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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El desarrollo de la Medicina cubana en el siglo XVIII]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Facultad de Ciencias Médicas Dr. Salvador Allende  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div>           <div align="center"><b><sub><img src="file:///C|/SciELO/serial/hmc/v5n1/img/glogo.gif" width="438" height="67"></sub></b></div>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>           <p align="center">Comunicaci&oacute;n</p>       </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>El desarrollo de la Medicina cubana en el siglo XVIII. </b></p>           <p align="center"><b>Cuban Medicine Development in the XVIII century. </b></p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>           <p align="center">Autores</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Manuel Mart&iacute;nez Acu&ntilde;a.</b> Profesor Asistente. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas &quot;Dr. Salvador Allende&quot; Carvajal Esq. Agua Dulce, Cerro, La Habana. Cuba. E-Mail: mamacuna@fallende.sld.cu, anagelpi@infomed.sld.cu </p>           <p> <b>Ana Mar&iacute;a Gelpi Leyva</b>. Profesor Instructor </p>           <p> <b>Miguel &Aacute;ngel Torres. </b> Profesor Auxiliar. </p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Resumen </b></p>     <p>Este trabajo pretende abordar los aspectos m&aacute;s significativos de la pr&aacute;ctica de la Medicina en Cuba durante el siglo XVIII, enfatizando en las principales figuras que ejercieron en la etapa, los inicios de la ense&ntilde;anza de la Medicina en Cuba, las primeras publicaciones m&eacute;dicas, las instituciones que reg&iacute;an la pr&aacute;ctica de la Medicina en la &eacute;poca as&iacute; como los centros asistenciales y enfermedades mas corrientes. En trabajos anteriores abordamos los siglos XVI XVII, por lo que ahora apreciamos un desarrollo significativo de la Medicina en la Cuba colonial. Estos trabajos que realizamos tienen como objetivo en primer lugar brindar informaci&oacute;n a los j&oacute;venes estudiantes de Medicina sobre la Historia de su carrera en Cuba y as&iacute; adquirir una cultura general que les servir&aacute; para su futuro desarrollo profesional.&nbsp; </p>     <p>Palabras clave: HISTORIA DE LA MEDICINA; CUBA; SIGLO XVIII </p>     <p><a><b>La Pr&aacute;ctica de la Medicina </b></a></p>     <p>Entre los siglos XVI y XVIII la administraci&oacute;n de la Salud P&uacute;blica en Cuba estaba en manos de los Cabildos de las diferentes villas. En 1865 lleg&oacute; a Cuba Francisco Teneza y Rubira, que estaba Doctorado en Derecho Civil y no en Medicina, aunque hab&iacute;a trabajado en las flotas espa&ntilde;olas y parece ser que tenia magnificas relaciones con el Tribunal del Santo Oficio, en 1708 fue recomendado al Rey por el Cabildo Secular, el Gobernador, los Tribunales entre otros, el 9 de julio de 1709 fue nombrado Protom&eacute;dico de La Habana (1), presentando este titulo el 13 de abril de 1711 ante el Ayuntamiento quedando constituido oficialmente el Real Protomedicato de La Habana, el cual comenz&oacute; a partir de ese momento a ejercer el control sobre todas las acciones de Salud Publica, l&eacute;ase ejercicio de los m&eacute;dicos, control de farmacias, expendedores de hierbas medicinales, control de enfermos y hospitales entre otros menesteres. Aunque la personalidad de Teneza es realmente controvertida, es bueno decir que logr&oacute; establecer un control sobre el ejercicio de la Medicina, cosa que anteriormente no exist&iacute;a, ya que la persona que pretend&iacute;a ejercer deb&iacute;a pasar por el examen del Protomedicato que inclu&iacute;a el titulo adecuado, el examen duraba poco mas de dos horas y se hac&iacute;an preguntas sobre pulso, orina y otros puntos de Medicina y Cirug&iacute;a, si quedaba aprobado deb&iacute;a atender a los pobres, conducir disc&iacute;pulos, visitar enfermos y toda las atribuciones y deberes de ser Protom&eacute;dico. Este Tribunal quedo formalmente establecido en 1730 con Teneza como Primero, Luis Fontaine como Segundo y Arango Barrios como Fiscal. El Real Protomedicato de La Habana tras controversias, vicisitudes y declinaci&oacute;n dejo de existir en 1833 al crearse la Real Junta Superior de Medicina y Cirug&iacute;a (2). En los inicios del siglo XVIII ejercieron otros M&eacute;dicos importantes tales como Carlos del Rey, Luis Fontaine y Francisco Gonz&aacute;lez de &Aacute;lamo, a pesar de que aparentemente hay suficientes facultativos, en la pr&aacute;ctica no es as&iacute; e incluso el Procurador General clama a Espa&ntilde;a en 1728 para que mande M&eacute;dicos (3). </p>     <p>En cuanto a las enfermedades que azotaban la Isla es bueno destacar que en 1721 el Consejo de Justicia y Regimiento de La Habana es advertido por Real Cedula del 30 de julio de 1720 que por ning&uacute;n motivo o pretexto se admitiese nav&iacute;o alguno procedente de Francia&nbsp; pues servir&iacute;an de veh&iacute;culo para introducir una peste contagiosa&nbsp; con grave peligro para la salud&nbsp; de la poblaci&oacute;n (4), es la primera regla en los anales de las relaciones medicas entre Espa&ntilde;a y sus colonias, aunque en 1725 se inicio la epidemia en La Habana, se recomend&oacute; el aseo de las calles y se permiti&oacute; que se extravasaran las aguas de la Zanja Real; reza en las Actas del Cabildo (5) que en esa &eacute;poca hubo numerosos casos de rabia y que se recomend&oacute; al Protomedicato que analizara los efectos perjudiciales de algunas medicinas. </p>     <p>En 1732 hubo una epidemia de viruelas que se dice causo 4000 muertos (6) y en 1761 hubo otra de fiebre amarilla, en 1762 los ingleses que atacaron y tomaron La Habana sufrieron grandes bajas por enfermedades, L&oacute;pez S&aacute;nchez se&ntilde;ala que llegaron a 694, la mayor&iacute;a por fiebre amarilla o disenter&iacute;a (7). La fiebre amarilla se extendi&oacute; al resto del a&ntilde;o y ya en octubre se contabilizaban 4700 bajas inglesas por enfermedades, incluso el propio Conde de Albermarle fue un hombre enfermo el resto de sus d&iacute;as. &nbsp;(8) &nbsp; </p>     <p><a><b>Los Centros Asistenciales </b></a></p>     <p>En 1772 el Hospital de San Juan de Dios continuaba siendo el principal y su atenci&oacute;n y condiciones eran p&eacute;simas, en especial a los pobres y a los negros, el propio Teneza denunci&oacute; estos problemas expresando: “…el nulo o ninguna asistencia que en hospital se tiene con los pobres…el bien comprobado tratamiento grosero, las amenazas e incluso golpizas a los que mostraban resistencia…” (9), las curaciones las hac&iacute;an curanderos ignorantes, los religiosos en las salas confund&iacute;an las recetas, los enfermos estaban divididos en las salas por clase y/o color, aunque el Rey orden&oacute; que se tomasen medidas severas la situaci&oacute;n no cambi&oacute; mucho (ver en L&oacute;pez S&aacute;nchez, Jos&eacute;; “Cuba, medicina y Sociedad. Siglos XVII y XVIII”, pp.213-216 las denuncias de Teneza) y no es hasta 1737 en que el Prior toma medidas que nada resolvieron&nbsp; ya que en la d&eacute;cada de 1750 se repitieron los problemas. La red hospitalaria estaba constituida por el Hospital General de San Juan de Dios, el de Convalecientes de Bel&eacute;n, el de Mujeres de San Francisco de Paula y el leprosorio del Pont&oacute;n y el de la caleta de Juan Guill&eacute;n (este &uacute;ltimo no era propiamente un Hospital). Despu&eacute;s del regreso de la gobernaci&oacute;n espa&ntilde;ola a Cuba en la d&eacute;cada de 1770 se fundaron dos nuevos hospitales, el de Nuestra Se&ntilde;ora del Pilar y el Militar de San Ambrosio. En 1782 bajo el gobierno de Don Luis de las Casas se funda la Real casa de Beneficencia, importante logro social del momento (10) </p>     <p><b>Las primeras publicaciones m&eacute;dicas&nbsp; </b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existen algunos autores que plantean la posibilidad de que la primera publicaci&oacute;n m&eacute;dica en Cuba haya sido redactada alrededor de 1711 por Francisco Gonz&aacute;lez del &Aacute;lamo qui&eacute;n la present&oacute; al Ayuntamiento, en ella se especificaba “…si la carne de puercos cebados sea da&ntilde;osa y causa de las epidemias y varias enfermedades que ha padecido la ciudad…”(11), Emeterio Santovenia&nbsp; plantea que fue en 1707 y que se llamaba “Disertaci&oacute;n m&eacute;dica sobre que las carnes de cerdo son saludables en las Islas de Barlovento”(12), la realidad es que no ha aparecido ejemplar alguno y es posible incluso que haya sido impreso en M&eacute;xico. La primera obra escrita que ha llegado a nuestros d&iacute;as sobre un tema m&eacute;dico y que es considerada incluso el primer impreso cubano es “Tarifa General de Precios de Medicinas” cuyo autor fue el Protom&eacute;dico Francisco Teneza y Rubira, en el se consignan datos curiosos de las medicinas empleadas&nbsp; por los galenos de la &eacute;poca, se observa un gran n&uacute;mero de medicamentos, un singular vocabulario de sus nombres y aparecen 187 medicamentos que se deb&iacute;an vender con sus precios (13). </p>     <p>La primera publicaci&oacute;n cient&iacute;fica m&eacute;dica fue de la autor&iacute;a del Dr. Tom&aacute;s Romay y Chac&oacute;n, se llam&oacute; “Disertaci&oacute;n sobre la fiebre maligna vulgarmente llamada v&oacute;mito negro” su g&eacute;nesis&nbsp; fue una conferencia le&iacute;da en Junta Ordinaria de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s celebrada el 5 de abril de 1797 y fue tanto el entusiasmo que se produjo que provoc&oacute; su impresi&oacute;n. En la monograf&iacute;a&nbsp; el Dr. Romay hizo observaciones sobre las &eacute;pocas propicias para la ocurrencia de la fiebre amarilla, describi&oacute; sus s&iacute;ntomas y expresa sus profundos conocimientos de historia natural, el clima, los insectos, las maderas y la agricultura, expuesto con bello estilo y elevado poder de s&iacute;ntesis. (14)&nbsp; &nbsp; </p>     <p><a><b>La ense&ntilde;anza de la medicina </b></a></p>     <p>La mayor&iacute;a de los autores coincide en se&ntilde;alar que los primeros en impartir la ense&ntilde;anza de la medicina en Cuba fueron los Hermanos de la Orden de San Juan de Dios en el Hospital conocido por el mismo nombre o de San Felipe y Santiago en fecha a&uacute;n no precisada, aunque posterior a 1711, estas clases se impart&iacute;an a los que aspiraban a hacerse cirujanos romancistas aunque sin rango universitario (15). La ense&ntilde;anza superior de la medicina&nbsp; comienza el 12 de enero de 1726 cuando el Prior del Convento de San Juan de Letr&aacute;n apoyado por el Breve del Papa Inocencio XIII autoriza al Dr. Francisco Gonz&aacute;lez del &Aacute;lamo a impartir clases de medicina y posteriormente al Dr. Hern&aacute;ndez Catategui y al Dr. Ambrosio Medrano; a los disc&iacute;pulos Jos&eacute; Arango Barrios, Esteban de los &Aacute;ngeles V&aacute;zquez Rodr&iacute;guez y Jos&eacute; Melqu&iacute;ades Aparicio de la Cruz, tres colegiales del Convento que abandonaron la carrera eclesi&aacute;stica para dedicarse a la Medicina. </p>     <p>El 5 de enero de 1728 se funda oficialmente la Real y Pontificia Universidad del M&aacute;ximo Doctor de San Ger&oacute;nimo de La Habana y se incorpora la medicina como carrera oficial, las asignaturas impartidas eran: Anatom&iacute;a, que comprend&iacute;a Cirug&iacute;a, Fisiolog&iacute;a o Prima, Patolog&iacute;a o V&iacute;speras y Methodus Medendi o Terap&eacute;utica, se impart&iacute;an en 4 a&ntilde;os: Fisiolog&iacute;a y Patolog&iacute;a en el primero, estas dos y Anatom&iacute;a en el segundo, las dos primeras y Terap&eacute;utica en el tercero y Fisiolog&iacute;a y Patolog&iacute;a en el cuarto. Despu&eacute;s de aprobados los estudios se exig&iacute;a dos a&ntilde;os de pr&aacute;ctica junto a un m&eacute;dico de reconocido prestigio y despu&eacute;s de los ejercicios de grado se le daba el Titulo de Bachiller en Medicina y deb&iacute;a presentarse ante el Tribunal del Protomedicato para obtener la autorizaci&oacute;n de ejercer, los ya Bachilleres en Medicina con dos a&ntilde;os m&aacute;s de pr&aacute;ctica pod&iacute;an realizar los ejercicios correspondientes a los grados mayores de Licenciado o Doctor, este plan estuvo vigente hasta el siglo XIX era una ense&ntilde;anza te&oacute;rica, verbalista y formal, dominado por el esp&iacute;ritu escol&aacute;stico de la Edad Media. (16) </p>     <p align="center"><b>Conclusiones </b></p>     <p>&nbsp;El siglo XVIII fue sin dudas pr&oacute;digo en el desarrollo de la Medicina en Cuba, no solo por el incremento de profesionales, sino porque el establecimiento del Real Protomedicato de La Habana puso orden a la pr&aacute;ctica de la profesi&oacute;n, adem&aacute;s en esta centuria surgi&oacute; uno de los m&aacute;s importantes m&eacute;dicos de nuestra Historia: el Dr. Tom&aacute;s Romay Chac&oacute;n e indiscutiblemente el inicio de la ense&ntilde;anza de la medicina en Cuba marca un hito en la Historia de la Medicina en Cuba.&nbsp; </p>     <p>Key words: HISTORY OF MEDICINE; CUBA; 18 TH CENTURY </p>     <p>Recibido: 12/10/04 Aprobado: 20/12/04 </p>     <p align="center"><a><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas </b></a><b></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">(1) Santovenia Emeterio S. El Protomedicato de La Habana. Cuadernos de Historia Sanitaria. La Habana, Cuba: Editorial Neptuno; 1952. p.22. </p>     <p align="left">(2) L&oacute;pez S&aacute;nchez J. Cuba, Medicina y Civilizaci&oacute;n. Siglos XVII y XVIII. La Habana: Editorial Cient&iacute;fico T&eacute;cnica; 1997. p.201, 209,231-232,311, 185 </p>     <p align="left">(3) Bouza Su&aacute;rez A. Algunos hechos asociados al desarrollo de la beneficencia en Cuba hasta el siglo XVIII. Revista Cubana de Salud P&uacute;blica.2000; 26(1):63-7 </p>     <p align="left">(4) &nbsp;L&oacute;pez Espinosa JA. Cuatro reliquias bibliogr&aacute;ficas de la Medicina cubana. Universidad Virtual de Salud [seriada en l&iacute;nea]. Disponible en: http://uvirtual.sld.cu/actualizacion/showarticle.php?id=9 </p>     <p align="left">(5) Romay Chac&oacute;n T. Disertaci&oacute;n sobre la fiebre maligna vulgarmente llamada v&oacute;mito negro [en l&iacute;nea]. Disponible en: http://uvirtual.sld.cu/docs/disertacion.pdf </p>     <p align="left">(6) L&oacute;pez Espinosa JA. El primer claustro m&eacute;dico en la Universidad de La Habana. Universidad Virtual [seriada en l&iacute;nea]. Disponible en: http://uvirtual.sld.cu/noticias/showarticle.php?id=17 </p>     <p align="left">(7) Delgado Garc&iacute;a G. La salud p&uacute;blica durante el per&iacute;odo colonial espa&ntilde;ol. Cuadernos de Historia de la Salud P&uacute;blica en Cuba 1996 [seriada en l&iacute;nea]; (81). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/his/vol_1_96/his04196.htm &nbsp;</p>      ]]></body>
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