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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Higiene y Epidemiología]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Intoxicación por ciguatera: Estudio de 227 pacientes durante el periodo 1999 al 2005]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ciguatera poisoning: Study of 277 patients in the 1999-2005 period.]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clínico-Quirúrgico Universitario Comandante Manuel Fajardo.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Ciguatera is food poisoning caused by ingestion of ciguatoxic fish whose effects on the human beings could be severe and lead to death. The main epidemilogical, clinical and therapeutical characteristics in patients with ciguatera were described. The research covered 227 patients with ciguatera, who were prospectively studied at &#8220;Comandante Manuel Fajardo&#8221; clinical-surgical university hospital from 1999 to 2005. For sample collection, a survey was administered to gather demographic data, personal identity, clinical manifestations, treatment and the species causing the poisoning. It was found that the incidence of patients with ciguatera going to the hospital in the last three years had significantly increased. April to September was the most incidental period of the disease. Females predominated, the 21-50 years age group was the most affected and the average age of patients was 39,2±10 years. Barracuda and &#8220;gallego&#8221; were the main responsible for poisoning in 74 and 38 patients respectively. Seventy three poisoned persons did not know the fish species that they had eaten. The most frequent symptoms were muscular fatigue, gastrointestinal disorders and sensitive manifestations. On physical exam, the most common findings were sensitive manifestations, dehydration signs and muscle weakening. The lenght of time from fish ingestion to the onset of poisoning clinical picture was 12 hours or less in 70,8 % of cases. The most used drugs were antiemetics, vitamins, antihystamines and 20 % manitol, being the latter the only therapy capable of reversing symptoms in patients with ciguatera.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Antihistamínicos]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Cl&iacute;nico-Quir&uacute;rgico  Universitario &ldquo;Comandante Manuel Fajardo&rdquo;</p> <h2>Intoxicaci&oacute;n por ciguatera. Estudio de 227 pacientes  durante el periodo 1999 al 2005 </h2>     <p><a href="#cargo">Dr. Carlos Manuel Maya Entenza,<span class="superscript">1</span> Dra. Miladys Mart&iacute;n Labrador<span class="superscript">2</span> y Dra. Marisol Monteagudo Torres<span class="superscript">2</span> </a><a name="autor" id="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">La ciguatera es la intoxicaci&oacute;n  alimentar&iacute;a causada por el consumo de pescados ciguat&oacute;xicos, cuyos efectos  sobre el ser humano pueden ser graves y conducir a la muerte. Se describieron  las principales caracter&iacute;sticas epidemiol&oacute;gicas, cl&iacute;nicas y del tratamiento en  los pacientes con ciguatera. La investigaci&oacute;n incluy&oacute; 227 pacientes con  ciguatera estudiados de forma prospectiva en el Hospital Cl&iacute;nico-Quir&uacute;rgico  Universitario &ldquo;Comandante Manuel Fajardo&rdquo; de Ciudad de La Habana entre los a&ntilde;os  1999 al 2005. Para la recolecci&oacute;n de la muestra se elabor&oacute; una encuesta que  recogi&oacute; los datos demogr&aacute;ficos, identidad personal, manifestaciones cl&iacute;nicas,  tratamiento empleado en los pacientes, as&iacute; como la especie que caus&oacute; la  intoxicaci&oacute;n. Se encontr&oacute; que existe un incremento significativo en la  incidencia de pacientes con ciguatera que acuden al hospital en los &uacute;ltimos 3  a&ntilde;os. Los meses de abril a septiembre son los de mayor incidencia de la  enfermedad. Hubo predominio de las mujeres sobre los hombres. Los pacientes  comprendidos entre las edades de 21 y 50 a&ntilde;os son los m&aacute;s afectados. El  promedio de edad de los enfermos es de 39,2&plusmn;10 a&ntilde;os. Las especies barracuda y gallego  fueron las que m&aacute;s frecuentemente provocaron la intoxicaci&oacute;n en 74 y 38  pacientes, respectivamente y 73 intoxicados desconoc&iacute;an la especie ingerida.  Los s&iacute;ntomas  referidos con mayor frecuencia por los pacientes fueron  la fatiga muscular, los trastornos gastrointestinales y las manifestaciones  sensitivas. Los hallazgos m&aacute;s frecuentes al examen f&iacute;sico fueron los  sensitivos, los signos de deshidrataci&oacute;n y la debilidad muscular. El tiempo  transcurrido entre la ingesti&oacute;n del pescado y el inicio del cuadro cl&iacute;nico fue  menor o igual a las 12 horas en 70,8 % de los casos. Los medicamentos que con  m&aacute;s frecuencia se emplearon en los enfermos fueron los antiem&eacute;ticos, vitaminas,  antihistam&iacute;nicos y el manitol al 20 % resultando este &uacute;ltimo la &uacute;nica terapia  que revierte los s&iacute;ntomas en los pacientes con ciguatera.</p>     <p><em>Palabras clave</em>: Antihistam&iacute;nicos, cefalea, ciguatera, ciguatoxinas,  envenenamiento, manitol.</p> <h4>Introducci&oacute;n </h4>     <p align="justify">El envenenamiento por  ciguatera es una importante forma de intoxicaci&oacute;n alimentaria en el ser humano  causada por la ingesti&oacute;n de pescado de mar. La enfermedad es end&eacute;mica en las  regiones tropicales y subtropicales comprendidas entre los 35 grados de latitud  norte y sur, encontr&aacute;ndose en todas las islas del Caribe, Golfo de M&eacute;xico,  archipi&eacute;lago insular del Pac&iacute;fico, Jap&oacute;n, Madagascar, Polinesia francesa y en las  zonas del Pac&iacute;fico de los Estados Unidos. Se producen  anualmente entre 10 000 y 50 000 casos en las personas que viven en esas  regiones y las que las visitan. La tasa de mortalidad est&aacute; entre el 0,1 y el 1  %, report&aacute;ndose aproximadamente cerca de 250 muertes anualmente. En los &uacute;ltimos  a&ntilde;os se ha producido un incremento de la incidencia de la enfermedad con el  aumento de los viajes tur&iacute;sticos hacia esas zonas y el crecimiento de la  comercializaci&oacute;n de pescado proveniente de estas regiones.<span class="superscript">1-6 </span></p>     <p align="justify">La causa de la  intoxicaci&oacute;n es un conjunto de toxinas, entre ellas ciguatoxinas, maitotoxina,  saxitoxina, brevitoxinas y otras producidas por un dinoflagelado,  fundamentalmente de la especie <em>Gambierdiscus toxicus</em>, descubiertas en  las islas Gambier de la Polinesia francesa por los doctores <em>Raymond Bargnis</em> y <em>Yatsumoto</em>. El dinoflagelado es un organismo fotosint&eacute;tico que tiene  una tasa de crecimiento relativamente lenta, de un aproximado de una divisi&oacute;n  cada tercer d&iacute;a.<span class="superscript">7-11</span> Los peces herb&iacute;voros consumen las algas y sus  toxinas, a su vez los depredadores ingieren los herb&iacute;voros. Existen m&aacute;s de 425  especies de 60 familias diferentes que acumulan ciguatoxinas. Los peces son  inmunes a las toxinas, siendo el hombre el final de la cadena alimentaria. En  1967 <em>Scheuer</em> y colaboradores<span class="superscript">7</span> identificaron y aislaron la  toxina, la cual es de naturaleza lip&iacute;dica y permanece estable despu&eacute;s de la  cocci&oacute;n, la congelaci&oacute;n, exposici&oacute;n a sustancias b&aacute;sicas y &aacute;cidas y a la  saladura. </p>     <p align="justify">En 1972 Rayner<span class="superscript">12-14</span>  demostr&oacute; que el mecanismo de acci&oacute;n estaba directamente relacionado con los  efectos de la toxina sobre los canales de sodio de las membranas excitables.  Los diferentes tipos de toxinas producen la entrada de sodio al interior de las  c&eacute;lulas al unirse de manera irreversible con los canales de este i&oacute;n. Esta  uni&oacute;n provoca un aumento de la excitabilidad celular que da paso a un potencial  de descarga espont&aacute;neo y mantenido, convirtiendo en inexcitable la membrana celular  al hacerla refractaria a un nuevo est&iacute;mulo.<span class="superscript">15</span></p>     <p align="justify"> Los s&iacute;ntomas que siguen a  la ingesti&oacute;n de la especie ciguat&oacute;xica suelen comenzar entre 1 y 6 horas  despu&eacute;s. Generalmente, las primeras manifestaciones consisten en malestares  gastrointestinales e incluyen n&aacute;useas, v&oacute;mitos, c&oacute;licos abdominales y diarreas,  seguidos por s&iacute;ntomas neurol&oacute;gicos como parestesias, calambres y debilidad. Las  manifestaciones cardiovasculares observadas son episodios de hipotensi&oacute;n e  hipertensi&oacute;n arterial, bradicardia y taquicardia. Los casos graves representan  10 % del total, con signos de <em>shock</em> y coma. La muerte se produce  generalmente por fallo respiratorio, <em>shock</em> y depresi&oacute;n cardiovascular. </p>     <p align="justify">En Cuba, situada en el  &aacute;rea del mar Caribe, donde la enfermedad es end&eacute;mica, no resulta infrecuente la  intoxicaci&oacute;n. La mayor parte de las investigaciones realizadas en el pa&iacute;s y en  otras regiones tratan los aspectos epidemiol&oacute;gicos y poco aportan al estudio  desde el punto de vista del comportamiento de la cl&iacute;nica y el tratamiento. El  objetivo de este trabajo, adem&aacute;s de abordar la epidemiolog&iacute;a, es profundizar en  el cuadro cl&iacute;nico y en el tratamiento de la ciguatera. </p> <h4>M&eacute;todos</h4>     <p align="justify">Se estudiaron de forma  prospectiva un total de 227 individuos atendidos con el diagn&oacute;stico de  intoxicaci&oacute;n por ciguatera en el Hospital Cl&iacute;nico-Quir&uacute;rgico Universitario  &ldquo;Comandante Manuel Fajardo&rdquo; de Ciudad de La Habana durante el periodo  comprendido de enero de 1999 a diciembre de 2005. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Al no existir criterios  establecidos para el diagn&oacute;stico de la enfermedad, se consider&oacute; paciente con  ciguatera a todo individuo que presentara un s&iacute;ndrome digestivo, neurol&oacute;gico,  cardiovascular y/o muscular instalado de manera aguda entre las 2 y 36 horas  despu&eacute;s y relacionado temporalmente con la ingesti&oacute;n de pescado de agua salada,  en los que se excluyeran otras posibles causas que pudieran explicar la  sintomatolog&iacute;a. </p>     <p align="justify">Se elabor&oacute; una encuesta  donde la informaci&oacute;n se obtuvo del enfermo y/o de los acompa&ntilde;antes. Se  evaluaron las siguientes variables:</p> <ul>       <li>Fecha  y hora de inicio de los s&iacute;ntomas. </li>       <li>Edad.</li>       <li>Sexo.</li>       <li>Lugar  de residencia.</li>       <li>Tiempo  transcurrido entre la ingesti&oacute;n del pescado y el inicio del cuadro.</li>       <li>Especie  ingerida.</li>       <li>S&iacute;ntomas  referidos por los pacientes.</li>       <li>Signos  al examen f&iacute;sico.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Tratamiento  empleado.</li>     </ul>     <p align="justify">La informaci&oacute;n obtenida se  registr&oacute; en una base de datos tipo <em>Excel</em>. Dada las caracter&iacute;sticas del  estudio, los resultados se presentan con estad&iacute;grafos descriptivos como  porcentajes, mediana y desviaci&oacute;n est&aacute;ndar (DE). La comparaci&oacute;n de medias se  realiz&oacute; con la prueba de T de <em>Student</em>. Los resultados se muestran en  tablas.</p> <h4>Resultados</h4>     <p align="justify">El estudio muestra que el  a&ntilde;o de mayor incidencia de enfermos con ciguatera fue el 2005 con 51 casos, que  significa 22,5 % del total. Se observa un incremento del n&uacute;mero de pacientes  con ciguatera que acuden al hospital en los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os con 135 casos, que  representa 60 % de los intoxicados. </p>     <p align="justify">Los meses comprendidos  entre abril y septiembre son los de mayor incidencia de enfermos con 163  individuos, que es 71,8 % del total, en tanto el mes de diciembre es el de menor  n&uacute;mero de casos, con 5 enfermos en los 7 a&ntilde;os que dur&oacute; la investigaci&oacute;n (tabla  1). </p>     <p align="center">Tabla 1.  Distribuci&oacute;n por a&ntilde;os y meses de los pacientes con ciguatera.&nbsp;&nbsp;</p> <table width="200" border="1" align="center">   <tr>     <td>    <div align="center">A&ntilde;o&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">Pacientes      n = 227</div></td>     <td>    <div align="center">% </div></td>   </tr>   <tr>     <td>1999&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">23</div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">10,1</div></td>   </tr>   <tr>     <td>2000</td>     <td>    <div align="center">18</div></td>     <td>    <div align="center">7,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td>2001</td>     <td>     <div align="center">20</div></td>     <td>     <div align="center">8,8</div></td>   </tr>   <tr>     <td>2002&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">31&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">13,7</div></td>   </tr>   <tr>     <td>2003</td>     <td>     <div align="center">40&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">17,6 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>2004</td>     <td>    <div align="center">44&nbsp;</div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">19,4</div></td>   </tr>   <tr>     <td>2005&nbsp;</td>     <td>&nbsp;         <div align="center">51</div></td>     <td>     <div align="center">22,5</div></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3">    <div align="center">Meses</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Enero&nbsp;</td>     <td>&nbsp;         <div align="center">16</div></td>     <td>    <div align="center">7,0 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Febrero</td>     <td>    <div align="center">13</div></td>     <td>    <div align="center">5,7 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Marzo&nbsp;</td>     <td>&nbsp;     <div align="center">9&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">4,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Abril</td>     <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">29</div></td>     <td>    <div align="center">12,8</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Mayo&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">26&nbsp;</div></td>     <td>     <div align="center">11,5</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Junio&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">25</div></td>     <td>     <div align="center">11,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Julio</td>     <td>    <div align="center">28&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">12,3</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Agosto</td>     <td>     <div align="center">28</div></td>     <td>    <div align="center">12,3</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Septiembre</td>     <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">27</div></td>     <td>    <div align="center">11,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Octubre&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">10&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">4,4&nbsp;</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Noviembre</td>     <td>    <div align="center">11</div></td>     <td>    <div align="center">4,9 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Diciembre&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">5&nbsp;</div></td>     <td>     <div align="center">2,2 </div></td>   </tr> </table>     <p align="justify">El grupo de pacientes  entre los 31 y 40 a&ntilde;os de edad con 71 enfermos representa 31,3 %, seguido por  los enfermos comprendidos entre las edades de 41 y 50 a&ntilde;os, con 66 individuos  que representa 29,1 % de los pacientes. Entre los 21 y 50 a&ntilde;os de edad se  encuentra 75 % de todos los casos. El promedio de edad de los enfermos fue de  39,2&plusmn;10 a&ntilde;os. Los grupos de edades extremas (16 a 20 y mayores de 60 a&ntilde;os) son  los de m&aacute;s bajo por ciento de intoxicados. Hubo un predominio de enfermos del  sexo femenino sobre el masculino.</p>     <p align="justify">La distribuci&oacute;n de los  pacientes seg&uacute;n la zona geogr&aacute;fica de procedencia muestra que m&aacute;s de la mitad   residen en el municipio Plaza de la Revoluci&oacute;n, zona de la costa  norte del litoral de la capital donde se encuentra enclavado el centro  hospitalario, seguidos por aquellos individuos que habitan en otros municipios  de Ciudad de La Habana (tabla 2). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla 2. Caracter&iacute;sticas  sociodemogr&aacute;ficas de los pacientes con ciguatera.</p> <table width="200" border="1" align="center">   <tr>     <td>&nbsp;</td>     <td>&nbsp;      <div align="center">Pacientes n = 227</div></td>     <td>     <div align="center">%</div></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3">    <div align="center">Edad media (a&ntilde;os): 39,2&plusmn;10 </div>         <div align="center"></div>        <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>16-20&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">15&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">6,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td>21-30&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">33</div></td>     <td>      <div align="center">14,5 &nbsp;</div></td>   </tr>   <tr>     <td>31-40</td>     <td>&nbsp;      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">71</div></td>     <td>    <div align="center">31,3</div></td>   </tr>   <tr>     <td>41-50</td>     <td>     <div align="center">66</div></td>     <td>      <div align="center">29,1</div></td>   </tr>   <tr>     <td>51-60&nbsp;&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">28</div></td>     <td>    <div align="center">12,3&nbsp;</div></td>   </tr>   <tr>     <td>m&aacute;s de 60&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">14</div></td>     <td>    <div align="center">6,3</div></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3">    <div align="center">Sexo</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Mujeres&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">138</div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">60,8</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Hombres</td>     <td>    <div align="center">89</div></td>     <td>      <div align="center">39,2</div></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3">    <div align="center">Poblaci&oacute;n  de procedencia</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Plaza de la Revoluci&oacute;n&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">118</div></td>     <td>    <div align="center">52,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Ciudad de La  Habana&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">59</div></td>     <td>    <div align="center">26,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Pinar del R&iacute;o&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">17&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">7,5</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Ciego  de &Aacute;vila&nbsp;</td>     <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">10</div></td>     <td>      <div align="center">4,4</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Cienfuegos&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">6&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">2,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td>La Habana</td>     <td>      <div align="center">6&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">2,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Villa Clara&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">4&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">1,8 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Granma&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">3&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">1,3 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Matanzas&nbsp;</td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">0,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Camag&uuml;ey&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">2</div></td>     <td>      <div align="center">0,9</div></td>   </tr> </table>     <p align="justify">Se report&oacute; un total de 11  especies que provocaron intoxicaci&oacute;n, la de mayor frecuencia fue la barracuda,  mencionada por 74 enfermos que representa 32,6 % de los casos. Le sigui&oacute; en  orden como causa de la enfermedad el gallego al que se le atribuye el origen de  la ciguatera en 38 individuos, 16,7 % de los intoxicados. Un total de 63  personas afectadas se&ntilde;alan desconocer la especie que comieron, que significa  27,6 % de los pacientes. Un hecho importante es que 2 enfermos refirieron haber  consumido pescado en centros estatales. El resto de las personas compraron el  pescado a vendedores particulares o eran autoconsumidores, estos &uacute;ltimos  pescadores que realizaban sus capturas en el litoral norte de la ciudad. </p> El tiempo transcurrido  entre la ingesti&oacute;n del pescado y el inicio de los s&iacute;ntomas muestra que 109  enfermos (48 %), se&ntilde;alan que el cuadro cl&iacute;nico comenz&oacute; en las 3 primeras horas  despu&eacute;s de haberlo ingerido, que 68 pacientes (30 %), plantean que su  sintomatolog&iacute;a comenz&oacute; entre las 3 y 6 horas y 7 enfermos reportan un periodo  de incubaci&oacute;n del envenenamiento superior a las 24 horas (tabla 3).     <p align="center">Tabla 3. Distribuci&oacute;n de las  especies causante de la ciguatera en los enfermos y distribuci&oacute;n de los  pacientes seg&uacute;n el periodo de incubaci&oacute;n de la enfermedad.</p> <table width="200" border="1" align="center">   <tr>     <td>Especies</td>     <td>    <div align="center">Pacientes&nbsp;n = 227</div></td>     <td>    <div align="center">%</div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">Barracuda</div>         <div align="center"></div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">74&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">32,6 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Gallego&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">38</div></td>     <td>&nbsp;         <div align="center">16,7</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Aguaj&iacute;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">12&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">5,3</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Cubera&nbsp;&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">7&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">3,1</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Cherna</td>     <td>      <div align="center">7&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">3,1</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Palometa&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">6&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">2,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Pargo</td>     <td>      <div align="center">5&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">2,2</div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;&nbsp;Jurel&nbsp;&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">5&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">2,2 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Otros&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">10&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">4,4</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Desconocida</td>     <td>    <div align="center">63</div></td>     <td>    <div align="center">27,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3">    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Periodo de incubaci&oacute;n (horas)</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Menos de 3&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">109&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">48,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>3-6</td>     <td>      <div align="center">68&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">30,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>6-12&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">30&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">13,2</div></td>   </tr>   <tr>     <td>12-24&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">13&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">5,7</div></td>   </tr>   <tr>     <td>m&aacute;s de 24&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">7&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3,1</div></td>   </tr> </table>     <p align="justify">Los s&iacute;ntomas digestivos,  neurol&oacute;gicos, cardiovasculares y osteomioarticulares, conforman la mayor&iacute;a de  las manifestaciones cl&iacute;nicas referidas por los enfermos que componen la  casu&iacute;stica. La fatigabilidad o cansancio fue la queja que con mayor frecuencia  se manifestaron en 220 (96,6 %) enfermos. Le siguieron en orden las parestesias  y los dolores musculares en 203 y 194 casos, respectivamente. Entre los  trastornos digestivos, las n&aacute;useas estuvieron presente en 179 individuos (78,9  %), los c&oacute;licos abdominales lo se&ntilde;alan 118 casos (52 %), los v&oacute;mitos  aparecieron en 114 enfermos (50,2 %) y las diarreas fueron padecidas por 99  pacientes (43,6 %). La cefalea fue un s&iacute;ntoma importante en estos individuos,  apareciendo en 113 casos (49,8 %), mientras que 109 pacientes se aquejaron de  mareos (43,6 %). Una manifestaci&oacute;n relevante fue la inversi&oacute;n t&eacute;rmica que fue  referida por 57 sujetos (25,1 %) del total de intoxicados. </p>     <p align="justify">Entre los signos  encontrados en el examen f&iacute;sico se destaca la hiperestesia que se hall&oacute; en 48,9  % de los enfermos (111 pacientes), sigui&eacute;ndole en orden de frecuencia la  hipoestesia y la hipoalgesia, presentes en 93 (41 %) y 71 (31,3 %) intoxicados.  Los signos de deshidrataci&oacute;n se observaron en 66 casos (24,5 %). Se comprob&oacute;  que exist&iacute;a alg&uacute;n grado de debilidad muscular en 47 de los enfermos (20,7 %).  Las manifestaciones vegetativas en el examen f&iacute;sico fueron importantes; entre  ellas se destacan la taquicardia, en 52 casos (22,9 %), la hipertensi&oacute;n  arterial, en 51 enfermos (22,5 %) y la hipertensi&oacute;n arterial en 43 pacientes  (18,9 %) (tabla 4). </p>     <p align="center">Tabla 4. Distribuci&oacute;n de los pacientes seg&uacute;n s&iacute;ntomas y  signos cl&iacute;nicos. </p> <table width="200" border="1" align="center">   <tr>     <td>S&iacute;ntomas&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">Pacientes&nbsp;n = 227</div></td>     <td>    <div align="center">%</div></td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="left">Fatigabilidad&nbsp;&nbsp;</div>           <div align="center"></div></td>     <td>     <div align="center">220&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>&nbsp;&nbsp;&nbsp;      <div align="center">96,9 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Parestesias</td>     <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">203&nbsp;&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">89,4</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Dolor muscular&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">194&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">85,5</div></td>   </tr>   <tr>     <td>N&aacute;useas&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">179&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">78,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td>C&oacute;licos abdominales&nbsp;&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">118&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">52,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>V&oacute;mitos</td>     <td>     <div align="center">114</div></td>     <td>    <div align="center">50,2</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Cefalea&nbsp;</td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">113</div></td>     <td>     <div align="center">49,8</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Mareos&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">109</div></td>     <td>     <div align="center">48,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Diarreas&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">99</div></td>     <td>      <div align="center">43,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;Inversi&oacute;n t&eacute;rmica&nbsp;&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">57&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">25,1</div></td>   </tr>   <tr>     <td>     Otros&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">73</div></td>     <td>      <div align="center">32,2</div></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3">Signos al examen f&iacute;sico</td>   </tr>   <tr>     <td>Hiperestesia&nbsp;</td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">111&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">48,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Hipoestesia</td>     <td>    <div align="center">73</div></td>     <td>     <div align="center">32,2</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Hipoalgesia&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">71</div></td>     <td>      <div align="center">31,3</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Deshidrataci&oacute;n&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">66&nbsp;</div></td>     <td>     <div align="center">24,5</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Taquicardia</td>     <td>    <div align="center">52&nbsp;</div></td>     <td>      <div align="center">22,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Hipertensi&oacute;n arterial&nbsp;</td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">51</div></td>     <td>      <div align="center">22,5</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Debilidad muscular&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">47</div></td>     <td>      <div align="center">20,7</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Hipotensi&oacute;n arterial&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>&nbsp;      <div align="center">43</div></td>     <td>    <div align="center">18,9 </div></td>   </tr>   <tr>     <td>Hiporreflexia osteotendinosa&nbsp;</td>     <td>     <div align="center">23</div></td>     <td>      <div align="center">10,1</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Bradicardia</td>     <td>     <div align="center">19</div></td>     <td>    <div align="center">8,4</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Miosis</td>     <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">15</div></td>     <td>      <div align="center">6,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Otros</td>     <td>     <div align="center">71&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">31,3</div></td>   </tr> </table>     <p align="justify">Dentro de las medidas de  tratamiento empleado, el manitol al 20 % fue administrado en 179 enfermos (78,9  %), sigui&eacute;ndole en orden de aplicaci&oacute;n los antiem&eacute;ticos, en 151 afectados (66,5  %) y la combinaci&oacute;n de vitaminas y antihistam&iacute;nico en 138 individuos (60,8 %).  Fue necesario aplicar medidas de rehidrataci&oacute;n en 143 de los casos (63 %). La  amitriptilina para el tratamiento de las parestesias fue utilizada en 66  enfermos y los esteroides solos o combinados se le administraron a 36  individuos (tabla 5).</p>             <p align="center">Tabla 5. Tratamiento empleado en los  pacientes con ciguatera.</p>         <table width="200" border="1" align="center">   <tr>     <td>    <div align="center">Tratamiento  empleado&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">Total&nbsp;n = 227</div></td>     <td>    <div align="center">%</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Manitol al 20 %&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">179&nbsp;</div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">78,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Antiem&eacute;ticos</td>     <td>    <div align="center">151</div></td>     <td>    <div align="center">66,5</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Vitaminas</td>     <td>      <div align="center">149</div></td>     <td>      <div align="center">65,6</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Antihistam&iacute;nicos</td>     <td>    <div align="center">143&nbsp;</div></td>     <td>    <div align="center">63,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Hidrataci&oacute;n</td>     <td>    <div align="center">143</div></td>     <td>    <div align="center">63,0</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Amitriptilina&nbsp;</td>     <td>      <div align="center">66&nbsp;</div></td>     <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">29,1</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Esteroides</td>     <td>     <div align="center">36</div></td>     <td>    <div align="center">15,8</div></td>   </tr>   <tr>     <td>Otros&nbsp;</td>     <td>    <div align="center">85</div></td>     <td>    <div align="center">37,4</div></td>   </tr> </table>                  <p>De los 227 enfermos fue  necesario ingresar durante un variable periodo de tiempo a 145, la mayor&iacute;a en  la sala de observaci&oacute;n de urgencia. S&oacute;lo 12 se evaluaron como graves dadas las  manifestaciones que padec&iacute;an y requirieron de cuidados especiales. No se  report&oacute; ning&uacute;n fallecido.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p> <h4>Discusi&oacute;n</h4>     <p align="justify">Los  resultados obtenidos en este estudio muestran un incremento sostenido de la  cifra de enfermos afectados por ciguatera en los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os. Varios son los  autores que analizan el comportamiento epidemiol&oacute;gico de la incidencia de la  ciguatera, tanto en el mundo como en Cuba. Todos coinciden que en la pasada  d&eacute;cada se ha producido un aumento del n&uacute;mero de casos en todo el mundo y que no  s&oacute;lo se observan casos en las regiones tropicales y subtropicales.<span class="superscript">16-20</span>  </p>     <p align="justify">Esta elevaci&oacute;n en la incidencia se ha atribuido al incremento de los viajes  tur&iacute;sticos hacia las regiones donde la enfermedad es end&eacute;mica y a la  comercializaci&oacute;n de peces provenientes de las zonas tropicales y subtropicales.<span class="superscript">18,19</span>  En Cuba el n&uacute;mero de individuos que ha padecido la enfermedad ha crecido en los  &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os,<span class="superscript">4,5,21</span> lo que parece responder a que exist&iacute;a un  subregistro en fechas anteriores y escaso control y vigilancia epidemiol&oacute;gica,  ya que el sistema de vigilancia no ten&iacute;a la fortaleza que actualmente posee. </p>     <p align="justify">Otro aspecto epidemiol&oacute;gico a tener  en cuenta en el incremento de la ciguatera en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la isla, son  los factores relacionados con los cambios ecol&oacute;gicos, tanto los provocados por  el hombre como los ocasionados por la naturaleza. Se ha planteado con firmeza  que la poblaci&oacute;n de dinoflagelados causante de la enfermedad, comienza a ser un  problema cuando se incrementa su poblaci&oacute;n despu&eacute;s de la destrucci&oacute;n de los  arrecifes de coral, cuando esto ocurre, sea por causas naturales como  tormentas, temblores de tierra y aumento de las temperaturas o por la mano del  hombre, como trabajos de dragados, construcci&oacute;n de puentes y explosiones submarinas  las &aacute;reas son colonizadas por las algas oportunistas que son los hu&eacute;spedes de  los dinoflagelados.<span class="superscript">4,8-10,22,23</span></p>     <p align="justify">Desde hace 7 a&ntilde;os Cuba y el mar  Caribe se han visto afectados por un n&uacute;mero elevado de tormentas tropicales,  con efectos devastadores, lo que unido a las altas temperaturas registradas y a  la elevaci&oacute;n de las mismas, en las aguas marinas pudieran estar ocurriendo  cambios favorables a la proliferaci&oacute;n de las especies de microalgas. Adem&aacute;s, en  los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el pa&iacute;s se ha incrementado la ejecuci&oacute;n de obras de  desarrollo tur&iacute;stico a lo largo y ancho del litoral y cayos de las costas norte  y sur y se ha construido extensos pedraplenes y aunque se ha tratado por todos  los medios de no afectar el ecosistema, estos trabajos en el mar y zonas  costeras favorecen el incremento de este tipo de microorganismo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La ocurrencia estacional de la  ciguatera en los enfermos fue otra variable analizada. Este aspecto demostr&oacute;  c&oacute;mo los meses de abril a septiembre son los de mayor incidencia. Resulta  interesante que son los meses que coinciden con el verano y las lluvias, as&iacute; como  con la temporada cicl&oacute;nica en Cuba, lo cual ha sido motivo de estudio de varios  autores.<span class="superscript">4,5,24-28</span> <em>Su&aacute;rez</em> y colaboradores<span class="superscript">4</span> en un  estudio de 16 a&ntilde;os sobre epidemiolog&iacute;a de la ciguatera en la provincia de Ciego  de &Aacute;vila, en el norte-centro del pa&iacute;s, encontr&oacute; que 71,7 % de los brotes de  ciguatera se produc&iacute;an en esos meses, con una baja incidencia de brotes durante  el invierno, especialmente en el &uacute;ltimo trimestre del a&ntilde;o, lo que coincide con  lo hallado en este estudio. Sin embargo, en una investigaci&oacute;n realizada en la  provincia de Cienfuegos, regi&oacute;n centro-sur de la isla, los autores se&ntilde;alan que  92,3 % de los brotes ocurrieron entre los meses de noviembre y abril.<span class="superscript">29</span>  En el referido estudio los investigadores concluyen que 4 a&ntilde;os no son  suficientes para medir la din&aacute;mica estacional. </p>     <p align="justify">En general, la mayor&iacute;a de los  autores consultados coinciden con los resultados obtenidos en la presente  investigaci&oacute;n, al se&ntilde;alar que en la zona del Caribe la mayor incidencia de  ciguatera se produce entre mayo y agosto.<span class="superscript">4,19,24,30-33</span> La  explicaci&oacute;n para el hecho de que la mayor parte de las intoxicaciones ocurran  en estos meses cae en el campo de la especulaci&oacute;n, pero pudiera estar  relacionado con la etapa vacacional, en que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n visita  las playas y hay un incremento de pescadores, y donde las condiciones son las  &oacute;ptimas para la captura de distintas especies, lo que pudiera redundar en un  aumento del consumo de pescado. Se hace necesario profundizar en un futuro,  sobre los factores epidemiol&oacute;gicos en la din&aacute;mica del comportamiento estacional  de la ciguatera.</p>     <p align="justify">La edad ha sido considerada como un  factor de riesgo para padecer ciguatera y la asociaci&oacute;n ciguatera-edad ha sido  se&ntilde;alada con frecuencia.<span class="superscript">1,4,13,16,30,33,34</span> En esta investigaci&oacute;n  70,4 % de los enfermos se encuentran comprendidos entre los 31 y 50 a&ntilde;os. La  bibliograf&iacute;a revisada plantea que los individuos entre los 30 y 49 a&ntilde;os de edad  son los m&aacute;s afectados en tanto los ni&ntilde;os resultan menos susceptibles de padecer  ciguatera.<span class="superscript">30,33</span> Los resultados obtenidos son similares al de otros  autores, al plantearse que la enfermedad resulta m&aacute;s frecuente entre los 31 y  46 a&ntilde;os,<span class="superscript">4</span> aunque no existe una explicaci&oacute;n satisfactoria que avale  este hecho. Varios son los argumentos planteados por otros autores, entre  ellos, que existe un mayor consumo en individuos de este grupo de edad  procedente de fuentes alternativas o que la composici&oacute;n de los consumidores es  mayor en dicha edad o por ambas causas.<span class="superscript">1,4,35</span> El promedio de edad de  los enfermos es similar al de otros autores.<span class="superscript">19,20,24,30,33</span> En una  investigaci&oacute;n realizada en la Polinesia francesa, el promedio de edad fue de  36,6&plusmn;15 a&ntilde;os.<span class="superscript">36</span> <em>Bargnis </em>y colaboradores <span class="superscript">33</span> se&ntilde;alan  una incidencia mayor de la enfermedad entre los 30 y 50 a&ntilde;os de edad en 3 009  casos estudiados.</p>     <p align="justify">Estudios que incluyen la variable  sexo indican que existe un predomino del sexo masculino sobre el femenino en  las personas con ciguatera.<span class="superscript">1,4,26,30,34,37</span> Los resultados obtenidos  en esta investigaci&oacute;n difieren de dichos autores. En el estudio realizado por <em>Bargnis </em>y colaboradores, la proporci&oacute;n hombre/mujer fue de 1,6:1,<span class="superscript">33</span>  mientras que <em>Su&aacute;rez</em> y colaboradores<span class="superscript">4</span> encontraron que 60,3 % eran  hombres. No se tiene una explicaci&oacute;n satisfactoria para este resultado, aunque  es bueno se&ntilde;alar que la mayor&iacute;a de los enfermos que componen la casu&iacute;stica&nbsp; radican en el municipio Plaza de la  Revoluci&oacute;n, donde la relaci&oacute;n mujer/hombre es de 1,3:1.</p>     <p align="justify">La procedencia de los pacientes  intoxicados muestra un franco predominio, como era de esperarse, de los  enfermos residentes del municipio Plaza de la Revoluci&oacute;n, donde se encuentra  ubicado el centro hospitalario. Es un municipio asentado en la costa norte con  una amplia zona de litoral y donde desemboca el r&iacute;o Almendares, el m&aacute;s  importante de la provincia Ciudad de La Habana. Esta regi&oacute;n costera es una zona  extensa donde la actividad pesquera individual se encuentra ampliamente  difundida y constituye una opci&oacute;n recreativa muy practicada por aficionados,  pero es tambi&eacute;n un &aacute;rea que ha sufrido en a&ntilde;os recientes, los embates de  tormentas tropicales y penetraciones del mar que han provocado desastres  naturales, y que ha sido desvastada por los efectos de estos fen&oacute;menos  naturales.</p>     <p align="justify">Existen alrededor de 400 especies de  m&aacute;s de 60 familias capaces de provocar ciguatera en el hombre. Algunos  invertebrados y mariscos pueden acumular toxinas y trasmitirlas al hombre a  trav&eacute;s de la cadena alimentar&iacute;a.<span class="superscript">1,3,5,6,10</span> Entre las especies de  riesgo la toxicidad depende del &aacute;rea geogr&aacute;fica donde habitan y el r&eacute;gimen de  alimentaci&oacute;n. En este estudio las especies que causaron la intoxicaci&oacute;n  coinciden con aquellas que han sido reportadas como las m&aacute;s frecuentes que  causan ciguatera.<span class="superscript">1,4,17,38,39</span> El por ciento de peces ciguatos dentro  de una misma especie aumenta a medida que se incrementa la talla y tengan m&aacute;s  edad, ya que los peces de mayor edad acumulan durante mayor tiempo la toxina en  su organismo. Por otra parte, no existe ning&uacute;n indicio f&iacute;sico en el aspecto de  los peces que indiquen qu&eacute; pez es ciguat&oacute;xico. Es altamente llamativo el alto  por ciento de personas que refieren desconocer la especie de pescado por ellos  ingeridos o que no recuerdan el nombre, lo que sin dudas, es un serio problema  y un peligro potencial para el desarrollo de la enfermedad, y los organismos  sanitarios deben tenerlo en cuenta para lograr una correcta educaci&oacute;n  alimentar&iacute;a de la poblaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">Ha quedado bien establecido que el  tiempo entre la ingesti&oacute;n de pescado ciguat&oacute;xico y el comienzo de los primeros  s&iacute;ntomas resulta variable, pero para la mayor&iacute;a de los autores el periodo  oscila entre los 30 minutos y las 30 horas. <em>Arcila</em> y colaboradores<span class="superscript">40</span>  se&ntilde;alan que el menor tiempo en sus casos fue de 20 minutos y el mayor de 12  horas. <em>Guillespie</em> y colaboradores<span class="superscript">41</span> se&ntilde;alan que el inicio de  la sintomatolog&iacute;a est&aacute; entre 1 y 6 horas y que 90 % de los intoxicados debutan  dentro de las primeras 12 horas En los pacientes que componen la presente  investigaci&oacute;n, 91,2 % se&ntilde;al&oacute; sus primeras manifestaciones cl&iacute;nicas en las  primeras 12 horas despu&eacute;s de haber consumido la especie ciguat&oacute;xica. <em>Lewis</em><span class="superscript">42</span>  expresa un periodo de incubaci&oacute;n de la enfermedad que va de 1 a 70 horas, en  tanto <em>Galzious</em> y <em>Legrand</em><span class="superscript">24</span> reportan un periodo de  incubaci&oacute;n de la enfermedad entre 2 y 30 horas.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p align="justify">En este  estudio los s&iacute;ntomas gastrointestinales fueron los m&aacute;s frecuentes, ya que en  conjunto estuvieron presentes en el 100 % de los individuos. La sintomatolog&iacute;a  de la ciguatera var&iacute;a de un &aacute;rea geogr&aacute;fica a otra. Tambi&eacute;n ha sido se&ntilde;alado  que la secuencia de los s&iacute;ntomas cambia de una zona a otra. En el Pac&iacute;fico los  s&iacute;ntomas neurol&oacute;gicos preceden a los gastrointestinales, mientras en el Caribe  estos &uacute;ltimos suelen ser los primeros en aparecer.<span class="superscript">4,16,20,33</span> El  s&iacute;ndrome gastroent&eacute;rico suele ser agudo y aunque puede ser severo, es  autolimitado con una duraci&oacute;n promedio de 8,5 d&iacute;as. En una investigaci&oacute;n  realizada en las Islas V&iacute;rgenes las manifestaciones digestivas afectaron al 91  % de los enfermos y la duraci&oacute;n promedio fue de 7 d&iacute;as.<span class="superscript">43</span> </p>     <p align="justify">Las parestesias es otro de los  s&iacute;ntomas que suele ser una queja com&uacute;n de este tipo de paciente. La frecuencia  de las mismas ha sido reportada entre el 54 y 93 % de los enfermos.<span class="superscript">30,33,34,36,44,45</span>  Resultado similar se encontr&oacute; en los pacientes. Las parestesias son descritas  por los afectados como &ldquo;hormigueo&rdquo;, &ldquo;quemaz&oacute;n&rdquo;, &ldquo;entumecimiento&rdquo; o &ldquo;choque  el&eacute;ctrico&rdquo;. Com&uacute;nmente suelen estar localizadas en labios, alrededor de la  boca, lengua y regi&oacute;n distal de las extremidades. Su duraci&oacute;n puede prolongarse  por semanas, meses e incluso a&ntilde;os y reaparecer o agravarse despu&eacute;s de la  ingesti&oacute;n de alcohol. La inversi&oacute;n t&eacute;rmica, tambi&eacute;n llamada sensibilidad  parad&oacute;jica, consiste en un fen&oacute;meno de inversi&oacute;n de la temperatura para los  est&iacute;mulos fr&iacute;os que son descritos como calientes por los individuos con  ciguatera y para algunos es un s&iacute;ntoma patonogm&oacute;nico de la enfermedad. Se cree  que es originado por una intensa y exagerada despolarizaci&oacute;n de las fibras tipo  C pobremente mielinizadas. Este s&iacute;ntoma fue expresado por un significativo  porcentaje de los enfermos que componen la muestra, al igual que es se&ntilde;alado  por otros autores.<span class="superscript">44,45</span></p>     <p align="justify">La fatiga o cansancio es otra de las  molestias referidas por los enfermos. Suele ser un s&iacute;ntoma que afecta al  individuo desde el inicio del cuadro y fue la manifestaci&oacute;n individual m&aacute;s  frecuentemente encontrada, lo que es referido por otros autores.<span class="superscript">46,47</span>  El cuadro se puede prolongar durante meses y a&ntilde;os ocasionando un s&iacute;ndrome de  fatiga cr&oacute;nica.&nbsp; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los trastornos de la sensibilidad  son hallazgos comunes en los afectados por ciguatera. En los pacientes que  componen esta casu&iacute;stica fue el hallazgo m&aacute;s frecuente en el examen f&iacute;sico.  Dentro de este grupo se destac&oacute; la hipersensibilidad en la exploraci&oacute;n a la  sensaci&oacute;n &ldquo;fr&iacute;o&rdquo;, lo que tambi&eacute;n es se&ntilde;alado como un signo com&uacute;n en la  bibliograf&iacute;a consultada. <em>Cameron</em> y colaboradores,<span class="superscript">48,49</span>  demostraron que la patogenia del trastorno responde a la existencia de una  neuropat&iacute;a perif&eacute;rica con disminuci&oacute;n significativa de la velocidad de  conducci&oacute;n sensitiva y una prolongaci&oacute;n del periodo refractario y supranormal  producido por la ciguatoxina.</p>     <p align="justify">Los signos de deshidrataci&oacute;n en  relaci&oacute;n con la presencia de v&oacute;mitos y diarreas fue un hallazgo en un elevado  n&uacute;mero de  enfermos. La existencia tanto de diarreas como de v&oacute;mitos puede  llevar r&aacute;pidamente a la deshidrataci&oacute;n y al <em>shock</em>. Se ha sugerido que  las toxinas estimulan directamente la secreci&oacute;n de fluido enteral sin que  exista da&ntilde;o tisular y que el proceso de secreci&oacute;n est&aacute; mediado por el calcio  como probable segundo mensajero.<span class="superscript">50</span></p>     <p align="justify">Los trastornos auton&oacute;micos  constituyen un grupo de manifestaciones que forman parte del cuadro cl&iacute;nico y  que se encuentra como parte del cortejo de signos en un por ciento  significativo de los enfermos. Los signos de afectaci&oacute;n neurovegetativa  consistieron en bradicardia, taquicardia, hipotensi&oacute;n e hipertensi&oacute;n arterial,  miosis, lagrimeo y salivaci&oacute;n. Se ha expresado que la presencia de bradicardia  var&iacute;a entre el 15 y 60 % de los enfermos con ciguatera.<span class="superscript">1,20,30,33,51</span>  Un estudio efectuado en Hawai mostr&oacute; que 66 % de los afectados padeci&oacute; de  bradicardia y que se asociaba a una mayor cantidad de toxina ingerida y a una  mayor edad de los pacientes.<span class="superscript">20</span> La hipotensi&oacute;n arterial se plantea  que suele afectar entre el 10 y 15 % de los intoxicados.<span class="superscript">1,4,33,52</span> Se  ha observado que las ciguatoxinas producen inicialmente una fase de hipotensi&oacute;n  y bradicardia que puede ser abolida por la atropina, seguida de hipertensi&oacute;n y  taquicardia que puede ser bloqueada con propranolol. La presencia de  bradicardia e hipotensi&oacute;n es sugestiva de activaci&oacute;n de los canales de sodio  dependiente de voltaje.</p>     <p align="justify">No existe un tratamiento  estandarizado para el envenenamiento por ciguatera, por lo que consiste en el  alivio de los s&iacute;ntomas, medida de soporte y manejo de las complicaciones. Los  medicamentos m&aacute;s utilizados incluyen antiem&eacute;ticos, antihistam&iacute;nicos, antiinflamatorios  no esteroideos, vitaminas, agentes neurol&oacute;gicos y esteroides.<span class="superscript">30,33,34,52</span>  El dimehidranato fue el agente antiem&eacute;tico m&aacute;s empleado para combatir las  n&aacute;useas y los v&oacute;mitos en los enfermos. Las medidas de hidrataci&oacute;n fue necesario  aplicarlas en una cifra elevada de individuos. El manitol al 20 % fue administrado  en un por ciento alto de los casos. Se considera que el manitol al 20 % es la  &uacute;nica terapia que revierte los s&iacute;ntomas sensitivos y los signos auton&oacute;micos de  la ciguatera.<span class="superscript">53</span> Se atribuye a un grupo de cient&iacute;ficos  norteamericanos, encabezados por el doctor Neal Palafox, en las islas Marshall,  el descubrimiento del manitol para el tratamiento de la ciguatera.<span class="superscript">30,54,55</span>  Una vez aplicado el manitol los s&iacute;ntomas neurol&oacute;gicos mejoran en pocos minutos  hasta ser resueltos en 2 d&iacute;as. El manitol es un diur&eacute;tico osm&oacute;tico obligatorio,  el cual tiene una vida media de 100 minutos. Su efecto est&aacute; limitado al espacio  extracelular, aumentando su osmolaridad, lo cual da como resultado un  desplazamiento del agua desde el espacio intracelular al extracelular y al espacio  vascular. La base farmacol&oacute;gica del uso del manitol permanece en la  especulaci&oacute;n. Se cree que su efecto es debido a una reducci&oacute;n osm&oacute;tica del  edema neuronal de las c&eacute;lulas de <em>Schwann</em>, pero se le ha sugerido una  propiedad barredora a la mol&eacute;cula.<span class="superscript">55,56</span> La dosis de manitol al 20 %  es de 1g/Kg, en infusi&oacute;n intravenosa en el plazo de 1 hora. Si el paciente est&aacute;  deshidratado como parte de la fase aguda de la enfermedad, la deshidrataci&oacute;n  debe corregirse y luego administrar la infusi&oacute;n de manitol, seguida de una  segunda dosis a las 4 horas y al d&iacute;a siguiente.</p>     <p>Los antihistam&iacute;nicos son usados en  los enfermos ciguat&oacute;xicos con el objetivo de combatir los s&iacute;ntomas al&eacute;rgicos y  el prurito, as&iacute; como por su efecto sedante. En los intoxicados se emple&oacute;  benadrilina en dosis de 25 a 50 miligramos. El uso de esteroides tambi&eacute;n ha  sido aconsejado para el tratamiento de los enfermos con ciguatera. En los  pacientes s&oacute;lo fueron aplicados en aquellos que presentaban s&iacute;ntomas y signos  inflamatorios graves, que es lo recomendado. La amitriptilina fue utilizada en  los casos donde las parestesias resultaban un trastorno severo y en los  individuos con fatiga de car&aacute;cter moderada a severa. La amitriptilina act&uacute;a  bloqueando los canales de sodio que son activados por las toxinas.<span class="superscript">57 </span></p>     <p>De los 227 enfermos que se incluyen  en esta investigaci&oacute;n, un total de 145 requirieron de ingreso en la sala de  observaci&oacute;n de urgencia por la severidad de los s&iacute;ntomas, en especial por la  intensidad de los v&oacute;mitos y las diarreas profusas, as&iacute; como por la deshidrataci&oacute;n  y en 7 de ellos la enfermedad fue considerada como severa report&aacute;ndose de  graves. Como ha sido se&ntilde;alado por diversos autores,<span class="superscript">1,4,33,36,45</span> el  envenenamiento por ciguatoxina resulta variable en su gravedad y puede ser  causa de choque, colapso respiratorio y muerte. Ante un paciente con ciguatera  se debe mantener una conducta expectante y nunca se debe subestimar la  enfermedad, dado que no se puede predecir con seguridad hasta d&oacute;nde  evolucionar&aacute; el cuadro en las horas siguientes.</p>     <p align="justify">La  ciguatera es una importante forma de intoxicaci&oacute;n alimentar&iacute;a que puede  ocasionar un envenenamiento grave al ser humano. En Cuba existe un por ciento  elevado de personas que ingieren pescado con desconocimiento de la especie que  han ingerido. Los s&iacute;ntomas m&aacute;s importantes son los digestivos, en especial los  v&oacute;mitos y diarreas que pueden llevar a la deshidrataci&oacute;n severa y al <em>shock</em>.  Las manifestaciones neurol&oacute;gicas principales son de car&aacute;cter sensoriales y  tienden a adoptar la forma de una neuropat&iacute;a sensitiva. Se recomienda el uso  del manitol como tratamiento de elecci&oacute;n del envenenamiento. Las afectaciones  del ecosistema en playas y costas pudiera estar favoreciendo la proliferaci&oacute;n  de especies ciguat&oacute;xicas, por lo que se hace imprescindible tomar conciencia de  la necesidad de preservar la ecolog&iacute;a y el desarrollo de una correcta pol&iacute;tica  de conservaci&oacute;n del medio ambiente.</p> <h4>Summary</h4> <h6>Ciguatera  poisoning Study of  277 patients in the 1999-2005 period.</h6>     <p align="justify">Ciguatera  is food poisoning caused by ingestion of ciguatoxic fish whose effects on the  human beings could be severe and lead to death. The main epidemilogical,  clinical and therapeutical characteristics in patients with ciguatera were  described. The research covered 227 patients with ciguatera, who were  prospectively studied at &ldquo;Comandante Manuel Fajardo&rdquo; clinical-surgical  university hospital from 1999 to 2005. For sample collection, a survey was  administered to gather demographic data, personal identity, clinical  manifestations, treatment and the species causing the poisoning. It was found  that the incidence of patients with ciguatera going to the hospital in the last  three years had significantly increased. April to September was the most  incidental period of the disease. Females predominated, the 21-50 years age  group was the most affected and the average age of patients was 39,2&plusmn;10 years.  Barracuda and &ldquo;gallego&rdquo; were the main responsible for poisoning in 74 and 38  patients respectively. Seventy three poisoned persons did not know the fish  species that they had eaten. The most frequent symptoms were muscular fatigue,  gastrointestinal disorders and sensitive manifestations. On physical exam, the  most common findings were sensitive manifestations, dehydration signs and  muscle weakening. The lenght of time from fish ingestion to the onset of  poisoning clinical picture was 12 hours or less in 70,8 % of cases. The most  used drugs were antiemetics, vitamins, antihystamines and 20 % manitol, being  the latter the only therapy capable of reversing symptoms in patients with  ciguatera. </p>     <p><em>Key words</em>: Antihystamines, headache, ciguatera,  ciguatoxins, poisoing, manitol. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <p>1. M&aacute;rquez E, Cobas O, Au Oscar, Cid L, de la Pena E. Ciguatera. Revisi&oacute;n    <a href="http://www.monograf&iacute;as.com/">www.monograf&iacute;as.com</a>.  </p>     ]]></body>
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