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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>CARTA AL DIRECTOR</strong></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>La bata sanitaria y el  uniforme escolar: su uso por profesionales, t&eacute;cnicos y estudiantes de las Ciencias  M&eacute;dicas </strong></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><strong><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  The sanitary coat and the school uniform: their use by medical sciences  professionals, technicians and students</font></strong></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Dr.&nbsp;Jos&eacute;  Fernando Placeres Hern&aacute;ndez</font></strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>       <br>   Universidad de  Ciencias M&eacute;dicas de Matanzas. Matanzas, Cuba.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estimada directora:    <br>       <br>   Varios han sido los  art&iacute;culos publicados en la revista M&eacute;dica, dirigida por usted,<sup>(1)</sup> y  otras<sup>(2)</sup> de reconocido prestigio, donde se expone el tema de los  principios y valores que la rigen la sociedad cubana actual.    <br>       <br>   Las profesoras Vidal Ledo y P&eacute;rez S&aacute;nchez,<sup>(2)</sup> consideran que en el sector de la salud, reviste gran importancia, que sus profesionales,  t&eacute;cnicos y trabajadores en general, interioricen que la &eacute;tica en la atenci&oacute;n,  para con aquellos que reciben el servicio, adquiere un significado especial en  el comportamiento de la persona. Es importante preparar a cada uno de los  profesionales y t&eacute;cnicos de la salud, en el &quot;saber hacer&quot; y en el  &quot;saber ser&quot;.     <br>       <br>   Diversos estudios,<sup>(3)</sup>  realizados sobre los s&iacute;mbolos m&eacute;dicos, muestran que, entre ellos, la bata  blanca y la indumentaria en general, son los que identifican con mayor fuerza a  los estudiantes y trabajadores de la salud. Se conoce desde lo cultural, que  cuando se quiere imprimir a los dem&aacute;s una actitud de seriedad, autoridad y  respeto, la gente suele ataviarse con ropa nueva, elegante y sobria para la  ocasi&oacute;n y una vestimenta m&aacute;s informal cuando se dedican al ocio. Lo mismo  sucede en la relaci&oacute;n con el m&eacute;dico. La bata blanca, imprime respeto y seriedad  en esta situaci&oacute;n, lo que hace que el paciente conf&iacute;e sus intimidades y  preocupaciones en materia de salud, con mayor facilidad, al m&eacute;dico que le  atiende. De igual forma, a los enfermos, esta vestimenta, les transmite  formalidad y la sensaci&oacute;n, les asegura que, su padecimiento va a ser tratado  con todo rigor.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   En diferentes  especialidades quir&uacute;rgicas y otras como la estomatolog&iacute;a, o los cuidados  intensivos, la bata adem&aacute;s de evitar la contaminaci&oacute;n de la ropa normal,  constituye tambi&eacute;n una barrera protectora que garantiza la bioseguridad del  personal que atiende a los enfermos, sobre todo cuando es elaborada con  material impermeable y caracter&iacute;sticas propias para ello.<sup>(4)</sup>    <br>       <br>   Cuando se estudia en  el preuniversitario y se piensa en elegir medicina, o cualquier otra carrera de  las Ciencias M&eacute;dicas, como la labor que desarrollaremos durante toda la vida,  se nos vienen a la mente muchas im&aacute;genes: largos pasillos de hospital, olor a  medicamentos, noches de sue&ntilde;o y desvelo en una guardia m&eacute;dica, o un bistur&iacute;  haciendo una gran incisi&oacute;n en el abdomen y compresas que controlan la salida de  la sangre. Y unido a todo eso, la emoci&oacute;n que sentiremos cuando nos podamos  poner la bata blanca, como parte del uniforme escolar. Ya despu&eacute;s del ingreso a  la Universidad, desde el momento que la compramos, queremos usarla, port&aacute;ndola,  todo el tiempo con orgullo, en los pasillos de la facultad, las aulas y  laboratorios, la beca y algunos incluso, en la v&iacute;a p&uacute;blica; por las calles, al  ir de shopping o cuando viajamos a los hogares.<sup>(5,6)</sup>    <br>       <br>   La  bata blanca ha sido tentada a cambiar a lo largo de la &uacute;ltima centuria, es as&iacute;  que en algunos lugares y especialidades como, pediatr&iacute;a, psiquiatr&iacute;a, cirug&iacute;a,  anestesiolog&iacute;a y enfermer&iacute;a, prefieren no usarla, dada las connotaciones frente  a sus pacientes. Algunos hablan del &ldquo;S&iacute;ndrome de la bata blanca&rdquo; y lo  relacionan con la elevaci&oacute;n de las cifras de presi&oacute;n arterial e incluso de  glucemia, en el &aacute;mbito de la atenci&oacute;n en la consulta m&eacute;dica.<sup>(7) </sup>Por  otro lado, algunos (as) pediatras y enfermeras, (os) han comenzado a utilizar  en ocasiones trajes con figuras infantiles para &ldquo;suavizar&rdquo; su contacto con los  ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n hay percepciones que cambian de un pa&iacute;s a otro, es as&iacute; que, en  Inglaterra y Dinamarca, por ejemplo, los pacientes no esperan que sus m&eacute;dicos  vistan de blanco. Si hablamos de edad, los pacientes menores prefieren que sus  facultativos, tampoco lo hagan; lo contrario sucede con los pacientes de mayor  edad. El clima tambi&eacute;n influye y acorta la bata hacia una delgada &ldquo;batola&rdquo;, que  suele ser de mangas cortas.<sup>(6)</sup>    <br>       <br>   Tampoco es aconsejable, que este s&iacute;mbolo se convierta en considerar al  m&eacute;dico como alguien perfecto. Se debe evitar &ldquo;endiosarlo&rdquo; por esta causa, lo  que evitar&iacute;a que se vea como alguien que no puede fallar en nada y tiene que  hacerlo todo perfecto, de manera imposible e inhumana; ni que el paciente lo  observe como alguien muy lejano, por su &ldquo;grandeza&rdquo;. De ah&iacute; que todo el  simbolismo que ha adquirido la bata blanca en un m&eacute;dico, u otro profesional de  las ciencias m&eacute;dicas, puede ser utilizado de dos maneras muy distintas; por un  lado, es confianza y respeto mutuo, que ser&aacute; la clave para que la relaci&oacute;n, sea  exitosa. Mientras que la discriminaci&oacute;n y autoridad que tambi&eacute;n puede  significar, solo crea un ambiente repulsivo en el que ninguna de las dos partes  se siente bien y en la que no se puede llegar a nada.    <br>       <br>   La importancia de la bata, no siempre se ense&ntilde;a de manera adecuada, no  importa la historia, ni los or&iacute;genes, ni lo que signifique para una instituci&oacute;n  docente asistencial. Habr&iacute;a que entender que llevar una bata puesta, significa  que hemos estudiado varios a&ntilde;os (y no paramos de hacerlo) y que sabemos  prevenir y diagnosticar enfermedades y salvar vidas, promover salud,  rehabilitar y ense&ntilde;ar a otros, para que sepan hacerlo. Pero no quiere decir  que, por eso, estemos por encima de los dem&aacute;s, ni que seamos invencibles o que  nunca nos equivoquemos.<sup>(8)</sup>     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Varios  son los escenarios p&uacute;blicos donde es frecuente observar a los trabajadores del  sector de la salud con su bata blanca, como elemento distintivo, sin que se den  cuenta que su blancura y pureza pueden, en ocasiones, quedar deslucidas.  Gonz&aacute;lez-Gonz&aacute;lez,<sup>(9)</sup> se refiere a lo  peculiar que resulta, querer demostrar a todo el mundo que se estudia medicina,  o que se es m&eacute;dico. Con este atuendo el individuo es capaz de ingresar a la  intimidad de un hogar; de conocer los sentimientos y los secretos del ser  humano. Sin embargo, con el tiempo, algunos han degradado y devaluado el  significado de la bata blanca, us&aacute;ndola fuera del hospital, del consultorio o  del aula, tal vez, por ignorancia opor el valor, que le dan las nuevas  generaciones; quiz&aacute; simplemente, por el h&aacute;bito de llevarla puesta.<sup>(3)</sup>    <br>       <br>   Una  de las primeras cosas que se ense&ntilde;a en las ciencias m&eacute;dicas, es a no causar  da&ntilde;os al paciente. Si se relaciona esto con uso de la bata sanitaria fuera de los  lugares mencionados, pudiera cometerse una iatrogenia y convertirse, muchos  m&eacute;dicos y estudiantes, en portadores y diseminadores de infecciones.<sup>(9)</sup>    <br>       <br>   La  bata del m&eacute;dico desde el punto de vista pr&aacute;ctico, es una barrera mec&aacute;nica entre  &eacute;l y su paciente. Est&aacute; destinada a evitar la contaminaci&oacute;n con microorganismos,  de la ropa del m&eacute;dico, a fin de no convertirlo en un f&oacute;mite. Existen estudios  que demuestran la transmisi&oacute;n de microorganismos a la comunidad, causada por  los m&eacute;dicos y por estudiantes de medicina, que no se despojan de la bata en el  hospital o que la usan todo el d&iacute;a. Las bacterias resistentes al tratamiento o  realmente peligrosas, son llevadas a un restaurante, a un transporte p&uacute;blico, a  los hogares, etc. Todo esto, propicia tambi&eacute;n, que las bacterias de la  comunidad se lleven al hospital, poniendo en riesgo a los pacientes  hospitalizados.<sup>(9)</sup>    <br>       <br>   Uno  de los estudios m&aacute;s representativos de este fen&oacute;meno se elabor&oacute; en Inglaterra:  En el a&ntilde;o 2007, se demostr&oacute; que: &ldquo;las altas tasas de infecciones que se  registran en los hospitales brit&aacute;nicos por microbios mortales que pueden  esconderse en los pu&ntilde;os de las batas y acceder desde ellos a los pacientes. La  bacteria clostridiumdifficile, por ejemplo, provoca m&aacute;s de 3,800 muertes  anuales, y el staphylococcusaureus resistente a la meticilina provoca la muerte  de 1,650 enfermos. Seg&uacute;n el informe, que es el que ha movido al gobierno a  emprender esta cruzada contra las batas fuera del hospital, la situaci&oacute;n de las  infecciones en el Reino Unido, est&aacute; peor que en Polonia, Eslovaquia y Hungr&iacute;a.&rdquo;<sup>(10)</sup> Por  tal raz&oacute;n es responsabilidad y obligaci&oacute;n del m&eacute;dico, no atentar contra la  sociedad, su familia y los pacientes hospitalizados, haciendo mal uso de la  bata.<sup>(9)</sup>    <br>       <br>   Se  trata, de una pr&aacute;ctica que se ha hecho universal en profesionales y t&eacute;cnicos de  la salud y que resulta imitada por residentes y estudiantes. Es triste ver a  los estudiantes de medicina e incluso a algunos trabajadores de la salud, con  batas de color blanco-gris&aacute;ceas o sucias, que las usan en cualquier lado, o que  la cuelgan de sus hombros o de sus maletas, mientras viajan, o la modifican,  cual si fuera una prenda de vestir de moda, como suele suceder tambi&eacute;n de forma  inadecuada, con otras partes del uniforme escolar, como el pantal&oacute;n o la falda;  hechos lamentables, que demeritan el significado simb&oacute;lico y valioso de la  bata, como signo de pureza, virginidad y  seguridad.<sup>(9)</sup>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br> En  Cuba los valores est&aacute;n socialmente instituidos en el C&oacute;digo de &Eacute;tica; es por  eso que el uso incorrecto de la bata sanitaria y el uniforme escolar en  general, puede constituir, no s&oacute;lo un irrespeto a la profesi&oacute;n y un  incumplimiento de los reglamentos, sino una violaci&oacute;n de la &eacute;tica m&eacute;dica. Como  parte de la formaci&oacute;n integral y la educaci&oacute;n en valores y ciudadana, de los  futuros profesionales y t&eacute;cnicos de la salud, corresponde a la universidad,  desempe&ntilde;ar el papel determinante y por lo tanto, es necesario efectuar  transformaciones en el trabajo educativo. Igualmente le corresponde,  representada por los gerentes de los diferentes procesos, por todos los  profesores y tutores, la familia y la sociedad en su conjunto, velar porque la  bata siga siendo, uno de los s&iacute;mbolos de la medicina y la atenci&oacute;n m&eacute;dica.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</strong></font></p>     <!-- ref --><p align="left"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1- Placeres  Hern&aacute;ndez JF, de Le&oacute;n Rosales L, Medina Hern&aacute;ndez Y, et al. La formaci&oacute;n de  valores y el m&eacute;dico de hoy. Rev M&eacute;d Electr&oacute;n [Internet]. 2008 [citado 25 Ene 2017];30(1). Disponible en: <a href="http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202008/vol1%202008/tema13.htm" target="_blank">http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202008/vol1%202008/tema13.htm</a>     <br>       <!-- ref --><br>   2- Vidal Ledo MJ,  P&eacute;rez S&aacute;nchez AM. Formaci&oacute;n en Valores. Conceptos &eacute;ticos y tecnol&oacute;gicos,  m&eacute;todos y estrategias. Rev Educaci&oacute;n M&eacute;dica Superior [Internet]. 2016 [citado 25 Ene 2017];30(4). Disponible en: <a href="http://www.ems.sld.cu/index.php/ems/article/view/881/448" target="_blank">http://www.ems.sld.cu/index.php/ems/article/view/881/448</a>    <br>       <!-- ref --><br>   3- Trist&aacute;n Fern&aacute;ndez JM. Contenido simb&oacute;lico de  la bata blanca de los m&eacute;dicos. Gazeta de Antropolog&iacute;a [Internet]. 2007 [ citado 25  Ene 2017];23(16). Disponible en: <a href="http://www.ugr.es/~pwlac/G23_16JuanMiguel_Tristan_y_otros.html" target="_blank">http://www.ugr.es/~pwlac/G23_16JuanMiguel_Tristan_y_otros.html</a>    <br>       <!-- ref --><br>   4- La Corte E. Uso de normas de bioseguridad en  el consultorio. Rev Nacional de Odontolog&iacute;a [Internet]. 2009 [citado 25 Ene 2017];3(5). Disponible en: <a href="http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=73566" target="_blank"><u>http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=73566</u></a>     <br>       <!-- ref --><br>   5- Mel&eacute;ndez J. El por qu&eacute; de la Bata Blanca. Rev  Medicina Interna de Guatemala [Internet]. 2015 [citado 25 Ene 2017];19. Disponible en: <a href="http://revista.asomigua.org/2015/07/21/el-por-que-de-la-bata-blanca/" target="_blank">http://revista.asomigua.org/2015/07/21/el-por-que-de-la-bata-blanca/</a>    <br>       <!-- ref --><br>   6- Garc&iacute;a Mor&aacute;n GA, J&aacute;come Ram&iacute;rez G. La bata  blanca: s&iacute;mbolo, simbolismo y simbolog&iacute;a m&eacute;dica, y breve anecdotario hist&oacute;rico.  Rev Med Sanitas [Internet]. 2012 [citado 25 Ene 2017];15(2):38-44. Disponible  en: <a href="http://www.unisanitas.edu.co/Revista/43/NOTAS%20DE%20MEDICINA%20LA%20BATA%20BLANCA.pdf" target="_blank">http://www.unisanitas.edu.co/Revista/43/NOTAS%20DE%20MEDICINA%20LA%20BATA%20BLANCA.pdf</a>    <br>       <!-- ref --><br>   7- Cangiano JL. Importancia de la hipertensi&oacute;n de  bata blanca y la hipertensi&oacute;n enmascarada. Revista Galenus [Internet]. 2014 [citado 25 Ene 2017];54.  Disponible en: <a href="http://www.galenusrevista.com/Importancia-de-la-hipertension-de.html" target="_blank"><u>http://www.galenusrevista.com/Importancia-de-la-hipertension-de.html</u></a>     <br>       <!-- ref --><br>   8- G&oacute;mez ZM. Ensayo  Final-Antropolog&iacute;a de la salud. Importancia, simbolog&iacute;a y efecto social de la  bata blanca [Internet]. Colombia: Universidad Javeriana; 2007 [citado 25 Ene 2017]. Disponible en: <a href="https://etnicografica.files.wordpress.com/2010/01/bata_blanca_maria.pdf" target="_blank">https://etnicografica.files.wordpress.com/2010/01/bata_blanca_maria.pdf</a></font><!-- ref --><p align="left"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">9-  Gonz&aacute;lez-Gonz&aacute;lez LO. El m&eacute;dico y su bata, vector de enfermedades. Acta Pediatr  Mex [Internet].  2012 [citado  25 Ene 2017];33(3):107-8. Disponible en: <a href="http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=423640337001" target="_blank">http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=423640337001 </a>    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   10- OMS. Prevenci&oacute;n de las infecciones nosocomiales.  Gu&iacute;a Pr&aacute;ctica. 2&ordf; ed. [Internet]. USA: OMS; 2003 [citado 25 Ene 2017].  Disponible en:     <!-- ref --><br>   <a href="http://www.who.int/csr/resources/publications/ES_WHO_CDS_CSR_EPH_2002_12.pdf" target="_blank">http://www.who.int/csr/resources/publications/ES_WHO_CDS_CSR_EPH_2002_12.pdf </a></font><p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Recibido: 4 de febrero de 2017.    <br> Aceptado: 4&nbsp; de  julio de 2017.</font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><em>Jos&eacute; Fernando Placeres  Hern&aacute;ndez. </em>Universidad de Ciencias M&eacute;dicas de  Matanzas. Carretera Central Km101.Matanzas. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:placeres.mtz@infomed.sld.cu">placeres.mtz@infomed.sld.cu</a></font></p>      ]]></body><back>
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