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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Replanteamiento de la teoría de la virtud desde un enfoque axiológico]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The theory of virtue from an axiological approach]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The author begins mentioning the historical trajectory of the theory of virtue making a journey through the thinkers and currents of thought of antiquity and the Middle Ages. Later on, he defines methodological positions in relation to terms like autonomy and attitude, and outlines the main problem of the investigation: “What characteristics should human behavior and psychocological processes that precede it have, so that these characteristics are valuable from the ethical-moral point of view? In order to answer this query he calls to mind the theory of virtue and divides it into a system of principles gathered into four levels. The first level encloses the principles that, according to the author, allow to define the extension and the limits of the ethical-moral values domain, and the object of valuation from the perspective analyzed. In the second level are grouped the principles whose observation guarantees the effectiveness of behavior. The importance of this factor is stressed. In the third level, regarding the principle of justice, the problem of the social agent's responsibility to himself and to other people is considered, and the bases to evaluate the correlation among different social agents are proposed. In the fourth level, the principle of adherence to the demands of ethical-moral self-regulation, allows to evaluate the grade of affective commitment with the notion of what is fair or necessary. It is pointed out that a certain grade of affective commitment is indispensable so that the individual becomes a true bearer of moral and ethical values. After that, the relationship between the principles and levels of principles is approached arguing that among them there is a close unity and interrelation. Lastly the author makes reference to the existent relationship among the principles proposed with those denominated "cardinal virtues": strength, temperance, justice and wisdom]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[FILOSOFÍA]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[SOCIAL VALUES]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center" class="Estilo1">             <p>Ensayo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Replanteamiento de la teor&iacute;a de la virtud desde un enfoque axiol&oacute;gico </b></p>           <p align="center"><b>The theory of virtue from an axiological approach. </b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center" class="Estilo1">             <p>Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Arturo S&aacute;nchez Hern&aacute;ndez </b>. Especialista de primer grado en medicina general integral. Residente de primer a&ntilde;o en Psiquiatr&iacute;a. Editor de la Revista Humanidades M&eacute;dicas. Hospital Psiqui&aacute;trico Ren&eacute; Vallejo Ortiz. E.mail: <a href="mailto:asanchez@finlay.cmw.sld.cu">asanchez@finlay.cmw.sld.cu </a>Carretera central este, km. 7 y medio. Camag&uuml;ey. Tel&eacute;fonos: 271567, 271324, 271302 </p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p align="center"><b>Resumen</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El autor comienza hablando de la trayectoria hist&oacute;rica de la teor&iacute;a de la virtud haciendo un recorrido por los pensadores y corrientes de pensamiento de la antig&uuml;edad y el Medioevo. Con posterioridad define posiciones metodol&oacute;gicas con relaci&oacute;n a t&eacute;rminos como autonom&iacute;a y actitud, y deja planteada la problem&aacute;tica central de la investigaci&oacute;n: “&iquest;qu&eacute; caracter&iacute;sticas deben tener la conducta humana y los procesos ps&iacute;quicos que la anteceden para que sean valiosos desde el punto de vista &eacute;tico-moral? Para intentar dar respuesta a esta interrogante retoma la teor&iacute;a de la virtud y la divide en&nbsp; un sistema de principios agrupados en cuatro niveles. En el primer nivel son agrupados principios que, seg&uacute;n el autor, permiten definir la extensi&oacute;n y los l&iacute;mites del dominio de los valores &eacute;tico-morales, y el objeto de valoraci&oacute;n desde la perspectiva analizada. En el segundo nivel se agrupan principios cuya observaci&oacute;n garantizan&nbsp; la efectividad de la conducta, y se insiste en la importancia de esta. En el tercer nivel, con el principio de justicia se aborda el problema de la responsabilidad del agente social tanto con los dem&aacute;s como con el mismo, y se proponen las bases para evaluar la correlaci&oacute;n entre diferentes agentes sociales. En el cuarto nivel, el principio de adherencia a las exigencias de autorregulaci&oacute;n &eacute;tico-moral, permite evaluar el grado de compromiso afectivo con los conocimientos sobre lo justo o debido. Se plantea que cierto grado de compromiso afectivo resulta indispensable para que el individuo sea realmente portador de valores &eacute;tico morales. M&aacute;s adelante se aborda la relaci&oacute;n entre los principios y niveles de principios argumentando que entre ellos existe una estrecha unidad e interrelaci&oacute;n.&nbsp; Por &uacute;ltimo hace referencia a la relaci&oacute;n existente entre los principios propuestos con las denominadas &quot;virtudes cardinales&quot;: fortaleza, templanza, justicia y prudencia. </p>     <p>Palabras Clave: FILOSOF&Iacute;A; VALORES SOCIALES </p>     <p align="center"><b>Desarrollo</b> </p>     <p>ANTECEDENTES&nbsp; HIST&Oacute;RICOS NECESARIOS </p>     <p>Las interrogantes: &iquest;C&oacute;mo debo actuar? Y &iquest;c&oacute;mo debo pensar o estar preparado para actuar correctamente?, aunque elaboradas de muy diferentes&nbsp; formas, han sido planteadas y respondidas desde tiempos inmemorables, y todo luce indicar que continuar&aacute;n plante&aacute;ndose en el futuro. Tales cuestionamientos constituyen problem&aacute;ticas capitales dentro de la &eacute;tica. De la soluci&oacute;n que se les d&eacute; a los mismos se deriva el modelo del ser humano que se aspira formar; por lo que tendr&aacute; una decisiva repercusi&oacute;n en la&nbsp; elaboraci&oacute;n de proyectos formativos y reformativos de valores. De ah&iacute; su enorme importancia. </p>     <p>La teor&iacute;a de la virtud o aretolog&iacute;a (<a href="#ref">1</a>) constituye una de las numerosas respuestas a las interrogantes antes enunciadas.&nbsp; “Virtud” proviene del lat&iacute;n “virtus”, y al igual que su equivalente griego: “aret&eacute;”, significa cualidad excelente de las cosas o personas para realizar sus funciones. El aret&eacute; de un cuchillo radica en que tenga un buen filo, que sea maniobrable, liviano, etc. Cuando se habla de virtud o aret&eacute; en el hombre&nbsp; se hace referencia a cualidades que lo capacitan para realizar excelentemente las m&uacute;ltiples funciones que puede desempe&ntilde;ar. En este sentido se habla de virtuosismo en el arte, el deporte, la ciencia, etc.&nbsp; La virtud moral: “&ecirc;thik&eacute; aret&eacute;”, no es otra cosa que cualidades excelentes de una persona en el &aacute;mbito moral. (<a href="#ref">2</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn2"></a> Los antecedentes de esta teor&iacute;a se remontan a la antig&uuml;edad: </p>     <p>S&oacute;crates (470-399&nbsp; a.n.e) identifica la virtud con el conocimiento, (<a href="#ref">3</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn3"></a>las&nbsp; personas ser&aacute;n&nbsp; virtuosas si conocen que es la virtud. Para este pensador todo maldad o pecado es resultado de la ignorancia. El recto conocimiento de las cosas lleva al&nbsp; hombre a obrar moralmente.&nbsp; Quien sabe lo que&nbsp; es bueno tambi&eacute;n&nbsp; lo practica;&nbsp; ning&uacute;n sabio&nbsp; yerra. Puesto&nbsp; que la virtud reposa en el saber, puede&nbsp; ense&ntilde;arse. (<a href="#ref">3, 4</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn4"></a><a href="../../../art06.htm#_ftn5"></a>Esta concepci&oacute;n ha sido denominada intelectualismo o racionalismo &eacute;tico. (<a href="#ref">5</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn6"></a>Para S&oacute;crates las virtudes est&aacute;n intervinculadas, nadie puede ser moderado sin ser valiente y prudente. Para este pensador el m&aacute;s elevado bien es la felicidad. </p>     <p>Los seguidores de&nbsp; la tendencia filos&oacute;fica fundada por Euclides&nbsp; de Megara&nbsp; (Aprox. 450-380&nbsp; a.n.e), llamados&nbsp; megarios, afirmaron que&nbsp; aunque la virtud puede&nbsp; llamarse sabidur&iacute;a, bien o raz&oacute;n, puede ser&nbsp; revelada solo a trav&eacute;s de &nbsp;una b&uacute;squeda l&oacute;gica. Para los&nbsp; megarios la virtud &uacute;nica&nbsp; y una es el&nbsp; conocimiento del bien, y de ella son solo variedades las dem&aacute;s virtudes. </p>     <p>Para&nbsp; Aristipo de&nbsp; Cirene (435-354&nbsp; a.n.e) y&nbsp; sus seguidores, los llamados cirenaicos,&nbsp; la finalidad y bien&nbsp; supremo de la conducta humana&nbsp;&nbsp; es&nbsp; alcanzar&nbsp;&nbsp; el&nbsp; mayor&nbsp;&nbsp; placer&nbsp; posible&nbsp; (hedonismo). Consideraban&nbsp;&nbsp; a&nbsp; los&nbsp;&nbsp; placeres&nbsp; sensuales&nbsp;&nbsp; preferibles&nbsp; a&nbsp; los intelectuales,&nbsp; mas&nbsp;&nbsp; el&nbsp; hombre,&nbsp; seg&uacute;n&nbsp;&nbsp; Aristipo,&nbsp; no&nbsp; ha&nbsp;&nbsp; de convertirse en esclavo del goce, sino&nbsp; que ha de tender al placer prudente.&nbsp; Seg&uacute;n&nbsp; ellos&nbsp; los&nbsp; conceptos&nbsp; de&nbsp; moralmente&nbsp; bueno&nbsp; y moralmente&nbsp; malo carecen&nbsp; de sentido,&nbsp; y la&nbsp; obligaci&oacute;n moral&nbsp; no existe. </p>     <p>Los&nbsp; c&iacute;nicos,&nbsp; dentro&nbsp; de&nbsp; los&nbsp; que&nbsp; tenemos a Ant&iacute;stenes (444-369 a.n.e) y&nbsp; Di&oacute;genes de S&iacute;nope&nbsp; (414-324 a.n.e), contrariamente&nbsp; al hedonismo&nbsp; de los&nbsp; cirenaicos, mantuvieron&nbsp; que la&nbsp; esencia de la virtud es autocontrol, y el desprecio del placer como un mal. Los c&iacute;nicos entend&iacute;an que&nbsp; la base de la felicidad y&nbsp; de la virtud se encontraba en el desd&eacute;n por las normas sociales, en la renuncia a la&nbsp; riqueza, a&nbsp; la gloria,&nbsp; a toda&nbsp; satisfacci&oacute;n de los sentidos. Llevaron&nbsp; su&nbsp; desprecio&nbsp; por&nbsp; las&nbsp; normas&nbsp; de&nbsp; conducta&nbsp; hasta la infracci&oacute;n del decoro. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para los c&iacute;nicos, el fin de la vida virtuosa solo puede ser la tranquilidad basada en la renuncia a todo lo que convierte al hombre en un ser dependiente: los bienes, los placeres y los conceptos ratif&iacute;cales y convencionales. De ah&iacute; que la moral de los c&iacute;nicos sea el ascetismo, el ideal de la sencillez que limita con el estado de precultura, el desprecio por la satisfacci&oacute;n de la mayor&iacute;a de las necesidades, a excepci&oacute;n de las fundamentales, y la burla de todos los convencionalismos, de los prejuicios religiosos, con la pr&eacute;dica de la naturalidad absoluta y de la libertad personal tambi&eacute;n absoluta. (<a href="#ref">3</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn7"></a></p>     <p>Plat&oacute;n (427-347&nbsp; a.n.e) difiere de&nbsp; S&oacute;crates en que&nbsp; no consider&oacute; que la&nbsp; virtud consist&iacute;a solamente en&nbsp; sabidur&iacute;a, sino tambi&eacute;n en justicia, temperancia y fortaleza,&nbsp; las cuales constituyen, seg&uacute;n&nbsp; &eacute;l, la justa armon&iacute;a de la&nbsp; actividad humana. Para&nbsp; Plat&oacute;n el alma humana est&aacute;&nbsp; compuesta por tres&nbsp; partes: la racional, la voluntad, y los&nbsp; apetitos. Para&nbsp; &eacute;l, una&nbsp; persona justa&nbsp; es aquella&nbsp; en la que el elemento racional apoyado por la voluntad controla los apetitos. Consider&oacute; al bien como un elemento esencial de la realidad, y que el mal no&nbsp; existe en s&iacute; mismo, sino que&nbsp; es un reflejo imperfecto de&nbsp; bien. Plante&oacute;&nbsp; que el&nbsp; bien supremo&nbsp; consiste en una perfecta imitaci&oacute;n&nbsp; de&nbsp; Dios.&nbsp; La&nbsp; virtud&nbsp; facilita&nbsp; al&nbsp; hombre ordenar su conducta de&nbsp; acuerdo con los dictados&nbsp; de la raz&oacute;n y&nbsp; la conducta deviene una imitaci&oacute;n de Dios. </p>     <p>Arist&oacute;teles (384-322&nbsp; a.n.e), disc&iacute;pulo de Plat&oacute;n,&nbsp; es el primero que hace una sistematizaci&oacute;n&nbsp; de conocimientos relacionados con la &eacute;tica, y&nbsp; es adem&aacute;s el&nbsp; que le da&nbsp; el nombre a&nbsp; esta ciencia. La orientaci&oacute;n&nbsp; fundamental de su sistema&nbsp; &eacute;tico-filos&oacute;fico es la felicidad&nbsp; (eudemonismo). Cr&iacute;tica el racionalismo &eacute;tico de S&oacute;crates. Plantea&nbsp; que las&nbsp; virtudes morales&nbsp; son h&aacute;bitos de&nbsp; elecci&oacute;n o preferencias volitivas&nbsp; que hacen bueno al hombre&nbsp; y buena&nbsp; la obra&nbsp; que realiza, <a href="../../../art06.htm#_ftn8"></a>&nbsp;(<a href="#not">i</a>) y constituyen&nbsp; posiciones intermedias entre&nbsp; extremos viciosos, uno&nbsp; por exceso y&nbsp; otro por defecto. Al igual&nbsp; que Plat&oacute;n considera que la&nbsp; virtud no es s&oacute;lo sabidur&iacute;a,&nbsp;&nbsp; sino&nbsp; tambi&eacute;n&nbsp;&nbsp; justicia,&nbsp; templanza&nbsp;&nbsp; y&nbsp; fortaleza. Consider&oacute;&nbsp; a&nbsp; la&nbsp; justicia&nbsp; como&nbsp; &quot;compendio&quot;&nbsp; de&nbsp; las&nbsp; de&nbsp; dem&aacute;s virtudes, las&nbsp; cuales se encuentran&nbsp; contenidas en ella.&nbsp; Plante&oacute; adem&aacute;s&nbsp; que&nbsp; las&nbsp; virtudes&nbsp; morales&nbsp; s&oacute;lo&nbsp; pueden&nbsp; adquirirse por repetici&oacute;n&nbsp; y correcci&oacute;n&nbsp; de acciones,&nbsp; y se&nbsp; dan siempre&nbsp; en una relaci&oacute;n entre&nbsp; seres humanos. Para&nbsp; este pensador la&nbsp; evaluaci&oacute;n moral de&nbsp; un acto presupone&nbsp; la atribuci&oacute;n de&nbsp; responsabilidad al agente moral, y la responsabilidad implica voluntariedad. (<a href="#ref">9</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn9"></a>Insiste adem&aacute;s &nbsp;en el&nbsp; car&aacute;cter circunstancial&nbsp; de la&nbsp; virtud cuando&nbsp; las explica&nbsp; se&ntilde;alando&nbsp; que&nbsp; son&nbsp; una&nbsp; forma&nbsp; de actuar como, cuando, donde, y en la forma en que es preciso hacerlo. (<a href="#ref">6</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn10"></a></p>     <p>La &eacute;tica estoica se funda en su determinismo c&oacute;smico ya que, para los estoicos, la ley que rige el universo es el mismo fuego inteligente o logos divino que toca nuestra alma. Ante el determinismo c&oacute;smico, la actitud del sabio solamente puede ser la de aceptar el destino, (<a href="#ref">7</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn11"></a>ya que todo est&aacute; regido por la providencia del logos. La m&aacute;xima moral de los estoicos se resume con la sentencia: &laquo;vive de acuerdo con la naturaleza&raquo; o, lo que es lo mismo, siguiendo el logos divino. (<a href="#ref">7</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn12"></a>La virtud consiste en la eliminaci&oacute;n de todas las pasiones y en la aceptaci&oacute;n del orden de la naturaleza, la cual es ordenada y racional, y solo una vida en armon&iacute;a con la naturaleza puede&nbsp; ser&nbsp; buena. Para ellos a&nbsp; virtud&nbsp; es&nbsp; &uacute;nica&nbsp; e&nbsp; indivisible.&nbsp; No&nbsp; se la tiene parcialmente,&nbsp; sino&nbsp; que&nbsp; o&nbsp; se&nbsp; es&nbsp; virtuoso&nbsp; o&nbsp; no. Abogaban&nbsp; por&nbsp; la independencia de las circunstancias materiales, y sosten&iacute;an que&nbsp; las pasiones y&nbsp; afecciones son malas, por lo que el hombre sabio es independiente&nbsp; de ellas. </p>     <p>En la Edad Media a San Ambrosio (339-397) se le atribuye la introducci&oacute;n de la noci&oacute;n de virtudes cardinales. (<a href="#ref">8</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn13"></a></p>     <p>Tom&aacute;s de&nbsp; Aquino (1225-1274) reconcili&oacute; el aristotelismo con la autoridad de la Iglesia. Acept&oacute; el tratamiento dado a las virtudes por&nbsp;&nbsp; Plat&oacute;n&nbsp; y&nbsp; representantes del&nbsp; estoicismo,&nbsp; por&nbsp; considerar&nbsp; que la prudencia, la&nbsp; justicia, la fortaleza y&nbsp; la templanza constituyen el&nbsp;&nbsp; fundamento&nbsp;&nbsp; de&nbsp;&nbsp; todas&nbsp;&nbsp; las&nbsp;&nbsp; dem&aacute;s. Seg&uacute;n este pensador en estas “virtudes-tipos”&nbsp; se realizan a la perfecci&oacute;n los cuatro modos generales de virtud: determinaci&oacute;n racional del bien (prudencia),&nbsp; establecimiento del&nbsp; bien (justicia),&nbsp; firmeza para adherirse&nbsp; al&nbsp; bien&nbsp; (fortaleza),&nbsp; y&nbsp; moderaci&oacute;n&nbsp; para no dejarse arrastrar al mal (templanza).(<a href="#ref">9</a>) Hizo hincapi&eacute; en las denominadas virtudes teologales:&nbsp; fe, esperanza y caridad, las cuales&nbsp; define como&nbsp; h&aacute;bitos infusos&nbsp; por Dios.&nbsp; La orientaci&oacute;n fundamental&nbsp; de su doctrina es Dios. </p>     <p>A partir del renacimiento la teor&iacute;a de la virtud dej&oacute; de ser la concepci&oacute;n &eacute;tica predominante, pero a pesar de haber dejado de ser la teor&iacute;a &eacute;tica normativa dominante hace m&aacute;s de cinco siglos, en la actualidad, utilizando la terminolog&iacute;a m&aacute;s reciente de la &eacute;tica y la axiolog&iacute;a, se presentan bajo el r&oacute;tulo de “nuevo” construcciones te&oacute;ricas y conceptos que han sido tratados, y&nbsp; con profundidad, desde la antig&uuml;edad. Se utiliza el calificativo de valor moral o &eacute;tico moral para designar lo que antiguamente se denominaba virtud moral. </p>     <p>Cabe hacernos la siguiente pregunta: &iquest;Constituye la teor&iacute;a de la virtud, con sus diferentes variantes, una construcci&oacute;n te&oacute;rica totalmente obsoleta o existen elementos de ella que pueden y deben ser aprovechadas?. </p>     <p>ALGUNAS PRECISIONES METODOL&Oacute;GICAS </p>     <p>Luego de estos elementos hist&oacute;ricos y de enunciar el problema al que estar&aacute; dedicada la presente obra, se hace necesario realizar algunas&nbsp; precisiones conceptuales y metodol&oacute;gicas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para evitar repeticiones innecesarias con relaci&oacute;n a t&eacute;rminos como: agente social,&nbsp; ser humano”, dignidad, valor, valor &eacute;tico-moral y&nbsp; valor fundamental, remitimos al lector al art&iacute;culo: “Algunas reflexiones en torno al concepto de valor &eacute;tico moral”, en donde se conceptualizan los t&eacute;rminos citados, se&nbsp; justifica la elecci&oacute;n del ser humano como bien supremo y a la dignidad humana como valor fundamental, y se especifica qu&eacute; elementos de la realidad pueden ser portadores de los valores &eacute;tico morales y a trav&eacute;s de que forma. </p>     <p>Aunque en el art&iacute;culo especificado se definen con claridad posiciones con relaci&oacute;n al problema de la elecci&oacute;n del valor fundamental y bien supremo; por la enorme importancia del tema resulta necesario retomarlo. (<a href="#not">iii</a>) La orientaci&oacute;n fundamental va a determinar el universo de valores o virtudes y antivalores o vicios, y la posici&oacute;n jer&aacute;rquica de los mismos, ya que constituye el n&uacute;cleo alrededor del cual se elabora todo el cuerpo te&oacute;rico. Uno de los elementos que conforman el criterio valorativo de excelencia de car&aacute;cter y buen obrar lo constituye precisamente la orientaci&oacute;n fundamental, como se ver&aacute; con m&aacute;s detalle en el principio de autonom&iacute;a y orientaci&oacute;n a valor fundamental: “dignidad humana”. El simple hecho de asumir a la dignidad humana como la&nbsp; orientaci&oacute;n fundamental trae como consecuencia todo un replanteamiento de la teor&iacute;a de la virtud desde las posiciones del humanismo. </p>     <p>Debido a que el tema de la autonom&iacute;a resulta capital en el problema de la responsabilidad moral, es necesario realizar precisiones metodol&oacute;gicas. Como posiciones extremas sobre la soluci&oacute;n a las posibilidades del ser humano para autodeterminarse sobre la base de un ideal tenemos al voluntarismo y el fatalismo. </p>     <p>Para el voluntarismo el ser humano es responsable ante todo lo que ocurre en su vida, tal es la posici&oacute;n del existencialismo. Para el fatalismo el ser humano no es responsable ante nada. </p>     <p>Existen elementos de la realidad que nos son dados sin que hayamos podido elegirlos: el lugar y la &eacute;poca de nacimiento, nuestros padres, nuestra herencia gen&eacute;tica, etc. Ante estos elementos un ser humano no tiene ninguna responsabilidad. Otros elementos de la realidad s&iacute; son manejables o modificables total o parcialmente por el ser humano o por un ser humano en particular, y ante esos elementos de la realidad que son modificables, el ser humano es responsable tanto en el sentido de modificar lo que puede y debe como en el de no modificar lo que puede pero no debe. </p>     <p>En la presente obra, aunque el enfoque axiol&oacute;gico es el fundamental, tambi&eacute;n se enfoca a la teor&iacute;a de la virtud desde el &aacute;ngulo de otras disciplinas como: teor&iacute;a del derecho. psicolog&iacute;a,&nbsp; cibern&eacute;tica y teor&iacute;a de los sistemas. </p>     <p>La axiolog&iacute;a, como ciencia joven que es, todav&iacute;a “pide prestado” m&eacute;todos de otras ciencias. Adem&aacute;s, por la complejidad del fen&oacute;meno analizado, este requiere de un enfoque multidisciplinario para su adecuada comprensi&oacute;n como un todo. Si la enfocamos solamente desde el &aacute;ngulo de una sola disciplina, s&oacute;lo pudi&eacute;ramos analizar algunos de sus componentes, y no ella en su conjunto, por lo que, al igual que en la par&aacute;bola de los ciegos y el elefante, tendr&iacute;amos una imagen reducida de la misma. </p>     <p>El presente estudio se ha dividido en niveles de principios porque con cada uno de ellos se aborda un nivel de an&aacute;lisis diferente de la problem&aacute;tica de los valores &eacute;tico-morales. Estos niveles se encuentran estrechamente interrelacionados formando una unidad y cada uno de ellos prepara el camino a los que le siguen, como se ver&aacute; con m&aacute;s detalles en un ac&aacute;pite dedicado a la relaci&oacute;n entre los principios y niveles de principios. </p>     <p>A trav&eacute;s de un replanteamiento de la teor&iacute;a de la virtud, desde posiciones humanistas y un enfoque axiol&oacute;gico, se intentar&aacute; dar respuesta a las interrogantes iniciales planteadas de la siguiente forma: &iquest;Qu&eacute; caracter&iacute;sticas deben tener la conducta humana y los procesos ps&iacute;quicos que lo anteceden para que pueda ser considerada valiosa desde el punto de vista &eacute;tico moral?. </p>     <p>PRIMER NIVEL DE PRINCIPIOS </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>AUTONOMIA DE LA CONDUCTA Y SIGNIFICACION POSITIVA&nbsp; DE LA MISMA PARA EL VALOR FUNDAMENTAL &quot;DIGNIDAD HUMANA&quot;. </p>     <p>Este principio, al precisar que caracter&iacute;sticas debe tener la actividad humana para que tenga implicaci&oacute;n &eacute;tico-moral, nos permite conocer la extensi&oacute;n y los l&iacute;mites del dominio axiol&oacute;gico analizado. Una de estas caracter&iacute;sticas&nbsp; es que&nbsp; la conducta haya sido el&nbsp; fruto de la&nbsp; libre elecci&oacute;n del agente social. Donde no hay autonom&iacute;a, (<a href="#not">iv</a>) donde no es posible la elecci&oacute;n&nbsp; libre, sea cual sea la causa, no hay responsabilidad moral y por lo tanto la conducta no le es imputable&nbsp; al agente social&nbsp; que la realiz&oacute;, ya&nbsp; que en ese caso no pod&iacute;a exig&iacute;rsele que hubiera elegido actuar de otra manera. (<a href="#not">v</a>) Es&nbsp; evaluable&nbsp; desde&nbsp; el&nbsp; punto&nbsp; de&nbsp; vista&nbsp; axiol&oacute;gico de valor o antivalor&nbsp; por su&nbsp; significaci&oacute;n&nbsp; para&nbsp; el valor fundamental &quot;dignidad &nbsp;humana&quot;, pero&nbsp; desde el punto de&nbsp; vista &eacute;tico-moral no tipificar&aacute; valores ni antivalores, (<a href="#ref">10</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn18"></a>los cuales no se dan sin elecci&oacute;n libre. </p>     <p>Si un&nbsp; individuo&nbsp; se siente&nbsp; muy mal,&nbsp; pierde el&nbsp; conocimiento y&nbsp;&nbsp; al caer&nbsp; produce lesiones&nbsp; graves a un reci&eacute;n nacido; desde el punto de vista axiol&oacute;gico el suceso es un antivalor,&nbsp; porque&nbsp; se&nbsp; produjo&nbsp; un&nbsp; da&ntilde;o&nbsp; en&nbsp; un&nbsp; bien que es la integridad&nbsp; del ni&ntilde;o,&nbsp; pero no&nbsp; lo&nbsp; es&nbsp; desde el&nbsp; punto de&nbsp; vista &eacute;tico-moral,&nbsp; ya&nbsp; que&nbsp; al&nbsp; no&nbsp; haber&nbsp; sido&nbsp; el&nbsp; fruto de su libre elecci&oacute;n no le es imputable&nbsp; desde el punto de vista &eacute;tico-moral. Podemos citar tambi&eacute;n el ejemplo de un individuo que enfrenta&nbsp; un gran peligro desconoci&eacute;ndolo o bajo los efectos de alguna droga, &iquest;ser&aacute;&nbsp; acaso valiente? </p>     <p>Pero la autonom&iacute;a de la conducta no es suficiente para que esta tenga implicaci&oacute;n &eacute;tico-moral, ya que&nbsp; constantemente estamos&nbsp; realizando&nbsp; elecciones&nbsp; libres&nbsp; sin&nbsp; trascendencia&nbsp; para nuestra existencia&nbsp; y la de otros&nbsp; agentes sociales, como lo es&nbsp; el simple hecho de escoger el sabor de helado que consumiremos. </p>     <p>Otro requisito&nbsp; importante que debe cumplir&nbsp; la conducta para que tenga&nbsp;&nbsp; implicaci&oacute;n&nbsp; &eacute;tico-moral&nbsp;&nbsp; es&nbsp; que&nbsp;&nbsp; afecte&nbsp; positiva&nbsp;&nbsp; o negativamente al valor fundamental&nbsp; &quot;dignidad humana&quot;. La conducta con significado&nbsp; neutro, aunque&nbsp; sea aut&oacute;noma,&nbsp; carece de implicaci&oacute;n &eacute;tico-moral. </p>     <p>Pero&nbsp; la significaci&oacute;n&nbsp; positiva para&nbsp; la dignidad humana&nbsp; tampoco es suficiente por&nbsp; s&iacute; sola para determinar que la conducta sea &eacute;ticamente correcta. Un&nbsp; acto u omisi&oacute;n puede tener consecuencias muy positivas para el valor fundamental propuesto y no haber sido el fruto de&nbsp; la libre elecci&oacute;n del agente moral. En estos casos&nbsp; los motivos que inspiraron&nbsp; la conducta pueden haber sido&nbsp; completamente opuestos&nbsp; a&nbsp; las&nbsp; consecuencias. Por otro lado, la conducta puede ser&nbsp; aut&oacute;noma&nbsp; y&nbsp;&nbsp; sus&nbsp; resultados&nbsp;&nbsp; inmediatos&nbsp; tener&nbsp;&nbsp; un significado&nbsp; muy positivo&nbsp; para el&nbsp; ser humano y su dignidad,&nbsp; pero si es&nbsp; solamente un&nbsp; medio para el logro&nbsp; de objetivos con consecuencias muy negativas&nbsp; para el valor&nbsp; fundamental, como ser&iacute;a&nbsp; el caso de alguien que salve&nbsp; a un ni&ntilde;o de un grave&nbsp; peligro para ganarse la confianza de sus familiares con el objetivo de robarles con mayor facilidad, no puede decirse que la proyecci&oacute;n global de esta conducta sea valiosa desde es punto de vista &eacute;tico-moral. En el cine y la literatura se pueden encontrar numerosas s&aacute;tiras&nbsp; a personas que han sido elevados a la condici&oacute;n de h&eacute;roes, cuando el verdadero m&oacute;vil de sus acciones fue la&nbsp; ambici&oacute;n o la&nbsp; debilidad. Un acto&nbsp; en apariencia valiente puede haberse realizado por equivocaci&oacute;n o por cobard&iacute;a. </p>     <p>Un&nbsp; acto&nbsp; u&nbsp; omisi&oacute;n&nbsp; tiene&nbsp; implicaci&oacute;n&nbsp; moral,&nbsp; no s&oacute;lo por sus consecuencias para el valor fundamental&nbsp; sino tambi&eacute;n por el v&iacute;nculo psicol&oacute;gico del agente moral con los resultados de su&nbsp; conducta, por&nbsp; la calidad&nbsp; &eacute;tica de&nbsp; los motivos&nbsp; morales que participaron en la elecci&oacute;n libre. </p>     <p>La&nbsp; autonom&iacute;a, la&nbsp; calidad &eacute;tica&nbsp;&nbsp; de los&nbsp; motivos morales,&nbsp; y la significaci&oacute;n positiva para el&nbsp; valor fundamental &quot;dignidad humana&quot; se han de concebir en estrecha&nbsp; relaci&oacute;n.&nbsp; La absolutizaci&oacute;n&nbsp; de&nbsp; uno&nbsp; u&nbsp; otro&nbsp; elemento&nbsp; conduce&nbsp; a posiciones extremistas. </p>     <p>NO CORRESPONDENCIA ABSOLUTA ENTRE EL VALOR &Eacute;TICO-MORAL PORTADO Y LA CONDUCTA DEL INDIVIDUO QUE LO PORTA. </p>     <p>No puedo valorar a un individuo&nbsp; de portador de un determinado valor si no efect&uacute;a actos u omisiones que lo tipifiquen. No puedo valorar a un individuo de valiente si no ejecuta actos u omisiones valientes, pero el hecho de que un individuo sea portador de alg&uacute;n valor &eacute;tico-moral no significa que sus actos u omisiones vayan a corresponderse siempre con &eacute;l. En ocasiones se act&uacute;a de forma contraria a las convicciones, y aunque no hubo una actividad externa que coincidiera con un determinado valor, este se expresa en la actividad interna por medio de estados emocionales y pensamientos de autocensura y arrepentimiento. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En otras ocasiones&nbsp; el individuo act&uacute;a como si fuera portador de un determinado valor &eacute;tico moral&nbsp; del cual no es depositario, y esta no correspondencia se expresa en estados emocionales de asombro ante sus actos. </p>     <p>Los valores &eacute;tico-morales son, en esencia, actitudes o predisposiciones a la reacci&oacute;n, de las cuales se derivan, con un alto grado de probabilidad, actos u omisiones que garantizan la adaptaci&oacute;n social de agentes sociales. Pero el hecho de que las actitudes sean predisposiciones a la reacci&oacute;n&nbsp; <a href="../../../art06.htm#_ftn19"></a>no significa que las reacciones vayan a ser id&eacute;ntica a ellas, ya que las actitudes son s&oacute;lo uno de los factores en la determinaci&oacute;n del comportamiento, de ah&iacute; que en ocasiones la conducta no se corresponda con ellas. (<a href="#ref">11</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn20"></a></p>     <p>Debido a esta no correspondencia en todo momento entre el valor &eacute;tico-moral portado y las reacciones del individuo, para&nbsp; tener una idea acertada de&nbsp; la calidad humana de una persona&nbsp;&nbsp; debemos no dejarnos llevar por&nbsp; la apariencia, y&nbsp; valorarlo en reiteradas ocasiones. </p>     <p>RELATIVA INDEPENDENCIA&nbsp; ENTRE VALORES &Eacute;TICO-MORALES RELACIONADOS CON ESFERAS DIFERENTES DE LA VIDA. </p>     <p>Este&nbsp; principio permite&nbsp; evaluar de&nbsp; forma diferenciada&nbsp; formas de pensar, sentir y actuar ante aspectos diferentes de la vida. </p>     <p>Los seres&nbsp; humanos somos portadores&nbsp; de valores y&nbsp; antivalores al mismo tiempo.&nbsp; No existe el&nbsp; individuo absolutamente bueno&nbsp; ni el absolutamente malo,&nbsp; y ser&iacute;a un&nbsp; grave error la&nbsp; tendencia a esta forma de valoraci&oacute;n maniqueista que en la pr&aacute;ctica trae tan malas consecuencias. </p>     <p>Existe relativa&nbsp; independencia entre las&nbsp; actitudes de un&nbsp; individuo ante esferas diferentes de la&nbsp; vida, ante elementos diferentes de la realidad&nbsp; externa e interna&nbsp; a &eacute;l. Se&nbsp; puede ser un&nbsp; buen trabajador y un&nbsp; buen padre, y al mismo tiempo&nbsp; ser un mal amigo. </p>     <p>As&iacute;&nbsp; como&nbsp; existe&nbsp; relativa&nbsp; independencia&nbsp; entre actitudes hacia esferas&nbsp;&nbsp; diferentes&nbsp; de&nbsp;&nbsp; la&nbsp; vida,&nbsp;&nbsp; tambi&eacute;n&nbsp; existe&nbsp;&nbsp; relativa independencia entre&nbsp; los valores &eacute;tico-morales&nbsp; que se expresan mediante esas actitudes. </p>     <p>Es necesario se&ntilde;alar&nbsp; que no se trata de&nbsp; actitudes hacia objetos aislados e&nbsp; indeterminados en el tiempo&nbsp; y en el espacio,&nbsp; ya que estos&nbsp; se&nbsp; encontrar&aacute;n&nbsp; dentro&nbsp; de&nbsp; un&nbsp; determinado&nbsp; contexto que matizar&aacute;&nbsp; la&nbsp; relaci&oacute;n de agente social con&nbsp; ellos. Se ha de&nbsp; hablar m&aacute;s bien&nbsp; de situaciones&nbsp; como sistemas&nbsp; de elementos&nbsp; dentro de&nbsp; los cuales se&nbsp; encuentra el propio&nbsp; agente social, el cual&nbsp; tendr&aacute; actitudes hacia&nbsp; elementos&nbsp; externos&nbsp; a&nbsp; &eacute;l,&nbsp; hacia&nbsp; &eacute;l&nbsp; mismo,&nbsp; y hacia la situaci&oacute;n de forma general. </p>     <p>RELATIVA ESTABILIDADDEL VALOR &Eacute;TICO-MORAL PORTADO. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este&nbsp; principio permite&nbsp; evaluar&nbsp; de forma diferenciada actos aislados, y actos que&nbsp; son el resultado de caracter&iacute;sticas estables&nbsp; de la&nbsp; personalidad y&nbsp; se expresan&nbsp; reiteradamente. Con esto permite evaluar&nbsp; si una persona&nbsp; es portadora&nbsp; o no de un determinado valor o antivalor &eacute;tico-moral. </p>     <p>Puedo valorar a un acto&nbsp; aislado como valioso o no desde el punto de vista &eacute;tico-moral si fue fruto de la libre elecci&oacute;n de un individuo y afecta positiva o negativamente al valor fundamental dignidad humana, pero para catalogar a una persona como portadora de un determinado valor o antivalor, la forma de decidir que lo tipifica tiene que constituir un rasgo permanente del car&aacute;cter y no la manifestaci&oacute;n de un acto aislado (<a href="#ref">12</a>). Debe&nbsp; existir una&nbsp; preferencia&nbsp; volitiva&nbsp; a un&nbsp; actuar moralmente valioso. Ya Arist&oacute;teles plante&oacute; que las virtudes morales son h&aacute;bitos de elecci&oacute;n. (<a href="#ref">10</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn22"></a></p>     <p>El hecho de que un individuo se embriague una vez no significa que sea&nbsp; un alcoh&oacute;lico.&nbsp;&nbsp; Se puede&nbsp; hacer con&nbsp; justeza una valoraci&oacute;n &eacute;tico-moral del hecho en&nbsp; tanto hubo elecci&oacute;n, pero no puede catalogarse de alcoh&oacute;lico&nbsp; si no existen las condicionantes psicol&oacute;gicas,&nbsp; biol&oacute;gicas y&nbsp; sociales, que&nbsp; le den&nbsp; estabilidad a esta&nbsp; orientaci&oacute;n.&nbsp; Un&nbsp; individuo&nbsp; airado&nbsp; no&nbsp; tiene&nbsp; por que ser iracundo,&nbsp; ni un&nbsp; individuo muy&nbsp; enamorado que&nbsp; despliega todo su ingenio para conquistar el amor de&nbsp; otra persona&nbsp; tiene por que ser un lujurioso o d&eacute;bil ante el amor. </p>     <p>Un ejemplo muy claro lo encontramos en el antivalor avaricia: El individuo es portador de la misma cuando&nbsp;&nbsp;&nbsp; su&nbsp;&nbsp; orientaci&oacute;n&nbsp;&nbsp; a obtener riquezas con el fin de atesorarlas&nbsp; tiene&nbsp; car&aacute;cter permanente. De&nbsp; hecho, hay quienes&nbsp; durante un tiempo&nbsp; priorizan el&nbsp; ganar y almacenar dinero, porque las&nbsp; condiciones econ&oacute;micas as&iacute; lo exigen , pero no puede decirse que alguien sea&nbsp; portador de avaricia si esta&nbsp; orientaci&oacute;n&nbsp; es transitoria,&nbsp; y de forma global es considerada, no como un fin en si misma, sino como un&nbsp; medio para satisfacer, de manera m&aacute;s efectiva,&nbsp; futuras necesidades. Aunque la persona corre el riesgo de que esa actitud se haga permanente. </p>     <p>En la medida en que un determinado&nbsp; valor o antivalor &eacute;tico-moral se consolida en un individuo va aumentando la probabilidad de que este act&uacute;e en correspondencia con ellos. </p>     <p>Este&nbsp; principio&nbsp; es&nbsp; de&nbsp; vital&nbsp; importancia&nbsp; para&nbsp; los&nbsp; proyectos formativos&nbsp; de valores,&nbsp; ya sean pedag&oacute;gicos o&nbsp; terap&eacute;uticos. Al valor &eacute;tico-moral no solo hay que formarlo, sino tambi&eacute;n&nbsp; reforzarlo. </p>     <p>AN&Aacute;LISIS DIFERENCIADO ENTRE LA PROYECCI&Oacute;N GLOBAL DE UNA CONDUCTA Y SUS COMPONENTES&nbsp; ESTRUCTURALES. </p>     <p>Para realizar una evaluaci&oacute;n global&nbsp; de una conducta o proyecci&oacute;n existencial,&nbsp; tanto&nbsp; los&nbsp; fines&nbsp; como&nbsp;&nbsp; los&nbsp; medios&nbsp; han&nbsp; de&nbsp; ser&nbsp;&nbsp; leg&iacute;timos desde el punto de vista &eacute;tico-moral. Un&nbsp; fin noble&nbsp; logrado a&nbsp; trav&eacute;s de medios inmorales es inmoral, como lo es tambi&eacute;n un fin inmoral logrado a trav&eacute;s&nbsp; de&nbsp; medios&nbsp; nobles (<a href="#ref">13</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn23"></a>.&nbsp; Pero&nbsp; desde&nbsp; el punto de vista formativo&nbsp; se&nbsp; ha&nbsp; de&nbsp; diferenciar&nbsp; la&nbsp; proyecci&oacute;n&nbsp; global de una conducta&nbsp; y&nbsp; la&nbsp; proyecci&oacute;n&nbsp; existencial&nbsp; de&nbsp; un&nbsp; agente social&nbsp; de&nbsp; sus componentes estructurales. </p>     <p>Los fines sin los medios son inalcanzables, y los medios sin finalidad carecen de sentido, y desde el punto de vista &eacute;tico, ni el fin justifica los medios ni los medios el fin. Ambos son inseparables en la pr&aacute;ctica, pero si puedo separarlos mentalmente para una mejor comprensi&oacute;n de los mismos, y hacer un an&aacute;lisis diferenciado de cada uno de ellos. Puedo intentar obtener buenos fines, en el sentido de que contribuyen al bien com&uacute;n, a trav&eacute;s de medios reprobables. Tambi&eacute;n puedo intentar alcanzar fines reprobables utilizando alg&uacute;n que otro medio con beneficio para el bien com&uacute;n. </p>     <p>As&iacute; como todo ser humano&nbsp; es&nbsp; portador de valores y antivalores, y es valorable&nbsp; de forma general, tambi&eacute;n&nbsp; su conducta&nbsp;&nbsp; puede&nbsp; tipificar&nbsp; al mismo tiempo valores&nbsp; y antivalores&nbsp; &eacute;tico-morales, y&nbsp; puede ser&nbsp; evaluable de forma global. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La orientaci&oacute;n global de un&nbsp; acto puede tipificar antivalor, pero alguno de sus componentes estructurales&nbsp; pueden tipificar valores. Al igual que la orientaci&oacute;n existencial de un individuo&nbsp; puede ser&nbsp; valorable de&nbsp; antivalor, y&nbsp; sin embargo&nbsp; el individuo ser&aacute; portador de algunos valores &eacute;tico-morales. As&iacute; mismo,&nbsp; el hecho&nbsp; de que la&nbsp; orientaci&oacute;n existencial de&nbsp; un individuo sea socialmente valiosa&nbsp; no significa que todas&nbsp; sus actividades, que toda su&nbsp; proyecci&oacute;n hacia el mundo&nbsp; y a s&iacute; mismo&nbsp; sean moralmente valiosas. </p>     <p>Tomemos&nbsp; como&nbsp; ejemplo&nbsp; un&nbsp; individuo&nbsp; que&nbsp; act&uacute;a&nbsp; con paciencia, perseverancia&nbsp; y laboriosidad&nbsp; con fines&nbsp; ego&iacute;stas. </p>     <p>En&nbsp; este&nbsp; caso&nbsp; la&nbsp; conducta&nbsp; analizada&nbsp; de forma global tipifica ego&iacute;smo, el cual es un&nbsp; antivalor, pero la&nbsp; paciencia, perseverancia y laboriosidad, que tambi&eacute;n tipifica, son valores por el&nbsp; hecho de que&nbsp; sin ellos los&nbsp; motivos m&aacute;s nobles,&nbsp; los que tengan&nbsp; la mayor&nbsp; significaci&oacute;n positiva&nbsp; para la dignidad humana&nbsp; no podr&aacute;n realizarse. No dejan de ser valores por el hecho de que se utilicen&nbsp; para finalidades&nbsp; ego&iacute;stas de&nbsp; la misma&nbsp; manera que&nbsp; un pu&ntilde;al con un cabo hermosamente labrado&nbsp; no pierde su valor de uso ni&nbsp; su valor&nbsp; est&eacute;tico por&nbsp; el hecho&nbsp; de que&nbsp; sea utilizado&nbsp; para quitar la vida&nbsp; a una persona.&nbsp; </p>     <p>Este&nbsp; principio es&nbsp; muy importante&nbsp; en el&nbsp; trabajo formativo.&nbsp; Si vamos&nbsp; a trabajar&nbsp; formativamente&nbsp; sobre&nbsp; un ni&ntilde;o&nbsp; laborioso pero ego&iacute;sta, debemos&nbsp; intentar modificar su ego&iacute;smo,&nbsp; pero mantener y reforzar su&nbsp; laboriosidad. Lo contrario ser&iacute;a&nbsp; desechar al fruto junto con las hojas. </p>     <p>SEGUNDO NIVEL DE PRINCIPIOS.EL T&Eacute;RMINO MEDIO O JUSTO MEDIO </p>     <p>Una de las caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas de los valores es su polaridad, la cual consiste en que a cada valor le corresponde un&nbsp; antivalor formando entre ellos una unidad de contrarios. Pero los valores &eacute;tico-morales tienen una peculiaridad,&nbsp; y es que ellos ocupan una posici&oacute;n intermedia entre extremos viciosos, o antivalores, uno por exceso, y otro por defecto; (<a href="#ref">14, 15</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn24"></a><a href="../../../art06.htm#_ftn25"></a>Por lo que a diferencia de valores de otros dominios axiol&oacute;gicos, a cada valor le corresponden dos antivalores. Ellos tienen dos posible l&iacute;neas de desviaci&oacute;n, por ejemplo: la valent&iacute;a se encuentra entre la cobard&iacute;a y la temeridad. </p>     <p>De&nbsp; los extremos uno se encuentra m&aacute;s cerca de la posici&oacute;n intermedia que ocupa el valor&nbsp; que el otro y es m&aacute;s semejante a &eacute;l, por lo que com&uacute;nmente no oponemos al medio este extremo,&nbsp; sino m&aacute;s bien el contrario, el cual, en la mayor&iacute;a de los casos induce, m&aacute;s al error. (<a href="#ref">15</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn26"></a>Si retomamos el ejemplo de la valent&iacute;a, vemos que&nbsp; la temeridad como imprudente arrojo se le asemeja m&aacute;s que la cobard&iacute;a, la cual parece ser totalmente contraria a ella, por lo que este &uacute;ltimo extremo es el que com&uacute;nmente le oponemos. (<a href="#ref">15</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn27"></a></p>     <p>Existen ciertos trazos de&nbsp; este principio en varios sistemas &eacute;ticos&nbsp; filos&oacute;ficos de la antig&uuml;edad, pero&nbsp; es Arist&oacute;teles el que&nbsp; lo sistematiza&nbsp; en sus tratados de &eacute;tica en los que constituye uno de los axiomas fundamentales. (<a href="#ref">15</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn28"></a></p>     <p>&iquest;Cu&aacute;l es el criterio que me permite definir la posici&oacute;n intermedia y los excesos en las predisposiciones a la reacci&oacute;n? (<a href="#not">vi</a>) </p>     <p>Se encontrar&aacute;n en una posici&oacute;n intermedia, y por lo tanto ser&aacute;n valiosas desde el punto de vista &eacute;tico-moral, si favorecen a la adaptaci&oacute;n&nbsp; a nivel social tanto del individuo que porta el valor como de otros, y de esta forma tributan a la dignidad humana. Presentan exceso cuando&nbsp; desadaptan&nbsp; u obstaculizan la adaptaci&oacute;n a nivel social de individuos y grupos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es importante se&ntilde;alar que aunque los valores &eacute;tico-morales ocupan una posici&oacute;n intermedia entre extremos viciosos, ellos no son en ning&uacute;n momento una prudente transacci&oacute;n entre las virtudes y los vicios como plantea Jos&eacute; Ingenieros, (<a href="#ref">16</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn30"></a>ni una tendencia a la mediocridad. Desde el punto de vista de la perfecci&oacute;n y del bien ellos&nbsp; constituyen&nbsp; siempre un &quot;pin&aacute;culo&quot;, &quot;un extremo&quot;. </p>     <p>El t&eacute;rmino medio no constituye un punto fijo que exige una&nbsp; y s&oacute;lo una forma de pensar,&nbsp;&nbsp; sentir y&nbsp;&nbsp; actuar ante el mundo circundante, ante los dem&aacute;s y ante uno mismo, sino&nbsp; que representa todo&nbsp; un rango m&aacute;s o menos amplio&nbsp; de posibles predisposiciones a la reacci&oacute;n, de las cuales se derivan, con un alto grado de probabilidades, conductas que garantizan la adaptaci&oacute;n&nbsp; social.&nbsp; M&aacute;s&nbsp; all&aacute;&nbsp; de&nbsp; ese&nbsp; rango&nbsp; se encuentran las posibles predisposiciones&nbsp; desadaptadoras, las cuales existen tambi&eacute;n en un rango que va del antivalor que produce o impide compensar un desequilibrio ligero, hasta el antivalor t&iacute;pico que produce gran desadaptaci&oacute;n y sufrimiento. </p>     <p>Este principio es sumamente importante; los que le siguen no hacen otra cosa que explicar que caracter&iacute;sticas debe tener la conducta para que se encuentre en el medio entre extremos viciosos, y sea, por lo tanto, valiosa desde el punto de vista &eacute;tico-moral. </p>     <p>EXCEPCIONES DE ESTE PRINCIPIO </p>     <p>De las denominadas virtudes cardinales: fortaleza, moderaci&oacute;n, justicia y&nbsp; prudencia, s&oacute;lo la primera es susceptible de ser abordada a trav&eacute;s de este principio. </p>     <p>En el caso de la moderaci&oacute;n, se es solamente moderado o inmoderado, no existe el extremo vicioso por exceso. Este valor existe y es evaluable su existencia s&oacute;lo a trav&eacute;s de otros valores &eacute;tico-morales, exceptuando la justicia y la prudencia. Esto ocurre porque la esencia de la moderaci&oacute;n radica precisamente en la observaci&oacute;n de&nbsp; este principio: mantenerse en el t&eacute;rmino medio y evitar los extremos, y un principio no puede ser aplicado a si mismo. </p>     <p>En el caso de la prudencia, tambi&eacute;n se es solamente prudente o imprudente, incluso, el filosofismo inoportuno, la reflexi&oacute;n est&eacute;ril que no se traduce en una actividad efectiva y justa, califican como imprudencia. </p>     <p>La justicia, por ser un “valor compendio”, existe con la confluencia de los m&uacute;ltiples valores &eacute;tico-morales que las circunstancias y el contexto sociohist&oacute;tico exijan. Se es solamente justo o injusto, aunque la injusticia aparece por la desviaci&oacute;n hacia cualquiera de los extremos polares de cualquiera de los valores que en ese determinado contexto de la actividad sean necesarios. </p>     <p>Esta excepci&oacute;n de la norma est&aacute; dada por el grado de generalizaci&oacute;n de estos conceptos. La justicia, prudencia y moderaci&oacute;n son supravalores, y la fortaleza y dem&aacute;s valores &eacute;tico-morales, que si son enfocables a trav&eacute;s de este principio, se conforman sobre la base de ellos. </p>     <p>FLEXIBILIDAD O AJUSTE DE LAS ACCIONES A LAS CIRCUNSTANCIAS </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si el&nbsp; t&eacute;rmino medio representara&nbsp; de forma invariable y r&iacute;gida, una y s&oacute;lo una forma de pensar, sentir y actuar ante el mundo, ante los dem&aacute;s y ante uno mismo, la conducta y toda la actividad ps&iacute;quica que la precede&nbsp; garantizar&iacute;an&nbsp;&nbsp; la&nbsp; adaptaci&oacute;n&nbsp; &nbsp;a escala&nbsp;&nbsp; social&nbsp; mientras&nbsp;&nbsp; las circunstancias&nbsp;&nbsp; fueran&nbsp;&nbsp; convenientes,&nbsp;&nbsp; pero&nbsp;&nbsp; en&nbsp;&nbsp; cuanto&nbsp; las variaciones&nbsp; que se&nbsp; producen&nbsp; en&nbsp; &eacute;sta, alcanzaran&nbsp; cierto punto cr&iacute;tico, las predisposiciones&nbsp; a la reacci&oacute;n se tornar&aacute;n&nbsp; desadaptadoras. </p>     <p>Una caracter&iacute;stica importante de los valores &eacute;tico-morales es que las predisposiciones a la reacci&oacute;n y las conductas que se derivan de ellas deben adecuarse a las exigencias de las circunstancias y de la &eacute;poca para que sean efectivas. Y esto ha sido observado desde la antig&uuml;edad. Encontramos&nbsp;&nbsp; insinuaciones&nbsp; de&nbsp;&nbsp; este&nbsp; principio&nbsp;&nbsp; en&nbsp; el&nbsp; viejo testamento <a href="../../../art06.htm#_ftn31"></a>cuando se expresa&nbsp; que: &quot;En este mundo todo tiene su hora; hay un momento&nbsp; para todo cuanto ocurre...&quot;(Eclesiast&eacute;s 3, 1-8) (<a href="#ref">17</a>).&nbsp; Arist&oacute;teles&nbsp; al&nbsp; explicar&nbsp; las&nbsp; virtudes &nbsp;morales&nbsp; las condiciona al:&nbsp; &quot;cuando&quot;, &quot;como&quot;, &quot;donde&quot;,&nbsp; &quot;con quien&quot; y&nbsp; &quot;en la forma&quot; en que es preciso&nbsp; actuar (<a href="#ref">15</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn32"></a>.&nbsp; En el Renacimiento Maquiavelo insiste en sus obras&nbsp; pol&iacute;ticas&nbsp;&nbsp; en&nbsp; la&nbsp; adecuaci&oacute;n&nbsp; de&nbsp;&nbsp; la&nbsp; actividad&nbsp; a&nbsp; las circunstancias&nbsp; para&nbsp; que sea efectiva&nbsp; y&nbsp; pueda garantizar&nbsp; el &eacute;xito pol&iacute;tico y en la vida. (<a href="#not">vii</a>) </p>     <p>&iquest;C&oacute;mo se logra&nbsp; la adecuaci&oacute;n de la conducta&nbsp; a las exigencias de las circunstancias?. A trav&eacute;s&nbsp; del mecanismo de retroalimentaci&oacute;n negativa&nbsp; o&nbsp;&nbsp; feed&nbsp; back,&nbsp; el&nbsp;&nbsp; cual&nbsp; es&nbsp; el&nbsp;&nbsp; fundamento&nbsp; de&nbsp; la autorregulaci&oacute;n. (<a href="#ref">18</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn34"></a>Mediante &eacute;l se compara el estado actual con el estado deseado y sobre la base de esta comparaci&oacute;n se eval&uacute;an y corrigen los medios y procedimientos empleados. </p>     <p>Es importante tener en cuenta que este principio concebido de manera absoluta conduce a la llamada &eacute;tica de circunstancias, la cual promueve un individuo sumamente voluble. Para no caer en posiciones te&oacute;ricas extremistas hay que tener en cuenta a otros elementos sumamente importantes para la autorregulaci&oacute;n: el objetivo y la orientaci&oacute;n al mismo, los cuales ser&aacute;n analizados en los siguientes principios. </p>     <p>ADECUACION A FINES </p>     <p>El&nbsp;&nbsp; principio&nbsp;&nbsp; del&nbsp;&nbsp; t&eacute;rmino&nbsp;&nbsp; medio&nbsp;&nbsp; y&nbsp;&nbsp; el&nbsp;&nbsp; de&nbsp; epocalidad&nbsp; y circunstancialidad&nbsp; de la&nbsp; actividad tanto&nbsp; interna como&nbsp; externa, s&oacute;lo&nbsp; tienen sentido&nbsp; en funci&oacute;n&nbsp; de objetivos,&nbsp; ideales morales, prop&oacute;sitos o cualquier categor&iacute;a&nbsp; que exprese proyecci&oacute;n hacia el futuro, cumpliendo as&iacute; la funci&oacute;n&nbsp; de&nbsp; patr&oacute;n&nbsp; de&nbsp; autorregulaci&oacute;n.&nbsp; Adecuo&nbsp; mi conducta&nbsp; a las&nbsp; circunstancias y&nbsp; logro as&iacute;&nbsp; el t&eacute;rmino&nbsp; medio en funci&oacute;n de objetivos e ideales. </p>     <p>El patr&oacute;n&nbsp; de autorregulaci&oacute;n y la orientaci&oacute;n y adecuaci&oacute;n a &eacute;l, es el criterio de efectividad&nbsp; de la actividad (<a href="#ref">4</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn35"></a>, el cual constituye un elemento important&iacute;simo de los valores &eacute;tico-morales. Si este falta no puede haber autorregulaci&oacute;n moral, y por lo tanto tampoco podr&aacute; haber una actividad que tipifique valores de este dominio axiol&oacute;gico. - Si no&nbsp; sabes a donde vas no habr&aacute;&nbsp; ning&uacute;n camino que te lleve all&iacute;. - nos dice el Cor&aacute;n. (<a href="#ref">19</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn36"></a></p>     <p>La voluntad que es&nbsp; el eje de&nbsp; la toma de&nbsp; decisiones, no funciona&nbsp; de manera independiente, ella tiene que apoyarse en alg&uacute;n motivo, tiene que estar orientada a&nbsp; alguna meta o ideal (<a href="#ref">12</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn37"></a>&nbsp; Cuando ser portador de un determinado&nbsp; valor moral se convierte en&nbsp; un objetivo en s&iacute; mismo, al margen de un objetivo&nbsp; que lo sustente, la actitud ser&aacute; poco&nbsp; s&oacute;lida&nbsp; y&nbsp; no&nbsp; resistir&aacute;&nbsp; presiones fuertes. Esta postura pudiera considerarse como narcisismo &eacute;tico o virtudman&iacute;a (<a href="#ref">20</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn38"></a>. </p>     <p>Un individuo&nbsp; sin objetivos ni&nbsp; ideales se encuentra&nbsp; perdido con relaci&oacute;n&nbsp; a determinada&nbsp; actividad, y&nbsp; si falta&nbsp; el sentido de la vida&nbsp; como orientaci&oacute;n&nbsp; de m&aacute;ximo grado de generalizaci&oacute;n se&nbsp; encontrar&aacute;&nbsp; perdido&nbsp; con relaci&oacute;n a&nbsp; su existencia. </p>     <p>Pero a pesar de la importancia de la existencia del patr&oacute;n de autorregulaci&oacute;n, la mera existencia de metas u objetivos no es suficiente para que la autorregulaci&oacute;n sea efectiva, lo cual ser&aacute; analizado en el siguiente principio. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>FACTIBILIDAD DE LA META </p>     <p>El&nbsp; patr&oacute;n&nbsp; de autorregulaci&oacute;n debe ser alcanzable, de lo contrario se producir&aacute;n trastornos graves en la autorregulaci&oacute;n. De hecho la infactibilidad de la meta constituye una forma bastante grave de desorientaci&oacute;n. </p>     <p>Es&nbsp; necesario&nbsp; que&nbsp; individuos&nbsp;&nbsp; y&nbsp; grupos&nbsp; sociales&nbsp; tengan&nbsp; una expectativa&nbsp; realista del&nbsp; modelo de&nbsp; realidad al&nbsp; que aspiran. No existen medios ni conductas&nbsp; efectivas para lograr&nbsp; metas inalcanzables, y&nbsp; es que resultan irrealizables porque los&nbsp; medios conque cuentan o pueden contar&nbsp;&nbsp; individuos&nbsp; o&nbsp; grupos son insuficientes.&nbsp; </p>     <p>Este&nbsp; principio se&nbsp; refiere tambi&eacute;n&nbsp;&nbsp; a las&nbsp; metas e&nbsp; ideales que proponen&nbsp; los sistemas&nbsp; &eacute;tico-filos&oacute;ficos, los&nbsp; cuales deben&nbsp; ser humanamente alcanzables. Las normas y principios morales no deben obstaculizar&nbsp; la&nbsp;&nbsp; satisfacci&oacute;n&nbsp; de&nbsp; las&nbsp;&nbsp; m&uacute;ltiples&nbsp; necesidades normales de&nbsp; nuestra especie sino&nbsp; canalizarlas para su&nbsp; adecuada satisfacci&oacute;n&nbsp; en&nbsp;&nbsp; el&nbsp; &aacute;mbito&nbsp; socio-ambiental&nbsp;&nbsp; en&nbsp; el&nbsp; que&nbsp;&nbsp; se desenvuelve el&nbsp; agente social. De no&nbsp; ser as&iacute; traer&aacute;n&nbsp; como consecuencia alteraciones&nbsp; en&nbsp; la&nbsp; autorregulaci&oacute;n&nbsp; y&nbsp; desadaptaci&oacute;n social en mayor o menor medida. </p>     <p>Los valores&nbsp; &eacute;tico-morales existen por&nbsp; y para el&nbsp; ser humano, para&nbsp; el logro de la&nbsp; adaptaci&oacute;n social de los distintos&nbsp; agentes sociales&nbsp; a trav&eacute;s de sus funciones de regulaci&oacute;n&nbsp; y autorregulaci&oacute;n de la conducta. La adaptaci&oacute;n es equilibrio y el sistema &eacute;tico no nos conducir&aacute;&nbsp; a ella&nbsp; si no&nbsp; se fundamenta&nbsp; en el&nbsp; conocimiento de&nbsp; la naturaleza humana, en el conocimiento de las necesidades de nuestra especie, las cuales&nbsp; constituyen el motor&nbsp; impulsor de la&nbsp; actividad tanto interna ps&iacute;quica como externa. </p>     <p>El hombre es&nbsp; la medida de todas las&nbsp; cosas. - plante&oacute; Prot&aacute;goras (481-411&nbsp; a.n.e). (<a href="#ref">4</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn39"></a>&nbsp; &iquest;Y cu&aacute;l&nbsp;&nbsp; es la&nbsp; medida del&nbsp; hombre?. El propio hombre.&nbsp; Uno de los&nbsp; requisitos para que&nbsp; la moralidad sea &eacute;ticamente correcta es&nbsp; que no se salga en&nbsp; sus planteamientos de los l&iacute;mites de la naturaleza humana, y proponga metas humanamente alcanzables. </p>     <p>Este principio y&nbsp; como ha sido tratado presupone&nbsp; que se parta de la&nbsp; concepci&oacute;n de&nbsp; que el&nbsp; ser&nbsp; humano&nbsp; no es&nbsp; bueno ni&nbsp; malo por naturaleza, sino educable. (<a href="#not">viii</a>) </p>     <p>Con los principios hasta aqu&iacute; planteados podemos hablar&nbsp; de valores con un car&aacute;cter instrumental u operativo&nbsp; desde el&nbsp; punto de&nbsp; vista &eacute;tico-moral como son: (<a href="#not">ix</a>) &nbsp; la paciencia,&nbsp; la&nbsp; valent&iacute;a,&nbsp; la&nbsp; constancia,&nbsp; etc.,&nbsp; los&nbsp; cuales son valores a pesar de estar orientados a fines con una significaci&oacute;n negativa para el ser humano y su dignidad,&nbsp; porque sin ellos, los objetivos m&aacute;s nobles no podr&aacute;n realizarse. Puedo&nbsp; ser valiente y constante para robar el dinero&nbsp; del pago de los trabajadores&nbsp; de una empresa. En tal caso&nbsp; la valent&iacute;a y la&nbsp; constancia son valores a&nbsp; pesar de su orientaci&oacute;n&nbsp; a semejante&nbsp; fin, porque&nbsp; sin ellas&nbsp; el que tiene la obligaci&oacute;n de impedir que se&nbsp; cometa el delito, ser&iacute;a incapaz de cumplir sus funciones a cabalidad. </p>     <p>La importancia de la existencia de objetivos es realmente grande, pero un individuo puede orientarse eficazmente hacia objetivos no edificantes para&nbsp; &eacute;l mismo o para&nbsp; la sociedad, y en&nbsp; tal caso su actividad&nbsp; ser&aacute;&nbsp; evaluable&nbsp; de&nbsp; forma&nbsp; global de&nbsp; antivalor &eacute;tico-moral. Por lo anterior podemos&nbsp; decir que este principio&nbsp; tampoco es suficiente para&nbsp; explicar acertadamente&nbsp; a los&nbsp; valores &eacute;tico-morales.&nbsp; Sin los&nbsp; que siguen es insuficiente desde el punto de vista te&oacute;rico. </p>     <p>TERCER NIVEL DE PRINCIPIOS. PRINCIPIO DE JUSTICIA. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si el criterio de legitimidad &eacute;tico-moral de la actividad humana fuera su efectividad estar&iacute;an justificados el robo, el asesinato, el fraude, o cualquier acto u omisi&oacute;n que perjudique al pr&oacute;jimo o a uno mismo, con la &uacute;nica condici&oacute;n de que se realicen eficientemente. Estar&iacute;amos en presencia de una &eacute;tica de exclusi&oacute;n de los d&eacute;biles y de los que no pueden ser eficientes. </p>     <p>El principio de justicia aborda el problema de la responsabilidad&nbsp; moral&nbsp; del agente social no solo con los&nbsp; dem&aacute;s&nbsp; sino tambi&eacute;n con &eacute;l mismo. En su expresi&oacute;n positiva plantea que la actividad humana debe aportar beneficio a la sociedad y al equilibrio y perfeccionamiento personal. En su expresi&oacute;n negativa o prohibitiva plantea que la actividad de un individuo o agente social no debe producir de manera injustificada desequilibrio en su propia persona u obstaculizar su perfeccionamiento individual, as&iacute; como tampoco producir injustificadamente desequilibrio u obst&aacute;culos al perfeccionamiento personal de otros. </p>     <p>Tambi&eacute;n la proyecci&oacute;n existencial de individuos y grupos, ser&aacute;&nbsp; leg&iacute;tima desde el punto de vista &eacute;tico-moral si contribuyen a la realizaci&oacute;n digna tanto&nbsp; del propio agente social que la porta como de otros. </p>     <p>El fundamento de este principio radica en la esencia social de nuestra especie humana. El ser humano no&nbsp; debe ser&nbsp; analizado al&nbsp; margen&nbsp; de&nbsp; sus relaciones sociales. Nuestro &quot;yo&quot; se construye con los lazos que tejemos con los dem&aacute;s. S&oacute;lo&nbsp; a trav&eacute;s de las relaciones&nbsp; que establecemos con los dem&aacute;s podemos realizar nuestros objetivos e ideales, y lograr una tendencia a la satisfacci&oacute;n arm&oacute;nica de nuestras necesidades. Si un&nbsp; individuo intentara vivir&nbsp; &uacute;nica y exclusivamente&nbsp; para &eacute;l mismo&nbsp; se&nbsp; a&iacute;sla&nbsp; socialmente&nbsp; y&nbsp; se&nbsp; desadapta.&nbsp; Y es que &quot;...la esencia humana&nbsp; no es algo abstracto&nbsp; inherente a cada individuo. Es,&nbsp; en su&nbsp; realidad, el&nbsp; conjunto de&nbsp; las relaciones&nbsp; sociales&quot;. (<a href="#ref">21</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn42"></a></p>     <p>No existe el ser humano tan suficiente que &eacute;l mismo elabore todos los medios necesarios para satisfacer todas sus necesidades. Esto es&nbsp; imposible dada&nbsp; la especializaci&oacute;n&nbsp; del trabajo.&nbsp; Tendr&iacute;a que dominar todos los&nbsp; oficios y profesiones y ser&nbsp; capaz de elaborar todos los instrumentos y&nbsp; herramientas que ellas utilizan, adem&aacute;s existen necesidades espec&iacute;ficamente humanas&nbsp; que se satisfacen de manera&nbsp; esencial en&nbsp; las relaciones&nbsp;&nbsp; con los&nbsp; dem&aacute;s, por&nbsp; lo que nuestro&nbsp; individuo suficiente&nbsp; tambi&eacute;n tendr&iacute;a que fabricar seres humanos. </p>     <p>El principio de justicia&nbsp; propone una correlaci&oacute;n&nbsp; leg&iacute;tima desde el punto de vista &eacute;tico-moral,&nbsp; entre&nbsp; los&nbsp; diferentes agentes&nbsp; sociales,&nbsp; correlaci&oacute;n&nbsp; que&nbsp; es&nbsp; hist&oacute;ricamente determinada.&nbsp; </p>     <p>El individuo se&nbsp; debe a la sociedad, pero no&nbsp; siempre en la misma medida.&nbsp; La&nbsp; legitimidad &eacute;tico-moral de la correlaci&oacute;n&nbsp; entre&nbsp; individuos,&nbsp; grupos&nbsp; sociales&nbsp; y sociedad&nbsp; est&aacute; determinada&nbsp; por el&nbsp; grado de&nbsp; exigencia al cuerpo social.&nbsp; En&nbsp; tiempos&nbsp; de&nbsp; grandes&nbsp; exigencias&nbsp; como&nbsp; son: guerras, epidemias,&nbsp; cat&aacute;strofes&nbsp; naturales,&nbsp; etc.,&nbsp; la&nbsp; individualidad&nbsp; debe disolverse en la colectividad,&nbsp; porque esas grandes exigencias s&oacute;lo podr&aacute;n&nbsp; ser&nbsp; superadas&nbsp; con&nbsp; el&nbsp; esfuerzo&nbsp; coordinado de&nbsp; todos, dirigidos&nbsp;&nbsp; por&nbsp;&nbsp; una&nbsp;&nbsp;&nbsp; voluntad&nbsp;&nbsp; central.&nbsp;&nbsp; La&nbsp;&nbsp; desobediencia injustificada pone en peligro la integridad del todo, y con esto, la del propio individuo que forma parte de &eacute;l. </p>     <p>En&nbsp; tiempos en&nbsp; los que&nbsp; no exista&nbsp; la emergencia, la correlaci&oacute;n debe&nbsp; ser diferente&nbsp; y el&nbsp; individuo debe&nbsp; recobrar su autonom&iacute;a. Esto&nbsp; es aplicable&nbsp; no s&oacute;lo&nbsp; a la&nbsp; relaci&oacute;n individuo-estado sino tambi&eacute;n&nbsp; a&nbsp;&nbsp; cualquier&nbsp; relaci&oacute;n&nbsp; del&nbsp; tipo&nbsp;&nbsp; parte-todo&nbsp; que&nbsp; se establezca entre agentes sociales con diferentes grados de generalizaci&oacute;n. </p>     <p>As&iacute; como&nbsp; no es concebible un&nbsp; ser humano sin sus&nbsp; relaciones con otros seres&nbsp; humanos, tampoco es&nbsp; concebible la vida&nbsp; en sociedad sin justicia, la cual tiene&nbsp; como funci&oacute;n garantizar cierto orden al&nbsp; regular la&nbsp; autonom&iacute;a de&nbsp; los diferentes&nbsp; agentes sociales en relaci&oacute;n. Sin&nbsp; ella prevalecer&iacute;an los&nbsp; factores que tienden&nbsp; a la destrucci&oacute;n de nuestra especie y desaparecer&iacute;amos. </p>     <p>La justicia&nbsp; no puede ser&nbsp; analizada al margen&nbsp; de las categor&iacute;as &quot;deber&quot; y&nbsp; &quot;derecho&quot;, y hablando en&nbsp; tales t&eacute;rminos podemos decir que&nbsp; una acci&oacute;n&nbsp; justa constituye&nbsp; una posici&oacute;n&nbsp; intermedia entre exigir nuestros derechos y respetar&nbsp; los derechos del pr&oacute;jimo, lo cual&nbsp; no&nbsp; es&nbsp; otra&nbsp; cosa&nbsp; que&nbsp; el&nbsp; t&eacute;rmino&nbsp; medio&nbsp; entre&nbsp; cometer&nbsp; y sufrir injusticia. (<a href="#ref">15</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn43"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La&nbsp; justicia, como&nbsp; cualquier otro&nbsp;&nbsp; valor se&nbsp; da siempre&nbsp; en una relaci&oacute;n no&nbsp; s&oacute;lo con el pr&oacute;jimo,&nbsp; sino tambi&eacute;n con uno&nbsp; mismo, e incluso las relaciones&nbsp; de una persona&nbsp; con elementos&nbsp; no humanos de la realidad&nbsp; se valoran &eacute;ticamente&nbsp; en funci&oacute;n de&nbsp; como afecten a otros agentes sociales o&nbsp; a ella misma. La calidad&nbsp; &eacute;tica de esas relaciones estar&aacute;&nbsp; determinada por la justicia que en ella exista. </p>     <p>No&nbsp; s&oacute;lo&nbsp; podemos&nbsp; ser&nbsp; injustos&nbsp; con&nbsp; los&nbsp; dem&aacute;s sino tambi&eacute;n con nuestra propia persona, y esto ocurre&nbsp; cuando no nos damos lo que de nosotros mismos merecemos, cuando no cumplimos con los deberes que tenemos con nuestra propia persona. </p>     <p>La&nbsp; justicia&nbsp; con&nbsp; uno&nbsp; mismo&nbsp; implica&nbsp; el&nbsp; deber de desplegar una actividad&nbsp; vital&nbsp; encaminada&nbsp; a&nbsp;&nbsp; alcanzar&nbsp; una&nbsp; tendencia&nbsp; a&nbsp; la satisfacci&oacute;n arm&oacute;nica&nbsp; de nuestras necesidades,&nbsp; de forma tal&nbsp; que las que se dejen parcial o totalmente insatisfechas no afecten de manera considerable&nbsp; nuestro&nbsp; equilibrio total. Este&nbsp; deber del&nbsp; ser&nbsp; humano&nbsp; consigo&nbsp; mismo&nbsp; se&nbsp; encuentra respaldado por el derecho que tiene todo individuo&nbsp; a&nbsp; recibir de la sociedad lo m&iacute;nimo indispensable para que pueda cumplirlo. La proyecci&oacute;n existencial de un individuo debe aportar beneficio a la sociedad, y esta debe retribuirlo&nbsp; permiti&eacute;ndole&nbsp; satisfacer&nbsp; las&nbsp; necesidades para las cuales&nbsp; no&nbsp; pudo&nbsp; producir&nbsp; los&nbsp; bienes&nbsp; de&nbsp; consumo, debido a su especializaci&oacute;n laboral. </p>     <p>La justicia analizada en su totalidad s&oacute;lo admite a la injusticia como extremo vicioso, (<a href="#not">x</a>) sin embargo este valor&nbsp; existe por la concurrencia de todos los dem&aacute;s valores &eacute;tico-morales, los cuales si tienen&nbsp; extremos viciosos, y pueden&nbsp; ser analizados como formas parciales de&nbsp; este valor. Por&nbsp; ejemplo, si tomamos&nbsp; como punto de partida a&nbsp; la flexibilidad se puede&nbsp; ser injusto por volubilidad, lo cual es&nbsp; blandenguer&iacute;a, y se puede tambi&eacute;n&nbsp; ser injusto por inflexibilidad. </p>     <p>Cada valor &eacute;tico-moral contribuye al mantenimiento del equilibrio general que&nbsp; es la existencia humana,&nbsp; aportando al mantenimiento de alg&uacute;n equilibrio parcial. La&nbsp; justicia es el valor que expresa la&nbsp; concurrencia de&nbsp; todos los&nbsp;&nbsp; dem&aacute;s valores,&nbsp; de manera&nbsp; que se garantice ese equilibrio total o general. </p>     <p>CUARTO NIVEL DE PRINCIPIOS. ADHERENCIA A LAS&nbsp; EXIGENCIAS DE AUTORREGULACI&Oacute;N MORAL. </p>     <p>Los&nbsp;&nbsp; principios&nbsp;&nbsp; de&nbsp;&nbsp; los&nbsp;&nbsp; niveles&nbsp;&nbsp; anteriores&nbsp; &nbsp;permiten&nbsp; conocer las exigencias de autorregulaci&oacute;n &eacute;tico-moral, lo cual es&nbsp; sumamente&nbsp;&nbsp; importante,&nbsp; pero no basta con determinar correctamente lo que debe hacerse, muchas veces se sabe lo que es debido o justo y se act&uacute;a de una manera diferente y a veces totalmente contraria.&nbsp; Para que la&nbsp; conducta sea&nbsp; valiosa desde el punto de vista &eacute;tico-moral debe&nbsp;&nbsp; realizarse&nbsp; realmente&nbsp; sobre&nbsp; la&nbsp;&nbsp; base&nbsp; de&nbsp; las exigencias&nbsp; de&nbsp; autorregulaci&oacute;n&nbsp; moral&nbsp; correctamente apreciadas, sobreponi&eacute;ndonos&nbsp; a inclinaciones&nbsp; o aversiones que nos presionan a actuar de forma&nbsp; contraria a ellas. </p>     <p>La virtud moral&nbsp; no s&oacute;lo es conocimiento, como&nbsp; plantearon S&oacute;crates y seguidores, (<a href="#ref">22</a>) <a href="../../../art06.htm#_ftn45"></a>sino&nbsp; tambi&eacute;n&nbsp; afectividad y actividad.&nbsp;&nbsp; El&nbsp; simple conocimiento de lo que debemos hacer no garantiza que actuemos&nbsp; correctamente.&nbsp; Para&nbsp; que&nbsp; lo considerado como justo o debido se exprese eficazmente en la actividad externa a trav&eacute;s de actos u omisiones&nbsp; debe tener el car&aacute;cter de&nbsp; una convicci&oacute;n y no de&nbsp; un simple&nbsp; concepto, ya&nbsp; que este&nbsp; &uacute;ltimo por&nbsp; el poco o nulo compromiso afectivo&nbsp; del individuo&nbsp; con&nbsp; &eacute;l, tendr&aacute; poco o ning&uacute;n potencial inductor de la actividad del individuo. Claro que no existe un l&iacute;mite preciso entre la convicci&oacute;n y el simple concepto, sino que existe una&nbsp; gradaci&oacute;n de compromiso&nbsp; afectivo con los&nbsp; diferentes contenidos&nbsp;&nbsp; cognitivos. </p>     <p>Es importante se&ntilde;alar que &quot;exigencia de autorregulaci&oacute;n &eacute;tico-moral&quot; no&nbsp; es lo mismo que lo&nbsp; que alguien considera que&nbsp; debe&nbsp; hacer.&nbsp; Aunque&nbsp; la&nbsp; firmeza&nbsp; o&nbsp; adherencia&nbsp; a&nbsp; lo&nbsp; que consideramos&nbsp; justo&nbsp; o&nbsp; debido&nbsp; es&nbsp; importante,&nbsp; no&nbsp; garantiza la existencia&nbsp; de valores&nbsp; &eacute;tico-morales en&nbsp; la persona,&nbsp; ya que&nbsp; sus principios, patrones&nbsp; de conducta, y&nbsp; estrategias de soluci&oacute;n&nbsp; de problemas&nbsp; pueden&nbsp; ser&nbsp; incorrectas&nbsp; y&nbsp; el&nbsp; adherirse&nbsp; a ellos le producir&aacute; desadaptaci&oacute;n. Este principio&nbsp; sin los anteriores resulta perjudicial. No&nbsp; se trata&nbsp; s&oacute;lo de&nbsp; la adhesi&oacute;n&nbsp; a normas&nbsp; o imperativos con implicaci&oacute;n &eacute;tico-moral, ya que estas pueden haber sido deficientemente&nbsp; determinadas o&nbsp; definidas,&nbsp; y&nbsp; ser por&nbsp; lo tanto ilegitimas desde el punto de vista que venimos analizando. La adhesi&oacute;n ciega e inflexible a determinadas normas o principios de espalda a los cambios&nbsp; que se producen en la propia persona y en&nbsp; el medio circundante, es autotiran&iacute;a.&nbsp; Por otro lado tenemos al que&nbsp; conoce lo que debe hacer pero&nbsp; no tiene la fuerza de car&aacute;cter necesaria para actuar&nbsp; en correspondencia, lo cual es debilidad. </p>     <p>RELACION ENTRE PRINCIPIOS Y NIVELES DE PRINCIPIOS </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el primer nivel se plantean principios&nbsp; generales para el estudio de los&nbsp; valores &eacute;tico-morales.&nbsp; Con el principio de&nbsp; autonom&iacute;a y&nbsp; significaci&oacute;n positiva para el valor fundamental &quot;dignidad humana&quot;, se definen la extensi&oacute;n y los l&iacute;mites del dominio&nbsp; de los&nbsp; valores &eacute;tico-morales.&nbsp; Los principios de relativa&nbsp;&nbsp; estabilidad&nbsp;&nbsp; de&nbsp;&nbsp; las&nbsp;&nbsp; actitudes,&nbsp;&nbsp; el&nbsp; de&nbsp; relativa independencia&nbsp; de las&nbsp; actitudes hacia&nbsp; esferas diferentes&nbsp; de la vida y el&nbsp; de an&aacute;lisis diferenciado entre la proyecci&oacute;n global de una conducta&nbsp; y los elementos morales que la integran, permiten definir que es lo que se va a&nbsp; evaluar: La&nbsp; proyecci&oacute;n existencial&nbsp; de individuos&nbsp; y grupos, la&nbsp; proyecci&oacute;n por separado hacia&nbsp; las diferentes esferas de la vida,&nbsp; la proyecci&oacute;n global de una&nbsp; conducta aislada, y las formaciones morales que la integran. </p>     <p>En&nbsp; el segundo&nbsp; nivel tenemos&nbsp; en primer&nbsp; lugar al&nbsp; principio del t&eacute;rmino medio, el cual es&nbsp; un planteamiento fundamental. Los que le siguen no hacen&nbsp; otra cosa que permitirnos comprender como lograr la posici&oacute;n intermedia entre extremos viciosos. </p>     <p>Con los elementos abordados en este nivel podemos hablar de valores que tienen un car&aacute;cter&nbsp; instrumental u operativo, sin los cuales la conducta ser&aacute; inefectiva y los fines m&aacute;s&nbsp; elevados desde el punto&nbsp; de vista &eacute;tico no&nbsp; podr&aacute;n ser alcanzados, por lo cual ellos&nbsp; son valores, independientemente de la calidad &eacute;tica del fin al que se orienten. Sin los valores que funcionan en&nbsp; este&nbsp; nivel, habr&aacute;&nbsp;&nbsp; insuficiencia de individuos&nbsp; y grupos ante las circunstancias y de forma global ante su existencia. </p>     <p>La efectividad es important&iacute;sima, pero ella no es criterio &uacute;ltimo de moralidad, ya&nbsp; que el fin al que&nbsp; se orienta eficientemente la actividad&nbsp; puede&nbsp; ser&nbsp; &eacute;ticamente&nbsp; incorrecta,&nbsp; y&nbsp; ya con esto la conducta de forma global tambi&eacute;n lo ser&aacute;. </p>     <p>En el principio de justicia, tratado en el tercer nivel,&nbsp; se aborda el problema de la responsabilidad del agente social tanto con los dem&aacute;s como con &eacute;l mismo. Con este principio se proponen las bases para evaluar la&nbsp; correlaci&oacute;n&nbsp; entre&nbsp; los diferentes&nbsp; agentes sociales&nbsp; y define&nbsp; la sanidad&nbsp; y legitimidad moral&nbsp; de&nbsp; la&nbsp; proyecci&oacute;n&nbsp; existencial&nbsp; de&nbsp; estos,&nbsp; as&iacute; como de la proyecci&oacute;n general&nbsp; de actos aislados. </p>     <p>El cuarto nivel&nbsp; se refiere a la fidelidad de&nbsp; la conducta con la las exigencias de autorregulaci&oacute;n moral&nbsp; y expresa la necesidad de cierto grado de compromiso&nbsp; afectivo con ellas&nbsp; para que realmente se puedan expresar&nbsp; conductualmente. Conocer lo que&nbsp; debe hacerse no es&nbsp; suficiente, es&nbsp; necesario actuar&nbsp; en correspondencia&nbsp; con ese conocimiento, y&nbsp; esto s&oacute;lo es posible&nbsp; cuando existe un nivel de compromiso afectivo con&nbsp; ese contenido&nbsp; cognitivo, que&nbsp; haga posible&nbsp; la adherencia a este. </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n existe entre estos niveles de principios? </p>     <p>Los elementos planteados en los&nbsp; principios del&nbsp; segundo y&nbsp; tercer nivel&nbsp; est&aacute;n estrechamente relacionados&nbsp; y se&nbsp; complementan unos&nbsp; a otros.&nbsp; El t&eacute;rmino medio est&aacute;&nbsp;determinado por&nbsp; el ajuste&nbsp; a los&nbsp; cambios del medio tanto interno como externo.&nbsp; El ajuste a las circunstancias se realiza en funci&oacute;n de&nbsp; objetivos e ideales, y esta orientaci&oacute;n a objetivos e ideales ser&aacute;&nbsp;&nbsp; correcta desde el punto de vista &eacute;tico-moral si representan una causa&nbsp; justa,&nbsp; si&nbsp; garantizan&nbsp; la&nbsp; tendencia&nbsp; a&nbsp; la&nbsp; satisfacci&oacute;n arm&oacute;nica de las necesidades de individuos y grupos. </p>     <p>Sin justicia la&nbsp; conducta&nbsp;&nbsp; pudiera&nbsp; ser&nbsp; muy&nbsp; efectiva&nbsp; pero moralmente ileg&iacute;tima. Por otro lado la justicia es un valor sumamente fr&aacute;gil, por lo que degenerar&aacute; en injusticia&nbsp; si&nbsp; en la conducta del individuo no se observan los principios del segundo nivel.&nbsp; </p>     <p>Sin la adherencia a las exigencias de autorregulaci&oacute;n &eacute;tico-moral no pueden&nbsp; existir&nbsp; los valores del&nbsp; dominio axiol&oacute;gico analizado, ya que sin cierto grado de compromiso afectivo,&nbsp; lo que un individuo entiende como justo o debido&nbsp; no pasar&iacute;a&nbsp; de ser un formalismo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La observaci&oacute;n de este &uacute;ltimo principio sin tener en cuenta a los principios de niveles anteriores,&nbsp; es ceguera&nbsp; &eacute;tica. La adherencia a lo que se considera justo o debido sin una correcta apreciaci&oacute;n de lo &eacute;ticamente leg&iacute;timo trae como consecuencia desadaptaci&oacute;n en cuanto los cambios de circunstancias tanto internas como externas al agente social precisen de un cambio de actitud, que este no realiza por su adherencia ciega a lo que considera justo o debido. </p>     <p>Podemos&nbsp; resumir&nbsp; planteando&nbsp; que&nbsp; la&nbsp; predisposici&oacute;n a la reacci&oacute;n ser&aacute;&nbsp;&nbsp; legitima desde el punto de vista &eacute;tico-moral si guarda&nbsp; el medio entre el exceso y&nbsp; el defecto, y para esto debe adecuarse a las circunstancias en funci&oacute;n de objetivos que&nbsp; han&nbsp; de ser realizables y&nbsp; deben ser justos en&nbsp; el sentido de garantizar&nbsp; una&nbsp; tendencia&nbsp; a&nbsp; la&nbsp; satisfacci&oacute;n &nbsp;arm&oacute;nica&nbsp; de las necesidades y&nbsp; guardar una relaci&oacute;n entre&nbsp; los deberes y derechos de&nbsp; los&nbsp; diferentes&nbsp; agentes sociales.&nbsp; Por&nbsp; &uacute;ltimo&nbsp; el&nbsp; individuo debe estar emocionalmente comprometido con sus metas o ideales. </p>     <p>RELACION DE ESTOS PRINCIPIOS CON LAS VIRTUDES CARDINALES </p>     <p>Estos&nbsp; principios se&nbsp; encuentran formando&nbsp; parte esencial&nbsp; de las llamadas&nbsp; virtudes cardinales:&nbsp; prudencia, justicia,&nbsp; fortaleza y templanza o moderaci&oacute;n.&nbsp; </p>     <p>La prudencia contiene al principio de adecuaci&oacute;n a objetivos, y al&nbsp; valor flexibilidad que&nbsp; contiene&nbsp; el principio&nbsp; de epocalidad&nbsp; y circunstancialidad&nbsp; de la actividad; la moderaci&oacute;n&nbsp; contiene el&nbsp; principio del&nbsp; t&eacute;rmino medio,&nbsp; la justicia contiene&nbsp; el&nbsp; principio&nbsp; que&nbsp; lleva&nbsp; su&nbsp; nombre. Estos principios contenidos&nbsp; en&nbsp; estos&nbsp; valores tienen&nbsp;&nbsp;&nbsp; una&nbsp;&nbsp; funci&oacute;n&nbsp;&nbsp; autocorrectora, autorreguladora. La fortaleza que es el otro valor pilar contiene al principio&nbsp; de adherencia a&nbsp; las exigencias de&nbsp; autorregulaci&oacute;n moral,&nbsp; el cual&nbsp; expresa una&nbsp; cualidad importante&nbsp; de la conducta moralmente valiosa que es la firmeza&nbsp; en el bien definido por los otros principios, a pesar de las presiones del medio tanto interno como&nbsp; externo&nbsp; al&nbsp; individuo&nbsp; que&nbsp; lo&nbsp; induzcan&nbsp; a&nbsp; actuar&nbsp; de manera contraria.&nbsp; La&nbsp; fortaleza&nbsp; representa&nbsp; actitudes&nbsp; hacia&nbsp; el mundo circundante, hacia los dem&aacute;s y hacia&nbsp; uno mismo,&nbsp; corregidas por&nbsp; los principios anteriores. Retomando&nbsp; palabras de Tom&aacute;s de&nbsp; Aquino, ella permite adherirnos&nbsp; al&nbsp; bien.&nbsp; El&nbsp; antivalor&nbsp; m&aacute;s&nbsp; diferente a ella es la debilidad, la cual es falta de&nbsp; adherencia al sentido de lo justo o debido,&nbsp;&nbsp; falta&nbsp; de&nbsp;&nbsp; adherencia&nbsp; a&nbsp;&nbsp; los&nbsp; propios&nbsp; principios, independientemente&nbsp;&nbsp; de&nbsp; la&nbsp;&nbsp; causa&nbsp; que&nbsp;&nbsp; lleva&nbsp; a&nbsp;&nbsp; ceder&nbsp; ante inclinaciones o&nbsp; aversiones que se oponen&nbsp; a nuestros principios.&nbsp; Dicho&nbsp; en otros&nbsp; t&eacute;rminos, el&nbsp; individuo decide&nbsp; atendiendo no&nbsp; a la norma internalizada, sino&nbsp; a necesidades urgentemente actualizada por&nbsp; las&nbsp; circunstancias,&nbsp; en&nbsp; detrimento&nbsp; de&nbsp; la&nbsp; norma. El otro antivalor relacionado con ellas&nbsp; es la autotiran&iacute;a, la cual es una adherencia r&iacute;gida&nbsp; a determinadas normas. Este extremo vicioso est&aacute;&nbsp; m&aacute;s relacionado con fallos en las virtudes o valores reguladores: prudencia, templanza y justicia. </p>     <p>Toda conducta valiosa desde el punto de vista &eacute;tico-moral tipifica las virtudes o valores cardinales, adem&aacute;s&nbsp; de&nbsp;&nbsp; tipificar&nbsp; otras&nbsp; virtudes o valores&nbsp;&nbsp;&nbsp; espec&iacute;ficos&nbsp; seg&uacute;n&nbsp; las singularidades de&nbsp; las circunstancias que&nbsp; rodean al acto.&nbsp; Estas virtudes espec&iacute;ficas&nbsp; hacen referencia a&nbsp; la relaci&oacute;n del&nbsp; agente social&nbsp; con&nbsp; elementos&nbsp; espec&iacute;ficos&nbsp; de&nbsp; la&nbsp; realidad&nbsp; tanto interna como externa a &eacute;l. </p>     <div>       <p align="center"><b>Summary</b>   </p> </div>     <p>The author begins mentioning the historical trajectory of the theory of virtue making a journey through the thinkers and currents of thought of antiquity and the Middle Ages. Later on, he defines methodological positions in relation to terms like autonomy and attitude, and outlines the main problem of the investigation: “What characteristics should human behavior and psychocological processes that precede it have, so that these characteristics are valuable from the ethical-moral point of view? In order to answer this query he calls to mind the theory of virtue and divides it into a system of principles gathered into four levels. The first level encloses the principles that, according to the author, allow to define the extension and the limits of the ethical-moral values domain, and the object of valuation from the perspective analyzed. In the second level are grouped the principles whose observation guarantees the effectiveness of behavior. The importance of this factor is stressed. In the third level, regarding the principle of justice, the problem of the social agent's responsibility to himself and to other people is considered, and the bases to evaluate the correlation among different social agents are proposed. In the fourth level, the principle of adherence to the demands of ethical-moral self-regulation, allows to evaluate the grade of affective commitment with the notion of what is fair or necessary. It is pointed out that a certain grade of affective commitment is indispensable so that the individual becomes a true bearer of moral and ethical values. After that, the relationship between the principles and levels of principles is approached arguing that among them there is a close unity and interrelation. Lastly the author makes reference to the existent relationship among the principles proposed with those denominated &quot;cardinal virtues&quot;: strength, temperance, justice and wisdom. </p>     <p>Key words: PHILOSOPHY; SOCIAL VALUES </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recibido: 20/10/02 Aprobado: 14/12/02 </p>     <div>       <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias bibliogr&aacute;ficas </b>   </p> </div>     <!-- ref --><p>1. Adbanano N. Aretolog&iacute;a. Diccionario&nbsp; de filosof&iacute;a. La Habana, Cuba; Instituto cubano del libro; 1972. p. 97 <!-- ref --><p>&nbsp;2. Cort&eacute;s Morat&oacute; J, Mart&iacute;nez Riu A. Diccionario de filosof&iacute;a [ en CD-ROM ] . Copyright &copy; 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. <!-- ref --><p>3.Iovchuk&nbsp; O.&nbsp; Historia&nbsp; de&nbsp; la filosof&iacute;a. Mosc&uacute;: Editorial Progreso; 1978. p. 54. <!-- ref --><p>4. Rosental&nbsp; M, Iudin&nbsp; P.&nbsp;&nbsp; Diccionario filos&oacute;fico.&nbsp; La Habana: Editora&nbsp; Pol&iacute;tica; 1981. p. 436. <p>5 Cort&eacute;s Morat&oacute; J, Mart&iacute;nez Riu A. Intelectualismo moral. Diccionario de filosof&iacute;a [ en CD-ROM ] . Copyright &copy; 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. </p>     <p>6. Arist&oacute;teles. Etica Nicomaquea. Pol&iacute;tica. M&eacute;xico: Editorial Porr&uacute;a, S.A.; 1992. p.&nbsp; 22. <a href="../../../art06.htm#_ftnref10"></a></p>     <!-- ref --><p>7. Laercio D. Vidas de los m&aacute;s ilustres fil&oacute;sofos griegos. Barcelona, Espa&ntilde;a: Orbis; 1985. p. 67-68, 75-77. <p>8. Cort&eacute;s Morat&oacute; J, Mart&iacute;nez Riu A. Ambrosio. Diccionario de filosof&iacute;a en CD-ROM. Copyright &copy; 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. </p>     <!-- ref --><p>>&nbsp;&nbsp;9. Vidal&nbsp;&nbsp; M. Diccionario&nbsp; de&nbsp;&nbsp; &Eacute;tica&nbsp; Teol&oacute;gica. Navarra, Espa&ntilde;a: Editorial Verbo Divino;1991. pp. 631-633. <!-- ref --><p>10. >Freer J. Competence and&nbsp; decision making capacity. UB Center&nbsp; For&nbsp; Clinical&nbsp; Ethics&nbsp; and&nbsp; Humanities&nbsp; in&nbsp; Health&nbsp; Care. [ en Internet ] ;1997. <!-- ref --><p>11.&nbsp; Casales&nbsp; J.&nbsp; Psicolog&iacute;a&nbsp; Social.&nbsp; Contribuci&oacute;n a su estudio. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales; 1989. p. 162. <!-- ref --><p>12. S&iacute;monov&nbsp; P.&nbsp; Motivaci&oacute;n&nbsp; del&nbsp; cerebro. Mosc&uacute;: Editorial Mir;1987. p. 237. <!-- ref --><p>13. Bashtanovski V,&nbsp; Gus&eacute;inov&nbsp; A,&nbsp; Jarchev&nbsp; A, Sogom&oacute;nov&nbsp; Y, Titarenko&nbsp; A. Etica. Mosc&uacute;: Editorial&nbsp;&nbsp;Progreso; 1989. p. 164-169. <!-- ref --><p>14. Kemerling G. Ancient and Medieval Philosophy: Lesson 14.&nbsp; Aristotles: Ethics&nbsp; and&nbsp; the&nbsp; Virtues. [ en Internet ] ;1997 <p>15 Arist&oacute;teles. &Eacute;tica Nicomaquea. M&eacute;xico: Editorial Porr&uacute;a, S.A.; 1992. p. 18-27, 23, 26. </p>     <!-- ref --><p>16. I Ingenieros J. Las&nbsp; fuerzas morales.&nbsp; R&iacute;o de Janeiro, Buenos Aires: Editorial Tor, / s.a /. p. 10. <!-- ref --><p>17. Dios habla hoy, La Biblia con Deuterocan&oacute;nicos. 2da Edici&oacute;n.&nbsp; Versi&oacute;n&nbsp; Popular.&nbsp; Sociedades&nbsp; B&iacute;blicas Unidas, 1992. p. 612. <!-- ref --><p>18. Mihail NN, Rusu&nbsp; MA. &iquest;Qu&eacute;&nbsp; es la biocibern&eacute;tica?. La Habana: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1989. p. 16. <p>19. P&eacute;rez Betancourt A. et. al. Cacer&iacute;a de errores. La Habana: Editorial Ciencias Sociales; 1990, p. 54. </p>     <!-- ref --><p>20. Bollnow OF.&nbsp; Esencia&nbsp; y&nbsp; cambio&nbsp; de las virtudes. Madrid: Editorial Revista de Occidente S.A.; 1960. <!-- ref --><p>21. Marx C. Tesis sobre Feuerbach. En obras escogidas Editada por la Direcci&oacute;n Nacional de Escuelas de Instrucci&oacute;n Revolucionaria. /s,a/. p. 713-714. <!-- ref --><p>22. Enciclopedia&reg; Microsoft&reg; Encarta 2001. &copy; 1993-2000 Microsoft Corporation. &Eacute;tica. <div>       <p align="center"><b><a name="not"></a>Notas </b>   </p> </div>     <p>(i) Este pensador plante&oacute; lo siguiente: &quot;La&nbsp; virtud del hombre ser&aacute;&nbsp;&nbsp; entonces aquel h&aacute;bito por&nbsp; el cual el hombre se hace&nbsp; bueno y gracias al cual realizar&nbsp; bien la obra que le es propia&quot;.&nbsp; (Arist&oacute;teles. Op. Cit. p.&nbsp; 22.)&nbsp; </p>     <p>(ii) Arist&oacute;teles insiste en casi todos los&nbsp; libros de su &quot;&Eacute;tica&nbsp; Nicomaquea&quot;, fundamentalmente en el III y el&nbsp; V, en la importancia de la&nbsp; voluntariedad del acto para que sea moralmente evaluable. (Arist&oacute;teles: &quot;Etica Nicomaquea * Pol&iacute;tica&quot;. M&eacute;xico: Editorial Porr&uacute;a, S.A., 1992,. p.&nbsp; 22.) </p>     <p>(iii) La propia prudencia que es considerada una de las virtudes principales o cardinales no es otra cosa que el conjunto de cualidades que permiten la elecci&oacute;n de buenos fines, as&iacute; como de buenos medios para alcanzarlos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(iv) Los sistemas aut&oacute;nomos no&nbsp; tienen posibilidades infinitas&nbsp; para la&nbsp; autodeterminaci&oacute;n, sino&nbsp; que siempre&nbsp; tendr&aacute;n l&iacute;mites&nbsp; que&nbsp; circunscriben&nbsp; las&nbsp;&nbsp; posibilidades&nbsp; para&nbsp; la&nbsp; libre elecci&oacute;n. El conocimiento de&nbsp; estos es de vital importancia, ya que s&oacute;lo podremos conocer&nbsp; la extensi&oacute;n de nuestras posibilidades para&nbsp; ser&nbsp; aut&oacute;nomos&nbsp; a&nbsp;&nbsp; trav&eacute;s&nbsp; del&nbsp; conocimiento&nbsp; de&nbsp; nuestras limitaciones y restricciones. Existe un l&iacute;mite&nbsp; de m&aacute;xima extensi&oacute;n que es&nbsp; el impuesto por las leyes&nbsp; objetivas. Ellas&nbsp; van a&nbsp; marcar los&nbsp; l&iacute;mites dentro de los cuales es posible&nbsp; la actividad del individuo, van&nbsp; a determinar las posibilidades&nbsp; reales para&nbsp; actuar, ya&nbsp; sea de&nbsp; forma aut&oacute;noma&nbsp; o heter&oacute;noma. Otro tipo de l&iacute;mite es el de las regulaciones sociales.&nbsp; Dentro de las posiciones extremistas con relaci&oacute;n a las posibilidades del ser humano para su libre autodeterminaci&oacute;n tenemos en un extremo al fatalismo que niega toda posibilidad de autodeterminaci&oacute;n, de lo cual se deriva que el ser humano no es responsable ante nada. En el otro extremo tenemos al voluntarismo el cual niega&nbsp; que&nbsp;&nbsp; la&nbsp; voluntad&nbsp;&nbsp; humana&nbsp; est&eacute; condicionada por el medio&nbsp; circundante. Esta corriente filos&oacute;fica plantea&nbsp; que&nbsp; la&nbsp; toma&nbsp; de&nbsp; decisiones&nbsp; y la autodeterminaci&oacute;n se efect&uacute;a basada&nbsp; solamente en la voluntad,&nbsp; al margen de cualquier est&iacute;mulo&nbsp; tanto interno&nbsp; como externo,&nbsp; por lo&nbsp; tanto propone&nbsp; un hombre&nbsp; abstracto al&nbsp; margen de&nbsp; sus m&uacute;ltiples&nbsp; relaciones con el mundo circundante,&nbsp; natural y social, as&iacute;&nbsp; como tambi&eacute;n al margen de su propia naturaleza. </p>     <p>(v) >Facultad&nbsp; de&nbsp; Derecho&nbsp; de&nbsp; la&nbsp; Universidad&nbsp; de&nbsp; la Habana: &quot;Derecho&nbsp; Penal&quot; t&nbsp; I, Editorial pueblo y&nbsp; Educaci&oacute;n, La Habana, 1987. pp. 282-457.&nbsp; Aunque legalidad y moralidad no&nbsp; son la misma cosa, las ciencias jur&iacute;dicas son muy precisas en la determinaci&oacute;n de&nbsp; la responsabilidad&nbsp; del&nbsp; agente social ante&nbsp; su&nbsp; conducta.&nbsp;&nbsp; Los procedimientos&nbsp; utilizados en esa esfera&nbsp; para el enjuiciamiento legal pudieran ser utilizados para&nbsp; el enjuiciamiento moral en lo que a determinaci&oacute;n de responsabilidad se refiere. </p>     <p>(vi) Este pensador plante&oacute; lo siguiente: &quot;La&nbsp; virtud del hombre ser&aacute;&nbsp;&nbsp; entonces aquel h&aacute;bito por&nbsp; el cual el hombre se hace&nbsp; bueno y gracias al cual realizar&nbsp; bien la obra que le es propia&quot;&nbsp; </p>     <p>(vii) Existe un criterio axiol&oacute;gico general que a mi juicio es la dignidad humana como valor fundamental. Existen adem&aacute;s criterios axiol&oacute;gicos particulares para cada zona o dominio axiol&oacute;gico. El aqu&iacute; definido es el particular del dominio axiol&oacute;gico de los &eacute;tico-morales. </p>     <p>(viii) Aunque Maquiavelo desarrolla&nbsp; este principio con gran agudeza,&nbsp; no lo utiliz&oacute; como lo&nbsp; hizo Arist&oacute;teles como criterio&nbsp; para definir&nbsp; los l&iacute;mites&nbsp; entre la&nbsp; virtud y el vicio, sino&nbsp; solamente&nbsp; como&nbsp; criterio&nbsp; de&nbsp; efectividad.&nbsp; Maquiavelo&nbsp; no concibe&nbsp; a&nbsp; las&nbsp; virtudes&nbsp; morales&nbsp; como&nbsp; situadas&nbsp; entre&nbsp; vicios opuestos,&nbsp; lo cual&nbsp; podemos apreciar&nbsp; cuando expresa:&nbsp; &quot;Est&aacute; bien mostrarse piadoso,&nbsp; fiel, humano, recto y&nbsp; religioso, y as&iacute; mismo serlo efectivamente, pero se debe&nbsp; estar dispuesto a irse al otro extremo si ello fuera&nbsp; necesario&quot;. (Maquiavelo, N. &quot;El Pr&iacute;ncipe&quot;, M&eacute;jico, Editorial Selecci&oacute;n, 1951, p. 84) </p>     <p>(ix) B&aacute;sicamente existen&nbsp; tres concepciones&nbsp; con relaci&oacute;n&nbsp; a la bondad&nbsp; o&nbsp; la&nbsp; maldad&nbsp; intr&iacute;nseca&nbsp; del&nbsp; ser&nbsp; humano. Dentro de la filosof&iacute;a antigua&nbsp; oriental tenemos a Mencio,&nbsp; el cual plantea que el hombre es&nbsp; bueno por naturaleza (Lin Yutang. Op. Cit.&nbsp; 253).&nbsp; Para&nbsp; el&nbsp; budismo&nbsp;&nbsp; los&nbsp; deseos&nbsp; son&nbsp; la&nbsp; causa&nbsp; del sufrimiento humano, por lo que es necesario anonadar esa potencia de&nbsp; desear&nbsp; que&nbsp; naturalmente&nbsp; poseemos&nbsp; si&nbsp; queremos eliminar el sufrimiento (Foucher,&nbsp; A. Op. Cit.&nbsp; p.226). Para Confucio&nbsp; el ser humano&nbsp; no&nbsp; es&nbsp; bueno&nbsp; ni&nbsp; malo&nbsp; por&nbsp; naturaleza,&nbsp; sino que puede desarrollarse hacia la&nbsp; bondad o hacia la maldad&nbsp; seg&uacute;n el camino que elija (Lin Yutan: &quot;La sabidur&iacute;a de Confucio&quot;, Ediciones Siglo Veinte,&nbsp; Buenos&nbsp; Aires,&nbsp; p.&nbsp; 187).&nbsp; En&nbsp; occidente&nbsp; tenemos que el cristianismo plantea&nbsp; que con la desobediencia&nbsp; de Ad&aacute;n pec&oacute; toda la&nbsp; humanidad,&nbsp; y&nbsp; por&nbsp; lo&nbsp; tanto&nbsp; somos pecadores (Romanos 5,12; 5,19). Para&nbsp; Tomas Hobbes (1588-1679)&nbsp; el ser humano&nbsp; es motivado solamente por&nbsp; intereses ego&iacute;stas y s&oacute;lo&nbsp; por ego&iacute;smo los hombres prefieren vivir en un mundo con&nbsp; reglas morales, ya que sin ellas estar&iacute;amos&nbsp; a merced&nbsp; de los&nbsp; intereses ego&iacute;stas&nbsp; de los dem&aacute;s, y nuestra&nbsp; propiedad,&nbsp; nuestra&nbsp; familia, &nbsp;e&nbsp; incluso&nbsp; nuestra&nbsp; vida estar&iacute;a&nbsp;&nbsp; en&nbsp;&nbsp; constante&nbsp;&nbsp; riesgo.&nbsp;&nbsp; (Internet&nbsp;&nbsp; Enciclopedia&nbsp; of Philosophy.:&nbsp;&nbsp; &quot;Social&nbsp;&nbsp; Contrat&quot;,&nbsp;&nbsp; Internet,&nbsp;&nbsp; 1996).&nbsp; Rousseau(1712-1778) consideraba,&nbsp; que en el&nbsp; &quot;estado natural&quot; no&nbsp; s&oacute;lo no hab&iacute;a guerra de&nbsp; todos contra todos, sino que&nbsp; entre las personas predominaban la amistad y la&nbsp; armon&iacute;a. Para Rousseau el hombre es esencialmente bueno, y la sociedad,&nbsp; con todo su artificio, tiene que corromperlo forzosamente. (Rev. El Correo de la UNESCO, Marzo de 1963, p. 5). Para Sigmund Freud (1856-1939) los hombres tienen una tendencia constitucional a agredirse mutuamente, y esto constituye, seg&uacute;n &eacute;l, el mayor obst&aacute;culo con que tropieza la cultura.( Freud&nbsp; Sigmund .: “El malestar en la cultura”, Alianza, Madrid 1970, p. 84-85) &nbsp;El humanismo&nbsp; ha de partir del presupuesto de que el ser humano no es ni bueno,&nbsp; pacifista y altruista ni&nbsp; malo, belicista y ego&iacute;sta de manera innata,&nbsp; sino&nbsp; educable. (Lamont,&nbsp; Corliss. : &quot;El humanismo como&nbsp; una filosof&iacute;a&quot; Editorial&nbsp; Claridad, Buenos Aires, 1956.) </p>     <p>(x) Para Frondizi los&nbsp; valores instrumentales son aquellos con utilidad para&nbsp; una determinada funci&oacute;n.&nbsp; Para &eacute;l la&nbsp; altura en la escala&nbsp; jer&aacute;rquica&nbsp; de&nbsp; estos&nbsp; valores&nbsp; est&aacute;&nbsp; determinada&nbsp; por su eficacia en&nbsp; el cumplimiento de una&nbsp; funci&oacute;n asignada. (Frondizi&nbsp; R.. &iquest;Qu&eacute;&nbsp; son&nbsp; los&nbsp; valores?, Introducci&oacute;n a la axiolog&iacute;a, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico, 1995, p. 231). </p>     <div>(xi) Pensadores&nbsp; como&nbsp; Hugo&nbsp; Grotius&nbsp; (1585-1645)&nbsp; critican&nbsp; en Arist&oacute;teles&nbsp; el&nbsp; plantear&nbsp; que&nbsp; la justicia&nbsp; se&nbsp; encuentra entre extremos&nbsp; viciosos&nbsp; (The&nbsp; Internet&nbsp; Encyclopedia&nbsp; of Philosophy.: &quot;Virtue&nbsp; Theory&quot;, Internet,&nbsp; 1996), sin&nbsp; embargo se&nbsp; trata de una incorrecta interpretaci&oacute;n de su&nbsp; doctrina, ya que &eacute;l plantea que&nbsp; existe una justicia total con&nbsp; respecto a la cual la&nbsp; injuticia es&nbsp; el &uacute;nico&nbsp; vicio, y&nbsp; existe adem&aacute;s&nbsp; una justicia particular que&nbsp; se da por&nbsp; la existencia de&nbsp; alg&uacute;n vicio especial para el&nbsp; cual si existen extremos.&nbsp; (Arist&oacute;teles.: Op. Cit, Libro V, Cap II, p. 60) </div>       ]]></body><back>
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