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<journal-title><![CDATA[Humanidades Médicas]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro para el Desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanísticas en Salud]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tensiones en el tratamiento epistemológico de la salud]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epistemologic treatment problems in health]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey Carlos J. Finlay  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This work's objective is to approach epistemologically, the process of social construction of health. The fundamental arguments aim at demonstrating that such an approach allows to analyze health in a complex and multilateral way, due to the existance of diverse approaches and the possibility of overcoming the limitations of the common vision of health as “ illness absence”. The recognition that health should be understood as a process, means to focus on its development by diverse social protagonists. A process that generates adaptation tensions, and also develops potentialities and capacities of behavior of the social sector involved. The active participation of society in the health construction process, adds a new dimension to the role of Sciences and Technologies in relation to the process. The balance between experts' criteria and social participation in the projection and control of the results, as well as other factors are readjusted]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[FORMACIÓN DE CONCEPTO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SALUD]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CONCEPT FORMATION]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Art&iacute;culo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Tensiones en el tratamiento epistemol&oacute;gico de la salud. </b></p>           <p align="center"><b>Epistemologic treatment problems in health. </b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Mar&iacute;a Elena Mac&iacute;as Llanes</b>. Lic. en Filosof&iacute;a, Profesora Auxiliar. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de Camag&uuml;ey &quot;Carlos J. Finlay&quot;. Directora de la Revista Humanidades M&eacute;dicas. Carretera Central Oeste, CP. 70100, AP 144, Camag&uuml;ey, Cuba. E-Mail: <a href="mailto:memacias@finlay.cmw.sld.cu">memacias@finlay.cmw.sld.cu </a></p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p align="center"><b>Resumen</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El trabajo tiene como objetivo tratar en el orden de lo epistemol&oacute;gico, al proceso de construcci&oacute;n social de la salud. Los argumentos fundamentales se dirigen a demostrar que tal acercamiento permite analizar a la salud de un modo complejo y multilateral, dada la entrada de diversos enfoques y la posibilidad de superar las limitaciones de la visi&oacute;n de la salud como ausencia de enfermedad. </p>     <p>El reconocimiento de que la salud debe ser comprendida en su car&aacute;cter de proceso, significa enfocarla en el devenir de su producci&oacute;n por los m&aacute;s diversos actores sociales; proceso en el que se generan tensiones de adaptaci&oacute;n, desarrollo de potencialidades y capacidades &oacute;ptimas del comportamiento del organismo social. </p>     <p>La participaci&oacute;n activa de la sociedad en el proceso constructivo de la salud, redimensiona el papel de las Ciencias y las Tecnolog&iacute;as con relaci&oacute;n al proceso, se reajustan entre otros factores, el equilibrio entre el juicio de los expertos y la participaci&oacute;n social en la proyecci&oacute;n y control de los resultados. </p>     <p>Palabras Clave: FORMACI&Oacute;N DE CONCEPTO; SALUD </p>     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b> </p>     <p><a>LA NUEVA VISION DE LA SALUD HUMANA </a></p>     <p>En nuestra opini&oacute;n se halla en proceso de formaci&oacute;n una nueva visi&oacute;n de la salud humana. De hecho se remueven varias cosas, ante todo se cuestiona el enfoque desde donde se produce el acercamiento epistemol&oacute;gico, si la salud es un fen&oacute;meno o un proceso de m&aacute;xima complejidad entonces requiere del concurso de diversidad de disciplinas y de enfoques integradores, se debe considerar uno de esos puntos nodales que exigen ser abordados desde el pensamiento de la complejidad. </p>     <p>Parece pertinente aclarar al menos de modo sint&eacute;tico a qu&eacute; se refiere el pensamiento de la complejidad, para ello podemos acercarnos al menos a uno de sus representantes, se trata de Edgar Mor&iacute;n. Pensar la complejidad es luchar contra la enfermedad del intelecto, la enfermedad degenerativa de la racionalidad que es decir, la racionalizaci&oacute;n - dice Mor&iacute;n. El problema de la complejidad seg&uacute;n &eacute;l, es el que plantean los fen&oacute;menos no reductibles a los esquemas simples del observador. </p>     <p>“La complejidad es una noci&oacute;n cuya primera definici&oacute;n no puede ser sino negativa: es lo que no es simple. Pero qu&eacute; es lo simple, seg&uacute;n el autor “el objeto simple es el que se puede concebir como una unidad elemental indispensable; la noci&oacute;n simple es la que permite concebir este objeto de forma clara y neta, como una entidad aislable de su entorno; la explicaci&oacute;n simple es la que puede reducir un fen&oacute;meno compuesto a sus unidades elementales, y concebir el conjunto como una suma del car&aacute;cter de las unidades; por &uacute;ltimo, la causalidad simple es la que puede aislar la causa y el efecto, y prever el efecto de la causa seg&uacute;n un determinismo estricto. Lo simple excluye a lo complicado, lo incierto, lo ambiguo, lo contradictorio. Es suponer, pues, que la complejidad se manifestar&aacute; en primer lugar, en forma de oscuridad, de incertidumbre, de ambig&uuml;edad, de paradoja o incluso de contradicci&oacute;n. (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>En el caso de la Salud, este es un fen&oacute;meno donde obviamente se destacan m&aacute;s las caracter&iacute;sticas de lo complejo que de lo simple; sin embargo, como concepto que se utiliza constantemente en los niveles pol&iacute;ticos, administrativos, cient&iacute;ficos, en la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fico- t&eacute;cnica y en la vida cotidiana, a veces con demasiada frecuencia el tratamiento no excede el empirismo y su status epistemol&oacute;gico no parece suficientemente claro. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las representaciones populares sobre salud y enfermedad han estado muy relacionadas hist&oacute;ricamente a la valoraci&oacute;n que parte desde la enfermedad, que de modo emp&iacute;rico ha sido entendida &eacute;sta como un estado o situaci&oacute;n en el cual la persona se encuentra limitada por la realizaci&oacute;n de sus actividades habituales. (<a href="#ref">2</a>) La polarizaci&oacute;n de la salud con la enfermedad caracteriza este nivel de an&aacute;lisis individual. </p>     <p>Saliendo de ese nivel &uacute;nicamente individual hasta el nivel social en la comprensi&oacute;n de la salud y la enfermedad, han tenido en otras &eacute;pocas y a&uacute;n conservan mucha importancia las valoraciones de tipo moral y religioso, demostrando que ambos son conceptos de profunda naturaleza socio- cultural. Ya sea directa o indirectamente a trav&eacute;s de ellos la sociedad describe, eval&uacute;a y explica la realidad y asigna roles sociales. </p>     <p>Es en este nivel que se forman im&aacute;genes que relacionan salud y sociedad, especialmente con relaci&oacute;n a su desarrollo y donde la evoluci&oacute;n de los conocimientos y valoraciones sobre la salud y la enfermedad se emiten fundamentalmente desde el cuerpo de la ciencia m&eacute;dica. En torno a ellas se han formado im&aacute;genes que buscan apoyo a trav&eacute;s de la cuatificaci&oacute;n estad&iacute;stica, surgiendo diversidad de indicadores de morbi- mortalidad, invalidez y calidad de vida. Es en este punto que los conceptos estado de salud poblacional y situaci&oacute;n de salud han estado presentes. </p>     <p>Salud, enfermedad, padecimiento, disfunci&oacute;n, informan desde las ciencias a las pol&iacute;ticas de salud y a la conciencia social, qu&eacute; debe ser evitado y qu&eacute; debe ser tratado o compensado. (<a href="#ref">3</a>) </p>     <p>Lo que justifica nuestro recorrido por las diferentes definiciones y sus limitaciones es el prop&oacute;sito de demostrar que, del modo que se entienda la salud, dependen los ideales y tareas de las ciencias relacionadas, la organizaci&oacute;n de los servicios, el desarrollo de disciplinas cient&iacute;ficas y su institucionalizaci&oacute;n, su inclusi&oacute;n en los planes y programas de estudio, tambi&eacute;n el financiamiento para investigaciones y por &uacute;ltimo, la visi&oacute;n misma que se forma del futuro de la sociedad. </p>     <p align="center"><b>Desarrollo</b> </p>     <p><a>DIVERSOS ENFOQUES AL DEFINIR SALUD </a></p>     <p>El t&eacute;rmino salud se emplea en dos significados: </p>     <p>1. El referente a un determinado estado o condici&oacute;n del hombre. </p>     <p>2. El relativo a las investigaciones y la resoluci&oacute;n de los problemas que es preciso abordar con el intento de conservar, establecer o promover ese estado, utilizando conocimientos cient&iacute;ficos, t&eacute;cnicas, organizaciones y recursos humanos y econ&oacute;micos. (<a href="#ref">4</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El an&aacute;lisis de la salud como estado o condici&oacute;n del hombre se identifica con uno de los paradigmas que mayor trascendencia ha tenido, la comprensi&oacute;n de la salud como ausencia de da&ntilde;o o de limitaci&oacute;n, su extremo lo constituye la visi&oacute;n misma de enfermedad subyacente a la identificaci&oacute;n de lesiones en &oacute;rganos y tejidos y c&eacute;lulas asociados a procesos patol&oacute;gicos, reconocida como mentalidad anatomocl&iacute;nica del siglo XIX. </p>     <p>La salud como “estado de armon&iacute;a y equilibrio funcional” completa esta manera de concebir la salud desde el punto de vista cl&iacute;nico seg&uacute;n Armijo Rojas(1978). Mientras que desde el punto de vista de la Epidemiolog&iacute;a Cl&aacute;sica es vista como estado de equilibrio entre el hospedero y los agentes causales. </p>     <p>En 1948 la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar f&iacute;sico, mental y social, y no simplemente la ausencia de enfermedad o afecci&oacute;n”. La definici&oacute;n ha sido sometida a cr&iacute;tica, la m&aacute;s com&uacute;n es la falta de contexto de un supuesto estado de “completo bienestar”, y que al describir la salud como un valor muy general dificulta su funci&oacute;n operacional para reconocer la salud. </p>     <p>Otra objeci&oacute;n consiste en que al incluir la noci&oacute;n de bienestar social en su contenido, la definici&oacute;n gira hacia la consideraci&oacute;n de los problemas de la felicidad humana situ&aacute;ndolos dentro de los problemas m&eacute;dicos, y que tendr&iacute;an entonces que ver con su significado cient&iacute;fico. (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>A pesar de ello Reinaldo P&eacute;rez (<a href="#ref">6</a>) reconoce que “ha servido para llamar la atenci&oacute;n sobre los aspectos valorativos y sociales de la salud”. Por otro lado, Pedro La&iacute;n Entralgo considera que tal definici&oacute;n, aunque carece de rigor doctrinal, ha tenido la virtud operativa de producir una mentalidad que sit&uacute;a a la Medicina con mayores responsabilidades. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Se consideran varios los antecedentes de la definici&oacute;n OMS, pero Milton Terris llama la atenci&oacute;n en un libro que public&oacute; Henry E. Sigerist (1941) sobre medicina y bienestar humanos, donde present&oacute; una historia completa sobre el concepto de salud afirmando al final: </p>     <p>“...pensamos la salud como una condici&oacute;n f&iacute;sica y mental... Pero podemos dar un paso m&aacute;s all&aacute; y considerar tambi&eacute;n a la salud en un sentido social. Un individuo sano es aquel que presenta un buen equilibrio entre su cuerpo y su mente, y se halla bien ajustado a su entorno f&iacute;sico y social; controla plenamente sus facultades f&iacute;sicas y mentales, puede adaptarse a los cambios ambientales y contribuye al bienestar de la sociedad seg&uacute;n su capacidad. La salud no es, en consecuencia, la simple ausencia de enfermedad: es algo positivo, una actitud alegre hacia la vida y una aceptaci&oacute;n optimista de las responsabilidades que la vida impone al individuo.” (<a href="#ref">7</a>) </p>     <p>A&ntilde;os m&aacute;s tarde la constituci&oacute;n de la OMS parafrase&oacute; el concepto de Sigerist. Milton Terris sugiere la eliminaci&oacute;n de la palabra “completo” y reemplaza “enfermedad” por “dolencia”, ya que opina que la salud y enfermedad no son mutuamente excluyentes, y propone: “La salud en un estado de bienestar f&iacute;sico, mental y social que permite funcionar y no s&oacute;lo la ausencia de dolencia o afecci&oacute;n”.&nbsp;(<a href="#ref">7</a>) </p>     <p>Canguillen realiz&oacute; un esfuerzo sobre la noci&oacute;n de salud, vida y enfermedad, para &eacute;l ser sano “significa no s&oacute;lo ser normal en una situaci&oacute;n determinada sino tambi&eacute;n ser normativo en esa situaci&oacute;n y en otras situaciones posibles. Lo que caracteriza a la salud es la posibilidad de exceder la norma que define lo normal moment&aacute;neo; la posibilidad de tolerar infracciones a la norma habitual y de instituir normas nuevas en situaciones nuevas”. </p>     <p>Ante las dificultades que representa conceptualizar la salud bas&aacute;ndose en el concepto de norma, (<a href="#not">I</a>) hay que notar que el autor est&aacute; insistiendo en la capacidad de ser activo, en sus palabras ser “normativo”, “instituir normas nuevas”. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El concepto de Salud como “Normalidad”, tiene su origen en Durkheim, que con un sentido sociol&oacute;gico trata de definir lo normal y lo patol&oacute;gico. Esta idea tiene un sentido estad&iacute;stico, lo “normal” es lo “general” y relativista, puesto que se transforma con el desarrollo cultural. Depende tambi&eacute;n del desarrollo de las ciencias de la salud y de las instituciones sanitarias, y por supuesto de los intereses sociales. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Este propio autor insiste en la salud como un proceso complejo que tiene al menos tres fuentes de informaci&oacute;n: la persona misma, el observador (familia, amigos) y el profesional de la salud. Al plantearse c&oacute;mo debe ser m&eacute;dicamente entendido el concepto de salud, insiste en la idea de que la posee una configuraci&oacute;n y un contenido que en alguna manera depende del punto de vista del considerador, y es por consiguiente, social e hist&oacute;ricamente variable. (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Por otra parte P&eacute;rez Lovelle se acerca al concepto de salud como cualidad sist&eacute;mica, a la cual le ha de corresponder un conjunto de definiciones parciales; la salud ser&iacute;a al mismo tiempo: …“la ausencia de da&ntilde;os morfol&oacute;gicos y limitaciones funcionales, determinado nivel de bienestar subjetivo, determinado nivel de bienestar social, lo que implica posibilidades sociales de desarrollo del individuo en el plano econ&oacute;mico, cultural, etc; y determinado nivel de desarrollo de la personalidad.” (<a href="#ref">6</a>) </p>     <p>Cada uno de estos niveles cualifican la salud en el sentido que, los movimientos provocados pueden conducir al umbral que separa salud y enfermedad. Seg&uacute;n su modelo existen tres niveles de determinaci&oacute;n social de la salud: el macro social, el nivel grupal y el nivel individual. </p>     <p>Tentativas de definir la salud como &quot;bienestar&quot;, &quot;norma de funcionamiento&quot;, o &quot;estado&quot;, tienen un rango muy limitado por su car&aacute;cter subjetivo y es necesario superarlas, pero el modelo utilizado por Lovelle al basarse en “determinado nivel”, poco puede hacer para describir o explicar la salud. </p>     <p>De acuerdo con Barreras, A., Dujarric, R., y LLorens, J., la salud se manifesta como una interacci&oacute;n m&uacute;ltiple, debe definirse como la calidad de la existencia del hombre determinada por su relaci&oacute;n arm&oacute;nica con el medio social- natural que le corresponde. (<a href="#ref">8</a>) </p>     <p>Definir la categor&iacute;a de salud de esta manera significa precisar el momento y lugar, es decir, las condiciones concretas en que puede ser analizada, &uacute;nico camino para hallar medidas posibles a la categor&iacute;a &quot;calidad de la existencia del hombre&quot;. </p>     <p>Ambas posturas tienen a nuestro modo de ver mucho valor, porque subrayan la salud como determinada socialmente, apart&aacute;ndose de la visi&oacute;n individual y la conjugan con un criterio cualitativo dif&iacute;cil de no estimar. Est&aacute; claro que la transici&oacute;n de un significado a otro del concepto no se produce como un proceso de devenir l&oacute;gico de una idea a otra, - como podr&iacute;a ser visto por un enfoque positivista de las ciencias- sino como expresi&oacute;n refleja del condicionamiento social, de las sociedades a la cu&aacute;l el conocimiento responde. </p>     <p>Alderegu&iacute;a (<a href="#ref">9</a>) formula la necesidad de un nuevo marco conceptual en el que debe desarrollarse una nueva concepci&oacute;n de la salud del ser humano. Ve la salud “…como futuro estado natural del hombre y a la enfermedad como su excepci&oacute;n...es una categor&iacute;a que refleja los l&iacute;mites de la potencialidad de la actividad sanogen&eacute;tica de un individuo, grupo social o la poblaci&oacute;n en su conjunto. Es una categor&iacute;a que refleja la segunda naturaleza del hombre en su actividad social transformadora y no s&oacute;lo expresi&oacute;n de su adaptabilidad positiva o negativa, biol&oacute;gicamente condicionada.” </p>     <p>Tambi&eacute;n se refiere con un esp&iacute;ritu un poco m&aacute;s funcionalista (<a href="#ref">10</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>“Salud viene del lat&iacute;n salute es el estado en que el ser org&aacute;nico ejerce todas sus funciones vitales.…Es preciso saber, sentir y actuar para que cada individuo y sus familias, los colectivos de estudio o trabajo, los c&iacute;rculos de amigos y l&iacute;deres de la comunidad devengan en sujetos sanol&oacute;gicos... es necesario que cada sujeto sanol&oacute;gico m&aacute;s que consumidor de servicios m&eacute;dicos y medicamentos conozca bien sus potencialidades sanogen&eacute;ticas, posea cultura sanol&oacute;gica y se convierta en productor de su propia salud” </p>     <p>Especialmente se beben subrayar dos ideas, Alderegu&iacute;a presenta la salud como vitalidad racionalmente libre y comprende al sujeto como constructor de la salud, es decir, de nuevo se insiste en el car&aacute;cter activo con relaci&oacute;n al sujeto de salud. Las ideas expuestas tienen como objetivo demostrar no su contraposici&oacute;n, sino, c&oacute;mo se van complementando y se pudiera decir que, conformando un nuevo paradigma de la salud que se abre paso, como elemento fundacional a la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica y el desarrollo tecnol&oacute;gico. </p>     <p>“Estamos trabajando un concepto que considera la salud como una parte de la vida, una dimensi&oacute;n esencial de la calidad de vida. Un recurso que proporciona la oportunidad de elegir y la posibilidad de manejar e incluso modificar el entorno. Esa visi&oacute;n de la salud subraya el papel del individuo y la comunidad en la definici&oacute;n de su propia salud. Es una fuerza b&aacute;sica y din&aacute;mica del vivir, en la que influyen las creencias, la cultura, el marco social, econ&oacute;mico y f&iacute;sico”. (<a href="#ref">11</a>) </p>     <p>A diferencia del propio autor que opina que esta nueva visi&oacute;n de la salud no supone un cambio brusco o espectacular de nuestra manera de pensar, quer&iacute;a hacer hincapi&eacute; en la necesidad de repensar conceptualmente la salud, porque hay mucho que revelar cuando se analiza, es una visi&oacute;n que contempla y acepta conceptos m&aacute;s antiguos y que busca aproximarlos a los contempor&aacute;neos. </p>     <p>Precisamente, enfatizando la crisis de la salud p&uacute;blica que caracteriza a la Am&eacute;rica Latina, Enrique Najera deja constancia de la importancia que deriva de la propia comprensi&oacute;n de la salud, asume como necesaria una teor&iacute;a de la salud, b&uacute;squeda conceptual, al tiempo que requiere de nuevas maneras de pensar la salud, y de ese modo explica “…en el proceso de institucionalizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica se ha ido generando - dentro y fuera como consecuencia de su apropiaci&oacute;n por la medicina - la necesidad de pensar en salud como algo totalmente diferente a la ausencia de enfermedad... La salud no puede estar relacionada con la cantidad de vida, no por tanto con la muerte... debe considerarse como capacidad social para tener calidad de vida, y por tanto depende m&aacute;s de las exigencias sociales, de la solidaridad y de la cultura que de factores ex&oacute;genos” (<a href="#ref">12</a>) </p>     <p>Seg&uacute;n sus consideraciones es necesario “desmedicalizar” las comprensiones sobre la salud. Comprendemos su reclamo en el sentido de ampliar la visi&oacute;n de la salud m&aacute;s all&aacute; del sentido estrictamente m&eacute;dico que ha predominado en el estilo de pensar que le es inherente y transita por supuesto al todo social, y tiene por caracter&iacute;stica identificar la salud con la ausencia de enfermedad. Eso... “nos hace admitir que se puede llegar a la salud &uacute;nicamente por el hecho de erradicar las enfermedades”, y se pregunta: </p>     <p>&iquest;Hay generaci&oacute;n de salud en la erradicaci&oacute;n de enfermedades espec&iacute;ficas, cuando esas enfermedades se eliminan- si es que es posible- por procedimientos ex&oacute;genos, ajenos al desarrollo socio- cultural? </p>     <p>&iquest;Viven en salud las personas sometidas a dif&iacute;ciles condiciones de habitat, de trabajo, que las incapaciten para su desarrollo cultural, aunque no padezcan enfermedad m&eacute;dica y espec&iacute;fica (<a href="#not">II</a>) alguna, como frecuentemente ocurre en las edades tempranas de la vida?” (<a href="#ref">12</a>) </p>     <p>Siguiendo esa l&iacute;nea de pensamiento podemos percibir con claridad la tesis expresada esta vez en Cuba por Morales Calatayud: “…se utilizan indicadores para caracterizar supuestamente el estado de salud, que realmente lo que permiten es caracterizar la enfermedad. Se trata de indicadores de morbilidad y mortalidad, as&iacute; como de incidencia y prevalencia de enfermedades en los grupos de poblaci&oacute;n, mientras que no surgen paralelamente indicadores para caracterizar la salud en t&eacute;rminos “positivos”, (<a href="#not">III</a>) lo que ha contribuido a que se desdibuje la noci&oacute;n de salud y cada vez sepamos menos de qu&eacute; estamos hablando cuando nos referimos al estado de salud.” (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>En realidad ha predominado la idea - caracter&iacute;stica de un discurso hegem&oacute;nico - que a veces fomenta la creencia lineal del progreso: mientras m&aacute;s conocimientos sobre las enfermedades, (<a href="#not">IV</a>) mientras m&aacute;s recursos, y m&aacute;s tecnolog&iacute;a habr&aacute; de forma lineal m&aacute;s salud. Quiz&aacute;s estemos hablando de premisas necesarias pero no suficientes. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1974 un informe gubernamental en C&aacute;nada conocido como Informe Lalonde evidenci&oacute;, que organizada de modo tradicional, la salud p&uacute;blica pod&iacute;a ser responsable s&oacute;lo del 10% de las mejoras en materia de salud, y que ten&iacute;an mayor peso las condiciones de vida el 50 %, la gen&eacute;tica de las poblaciones el 20% y por &uacute;ltimo el medio ambiente el 20% restante. </p>     <p>Al respecto a&ntilde;adir&iacute;a que no solo se trata de c&oacute;mo est&eacute; organizado el elemento institucional, aqu&iacute; tambi&eacute;n pueden influir aspectos de naturaleza epist&eacute;mica, como hemos estado demostrando, las comprensiones mismas de la salud y la enfermedad que no son nada ingenuas ni externas a la proyecci&oacute;n y la pr&aacute;ctica de la atenci&oacute;n de salud. Agreguemos otro elemento, se trata de la persistencia en los fundamentos mismos de los estilos de pensar la salud, de concepciones que pertenecen a la denominada imagen heredada o tradicional de la ciencia y de la tecnolog&iacute;a. En relaci&oacute;n a esta &uacute;ltima se generan diversas tensiones, por ejemplo una visi&oacute;n reduccionista con respecto a la tecnolog&iacute;a conf&iacute;a en que la soluci&oacute;n del problema de salud radica en acrecentar las tecnolog&iacute;as, ya sean herramientas, instrumentos o m&eacute;todos de organizaci&oacute;n. Pero la propia asimilaci&oacute;n- utilizaci&oacute;n y creaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as tensiona ese aspecto como nunca antes. </p>     <p>“Hay ante nosotros un enorme desaf&iacute;o, incluso una contradicci&oacute;n, en la implementaci&oacute;n pr&aacute;ctica de una medicina cada vez m&aacute;s cercana a la comunidad, y de mayor participaci&oacute;n comunitaria, y la implementaci&oacute;n al mismo tiempo de una medicina que maneja tecnolog&iacute;as m&aacute;s complejas”.(<a href="#ref">13</a>) </p>     <p>En las estrategias de otras latitudes se ven las consecuencias de un mal manejo: una medicina elitista altamente tecnol&oacute;gica y de bajo impacto social, y un nivel de atenci&oacute;n primaria, incluso por debajo de los niveles de acceso a tecnolog&iacute;as. Es por ello que compartimos la idea de Lage A., de que muchos esperan por la respuesta cubana a este problema. </p>     <p>En este punto quisiera dejar esbozadas algunos puntos que m&aacute;s que conclusiones constituyen puntos de partida para reflexiones futuras: </p> <ol>       <li>Sin duda alguna la salud es uno de esos fen&oacute;menos complejos cuyo tratamiento cient&iacute;fico requiere de la construcci&oacute;n de im&aacute;genes cognoscitivas tambi&eacute;n complejas, abordajes multilaterales e integrados, “conocimientos recombinantes”.(<a href="#ref">14</a>) Hablando en t&eacute;rminos de interdisciplinaridad, la que se requiere es del orden de lo sist&eacute;mico. (<a href="#ref">15</a>) Es preciso estudiar todos los enfoques que van desde el enfoque de la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de la salud (<a href="#ref">16</a>) la ampliaci&oacute;n de la medicina a los modos alternativos bajo la denominaci&oacute;n de medicina natural, tradicional, homeop&aacute;tica, etc; los enfoques de g&eacute;nero y su relaci&oacute;n con la salud (<a href="#ref">10</a>) el enfoque de la psicolog&iacute;a de la salud que insiste en tener en cuenta el factor subjetivo en la atenci&oacute;n de salud (<a href="#ref">6, 16, 2</a>), hasta los enfoques que provienen de los cuestionamientos &eacute;ticos axiol&oacute;gicos, que se refieren a la introducci&oacute;n del sujeto en medicina y la necesidad de participaci&oacute;n del individuo en la toma de decisiones m&eacute;dicas, incluyendo la participaci&oacute;n social en salud. (<a href="#ref">17</a>) </li>       <li>Los conceptos de salud que se han limitado a describir o explicar el fen&oacute;meno salud individual no han permitido la salida de la visi&oacute;n &oacute;rganica, y han dificultado por un lado la apreciaci&oacute;n de los factores subjetivos y psicol&oacute;gicos que intervienen en &eacute;l, y por otro lado, la mirada individualizada no coopera a clarificar “lo social” en salud. Lo social ha sido en general interpretado de diversos modos, como polarizaci&oacute;n ante lo individual, como expresi&oacute;n del enfoque macro y micro; como diferenciaci&oacute;n ante lo biol&oacute;gico, en el sentido de lo org&aacute;nico y lo externo a lo org&aacute;nico; como identidad de lo humano ante lo natural y finalmente como identidad con respecto al mundo animal, el sentido de especie.&nbsp; </li>       <li>Lo social constituye la esencia misma del fen&oacute;meno salud humana y no simples “factores” que apuntan hacia lo externo, lo ambiental. Un lugar com&uacute;n en la literatura es el reconocimiento de la necesidad de aportar “ <em>el enfoque social” </em> a los enfoques de la salud. Incluso una proposici&oacute;n eval&uacute;a los procesos de evoluci&oacute;n y revoluci&oacute;n en la ciencia m&eacute;dica: desde una visi&oacute;n biologicista hacia una que tome en cuenta lo social. (<a href="#not">V</a>) La complejidad de la forma social de movimiento es uno de los argumentos que por supuesto no dejan de tener determinada raz&oacute;n. A veces se esgrime cual palabra m&aacute;gica -lo social-, con la intenci&oacute;n de que ella misma por su significado cambie el car&aacute;cter de lo que califica. Para algunos son los aportes de las ciencias sociales al fen&oacute;meno salud- respuesta acad&eacute;mica -, para otros como Mario Testa, la cuesti&oacute;n no es “incorporar” a las ciencias sociales- una de ellas o todas al pensamiento en salud, sino pensar la salud como cuesti&oacute;n social. (<a href="#not">VI</a>) Una reflexi&oacute;n sobre lo social, que intente identificar qu&eacute; es lo social en primer lugar, para pasar enseguida a analizar con m&aacute;ximo cuidado la cuesti&oacute;n de las mediaciones, que es donde se encuentra el secreto de la eficacia de las actividades en salud o en cualquier otro campo. (<a href="#ref">18</a>) </li>       <li>La salud no s&oacute;lo es un valor social (<a href="#not">VII</a>) sino tambi&eacute;n y ante todo un proceso social. El car&aacute;cter de proceso permite acercarse a la salud en sus determinantes o factores objetivos y subjetivos, en diferentes niveles como ya se ha se&ntilde;alado; pero adem&aacute;s el reconocimiento de que, como proceso la salud es din&aacute;mica, cambiante, un producto de la actividad humana, que genera tensiones de adaptaci&oacute;n, desarrollo de potencialidades y capacidades &oacute;ptimas de comportamiento del organismo social y no s&oacute;lo del individuo. Intervienen sujetos sociales: la familia, grupos et&aacute;reos, comunidades, naciones. Son estos sujetos los actores, ejecutores y quienes deben adquirir control sobre el proceso.&nbsp; </li>       <li>El hecho de la participaci&oacute;n activa de la sociedad en el proceso de la salud hace pensar en el t&eacute;rmino construcci&oacute;n social de la salud , que entre otras cosas redimensiona el papel de las ciencias y las tecnolog&iacute;as en relaci&oacute;n con el proceso. Se trata de la construcci&oacute;n de una racionalidad social – racionalidad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica referente a la salud como rasgo cultural. Aqu&iacute; se vislumbra el redimensionamiento del papel que los profesionales de la salud tienen ante este proceso como mediadores, facilitadores, nunca como “dadores” de salud.&nbsp; </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p>Quisiera hacer &eacute;nfasis en un presupuesto esencial: el proceso salud- enfermedad ha dejado de ser, o para ser m&aacute;s exacta nunca ha sido un proceso “natural”, (<a href="#not">VIII</a>) como es obvio la realidad est&aacute; sometida a transformaci&oacute;n social, entonces ciertamente hay poco espacio para lo natural. Es com&uacute;n el reconocimiento de que al hombre le rodean condiciones naturales y otras sociales, pero esto s&oacute;lo son im&aacute;genes que designan de alg&uacute;n modo lo que est&aacute; fuera o no del alcance de la limitada hasta ahora voluntad humana. </p>     <p>La salud como cualquier proceso humano siempre ha sido un proceso esencialmente social, lo que ha cambiado ha sido el grado de intervenci&oacute;n de la actividad consciente por parte de los diversos actores sociales- enti&eacute;ndase individuos, familias, comunidades, instituciones de salud y por supuesto el Estado- en el proceso de salud colectiva e individual. </p>     <p>Por largo tiempo predomin&oacute; la idea proveniente de la evoluci&oacute;n de la medicina antigua, de que la intervenci&oacute;n en caso de enfermedad estaba limitada a “ayudar al organismo a restablecer su equilibrio”. Con respecto a la intervenci&oacute;n del organismo estatal, la idea de que la salud es un asunto social, y que por lo tanto el Estado tiene en ello responsabilidad, fue una idea que s&oacute;lo cristaliz&oacute; a mediados del siglo XIX, en algunas naciones como Francia y Alemania, desde entonces se ha abierto paso en los diferentes pa&iacute;ses. </p>     <p>Habr&iacute;a que indagar a niveles individual, familiar y comunitario c&oacute;mo se comportan esos conceptos porque nos impresiona que, la idea predominante es que la salud “se nos da”, en sus diversas formas y va desde la postura de la fe religiosa, hasta la que espera pasivamente por el resultado cient&iacute;fico- m&eacute;dico en el sentido m&aacute;s estrecho de la noci&oacute;n. </p>     <p align="center"><b>Conclusiones</b> </p>     <p>El concepto de construcci&oacute;n social de la salud ha formado parte de la agenda que han propuesto las organizaciones OMS/ OPS como reforma del sector salud para la regi&oacute;n, entre otros conceptos como participaci&oacute;n social, descentralizaci&oacute;n y la intersectorialidad. El fracaso de los aspectos de las reformas que han sido aplicadas, lo que fue evidente en el VIII Congreso de Medicina Social y la Asociaci&oacute;n Internacional,- aunque est&aacute;n basadas en ideas avanzadas sobre el funcionamiento social- han sido rehenes de su uso en su forma pol&iacute;tica para desmantelar los sistemas de salud de Am&eacute;rica Latina, justificando los mecanismos neoliberales. Sin embargo, tengo la certidumbre de que el fracaso de las reformas en su aspecto pol&iacute;tico no deber&aacute; significar el desconocimiento de sus postulados iniciales en su car&aacute;cter epistemol&oacute;gico. </p>     <p>El concepto primero de construcci&oacute;n social de la realidad fue esbozado por Peter Berger y Thomas Luckmann (IX) que se esforzaron por extender los intereses de la sociolog&iacute;a fenomenol&oacute;gica a las estructuras y las instituciones sociales. Intentaron igualmente integrar el inter&eacute;s individual y el nivel societal. </p>     <p>Es pertinente argumentar en qu&eacute; se diferencia nuestra comprensi&oacute;n del construccionismo y por qu&eacute; se utiliza el concepto de construcci&oacute;n social de salud. La diferencia consiste en que no compartimos el punto de partida idealista; (<a href="#not">X</a>) sin embargo, se utiliza el concepto porque vista como proceso, la salud no s&oacute;lo es un fen&oacute;meno a ser reflejado, cognoscitiva y valorativamente, sino que gracias a la actividad humana, est&aacute; siendo t&aacute;citamente transformada en el curso de dicha actividad y en ese sentido “construida”. Nos parec&iacute;a que no hay otro t&eacute;rmino que brinde la idea: ni la cultura de la salud, ni educaci&oacute;n en salud, ni promoci&oacute;n de la salud, aunque ser&aacute; un objetivo importante del trabajo en el futuro. </p>     <p>Por otra parte, el &eacute;nfasis en el papel activo de los individuos, grupos y sociedad ante el fen&oacute;meno salud comporta una determinada circularidad en el proceso mismo y en su reflejo, y aqu&iacute; est&aacute; presente el eterno cuestionamiento de la objetividad, al tener en cuenta la intervenci&oacute;n humana en el proceso; ya hace mucho que los reclamos de comprender el papel de lo subjetivo en el movimiento de los umbrales de enfermedad conforma un tema sobre todo desde la psicolog&iacute;a y que parece haber tenido sus or&iacute;genes en Freud, (<a href="#ref">16</a>) y adem&aacute;s pone bajo vigilancia a un nuevo modo el tema de la participaci&oacute;n social en salud. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Summary</b> </p>     <p>This work's objective is to approach epistemologically, the process of social construction of health. The fundamental arguments aim at demonstrating that such an approach allows to analyze health in a complex and multilateral way, due to the existance of diverse approaches and the possibility of overcoming the limitations of the common vision of health as “ illness absence”. The recognition that health should be understood as a process, means to focus on its development by diverse social protagonists. A process that generates adaptation tensions, and also develops potentialities and capacities of behavior of the social sector involved. The active participation of society in the health construction process, adds a new dimension to the role of Sciences and Technologies in relation to the process. The balance between experts' criteria and social participation in the projection and control of the results, as well as other factors are readjusted. </p>     <p>Key words: CONCEPT FORMATION; HEALTH </p>     <p>Recibido: 1/3/02 Aprobado: 12/9/02 </p>     <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b> </p>     <!-- ref --><p>1. Mor&iacute;n E. Ciencia con conciencia. Barcelona, Espa&ntilde;a: Anthropos Editorial del Hombre; 1984. <!-- ref --><p>2. Morales Calatayud F. Psicolog&iacute;a de la Salud. Conceptos b&aacute;sicos y proyecciones de trabajo. Ciudad de La Habana, Cuba: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica;1999. <!-- ref --><p>3. Engehart H. Tristam, Wildes Kevin W. Medicine, Philosophy of. Encyclopedia of Bioethics. Encyclopedia text Copyright 1995 by Macmillan Library Reference. <!-- ref --><p>4. La&iacute;n Entralgo P. Historia Universal de la Medicina. Barcelona, Espa&ntilde;a: Salvat Editores S. A;1981. <!-- ref --><p>5. Callahan D. Encyclopedia of Bioethics. Encyclopedia text Copyright 1995 by Macmillan Library Reference. <p>6. Perez Lovelle R. La psiquis en la determinaci&oacute;n de la salud. Ciudad de La La Habana, Cuba: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1981. </p>     <!-- ref --><p>7. Terris M. Temas de Epidemiolog&iacute;a y Salud P&uacute;blica (Compilaci&oacute;n de J. Alederegu&iacute;a J.) Ciudad de La Habana, Cuba: Editorial de Ciencias M&eacute;dicas; 1992. p.192. <!-- ref --><p>8. Barreras Enrich A, Dujarric Pull&eacute;s R, Llorens Figueroa J. Filosof&iacute;a y Ciencia de la Salud. Ciudad de La habana, Cuba: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n; 1991. <!-- ref --><p>9. Alderegu&iacute;a Henr&iacute;quez J. La sanolog&iacute;a como proyecto. Cuidad de La Habana, Cuba: Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humano; 1992. <!-- ref --><p>10. Alderegu&iacute;a J, Nu&ntilde;ez JJ, Fern&aacute;ndez R. Salud, Mujer y Desarrollo. Ciudad de La Habana, Cuba: Editorial de Ciencias M&eacute;dicas; 1994. <!-- ref --><p>11. Epp J. Lograr la salud para todos: un marco para la promoci&oacute;n de la salud. En: Promoci&oacute;n de salud una antolog&iacute;a. OPS. Publicaci&oacute;n Cient&iacute;fica No. 557. <!-- ref --><p>12. Najera E. La Salud P&uacute;blica, una Teor&iacute;a para una pr&aacute;ctica. &iquest;se precisa su reconstrucci&oacute;n?: Organizaci&oacute;n Pan de la Salud. La crisis de la Salud P&uacute;blica. Publicaci&oacute;n Cient&iacute;fica No 540. <p>13. Lage A, Molina JR, Basc&oacute; EL, Mor&oacute;n F. La investigaci&oacute;n en salud como elemento integrador entre la universidad y los servicios de salud. Rev Cubana Educaci&oacute;n M&eacute;dica Superior 1995; 9 (1-2). </p>     <!-- ref --><p>14. Nu&ntilde;ez Jover J. La ciencia y sus leyes de desarrollo. En: Problemas sociales de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Ciudad de La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela; 1994. <!-- ref --><p>15. Apostel L. Interdisciplinaridad y ciencias humanas. Paris: Tecnos. UNESCO; 1983. <!-- ref --><p>16. Acanda JL. La confluencia que se frustr&oacute;: psicoan&aacute;lisis y bolchevismo. Rev. Temas No 14, Abr-Jun1998. <!-- ref --><p>17. Acosta Sariego J. (editor) Bio&eacute;tica desde una perspectiva cubana. Ciudad de La Habana, Cuba: Editorial de la Fundaci&oacute;n F&eacute;lix Varela; 1997. <!-- ref --><p>18. Testa M. Salud P&uacute;blica: Acerca de su sentido y significado. OPS. La crisis de la Salud P&uacute;blica. Publicaci&oacute;n Cient&iacute;fica No 540.p.205-229. <p align="center"><a name="not"></a><a><b>Notas</b></a> </p>     <p>(I) Ve&aacute;se P&eacute;rez Lovelle (1987), p.25. </p>     <p>(II) Para eso se utiliza el t&eacute;rmino morbilidad m&eacute;dica. </p>     <p>(III) Sobre salud positiva refiri&eacute;ndose al individuo, M. Terris refiere que no denota simplemente un estado subjetivo de bienestar, sino que posee un componente funcional, a saber, capacidad para participar eficazmente en la sociedad: en el lugar de trabajo, en el hogar, en la comunidad.Ver,1992,p.192. </p>     <p>(IV) Por ejemplo en el caso de las enfermedades hereditarias elevados a un grado exponencial gracias al Proyecto del Genoma Humano (HUGO) </p>     <p>(V) Es un lugar coincidente en la literatura a nuestro alcance el reconocimiento de que existe en terrenos de la profesi&oacute;n m&eacute;dica un paradigma biologicista y otro paradigma social, (Arrollo,1992) (Alderegu&iacute;a,1994,1995) (Sotolongo,1995) (Marcelino,1995) (Araujo,1993) (Morales,1999) que determinan los modelos que explican la enfermedad y por tanto los fines pr&aacute;cticos, m&eacute;todos y las formas institucionales. </p>     <p>(VI) El autor propone diversos enfoques de lo social: La cuesti&oacute;n del poder, - como actividad compleja que puede entenderse como capacidad y como relaci&oacute;n, y que podr&iacute;a ayudar a explicar lo que ocurre en la sociedad y en consecuencia en la salud- ,la democratizaci&oacute;n como distribuci&oacute;n del poder, la participaci&oacute;n, los actores sociales y el Estado, la articulaci&oacute;n entre teor&iacute;a y pr&aacute;ctica y por &uacute;ltimo el problema de los social como hist&oacute;rico, como proceso de construcci&oacute;n de sujetos individuales y colectivos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(VII) Prieto Ram&iacute;rez D, Aguirre del Busto R. La Salud como valor social. En Filosof&iacute;a y Salud. Ptoyecto Editorial CENDECSA;1999. </p>     <p>(VIII) Aun existe quien considera a la medicina basada en las ciencias naturales, que se ocupa del hombre como un organismo, un elemento activo en un sistema natural. La medicina cl&iacute;nica basada en las ciencias naturales se ocupa de ?controlar las alteraciones, mediante la acci&oacute;n del sistema psicobiol&oacute;gico externo del hombre?. (Purola,1992, p529-30) </p>     <p>(IX) Berger y Luckmann enfatizaron entre otras cosas en la importancia de la tipificaci&oacute;n y de las recetas que definiendo estructuras sociales, - no precisamente en una perspectiva de estas estructuras y enmarc&aacute;ndose en el proceso de institucionalizaci&oacute;n, en el que se suelen desarrollar pautas habituales de acci&oacute;n y h&aacute;bitos - permiten no tener que decidir una acci&oacute;n apropiada para cada nueva situaci&oacute;n y de este modo controlar el comportamiento humano estableciendo pautas de conducta definidas de antemano. (Ritzer,1993) </p>     <p>(X) El autor muestra el idealismo de la postura construccionista en cuanto a la verdad. Son construccionistas aquellas concepciones que no ven un informe en el conocimiento, que no lo consideran reflejo o entidad tendiente a corresponder con la realidad situada m&aacute;s all&aacute; de &eacute;l, sino que lo asumen como una construcci&oacute;n humana. Esta tesis radicalizada lleva al construccionismo social , en el que es considerado construido todo el mundo de los hombres, su realidad social. (p.47-48) </p>      ]]></body><back>
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