&aacute;neo y de los huesos de la cara.</p> <h4>Discusi&oacute;n</h4>     <p>Esta cat&aacute;strofe gener&oacute; en los municipios afectados una precaria    situaci&oacute;n en la salud p&uacute;blica por los cambios de la morbilidad    preexistente y la originada por el evento, con la consecuente disminuci&oacute;n    en la prestaci&oacute;n de los servicios de salud (destrucci&oacute;n f&iacute;sica    de instituciones), el desplazamiento de la poblaci&oacute;n a sitios m&aacute;s    seguros o sin riesgo de colapsamientos, que unidos a la desarticulaci&oacute;n    de los servicios p&uacute;blicos (acueductos, alcantarillado, electricidad,    transporte) a la interrupci&oacute;n en los servicios b&aacute;sicos de salud,    al hacinamiento en los alojamientos temporales y a la escasez de alimentos y    su inadecuada manipulaci&oacute;n, la potencializaron.<span class="superscript">6-7</span>    Estas circunstancias hicieron que aumentaran los riesgos de transmisi&oacute;n    de enfermedades de alto poder epid&eacute;mico (Rodr&iacute;guez Salv&aacute;    A. Estrategia de atenci&oacute;n primaria y situaci&oacute;n de salud y saneamiento    b&aacute;sico en condiciones de desastre tesis de maestr&iacute;a en salud ambiental    . Ciudad de La Habana:INHEM; 2000).</p>     <p>Pocas horas despu&eacute;s del evento s&iacute;smico se hab&iacute;a establecido    una red oficial e informal de rescate y grupos de socorro en los puntos de desastre.    A nivel institucional se hab&iacute;an organizado equipos para la atenci&oacute;n    de emergencias que hac&iacute;an frente a la situaci&oacute;n, en la que se    logr&oacute; la remisi&oacute;n del 70 % de afectados durante las primeras 48    horas a instituciones de la regi&oacute;n y del pa&iacute;s.<span class="superscript">8-10</span>    Esto se corresponde con lo orientado por diferentes gu&iacute;as y protocolos    internacionales (Terry Berro B. Manejo del riesgo de enfermedades asociadas    al saneamiento ambiental en condiciones de desastres. Municipio de Calarc&aacute;.    Colombia, 1999. tesis de maestr&iacute;a en salud ambiental . Ciudad de La Habana:    INHEM; 2001).    <br> </p>     <p>Por la destrucci&oacute;n que se produce en las viviendas, los terremotos pueden    provocar numerosas defunciones y lesiones. En este caso, los resultados dependen    fundamentalmente de 3 factores:<span class="superscript">1,4</span> el primero    es el tipo de vivienda. las casas construidas sin refuerzo de mamposter&iacute;a,    como ocurri&oacute; en zonas de la ciudad de Armenia, rememoran lo ocurrido    en Managua (1972) y Guatemala (1976). El segundo factor se vincula con la hora    del d&iacute;a en que ocurre el terremoto. La noche result&oacute; letal en    los terremotos de Guatemala (1976) y Bolivia (1998). En las zonas urbanas, en    la que los edificios de vivienda est&aacute;n bien construidos, pero no as&iacute;    las escuelas y oficinas, los terremotos diurnos provocan tasas de mortalidad    m&aacute;s altas; ese fue el caso del terremoto que sacudi&oacute; a 2 ciudades    de Venezuela en 1997. El hecho de que este sismo ocurriera a la 1:15 pm (hora    en que las personas se encontraban camino del trabajo o de la escuela despu&eacute;s    del almuerzo), evit&oacute; mayor n&uacute;mero de v&iacute;ctimas. El tercer    factor es la densidad de poblaci&oacute;n, en las zonas m&aacute;s densamente    pobladas suele ocurrir el mayor n&uacute;mero de defunciones y lesiones, como    ocurri&oacute; en M&eacute;xico (1985), rep&uacute;blica de Armenia (1988) y    Kobe, Jap&oacute;n (1995). La mayor parte de la demanda de servicios de salud    tiene lugar en las primeras 24 h, los heridos suelen acudir a los servicios    m&eacute;dicos solo durante los 3 a 5 primeros d&iacute;as; durante las pautas    de presentaci&oacute;n vuelven casi a la normalidad.<span class="superscript">10</span></p>     <p>Se dispone de escasa informaci&oacute;n sobre el tipo de lesiones causadas    por los terremotos pero, sea cual fuera el n&uacute;mero de victimas mortales,    la pauta general probablemente sea la de un gran n&uacute;mero de personas con    contusiones de menor importancia, un grupo m&aacute;s reducido con fracturas    simples y una minor&iacute;a con fracturas m&uacute;ltiples graves o lesiones    internas que requieren atenci&oacute;n quir&uacute;rgica u otro tipo de tratamiento    intensivo. El porcentaje de personas que requieren hospitalizaci&oacute;n es    algo mayor del 10 %.<span class="superscript">3-4,11</span></p>     <p>La informaci&oacute;n acerca de la mortalidad es la primera que notifican las    comunidades afectadas, pero al usarla hay que tener presente que puede resultar    especialmente dif&iacute;cil estimar el n&uacute;mero de cuerpos que no se han    recuperado. La mortalidad notificada se limita al n&uacute;mero de cuerpos recuperados,    subestimando as&iacute; la cifra real. M&aacute;s del 85 % de las defunciones    son reportadas durante las primeras 24 h despu&eacute;s de ocurrido el terremoto.<span class="superscript">11-13</span>    Las causas est&aacute;n relacionadas con politraumatismos y traumas craneoencef&aacute;licos    severos.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Se concluye que los indicadores empleados son de utilidad en el logro de un    enfoque m&aacute;s racional para la atenci&oacute;n, la prevenci&oacute;n y    el auxilio ante un desastre en regiones con similares caracter&iacute;sticas.</p> <h4>Summary</h4> <h6>Emergency medical care and fatal injuries resulting from the earthquake in    Armenia, Colombia</h6>     <p>A descriptive cross-sectional study was conducted to characterize morbimortality    resulting from the earthquake occurred in the Colombian coffee axis, according    to the type of injuries, frequency, anatomical site and demographic variables.    All the cases attended at the health insitutions after the disaster entered    into the study. The information was obtained from the systems of continual statistics    of the Sectional Health Institute of Quindio that were used to classify the    injuries. 858 persons died, with a rate of 156 per 100 000 inhabitants. The    main causes were: polytraumatism, severe cranioencephalic traumatism, crushing    and accidental mechanical suffocation. 5 237 visits were registered, in which    it was observed a predominance of superficial traumatisms, lacerations, wounds,    traumatisms of the blood vessels and fractures of the limbs. These indicators    are useful to achieve a more rational approach for the attention, prevention    and aid in case of a catastrophe in regions with similar characteristics. </p>     <p><i>Key words:</i> Injuries, morbidity, mortality, natural disasters, earthquakes.    <br> </p> <h4> Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p> 1. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. Los desastres naturales y    la protecci&oacute;n de la salud. Washington, D.C.: OPS; 2000 (publicaci&oacute;n    cient&iacute;fica No. 575).<!-- ref --><p> 2. ________. La salud en las Am&eacute;ricas. Washington, D.C.:OPS 2002;1:282-88    (publicaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica No. 587).<!-- ref --><p> 3. Noji EK, ed. Impacto de los desastres en la salud publica. Bogot&aacute;,    colombia: organizaci&oacute;n panamericana de la salud; 2000.p.484.<!-- ref --><p> 4. Seaman J, Leivesley S, Hogg C. Epidemiolog&iacute;a de desastres naturales.    M&eacute;xico: Harla;1989.<!-- ref --><p> 5. Instituto Seccional de Salud del Quind&iacute;o. Perfil epidemiol&oacute;gico    del Quind&iacute;o. a&ntilde;o 1999. Armenia:OPS; 2000.<!-- ref --><p> 6. Rodr&iacute;guez Salv&aacute; A, Terry Berro B. Determinaci&oacute;n r&aacute;pida    de las necesidades de salud en desastres naturales agudos por terremotos. Rev    Cubana Hig Epidemiol 2002:40(3). Disponible en URL: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/hie/vol40_3_02/hig10302.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/hie/vol40_3_02/hig10302.htm</a><!-- ref --><p> 7. Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Protocolos de evaluaci&oacute;n    sanitaria r&aacute;pida en situaciones de emergencia. Ginebra:OMS;1999.<!-- ref --><p> 8. Proyecto esfera. Carta humanitaria y normas m&iacute;nimas de respuesta    humanitaria en casos de desastre. Edici&oacute;n 2004. Disponible en URL: <a href="http://www.sphereproject.org/spanish/manual/index.htm">http://www.sphereproject.org/spanish/manual/index.htm</a><!-- ref --><p> 9. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. Organizaci&oacute;n de los    servicios de salud para situaciones de desastres. Washington, D.C.:OPS; 1983    (publicaci&oacute;n cient&iacute;fica No. 443).<!-- ref --><p> 10. Rodr&iacute;guez Salv&aacute; A, Terry Berro B. Gu&iacute;a pr&aacute;ctica    para la fase de emergencia en caso de desastres y poblaciones desplazadas. Rev    cubana Hig Epidemiol 2002;40(2):112-20.<!-- ref --><p> 11. Peek-Asa C, Kraus JF, Bourque LD, Vimalachandra D, Yu J, Abrams J. Fatal    and hospitalized injuries resulting from the 1994 northridge earthquake. Int    J Epidemiol 1998;27:459-65.<!-- ref --><p> 12. Armenian HK, Melkonian A, Noji EK, Hovanesian AP. Deaths and injuries    due to the earthquake in Armenia: a cohort approach. Int J Epidemiol 1997;26:806-13.<!-- ref --><p> 13. Censo del fondo de reconstrucci&oacute;n y DANE. Desastre nacional. la    cr&oacute;nica del Quind&iacute;o (edici&oacute;n especial) 1999;15:1-3.<p>Recibido: 2 de julio de 2004. Aprobado: 18 de diciembre de 2004.    <br>   Dr. <i>Armando Rodr&iacute;guez Salv&aacute;</i>. Divisi&oacute;n de Epidemiolog&iacute;a    y Salud P&uacute;blica. Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a    y Microbiolog&iacute;a. Infanta No. 1158 e/ Llin&aacute;s y Clavel, Ciudad de    La Habana, Cuba. Tel&eacute;fono: (537) 8798479. Fax: (537) 8332404. e-mail:    <a href="mailto:arsalva@inhem.sld.cu"> arsalva@inhem.sld.cu</a>    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1 </a></span><a href="#autor">Especialista    en Administraci&oacute;n de Salud y en Epidemiolog&iacute;a. M&aacute;ster en    Salud Ambiental. Investigador Auxiliar. Asistente.     <br>   <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista en Higiene y Epidemiolog&iacute;a.    M&aacute;ster en Salud Ambiental. Investigador Auxiliar. Instructor. Instituto    de Nutrici&oacute;n e Higiene de los Alimentos.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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