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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Higiene y Epidemiología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Comportamiento estacional de la mortalidad infantil en Cuba, 1987-2004]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Seasonal performance of infant mortality in Cuba, 1987- 2004]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Unidad Nacional de Análisis y Tendencias en Salud del Ministerio de Salud Pública.  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Mortality presents a variable seasonal performance in almost every region of the world, although their patterns change a lot with the different territories and the causes of death. It has been associated with the variations resulting from climate changes and with several environmental factors. A number of studies has described a high number of deaths in winter time, mainly due to respiratory diseases, acute myocardial infarct and cerebrovascular diseases whereas the increase of the mortality rate from diarrheal illnesses is more common in summer time. Since 19th century, the seasonal variation of mortality is known in Cuba and from that date on, excessive mortality rates in the warmest months, most of deaths occurring in the elderly and small children, have been observed; however, there are so far no studies that deepen into this issue. This paper presented the results of a descriptive research work through time series analysis techniques in order to identify and describe the seasonal performance of infant mortality and of some selected causes of death in the 1987-2005 period; and also to obtain forecasts for the year 2006. Among the most striking results were the detection of seasonal variation in the infant mortality series of the summer time, mainly in July, and a variable seasonal performance for the various causes of death.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Mortalidad infantil]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Art&iacute;culos originales </h3> <h2>Comportamiento estacional de la mortalidad infantil en Cuba, 1987-2004  </h2>     <p><a href="#cargo">Dra. Gisele Coutin Marie<span class="superscript">1</span> y Dr. Andr&eacute;s Zambrano C&aacute;rdenas<span class="superscript">2</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4><strong> </strong>Resumen </h4>     <p align="justify">La mortalidad presenta un comportamiento estacional en casi    todas las regiones del mundo, aunque sus patrones var&iacute;an mucho seg&uacute;n    los territorios y las causas de muerte. Ha sido asociada a las variaciones resultantes    de los cambios clim&aacute;ticos y tambi&eacute;n a diferentes factores ecol&oacute;gicos.    Numerosos estudios han descrito un elevado n&uacute;mero de defunciones en el    invierno, sobre todo por enfermedades respiratorias, infarto agudo del miocardio    y enfermedades cerebrovasculares, mientras que en el verano ha sido m&aacute;s    com&uacute;n el incremento de la mortalidad por enfermedades diarreicas. En    Cuba se reconoce la estacionalidad de la mortalidad desde el siglo XIX, y desde    entonces se ha identificado un exceso de mortalidad durante los meses m&aacute;s    c&aacute;lidos, as&iacute; como la concentraci&oacute;n de las defunciones en    los ancianos y ni&ntilde;os peque&ntilde;os; sin embargo, no existen estudios    recientes que profundicen en este aspecto. En el presente trabajo se muestran    los resultados de una investigaci&oacute;n descriptiva mediante las t&eacute;cnicas    de an&aacute;lisis de series temporales para identificar y describir la estacionalidad    de la mortalidad infantil y de algunas causas de muerte seleccionadas para el    per&iacute;odo 1987-2005, as&iacute; como para la obtenci&oacute;n de pron&oacute;sticos    en los meses del a&ntilde;o 2006. Entre los resultados m&aacute;s importantes    est&aacute;n la detecci&oacute;n de la presencia de estacionalidad en la serie    de mortalidad infantil durante los meses del verano, sobre todo en julio, y    un comportamiento estacional variable para las distintas causas de muerte. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Mortalidad infantil, estacionalidad, series de tiempo, modelaci&oacute;n ARIMA. </p>     <p align="justify">La mortalidad presenta un comportamiento estacional en casi    todas las regiones del mundo, aunque sus patrones var&iacute;an mucho seg&uacute;n    los territorios y las causas de muerte. La mortalidad ha sido asociada a las    variaciones resultantes de los cambios clim&aacute;ticos y tambi&eacute;n a    diferentes factores ecol&oacute;gicos. Numerosos estudios han descrito un elevado    n&uacute;mero de defunciones en el invierno, sobre todo por enfermedades respiratorias,    infarto agudo del miocardio y enfermedades cerebrovasculares, mientras que en    el verano ha sido m&aacute;s com&uacute;n el incremento de la mortalidad por    enfermedades diarreicas.<span class="superscript">1-6 </span></p>     <p align="justify">En el verano del a&ntilde;o 2003 se observ&oacute; un exceso    de mortalidad asociado a las altas temperaturas ambientales en Europa, sobre    todo en Espa&ntilde;a y Francia. La mayor&iacute;a de los fallecidos fueron    personas mayores de 60 a&ntilde;os. Esto se convirti&oacute; en un grave problema    de salud p&uacute;blica y la posibilidad de su repetici&oacute;n en el futuro    llev&oacute; a las autoridades sanitarias a plantearse la necesidad de sistemas    de alerta y respuesta basados en la monitorizaci&oacute;n de riesgos naturales,    la demanda m&eacute;dica de urgencia y el fortalecimiento de la capacidad de    respuesta de los servicios sociales y sanitarios, entre otros.<span class="superscript">7    </span></p>     <p align="justify">En Cuba se reconoce la estacionalidad de la mortalidad desde    el siglo XIX. Son numerosos los trabajos realizados por miembros de la Real    Academia de las Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana,    en los cuales se identifica un exceso de mortalidad durante los meses m&aacute;s    c&aacute;lidos y la concentraci&oacute;n de las defunciones en los ancianos    y ni&ntilde;os peque&ntilde;os.<span class="superscript">8-10</span></p>     <p align="justify">La implementaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n del programa    de atenci&oacute;n materno-infantil durante las &uacute;ltimas 3 d&eacute;cadas    del siglo XX, le otorgaron la m&aacute;s alta prioridad a la atenci&oacute;n    de la madre y el ni&ntilde;o en Cuba, y la mortalidad infantil disminuy&oacute;    en progresi&oacute;n lineal, desde una tasa de 38,7 por mil nacidos vivos (NV)    en 1970 hasta 5,8 en el a&ntilde;o 2004 (Anuario Estad&iacute;stico de Salud    2004. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica).    Lograr disminuir tasas semejantes, e incluso mantenerlas, requerir&aacute; de    un incremento en las medidas de aseguramiento y control del programa, as&iacute;    como de un mejoramiento de la vigilancia en salud. </p>     <p align="justify">La vigilancia es una funci&oacute;n esencial de la salud p&uacute;blica    en el proceso de la prevenci&oacute;n y el control de enfermedades y factores    de riesgo, as&iacute; como en la promoci&oacute;n de la salud; es una herramienta    vital para definir la ubicaci&oacute;n de recursos del sistema de salud y en    la evaluaci&oacute;n de la eficiencia de los programas de prevenci&oacute;n    y control.<span class="superscript">11,12</span> Por este motivo y con la finalidad    de identificar posibles patrones estacionales de la mortalidad infantil que    permitan an&aacute;lisis m&aacute;s oportunos y obtener una predicci&oacute;n    v&aacute;lida para los 12 meses del a&ntilde;o 2006, que permitir&aacute;n al    sistema nacional de salud tomar medidas efectivas de prevenci&oacute;n y control    de la mortalidad infantil, se ha realizado la investigaci&oacute;n cuyos resultados    se exponen en este trabajo. </p> <h4><strong> </strong><strong></strong>M&eacute;todos </h4>     <p align="justify">Se realiz&oacute; una investigaci&oacute;n descriptiva con    el uso de las t&eacute;cnicas de an&aacute;lisis de series temporales para estudiar    la presencia de estacionalidad en la mortalidad infantil y de algunas causas    de muerte seleccionadas para el per&iacute;odo 1987-2004 de Cuba, y se emplearon    las series de mortalidad infantil mensuales y anuales de la Direcci&oacute;n    Nacional de Estad&iacute;sticas. Los c&oacute;digos de causas de muerte que    se utilizan habitualmente en los an&aacute;lisis del indicador son muy diversos    y abarcan una gama muy variada de causas de morbilidad y muerte. Para su mejor    an&aacute;lisis se trabajaron las siguientes agrupaciones de causas: ciertas    afecciones originadas en el per&iacute;odo perinatal (P00-P96 y adem&aacute;s    el A33 y el E841); malformaciones cong&eacute;nitas, deformidades y anomal&iacute;as    cromos&oacute;micas (Q00-Q99); enfermedades infecciosas adquiridas en la comunidad    (incluye los siguientes c&oacute;digos: J10-J18, J00-J06, J10-J18, J20-J22;    A00, A02-A04, A060, A062, A07-A080, A084, A09, A390, A391-A399, A86, A879, G00,    G03, A40-41, P360-P365 y P367-P369) y las dem&aacute;s causas, que incluyen    el resto de los c&oacute;digos no incluidos en los grupos de causas anteriores.    Adem&aacute;s se utilizaron las series de los componentes de la mortalidad infantil:    neonatal precoz (MNP), neonatal tard&iacute;a (MNT) y posneonatal (MPN). Adicionalmente    se solicit&oacute; la opini&oacute;n de expertos del sistema nacional de salud    para validar algunos de los resultados. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Para el an&aacute;lisis de las diferentes series de mortalidad    se tomaron en consideraci&oacute;n las recomendaciones de otros autores y se    evaluaron la consistencia, estabilidad, existencia de valores aberrantes y la    periodicidad de la serie.<span class="superscript">13,14</span> El estudio comenz&oacute;    por la elaboraci&oacute;n de gr&aacute;ficos descriptivos, fundamentalmente    gr&aacute;ficos aritm&eacute;ticos simples, gr&aacute;ficos de subseries estacionales,    periodogramas, diagramas de cajas y bigotes y curvas de expectativa con la mediana,    para identificar <em>a priori </em> la presencia de patrones estacionales.<span class="superscript">15</span></p>     <p align="justify">Para la obtenci&oacute;n del pron&oacute;stico mensual se utiliz&oacute;    la modelaci&oacute;n ARIMA, t&eacute;cnica compleja descrita por Box y Jenkins<span class="superscript">16</span>    y se probaron diferentes modelos hasta escoger el que present&oacute; el mejor    ajuste, el cual se utiliz&oacute; para el pron&oacute;stico de los meses del    a&ntilde;o 2006. A partir de las series se confeccion&oacute; una base de datos    en Excel y se utilizaron adem&aacute;s los <em>softwares Statistica </em> para    la realizaci&oacute;n de correlogramas y periodogramas, obtenci&oacute;n de    los &iacute;ndices estacionales y SSS1 para aplicar la metodolog&iacute;a ARIMA.    El nivel de significaci&oacute;n utilizado para todas las pruebas estad&iacute;sticas    fue de 5 %. </p> <h4><strong> </strong>Resultados </h4>     <p align="justify">Todas las series se consideraron consistentes, pues durante    el per&iacute;odo estudiado no se produjeron modificaciones en los registros    y/o mecanismos de medici&oacute;n de estas; tambi&eacute;n todas fueron consideradas    estables y no se detectaron valores aberrantes. La periodicidad utilizada fue    mensual y anual. La mortalidad infantil en Cuba present&oacute; durante el per&iacute;odo    estudiado una tendencia marcada hacia la disminuci&oacute;n y un comportamiento    c&iacute;clico, con alzas y bajas repetitivas que supone la existencia de un    patr&oacute;n estacional (fig. 1). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v44n2/f0101206.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v44n2/f0101206.jpg" width="251" height="150" border="0"></a></p>     
<p align="center">NV: Nacidos vivos. </p>     <p align="center">FIG. 1. Mortalidad infantil mensual. Cuba, 1987-2005. </p>     <p align="justify">La estacionalidad pudo ser comprobada mediante el periodograma de la serie, el cual arroj&oacute; valores significativos de la frecuencia para los per&iacute;odos de 12 y 6 meses. (0,083 y 0,16 respectivamente). Esto significa que cada a&ntilde;o se producen incrementos o disminuciones aproximadamente cada 6 meses. Adem&aacute;s se observ&oacute; una fuerte autocorrelaci&oacute;n serial y se obtuvieron correlaciones significativas en todos los retardos. Este patr&oacute;n de autocorrelaci&oacute;n caracter&iacute;stico facilit&oacute; la posterior utilizaci&oacute;n de la modelaci&oacute;n ARIMA y tambi&eacute;n corrobor&oacute; la existencia de una fuerte tendencia y la presencia del componente estacional (fig. 2). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v44n2/f0201206.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v44n2/f0201206.jpg" width="293" height="183" border="0"></a></p>     
<p align="center"> Lag: Retardo.    <br>   Conf Limi: L&iacute;mites de confianza.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   SE: Error estandar.    <br>   Q: Estad&iacute;grafo Q.    <br>   P: Probabilidad asociada.    <br> </p>     <p align="center">FIG. 2. Mortalidad infantil mensual. Correlograma. </p>     <p align="justify">En la figura 3 se muestra la variabilidad mensual, con tasas m&aacute;s bajas y estables en los primeros meses del a&ntilde;o y valores m&aacute;s elevados e inestables en el segundo semestre. Es muy interesante el hecho de que los meses de julio, agosto y junio (en este orden), junto con el mes de mayo conforman el cuatrimestre de peores resultados durante el a&ntilde;o. El mes de julio presenta el menor rango de variabilidad, lo que indica que adem&aacute;s de presentar los valores de tasas m&aacute;s altas es tambi&eacute;n el de comportamiento m&aacute;s consistente. Otros meses, como marzo y mayo, tambi&eacute;n presentan una tasa mediana elevada pero tienen en conjunto mayor variabilidad que los dem&aacute;s. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v44n2/f0301206.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v44n2/f0301206.jpg" width="279" height="194" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 3. Mortalidad infantil. Variabilidad. </p>     <p align="justify">La variabilidad del comportamiento mensual se puede observar mejor cuando se analiza la mortalidad por causas o grupos de causas, como se muestra en la figura 4. Las afecciones perinatales presentan los valores m&aacute;s elevados de las tasas en los meses de junio, julio y agosto, mientras que las anomal&iacute;as cong&eacute;nitas (malformaciones, deformidades y anomal&iacute;as cromos&oacute;micas), lo hacen en marzo (mes en que se obtiene el valor m&aacute;s elevado de la tasa), mayo, junio y agosto. En el caso de las infecciones comunitarias (fig. 5), que incluyen infecciones respiratorias agudas (IRA), s&iacute;ndrome neurol&oacute;gico infecciosos, sepsis y enfermedades diarreicas agudas (EDA), la mayor elevaci&oacute;n se observa en el mes de julio, cuando se aprecian en conjunto. Sin embargo, al estudiarlas por separado, vemos que las IRA se incrementan en julio; las meningoencefalitis en los meses de enero, febrero, abril y mayo; la sepsis entre junio, julio, agosto y octubre, y las EDA en agosto. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/hie/v44n2/fa401206.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v44n2/fa401206.jpg" width="168" height="158" border="0"></a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="/img/revistas/hie/v44n2/fb401206.jpg"><img src="/img/revistas/hie/v44n2/fb401206.jpg" width="183" height="149" border="0"></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">FIG. 4. Mortalidad infantil por causas seleccionadas y por infecciones    en la comunidad. Curvas de expectativa. </p>     <p align="justify">El modelo ARIMA seleccionado para el pron&oacute;stico cumpli&oacute; satisfactoriamente todas las exigencias (los par&aacute;metros fueron significativos, los residuales no estuvieron autocorrelacionados y la bondad de ajuste fue buena: PEMA= 0,88). Este modelo, que se muestra a continuaci&oacute;n, fue el 011-011, el cual permiti&oacute; obtener los pron&oacute;sticos para los meses del a&ntilde;o 2006 y con &eacute;l se espera un incremento en orden creciente para los meses de mayo, junio y julio: </p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/hie/v44n2/for01206.gif" width="355" height="40"></p> <h4>Discusi&oacute;n </h4>     
<p align="justify">La caracter&iacute;stica m&aacute;s destacada del ni&ntilde;o en su primer a&ntilde;o de vida es el din&aacute;mico y el complejo proceso de crecimiento y desarrollo, donde son innumerables los factores que pueden interferir en su evoluci&oacute;n normal y, por tanto, en su salud. La interrelaci&oacute;n de los factores que afectan a la madre, el feto, el nacimiento y el desarrollo posnatal constituyen aspectos muy importantes para el an&aacute;lisis del estudio de causas y condiciones que act&uacute;an sobre la morbilidad y la mortalidad. Pero tambi&eacute;n, y no menos importante, es el estudio descriptivo del comportamiento de este fen&oacute;meno para tratar de detectar la presencia de regularidades que puedan contribuir a su mejor explicaci&oacute;n. Entre las regularidades m&aacute;s frecuentes que se estudian en un fen&oacute;meno en el tiempo est&aacute;n la detecci&oacute;n de la presencia de los componentes de la serie temporal conformada por este, como es el caso de la estacionalidad. </p>     <p align="justify">En Cuba no existen estudios recientes que aborden la estacionalidad    de la mortalidad infantil. En 1995, <em>Rico </em> public&oacute; sus resultados    acerca de la morbilidad por enfermedad meningoc&oacute;ccica en el menor de    un a&ntilde;o en Cuba y evidenci&oacute; que esta causa de enfermedad presentaba    estacionalidad entre los meses de agosto a octubre y que se manten&iacute;a    a&uacute;n despu&eacute;s de efectuada la vacunaci&oacute;n masiva de la poblaci&oacute;n.<span class="superscript">17</span>    Tambi&eacute;n en un estudio realizado en Ciudad de M&eacute;xico, <em>Vel&aacute;squez    </em> se refiri&oacute; a la mayor mortalidad infantil por diarreas en los menores    de 1 a&ntilde;o durante los meses de la temporada de oto&ntilde;o-invierno,    y la asoci&oacute; a la mayor circulaci&oacute;n de rotavirus en esta &eacute;poca.<span class="superscript">18</span>    Sin embargo, la detecci&oacute;n de un componente eminentemente estacional en    la mortalidad infantil por todas las causas en conjunto detectadas en esta investigaci&oacute;n    concuerda con lo se&ntilde;alado por otros autores.<span class="superscript">19,20</span>    Los valores m&aacute;s elevados obtenidos para los meses m&aacute;s c&aacute;lidos    del a&ntilde;o (junio-agosto) confirman las hip&oacute;tesis de los autores,    pues tradicionalmente el verano cubano resulta motivo de preocupaci&oacute;n    para pediatras y gerentes del sistema de salud. </p>     <p align="justify">Los expertos consultados sobre el particular coinciden en que    el comportamiento de las diferentes causas de morbilidad y muerte obedece a    diversos factores que tienen que ver con las caracter&iacute;sticas individuales    de los ni&ntilde;os (bajo peso, estado nutricional, morbilidad acompa&ntilde;ante,    etc.) y con factores ambientales y sociales (entorno higi&eacute;nico-epidemiol&oacute;gico,    situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica de la familia, nivel cultural, etc.),    pero tambi&eacute;n consideran como 2 aspectos importantes a estudiar la influencia    que puede tener la calidad de la atenci&oacute;n y las caracter&iacute;sticas    de los nacimientos en Cuba, los cuales siempre presentan un incremento en el    &uacute;ltimo cuatrimestre del a&ntilde;o.<a href="#asterisco%201">* </a></p>     <p align="justify">En el caso de las afecciones perinatales, responsables de una    buena parte de la estacionalidad de la mortalidad infantil, el bajo peso al    nacer tiene una influencia extraordinaria en su ocurrencia y este, a su vez,    est&aacute; condicionado con factores tales como: estado nutricional de la embarazada,    infecciones genitourinarias durante el embarazo y enfermedades asociadas (fundamentalmente    la hipertensi&oacute;n y el embarazo). Otros elementos vinculados con este grupo    de causas tienen relaci&oacute;n con la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica    prenatal y perinatal, con el manejo adecuado o no de la anemia y la malnutrici&oacute;n,    el embarazo en la adolescencia, la amenaza de parto pret&eacute;rmino, la rotura    prematura de membranas, etc.<a href="#asterisco%202">**</a> Sin embargo, todos    estos factores no nos permiten explicar el porqu&eacute; de su comportamiento    estacional tan caracter&iacute;stico. </p>     <p align="justify">Algo similar ocurre para las malformaciones cong&eacute;nitas,    las deformidades y las anomal&iacute;as cromos&oacute;micas donde, adem&aacute;s    de los factores gen&eacute;ticos, las anormalidades cromos&oacute;micas y una    serie de factores ambientales intrauterinos (como las infecciones, que seg&uacute;n    se conoce la condicionan), no encontramos una explicaci&oacute;n para las variaciones    que se producen en el tiempo. Est&aacute; descrito que las enfermedades infecciosas    muestran un incremento en los meses c&aacute;lidos y lluviosos<span class="superscript">21</span>    y en nuestro caso este se produjo en julio; sin embargo, el aporte de estas    enfermedades fue muy variable y menor que la del resto de las agrupaciones de    causas de muerte estudiadas; de ah&iacute; que su contribuci&oacute;n a la estacionalidad    de la mortalidad infantil sea menor que la descrita en otros estudios. El modelo    de pron&oacute;stico obtenido reproduce la regularidad del comportamiento de    la mortalidad infantil mensual en Cuba y predice un incremento de las tasas    para los meses del segundo cuatrimestre del a&ntilde;o 2006.</p>     <p align="justify">Se concluye que la presencia de un fen&oacute;meno estacional    evidente en el comportamiento de la mortalidad infantil en Cuba, a&uacute;n    cuando no pueda ser explicado totalmente por la variaci&oacute;n estacional    observada en los grupos de causas de muerte analizadas, apunta hacia otros factores    que coinciden en ese per&iacute;odo de tiempo, sobre todo en el mes de julio,    tales como biol&oacute;gicos, socioculturales, ambientales, gen&eacute;ticos    y los relacionados con la atenci&oacute;n m&eacute;dica, que constituyen una    reserva de vida infantil potencial. </p> <h6 align="justify">Recomendaciones</h6>     <p align="justify">Dada la complejidad de este fen&oacute;meno y de las m&uacute;ltiples    causas de morbilidad y de muerte que lo integran, se hace necesario profundizar    en el estudio de todos los factores que condicionan el comportamiento del indicador    de la mortalidad infantil para ayudar a trazar estrategias de intervenci&oacute;n    que hagan posible mejorar los resultados alcanzados hasta hoy. </p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>Seasonal performance of infant mortality in Cuba, 1987- 2004 </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Mortality presents a variable seasonal performance in almost every region of    the world, although their patterns change a lot with the different territories    and the causes of death. It has been associated with the variations resulting    from climate changes and with several environmental factors. A number of studies    has described a high number of deaths in winter time, mainly due to respiratory    diseases, acute myocardial infarct and cerebrovascular diseases whereas the    increase of the mortality rate from diarrheal illnesses is more common in summer    time. Since 19th century, the seasonal variation of mortality is known in Cuba    and from that date on, excessive mortality rates in the warmest months, most    of deaths occurring in the elderly and small children, have been observed; however,    there are so far no studies that deepen into this issue. This paper presented    the results of a descriptive research work through time series analysis techniques    in order to identify and describe the seasonal performance of infant mortality    and of some selected causes of death in the 1987-2005 period; and also to obtain    forecasts for the year 2006. Among the most striking results were the detection    of seasonal variation in the infant mortality series of the summer time, mainly    in July, and a variable seasonal performance for the various causes of death.  </p>     <p><i>Key words</i>: Infant mortality, seasonal variation, time series, ARIMA    modeling.</p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Gemmel I. Seasonal variation in mortality in Scotland . International Journal      of Epidemiology. 2000;29:274-9. <!-- ref --><p> 2. Kendrovsky V. The impact of temperature on mortality among the urban population      in Skopje, Macedonia, during the period 1996-2000. 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E-mail: <a href="mailto:gisele.coutin@infomed.sld.cu">gisele.coutin@infomed.sld.cu    </a></p>     <p><a href="#asterisco%201">*</a>Infecciones perinatales y en reci&eacute;n nacidos    de bajo peso. Informe presentado en IX Congreso de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a.    II Congreso de Perinatolog&iacute;a y Planificaci&oacute;n Familiar. V Reuni&oacute;n    del Grupo Regional M&eacute;xico y el Caribe de la FLASOG. 2003. Entrevistas    realizadas a expertos del Programa Nacional de Atenci&oacute;n Materno-Infantil.        <br>   <a href="#asterisco%202">**</a>Estudio de bajo peso. Cuba. Informe presentado    en el II Simposio Nacional y I Encuentro Internacional de Vigilancia en Salud.    OPS-OMS-MINSAP-UATS. Cuba. 1999. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&aacute;ster en Inform&aacute;tica. Especialista de II Grado en Bioestad&iacute;stica.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <span class="superscript"><strong>2</strong></span>Especialista de I Grado en Epidemiolog&iacute;a.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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