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<journal-title><![CDATA[Humanidades Médicas]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El Movimiento de Estudios Ciencia- Tecnología- Sociedad: su origen y tradiciones fundamentales]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Science, Technology and Study movement. Its origen and fundamental traditions]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It is well-known that in our country efforts are being made for a decade towards the development and consolidation of a new scientific-technological culture that correspond to the demands of the current Cuban socio-economic reality. The particularities of the development of our social project demand us to deepen into the social studies of science and the technology. For such a reason, the objective of this work consists of characterizing the most significant aspects of CTS Studies : its tendencies, schools and main representatives. It should also be pointed out that the most profitable thing to do in this case should not be to make a summary of the basic ideas of each approach or thinker, but rather to try to capture the conductive thread of the problems and more significant elaborations that gave origin to the CTS Movement and that have been discussed in each historical-cultural context]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[CIENCIA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SCIENCE, TECHNOLOGY AND SOCIETY]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Art&iacute;culo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>El Movimiento de Estudios Ciencia- Tecnolog&iacute;a- Sociedad: su origen y tradiciones fundamentales. </b></p>           <p align="center"><b>Science, Technology and Study movement. Its origin and fundamental traditions.</b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Fidel Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez</b>. Profesor de Filosof&iacute;a. Master en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas &quot;Carlos J. Finlay&quot;. Carretera Central Oeste, CP. 70100, AP 144, Camag&uuml;ey, Cuba. Telef: 282015 E-mail: <a href="mailto:fidema@finlay.cmw.sld.cu">fidema@finlay.cmw.sld.cu </a></p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p align="center"><b>Resumen</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es conocido que en nuestro pa&iacute;s desde hace ya una d&eacute;cada se est&aacute;n dirigiendo los esfuerzos hacia el fomento y consolidaci&oacute;n de una nueva cultura cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica que se corresponda con las exigencias y demandas de la realidad econ&oacute;mico-social cubana actual. Las particularidades del desarrollo de nuestro proyecto social nos exigen actualizar y profundizar los estudios sociales sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Por tal raz&oacute;n, el objetivo de este trabajo consiste en caracterizar los aspectos m&aacute;s significativos de las tendencias, escuelas y representantes fundamentales de los Estudios CTS. Se debe apuntar tambi&eacute;n que lo m&aacute;s provechoso en este caso no debe ser tanto hacer un resumen de las ideas b&aacute;sicas de cada corriente o pensador, sino m&aacute;s bien tratar de captar el hilo conductor de los problemas y elaboraciones m&aacute;s significativas que dieron origen al Movimiento CTS y que han sido objeto de discusi&oacute;n en las tradiciones CTS en cada contexto hist&oacute;rico-cultural. </p>     <p>Palabras Clave: CIENCIA, TECNOLOG&Iacute;A Y SOCIEDAD </p>     <div>       <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b>   </p> </div>     <p>Es conocido que en nuestro pa&iacute;s desde hace ya una d&eacute;cada se est&aacute;n dirigiendo los esfuerzos hacia el fomento y consolidaci&oacute;n de una nueva cultura cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica que se corresponda con las exigencias y demandas de la realidad econ&oacute;mico-social cubana actual. Por tanto, se revela la necesidad de los estudios te&oacute;ricos que reclama este trabajo, pues &quot;... se ampl&iacute;an las fronteras de la teor&iacute;a de la ciencia con lo que la tradicional imagen eurocentrista y norteamericana de la actividad cient&iacute;fica est&aacute; siendo sustituida por visiones m&aacute;s planetarias” (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Estas visiones m&aacute;s planetarias deben enfrentarse a aquellas que hasta hoy predominan y que no reflejan nuestras realidades tercermundistas. Esta situaci&oacute;n nos lleva a reflexionar sobre una lamentable contradicci&oacute;n en nuestro &aacute;mbito profesional. No obstante, a la existencia de una considerable cantidad de especialistas dedicados a estos temas en el pa&iacute;s, &quot;... la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica sobre la ciencia en Cuba, hasta fecha muy reciente, no ha puesto &eacute;nfasis en el an&aacute;lisis de la ciencia en el subdesarrollo&quot; (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Hasta hoy se manifiestan, en medida considerable, varias de las carencias acad&eacute;micas se&ntilde;aladas por el Dr. Jorge N&uacute;&ntilde;ez Jover en los a&ntilde;os del derrumbe de la URSS y del Campo Socialista, en v&iacute;speras del Per&iacute;odo Especial y a las puertas de los debates sobre la crisis del marxismo en Cuba: </p>     <div>   <ul>         <li>“Una adecuada visi&oacute;n de conjunto de la marcha de la ciencia mundial, de los Estudios CTS (de sus grandes derroteros, tradiciones, corrientes y autores). </li>           <li>La comprensi&oacute;n de modo nuevo en que ciencia y sociedad establecen hoy interrelaciones imposibles en el pasado. </li>           ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Las experiencias mundiales fundamentales en las distintas ramas del saber y c&oacute;mo ellas se articulan con realidades socio-culturales, socio-econ&oacute;micas y socio-pol&iacute;ticas donde se producen (estudios end&oacute;genos). </li>           <li>La naturaleza real de la ciencia: su Filosof&iacute;a, Axiolog&iacute;a y Metodolog&iacute;a peculiares, as&iacute; como el debate mundial en torno a esos temas”</li>       </ul> </div>     <p>Estas carencias han evidenciado: </p>     <p>&quot;… Una franca contradicci&oacute;n entre el esfuerzo que en el plano de la ciencia y la tecnolog&iacute;a ha venido realizando nuestra Revoluci&oacute;n y la insuficiente atenci&oacute;n que a &eacute;l han prestado nuestras ciencias sociales, en particular la filosof&iacute;a. Esta carencia intelectual influye negativamente sobre la educaci&oacute;n de nuestros estudiantes y profesionales en el campo de la ciencia&quot; (<a href="#ref">1</a>) </p>     <p>Las particularidades del desarrollo de nuestro proyecto social nos exigen actualizar y profundizar los estudios sociales sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Por tal raz&oacute;n, el objetivo de este trabajo consiste en caracterizar los aspectos m&aacute;s significativos de las tendencias, escuelas y representantes fundamentales de los Estudios CTS. Se debe apuntar tambi&eacute;n que lo m&aacute;s provechoso en este caso no debe ser tanto hacer un resumen de las ideas b&aacute;sicas de cada corriente o pensador, sino m&aacute;s bien tratar de captar el hilo conductor de los problemas y elaboraciones m&aacute;s significativas que dieron origen al Movimiento CTS y que han sido objeto de discusi&oacute;n en las tradiciones CTS en cada contexto hist&oacute;rico-cultural. </p>     <div>       <p align="center"><b>Desarrollo</b>   </p> </div>     <p>A finales de la d&eacute;cada del 60 del pasado siglo es que se define con claridad el surgimiento del Movimiento Internacional de Estudios de Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad, el cual emerge en el contexto hist&oacute;rico de las llamadas reacciones acad&eacute;mica, administrativa y social en oposici&oacute;n a la imagen o concepci&oacute;n heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. [<a href="#not">i</a>] </p>     <p>Estas reacciones se producen en la tercera etapa del cambio institucional de la ciencia, [<a href="#not">ii</a>] la cual es denominada etapa industrial o profesional, su nacimiento se produce en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, pero por su extensi&oacute;n y permanencia hasta nuestros d&iacute;as se le subdivide en tres per&iacute;odos hist&oacute;ricos que se diferencian por la actitud de la comunidad cient&iacute;fica y la sociedad ante el problema del desarrollo y las consecuencias de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desde de 1940 a 1955, especialmente en los a&ntilde;os de la postguerra se tiene gran confianza en el poder de la ciencia y la tecnolog&iacute;a para el progreso social, por ello a este se le denomina per&iacute;odo del optimismo El triunfo sobre el fascismo, el desarrollo de la ciencia y la tecnolog&iacute;a con la finalidad de restaurar los da&ntilde;os de la guerra y reactivar la econom&iacute;a, llevaron a consolidar un optimismo, fundado en el car&aacute;cter benefactor de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, que tambi&eacute;n perpetu&oacute; mucho m&aacute;s la imagen cl&aacute;sica de la racionalidad cient&iacute;fica, as&iacute; como del modelo de desarrollo social inspirado en el desacreditado axioma tradicional: </p>     <p>Ciencia + Tecnolog&iacute;a = Progreso econ&oacute;mico = Progreso social. </p>     <p>Luego desde 1955 hasta 1968, se producen costosos desastres nucleares y qu&iacute;micos, la carrera armamentista de las dos superpotencias: Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica desatan la denominada Guerra Fr&iacute;a, el genocidio yanqui en Corea y Vietnam, las manipulaciones irresponsables de los insecticidas, fertilizantes, etc. generaron una gran preocupaci&oacute;n en el mundo acad&eacute;mico y en la sociedad, por ello se le denomina per&iacute;odo de alerta. No por casualidad en este per&iacute;odo se inicia el proceso vigoroso proceso de cuestionamiento de la ciencia y la tecnolog&iacute;a y sus consecuencias sociales., expresada como reacci&oacute;n acad&eacute;mica. Este per&iacute;odo est&aacute; marcado por el decisivo impacto que tuvieron los trabajos de Jacques Ellul, C.P. Snow, Thomas Kuhn, Rachel Carson, entre otros. M&aacute;s adelante ser&aacute;n analizados detalladamente los impactos de estos trabajos en la comunidad internacional. </p>     <p>Tambi&eacute;n en este per&iacute;odo, en el plano de la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica, se desarrollaron diversos movimientos sociales de car&aacute;cter cr&iacute;tico como respuesta informal e institucional a las preocupaciones p&uacute;blicas sobre los impactos de la ciencia y la tecnolog&iacute;a en la sociedad. Entre estos movimientos se destacaron en Inglaterra y Estados Unidos: </p>     <div>   <ul>         <li>Science for the People (Ciencia para el Pueblo); </li>       </ul> </div>     <p>&#149;&nbsp; British Society for the Social Responsability (Sociedad Brit&aacute;nica para la Responsabilidad Social en Ciencia). </p>     <p>&#149;&nbsp; Defensores de la tecnolog&iacute;a alternativa </p>     <p>&#149;&nbsp; Environmental Protection Agency (EPA, Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental); </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; Ocupational Safety and Health administration (OSHA, Agencia de salud y Seguridad laboral); </p>     <p>&#149;&nbsp; Office of Technology Assessment (OTA, Oficina de Evaluaci&oacute;n de Tecnolog&iacute;a); </p>     <p>&#149;&nbsp; Nuclear Regulatory Commision (NRC, Comisi&oacute;n de Regulaci&oacute;n Nuclear). </p>     <p>Desde 1968 en Europa y Estados Unidos se iniciaron diversas acciones acad&eacute;micas, institucionales y de activismo social que han consolidado lo que se da en llamar una reacci&oacute;n total y decisiva contra la imagen heredada de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, as&iacute; como contra sus impactos negativos en la sociedad.(<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>Como fruto de todas esas reacciones ya hoy el Movimiento Internacional de Estudios CTS est&aacute; consolidando las bases de lo que se denomina nueva visi&oacute;n social de la actividad tecnocient&iacute;fica, [<a href="#not">iii</a>] interpretaci&oacute;n que intenta superar la imagen tradicional. </p>     <p>&nbsp;Naturalmente, esta nueva visi&oacute;n conserva los valores de la concepci&oacute;n anterior sobre la base de la reelaboraci&oacute;n cr&iacute;tica de sus tesis epistemol&oacute;gicas y la introducci&oacute;n de los denominados “factores no-epist&eacute;micos” [<a href="#ref">iv</a>] en la nueva interpretaci&oacute;n. Dicho en otros t&eacute;rminos, esto quiere decir que asumir una nueva visi&oacute;n es reconocer ante todo que “... la ciencia y la tecnolog&iacute;a son procesos sociales cargados de valores.” (<a href="#ref">3</a>) </p>     <p>&nbsp; Ahora bien, la determinaci&oacute;n de la fecha del surgimiento del Movimiento internacional de estudios CTS, no significa que ya est&eacute; todo claro, pues se precisa primero una caracterizaci&oacute;n general de este fen&oacute;meno y, luego, se exige un an&aacute;lisis de sus componentes principales, tales como: las llamadas tradiciones, sus corrientes, escuelas, teor&iacute;as y representantes. Aunque aqu&iacute; no se tratar&aacute;n todos se repasar&aacute;n al menos los fundamentales. </p>     <p>&nbsp;De inicio se debe precisar que el surgimiento y la riqueza misma de la nueva imagen social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a no s&oacute;lo est&aacute; expresada en la obra de Thomas Kuhn y de los pensadores posteriores a &eacute;l, sino en medida considerable tambi&eacute;n en las elaboraciones de muchos precursores que, directa o indirectamente, abordaron aspectos y problem&aacute;ticas relacionadas con la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>&nbsp;No es menos cierto que independientemente a lo aportado anteriormente se puede afirmar hoy que por Estudios CTS se comprende todos aquellos esfuerzos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos que desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60 se vienen realizando en diversas regiones del mundo para el estudio cr&iacute;tico e interdisciplinar de las relaciones entre Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. </p>     <p>&nbsp;Tal grado de generalizaci&oacute;n nos exige de inmediato determinaciones m&aacute;s concretas para enriquecer su concepto, por ello se sugiere precisar algunos de sus componentes y rasgos fundamentales: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;En la actualidad los Estudios CTS constituyen una diversidad de programas filos&oacute;ficos, sociol&oacute;gicos e hist&oacute;ricos, que, enfatizando la dimensi&oacute;n social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, comparten el rechazo de la imagen intelectualista de la ciencia, la cr&iacute;tica de la concepci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a como ciencia aplicada y neutral y la condena de la tecnocracia.&quot; (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>Adem&aacute;s, puede afirmarse que: </p>     <p>“Hoy en d&iacute;a los Estudios CTS constituyen una importante &aacute;rea de trabajo en investigaci&oacute;n acad&eacute;mica, pol&iacute;tica p&uacute;blica y educaci&oacute;n. En este campo se trata de entender los aspectos sociales del fen&oacute;meno cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico, tanto en lo que respecta a sus condicionantes sociales como en lo que ata&ntilde;e a sus consecuencias sociales y ambientales. Su enfoque general es de car&aacute;cter cr&iacute;tico (respecto a las visiones cl&aacute;sicas de ciencia y tecnolog&iacute;a donde sus dimensiones sociales son ocultadas) e interdisciplinar, donde concurren disciplinas como la Filosof&iacute;a, la Historia, la Sociolog&iacute;a de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, entre otras.” (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Reflexionando sobre estas definiciones podemos resumir que los Estudios CTS constituyen esfuerzos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos que se realizan, desde la d&eacute;cada del sesenta, en una vasta e importante &aacute;rea de trabajo de investigaci&oacute;n, pol&iacute;tica p&uacute;blica y educaci&oacute;n sobre la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica en su dimensi&oacute;n social. </p>     <p>Tradiciones en los estudios CTS. </p>     <p>Estos estudios se concretan en una diversidad de programas de creciente institucionalizaci&oacute;n, enfoque interdisciplinar (no s&oacute;lo filos&oacute;ficos, sociol&oacute;gicos e hist&oacute;ricos, sino de muchas otras disciplinas cient&iacute;fico-naturales, t&eacute;cnicas y human&iacute;sticas) y esp&iacute;ritu cr&iacute;tico sobre la relaci&oacute;n Ciencia –Tecnolog&iacute;a- Sociedad y sus correspondientes paradigmas. En esencia, estos programas tratan de establecer una nueva imagen social de la actividad tecno-cient&iacute;fica, no obstante, a la diversidad de posiciones ideol&oacute;gicas y contextos hist&oacute;rico-culturales en que se desarrollan. </p>     <p>En la actualidad se puede decir que existe consenso (en un todav&iacute;a lamentable esp&iacute;ritu hegem&oacute;nico occidental) en el reconocimiento de dos principales tradiciones: la europea y la norteamericana, las cuales han ejercido gran influencia en el desarrollo contempor&aacute;neo de los Estudios CTS. Es evidente que los c&iacute;rculos influyentes que monopolizan la informaci&oacute;n en el mundo s&oacute;lo divulgan los autores y trabajos provenientes de los pa&iacute;ses industrializados. A ello contribuyen las grandes editoriales y ese poderoso mecanismo globalizador de la informaci&oacute;n que es Internet. </p>     <p>En Europa han existido diferentes escuelas y tendencias en los estudios te&oacute;ricas de la ciencia y la tecnolog&iacute;a: Sin embargo, han tenido en com&uacute;n tomar en consideraci&oacute;n los factores sociales antecedentes para asumir una posici&oacute;n en la interpretaci&oacute;n de la relaci&oacute;n Ciencia–Tecnolog&iacute;a– Sociedad. </p>     <p>A su vez, han hecho &eacute;nfasis en la ciencia y relegado a un segundo plano la tecnolog&iacute;a. Tambi&eacute;n en esta tradici&oacute;n ha primado el an&aacute;lisis te&oacute;rico-descriptivo de la relaci&oacute;n CTS. En el &aacute;mbito disciplinar se han destacado los enfoques sociol&oacute;gicos, hist&oacute;ricos, antropol&oacute;gicos y psicol&oacute;gicos (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>En los Estados Unidos estos estudios han hecho &eacute;nfasis en las consecuencias sociales de la actividad tecnol&oacute;gica fundamentalmente, relegando a un segundo plano el tratamiento de la ciencia te&oacute;rica. Adem&aacute;s los estudios sociales han tenido un car&aacute;cter pr&aacute;ctico (pragm&aacute;tico) y valorativo, destac&aacute;ndose los enfoques &eacute;ticos y educacionales.(<a href="#ref">2</a>) Es lamentable que en un texto tan valioso sobre las concepciones y tradiciones en los estudios CTS se obvien tradiciones y concepciones sobre la relaci&oacute;n CTS que se han desarrollado en otras latitudes y contextos socioculturales. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Haciendo honor a la verdad, estas dos s&oacute;lidas tradiciones han hecho grandes contribuciones al desarrollo de una nueva visi&oacute;n social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, por la amplitud de sus enfoques sobre este complejo fen&oacute;meno social. Sin embargo, otras tradiciones han sido olvidadas y obviadas intencionalmente, algo que desde la posici&oacute;n de un pa&iacute;s como &eacute;l nuestro no puede ser aceptado, pues las contribuciones que hemos recibido, por ejemplo, de la tradici&oacute;n ex-socialista (URSS, Alemania, Checoslovaquia, Polonia, Bulgaria) han sido muy valiosas, si consideramos, entre otros aportes, que las bases filos&oacute;ficas, dial&eacute;ctico-materialistas de la comprensi&oacute;n de la ciencia y la tecnolog&iacute;a han sido proporcionadas por los cl&aacute;sicos del marxismo leninismo y muchos prestigiosos continuadores de su obra, que en mayor o menor grado han hecho fruct&iacute;feras contribuciones a la Teor&iacute;a de la Ciencia (Cienciolog&iacute;a), as&iacute; como en las esferas de la sociolog&iacute;a, la &eacute;tica, la historia y la l&oacute;gica de la ciencia, etc. </p>     <p>Esta tradici&oacute;n, no obstante la ca&iacute;da del Campo Socialista, merece ser estudiada con m&aacute;s detenimiento, pues sus bases conceptuales no han caducado ni mucho menos. Existe, entre sus postulados y experiencias desarrolladas durante casi todo el siglo XX, un manantial inagotable de proposiciones que cobran vigencia en diferentes esferas de los Estudios CTS. </p>     <p>Es justo aclarar que esta tradici&oacute;n ha sido muy heterog&eacute;nea y no ha estado directamente relacionada con el actual esp&iacute;ritu CTS, esto no significa que no tengan vigencia aun sus proposiciones y elaboraciones en las diferentes direcciones y disciplinas que se desarrollaron hasta el final de la d&eacute;cada del 80. Es necesario precisar que esta tradici&oacute;n ex-socialista se expresaba a trav&eacute;s de una serie de tendencias y escuelas. Especial referencia merecen las dos tendencias m&aacute;s significativas de esta tradici&oacute;n, ante todo por el alcance de su labor en favor de los estudios sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a: </p>     <div>   <ol>         <li>Los estudios cienciol&oacute;gicos, representados por sovi&eacute;ticos y socialistas de Europa oriental, entre ellos se destacaron: I. Borichevski, B. Hessen, S.R. Mik&uacute;linski, G. Kr&ouml;ber, R. Richta, C. Shvedosvki, etc., con los cuales se intentaba conformar, a trav&eacute;s del enfoque interdisciplinario, una ciencia integral sobre la ciencia que recib&iacute;a contribuciones de Filosof&iacute;a, L&oacute;gica, Historia, Sociolog&iacute;a, Metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n, Psicolog&iacute;a de la creaci&oacute;n cient&iacute;fica, Econom&iacute;a y otras disciplinas vinculadas a los estudios sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Los estudios sobre la tecnolog&iacute;a no recibieron el mismo impulso en esta tendencia como los referidos a la ciencia. En verdad la Cienciolog&iacute;a pretend&iacute;a encontrar la s&iacute;ntesis te&oacute;rico-conceptual ideal para integrar las diferentes ramas del saber en una ciencia &uacute;nica sobre la ciencia. </li>           <li>Los estudios sobre los problemas filos&oacute;ficos de las ciencias particulares (representados por M.B. Kedrov, T. Pavlov, V. Sadovski, P. Gaidenko, Fedosiev, Meliujin, Kedrovski y otros), en los cuales se desarrollaban interpretaciones filos&oacute;ficas, l&oacute;gicas, cosmovisivas sobre diferentes problemas de las ciencias particulares, entre ellos de las matem&aacute;ticas, de las ciencias naturales, e, incluso, de las ciencias sociales. </li>       </ol> </div>     <p>Adem&aacute;s de estas dos tendencias existieron varias escuelas en diferentes pa&iacute;ses y regiones de la URSS que no se deben generalizar superficialmente, por lo que ser&iacute;a preciso desarrollar un estudio minucioso de sus propuestas y aprovechar sus contribuciones para enriquecer el presente Movimiento CTS. En ello puede contribuir mucho la bibliograf&iacute;a heredada del campo socialista y la reactivaci&oacute;n de los v&iacute;nculos con aquellos autores que aun pueden estar involucrados, directa o indirectamente, en los estudios sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>La tradici&oacute;n ex-socialista se movi&oacute; en un marco explicativo interdisciplinario con fundamentos marxistas, aunque puso el &eacute;nfasis en el estudio integral de la ciencia como sistema complejo, no logr&oacute; el impacto que lograron otros enfoques. No es menester en este trabajo explicar las razones de esta situaci&oacute;n, pero entre otras, se destaca el aislamiento en que se mantuvo por muchos a&ntilde;os el campo socialista. </p>     <p>Por otro lado es ya un hecho reconocido que en Am&eacute;rica Latina existen las bases de una nueva tradici&oacute;n en los estudios CTS, la cual apunta hacia la problem&aacute;tica del desarrollo como tema central que condiciona los m&aacute;s agudos debates entre los profesionales dedicados a los estudios de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Esta problem&aacute;tica ocupa un lugar central en nuestra realidad, ya que los problemas econ&oacute;micos y sociales que enfrentan los pa&iacute;ses subdesarrollados son tan graves que las utop&iacute;as pol&iacute;ticas y cient&iacute;ficas de resolverlos est&aacute;n llamadas a conformar un paradigma que haga realidad las esperanzas de nuestros pueblos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desde la periferia es preciso reinterpretar las tradiciones de los estudios CTS con el objetivo de reelaborarlas end&oacute;genamente al contexto hist&oacute;rico-cultural de nuestra regi&oacute;n y de cada uno de nuestros pa&iacute;ses. </p>     <p>En otras latitudes del mundo, por ejemplo en Asia, se pueden encontrar valiosas contribuciones al Movimiento CTS y entre los pa&iacute;ses que se destacan est&aacute;n Australia y Nueva Zelanda, en los cuales los programas de desarrollo de la Educaci&oacute;n en ciencia y tecnolog&iacute;a tienen gran difusi&oacute;n y alcance social. Estos programas est&aacute;n orientados hacia la formaci&oacute;n y desarrollo de una cultura cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica entre la poblaci&oacute;n, incluso van m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras, pues se han implementado acciones de intervenci&oacute;n comunitaria en muchas islas de Ocean&iacute;a, las Polinesias y otros pa&iacute;ses de Asia. </p>     <p>Existen evidencias de que en Asia y Ocean&iacute;a se han realizado estudios te&oacute;ricos sobre ciencia y tecnolog&iacute;a desde hace m&aacute;s de un siglo, pues recordemos por ejemplo que los art&iacute;culos del brit&aacute;nico Samuel Butler, titulados &quot;Darwin among the machines&quot; y &quot;Lucubratio ebria&quot;, as&iacute; como su obra &quot;Erewhon&quot; fueron escritos durante su estancia en Nueva Zelanda. Los art&iacute;culos aparecieron en los a&ntilde;os 1863 y 1865 en el peri&oacute;dico &quot;Press&quot;, mientras que su obra, donde recoge la esencia de sus art&iacute;culos, se public&oacute; en 1872. </p>     <p>En Australia son evidentes las influencias de los estudios hist&oacute;ricos y sociol&oacute;gicos de la ciencia desarrollados por la tradici&oacute;n inglesa. A su vez, se puede consultar por Internet una gran cantidad de informaci&oacute;n sobre los estudios sociales de ciencia y tecnolog&iacute;a en Asia y Ocean&iacute;a, especialmente en el &aacute;mbito de la Educaci&oacute;n en ciencia y tecnolog&iacute;a, en el cual la regi&oacute;n tiene gran tradici&oacute;n en el desarrollo de programas populares para los pueblos nativos. Tampoco se debe olvidar que en Nueva Zelanda vivi&oacute; sus &uacute;ltimos a&ntilde;os Karl Popper y sus obras fueron difundidas por George Basalla y otros especialistas de renombre. </p>     <p>El desarrollo de los estudios CTS en Asia es considerable, de lo que se trata es que las fuentes de informaci&oacute;n sobre aquella realidad no est&aacute;n todav&iacute;a a nuestro pleno alcance. Las limitaciones en la comunicaci&oacute;n y, en consecuencia, el desconocimiento llevan con frecuencia a asumir una actitud de preferencia occidental en la concepci&oacute;n sobre los estudios CTS. Esto, realmente, es peligroso si consideramos que con ello se le est&aacute; haciendo el juego al hegemonismo globalizador de la cultura occidental de los pa&iacute;ses industrializados, algo que nos puede distraer y sacar de las tareas inmediatas de b&uacute;squeda de soluciones alternativas a la situaci&oacute;n del desarrollo en nuestro contexto tercermundista. </p>     <p>El peligro es doble si se tiene en cuenta que estamos a espaldas de los programas, experiencias y valores de la rica cultura cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica de los pa&iacute;ses del Oriente: de Jap&oacute;n, China y los denominados tigres asi&aacute;ticos (Corea, Taiwan, Hong Kong, Singapur, Malasia, Tailandia, etc.) Es muy lamentable que textos tan &uacute;tiles como los del historiador ingl&eacute;s Joseph Needham no est&eacute;n a nuestro alcance. </p>     <p>“Muchas de las cosas que el mundo moderno asume como algo poco menos que natural –desde el papel, los relojes mec&aacute;nicos y la fabricaci&oacute;n del acero hasta la porcelana, los arneses para los caballos y la extracci&oacute;n y utilizaci&oacute;n del petr&oacute;leo y del gas natural- tienen su origen en China. Durante siglos esos y otros inventos y realizaciones propios del genio cient&iacute;fico y t&eacute;cnico de los chinos permanecieron sumidos en el olvido o en la oscuridad de la ignorancia. Por fortuna, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha empezado a tener una idea clara y precisa de esa formidable inventiva. Ello se debe en gran parte a uno de los esfuerzos intelectuales m&aacute;s notables del siglo: la vasta y original labor de investigaci&oacute;n del Dr. Joseph Needham, de la Universidad de Cambridge (R.U.), que ha dedicado m&aacute;s de medio siglo a estudiar la historia de la ciencia y la tecnolog&iacute;as chinas.” (<a href="#ref">5</a>) </p>     <p>En consecuencia, se alza ante nosotros la dif&iacute;cil pero necesaria tarea de acceder a esa cultura asi&aacute;tica que ya ha definido importantes pautas en la esfera del desarrollo tecnol&oacute;gico, gracias a lo cual esos pa&iacute;ses han podido convertirse en un bloque econ&oacute;mico de primera l&iacute;nea en el &aacute;mbito mundial. El estudio minucioso de sus proposiciones y experiencias nos pueden proporcionar un nuevo referente para trazar, desde nuestro contexto hist&oacute;rico-cultural, nuevas alternativas de desarrollo cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico en funci&oacute;n de nuestras apremiantes necesidades y expectativas de progreso social. </p>     <p>&iquest;C&oacute;mo es la visi&oacute;n de la ciencia y la tecnolog&iacute;a que est&aacute; presente en el Movimiento internacional de estudios CTS? </p>     <p>Los presupuestos te&oacute;ricos que conforman una impetuosa reacci&oacute;n ante la concepci&oacute;n heredada se expresan en un diapas&oacute;n tan amplio de propuestas y modelos que resulta muy dif&iacute;cil resumirlos sin realizar abruptas reducciones que esquematizar&iacute;an lamentablemente la esencia de las tesis fundamentales de los representantes de esta nueva visi&oacute;n social sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Varios pensadores de la posguerra trataron de romper con el empirismo l&oacute;gico, perfeccionando su visi&oacute;n del m&eacute;todo cient&iacute;fico, recurriendo a nuevas formulaciones te&oacute;ricas que esclarecieran la naturaleza compleja de la observaci&oacute;n, de las hip&oacute;tesis, etc. Precisamente, los modelos sobre el cambio y el desarrollo de las teor&iacute;as tuvieron su mayor esplendor con la reacci&oacute;n postempirista, Es por ello que en los inicios de los a&ntilde;os 60 ya se contaba con varios argumentos que pon&iacute;an en crisis las tesis fundamentales de la concepci&oacute;n epistemol&oacute;gica heredada de la ciencia. </p>     <p>Los tres pilares b&aacute;sicos de esa reacci&oacute;n antipositivista eran: </p>     <div>   <ul>         <li>La fragilidad del conocimiento inductivo. </li>           <li>La carga te&oacute;rica de la observaci&oacute;n. </li>           <li>La infradeterminaci&oacute;n </li>       </ul> </div>     <p>Estos argumentos [<a href="#not">v</a>] se relacionan estrechamente con fen&oacute;menos y conceptos que constitu&iacute;an el objeto fundamental de las discusiones filos&oacute;ficas desde el C&iacute;rculo de Viena. De manera que la Filosof&iacute;a de la ciencia se ocupaba de un espectro epistemol&oacute;gicamente limitado de problemas de la ciencia, y, pr&aacute;cticamente de nada sobre la tecnolog&iacute;a. De hecho para la mayor&iacute;a de los pensadores, hasta aqu&iacute; mencionados, lo m&aacute;s importante era esclarecer una serie de problemas “netamente filos&oacute;ficos” que van desde los cacareados conceptos de &quot;contexto de descubrimiento&quot; y &quot;contexto de justificaci&oacute;n&quot;, hasta: el car&aacute;cter relativo de la verdad cient&iacute;fica, la relaci&oacute;n entre los m&eacute;todos inductivos y deductivos, el principio de demarcaci&oacute;n, el falsacionismo, los problemas del cambio de teor&iacute;as cient&iacute;ficas, la inconmensurabilidad de dichas teor&iacute;as, la confirmaci&oacute;n o refutaci&oacute;n de las hip&oacute;tesis, etc. </p>     <p>Tratando de evitar la burda simplificaci&oacute;n, intentaremos resumir las ideas generales de algunos de los representantes de la llamada reacci&oacute;n postempirista sobre aquellos aspectos que pudieran revelar mejor la evoluci&oacute;n del objeto de la Filosof&iacute;a de la ciencia y el papel de los estudios interdisciplinares para la formaci&oacute;n de la nueva imagen de la tecnociencia. </p>     <p>Los rasgos fundamentales de la nueva imagen deben ir defini&eacute;ndose como s&iacute;ntesis de la reinterpretaci&oacute;n sopesada y profunda de las diversas contribuciones que ya se tienen de las distintas tradiciones y disciplinas relacionadas con los estudios CTS. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aunque no es inter&eacute;s aqu&iacute; desarrollar un an&aacute;lisis de todos y cada uno de los representantes m&aacute;s ilustres del Movimiento internacional de estudios CTS, se exige dar una caracterizaci&oacute;n de las tesis fundamentales de quienes sentaron s&oacute;lidas pautas en el desarrollo de estos estudios. En general los representantes de esta diversidad de programas filos&oacute;ficos, sociol&oacute;gicos, hist&oacute;ricos, &eacute;ticos, etc., los cuales agrupamos en el denominado Movimiento CTS, pudieran ser ordenados, haciendo salvedad de las empobrecedoras simplificaciones y arbitrariedades, m&aacute;s o menos as&iacute;: [<a href="#not">vi</a>] </p>     <p>Pensadores y corrientes que han contribuido a la nueva visi&oacute;n de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. [<a href="#not">vii</a>] </p>     <p>En 1954 el pensador franc&eacute;s Jacques Ellul en su famosa obra “El Siglo XX y la t&eacute;cnica” caracteriza a la t&eacute;cnica con siete rasgos fundamentales: </p>     <div>   <ul>         <li>Racionalidad. </li>           <li>Artificialidad. </li>           <li>Automatismo de la elecci&oacute;n t&eacute;cnica. </li>           <li>Autocrecimiento. </li>           <li>Indivisibilidad. </li>           <li>Universalismo. </li>           ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Autonom&iacute;a. </li>       </ul> </div>     <p>De todos estos atributos el que m&aacute;s ha impactado a la comunidad acad&eacute;mica en la actualidad es la autonom&iacute;a de la tecnolog&iacute;a y su amenazador determinismo. La posici&oacute;n de Ellul es muy pesimista, pues considera que la tecnolog&iacute;a es antropom&oacute;rfica, de manera que el hombre es v&iacute;ctima de los condicionamientos tecnol&oacute;gicos. (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>Adem&aacute;s, Ellul en “La technique ou l&acute;enjeu du sciecle o The technological Society”“ analiza la sociedad tecnol&oacute;gica del momento, vertebrada por una tecnolog&iacute;a que determina las ideas, las ciencias y los mitos del ser humano moderno hasta el punto que todas sus actividades caen dentro del contexto t&eacute;cnico” (<a href="#ref">6</a>) </p>     <p>Ellul fue un pensador de transici&oacute;n entre la concepci&oacute;n heredada de la ciencia y la nueva imagen de la tecnociencia, pues alert&oacute; sobre las amenazas de la tecnolog&iacute;a y sus implicaciones pol&iacute;ticas y &eacute;ticas. Estas obras de Ellul se toman como pioneras de la reacci&oacute;n acad&eacute;mica. </p>     <p>Por otro lado, en Inglaterra, se gener&oacute; una aguda pol&eacute;mica: </p>     <p>“Cambridge, mayo de 1959 C.P. Snow, cient&iacute;fico de formaci&oacute;n y escritor por vacaci&oacute;n, pronuncia una conferencia donde acu&ntilde;a una noci&oacute;n sobre la cual volver&iacute;an luego, una y otra vez, estudiosos de la cultura y la educaci&oacute;n para identificar a trav&eacute;s de ella lo que muchos consideran una grave deformaci&oacute;n de la cultura contempor&aacute;nea </p>     <p>Con la expresi&oacute;n “Las dos culturas”, Snow se refiri&oacute; al proceso de cristalizaci&oacute;n de dos ambientes intelectuales crecientemente escindidos e incomunicados: de un lado lo que &eacute;l llama “la cultura tradicional” donde incluye preferentemente a los “literatos” y de otro a los cient&iacute;ficos, puros y aplicados, e ingenieros. Seg&uacute;n Snow, los primeros muestran un escaso inter&eacute;s y un profundo desconocimiento de los avances cient&iacute;ficos, o m&aacute;s exactamente, de la Revoluci&oacute;n Cient&iacute;fica e Industrial que ten&iacute;a lugar desde fines del siglo XIX e inicios del siglo XX; los “cient&iacute;ficos” por su parte, prestan escasa atenci&oacute;n a la cultura humanista e incluso la miran con desd&eacute;n” (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>La significaci&oacute;n hist&oacute;rica de la conferencia de Snow se puede constatar con s&oacute;lo valorar el estado actual de la formaci&oacute;n de los profesionales en las disciplinas naturales y sociales-human&iacute;sticas. Evidentemente las reflexiones humanistas de este pensador ingl&eacute;s cobran cada d&iacute;a m&aacute;s vigencia y nos alertan de las consecuencias nefastas que traen consigo la unilateralidad y la superficialidad en la preparaci&oacute;n de los profesionales en esta era de la globalizaci&oacute;n neo-liberal que nos amenaza implacablemente con fen&oacute;menos tan avasalladores como la transculturaci&oacute;n y el mercantilismo enajenante (<a href="#ref">7</a>) </p>     <p>Thomas Kuhn en 1962 propuso un giro hist&oacute;rico-sociol&oacute;gico como modelo din&aacute;mico revolucionario, se apoy&oacute; indudablemente en la obra de Ludwig Fleck. &quot;La g&eacute;nesis y el desarrollo de un hecho cient&iacute;fico; para una teor&iacute;a del estilo y del colectivo del pensamiento&quot;, publicada por primera vez en 1933 [<a href="#not">viii</a>] . Para Kuhn era preciso considerar en la ciencia (a la hora de seleccionar una teor&iacute;a, demostrar una ley, etc.), no s&oacute;lo los tradicionales “factores epist&eacute;micos”, sino, tambi&eacute;n y fundamentalmente, los “no-epist&eacute;micos” que pueden ser revelados por medio del enfoque hist&oacute;rico-social, es decir, es necesario tomar en cuenta: “paradigmas, adiestramientos disciplinares, restricciones instrumentales, sesgos profesionales, prejuicios, rasgos psicol&oacute;gicos, consenso, tradici&oacute;n, en fin toda la riqueza de fen&oacute;menos sociales que se manifiestan en el seno de una comunidad cient&iacute;fica determinada” (<a href="#ref">4</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La controvertida y revolucionaria obra de Thomas Kuhn &quot;La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas&quot;, fue discutida y enriquecida por otros autores que apuntalan los denominados &quot;factores no-epist&eacute;micos&quot; en el estudio de la ciencia. Adem&aacute;s, esta obra provoc&oacute; un profundo impacto en la filosof&iacute;a de la ciencia al revelar la din&aacute;mica de la ciencia desde la Historia y la Sociolog&iacute;a del conocimiento (Incorpora su revolucionaria teor&iacute;a de los paradigmas y su tesis de la din&aacute;mica relaci&oacute;n entre la ciencia normal y extraordinaria, etc.). </p>     <p>“La obra de Kuhn es recibida en los 60 como el esperado modelo alternativo. Se trata de un modelo que, sin producir &quot;kuhnianos&quot; declarados, precipita el abandono generalizado del modelo positivista... El desmoronamiento del empirismo l&oacute;gico concluir&aacute; finalmente con la cr&iacute;tica del propio Hempel, en 1969, y la muerte de Carnap en 1970.” (<a href="#ref">8</a>) </p>     <p>En Occidente, existe bastante consenso en considerar que la obra de Thomas Kuhn &quot;... marca el punto de partida tanto de una nueva imagen de la ciencia como de una nueva forma de hacer Filosof&iacute;a de la ciencia.&quot; (<a href="#ref">9</a>) </p>     <p>En verdad la obra de Kuhn introduce sensibles cambios en tres disciplinas: Sociolog&iacute;a de la ciencia, Filosof&iacute;a de la ciencia e Historia de la ciencia, pues el modelo asumido por Kuhn pone el centro de atenci&oacute;n en el problema del cambio cient&iacute;fico. Lo m&aacute;s importante de Kuhn es que despu&eacute;s de 1962 las discusiones sobre Filosof&iacute;a de la Ciencia se hacen con Kuhn o contra Kuhn, no s&oacute;lo por el valor te&oacute;rico que su obra pueda encerrar, sino adem&aacute;s, por el car&aacute;cter pol&eacute;mico de la misma (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Entre los elementos m&aacute;s importantes de propuestas te&oacute;ricas de Kuhn est&aacute; su clasificaci&oacute;n de las etapas sucesivas en el desarrollo de una disciplina cient&iacute;fica, las cuales son: </p>     <p>&#149;&nbsp; Preparadigm&aacute;tica: donde compiten diversas escuelas por el dominio de cierto campo de la investigaci&oacute;n. </p>     <p>&#149;&nbsp; Paradigm&aacute;tica: cuando los investigadores acuerdan un conjunto unificado de presupuestos b&aacute;sicos. El consenso marca el paso hacia la ciencia madura. </p>     <p>Paradigma: tiene dos sentidos para Kuhn: </p>     <p>1. Logro o realizaci&oacute;n concreta. </p>     <p>2. Conjunto de compromisos compartidos o &quot;matrices disciplinarias&quot;. [<a href="#not">ix</a>] </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; Ciencia normal: catalogada como conservadora donde tiene lugar la resoluci&oacute;n de problemas o enigmas sobre la base del consenso, lo cual hace al paradigma existente m&aacute;s preciso, adopt&aacute;ndose una posici&oacute;n de estabilidad creadora de modelos y estereotipos. </p>     <p>&#149;&nbsp; La crisis o inicio de la ciencia extraordinaria: se produce por las anomal&iacute;as, las cuales no pueden ser resueltas con el paradigma vigente. En esta etapa aparecen las reflexiones filos&oacute;ficas y se proponen las teor&iacute;as alternativas que revolucionan el paradigma decadente. </p>     <p>&#149;&nbsp; Revoluci&oacute;n cient&iacute;fica: que en su esencia significa el cambio de paradigma. </p>     <p>&#149;&nbsp; Nueva ciencia normal: finalmente se estabiliza un nuevo paradigma. </p>     <p>Thomas Kuhn, en sus reflexiones sobre el cambio de paradigma en los marcos de una Revoluci&oacute;n cient&iacute;fica, sentencia que no se puede resolver apelando a un lenguaje o algoritmo neutral, pues ni por medio de la l&oacute;gica, ni de la experiencia neutral, ni mediante reglas metodol&oacute;gicas (como suger&iacute;an los empiristas l&oacute;gicos y K. Popper), se puede elegir teor&iacute;as pertenecientes a paradigmas distintos. Es decir, los paradigmas son, en condiciones de revoluci&oacute;n cient&iacute;fica, en principio, inconmensurables. Entonces el camino que propone Kuhn para demostrar la superioridad de una teor&iacute;a sobre otra es el de la persuasi&oacute;n y el consenso. </p>     <p>Para el desarrollo de su nueva visi&oacute;n de la ciencia T. Kuhn se apoya en un m&eacute;todo din&aacute;mico y en un enfoque historicista, lo cual le permite afirmar que todos los componentes de la empresa cient&iacute;fica cambian, es decir, sus m&eacute;todos, creencias, procedimientos experimentales, herramientas formales, percepciones, datos, intereses, criterios de evaluaci&oacute;n, etc. Por ello, considera tambi&eacute;n que el objetivo de una teor&iacute;a filos&oacute;fica de la ciencia es reconstruir racionalmente el cambio y el desarrollo cient&iacute;ficos. </p>     <p>Desde la perspectiva de Kuhn &quot;... la ciencia se presenta como un proceso donde las subjetividades (individuales y colectivas) tienen un peso fundamental. Las influencias de las adscripciones disciplinarias, los marcos conceptuales, las ideas filos&oacute;ficas, valores, dogmas, perjuicios y lealtades, son reconocidas como elementos influyentes en la ciencia con tanto peso como las pruebas l&oacute;gicas y los respaldos emp&iacute;ricos.&quot; (<a href="#ref">4</a>) </p>     <p>Imre Lakatos propone un modelo de demarcaci&oacute;n entre ciencia y no-ciencia, para reconstruir historia de la ciencia como un progreso racional. Adem&aacute;s, Lakatos fue fuertemente influido por K. Popper. &quot;Este autor desarroll&oacute; un falsacionismo sofisticado, ya esbozado en Popper (1972), en el que trata de incorporar el giro kuhniano en el estudio de la ciencia. Lakatos renuncia a elaborar un modelo de justificaci&oacute;n que proporcione alg&uacute;n criterio universal e infalible de racionalidad instant&aacute;nea, incorporando nociones pragm&aacute;ticas de origen kuhniano y ampliando la unidad evaluativa desde el enunciado (en la tradici&oacute;n original del empirismo l&oacute;gico y ciertos textos de Popper) y la teor&iacute;a o conjunto de enunciados (en otros textos de Popper) hasta el conjunto de enunciados o &quot;programa de investigaci&oacute;n&quot; en terminolog&iacute;a lakatosiana.&quot; (<a href="#ref">10</a>) </p>     <p>Lakatos intent&oacute; crear un metalenguaje que unificara todas las ciencias y, adem&aacute;s, se propuso distinguir el conocimiento cient&iacute;fico del conocimiento cotidiano y de las formas pre y pseudo cient&iacute;ficas. Sus reflexiones se manten&iacute;an en el plano del principio de demarcaci&oacute;n. En la teor&iacute;a de Lakatos no queda claro en qu&eacute; momento un programa debe ser abandonado por haberse estancado o cu&aacute;ndo debe ser decididamente apoyado por su car&aacute;cter claramente progresivo. </p>     <p>Un aporte significativo realizado por Lakatos fue su clasificaci&oacute;n de las teor&iacute;as generales sobre la ciencia: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; Induccionismo. </p>     <p>&#149;&nbsp; Convencionalismo. </p>     <p>&#149;&nbsp; Falsasionismo. </p>     <p>&#149;&nbsp; Metodolog&iacute;a de los programas de investigaci&oacute;n (<a href="#ref">11</a>) </p>     <p>Larry Laudan (modelo din&aacute;mico de cambio cient&iacute;fico = soluci&oacute;n de problemas), se fundamenta en la objetividad que alcanzan las teor&iacute;as al ser m&aacute;s eficientes en las soluciones de problemas. Adem&aacute;s, este autor caracteriza los rasgos hist&oacute;ricos del cambio cient&iacute;fico, sentenciando que: </p>     <p>&#149;&nbsp; Los cambios de teor&iacute;as son, por lo general, no acumulativos, </p>     <p>&#149;&nbsp; Las teor&iacute;as no se rechazan simplemente por la presencia de anomal&iacute;as. </p>     <p>&#149;&nbsp; No se aceptan s&oacute;lo por haber sido confirmadas emp&iacute;ricamente. </p>     <p>&#149;&nbsp; Predominan los debates en el orden conceptual. </p>     <p>&#149;&nbsp; Los criterios de evaluaci&oacute;n de las teor&iacute;as han cambiado considerablemente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; Las actitudes de aceptaci&oacute;n o rechazo no son las &uacute;nicas actitudes cognitivas hacia la teor&iacute;a. </p>     <p>&#149;&nbsp; Los principios de evaluaci&oacute;n dependen de los niveles de generalidad. </p>     <p>&#149;&nbsp; La coexistencia de teor&iacute;as rivales es la regla mas que la excepci&oacute;n (<a href="#ref">10</a>) </p>     <p>En una l&iacute;nea bastante controvertida se mov&iacute;an muchos pensadores. Pero en especial ha trascendido un &quot;... influyente autor que comienza su trabajo a finales de los 50 y los 60 como fiel neopopperiano y acaba convirti&eacute;ndose, desde los 70, en la bestia negra del racionalismo dentro de la Filosof&iacute;a de la Ciencia, es Paul K. Feyerabend. Este autor es de hecho utilizado topol&oacute;gicamente en los manuales de la disciplina como punto de referencia extremo a fin de confeccionar el mapa de concepciones. Feyerabend mantiene una posici&oacute;n esc&eacute;ptica con respecto a la posibilidad de descubrir un criterio universal y objetivo de evaluaci&oacute;n cient&iacute;fica. Considera, especialmente sobre la base del argumento de la inconmensurabilidad ejemplificado por el estudio hist&oacute;rico, que el desarrollo de la ciencia no es acumulativo ni teleol&oacute;gico, sino que se basa m&aacute;s bien en la proliferaci&oacute;n te&oacute;rica y la confrontaci&oacute;n de cosmovisiones alternativas. &quot;Anything goes&quot; (todo vale) dice Feyerabend en su c&eacute;lebre slogan. </p>     <p>La comunidad cient&iacute;fica se inclinar&iacute;a por una cosmovisi&oacute;n y no por otra respondiendo a preferencias individuales y factores subjetivos. Pero Feyerabend va todav&iacute;a m&aacute;s lejos: llega hasta la posici&oacute;n que &eacute;l mismo denomina &quot;anarquismo epistemol&oacute;gico&quot;. Feyerabend defiende en su obra tard&iacute;a un relativismo radical sobre el supuesto car&aacute;cter epistemol&oacute;gicamente privilegiado de la ciencia. No existe para &eacute;l un argumento decisivo que demuestre que la ciencia es superior a otras formas de conocimiento inconmensurables como la astrolog&iacute;a o el vud&uacute;; se trata de una ideolog&iacute;a entre otras que sin embargo es elevada a &quot;&Uacute;nica Religi&oacute;n Verdadera&quot; por nuestros estados tecnocr&aacute;ticos&quot; (<a href="#ref">10</a>) </p>     <p>Para un estudio completo de estos antecedentes se precisa tomar en consideraci&oacute;n otros estudiosos de la ciencia y la tecnolog&iacute;a que se mueven en un espectro muy amplio de corrientes de pensamiento y escuelas, aqu&iacute; ellos ser&aacute;n s&oacute;lo m&aacute;s bien mencionados: </p>     <p>Wolfgang Stegm&uuml;ller (apoyado en Joseph Sneed y Patrick Suppes) precisa algunas tesis de Kuhn desarrolla una concepci&oacute;n din&aacute;mica y de formalizaci&oacute;n estructural sobre las teor&iacute;as con la ayuda de C. Ulises Moulines y Wolfgang Balzer. </p>     <p>Hilary Putnam en su obra: &quot;Lo que las teor&iacute;as no son&quot;, introduce la afamada expresi&oacute;n inglesa &quot;standard view&quot; o &quot;recived view&quot; para referirse a la concepci&oacute;n heredada o tradicional de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>Dudley Shapere propone un modelo basado en la noci&oacute;n de &quot;buenas razones&quot;. </p>     <p>Stephen Toulmin, quien fue catalogado por F. Suppe, el primer indicio de la primera reacci&oacute;n contra “la concepci&oacute;n heredada”. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>N.R. Hanson, Mary B. Hesse, Michael Polanyi, Thomas Nickles y otros pensadores, tanto europeos como norteamericanos que desarrollan otras alternativas interesantes en la interpretaci&oacute;n del cambio de teor&iacute;as y sobre la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica. </p>     <p>La Sociolog&iacute;a del conocimiento: representantes son D. Bloor, B. Barnes, Mackenzie, Shapin, etc. (la famosa Escuela sociol&oacute;gica de Edimburgo con el llamado Programa Fuerte) Con cierta dosis de relativismo, pero con una profunda visi&oacute;n social de la ciencia, uno de sus m&aacute;s ilustres representantes, B. Barnes subraya la tesis central de esta prestigiosa corriente sociol&oacute;gica: </p>     <p>“... [el conocimiento tambi&eacute;n es producto de recursos culturales dados], el viejo conocimiento es de hecho una causa material en la generaci&oacute;n del nuevo conocimiento [por ello] la racionalidad del hombre sola no basta ya para garantizarle acceso a un s&oacute;lo cuerpo permanente de conocimiento aut&eacute;ntico; lo que puede llegar depender&aacute; de los recursos cognoscitivos que le sean disponibles y de las maneras en que sean capaces de explotar dichos recursos... Descubrir lo anterior implica examinar la generaci&oacute;n de conocimiento dentro de su contexto social como parte de la historia de una sociedad particular y su cultura” (<a href="#ref">12</a>) </p>     <p>&nbsp;El Programa emp&iacute;rico del relativismo: H. Collins y la Escuela de Bath (Pinch, Harvey, Pickering, etc.), quienes se dedican en los a&ntilde;os 80 a los estudios sistem&aacute;ticos de las micro-estructuras o comunidades cient&iacute;ficas, en los laboratorios se revelan &quot;factores no epist&eacute;micos&quot; que ejercen gran influencia en los resultados de la investigaci&oacute;n. </p>     <p>La Etnograf&iacute;a de la ciencia: Knorr-Cetina, Steve Woolgar, Mulkay, Law, Bruno Latour, este &uacute;ltimo es un soci&oacute;logo del conocimiento franc&eacute;s, radicado en los Estados Unidos, quien junto a Michael Callon ha desarrollado la teor&iacute;a de la &quot;red de actores&quot;. </p>     <p>La heterog&eacute;nea escuela francesa: Gast&oacute;n Bachelard, Pierre Thuillier, Luis Althusser, Edgar Mor&iacute;n, Michael Foucault y otros (predomina diversos enfoques en el estudio de la ciencia y la tecnolog&iacute;a, fundamentados en una gran variedad de corrientes filos&oacute;ficas que van desde el neo-marxismo hasta el estructuralismo y el postmodernismo) Se destacan los estudios sobre el pensamiento complejo, el conocimiento y la ciencia como fen&oacute;menos culturales con una salida basada, fundamentalmente, en la &eacute;tica humanista. </p>     <p>La Escuela de Frankfurt (T. W. Adorno, M. Horkheimer, Herbert Marcuse, Fromm, J&uuml;rgen Habermas, entre otros) Estos pensadores tienen proyecciones filos&oacute;ficas similares en general, pero las formas concretas que adoptan sus teor&iacute;as son muy diferentes y han tenido influencias muy diversas en las ciencias sociales. M&aacute;s adelante se analizar&aacute;n algunas de sus ideas sobre la naturaleza social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>La reacci&oacute;n acad&eacute;mica y social en Norteam&eacute;rica: Rachel Carson, Isaiah Berl&iacute;n, Theodore Roszak, Nowotny, Webster, I: Hacking, H.M. Collins, R.C. Lewontin, Kamin, S.J. Gould, R. Levins, E. F. Schumacher, I. Illich, J, Galtung, Alvin Toffler, Richard Rorty y otros, se ocupaban en lo fundamental del impacto &eacute;tico, medioambiental y pol&iacute;tico de la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica, especialmente en Norteam&eacute;rica. </p>     <p>La reacci&oacute;n acad&eacute;mica antipositivista: la desarrolla un grupo de autores contempor&aacute;neos de la tradici&oacute;n americana o asociados a ella que han centrado su an&aacute;lisis en el plano filos&oacute;fico, de manera que han contribuido a la reacci&oacute;n antipositivista. Se destacan: Ronald Giere, Steve Fuller, Philip Kitcher, Helen Longino, Joseph Pitt, Kristin Shrader-Frechette. </p>     <p>El marxismo occidental, expresado en una gran diversidad de interpretaciones controvertidas e influyentes en todos los continentes (L. Althusser, A. Schaff, B. Gramsci, J.D. Bernal, Raventz, R. Lewis, M. Lowy, S. Rose, H. Rose, etc.) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los estudios CTS en Espa&ntilde;a: Jos&eacute; Ortega y Gasset, Gustavo Bueno, Miguel &Aacute;ngel Quintanilla, Jos&eacute; Antonio L&oacute;pez Cerezo, Jos&eacute; Manuel S&aacute;nchez Ron, Nicanor Urs&uacute;a, Jos&eacute; Luis Luj&aacute;n L&oacute;pez, Manuel Medina, Javier Echeverr&iacute;a, Mariano Hormig&oacute;n, Jos&eacute; Sanmart&iacute;n, Anna Estany, Alberto Hidalgo Tu&ntilde;&oacute;n, Cipriano Barrio, Pablo Huerga Melcon y otros no menos importantes. </p>     <p>Tradici&oacute;n latinoamericana: Algunos de los autores m&aacute;s destacados (sin la intenci&oacute;n de excluir a nadie y por la profundidad de sus an&aacute;lisis sobre la problem&aacute;tica del desarrollo en general y cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico en particular), son: Mario Albornoz, Hebe M.C. Vessuri, Am&iacute;lcar Herrera, Celso Furtado, Luis Camacho, Edgar Roy Ram&iacute;rez, Jorge A. S&aacute;bato, Eduardo Mart&iacute;nez, Juan J. Salda&ntilde;a, Hugo Padilla, Ignacio &Aacute;valos, Jorge Beinstein, Isabel Licha, Lea Velho, Eli de Gortari, Xavier Polanco, Renato Dagnino, Leite L&oacute;pez, Jorge Mart&iacute;nez, Rodrigo Arocena, Yudith Sutz, Mauro Marini, Guillermo Hoyos, Ana Rosa P&eacute;rez Ransanz y otros. </p>     <p>Los estudios en Cuba: [<a href="#not">x</a>] Jos&eacute; de la Luz y Caballero, F&eacute;lix Varela, Enrique Jos&eacute; Varona, Jos&eacute; Mart&iacute;, Ramiro Guerra, Cepero Bonilla, Ernesto Ch&eacute; Guevara, Fabio Grobar, Carlos Rafael Rodr&iacute;guez, Juan Marinello, Eduardo del Llano, Wilfredo Torres, Antonio N&uacute;&ntilde;ez Jim&eacute;nez, Lionel Soto, Fidel Castro Ruz, Jos&eacute; Alshuller, Tirso W. Saenz, Emilio Garc&iacute;a Capote, Jorge N&uacute;&ntilde;ez Jover, Rosa Elena Simi&oacute;n, Daniel Codorni&uacute;, Ismael Clark, Pedro Pruna, entre otros. </p>     <p>La Filosof&iacute;a humanista de la tecnolog&iacute;a: representada por Mart&iacute;n Heidegger, Jacques Ellul, Karl Barth, C.P. Snow, Carl Mitcham y otros. Esta corriente se fundamenta en dos ideas; una que reafirma el primado de las humanidades (entre las que figura en lugar destacado la propia filosof&iacute;a) sobre las tecnolog&iacute;as; la segunda idea se relaciona con el denominado car&aacute;cter deshumanizador de las tecnolog&iacute;as. Para los partidarios de esta corriente el sistema de valores humanos debe enfrentar los retos del desarrollo tecnol&oacute;gico y normar y regular el alcance social de las tecnolog&iacute;as de avanzadas, las cuales constituyen una seria amenaza para el g&eacute;nero humano. Es evidente cierta tendencia pesimista en algunas de sus reflexiones. </p>     <p>La Filosof&iacute;a anal&iacute;tica de la tecnolog&iacute;a: Friedrich Dessauer, Friedrich Rapp, Miguel A. Quintanilla, Joseph Pitt, Kristin Shrader-Frechette y otros. La idea rectora de esta corriente se expresa en su posici&oacute;n protecnol&oacute;gica, exaltando el valor de la tecnolog&iacute;a como quintaesencia de la acci&oacute;n racional. Para sus representantes los problemas actuales (las amenazas al medio ambiente y a la salud humana, entre otras) pueden ser resueltos por los propios investigadores y expertos de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Se evidencia en las consideraciones de sus representantes un marcado optimismo ante el desarrollo de la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>Otros pensadores que en la actualidad se destacan por sus contribuciones (no obstante, a ser muy heterog&eacute;neas sus concepciones) son: Frederick Suppe, Bas van Fraassen, George Basalla, Michael Scriven, Thagard Churchland, R. W&ouml;jcicki, I. Niiniluoto y otros no menos importantes. </p>     <p>El denominado giro cultural en la comprensi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a promovido por S.J. Kline, A. Pacey, etc. </p>     <p>El giro tecnocient&iacute;fico de Manuel Medina, quien se ha fundamentado en los trabajos de Trevor Pinch, Wiebe E. Bijker y sus partidarios. Ellos proponen una Filosof&iacute;a de la Tecnociencia. Esta alternativa es un intento de superar los preceptos m&aacute;s estereotipados de la concepci&oacute;n heredada. De hecho, la propuesta del concepto de Tecnociencia contribuye a la nueva visi&oacute;n social integral sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a. </p>     <p>La necesidad de un “giro tecnocient&iacute;fico”, en el enfoque de los nexos CTS, es fundamentada por la significaci&oacute;n social que hoy ha alcanzado la tecnolog&iacute;a. El privilegio de este enfoque entra&ntilde;a revelar que: </p>     <p>&quot;La ciencia y la moderna tecnolog&iacute;a son inseparables; en consecuencia han llegado a ser actividades casi indistinguibles. Es dif&iacute;cil saber a qu&eacute; se dedican las personas que trabajan en un laboratorio de investigaci&oacute;n-desarrollo en una gran industria: &iquest;hacen ciencia o hacen tecnolog&iacute;a? Quiz&aacute;s simplemente hacen &quot;tecnociencia&quot;, actividad donde los viejos l&iacute;mites son desdibujados.&quot; (<a href="#ref">7</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div>       <p align="center"><b>Conclusiones</b>   </p> </div>     <p>Los argumentos que se pueden proporcionar para fundamentar el enfoque tecnocient&iacute;fico son muchos y entre ellos son muy convincentes las reflexiones siguientes: </p>     <p>La sociedad tecnol&oacute;gica contempor&aacute;nea ha colocado a una buena parte de la ciencia en funci&oacute;n de prioridades tecnol&oacute;gicas. Seg&uacute;n UNESCO la investigaci&oacute;n b&aacute;sica representa menos del 20% de la investigaci&oacute;n que se hace en los pa&iacute;ses desarrollados. Seg&uacute;n esa misma fuente, las empresas son las que est&aacute;n corriendo hoy con una buena parte del gasto en I+D e incluso con la ejecuci&oacute;n de las investigaciones. Obs&eacute;rvese que hasta la ciencia b&aacute;sica (si a&uacute;n este t&eacute;rmino es sostenible) se caracteriza por una alta sofisticaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Estas realidades colocan a la ciencia en una relaci&oacute;n in&eacute;dita con la tecnolog&iacute;a y es de suponer que esta situaci&oacute;n siga afirm&aacute;ndose. </p>     <p>La idea de tecnociencia subraya tambi&eacute;n los complej&iacute;simos m&oacute;viles sociales que conducen el desarrollo cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico. El papel de los intereses sociales en la definici&oacute;n de su curso es tanto m&aacute;s claro en la medida que la dimensi&oacute;n tecnol&oacute;gica pasa a ser preponderante. Una consecuencia de ello es la colocaci&oacute;n en primer plano de los dilemas &eacute;ticos. Manipular, modificar, transformar, son acciones que comportan siempre dudas acerca de los l&iacute;mites de lo moralmente admisible. </p>     <p>En fin, los m&oacute;viles, intereses y compromisos sociales que subyacen en la actividad tecnocient&iacute;fica son reflejos de los contextos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y socio-culturales en los cuales se desarrollan, pero tambi&eacute;n tienen un componente de universalidad que constituyen las bases te&oacute;ricas que conservan los valores humanos celosamente cultivados en las diferentes ramas del saber y la cultura. </p>     <p>La referencia y breve caracterizaci&oacute;n realizada hasta aqu&iacute; de los autores y corrientes de pensamiento que tributan a los estudios sociales sobre la actividad tecnocient&iacute;fica nos permiten mostrar el amplio y complejo entramado de disciplinas, temas y problem&aacute;ticas en las &aacute;reas o esferas de la docencia, la investigaci&oacute;n y la gesti&oacute;n p&uacute;blica en ciencia y tecnolog&iacute;a. </p>     <p>Sin embargo hasta aqu&iacute; no hemos entrado en las interioridades de estos estudios, pues para ello se requiere del examen concreto de las tesis fundamentales propuestas por estos autores y su correspondiente comparaci&oacute;n rec&iacute;proca, de manera que se pueda reconstruir, al menos en trazos generales como presupone toda sistematizaci&oacute;n, tanto los rasgos o prejuicios de la llamada concepci&oacute;n heredada, como las bases te&oacute;ricas constitutivas de una nueva visi&oacute;n social integral de la Tecnociencia. </p>     <div>       <p align="center"><b>Summary</b>   </p> </div>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>It is well-known that in our country efforts are being made for a decade towards the development and consolidation of a new scientific-technological culture that correspond to the demands of the current Cuban socio-economic reality. The particularities of the development of our social project demand us to deepen into the social studies of science and the technology. For such a reason, the objective of this work consists of characterizing the most significant aspects of CTS Studies : its tendencies, schools and main representatives. It should also be pointed out that the most profitable thing to do in this case should not be to make a summary of the basic ideas of each approach or thinker, but rather to try to capture the conductive thread of the problems and more significant elaborations that gave origin to the CTS Movement and that have been discussed in each historical-cultural context. </p>     <p>Key words: SCIENCE, TECHNOLOGY AND SOCIETY. </p>     <p>Recibido: 3/2/04 Aprobado: 25/3/04 </p>     <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias Bibliogr&aacute;ficas </b> </p>     <!-- ref --><p>(1) N&uacute;&ntilde;ez Jover J. Problemas sociales de la ciencia y la tecnolog&iacute;a . La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela; 1994. p. 7-19. <!-- ref --><p>(2) Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a M, L&oacute;pez Cerezo J. Ciencia, tecnolog&iacute;a y sociedad: una introducci&oacute;n al estudio social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Madrid, Espa&ntilde;a: Editorial Tecnos; 1996. p. 11-12, 58-65,98. <!-- ref --><p>(3) Cutcliffe SH. Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad: Un campo disciplinar; 1990. p. 20-41. <!-- ref --><p>(4) N&uacute;&ntilde;ez Jover J. La ciencia y la tecnolog&iacute;a como proceso sociales. La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela; 1999. p.1, 8,245. <!-- ref --><p>(5) Temple RK. El genio cient&iacute;fico de China. Revista El Correo de la UNESCO 1988, Octubre. <!-- ref --><p>(6) Sanmart&iacute;n J. Estudios sobre sociedad y tecnolog&iacute;a. Barcelona: Anthropos; 1992. p.70. <!-- ref --><p>(7) Snow CP. Las Dos culturas y un segundo enfoque. Madrid: Editorial Alianza; 1992. p.57. <!-- ref --><p>(8) L&oacute;pez Cerezo JA. Kuhn en contexto social. En: Sol&iacute;s C, editor. Alta tensi&oacute;n: historia, filosof&iacute;a y sociolog&iacute;a de la ciencia. Barcelona, Espa&ntilde;a; 1998. p.3 <!-- ref --><p>(9) P&eacute;rez Ransanz AR. Modelos de cambio cient&iacute;fico. En: Oliv&eacute; L, P&eacute;rez Ransanz AR. Filosof&iacute;a de la ciencia: teor&iacute;a y observaci&oacute;n. M&eacute;xico: Editores Siglo XXI; 1998.p.181-202. <!-- ref --><p>(10) L&oacute;pez Cerezo JA, Sanmart&iacute;n J, Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a MI. Filosof&iacute;a actual de la ciencia. Di&aacute;logo Filos&oacute;fico1994; (29): 164-208. <!-- ref --><p>(11) Bueno G. Teor&iacute;a del cierre categorial. Introducci&oacute;n general. Siete enfoques en el estudio de la ciencia. Oviedo, Espa&ntilde;a: Pentalfa Ediciones;1992. p.1. <!-- ref --><p>(12) Barnes B, Bloor D. Relativismo, racionalismo y sociolog&iacute;a del conocimiento. En: Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a M, L&oacute;pez Cerezo J, Luj&aacute;n L&oacute;pez J, Edtores. Ciencia, tecnolog&iacute;a y sociedad: lecturas seleccionadas. Barcelona: Editorial Ariel; 1997. p. 27-48. <p align="center"><b>Bibliograf&iacute;a</b> </p>     <p>Barnes B. Kuhn y las ciencias sociales. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1986 </p>     <p>Castro Miranda R. La ciencia en el siglo XIX cubano y su comprensi&oacute;n del nexo con el progreso social [Tesis Doctoral]. La Habana: Facultad de Filosof&iacute;a de la Universidad de La Habana; 1988 </p>     <p>Clavel F. El empirismo l&oacute;gico. Apunte introductorio. En: Issa. Aproximaci&oacute;n a la metodolog&iacute;a de las ciencias sociales. M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana; 1994. p. 23-28. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Collins H. Un programa emp&iacute;rico del relativismo en sociolog&iacute;a del conocimiento. En: Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a M.I., L&oacute;pez Cerezo J, Luj&aacute;n L&oacute;pez J. Ciencia, tecnolog&iacute;a y sociedad: lecturas seleccionadas. Barcelona: Editorial Ariel; 1997. p. 49-69. </p>     <p>Echeverr&iacute;a Javier. Filosof&iacute;a de la ciencia. Madrid: Ediciones AKAL; 1995 p.11-39, 215 </p>     <p>Figaredo Curiel F. Fidel y la necesidad de la ciencia. En: N&uacute;&ntilde;ez Jover J. Problemas sociales de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a. La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela.; 1994. </p>     <p>Garc&iacute;a Capote E. Surgimiento, evoluci&oacute;n y perspectivas de la pol&iacute;tica de ciencia y tecnolog&iacute;a en Cuba (1959-1995). En: D&iacute;az Caballero J. Tecnolog&iacute;a y Sociedad . La Habana, Cuba: Editorial F&eacute;lix Varela;1999.p. 384-410. </p>     <p>Huerga Melcon P. La ciencia en la encrucijada. Oviedo: Ediciones Pentalfa; 1999. p. 655 </p>     <p>Kuhn T. La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas. Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. M&eacute;xico; 1982 </p>     <p>Kuhn T. Los paradigmas cient&iacute;ficos. En: Issa, J. Aproximaci&oacute;n a la metodolog&iacute;a de las ciencias sociales. M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana; 1994. p. 175-212. </p>     <p>Lamo de Espinosa E, Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a JM., Torres Albero C. La sociolog&iacute;a del conocimiento y de la ciencia. Madrid: Editorial Alianza; 1994.p. 54-61 </p>     <p>Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez F. Hacia una visi&oacute;n social integral de la ciencia y la tecnolog&iacute;a [En l&iacute;nea]. 1999; [27].Disponible en: http://www.oei.org.co/cts/vision.htm. </p>     <p>Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez F. La Concepci&oacute;n Heredada de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a [En l&iacute;nea]. 2001; [8] Disponible en: http://www.campus-oei.org/salactsi/fmartinez.htm . </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Medina M. Tecnolog&iacute;a y filosof&iacute;a: m&aacute;s all&aacute; de los prejuicios epistemol&oacute;gicos y humanistas. Revista Isegor&iacute;a 1995 (12): 174-189. </p>     <p>Medina M. Tecnograf&iacute;a de la Ciencia. Historia Cr&iacute;tica. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;: Universidad de los Andes; 1996. </p>     <p>Mitchan C. El nuevo Mundo de la Filosof&iacute;a y la Tecnolog&iacute;a. Santo Domingo: Editora Corripio; 1990.p. 330. </p>     <p>Mitchan C. En busca de una nueva relaci&oacute;n entre Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. En: Medina M, Mart&iacute;n JM. Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad. Barcelona: Editorial Anthropos; 1990.p.11-19. </p>     <p>N&uacute;&ntilde;ez Jover J, L&oacute;pez Cerezo JA. Innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, innovaci&oacute;n social y estudios CTS en Cuba. 1999; [14] Disponible en: http://www.oei.com. </p>     <p>Su&aacute;rez L&oacute;pez-Guaso L. Actividad cient&iacute;fica y futuro de la humanidad. Humanidades 1998, ( 41): 20-27. </p>     <p>Su&aacute;rez L&oacute;pez-Guaso L. La ciencia y sus valores. Humanidades 1998, (38): 20-23. </p>     <p align="center"><b><a name="not"></a>Notas</b> </p>     <p>[i] Se refiere a la expresi&oacute;n inglesa “recived view” o “standard view”, denominaciones introducidas por Hilary Putnam para caracterizar las bases epistemol&oacute;gicas del neo-positivismo del C&iacute;rculo de Viena y de otras concepciones dogm&aacute;ticas en teor&iacute;a de la ciencia. Estas denominaciones fueron traducidas al castellano como “concepci&oacute;n heredada o tradicional” a partir de la edici&oacute;n de Eloy Rada y Pilar Castrillo del libro de Frederick Suppe titulado La estructura de las teor&iacute;as cient&iacute;fica. Madrid, Editora Nacional, 1979 (Putnam; H. “Lo que las teor&iacute;as no son” , en: Oliv&eacute;, L.; P&eacute;rez Ransanz, A.R., 1989, p. 312. Adem&aacute;s, Bueno, G., 1992, p. 53, 74-75 y Echeverr&iacute;a, J., 1995, p. 12) Hoy la Concepci&oacute;n Heredada de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a se entiende como: “…conjunto de ideas, postulados, preceptos c&aacute;nones y prejuicios difundidos y establecidos durante siglos por diferentes entidades, disciplinas cient&iacute;ficas y pensadores que han ido conformando espont&aacute;neamente una visi&oacute;n fragmentada, limitada, est&aacute;tica y contradictoria sobre la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica; tal visi&oacute;n no ha logrado desentra&ntilde;ar a plenitud el entramado hist&oacute;rico-social de esta peculiar y multifac&eacute;tica forma de actividad humana” (Mart&iacute;nez, &Aacute;lvarez, F., 2000, p. 1. En este trabajo se puede encontrar una sistematizaci&oacute;n de los rasgos m&aacute;s generales que caracterizan a esta concepci&oacute;n. </p>     <p>[ii] La Ciencia moderna ha transitado por un creciente proceso de institucionalizaci&oacute;n, el cual se puede dividir (considerando que es muy dif&iacute;cil delimitar con plena exactitud cada etapa) en tres momentos: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; Ciencia amateur (1600-1800): se caracteriza por que los cient&iacute;ficos, regularmente aislados y fuera de las universidades, se dedicaban de manera espont&aacute;nea a esa actividad, pues ten&iacute;an otras ocupaciones y tareas, es decir, no eran profesionales de la ciencia. Sus medios fundamentales de comunicaci&oacute;n eran los libros y las cartas, as&iacute; como que se autodenominaban fil&oacute;sofos naturales y no cient&iacute;ficos. Sus actividades, salvo excepciones, no ten&iacute;an relaci&oacute;n ni con el gobierno ni con la industria. En esos tiempos se organizaron las primeras asociaciones cient&iacute;ficas tales como: la Royal Society de Londres y la Academia de Ciencias de Par&iacute;s. </p>     <p>&#149;&nbsp; Ciencia acad&eacute;mica (1800-1940): en este largo per&iacute;odo se establece la actividad el cient&iacute;fico como una ocupaci&oacute;n profesional orientada a la especializaci&oacute;n, expresada en estructuras disciplinares r&iacute;gidas concentrada en las Universidades, en las cuales se desarrolla una formaci&oacute;n investigativa apoyada por fondos p&uacute;blicos, aunque en sus inicios no estaba compulsada por demandas pol&iacute;ticas, luego, en los a&ntilde;os de las dos guerras mundiales, se le exige a la ciencia y la tecnolog&iacute;a responder a los intereses pol&iacute;ticos y militares del Estado imperante. </p>     <p>&#149;&nbsp; Ciencia Industrial o profesional (1940-hasta hoy): caracterizan esta etapa los megaproyectos financiados delirantemente por el Estado y las empresas transnacionales (Big Science), grandes equipos multidisciplinarios, papel especial de los expertos y asesores ha nivel de gobierno, creciente burocracia que genera estrategias y pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Se establecen en las Universidades pol&iacute;ticas de capacitaci&oacute;n en gesti&oacute;n de la ciencia y la tecnolog&iacute;a inicialmente en facultades de ingenier&iacute;a y luego en humanidades. </p>     <p>[iii] Una breve sistematizaci&oacute;n de los rasgos que caracterizan esta visi&oacute;n social de la ciencia y la tecnolog&iacute;a se puede ver en: Mart&iacute;nez, &Aacute;lvarez, F., 1999, 2000 y 2002. </p>     <p>[iv] Los factores pueden ser: econ&oacute;micos, filos&oacute;ficos, ideol&oacute;gicos, pol&iacute;ticos, jur&iacute;dicos, &eacute;ticos, est&eacute;ticos, psicol&oacute;gicos, institucionales, el consenso de la comunidad epist&eacute;mica, las costumbres y h&aacute;bitos profesionales, etc. </p>     <p>[v] Una explicaci&oacute;n muy did&aacute;ctica sobre estos tres s&oacute;lidos argumentos de la reacci&oacute;n postempirista se puede leer en: L&oacute;pez, Cerezo, J.A.; Sanmart&iacute;n J.; Gonz&aacute;lez, Garc&iacute;a, M.I., 1994, p. 4-7. </p>     <p><a href="file:///C|/Filosofia/Materiales/RevHMNo10/Revisados/CTS.htm#_ednref6"></a>[vi] Nos apoyamos para el ordenamiento en dos criterios: el primero se refiere a la l&oacute;gica expuesta por Ana Rosa P&eacute;rez Ransanz sobre la evoluci&oacute;n de los diferentes modelos de cambio cient&iacute;fico (P&eacute;rez, Ransanz, A.R., 1989, p. 181-202); el segundo criterio consiste en la significaci&oacute;n hist&oacute;rica de las diferentes tradiciones, escuelas y tendencias en la evoluci&oacute;n de los estudios CTS. </p>     <p><a href="file:///C|/Filosofia/Materiales/RevHMNo10/Revisados/CTS.htm#_ednref7"></a>[vii] Las fuentes de la una nueva imagen de la ciencia est&aacute; potencial y fragmentadamente expresada en la obra de varios pensadores cl&aacute;sicos tales como: Marx, Engels, Lenin, Hessen, Rubinstein, Merton y otros. En el estudio de la literatura de los nuevos pensadores que aqu&iacute; se relacionar&aacute;n pueden servir de gran ayuda la “ Bibliograf&iacute;a comentada“ (P&aacute;gina Web de OEI) , el “Ensayo bibliogr&aacute;fico” y el “Programa de la Asignatura Filosof&iacute;a de la Ciencia” (L&oacute;pez, Cerezo, J.A., 1998, en soporte magn&eacute;tico) Adem&aacute;s es muy pol&eacute;mico el asunto de qui&eacute;n fue el iniciador del Movimiento CTS, m&aacute;s admitido est&aacute; el reconocimiento de una vanguardia, entre los que est&aacute;n los nombres de T. Kuhn, C.P. Snow, R. Carson, J. Ellul y quiz&aacute;s otros. </p>     <p><a href="file:///C|/Filosofia/Materiales/RevHMNo10/Revisados/CTS.htm#_ednref8"></a>[viii] Vea como revela el Dr. Jorge N&uacute;&ntilde;ez Jover esta relaci&oacute;n entre Kuhn y Fleck: “El caso de Ludwik Fleck es ilustrativo en varios sentidos. Su obra anticip&oacute; muchas de las ideas de Kuhn, sin embargo fue ignorada y a&uacute;n hoy es bastante desconocida. Fleck fue un m&eacute;dico jud&iacute;o polaco nacido en 1896 en Lvov. Radicaba all&iacute; una escuela filos&oacute;fica con posiciones cercanas al c&iacute;rculo de Viena, es probable que contra esas posiciones es que Fleck desarroll&oacute; un enfoque marcadamente psicol&oacute;gico y sociol&oacute;gico, semejante al que luego Kuhn propuso. Pero no tuvo suerte. La ocupaci&oacute;n alemana a Polonia llev&oacute; a Fleck a campos de concentraci&oacute;n y s&oacute;lo despu&eacute;s de la guerra alcanz&oacute; alg&uacute;n reconocimiento acad&eacute;mico. Su idea sociol&oacute;gica de la ciencia (centrada en conceptos como estilo de pensamiento y colectivo de pensamiento) result&oacute; muy adelantada para aquel momento. Tampoco lo ayud&oacute; su condici&oacute;n de jud&iacute;o. Entre 1949 y 1959 envi&oacute; unos 20 ejemplares de su libro a los EUA donde ya exist&iacute;a una sociolog&iacute;a de la ciencia pero nadie lo mencion&oacute;. Kuhn lo conoci&oacute; por una nota al pie de un libro de Reichenbach publicado en 1938 y al publicar la Estructura de las Revoluciones Cient&iacute;ficas (Fleck hab&iacute;a muerto un a&ntilde;o antes) reconoci&oacute; la influencia del libro del m&eacute;dico y epistem&oacute;logo jud&iacute;o.” (N&uacute;&ntilde;ez, Jover, Jorge, 1999, p. 52-53) </p>     <p><a href="file:///C|/Filosofia/Materiales/RevHMNo10/Revisados/CTS.htm#_ednref9"></a>[ix] Como se&ntilde;ala Ana Rosa P&eacute;rez Ransanz: “En los trabajos posteriores a la ERC, Kuhn desarrolla, clarifica y a veces modifica sus tesis sobre el desarrollo cient&iacute;fico”, por ello en su famosa “Posdata-1969”, Kuhn se ocupa de distinguir los dos sentidos de Paradigma: 1) como logro o realizaci&oacute;n concreta, y, 2) como conjunto de compromisos compartidos, denominado definitivamente como “matriz disciplinaria.” (P&eacute;rez, Ransanz, A.R., 1989, p. 186-187), concepto que, seg&uacute;n el Dr. Jorge N&uacute;&ntilde;ez Jover, “...significa empresa cient&iacute;fica en el entramado social, donde est&aacute;n presente no s&oacute;lo las teor&iacute;as, sino, tambi&eacute;n, el abanico de creencias, actitudes, procedimientos, t&eacute;cnicas, valores, etc.” (N&uacute;&ntilde;ez, Jover, J., 1999) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>[x] Para una comprensi&oacute;n m&aacute;s amplia de nuestras ra&iacute;ces y antecedentes hist&oacute;ricos de los estudios te&oacute;ricos sobre la ciencia y la tecnolog&iacute;a ver: Garc&iacute;a Capote, E., 1999, Castro, Miranda, Ra&uacute;l, 1988: CEHOC, et. al., 1988, Figaredo, Curiel, F., 1994, Mart&iacute;nez, &Aacute;lvarez, F., 2000, N&uacute;&ntilde;ez, Jover, J.; L&oacute;pez, Cerezo, J. A., 1999, Toledo, Josefina, 1988.</p>      ]]></body><back>
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