<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1727-8120</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Humanidades Médicas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Hum Med]]></abbrev-journal-title>
<issn>1727-8120</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro para el Desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanísticas en Salud]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1727-81202004000300006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las estadísticas de morbilidad y mortalidad en La Habana entre 1870 y 1877: Ambrosio González del Valle y la Junta Superior de Sanidad]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Statistics on morbidity and mortality in Havana between 1870 y 1877: Ambrosio González del Valle and the Superior Council of Sanitary services]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Álvarez Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfredo A]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Museo de Historia de las Ciencias Carlos J. Finlay  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>4</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1727-81202004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1727-81202004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1727-81202004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El presente trabajo forma parte de una serie de estudios que realiza sobre la situación de la Higiene, la Sanidad Pública y la epidemiología los siglos XIX y XX. La importancia de los estudios de morbilidad y mortalidad por enfermedades infecto-contagiosas, y de las epidemias causadas por ellas, reflejan a veces alteraciones profundas en una comunidad. Las afectaciones demográficas provocadas por las epidemias pueden causar perturbaciones importantes en los más diversos aspectos de la vida de una región, de ahí que resulte conveniente realizar estudios detallados del factor epidémico como complementación de los estudios de otro tipo (económico, político o social) que han permitido distinguir etapas diferentes en un determinado proceso histórico. El objetivo del presente trabajo es comparar algunos aspectos de las estadísticas compiladas por Ambrosio González del Valle y Cañizo, con las que aparecen en los registros de la Junta Superior de Sanidad, para el período de 1870 -1877]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The present work is part of a series of studies carried out on the situation of the Hygiene, the Public Sanity and the epidemiology in the XIX and XX centuries. The importance of the morbility and mortality studies for infect-contagious illnesses, and of the epidemics caused by them, which sometimes reflect deep alterations in the community. The demographic affectations caused by the epidemics can cause important interferences in the most diverse aspects in the life of a region, with the result that it is convenient to carry out detailed studies of the epidemic factor as complementation of the studies of another type (economic, political or social) that have allowed to distinguish different stages in a certain historical process. The objective of the present work is to compare some aspects of the statistics compiled by Ambrosio González of the Valley and Hurdle, with those that appear in the registrations of the Superior Meeting of Sanity, for the period of 1870 -1877.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[SALUD PÚBLICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ESTADÍSTICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CUBA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PUBLIC HELATH]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[STATISTICS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CUBA]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div>           <div align="center"></div>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div>             <p align="center">Art&iacute;culo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Las estad&iacute;sticas de morbilidad y mortalidad en La Habana entre 1870 y 1877: Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle y la Junta Superior de Sanidad </b></p>           <p align="center"><b>Statistics on morbidity and mortality in Havana between 1870 y 1877: Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle and the Superior Council of Sanitary services</b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div>             <p align="center">Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Alfredo A. &Aacute;lvarez Hern&aacute;ndez</b>. Pertenece al Museo de Historia de las Ciencias Carlos J. Finlay. Museo de Historia de las Ciencias Carlos J. Finlay. Cuba 460 e/ Amargura y Teniente Rey. Habana. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:anagelpi@infomed.sld.cu">museofin@ceniai.inf.cu </a></p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Resumen</b></p>     <p>El presente trabajo forma parte de una serie de estudios que realiza sobre la situaci&oacute;n de la Higiene, la Sanidad P&uacute;blica y la epidemiolog&iacute;a los siglos XIX y XX. </p>     <p>La importancia de los estudios de morbilidad y mortalidad por enfermedades infecto-contagiosas, y de las epidemias causadas por ellas, reflejan a veces alteraciones profundas en una comunidad. Las afectaciones demogr&aacute;ficas provocadas por las epidemias pueden causar perturbaciones importantes en los m&aacute;s diversos aspectos de la vida de una regi&oacute;n, de ah&iacute; que resulte conveniente realizar estudios detallados del factor epid&eacute;mico como complementaci&oacute;n de los estudios de otro tipo (econ&oacute;mico, pol&iacute;tico o social) que han permitido distinguir etapas diferentes en un determinado proceso hist&oacute;rico.&nbsp; </p>     <p>El objetivo del presente trabajo es comparar algunos aspectos de las estad&iacute;sticas compiladas por Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle y Ca&ntilde;izo, con las que aparecen en los registros de la Junta Superior de Sanidad, para el per&iacute;odo de 1870 -1877. </p>     <p>Palabras clave : SALUD P&Uacute;BLICA; ESTAD&Iacute;STICA/ aspectos hist&oacute;ricos; CUBA </p>     <p><b>DE LA HISTORIA DE LA ESTAD&Iacute;STICA DEMOGR&Aacute;FICA CUBANA. </b></p>     <p>Las tablas estad&iacute;sticas de Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle (1822-1913) cubren los a&ntilde;os de 1870 a 1882. Han sido estudiadas por varios autores y m&aacute;s recientemente por Nancy D&iacute;az-Arg&uuml;elles Garc&iacute;a (<a href="#ref">1</a>), quien ofrece la bibliograf&iacute;a pertinente sobre estudios anteriores. </p>     <p>Generalmente se considera que &eacute;stas fueron las tablas de mortalidad m&aacute;s precisas realizadas durante la etapa colonial por lo cual a Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle se le denomina por algunos &quot;el padre de las estad&iacute;sticas m&eacute;dicas cubanas&quot;, aunque en realidad existieron estudios estad&iacute;sticos previos, pero no tan abarcadores como los que realizara el destacado higienista. </p>     <p>Sin embargo, las estad&iacute;sticas de Gonz&aacute;lez del Valle, quien cre&oacute; y presidi&oacute; la Comisi&oacute;n de Estad&iacute;sticas de la Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, (<a href="#not">i</a>) no ten&iacute;an un car&aacute;cter oficial. La responsabilidad de emitir estad&iacute;sticas oficiales y de remitirlas al gobierno de la metr&oacute;poli reca&iacute;a sobre la Junta Superior de Sanidad de la Isla de Cuba. La primera fecha en que esta Junta se menciona es el 28 de mayo de 1828, y se cre&oacute; para coordinar las acciones administrativas ante la primera epidemia de &quot;dandy&quot; (dengue) que se desat&oacute; en La Habana (<a href="#not">ii</a>). Existen varias actas de sus reuniones, hasta el a&ntilde;o 1832, las cuales hemos consultado. (<a href="#ref">2</a>) </p>     <p>Sin embargo, generalmente se afirm&oacute; que la Junta Superior de Sanidad se constituy&oacute; s&oacute;lo al extinguirse en 1833 el Real Tribunal del Protomedicato de La Habana, (que exist&iacute;a desde 1709-1711) (<a href="#not">i</a>ii), en virtud de un Real Decreto del 29 de diciembre de 1829. En efecto, la Junta que funcion&oacute; entre 1828 y 1832 parece haber sido creada por iniciativa del Capit&aacute;n General Francisco Dionisio Vives y la nueva Junta, fundada por una Real Orden de 1833, qued&oacute; constituida en La Habana el 19 de noviembre de 1834 (<a href="#not">iv</a>). Sus funciones se modificaron por Real Orden del 20 de septiembre de 1838 (<a href="#not">v</a>), en 1857 se la denomin&oacute; Consultiva (vi)y el 7 de mayo de 1859 qued&oacute; organizada como una red a lo largo de la isla, compuesta por una serie de juntas subalternas, con sede en diferentes ciudades (<a href="#not">vii</a>), que informaban a la de La Habana, por lo que sus estad&iacute;sticas cubren todo el pa&iacute;s. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>LO QUE REVELA EL ESTUDIO DE LAS FUENTES DE INFORMACI&Oacute;N </b></p>     <p>Las estad&iacute;sticas de la Junta Superior de Sanidad para el per&iacute;odo que hemos escogido (1870-1877) aparecen en el fondo de este nombre en el Archivo Nacional de Cuba, bajo el rubro &quot;Estad&iacute;sticas&quot;, en los libros 7 y 8. Las tablas posteriores a 1877 son muy incompletas y no pueden ser utilizadas a los fines de &eacute;sta comparaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se consultaron las Actas (que aparecen bajo &eacute;ste rubro en el mismo fondo) para este lapso de tiempo.&nbsp; </p>     <p>Las estad&iacute;sticas de Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle aparecen publicadas en los Anales de la Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, vol&uacute;menes 7 al 17. Las de la Junta permanecieron in&eacute;ditas. Al menos no se ha encontrado una publicaci&oacute;n que las resuma, por lo que tuvieron que ser compiladas por nosotros directamente, a partir de los libros de registro y del gran n&uacute;mero de tablas que ellos contienen. </p>     <p>Aparte de las diferencias en los datos que ofrecen &eacute;stas dos fuentes (que se analizar&aacute;n m&aacute;s adelante) hay algunas otras peculiaridades que deben se&ntilde;alarse. Las m&aacute;s importantes tienen que ver con el hecho de que las cifras de la Junta recogen la morbilidad (n&uacute;mero de enfermos) no as&iacute; las de Gonz&aacute;lez del Valle, mientras que &eacute;stas &uacute;ltimas indican los lugares donde se obtuvo la informaci&oacute;n (cementerios, hospitales, etc.), que no aparecen se&ntilde;alados en los libros de la Junta. De nuevo, la informaci&oacute;n de Gonz&aacute;lez del Valle se refiere s&oacute;lo a la ciudad de La Habana, la de la Junta abarca toda la Isla. </p>     <p>Al examinar &eacute;stas fuentes se tiene en cuenta la posible existencia de criterios diferentes en cuanto a la clasificaci&oacute;n de enfermedades. Gonz&aacute;lez del Valle, por ejemplo, no distingue en sus tablas las enfermedades infecto-contagiosas &quot;epid&eacute;micas&quot;, pues en aquella &eacute;poca no se aceptaba generalmente el contagio de persona a persona, de las llamadas &quot;enfermedades comunes&quot; (no epid&eacute;micas). En las estad&iacute;sticas de la Junta s&iacute; se establece esta divisi&oacute;n y de acuerdo con las creencias de la &eacute;poca, la tisis pulmonar por ejemplo se incluye entre las comunes y no entre las epid&eacute;micas. (<a href="#not">viii</a>) </p>     <p><b>COMPARACI&Oacute;N DE LOS DATOS DE AMBAS SERIES ESTAD&Iacute;STICAS </b></p>     <p>La comparaci&oacute;n se efectu&oacute;, como se ha indicado, s&oacute;lo para los 8 a&ntilde;os que van de 1870 a 1877. Se compararon solamente los datos de cuatro enfermedades: la viruela, el c&oacute;lera morbo, la fiebre amarilla y la tisis pulmonar. La Junta Superior de Sanidad, que registra 51 625 decesos por enfermedades en La Habana, durante &eacute;ste per&iacute;odo, atribuye 6 946 (13,4%) de &eacute;stas defunciones a &eacute;stos cuatro males epid&eacute;micos; pero para Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle, los fallecimientos por enfermedades fueron 71 672, de ellos 23 085 (32,2%) debido a estos 4 padecimientos. Por lo tanto, Gonz&aacute;lez del Valle consideraba que la mortalidad por estas enfermedades era 3,3 veces mayor que lo que reconoc&iacute;a la Junta. </p>     <p>Como se observa en la figura 1, las notables diferencias no se reducen a las cantidades totales, sino que se expresan tambi&eacute;n en la proporci&oacute;n correspondiente a cada enfermedad. Es de subrayar que, en las estad&iacute;sticas de la Junta, la causa principal de la mortalidad es la fiebre amarilla, mientras que en las de Gonz&aacute;lez del Valle lo es la Tisis Pulmonar. </p>     <p>En la tabla 1 se resumen, por a&ntilde;os, los datos de ambas fuentes. En lo que a la viruela se refiere, la mortalidad es 8 veces superior en los datos de Gonz&aacute;lez del Valle que en los de la Junta; 7 veces mayor en cuanto al c&oacute;lera morbo ; 1,7 en lo que a la tisis pulmonar. Llaman la atenci&oacute;n la pobreza del registro de la Junta en cuanto al c&oacute;lera y el hecho de que Gonz&aacute;lez del Valle no considerara la tisis pulmonar entre sus datos para 1870 y 1871. Tambi&eacute;n debe se&ntilde;alarse que s&oacute;lo en tres casos (viruela en 1875, fiebre amarilla en 1870 y 1871) las cifras de la Junta son realmente mayores que las de Gonz&aacute;lez del Valle. </p>     <p>Las diferencias indicadas anteriormente se&ntilde;alan inequ&iacute;vocamente hacia el hecho de que las fuentes de donde tomaba la Junta su informaci&oacute;n no eran las mismas que Gonz&aacute;lez del Valle utilizaba. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>OTROS FACTORES A CONSIDERAR EN EL ESTUDIO </b></p>     <p>Las muy marcadas diferencias entre los datos de la Junta Superior de Sanidad y las de Gonz&aacute;lez del Valle requieren alg&uacute;n an&aacute;lisis. Pudiera pensarse que la Junta deseara ocultar la magnitud de las diferentes afectaciones a la poblaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n pudiera suponerse que Gonz&aacute;lez del Valle deseara magnificarlas. Pero lo m&aacute;s probable es que tomaran sus cifras de fuentes diferentes. Es decir, es posible que Gonz&aacute;lez del Valle (quien declara los distritos y barrios habaneros, cementerios e Iglesias que le serv&iacute;an de fuente) abarcara un territorio mayor que el que la Junta tomaba en cuenta. Sin embargo esta suposici&oacute;n puede ser puesta en duda por el hecho constatado, la cifra que ofrece la Junta es superior a la de Gonz&aacute;lez del Valle. No resulta, pues, posible, llegar a una conclusi&oacute;n definitiva al respecto, el higienista cubano pudiera haber recibido, en diferentes a&ntilde;os, informaciones m&aacute;s precisas de unos barrios que de otros y en esto puede haber intervenido tambi&eacute;n factores relacionados con el diagn&oacute;stico y registro de los casos. </p>     <p>Lo que s&iacute; parece ser cierto es que las estad&iacute;sticas del m&eacute;dico cubano se correspondan mejor con otras informaciones que poseemos. Por ejemplo, si bien es cierto que, despu&eacute;s de 1870, el c&oacute;lera en la Habana se consider&oacute; una enfermedad &quot;espor&aacute;dica&quot; es poco probable que desapareciera totalmente, como se deduce de la tabla de la Junta (tabla 1) . La alta incidencia de la tisis pulmonar en casi todas las grandes ciudades de la &eacute;poca tambi&eacute;n se corresponde mejor con los datos que ofrece Gonz&aacute;lez del Valle. </p>     <p>La proporci&oacute;n de enfermos de fiebre amarilla (en comparaci&oacute;n con los otros tres males) parece exagerada y pudiera quiz&aacute;s atribuirse a malos diagn&oacute;sticos (algunos galenos inclu&iacute;an todas las fiebre biliosas dentro de la amarilla), lo cual tal vez apunte al hecho de que Gonz&aacute;lez del Valle y la Junta pueden haber tenido informantes distintos. De todas maneras, este an&aacute;lisis, como el del p&aacute;rrafo anterior contiene una alta dosis de elementos especulativos.&nbsp; </p>     <p>De todas formas, la mortalidad general por enfermedades que se deduce de la informaci&oacute;n que ofrece la Junta puede considerarse baja. En 1877, por ejemplo, es de 23%, en comparaci&oacute;n con 53% que indica Gonz&aacute;lez del Valle (<a href="#not">ix</a>), aunque esta &uacute;ltima cifra - por lo contrario - pudiera parecer algo exagerada.&nbsp; </p>     <p>A partir de otros c&aacute;lculos se puede suponer que la mortalidad total en la Habana no era inferior a 45% y l&oacute;gicamente se deb&iacute;a en una alta proporci&oacute;n a las enfermedades de diverso tipo, entre ellas las infecto-contagiosas (s&oacute;lo despu&eacute;s de 1878 incluy&oacute; Gonz&aacute;lez del Valle los suicidios y el &quot;alcoholismo&quot; entre las causas de los fallecimientos, a estos factores habr&iacute;a que a&ntilde;adir las muertes por accidentes o los infartos del miocardio que no se computaban). </p>     <p>En resumen, los datos de Gonz&aacute;lez del Valle parecen acercarse m&aacute;s a la realidad. La tisis pulmonar debe haber sido la enfermedad principal, en una ciudad donde la pobreza abundaba y la higiene escaseaba. La importancia de la fiebre amarilla es indudable y se refleja tanto en una como en otra fuente. Debe tenerse en cuenta, adem&aacute;s, que muchos soldados espa&ntilde;oles, venidos de la Pen&iacute;nsula y por ende m&aacute;s susceptibles de padecer la fiebre amarilla, se reclu&iacute;an en los hospitales habaneros durante la guerra. </p>     <p>Por &uacute;ltimo, debe recordarse que la informaci&oacute;n que brinda Gonz&aacute;lez del Valle no adolece de las &quot;lagunas&quot; que se notan en los libros de la Junta en ciertos a&ntilde;os y que tienden a hacerlos poco confiables. </p>     <p><b>A MODO DE AP&Eacute;NDICE: LA MORTALIDAD POR ENFERMEDADES, FUERA DE LA HABANA, SEG&Uacute;N LOS REGISTROS DE LA JUNTA SUPERIOR DE SANIDAD </b></p>     <p>Como quiera que tambi&eacute;n se computaron los datos de mortalidad por enfermedades, para el mismo per&iacute;odo, en el resto de la Isla, parece conveniente ofrecer un resumen de los datos al respecto. En las tablas A y B anexas aparecen los datos de enfermos y fallecidos ( y la proporci&oacute;n fallecidos-enfermos) para las dos zonas (Adem&aacute;s de La Habana) en las cuales la Junta Superior de Sanidad divid&iacute;a la Isla.&nbsp; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1877, 69% de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s viv&iacute;a en el Occidente y s&oacute;lo 18% en el departamento oriental (Puerto Pr&iacute;ncipe y Oriente), el resto (13%) resid&iacute;a en la ciudad de La Habana (<a href="#not">x</a>). Como se deduce de las tablas anteriores, la mortalidad por las cuatro enfermedades seleccionadas era nada menos que 42% en Oriente y s&oacute;lo 15% en Occidente (calculando sobre la base del censo de 1877). En este contexto llama mucho la atenci&oacute;n que las cifras absolutas de mortalidad por fiebre amarilla fueran pr&aacute;cticamente las mismas en Occidente (1514) que en Oriente (1528), dato este que parece extra&ntilde;o, si se tiene en cuenta la mucho mayor densidad poblacional de occidente y la proximidad de esta zona al gran foco de fiebre amarilla que era la ciudad de La Habana (donde en el mismo per&iacute;odo, seg&uacute;n la Junta, fallecieron 5011 personas de fiebre amarilla). Ello hace suponer que estas cifras pudieran no reflejar la realidad existente en estas zonas del pa&iacute;s. Desgraciadamente no disponemos en relaci&oacute;n con ellas (a diferencia de La Habana) de otras estad&iacute;sticas. Por &uacute;ltimo, los datos revelan una alt&iacute;sima incidencia de las epidemias de viruela que, en ambos departamentos causaron en cifras absolutas una mortalidad mayor comparable a la que se produjo en La Habana (incluso tomando los datos para &eacute;sta &uacute;ltima de las estad&iacute;sticas de Gonz&aacute;lez del Valle). </p>     <p align="center"><b>Summary</b> </p>     <p>The present work is part of a series of studies carried out on the situation of the Hygiene, the Public Sanity and the epidemiology in the XIX and XX centuries. The importance of the morbility and mortality studies for infect-contagious illnesses, and of the epidemics caused by them, which sometimes reflect deep alterations in the community. The demographic affectations caused by the epidemics can cause important interferences in the most diverse aspects in the life of a region, with the result that it is convenient to carry out detailed studies of the epidemic factor as complementation of the studies of another type (economic, political or social) that have allowed to distinguish different stages in a certain historical process. The objective of the present work is to compare some aspects of the statistics compiled by Ambrosio Gonz&aacute;lez of the Valley and Hurdle, with those that appear in the registrations of the Superior Meeting of Sanity, for the period of 1870 -1877 <b></b></p>     <p>Key words: Key words: PUBLIC HELATH; STATISTICS/ history; CUBA </p>     <p>Recibido: 15/11/04 Aprobado: 15/12/04 </p>     <p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias Bibliogr&aacute;ficas </b> </p>     <!-- ref --><p>(1)D&iacute;az-Arg&uuml;elles Garc&iacute;a N. Epidemias y enfermedades infecto-contagiosas en la Habana, seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle (1870-1882) y otras consideraciones sobre la higiene de la ciudad en el siglo XIX..En: Estudios de Historia de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a. La Habana, Ed. Academia,1989. p. 69-82. <p>(2) Archivo Nacional de Cuba. Cat&aacute;logo de los fondos de la Junta Superior de Sanidad de la Isla de Cuba. La Habana, T. XIII; 1947. p. 1. </p>     <p align="center"><b><a name="not"></a>Notas</b> </p>     <p>(i) Ambrosio Gonz&aacute;lez del Valle y Ca&ntilde;izo (1822-1913), uno de los fundadores de la demograf&iacute;a m&eacute;dica en Cuba, acad&eacute;mico de m&eacute;rito de la Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, figura que trabaj&oacute; arduamente en el campo de la medicina y espec&iacute;ficamente dentro de la especialidad de Higiene. Gonz&aacute;lez del Valle public&oacute; estad&iacute;sticas para el per&iacute;odo que va de 1871 a 1882. Estas compilaciones, aunque adolecen de errores, como todas las de la &eacute;poca fueron - seg&uacute;n Jorge Le Roy - las m&aacute;s completas que se realizaron. Ver: Pruna Goodgall, Pedro M. &quot;Ciencia y Cient&iacute;ficos en la Cuba Colonial. La Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas F&iacute;sicas y Naturales de la Habana 1861-1898&quot;, Editorial Academia, La Habana, 2001, pp. 3, 76, 99, 102, 140, 145-146, 148, 150, 159, 179. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(ii) Epidemia de influenza en Cuba; en las Antillas Menores lo llaman &quot;Dandy Fever&quot; y en nuestra Isla, al parecer por deformaci&oacute;n del t&eacute;rmino, se le llama &quot;dengue&quot;. Esta opini&oacute;n ya la se&ntilde;ala Furlong en 1830, Hirsh y los enciclopedistas Dechambre y Brissaud entre otros, bas&aacute;ndose en las caracter&iacute;sticas de la marcha especial de estos enfermos. Sin embargo, la palabra espa&ntilde;ola &quot;dengue&quot; se conoc&iacute;a al menos desde 1732, con el significado de &quot;melindre&quot; o &quot;estar en tenguerengue&quot; es decir a punto de caer. Esta marcha melindrosa o &quot;dengosa&quot; (...) &quot;debe ser el origen de su denominaci&oacute;n hispanoamericana, que pronto se internacionaliz&oacute;&quot;. Ver: Orozco Acuariva, Antonio. &quot;La primera epidemia de dengue en Espa&ntilde;a&quot;. En : Asclepio , Revista de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Historia de la Medicina, V Congreso Nacional, Vol. I, Madrid, 1977, pp. 210-211. </p>     <p>(iii) Para abundar sobre la fundaci&oacute;n y el contexto en que se desenvuelve el Real Tribunal del Protomedicato ver: L&oacute;pez S&aacute;nchez, Jos&eacute;. &quot;Cuba. Medicina y Civilizaci&oacute;n, siglos XVII y XVIII.&quot;, Editorial Cient&iacute;fico T&eacute;cnica, La Habana, 1997, pp. 187-235. </p>     <p>(iv) Ya por Real C&eacute;dula de 9 de noviembre de 1826, relativa a la divisi&oacute;n de las facultades de Medicina, Cirug&iacute;a y Farmacia, se advirti&oacute; que las Juntas Superiores de estas ramas cient&iacute;ficas se originar&iacute;an en lugar del protomedicato. Varias opiniones - entre ellas la de Francisco de Arango y Parre&ntilde;o - se mostraron adversas al mantenimiento de los ex&aacute;menes facultativos que dicho cuerpo realizaba. El Capit&aacute;n General de Cuba elev&oacute; al Rey en 23 de febrero de 1829 el expediente formado en La Habana acerca de la separaci&oacute;n de las funciones supervisoras del Estado en cuanto a Cirug&iacute;a y Farmacia. El Consejo de Indias dictamin&oacute; al respecto y Fernando VII firm&oacute;, en 9 de enero de 1830, la real C&eacute;dula dispositiva de que en lugar del Real Tribunal del Protomedicato dos Juntas Superiores, una de Medicina y Cirug&iacute;a y otra de Farmacia. El 21 de octubre de 1833 fue aprobado el reglamento por la entonces Reina Gobernadora. Santovenia, Emeterio. &quot;El Protomedicato de la Habana&quot;. En : Cuadernos de Historia Sanitaria  No. 1, La Habana, 1952, pp. 67-71. </p>     <p>(v) Se sigui&oacute; funcionando como Superior hasta Real Orden del 20 de septiembre de 1838 aunque &eacute;sta no se aplic&oacute; de hecho hasta el 9 de enero de 1839. La soberana disposici&oacute;n ordenaba tambi&eacute;n la constituci&oacute;n que deb&iacute;a tener dicha Junta. </p>     <p>(vi) La Junta Superior continu&oacute; as&iacute; hasta el 25 de junio de 1857 en que el General Concha, al disponer la creaci&oacute;n de la Junta Subalterna de La Habana, orden&oacute; que la Superior continuase y fuese consultiva, lo que se aprob&oacute; por Real Orden del 7 de mayo de 1859. </p>     <p>(vii) Aparte de las de la Ciudad de La Habana se hallaban: Departamento Occidental : Guanabacoa, Santa Mar&iacute;a del Rosario, Jaruco, Santiago, Bejucal, San Antonio, G&uuml;ines, Pinar del R&iacute;o, San Crist&oacute;bal, Bah&iacute;a Honda, Matanzas, Guanajay, C&aacute;rdenas, Cienfuegos, Trinidad, Sagua, Col&oacute;n, Remedios, Villa Clara, Sancti Spiritus. Departamento Oriental : Cuba, Bayamo, Holgu&iacute;n, Gibara, Baracoa, Guant&aacute;namo, Manzanillo, Jiguan&iacute;, Tunas, Puerto Pr&iacute;ncipe, Nuevitas, Santa Cruz. </p>     <p>(viii) Se consideraban enfermedades comunes las siguientes: inflamaciones internas, de la piel, neuralgias viscerales, espasmos cl&oacute;nicos, espasmos t&oacute;nicos, neuralgias externas, hidropes&iacute;as, hemorragias y otros flujos, fiebre tifoidea, fiebre catarral, fiebre intermitente, anginas diversas, diarreas, disenter&iacute;as, oftalmias, reumatismo, tisis varias, vesanias, hipertrofias, asfixias. Se consideraban enfermedades epid&eacute;micas las siguientes: c&oacute;lera morbo, colerina, viruela, fiebre amarilla. </p>     <p>(ix) La poblaci&oacute;n de la Habana seg&uacute;n el Censo de ese a&ntilde;o, era de casi 192 000 habitantes (191 588). La mortalidad por enfermedades fue en ese a&ntilde;o de 4 464, seg&uacute;n la Junta, y de 10 217, seg&uacute;n Gonz&aacute;lez del Valle. </p>     <p>(x) La poblaci&oacute;n total era de 143 4747. </p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díaz-Argüelles García]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epidemias y enfermedades infecto-contagiosas en la Habana, según las estadísticas de Ambrosio González del Valle (1870-1882) y otras consideraciones sobre la higiene de la ciudad en el siglo XIX]]></article-title>
<source><![CDATA[Estudios de Historia de la Ciencia y la Tecnología]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>69-82</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Academia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Archivo Nacional de Cuba. Catálogo de los fondos de la Junta Superior de Sanidad de la Isla de Cuba: T. XIII]]></source>
<year>1947</year>
<page-range>1</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
