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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manuel J. Calves González, iniciador de la lucha contra el escolasticismo en medicina en Cuba]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas Universidad Virtual de Salud de Cuba ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Art&iacute;culo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Manuel J. Calves Gonz&aacute;lez, iniciador de la lucha contra el escolasticismo en medicina en Cuba. </b> </p>           <p align="center"></p>           <p align="center"><b>Manuel J Calves Gonz&aacute;lez: The first who fpught again at scholasticism in Cuba medicine. </b></p>     </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Jos&eacute; Antonio L&oacute;pez Espinosa</b>. Licenciado en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica y Bibliotecolog&iacute;a. Investigador Agregado Universidad Virtual de Salud de Cuba. Centro Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas (Infomed). Calle 27 No. 110 e/ M y N. Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400 e-mail: jale@infomed.sld.cu </p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Palabras clave: HISTORIA DE LA MEDICINA; MANUEL J. C&Aacute;LVEZ; ESCOLASTICISMO. </p>     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b> </p>     <p>Los que se dedican al estudio de las humanidades m&eacute;dicas, casi siempre tienen en cuenta con preferencia la extraordinaria labor desempe&ntilde;ada a trav&eacute;s del tiempo por los profesionales de la salud, no s&oacute;lo en lo concerniente a su condici&oacute;n de cl&iacute;nicos, experimentadores, bi&oacute;logos, pedagogos psic&oacute;logos y hasta legistas, sino tambi&eacute;n en lo relacionado con su capacidad de observaci&oacute;n profunda y sind&eacute;resis esclarecida para poder interpretar adecuadamente los fen&oacute;menos de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Si de evoluci&oacute;n se trata, el m&eacute;dico en particular asume hoy d&iacute;a una tarea enormemente exigente desde el punto de vista intelectual, pues en la sociedad actual ha venido incluso a constituirse te&oacute;ricamente en gu&iacute;a espiritual de las familias. En el caso de Cuba es capaz de penetrar en la intimidad de los hogares, no s&oacute;lo con el fin de curar las dolencias f&iacute;sicas, sino incluso las de &iacute;ndole moral o espiritual, las cuales son a veces hasta m&aacute;s grandes que las primeras.     <br> Por regla general, los profesionales de la salud y los m&eacute;dicos en particular que han dedicado gran parte de su existencia a la lucha contra el dolor y la muerte, con riesgo a veces de sus propias vidas, han tenido como recompensa el reconocimiento de sus semejantes. Sin embargo, hay otros que han hecho importantes aportes y han pasado inadvertidos o han sido ignorados, con la consiguiente condena al desconocimiento de sus actos que ello conlleva para las generaciones posteriores. </p>     <p>En este trabajo se trata justamente de exhumar la contribuci&oacute;n de un m&eacute;dico cubano en el &uacute;ltimo tercio del siglo XVIII que, si bien no tuvo una repercusi&oacute;n directa e inmediata en la pr&aacute;ctica de la Medicina en particular, fue la primera manifestaci&oacute;n de lucha del m&eacute;todo experimental contra la posici&oacute;n dogm&aacute;tica en el contexto de los estudios superiores. </p>     <p><b>EL SISTEMA DE COP&Eacute;RNICO Y EL ESCOLASTICISMO EN CUBA. S&Iacute;NTESIS    CURRICULAR DE MANUEL J. CALVES GONZ&Aacute;LEZ </b></p> </p> Cuando el astr&oacute;nomo polaco Nicol&aacute;s Cop&eacute;rnico formul&oacute; su hip&oacute;tesis sobre el movimiento de la Tierra y de los dem&aacute;s planetas alrededor del sol, describi&oacute; los principales fen&oacute;menos astron&oacute;micos conocidos de un modo mucho m&aacute;s simple que el sistema admitido hasta la d&eacute;cada de 1540.(<a href="#1">1</a>) Sin embargo, al negar que la Tierra era el centro del universo, fue objeto de muchas cr&iacute;ticas, sobre todo por parte de la Iglesia. (<a href="#2">2</a>) El hecho de haber roto con la concepci&oacute;n egoc&eacute;ntrica del mundo, constituy&oacute; un hito para la historia del pensamiento y del progreso cient&iacute;fico y de paso lo convirti&oacute; en el fundador de la Astronom&iacute;a moderna. (<a href="#3">3, 4</a>)      <p>El nombre del bachiller Manuel J. Calves Gonz&aacute;lez se inscribe en los fastos hist&oacute;ricos de la ciencia en la isla de Cuba, por haber sido el primero en exponer y defender p&uacute;blicamente el sistema de Cop&eacute;rnico y por haber iniciado la lucha contra el escolasticismo en medicina en el seno de la Universidad Pontificia, al presentar all&iacute; proposiciones de car&aacute;cter experimental, que se opusieron a las dogm&aacute;ticas propugnadas por las autoridades docentes de la instituci&oacute;n.     <br>   Naci&oacute; en La Habana el 29 de diciembre de 1776, fruto de la pareja formada por Lucas Calves Fern&aacute;ndez y Mar&iacute;a Josefa Fern&aacute;ndez de Ocampo, ambos de la misma ciudad. Sus abuelos paternos fueron Juan Bautista Calves, natural de G&eacute;nova, Italia, y Teresa Fern&aacute;ndez, de La Habana; los maternos Ignacio Jos&eacute; Gonz&aacute;lez, de Caracas, Venezuela, y Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Hern&aacute;ndez Barbosa, de La Habana. (<a href="#5">5</a>) </p>     <p>  Comenz&oacute; a estudiar Filosof&iacute;a en el Convento de San Agust&iacute;n el 24 de abril de 1792 con el lector en Artes fray Joaqu&iacute;n Salazar, quien le imparti&oacute; las materias de L&oacute;gica, Metaf&iacute;sica y F&iacute;sica general y bajo cuya moderant&iacute;a sostuvo actos de conclusiones p&uacute;blicas en ellas, los cuales fueron calificados de magn&iacute;ficos. Su profesor de Texto aristot&eacute;lico fue el doctor Jos&eacute; Rafael de los Santos, del Convento de San Juan de Letr&aacute;n, quien certific&oacute; que Calves pas&oacute; los cursos de esa asignatura con regular aprovechamiento. </p>     <p>Finalizados los estudios de Filosof&iacute;a en 1794, comenz&oacute; de inmediato los de Medicina, en cuya Facultad tuvo como catedr&aacute;ticos al doctor Tom&aacute;s Romay y al bachiller Jos&eacute; Mar&iacute;a P&eacute;rez en Patolog&iacute;a; al doctor Lorenzo Hern&aacute;ndez y a los bachilleres Jos&eacute; Gregorio Lezama y Francisco Baratt en Fisiolog&iacute;a; al doctor Diego Silveira en Anatom&iacute;a y al doctor Jos&eacute; P&eacute;rez Bohorques en Terap&eacute;utica. Terminados los estudios de Medicina, aspir&oacute; al grado de Bachiller en Artes y en el cuestionario que present&oacute; al efecto incluy&oacute; dos proposiciones en F&iacute;sica, en las cuales expres&oacute; su adhesi&oacute;n al sistema de Cop&eacute;rnico. En la primera de ellas declar&oacute; que “el lugar principal lo ocupa el sol” y, en la segunda que “en lo que respecta al sistema del mundo, los fen&oacute;menos se ven, se explican y acomodan mejor por el sistema de Cop&eacute;rnico”. El Tribunal examinador lo aprob&oacute; y recibi&oacute; el grado de Bachiller el 8 de julio de 1797. (<a href="#6">6</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En diciembre del a&ntilde;o siguiente se present&oacute; en la Universidad Pontificia con la aspiraci&oacute;n de graduarse tambi&eacute;n de Bachiller en Medicina. Para ello someti&oacute; a la consideraci&oacute;n del Pro-Decano, el doctor Jos&eacute; Juli&aacute;n de Ayala, seg&uacute;n exig&iacute;a el Reglamento, el cuestionario que se propon&iacute;a defender. El contenido de ese cuestionario origin&oacute; una aguda controversia entre el aspirante y el directivo, por cuanto &eacute;ste increp&oacute; y amenaz&oacute; con reprobar a aquel si no inclu&iacute;a proposiciones de car&aacute;cter dogm&aacute;tico en el mismo. Calves no s&oacute;lo rechaz&oacute; la imputaci&oacute;n, sino que defendi&oacute; su prerrogativa de escoger con entera libertad las materias que &eacute;l deseaba incluir en su tesis, con independencia de que lo acus&oacute; ante el Rector por haberlo llamado insolente, expresi&oacute;n que calific&oacute; de “ignominioso t&iacute;tulo”.     <br>   En la investigaci&oacute;n practicada a tenor de esa denuncia contra el doctor Ayala, los testigos propuestos por Calves, el carpintero y el boticario del hospital San Ambrosio, corroboraron lo manifestado por &eacute;ste, por cuya raz&oacute;n se resolvi&oacute; por las autoridades universitarias separar al Pro-Decano del Tribunal de examen y sustituirlo por quien le correspondiera en orden de antig&uuml;edad. En definitiva, el Tribunal se integr&oacute; con los doctores Nicol&aacute;s del Valle, quien actu&oacute; en calidad de Pro-Decano, Roque Oyarvide, Jos&eacute; de Jes&uacute;s M&eacute;ndez, Lorenzo Hern&aacute;ndez y Tom&aacute;s Romay, as&iacute; como por los bachilleres Francisco Baratt, Jos&eacute; Mar&iacute;a P&eacute;rez y Benito Morales, quienes aprobaron su trabajo y le otorgaron el t&iacute;tulo de Bachiller en Medicina el 14 de diciembre de 1798. (<a href="#7">7</a>) </p>     <p>  Calves hizo el per&iacute;odo de pr&aacute;cticas con el doctor Jos&eacute; Mar&iacute;a P&eacute;rez desde el 8 de enero de 1799 hasta el 18 de febrero de 1803. Luego se someti&oacute; a examen ante el real Tribunal del Protomedicato de La Habana en el Hospital Real de Marina, por el cual fue aprobado al ejercicio de la medicina el 22 del mismo mes y a&ntilde;o.(<a href="#8">8</a>) No se ha encontrado hasta ahora m&aacute;s informaci&oacute;n acerca de su ejecutoria posterior. Se puede suponer con cierto grado de certeza que decidi&oacute; abandonar la isla, dada la hostilidad que le rodeaba en los medios acad&eacute;micos. </p> <b>Consideraciones generales</b>     <p>Es de lamentar que se haya perdido el rastro de la actividad de Calves luego de haber obtenido la aprobaci&oacute;n para ejercer la medicina de parte del Tribunal del Protomedicato, en virtud de la gran controversia filos&oacute;fica que se anunciaba con las ideas que defend&iacute;a. No hay que analizar esta circunstancia de manera concienzuda para notar lo que significaba sostener una doctrina contraria a la admitida por la iglesia cat&oacute;lica y, m&aacute;s a&uacute;n, defenderla en un acto p&uacute;blico en la Universidad, entonces regida por los Dominicos. Su actitud intransigente en la adhesi&oacute;n y defensa al sistema de Cop&eacute;rnico fue algo muy audaz y revela una personalidad de independencia de criterio y de gran vigor intelectual.     <br>   Por otra parte, el pleito sostenido con el Pro-Decano Jos&eacute; Juli&aacute;n de Ayala fue tambi&eacute;n algo de gran trascendencia, pues se&ntilde;al&oacute; de modo inequ&iacute;voco el inicio de la lucha entre lo experimental y lo dogm&aacute;tico, es decir, de la batalla contra el m&eacute;todo escol&aacute;stico, en el seno de la Universidad. Es posible que la defensa p&uacute;blica de la teor&iacute;a copernicana pusiera sobre aviso a Ayala sobre la condici&oacute;n de opositor de Calves a los criterios imperantes en la ense&ntilde;anza y ello fuera la causa de que impugnara su cuestionario, a&uacute;n antes de conocerlo.     <br>   Por &uacute;ltimo, la Resoluci&oacute;n de separar a Ayala del Tribunal examinador es otro factor que traduce claramente la penetraci&oacute;n en la Universidad de las nuevas corrientes cient&iacute;ficas, que se hab&iacute;an estado formando dadas las necesidades creadas por el surgimiento de condiciones socio-culturales de una naturaleza cualitativamente distinta. Fue justamente entre los a&ntilde;os 1797 y 1798 que hubo de producirse la llamada eclosi&oacute;n cient&iacute;fica, como culminaci&oacute;n de un laborioso y lento proceso de integraci&oacute;n de conocimientos de la naturaleza en contienda pugnaz contra el escolasticismo. (<a href="#9">9, 10</a>) </p>     <p>De las anteriores consideraciones se puede pues inferir que la posici&oacute;n de Calves, opuesta a la sostenida hasta entonces, constituye un importante paso de avance y un acontecimiento que no se debe pasar por alto en la historia de la ciencia cubana; del mismo modo que no se debe desconocer su significaci&oacute;n en el terreno de las humanidades m&eacute;dicas. De ah&iacute; que en este trabajo se haya tratado de rendir un modesto homenaje de reconocimiento y de gratitud a la memoria de este profesional de la salud y de traerlo a la memoria en ocasi&oacute;n del aniversario 230 de su natalicio pr&oacute;ximo a cumplirse. </p>     <p>Recibido: 20/4/06 Aprobado: 26/5/06 </p>     <p align="center"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas </b> </p>     <p><a name="1"></a>1. Adamzewski J. Nicol&aacute;s Cop&eacute;rnico y su &eacute;poca. Varsovia: Ediciones Interpres; 1972. p 93-149. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="2"></a>2. Bietkowski H. The world of Copernicus. Warsaw: Arkady; 1973. p 161-164.</p>     <p><a name="3"></a>3. Kesten H. Copernicus and his world. New York: Roy Publishers; 1945. p 402-408.</p>     <p><a name="4"></a>4. Armitage A. Copernicus. The founder of modern Astronomy. New York: Thomas Yoseloff; 1957. p 94-227. </p>     <p><a name="5"></a>5. Archivo de la Parroquia del Esp&iacute;ritu Santo. Libro 12 de bautismos. La Habana; 1776. f. 94v. </p>     <p><a name="6"></a>6. Calves Gonz&aacute;lez MJ. Scientia, fidees, etopinio, ineadem mente de eadem re, simul esse pessunt. Tesis en opci&oacute;n al grado de Bachiller en Artes. La Habana: Real y Pontificia Universidad del M&aacute;ximo Dr. San Jer&oacute;nimo; 1797.</p>     <p><a name="7"></a>7. Calves Gonz&aacute;lez MJ. Consultate ratione, et experiencia sequentium conclusionum veritates querenti demostrabo. [ Tesis en opci&oacute;n al grado de Bachiller en Medicina ] : La Habana: Real y Pontificia Universidad del M&aacute;ximo Dr. San Jer&oacute;nimo; 1798. </p>     <p><a name="8"></a>8. Archivo Central de la Universidad de La Habana. Expediente 2004/797.</p>     <p><a name="9"></a>9. Alonso Porro I. El a&ntilde;o del boom, 1997. En Red. Suplemento cient&iacute;fico t&eacute;cnico del peri&oacute;dico Juventud Rebelde 1997; (13): 3. </p>     <p><a name="0"></a>10. L&oacute;pez S&aacute;nchez J. Bicentenario del a&ntilde;o de la eclosi&oacute;n cient&iacute;fica (1797-1997. Rev Feria Dos Hermanas 1999; (Mayo): 87-92. </p>      ]]></body>
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