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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En búsqueda de la excelencia en anestesiología]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Institutos Nacionales de Salud Servicios Profesionales de Anestesiología y Medicina del Dolor Centro Médico del Noroeste]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <div align="right">       <p><font size="2" face="Verdana"> <b>EDITORIAL INVITADO </b></font></p>       <p>&nbsp; </p> </div>     <P><font size="4" face="Verdana"><b>En b&uacute;squeda de la excelencia en anestesiolog&iacute;a    </b></font>     <P>     <P>      <P><b><font size="3" face="Verdana">The search of the excellence in Anesthesiology    '</font></b>     <P>     <P>      <P><b><font size="2" face="Verdana">Dr. V&iacute;ctor M. Whizar-Lugo </font></b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P><font size="2" face="Verdana">Investigador Asociado C. Institutos Nacionales    de Salud. Servicios Profesionales de Anestesiolog&iacute;a y Medicina del Dolor.    Centro M&eacute;dico del Noroeste Tijuana B.C., M&eacute;xico. <a href="www.anestesia-dolor,org" target="_blank">www.anestesia-dolor,org</a>    , Email: <a href="mailto:vwhizar@anestesiologia-dolor.org">vwhizar@anestesiologia-dolor.org</a>    </font>      <P>     <P>     <P> <hr>     <P>      <P>      <P><font size="2" face="Verdana"><I>La excelencia es el resultado de preocuparse    por las cosas m&aacute;s de lo que otros consideran que es sabio,&#133; de arriesgarse    un poco m&aacute;s de lo que otros piensan que es seguro,&#133; de so&ntilde;ar    m&aacute;s de lo que otros creen que es pr&aacute;ctico,&#133; y de esperar    m&aacute;s de lo que otros suponen que es posible&#187;. Fernando Lostao Crespo</I>    </font>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>     <P><font size="2" face="Verdana">Introducci&oacute;n. La anestesiolog&iacute;a    es una especialidad din&aacute;mica de alto riesgo, con un grado de dificultad    variable, que requiere de conocimientos s&oacute;lidos y actualizados, una mente    &aacute;gil combinada con una actitud de resoluci&oacute;n r&aacute;pida, mezclada    con destrezas manuales para m&uacute;ltiples t&eacute;cnicas que se aplican    tanto en los pacientes sanos, como en los casos graves, de ambos sexos, y de    todas las edades. Estas caracter&iacute;sticas especiales hacen que los anestesi&oacute;logos    estemos en constante actualizaci&oacute;n profesional, combinando talleres con    la lectura de las innovaciones recientes, asistencia a cursos, congresos y otras    actividades de educaci&oacute;n continuada. Esta intensa actividad profesional    nos debiera predisponer a la b&uacute;squeda de la excelencia, meta que se debe    de renovar d&iacute;a con d&iacute;a para ser competitivos y ejercer la anestesiolog&iacute;a    con un alto nivel de profesionalismo, donde est&eacute;n representados una elevada    calidad de atenci&oacute;n y el respeto absoluto a los valores humanos. </font>     <P><font size="2" face="Verdana">Cuatrocientos a&ntilde;os A.C. el m&eacute;dico    griego Hip&oacute;crates escribi&oacute; un documento que en la &eacute;poca    moderna se conoce como Juramento Hipocr&aacute;tico, en el cual uno de los preceptos    centrales ha sido desde entonces <I>primum non nocere</I>. El juramento Hipocr&aacute;tico    moderno es un listado de actitudes y acciones que nos gu&iacute;an a las m&aacute;s    elementales normas &eacute;ticas y morales durante todo el ejercicio de nuestra    vida profesional, y se utiliza en algunas escuelas y facultades de medicina,    para que el reci&eacute;n graduado se comprometa a seguirlo desde el t&eacute;rmino    de sus estudios b&aacute;sicos de la carrera de medicina y durante todo el ejercicio    de su vida profesional. El ejercicio actual de la medicina ha puesto en una    peligrosa controversia los principios de este juramento elemental, ya que se    han desarrollado escenarios no anticipados por el mismo Hip&oacute;crates,<Sup>1</Sup>    ni por nosotros mismos cuando juramentamos apegarnos a este ancestral legado    de &eacute;tica m&eacute;dica. Un ejemplo de violaci&oacute;n al juramento Hipocr&aacute;tico    que apareci&oacute; en diversos pa&iacute;ses y ha ido difundi&eacute;ndose    r&aacute;pidamente es la imposici&oacute;n del aborto terap&eacute;utico bajo    ciertas situaciones de la paciente y del feto, en la que los m&eacute;dicos    nos vemos obligados a prestar nuestros servicios profesionales, sin importar    nuestras creencias religiosas o &eacute;ticas, y desde luego, sin importar uno    de los principios centrales del juramento Hipocr&aacute;tico&#173;; <I>primum    non nocere</I>. La muerte asistida es otro tema de controversia en relaci&oacute;n    a la &eacute;tica y el mencionado juramento. </font>     <P><font size="2" face="Verdana">Los retos a los principios &eacute;ticos en el    ejercicio de la medicina moderna son cada vez m&aacute;s frecuentes, tanto en    la pr&aacute;ctica diaria, en la investigaci&oacute;n, al igual que en nuestros    proyectos educacionales, donde debemos encarar la elecci&oacute;n de conductas    profesionales encontradas,<Sup>2</Sup> y decidir el mejor rumbo a seguir seg&uacute;n    cada paciente, nuestra edad profesional, nuestras propias necesidades, nuestra    moral y las leyes vigentes. </font>     <P><font size="2" face="Verdana">El conocimiento cient&iacute;fico que un anestesi&oacute;logo    general debiera de tener a principios de este tercer milenio es tan vasto que    no es posible que exista tal figura profesional en una sola persona. Esto nos    ha llevado a la subespecialidad, y en algunos casos a la ultra especialidad    en diversas &aacute;reas de la medicina peri operatoria, de la unidad de cuidados    intensivos, del diagn&oacute;stico y tratamiento del dolor y de otras ciencias    m&eacute;dicas afines a la anestesiolog&iacute;a. Aun as&iacute;, la subdivisi&oacute;n    de la anestesiolog&iacute;a o de alguna otra especialidad, no garantiza que    un individuo ultra especialista pueda dominar todo su campo, por limitado que    este sea. Sin embargo, el anestesi&oacute;logo que resuelve los problemas d&iacute;a    con d&iacute;a en las grandes y peque&ntilde;as ciudades o en los pueblos remotos,    no es el colega s&uacute;per especializado, tampoco es el profesionista que    tiene a su alcance todos los insumos necesarios para una pr&aacute;ctica &oacute;ptima    de la anestesia. &#161;No!; el colega que resuelve los problemas d&iacute;a    con d&iacute;a es el anestesi&oacute;logo general que lo mismo trata con reci&eacute;n    nacidos, con embarazadas, ancianos, pacientes graves o complicados, urgentes    o programados y que suele tener recursos con un m&iacute;nimo o por debajo de    los requisitos que enumeran las diversas normas y gu&iacute;as gubernamentales    o grupales para el buen ejercicio de la anestesiolog&iacute;a. Este es el perfil    m&aacute;s habitual en Am&eacute;rica Latina y en otros sitios geogr&aacute;ficos    en desarrollo, inclusive en las &aacute;reas remotas de los llamados pa&iacute;ses    desarrollados.<Sup>3</Sup> Es a estos colegas a quienes se debe de ayudar a encontrar    el camino en la b&uacute;squeda de la excelencia en su pr&aacute;ctica diaria,    para que superen sus rutinas ya establecidas. Es este anestesi&oacute;logo en    particular a quien se debe de apoyar, de orientar, de facilitarle el acceso    al conocimiento reciente, de proporcionarle un campo cl&iacute;nico real o virtual    para mejorar sus habilidades en las m&uacute;ltiples y novedosas t&eacute;cnicas    anestesiol&oacute;gicas que hacen un ejercicio profesional m&aacute;s seguro.    </font>     <P><font size="2" face="Verdana">Diversas agrupaciones locales, regionales, nacionales    e internacionales que representan a los anestesi&oacute;logos del mundo se han    preocupado por persuadir a todos y cada uno de sus asociados para que la b&uacute;squeda    de una pr&aacute;ctica profesional de excelencia sea parte de su vida diaria,    para que se convierta en una meta deseada. Esta meta pinacular ha sido matizada    a lo largo de la existencia de cada una de estas organizaciones gremiales que    agrupan colegas anestesi&oacute;logos de diversos niveles de conocimientos y    habilidades, con recursos adecuados o no, pero con la idea Hipocr&aacute;tica    de no hacer da&ntilde;o. En M&eacute;xico, como en otros muchos pa&iacute;ses,    nuestra organizaci&oacute;n nacional de anestesiolog&iacute;a creada en 1964    como Federaci&oacute;n de Sociedades de Anestesiolog&iacute;a de la Rep&uacute;blica    Mexicana, A.C., de 1984 a 2008 como Federaci&oacute;n Mexicana de Anestesiolog&iacute;a,    A.C. y desde 2009 como Federaci&oacute;n Mexicana de Colegios de Anestesiolog&iacute;a,    A.C. sostiene actividades cient&iacute;ficas, asistenciales, gremiales y sociales    que se han encaminado con la meta de lograr la calidad y calidez de todos y    cada uno de sus agremiados, y a&uacute;n de los anestesi&oacute;logos que no    son parte de nuestra organizaci&oacute;n. El contenido de este art&iacute;culo    se basa en esas ideas, en conceptos globales sobre la excelencia en general,    y la discuto en particular sobre los aspectos que nos preocupan a los anestesi&oacute;logos    que buscamos d&iacute;a con d&iacute;a la excelencia profesional aplicada a    la pr&aacute;ctica de nuestra especialidad. </font>     <P><font size="2" face="Verdana"><b>&#191;Qu&eacute; es la excelencia en anestesiolog&iacute;a?    </b> </font>     <P><font size="2" face="Verdana">La excelencia es una condici&oacute;n relativa    y depender&aacute; de la &oacute;ptica personal con que se le analice; lo que    para unos es excelente, para otros no lo parece. Sin embargo, al referirnos    a la excelencia de los seres humanos esta condici&oacute;n se caracteriza por    la b&uacute;squeda de la perfecci&oacute;n en un entorno de libertad, de inteligencia,    de calidad, de amor, de bienestar, de placer, piezas clave que caracterizan    los principios y valores positivos del ser humano. De esta manera, un ser humano    excelente es aquel que siempre est&aacute; buscando la mejor forma de hacer    las cosas para bien de los dem&aacute;s y del suyo propio, lo cual redunda en    la abundancia, en creatividad, y da cabida al surgimiento de hombres y mujeres    sobresalientes, con nuevos valores que propician progreso y felicidad. </font>     <P><font size="2" face="Verdana">Fernando Lostao Crespo, abogado en Derecho y    Secretario General de la Universidad de Zaragoza, en Arag&oacute;n Espa&ntilde;a,    se refiri&oacute; a la excelencia en un enunciado cuya autor&iacute;a atribuye    a su maestro Fran Guti&eacute;rrez. Esta propuesta para definir que es la excelencia    me ha parecido una expresi&oacute;n muy bella que hay que leer en varias ocasiones    para poder comprenderla: <I>La excelencia es el resultado de preocuparse por    las cosas m&aacute;s de lo que otros consideran que es sabio,&#133; de arriesgarse    un poco m&aacute;s de lo que otros piensan que es seguro,&#133; de so&ntilde;ar    m&aacute;s de lo que otros creen que es pr&aacute;ctico,&#133; y de esperar    m&aacute;s de lo que otros suponen que es posible&#187;</I>. <Sup>4</Sup> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana">Desglosemos como anestesi&oacute;logos estos    conceptos en el af&aacute;n de entender las pocas inferencias que sobre la excelencia    en anestesiolog&iacute;a y ciencias afines se han publicado en la literatura    mundial. </font>     <P><font size="2" face="Verdana"><I>La excelencia es el resultado de preocuparse    por las cosas m&aacute;s de lo que otros consideran que es sabio.</I> Cuando    meditamos en forma constructiva nuestros propios actos anestesiol&oacute;gicos    vamos a encontrar aciertos y fallas. Los primeros son parte obligada de nuestro    diario quehacer, se apegan al juramento Hipocr&aacute;tico y tenemos la obligaci&oacute;n    profesional nata de hacerlo mejor cada d&iacute;a de nuestra vida profesional;    cada paciente nuevo debe de recibir una mejor atenci&oacute;n anestesiol&oacute;gica    que el enfermo previo. No debemos de encajonarnos en rutinas por muy buenas    que estas pudieran parecer ya que en un momento dado se tornan f&oacute;siles,    nos hacen ver mediocres y nos alejan de transitar por nuevos y mejores procederes.    Por otra parte, las fallas son parte de nuestra calidad humana que lleva impl&iacute;cita    el error, y con ello la posibilidad de hacer da&ntilde;o. <Sup>5,6</Sup> Son estas equivocaciones    las que deben de ser el motivo de nuestra preocupaci&oacute;n, el motor de nuestra    inquietud, de esa angustia que nos debe de llevar a una superaci&oacute;n personal    y profesional continua. Revisando meticulosamente y paso a paso las causas de    estos errores, es que podremos encontrar el camino hacia la excelencia. N&oacute;tese    que no hablo de ser excelentes, sino de ir en la b&uacute;squeda de una ruta    adecuada para que en su momento, estar en un sitio que nos acerque al m&iacute;nimo    de errores en nuestra pr&aacute;ctica diaria. Dicho de otra forma, son los errores    superados en toda su extensi&oacute;n los que nos van acercando al encuentro    del camino que conduce hacia la excelencia profesional. Los aciertos son solo    una parte obligada de este camino, los errores son las piedras que encontramos    en este recorrido hacia la perfecci&oacute;n. </font>     <P><font size="2" face="Verdana"><I>Tomar m&aacute;s riesgos de los habituales</I>    es otro de los componentes del enunciado de Lostao Crespo. La anestesia es una    pr&aacute;ctica de alto riesgo, pero no son esta clase de riesgos profesionales    a los que se refiere este fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol. La interpretaci&oacute;n    es diferente al relacionarlos a nuestra especialidad; los riesgos que debemos    de tomar para buscar el camino hacia la excelencia son aquellos que se derivan    del nuevo conocimiento, de nuevos procedimientos y t&eacute;cnicas, de los avances    en equipo, en f&aacute;rmacos, y otras innovaciones propias de nuestra especialidad.    Dicho de otra manera, buscar mejorar nuestro armamentario gn&oacute;stico y    de habilidades al integrar a nuestras acciones diarias los adelantos de la especialidad    y romper las rutinas anacr&oacute;nicas que ya ten&iacute;amos establecidas    como correctas debe implicar un nuevo riesgo, un reto a vencer pensando en que    la atenci&oacute;n anestesiol&oacute;gica ser&aacute; aun mejor de lo que lo    hab&iacute;amos hecho antes. Pongamos por ejemplo el uso hist&oacute;rico de    relajantes musculares; desde el advenimiento del primer relajante muscular en    la mol&eacute;cula del decametonio y los que le han seguido; pasando por la    succinilcolina, galamina, d-tubocurarina, pancuronio, vecuronio, atracurio,    rocuronio, cisatracurio, o mivacurio entre otros. Los primeros relajantes neuromusculares    utilizados facilitaron el avance de la cirug&iacute;a, en especial las intervenciones    abdominales ya que los cirujanos pudieron operar con mayor eficacia y comodidad.    Al inicio se produjeron muchas muertes por errores y desconocimiento de la farmacolog&iacute;a    y de la farmacocin&eacute;tica de la succinilcolina, etapa que se super&oacute;    con rapidez y que en estos d&iacute;as la vemos como inaudita, al grado de que    el uso de la succinilcolina se ha visto casi sustituido por miorrelajantes no    despolarizantes de inicio r&aacute;pido y duraci&oacute;n breve como el rocuronio.    Otro ejemplo es la historia de los anest&eacute;sicos halogenados; &#191;Quien    en su sano juicio utilizar&iacute;a &eacute;ter, ciclopropano o halotano en    esta &eacute;poca del desflorano? Un ejemplo que viv&iacute; hace algunos a&ntilde;os    fue el reto de convencer a los colegas para usar ropivaca&iacute;na en anestesia    neuroaxial; durante los talleres pr&aacute;cticos los colegas se mostraban reacios    al cambio mencionando que este f&aacute;rmaco tiene una potencia d&eacute;bil    comparada con bupivaca&iacute;na rac&eacute;mica. El concepto farmacol&oacute;gico    lo ten&iacute;an equivocado con respecto a la concentraci&oacute;n y no en relaci&oacute;n    a los beneficios de este nuevo anest&eacute;sico local, el cual ha demostrado    su gran margen de seguridad y eficacia en anestesia y analgesia regional.<Sup>7</Sup>    Los cambios se dan gracias a los adelantos cient&iacute;ficos y a los retos    que tomaron los pioneros de cada transformaci&oacute;n que ha ido sucediendo    en medicina, en nuestro caso en la anestesiolog&iacute;a. Estos pioneros fueron    seguidos por los anestesi&oacute;logos cl&iacute;nicos que se encargaron de    cambiar rutinas bien establecidas y difundirlas entre los que laboramos en las    salas de operaciones y &aacute;reas relacionadas con nuestra especialidad. Hay    que tomar el riesgo, el reto, ese desaf&iacute;o consensado en las evidencias    cient&iacute;ficas y en las experiencias    previas y luchar por la ruta de la excelencia, de la perfecci&oacute;n. Dicho    de una manera coloquial; el que no toma riesgos, no cruza el rio. Ya Jos&eacute;    Ingenieros, un soci&oacute;logo y m&eacute;dico argentino, escribi&oacute; en    1913 en su cl&aacute;sico libro titulado el Hombre Mediocre, que las rutinas    semejan un esqueleto f&oacute;sil que resiste la carcoma de los siglos, y estorban    el h&aacute;bito de pensar, de buscar la perfecci&oacute;n.<Sup>8</Sup> </font>     <P><font size="2" face="Verdana"><I>So&ntilde;ar m&aacute;s de lo que otros creen    que es pr&aacute;ctico,</I> escribi&oacute; Lostao Crespo en su descripci&oacute;n    de la excelencia. Se ha dicho que la anestesiolog&iacute;a es parte ciencia    y parte arte. No comparto esta apolog&iacute;a ya que siempre he considerado    a nuestra especialidad como una ciencia con una sustancial carga de aspectos    pr&aacute;cticos, habilidades manuales sustentadas en un s&oacute;lido conocimiento    de anatom&iacute;a, fisiolog&iacute;a, patolog&iacute;a y farmacolog&iacute;a.    Sin dudo Lostao Crespo y su maestro Fran Guti&eacute;rrez no se refieren a los    aspectos pr&aacute;cticos de las actividades humanas que conducen a la excelencia.    Ambos se refieren a que nuestros sue&ntilde;os deben ir m&aacute;s all&aacute;    de lo que una persona con rutinas bien establecidas obtiene en el ejercicio    diario de su actividad, cualquiera que esta sea. Rutinas de pr&aacute;cticas    obsoletas, que de acuerdo con los conceptos de Ingenieros son las caracter&iacute;sticas    m&aacute;s notables del hombre mediocre. Nuestras metas profesionales debieran    de ser de ensue&ntilde;o, futuristas, alejadas del c&oacute;modo aprendizaje    mon&oacute;tono del profesor conformista, del investigador mediocre, o del anestesi&oacute;logo    trivial. </font>     <P><font size="2" face="Verdana">El cuarto enunciado que trata Lostao Crepo para    explicar la excelencia dice: </font> <font size="2" face="Verdana"><I>esperar m&aacute;s de lo que otros suponen que  es posible</I>. Encontrar el inicio del camino a la excelencia implica un gran  esfuerzo, requiere de caminar muchos a&ntilde;os por una senda muy dif&iacute;cil,  un camino plagado de obst&aacute;culos y comentarios negativos de colegas embotellados  en sus rutinas ancestrales o novedosas, pero al fin rutinas. Las rutinas no debieran  de tener cabida permanente en la anestesiolog&iacute;a ya que son aceptables por  un tiempo limitado y deben de actualizarse con una frecuencia end&eacute;mica;  es decir, modificarlas a medida que avanza el conocimiento, y este cambia d&iacute;a  con d&iacute;a. Las actitudes rutinarias nos limitan el pensamiento, enmohecen  nuestra inteligencia, nos aniquilan como seres pensantes. Cuando modificamos una  rutina o una gu&iacute;a fundamentados en las evidencias cient&iacute;ficas esperamos  un resultado determinado. Esta actitud es buena porque nos aleja de una costumbre  rutinaria, de una actitud estacionaria y nos acerca suficiente a la b&uacute;squeda  de la excelencia. Hay que escudri&ntilde;ar m&aacute;s all&aacute; de lo razonablemente  esperado, allende de lo que nos han dicho los investigadores que nos motivaron  a tomar el reto del cambio, de las ense&ntilde;anzas de nuestros profesores que  gu&iacute;an nuestros procederes profesionales o en formaci&oacute;n. Dicho de  otra forma, no nos conformemos con aprender lo esperado, dejemos volar nuestra  imaginaci&oacute;n hasta m&aacute;s all&aacute; del horizonte. El Universo no  tiene un l&iacute;mite conocido, &#191;Por qu&eacute; entonces hemos de limitar  lo esperado a lo posible. </font>      <P><font size="2" face="Verdana">Una serie reciente de cuatro editoriales motivadas    por James Eisenach, editor en jefe de la revista <I>Anesthesiology</I> consideraron    el tema de la excelencia en anestesiolog&iacute;a. A continuaci&oacute;n me    refiero a estas editoriales, haciendo &eacute;nfasis en los puntos m&aacute;s    relevantes de cada una de ellas. En la primer editorial Andrew Smith del Reino    Unido <Sup>9</Sup> inicia diciendo que debemos un esfuerzo por la excelencia a nuestros    pacientes, colegas y a nosotros mismos en todo lo que hacemos. Est&aacute;n    en juego la seguridad de cada paciente, cuidado de gran calidad, relaciones    con el grupo de trabajo y nuestro cumplimiento y orgullo profesional. Este autor    cataloga a la capacidad como un pre requisito de la excelencia, a la vez que    recomienda la b&uacute;squeda de est&aacute;ndares m&aacute;s elevados con mejor&iacute;a    de las habilidades profesionales, todo dentro de un profesionalismo anestesiol&oacute;gico    total. Amalgamar e integrar las diferentes corrientes de conocimiento es vital    en la experiencia de un anestesi&oacute;logo, la cual mejora al trabajar con    expertos y superando los errores cuando se trabaja solo. El conocimiento de    las ciencias b&aacute;sicas, de la anestesiolog&iacute;a te&oacute;rica, y la    facilidad en las labores manuales no lo es todo; hay que tener un comportamiento    y actitud apropiados, al igual que un sentimiento de identidad profesional.    Este autor deja bien definido que el hecho de sentirnos anestesi&oacute;logos    es elemental en la b&uacute;squeda de la excelencia en nuestra especialidad.    Este &uacute;ltimo enunciado me parece genial ya que el solo hecho de que nos    percatemos de lo que somos y de lo que hacemos es un paso vital hacia la b&uacute;squeda    de la excelencia. Y no me refiero a nuestro entrenamiento como profesionales    de la anestesiolog&iacute;a, sino a lo que esto representa: llevar en nuestros    hombros la responsabilidad de mantener vivos y en buenas condiciones a nuestros    pacientes, establecer empat&iacute;a con ellos, con su familia y con cada uno    de los integrantes del equipo de salud que vela por los enfermos. La segunda    editorial fue escrita por Ronnie Glavin de Escocia <Sup>10</Sup> quien versa sobre las    habilidades no t&eacute;cnicas en la especialidad que divide en cuatro categor&iacute;as:    a) Manejo de tareas (planear y preparar, priorizar, proveer y mantener los est&aacute;ndares,    identificaci&oacute;n y usos de recursos), b) Trabajo de equipo (coordinar actividades,    intercambio de informaci&oacute;n, uso de autoridad y asertividad, valoraci&oacute;n    de capacidades, apoyo a otros), c) Situaci&oacute;n de conciencia (recolecci&oacute;n    de informaci&oacute;n, reconocimiento y comprensi&oacute;n, anticipaci&oacute;n)    y d) Toma de decisiones (identificar opciones, balancear riesgos y seleccionar    las opciones, revalorar). La tercer editorial fue escrita por Jan Larsson de    la Universidad de Upsala Suecia, <Sup>11</Sup> se refiere al denominado conocimiento    t&aacute;cito, que caracteriza al anestesi&oacute;logo, como un nivel de conocimiento    m&aacute;s elevado. Esta forma de conocimiento t&aacute;cito ha sido integrada    y lista para utilizarse. Dicho de otra forma, se trata de la habilidad impl&iacute;cita    de utilizar el saber acumulado en el manejo de de una situaci&oacute;n cl&iacute;nica.    Este hecho es parte de nuestro actuar cotidiano, especialmente en situaciones    agudas donde el colega que tiene el conocimiento impl&iacute;cito act&uacute;a    con rapidez y resuelve el evento. Este tipo de conocimiento t&aacute;cito no    puede medirse con los ex&aacute;menes cl&aacute;sicos ya que se trata de acciones    basadas en el conocimiento de la anestesiolog&iacute;a, donde los resultados    de estas acciones son la verificaci&oacute;n impl&iacute;cita de los hechos    realizados. En la &uacute;ltima editorial Tetzlaff <Sup>12</Sup> aborda el profesionalismo,    esa caracter&iacute;stica de la personalidad y comportamiento de los m&eacute;dicos    que tanto se ha perdido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, considerando a    la excelencia profesional como un pre requisito para una participaci&oacute;n    efectiva en el liderazgo de los anestesi&oacute;logos en su entorno laboral.    Este autor divide el comportamiento profesional de los m&eacute;dicos en cuatro    apartados: a) La rendici&oacute;n de cuentas es una exigencia que nos obliga    a anteponer las necesidades del paciente a las nuestras, b) Humanismo como instrumento    para facilitar la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, c) &Eacute;tica que    nos obliga a ser honestos, morales y con una gran tolerancia y respeto por nuestros    semejantes, y d) Salud f&iacute;sica y mental del galeno. Como mencionan Rivero    y Montiel, en la medicina actual el profesionalismo implica una vocaci&oacute;n    m&eacute;dica aut&eacute;ntica en diversos aspectos: conocimiento, destrezas,    capacidad de juicio, comunicaci&oacute;n, actitud, y administrativos,<Sup>13</Sup> y    se ha dicho que la etapa de estudiante de medicina es la mejor &eacute;poca    para concientizar al futuro m&eacute;dico de la necesidad del profesionalismo,    lo cual debe de reforzarse durante el periodo de la residencia. En pocas palabras,    el profesionalismo es parte de lo que somos y lo que hacemos, donde los valores    b&aacute;sicos son de capital importancia. El slogan del X Congreso Mundial    de Anestesiolog&iacute;a celebrado en la Haya Holanda en 1992 dec&iacute;a:    <I>For some must watch, while some must sleep</I>, lo cual se puede interpretar    como un profesionalismo notable, donde todo transcurre de forma &oacute;ptima    mientras los anestesi&oacute;logos resguardamos a los pacientes.</font>     <P><font size="2" face="Verdana">De acuerdo con estos razonamientos sobre la excelencia    absoluta en anestesiolog&iacute;a, nos percatamos de que esta no existe como    tal, de que es una meta ut&oacute;pica no alcanzable por un ser humano dedicado    a la anestesiolog&iacute;a como rama de su saber y de su actuar, de que se trata    de una quimera inaccesible como su m&aacute;s alto nivel de profesionalismo.    </font>     <P><font size="2" face="Verdana">Llegar a la peque&ntilde;a c&uacute;spide del    tri&aacute;ngulo que representa el final de la pir&aacute;mide de la excelencia    que se muestra en la <a href="#f1">figura 1</a>, es una meta que tal vez alcanzaron los primeros    anestesi&oacute;logos, cuando el conocimiento de esta ciencia era escueto. El    conocimiento m&eacute;dico se ha acumulado de tal forma en este siglo XXI, que    nos impide tener la excelencia totalitaria, por lo que deberemos de trabajar    para llegar a un nivel de excelencia acorde a los avances modernos, un nivel    de conocimientos y habilidades que garantice una atenci&oacute;n anestesiol&oacute;gica    segura, sin errores o con un m&iacute;nimo de fallas que no pongan en peligro    la vida ni la integridad f&iacute;sica de cada uno de nuestros pacientes. Todo    esto aderezado con un nivel &oacute;ptimo de profesionalismo que garantice el    entorno de todos los involucrados en un acto anestesiol&oacute;gico, de la atenci&oacute;n    integral en la medicina perioperatoria. Podr&iacute;amos definirla como una    excelencia profesional relativa; este es un nivel de desempe&ntilde;o profesional    que nos obliga al estudio y capacitaci&oacute;n continua, nivel al que llega    un selecto grupo de colegas estudiosos, de personas eruditas. Esta es una categor&iacute;a    factible para todo anestesi&oacute;logo que ingresa y persiste en esta ruta    que busca la excelencia relativa. </font>     <P align="center"><img src="/img/revistas/scar/v10n3/f0102311.jpg" width="413" height="361"><a name="f1"></a>     
<P><font size="2" face="Verdana">La <a href="#f1">figura 1</a> muestra una pir&aacute;mide donde    la base est&aacute; formada por los colegas que se apegan a las rutinas que    aprendieron durante su entrenamiento, esos anestesi&oacute;logos que no han    tomado los retos fundamentados en evidencias cient&iacute;ficas. Este grupo    de colegas argumentan que sus t&eacute;cnicas les han dado resultados adecuados,    que as&iacute; lo aprendieron hace a&ntilde;os y por d&eacute;cadas les ha ido    bien a ellos y a sus pacientes. Por desgracia es un grupo enorme que se ha decantado    en una pir&aacute;mide truncada, una forma geom&eacute;trica repleta de oscurantismo    profesional facilitado por las m&uacute;ltiples dificultades para la actualizaci&oacute;n    continua en un mundo de informaci&oacute;n creciente, de datos tan variados    que en ocasiones son dif&iacute;ciles de catalogar cuales son de utilidad en    el diario trabajo. Este grupo de anestesi&oacute;logos requiere de un programa    de est&iacute;mulos, de un proyecto educacional que integre formatos de actualizaci&oacute;n    continuada, con evaluaciones peri&oacute;dicas de su profesionalismo. Es un    grupo de m&eacute;dicos anestesi&oacute;logos calificados que merece la atenci&oacute;n    de sus l&iacute;deres profesionales como una forma de salir de ese marasmo que    los mantiene en el anonimato profesional. </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana">M&aacute;s arriba de esta pir&aacute;mide, y    apuntando hacia el v&eacute;rtice de esta pir&aacute;mide se encuentra la ruta    hacia la excelencia relativa, ese camino que se ha descrito en los p&aacute;rrafos    anteriores. Un andar de arduas etapas que brinda satisfacciones inauditas al    ser recorrido, camino donde el aumento contin&uacute;o de nuestro armamentario    anestesiol&oacute;gico se basa en el progreso s&oacute;lido de los avances recientes    y en el saber de los nuevos descubrimientos. Este es el &uacute;nico camino-reto    que nos llevar&aacute; de la mano a los diferentes niveles de calidad profesional,    hasta que en un momento dado, podamos alcanzar el nivel m&aacute;ximo, el v&eacute;rtice    de la pir&aacute;mide coronado con la excelencia relativa. Este es mi grupo    preferido ya que significa un pu&ntilde;ado creciente de colegas que son l&iacute;deres    de opini&oacute;n en sus regiones, eruditos de los cuales se aprende d&iacute;a    con d&iacute;a, gentes que aceptan sus equivocaciones al amparo de evidencias    cient&iacute;ficas. Anestesi&oacute;logos &iacute;ntegros con un perfil de profesionalismo    intachable, investigadores natos que se preocupan por trascender, por dejar    atr&aacute;s sus rutinas y crear nuevas gu&iacute;as de manejo, por cuestionarse    a s&iacute; mismos y a sus fuentes de estudio. Jos&eacute; Ingenieros los describir&iacute;a    como el anestesi&oacute;logo idealista ya que encajan en uno de sus enunciado    que recita &#168;<I>Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella y tiendes    el ala hacia la excelsitud inasible, afanoso de perfecci&oacute;n y rebelde    a la mediocridad, llevas en ti el resorte misterioso de un ideal.</I><Sup>8</Sup><I>    </I> Entre m&aacute;s anestesi&oacute;logos existan en esta secci&oacute;n de    la pir&aacute;mide, m&aacute;s protegidos estar&aacute;n los pacientes y la    anestesiolog&iacute;a como ciencia ser&aacute; m&aacute;s efectiva, segura y    respetada. <a href="#f1">Figura 1</a></font>     <P align="justify"><font size="2" face="Verdana">Fases que llevan hacia la ruta de la excelencia.    Una pregunta obligada sobre este apasionante e intrincado tema es c&oacute;mo    podemos encontrar el camino que nos lleve hacia la excelencia en el ejercicio    profesional de la anestesiolog&iacute;a. Algunos estudiosos de este t&oacute;pico    han publicado sus opiniones al respecto, ya sea en editoriales, art&iacute;culos    especiales, revisiones, cartas a los editores y hasta en algunas investigaciones.    Un an&aacute;lisis de la literatura al respecto me anima a mencionar que hay    tres actitudes elementales que nos pueden ayudar a encontrar el sendero que    nos saque de nuestras congeladas rutinas y eventualmente nos lleve a la excelencia    relativa. El estudio continuo, el profesionalismo y la medicina acad&eacute;mica    son los factores m&aacute;s importantes si deseamos acercarnos o ser anestesi&oacute;logos    de excelencia. </font>      <P><font size="2" face="Verdana">El estudio continuo nos transforma en buenos    anestesi&oacute;logos ya que facilita nuestra actualizaci&oacute;n gn&oacute;stica,    sustenta nuestra pr&aacute;ctica con evidencias s&oacute;lidas y facilita la    adquisici&oacute;n y mejor&iacute;a de nuevas habilidades manuales. Adem&aacute;s    nos sirve para acumular puntos para las diversas certificaciones y re certificaciones    que debemos ir atesorando para mantener viable nuestra licencia para practicar    la anestesiolog&iacute;a. La actualizaci&oacute;n continuada es mandatoria si    deseamos ser profesionistas de la anestesiolog&iacute;a. </font>     <P><font size="2" face="Verdana">El profesionalismo es un elemento cr&iacute;tico    en la b&uacute;squeda de la excelencia en anestesia. Un anestesi&oacute;logo    profesional es aquel que en sus d&iacute;as t&iacute;picos de trabajo interact&uacute;a    con todos los integrantes de su entorno mostrando respeto, empat&iacute;a, conocimiento,    habilidades y responsabilidad. Que adem&aacute;s tiene disposici&oacute;n a    investigar, a ense&ntilde;ar y un compromiso permanente por aprender. Ser anestesi&oacute;logo    profesional representa actuar con los est&aacute;ndares m&aacute;s elevados    de la especialidad a la vez que respeta los valores humanos y se compromete    a preservar y mejorar la imagen de nuestra profesi&oacute;n.<Sup>14</Sup> Las autoridades    sanitarias consideran a un anestesi&oacute;logo como un profesional cuando este    m&eacute;dico ha llenado ciertos requisitos m&iacute;nimos de entrenamiento    que lo hacen acreedor a una c&eacute;dula profesional para ejercer en forma    legal la especialidad. Esto no es lo mismo que el concepto actual de profesionalismo    que se ha discutido y que implica una gama muy amplia de valores humanos que    van m&aacute;s all&aacute; del obligado conocimiento de la anestesiolog&iacute;a.    Somos nosotros los anestesi&oacute;logos los responsables de la ignorancia que    tienen los pacientes y el p&uacute;blico laico en general sobre quienes somos,    que hacemos y hasta donde llega nuestra responsabilidad. M&uacute;ltiples estudios    ha demostrado que los pacientes consideran al anestesi&oacute;logo muy por debajo    de su perfil profesional y un porcentaje elevado ni siquiera lo consideran parte    del grupo m&eacute;dico que participar&aacute; en su atenci&oacute;n perioperatoria.<Sup>15</Sup>    La visita preanest&eacute;sica es con mucho el mejor momento para ganarnos ese    espacio. Lo que hacemos en esta visita puede ser m&aacute;s importante que la    anestesia misma en relaci&oacute;n a la atenci&oacute;n profesionalizada de    cada paciente. Por otra parte, los avances en el monitoreo perianestesiol&oacute;gico    han marcado una gran diferencia en la seguridad de nuestros pacientes, facilitando    la pr&aacute;ctica de la anestesiolog&iacute;a m&aacute;s orientada a la estabilidad    fisiol&oacute;gica. Sin embargo estos novedosos monitores han facilitado el    distanciamiento entre el contacto real de los anestesi&oacute;logos con los    pacientes y el resto de los colegas que forman su entorno laboral. Esta deshumanizaci&oacute;n    de la especialidad nos puede alejar del profesionalismo antes descrito y plantea    la necesidad de luchar por mantener los valores &eacute;ticos de la anestesiolog&iacute;a    y tener una visi&oacute;n human&iacute;stica m&aacute;s all&aacute; de la pr&aacute;ctica    pura de la especialidad.<Sup>16</Sup></font>     <P><font size="2" face="Verdana">La medicina acad&eacute;mica en el campo de la    anestesiolog&iacute;a es una actitud que est&aacute; en crisis globalizada.    La falta de apoyo gubernamental, pocos sitios de entrenamiento, programas de    residencia carentes de tem&aacute;tica en este rubro, pocas oportunidades de    trabajo, adem&aacute;s de salarios inapropiados para los acad&eacute;micos investigadores    son algunos de los factores que han impactado en el futuro incierto de los anestesi&oacute;logos    acad&eacute;micos.<Sup>17</Sup> En la primera mitad del siglo XX se iniciaron departamentos    de anestesiol&oacute;gica acad&eacute;mica en la Universidad de Wisconsin con    Ralph Waters a quien le siguieron profesores como Rovenstine, Dripps, Cullen    y Paper. En Europa el iniciador de la anestesiolog&iacute;a acad&eacute;mica    fue el profesor Nunn.<Sup>18,19</Sup> Estos pilares de la anestesiolog&iacute;a mundial    dieron formaci&oacute;n a cientos de anestesi&oacute;logos acad&eacute;micos    que posteriormente se encargar&iacute;an de difundir el valor de esta actividad    como una base s&oacute;lida en la investigaci&oacute;n, ense&ntilde;anza y formaci&oacute;n    de anestesi&oacute;logos en el primer mundo, tendencia que repercuti&oacute;    en todo el mundo. Aunque esta actividad se sostiene, el inter&eacute;s ha disminuido    en forma considerable y en la actualidad hay un d&eacute;ficit de colegas acad&eacute;micos    que dediquen su tiempo completo a la anestesiolog&iacute;a. </font>     <P> <font size="2" face="Verdana">En nuestro grupo de trabajo ha sido una costumbre  incorporar anestesi&oacute;logos de reci&eacute;n egreso en los que hemos visto  ciertas cualidades que los predisponen a buscar el camino de la excelencia. A  estos j&oacute;venes colegas se les ha trasmitido la experiencia acumulada a trav&eacute;s  de los a&ntilde;os de trabajo y hemos notado que aquellos que fueron receptivos  de estos conceptos de calidad no requirieron el paso del tiempo para mejorar en  su pr&aacute;ctica profesional, cuando los comparamos con los colegas que no tomaron  una actitud positiva sobre la b&uacute;squeda de la excelencia. </font>      <P><font size="2" face="Verdana">En la b&uacute;squeda del camino a la excelencia    la palabra imposible no existe. La excelencia absoluta es una caracter&iacute;stica    divina, cualesquiera que sea la figura omnipotente que Usted acepte. Como anestesi&oacute;logos,    considero que una de nuestras m&aacute;ximas obligaciones es promover la comprensi&oacute;n    y la b&uacute;squeda de un camino que nos lleve a la excelencia relativa en    el diario ejercicio de nuestra especialidad. Una vez que estemos todos juntos    caminando esta ruta al encuentro de la excelencia, es que vamos a tener anestesiolog&iacute;a    m&aacute;s segura para beneficio de cada uno de nuestros pacientes, de nuestro    entorno, y de nosotros mismos. </font>     <P>     <P>      <P><font size="3"><b><font face="Verdana">REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </font></b></font>     ]]></body>
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