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<journal-title><![CDATA[Humanidades Médicas]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una aproximación teórica a la relación entre los trastornos neuróticos y los valores ético-morales]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Relationship between neurotic disorders and ethical moral values: A teoretical approximation]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The autor begings arguing about the importante of the topic, first in terms of its repercussion for the quqlity of the patiens´ life that suffers from it and then from the economic point of view. Taking the concept of neurosis, socialization, neurotic ttitudes, ethical moral value, axiologic area and adaptation, the author outlines that an assencial nexus exists between the neurotic dysfuntions and the process of formatio of values, and that the antivlues that play an essential role in the genesis and maintenance of the analyzed pathology, are those belonging to the area of the ethical moral values. It continues outlining that the patient with neurotic dysfunction doesn´t present inafaptative affectations in all the attitudes, but only in some of them, but that they are very significant for her social adaptation. It continues arguing that a gradation exists, without defined frontier, between the value and the ethical moral antivalue and that, the neurotic patient has antivalues himself that have enough magnitude like to obstruct the efective adaptation to the social enviroment , and this transforms them into chronic sufferes. It finishes exposing as an hypothesis the existing relationship between the neurotic dysfuntions and specific values and ethical moral antivalues as they are: the assertiveness, the security in oneself, the axiological complex acceptance-not acceptance, the flexibility, and those related to the sence of life]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[TRASTORNOS NEURÓTICOS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ÉTICA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[NEUROTIC DISORDERS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ETHICS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">    <tr>       <td width="958">    <div align="center"></div></td>     </tr>     <tr>       <td>&nbsp;</td>     </tr>     <tr>       <td>    <div align="center">               <p>Art&iacute;culo</p>       </div></td>     </tr>     <tr>       <td>&nbsp;</td>     </tr>     <tr>       <td>    <p align="center"><b>Una aproximaci&oacute;n te&oacute;rica a la relaci&oacute;n entre los trastornos neur&oacute;ticos y los valores &eacute;tico-morales </b></p>             <p align="center"><b>Relationship between neurotic disorders and ethical moral values: A teoretical approximation.</b></p>        </td>     </tr>     <tr>       <td>&nbsp;</td>     </tr>     <tr>       <td>    <div align="center">               <p>Autor</p>       </div></td>     </tr>     <tr>       <td>&nbsp;</td>     </tr>     <tr>       <td>    <p><b>Arturo S&aacute;nchez Hern&aacute;ndez</b>. Dr. en Medicina. Residente de Tercer a&ntilde;o de Medicina General Integral. Editor de la Revista Humanidades M&eacute;dicas. Carretera Central Oeste, CP. 70100, AP 144, Camag&uuml;ey, Cuba. E-Mail: asanchez@finlay.cmw.sld.cu </p></td>     </tr>     <tr>       <td>&nbsp;</td>     </tr> </table>       <p align="center"><a><b>Resumen</b></a></p> </div> El autor comienza argumentando la importancia del tema, primero en t&eacute;rminos de su repercusi&oacute;n para la calidad de vida de los pacientes que la portan y luego desde el punto de vista econ&oacute;mico. Partiendo de los conceptos de neurosis, socializaci&oacute;n, actitudes neurotizantes, valor &eacute;tico-moral, zona o dominio axiol&oacute;gico y adaptaci&oacute;n, plantea que existe un nexo esencial entre los trastornos neur&oacute;ticos y el proceso de formaci&oacute;n de valores, y que los antivalores que juegan un papel esencial en la g&eacute;nesis y mantenimiento de la patolog&iacute;a analizada, son los pertenecientes al dominio de los valores &eacute;tico-morales. Contin&uacute;a planteando que el paciente con trastorno neur&oacute;tico no presenta afectaciones inadaptativas en todas sus actitudes, sino solamente en algunas de ellas, pero que resultan muy significativas para su adaptaci&oacute;n social. Contin&uacute;a argumentando que existe una gradaci&oacute;n, sin frontera definida, entre el valor y el antivalor &eacute;tico-moral, y que, el paciente neur&oacute;tico es portador de antivalores que tienen la suficiente magnitud como para impedirle la adaptaci&oacute;n efectiva al medio social, y esto los convierte en sufridores cr&oacute;nicos. Termina exponiendo a manera de hip&oacute;tesis la relaci&oacute;n existente entre los trastornos neur&oacute;ticos y espec&iacute;ficos valores y antivalores &eacute;tico-morales como son: la asertividad, la seguridad en uno mismo, el complejo axiol&oacute;gico aceptaci&oacute;n, no - aceptaci&oacute;n, la flexibilidad, y los relacionados con el sentido de la vida.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Palabras Clave: TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS; &Eacute;TICA </p>     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b> </p>     <p>A pesar de la diversidad de t&eacute;cnicas psicoterap&eacute;uticas y de psicof&aacute;rmacos utilizados en el tratamiento de la neurosis, esta contin&uacute;a presentando una alta incidencia, y resulta ser uno de los trastornos mentales m&aacute;s frecuentes en la poblaci&oacute;n. (<a href="#ref">1</a>) (<a href="#ref">2, 3</a>) Y debido al sufrimiento que trae aparejada, produce una disminuci&oacute;n importante de la calidad de vida del paciente. </p>     <p>Aunque existen dificultades para dar cifras exactas, la mayor&iacute;a de los investigadores coinciden en que esta patolog&iacute;a tiene una significativa repercusi&oacute;n econ&oacute;mica, (<a href="#ref">4</a>) ya sea por concepto de los certificados m&eacute;dicos emitidos, ya sea por los psicof&aacute;rmacos empleados, (<a href="#ref">1</a>) o por salario del personal m&eacute;dico y param&eacute;dico encargado de la atenci&oacute;n a esta patolog&iacute;a. </p>     <p>Tenemos tambi&eacute;n los costos indirectos debido a que los s&iacute;ntomas capitales de esta patolog&iacute;a: la ansiedad y la depresi&oacute;n, disminuyen considerablemente la productividad de estos pacientes, (<a href="#ref">1</a>) los cuales presentan un elevado consumo de servicios de salud, sobre todo a nivel primario. Con relaci&oacute;n a esto algunos investigadores consideran que hasta el sesenta por ciento de los casos que se consultan a ese nivel son neur&oacute;ticos. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Por todo lo anterior podemos plantear que se trata de un problema de salud realmente importante, que reclama esfuerzos investigativos encaminados al perfeccionamiento de los tratamientos existentes y sobre todo a la elaboraci&oacute;n de sistemas de influencia efectivos en la prevenci&oacute;n de la misma. </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; antecedentes encontramos de estudios sobre valores &eacute;tico-morales en pacientes neur&oacute;ticos? </p>     <p>El t&eacute;rmino neurosis es relativamente joven, fue introducido por el m&eacute;dico escoc&eacute;s W. Cullen (1710-1790). Aparece primero en su &quot;Sinopsis Nosol&oacute;gica&quot; (1769), y luego en su &quot;Medicina Pr&aacute;ctica&quot; (1777), con una acepci&oacute;n que inclu&iacute;a diversas patolog&iacute;as que nada ten&iacute;a que ver con lo que actualmente se considera como tal. (<a href="#ref">5</a>)Este concepto ha sido interpretado de diferentes maneras a trav&eacute;s del prisma de las diversas teor&iacute;as que han intentado explicarlo. (<a href="#not">I</a>) De ellas se distinguen por un enfoque &eacute;tico las corrientes fenomenol&oacute;gicas y existenciales, las cuales hacen ver en toda neurosis un &quot;error&quot; o &quot;herej&iacute;a vital&quot;, una &quot;estructura existencial restringida de la relaci&oacute;n del hombre con el mundo, con las cosas, con los dem&aacute;s hombres y con los valores.&quot; Consideran a la neurosis como una p&eacute;rdida del sentido del significado de la vida o como una radical alteraci&oacute;n de la relaci&oacute;n con &quot;el otro&quot;. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>Tambi&eacute;n dentro de la corriente cultural del psicoan&aacute;lisis, Erich Fromm y Carl Jung consideran a la neurosis como producto de un trastorno en el desarrollo moral de la personalidad. (<a href="#ref">6-8</a>) </p>     <p>En nuestro medio, en la tesis de grado del profesor Clavijo (Clavijo Portieles, Alberto.: &quot;Neurosis involutiva e ideolog&iacute;a&quot;, Tesis de grado en psiquiatr&iacute;a. Hospital Psiqui&aacute;trico Provincial &quot;Comandante Ren&eacute; Vallejo&quot;, Camag&uuml;ey, Abril de 1972.) se aprecian fuertes trazos de un enfoque axiol&oacute;gico. Hiram Castro, en su tesis de doctorado, (<a href="#ref">9</a>) incluye una investigaci&oacute;n en la que eval&uacute;a factores educativos en los pacientes neur&oacute;ticos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A pesar de ese acercamiento te&oacute;rico y de que los m&eacute;todos psicoterap&eacute;uticos m&aacute;s empleados en el tratamiento de esta patolog&iacute;a son en esencia t&eacute;cnicas socializadoras, a trav&eacute;s de las cuales se intentan formar valores &eacute;tico-morales en estos pacientes, no existen estudios serios sobre la relaci&oacute;n existente entre esta patolog&iacute;a y espec&iacute;ficos valores y antivalores &eacute;tico-morales. Y es precisamente a lo anterior a lo que se pretende dar respuesta en el presente trabajo. </p>     <p>&iquest;De que elementos te&oacute;ricos se ha partido para aceptar la posibilidad de una relaci&oacute;n esencial entre valores &eacute;tico-morales y la neurosis? </p>     <p>Para responder esta interrogante es necesario definir los siguientes conceptos: </p>     <p>Neurosis: Trastornos producidos por un aprendizaje anormal sobre cierta predisposici&oacute;n constitucional, desarrollados en la interacci&oacute;n del individuo con el medio. Este aprendizaje determina en forma inconsciente la apreciaci&oacute;n de las situaciones y la conducta del enfermo. De manera que, aunque no se produce la deformaci&oacute;n grosera de la realidad propia de las psicosis, si falta una regulaci&oacute;n objetiva, lo que motiva alteraciones discretas en la autoevaluaci&oacute;n de la persona y en la evaluaci&oacute;n de sus relaciones con los dem&aacute;s. Los s&iacute;ntomas, caracterizados por la ansiedad, fobias, alteraciones som&aacute;ticas y de conciencia, etc., est&aacute;n inconscientemente relacionados con los mecanismos de huida, b&uacute;squeda de apoyo y reafirmaci&oacute;n propios de la inseguridad que se encuentra en el n&uacute;cleo de estas alteraciones, las que, al producir ventajas secundarias, contribuyen a su cronicidad a pesar del sufrimiento que traen aparejado. (<a href="#ref">10</a>) </p>     <p>Socializaci&oacute;n: <b></b>Proceso mediante el cual se forman en un individuo los valores necesarios para un adecuado desempe&ntilde;o como ser social. <a>(</a><a href="#ref">11-12</a><a>) </a>Este concepto se refiere a la formaci&oacute;n de valores de todo tipo: art&iacute;stico-est&eacute;ticos, &eacute;tico-morales, cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos, etc., y en donde juegan un papel sumamente importante los pertenecientes al dominio axiol&oacute;gico de los &eacute;tico-morales. Este proceso se efect&uacute;a tanto por asimilaci&oacute;n del medio sociocultural de los elementos culturales necesarios para lograr la adaptaci&oacute;n a nivel social, como por reelaboraci&oacute;n personal de esos elementos y orientaci&oacute;n del sujeto hacia un determinado desarrollo de su persona. En este proceso participan factores tanto biol&oacute;gicos como psicol&oacute;gicos y sociales. </p>     <p>Actitudes neurotizantes: <b></b>Actitudes que provocan desarmon&iacute;a en determinadas formas de relacionarse el individuo con las cosas, con los dem&aacute;s y con el mismo, en circunstancias no desequilibrantes para la mayor&iacute;a de las personas, y que impiden o son insuficientes para restablecer la armon&iacute;a en las relaciones antes mencionadas cuando estas son realmente desequilibrante para el individuo. Esto trae como consecuencia desadaptaci&oacute;n e inadaptabilidad a nivel social. </p>     <p>Valor &eacute;tico-moral: Ellos son aquellas propiedades de elementos de la conciencia social previamente internalizados, as&iacute; como de la conciencia individual y del subconsciente, que tienen una significaci&oacute;n positiva para la dignidad humana, en el sentido de que contribuyen a la adaptaci&oacute;n social de agentes sociales por medio de una influencia directa en la autorregulaci&oacute;n de la conducta. Las cualidades de esos elementos se expresan en actitudes o predisposiciones de individuos concretos a reaccionar ante el mundo circundante, ante otros individuos y ante ellos mismos. Y esas predisposiciones a la reacci&oacute;n tienen grandes probabilidades de expresarse en tomas de decisiones de las cuales se derivan conductas (actos u omisiones) que garanticen la adaptaci&oacute;n a nivel social. (<a href="#ref">13</a>) </p>     <p>Zona o dominio axiol&oacute;gico: Forma de clasificar a los valores atendiendo al &aacute;rea de la realidad social en la que ellos existen y desde donde satisfacen necesidades normales de nuestra especie. En tal sentido podemos hablar de las zonas o dominios axiol&oacute;gicos de los valores: cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos, art&iacute;stico-est&eacute;ticos, &eacute;tico-morales, pol&iacute;tico-ideol&oacute;gicos, educativos terap&eacute;uticos, etc. </p>     <p>Adaptaci&oacute;n: <b></b>Mantenimiento de las variables esenciales, tanto biol&oacute;gicas como psicol&oacute;gicas, dentro de los l&iacute;mites que garantizan el equilibrio interno (L&iacute;mites homeost&aacute;ticos), (<a href="#ref">14</a>) por medio de una interacci&oacute;n activa y permanente con el medio y con uno mismo. Existen diferentes modalidades adaptativas: 1- Transformaciones estructurales biol&oacute;gica y psicol&oacute;gicas en el propio individuo. 2- Transformaci&oacute;n del medio externo. 3- Traslado a otras condiciones dentro del mismo medio, o a otro medio. (<a href="#not">II</a>) 4-Mixtas con predominio de una u otra modalidad. </p>     <p>Tomando como base las anteriores definiciones pasaremos a la relaci&oacute;n existente entre los valores &eacute;tico-morales y los trastornos neur&oacute;ticos, para lo cual se ha elaborado una concepci&oacute;n general en la cual se aborda esta relaci&oacute;n de forma grosera, y otra restringida en la cual se tratar&aacute;n los valores y antivalores relacionados de manera espec&iacute;fica con estos trastornos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a>CONCEPCI&Oacute;N GENERAL </a></p>     <p>Todo neur&oacute;tico es un individuo mal socializado con errores y trastornos significativos en su proceso vital de socializaci&oacute;n <a>(</a><a href="#ref">15</a>) y, &iquest;qu&eacute; es la socializaci&oacute;n si no el proceso de formaci&oacute;n en un individuo de los valores necesarios para un adecuado desempe&ntilde;o a nivel social?. </p>     <p>Pero en el proceso de socializaci&oacute;n se asimilan valores de todos los dominios o zonas axiol&oacute;gicas, por lo que cabe la siguiente pregunta: &iquest;Existe un predominio de los antivalores de una zona axiol&oacute;gica sobre los de otra en la g&eacute;nesis de estos trastornos o todos influyen por igual? </p>     <p>En la literatura especializada se encontr&oacute; que, en nuestro medio, las t&eacute;cnicas psicoterap&eacute;uticas de modificaci&oacute;n de actitudes constituyen la terapia de elecci&oacute;n de estos trastornos. <a>(</a><a href="#ref">15, 1, 16, 10</a>) Mediante ellas se intenta modificar las actitudes neurotizantes, (<a href="#not">III</a>) y formar otras que garanticen la adaptaci&oacute;n del individuo. &iquest;Qu&eacute; son estas actitudes neurotizantes sino antivalores &eacute;tico-morales?, &iquest;qu&eacute; son las actitudes que se intentan formar en el paciente sino valores &eacute;tico-morales?. (<a href="#not">IV</a>) Mediante estas t&eacute;cnicas se intenta resocializar a un individuo que se hab&iacute;a socializado incorrectamente. </p>     <p>Hasta aqu&iacute; se pueden realizar las siguientes precisiones: </p>     <p>1- Existe un nexo esencial entre los trastornos neur&oacute;ticos y alteraciones en el proceso de formaci&oacute;n de valores (socializaci&oacute;n). </p>     <p>2- Los antivalores que juegan un papel esencial en la g&eacute;nesis y mantenimiento de estos trastornos son los pertenecientes al dominio de los &eacute;tico-morales. </p>     <p>Para no caer en posiciones manique&iacute;stas, hay que se&ntilde;alar que no resulta f&aacute;cil precisar la frontera entre el valor y el antivalor &eacute;tico-moral. Existe una gradaci&oacute;n que va desde el antivalor que produce desequilibrios parciales que el individuo o grupo social logran compensar, hasta las formas manifiestas que de manera palpable, desadaptan socialmente al individuo o grupo social, y por consiguiente, producen desadaptaci&oacute;n en niveles inferiores de adaptaci&oacute;n. El paciente neur&oacute;tico es portador de antivalores que tienen la suficiente magnitud como para impedirle la adaptaci&oacute;n efectiva al medio social, y convertirlos en sufridores cr&oacute;nicos, por lo que aqu&iacute; el problema axiol&oacute;gico alcanza la magnitud de enfermedad. </p>     <p>Es importante destacar que el paciente con trastorno neur&oacute;tico no presenta afectaciones inadaptativas en todas sus actitudes, lo cual significar&iacute;a una desintegraci&oacute;n total de su personalidad, sino solamente en algunas de ellas, pero que resultan muy significativas para su equilibrio. La exigencia vital que desestructura al neur&oacute;tico es por lo general &quot;banal&quot; para la mayor&iacute;a de las personas y, sin embargo, el paciente puede enfrentar satisfactoriamente exigencias de mucho m&aacute;s rigor, como por ejemplo la enfermedad de un hijo. (<a href="#ref">15</a>) La esencia del problema no se encuentra en la magnitud de las exigencias vitales que el individuo tiene que enfrentar, sino en las deficiencias del individuo para enfrentarlas y superarlas. Determinadas actitudes o sistemas de ellas no le permiten un enfrentamiento maduro y efectivo a trav&eacute;s de una actividad orientada a la soluci&oacute;n de sus conflictos, ya que de ellas se derivan medidas insuficientes, y el paciente padece de una insuficiencia, pero no cardiaca o renal, sino existencial. </p>     <p>Hasta aqu&iacute; la concepci&oacute;n general sobre la relaci&oacute;n entre valores &eacute;tico-morales y trastornos neur&oacute;ticos, desde un enfoque marxista. Soy del criterio de que no se trata de un enfoque m&aacute;s, sino de una relaci&oacute;n esencial, y a menos que se utilice una teor&iacute;a para explicar la neurosis y otra metodol&oacute;gicamente opuesta para explicar los valores &eacute;tico-morales, o se parta de teor&iacute;as nihilistas o esc&eacute;pticas, que nieguen la existencia de los valores, y de teor&iacute;as neopositivistas que nieguen el papel de los factores sociales y psicol&oacute;gicos en la g&eacute;nesis de la neurosis, ambas teor&iacute;as deben converger. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero antivalores &eacute;tico-morales hay muchos y se refieren a objetos o &aacute;reas de la vida espec&iacute;ficas, por lo tanto pudi&eacute;ramos hacer las siguientes preguntas: &iquest;Todos los valores &eacute;tico-morales tienen la misma importancia en la g&eacute;nesis de los trastornos neur&oacute;ticos o s&oacute;lo algunos guardan una relaci&oacute;n esencial con los trastornos analizados? . Si s&oacute;lo algunos guardan una relaci&oacute;n esencial, &iquest;cu&aacute;les son?. </p>     <p><a>CONCEPCI&Oacute;N RESTRINGIDA </a></p>     <p><a></a>Los valores &eacute;tico-morales tienen una doble polaridad, por lo que puede hablarse de una tr&iacute;ada o complejo axiol&oacute;gico formada tanto por el valor como por dos antivalores, uno por exceso y otro por defecto. Esto resulta de gran importancia en el trabajo de formaci&oacute;n de valores, por lo que en la presente investigaci&oacute;n se utilizar&aacute;n complejos axiol&oacute;gicos, y no valores o antivalores independientes. </p>     <p>Partiendo de Hiram Castro L&oacute;pez, el cual plantea como elementos medulares de la neurosis: la evasi&oacute;n, b&uacute;squeda de apoyo y necesidad de reafirmaci&oacute;n exageradas que se producen sobre la base de la inseguridad que experimenta el paciente, (<a href="#ref">10</a>) se tratar&aacute; en este trabajo, la auto confianza con sus respectivos antivalores: la inseguridad en s&iacute; mismo y la falsa auto confianza. </p>     <p>La b&uacute;squeda de apoyo y necesidad de reafirmaci&oacute;n constituyen necesidades &quot;normales&quot; de nuestra especie, dado nuestro car&aacute;cter social. S&oacute;lo constituyen el fundamento de antivalores si ocupan un lugar que no les corresponde en la jerarqu&iacute;a motivacional de la personalidad, ya sea porque ocupan un lugar demasiado alto o demasiado bajo. En ambos casos, el potencial movilizador de los mismos, y, por consiguiente, sus posibilidades para expresarse conductualmente, ser&aacute;n inadecuadas a la adaptaci&oacute;n a nivel social. En los neur&oacute;ticos los antivalores relacionados con estos elementos aparecen porque ocupan un lugar demasiado elevado con relaci&oacute;n al que deber&iacute;an tener. Aunque las alteraciones de estos elementos se pueden apreciar en los antivalores de varios complejos o subsistemas axiol&oacute;gicos, son m&aacute;s evidentes en los antivalores correspondientes a la seguridad en uno mismo. </p>     <p>Relacionado con la evasi&oacute;n como tendencia, ser&aacute; utilizado el complejo axiol&oacute;gico aceptaci&oacute;n-no -aceptaci&oacute;n con sus correspondientes antivalores: el soportar pasivamente en un extremo, y en el otro al escapismo y la lucha irreflexiva. (<a href="#not">v</a>) </p>     <p>Varios autores plantean que en la patolog&iacute;a neur&oacute;tica se encuentran afectadas de forma cr&oacute;nica las relaciones del paciente con los dem&aacute;s, y con &eacute;l mismo, <a>(</a><a href="#ref">1, 15</a>) por lo que procede utilizar la asertividad, con sus correspondientes extremos viciosos, la pasividad y la agresividad. (<a href="#ref">17</a>) </p>     <p>Basado en los planteamientos de la escuela existencial y fenomenol&oacute;gica, as&iacute; como en los del profesor Clavijo en la tesis de grado ya citada, utilizaremos en esta investigaci&oacute;n al sentido de la vida, que aunque no es un valor &eacute;tico-moral, si constituye el fundamento de muchos de ellos. </p>     <p>Aunque, fundamentalmente, se atribuye la psico-rigidez al trastorno obsesivo-compulsivo, (<a href="#ref">17</a>) la propia din&aacute;mica interna de los trastornos neur&oacute;ticos hace que la falta de capacidad para la auto correcci&oacute;n de las actitudes desadaptadoras sea una caracter&iacute;stica importante de este tipo de patolog&iacute;a, por lo que ha de incluirse a la flexibilidad con sus correspondientes antivalores: la volubilidad y la inflexibilidad. </p>     <p>Los valores hasta aqu&iacute; planteados: la auto confianza, el complejo axiol&oacute;gico aceptaci&oacute;n-no-aceptaci&oacute;n, la asertividad, los relacionados con el sentido de la vida, y la flexibilidad, engloban a los principales componentes y mecanismos de autorregulaci&oacute;n interna de la personalidad, por lo que afectaciones en ellos; traer&aacute; como consecuencia alteraciones en la autorregulaci&oacute;n y en la adaptaci&oacute;n a nivel social. Pasemos ahora a una definici&oacute;n detallada de los mismos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a>LOS TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS Y LA SEGURIDAD EN UNO MISMO </a></p>     <p>La esencia psicol&oacute;gica de este valor radica en que el individuo perciba y sienta que cuenta con los recursos y capacidades necesarios para enfrentar determinadas demandas. (<a href="#ref">18</a>) </p>     <p>Esta percepci&oacute;n de suficiencia ante la vida har&aacute; al individuo apto para mantener el dominio de s&iacute; en situaciones complicadas y variables con rapidez. (<a href="#ref">18</a>)Este valor permite un alto grado de utilizaci&oacute;n de las potencialidades que tiene el sujeto, debido a que este no tiene que emplear energ&iacute;a en vencer obst&aacute;culos internos, porque estos no existen o se encuentran debidamente reprimidos. </p>     <p>Existe una seguridad en s&iacute; mismo parcial en la que este sentimiento de suficiencia se refiere a actividades o situaciones especificas; tenemos tambi&eacute;n una seguridad en s&iacute; mismo total, la cual representa un alto grado de adaptaci&oacute;n y adaptabilidad social, y su esencia psicol&oacute;gica radica en que el individuo percibe que cuenta con los recursos y capacidades necesarios para desempe&ntilde;ar eficientemente y enfrentar las demandas de los roles m&aacute;s relacionados con sus objetivos vitales y el sentido de su vida (si es que lo tiene). La seguridad en s&iacute; mismo total abarca los valores necesarios para enfrentar las demandas de los objetivos fundamentales del individuo y lograr la realizaci&oacute;n personal, o al menos que el individuo piense que va por el camino correcto. </p>     <p>La seguridad en s&iacute; mismo representa un alto grado de madurez de la personalidad y es expresi&oacute;n de una satisfactoria socializaci&oacute;n. Para que el sujeto pueda, con objetividad, valorarse de suficiente ante determinadas demandas de su existencia, o ante su existencia en general, debe haberse socializado correctamente con relaci&oacute;n a tales exigencias, debe haber asimilado del medio sociocultural los valores necesarios para ello, o al menos los elementos necesarios para una elaboraci&oacute;n personal efectiva. </p>     <p>Como cada individuo, portador de una personalidad irrepetible, tratar&aacute; de realizarse de una manera muy peculiar, teniendo en cuenta las condiciones socio-hist&oacute;ricas que le toca vivir; la seguridad en s&iacute; mismo presentar&aacute; requerimientos espec&iacute;ficos para cada personalidad en desarrollo, por lo que para promover la auto confianza habr&iacute;a que determinar qu&eacute; valores son necesarios para la actividad vital del paciente y trabajar sobre ellos, lo cual presenta una extensi&oacute;n demasiado grande, por lo que se hace dif&iacute;cil el trabajo investigativo con este valor. Sin embargo existen elementos muy espec&iacute;ficos de &eacute;l como son la autovaloraci&oacute;n y el nivel de objetividad de las expectativas con relaci&oacute;n al grado de seguridad que se puede alcanzar tanto en la vida como en las relaciones con los dem&aacute;s. </p>     <p>La autovaloraci&oacute;n es una forma de valoraci&oacute;n lo que enfocada a s&iacute; mismo. En ella, el individuo eval&uacute;a la significaci&oacute;n de las propiedades de &eacute;l mismo para la satisfacci&oacute;n de sus propias necesidades, fundamentalmente las que ocupan un lugar elevado en la jerarqu&iacute;a de la personalidad. En este proceso se forma una actitud valorativa hacia s&iacute; mismo. </p>     <p>La autovaloraci&oacute;n puede ser medida en funci&oacute;n del grado en que el individuo se acepta o no a s&iacute; mismo (autovaloraci&oacute;n alta &lt;--&gt; baja), as&iacute; como en funci&oacute;n del grado en que ella se ajuste o no a la realidad de la significaci&oacute;n de sus propiedades personales, para la satisfacci&oacute;n de sus necesidades m&aacute;s importantes (autovaloraci&oacute;n adecuada &lt;--&gt; inadecuada). (<a href="#ref">19</a>) </p>     <p>La autovaloraci&oacute;n constituye un componente important&iacute;simo en la autorregulaci&oacute;n de la conducta, ya que mediante ella el individuo compara el estado actual con el estado deseado en cuanto a desarrollo de caracter&iacute;sticas personales y en cuanto a metas a alcanzar. El individuo desear&aacute; ser portador de las cualidades personales que &eacute;l cree relacionadas con el logro de las metas m&aacute;s significativas para su persona, y estas van a constituir el patr&oacute;n de autorregulaci&oacute;n y al mismo tiempo de autovaloraci&oacute;n. </p>     <p>Este patr&oacute;n puede faltar en determinados individuos, ya sea porque no hayan madurado lo suficiente, o porque hayan ca&iacute;do en una crisis de orientaci&oacute;n existencial. En ambos casos la autovaloraci&oacute;n produce mucha tensi&oacute;n psicol&oacute;gica. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El patr&oacute;n puede carecer de objetividad, lo cual traer&aacute; trastornos tanto en la autovaloraci&oacute;n como en la autorregulaci&oacute;n de la conducta. En estos casos el individuo presenta expectativas no realistas en relaci&oacute;n a lo que puede esperar de s&iacute; mismo y de la existencia de forma general. </p>     <p>Una forma de expectativa relacionada de manera esencial con la seguridad en s&iacute; mismo es la relacionada con el grado de seguridad que se puede alcanzar. </p>     <p>La incertidumbre es inherente al acto de vivir. Concebir que algo constituye una defensa inexpugnable ante posibles embates de la vida, como son la muerte y p&eacute;rdidas de todo tipo, constituye una expectativa no realista que puede llevar al individuo a aferrarse de manera obsesiva a determinadas posesiones, o situaciones ante las cuales puede desarrollar verdaderas adicciones: adicci&oacute;n al trabajo, al juego, al sexo, etc.; o lanzarlo en una carrera sin fin en la b&uacute;squeda del supuesto refugio inexpugnable. </p>     <p>La seguridad en s&iacute; mismo, como valor &eacute;tico-moral que es, presenta dos extremos viciosos o antivalores: la inseguridad en s&iacute; mismo y la falsa seguridad en s&iacute; mismo. </p>     <p>Los individuos que carecen de auto confianza mostrar&aacute;n una tendencia a ser dependientes de la opini&oacute;n ajena y a necesitar de forma exagerada apoyo psicol&oacute;gico y protecci&oacute;n. Resultan sumamente susceptibles en las relaciones interpersonales y tienden a evadir relaciones que le producen tensi&oacute;n excesiva. (<a href="#ref">18</a>)Gastan mucha energ&iacute;a tratando de reafirmarse, aunque por lo general se proponen objetivos demasiado bajos con relaci&oacute;n a sus verdaderas posibilidades. Todas estas caracter&iacute;sticas los convierten en individuos socialmente inhibidos, lo cual les dificultar&aacute; un adecuado desempe&ntilde;o social. </p>     <p>En el otro extremo tenemos la falsa seguridad en s&iacute; mismo. En este antivalor la autovaloraci&oacute;n es alta, por lo que no presenta las caracter&iacute;sticas de la inseguridad en s&iacute; mismo, pero no se adecua a la realidad de la significaci&oacute;n de sus cualidades personales para sus necesidades m&aacute;s importantes. Los individuos con falsa seguridad en ellos mismos, por lo general se plantean objetivos demasiado elevados con relaci&oacute;n a sus posibilidades reales, y en sus relaciones interpersonales se muestran jactanciosos. </p>     <p>RELACI&Oacute;N ENTRE LA SEGURIDAD EN UNO MISMO Y LOS TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS. </p>     <p>La autoconfianza aut&eacute;ntica con relaci&oacute;n a la existencia en general es contrapuesta a la insuficiencia y desorientaci&oacute;n existencial del neur&oacute;tico. En t&eacute;rminos axiol&oacute;gicos la inseguridad en uno mismo no es m&aacute;s que desorientaci&oacute;n existencial cr&oacute;nica, lo cual es expresi&oacute;n de inadaptaci&oacute;n a nivel social y de inadaptabilidad. Entre inadaptaci&oacute;n e inadaptabilidad se crea una causalidad recursiva (una es causa de la otra), y con esto se &quot;perpet&uacute;a&quot; el proceso patol&oacute;gico. </p>     <p>Con relaci&oacute;n al indicador autovaloraci&oacute;n pudiera plantearse a manera de hip&oacute;tesis que los pacientes neur&oacute;ticos presentan falta de autoconfianza con las caracter&iacute;sticas que ya se explicaron. Esto trae como consecuencia que el paciente gaste demasiada energ&iacute;a tratando de reafirmarse. </p>     <p>Tambi&eacute;n presentan expectativas patol&oacute;gicas en el sentido de que, o no sabe qu&eacute; esperar de s&iacute; mismo, de la vida y de sus relaciones con los dem&aacute;s, o presenta expectativas no realistas con relaci&oacute;n a su vulnerabilidad existencial. Como consecuencia el paciente puede aferrarse a situaciones o posesiones en los que cree encontrar un refugio seguro ante los embates de la vida. (<a href="#ref">10</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a>TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS Y ASERTIVIDAD </a></p>     <p>Las relaciones que establece un individuo con otros individuos resulta de vital importancia en su vida. S&oacute;lo a trav&eacute;s de las relaciones con los dem&aacute;s podemos realizarnos como seres humanos. Y dada nuestra esencia social, (<a href="#ref">20</a>)afectaciones cr&oacute;nicas en la forma de relacionarnos con el pr&oacute;jimo traer&aacute;n como consecuencias desadaptaci&oacute;n social y sufrimiento. </p>     <p>Pero no podemos analizar las relaciones con &quot;el otro&quot; al margen de las relaciones con uno mismo, ya que ambas se encuentran estrechamente relacionadas. (<a href="#not">VI</a>) Quien presenta dificultades cr&oacute;nicas para relacionarse con los dem&aacute;s, (<a href="#not">VII</a>) presentar&aacute; tambi&eacute;n dificultades cr&oacute;nicas para relacionarse con &eacute;l mismo, y viceversa. </p>     <p>Existen much&iacute;simos valores relacionados directamente con la &quot;convivencia feliz&quot; con uno mismo y con el pr&oacute;jimo, pero existe un valor que los integra a todos: la asertividad. </p>     <p>&iquest;En qu&eacute; consiste este valor? </p>     <p>La esencia de la asertividad consiste en la capacidad del individuo para hacer valer los derechos propios, para expresar sus sentimientos y puntos de vistas sin sentirse culpable, (<a href="#ref">17</a>) pero respetando el derecho ajeno. </p>     <p>Un elemento constituyente de este valor es la sensibilidad, la cual consiste en la capacidad para ponerse en el punto de vista del pr&oacute;jimo y detectar los sentimientos, necesidades, inclinaciones y aversiones de los dem&aacute;s a trav&eacute;s del mecanismo de la resonancia afectiva o empat&iacute;a. Para esto es necesario conocerse a s&iacute; mismo y ser capaz de detectar los propios sentimientos, necesidades inclinaciones y aversiones, ya que ellas ser&aacute;n tomadas como puntos de referencia para intuir los del pr&oacute;jimo. </p>     <p>Si importante es saber ponerse en el punto de vista del pr&oacute;jimo y detectar los sentimientos y necesidades de los dem&aacute;s y de s&iacute; mismo, tambi&eacute;n lo es la actitud que se tenga ante lo que sea uno capaz de detectar con su sensibilidad, y los estados emocionales que se generen en nosotros por resonancia afectiva, lo cual cae en el terreno de otros valores. La sensibilidad se refiere solamente a lo que seamos capaces de captar y no a lo que uno haga con esa capacidad. De hecho existen personas que tienen esta cualidad muy desarrollada y la utilizan en perjuicio de los dem&aacute;s. </p>     <p>Se es sensible o insensible y entre esos dos extremos existe una gradaci&oacute;n. Tambi&eacute;n un individuo puede ser m&aacute;s sensible en unas &aacute;reas que en otras, e incluso ser insensible en algunas. </p>     <p>Otro elemento esencial en la conformaci&oacute;n de la asertividad es la presencia de un nivel de conocimientos aunque sea elemental sobre los derechos propios y los del pr&oacute;jimo, as&iacute; como conocimientos sobre formas de hacer valer los derechos propios respetando los ajenos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero aunque tales conocimientos son muy importantes en la conformaci&oacute;n del valor asertividad, no son suficientes; el individuo necesita tener un determinado grado de compromiso afectivo con ellos para que puedan expresarse de manera efectiva en la actividad, tanto interna como externa, y para que pueda conformarse el h&aacute;bito de elecci&oacute;n, que es la forma en que puede hablarse del valor &eacute;tico-moral verdaderamente formado. </p>     <p>En ocasiones, debido a lo complicado e impreciso que resultan algunos roles, no existe claridad en cuanto a la definici&oacute;n de los deberes y derechos de las personas en relaci&oacute;n, por lo que resulta dif&iacute;cil ser asertivo. &iquest;Sobre qu&eacute; base edificar las actitudes ante el pr&oacute;jimo y ante uno mismo en tales circunstancias? </p>     <p>Una soluci&oacute;n efectiva a semejante problema, la podemos encontrar en la llamada regla de oro de la moral: &quot;Se con los dem&aacute;s como te gustar&iacute;a que los dem&aacute;s fueran contigo&quot; y &quot;no hagas a otros lo que no te gustar&iacute;a que otros te hicieran&quot;. <a>(</a><a href="#ref">21-22</a><a>) </a></p>     <p>Cuando debido a lo indefinido de los derechos y deberes utilizamos este principio como recurso no estamos haciendo otra cosa que ver al pr&oacute;jimo a trav&eacute;s de nuestra propia imagen y actuar sobre esa base. Tomamos nuestros propios sentimientos como modelo y punto de apoyo en la relaci&oacute;n con el pr&oacute;jimo, lo cual nos da un margen de acci&oacute;n ampl&iacute;simo. </p>     <p>&iquest;Cu&aacute;les son los extremos viciosos de este valor? </p>     <p>Como todo valor &eacute;tico-moral la asertividad presenta dos extremos viciosos, en uno de ellos tenemos a la pasividad o sometimiento, y en el otro a la agresividad no socializada (<a href="#ref">17</a>) </p>     <p>Al hablar de pasividad como extremo vicioso es necesario hacer referencia a la timidez, la cual pudiera ser definida como un exceso de inhibiciones delante de otros, y la presencia de temores sociales injustificados e improductivos. El t&iacute;mido presenta dificultades para reclamar sus derechos y expresar sus ideas y sentimientos en la mayor&iacute;a de las situaciones o en algunas en particular, por lo que permite que cometan injusticias con &eacute;l y se siente culpable al reclamar sus derechos. </p>     <p>El t&iacute;mido es un individuo socialmente desorientado y esta desorientaci&oacute;n es experimentada por &eacute;l como agobiante. Es portador de normas de conducta que entran en contradicci&oacute;n entre ellas, o impiden la sana satisfacci&oacute;n de necesidades normales para un individuo de nuestra especie. Presenta una gran carencia de referencias &eacute;ticas para su actos en esferas importantes de su vida,. En ellos, los mecanismos internos de control social necesarios para poder funcionar como miembro efectivo de la sociedad, funcionan de una forma inmadura. </p>     <p>Al hablar del otro extremo vicioso de la asertividad: la agresividad no socializada, pudiera hacerse referencia al deficiente funcionamiento de los mecanismos internos de control social presente en los portadores de personalidad asocial, lo cual hace que no sientan esa gran necesidad de referencias &eacute;ticas presente en el t&iacute;mido, y tienden a ser crueles, insensibles, ego&iacute;stas y no respetan normas ni jerarqu&iacute;as sociales, pero a los efectos de esta investigaci&oacute;n se tratar&aacute; solamente a la agresividad no socializada relacionada con la patolog&iacute;a neur&oacute;tica, la cual tiene otras caracter&iacute;sticas. </p>     <p>Es necesario diferenciar la agresividad no socializada como h&aacute;bito a actuar en contra de los derechos de otros, de la energ&iacute;a que es necesario imprimirle a los actos en defensa de los derechos propios o de otros con los que se est&eacute; cometiendo injusticia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El portador de agresividad no socializada no toma en consideraci&oacute;n el derecho ajeno, as&iacute; como los sentimientos y puntos de vistas de los dem&aacute;s, y destruye su propia red de apoyo social al alejar de s&iacute; a amigos y familiares, <a>(</a><a href="#ref">17</a><a>) </a>por lo que se a&iacute;sla socialmente. </p>     <p>Un individuo que presenta dificultades cr&oacute;nicas para relacionarse consigo mismo y con el pr&oacute;jimo, al no resolver sus problemas interpersonales a tiempo y de manera efectiva, se encontrar&aacute; con suma frecuencia sometido a una tensi&oacute;n ps&iacute;quica muy intensa, lo cual puede ser causa de agresividad no socializada. Por este mecanismo un t&iacute;mido puede llegar a ser muy agresivo. </p>     <p>RELACI&Oacute;N ENTRE LOS TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS Y LA ASERTIVIDAD . </p>     <p>A manera de hip&oacute;tesis pudiera planteare que los pacientes neur&oacute;ticos son portadores de cualquiera de los extremos viciosos de la asertividad, por el hecho de que en la mayor&iacute;a de las circunstancias o en algunas muy significativas para su existencia, sus actos u omisiones habituales son contrarios a los derechos de otros o de &eacute;l mismo. </p>     <p>Estos pacientes son v&iacute;ctimas de un exceso de inhibiciones sociales (<a href="#ref">15</a>) por lo que presentan dificultades para hacer valer sus derechos y expresar ideas y sentimientos. Cuando la tensi&oacute;n psicol&oacute;gica sobrepasa cierto umbral de tolerancia, el paciente la descarga de forma no controlada por lo que violan derechos de otros(15), lo cual, lejos de resolver sus conflictos los agrava. </p>     <p>La ansiedad y la depresi&oacute;n afectan la capacidad para valorarse a s&iacute; mismo y relacionarse con el pr&oacute;jimo, y quiz&aacute;s la &uacute;nica forma de relaci&oacute;n interpersonal que se pueda establecer con eficiencia siendo portador de esos estados afectivos sea la de ayudador-ayudado. Estos estados afectan la capacidad para exigir los derechos propios respetando los ajenos, por lo que crean un terreno apropiado para los problemas interpersonales, lo que puede traer como consecuencia aumento de la ansiedad o la depresi&oacute;n. A esto se suma el hecho de que disminuyen el nivel de tolerancia ante las frustraciones y desenga&ntilde;os ante situaciones desagradables pero frecuentes en las relaciones interpersonales. En el caso de la depresi&oacute;n, por lo general hace que se evite el contacto con los dem&aacute;s, con lo cual se dejan problemas sin resolver que al crecer hacen m&aacute;s dif&iacute;ciles las relaciones del paciente. </p>     <p>Hay que se&ntilde;alar que toda sociedad necesita de mecanismos que regulen la actividad de los individuos y grupos sociales, y todo individuo, para poder funcionar como miembro efectivo de la sociedad ha de asimilar, a trav&eacute;s del prisma de su propia personalidad esas regulaciones. En el caso de los pacientes neur&oacute;ticos, las regulaciones sociales internalizadas adquieren la categor&iacute;a de excesivas por el hecho de que no contribuyen al buen funcionamiento y desarrollo de la sociedad y del propio individuo, sino que asfixian el desarrollo normal de la personalidad del paciente (22) y por consiguiente este no llega a desarrollar a plenitud todas sus potencialidades aun con todas las condiciones sociales necesarias para que esto ocurra. </p>     <p>Los pacientes neur&oacute;ticos son personas socialmente desorientadas, en el sentido de carecer de referencias &eacute;ticas para sus actos, (VIII) o son portadores de normas que est&aacute;n en relaci&oacute;n de conflicto entre ellas o entran en contradicci&oacute;n con la satisfacci&oacute;n de necesidades importantes para el individuo, tanto objetiva como subjetivamente. </p>     <p>Se trata de personas que presentan un d&eacute;ficit de conocimientos elementales sobre cu&aacute;les son sus derechos y deberes en los roles que desempe&ntilde;an, y sobre c&oacute;mo hacer valer sus derechos respetando los ajenos. Los escasos conocimientos que poseen son err&oacute;neos, por lo que carecen del patr&oacute;n de autorregulaci&oacute;n y autovaloraci&oacute;n para ser asertivos, o este patr&oacute;n es inadecuado a la adaptaci&oacute;n social del paciente. </p>     <p>Como consecuencia de la falta de un patr&oacute;n de autorregulaci&oacute;n y autovaloraci&oacute;n, la opini&oacute;n que estos pacientes tienen sobre ellos mismos va a depender, en gran medida de la que sobre ellos tengan otras personas significativas, y esto har&aacute; que los pacientes con trastornos neur&oacute;ticos sean muy dependientes del apoyo psicol&oacute;gico de los dem&aacute;s. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a>TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS Y EL COMPLEJO AXIOL&Oacute;GICO ACEPTACI&Oacute;N, NO ACEPTACI&Oacute;N </a></p>     <p>Existen diferentes formas de interactuar con el medio y consigo mismo con las que el sujeto intenta mantener su homeostasis, morfostasis y desarrollo evolutivo. Aunque cada forma individual de enfrentar las exigencias de la vida est&aacute; matizada por las peculiaridades de su personalidad, estas se pueden dividir para su estudio en modalidades como son: a) transformaci&oacute;n del medio externo, b) transformaci&oacute;n del medio interno, c) traslado hacia otro medio externo (evasi&oacute;n), d) mixtas con predominio de una u otra modalidad. </p>     <p>La aceptaci&oacute;n implica un cambio del medio interno, relacionado con ella, lo valioso desde le punto de vista &eacute;tico-moral es la tendencia o el h&aacute;bito de aceptar aquello que: 1) no puedo modificar porque los cambios que deseo realizar se encuentran fuera de los l&iacute;mites del rango de posibilidades para mi actividad, por lo que intentar un cambio significar&iacute;a un gasto in&uacute;til de energ&iacute;as. 2) puedo realizar cambios, pero no debo hacerlos. </p>     <p>Su extremo vicioso es la aceptaci&oacute;n de aquello que puedo y debo cambiar, lo cual cae en la categor&iacute;a del soportar pasivamente. Es necesario aclarar que un individuo es portador de este antivalor cuando existe una tendencia de su personalidad a reaccionar de esta manera, y no por el enfrentamiento aislado con un determinado conflicto. </p>     <p>El otro valor perteneciente a este complejo es la no-aceptaci&oacute;n. En este la tendencia no es a producir cambios en el medio interno, sino en el externo, ya sea por transformaci&oacute;n del entorno o por huida a otro entorno m&aacute;s favorable a la satisfacci&oacute;n de sus necesidades y a su adaptaci&oacute;n. Este valor consiste en la no-aceptaci&oacute;n de aquello que puedo y debo cambiar. Como degeneraciones viciosas de este valor tenemos al escapismo, el cual no es m&aacute;s que la evasi&oacute;n como tendencia, y el no enfrentamiento de aquello que debo enfrentar. Tenemos adem&aacute;s a la tendencia a una lucha irreflexiva que resulta est&eacute;ril. (IX) </p>     <p>Ahondemos en la evasi&oacute;n como modalidad de enfrentamiento: </p>     <p>El mecanismo de huida, no es una modalidad de enfrentamiento mejor ni peor que las otras; en ciertas circunstancias, constituye una modalidad de enfrentamiento leg&iacute;tima desde el punto de vista &eacute;tico-moral, y resulta ser la modalidad m&aacute;s adecuada a la adaptaci&oacute;n del sujeto, en otras circunstancias puede ser una medida insuficiente. </p>     <p>&iquest;Cu&aacute;ndo la modalidad de enfrentamiento puede considerarse leg&iacute;tima desde el punto de vista &eacute;tico-moral? </p>     <p>La legitimidad &eacute;tico-moral de la modalidad de enfrentamiento est&aacute; determinada por su eficiencia para resolver sus problemas y satisfacer sus necesidades, sin afectar los derechos de otros al mantenimiento de su desarrollo, equilibrio e integridad. Pudiera resumirse en: eficiencia de la modalidad de enfrentamiento para producir adaptaci&oacute;n en uno mismo sin producir desadaptaci&oacute;n injustificada en otros. </p>     <p>La evasi&oacute;n como v&aacute;lvula de escape que desconecta al individuo de la realidad y le impide tomar las medidas necesarias es un antivalor &eacute;tico-moral llamado escapismo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>RELACI&Oacute;N ENTRE EL COMPLEJO AXIOL&Oacute;GICO ACEPTACI&Oacute;N - NO _ ACEPTACI&Oacute;N CON LA PATOLOG&Iacute;A NEUR&Oacute;TICA. </p>     <p>Las modalidades de enfrentamiento utilizadas por el neur&oacute;tico no resuelven sus problemas. Evade o enfrenta de una forma que no es eficiente; hiperreacciona ante algunas exigencias de la vida, y ante otras hiporreaciona. Hay una forma inmadura de valorar y enfrentar los conflictos </p>     <p>El paciente neur&oacute;tico evade conflictos que debe enfrentar y enfrenta los que debe evadir o en la forma en que no debiera hacerlo. Sus actos y omisiones habituales debido a sus formas de pensar y sentir son insuficientes para solucionar sus conflictos, y por consiguiente no logra adaptarse socialmente. </p>     <p><a>TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS Y EL SENTIDO DE LA VIDA </a></p>     <p>Debido a la complejidad del t&eacute;rmino resulta sumamente dif&iacute;cil ofrecer una definici&oacute;n final, por medio de la cual, en apenas un p&aacute;rrafo, se incluyan todos los elementos esenciales del concepto. Debido a esto ser&aacute; definido de forma escalonada analizando los elementos de cada escal&oacute;n. </p>     <p>El sentido de la vida est&aacute; constituido por el sistema de objetivos que justifican a plenitud la existencia de un individuo, analizada en su totalidad, ante su propia conciencia valorativa. </p>     <p>El sentido de la vida es netamente individual. Nadie puede elegirlo por nosotros. La respuesta de hacia donde orientar nuestra existencia para que ella tenga justificaci&oacute;n y sentido ante nuestros propios ojos es de &iacute;ndole personal. Lo que alguien nos proponga ser&aacute; efectivo si coincide con nuestras potencialidades evolutivas dadas nuestras caracter&iacute;sticas como ser biopsicosocial. En el caso de varias personas que se orienten a los mismos objetivos, la organizaci&oacute;n de las estructuras psicol&oacute;gicas que sirven de fundamento a esas orientaciones ser&aacute; diferente en cada individuo, portador de una personalidad &uacute;nica e irrepetible. </p>     <p>Debe justificar la existencia del individuo analizada en su totalidad. No se trata de la justificaci&oacute;n de actos aislados como ir a la tienda a comprar el pan para ma&ntilde;ana tener desayuno en la mesa. No se trata de la respuesta al cuestionamiento de para qu&eacute; realizo una determinada actividad, sino de la respuesta al cuestionamiento de para qu&eacute; estoy en el mundo. </p>     <p>En el sentido de la vida juega un papel fundamental la psiquis del individuo que se autovalora. Podemos ver personas que tienen todo o mucho m&aacute;s de lo que pensamos bastar&iacute;a para sentirnos realizados, y sin embargo se suicidan, debido a que la posici&oacute;n en el mundo de ese individuo, pasado por el prisma de su propia subjetividad, no justificaba su existencia. La justificaba ante nuestra conciencia valorativa, pero no ante la de &eacute;l. </p>     <p>Desde el punto de vista psicol&oacute;gico pudiera decirse que est&aacute; formado por subsistemas de motivos que coexisten y que tienen la suficiente estabilidad, organizaci&oacute;n y potencial inductor como para expresarse en actividad interna (ps&iacute;quica) y/o externa, en la mayor&iacute;a de las circunstancias. Toda la psiquis del individuo, tanto en el plano consciente como en el subconsciente, trabaja en funci&oacute;n de esos subsistemas de motivos, por lo que involucran al resto de las formaciones psicol&oacute;gicas de la personalidad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No es que esos subsistemas de motivos vayan a expresarse siempre en actividad, sino que tienen las mayores probabilidades para hacerlo. Aunque con suma frecuencia el individuo se ve ante la necesidad de elegir contrariamente a su sentido de la vida. Se trata, pues, de una o varias tendencias orientadoras de la personalidad, con un car&aacute;cter rector, ya que supeditan al resto de las tendencias orientadoras con las cuales coexiste. </p>     <p>Estos subsistemas motivacionales est&aacute;n formados tanto por motivos que se encuentran en la cima de la jerarqu&iacute;a motivacional, y tienen, un gran potencial inductor de la actividad, como por otros que ocupan niveles jer&aacute;rquicos m&aacute;s bajos, los cuales no determinan la actividad, pero si contribuyen a la misma; y en caso de que las motivaciones principales decaigan, ellos pudieran sostener la tendencia a la actividad a la que est&eacute;n orientados. </p>     <p>Como se enunci&oacute; en la conceptuaci&oacute;n una caracter&iacute;stica importante que deben cumplir estos subsistemas de motivos con car&aacute;cter rector, para que puedan ser consideradas &quot;sentido de la vida&quot; es que tengan la suficiente estabilidad. En el caso del ni&ntilde;o que encuentra muy interesante una determinada actividad pero cambia de motivaci&oacute;n al poco tiempo, quiz&aacute; pueda hablarse de una forma inmadura de esta formaci&oacute;n psicol&oacute;gica, pero no de sentido de la vida. </p>     <p>Si bien no puede explicarse la categor&iacute;a sentido de la vida sin apelar a la psiquis de un individuo concreto, en su conformaci&oacute;n participan tambi&eacute;n factores biol&oacute;gicos y sociales, los cuales se han de tener en cuenta en su interrelaci&oacute;n si se quiere tener un enfoque no reducido de esta categor&iacute;a. Estos factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales s&oacute;lo pueden separarse mentalmente para una mayor comprensi&oacute;n del fen&oacute;meno que venimos analizando, pero en la pr&aacute;ctica est&aacute;n indisolublemente mezclados y se influyen mutuamente unos a otros. </p>     <p>Los factores sociales resultan de capital importancia en la conformaci&oacute;n del sentido de la vida. Ellos pueden acelerar o retardar el perfeccionamiento de un individuo, en primer lugar al acelerar o retardar el proceso de formaci&oacute;n del sentido de la vida, y en segundo lugar acelerando o retardando el proceso de realizaci&oacute;n de este. </p>     <p>En condiciones sociales muy adversas que imponen a los individuos un r&eacute;gimen de supervivencia, estos no se proyectan al futuro, sino que viven solamente el presente inmediato. </p>     <p>El sentido de la vida est&aacute; condicionado socialmente, ya que es en el medio social donde el hombre va a encontrar los elementos necesarios para satisfacerlo. Es tambi&eacute;n muy importante en este an&aacute;lisis la posici&oacute;n que ocupe el ser humano en el sistema social. No ten&iacute;an las mismas posibilidades de proyecci&oacute;n existencial un pr&iacute;ncipe que un mendigo, no son las mismas para el hijo de un gran capitalista que para el hijo de un obrero. </p>     <p>La proyecci&oacute;n existencial tiene un car&aacute;cter hist&oacute;rico. No se concibe la existencia de sentido de la vida en un individuo, al margen de las relaciones sociales y de la historia, tanto personal como social. Resulta inconcebible pensar que alguien en el siglo I de nuestra era fuera a proyectar sus anhelos y esfuerzos hacia Internet o que alguien en el siglo XXI vaya a orientarse a la invenci&oacute;n de la bombilla incandescente. </p>     <p>Para no caer en posiciones sociologistas hay que destacar que encontrarse a uno mismo no es simplemente tomar conciencia de la propia posici&oacute;n como ser social. Si esto fuera as&iacute;, para tener un sentido de la vida, solamente har&iacute;a falta convencernos de la utilidad de nuestros roles y relaciones sociales, y se puede tener conciencia de la propia posici&oacute;n como ser social y ser un enajenado con relaci&oacute;n a ella, por considerarla como no acorde a nuestra propia naturaleza biosicol&oacute;gica. </p>     <p>La formaci&oacute;n del sentido de la vida no es algo que nos viene solamente desde afuera sino que es una mezcla de condiciones biol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas y sociales. Es tomar conciencia de la relaci&oacute;n existente entre nuestra posici&oacute;n como ser social y nuestra propia naturaleza biosicol&oacute;gica, de la relaci&oacute;n de esa posici&oacute;n y las exigencias de desarrollo de la personalidad en un medio social y unas condiciones hist&oacute;ricas determinadas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los factores biol&oacute;gicos juegan tambi&eacute;n un importante papel. Existen temperamentos que hacen al individuo m&aacute;s apto para la realizaci&oacute;n de una determinada actividad que los portadores de otros tipos de temperamento. Existen deportes que exigen un determinado biotipo que si el individuo no lo tiene es poco probable que llegue a tener altos rendimientos en esa esfera; por ejemplo el salto alto exige de una elevada estatura y de extremidades largas, alguien que sea de baja estatura es muy poco probable que llegue a tener resultados satisfactorios en este deporte. Y no se trata de las condiciones biol&oacute;gicas &oacute;ptimas para la realizaci&oacute;n de una determinada actividad, sino a las condiciones biol&oacute;gicas indispensables, elementales para la realizaci&oacute;n de una determinada proyecci&oacute;n hacia el futuro. </p>     <p>A la confluencia de factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales propicios para la conformaci&oacute;n de un sentido de la vida leg&iacute;timo desde el punto de vista &eacute;tico-moral, (X)en un individuo interesado en aprovechar esa confluencia es a lo que voy a denominar: &quot;encuentro con uno mismo&quot;, lo cual no es m&aacute;s que el logro por parte del individuo de una orientaci&oacute;n con relaci&oacute;n a &eacute;l mismo como ser bio-psico-social. Y esto no es otra cosa que orientaci&oacute;n existencial. </p>     <p>Existe una gradaci&oacute;n en cuanto al grado de orientaci&oacute;n existencial. Existen personas que presentan objetivos bien definidos, con los cuales est&aacute;n emocionalmente muy comprometidos, y presentan una elaboraci&oacute;n personal amplia y profunda con relaci&oacute;n a sus elementos m&aacute;s importantes. Sus metas son bien estructuradas en cuanto a las v&iacute;as necesarias para alcanzarlas y al tiempo y al esfuerzo que se necesita para la consecuci&oacute;n de las mismas. En cambio otros individuos carecen de objetivos, o tienen objetivos formales con los cuales no se sienten emocionalmente comprometidos, por lo que sienten que no saben que hacer con su existencia; y esa falta de orientaci&oacute;n es vivenciada por ellos como angustiante. Entre estos dos polos existe una gradaci&oacute;n, en la cual un rango determinado de desorientaci&oacute;n produce angustia vital. La falta total de sentido de la vida, lo cual no es m&aacute;s que desorientaci&oacute;n existencial, es incompatible con la salud mental. </p>     <p>Un sentido de la vida leg&iacute;timo desde el punto de vista &eacute;tico-moral significa un aut&eacute;ntico encuentro del individuo con &eacute;l mismo, significa una aut&eacute;ntica orientaci&oacute;n con respecto a &eacute;l mismo como ser bio-psico-social. Esto quiere decir que adem&aacute;s de aportan a la sociedad en el proceso de su realizaci&oacute;n por medio del aporte a la realizaci&oacute;n de otros &quot;yo&quot;, debe significar tambi&eacute;n aporte al propio &quot;yo&quot;. El adicto al trabajo est&aacute; perdido con relaci&oacute;n a &eacute;l mismo, tanto como lo est&aacute; un avaro o un lujurioso. </p>     <p>Tal y como se ha definido el concepto y se han abordado sus elementos constituyentes, se puede plantear que todas las personas no son portadoras de un sentido de la vida. En su conformaci&oacute;n participan tantos factores esenciales, que uno solo que falte o que no tenga la calidad necesaria basta para que la persona se demore en encontrarse a s&iacute; misma o simplemente no se encuentre nunca. (XI) </p>     <p>La existencia de condiciones biol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas y sociales favorables, pero aisladas, no garantizan que el individuo se encuentre a s&iacute; mismo. Para que esto ocurra tiene que haber una confluencia de estos tres factores en un individuo interesado en aprovecharla. El propio individuo puede no estar interesado en alcanzar un determinado desarrollo personal para el cual tiene todas las condiciones bio-psico-sociales. Por el contrario, sentirse fuertemente atra&iacute;do hacia una determinada profesi&oacute;n o actividad social, no siempre coincide con las potencialidades de desarrollo, ya sean f&iacute;sicas o intelectuales, necesarias para el nivel de desempe&ntilde;o que exige la sociedad. </p>     <p>Una persona mentalmente sana, aunque no llegue a encontrarse a ella misma s&iacute; tendr&aacute; metas que le den sentido a su existencia, y por lo tanto funcionan como asideros existenciales, pero se trata de metas parciales, transitorias y limitadas que no justifican su vida analizada de forma global. Recordemos que el sentido de la vida es la respuesta a la pregunta: &quot;&iquest;para qu&eacute; estoy en el mundo?&quot; y no a &quot;&iquest;para qu&eacute; realizo una determinada actividad?&quot;. </p>     <p>Relaci&oacute;n entre los trastornos neur&oacute;ticos y el sentido de la vida. </p>     <p>El paciente neur&oacute;tico presenta un desarrollo an&oacute;malo de su personalidad, (10)y debido a esto, o carece de sentido de la vida y sufre una angustia cr&oacute;nica por su desorientaci&oacute;n existencial o es portador de un sentido de la vida incorrecto desde el punto de vista &eacute;tico-moral que le produce desadaptaci&oacute;n a nivel social. En ambos casos se encuentra perdido con relaci&oacute;n a &eacute;l mismo como ser bio-psico-social. </p>     <p>En t&eacute;rminos axiol&oacute;gicos la neurosis es una desorientaci&oacute;n existencial cr&oacute;nica que el paciente no logra superar porque los propios mecanismos de estructuraci&oacute;n de su personalidad neur&oacute;tica le impiden poner en marcha los recursos con que cuenta para salir de ella, y su angustia vital se &quot;perpet&uacute;a&quot;. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es importante se&ntilde;alar que el hecho de que un individuo est&eacute; desorientado existencialmente por falta de sentido de la vida no quiere decir que no tenga ning&uacute;n tipo de orientaci&oacute;n, ya que estar conciente implica estar orientado a algo, pero los objetivos a que estos pacientes se encuentran orientados, pudieran considerarse parciales y limitados por el hecho de que no llegan a justificar ante sus propios ojos su estar en el mundo, y aun cuando estos objetivos le den justificaci&oacute;n a determinado sistema de actos, estos pacientes no tienen conciencia de la finalidad global de su conducta, y su existencia vista de forma general carece de sentido para ellos. </p>     <p>Por &uacute;ltimo, para no caer en posiciones manique&iacute;stas se se&ntilde;alar&aacute; que existe una gradaci&oacute;n en cuanto al grado de orientaci&oacute;n existencial. Existen sujetos que presentan objetivos bien definidos, con los cuales est&aacute;n emocionalmente muy comprometidos, y presentan una elaboraci&oacute;n personal amplia y profunda con relaci&oacute;n a sus elementos m&aacute;s importantes. Sus metas son bien estructuradas en cuanto a las v&iacute;as necesarias para alcanzarlas y al tiempo y al esfuerzo que se necesita para la consecuci&oacute;n de las mismos. En cambio otros sujetos carecen de objetivos, o tienen objetivos formales con los cuales no se sienten emocionalmente comprometidos, por lo que sienten que no saben que hacer con su existencia; y esa falta de orientaci&oacute;n es vivenciada por ellos como angustiante. Entre estos dos polos existe una gradaci&oacute;n, en la cual un rango determinado de desorientaci&oacute;n produce angustia vital. El paciente neur&oacute;tico cae en ese rango angustiante de desorientaci&oacute;n existencial. </p>     <p><a>TRASTORNOS NEUR&Oacute;TICOS Y LA FLEXIBILIDAD </a></p>     <p><a></a>La flexibilidad es la capacidad para corregir los patrones de autorregulaci&oacute;n en funci&oacute;n de la adaptaci&oacute;n a nivel social, tomando como base los cambios que se operan tanto en el medio externo al individuo como en su propia persona. </p>     <p>Este valor pudiera ser explicado, desde una &oacute;ptica psicol&oacute;gica, partiendo de varias categor&iacute;as, sin embargo una que resulta muy &uacute;til, tanto en la teor&iacute;a como en la pr&aacute;ctica, por designar a la expresi&oacute;n integral de la personalidad es la de actitud. En el caso particular de este valor, las actitudes que lo tipifican, se refieren a la expresi&oacute;n de la personalidad hacia s&iacute; misma. La presencia de este valor en un individuo significa que este se ha convertido en sujeto de su propio desarrollo &eacute;tico-moral, al menos en lo referente a los valores relacionados con espec&iacute;ficas &aacute;reas de su vida que tienen gran significaci&oacute;n para &eacute;l, tanto objetiva como subjetivamente. </p>     <p>Los extremos viciosos de este valor son la psico-rigidez y la volubilidad. La primera consiste en la incapacidad para lograr la adecuaci&oacute;n de las actitudes en funci&oacute;n de su adaptaci&oacute;n a nivel social. El individuo no logra actualizar sus set de actitudes que han quedado obsoletos o no logra incorporar o elaborar otros nuevos ante situaciones nuevas para &eacute;l. </p>     <p>La volubilidad consiste en la tendencia a la realizaci&oacute;n de actos u omisiones sin que se hayan producido cambios en el medio externo o en el propio individuo, que los justifiquen. </p>     <p>Relaci&oacute;n entre los trastornos neur&oacute;ticos y la flexibilidad. </p>     <p>Los pacientes neur&oacute;ticos presentan dificultades para corregir sus patrones de autorregulaci&oacute;n en caso de que dejen de traer como consecuencia una autorregulaci&oacute;n adaptativa. Debido a esto se pueden apreciar en ellos, tanto la volubilidad como la psico-rigidez, aunque presentan una tendencia a ser portadores del segundo antivalor. </p>     <p>Cualquiera de estos dos antivalores acent&uacute;a la insuficiencia existencial de estos pacientes. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Summary</b> </p>     <p>The autor begings arguing about the importante of the topic, first in terms of its repercussion for the quqlity of the patiens&acute; life that suffers from it and then from the economic point of view. Taking the concept of neurosis, socialization, neurotic ttitudes, ethical moral value, axiologic area and adaptation, the author outlines that an assencial nexus exists between the neurotic dysfuntions and the process of formatio of values, and that the antivlues that play an essential role in the genesis and maintenance of the analyzed pathology, are those belonging to the area of the ethical moral values. It continues outlining that the patient with neurotic dysfunction doesn&acute;t present inafaptative affectations in all the attitudes, but only in some of them, but that they are very significant for her social adaptation. It continues arguing that a gradation exists, without defined frontier, between the value and the ethical moral antivalue and that, the neurotic patient has antivalues himself that have enough magnitude like to obstruct the efective adaptation to the social enviroment , and this transforms them into chronic sufferes. It finishes exposing as an hypothesis the existing relationship between the neurotic dysfuntions and specific values and ethical moral antivalues as they are: the assertiveness, the security in oneself, the axiological complex acceptance-not acceptance, the flexibility, and those related to the sence of life. </p>     <p>Key words: NEUROTIC DISORDERS; ETHICS </p>     <p>Recibido: 10/9/00 Aprobado: 4/5/01 </p>     <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b> </p>     <!-- ref --><p>1.- Bustamante JA. Psiquiatr&iacute;a. La Habana, Cuba: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1990. <!-- ref --><p>2. Gonz&aacute;lez P&eacute;rez R, Fajardo V&aacute;zquez M. Morbilidad psiqui&aacute;trica en una poblaci&oacute;n urbana de Pinar del R&iacute;o; Rev Hospital Psiqui&aacute;trico de La Habana 1995; Ene-Jun 36 (1): 35-8. <p>3. Agostini MT, et. al. Algunas caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas y estado de salud en una muestra de jubilados habaneros. Rev Cubana de Medicina General Integral 1989; Oct-Sep 5 (4):502-20. </p>     <p>4. Rodr&iacute;guez L&oacute;pez T. Crespo Fern&aacute;ndez R, Et. Al. Costo del tratamiento ambulatorio a pacientes neur&oacute;ticos. Revista del Hospital Psiqui&aacute;trico de la Habana 1989; Oct-Dic 30 (4):611-7. </p>     <!-- ref --><p>5. Baptista Torrell&oacute; J. Neurosis. En: Gran Enciclopedia. T XVI. Madrid, Espa&ntilde;a: Ediciones RIALP S.A. 1993. p. 771. <!-- ref --><p>6. Baptista Torrell&oacute; J. Neurosis y moral. En: Gran Enciclopedia T. XVI. Madrid, Espa&ntilde;a: Edicones RIALP S.A. 1992. p. 775-776. <!-- ref --><p>7. Blazquez F. 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Disponible en: http://www.revistahm.sld.cu/. Consultado: Mar 3, 2001. <!-- ref --><p>14. Heylighen F. Web Dictionary of Cybernetics and Systems, Internet, 1999. <!-- ref --><p>15. Clavijo Portieles A. Manual de Psiquiatr&iacute;a para el m&eacute;dico de la familia. Ciudad de la Habana, Cuba: Editorial de Ciencias M&eacute;dicas; 1989. <!-- ref --><p>16. Collado Portal E, Rossell&oacute; Cuesta A. Neurosis, en proped&eacute;utica y cl&iacute;nica Psiqui&aacute;tricas. Ciudad de la Habana, Cuba: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n; 1990. <!-- ref --><p><a></a>17. Orlandini A.. Sicolog&iacute;a del Estr&eacute;s. Santiago de Cuba: Editorial Oriente; 1994. <a></a><!-- ref --><p>18. Simonov P. Motivaci&oacute;n del cerebro. Actividad nerviosa superior y fundamentos cient&iacute;ficos de psicolog&iacute;a general. Mosc&uacute;, URSS: Editorial Mir; 1990. <!-- ref --><p>(19) Gonz&aacute;lez Rey F. La adecuaci&oacute;n de la autovaloraci&oacute;n y su significaci&oacute;n psicol&oacute;gica. En: Investigaciones de la personalidad en Cuba. Ciudad de la Habana, Cuba: Editorial de Ciencias Sociales; 1995. p. 17-38. <!-- ref --><p>20. Marx C, Engels F. Tesis sobre Feuerbach. En: Obras Escogidas en tres tomos, T 1. Mosc&uacute;, URSS: Editorial Progreso; 1973. p. 7. <!-- ref --><p>21. Confucio. Lin Yutang. La sabidur&iacute;a de Confucio. Buenos Aires, Argentina: Ediciones Siglo Veinte; 1998. p. 147 <!-- ref --><p>22. Garc&iacute;a-Camba E. Neurosis. En: 10 palabras clave en psiquiatr&iacute;a. Navarra, Espa&ntilde;a: Editorial Verbo Divino; 1991. p. 16-17 <a>. </a><p align="center"><a name="not"></a><a><b>Notas</b></a> </p>     <p>(I) En la actualidad, debido al predominio de las concepciones positivistas entre los pa&iacute;ses encargados de realizar la clasificaci&oacute;n internacional de las enfermedades mentales, la neurosis ha sido desintegrada en trastornos independientes. Las clasificaciones actuales tienden a ser descriptivas y biologicistas, al evadir los factores psicol&oacute;gicos y sociales que participan tanto en la g&eacute;nesis como en el mantenimiento de esta entidad nosol&oacute;gica. </p>     <p>(II) Habr&aacute; adaptaci&oacute;n cuando, en la interacci&oacute;n con el medio y con uno mismo, las variables esenciales se logran mantener dentro de l&iacute;mites homeost&aacute;ticos, independientemente de la forma en que esto se obtenga. En la concepci&oacute;n del traslado a otras condiciones dentro del mismo medio, o a otro medio como modalidad adaptativa hay que tener en cuenta el grado de generalizaci&oacute;n del sistema en el que se efect&uacute;a la adaptaci&oacute;n: hogar, centro de trabajo o de estudio, provincia, pa&iacute;s, etc. Puedo no adaptarme a las condiciones de existencia de mi centro de trabajo e irme a otro, en tal caso no me adapt&eacute; a &eacute;l, pero me adapto a mi provincia o a mi pa&iacute;s. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(III) Al hablar de actitudes se hace referencia a predisposiciones a la reacci&oacute;n de un individuo hacia las cosas, hacia los dem&aacute;s y hacia &eacute;l mismo que se dan en una relaci&oacute;n sujeto-objeto en un determinado contexto sociohist&oacute;rico, y no a procesos ps&iacute;quicos que ocurren al margen de la realidad, lo cual ser&iacute;a caer en mentalismo que es una posici&oacute;n te&oacute;rica extremista opuesta al conductismo. Aunque los procesos ps&iacute;quicos tienen su propia l&oacute;gica interna de desarrollo y tienen una relativa independencia con relaci&oacute;n a la realidad de la cual son un reflejo, surgen y se desarrollan en la interacci&oacute;n de las necesidades de los individuos con el medio social. Las afectaciones en las actitudes que existe en los pacientes neur&oacute;ticos se explican a trav&eacute;s de la relativa independencia del fen&oacute;meno ps&iacute;quico con relaci&oacute;n a la realidad. Las actitudes nuevas se forman sobre la base de las que ya han sido creadas. </p>     <p>(IV) No se trata de formar actitudes mediante las cuales se logre el equilibrio del individuo a toda costa, en detrimento del equilibrio de los dem&aacute;s. El concepto &quot;antivalor &eacute;tico-moral&quot; incluye a las actitudes neurotizantes que producen desadaptaci&oacute;n e impiden desplegar los mecanismos adaptativos del individuo, as&iacute; como tambi&eacute;n a las que provocan desadaptaci&oacute;n injustificada en otros. </p>     <p>(V) Aceptaci&oacute;n- no - aceptaci&oacute;n es s&oacute;lo un nombre provisional, ya que, por el momento no he encontrado en la literatura especializada ning&uacute;n valor que tenga el mismo contenido. </p>     <p>(VI) Pr&aacute;cticamente un sujeto puede establecer con &eacute;l mismo todo tipo de relaciones afectivas que puede establecer con los dem&aacute;s. Por ejemplo: el sentimiento de culpa es ira proyectada hacia uno mismo, podemos sentir autocompasi&oacute;n, autodesprecio, autoadmiraci&oacute;n, etc. En un mismo individuo, las actitudes hacia los dem&aacute;s y hacia &eacute;l mismo, evolucionan al un&iacute;sono. </p>     <p>(VII) El t&eacute;rmino dificultad siempre implica una relaci&oacute;n entre la magnitud y complejidad de una demanda con las capacidades del individuo para enfrentarla, par lo cual resulta dif&iacute;cil establecer un patr&oacute;n de normalidad. En la presente obra se har&aacute; referencia con el anterior t&eacute;rmino a deficiencias del sujeto para enfrentar situaciones que la mayor&iacute;a de los sujetos enfrentan satisfactoriamente. (Patr&oacute;n estad&iacute;stico) (Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez, Ricardo. “El m&eacute;dico ante el trastorno psiqui&aacute;trico menor”, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1980, p. 16) </p>     <p>(VIII) Al conjunto de s&iacute;ntomas y signos derivados de la&nbsp;falta de referencias &eacute;ticas para los actos u omisiones, me gustar&iacute;a llamarle s&iacute;ndrome del fichero vac&iacute;o. </p>     <p>(IX) Enfocadas a trav&eacute;s de los conceptos del Yin y el Yang, la aceptaci&oacute;n constituye una modalidad de enfrentamiento &quot;blanda&quot;, mientras que la no _ aceptaci&oacute;n una modalidad &quot;dura&quot;. </p>     <p>(X) El encuentro con uno mismo u orientaci&oacute;n existencial no significa llegar a tener cualquier sentido de la vida, sino uno que sea leg&iacute;timo desde el punto de vista &eacute;tico-moral, de lo contrario estaremos en presencia de un falso encuentro con uno mismo, una ilusi&oacute;n de orientaci&oacute;n con respecto a uno mismo como ser bio-psico-social. </p>     <p>(XI) Hay que diferenciar entre &quot;sentido de la vida&quot; en la acepci&oacute;n que ya se ha dado y &quot;sentido&quot; como orientaci&oacute;n a una finalidad. Aunque la conciencia implica orientaci&oacute;n del ser consciente hacia algo, lo cual le dar&aacute; sentido a su actividad, por lo que no puede hablarse de conciencia desorientada de manera absoluta; si puede hablarse de desorientaci&oacute;n parcial. La enajenaci&oacute;n del trabajo como falta de conciencia del fin &uacute;ltimo y del resultado final de la propia actividad laboral da cuenta de ello. En tales casos el individuo siente que esta tiene un sentido, de lo contrario no sabr&iacute;a como hacerla, pero se trata de un sentido parcial y limitado que no justifica su estar en el mundo ante sus propia conciencia valorativa. </p>      ]]></body><back>
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