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<journal-title><![CDATA[Humanidades Médicas]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro para el Desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanísticas en Salud]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunos elementos cienciométricosde los Premios Nóbel de Medicina y Fisiología de 2005 y 2006]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana Cátedra de Divulgación Científica ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <table width="100%" border="0" style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif; line-height:200%; text-align:justify; font-size:12px;">   <tr>     <td width="958">    <div align="center"></div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Art&Iacute;culo</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <p align="center"><b>Algunos elementos cienciom&eacute;tricos de los Premios Nobel de Medicina y Fisiolog&iacute;a de 2005 y 2006.</b></p>           <p align="center"><b>Some science-metrical elements about the 2005 and 2006 Medicine and Physiology Nobel Prizes. </b></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td>    <div align="center">             <p>Autor</p>     </div></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr>   <tr>     <td><b>Alberto J. Dorta Contreras</b>. Doctor en Ciencias. Director LABCEL. Presidente de la C&aacute;tedra de Divulgaci&oacute;n Cient&iacute;fica en el Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana.</p></td>   </tr>   <tr>     <td>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p>Si la pen&uacute;ltima versi&oacute;n de los Premios Nobel no sorprendi&oacute;    a muchos, la &uacute;ltima entrega constituy&oacute; casi un hecho sin precedentes:    a s&oacute;lo ocho a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de su investigaci&oacute;n,    sus autores recibieron el m&aacute;s importante reconocimiento a las ciencias    m&eacute;dicas del planeta. Por ejemplo, fueron necesarios 14 a&ntilde;os para    que los que lo recibieron en el 2005 lograran este codiciado y pol&eacute;mico    galard&oacute;n. Ese a&ntilde;o fue otorgado a los bi&oacute;logos moleculares    Linda Buck y Richard Axel &#8220;por su descubrimiento de los receptores de    olores y la organizaci&oacute;n del sistema olfatorio&#8221;. La doctora Linda    Buck es la s&eacute;ptima mujer que ha obtenido el Nobel de Medicina. En su    sexto a&ntilde;o posterior a su doctorado, esta cient&iacute;fica estuvo becada    en el Laboratorio de Richard Axel en la Universidad de Columbia, Nueva York.    En 1988 dise&ntilde;&oacute; una inteligente estrategia basada en una reacci&oacute;n    en cadena de la polimerasa (PCR) degradada para identificar una gran familia    de genes que codifican la prote&iacute;na G enlazada a receptores y que se expresan    espec&iacute;ficamente en el epitelio olfatorio.(<a href="#1">1</a>)    <br>   Transcurrieron tres a&ntilde;os desde que le surgi&oacute; la idea hasta el    env&iacute;o del trabajo a su publicaci&oacute;n. La aceptaci&oacute;n del art&iacute;culo    demor&oacute; s&oacute;lo seis d&iacute;as y, cuando se dio a conocer en 1991,    tuvo pronta resonancia (<a href="#1">2</a>) y sirvi&oacute; inclusive para catapultar a la revista    Cell a un alto impacto inmediato.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El impacto inmediato es el n&uacute;mero de veces que una revista es citada    como referencia por otros art&iacute;culos publicados en revistas de alto impacto    en el propio a&ntilde;o.    <br>   Haciendo un an&aacute;lisis cienciom&eacute;trico del art&iacute;culo, &eacute;ste    devino en un cl&aacute;sico desde su aparici&oacute;n. Ha sido citado 1177 veces,    sin contar las ocasiones que se ha vuelto a citar despu&eacute;s del Nobel y    las oportunidades que ha sido citado por revistas de poco o nulo impacto.    <br>   La revista Cell es considerada una de las revistas de m&aacute;s alto impacto,    inclusive mucho antes de que publicara el genoma humano, simult&aacute;neamente    con la revista Nature.    <br>   El &#8220;times cited&#8221; o impacto de autor es el n&uacute;mero de veces    que un art&iacute;culo es citado por otros autores como referencia bibliogr&aacute;fica    en revistas de alto impacto. En este caso el &#8220;times cited&#8221; es 1177.    Con el impacto de autor el Institute for Scientific Information (ISI), hoy d&iacute;a    llamado Thomson Scientific, puede pronosticar los premios Nobel.    <br>   Siguiendo la historia de los laureados con el Nobel de 2005, luego de publicado    este art&iacute;culo, Buck y Axel tomaron cada uno distintos rumbos. Buck estableci&oacute;    su propio laboratorio en 1992 en la Escuela de Medicina de Harvard. Luego, en    2002, se traslad&oacute; al Fred Hutchinson Cancer Research Center en su natal    Seattle, donde la sorprendi&oacute; el Nobel. Tanto ella como Axel describieron    de forma paralela y complementaria los patrones de los genes receptores de olores    en el epitelio olfatorio.    <br>   La secuenciaci&oacute;n del genoma ha sido usada para identificar 1 400 genes    de receptores de olores en ratas, 1 000 en ratones, 350 en humanos y 400 en    chimpanc&eacute;s. Estos genes constituyen por tanto el m&aacute;s grande repertorio    gen&eacute;tico conocido hasta hoy, lo que significa que el 4% de todos los    genes en ratones y el 1,4% en el humano codifican receptores de olores.(<a href="#1">3</a>)    <br>   Para la entrega del Premio Nobel en Medicina y Fisiolog&iacute;a del a&ntilde;o    que reci&eacute;n culmin&oacute; fueron seleccionados los profesores estadounidenses    Craig Mello y Andrew Fire, por su descubrimiento del proceso conocido ahora    con el nombre de interferencia por RNA. Lo m&aacute;s interesante, desde el    punto de vista cienciom&eacute;trico, es que tienen un trabajo en com&uacute;n    en el a&ntilde;o del descubrimiento (1998) y luego cada uno trabaj&oacute; sobre    el mismo tema por separado hasta que volvieron a trabajar juntos; contrario    a como procedieron los Premios Nobel de 2005 quienes hicieron juntos el descubrimiento    y luego se separaron.     <br>   A partir de 1998 se produjo una verdadera explosi&oacute;n de art&iacute;culos    cient&iacute;ficos, hasta su empleo en la biotecnolog&iacute;a y su aplicaci&oacute;n    pr&aacute;ctica en la salud humana. Y solamente ha transcurrido menos de un    decenio. Su impacto ha sido tal que actualmente ya se est&aacute;n realizando    ensayos cl&iacute;nicos en fase 1 en humanos con un &eacute;xito asombroso.    Hasta el 29 de diciembre de 2006 se han publicado 9 348 art&iacute;culos derivados    de su descubrimiento en revistas de alto impacto, recogidas en la base de datos    MedLine, lo que equivale a m&aacute;s de un millar de publicaciones por a&ntilde;o,    exactamente 1 168 (3.2 por d&iacute;a). Cada ocho horas sale un trabajo sobre    este t&oacute;pico, sin contar las veces que pueden salir en revistas no indexadas    en las m&aacute;s cotizadas bases de datos y que se escapan al c&aacute;lculo.    <br>   Si fue genial el dise&ntilde;o experimental, la explicaci&oacute;n que se le    dio a los resultados constituy&oacute; la clave para dar un vuelco a lo conocido    hasta el momento. Pero &iquest;En qu&eacute; consiste este descubrimiento?    <br>   Ellos recibieron el Nobel por dar a conocer que un RNA de doble cadena provoca    la supresi&oacute;n de la actividad de un gen de una manera dependiente de su    homolog&iacute;a. En las publicaciones clave de 1998,(<a href="#4">4, 5</a>) que signific&oacute;    un crecimiento explosivo desde el punto de vista cient&iacute;fico y m&eacute;dico    en el campo ahora conocido como silenciaci&oacute;n de genes, Mello y Fire probaron    el efecto fenot&iacute;pico del RNA inyectado en el gusano Caenorhabditis elegans.    Para ese tiempo ya se conoc&iacute;a que un RNA podr&iacute;a silenciar genes    por alg&uacute;n mecanismo desconocido, si bien se pensaba que involucrar&iacute;a    un pareamiento con el RNA mensajero. Pero Mello lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n    de que este proceso involucraba m&aacute;s que un simple pareo de RNA mensajero.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Esto se comprob&oacute; por los experimentos realizados Mello y Fire, que inclu&iacute;an    la inyecci&oacute;n de distintos tipos de RNA en estos gusanos y la observaci&oacute;n    de los cambios fenot&iacute;picos que se produc&iacute;an. Ellos encontraron    que los pronosticados fenotipos solamente se pod&iacute;an producir cuando se    inyectaba RNA doble cadena, o sea, dos cadenas RNA: una orientada 3&#8217;-5&#8217;    y la otra 5&#8217;-3&#8217; y no cuando se inyectaba cada cadena RNA simple    por separado.    <br>   Esta observaci&oacute;n clave permiti&oacute; asegurar que s&oacute;lo el RNA    de doble cadena permit&iacute;a suficiente anulaci&oacute;n o silenciaci&oacute;n    del RNA mensajero y que, vitalmente, s&oacute;lo el RNA mensajero soluble que    fuera hom&oacute;logo con el RNA de doble cadena inyectado ser&iacute;a el afectado,    por lo que parec&iacute;a haber un mecanismo espec&iacute;fico donde estaba    involucrada la secuencia. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n se encontr&oacute; que    s&oacute;lo se necesitaban peque&ntilde;as concentraciones del RNA de doble    cadena adecuado para producir la respuesta fenot&iacute;pica por lo que, aunque    el mecanismo se desconociera en detalle, esto revelaba la presencia m&aacute;s    bien de un sistema catal&iacute;tico que una reacci&oacute;n estequiom&eacute;trica    de neutralizaci&oacute;n del RNA mensajero indeseado.    <br>   Pronto estos hallazgos dispararon una explosi&oacute;n tal de trabajos en el    &aacute;rea, que en pocos a&ntilde;os se dilucid&oacute; totalmente el mecanismo    por el cual act&uacute;a el RNAi o RNA interferador.     <br>   Ahora se conoce la existencia de un complejo silenciador inducido por RNA (RISC)    por su sigla en ingl&eacute;s que es dirigido al RNA mensajero v&iacute;a un    determinado RNA corto y que el RNA mensajero se rompe y luego se degrada.    <br>   Por tanto, no se trata s&oacute;lo del descubrimiento hecho de que las c&eacute;lulas    tienen un sistema especial para la supresi&oacute;n de genes hom&oacute;logos,    lo cual era totalmente impensable 10 a&ntilde;os antes, sino que el mecanismo    completo ha sido ya bien establecido. Esto ha permitido conocer que el propio    desarrollo de un organismo y la propia funci&oacute;n celular, son dependientes    de una maquinaria de RNAi intacta.    <br>   Esta revelaci&oacute;n no es s&oacute;lo un ejemplo de ejercicio acad&eacute;mico    en biolog&iacute;a b&aacute;sica, sino que ha permitido conocer los mecanismos    de que se valen las plantas y los animales inferiores para defenderse de virus    RNA o mantener elementos extra&ntilde;os en su genoma de forma silente. Esto    tiene importancia terap&eacute;utica. La industria biotecnol&oacute;gica puso    r&aacute;pidamente estos conocimientos en funci&oacute;n de crear un impresionante    n&uacute;mero de especies de RNA silentes (siRNA), los cuales podr&iacute;an    ser importantes para silenciar determinados genes.    <br>   Una de las aplicaciones m&aacute;s avanzadas es el dise&ntilde;o y la optimizaci&oacute;n    qu&iacute;mica de un siRNA capaz de silenciar el gen del receptor 1 del factor    epitelial vascular (VEGFR-I). El papel de esta mol&eacute;cula se est&aacute;    valorando ya en un ensayo cl&iacute;nico fase 1 en humanos para tratar de eliminar    una de las m&aacute;s frecuentes causas de ceguera en personas mayores de 50    a&ntilde;os.(<a href="#6">6, 7</a>)    <br>   La enfermedad que se trata con este silenciador de gen es la degenerativa de    la m&aacute;cula asociada a la edad. En esta enfermedad, el crecimiento de nuevos    vasos sangu&iacute;neos en y alrededor de la retina se asocian a da&ntilde;os    en la m&aacute;cula, o sea, en la parte central de la retina.    <br>   Los resultados obtenidos hasta ahora demuestran que el tratamiento no s&oacute;lo    es seguro y bien tolerado, sino que muchos pacientes han llegado a mejorar inclusive    su agudeza visual ocho semanas despu&eacute;s de una simple inyecci&oacute;n    de siRNA. Ello constituye la primera demostraci&oacute;n de la actividad biol&oacute;gica    de un siRNA en el ser humano.     <br>   El testimonio de lo r&aacute;pido que esta observaci&oacute;n experimental se    ha traducido en avances en la salud humana, es una prueba de la importancia  del descubrimiento que recibe el Nobel de Medicina y Fisiolog&iacute;a en 2006.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b><a name="ref"></a>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></p>     <p><a name="1"></a>1.    Buck LB. The search for odorant receptor. Cell 2004; 116 (Suppl):S117-S119.    <br>   <a name="2"></a>2. Buck L, Axel R. A novel multigene family may encode odorant receptors: a    molecular basis for odor recognition. Cell 1991;65:175-187.    <br>   <a name="3"></a>3. Momberts P. Love at first smell -The 2004 Nobel Prize in Physiology or Medicine.    N Eng J Med 2004; 301:2579-2580.    <br>   <a name="4"></a>4. Fire A, Xu S, Montgomery MK, Kostas SA, Driver SE, Mello CC. Potent and specific    interference by double-stranded RNA in Caenorhaditis elegans. Nature 1998; 19:806-811.        <br>   <a name="5"></a>5. Tabara H, Grishok A, Mello CC. RNAi in C. elegans in the genome sequence.    Science 1998;282:430-431.    <br>   <a name="6"></a>6. Hera R, Keramidas M, Peoc'h M, Mouillon M, Romanet JP, Feige JJ. Expression    of VEGF and angiopoietins in subfoveal membranes from patients with age-related    macular degeneration. Am J Ophthalmol 2005; 139:589- 596.     <br>   <a name="7"></a>7. Witmer AN, Vrensen GF, Van Noorden CJ, Schlingemann RO. Vascular endothelial    growth factors and angiogenesis in eye disease. Prog Retin Eye Res. 2003;22:1-29.        <br>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
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