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<journal-title><![CDATA[Humanidades Médicas]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los valores ético morales desde una perspectiva psicológica]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The moral ethical values from a psychological perspective]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The author begins exposing some historical antecedents of the psychosocial focus of the values. He exposes that several types of values exist, among which some differences are present; one of those differences is the carrier or receiver of the values. In advances he defines some psychological categories, such as: necessity, taken of decisions, will, motive, motives herarchy, objectives, sense of life, lifestyle, attitude, valuation, autovaluation and character. He argues how each one participates in the self-regulation of human behaviour, and which characteristics they should have, so that people could be a keeper of moral ethical values. He finishes explaining the relationships that exist among the mentioned psychological components]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[CIENCIA]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Art&iacute;culo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Los valores &eacute;tico morales desde una perspectiva psicol&oacute;gica. </b></p>           <p align="center"><b>The moral ethical values from a psychological perspective.</b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p><b>Arturo Jos&eacute; S&aacute;nchez Hern&aacute;ndez</b>. Especialista en Medicina General Integral. Residente de Primer A&ntilde;o de Psiquiatr&iacute;a. Hospital Psiqui&aacute;trico Ren&eacute; Vallejo Ortiz. Carretera Central Este, Km. 7 y medio. Camag&uuml;ey. Tel&eacute;fonos: 271567, 271324, 271302 E Mail. asanchez@finlay.cmw.sld.cu, ajsh700908@yahoo.es </p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p align="center"><b>Resumen</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El autor comienza exponiendo algunos antecedentes hist&oacute;ricos del enfoque psicol&oacute;gico de los valores. Plantea que existen varios tipos de valores entre los cuales hay diferencias, una de las cuales es el portador o depositario de los mismos. Mas adelante define categor&iacute;as psicol&oacute;gicas como: necesidad, toma de decisiones, voluntad, motivo, jerarqu&iacute;a de motivos, objetivo, sentido de la vida, estilo de vida, actitud, valoraci&oacute;n, autovaloraci&oacute;n y car&aacute;cter. Argumenta como participa cada una de ellas en la autorregulaci&oacute;n de la conducta; y qu&eacute; caracter&iacute;sticas deben tener para que la persona sea portadora de valores &eacute;tico morales. Termina explicando la relaci&oacute;n existente entre los componentes psicol&oacute;gicos mencionados. </p>     <div>       <p>Palabras claves: CIENCIA, MORAL/&eacute;tica. </p>       <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b></p> </div>     <p>Aunque la axiolog&iacute;a tiene su propio objeto de estudio se nutre de otras ciencias dentro de las que juega un gran papel la psicolog&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; importancia tiene el enfoque psicol&oacute;gico de los valores y qu&eacute; antecedentes hist&oacute;ricos existen del mismo? </p>     <p>Este enfoque resulta sumamente importante para comprenderlos y m&aacute;s aun para elaborar estrategias formativas, por lo que constituir&iacute;a un grave error ignorarlo. </p>     <p>Cuando se habla de valores se est&aacute; haciendo referencia, de alguna u otra forma, a la relaci&oacute;n del ser humano con los dem&aacute;s, con &eacute;l mismo y con las cosas, por lo que, independientemente de la posici&oacute;n subjetiva, objetiva u objetivo subjetiva que se adopte a la hora de analizarlos, resulta imposible realizar un abordaje de los mismos sin utilizar alguna categor&iacute;a psicol&oacute;gica y mucho menos posible ser&aacute; explicar la posici&oacute;n adoptada al tratar el tema, para lo cual siempre habr&aacute; que hacer referencia a la subjetividad del ser humano. </p>     <p>As&iacute;, dentro de los representantes del objetivismo axiol&oacute;gico, el m&eacute;dico y fil&oacute;sofo alem&aacute;n Rudolf Hermann Lotze (1817-1881), plantea que los valores se manifiestan en la no indiferencia y en la no independencia ante los objetos. Para el fil&oacute;sofo Wilhelm Windelband (1848-1915), fundador de la escuela de Baden, valor es todo aquello que suscita inter&eacute;s en el plano afectivo, est&eacute;tico, moral, social o religioso y que hacen al mundo posible. (<a href="#1">1</a>) Para M&aacute;x Scheler (1874-1928) los valores constituyen el fundamento del aprecio o de la desaprobaci&oacute;n que las cosas producen en nosotros, y la objetividad de los mismos no depende de las preferencias del individuo. (<a href="#2">2</a>) </p>     <p>Dentro del subjetivismo axiol&oacute;gico se encuentra el psic&oacute;logo y fil&oacute;sofo idealista alem&aacute;n Franz Brentano (1838-1917) para el cual los valores se fundan solo en el acto valorativo; el cual no es un proceso racional sino emocional. Plantea adem&aacute;s que el valor se refiere al sentimiento del mismo modo que la verdad al juicio y el amor posee una peculiar inmediatez de evidencia como criterio acertado. </p>     <p>Alexius von Meinong (1853-1920) y Christian von Ehrenfels (1859-1932), sostuvieron una pol&eacute;mica en la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XIX, en la que la discrepancia fundamental radicaba en el aspecto de subjetividad que le da validez al valor; para Meinong el placer o el agrado, para Ehrenfels el deseo. (<a href="#3">3</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De forma general puede decirse que para las concepciones subjetivistas los valores dependen por completo de la subjetividad, individual o colectiva, independientemente de las caracter&iacute;sticas del objeto. Si bien estas concepciones tienen como debilidad que la subjetividad individual o colectiva puede estar errada, abordaron importantes elementos de los valores. </p>     <p>El fil&oacute;sofo argentino Risieri Frondizi (1910-1988) realiza un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de las concepciones anteriormente mencionadas y se propone superar sus limitaciones. Plantea que los valores dependen tanto de las propiedades de los objetos como de las necesidades humanas que se traducen en deseos. (<a href="#4">4</a>) </p>     <p>En Cuba el fil&oacute;sofo Jos&eacute; Ram&oacute;n Fabelo Corzo (1955-), plantea que los valores tienen una dimensi&oacute;n subjetiva, la cual est&aacute; dada por la forma en que los valores o sistema objetivo de valores son reflejados en la conciencia individual o colectiva. (<a href="#3">3</a>) </p>     <p>El psic&oacute;logo Fernando Gonz&aacute;lez Rey en su art&iacute;culo: “Los valores y su significaci&oacute;n en el desarrollo de la persona”, (<a href="#5">5</a>) realiza un interesante tratamiento de los valores desde una &oacute;ptica psicol&oacute;gica. </p>     <p>Aunque resulta pr&aacute;cticamente imposible aproximarse a los valores sin utilizar alguna categor&iacute;a psicol&oacute;gica, es muy com&uacute;n que los psic&oacute;logos sobrevaloren la importancia de los elementos ps&iacute;quicos que participan en los mismos, y los enfoquen como componentes subjetivos de la conciencia individual, (<a href="#3">3</a>) dando con esto muestras, en muchos casos, de dificultad para superar los marcos de su disciplina a la hora de tratar los valores. Por otro lado, tal pareciera que los axi&oacute;logos dejan la responsabilidad de elaborar este importante enfoque a los psic&oacute;logos. </p>     <p>En el presente estudio se intentar&aacute; contribuir al enfoque psicol&oacute;gico de los valores &eacute;tico morales para lo cual es necesario precisar diferencias que estos tienen con otros tipos de valores, as&iacute; como ofrecer la conceptuaci&oacute;n del mismo y la de los elementos psicol&oacute;gicos a trav&eacute;s de los cuales ser&aacute; abordado. </p>     <p>Atendiendo a la forma en que las propiedades de los objetos, procesos o fen&oacute;menos contribuyen a la pr&aacute;ctica social y a la satisfacci&oacute;n de necesidades del ser humano, los valores que ellos portan pueden clasificarse en: art&iacute;sticos est&eacute;ticos, &eacute;ticos morales, pol&iacute;ticos ideol&oacute;gico, terap&eacute;uticos, cient&iacute;ficos tecnol&oacute;gicos, hist&oacute;ricos, pedag&oacute;gicos, de uso, entre otros. </p>     <p>Aunque entre estos tipos de valores existen elementos comunes, tambi&eacute;n existen diferencias importantes, por lo que el tratamiento te&oacute;rico del que son susceptibles unos pudieran no serlo otros. En la presente obra se har&aacute; referencia solamente a los valores &eacute;ticos morales. Cualquier intento de extrapolaci&oacute;n del tratamiento que en esta obra se les de a los mismos, a otros tipos de valores, se har&aacute; con gran riesgo de error. </p>     <p>Valor &eacute;tico moral pudiera ser definido como la significaci&oacute;n positiva para la dignidad humana en un sentido amplio y para la satisfacci&oacute;n de necesidades de nuestra especie y la practica social en un sentido estrecho, de elementos psicol&oacute;gicos que a trav&eacute;s de su participaci&oacute;n en la autorregulaci&oacute;n de la conducta y en la propia correcci&oacute;n de los mecanismos de autorregulaci&oacute;n, hacen posible la adaptaci&oacute;n de los diferentes niveles de integraci&oacute;n en los que esta presente el ser humano. </p>     <p>Una gran diferencia que existe entre los valores &eacute;tico -morales y otros tipos de valores radica en el portador o depositario. Cualquier objeto, proceso o fen&oacute;meno puede ser potador de cualquier tipo de valor, excepto de valores &eacute;tico morales, los cuales solo son portados &uacute;nicamente por el ser humano, como potencialidades para la acci&oacute;n, a trav&eacute;s de propiedades de elementos del psiquismo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aunque todos los elementos de la psiquis participan de alguna u otra forma en la autorregulaci&oacute;n de la conducta y por tanto en los valores &eacute;tico morales; en el presente estudio solo se tratar&aacute; la relaci&oacute;n de estos valores con las categor&iacute;as: necesidad, toma de decisiones, voluntad, motivo, jerarqu&iacute;a de motivos, objetivo, sentido de la vida, estilo de vida, actitud, valoraci&oacute;n, autovaloraci&oacute;n y car&aacute;cter. Se intentar&aacute; dar respuesta a la interrogante: &iquest;Qu&eacute; caracter&iacute;sticas deben tener cada uno de estos elementos para que la autorregulaci&oacute;n de la conducta sea correcta desde el punto de vista &eacute;tico moral?.</p>     <p> <b>VALORES ETICO MORALES Y NECESIDAD</b></p>     <p>“Necesidad” resulta una categor&iacute;a sumamente importante cuando de valores se trata. Ella forma parte del criterio axiol&oacute;gico general; Los objetos, procesos o fen&oacute;menos son portadores de valores si sus propiedades contribuyen a la satisfacci&oacute;n de alguna necesidad humana. Por lo anterior puede decirse que constituye una categor&iacute;a sumamente importante para la axiolog&iacute;a. </p>     <p>Un concepto que aporta luz al tema de las necesidades es “equilibrio”, el cual no es otra cosa que el estado de un objeto o sistema en el que los factores que act&uacute;an sobre &eacute;l y dentro de &eacute;l se contrarrestan y compensan mutuamente. Cuando analizamos el fen&oacute;meno vida podemos hablar de un equilibrio general, formado por m&uacute;ltiples subequilibrios. La vida es una tendencia al mantenimiento de un equilibrio general, sobre el cual act&uacute;an constantemente infinidad de factores que tienen a romper estos subequilibrios, por lo que estar vivo requiere de una constante restauraci&oacute;n de subequilibrios parcialmente rotos. (<a href="#6">6</a>) La ruptura total del equilibrio general significa la muerte. (<a href="#7">7, 8</a>) </p>     <p>Las necesidades constituyen el mecanismo que impulsa al ser humano a buscar en el medio los elementos necesarios para restablecer los subequilibrios parcialmente rotos. </p>     <p>El elemento objetivo de la necesidad es el equilibrio parcialmente roto, el subjetivo es la sensaci&oacute;n de malestar y percepci&oacute;n de carencia de los elementos que pueden restaurar ese equilibrio. </p>     <p>El desequilibrio puede existir sin que la persona lo perciba, por ejemplo un diab&eacute;tico que toma betabloqueadores y no percibe como malestar los estadios iniciales de la hipoglicemia, y por lo tanto no es impulsado a solucionar este problema. En este caso se trata de una necesidad objetiva no percibida, y no de la necesidad como mecanismo biopsicol&oacute;gico, que en el caso del ser humano es adem&aacute;s socializada. </p>     <p>Existen necesidades que tienen que ver m&aacute;s con el equilibrio de otros que con el del individuo que la porta, dentro de las que pueden mencionarse las necesidades de protecci&oacute;n de la descendencia y las sexuales, las cuales se experimentan con una gran fuerza. Hablando en t&eacute;rminos puramente biol&oacute;gicos, el sexo es innecesario para que un ser humano se mantenga vivo, pero &iquest;por qu&eacute; se experimenta con tanta fuerza? Porque garantiza la supervivencia de la especie. Si no fuera as&iacute; nos extingu&iacute;amos. Las necesidades garantizan no solo el equilibrio de un individuo sino tambi&eacute;n la supervivencia de la especie. </p>     <p>Otras necesidades, en el proceso mismo de su satisfacci&oacute;n, produce un desequilibrio mayor, tal es el caso de las adicciones. La satisfacci&oacute;n de otras produce desequilibrios y desadaptaci&oacute;n injustificada en otros, dentro de estas necesidades podemos citar como casos extremos al sadismo y la necesidad de matar de los asesinos en serie. Las necesidades tambi&eacute;n pueden ser patol&oacute;gicas en el sentido de que resultan imposibles de satisfacer, en ocasiones no solo para el individuo sino para cualquier ser humano, por lo que el desequilibrio que ellas representan no podr&aacute; ser restaurado. </p>     <p>Para que el proceso de satisfacci&oacute;n de necesidades pueda considerarse correcto desde el punto de vista &eacute;tico moral debe tener las siguientes caracter&iacute;sticas: tener posibilidades reales de alcanzarse, garantizar el funcionamiento y desarrollo normal del individuo y de los grupos en los que este se desempe&ntilde;a, y no producir m&aacute;s desequilibrio en el propio individuo que las porta ni en otros. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las necesidades constituyen el motor impulsor de procesos mentales y de la conducta del individuo que las porta, los cuales se orientan a satisfacerlas. Pero las cualidades &eacute;tico morales de un ser humano, lejos est&aacute;n de poder inferirse del simple conocimiento de las caracter&iacute;sticas de sus necesidades. Queda por aclarar el problema de la autorregulaci&oacute;n y jerarquizaci&oacute;n que el ser humano realiza en el proceso de satisfacci&oacute;n de las mimas. </p>     <p><b>VALORES ETICO-MORALES, TOMA DE DECISIONES Y VOLUNTAD</b></p>     <p>La toma de decisiones consiste en el proceso mediante el cual un individuo escoge entre dos o m&aacute;s alternativas posibles. En este proceso juega un importante papel la voluntad al activar unos motivos y atenuar otros en la lucha que se establece entre ellos. </p>     <p>En todo momento un individuo presenta gran cantidad de necesidades y motivos entre los cuales va a existir alg&uacute;n tipo de contradicci&oacute;n ya que no va a poder satisfacerlas todas al mismo tiempo, e incluso para lograr la satisfacci&oacute;n de algunas debe renunciar a la satisfacci&oacute;n de otras. Cuando dos motivos o grupos de ellos son contradictorios o excluyentes estamos en presencia de un conflicto. </p>     <p>La voluntad es precisamente el proceso de selecci&oacute;n y jerarquizaci&oacute;n de determinados motivos de la actividad con respecto a otros, lo cual significa una soluci&oacute;n continua de conflictos mediante la inhibici&oacute;n de una serie de motivos y la activaci&oacute;n de otros. </p>     <p>La voluntad no existe de forma independiente, sino apoyada por alg&uacute;n objetivo. Ella siempre debe &quot;adherirse&quot; a alguna otra necesidad, iniciadora del comportamiento. (<a href="#9">9</a>) </p>     <p>Todos los motivos y necesidades no tienen la misma intensidad ni potencial inductor de la actividad. Para realizar actividades relacionadas con motivos y necesidades que predominan sobre los dem&aacute;s no es necesaria la voluntad. Esta es necesaria y se expresa cada vez que resultan insuficientes las motivaciones iniciadoras de la actividad y es necesario reforzarlas, o cuando otros motivos competidores son tan fuertes que resulta necesario inhibirlos. </p>     <p>El eslab&oacute;n inicial del acto volitivo consiste en el establecimiento y comprensi&oacute;n del fin; luego en tomar la decisi&oacute;n de actuar, en elegir los procedimientos m&aacute;s adecuados para dar cumplimiento a la acci&oacute;n. </p>     <p>El acto volitivo se lleva a cabo dentro de un determinado contexto con determinadas caracter&iacute;sticas que ofrecer&aacute; mayores o menores posibilidades de poder llevar a cabo las decisiones tomadas. </p>     <p>La voluntad puede ser evaluada desde el punto de vista &eacute;tico moral tanto en su fuerza o debilidad como en su flexibilidad o rigidez. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La fuerza de voluntad es un requisito indispensable para que el individuo sea portador de valores &eacute;tico morales, fundamentalmente de aquellos relacionados con el autocontrol o fortaleza espiritual. Un componente sumamente importante de estos valores es el compromiso emocional con objetivos, y es en funci&oacute;n de ellos que el individuo puede ser paciente, perseverante o valiente. </p>     <p>Si la voluntad es d&eacute;bil el individuo se encuentra a merced de las influencias del medio y de sus propios impulsos y deseos. Generalmente, en estos casos lo que ocurre es que el individuo carece de objetivos con los cuales se encuentra emocionalmente comprometido. </p>     <p>Si en el ejercicio de la voluntad no se tiene en cuenta los cambios que se producen en el medio y en el propio individuo, fundamentalmente cuando estos imposibilitan o aumentan el tiempo y el esfuerzo necesario para el cumplimiento de la decisi&oacute;n tomada, existiendo otras formas menos costosas, estaremos en presencia de la obstinaci&oacute;n. </p>     <p><b>VALORES &Eacute;TICO MORALES Y JERARQUIA DE MOTIVOS</b></p>     <p>Los motivos constituyen el fundamento y sentido subjetivo de la conducta de un individuo, son la raz&oacute;n o el por qu&eacute; alguien act&uacute;a de una manera dada. Desde el punto de vista psicol&oacute;gico se trata de contenidos cognitivos con carga afectiva que activan, dirigen y sostienen la conducta orientada a determinadas metas o a la satisfacci&oacute;n de alguna necesidad.(<a href="#10">10</a>) </p>     <p>La categor&iacute;a jerarqu&iacute;a de motivos se refiere al hecho de que unos motivos se supeditan a otros en un orden jer&aacute;rquico por lo que algunos tendr&aacute;n mayor potencial que otros para inducir la actividad del individuo, y mayores probabilidades de expresarse conductualmente. Aunque las circunstancias con sus exigencias actuales pudieran hacer que se exprese en la actividad del individuo un motivo o grupo de ellos que no tienen una posici&oacute;n cimera en la jerarqu&iacute;a motivacional. (<a href="#11">11</a>) </p>     <p>Por regla general, los motivos que ocupan lugares elevados en la jerarqu&iacute;a motivacional forman parte de subsistemas motivacionales, formados tambi&eacute;n por otros motivos que ocupan niveles jer&aacute;rquicos inferiores y con un potencial inductor de la actividad menor, pero que la movilizan en el mismo sentido que aquellos, por lo que casi siempre la conducta de un individuo es plurimotivada. Aunque pueden existir motivos rectores que no se asocian a otros. Algunos antivalores est&aacute;n relacionados con estos motivos rectores independientes, tal es el caso de la avaricia en sus formas extremas, en la cual obtener dinero para almacenarlo constituye un fin en si mismo y no un medio para satisfacer otras necesidades. </p>     <p>Para que la jerarqu&iacute;a de motivos de un individuo pueda considerarse correcta desde el punto de vista &eacute;tico moral, cada motivo debe tener el nivel jer&aacute;rquico y potencial inductor de la actividad necesario para que de ella se deriven, con un alto grado de probabilidad, actos u omisiones que permitan una tendencia a la satisfacci&oacute;n de sus necesidades, as&iacute; como con la parte de satisfacci&oacute;n de necesidades de otros que le toca. Debe permitirle al individuo cumplir con sus obligaciones tanto para con &eacute;l mismo como para con la sociedad. </p>     <p>Si existen motivos con un potencial inductor de la actividad demasiado alto con relaci&oacute;n al que deber&iacute;an tener, el individuo priorizar&aacute; las actividades relacionadas con las necesidades que subyacen en ellos y dejar&aacute; insatisfechas otras necesidades de &eacute;l o de otros de mayor importancia. </p>     <p>Si por el contrario, tienen un potencial inductor demasiado bajo o no existen; el individuo no realizar&aacute; actividades relacionadas con necesidades de &eacute;l o de otros cuya satisfacci&oacute;n debiera ser priorizada, o realizar&aacute; tales actividades con una frecuencia y calidad insuficientes. As&iacute; no es compensado alg&uacute;n desequilibrio biopsicosocial para el cual deb&iacute;an existir esos motivos y para el cual deb&iacute;a tener un determinado potencial movilizador. La pereza constituye un ejemplo de esto. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero tanto las circunstancias como las necesidades de cada individuo se encuentran en constante evoluci&oacute;n y desarrollo, por lo que este se ve obligado a corregir sus prioridades para que sus decisiones y las actividades que de ellas se derivan, contin&uacute;en garantizando su adaptaci&oacute;n a nivel social y la contribuci&oacute;n que le toca a la adaptaci&oacute;n a nivel social de otros. No solo debe existir una jerarqu&iacute;a de motivos y un orden de prioridades correcto en el momento actual, sino que debe existir tambi&eacute;n una disposici&oacute;n a realizar las correcciones necesarias a la misma. </p>     <p><b>VALORES ETICO MORALES Y OBJETIVOS</b></p>     <p>Los objetivos no son m&aacute;s que la anticipaci&oacute;n mental de un resultado hacia el que se orienta la actividad, con relaci&oacute;n a la cual desempe&ntilde;an una funci&oacute;n reguladora y directriz. </p>     <p>Como anticipaci&oacute;n mental del resultado a obtener constituyen un patr&oacute;n de autorregulaci&oacute;n de la conducta. Los resultados de esta son evaluados por el individuo o grupo que se autorregula en funci&oacute;n de su acercamiento o no a los objetivos planteados, y sobre la base de tal evaluaci&oacute;n se corrige el curso de la misma, as&iacute; como el sistema de objetivos u otros elementos biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos o sociales necesarios para alcanzarlas. </p>     <p>El logro de los objetivos constituye el criterio de eficacia, y alcanzarlos con una relaci&oacute;n costo beneficio positiva y una administraci&oacute;n adecuada de los recursos disponibles, constituye el criterio de eficiencia. Ambos criterios son sumamente importantes pero no suficientes a la hora de realizar una evaluaci&oacute;n &eacute;tico moral de los objetivos y de las formas de lograrlos, ya que se puede ser muy eficaz y eficiente en la consecuci&oacute;n de objetivos con malas consecuencias injustificadas tanto para el propio individuo que los alcanz&oacute; como para otros. </p>     <p>Entre los objetivos que orientan la conducta de un individuo existe diferente grado de generalizaci&oacute;n. Unos son muy generales y pueden considerarse objetivos rectores o fines, los cuales aportan poca claridad sobre como actuar para alcanzarlos. Otros objetivos tienen un menor grado de generalizaci&oacute;n y pueden considerarse medios para el logro de los m&aacute;s generales. Estos &uacute;ltimos aportan m&aacute;s luz sobre como traducirlos en acci&oacute;n. Sin los de menor grado de generalizaci&oacute;n, el individuo se encuentra perdido con relaci&oacute;n a como lograr los m&aacute;s generales, y sin estos &uacute;ltimos, los primeros carecen de sentido, en ambos casos habr&aacute; desorientaci&oacute;n, la cual traer&aacute; como consecuencia desadaptaci&oacute;n. </p>     <p>Los objetivos dirigen la actividad del ser humano en dos direcciones fundamentales: en primer lugar lo impulsan a realizar determinadas actividades que contribuyen a formar determinadas cualidades en su persona necesarias para alcanzar los objetivos planteados, y a eliminar otras no acordes con ellos. En segundo lugar proyectan al ser humano hacia el exterior, desarrollando actividades encaminadas a alcanzar resultados espec&iacute;ficos, en donde se produce su contribuci&oacute;n a la sociedad. </p>     <p>La forma en que el individuo se plantea y persigue sus objetivos constituye el fundamento de muchos valores &eacute;tico morales. As&iacute;, la persecuci&oacute;n de los objetivos a pesar de los obst&aacute;culos externos e internos que siempre aparecen en la lucha por alcanzarlos, constituye el fundamento de la perseverancia. El saber soportar las vicisitudes de la espera necesaria al logro de los objetivos, constituye el fundamento de la paciencia. La superaci&oacute;n del miedo en las circunstancias y la forma en que es preciso hacerlo para el logro de objetivos, constituye el fundamento de la valent&iacute;a. El mantenimiento de la afectividad dentro de los l&iacute;mites necesarios para que la exaltaci&oacute;n no afecte negativamente el proceso de la toma de decisiones constituye el fundamento de la ecuanimidad. Hasta aqu&iacute; algunos valores &eacute;tico morales relacionados con la fortaleza o autocontrol, que son en esencia la capacidad para superar las propias inclinaciones y aversiones en la forma y circunstancias en que es preciso hacerlo para el logro de objetivos. </p>     <p>Por otro lado la prudencia consiste en los conocimientos y habilidades relacionados con la buena direcci&oacute;n de la propia vida, para orientarla hacia buenos fines a trav&eacute;s de buenos medios, y tiene dentro de sus componentes al discernimiento de lo que es bueno o malo para seguirlo o huir de ello, y la flexibilidad como capacidad del individuo para replantearse el sistema de objetivos y subobjetivos (fines y medios) que orientan su actividad, en caso de que sea necesario. </p>     <p>Se habla de buenos fines y medios, pero &iquest;qu&eacute; caracter&iacute;sticas debe tener el sistema de objetivos y subobjetivos para que pueda calificarse de bueno o correcto desde el punto de vista &eacute;tico moral?. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En primer lugar, el comportamiento dirigido a alcanzarlos y la consecuci&oacute;n de los mismos deben tributar a la satisfacci&oacute;n de necesidades tanto del propio individuo como de otros, o al menos no producir desequilibrios injustificados tanto el que los persigue o logra como en los dem&aacute;s. </p>     <p>Deben ser alcanzables. La ausencia de factibilidad o viabilidad constituye una forma de desorientaci&oacute;n. Ubicarse en cuanto a la factibilidad de los objetivos implica tener una perspectiva realista sobre si se cuenta con el tiempo, los recursos necesarios para alcanzarlos o posibilidades de obtener esos recursos. </p>     <p>El sistema de objetivos y subobjetivos deben estar correctamente jerarquizados. Existen objetivos que han de ser concebidos como medios para alcanzar otros, y no como fines en si mismos, ya que de ser tomados como tales aparecer&aacute; desorientaci&oacute;n existencial en el ser humano. Un ejemplo de esto lo podemos apreciar en el antivalor avaricia, en la cual la adquisici&oacute;n de dinero y riquezas, que debiera ser asumida como un medio para satisfacer necesidades y el logro de otros objetivos, es concebido como en fin en si mismo al cual se subordina toda la actividad del individuo. El problema aparece aqu&iacute;, no por la naturaleza misma del objetivo, sino por una mala jerarquizaci&oacute;n del mismo. </p>     <p>Por &uacute;ltimo, el individuo debe tener, dentro de lo posible, un verdadero compromiso afectivo con ellos, debe estar verdaderamente motivado. (<a href="#12">12</a>) La autoimposici&oacute;n de objetivos que nada o poco tienen que ver con las peculiaridades psicol&oacute;gicas del individuo no es otra cosa que autotiran&iacute;a.</p>     <p><b>VALORES &Eacute;TICO MORALES Y SENTIDO DE LA VIDA</b></p>     <p>El sentido de la vida representa aquello que es esencial para el individuo, lo que &eacute;l considera como raz&oacute;n de su existencia. Tiene su expresi&oacute;n en aquellos objetivos [<a href="#16">16</a>] que justifican a plenitud su existencia, analizada en su totalidad, ante sus propios ojos. Es importante aclarar que no se trata de objetivos autoimpuestos sino de un autodescubrimiento. El sentido de la vida debe descubrirse, no inventarse” (<a href="#14">14</a>) Esclarezcamos paso a paso el anterior planteamiento: </p>     <p>Es netamente individual. Nadie puede elegirlo por nosotros. (<a href="#15">15</a>) La respuesta a la pregunta “&iquest;hacia donde orientar nuestra existencia para que ella tenga justificaci&oacute;n y sentido ante nuestros propios ojos?” es de &iacute;ndole personal. Debe ser una idea clara, adecuadamente fundamentada por el individuo, con la cual se sienta comprometido, al punto de que est&eacute; convencido de ella. Debe ser una idea elaborada de manera personal. (<a href="#16">16</a>) Lo que alguien nos proponga al respecto ser&aacute; efectivo si coincide con nuestras potencialidades evolutivas dadas nuestras caracter&iacute;sticas como ser biopsicosocial. En el caso de varias personas que se orienten a los mismos objetivos, la organizaci&oacute;n de las estructuras psicol&oacute;gicas que sirven de fundamento a esas orientaciones ser&aacute; diferente en cada individuo, portador de una personalidad &uacute;nica e irrepetible. </p>     <p>Cuando se habla de sentido de la vida no se hace referencia a la justificaci&oacute;n de actos aislados como ir a la tienda a comprar el pan para ma&ntilde;ana tener desayuno en la mesa. No se trata de la respuesta al cuestionamiento de para qu&eacute; realizo una determinada actividad, sino de la respuesta a los cuestionamientos: “&iquest;Para qu&eacute; estoy en el mundo?”, “&iquest;hacia donde dirijo mi existencia?”. (<a href="#17">17</a>) </p>     <p>En el sentido de la vida juega un papel fundamental la psiquis del individuo que se autovalora. Podemos ver personas que tienen todo o mucho m&aacute;s de lo que pensamos bastar&iacute;a para sentirnos realizados, y sin embargo se suicidan, debido a que la posici&oacute;n en el mundo de ese individuo, pasado por el prisma de su propia subjetividad, no justificaba su existencia. La justificaba ante nuestros ojos, pero no ante los de &eacute;l. </p>     <p>Al analizar la relaci&oacute;n entre el sentido de la vida y las categor&iacute;a motivo y jerarqu&iacute;a de motivos, pudiera decirse que est&aacute; formado por los motivos que ocupan las posiciones m&aacute;s elevada en la jerarqu&iacute;a motivacional o por subsistemas de motivos (<a href="#16">16</a>) que coexisten y que tienen la suficiente estabilidad, organizaci&oacute;n y potencial inductor de la actividad como para expresarse en actividad interna (ps&iacute;quica) y/o externa, en la mayor&iacute;a de las circunstancias. Por lo que puede decirse que constituye la estructura psicol&oacute;gica rectora en cuanto a regulaci&oacute;n inductora. Toda la psiquis del individuo, tanto en el plano consciente como en el subconsciente, trabaja en funci&oacute;n de esos subsistemas de motivos, por lo que involucran al resto de las formaciones psicol&oacute;gicas de la personalidad. Estos subsistemas de motivos que conforman el sentido de la vida coexisten con una relativa armon&iacute;a, por lo que pudiera hablarse de sentidos de la vida en un mismo individuo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No se trata de que el sentido de la vida vaya a expresarse siempre conductualmente, sino que tiene las mayores posibilidades para hacerlo, aunque con suma frecuencia el individuo se ve ante la necesidad de elegir contrariamente a su sentido de la vida. Se trata, pues, de una o varias tendencias orientadoras de la personalidad, con un car&aacute;cter rector, ya que supeditan al resto de las tendencias orientadoras con las cuales coexiste. </p>     <p>Como se anunci&oacute; en la conceptuaci&oacute;n una caracter&iacute;stica importante que deben cumplir las tendencias orientadoras con car&aacute;cter rector para que puedan ser consideradas &quot;sentido de la vida&quot; es que deben tener la suficiente estabilidad. En el caso del ni&ntilde;o que encuentra muy interesante una determinada actividad pero cambia de motivaci&oacute;n al poco tiempo, quiz&aacute;s pueda hablarse de una forma inmadura de esta formaci&oacute;n psicol&oacute;gica, pero no de sentido de la vida. </p>     <p>El sentido de la vida no tiene un car&aacute;cter est&aacute;tico, sino que puede transformarse, enriqueci&eacute;ndose o empobreci&eacute;ndose, en dependencia de las experiencias vitales del individuo.(<a href="#16">16</a>) </p>     <p>Qu&eacute; caracter&iacute;sticas debe tener el sentido de la vida para que pueda ser considerado correcto desde el punto de vista &eacute;tico-moral?. </p>     <p>Debe tener una proyecci&oacute;n al pr&oacute;jimo y aportar beneficio a la sociedad. Califican aqu&iacute; todas las funciones &uacute;tiles dentro de la sociedad: arquitecto, alba&ntilde;il, m&eacute;dico, ingeniero, panadero, etc. </p>     <p>En una versi&oacute;n negativa del planteamiento anterior, un sentido de la vida que no tribute de ninguna forma positiva o que tenga una significaci&oacute;n injustificadamente negativa para la realizaci&oacute;n de otros individuos es incorrecto desde el punto de vista &eacute;tico moral. </p>     <p>En segundo lugar, la actividad en la que se expresa un buen sentido de la vida no debe provocar desequilibrio injustificado en el propio individuo que lo porta. La expresi&oacute;n de sentidos de la vida en forma de adicci&oacute;n al trabajo, aunque pudiera hacer que el aporte del individuo a la realizaci&oacute;n de otros sea mayor, es incorrecta desde el punto de vista &eacute;tico moral por el hecho de que le provoca desequilibrios injustificados a su portador. </p>     <p>La actividad en la que se expresa un buen sentido de la vida debe tributar tanto a la realizaci&oacute;n personal del propio individuo que lo porta como a la de otros. En esto consiste precisamente el logro de un autentico encuentro con nosotros mismos, el encuentro de nuestro verdadero lugar en el mundo, una autentica orientaci&oacute;n con relaci&oacute;n a nosotros mismos como seres biopsicosociales. </p>     <p><b>VALORES &Eacute;TICO MORALES Y ESTILO DE VIDA</b></p>     <p>El estilo de vida constituye la forma individual de interacci&oacute;n con el medio social. Es la objetivaci&oacute;n del estilo de regulaci&oacute;n ps&iacute;quica del individuo en unas condiciones concretas de existencia. (<a href="#18">18</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El estilo de vida no participa en la autorregulaci&oacute;n de la conducta, sino que &eacute;l es la expresi&oacute;n externa de los mecanismos de autorregulaci&oacute;n internos de la personalidad. Existen varios componentes o indicadores que permiten valorar como se objetivizan en el estilo de vida, elementos psicol&oacute;gicos de gran importancia en la caracterizaci&oacute;n y explicaci&oacute;n de la personalidad, dentro de los que pueden mencionarse: </p>     <p>Sistema individual de actividades: Sistema de actividades que realiza el individuo de forma consistente y mantenida. Atendiendo a las &aacute;reas de la vida en las que estas se realizan pueden clasificarse en: laborales, educativas, deportivas, alimentarias, sexuales, recreativas, etc. </p>     <p>Sistema individual de contactos comunicativos: Conjunto de contactos comunicativos (relaciones interpersonales) del individuo, indispensables para el desarrollo de su sistema individual de actividades. Esta red comunicativa es caracter&iacute;stica en cada individuo, y su din&aacute;mica y contenido no s&oacute;lo lo va a distinguir, sino que va influir sobre &eacute;l. (<a href="#19">19</a>) </p>     <p>Sistema individual de roles: Conjunto de funciones o papeles que el individuo cumple en la sociedad: padre, hijo, hermano, jefe, subordinado, amigo, enemigo, novio o esposo, etc., que implican una determinada posici&oacute;n en el grupo y ante las cuales existen expectativas. Si bien un determinado rol puede ser desempe&ntilde;ado por varias personas, el conjunto de funciones sociales y la forma de cumplirlos son &uacute;nicos para cada individuo. A cada rol le es caracter&iacute;stico un conjunto de actividades y contactos comunicativos propios. </p>     <p>Orientaci&oacute;n en el tiempo: Es la expresi&oacute;n en el comportamiento de las dimensiones temporales que participan en la regulaci&oacute;n ps&iacute;quica del individuo. Constituye la expresi&oacute;n comportamental de la forma en que el individuo administra el factor tiempo y se organiza para la realizaci&oacute;n de sus diferentes actividades en funci&oacute;n de sus objetivos. </p>     <p>Autorrealizaci&oacute;n personal: Proceso mediante el cual el individuo se realiza a si mismo de acuerdo a una imagen o modelo conscientemente asumido. Este proceso supone dos facetas indisolubles: la apropiaci&oacute;n y la objetivaci&oacute;n. La primera consiste en las actividades que realiza el individuo con el objetivo de asimilar la experiencia social necesaria para su &quot;construcci&oacute;n&quot; personal, lo que implica la formaci&oacute;n de determinadas cualidades en su persona necesarias para alcanzar sus objetivos, y eliminar otras no acordes con ellos. La objetivaci&oacute;n, en cambio, consiste en el proceso de exteriorizaci&oacute;n de las cualidades y propiedades de la personalidad y su cristalizaci&oacute;n en el comportamiento, as&iacute; como los productos de la actividad vital del individuo. Es el resultado de la proyecci&oacute;n del ser humano hacia el exterior, y del desarrollo de actividades encaminadas a alcanzar resultados espec&iacute;ficos. </p>     <p>Entre estos componentes del estilo de vida existe una estrecha relaci&oacute;n: Aunque existen actividades que el ser humano puede hacer solitariamente, este solo puede lograr sus objetivos vitales en virtud de sus relaciones con los dem&aacute;s, con los cuales establece determinados contactos comunicativos y cumple determinados roles. Para el logro de estos objetivos tiene que organizarse temporalmente, y realizar actividades mediante las cuales asimile la experiencia social y desarrolle las cualidades necesarias para alcanzarlos. </p>     <p>El estilo de vida siendo expresi&oacute;n de la personalidad es tambi&eacute;n premisa de su propio desarrollo. A trav&eacute;s del estilo de vida, el individuo hace selectiva su interacci&oacute;n con el medio en unas condiciones socio hist&oacute;ricas concretas, y esta forma individual de interactuar con el medio, facilita u obstaculiza el desarrollo de la propia personalidad del individuo hacia el logro de su autorrealizaci&oacute;n. (<a href="#20">20</a>) </p>     <p>Una reflexi&oacute;n parecida a la anterior puede realizarse con relaci&oacute;n a la salud. El estado de salud de un individuo le permitir&aacute; a no llevar un determinado estilo de vida, pero a su vez, determinados elementos del estilo de vida constituyen factores de riesgo o protectores ante determinadas enfermedades. (<a href="#18">18, 21, 22</a>) </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; caracter&iacute;sticas debe tener el estilo de vida para que permita al individuo orientarse a su autorrealizaci&oacute;n y mantenerse saludable? </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El estilo de vida debe permitir al individuo encontrarse a si mismo, de manera que pueda decirse que ha alcanzado un desarrollo de su personalidad en la que ha encontrado su raz&oacute;n de ser o sentido de la vida, o al menos debe ponerlo en el camino de ese encuentro. Debe adem&aacute;s, a trav&eacute;s del sistema individual de actividades, de roles, de contactos comunicativos y su orientaci&oacute;n en el tiempo, permitir que el individuo adquiera las cualidades necesarias para que su realizaci&oacute;n personal sea posible, as&iacute; como permitir el logro de un sistema de metas que permitan un acercamiento paulatino a los objetivos vitales del individuo. </p>     <p>En el an&aacute;lisis de la calidad &eacute;tico moral del estilo de vida hay que tomar en consideraci&oacute;n la calidad y distribuci&oacute;n de las actividades del individuo. Existen actividades que, sea cual sea el grado de dedicaci&oacute;n a las mismas, hacen que el estilo de vida califique como perjudicial, tal es el caso del consumo de drogas, adicciones de cualquier tipo o de una dieta en la que se ingieran sustancias da&ntilde;inas. </p>     <p>Pero aun en el supuesto caso de que las actividades que realiza el individuo no sean en si mismas perjudiciales, si este se aplica de forma exagerada a algunas de ellas en detrimento de la realizaci&oacute;n de otras, esto le traer&aacute; como consecuencia un desequilibrio por exceso en las necesidades que dependen para su satisfacci&oacute;n de las actividades que realiza en demas&iacute;a, y desequilibrio por defecto en otras necesidades que requieren para su satisfacci&oacute;n de actividades a las cuales le dedica poco o ning&uacute;n tiempo. Para que el estilo de vida sea correcto desde el punto de vista &eacute;tico moral es necesario que el individuo priorice adecuadamente la satisfacci&oacute;n de sus necesidades. </p>     <p>Pero el ser humano tiene obligaciones tanto consigo mismo como con otros, por lo que en ese orden de prioridades debe figurar tambi&eacute;n la realizaci&oacute;n de actividades que contribuyan a la satisfacci&oacute;n de necesidades de otros con los cuales el individuo tiene alg&uacute;n tipo de compromiso social. </p>     <p>El estilo de vida que en unas condiciones sociohist&oacute;ricas puede considerarse saludable o correcto, en otras condiciones puede no serlo, y en esas mismas condiciones puede no ser saludable o correcto para otro individuo con otra orientaci&oacute;n existencial.</p>     <p> <b>VALORES &Eacute;TICO MORALES Y ACTITUDES</b></p>     <p>Al hablar de actitudes se hace referencia a predisposiciones a la reacci&oacute;n de un individuo hacia las cosas, hacia los dem&aacute;s y hacia &eacute;l mismo, que se dan en un determinado contexto. </p>     <p>Ellas representan un estado de preparaci&oacute;n y orientaci&oacute;n &iacute;ntegra de la personalidad en determinado sentido, hacia determinadas formas de pensar, sentir y actuar ante las cosas. La preparaci&oacute;n y orientaci&oacute;n a formas de pensar y sentir constituyen la predisposici&oacute;n valorativa, la cual le confiere sentido a la acci&oacute;n. </p>     <p>Las actitudes constituyen el estado de las condiciones internas de la psiquis, un estado funcional del sistema nervioso que se crea y se fija con relaci&oacute;n a los objetos espec&iacute;ficos de la realidad, en la interacci&oacute;n del individuo con estos. Ellas se activan ante significados previamente codificados que el individuo identifica en la situaci&oacute;n presente o predice. Esta identificaci&oacute;n o predicci&oacute;n se efect&uacute;a de acuerdo a lo espec&iacute;fico de un contexto que para el individuo reproduce las experiencias anteriores que fijaron en su sistema nervioso dicho estado funcional o modo de reaccionar ante las cosas. (<a href="#23">23</a>) </p>     <p>Las actitudes ya formadas influyen en las experiencias posteriores del individuo ya que le confieren direccionalidad a cualquiera de los fen&oacute;menos ps&iacute;quicos que pasen a formar parte de esa experiencia. (<a href="#23">23</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las actitudes constituyen el c&oacute;digo interno de procesamiento de la informaci&oacute;n, (<a href="#24">24</a>) Esta &uacute;ltima solo adquiere una significaci&oacute;n adaptativa cuando puede ser utilizada en la regulaci&oacute;n de la conducta. Y puede ser utilizada en la regulaci&oacute;n de la conducta cuando puede establecer un orden a la acci&oacute;n, el cual puede ser establecido si existe un sistema definido de regulaci&oacute;n o c&oacute;digo que determine la significaci&oacute;n de la informaci&oacute;n procesada. Este papel lo desempe&ntilde;an las actitudes. (<a href="#25">25</a>) </p>     <p>Las actitudes no constituyen el &uacute;nico determinante de la conducta, ya que esta &uacute;ltima depende de diversos factores. (<a href="#26">26</a>) Por tal motivo determinado comportamiento de un individuo pudiera no corresponderse con sus actitudes, aun cuando estas est&eacute;n solidamente formadas. Pero si bien pudiera no expresarse en la conducta si lo har&aacute; en forma de estados emocionales. </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n guardan los valores &eacute;tico morales con las actitudes? </p>     <p>Las actitudes est&aacute;n &iacute;ntimamente vinculadas a la significaci&oacute;n de las cosas. Los objetos, procesos o fen&oacute;menos ameritan una determinada actitud seg&uacute;n afecten positiva o negativamente la satisfacci&oacute;n de nuestras necesidades, y sean por lo tanto, portadores de valores o antivalores. Los valores &eacute;tico morales est&aacute;n dados por actitudes hacia los objetos procesos o fen&oacute;menos, que se aproximen a la verdadera significaci&oacute;n de las propiedades de los mismos para la satisfacci&oacute;n de necesidades de nuestra especie y la pr&aacute;ctica social. </p>     <p>A la hora de evaluar las actitudes desde el punto de vista &eacute;tico moral hay que analizar los elementos cognitivos, afectivos y conativos de las mismas. Los dos primeros han de ser evaluados en t&eacute;rminos de aproximaci&oacute;n a la verdadera significaci&oacute;n de las propiedades de objetos, procesos o fen&oacute;menos para la satisfacci&oacute;n de necesidades. &iquest;Qu&eacute; grado de aproximaci&oacute;n deben tener para que sean correctas desde el punto de vista &eacute;tico moral?. </p>     <p>En cuanto a los elementos cognitivos, un individuo no tiene que tener todos los conocimientos posibles sobre un objeto para poder satisfacer necesidades con &eacute;l. De hecho, ese grado de conocimientos resulta imposible de tener. Solo necesita un grado de conocimientos pr&aacute;ctico u operativo sobre el objeto. Incluso se pudiera tener gran cantidad de informaci&oacute;n err&oacute;nea sobre este, y el individuo seguir en condiciones de satisfacer necesidades con &eacute;l, si los conocimientos pr&aacute;cticos son acertados. </p>     <p>La afectividad constituye un fen&oacute;meno ps&iacute;quico cuya forma de expresi&oacute;n son los estados de &aacute;nimo, las emociones, los sentimientos. Traduce la calidad grata, indiferente, insatisfactoria o desagradable de la experiencia en relaci&oacute;n con las necesidades biol&oacute;gicas y sociales, y se produce como consecuencia de modificaciones del medio externo, interno o ambos. </p>     <p>El componente afectivo de las actitudes estar&aacute; determinado por la evaluaci&oacute;n consciente o subconsciente de las potencialidades del objeto para satisfacer necesidades, de la percepci&oacute;n de posibilidades actuales de satisfacci&oacute;n, y de la importancia que le atribuye el individuo a las necesidades que el interpreta pueden ser satisfechas con ese objeto en un determinado contexto. Esta evaluaci&oacute;n no puede hacerse en ausencia de conocimientos sobre el objeto y sobre como puede este satisfacer necesidades en unas condiciones espec&iacute;ficas, por lo que resulta imposible separar los elementos afectivos de los cognitivos. </p>     <p>Los elementos afectivos y cognitivos de las actitudes ser&aacute;n correctos si son adecuados y suficientes para inducir las actividades necesarias para el logro de la satisfacci&oacute;n de las necesidades del individuo y de otros; y entre esas actividades necesarias pudiera figurar la cognitivo valorativa, mediante la cual el individuo perfecciona sus valoraciones y su orientaci&oacute;n con relaci&oacute;n a alg&uacute;n objeto e incluso ante su propia existencia. </p>     <p>Cuando se habla de aproximaci&oacute;n de las actitudes a la verdadera significaci&oacute;n de las propiedades de las cosas a la satisfacci&oacute;n de necesidades, se hace referencia a que cierto margen de error no trae como consecuencia que las actitudes hacia un objeto sea desadaptadora. Diferentes individuos pueden tener diferentes grados de aproximaci&oacute;n de sus actitudes hacia un objeto, y ser igualmente adaptativas. Esa amplitud permitida del error en cuanto al grado de aproximaci&oacute;n estar&aacute; determinada por las exigencias de autorregulaci&oacute;n &eacute;tico moral que impone el contexto, las caracter&iacute;sticas de los objetos con los que el individuo interact&uacute;a y las propias necesidades del individuo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero con los cambios que van sufriendo el contexto, los objetos y las propias necesidades del individuo, ese rango de error puede sobrepasar un nivel cr&iacute;tico, m&aacute;s all&aacute; del cual las actitudes pueden considerarse desadaptadoras. Por esta raz&oacute;n ese grado de aproximaci&oacute;n de las actitudes a la significaci&oacute;n de las cosas debe ser corregida constantemente.</p>     <p> <b>VALORES ETICO MORALES, VALORACI&Oacute;N Y AUTOVALORACI&Oacute;N</b></p>     <p>Valoraci&oacute;n es el proceso mediante el cual un individuo eval&uacute;a la significaci&oacute;n de las cualidades de objetos, procesos o fen&oacute;menos para la satisfacci&oacute;n de sus necesidades as&iacute; como las de otros. Es el resultado de un complicado proceso en el que participa la personalidad de manera integral. </p>     <p>As&iacute; como existen valores de diferentes zonas o dominios axiol&oacute;gicos, existen valoraciones desde la &oacute;ptica de cada una de ellas, dentro de las que tenemos la &eacute;tico moral. </p>     <p>&iquest;Toda la realidad puede ser evaluada desde la &oacute;ptica de la valoraci&oacute;n &eacute;tico moral?. </p>     <p>No, mediante este tipo de valoraci&oacute;n solamente se eval&uacute;a la calidad &eacute;tico moral de determinados actos u omisiones, y si un individuo o actor social es portador o no de valores de esta zona axiol&oacute;gica. </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n existe entre las valoraciones y los valores &eacute;tico morales? </p>     <p>Los valores &eacute;tico morales se ponen de manifiesto en la orientaci&oacute;n del ser humano en el mundo de las significaciones. La valent&iacute;a y la paciencia, por ejemplo, se dan en un contexto lleno de valores y antivalores de cualquier tipo, en donde el ser humano tiene que orientarse, priorizar y realizar toma de decisiones. Si no hay alg&uacute;n otro valor que debamos defender no tiene sentido hablar de valent&iacute;a. Si no hay alg&uacute;n valor en proceso de formaci&oacute;n por el que debamos esperar, no tiene sentido hablar de paciencia. Con las valoraciones &eacute;tico morales se est&aacute; evaluando la orientaci&oacute;n del ser humano en el mundo de los valores. </p>     <p>Pero tanto las necesidades de un individuo como los elementos del medio que pueden darle satisfacci&oacute;n no son est&aacute;ticos, sino que se transforman, por lo que esa orientaci&oacute;n en el mundo de los valores ha de ser un proceso continuo, y en tal sentido se habla de orientabilidad. Esta orientaci&oacute;n y orientabilidad en el mundo de los valores hace posible que el individuo pueda lograr la adaptaci&oacute;n a nivel social. </p>     <p>Para que esa orientaci&oacute;n y orientabilidad en el mundo de los valores y por lo tanto, la interacci&oacute;n con la realidad que de ella se deriva, pueda realizarse adecuadamente es necesario que las valoraciones sean adecuadas en el sentido de que sean lo mas aproximadas posible a la verdadera significaci&oacute;n de las propiedades de las cosas para la satisfacci&oacute;n de necesidades del individuo y de otros. Debe existir adem&aacute;s una disposici&oacute;n a corregir los errores valorativos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para que un individuo pueda efectuar valoraciones tiene que tener alg&uacute;n grado de informaci&oacute;n, acertada o no, sobre el objeto, proceso o fen&oacute;meno valorado, sobre sus caracter&iacute;sticas y sobre como estas afecta la satisfacci&oacute;n de necesidades propias y ajenas. Por sencillo que sea un objeto, la cantidad de informaci&oacute;n que se pudiera tener de &eacute;l, desde todos los enfoques posibles: f&iacute;sico, qu&iacute;mico, matem&aacute;tico, hist&oacute;rico, est&eacute;tico, etc., es bastante grande, y para un individuo resulta imposible dominar toda la informaci&oacute;n, desde todos los &aacute;ngulos posibles, de los elementos de la realidad con los que &eacute;l interact&uacute;a. Para interactuar con el medio, con los dem&aacute;s y con &eacute;l mismo de manera efectiva y satisfacer sus necesidades, el ser humano individual no necesita ni puede tener todos esos conocimientos, sino un nivel que pudiera considerarse optimo seg&uacute;n el tipo de interacci&oacute;n que efect&uacute;e con el objeto. </p>     <p>No se trata de que un conocimiento sea verdadero si aceptarlo significa asegurarse el &eacute;xito en la vida, como plantea el pragmatismo, sino de que a nivel de la existencia cotidiana de un individuo, para que los conocimientos aseguren una interacci&oacute;n adecuada con la realidad, estos deben tener como requerimientos m&iacute;nimos las caracter&iacute;sticas antes mencionadas. </p>     <p>Para que ese nivel de informaci&oacute;n contin&uacute;e siendo pr&aacute;ctico u operativo tiene que ser actualizado en funci&oacute;n de los cambios que se producen en los objetos, procesos o fen&oacute;menos con los que el tiene que interactuar para satisfacer sus necesidades, as&iacute; como en los cambios que se producen en estas &uacute;ltimas. </p>     <p>La valoraci&oacute;n como evaluaci&oacute;n de la significaci&oacute;n de las propiedades de las cosas para la satisfacci&oacute;n de las necesidades del individuo valorante, as&iacute; como de otros, tampoco tiene que ser exacta para que las decisiones y las conductas que de ella se deriven sean efectivas para la satisfacci&oacute;n de esas necesidades, sino tener un grado aceptable de aproximaci&oacute;n, que tambi&eacute;n debe ser corregido en funci&oacute;n tanto de los cambios que se producen en las cosas como en el propio individuo y en sus necesidades. Realmente el ser humano constantemente tiene que tomar decisiones en condiciones de incertidumbre. </p>     <p>La valoraci&oacute;n puede estar proyectada hacia uno mismo, y en esos casos se habla de autovaloraci&oacute;n, mediante la cual el individuo eval&uacute;a la significaci&oacute;n de las propiedades personales para la satisfacci&oacute;n de sus necesidades y las de otros. Ella est&aacute; formada por los resultados del autoconocimiento o reflejo subjetivo de sus cualidades y caracter&iacute;sticas y por la actitud emocional valorativa hacia si mismo. </p>     <p>La autovaloraci&oacute;n constituye un componente important&iacute;simo en la autorregulaci&oacute;n de la conducta, ya que mediante ella el individuo compara su estado actual con el estado deseado en cuanto a desarrollo de caracter&iacute;sticas personales y metas a alcanzar. </p>     <p>El individuo desear&aacute; ser portador de las cualidades personales que &eacute;l cree relacionadas con el logro de las metas m&aacute;s significativas para su persona, y el grado de acercamiento a las mimas, as&iacute; como la percepci&oacute;n subjetiva de la presencia de cualidades personales para alcanzarlas, constituye el patr&oacute;n de autovaloraci&oacute;n. </p>     <p>El componente de autoconocimiento de la autovaloraci&oacute;n se refiere a la percepci&oacute;n subjetiva de presencia o no de cualidades personales y recursos que el individuo considera necesarios para enfrentar las demandas de su existencia y para alcanzar las diferentes metas y objetivos que se ha planteado, sobre todo aquellos que resultan fundamentales para &eacute;l. Tambi&eacute;n forma parte de este componente la percepci&oacute;n de posibilidades para formar en si mismo, y en el tiempo necesario esas cualidades personales. </p>     <p>La autovaloraci&oacute;n en t&eacute;rminos de grado de autoaceptaci&oacute;n, lo cual no es otra cosa que autoestima, depende de la percepci&oacute;n subjetiva de que las cualidades personales permiten al individuo satisfacer sus necesidades, sobre todo las mas importantes para &eacute;l, lo cual depende a su vez de varios factores, dentro de los que tenemos: </p>     <p>Percepci&oacute;n subjetiva de cumplimiento o acercamiento al cumplimiento de las metas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Percepci&oacute;n subjetiva del grado de importancia que tienen las diferentes metas u objetivos involucrados. </p>     <p>Percepci&oacute;n subjetiva de que los resultados obtenidos se corresponden con el tiempo y el esfuerzo empleados. </p>     <p>La autovaloraci&oacute;n puede ser coincidente o no coincidente dependiendo esto del grado ella coincida con las verdaderas cualidades del individuo que se autovalora. </p>     <p>En nuestra interacci&oacute;n con los m&uacute;ltiples elementos de la realidad y con nosotros mismos, vamos corrigiendo paulatinamente nuestro reflejo valorativo. Con suma frecuencia nos damos cuenta de que la imagen que ten&iacute;amos de nuestra propia persona no era totalmente cierta. Y este proceso de acercamiento paulatino a la verdad valorativa con relaci&oacute;n a nosotros mismos dura toda la vida. </p>     <p>Independientemente de su grado de coincidencia, la autovaloraci&oacute;n puede ser tambi&eacute;n alta o baja, en dependencia del grado en que el individuo se acepte o no a s&iacute; mismo. (<a href="#27">27</a>) La autovaloraci&oacute;n baja es vivenciada como desagradable por el individuo. </p>     <p>Cuando el error de autovaloraci&oacute;n, tanto cognitivo como afectivo, es grande y persistente, la autovaloraci&oacute;n participa en la autorregulaci&oacute;n de la conducta de una manera inadecuada, y esta inadecuaci&oacute;n puede ser por exceso o por defecto. Los que tienen una autovaloraci&oacute;n inadecuada por exceso, casi siempre son jactanciosos en sus relaciones con los dem&aacute;s, intolerantes ante el fracaso, presentan complejo de superioridad y autosuficiencia, adem&aacute;s, estas personas se plantean objetivos que est&aacute;n por encima de sus posibilidades, y al no poder alcanzarlos se sentir&aacute;n frustrados. Aquellos en los que la inadecuaci&oacute;n de la autovaloraci&oacute;n se da por defecto, se manifiestan como personas t&iacute;midas, pesimistas, inseguras, con complejos de inferioridad, y se plantean objetivos muy por debajo de sus posibilidades. </p>     <p>&iquest;Que caracter&iacute;sticas debe tener la autovaloraci&oacute;n para que sea adecuada y permita una correcta autorregulaci&oacute;n de la conducta y la existencia de estados emocionales productivos en el individuo? </p>     <p>Debe ser realista, para lo cual debe existir una tendencia a la correcci&oacute;n de los errores autovalorativos de manera que el individuo se acerque cada vez m&aacute;s al conocimiento de sus verdaderas cualidades tanto positivas como negativas. Lo cual no es otra cosa que sinceridad con uno mismo. </p>     <p>Para que el individuo llegue a conocer realmente sus virtudes y defectos, la autovaloraci&oacute;n debe ser amplia y realizarse en todos los aspectos de su vida. </p>     <p>Debe permitir al individuo asimilar elementos autovalorativos no acordes con sus objetivos vitales y expectativas personales, ante los cuales debe mantener su estabilidad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <b>VALORES &Eacute;TICO MORALES Y CAR&Aacute;CTER</b></p>     <p>El car&aacute;cter es el conjunto de rasgos permanentes que constituyen las peculiaridades psicol&oacute;gicas de un individuo, su forma de ser. Est&aacute; formado por los rasgos mas generales y espec&iacute;ficos que se expresan de manera obligada en diferentes tipos de actividad y le imprimen a la actuaci&oacute;n de un hombre concreto, un sello personal propio. (<a href="#28">28</a>) Se puede considerar como la expresi&oacute;n m&aacute;s caracter&iacute;stica del individuo. (<a href="#25">25</a>) </p>     <p>El car&aacute;cter constituye un rasgo adquirido aunque de dif&iacute;cil modificaci&oacute;n, y en su formaci&oacute;n juegan un importante papel el entorno social y educativo, as&iacute; como el conjunto de actividades que el individuo realiza. El car&aacute;cter incluye en su seno el conjunto de actitudes del individuo y desempe&ntilde;a un gran papel en la regulaci&oacute;n y ordenamiento del proceso psicol&oacute;gico, model&aacute;ndolo y haci&eacute;ndolo espec&iacute;fico a cada actividad dada.(<a href="#25">25</a>) </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n tiene el car&aacute;cter con los valores &eacute;tico morales? </p>     <p>Puedo valorar a un acto aislado como valioso o no desde el punto de vista &eacute;tico-moral si fue fruto de la libre elecci&oacute;n de un individuo y afecta positiva o negativamente al valor fundamental dignidad humana, pero para catalogar a una persona como portadora de un determinado valor o antivalor, la forma de decidir que lo tipifica tiene que constituir un rasgo permanente del car&aacute;cter y no la manifestaci&oacute;n de un acto aislado. (<a href="#12">12</a>) </p>     <p>El hecho de que un individuo se embriague una vez no significa que sea un alcoh&oacute;lico. Se puede hacer con justeza una valoraci&oacute;n &eacute;tico-moral del hecho en tanto hubo elecci&oacute;n, pero no puede catalogarse de alcoh&oacute;lico si no existen las condicionantes psicol&oacute;gicas, biol&oacute;gicas y sociales, que le den estabilidad a esta orientaci&oacute;n. Un individuo airado no tiene por que ser iracundo, ni un individuo muy enamorado que despliega todo su ingenio para conquistar el amor de otra persona tiene por que ser un lujurioso o d&eacute;bil ante el amor. </p>     <p>Un ejemplo muy claro lo encontramos en el ya mencionado antivalor avaricia: El individuo es portador de la misma cuando su orientaci&oacute;n a obtener riquezas con el fin de atesorarlas es permanente. De hecho, hay quienes durante un tiempo priorizan el ganar y almacenar dinero, porque las condiciones econ&oacute;micas as&iacute; lo exigen, pero no puede decirse que alguien sea portador de avaricia si esta orientaci&oacute;n es transitoria, y de forma global es considerada, no como un fin en si misma, sino como un medio para satisfacer de manera m&aacute;s efectiva futuras necesidades. </p>     <p>&iquest;Qu&eacute; responsabilidad tienen los seres humanos ante su propio car&aacute;cter?. </p>     <p>Dado que el car&aacute;cter es adquirido y en su formaci&oacute;n juegan un importante papel el entorno social y educativo, as&iacute; como el conjunto de actividades que el individuo realiza, este es responsable de procurarse, dentro de sus posibilidades, las condiciones y actividades que hagan posible una evoluci&oacute;n positiva de su car&aacute;cter. </p>     <p>Si el car&aacute;cter produce desadaptaci&oacute;n en el propio individuo que lo porta y/o en otros, este debe intentar modificar sus aspectos negativos, lo cual, como ya se dijo, no es tarea f&aacute;cil, y en ocasiones requiere de especialistas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En otros casos lo que ocurre es que esos rasgos no son &oacute;ptimos para un determinado tipo de actividad y si lo son, y en gran medida, para otras, por lo que mas que intentar modificarse a toda costa, lo que necesita el individuo es encontrar esas actividades en las que sus peculiaridades psicol&oacute;gicas sean verdaderamente eficientes.</p>     <p> <b>UN ACERCAMIENTO A LA RELACI&Oacute;N ENTRE LOS ELEMENTOS PSICOL&Oacute;GICOS TRATADOS</b></p>     <p>Los elementos psicol&oacute;gicos antes mencionados forman parte del sistema ps&iacute;quico del individuo, y no existen al margen unos de otros sino que se encuentran estrechamente interrelacionados. </p>     <p>Esta interrelaci&oacute;n se produce en funci&oacute;n de la autorregulaci&oacute;n orientada a satisfacer necesidades, las cuales constituyen el motor impulsor de la actividad y de todos los procesos psicol&oacute;gicos. </p>     <p>Para que se produzca autorregulaci&oacute;n, el individuo tiene que recibir y procesar informaci&oacute;n tanto del entorno como de &eacute;l mismo, lo cual se hace de manera selectiva, ya que un ser humano no recibe y procesa todos los est&iacute;mulos sensoriales que es capaz de captar, sino fundamentalmente aquellos que sean significativos para la satisfacci&oacute;n de sus necesidades. Los motivos, la jerarqu&iacute;a de motivos, el sentido de la vida y las actitudes participan como c&oacute;digos de selecci&oacute;n y procesamiento de esa informaci&oacute;n, que una vez procesada se expresar&aacute; conductualmente o a trav&eacute;s de estados afectivos. </p>     <p>La toma de decisiones constituye un elemento sumamente importante de la autorregulaci&oacute;n moral, mediante ella el individuo selecciona entre alternativas posibles y esto ocurre por medio de la voluntad la cual hace posible que se activen unos motivos y se aten&uacute;an otros. </p>     <p>La voluntad no funciona de manera independiente sino que tiene que apoyarse en alg&uacute;n motivo objetivo o necesidad iniciadora del comportamiento. Precisamente el eslab&oacute;n inicial del acto volitivo consiste en el establecimiento de finalidades u objetivos y la comprensi&oacute;n de los mismos. </p>     <p>Un mismo objetivo puede estar relacionado con varios motivos y el individuo puede ofrecer varias razones por las cuales se orienta a una determinada meta. Para el logro de sus objetivos, sobre todo de aquellos que son esenciales para el individuo, este tendr&aacute; que ajustar su estilo de vida. </p>     <p>En cuanto a la relaci&oacute;n de los motivos con el sentido de la vida puede decirse que este est&aacute; integrado por aquellos motivos que ocupan las posiciones m&aacute;s elevada en la jerarqu&iacute;a motivacional, o por subsistemas de motivos que coexisten y que tienen la suficiente estabilidad, organizaci&oacute;n y potencial inductor de la actividad como para expresarse, en la mayor&iacute;a de las circunstancias, en conductas o estados afectivos. </p>     <p>El sentido de la vida es expresi&oacute;n de las principales motivaciones del individuo, a partir de las cuales este puede dar una respuesta consciente a su raz&oacute;n de ser, se plantea los objetivos esenciales a alcanzar en su vida y en base a ellos organiza su actividad en las diferentes esferas. (<a href="#19">19</a>) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El sentido de la vida, por su car&aacute;cter integrador y jerarquizador del sistema de motivos, influye en la autovaloraci&oacute;n, ya que en dependencia de c&oacute;mo el individuo percibe que marcha el cumplimiento de los objetivos que considera esenciales para &eacute;l, se autovalorar&aacute; de una u otra forma. La autovaloraci&oacute;n tambi&eacute;n influye en el sentido de la vida, sobre todo en el desarrollo evolutivo del individuo, ya que por lo general este tender&aacute; a acercarse a las actividades en las que percibe que tiene alg&uacute;n tipo de &eacute;xito y por lo tanto, con relaci&oacute;n a ellas, se autovalora positivamente. Algo muy diferente ocurre con aquellas actividades en las que por su percepci&oacute;n de fracaso se autovalora negativamente, las cuales tender&aacute; a rechazar. </p>     <p>El sentido de la vida influye en el estilo de vida, ya que el individuo, en la medida de sus posibilidades, configura su sistema de relaciones vitales en funci&oacute;n del logro de aquello que considera esencial para &eacute;l. A su vez su estilo de vida le permitir&aacute; o le obstaculizar&aacute; encontrarse a si mismo y autorrealizarse. </p>     <p>El sentido de la vida tambi&eacute;n guarda una estrecha relaci&oacute;n con las actitudes, &eacute;l tiene su expresi&oacute;n en la actitud general hacia la propia vida del individuo que lo porta, y condiciona la actitud y el comportamiento del individuo en las diferentes esferas de su existencia. </p>     <p>Las actitudes constituyen el momento m&aacute;s estable de expresi&oacute;n de las distintas tendencias motivacionales de la personalidad. Por otro lado, el rango de direcci&oacute;n e intensidad de las actitudes est&aacute; muy relacionado con la posici&oacute;n que ocupen los motivos relacionados con ellas en la escala jer&aacute;rquica de la personalidad. </p>     <p>Las valoraciones y autovaloraciones se efect&uacute;an desde el prisma de determinadas actitudes hacia aquello que es valorado y de una determinada jerarqu&iacute;a de motivos vinculados con lo que se valora. Si un objeto, proceso o fen&oacute;meno se encuentra vinculado al sentido de la vida de un individuo, y por lo tanto con los subsistemas de motivos que lo componen, ser&aacute; altamente valorado por este. </p>     <p>El car&aacute;cter constituye la forma peculiar en que el individuo tiende a autorregularse, y por lo tanto, la forma peculiar en que se expresan mediante esa autorregulaci&oacute;n los motivos, jerarqu&iacute;a de motivos, sentido de la vida, actitudes y dem&aacute;s formaciones psicol&oacute;gicas. Si bien el car&aacute;cter no es otra cosa que las particularidades psicol&oacute;gicas del individuo que le imprimen un sello individual a su actividad, el estilo de vida es la expresi&oacute;n externa de los mecanismos de autorregulaci&oacute;n internos de la personalidad. </p>     <p>Hasta aqu&iacute; un acercamiento a la relaci&oacute;n existente entre los elementos psicol&oacute;gicos tratados.</p>     <p align="center"> <b>Conclusiones</b></p>     <p>Todo el funcionamiento del sistema ps&iacute;quico del ser humano, dentro del que se encuentran los elementos psicol&oacute;gicos tratados, est&aacute; orientado a la satisfacci&oacute;n de necesidades, las cuales constituyen el motor impulsor de los procesos mentales y del comportamiento del individuo. </p>     <p>De manera general puede decirse que la autorregulaci&oacute;n de la conducta es correcta desde el punto de vista tratado, si produce adaptaci&oacute;n a nivel social en el individuo que se autorregula y tributa a la adaptaci&oacute;n de otros, o al menos no provoca desadaptaci&oacute;n injustificada en si mismo o en otros. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La voluntad debe ser fuerte para que el individuo no se encuentre a merced de las circunstancias y de sus impulsos y deseos, pero no debe ser r&iacute;gida de manera que el individuo sea incapaz de rectificar sus errores y reorientar su conducta. </p>     <p>En la jerarqu&iacute;a motivacional de un individuo cada uno de los motivos deben tener el nivel jer&aacute;rquico que les permita a su vez tener el potencial inductor de la actividad necesario para que se deriven de ellos, con un alto grado de probabilidades, actos u omisiones que hagan posible una tendencia a la satisfacci&oacute;n arm&oacute;nica de las necesidades del individuo, as&iacute; como la satisfacci&oacute;n de de otros con los cuales tiene responsabilidades. Debe permitirle al individuo cumplir con sus obligaciones tanto para con &eacute;l mismo como para con la sociedad. </p>     <p>El sistema de objetivos de un ser humano debe ser alcanzable, estar correctamente jerquizado y el individuo debe tener dentro de lo posible un verdadero compromiso afectivo ellos. </p>     <p>Para que el sentido de la vida sea correcto desde el punto de vista &eacute;tico moral debe tributar tanto a la realizaci&oacute;n del propio individuo que lo porta como a la de otros. </p>     <p>Los elementos afectivos y cognitivos de las actitudes ser&aacute;n correctos desde el punto de vista &eacute;tico moral si son adecuados y suficientes para inducir las actividades necesarias para el logro de la satisfacci&oacute;n de las necesidades del individuo y de otros; y entre esas actividades necesarias pudiera figurar la cognitivo valorativa, mediante la cual el individuo perfecciona sus valoraciones y su orientaci&oacute;n con relaci&oacute;n a alg&uacute;n objeto e incluso ante su propia existencia. </p>     <p>A la hora de evaluar las actitudes desde el punto de vista &eacute;tico moral hay que analizar los elementos cognitivos, afectivos y conativos de las mismas. Los dos primeros han de ser evaluados en t&eacute;rminos de aproximaci&oacute;n a la verdadera significaci&oacute;n de las propiedades de objetos, procesos o fen&oacute;menos para la satisfacci&oacute;n de necesidades. Cuando se habla de aproximaci&oacute;n de las actitudes a la verdadera significaci&oacute;n de las propiedades de las cosas a la satisfacci&oacute;n de necesidades, se hace referencia a que cierto margen de error no trae como consecuencia que las actitudes hacia un objeto sea desadaptadora. Diferentes individuos pueden tener distintos grados de aproximaci&oacute;n de sus actitudes hacia un objeto, y ser igualmente adaptativas. Esa amplitud permitida del error en cuanto al grado de aproximaci&oacute;n estar&aacute; determinada por las exigencias de autorregulaci&oacute;n &eacute;tico moral que impone el contexto, las caracter&iacute;sticas de los objetos con los que el individuo interact&uacute;a y las propias necesidades del individuo. </p>     <p>Las valoraciones no tienen que ser exactas para que las conductas que de ellas se deriven sean efectivas para la satisfacci&oacute;n de las necesidades del individuo, y las de otros con las cuales tiene responsabilidad, sino tener un grado aceptable de aproximaci&oacute;n, que debe ser corregido constantemente, en funci&oacute;n de los cambios que se producen en la realidad con la cual interact&uacute;a el individuo. </p>     <p>Para catalogar a una persona como portadora de un determinado valor o antivalor, la forma de decidir que lo tipifica tiene que constituir un rasgo permanente del car&aacute;cter y no la manifestaci&oacute;n de un acto aislado. Debe existir una preferencia volitiva a un actuar moralmente valioso. </p>     <p>Tanto las circunstancias como las necesidades de cada individuo se transforman continuamente, por lo que es preciso una constante actualizaci&oacute;n de los elementos psicol&oacute;gicos para que la autorregulaci&oacute;n contin&uacute;e garantizando la adaptaci&oacute;n a nivel social y la contribuci&oacute;n que le toca al individuo a la adaptaci&oacute;n a nivel social de otros. </p>     <p>Los elementos psicol&oacute;gicos tratados forman parte del sistema ps&iacute;quico del individuo, el cual en su conjunto est&aacute; orientado a la satisfacci&oacute;n de necesidades. Estos elementos no existen al margen unos de otros sino que se encuentran estrechamente interrelacionados. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Summary</b></p>     <p> The author begins exposing some historical antecedents of the psychosocial focus of the values. He exposes that several types of values exist, among which some differences are present; one of those differences is the carrier or receiver of the values. In advances he defines some psychological categories, such as: necessity, taken of decisions, will, motive, motives herarchy, objectives, sense of life, lifestyle, attitude, valuation, autovaluation and character. He argues how each one participates in the self-regulation of human behavior, and which characteristics they should have, so that people could be a keeper of moral ethical values. He finishes explaining the relationships that exist among the mentioned psychological components. </p>     <p>Key words: SCIENCE, MORAL, ethics. </p>     <p>Recibido: 8/2/06 Aprobado: 30/9/06</p>     <p align="center"> <a name="biblio"></a> <b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></p>     <!-- ref --><p><a name="1"></a>1 Windelband W. Preludios filos&oacute;ficos. Argentina; Universidad Nacional de Rosario; 1995. p 161. <!-- ref --><p><a name="2"></a>2 Scheler M. El puesto del hombre en el cosmos. Aires Buenos: Editorial Losada; 1971. p 59-60. <!-- ref --><p><a name="3"></a>3 Fabelo Corzo JR. Los valores y sus desaf&iacute;os actuales. Colecci&oacute;n Insumisos Latinoamericanos. Libros en Red [ En l&iacute;nea ] . 2004 [ citado 2005 marzo 20 ] ; [ 23 p&aacute;ginas aproximado ] . Disponible en: http://www.librosenred.com <!-- ref --><p><a name="4"></a>4 Frondizi R. &iquest;Qu&eacute; son los valores?, Introducci&oacute;n a la axiolog&iacute;a. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1995. p 14, 15,17. <!-- ref --><p><a name="5"></a>5 Gonz&aacute;lez Rey F. Los valores y su significaci&oacute;n en el desarrollo de la persona. Temas 1998; 15. <!-- ref --><p><a name="6"></a>6 Mart&iacute;nez Calvo S. La familia: una aproximaci&oacute;n desde la salud. Rev Cubana Med Gen Integr 2001; 17(3): 257-62. <!-- ref --><p><a name="7"></a>7 Barreto Peni&eacute; J, Santana Porb&eacute;n S, Mart&iacute;nez Gonz&aacute;lez C, Espinosa Borr&aacute;s A, Zamora Mar&iacute;n R, Gonz&aacute;lez S&aacute;nchez M. Alimentaci&oacute;n, nutrici&oacute;n y metabolismo en el proceso salud-enfermedad. Acta M&eacute;dica 2003; 11(1): 26-37. <!-- ref --><p><a name="8"></a>8 Morales J, Fari&ntilde;as W. El orden din&aacute;mico del organismo: &iquest;un nuevo concepto en la medicina?. Memorias II Congreso Latinoamericano de Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica; 2001 may 23- 25; La Habana, Cuba. <!-- ref --><p><a name="9"></a>9 S&iacute;monov P. 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